Inframundo – Castillo Lucifer
En su oficina privada, se encontraba Sirzechs revisando varios documentos y libros que parecían antiguos y que pertenecían a su biblioteca personal. El Maou Carmesí estaba buscando en esos documentos y libros algún método, hechizo u objeto que lo ayude a salvar la vida de su hija sin sacrificar a su esposa, por ese motivo no había dormido en varios días, pero su búsqueda fue inútil.
No había nada en los archivos demoníacos para ayudar a su esposa e hija, pero estaba decido a no quedarse asi. Comenzó a pensar en las posibilidades de encontrar algún objeto o hechizo en casa de sus padres o incluso en alguna de las otras facciones o mitologías. Estaba dispuesto a dar y hacer lo que sea por el bienestar de su familia.
Hubiera seguido más tiempo pensando en locuras de no ser por una visita inesperada…
-Vaya… se ve que no es un buen momento, verdad? Sirzechs?- el que dijo eso fue un hombre de más o menos 1,80 de altura, con el pelo negro a excepción de su flequillo que era rubio, de ojos violetas y que llevaba un traje negro con camisa morada sin corbata y desabotonada quedando un cuello tipo V, y que llevaba zapatos a juego.
-Azazel!...- la cara del demonio de clase suprema estaba anonadada. Nunca espero ver al gobernador de los Ángeles caídos en ese lugar y preciso momento.
-Sí, ese es mi nombre, no lo malgastes- dijo el gobernador con un tono arrogante pero a la vez de burla… característico de él.
-Qué haces aquí?- preguntó Szirsechs de manera tranquila, parecía ser que no era la primera vez que se encontraba con el líder de los Ángeles Caídos. Una vez paso su sorpresa volvió a revisar los documentos por tercera vez.
-Bueno… Vine a ver a un viejo conocido para tomar uno tragos y compartir algunas vivencias. Pero veo que no estás con el tiempo para eso… dime, que sucedió?- Azazel a veces no era el mejor amigo del mundo, pero si se preocupaba por sus amigos y lo demostraba… a su manera, claro.
-Bueno, veras…- Sirzechs no tenía motivos para no contarle ciertas cosas a Azazel y comenzó a contarle lo que había sucedido con Grayfia. Azazel, por su parte, escuchaba atentamente la historia de su amigo.
-Bueno… tal enfermedad anormal es muy rara y no hemos investigado mucho sobre ella, pues no tenemos los medios para hacerlo. Ya verificaste en todos los archivos demoníacos?- Azazel vio de primera mano cómo el rostro del pelirrojo formaba una expresión de enojo.
-Solo me faltan los que esos bastardos del Concejo Demoniaco me ocultan- respondió Sirzechs claramente molesto.
-Ya veo… como te dije, nosotros sabíamos sobre esa anomalía, pero no tenemos los medios para investigarla más a fondo. Usar a tu esposa para investigar seria en vano, no tenemos casi nada de recopilación sobre esa enfermedad- Szirsechs bajo la mirada con una expresión amarga y triste, al verlo llegar confiaba en que los Ángeles Caídos tuvieran alguna ayuda para su esposa.
-Pero sabes… Dios si tenía un objeto capaz de curar cualquier herida, enfermedad o anormalidad en los Ángeles durante la Guerra, mientras no sea regenerar algún miembro apuntado, puede curar cualquier otra cosa- dijo Azazel que se había esforzado por recordar eso.
-Cuál es?! Dime Azazel! Cuál es!?- Sirzechs se lanzó hacia Azazel y empezó a sacudirlo mientras le preguntaba dónde estaba el objeto de forma desesperada.
-Ya! Ya! Ya! Cálmate!... Bueno, ese sujeto lo tenía y no se despegaba de él. Pero, por alguna razón, lo convirtió en Sacred Gear y lo mando con los humanos. Actualmente no se quien no posee, deberías preguntarle a Michael- dijo el gobernador mientras se acomodaba la ropa que el pelirrojo había arrugado con su sobresalto.
Esperanzado, Sirzechs creaba un círculo mágico donde apareció una figura de 30cm, de cabello rubio largo ojos celestes y con unas vestimentas un tanto raras que demostrarían que posee un gran cargó, y de mirada amable, este era Michael, un serafín del cielo y el más fuerte.
-Mmm?... Sirzechs? Azazel? No me digan que me han llamado para invitarme nuevamente a un burdel?- pregunto el serafín algo nervioso y estando dispuesto a cortar la comunicación.
-No, es algo más importante. Sabes dónde está la persona que posee la Twilight Healing?- pregunto el gobernador de los Ángeles Caídos tranquilizando a Michael antes de pasar al grano.
-Era una afiliada de la iglesia, se llamaba Asia Argento- lo que dijo Michael sorprendió a Szirsechs de sobre manera, ya que ese nombre estaba vinculado con Hyoudou Issei.
-Ella fue expulsada por el Papa al haber curado, en su inocencia, a un demonio. Murió hace dos meses por culpa de unos Ángeles Caídos- al decir esto miro a Azazel seriamente.
-Yo no tengo nada que ver con eso, Michael. Y te pido disculpas, lo que sí sé es mi facción ha estado actuando a mis espaldas- respondió Azazel ante la acusación silenciosa de Michael.
-Su Sacred Gear no volvió al sistema del Cielo para luego ir a otro portador. Ingreso en alguien más, y al chocar con el Sacred Gear que el ya poseía perdí la señal de ambos. Ese humano es…-
-Hyoudou Issei?- Michael se sorprendió por la aparición repentina de Grayfia, que seguía ejerciendo su deber como Maid.
-Hyoudou Issei… lo dices enserio?- pregunto Sirzechs a su esposa con mucha intriga.
-Esa aura verdosa lo curo durante su enfrentamiento contra los Ángeles Caídos, además recientemente lo utilizo de nuevo después luchar contra unos matones- Grayfia explico su hipótesis seriamente, ella no tenía dudas pero quería una confirmación por parte de seres que conocían el funcionamiento del Sacred Gear.
-Veo que te has relacionado mucho con él. El funcionamiento del Sacred Gear se basa en liberar un aura verdosa, su intensidad está determinada por la magia del portador y puede curar cualquier tipo de enfermedad y herida mientras no sea provocada por una maldición. Hablando de eso, porque quieren saber dónde está el Twilight Healing?- Michael además de explicar el funcionamiento básico del Sacred Gear pregunto el por qué lo buscan.
-Bueno…- Sirzechs procedía a relatar la situación de su esposa, pero fue interrumpido por esta misma.
-Estoy embarazada, pero descubrimos que mí bebé tiene una anormalidad que llegara a ser mortal si no la tratamos de inmediato… y no solo ella podría morir, sino que yo también … y yo no quiero morir, quiero cuidar y criar a mi hija- Grayfia explico su estado de manera rápida y sencilla.
-Entiendo… pero hay un problema. Como dije ambos Sacred Gear chocaron dentro del cuerpo del Sekiryuuttei y el sistema del cielo apenas y puede detectar la Boosted Gear. Lo que me lleva a pensar que no sabe cómo usar ese poder y parece ser que ni siquiera lo ha despertado. Si tuviera control sobre eso, ya se habría recuperado de la herida de su vientre- dijo Michael cerrando sus ojos para usar el poder de la omnipresencia.
-Y como sabes eso tú Michael?- interrogo Azazel.
-Eso es porque, al igual que tú, yo también estuve viendo la pelea de la noche pasada y la que tuvo recientemente… en verdad me sorprende la fuerza y la estabilidad mental que tiene. Hace un momento unos bandidos lo emboscaron a él y a su familia, trataron de abusar de su madre y golpearon a su padre- dijo Michael en una pequeña reflexión.
-Y como resulto eso?- pregunto Sirzechs, que al igual que Azazel, no sabía lo que había sucedido alrededor del Sekiryuuttei en tan solo unas pocas horas.
-Todo lo contrario a lo que imagine. Siendo sincero con ustedes, consideraba en enviarle ayuda con Gabriel. Pero el solo los derroto, al principio se descontrolo pero con el tiempo se fue midiendo más- término de explicar Michael, sorprendiendo a los otros dos líderes con su declaración.
-Volviendo al tema del Twilight Healing, yo lo entrenaré… tratare de hacerlo lo antes posible, pero tengo que encargarme de las cosas que han sucedido a mis espaldas en mi territorio- dijo Azazel con una expresión seria y algo molesta al pensar en las cosas que sucedieron fuera de su vista.
-Crees poder con eso… Azazel?-
-Por supuesto que si Sirzechs, quien crees que soy? Solo dame un tiempo para arreglar las cosas en mi facción, pero eso si… tú te encargaras de la recompensa para el joven Dragón por ayudar a tu esposa- dijo Azazel con una sonrisa que demostraba seguridad en sus palabras.
-Bien, yo mismo me encargare de eso… pero y tú? No quieres una recompensa?- pregunto Sirzechs algo curioso por el actuar del líder de los Caídos.
-Yo?... Jejeje para mí es suficiente con investigar un Sacred Gear tan raro como lo es ese- respondió Azazel escondiendo sus verdaderas intenciones.
-Eso cierto, eso me lleva a preguntar, tú has estado reuniendo poseedores de Sacred Gear… planeas reiniciar la guerra?- cuestiono Sirzechs las acciones que Azazel había estado tomando a espaldas de los otros líderes.
-Sí, eso mismo te iba a pregunta Azazel- Michael se sumó al reclamo de su igual en el Inframundo.
Pero justo cuando Azazel estaba a punto de contestar un círculo mágico apareció en su oreja, como si fuera una llamada.
-Ya veo… voy para allá enseguida… Lo siento pero tengo que irme, ella volvió a escaparse y robo documentos importantes de la central. Tendré que encargarme de esto personalmente ahora mismo… pero no te preocupes, entrenare al chico- fue lo último que dijo el caído para después irse mediante un círculo mágico eludiendo la pregunta del líder del infierno y el líder del cielo.
-Crees que Azazel esté planeando iniciar otra guerra, Sirzechs?- pregunto el Serafín algo preocupado por las acciones de quien en el pasado supo ser su hermano.
-No lo creo… quiero creer que no es asi. Por fin a formado una familia y es feliz con esta paz- respondió Sirzechs temiendo que la guerra del pasado se desatase nuevamente. Tal y como los del concejo demoniaco quieren para demostrar su supuesta superioridad ante las demás facciones.
-Ambos saben que la esposa de Azazel fue una general temida por ambas facciones por sus tácticas mortales y sumamente efectivas. El reiniciar la guerra tendría como consecuencia que ella vuelva al frente de las batallas… ambos saben que ella casi muere en una de sus últimas batallas que tuvo contra Gabriel y contra mí. Dudo mucho que Azazel quiera mandar a Penemue de nuevo al frente- con aquella respuesta de Grayfia, tanto Sirzechs como Michael quedaron conformes y tranquilos.
El Maou recordaba cómo había quedado su pareja para toda la vida después de esa pelea brutal. Llena de heridas pequeñas en el cuerpo y otras graves. Llena de sangre y casi inconsciente, ni si quiera pudo volver ella sola, Serafall la cargo hasta allí.
El Serafín también recordaba cómo había quedado Gabriel después de aquella… carnicería. Gabriel había llegado por sus propios medios a las puertas del cielo, su armadura estaba destrozada y estaba cubierta de sangre fresca y seca… su batalla había durado una semana entera.
-Bien… muchas gracias Grayfia. Me siento más tranquilo sabiendo eso, nos veremos después. Hasta luego- luego de eso, el holograma de Michael desapareció dejando a Sirzechs y Grayfia solos en aquel despacho.
-Grayfia…-
-Si? Szirsechs-
-Te juro que encontrare la mejor recompensa para el Sekiryuuttei, me esforzare para que acepte ayudarte… no quiero perderte, no importa cuál sea el costo del Sekiryuuttei, lograre pagarlo- juraba Sirzechs abrazando a su esposa con cariño. Grayfia sonrió con tranquilidad, no creía que Issei fuera a negarle ayuda pero sabía que ayudarla merecía una recompensa.
-Ya no digas eso sí? Sé que Issei nos ayudara, es una corazonada. Solo concéntrate en encontrarle esa recompensa, de acuerdo?- dijo Grayfia confundiendo un poco a Sirzechs. Confusión que dejo de lado al recibir un beso corto de Grayfia en sus labios.
-Y yo también te amo cariño- ambos terminaron aquella conversación con un tierno beso un poco más largo. Después de eso fueron a dormir, donde ambos durmieron abrazados con un sueño en común… el poder ver crecer a su hija.
Mundo Humano – Residencia Hyoudou
Aquí se encontraban los padres del castaño asimilando poco a poco la presencia de Ddraig en el cuerpo de Issei. Por su parte, este último, esperaba pacientemente a que lo hicieran, aunque le estaba costando demasiado mantenerse despierto.
-Entonces… Ddraig-sama, usted protege a nuestro hijo, verdad?- preguntó Kyouko preocupada por el estado de salud de su hijo.
[Así es, hago mi mayor esfuerzo por cuidarlo física y mentalmente… aunque me encuentro muy limitado al no tener un cuerpo físico] respondió Ddraig sabiendo que si no escogía bien sus palabras, podría ser regañado por la madre de su portador.
-Le agradecemos mucho que lo haya ayudado hasta ahora- dijo Takeda algo más tranquilo con la presencia de Ddraig.
[No tienen nada que agradecer… volviendo a los que les decía, deben dejar de echarse la culpa por todo, se asemejan a estúpidos que parecen estar arrepentidos de cada acción que tomaron en su vida] las palabras de Ddraig fueron muy duras para Kyouko y Takeda, y ellos al ver a su hijo se dieron cuenta de que aquella forma de hablar parecía ser de todos los días.
-Tranquilos, él no siempre es así. Solo lo hace cuando me regaña por algo que hice o por algo que no hice y que era necesario- dijo Issei informando un poco a su familia sobre el comportamiento de Ddraig.
[Escuchen, sé que es duro y que será difícil, ya que volvieron ese defecto en algo habitual. Pero al hacer eso siempre solo se quitan valor y méritos, el humano de por si es orgulloso y negarse a demostrar ese sentimiento les hace mal] explico Ddraig regulando su tono de voz y su forma de hablar, para no incomodar a los padres de su portador.
-Trataremos de hacer todo lo posible para no cometer eso de nuevo, pero denos tiempo por favor. Muchas gracias Ddraig-sama- Takeda reconoció que lo que había dicho el Dragón era verdad, pero sabía que no iba a ser fácil deshacerse de algo que habían habituado a su día a día.
[Su hijo es joven… puede corregir ese comportamiento más rápido que ustedes y será más rápido para ambas partes si sienten un apoyo mutuo] aconsejo Ddraig sabiamente.
[Bueno, iré a descansar y les recomiendo que ustedes también lo hagan. No le den vueltas al pasado. Descansen bien] Ddraig, que había estado hablando por el Sacred Gear de Issei, se fue a descansar haciendo que el Sacred Gear desapareciera y, para sorpresa de su portador, dejando su brazo con su forma humana.
-Bueno… creo que lo mejor será dormir, verdad?- las últimas palabras de Ddraig no fueron las correctas. Kyouko comenzó a temblar al recordar lo que tuvo que soportar hace solo unos minutos.
Justo en ese momento, Issei uso lo que le quedaba de fuerza para levantarse de una buena vez. Rápidamente Takeda y Kyouko trataron de detenerlo pero, esta vez, fue inútil.
-Porque no mejor, cenamos? Yo cocinare- dijo Issei con una pequeña sonrisa mientras se dirigía a la cocina. Ante la acción de su hijo, Takeda y Kyouko se miraron con una expresión de preocupación. Aunque, luego, Takeda cambiaría esa expresión por una sonrisa tranquila.
-Necesitas ayuda con algo, Issei?- Takeda se adelantó a su esposa y comenzó a ayudar a su hijo con la preparación de la cena.
Kyouko se quedó algo confundida por el comportamiento de su esposo y su hijo. No entendía como ellos podían hacer la cena como si nada después de lo que acababa de pasar.
Pero luego comprendió que solo estaban siguiendo el concejo de aquel dragón, dejar el pasado atrás y no darle más vueltas. Respiro profundamente y se unió a su familia para preparar la cena.
Luego de cenar fueron a dormir, Issei se acostó de la misma manera que la noche anterior solo que apenas se acostó se quedó dormido por el esfuerzo físico que había hecho ese día.
Al estar en confianza, Takeda se quitó su camiseta para ponerse el pijama. Y fue ahí donde Kyouko vio los moretones que tenía Takeda en su espalda productos de los golpes que había recibido antes.
-Takeda… no te duelen?- el mencionado supo inmediatamente a lo que se refería su esposa y respondió.
-Sí, pero… comparado a lo que Issei tuvo que pasar por nosotros no es nada- respondió Takeda que observaba como Kyouko comenzó a sacarse la chaqueta de Issei dejando su torso desnudo.
-A ti no te duele?- Kyouko también empezaba a mostrar en su pecho izquierdo un moretón. También se estaba formando uno en su mejilla, donde Ryujin la había abofeteado.
-Es lo mismo que a ti… Issei paso por más que nosotros- respondió la madre de Issei mientras se terminaba de poner el pijama. Kyouko recordaba cómo estaba Issei después de recibir la paliza por parte de aquellos bastardos y sentía que lo que ella recibió no era nada a comparación.
-Oye… cariño- hablo Kyouko mientras se acostaba a un costado de Issei.
-Si?- respondió Takeda que hizo lo mismo que su esposa, solo que él la abrazo a ella.
-Qué te parece si luego de que Issei acabe las clases, nos vamos de vacaciones a algún lugar muy lejano…- Kyouko cerro sus ojos lista para dormir pero expectante a la respuesta de su marido.
-Me parece una gran idea… sabes ya se acerca el verano al otro lado del mundo. Te gustaría ir ahí?- dijo Takeda dispuesto a apoyar a su esposa en aquella decisión.
-Sí, sería muy agradable. Seria nuestras primeras vacaciones fuera de Japón- respondió Kyouko feliz. Y, sintiéndose segura, decidió dejarse caer en el reino de Morfeo.
-Fueron muchas emociones por un día, no lo crees?- pregunto Takeda que también había adoptado el plan de Kyouko.
-Si… fue todo muy repentino. Descansa cielo…-
-Tú también cariño- se despidieron ambos para acabar un día que comenzó de buena manera y que casi acaba en desastre.
Al día siguiente – Residencia Hyoudou
Issei estaba despertando en una nueva mañana donde esta vez solo su madre lo abrazaba. Sus padres todavía seguían dormidos, se alegraba al saber que estaban descansando bien después de lo que había sucedido ayer.
Decidió levantarse con cuidado de no despertar a su madre. Era lunes y si lo que le habían dicho era verdad, había faltado casi tres semanas a clases. Eran las 7 de la mañana y él entraba a la escuela a las 8:30 y salía a las 3:30 de la tarde, considerando que ya no tenía que quedarse a la actividad de ningún club.
Issei supuso que el club de Investigación de lo Oculto se había disuelto después de la partida de su ama y sus compañeros al Inframundo.
Todavía le dolía bastante el abdomen pero ya no quería faltar más a clases. Antes de irse a su cuarto, por casualidad, vio unas cartas abiertas debajo de un libro, como si las hubieran escondido ahí. Trato de ignorarlas pero la curiosidad fue más fuerte que su propia voluntad y fue a revisar el contenido de las cartas.
A primera vista observo que las cartas eran enviadas por las empresas en donde sus padres trabajaban. La primera carta que decidió revisar era para su madre.
Señora Kyouko Hyoudou:
Lamento informarle de que la empresa ya no requiere de sus servicios debido a las constantes faltas sin justificación que se han presentado en las últimas semanas. No sé sobre los motivos que derivaron a su ausencia, pero conociendo como es usted debió haber sido algo muy importante como para llevarla a eso por casi dos semanas. Le pido por favor que no se preocupe, adjunte una carta de recomendación a esta carta para que pueda conseguir empleo en otro lugar más rápido. Sin más que decirle, y esperando a que esto no afecte nuestra amistad, me despido de usted cortés mente.
Atte. Su antiguo Jefe Hanzo Takahashi.
Pd: No se olvide a pasar por su indemnización en los siguientes días por todos los años que trabajo en esta empresa.
Al leer que la carta era para informarle a su madre sobre su despido el castaño ya podía imaginar lo que habría en el contenido de la otra carta.
Takeda Hyoudou:
No entiendo el porqué de la ausencia en su puesto de trabajo en las últimas semanas y me gustaría escuchar los motivos. Pero usted conoce los términos de la empresa y sabe que no tenía otra opción. Esta despedido por las constantes faltas sin explicación o motivo a los ojos de esta empresa. Lo conozco muy bien señor Hyoudou, y sé que habrá tenido algún motivo importante como para faltar durante tanto tiempo. Cuando se presente después de leer esto le daré una carta de recomendación para que no se le haga tan tediosa la tarea de buscar trabajo. Gracias por tus años trabajados aquí amigo.
Atte. Marco Rossi, Ingeniero Informático.
Una mueca de culpa aprecio en el rostro del joven Hyoudou que lamentaba haber sido el motivo del despido de sus padres.
[Issei… deja de culparte. Ellos tomaron la decisión de cuidarte y preservar tu salud antes que el trabajo. Tomaron la decisión de poner a su hijo por delante de los intereses de otros. Su decisión fue sabia y debes respetarla como tal, ellos estaban conscientes de las consecuencias] dijo el dragón tratando de levantarle el ánimo a su portador.
[La vida se trata de decisiones compañero, y esas decisiones tienen sus consecuencias. Ya sean para bien o para mal debemos afrontarlas y saber seguir adelante… Debes entenderlo]continuo Ddraig al saber que Issei le prestaba atención.
"Gracias Ddraig. Y no, no puedo entenderlo… pero tratare de hacerlo" respondió Issei mentalmente después de dejar las cartas donde estaban.
[Bien… por lo menos ya es un avance] luego de eso el dragón volvió a dejar solo a Issei con sus pensamientos.
El castaño volvió a encaminarse a las escaleras para subir a su habitación y prepararse para ir a la escuela. Decidió bañarse antes de ir a la academia, pues todavía podía sentir el aroma de la sangre en su cuerpo.
Poco a poco se fue desnudando hasta quedar tal y como vino al mundo. Estaba nervioso porque tendría que limpiar su herida también y temía que por una mala fuerza se fuera a abrir.
Pero al ver su herida recordó que la lanza de luz de Reynare había atravesado su cuerpo y no explicaba cómo es que no tenía la misma herida en la espalda.
[El Sacred Gear de tu amiga se ocupó de eso. Ya no tienes una herida pasante y no te quedó ninguna cicatriz en la espalda, pero si no logras dominar el poder de tu amiga te quedará una fea cicatriz en el estómago] revelo Ddraig resolviendo la duda de su compañero.
"Aunque me lo digas no sé cómo despertar ese Sacred Gear… entrenare para lograrlo y no me detendré hasta conseguirlo" dijo Issei algo deprimido al recordar a Asia.
Luego de bañarse fue a su habitación para terminar de preparase. Buscó su uniforme en su armario y cuando lo encontró recordó que había quedado destruido por los ataques que recibió durante el Rating Game. Pero verlo ahí completo y como si no le hubiera pasado nada solo, le hacía pensar que su Rey se lo había recompuesto con magia.
Sonrió feliz por esa pequeña sorpresa y comenzó a colocárselo con tranquilidad, pues todavía tenía bastante tiempo. Pero decidió no usar la camiseta roja que siempre usaba, en su lugar decidió usar una camiseta de manga larga negra debajo de la camisa por una sola razón. Si su herida se llegara a abrir, el negro cubriría mejor la mancha de sangre que la camiseta roja, que no era tan oscura como la sangre.
Una vez cambiado, bajo a la sala para ver a sus padres que todavía dormían. Al observar el reloj vio que este marcaba 7:45. Aproximadamente él se tardaba 15 minutos en llegar a la escuela caminando. Al tener aún bastante tiempo decidió desayunar algo ligero, solo tomaría leche con cereales. Al terminar el desayuno escribió una nota para sus padres donde les decía a donde se había ido, que si salen vayan por lugares transcurridos y que los quería mucho.
Salió de la casa sin siquiera mirar la hora y empezó a dirigirse a la academia pensando en los diferentes escenarios de "Bienvenida" que recibiría. Y al pensar en eso, recordó que no tenía ninguna excusa para justificar sus faltas y tampoco para el nuevo color de su ojo izquierdo.
"Ahora qué hago?"pregunto Issei mentalmente sin esperar respuesta alguna.
[En verdad crees que se van a fijar en el color de un ojo? Yo no le tomaría importancia. Y con respecto a tus faltas, puedes decir que tuviste un accidente con algo y mostrarles tu herida. Sería más fácil que inventar alguna excusa más larga y poco creíble, no crees?] Ddraig había sorprendido a Issei con esa excusa tan sencilla y creíble que había inventado. "Mientras más detalles inútiles des más mentira parece que es" fue lo que le dijo el dragón antes de regresar a dormir.
Había llegado demasiado temprano a la escuela, ya que no veía a ningún alumno en los alrededores. Ni siquiera estaba los miembros del Concejo Estudiantil, que habituaban verificar que los alumnos cumplan con el uniforme de la escuela.
Decidió ignorar eso y siguió su camino a paso tranquilo hasta llegar a su salón de clases. Al abrir la puerta, en efecto, no había nadie… había llegado muy temprano. Se acercó con cierta nostalgia hacia el banco donde se sentaba habitualmente.
Dejo sus cosas en la mesa, se sentó y comenzó a mirar al cielo dejando descansar su mentón en la palma de su mano.
Cerro los ojos dejando pasar el tiempo y sin pensar en nada. Solo escuchando el sonido de las hojas de los arboles alrededor de la academia.
-Oh!- al escuchar eso provenir de la entrada del salón Issei dirigió su mirada hacia ese lugar encontrándose una compañera de clases.
Era una chica de cabello castaño que estaba atado en dos trenzas, tenía ojos color verde que eran acompañados por unos lentes de color rosado, obviamente vestía el uniforme femenino de la academia Kuoh; el cual consiste en una falda morada con detalles en blanco y negro, una camisa blanca manga corta con líneas verticales negras, una cinta como corbata y zapatos marrones.
Esta chica era Kiryuu Aika, una pervertida que siempre lo molestaba con bromas un poco fuera de lugar o que se tomaban fácilmente con doble sentido.
-Hola Kiryuu…- saludo Issei sin ganas de hablar en ese momento. No se debía a la llegada de Aika, era porque simplemente… no sabía de qué hablar.
Por su parte la joven de cabellos marrones se dirigió en silencio a su asiento y se sentó en el con una expresión seria. Ver a su compañero después de que se ausentara casi tres semanas la había descolocado un poco, incluso pensó que se había cambiado de Academia como lo hicieron ciertos alumnos.
-Que fue lo que te sucedió?... Porque faltaste tanto tiempo?- pregunto ella desde su lugar seriamente, esperando una respuesta clara. Y por si el material le sirviera más adelante comenzó a grabar todo con su celular.
-Tuve un accidente, el auto donde viajaba choco y volcó por una colina. Me golpee la cabeza y me termine con el vidrio de una ventanilla en el abdomen aunque no me perforo ningún órgano- respondió el joven Sekiryuuttei sabiendo que posiblemente tendría que mostrarle a Kiryuu la venda en su estómago.
-Puedes demostrarlo?- para Issei era raro escuchar a Aika hablar seriamente cuando se dirigía a él. El castaño ya esperaba esa pregunta por parte de su compañera asi que sin mirar, se levantó de su asiento, volteo a ella y levanto su camiseta mostrando el vendaje que envolvía su cuerpo y protegía su herida.
Aika no hubiera creído lo dicho por Issei si no hubiera visto la venda que llevaba. Al mirar al castaño a la cara pudo ver que no tenía una expresión que pudiera significar ser una broma.
-Puedo… tocarla?- aquella interrogante descoloco un poco al herido castaño, que terminó aceptando.
-No directamente… puedes tocarla por encima del vendaje- Kiryuu se acercó lenta pero firmemente para tocar el abdomen del castaño después de su aprobación.
Podía sentir en sus dedos una gran abertura en el abdomen de su compañero aun por encima de la venda. Sorprendida e impresionada, se alejó rápido del castaño; el cual solo se limitó a acomodar sus ropas.
-Con esto… ya me crees?- el castaño en ningún momento se volvió a sentar y se quedó esperando la respuesta de su compañera, que todavía no creía lo que había comprobado.
-S-Si… si te creo. Lamento lo que te sucedió, Issei- el ser llamado por su nombre por la única persona que conocía que no lo había hecho en ningún momento le asombro bastante.
Pero decidió no prestarle más atención a eso y volvió a sentarse en su asiento a la espera de la llegada de sus demás compañeros de clase.
Solo fue cuestión de minutos para que otros alumnos empezaran a llegar. Pero, a diferencia de Aika, ellos solo lo miraban a la lejanía. Algunos con expresiones de sorpresa al volver a verlo y otros con disgusto. Pero el mayor sentimiento que Issei sentía hacia su persona era el odio.
El atribuía esto a sus acciones como pervertido, pero había un motivo más.
-Sinceramente me sorprende volver a verte después de lo que paso con Rias-onee-sama y Akeno-onee-sama… Hyoudou- aquella persona que se dirigió a él con un tono cargado de odio fue Kaori Murayama.
Kaori es una joven estudiante de estatura mediana y un buen físico. Su cabello es de color castaño oscuro, sus ojos son de color marrón y llevaba puesto el uniforme femenino de la academia Kuoh.
-Murayama?- Issei menciono el apellido de quien le dirigió esas palabras al sorprenderse.
-No te atrevas a mencionarme, maldita bestia!- ante la confusión de Issei ante la forma de dirigirse que tomo Kaori, Kiryuu se levantó de su asiento.
-No deberías acusar a Hyoudou sobre lo que sucedió con Rias-sempai y Akeno-sempai sin tener pruebas, Kaori-san- la confusión de Issei creció más al ver que Aika lo estaba defendiendo.
-Acaso lo estas defendiendo, Aika?- Murayama no se controlaba al tratarse de Issei, pero con el resto de sus compañeros tenía una mejor relación. Por esa razón se midió y controlo su tono de voz antes de dirigirse a la castaña de lentes.
-Solo te pido que veas esto antes de juzgarlo… que me dices?- Kaori, no muy confiada, decidió ver la grabación del teléfono de Aika, quien se la estaba ofreciendo.
Pero no solo ellas miraban la grabación, los demás alumnos se amontonaron detrás de ellas para ver lo que Aika le mostraba a Kaori.
Justo después de que terminaran de ver la grabación de Aika, entro la profesora de la hora correspondiente. La cual se sorprendió al ver al joven castaño, quien le dirigía una mirada nerviosa.
-Joven Hyoudou… es una gran sorpresa verlo de vuelta. Podría por favor explicarme el porqué de sus tantas faltas?- a diferencia de Kaori, la profesora de turno, Jun Hasashi, tuvo mucha más delicadeza a la hora de hablar con Issei e indagarlo sobre sus faltas.
Este último se levantó de su asiento, mientras los demás estudiantes volvían a los suyos.
-Si Hasashi-sensei- respondió el castaño haciendo una leve inclinación de respeto ante ella. Kiryuu y Kaoiri, que estaban unos asientos atrás, pudieron ver la mueca de dolor del castaño al hacer la reverencia. Con eso confirmaban aún más que la herida de Issei era real y no una farsa.
-Tuve un accidente automovilístico… el auto choco y se desbarranco por una montaña. Sufrí varias heridas y golpes leves por todo el cuerpo. Y me golpee fuertemente la cabeza con una roca y la ventanilla del auto me atravesó el abdomen- respondió el castaño casi lo mismo que le contó a Aika, solo que más completo.
-Sé que no podrás mostrarme la herida como tal, pero podrías mostrarme el vendaje?- el castaño asintió en silencio ante la petición de su profesora. Lentamente levantó su camiseta para que la profesora, y sus compañeros, corroboraran su historia.
La expresión de sorpresa de Jun, y la de los demás alumnos, era notoria. Ninguno de ellos dijo una palabra mientras el castaño se acomodaba, nuevamente, sus prendas.
Jun se acercó a Issei y tomo su mano, logrando hacer que Issei la mirara a los ojos.
-Debiste haber pasado por mucho después de ese accidente. Te felicito por tu valentía… me alegra muchísimo volver a tenerte como alumno y no te preocupes por los demás profesores, yo me encargare de contarles lo que te sucedió- Jun era una persona muy compresiva pero a la vez estricta, le molestaba que Issei espiara a sus compañeras de clase y se lo corregía en privado, al igual que corregía a todos sus alumnos en sus errores.
Era alguien que se encariñaba con sus alumnos sean malos o buenos y ver a Issei tan decaído al apenas entrar la preocupo. Por esa razón decidió hablarle con paciencia y delicadeza.
-Gracias…- respondió el castaño que tenía los ojos llorosos, esas fueron las palabras más lindas que había escuchado en el día.
-Tomen asiento… la clase de hoy se trata sobre Fracciones Diferenciales- las clases avanzaban y por primera vez, Issei prestaba atención a la clase de su profesora. Suponía que era lo menos que podía hacer por el apoyo emocional que había recibido antes.
Al avanzar un poco más la clase, se escuchó un llamado a la puerta. La profesora dio la autorización de entrar y esta se abrió despacio.
Matsuda y Motohama eran los que entraban por la puerta bastante agitados y desalineados. El primero era un hombre joven de buena complexión física, no tenía cabellos en su cabeza porque se había rapado y llevaba el uniforme masculino de la academia. El segundo es un joven con cabello negro algo largo, llevaba gafas con marco negro que no dejaban ver el color de sus ojos. Al igual que el primero, llevaba el uniforme masculino de la academia Kuoh.
-Yasuaki Matsuda y Takuro Motohoma… porque no me sorprender verlos llegar tarde como todos los lunes- Issei recordó que antes del Rating Game, aquellos dos y él iban a ver a las chicas que tenían educación física a primera hora y suponía que por eso habían llegado tarde. Ahora creía entender el porqué de la tardanza de sus amigos.
-Tomen sus asientos y para mañana quiero un informe completo sobre este tema- dijo Jun dejando pasar a ambos pervertidos. En su camino, ambos vieron a Issei con una expresión de sorpresa que luego cambio a una de rencor, para sorpresa del mencionado que no entendió el reaccionar de sus amigos.
Al terminar la clase comenzó un receso de 10 minutos, donde el castaño se levantó para ir al baño.
-Issei! Maldito!- al escuchar la voz de sus amigos llamarlo asi, Issei volteo a verlos solo para ver como ambos dirigían sus puños con la intención de golpearlo en el estómago.
-Idiotas deténganse!- Kiryuu grito tratando de detener a Matsuda y a Motohama, aunque ya era tarde.
Al recibir el impacto, el castaño ahogo con todas sus fuerzas un grito de dolor por los golpes recibidos en su herida.
-Como te atreves a volver después de lo que hiciste?!- grito Matsuda con lágrimas anime recorriendo su rostro a la vez que apretaba su puño como si hubiera vengado algo.
-Después de provocar que Rias-sempai, Akeno-sempai y Koneko-chan se fueran merecías un castigo! Te agradecemos lo que hiciste con el niño bonito de Kiba, pero no necesario que también se vayan las dos bellezas y la mascota de la escuela!- Motohama explico eso secundando a su compañero al estilo anime. Ambos tenían poses que, a sus ojos, los hacían ver geniales.
Al llegar tarde, ninguno de los dos se enteró de lo que "en verdad" le había sucedido a Issei y que él no tenía ninguna relación con la salida de Rias, Akeno, Koneko y Kiba.
-Ahora con la deuda saldada tenemos que hablar de muchas cosas verdad, Issei?... eh?- pero cuando tomaron consciencia de su alrededor vieron que Issei ya no estaba delante de ellos al igual que Kiryuu.
-Asi que era verdad…- Murayama se acercó manteniendo una distancia prudente con los dos pervertidos mientras miraba el suelo. Los amigos de Issei dirigieron su mirada hacia donde lo hacia la castaña para ver unas cuantas gotas de sangre en el suelo.
-A que te refieres?- Pregunto Matsuda visiblemente confundido por lo que paso.
-Verán, lo que paso fue…- Katase, sin ganas de hacerlo, les relato al Dúo Pervertido lo que le había sucedido a Issei haciéndoles entender que él no había tenido nada que ver con la salida de la escuela de las Onee-samas, Koneko-chan o el príncipe Kiba.
Yasuaki y Takuro no dijeron nada y se dirigieron en silencio hacia donde seguramente este Issei, la enfermería.
Academia Kuoh – Enfermería
Aika había ayudado a Issei a levantarse y lo llevo rápidamente a la enfermería, donde esperaba que pudieran hacer algo por él.
-Enfermera! Enfermera!- para Issei era raro que Aika se preocupara por él, o por alguien que no fuera ella misma.
-Que sucedió?- la enfermera no fue quien contesto. Kiryuu sabía que ella no contestaría con tanta calma ante un grito como el que dio.
A los ojos de Issei vino la silueta de una joven con el uniforme femenino de la academia. Tenía el cabello negro azabache corto hasta un poco más arriba de los hombros. Ojos de color violeta que eran respaldados por un par de gafas de color rojo.
Era hermosa a vista de cualquier hombre, pero Issei no podía concentrarse en eso en ese instante. Estaba más preocupado por su herida que nuevamente fue abierta.
Aika lo ayudo a acostarse en una de las camillas y pregunto.
-Souna-Kaichou donde está la enfermera? Issei se está desangrando!- el comportamiento de Aika seguía llamando la atención de Issei, que trataba de normalizar su respiración para no perder más sangre.
-Yo me encargare de él… la enfermera salió de licencia por maternidad. Vuelve a clases y cuéntale al profesor lo que sucedió, todo estará bien- respondió la ahora reconocida como Souna.
-C-Claro… como usted diga, Kaichou- aquel extraño comportamiento que adquirió Aika ante las palabras de la peli azabache llamo, una vez más, la atención del castaño. La castaña de tranzas comenzó a actuar como si la controlaran… era raro.
-Puedes levantarte la camiseta? Quiero ver que tan grave es la herida tienes ahí- dijo Souna apuntando el estómago de Issei. Este hizo lo pedido por la chica y levanto su camiseta.
Issei conocía de lejos a esa chica, era la presidenta del Concejo Estudiantil también conocida popularmente, por los alumnos que trataron de conquistarla, como la presidenta de hierro.
-Voy a cortar el vendaje y suturar tu herida, de acuerdo?- Souna estaba tranquila a pesar de que había mucha sangre en el abdomen del castaño. Tomo unas tijeras y procedió a cortar las vendas de Issei.
-Que te sucedió para que tuvieras una herida como esta?- Pregunto Souna levantándose y yendo a buscar algo en los cajoneros de la enfermería.
-Tuve un accidente automovilístico, el auto desbarranco por una montaña. Tuve heridas leves y solo me golpee gravemente la cabeza y la ventanilla del auto me atravesó el abdomen- una leve sonrisa que desapareció en segundos se pudo apreciar en el rostro de Souna, que volvía con Issei rápidamente al ver que el sangrado se intensifico.
-Tuviste algún familiar herido?- Souna había vuelto con unos puntos de sutura de papel, algodón, vendas y alcohol para desinfectar la herida. Al comenzar, Issei mostraba muecas de dolor e incomodidad.
-N-No… el que salió más h-herido fui yo- contesto el castaño con dificultad por el dolor.
-Ya veo… espero que no vuelvas a acechar a la jóvenes de esta escuela después de recuperarte- dijo Souna terminando de suturar la herida.
-No lo hare, se lo juro- Souna sonrió levemente ante la respuesta del castaño.
-Puedes sentarte? Tengo que terminar de vendarte la herida- el castaño respondió sentándose en la camilla para que Souna terminara de vendarlo.
-Bien, debo volver a clases. Lo más prudente es que te quedes aquí a descansar. Ten, debes tomar mucha agua para recuperar la sangre que perdiste- Souna le entrego a Issei una botella de agua mientras decía eso.
-Muchas gracias por todo, Kaichou- agradeció el castaño antes de que la mencionada saliera de la enfermería.
-No fue nada… ahora solo descansa- respondió Souna antes de volver a clases. Una vez afuera, la pelinegra miro a un costado por instinto. Sonrió misteriosamente y se dirigió a clases sin decir nada.
Issei se disponía a descansar un poco después de lo sucedido con sus amigos pero al escuchar la puerta abrirse y verlos a ellos ahí, trato de sentarse para poder preguntarles sobre su reacción pasada.
-T-Tranquilo! No venimos a hacerte daño…-
-S-Si… vinimos a disculparnos por lo que paso- aquella reacción del castaño fue tomaba por Matsuda y Motohama como una reacción de miedo, influenciados obviamente por lo que hicieron hace un momento.
-Sentimos lo que hicimos, no sabíamos lo que te sucedió en verdad- comenzó Motohama tomando una silla para sentarse al lado de Issei, que estuvo tranquilo todo el tiempo.
-No creíamos que algo asi pudiera haberte pasado, y te pedimos perdón por lo que te hicimos- Matsuda continuo mientras hacía lo mismo que su otro amigo.
-Hmph… si yo hubiera sido alguno de ustedes probablemente hubiera hecho lo mismo par de idiotas- dijo Issei con una sonrisa y tono burlón, haciendo que sus compañeros sonrían al saber que su mejor amigo no les guardaba rencor.
-Y que hicieron durante todo este tiempo que no estuve?- pregunto el castaño para ponerse al día con sus amigos.
Se contaron cosas de todos los días de academia, como la gente había asumido inmediatamente que había sido él el motivo de que los integrantes de club de Investigación de lo Oculto se fueran de la academia.
Anécdotas de sus día a día, alguna que otra broma entre ellos. Pero, lo que llamo la atención de Issei, fue que ninguno de ellos conto alguna anécdota sobre espiar a las chicas del club de kendo, o de gimnasia, o natació.
-Me imagino que en todo este tiempo habrán recibido palizas de todo tipo por parte de Katase y Murayama, verdad?- pregunto Issei queriendo saber si habían logrado espiarlas, algo que nunca habían logrado hacer.
-Sobre eso, bueno… al principio sí. La primera semana que desapareciste lo logramos, pero obviamente recibimos una paliza por parte de ellas…- comenzó Matsuda con una sonrisa nerviosa en su rostro.
-Y cuando fuimos a lo seguro empezaron a atraparnos más fácilmente… además de que ya no sentíamos esos ánimos para espiarlas sin ti. Éramos tres, dos para espiar un momento y otro para vigilar por si alguien venia… al tu desaparecer perdimos esa protección- continuo Motohama con la explicación.
-Por esas fechas salve a una chica que estaba siendo molestada por un idiota borracho…- dijo Matsuda con un tono molesto.
-Desde ahí nos hicimos amigos y deje de espiar a las chicas… porque creo que tengo una oportunidad con ella, su nombre es Amaya- el joven rapado estaba rojo como un tomate maduro al decir eso. Aquella declaración de su amigo sorprendió a Issei, que no podía creer que aquel que era el más pervertido de ellos, después de él, posiblemente tenga novia.
-Después de que el consiguiera "novia" había quedado solo para espiar a las chicas, pero decidí esforzarme en mis estudios por mi abuela. Ella me lo pidió porque quería verme con un buen título antes de irse… asi no tenía tiempo para espiarlas- termino Motohama de contar lo que los había motivado a dejar esa ambición de siempre buscar pechos.
-Ya veo…- dijo Issei procesando esa información.
-Incluso nuestra relación mejoro un poco con Katase y Murayama, aunque claro no aceptarían ser nuestras amigas. Incluso fue Murayama quien nos explicó tu situación…- lo dicho por Matsuda si había sorprendido a Issei de sobremanera. Nunca hubiera creído que aquellas que juraron "matarlos" se llevara bien con alguno de ellos.
-Muéstrame una foto de esa chica- dijo Issei mirando a su amigo "calvo"
-Para qué?- pregunto Matsuda, desconfiando un poco de las intenciones de Issei.
-Quiero ver como es la chica que posiblemente se enamoró del idiota de mi amigo- respondió el castaño con una sonrisa amigable. Al ver esto, Matsuda acepto mostrarle una foto donde aparecían aquella chica y el, en un parque de diversiones.
-Es linda…- Issei se acercó a su compañero y golpeo con poca fuerza a su amigo en el brazo. Antes de que Matsuda le dijera algo, Issei continúo.
-Más vale que cuides bien de esa persona, se nota con solo verla a los ojos que te quiere de verdad. No la sobreprotejas, no la presumas y no dejes de amarla si es lo que sientes. La vida son momentos y no sabes cuándo te puedes ir o perder a un ser querido… o a una persona que amas- aquellas palabras tan sabias que Issei le dirigió llegaron profundo al corazón de Matsuda.
-Me alegra que hayas elegido seguir el concejo que te dio tu abuela, se lo que significo ella para tu vida y que sigue significando ahora. No será fácil, Motohama. Habrá piedras en el camino y puedes tropezarte. Y está bien, es parte de aprender… solo hay que aprender a levantarse y volver a intentarlo una vez más- el joven de lentes también se sintió como su compañero calvo al escuchar las palabras de Issei.
Lo que ninguno sabia, era que Issei no sabía que decir en ese momento y Ddraig le ayudo dictándole unos concejos que podían ayudar a sus amigos en el futuro.
-Además si estamos juntos, nos seguiremos apoyando…- ante esas palabras Matsuda y Motohama amargaron la mirada preocupando a su amigo de cabellos castaños.
-Que sucede chicos?- pregunto Issei mirando preocupado a sus amigos.
-No seguiremos juntos Issei. Amaya continuara sus estudios en Osaka, asi que para tener una excusa no forzada para poder estar cerca de ella hice una prueba en el Cerezo Osaka… quedé, asi que seguiré mis estudios allí mientras soy jugador del club. Me iré en unos días…- aquella respuesta dejo a Issei con sus pensamientos en blanco para que después estallaran en un montón de emociones.
-Bueno… supongo que solo seremos tú y yo, Motohama- dijo Issei tranquilizando sus pensamientos y sus emociones.
-Yo también me voy Issei. Reasignaron a mi padrastro a trabajar en Tokio y se iba a ir con mi mamá. Me dieron la posibilidad de quedarme pero decidí ir a estudiar allí para enorgullecer a mi abuela…- Motohama respondió eso temiendo por la reacción de su delicado amigo.
-Entiendo… pues, felicidades. A los dos… ojala triunfen a donde van ahora- dijo Issei para después tomar un poco del agua que le había dejado Souna. Después de eso, el lugar se quedó en silencio, un silencio un poco incómodo.
-Matsuda, me pasas dos vasos descartables por favor- el joven calvo se levantó sin decir nada y le paso a Issei lo que pidió, recibiendo un agradecimiento silencioso de este.
-Tomen…- Issei les dio un vaso a cada uno y sirvió agua en ellos. El castaño levanto la botella que tenía delante de él y dijo.
-Agua al no tener edad legal para beber. Brindemos, porque todas sus metas y sueños se cumplan…- sus amigos, ante sus palabras, juntaron sus vasos con la botella que él sostenía.
-Que también cumplas tus metas Issei!- dijo Motohama apoyando a su amigo diciendo eso levantando la voz.
-Y que consigas una pareja pronto amigo- Matsuda se unió a los buenos deseos que Motohama le deseaba a Issei, el único de ellos que se quedaría en Kuoh.
-Salud! Por la disolución del Trio Pervertido!-
-Salud!/Salud!- y con eso dicho, la era donde el Trio pervertido; compuesto por la Bestia Pervertida, el Calvo pervertido y el Pervertido de las Gafas, llegaba su fin.
-Bueno, creo que volveremos a clase, ya perdimos una hora… cuídate Issei- dijo Motohama extendiendo su mano al castaño, quien la estrecho con gusto.
-Tú también hazlo Takuro, enorgullece a tu abuela lo más que puedas y no descuides a tu familia por los estudios- dijo Issei transmitiendo el consejo de Ddraig.
-Cuídate Issei. Ah! Y estate pendiente de mis partidos… te mandare una dedicatoria- Matsuda también se acercó a despedirse de su amigo para estrechar su mano con él.
-No es necesario, Yasuaki. Cuida de Ayame porque si no es asi iré hasta Osaka a darte una lección que nunca olvidaras- amenazo Issei a su amigo calvo, que solo sonrió ante la amenaza en "broma" de su amigo.
-El no será el único en ir a Osaka a partirte la cara si lo arruinas con Ayame-
-Que dijiste cuatro ojos?!- Issei sonrió al escuchar a sus amigos que abandonaban la enfermería para ir a clases.
[Compañero… estas bien?] Ddraig estaba preocupado por su compañero por los recientes sucesos.
"Si, estoy bien… solo quiero descansar" respondió el castaño acomodándose para tomar una pequeña siesta. Al apoyar su cabeza en la almohada de la camilla, solo bastaron segundos para que comience a soñar.
Dos horas más tarde
-Hyoudou Issei, despierta por favor- al sentir que lo llamaban mientras lo movían levemente, el castaño comenzó a despertar. Encontrándose con la figura de una joven de lentes azules y ojos con heterocromía, siendo el izquierdo violeta y el derecho marrón claro. Además estaba vestida con el uniforme femenino de la escuela. Físicamente era de la misma altura que el castaño además de poseer un cuerpo bien dotado. Era la vicepresidenta del Concejo Estudiantil, Tsubaki Shinra.
-Tsubaki-Fukukaichou? Que hace aquí?- pregunto Issei sentándose lentamente.
-Souna-kaichou me mando a revisar cómo se encontraba- Tsubaki mostraba una expresión seria y calmada al hablar con el castaño, quien se tomaba el estómago con algo de molestia en él.
-Me encuentro bien, no debe de preocuparse por alguien como yo- respondió el castaño, levantándose solo para ver que había manchado la camilla con la sangre que quedo en su camiseta.
-D-Discúlpeme por el desastre… yo lo limpiare- dijo Issei temiendo a que la pelinegra se molestase.
-No debes preocuparte por eso, es algo insignificante comparado con tu salud. Ten esto, Souna-kaichou dijo que te compraras algo para comer con esto- Tsubaki le estaba ofreciendo a Issei algo de dinero.
-No es necesario, Tsubaki-sempai… me iré a casa, ahí almorzare. Pero, igualmente dele las gracias de mi parte a Souna-sempai- Tsubaki se mostró algo sorprendida por lo dicho por el castaño, pero decidió guardar el dinero y respetar la decisión del joven. Para que, después de despedirse, volviera al Concejo Estudiantil.
El castaño comenzó a dirigirse a su salón entre los solitarios pasillos de la academia. Las clases regulares ya habían acabado y las actividades de los clubes estaban por empezar.
Al llegar a su salón, vio una nota en su asiento que estaba vacío. Al tomar y leer la nota, vio que sus amigos habían dejado sus útiles en el casi extinto club de Investigación de lo Oculto.
Sin tantas ganas, decidió ir a ese lugar a recoger sus cosas mientras volvía a pensar en lo que sus amigos le habían comentado. Nunca pensó que alguno de ellos lograra tener pareja tan rápido.
"Sabía que Yasuaki hizo bien al volver a los entrenamientos. Ahora incluso está cerca de tener novia" pensó el castaño para sí mismo mientras sonreía.
También pensó en lo que había decidido Motohama, su abuela fue una segunda madre para él cuando su padre biológico abandono a su madre cuando el apenas había nacido. Su madre trabajaba y su abuela lo criaba cuando su madre no estaba.
"Tarde o temprano esa señora iba a corregir a Takuro por el camino que estaba tomando… y que bueno que fue temprano" Issei, una vez más, pensó para sí mismo.
"La vida decidió separar nuestros caminos. A Takuro le espera un título universitario, a Yasuaki una gran carrera como futbolista y a mí, me toca ser un demonio" pensó el castaño sin saber que lloraba.
[Porque lloras Issei?] Pregunto Ddraig a su portador curioso por esa reacción.
"Porque… fueron los mejores amigos que tuve. El no poder celebrar sus logros con ellos, tal y como lo hacíamos aquí… me va a doler" dijo Issei calmándose y recuperando la compostura.
[Las cosas no duran para siempre compañero, los recuerdos sí. Cuando te detengas en el futuro a recordar estos momentos, serán aún más valiosos para ti de lo que son ahora. Y eso es lo bonito que tiene la vida… podrá arrebatarte todo, pero no los recuerdos. Además creo que sea la última vez que se vean] Ddraig dijo eso con la intensión de consolar a su compañero, y parecía ser que era efectivo.
"Gracias Ddraig… de verdad muchas gracias por estar siempre ahí dispuesto a darme una mano en cosas como esta" el dragón no respondió, algo raro para Issei.
Plack!
-Ay!…- el castaño choco de frente contra la puerta del viejo edificio escolar, lugar donde el club de Investigación de lo Oculto ejercía sus actividades.
-Eso me pasa por no prestar atención al camino…- se lamentó Issei que, con algo de enojo, abrió la puerta para buscar sus cosas.
El lugar estaba lleno de polvo y con algunas telarañas, obviamente por el desuso en el que estuvo, dándole un toque más tétrico.
Issei no necesitó encender las luces para ver por el lugar, le bastaba con su vista nocturna de demonio.
"Supongo que lo habrán dejado en la habitación principal" pensó el castaño dirigiéndose a aquel lugar sin mucha emoción.
Al entrar, sintió de inmediato como el ambiente se volvió pesado. Había alguien dentro de esa habitación y podía sentir la presión en su cuerpo.
Nervioso pero decidido, el castaño entro a la habitación encontrándose con un hombre adulto de cabello rojo, con una barba corta y algo desalineada, y con ojos de color ámbar brillante. Estaba vistiendo una camisa blanca de mangas largas que estaba desabotonada hasta la mitad de su torso, mostrando la musculatura que tenía ahí. Encima de la camisa tenía una capa negra que combinaba a la perfección con su pantalón de vestir y zapatos.
Issei también podía apreciar que en el ojo izquierdo de aquel hombre había unas tres cicatrices, como si fueran las marcas de una bestia.
Junto a ese hombre se encontraba una mujer de mirada tranquila que miraba a Issei con una pequeña sonrisa en sus labios. Sus ojos brillaban en un intenso color morado muy bonito. Su cuerpo era voluptuoso y era cubierto por un vestido negro que le cubría los pies por completo, al punto de arrastrar un poco el vestido por el suelo, y que dejaba al descubierto sus hombros, formándole un escote algo grande.
El vestido tenía un moño grande en la parte del abdomen y en su centro había una gema amatista que terminaba de darle un aire de superioridad.
-Es un gusto conocerte Hyoudou Issei… o debiera decir, Sekiryuuttei? Buscabas esto?- esa voz varonil de aquel hombre solo tensó más al castaño, que ya estaba muy nervioso por la presencia de aquellos dos. El hombre pelirrojo sostenía en su brazo izquierdo las cosas de Issei… todo había sido un engaño para que el castaño fuera a ese edificio.
Comentarios:
AeroSmith 21: gracias y como podrás haber leído este capítulo tiene muchísimos más cambios que los anteriores, que apenas tenían uno que otro cambio y más descripción. Me alegra que tanto este como el anterior fic te hayan gustado, y me alegra tenerte siguiendo este fic. Saludos y de nuevo muchas gracias por el apoyo.
Dark Night Discord: gracias y me alegra leer que estés aquí siguiendo este fic.
EL CABALLERO DE ARKHAM: hola, me alegra leerte por aquí. Como abras notado con este capítulo, la historia original que escribí sufre varios cambios, los cambios más notorios se notaran en el siguiente capítulo. Y sobre lo de Rias, también planeo cambiarlo por una idea que ya tengo en mente. Espero entiendas que esta historia no tratara tanto de venganza como la anterior. Con esto dicho, espero que sigas apoyando esta historia y nos leemos en un próximo capítulo. Saludos!
The Fool´s World: Hola y no, no hay problema. Si es con respeto y con deseos de ayudar de verdad, no hay ningún problema. Muchas gracias, y era la primera corrección que me diste, pero el segundo título que propusiste me gusto un poco más. Asi que si no tienes problemas, lo usare. Saludos y buenas noches, a la que hora de escribir esto.
Hola a todos los que leyeron esta parte del capítulo y quería consultarles una cosa. Le pongo los mismo títulos que tenía la historia anterior, creo nuevos o los dejo asi cómo están? (Sin titulos)
Además de que responda a los Review's antes de comenzar el capítulo o dejarlos como estuvieron hasta ahora.
Me encantaría que me comenten que les pareció este capítulo y sus impresiones sobre el capítulo siguiente. Muchas gracias por su apoyo hasta ahora y nos leemos en el siguiente capítulo.
EmiLiz15
