El Inframundo estaba intrigado por lo que había sucedido con el Sekiryuuttei, después de todo él no había regresado a la sala de ceremonias, y aparentemente se había marchado nuevamente al mundo humano.
Sirzechs estaba molesto con Rias al igual que Grayfia. Ellos habían planeado que Issei rescatara a Rias de aquel matrimonio supuestamente no deseado. Pero el enterarse de que todo había sido un engaño; para que Rias viera que tan concentrado podía estar Issei en batalla contra lindas chicas, lo molesto y sabía que tenía que buscar alguna otra manera de recompensar al Sekiryuuttei por los problemas que le había causado.
-Grayfia… el chico, tenía los ojos así? Me refiero a… el nació con heterocromía?- pregunto el Rey Lucifer con clara curiosidad a la vez que deducía algo.
-No Sirzechs-sama… cuando le deje el folleto no tenia los ojos así, ambos eran de color miel- respondió la Maid, mirando al suelo. Parecía que trataba de recordar algo relacionado con aquel joven de cabellos castaños.
-En verdad lamento todo lo que paso… yo no quise que llegara a esto- se disculpó Rias por enésima vez con su hermano.
-Rias… ese joven hizo un sacrificio muy grande. Le entrego su brazo y ojo izquierdo al Dragón Gales seguramente por poder- Rias miraba a su hermano totalmente perpleja. No se había percatado de eso hace un instante. El saber que su Peón había hecho tales sacrificios por "salvarla" le partía el alma.
-Debes cuidar mejor a tus siervos… dejar en claro tus sentimientos hacia ellos. Todavía te quedan tres piezas… no cometas los mismos errores que con el joven Sekiryuuttei. Él es alguien con un noble corazón… si hubiera sido otro, posiblemente te odiaría- dijo Lucifer mirando a su hermana con seriedad.
De un momento a otro, Grayfia, había invocado un círculo mágico en el techo del lugar. Ella miraba hacia el con preocupación. Esto llamo la atención de todos los presentes, que también empezaron a mirar hacia aquel círculo.
En el pudieron ver al Sekiryuuttei frente a cuatro Ángeles Caídos, al parecer estaban manteniendo una conversación, pero no la escuchaban. Grayfia había decidido que solo se verían las imagines que estaban sucediendo en ese momento, y no se escucharía nada.
-Mi familiar no dejo de vigilarlo desde que lo deje en su habitación, Sirzechs-sama. Por eso pude detectar que estaba por comenzar a pelear- explico Grayfia antes de que una de las máximas autoridades del Inframundo le consultara.
-Issei…- Rias temblaba del miedo al ver como su Peón estaba en un gran peligro.
-Sirzechs-sama… envíeme ahí, yo me ofrezco a ayudar al Sekiryuuttei- se ofreció Raizer para ayudar a una de las piezas de su prometida.
-No, quiero ver que tan capaz es este chico…- dijo Lucifer viendo atentamente la imagen.
Mundo Humano – Bosque a las afueras de Kuoh
Issei estaba por enfrentarse a Reynare, aquel Ángel Caído que lo asesinó a él y a su amiga, Asia Argento. Reynare no estaba sola, con ella estaban Kalawarner, Mittelt y Dohnaseek. El joven castaño no quería que la zona donde descansaba su amiga quedase destruido… Así que aprovechando que la mayoría de ellos estaban confiados decidió tratar de llevar la batalla a otro lugar. Empezó a concentrar la energía de su cuerpo para dirigirla hacia sus piernas para poder alejarse lo más rápido posible de la zona. Afortunadamente, al tomarlos por sorpresa, pudo escapar de ellos y empezar a dirigirse a las montañas. Tratando de alejarse lo más posible de la ciudad.
Lo que el castaño no noto y aparentemente los Caídos tampoco era la presencia de los padres del primero. Ellos habían decidido seguir a su hijo para saber en qué estaba metido, ya que cada vez llegaba más tarde a casa o salía en medio de la noche.
Jamás pensaron escuchar que su hijo era un demonio. Pero ahora ya tenían una explicación convincente del porque llegaba tarde o salía en medio de la noche. El respondía ante alguien… asumían que si no cumplía tenía que haber un castigo y por eso Issei siempre tuvo que cumplir aquellas supuestas peticiones a ultima hora.
De un momento a otro su hijo ya no estaba frente a ellos. Incluso los Ángeles caídos se mostraban confundidos. Al ver a aquellos seres moverse cortando y destruyendo todo lo que se imponía en su camino, les hizo entender que al parecer Issei se había movido a una velocidad impresionante. Decididos y preocupados por su hijo, empezaron a seguir con cautela aquel rastro de destrucción.
Issei había llegado a un claro que estaba entre una montaña y el bosque. Era un lugar bastante alejado de la ciudad y del lugar de reposo de su amiga. Ahí podía pelear sin alguna preocupación. Al ver a lo lejos pudo ver un montón de luces pequeñas, al principio creyó que eran luciérnagas que se habían asustado con su llegada, pero al ver que esas luces se intensificaron pudo darse cuenta que no eran luciérnagas… eran flechas y lanzas de luz que se dirigían a él. Apenas y pudo esquivarlas a todas.
[Ten cuidado compañero… te superan en número y poder. Si usas tus cartas bien, podrás salir de esta con vida. Te ayudare en lo que pueda, pero estoy trabajando en una forma para que los derrotes sin usar "eso"] hablo Ddraig dentro de la mente del castaño, quien miraba como lo Caídos aparecían por el bosque.
-Qué problema hay con usarlo ahora?- pregunto Issei poniendo su pose de batalla.
[Sería un desperdicio compañero, con que lo actives un minuto será suficiente para derrotarlos. Cuando los derrotes no podrás parar la cuenta regresiva y perderás todo ese tiempo útil] explico el Dragón Celestial a su joven portador, el cual se preparaba para la batalla.
-Ya veo… entonces no lo usare, gracias por explicarlo compañero- dijo Issei asimilando que la batalla se alargaría demasiado.
Dohnaseek fue el primero en acercarse al castaño buscando atacarlo de frente. Issei fue paciente y espero a que estuviera lo suficientemente cerca para esquivar y contraatacar con rodillazo al estómago, sacándole el aire provocando que se arrodille. Y con una patada directo al rostro lo mandó de nuevo hacia donde estaban sus compañeras.
-Antes esto me hubiera tomado por sorpresa… ahora puedo notar más como he mejorado- pensó el joven Sekiryuuttei dispuesto a atacar. Al ver que sus enemigos creaban sus lanzas de luz, Issei decidió convocar su espada para pelear en igualdad de condiciones. Además de eso, envolvió la espada con poder Dragoneo.
Kalawarner y Mittelt empezaron a atacar a Issei, Kalawarner fue de frente y Mittelt a distancia. Reynare se quedó atrás buscando un hueco para atacar y Dohnaseek todavía no podía recomponerse. Al estar pelando tan cerca uno del otro, Issei aprovecho para cuestionarle su conducta a Kalawarner.
-Porque esta haciendo esto? Cuando nos vimos por primera vez creí que era diferente a esos tres…- dijo el Issei haciendo que Kalawarner detuviera sus ataques.
-Tu no entiendes lo que está en juego!- pero aquel momento donde detuvo sus ataques duro muy poco. Ya que después de decir eso, volvió a atacar pero con aun más fiereza.
Se notaba que Kalawarner tenía experiencia en combate cuerpo a cuerpo y con armas a corta distancia. Tal era su habilidad que Issei tuvo que recurrir a su espada para protegerse de ataques con las armas punzantes.
La complejidad de detener y esquivar los ataques de ambas Ángeles Caídos a la vez lo hacían olvidarse de su entorno. Algo que fue bien aprovechado por Dohnaseek que, encolerizado, atacó a Issei tomándolo por el torso y estrellándolo contra la montaña. Aprovechando eso el Caído trato atravesar al castaño con una lanza de luz.
Pero el joven Sekiryuuttei se movió más rápido, quedando atrás de Dohnaseek, que estaba perplejo ante la rapidez de su enemigo. El castaño, afirmando el agarre en su espada, giro en su propio eje y le hizo un corte profundo al Caído justo en la espalda, cortándole sus alas.
-Aaaahhh… maldito!- Dohnaseek no tuvo oportunidad para contraatacar. Issei fue más rápido y atravesó con su espada el pecho del Caído… que solo lo miraba perplejo. La sangre brotaba por la hoja de la espada, el pecho y la boca de Dohnaseek.
Donde antes se encontraba aquel Caído, ahora solo quedaban partículas de luz. Los Ángeles, los Demonios y los Caídos se parecen en una cosa… en como mueren. Al ser seres sobre naturales no dejan rastro de su existencia al morir. Se les puede apuntar partes del cuerpo, pero estas desaparecerán solo cuando el ser de donde salieron muera.
Al estar concentrado viendo como uno de sus rivales perecía por el filo de su espada, Issei no logro esquivar una doble patada que Kalawarner y Reynare acertaron en su estómago. Y como si fuera poco Mittelt hizo estallar una esfera de magia de luz en su rostro. Además de provocarle heridas internas y quemaduras leves con esos ataques, la onda de explosión mando al joven varios metros atrás chocando con unos árboles y derribándolos.
Fueron ataques muy efectivos y precisos. Al tratar de levantarse, el castaño, vomitó sangre. No era su primera experiencia con el dolor ni con el sabor de su propia sangre. Sin embargo, podía afirmar que el dolor que sentía en su abdomen y rostro era tortuosos. Era un dolor insoportable, a pesar de eso el joven se levantó. Tenía claro que no quería morir en ese lugar.
Al apenas alzar la mirada el castaño se sorprendió al ver que sus últimas tres enemigas se acercaban para matarlo de una vez. Había perdido su espada con los ataques anteriores y sabía que tenía que recuperarla si quería seguir a la altura de la pelea.
Rápidamente creó una bola de fuego y la arrojo en un intento desesperado de distraer un momento a sus cazadoras. Afortunadamente funciono, e Issei tuvo vía libre por un par de segundos que bastaron para recuperar su espada.
Al recuperarla no se quedó a esperar otro ataque y decidió atacar a la más débil del grupo, Mittelt. Esta no pudo ni voltear a verlo cuando sintió su pecho arder a la vez que sentía como sus órganos se convertían en cenizas. No pudo de gritar de agonía, pues sus pulmones ya no servían para nada. Por lo menos había sido rápido, el fuego había consumido el cuerpo de la pequeña Caído por completo y solo en segundos ya no quedaba nada de ella.
Issei había cubierto su espada con fuego y había atravesado el pecho de la Caído rubia con ella. A él le dolía mucho asesinar… no importaba si eran enemigos o no. A él nunca le ha gustado matar y por eso trato de hacerlo lo más rápido posible.
Pero él no estaba acostumbrado a usar magia, el usar fuego lo había agotado considerablemente y empeoraba la situación considerando sus heridas.
Reynare y Kalawarner se acercaron a su enemigo rápidamente con lanzas de luz en sus manos, no querían dejarlo recomponerse. Había demostrado que se había vuelto un enemigo de un poder considerable.
El pobre castaño fue tomado por sorpresa y pudo esquivar a Kalawarner, contraatacar y mandarla lejos. Con Reynare casi no la cuenta… pero pudo esquivar sus ataques.
-Tal vez tu puedas esquivar nuestros ataques... pero ellos no!- dijo Reynare confundiendo a Issei con sus palabras.
[Compañero! Tienes que alejar a esa maldita de ahí! Tus padres están detrás de ti ocultos entre los arbustos!] advirtió el Dragón Celestial sorprendiendo al castaño, desconcentrándolo de la pelea y provocado que mirara hacia atrás.
Slash!
Aquel momento de sorpresa fue aprovechado bien por Reynare, que al ver que su enemigo había bajado la guardia lo atravesó con una lanza de luz. Su plan habia funcionado... ahora solo debía terminarlo.
Issei podía sentir como la lanza de luz comenzaba a quemar sus órganos, pero para su fortuna Reynare la hizo desaparecer. Cuando eso paso el castaño cayó de rodillas mientras se tomaba el área afectada.
Kalawarner aprovecho para darle tratar de darle un rodillazo en el rostro, pero se protegió usando su Sacred Gear. La fuerza del golpe fue tal que Issei se enderezó, desprotegiendo su herida. Ambas Caídos aprovecharon eso para atinar una doble patada en estómago del pobre demonio herido. Y una vez más, el herido Sekiryuuttei, fue enviado estrellarse aunque esta vez contra la montaña donde estaba antes.
-Luego me ocupare de ustedes... los hijos por delante. Y gracias por darme la oportunidad de matar a su hijo- Reynare dijo eso sonriendo con maldad mirando a los arbustos.
Inframundo – Territorio Phoenix
Los demonios habían visto asombrados como un demonio de clase baja se enfrentaba a cuatro Ángeles Caídos. Les sorprendió como había acabado con dos de ellos. Y miraron seriamente el momento en que aquellos Caídos se pusieron en ventaja. Sabían que aquel demonio había causado problemas recientemente en este importante matrimonio, pero no querían ver ganar a los Ángeles Caídos por nada.
Rias estaba peleando contra su instinto de interrumpir aquella pelea y salvar a su Peón, pero no podía desobedecer a un Rey Demonio, que en este caso es su hermano. Ella derramaba lágrimas de impotencia al ver sufrir a su querido Peón.
Los compañeros de Issei estaban en mejores condiciones que su ama, pero no podían evitar sentirse tristes y molestos por lo que su compañero con menos experiencia tenía que pasar.
Ninguno de ellos pudo evitar soltar un suspiro de asombro al ver como su compañero era atravesado por una lanza de luz.
-Isseeeeeei!- fue el grito desgarrador de Rias al ver como su joven Peón era atravesado por una lanza de luz hecha por Reynare. Inmediatamente su marido, Raizer, trato de calmarla.
Bosque de Kuoh – Entre los arbustos
Los padres de Issei estaban cerca de la batalla, observando claramente en enfrentamiento que su hijo ahora entablaba con aquellos seres. Los asombraba la forma de luchar de su hijo, el nunca había mostrado interés en entrenarse en defensa personal y ahora verlo luchar tan correctamente les impresionaba.
Takeda, padre de Issei, estaba muy preocupado por él. Jamás creyó que su hijo se enfrentaría a alguien tan fuerte que ni siquiera el pudiera participar. Siempre le había dejado claro que estaría para el donde sea y en cualquier lio que se metiera. Pero al ver la situación, lo mejor era que se mantenga a raya. Si se revelaba, podría ser más un estorbo que una ayuda para su hijo.
Kyouko, madre de nuestro protagonista, quería interrumpir la batalla, abrazar a su hijo y que su cuerpo sirva de escudo para los golpes y ataques que recibía. Pero sabía que si ella trataba de hacer eso, Issei la protegería incluso dando su propia vida y no quería que sufriera más por su culpa. Sabía perfectamente que si intervenía sólo sería una carga más para su hijo.
Pero al ver que ellos fueron utilizados por aquella mujer para desconcentrar a su hijo para así esta poder atacarlo sin problema, sintieron una gran culpa que solo aumento con las palabras de Reynare.
Takeda tuvo que tapar la boca de Kyouko y abrazarla fuertemente al ver que su hijo estaba por ser atacado nuevamente por aquellas dos mujeres. Ni siquiera él quiso ver… solo escucho el ruido de los golpes. Aunque no quería hacerlo… solo pudo pensar en lo peor y llorar junto a su mujer, mientras le suplicaban perdón a su hijo.
Bosque de Kuoh – Con Issei
El joven Sekiryuuttei estaba usando lo que le quedaba de fuerza para tratar levantarse. Su abdomen le ardía y dolía a montones al igual que los chorros de sangre que salían de ahí.
Por más que pensaba y pensaba a pensar del dolor no encontraba una forma para ganar aquella pelea… y al paso que iban acabaría muriendo por falta de sangre.
[Lamento la tardanza compañero… pero por fin termine algo que te ayudara muchísimo] Ddraig le hablo a su demacrado portador con un tono de orgullo y preocupación.
-Gracias por aparecer Ddraig… en verdad muchas gracias. Que preparaste?- pregunto el castaño evidentemente cansado.
[Es una forma imperfecta del aquello que no debes usar todavía, te cubrirá con una armadura ligera para protegerte y puedes hacer cuantos aumentos quieras, pero tienes solo un límite de cien. Cuando agotes los aumentos la armadura desaparecerá] explico el Dragón Celestial creando en Issei una pequeña chispa esperanza. Esperanza de poder volver con su familia a casa.
-Eres genial Ddraig… solo dime que mis padres se quedaron dónde están- dijo Issei al ver como sus enemigas aparecían dispuestas a dar el golpe de gracia.
[No se han movido de su posición compañero, seguro creen que estás muerto y que ha sido su culpa. No debes confiarte… supongo que con el caos que crearas al pelear contra ellas sabrán que no moriste y tratan de venir a ayudarte para remediar lo que causaron. Debes acabar con esto lo más rápido posible para que no salgan heridos] advirtió el Ddraig a su portador que miraba seriamente hacia el frente.
-Ddraig… por favor puedes traerme mi espada aquí?- pregunto el joven castaño con un tono de odio en su voz.
[Lo voy a hacer con gusto compañero… pero recuerda que el odio nublara tu juicio] aconsejo el Dragón mientras de un círculo mágico salía la espada de Issei. Este la tomo con su mano derecha.
-Tratare de controlarme Ddraig… gracias por la advertencia. Ahora dime… como activo esa forma?- pregunto Issei controlando sus emociones.
[Repite conmigo lo siguiente…] el dragón soltó las palabras de activación de la técnica en la mente del castaño. El ahora solo tenía que decirlas en voz alta para activarla.
-Te rendirás de una vez por todas maldito demonio?- Dijo Reynare al estar a una distancia considerable del Sekiryuuttei.
-Un dragón… nunca se rinde- respondió Issei entrecortadamente afirmando el agarre en su espada listo para atacar
[Boosted Gear Balance Breaker Scail Mail False]
Al activar aquel modo, Issei empezó a sentir unas placas de armaduras bien repartidas en sus brazos, piernas y torso. No eran muchas como para cubrirlos en su totalidad y tampoco tan gruesas como para protegerlos de ataques con mucha fuerza. Su rostro estaba cubierto por una máscara que solo cubría la boca y la nariz, dejando los ojos y el resto de la cabeza desprotegidos.
El castaño sentía su energía y magia volver a nivelarse pero así como vino empezó a irse. Ese hecho era por la pérdida de sangre, el cansancio muscular y las heridas poseía.
La expresión de terror en el rostro de ambas mujeres era notorio. Esto no pasó desapercibido para Issei que realizo 10 aumento para crear y arrojar una esfera de poder Dragoneo.
La esfera al impactar con el suelo produjo una gran explosión que daño levemente a Reynare. Kalawarner al estar más cerca de la explosión fue empujada por la onda expansiva, eso provoco que se golpeara la cabeza contra un árbol desconcertándola un poco.
Issei estaba asombrado con el poder que poseía en esos instantes, pero sabía que no le quedaba mucho tiempo, su sangre seguía saliendo y parecía que no se detendría todavía.
Aprovechando que por el momento se separaron Issei decidió atacar a Kalawarner que tenía la guardia baja. Cuando ella reacciono ya tenía a Issei muy cerca, la sorpresa la paralizo y el Sekiryuuttei utilizo eso para propinarle un fuerte golpe en el estómago que le saco el aire y la dejo inconsciente.
Issei inmediatamente trato de poner su atención en el último oponente que tenía… pero al darse la vuelta lo único que vio fue una bota que iba directamente a su rostro. Reynare le había lanzado una patada al rostro que el castaño recibió de lleno, aunque gracias a la máscara no sufrió tanto daño, pero esta quedo totalmente agrietada.
La patada hizo que el castaño desvié la mirada hacia el suelo y por un segundo pudo ver que Kalawarner empezaba a despertarse, pero su prioridad en ese momento era Reynare, así que inmediatamente volvió a concentrar su atención solamente hacia ella.
Durante ese proceso y para no quedarse atrás en la pelea, Issei tuvo que ir haciendo aumentos por la energía que iba perdiendo. Solo le quedaban cincuenta aumentos antes de que la armadura desapareciera.
Por eso decidió dar el golpe final, dar lo máximo en el mejor ataque que tenía. Realizo treinta de los cincuenta aumentos que le quedaban y empezó a concentrar toda esa energía un su mano izquierda donde empezaba a formarse una pequeña esfera de poder Dragoneo.
-Este ataque simboliza todo por lo que luchado hasta el momento… un movimiento especial hecho especialmente para matarte. Toma esto maldita!- la pequeña esfera que había creado Issei se quedó estática enfrente de el.
[Dragón Shot]
La voz de Ddraig anuncio el nombre del ataque justo antes de que Issei golpee la pequeña esfera con su puño izquierdo. Al hacerlo la energía de la pequeña esfera exploto en forma de rayo, que se dirigió hacia Reynare con una increíble velocidad.
El objetivo del ataque solo tuvo tiempo para crear varios círculos mágicos de defensa para tratar de protegerse de aquel peligroso ataque. Y lo estaba consiguiendo, su defensa estaba aguanto perfectamente el ataque.
-Graaaaaah!- Issei al ver que Reynare empezaba a aguantar su ataque decidió usar diez aumentos para aumentar el poder de su ataque. Con esto logro romper de una vez la defensa de Reynare.
El ataque ceso a los pocos segundos y el polvo empezó a disolverse. Issei tuvo que guardar un suspiro de asombro al ver al frente, no podía creer lo que se encontraba frente a él.
Reynare, estaba completamente herida y parte de su ropa ya no estaba. Pero estaba ahí, apenas y podía mantenerse de pie, pero estaba viva. Issei se alegraba de todavía poder tener la máscara, de lo contrario Reynare se habría dado cuenta del miedo que empezaba a surgir en el dándole esperanzas a ella de ganar.
-M-Maldito seas… te juro… que no acabará asi...- Ella respiraba agitadamente y hablaba con mucho dolor. A regaña dientes creo un círculo mágico para escapar.
-Nos volveremos a ver, maldito Sekiryuuttei!- Issei sintió un gran alivio al verla irse, pero no bajo la guardia. Sabía que todavía quedaba alguien ahí.
Al girar pudo ver a un par de metros a la Caída peliazul, tratando de levantarse. Rápidamente se acercó a ella… pero a diferencia de con los otros, el solo quería preguntarle algo, antes de decidir qué hacer.
Con cada paso que daba Issei, ella trataba de alejarse más y más. Su desesperación crecía junto a su temor, tal vez pensaba que él la mataría. Tenía todo con que creer eso y por eso quería escapar. No tenía la suficiente energía mágica como para escapar por un círculo mágico como Reynare, por eso apostaba a que podría hacerlo si se perdía en el bosque. Pero tropezó y su esperanza de escapar se disolvió tan rápido como ella toco el suelo.
-P-Por favor… no me mates- dijo eso entre lágrimas. El castaño ya había llegado a ella y la miraba sosteniendo su espada lista para defenderse.
Él quería saber porque no lo atacó cuando tuvo la oportunidad, hace un momento estaba de espaldas, fácilmente pudo haberlo matado de una estocada con una lanza de luz, pero no lo hizo y quería saber porque.
-Yo nunca quise venir al mundo humano… siempre quise vivir en paz con mi marido y mis hijos… pero ella llego y me dijo que era una orden directa de uno de mis lideres… no podía negarme. Me amenazó con matar a mis hijos si no la obedecía- Kalawarner no paraba de llorar mientras explicaba las razones que tuvo para estar ahí.
Ddraig le había confirmado a Issei que estaba diciendo la verdad. Pero algo en su historia le llamaba mucho la atención… ella menciono "uno de sus líderes"
-Dijiste uno de tus líderes no? Fue el líder… "principal" él que te dio esa orden?- Issei quería saber porque era objetivo de ese sujeto, y quería saber cómo se llama el líder que le estaba dando caza.
-No… Azazel-sama no fue, estoy segura de eso. A él le gusta la paz que estamos teniendo, no se quien dio esa orden… sólo Reynare, y los otros dos que mataste lo sabían- Kalawarner había logrado tranquilizarse pero todavía estaba asustada y nerviosa. El castaño ya había ganado algo, el nombre del máximo líder de los Ángeles Caídos, Azazel.
-Por favor… déjeme vivir, le juro que le serviré y le ayudaré en todo lo que pueda… pero por favor déjeme vivir… déjeme ver a mis hijos otra vez…- la Caído había demostrado que estaba diciendo la verdad e Issei no podía dejar a unos niños sin madre. Ella solo había sido obligada a participar… no tenía motivos para asesinarla y ya no quería hacerlo, ya no quería matar. Ya había derramado suficiente sangre por una noche.
[Podrías usarla de espía para buscar al que nos está dando caza] sugirió el dragón, hablando con un tono de vos orgulloso por lo que su compañero había logrado.
-Sería exponerla a mucho peligro, Ddraig. Además el que me está dando caza se va a tener que presentar tarde o temprano… sólo le pediré información de ese tal Azazel y que lo espié, nada más- dijo Ddraig negándose a la sugerencia del Dragón Celestial.
[Bueno, estarías espiando a su líder máximo… al menos es algo]
-No te matare, puedes irte… pero a cambio tendrás que darme toda información que tengas de Azazel y lo espíes… es una mejor opción que mandarte a buscar al que quiere matarme- dijo el castaño viendo como el rostro de aquella mujer se llenaba de alegría.
-Vete… nos están vigilando… a partir de este momento cada dos semana vendré aquí por información… Me llamo Hyoudou Issei, es un gusto Kalawarner- dijo el castaño estirando su mano para saludar a la Caído.
Luego de saludarse, Kalawarner se fue. Issei empezó a sentirse mareado a la par que su vista se nublaba. Cayo al suelo de rodillas mientras su armadura desaparecía en partículas de luz. Nuevamente el castaño vomito una gran cantidad de sangre.
La pérdida de sangre lo hacía sentirse muy mal, y ya había llegado al límite de su resistencia. Termino de caer al suelo y antes de quedar inconsciente Issei pudo ver como sus padres se acercaban rápidamente. Después de eso todo se volvió oscuro para el joven Sekiryuuttei.
Al llegar con él, Takeda y Kyouko sintieron un gran alivio al ver que su hijo todavía vivía aún después de haber sido herido gravemente por su culpa. Rápidamente trataron de parar la hemorragia que tenía en el abdomen, pero esta no paraba por más presión que ejercían y empezaban a desesperarse.
Se asombraron cuando de pronto un aura verde comenzó a salir de Issei y que esta empezaba a rodear su cuerpo. Este aura empezó a curar las heridas del castaño dejando algo confundido a los padres de este. Ninguno de los dos comprendía como era eso posible pero estaban felices de que ocurriera en ese preciso momento. Aquel aura curo la mayoría del cuerpo de Issei, pero no pudo terminar de curar aquella herida pasante. Sano su espalda y sus órganos, pero no termino de curar el abdomen.
Takeda cargo a su hijo en la espalda cuidadosamente, mientras que Kyouko apenas y podía llevar la espada del castaño que había dejado caer al quedar inconsciente, desde lejos pensaba que no era tan pesada, ahora se asombraba del hecho de que su hijo podía empuñarla con una sola mano. Todavia no erminaban de comprender todo lo que había sucedido esa noche, pero de algo estaban seguros... tendrían muchas cosas que hablar con su hijo cuando despertara.
Inframundo – Territorio Phoenix
Mientras tanto en el Inframundo, los demonios acababan de ver el desenlace de la pelea y como el castaño había dejado ir a una caída.
Los Demonios Nobles empezaron a protestar y a decir que se aliaría a los Caídos… pero estos rumores cesaron cuando Raizer les hizo notar que había acabado con la vida de dos de ellos y lanzo una técnica poderosa para matar una de ellos. También les hizo ver que todavía era joven... y que posiblemente la carga mental le estaba jugando en contra.
Ni Sirzechs ni Grayfia podían creer que el Sekiryuuttei esté siendo cazado por uno de los líderes de los Ángeles caídos… querían saber quién era y el por qué, Y sabian perfectamente a quien consultarle.
-Grayfia… encárgate de explicarles a los padres del Sekiryuuttei todo lo que sea necesario y lo que ellos pregunten- todos los demonios miraron al Rey Demonio intrigados por aquellas palabras.
-Deben saber que las mitologías solo somos eso, un mito. Asegúrate de que prometan no decirle a nadie. Utiliza solo la alteración de los recuerdos solo en un caso verdaderamente extremo- con esas palabras los demonios comprendieron la orden de su Rey Absoluto hacia su Maid.
-Como usted digo Sirzechs-sama…- respondió la Maid, con su mirada estoica característica.
-Por ahora déjalos descansar… ve tres días después de que el Sekiryuuttei despierte- ordeno Sirzechs antes de marchase. En su camino, escuchaba como los Demonios Nobles estaban ideando algún plan para que ese chico vuelva a la facción de los demonios bajo algún otro clan. Solo pudo suspirar antes de retirarse completamente sin saludar a nadie, ya había hecho bastante por esa noche.
