Issei se encontraba dentro del salón del supuestamente ya extinto club de Investigación de lo Oculto, en frente de él se encontraban unas personas no conocidas por él que le infundían temor y que le hablaban con una confianza que no era normal.

-Bueno… Y no vas a decir nada?- dijo aquel hombre pelirrojo mirando seriamente al castaño, que sentía perder el aire.

-Vamos Red, ya es suficiente. Deja de liberar tu poder, solo lo asustas más- dijo la mujer de ojos violetas mirando a Issei con una sonrisa tranquila.

-Le quitas lo divertido a la vida, Ophis- respondió aquel hombre, conocido ahora como Red, a la mujer de negra cabellera.

-Q-Quienes son ustedes?- el tono de voz del castaño era nervioso. Como no estarlo, por fin había podido formular algo coherente al dejar de sentir aquella presión en el ambiente, generada por el poder de aquel pelirrojo.

-Jejeje… bueno, yo soy Great Red- aquel hombre pelirrojo se presentó formalmente ante el castaño que por fin normalizaba su respiración.

-Yo soy Ophis- la mujer pelinegra imito a Red y se presentó ante Issei.

Aún si ambos tenían una personalidad amable en esos instantes, Issei no podía evitar sentirse atemorizado ante su presencia. Trataba de mantenerse firme en su lugar, aun cuando sus piernas suplicaban por huir.

[Compañero… sé que esto será muy repentino para ti. Y te pido por favor que no te alteres ni te sobre saltes demasiado] el tono de voz del Dragón no ayudaba en nada al estado de Issei.

"Que sucede Ddraig? Quienes son ellos? Porque te oyes tan nervioso?" esto pudo preguntar Issei, su mente era un caos y no podía formular otra cosa. El escuchar a Ddraig algo nervioso le hacía tensarse aún más.

[Esa mujer es Ophis Ouroboros, Diosa Dragón del Infinito también conocida como la Dragón Definitiva. Y aquel hombre, es Great Red, Dios Dragón de los Sueños, también conocido como el Dragón de Dragones. Ambos son mis superiores y líderes de la extinta facción de los Dragones]

-Los Dioses Dragones?…- Issei hablo en voz alta por lo impactado que estaba. No podía creerlo, no quería creerlo. Los Dos Dioses Dragones, aquellos que están por encima de todas las facciones, estaban delante de él.

[Espero disculpen la reacción de mi portador, Red-sama, Ophis-sama] Ddraig dijo esto disculpándose con sus superiores.

-No importa, Ddraig… es agradable volver a hablar contigo- respondió Ophis con tranquilidad.

-Sí, no importa… era algo ya esperábamos- continuo Red haciendo de menos el comportamiento del castaño.

[Es un honor volverlos] Ddraig solo recibió unas sonrisas misteriosas como respuesta por parte de ambas Deidades.

-Bien, estás listo para hablar?- preguntó Ophis mientras se sentaba en el sofá que era parte del club de Investigación de lo Oculto.

-S-Si… disculpen mi comportamiento- dijo el castaño cortésmente y de forma tensa.

-No te preocupes… después de todo es culpa de Red, por mantener su aura liberada aun cuando llegaste- el mencionado solo bufo en respuesta a lo dicho por Ophis.

-Bueno, el motivo de nuestra visita era para contarte una larga e importante historia- dijo el pelirrojo haciendo de menos el comentario de su igual. Ophis, luego de eso, invito a tomar asiento a Issei en el mismo sofá donde estaba ella.

El castaño tomó asiento, aun nervioso, y espero a lo que el pelirrojo tenía que contarle.

-Hace mucho tiempo, cuando los Ángeles gobernaban sobre la tierra; y los Demonios y los Ángeles Caídos todavía no existían, el Dios Bíblico nos tomó un odio "justificado" por un cierto motivo estúpido. Por esa razón se empeñó en crear una espada para matar dragones, la más poderosa conocida hasta la fecha… pero no podía hacerlo solo- comenzó Red mostrando una mueca de odio y rencor contra aquel ser creador de los Ángeles.

-Por esa razón convoco al ángel más poderoso en sus filas para que lo ayudará a crear dicha espada… ese ángel fue Luzbel. Ambos crearon la espada, y como Luzbel tenía casi el mismo poder que Dios ambos influenciaron la mitad de su energía, así creando la espada sagrada más poderosa de todas- continuo Ophis el relato de Red.

-Me está diciendo que un ángel tenía el mismo poder que Dios?- pregunto Issei intrigado por aquel dato.

-Luzbel era el "Hijo" favorito de ese sujeto. Él no quería perder ese puesto, y entreno todos los días para volverse tan fuerte como él creía que era su "Padre", quería hacerlo sentir orgulloso- la Diosa del Infinito explico las dudas de un confundido Issei.

-Pero tiempo después, Luzbel se hartó de las erróneas decisiones de Dios y reto a este a una batalla por el liderazgo del cielo. Así se formó la primera guerra civil de los ángeles… Luzbel tenía el apoyo de varias legiones de ángeles y estaba igualado en condiciones con Dios. Pero él tenía la ventaja porque atacaba de manera precisa y utilizando el factor sorpresa a su favor, en cambio Dios atacaba al azar y de forma predecible. Pero cuando Luzbel estuvo a punto de ganar sintió debilidad frente a una persona. Eso fue aprovechado por Dios que lo hirió de gravedad. Las doce alas blancas de Luzbel habían sido quemadas y despojadas de todas sus plumas- Red relataba lo ocurrido con un tono de odio, y una mueca de tristeza se pudo ver al decir aquellas últimas palabras.

-Cuándo Luzbel vio esto, cambio todo el amor que sentía por su padre y lo convirtió en un odio totalmente justificado. Fue ahí donde la esencia Demoníaca nació. Y cuando la esencia de Luzbel cambio, también lo hizo la gran espada mata dragones…- Red agacho la cabeza y no pudo completar aquel hecho… lamentable.

-Se infectó… la esencia de Luzbel ya no era la misma. Luzbel ya no amaba a su padre, ahora lo odiaba a muerte y el sentimiento era mutuo. Fue ahí donde nació el principio básico de lo sobrenatural… lo demoníaco y lo santo no van juntos. La espada se separó en dos y así, se crearon las espadas mata dragones más poderosas… la espada Sacra mata dragones, Ascalon- Ophis acompaño su explicación mostrándole a Issei una figura; creada con su propio poder, de cómo se veía la espada mencionada.

-Y la espada Demoníaca mata dragones, Gram- en cambio, Red, al terminar sus palabras abrió una grieta en el espacio donde salió una espada de doble filo. Media 120 cm en total con la hoja y el mango. Su hoja era de color negro excepto por el filo que era de un fuerte color escarlata y su mango era de color plateado con una gema rubí en la punta.

Issei estaba anonadado y sentía un hormigueo por todo el cuerpo al solo ver aquella espada.

-Lucifer se dio cuenta de esto de inmediato, y siendo más rápido que Dios tomo a Gram y salto del cielo. Él creía que tendría que lidiar con aquella guerra solo, pero fue seguido por seis Ángeles más; que luego se convertirían junto con él en los 7 príncipes del Inframundo, además fueron seguidos por muchas legiones de ángeles que estaban en desacuerdo con Dios. De aquellos, ángeles setenta y dos serian seleccionados para conformar los 72 pilares demoníacos- Red siguió con su explicación mientras Gram seguía levitando enfrente de él.

-Tiempo después, y ya con los Ángeles Caídos surgidos, estalló la Gran Guerra entre facciones. Los Ángeles Caídos no apoyaban a los de Dios, pero tampoco apoyaban a los Demonios. Guiados por Azazel, su máximo líder y el segundo Ángel en poder hacerle frente a Dios, aquellos ángeles abandonaron el cielo por propia voluntad, al hacerlo sus alas blancas cambiaron a ser negras como la noche- Ophis explico brevemente el surgimiento de los Caídos.

-Cuando la Gran Guerra llegaba a su fin, los tres grupos ya habían sufrido demasiadas bajas. La última batalla se estaba librando entre Luzbel, Azazel y Dios. Terminando esta con Azazel muy herido, Luzbel moribundo y con la muerte del Dios Bíblico- culmino Red con aquel relato del pasado.

-QUE!?- La cara de Issei mostraba lo asombrado que estaba además de que tenía la boca abierta.

-D-Dios está… muerto?- Dijo Issei todavía sin creerse lo dicho por Red.

-Sí, Dios está muerto… los 6 otros seis príncipes del Inframundo desaparecieron o perecieron, y varios de los pilares demoníacos se extinguieron durante su estúpida guerra civil. Un moribundo Lucifer, fue conmigo junto con Lilith Asmodeus, su esposa, que al igual que él, estaba a punto de morir… llegó a mí y me pidió que le buscara un portador digno mientras me entregaba a Gram. Que observé el mundo con el pasar de los años junto a ella, me dijo que Gram era una espada con "conciencia". Que ella escogería a su portador brillando con un fuerte color rojo escarlata. A pesar de no ser de la misma raza, no pude negarme a su última petición y acepte- dijo Red que se levantó a la par que Gram comenzaba a brillar en un fuerte color escarlata. Ophis también se levantó y se colocó al lado del Dios Dragón de los Sueños.

Issei expresaba todo el asombro y el temor que tenía con la expresión y el temblar de su cuerpo. Gram era una espada mata dragones, y él es parte Dragón. La espada que podría matarlo con solo rozarlo estaba levitando enfrente del Great Red y poco a poco se acercaba a él.

-Tómala…- ordeno Red, provocando que Issei lo mire confundido.

-P-Pero usted dijo que…-

-Fue una orden- con aquellas palabras de Red, Issei no tuvo más opción que callar y obedecer. Poco a poco fue acercando su mano temblorosa al mango de la espada.

Ambas deidades miraban esto con molestia, como era posible que el portador de un Dragón Celestial tuviera tanto miedo? Esto les genera molestia a ambos, y red no dudaría en expresarlo.

-Firme! Las demás razas pueden temblar! Un Dragón digno de respetarse nunca lo hace! Y no olvides que tú eres el Sekiryuuttei, aquel que está por encima de todos… solo por debajo de nosotros…- Red miraba a Issei con sus ojos afilados mientras le dirigía una mirada de odio.

Issei trago duro mientras trataba de calmar su cuerpo, una vez hecho eso miro a Gram con determinación. Acerco su mano izquierda con convicción y tomo el mango de la espada que podía matarlo fácilmente.

Al hacerlo, la espada comenzó a brillar de manera descomunal. Tal fue el brillo que dejo a Issei ciego durante un tiempo. Se frotaba los ojos con ambas manos para poder recuperar la vista más rápido.

-Gram te eligió a ti como su portador- dijo Ophis mirando a Issei con una sonrisa que ocultaba la molestia que sintió al ver temblar al Sekiryuuttei.

-D-Donde está ahora?- la pregunta de Issei no necesito respuesta verbal, con solo seguir la mirada de Red lo averiguo. Vio en su ante brazo izquierdo una espada negra con detalles rojos, esta tenía la silueta de Gram. La espada estaba en su brazo.

-Pe-pero porque a mí?… porque escogería a alguien tan patético como yo?- Issei sin querer dijo eso en voz alta, molestando aún más a un Red que trataba de calmarse.

Pero aquellas palabras sacaron a Ophis de su falsa tranquilidad.

-No quiero volver a oírte decir eso, Sekiryuuttei…- dijo Ophis con voz firme paralizando a Issei y revelándole que lo que quiso pensar lo dijo en voz alta.

-Por Gram, te observamos durante casi toda tu vida. Vimos tu surgimiento como demonio, tu despertar como Sekiryuuttei y tu caída por la muerte de tu amiga. Observamos tus peleas contra el Phoenix, perdiste injustamente la primera y la segunda te rendiste para que tu ama sea feliz. Sacrificando tu propia felicidad en el proceso- Ophis se acercaba a Issei, quien se alejaba de ella por miedo. Había agachado la mirada al escuchar que lo habían estado observando desde que nació y no la volvió a levantar, aumentando el enojo de Ophis.

-Observamos tu pelea contra los Ángeles Caídos y tu casi muerte por ellos. Observamos tu lucha por proteger a tu familia solo ayer. En todas esas veces, saliste herido, tropezaste… caíste. Y de todas ellas te volviste a levantar. Asi que no digas que eres alguien patético. Tienes tus méritos para que Gram te haya elegido, y aunque pienses que no es mucho, para Gram demostraste lo suficiente- Ophis tomo el mentón del castaño e hizo que levante la mirada con brusquedad. Haciendo que Issei la mire a los ojos.

Issei ya no podía alejarse más de Ophis, la pared se lo impedía.

-Además… los dragones somos seres orgullosos. Nunca más te vuelvas a despreciar delante de alguien. Y nunca más bajes la mirada- Dijo Ophis poniendo al tanto a Issei de las cosas que los dragones nunca hacen.

Ella temblaba por controlar su poder… si algo le molestaba a la Diosa del Infinito era que los de su misma especie no tuvieran respeto por si mismos.

-No he oído una respuesta de tu parte- la mujer de negros cabellos todavía mantenía la mirada con Issei, que hacia todo lo posible para parar el temblar de su cuerpo. Esto era más difícil porque los ojos de Ophis brillaban tétricamente.

-S-S-Si, Ophis-sama- respondió el castaño esperando que con eso, Ophis lo soltara. Y asi fue.

Ophis volvió al lado de Red mirando a Issei con severidad mientras volvía a estabilizar su poder y sus emociones.

-Gram ahora forma parte de ti- dijo Red con una sonrisa burlona mientras se daba la vuelta, dándole la espalda al castaño. Lo que vio antes le parecía divertido, y creía que con eso el castaño se lo pensaría dos veces antes de cometer las mismas estupideces.

-C-Como la utilizo?- pregunto Issei con temor a que se fueran sin decirle como convocar a Gram.

-Quien sabe… a nosotros solo nos encomendaron entregarla- Respondió Red sin siquiera voltear a verlo.

-Esperamos grandes cosas de ti, niño… te llamare Sekiryuuttei cuando seas digno de serlo- dijo Ophis que no había cambiado su mirada severa, todavía estaba molesta.

-Procura no morir, niño… nos vamos cariño?- Red se dirigió a Ophis de una manera algo… llamativa cuando estaban por irse.

Inmediatamente el ambiente se quedó en silencio; Ophis mantenía una sonrisa tranquila mientras un aura oscura se veía detrás de ella, Red sudaba nerviosamente e Issei procesaba aquellas últimas palabras soltadas por el Dios Dragón de los Sueños.

-U-Ustedes son pareja?- lo dicho por Issei llamo la atención de Ddraig, que nunca hubiera pensando aquello, y puso más nervioso a Red.

-Noooo como crees! Lo que sucedió fue que…-

Pumm!

Ahora podemos observar a un Issei tan pálido como la nieve y pegado a la pared mientras que el Great Red, El Dios Dragón de los Sueños, estaba con la cara estampillada contra el suelo retorciéndose de a ratos y con las manos haciendo cuernitos. En cambio Ophis estaba tal y como estaba antes, solo que de su puño salía un poco de humo.

-Idiota- fue lo único que salió de Ophis para desaparecer mediante una grieta como por donde apareció Gram.

-Espera! Mi amor! No fue mi intensión! Discuulpaameeee!- Red se levantó rápidamente motivado a buscar a Ophis entrando por aquella grieta antes de que esta se cierre.

Issei y Ddraig por su parte solo tenían una expresión de sorpresa y confusión.

-Me gusta más esa personalidad del final je- dijo Issei para terminar de liberar la tensión de su cuerpo.

-Asi que… ahora soy el portador de una espada Demoniaca súper poderosa que desapareció hace años? Esto cambia bastante las cosas- dijo Issei tomando sus cosas y disponiéndose a salir de aquel edificio.

"Todavía tengo que averiguar cómo convocar a Gram… la marca que tengo en el brazo parece un tatuaje. Mamá me matará si no cree mi explicación" dijo Issei mentalmente tratando de comenzar una conversación con Ddraig.

"Asi que tú eres mi nuevo portador, eh?" ante esto, el castaño volteo a los lados pensando que había alguna chica de donde proviniera aquella voz que acababa de escuchar.

"Ddraig?" Issei llamo a su compañero esperando que pudiera resolver sus dudas de aquel momento.

"No tonto, soy Gram"Issei se detuvo en su lugar al escuchar aquella proclamación.

-D-Disculpa?- pregunto Issei a aquella voz femenina que se dirigía a él.

Pronto sintió y vio como algo salía de su brazo izquierdo a la vez que la marca de la espada desaparecía. Delante de él se empezó a formar un mini torbellino negro y rojo. Al dispersarse el torbellino el castaño abrió grande los ojos.

Una mujer de buenas curvas vestida con una armadura negra en su mayoría que cubría bien su cuerpo dejando expuestas las piernas. Debajo de la armadura al parecer tenía un vestido negro que cubría todo su cuerpo. Sus piernas eran cubiertas por medias negras que llegaban hasta debajo de las rodillas y sus manos eras cubiertas por guantes que llegaban hasta debajo de los hombros. Llevaba botas de acuerdo a su vestimenta y estas llegaban hasta arriba de los tobillos.

Tenía el cabello corto y suelto hasta arriba de los hombros. Este era de un color rubio casi blanco. Su rostro era angelical, pero aquella sonrisa feroz le daba un toque de rebeldía. Sus ojos son de un color similar al de su cabello y sus iris estaban levemente rasgadas.

-T-Tu eres Gram?… a esto se refería Red-sama al decir que tenías conciencia?-

-Asi es- respondió simplemente la chica frente a él.

Issei decidió tomarlo con tranquilidad y se dio cuenta que reacción con asombro sería demasiado estúpido considerando lo que había sucedido hace unos minutos.

-Bien… vamos a casa, allí hablaremos mejor. Deberías quitarte eso si vas a venir conmigo, llamaras mucho la atención. Además de que tengo hambre- dijo Issei y lo último fue casi inaudible.

-Uh? Ok- respondió simplemente Gram ante la petición de su portador. Una masa oscura rodeo el cuerpo de la "espada" por solo unos segundos.

-Listo… asi está mejor?- ante esa pregunta Issei sufrió un derrame nasal crítico. Pues ante sus ojos, Gram estaba completamente desnuda y parecía no entender la dimensiones de eso.

El castaño no podía formular una frase coherente al ver los pechos de Gram. Decidió voltear para aclarar sus pensamientos y bajar sus pensamientos depravados… y algo más.

"Diablos! Es completamente sensual! Tiene el cuerpo de la mujer de mis sueños" pensó Issei relajándose poco a poco.

[Su forma humana la tomo de tu subconsciente de manera inconsciente. Aunque los rasgos, como el cabello o los ojos, son propios de ella] explico Ddraig lamentándose por el reaccionar de su compañero.

"… Gracias subconsciente" ante la respuesta de Issei, Ddraig no pudo evitar darse un Facepalm.

-N-No puedes andar asi por la calle… porque no vuelves conmigo hasta llegar a casa?- sugirió Issei tratando de tocar un pecho de Gram con la excusa que volviera a su brazo.

-No podemos… todavía falta que mi hermana venga- declaro Gram haciendo que Issei detuviera su mano por aquellas palabras.

-C-Como? Hermana?- la cara de confusión de Issei era total, ya no entendía lo que sucedía.

-Oh! Ahí está- dijo Gram mirando al techo del viejo edificio mientras ladeaba su cintura hacia un lado y dejaba descansar su brazo derecho sobre ella.

El castaño por puro impulso también miro hacia donde lo hacía Gram y sintió como algo rozaba su rostro después de atravesar el techo del lugar. Volteo tembloroso por lo que sucedió y vio, clavada en el suelo, una espada europea con un detalle púrpura azulado, su empuñadura era oro con cruces estilizadas en los bordes. Su hoja era del característico color del metal pulido.

"D-Ddraig… vi pasar mi vida ante mis ojos" dijo Issei temblando del miedo.

[Créeme compañero… que yo también, fue aburrido] respondió el dragón con un tono serio, muy en contraste con lo dicho.

"C-Como?"

[Esa espada Issei, es Ascalon. La Espada Sagrada Mata Dragones más poderosa del mundo, la misma de la historia que te contaron Ophis-sama y Red-sama]el castaño trago en seco al escuchar la declaración de Ddraig.

-Qué esperas? Tómala… pero hazlo con la mano derecha- aunque Issei no se explicaba por qué Ascalon había llegado ahí, obedeció a Gram.

Al tomar a Ascalon sucedió lo mismo que con Gram. Un gran brillo dorado cegó a Issei momentáneamente. Antes de que pudiera recuperar la vista sintió como algo salía de su brazo derecho.

-Oh, deberías sacarte la armadura… él dice que llamaremos mucho la atención- Issei pudo ver por un momento a una borrosa figura que estaba vestida como lo hizo Gram, pero con una mezcla de color entre azul y plateado.

-Ya veo… está bien- al recuperar totalmente la vista, a sus ojos vino la imagen de una chica de cabello rubio dorado que estaba atado en una trenza que llegaba a su trasero. Tenía ojos azul celeste y un rostro que mostraba que podía ser una persona amable. Al igual que Gram, estaba totalmente desnuda.

Aquel combo de dos bellezas totalmente desnudas fue demasiado para Issei que cayo desmayado por una hemorragia nasal.


Dos horas después

Un adolorido Issei comenzaba a despertar, se había golpeado al caer y agito su abdomen. Afortunadamente esta vez no se le abrió la herida por los puntos de sutura que le puso Souna.

Al recomponerse vio a su alrededor buscando a Ascalon y a Gram, pero al no encontrarlas por ningún lado vio sus brazos viendo la marca en su brazo izquierdo y la nueva marca con la silueta de Ascalon en su brazo derecho.

"Queríamos pedirte disculpas, nunca tome forma humana al estar con Luzbel" el mencionado pudo escuchar la voz de Gram dentro de su cabeza.

"Si… disculpe el mal entendido. Ddraig-sama nos explicó lo básico de los humanos" continuo la que Issei asimilo que era Ascalon.

"N-No hay problema… me encantaría llevarlas a que se compren algo de ropa para que no carguen con aquella armadura pesada, pero ahora no tengo dinero y es bastante tarde" dijo Issei viendo la hora de su celular.

En silencio, el castaño comenzó a dirigirse a casa tranquilamente. Confiaba en que sus padres no habían salido a buscarlo y que estaban esperándolo. Aunque ya iba asimilando que lo llenarían de preguntas en el mejor caso y en el peor lo castigarían por llegar tarde.

Al pasar por las afueras de la academia, los alumnos de algunos clubes lo miraban con curiosidad, otros con lastima y solo algunos con algo de rencor. Con eso Issei se dio cuenta que lo que le había "pasado" ya había empezado a correr por los alumnos de la academia.

Ddraig le dijo que no prestara atención a eso y que se dirija a casa lo más rápido posible para acabar ese día de una buena vez.

Al estar frente a la puerta de su casa, el castaño respiro hondo y abrió la puerta.

-Mamá! Papá! Ya llegue!- grito el castaño anunciando su llegada.

-Cómo te fue en la escuela? No tuviste ningún problema? No te dijeron nada por las faltas?- inmediatamente llego Takeda a tomarlo de los brazos y preguntarle lo que lo había preocupado durante casi todo el día.

-Porque llegaste tan tarde? Qué estuviste haciendo? Comiste algo al medio día?- pero al llegar Kyouko empujo a Takeda que cayó al suelo y abrazo a Issei con fuerza mientras expresaba sus dudas.

-Bueno… me fue bien en la escuela papá, no tuve ningún problema y si me preguntaron por las faltas, pero ya está todo arreglado- respondió el castaño a las preguntas de sus padres que estaba recomponiéndose.

-Mamá llegué tarde por algo que les contaré durante la cena, estuve reunido con unos seres que me dieron mucha información de golpe y no, no comí nada- dijo Issei mirando a su madre que lo miraba preocupada, porque no había comido nada en casi todo el día.

-Bueno, ve a ducharte y baja a cenar- dijo Kyouko sonriendo cariñosamente, el gesto fue devuelto de la misma forma por Issei.

-Ah! Mamá… podrías servir dos platos más?- pregunto Issei algo nervioso por la respuesta de su madre. Mas bien, por la pregunta que le podría llegar a hacer.

-Vendrán visitas a cenar hoy?- Kyouko ladeo la cabeza a un costado mientras expresaba su duda.

-Eh emm… s-si- respondió el castaño algo dubitativo.

-Está bien… todo está bien, Issei?- pregunto la castaña mientras miraba a Issei con preocupación.

-Si… no es nada grave- respondió Issei más tranquilo, para no asustar a su madre.

Al llegar a su habitación Issei les pidió a Ascalon y a Gram que salieran de su cuerpo. Al salir, ambas portaban nuevamente aquella armadura que parecía ser incomoda a los ojos de Issei.

-Bien… quiero que ambas se queden aquí hasta que termine de ducharme, de acuerdo?- decía el castaño mientras buscaba algo en su armario.

-Tengan… pónganse esto. Al menos estarán más relajadas que con esas armaduras, a esas pueden dejarlas aquí- Issei les entrego a ambas jóvenes un par de sus pijamas para después señalar su escritorio como lugar para dejar sus armaduras.

Al terminar de hacer eso, el Sekiryuuttei salió rápidamente de la habitación por si a alguna de ellas se le ocurría comenzar a desnudarse frente a él. Ascalon y Gram solo parpadearon y se miraron entre si ante el comportamiento "extraño" de su nuevo portador.

Luego de bañarse y ponerse el pijama en el baño, Issei se dirigió a su habitación y toco la puerta antes de entrar.

Al no escuchar una confirmación, decidió entrar entando algo preocupado por Ascalon y Gram. Al entrar pudo observar que ambas rubias estaban sentadas en el suelo con los ojos cerrados… como si estuvieran meditando.

-Chicas…- Issei hablo llamando la atención de las jóvenes frente a él.

-Uh?…- fue la respuesta que recibió de ambas. Antes de entrar, ambas estaban durmiendo en aquella extraña posición.

-Vengan… bajemos a cenar. Además de que no se duerme en el suelo- Issei extendió sus manos para ayudar a ambas chicas a levantarse. Ellas, aun somnolientas, aceptaron el gesto de su nuevo portador.

Ellas se frotaron los ojos de forma algo tierna, logrando sacarle una sonrisa a Issei. El castaño las guió hacia el comedor donde cenarían junto a sus padres.

Estos, al ver que Issei bajaba con dos hermosas chicas, abrieron los ojos sorprendidos. Y su sorpresa aumentaba al ver que ambas llevaban puesto uno de los pijamas de su hijo.

-Y-Y bien Issei? Que fue lo que te demoro tanto?- pregunto Kyouko mirando de reojo a ambas chicas que se habían sentado los lados de Issei y observaban su comida con intriga.

-Bueno, es una larga historia. Lo que pasó fue…- Issei comenzó contando lo que sucedió durante la mañana en clases, exceptuando lo de Motohama y Matsuda. Eso era relativamente corto.

Lo que le demoro más explicar fue la parte en la que se encontró con los dos seres más poderosos del mundo. Lo explicado por Issei formo varias reacciones de sus padres a medida que avanzaba.

-Ambos dioses Dragones se presentaron ante ti, te contaron una historia y te dieron una espada?- comenzó Takeda mirando a Issei con una expresión que delataba que lo contado por él era difícil de creer.

-Luego una espada santa cayó del cielo y casi te mata, y donde están esas espadas?- pregunto Kyouko esforzándose por creerle a su hijo. Sabían que existía lo sobrenatural, pero esto ya iba un paso más adelante de lo que pensaban.

-Ahora que lo dicen así, es difícil de creer, pero es lo que pasó… y ellas son pruebas de eso- respondió el castaño señalando a ambas jóvenes que sin saberlo babeaban por el aroma de la comida.

-Ah, por cierto. Esto se come asi, miren- Issei hizo una pausa en su explicación para mostrarles a Gram y Ascalon como se debía comer lo que tenían enfrente.

A los padres de Issei les resultaba difícil de creer que aquellas dos chicas sean las espadas de su historia. Pero decidieron creer en él por todo lo que había sucedido en apenas unos días.

-Ella es Gram- al ser presentada por Issei ante sus padres, Gram se tensó y se limpió la boca rápidamente.

-E-Es un gusto conocerlos…- a Issei el pareció curioso que Gram se haya avergonzado por algo tan simple como lo es presentarse, y no lo haya hecho cuando se desnudó frente a él antes.

-Y ella es Ascalon- presento Issei a la rubia en su costado derecho que tuvo una reacción similar a la de su… "hermana"

-Por favor adopten su forma de espada un momento, luego volverán a comer- pidió Issei a ambas jóvenes que, sin ningún reparo, acataron la petición de su portador.

Ambas chicas se levantaron y mediante la misma masa de poder que las volvió humanas, volvieron a tener su forma original.

Takeda y Kyouko estaban asombrados por aquella revelación. Dos chicas aparentemente normales se habían transformado en espadas en solo un segundo.

-V-Vaya, eso sí que fue inesperado- dijo Takeda incapaz de decir algo más ante la sorpresa.

-B-Bueno, yo opino que… si se van a quedar deben tener un nombre, no crees?- Kyouko asimilo un poco más rápido lo sucedido que Takeda, y fue capaz de argumentar eso para que Issei les diera un poco más tiempo para recomponerse.

-Supongo que tienes razón- dijo Issei mirando a Gram que comía con una expresión de gozo en su rostro.

El joven Sekiryuuttei miraba a Gram con detenimiento. Observando cada facción de su rostro y detalles; como el color de sus ojos y el cabello.

-Yami… te gusta ese nombre?- pregunto el castaño sin dejar de mirar a la Espada Demoniaca más poderosa.

-Supongo que está bien…- respondió la joven sin darle tanta importancia para seguir degustando su comida.

En ese momento, Issei sintió como jalaban de su ropa desde su costado derecho. Al voltear vio a Ascalon con una cuchara en la boca que se señalaba a si misma esperando a que Issei también le diera un nombre.

Este, por su parte, miro con detenimiento a Ascalon. Explorando con atención sus facciones y detalles.

-Qué te parece Akemi? Es un lindo nombre al igual que Yami- la rubia de ojos azul celeste sonrió con alegría antes de volver a comer. Parecía estar muy feliz con tener un nombre propio.

-Por cierto Issei? Viste a tus amigos Yasuaki y Takuro?- pregunto Kyouko comenzando a comer con relativa tranquilidad.

-Sí, me recibieron… bien, yo diría que bien- respondió Issei con una sonrisa misteriosa.

-Yasuaki se ira a seguir estudiando a Osaka, está por conseguir pareja y por no separarse de esa chica se probó en el Cerezo Osaka… será jugador de allí- comenzó contando Issei con una expresión melancólica.

Sus padres se sorprendieron al escuchar eso, pero estaban felices de que cambiara sus gustos pervertidos por algo más sano como el deporte.

-Takuro se irá a Tokio a terminar sus estudios por deseo de su abuela. Él quiere que ella este orgullosa de él y justo su padre fue reasignado a Tokio asi que se ira con ellos. Ambos se irán en unos días- no era un misterio para Takeda y Kyouko que Motohama quería muchísimo a su abuela. El que haya decidido estudiar para hacerla feliz los hacía sentir orgullosos.

Pero a la vez, ambos sabían que eran los únicos amigos que su hijo tenía. Les preocupaba que Issei se sienta solo, y estaban buscando la manera de reconfortarlo.

-Vamos hijo… ellos van a estar bien- dijo Takeda tratando de levantar el ánimo de Issei.

-Tienes razón… pero aun asi duele. Eran los únicos amigos que tenía en la academia, estos días van a ser difíciles sin ellos- respondió el castaño a lo dicho por su padre mostrando una expresión amarga.

-Issei, no te dijeron nada sobre tu ojo izquierdo?- para tratar de desviar el tema, Kyouko hizo esa pregunta.

-Ahora que lo mencionas… no, no me han dicho nada, aunque probablemente se den cuenta uno de estos días. Todavía no sé cómo explicarlo- Kyouko sonrió ante lo dicho por su hijo. Su pregunta para desviar el tema había funcionado.

-En ese caso… no te preocupes, yo ideare algo para aclarar eso. Confía en tu madre- Issei mostro una sonrisa que claramente ocultaba sus demás preocupaciones.

Kyouko supo esto de inmediato y se sintió triste por eso, su idea no había servido para que Issei se olvidara de sus preocupaciones.

-Gracias… ahora, volviendo con ellas- dijo Issei refiriéndose a Akemi y Yami.

-No pueden ir a la escuela conmigo. Y no es por ofender, pero desconocen muchas cosas de nuestra forma de vivir. Apenas hoy tomaron una apariencia humana y desconocen lo que está bien y lo que está mal entre nosotros- explico Issei mirando a sus padres.

-Quiero que ustedes les enseñen lo básico de aquí, ellas seguramente tienen mucho conocimiento de lo sobrenatural pero nunca se han relacionado con humanos y eso les puede traer problemas- dijo Issei viendo que Yami se había vuelto a dormir sentada y que Akemi hacia un esfuerzo por no hacerlo.

-Nosotros no tenemos problemas con cuidarlas Issei, pero nos gustaría que ellas te acompañen siempre. Si dices que son las espadas más poderosas del mundo, me sentiré más segura si ellas están cuidándote- Kyouko dio su opinión sobre la petición de Issei, y la verdad era que tenía algo de razón.

Issei estaba siendo objetivo de los Demonios y los Ángeles Caídos, iba a estar más seguro si llevaba a alguna de las dos.

-Bien… iré con alguna de ellas a la escuela, pero a la que se quede aquí por favor enséñenle. Yo también lo hare en los momentos libres que tenga- habiendo llegado a un acuerdo con sus padres para el cuidado de ambas jóvenes surgidas de espadas, la cena continuo normal. Dejando de lado las charlas sobre lo sobrenatural y comenzando con charlas alegres.

Evidentemente Yami no fue parte de la conversación al dormirse y Akemi poco podía aportar, pero le gustaba escuchar.

Luego de eso, los padres del castaño fueron a acostarse mientras este con ayuda de Akemi limpiaba la mesa y lavaba los platos. No tardó demasiado para que Kyouko y Takeda se quedaran dormidos mientras se abrazaban. Issei cargo a Yami en brazos con delicadeza para llevarla a donde sus padres dormían, y se sorprendía de lo ligera que era.

-Eh… em- el castaño vio a Akemi que no sabía cómo dirigirse a él y parecía estar avergonzada por eso.

-Issei… solo llámame Issei, no hace tanta formalidad- aclaro el castaño mientras le hacía un gesto de acostarse al lado de su hermana.

-T-Tú… p-podrías contarme tu historia?- aquella pregunta llamo la atención del castaño, que no esperaba una interrogante como esa.

-Bien… pero antes quiero que me respondas algo. Cuando las vi a ustedes por primera vez, no tenían los sentimientos tan definidos como ahora… que fue lo que cambio?- Akemi se dio cuenta rápidamente a lo que Issei se refería y contesto.

-Por lo menos yo, al llegar aquí, tenía mis emociones algo más desarrolladas que… Yami- comenzó Akemi con una leve sonrisa.

-Los Ángeles, especialmente Gabriel-sama, trataron de utilizarme. Pero ninguno pudo hacerlo, Gabriel-sama sabía que tenía conciencia y me hablaba sobre lo que estaba bien y mal. Cuando Yami me dijo que nuestra armadura llamaría la atención y que teníamos que quitárnosla no me pareció extraño porque nunca vi a personas con armaduras en la actualidad… pero si me sentí avergonzada cuando me encontraba desnuda frente a ti- comento la rubia de largos cabellos.

-Ddraig-sama me enseño como se llamaban los sentimientos… yo… a… no sé cómo explicarlo. Yo no sabía lo que era estar avergonzada pero si como se sentía, no sabía que era estar feliz pero si como se sentía. Yo sentí felicidad cuando Gram encontró un portador… por eso quise venir contigo. Si alguien como Yami había encontrado a alguien digno de portarla, creía que también sería capaz de empuñarme- Issei sonreía levemente al escuchar la explicación de Akemi que se sentía nerviosa al no poder expresarse bien.

-Ya veo… Hubo una vez un dragón dormido que murió por creer en el amor- el castaño se quedó tranquilo con aquella respuesta, después hablaría con Ddraig por algunas dudas que tenía. Y como prometió… comenzó a contar su historia.

Akemi se acostó y apoyo la cabeza en la almohada sintiendo una gran comodidad a diferencia de cuando durmió sentada.

-Ese dragón revivió por una hermosa Reina de cabello Carmesí. Esa reina le hacía sentir muchas cosas… temor, felicidad, a veces ira cuando la lastimaban o insultaban, y admiración ante su liderazgo. Y poco a poco… volvió a creer en el amor- comenzó Issei ocultando varios detalles.

-Aquella Reina era muy atenta con él, cariñosa, considerada y podríamos decir que actuaba un poco como madre. El dragón se enamoró de ella… pero tenía miedo de no ser suficiente- Issei pauso un momento al ver que la rubia de ojos azules levantaba la mano para preguntar.

-Pero si era un Dragón… eso no es suficiente para una Reina?- Akemi, que escuchaba atentamente la historia, no pudo evitar preguntar eso.

-Sí, era un Dragón… pero estaba dormido y disfrazado en un cuerpo humano- Ascalon, no pudo evitar abrir grande los ojos al saber eso.

-El ave Phoenix apareció, y se proclamó como prometido de la Reina Carmesí… al Dragón esto no le cayó bien. Y pelearon… pero a pesar de que el Dragón había despertado todavía no tenía todo su poder y cuando perdió la concentración por un momento fue derrotado por el Phoenix- Akemi parecía estar muy atenta con la historia y eso formo una sonrisa en Issei.

-Cuando despertó… era la noche del casamiento de mi Re… de la Reina Carmesí y el Ave Phoenix. El dragón despertó por completo su poder, pero solo podría usarlo por diez minutos, sacrifico su brazo y su ojo izquierdo para lograrlo. Y con de ayuda de una Reina de otro reino llego al Inframundo para pelear con Phoenix por la mano de la persona a la que ama-

-Oh, Oh!… Ya sé! El dragón vence al Phoenix en una épica batalla y se casa con la Reina Carmesí para vivir felices por siempre! Es una linda historia… pero me dijiste que me contarías tu historia- Issei interrumpido por Akemi que creía haber descifrado el final de la historia.

-No es un mal final… es muy lindo, ojala esta historia hubiera tenido ese final. Solo escucha y entenderas- dijo Issei acariciando suavemente la cabeza de Akemi por el esfuerzo que hizo para tratar de resolver la historia.

-El dragón peleo con todo lo que tenía al igual que el Phoenix… quería demostrar que podía estar a su altura sin despertar todo su poder, pero no era suficiente. Cuando estaba por desatar todo su poder, miro a la Reina Carmesí para buscar valor pero se dio cuenta de cosas que veía… decidió rendirse- contó Issei sorprendiendo a Ascalon que no lo tomaba muy bien.

-Que?! Pero… si podría haber ganado! Por qué se rindió?- la expresión de tristeza de Akemi le generaba remordimientos a Issei, que disolvió ese sentimiento mientras una sonrisa triste crecía en su rostro.

-El dragón confundió todo lo que aquella Reina hizo por el con amor, cuando solo era la forma de ser de la Reina. Ella siempre trato a sus súbditos con cariño, consideración y como madre. El dragón confundió eso con amor y decidió rendirse para que la Reina Carmesí sea feliz con el Phoenix, a quien verdad amaba- Issei aguantaba las lágrimas que luchaban por salir al contar eso. Akemi, por su parte, no podía creer el desenlace que estaba teniendo esa historia.

-El dragón volvió al mundo humano y apenas volver peleo contra cuatro cuervos que buscaban matarlo, ya no tenía la protección de la Reina Carmesí porque asi lo había decidido, asi que tendría que enfrentarlos solo. Mato a dos de ellos, uno se le escapo y le perdonó la vida a otro. Luego trato de volver a su vida normal, defendió a sus padres de unos humanos idiotas, y trato de volver a sus actividades diarias para intentar vivir una vez más oculto- Issei vio que Akemi estaba por lagrimear por aquel "final" triste que estaba teniendo la historia.

-Pero su historia no termino ahí, conoció a los dos seres más poderosos del mundo quienes le enseñaron cómo se comporta un dragón respetable y le dieron una espada. Luego otra le cayó del cielo- con eso dicho Akemi abrió grande los ojos al saber la identidad del Dragón Dormido.

-T-Tú… eras el dragón de la historia- dijo Akemi todavía incrédula.

-Pensé que era evidente, me pediste que te contara mi historia después de todo. No es toda mi historia, pero es un resumen bastante completo de ella…- dijo Issei que volvió a acariciar la cabeza de Akemi… pero esta vez, con cariño.

-Mi historia todavía no tiene final, pero es agradable saber que no voy a sentirme solo. Que mis padres, Yami y tú me van a acompañar hasta que termine mi historia… o eso quiero creer- dijo Issei mientras sonreía con tristeza al recordar su pasado.

-Y-Yo prometo estar contigo hasta el final- Akemi tomo la mano de Issei haciendo que este la mire a los ojos.

-Gracias… ahora descansa- agradeció Issei que, después de que Akemi se durmiera, se levantó para ir a su habitación.

Tomo la silla de su escritorio, la puso a lado de la ventana y sentó a mirar las estrellas mientras apoyaba sus brazos en la base de la ventana abierta.

[Que haces Issei?] Ddraig sabía que Issei quería preguntarle un par de cosas sobre Akemi y Yami, así que decidió dar el primer paso para comenzar la conversación.

-Solo… pienso y miro hacia el pasado una última vez. Porque ahora, me concentrare en el presente para mirar al futuro… buenas noches Ddraig- con aquellas últimas palabras Issei dejo claro que quería estar solo con sus pensamientos.

El Dragón Celestial se sorprendió por las palabras de su compañero, pero decidió respetar su decisión y fue a dormir para dejarlo pensar.

Solo las estrellas fueron testigo del llanto silencioso de aquel joven castaño que trataba de cerraba de una vez una etapa en su vida. Una etapa donde su corazón, su mente y cuerpo sufrieron por igual.

Esto lo hacía para poder pensar de una vez en el presente y poder soñar con un mejor futuro para su familia.


Residencia Hyoudou – 6 AM

Al día siguiente Issei despertó temprano en su habitación, había dormido en el suelo cubierto por una frazada para no sentir frio al no querer volver a donde estaban sus padres, Akemi y Yami durmiendo.

Su herida ya no dolía tanto por los puntos de sutura, pero si le picaba por la cicatrización. Estiro el cuerpo estando algo adolorido por dormir en el suelo.

Fue a bañarse y con ayuda de Ddraig protegió los puntos de sutura para que no se mojasen y se arruinaran.

Fue a su habitación mientras se secaba el cabello y se dispuso a ponerse el uniforme para asistir a la academia. Tomo su mochila y bajo a desayunar lo mismo que de ayer.

Después de terminar su desayuno y lavar lo que había utilizado se dispuso a salir a la escuela.

-Si dices que son las espadas más poderosas del mundo, me sentiré más segura si ellas están cuidándote- pero antes de siquiera abrir la puerta, Issei recordó las palabras de su madre. Volteo hacia atrás para ver que tanto Akemi como Yami seguían durmiendo apaciblemente.

Respiro hondo y pensó por unos segundos. Al final, abrió la puerta y la cerró detrás de sí para comenzar su viaje hacia la academia. Había decidido dejar a Ascalon y Gram en casa.

[Porque las dejaste Issei?] Preguntó Ddraig interrogando a su compañero por su acción reciente. El también creía que estaría más seguro con aquellas que solo.

-Simplemente porque quiero pasar estos últimos días con mis amigos solo…- se justificó el castaño ante la pregunta del Dragón.

[Sabes que no está bien preocupar a tus padres de esa forma… les mentiste cruelmente] cuestiono Ddraig el actuar de su compañero.

-Lo se… pero siento que es lo mejor, no es algo que les incumba a Yami o Akemi. Además todavía necesito más tiempo para pensar y ellas lo necesitan para adecuarse a su nueva vida- respondió el castaño simplemente. El dragón, aun no convencido, dejo que los sucesos pasaran.

Esta vez no había llegado tan temprano a la academia, asi que había más alumnos por la calle en la que el transcurría. Podía sentir las miradas de los demás hacia su persona, estas transmitían lo mismo que sintió el día anterior al irse de la academia.

-Buen día Hyoudou, es un gusto verte nuevamente aquí. Te sientes mejor después de lo que sucedió ayer?- al levantar la mirada, Issei vio que quien le dirigía la palabra era Souna, que lo miraba con una pequeña sonrisa.

-B-Buen día, Souna-Kaichou. Si me siento mejor, gracias por preguntar- respondió el castaño devolviendo la sonrisa.

-Te apetecería ir al concejo estudiantil en la hora del almuerzo? Es para hablar de un par de cosas que no me quedaron algo claras con respecto a tu accidente- Issei abrió los ojos por la sorpresa que le generaba esa pregunta.

-Este día no puedo, no puedo perder mucho tiempo…- dijo el Sekiryuuttei mirando hacia la calle donde venían los alumnos.

Souna, llamada por la curiosidad, decidió observar hacia donde lo hacia el joven frente a ella. Viendo que a lo lejos, se acercaban Matsuda y Motohama.

-Ya veo… he odio que ellos dejan la academia dentro de poco. Supongo que está bien… avísame cuando tengas tiempo- dijo Souna caminando hacia la academia, pues ya estaban por comenzar las clases. El castaño vio la partida de Souna con una expresión tranquila hasta que fue llamado por Motohama

-Hola Issei! Como estas?- pregunto el cuatro ojos apenas pudo llegar a Issei.

-Mejor que ayer seguro amigo- respondió Issei burlonamente haciendo sentir mal a ambos chicos.

-Cómo es posible que la presidenta te esté hablando?- pregunto Matsuda viendo como Tsubaki se acercaba a Souna para ingresar al nuevo edificio.

-Solo quería preguntarme un par de detalles sobre el accidente que tuve… me dijo que le quedaban algunas dudas- dijo Issei comenzando a caminar para llegar a su clase.

El resto del día, el castaño pudo distraerse de sus preocupaciones como demonio y sentir como vivió antes de todo aquello. Hablando entre ellos sobre cosas triviales o sobre los intereses a futuro que tenían.

Y aunque no faltaban los chistes de Aika de doble sentido o que hacían referencia directamente a su "pasado" como pervertidos, todo eso era tomado por Issei como algo que añoraba.

-Por cierto Issei… vendrás verdad?- pregunto Yasuaki mirando a su amigo de cabellos castaños con una sonrisa.

-A dónde?- pregunto el castaño con una sonrisa curvada. Él pensaba que lo estaba invitando a ver videos para adultos en su casa como en el pasado.

-A despedirme… no te lo dije?- la expresión de Matsuda mostraba algo de confusión ante la pregunta de su amigo castaño y empezó a revisar algo en su celular.

-Qué?… te vas hoy?- Issei pregunto eso con la esperanza de equivocarse.

-Si… ayer pensé en lo que me dijiste, y me declare a Amaya. Ella también me ama y ahora somos novios, aunque no viviremos juntos todavía claro. Además el Cerezo Osaka me pidió ir lo antes posible para comenzar la pretemporada. Te envié un mensaje, lo leíste?- explico Matsuda con total normalidad mientras guardaba su celular.

Al sacar su teléfono Issei vio que le había llegado un mensaje a las seis de la tarde del día anterior. Y efectivamente era de Matsuda informándole ese repentino suceso.

-No… bien, estaré allí. Iras en tren verdad?- pregunto Issei dejando que las cosas fluyan mientras leía el mensaje que era bastante largo.

-Asi es… mi familia también ira a despedirme- contó Matsuda con una sonrisa entusiasmada.

-Yo me voy mañana por la mañana… iras verdad, Issei?- el castaño ya sabía de la fecha de partida de Motohama, asi que solo confirmo ir a despedirlo.

Al ver que el grupo se diluiría rápidamente, ellos decidieron salir de la academia a hacer las cosas normales que les gustaba hacer en ratos libres.

Fueron a los videojuegos, al cine y al karaoke a cantar sus canciones favoritas de los animes que veían. Trataban de disfrutar al máximo el poco tiempo que les quedaba juntos.

Pero lamentablemente lo bueno dura poco y había llegado la hora de la partida de Yasuaki. Sus padres lo estaban esperando junto a Amaya con su equipaje en la estación de tren.

-Yasu-chan!- grito una chica de cabello negro largo separado en dos coletas, de lentes circulares y de ojos azules. Llevaba puesto una camisa blanca debajo de un overol azul muy lindo y zapatos negros mientras tenía su equipaje cerca de ella.

-Yasu-chan?- preguntaron Motahama e Issei al unísono al escuchar la particular forma de llamar a Matsuda.

-A-chan!- en cierta forma, el comportamiento de la pareja molestaba un poco al cuatro ojo y al castaño. Pero sabían que no era porque se veían muy melosos, sino que era por sus celos.

-Él es Takuro Motohama- Yasuaki comenzó a presentar a Amaya a sus amigos. El cuatro ojos se acercó a saludar mientras Issei se quedo atrás.

-Es un gusto volver a verte Issei-chan- el castaño volteo al escuchar a alguien mencionar su nombre mientras se acercaba a él.

-Oh! Es gusto Fudo-san, si ha pasado tiempo- contesto Issei con una sonrisa mientras observaba a un hombre de cabello negro vestido con camisa blanca y pantalón y corbata de color negro al igual que los zapatos. Parecía que había salido de trabajar. Su rostro delataba que sabía mucho y sus tranquilos ojos marrones transmitían seguridad.

-Me alegra saber que estas bien Issei-chan, Yasuaki nos contó lo que te sucedió- dijo una mujer de cabello negro azuloso que vestía con una falda hasta debajo de las rodillas de color rojo, una blusa blanca con un suéter del mismo color. Calzaba zapatos negros con medias blancas. Su mirada era amable y tenía los ojos de color verde.

-También me alegra mucho verla Hiroko-san- respondió Issei estado feliz de volver a hablar con los padres de Matsuda.

-Y él es Hyoudou Issei…- Matsuda presento a Issei a Ayame que lo miraba asombrada.

-Es un gusto conocerte, soy Ayame Hase. Yasu-chan me hablo de lo que te paso, y admiro tu valentía para vivir normalmente de nuevo- se presentó la joven de cabello negro alagando a Issei.

-Es un gusto… asi que tú eres la novia de Yasuaki. A mi me sorprende que alguien tan bonita como tú se haya fijado en un tonto como él- la joven se sonrojo por el alago, pero se molestó por lo dicho a su amado. Issei se dio cuenta de eso y soltó una pequeña risa.

-Es broma… solo cuida de mi tonto amigo, puede que no lo parezca pero solía en meterse en muchos problemas. Créeme cuando te digo, que la vida puede cambiar en un instante… con una decisión- la joven asintió feliz ante la disculpa y lo dicho por Issei. Ella agradecía que él haya sido quien alentó a su amado Yasuaki para declarársele.

-Con gusto lo hare y gracias por el concejo…- agradeció Amaya mirando a Issei con la misma admiración del principio.

Después de un rato de charlas para pasar el tiempo mientras esperaban la llegada del tren, por desgracia, ya había llegado la hora de despedirse.

Amaya se acercó al tren que estaba deteniéndose y esperaba a su pareja. Este, por su parte, estaba frente a sus dos grandes amigos durante la secundaria… Takuro Motohama y Hyoudou Issei.

-Supongo… que es un adiós- dijo Matsuda mirando a Takuro e Issei con una expresión triste.

-No amigo… es un hasta pronto- dijo Issei con una sonrisa ocultando su tristeza perfectamente. Sorpresivamente, Yasuaki abrazo al castaño con fuerza y un sentimiento inexplicable que solo sentían los buenos amigos. Él por su parte, devolvió el gesto con el mismo sentimiento y algo de tristeza.

-Claro… te veremos cuando queramos por internet cuando triunfes, y más vale que sea asi- apoyo Takuro tratando de no ponerse a llorar dramáticamente. Ambos, también se abrazaron.

Con esto habían demostrado que su amistad era muy grande y de hace varios años.

-Bien… hasta luego- dijo Matsuda subiéndose al tren acompañado de Amaya, quien miraba esto con una sonrisa triste.

El tren partió, y cuando lo hizo, Issei sintió que parte de su vida se iba con él.

El lugar se mantuvo en silencio, los padres de Matsuda no se atrevían a habar sabiendo que era duro para aquellos jóvenes que quedaron atrás con la partida de su hijo.

-Mañana iras a despedirme verdad?- pregunto Takuro, que miraba al suelo con una expresión seria.

-Ya te he dicho que si… no voy a faltar a mi palabra- respondió Issei levantando la cabeza para mirarlo con una pequeña sonrisa fingida.

-Ustedes también pueden ir?…- pregunto el joven de lentes a Fudo y Hiroko.

-Por supuesto que si… estaremos ahí. Es en aeropuerto verdad?- respondió Fudo con una sonrisa al amigo de su hijo.

-No nos perderíamos eso por nada…- aporto Hiroko con una sonrisa cariñosa hacia Takuro.

-Entonces… gracias. Yo tengo que irme a terminar de empacar- dijo Takuro viendo su celular y comenzando a caminar hacia la salida de la estación de tren.

-Hasta mañana Takuro-chan!- se despidieron los padres de Matsuda sonriendo.

-Hasta mañana Issei-chan- la familia Matsuda también se despidió de Issei comenzando a salir de la estación de tren.

-Hasta mañana Hiroko-san, Fudo san- respondió Issei viendo como ambos se dirigían a la salida de la estación. Él estuvo un tiempo más, mirando hacia donde se había ido el tren de Amaya y Matsuda, y luego se dirigió a paso lento a su casa.

Al apenas abrir la puerta, Akemi y Yami saltaron hacia el sorprendiéndolo. Pero ellas entraron a su cuerpo, al parecer estaban asustadas por algo.

-Allí estas!- grito Kyouko mirado a Issei con un enfado muy marcado. El castaño dio un paso atrás asustado por su madre.

-No pienses que escaparas ahora… hice todo lo posible porque no saliera a buscarte. Ahora tengo que hacer todo lo posible porque no te escapes- dijo Takeda tomando el hombro de Issei, además parecía estar algo zombie.

-Por qué me desobedeciste! Y si algo malo te pasaba? Acaso… ya no confías en tu madre? Acaso ya no importamos en tu vida?- Kyouko paso del enojo a la tristeza poco a poco mientras lloraba. Ante esto Takeda se acercó a consolarla.

[Te dije que fue cruel lo que hiciste... ahora atiéndete a las consecuencias] era verdad, el Dragón se lo había advertido y ahora se arrepentían de sus decisiones.

-Y-Yo… lo lamento. No pensé que les preocupara tanto- dijo Issei viendo que su madre ya se había recompuesto y lo miraba seriamente junto a Takeda.

-N-No lo volveré a hacer… se los prometo, esta vez es enserio- se disculpó Issei que no podía ver a su madre a los ojos.

-Porque te fuiste sin ellas?- pregunto Takeda seriamente.

-Quería pensar a solas… además hoy se iba Matsuda a Osaka- respondió el castaño sorprendiendo a sus padres.

-Hoy? Nos dijiste que era en un par de días- pregunto Kyouko empezando a desconfiar de su hijo.

-Yo también… pero me mandó un mensaje ayer que no leí- dijo Issei mostrándole a sus padres el mensaje de Yasuaki.

-Mañana se va Motohama, asi que tampoco llevare a Akemi o Yami, siento que es un momento privado- explico Issei con la esperanza de que sus padres le dieran permiso para ir solo.

-Nosotros te acompañaremos- dijo Kyouko firmemente mirando a su hijo con determinación.

-No, necesito que se queden aquí y cuiden de ellas un poco más… luego les prometo ir a todos lados con las dos- prometió Issei con la esperanza de poder ir sin ellos.

-De acuerdo jovencito, pero apenas salgas de la escuela vendrás aquí de inmediato entendido!?- nervioso y algo aterrado, el joven castaño acepto sin refutar.


Al día siguiente – Aeropuerto 6 AM

Issei ya estaba en el aeropuerto esperando a que llegue Takuro con su familia. Su vuelo era a las 7 de la mañana asi que tendrían que estar una hora antes para poder abordar sin estar a las apuradas. El había llegado temprano mediante un circulo de teletransportacion.

El castaño estaba vestido con el uniforme de la academia, pues tenía que ir a la escuela más tarde. A lo lejos pudo ver como llegaba la familia Motohama con mucho equipaje, algo evidente sabiendo que se iban a vivir ahí.

-Hola Issei-san… ha pasado mucho tiempo- saludo un el padrastro de Motohama, que era un hombre que tenía el cabello color castaño oscuro, estaba vestido con un traje azul al igual que la corbata, debajo tenía una camisa blanca y calzaba zapatos negros.

-Nos alegra ver que estas bien después del accidente que tuviste- dijo una mujer de cabello largo y negro, que llevaba lentes y tenía una miraba amable. Vestía un vestido holgado color blanco y llevaba sandalias a juego con el vestido además de un saco ligero color azul marino.

-A mí también me alegra verlos Masaki-san, Katsumi-san- saludo el castaño a los padres de Takuro.

-Tu vuelo está por salir, no?- pregunto Issei saludando a Takuro.

-Sí, aunque tenemos bastante tiempo antes de estar del otro lado- respondió el joven de lentes viendo el escáner de seguridad ante la pregunta de su amigo.

-No pensaras irte sin despedirte de nosotros verdad?- grito Fudo mientras se acercaba junto a su esposa, Hiroko.

-Oh, Fudo-san. Ha pasado tiempo, como ha estado?- saludo Masaki al recién llegado con un apretón de manos.

-Se ve muy bien Hiroko-san, como ha estado?- pregunto Katsumi acercándose a Hiroko para saludarla.

-Muy bien Katsumi-san, gracias por preguntar- respondió Hiroko con una sonrisa.

Ese momento se llenó de concejos y buenos deseos de parte de la familia Matsuda a la familia Motohama quien devolvía con agradecimiento aquellas palabras. Issei solo era un espectador más en esa charla ya que no participaba mucho. De alguna forma, le hacía sentirse feliz el escuchar las anécdotas e historias que se estaban compartiendo en el lugar.

Entre charla y anécdotas la hora de la partida del avión se acercaba al igual que la hora de despedirse.

-Supongo que nos volveremos a ver en el futuro…- dijo Takuro mirando a Issei. Su familia ya estaba del otro lado del escáner de seguridad, solo faltaba él.

-Si… espero que asi sea. Suerte en tu nueva vida amigo- dijo Issei estirando su mano para estrecharla con la de Takuro. Este por su parte abrazo al castaño, que no dudo en responder de la misma manera.

-Cuídate!… no quiero tener que volver a verte vestido completo de negro- dijo Takuro en tono de broma y seriedad a Issei mientras pasaba el escáner de seguridad.

En respuesta, Issei solo sonrió mientras negaba con la cabeza. Sabía que era una clara referencia al accidente que había tenido. Pero al menos pudo sonreír al ver como Katsumi tiraba la oreja de su hijo por sus palabras.

-Te acercamos a casa Issei-chan?- pregunto Fudo que estaba con Hiroko caminando hacia la salida junto con el mencionado.

-No, gracias. Iré a la escuela, le prometí a mamá que no faltaría más- negó Issei con respeto a la vez que agradecía el gesto y explicaba sus motivos.

-Muy bien, mándale un saludo de nuestra parte!- se despidió Hiroko mientras caminaba junto a su esposo al estacionamiento del aeropuerto.

Por su parte, Issei se dirigió al baño del aeropuerto para ahí usar un círculo mágico de teletransportacion y llegar a un callejón cerca de la escuela.

Salió de ese lugar y comenzó a dirigirse a la escuela. Fue tal y como su recorrido de ayer. Ya había alumnos yendo para la academia que actualmente pasaban de él, pues no se había vuelto a meter en problemas desde que volvió a la academia, aunque no le perderían la vista.

-Buenos días Hyoudou-san- saludo Souna que, como acostumbraba, estaba en la entrada de la academia asegurándose que los alumnos lleven puesto su uniforme correctamente.

-Buenos días, Souna-Kaichou- respondió Issei casi sin ánimos pero mostrando una pequeña sonrisa mientras entraba al campus. El castaño dio un par de pasos más y se detuvo.

-Souna-Kaichou… todavía desea hablar conmigo?- pregunto el castaño volteando para hablar con ella.

-Sí, aún tengo cosas que preguntarte… ya tienes tiempo para hacerlo?- pregunto la pelinegra sabiendo inmediatamente que aquellos dos ya se habían ido.

-Si… a la hora del almuerzo?- pregunto Issei mirando al suelo sin ninguna expresión aparentemente.

-Me encantaría… pero, me gustaría que fuera en el viejo edificio y espero que también vaya Tsubaki, acostumbramos a almorzar juntas- respondió Souna mirando a Issei con una sonrisa tranquila, tratando de contagiarlo con ese mismo sentimiento.

-Claro, no hay problema… entonces, la veré en ese lugar. Iré a mi clase ahora- dijo Issei comenzando a caminar con dirección a su salón.

Souna dejo de sonreír para volver a estar seria mientras miraba la partida de Issei con algo de preocupación.

-Rias tenía razón al decirme que no era emocionalmente estable… pero que aun asi siempre trataba de cumplir con sus promesas- pensó Souna antes de caminar hacia su salón de clases.


Comentarios:

AeroSmith 21: Hola, si sé que es algo triste pero quiero profundizar algo ese sentimiento antes de que recupere su ánimo normal. Si, planeo que Issei y Sona se vayan conociendo de apoco profundizando poco a poco su relación a medida que avancen los capítulos. Fue un gusto leerte de nuevo y no leemos en otro capítulo.

Dark Night Discord: gracias por tu aporte y por alago, trato de mejorar siempre y esta vez tratare de profundizar en elementos importantes como las relaciones. Gracias por leer y nos leemos en otro capítulo.

Bueno, los vengan de la otra historia sabrán que hubo muchos cambios y que trate de profundizar muchas cosa en relación con la otra historia, espero les esté gustando.

Además de que algo importante que olvide mencionar en el capítulo anterior fue que en esta versión no existirá el personaje de Eri Kasamoto.

Bueno, eso era todo y nos leemos en otro capítulo.

EmiLiz15.