Había pasado un mes completo desde que Issei y Souna almorzaron por primera vez en medio de la arboleda de la Academia. En ese tiempo ellos profundizaron un poco más su amistad y, aunque mantenían las apariencias en la escuela, se hablaban por su primer nombre cuando estaban a solas.

El club de investigación de lo oculto se extinguió y, como ningún otro club solicito el viejo edificio para ser su nueva sede, este quedó cerrado hasta ver que se haría con él.

Aunque Issei entraba de vez en cuando, esto era para estar solo con sus ideas o cuando necesitaba tranquilizarse por los insultos que le soltaban algunos alumnos cuando andaba por los pasillos de la escuela.

Aunque esto no fue del todo malo, su tolerancia hacia los demás aumento considerablemente con el paso de los días. Pero eso no significaba que no le dolieran o molestasen aquellos comentarios.

La herida de su abdomen estaba mayormente curada y, para su buena suerte, estaba teniendo una buena cicatrización. Aunque esta era de adentro hacia afuera.

Por su parte, Souna enseño y aprendió estando con él, llegando a considerarlo una persona agradable e interesante con la que hablar, aunque inevitablemente la mirada del chico, de vez en cuando, todavía se dirigía a ciertos… lugares.

Más allá de eso, los momentos que compartían juntos fueron aumentando a la par de su confianza hacia él. Aunque siempre hablaban de cosas relacionadas a la escuela o jugaban una partida de ajedrez.

Debía admitir que el castaño era fácil de vencer al principio, pero a medida que jugaban se le hacía un poco más complejo vencerlo. Supuso que él comenzaba a memorizar su jugada básica, todavía quería jugar asi un poco más. Cuando vea que se la conozca casi de memoria cambiaría su método… solo para hacerlo un poco más divertido.

En ese momento ella se encontraba vigilando que los alumnos de la academia acudan con la vestimenta adecuada. Aunque los que entraban tarde apropósito lo hacían vistiendo como querían, algo que ella odiaba pero no podía quedarse a vigilar ya que no tenía que llegar tarde a clases.

-Souna- en ese momento ella fue llamada por la directora de la academia, su madre, que estaba siendo acompañada por Tsubaki; quien mostraba un rostro serio, preocupando a la joven de cabello negro.

-Sí, madre?- la joven de lentes rojos se refirió a Sara como madre al ver que no había ningún alumno cerca.

-Ya es hora… necesito que lleves al Sekiryuuttei al Concejo Estudiantil- Souna abrió los ojos por la sorpresa al escuchar las palabras de su madre.

-D-De acuerdo- acepto la joven algo nerviosa, la relación que había tenido con el castaño era a espaldas de su madre.

-Se lo de tu acercamiento con el hija, nada se le escapa a mis ojos- dijo Sara seriamente y con una leve sonrisa, sorprendiendo a Souna con sus palabras. Después de eso, se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la academia.

Souna miro a su amiga de forma acusadora, logrando poner nerviosa a la joven de cabello largo.

-M-Me amenazo con quitarme mi colección de peluches y quedárselos ella… no tenía opción- Tsubaki mostraba un semblante serio, aunque su voz no la ayudaba.

-Se encuentran bien?-

-Kyaa!- Issei se acercó preguntando eso y sin querer espantó a las jóvenes de tercer año.

-S-Si… solo que la directora requiere que te presentes con ella en el primer receso. Estará en el Concejo Estudiantil- dijo Souna relajándose y volviendo a tomar una actitud profesional.

-Oh, claro no hay problema. Pero de que quiere hablar?- pregunto el castaño sabiendo del grito lindo que soltaron sus amigas.

-No me lo comento… lo siento- respondió la joven pelinegra sin poder mirarlo a los ojos después de haber soltado un pequeño grito infantil con el susto.

-Bien… entonces nos veremos después. Oh por cierto, que lindo grito- dijo el castaño de forma divertida retomando su camino hacia su salón.

-Sona… que hacemos?- pregunto Tsubaki sabiendo que posiblemente el castaño las moleste durante un tiempo con eso.

-Esperar a que se le olvide o que se apiade de nosotras- respondió Souna mostrando una expresión seria.

Mientras tanto, Issei estaba en su salón platicando mentalmente con Yami. El castaño ideo un plan para que una de las hermanas siempre se quedara en casa por si acaso.

Se turnaban para ir con el castaño a la academia. Esta vez era el turno de la joven de ojos azules quedarse en casa.

-Buen día Issei-kun- aquella forma que Aika utilizo para referirse a él, llamo mucho su atención.

-Buenos días, Kiryuu. Por cierto, porque me llamaste asi?- pregunto el castaño. Era extraño que Aika se acercara a hablarle y mucho más que se dirija a él de forma tan familiar.

-Por nada… solo quería saber cómo reaccionarias- dijo la castaña de trenzas tachando algo de una lista.

-Me tachaste de una lista de fetiches, cierto?- dijo el castaño mirando a su compañera con una expresión aburrida acompañada.

-Y de una de las más raras… deberías sentirte afortunado de no formar parte de este grupo- respondió la joven con una gran sonrisa, solo para después dirigir la vista hacia un chico de la clase… su próxima víctima. Quien sí resultaría tener esa clase de gustos.

Aika pertenecía al club de periodismo de la escuela, incluso tenía su propia sección en la página de la escuela. Generalizaba mayormente y no publicaba nada relacionado con un alumno en específico.

El castaño por su parte casi nunca visitaba esa página a pesar de que era muy popular entre los alumnos e incluso los profesores.

-Supongo que hoy será otro de esos días- pensó el castaño para volver a hablar con Yami hasta que llegara la profesora.

Después de la primera hora y ya en el primer recreo, el castaño estaba bastante tranquilo a pesar de que la mismísima directora Sara Shitori lo había citado para hablar con él mediante Souna.

Había oído que la directora era alguien a la que había que respetar como sea, o por lo menos eso es lo que escucho por parte de la profesora Jun; quien era con quien se llevaba algo mejor.

Se levantó de su asiento y camino hacia el pasillo estando algo distraído, chocando sin querer contra un joven bastante alto y con una musculatura desarrollada. Llevaba el uniforme masculino de la academia. Tiene un rostro que demuestra fiereza y madurez además de mostrar un par de ojos azules.

-Oh! Miren que tenemos aquí?… Pero si es la Bestia Pervertida de la escuela- Aquel joven tenía un característico acento americano.

Al escuchar esa voz, Issei lamento no haberse fijado antes de salir. Pues él conocía bien a esa persona. Era Alexander Cage, alumno de tercer año y presidente del Club de Artes Marciales de la academia.

-Fue un accidente Cage… no es para tanto- dijo Issei con la esperanza de que esta vez, no lo lastime… emocionalmente hablando claro.

-Tú también fuiste un accidente y mira en lo que te convertiste…- con aquellas palabras el castaño se sintió herido pero a la vez molesto aunque decidió no contestar nada.

Aquel chico frente a él comenzó a insultarlo y molestarlo de la nada. Al principio pensaba que aquel sujeto mermaría sus insultos hacia él con el tiempo. Pero no han parado de aumentar más y más.

-No dices nada porque tengo razón…- dijo Cage acercándose al rostro de Issei, que solo miraba al suelo.

-Eres solo un estorbo para esta escuela… y una desgracia para tus padres y el mundo entero- susurro el rubio en voz alta mientras tenía una sonrisa orgullosa.

-Vámonos muchachos… esta basura solo arruina nuestra imagen. No dejemos que nos pase lo mismo que le paso a la academia- dijo Cage para irse junto a su grupo de amigos, quienes no dijeron nada pues solo hablaban si su "líder" se lo permitía y para quedar bien con las chicas de segundo año. La mayoría de estas ya habían perdonado a Issei aunque no se convirtieron en amigos y tampoco se lo dijeron.

-No debes escucharlo Issei… no vale la pena- dijo Katase mirando con algo de tristeza a Issei y furia al rubio, que ya se marchaba a su salón.

-Gracias… Katase-san- respondió el castaño retomando su camino hacia el Concejo Estudiantil.

-Cuando dejara de molestar a Hyoudou ese idiota?- pregunto Murayama con un claro tono de enfado.

-No lo sé Kaori… pero si sigue asi tal vez tengamos que ayudarlo no crees?- respondió Yui mirando como el castaño seguía su camino a lo lejos.

-Tal vez tengas razón… creo que ya deberíamos hacer algo por él- dijo la joven de cabellos castaños antes de volver a entrar a su salón.

Alexander era un chico guapo y había quedado como el más lindo de la academia después de la salida del Príncipe, Kiba Yuuto.

Aunque pronto ese título le quedo muy grande. Kiba se caracterizaba por ser amable, respetuoso y muy atento con las chicas que lo rodeaban.

Por su parte, Alexander fue completamente lo contrario desde el principio. A algunas de las chicas le siguió pareciendo lindo, pensando que detrás de ese carácter… "varonil" se escondía una persona amable y cariñosa.

Pero poco a poco sus esperanzas fueron cayendo al ver que solo alimentaron su ego y orgullo con sus tratos atentos y amigables.

A la vez que sucedía esto, Issei empezaba a perder odio entre los estudiantes. Y varias alumnas de primer año, al ser nuevas y al saber que no pertenecía a ningún club comenzaron a pedirle algo de ayuda para estudiar.

Obviamente esto era considerando que sus calificaciones habían mejorado al dejar de espiar a las chicas, al igual que su reputación.

Las alumnas más jóvenes empezaron a esparcir entre ellas rumores sobre lo atento que era, lo amable, gentil y lindo que se veía. Rápidamente estos rumores llegaron a oídos de las chicas de segundo quienes empezaron a tomar más en cuenta a Issei.

Entre ellas, Yui y Kaori. Al escuchar todo eso, sumado a que las jóvenes de primer año afirmaban que no habían visto ni sentido perversión en el joven castaño, comenzó a tomar más fuerza la idea de perdonarlo.

Hace casi un mes ellas decidieron probar si era verdad el hecho de que había cambiado y lo hicieron con una prueba muy sencilla… saludarlo.

Antes ellas habían sentido la mirada pervertida de Issei sobre su busto en todo momento que él estaba cerca. Pero ya no la habían sentido desde que había vuelto, y creían que con el solo hecho de saludarlo sus dudas se aclararían.

Y asi fue, cuando ellas se dirigieron a él, Issei las miro a los ojos en todo momento a pesar de que se acercaron considerablemente.

Se fueron acercando poco a poco aunque todavía ni Yui ni Kaori lo consideraban un amigo.

Kiba nunca supo que fue el Príncipe de la Academia a pesar de los constantes rumores y siempre tuvo un trato parejo con las chicas de la academia que habían sido muy amables con él.

Alexander supo que heredo el "titulo" de Kiba al recibir la atención de muchísimas chicas de repente. Esto alimento su ego y orgullo, que ya de por si era bastante, convirtiéndolo en la persona que es ahora.

Issei fue "heredando" este título poco a poco gracias a las alumnas de primer año quienes compartían sus experiencias vividas con él con sus amigas, y a medida que ellas expandían el rumor por la escuela.

Esto, sumado a que Cage había empeorado su trato hacia las alumnas que le pretendían, hizo que varias alumnas se sientan atraídas hacia el castaño o lo vieran con admiración. Aunque ninguna se acercaba lo suficiente por temor a ser juzgada por las demás al estar relacionándose con la Bestia Pervertida.

Pero esto influyo mucho en Cage, él se dio cuenta rápidamente que las alumnas empezaban a mirar más a Issei, como si fuera un alumno más haciendo de menos su pasado como pervertido.

Provocando odio en él hacia el joven de cabello castaño, tomando una medida contra él. Hacerle la vida imposible mientras este en la escuela, recordándole todos los días su pasado en la academia.

Y hasta el día de hoy se mantiene. El castaño, no sabe que está ganando más atención entre las chicas porque no le importa, lo único que quiere es terminar la academia, entrar a la universidad y vivir una vida normal como cualquier otro humano.

Aunque sabía que eso no sería del todo posible, menos considerando la situación en la que ahora se encuentra.

Ahora se encontraba enfrente del salón del Concejo estudiantil, en el recorrido hacia el lugar se tranquilizó.

Toco la puerta y esperó a que esta fuera abierta. Saji fue quien lo atendió.

-Saji?… que estás haciendo aquí?- pregunto el castaño para luego dirigir su mirada dentro de la sala, viendo ahí a todo el Concejo Estudiantil junto a la directora.

-Yo soy el secretario idiota, lo olvidaste?- respondió el joven rubio mirando a Issei con una sonrisa de autosuficiencia.

-Oh! Es cierto… lo siento, pero tu trabajo no es tan interesante como para recordarlo- respondió Issei hiriendo un poco el orgullo del otro Peón.

-Souna-Kaichou? Qué está haciendo aquí?- pregunto el castaño al ver a la joven de lentes. Aunque rápidamente supuso que ella también seria parte de la reunión, pero no se explicaba la presencia del resto del Concejo.

-Es un gusto conocerte Hyoudou Issei-san…- saludo Sara viendo al joven castaño.

-Lo mismo digo Sara Shitori-sama- saludo el castaño formalmente mostrando una actitud tranquila.

-Antes de comenzar con la reunión… como quieres que te llamen? Peón de Rias Gremory? O prefieres Sekiryuuttei?- aquellas palabras de Sara asombraron a Issei, quien dio un paso atrás; más por la sorpresa que por la forma algo fría que utilizo Sara para referirse a él.

No entendía porque aquella mujer sabía su identidad. Y como era posible que Ddraig no le haya avisado que otra demonio estaba en la escuela a parte de Saji.

Aun asi guardo la calma, a pesar de estar un poco molesto con su compañero.

-Presentémonos de nuevo… mi verdadero nombre es Sara Sitri, soy la líder del Clan Sitri que ostenta el título de Príncipe y la directora de esta Academia- dijo Sara levantándose de su asiento mostrando un semblante de grandeza.

Ante esa presentación, el castaño olvido su temor y sorpresa y mostro un rostro serio. Aquella presentación algo orgullosa por alguna razón lo molesto pero supuso que se presentaba asi ante cualquiera.

-Solo dígame Hyoudou Issei, Lady Sitri- respondió el castaño mostrando una sonrisa tranquila, sorprendiendo a Sara por la forma en que fue llamada. Pronto el castaño dirigió su mirada hacia los miembros del Concejo Estudiantil.

A diferencia de Ddraig, Yami le dijo que todos los presentes eran demonios y que no le dijo nada antes fue porque el Dragón se lo prohibió por alguna razón.

La mirada de Issei se detuvo en una persona. Una joven de pequeña altura con el cabello castaño y separado en dos coletas, además de tener los ojos de color verde. Su cabello tiene un par de clips del mismo color de sus ojos y se encuentra vestida con el uniforme de la academia Kuoh, aunque lleva medias largas a rayas de color verde oscuro y claro.

-Ruruko-chan? Porque no me dijiste que pertenecías al Concejo Estudiantil?- pregunto Issei al reconocer a la joven que se puso algo nerviosa por las palabras del castaño.

-P-Pensé que ya lo sabía, I-Issei-sempai- se excusó rápidamente Ruruko con la esperanza de que la atención se fuera de ella.

-Ya la conoces de antes?- dijo Sara volviendo a tomar la compostura. Nunca pensó que un joven alumno pudiera sorprenderla de esa manera.

-Si… la ayude a estudiar historia- respondió el joven castaño mirando a Sara.

-Eso me recuerda… cuando tienes el examen de Literatura?- pregunto Issei mirando a su kouhai que ya estaba más tranquila.

-Creo que es la próxima semana- Ruruko se llevó el dedo índice al mentón para responder, aunque con algo de duda.

-Bien, primero terminemos de presentarnos. Como sabrás ella es mi hija- dijo Sara señalando a Souna, quien era mirada por Issei con una expresión seria.

-El resto de los presentes aquí son su sequito. Preséntense por favor- continuo Lady Sitri.

-Hyoudou-san como ya las conoces creo que no es necesario presentarlas de nuevo. Aunque debes saber que Tsubaki es mi Reina y Ruruko una de mis Peones- Issei ya conocía a las jóvenes de tercero y primer año, asi que solo las miro nuevamente al rostro, notando algo llamativo en la primera de ellas.

Tsubaki tenía heterocromia, uno de sus ojos era de color castaño claro y el otro violeta. No lo había notado antes.

En ese momento le dio la razón a Ddraig. La mayoría de la gente no le presta demasiada atención al color de ojos de las demás personas. Aunque admitía que el llevar lentes ocultaba un poco mejor ese rasgo, considerándolo por un momento pero descartando rápidamente la idea.

-Reya Kusaka, curso segundo año en la academia y soy un Alfil- por su parte, una de las chicas presentes decidió presentarse primero. Era una joven delgada con el cabello marrón largo que termina en dos trenzas cortas y con ojos del mismo color. Ella también lleva una cinta azul y, evidentemente, lleva el uniforme de la academia.

-Me llamo Momo Hanakai, voy a segundo año y soy la segunda Alfil- Momo, es una joven con el cabello negro y los ojos azul verdoso. Tiene un cuerpo bastante definido y acorde a su altura, aunque su busto si era bastante grande.

-Yo soy Tomoe Meguri, curso segundo año y soy una caballero- se presentó una chica con el cabello rojizo y ojos marrones. Su cabello cuenta con flequillo y una antena que sobresale de la parte superior y se encuentra vestida con uniforme de la academia.

-Tsubasa Yura… segundo año… torre- Yura es una chica alta con cabello azul hasta los hombros y ojos a juego, tiene un muy lindo rostro y tiene una complexión física de una luchadora. La forma tan curiosa que utilizo llamo un poco la atención de Issei, que la miro por un momento más que a los demás.

-Como ya sabes soy Saji Genshirou, curso segundo año y soy un Peón de cuatro piezas- Saji es un joven con el cabello rubio corto y ojos grises. Lleva el uniforme masculino de la Academia Kuoh, aunque sin la chaqueta.

-Si te conozco bien… la reputación del Secretario del Concejo Estudiantil te precede

- dijo Issei con un tono sarcástico. Saji por su parte inflo el pecho con orgullo, al fin había logrado que su "rival" admitiera su supremacía.

-Aunque claro… el que seas un pervertido del closet también te da popularidad- continúo el castaño con un tono burlón mostrando una sonrisa divertida. Hiriendo una vez más el orgullo del joven rubio.

-Si serás!…- Saji tomo del cuello de la camisa al castaño de forma amenazadora.

-Ejem!…- Sara hizo ese gesto para evidenciar que estaba ahí y los jóvenes no olvidaran el motivo de la presencia de Issei, aunque le alegraba saber que se llevaban bien.

-Bueno, la razón por la que te llamé fue porque sé cuál fue la verdadera razón por la que te ausentaste tanto a clases. Y también sabemos la gran escusa que pusiste, quería felicitarte por eso- el tono en la voz de Sara era serio aunque se notaba algo feliz. Parecía ser que le alegraba la inteligencia del castaño para superar ese momento importante.

-Solo fue algo improvisado que tuve que mejorar. Decidí no dar tantas explicaciones o detalles para que sea más creíble. Escuche por ahí una frase que dice: Mientras más detalles des, más mentira parece ser, asi que me base en eso- dijo el castaño con algo de vergüenza al ser felicitado por Sara.

-Fue una buena excusa… pero no te preguntaron nada sobre tu ojo izquierdo?- pregunto Sara dándole crédito a la historia hecha por el Sekiryuuttei y teniendo curiosidad por aquel detalle.

-No… Ddraig dijo que no era necesario. Me dijo que las personas le prestan poca atención al color de los ojos si no es muy evidente- respondió Issei sin mencionar a Tsubaki, pues sabía que también lo disimulaba.

-Y cómo va la herida de tu batalla contra aquellos Ángeles Caídos? Si no recuerdo mal fueron cuatro- pregunto Sara interesada por el tema.

El séquito de Souna a excepción de Tsubaki, estaba totalmente impactado al escuchar las palabras de la directora.

No podían creer que la persona frente a ellos hubiera luchado contra cuatro Ángeles caídos y sobrevivir para contarlo. Evidentemente sabían que Issei era un demonio de Clase Baja.

-Mi herida se encuentra bien aunque cicatriza de adentro para afuera- respondió el castaño subiéndose la camisa la altura suficiente para dejar ver las vendas que llevaba alrededor del abdomen.

-Cuando vi tu batalla, creí que la lanza te atravesó todo el torso…- pregunto Sara viendo con un simple hechizo que solamente la parte del abdomen estaba siendo tratada, solo para recibir un asentimiento del castaño.

-Sí, fue una herida pasante. Bueno fue muy evidente… me atravesaron con una lanza de luz y aunque no fue la primera vez, duele como el infierno- dijo el castaño volviéndose a acomodar la camisa.

-Por alguna razón la parte de mi espalda se curó rápidamente sin dejar alguna cicatriz. Asi que la herida solamente se redujo a esto- explico el castaño señalando su estómago ocultando el poder del otro Sacred Gear que tenía.

-P-Pero cómo es posible que tú un peón de una sola pieza, te hayas enfrentado a cuatro Ángeles caídos!?... Desde hace cuántos años eres un demonio?!- pregunto Saji exaltado.

-No lo sé… no recuerdo cuanto tiempo llevo siendo demonio pero no llevo ni un año. Aunque pasó muy rápido…- el castaño respondió sin poder recordar bien la fecha en la que se inició como demonio. En verdad se sentía muy sorprendido por todo lo que había tenido que pasar en todo ese tiempo… aunque no sentía que haya pasado tanto.

No sabía si fue por transcurso en el que estuvo inconsciente, pero no recordaba que hubieran pasado más de cuatro o seis meses.

Al tratar de recordar, imágenes de Asia llegaron de forma fugaz a su mente aunque… solo quedaron muy vividos los momentos de la muerte de su muerte.

Comenzando a revivir de a poco los momentos que paso con ella, los momentos que había recordado hace un mes. El amor que sintió, siente y sentirá por Asia.

En ese momento, y sin que se diera cuenta, lágrimas recorrieron sus mejillas al recordar aquellos hermosos momentos vividos con la persona a la que amo.

-Sucede algo Issei-sempai?- pregunto Ruruko visiblemente preocupada por el joven castaño, llamando la atención de sus compañeros de clan. Aquellas palabras trajeron devuelta a Issei a la realidad, logrando tranquilizarse rápidamente.

-A que te refie…- el castaño se dio cuenta que estaba llorando al tocar su mejilla. Rápidamente se secó las lágrimas, y trato de volver a la compostura que mantuvo hasta hace poco.

-L-Lo siento… solo recordé algo muy lindo y doloroso para mí- se explicó Issei mirando al suelo de manera pensativa.

-Ya veo… no preguntaremos más, porque al parecer es un tema muy delicado y personal. Lamento hacerte recordar algo así- Sara tomo la responsabilidad de las palabras de Saji, además tenía una idea sobre lo que el joven frente a ella recordó.

-Gracias…- respondió el castaño meditando un momento y tratando de recuperar su ánimo.

-Me alegra no tener problemas para seguir asistiendo a esta escuela… y me alegra saber que no soy el único sobre natural aquí- dijo el castaño con una sonrisa algo triste en su rostro.

-Y a nosotros nos alegra ver que sigues cursando la academia… tienes alguna pregunta para nosotros?- pregunto Sara viendo que Issei parecía tener una duda.

-Como se encuentra mi Rey?- soltó el castaño esperanzado porque su pregunta fuera respondida.

-Se encuentra muy bien… aunque si la veo un poco triste porque no estas allí. Te echa de menos y siempre pregunta por ti- la que dio esta respuesta fue Souna, quien no había hablado demasiado durante la reunión.

El castaño sonrió con tristeza y alegría ante esa respuesta.

-Está bien asi… no importa, me…-

-Oye, deberías de tener más interés por la persona que te revivió… después de todo ser demonio es lo mejor! Debes estar agradecido ya que Rias-sama uso una de sus piezas de Peón para salvarte la vida- aquellas palabras del joven rubio molestaron a Sara que estuvo a punto de callar al joven Peón, pero decidió ver que tanto era el temperamento y la templanza del Sekiryuuttei.

-Sé que te negaste a quedarte en el inframundo, que hay de malo en vivir allí? De seguro es grandioso- continuo el Peón Sitri y logrando molestar a Souna con su comportamiento irrespetuoso.

-Bueno… Saji, tal vez tengas razón. Tal vez si debería haberme ido con mi Rey. Pero y mis padres?- respondió el castaño a la vez que miraba al rubio seriamente, aunque hablaba con un tono tranquilo.

-Y mis amigos? Si, tal vez hubiera cumplido mi antiguo sueño de ser el Rey de un harem, pero comprendí que la familia está por encima de todo eso. Soy hijo único… mis padres sacrificaron mucho por mí y no quería dejarlos como si no me importaran en lo absoluto- dijo Issei con un tono tranquilo y triste por alguna razón.

Aquellas palabras sorprendieron a los siervos de Souna, a ella misma y a su madre. Las primeras estaban sorprendidas por la paciencia que tenía el joven de cabello castaño.

Por su parte estas últimas, nunca esperaron una respuesta que ocultara tan bien la verdadera intención por la que decidió quedarse en el mundo humano.

-Bueno… yo… lo siento pero- Issei hizo una pausa antes de seguir hablando porque la costaba controlar sus emociones ocultas.

-No estoy en condiciones de seguir con esta conversación, Lady Sitri… con su permiso me retiro- dijo Issei antes de salir del lugar sin despedirse de nadie.

Aunque tampoco ninguno de los presentes se opuso a las palabras del joven castaño. Sabían que lo dicho por el Peón rubio si lo había molestado un poco.

-Escúchenme bien, especialmente usted… joven Saji- Sara llamó la atención de los miembros del consejo estudiantil, especialmente la del joven rubio; el cual se encontraba bastante nervioso ante el tono de la mujer.

-Déjeme decirle que usted no puede seguir creyendo que es superior a Issei-Kun. Él es el único Peón de Rias-chan por el simple hecho de que ocupo sus ocho piezas de Peón para revivirlo- expuso Sara mostrándole a Saji que posición ocupaba.

-Usted se da cuenta, del porque no le restregó en la cara cuantas piezas tiene?- sin poder hablar, el joven rubio solo negó pensando en las anteriores palabras de la madre de su Rey.

-El entiende que es tu mayor orgullo… y no va a restregarte nada porque él no es asi. Él sabe que poseer cuatro piezas de Peón es tu mayor logro, ya que demuestra que tan poderoso eres y no te hará perder ese orgullo por defenderse a sí mismo. Eso, para mí, lo hace honorable- dijo Sara haciendo que el joven replantee su idea de persona que tiene sobre Issei.

-No lo castigues Sona, déjalo que reflexione mis palabras. Todavía tienen mucho que aprender sobre el mundo demoniaco, vigila de cerca a Issei-kun y ayúdalo en lo que puedas. Planeare otra reunión con el dentro de unos días, espero que sea mejor que esta, por ahora déjalo que se tranquilice- fue lo que dijo Lady Sitri mientras miraba a su hija, recibiendo un asentimiento por parte de ella.

-Yo iré al inframundo a visitar a Grayfia. Confío en que visitaras a Rias para decirle que su Peón pregunto por ella… supongo que la hará muy feliz- comento Sara mirando a su hija con una sonrisa.

-De acuerdo mamá… nos vemos en casa- Sara asintió a las palabras de su hija antes de desaparecer por un círculo mágico.

-Bien, Saji. Espero que hagas caso a lo que dijo mi madre. Hyoudou Issei es un Peón fuerte y a pesar de que este herido es un rival a considerar y no deben subestimarlo… después de todo es el Sekiryuuttei- lo dicho por Sona dejo algo confundidos a todos a excepción de Tsubaki.

Aquel término usado antes por Sara les generaba curiosidad, aunque no querían interrumpir aquella conversación para preguntar algo así.

-Por cierto, que significa Sekiryuuttei, Sona-sama?- pregunto Saji tomando en cuenta las palabras dichas por su Rey.

-Tú tienes un Sacred Gear hecho con un fragmento del alma del Rey Dragón Vritra, no es así?- pregunto Sona, aunque claramente sabía la respuesta.

-Sí, Sona-sama, es la Absopsion Line- dijo Saji con tono respetuoso pero a la vez orgulloso por su poder.

-Tu Sacred Gear, es tipo Dragón… el Sacred Gear de Issei-Kun también es tipo Dragón y se llama Boosted Gear. El término de Sekiryuuttei sea aplica a todos los hombres y mujeres que posean la Boosted Gear, un artefacto creado con el alma completa del Dragón Emperador Rojo; uno de los dos dragones celestiales- aquellas palabras sorprendieron a los jóvenes presentes que no querían perderse ningún detalle.

-Este ser tenía un poder capaz de matar a un Dios si así lo deseaba. Estaba por encima de todas las facciones y solamente estaba debajo de los dos Dioses Dragones, que son los seres más poderosos conocidos. Al igual que él dragón, el portador puede llegar a alcanzar el poder para matar a un dios si así lo desea- explico Sona dejando sorprendidos a todo su séquito, a excepción de su reina, especialmente con la parte de que tan poderoso puede llegar a ser Issei.

-T-Tan poderoso pueden llegar a ser?- Saji estaba muy sorprendido al igual que sus compañeras de séquito por el dato que les dieron.

-Así es Saji, aunque no se sabe si los Dioses Dragones sigan vivos. Desde que la facción de los Dragones se extinguió no se ha vuelto a saber sobre ellos… alguno tiene otra pregunta?- pregunto Sona a su séquito, los cuales parecían tener una duda más, pero no querían preguntar.

-Sona-sama, usted sabe porque Issei-sempai comenzó a llorar antes de irse?- la que pregunto eso fue Ruruko algo preocupada por el joven que la ayuda a estudiar. Curiosamente aquella pregunta era la que todos tenían en mente.

Sona medito y debatió en silencio sobre si contarles o no parte de la historia de Issei.

-Se los diré, pero no quiero que nadie mencione esto después… de acuerdo?- dijo Sona poniendo condiciones antes de contar la historia del joven Sekiryuuttei. Ella recibió un asentimiento por parte de todos sus siervos.

-Hyoudou Issei tuvo un buen comienzo como demonio, aunque se hizo amigo de una joven monja llamada Asia Argento- comenzó Souna mostrando un semblante algo serio. Sus siervos supieron que su inicio no fue del todo bueno al relacionarse con una miembro de la iglesia.

-Por lo que supe por Rias, ellos dos se hicieron muy buenos amigos… lamento no poder decirles más sobre su relación pero fue lo único que me dijo- se disculpó Souna al ser tan vacía con su explicación.

La heredera del clan Sitri tomo un semblante más serio antes de seguir con su historia.

-Aquella noche, donde hubo señales múltiples de Renegados… la mayoría estaba concentrado en un lugar de la ciudad, seguro todos saben eso. Pero lo que no les conté fue que una señal se encontraba bastante lejos, cerca de las afueras de la ciudad- todos recordaban aquella lucha, fue muy dura pero no recordaban ver a Issei en ella. La ausencia de Saji la justificaban con la razón de que era muy novato todavía.

-Issei-kun se ofreció a ir solo, e insistió en hacerlo… pero Rias no se lo permitió. Asi que le dije que también mandaría a mi nuevo Peón… Saji, puedes contarnos como fue esa batalla?- pregunto Souna mirando a su Peón que, parecía algo nervioso.

-N-No puedo Sona-sama. Quede inconsciente por un ataque sorpresa antes de comenzar la batalla… pero pude ver antes de desmayarme que no era solo un demonio, eran dos- admitió Saji estando muy avergonzado consigo mismo.

-Al sentir que te desmayaste y comunicárselo, Rias uso casi todo su poder para derrotar a todos los Renegados lo más rápido posible para ir a ayudar a su Peón- continuo Sona sabiendo perfectamente lo que había sucedido con Genshirou.

-De alguna forma Issei-kun se las arreglo solo para derrotar a esos demonios quedando muy herido en el proceso, y de alguna manera sintió… que algo malo sucedía con su amiga en ese mismo momento. Asi que corrió hacia la iglesia en el bosque para asegurarse que ella estuviera bien- conto Souna mirando hacia la ventana donde el joven castaño se marchaba de la academia caminando tranquilamente.

-Pero cuando llegó ya era tarde, la encontró gravemente herida y débil… pero no estaba muerta. No sé qué hubo de por medio, pero Rias me dijo que desde esa noche Issei-kun no volvió a ser el mismo. Me dijo que quedó con un trauma… supongo que habrá sido por la muerte de su amiga- la historia de Sona impacto a todos, nadie se esperaba que el castaño hubiera pasado por todo eso.

-Saji…- Souna mostro un tono serio al dirigirse a su Peón.

-Nunca más vuelvas a insinuar que Issei-kun fue desagradecido con Rias y no le cuestiones su decisión de quedarse aquí… no quiero que ninguno lo haga- ordeno el Rey mirando a su sequito.

-Pero porque? Porque decidió quedarse aquí sabiendo que lo lastimarían como lo hacen?- pregunto Ruruko conociendo los insultos que le daban algunos alumnos cuando caminaba por el pasillo, especialmente Cage.

-Él se enamoró de Rias…- respondió Tsubaki mirando al suelo. Ante esa respuesta todos los demás miraron asombrados a su Reina, sin poder creer lo que había dicho.

-Si… Issei-kun se enamoró de su Rey. Por esa razón lucho contra Raizer, buscaba liberar a Rias del compromiso que tenía porque pensaba que ella no lo aceptaba- continuo Souna mirando seriamente a sus siervos.

-Se dio cuenta de esto en medio de su pelea… y decidió rendirse para que su Rey sea feliz. Y vino al mundo humano sabiendo que olvidar su amor por ella sería más difícil si seguía a su lado- termino Souna observando a su último Peón.

-Tal vez por esa razón tú comentario le molesto un poco, Saji. Traten de ser amables con él, sé que su pasado no puede borrarse… pero creo que es suficiente con lo que el idiota de Cage le dice todos los días- los demás asintieron compresivamente. El solo pensar en ese sujeto les molestaba, jamás pensaron que alguien se volvería tan orgullosos y egocéntrico en tan poco tiempo.

-Vuelvan a clases…- ordeno Souna tomando asiento en su escritorio.

Sus siervos asintieron en silencio y fueron a sus clases, dejando a la joven de ojos violeta con su amiga y Reina a solas.

-Tsubaki manda a tu familiar a buscar y vigilar las pertenecías de Issei…-

-No preferirías que vaya a vigilarlo, Sona?- Pregunto la joven de cabello largo mirando a su rey con intriga.

-Para eso ya está mi familiar… no quiero que suceda lo mismo que sucedió hace poco- respondió la heredera Sitri recordando como hace una semana el castaño le contó que había encontrado su mochila en el bote de la basura, por supuesto era de parte de Cage.

-Sí, tienes razón… sal, Quime-chan- dichas estas palabras, y mediante un círculo mágico, apareció una pequeña quimera bebe. Esta tenía tres cabezas; una de león, otra de cabra y una más de serpiente. Además de tener unas pequeñas alitas de dragón. Al ser bebe esta era muy linda y tierna.

Tsubaki le dio la orden de vigilar las pertenecías de Hyoudou Issei y esta, acatando la orden, salió volando rápidamente por la ventana del lugar.

-Vamos a clases?- pregunto la joven de cabello largo a su Rey.

-No… quiero pensar en cómo arreglar las cosas con Issei- comento Souna mientras tenía los ojos cerrados.

Sabía que a Issei posiblemente le haya dolido enterarse de esa forma que ella era un demonio, ni siquiera le había dicho su verdadero nombre.

-La gran presidenta de Hierro saltándose a una clase? Eso no es muy común…- bromeo Tsubaki para aligerar el ambiente.

-Y tú? La honorable y estricta vicepresidenta se salteará una clase con la excusa de acompañar a su amiga? No crees que es un poco hipócrita de tu parte decirme eso?- Souna le siguió la broma a su Reina comenzando una alegre charla con ella, olvidando en parte el tema principal.

Después de media hora de charla, ambas vieron como la pequeña quimera aparecía por la ventana con una expresión triste.

-Que pasó Quime-chan?- pregunto Sona estando algo preocupada pensando en la razón que habrá tenido el pequeño familiar para regresar.

Quime-chan por su parte se acercó al oído de su ama y le gruño un par de cosas. Haciendo que Tsubaki empieza a reír animadamente.

-Bueno… jajaja, es que no sabe dónde queda el salón de Issei- dijo Tsubaki tratando de contener su risa.

Souna comenzó a masajearse el puente de la nariz mostrando una expresión seria, solo para después empezar a reír un voz baja, risa que luego se haría más grande provocando que Tsubaki riera con más ganas que antes.

La pequeña Quimera solo se puso muy roja de la vergüenza, y se notaba como cada una de sus cabezas tenían pequeñas lagrimas que se formaban en sus ojos.

Luego de indicarle con magia donde quedaba el salón de Issei, la quimera se fue en busca del asiento del castaño para mantenerlo vigilado.

Inframundo – Territorio Gremory

Sara se encontraba caminando por los pasillos de la mansión Gremory en dirección a la habitación de Grayfia, ella había encontrado un método para pasarle energía a ella.

Después de enterarse de la anormalidad que tenía la hija de la mencionada, comenzó a investigar algún método para que Grayfia no se quedase sin energía.

Aunque este método era solo efectivo con alguien que tuviera un poder muy grande, en este caso la de su esposo Sirzechs. Además no podía recibir mucha de esa energía ya que su cuerpo no la aceptaba del todo bien.

Él ya se encontraba allí, esto era un secreto para los demás clanes. Sirzechs no iba a permitir que algún rumor sobre su esposa se esparciera por el inframundo. Menos considerando que hace poco el Concejo Demoniaco entro en proceso de ser disuelto por decisión unilateral por parte de los Reyes.

-Sirzechs… ya estás listo?- pregunto Sara apenas entrar en la habitación, a la cual solo podían entrar pocas personas.

-Si… estoy listo- respondió mirando con determinación a Sara mientras sostenía la mano de su esposa, quien estaba semiconsciente.

-No has recibido noticias de Azazel?- pregunto Sara preparando el hechizo para transmitir la energía.

-Lo último que supe de él fue hace una semana… parece que hay más problemas en su territorio que en el mío- dijo Sirzechs mirando a Sara con algo de enfado por el retraso en el entrenamiento del joven Sekiryuuttei.

-Solo espero que logre entrenar a Issei lo más pronto posible… no sé hasta cuando podamos hacer este hechizo- admitió Sara para después callarse y concentrarse en el hechizo.

-I-Issei?… C-Como esta?- pregunto Grayfia estando algo preocupada por el estado del, para ella, pequeño castaño.

-Se encuentra bien… ya nos presentamos con él. Creo que todo salió bien- respondió Sara no queriendo dejar pasar la pregunta de la mujer de plateados cabellos.

-Mándale disculpas de mi parte… por no visitarlo antes- se disculpó Grayfia con un tono triste.

-No creo que sea un problema… el seguramente te disculpara. Ayudaste a criar a un buen joven- respondió Sara para volver a concentrarse en el hechizo.

Tanto ella como Sirzechs se enteraron de la relación entre Issei y Grayfia tiempo después de que ella se desmayara.

Con eso una de las preocupaciones de Sirzechs desapareció, ya no iba a ser un problema convencerlo de ayudar a su esposa con la relación que entablaron antes.

Mundo Humano – Ciudad Kuoh

Issei se encontraba caminando sin dirección alguna. Solo pensaba en lo que había pasado antes tratando de reconocer que había hecho mal para acabar de la forma que acabo. Pero en el proceso recordó algo importante.

-Ddraig… porque no me dijiste antes que eran Demonios?- con esa pregunta Yami quedó relegada de esa conversación porque no sabía la respuesta y solo podía escuchar.

[Por tu bien…] respondió Ddraig seria y simplemente con la intención de que esas sean las únicas palabras que salga de su boca respecto a esa conversación. Esto molestó a su portador quien no dudo en refutar la respuesta.

-Por mi bien?… Por mi bien?! A que te refieres con eso?! Que?! Acaso creíste que me quedaría solo con tu estúpida respuesta?!- grito Issei en su mente reclamándole una respuesta a su compañero no de la mejor manera.

[Que sea la última vez que te diriges a mí de esa forma…] aquella forma de hablar bastante molesta y seria fue la suficiente para que el castaño olvidara su enojo y tomara consciencia de sus palabras teniendo algo de temor.

[Tome mucho en cuenta tu estado mental… acababas de despedirte de tus amigos. Sentí que lo mejor era tener alguien con quien compartir algo, alguien con quien distraerte… además no sentí malas intenciones de ellas cuando se te acercaron] termino de explicar Ddraig con el mismo tono de antes.

"Y porque lo oculto de nosotras Ddraig-sama?" Pregunto Yami respetuosamente refiéranse también a su hermana.

Sí, ella era una espada mata dragones pero sabía que no imponía tanta presencia como si lo hacia Ddraig, que hacia respetar su título como Sekiryuuttei y Dragón Celestial.

[Porque me pareció innecesario contárselos, y ahora tienes la razón por la cual les negué decirle a Issei que ellas eran demonios] dijo Ddraig acabando con la conversación, al parecer seguia estando algo molesto.

A la vez que esto sucedía, Akemi, Kyouko y Takeda estaban yendo al mercado a comprar los víveres para cocinar durante toda la semana. Desde el incidente en aquel callejón la familia Hyoudou no sale demasiado sin la compañía de Issei.

Tanto Kyouko como Takeda no habían conseguido empleo por la mera razón de que podían subsistir un poco más sin recibir ingresos gracias a sus remuneraciones al haber sido despedidos.

-Que cocinara hoy, Kyouko-kaa-san?- pregunto Akemi mirando con alegría a la madre de su portador.

Actualmente, Akemi y Yami, llamaban a los padres de Issei como si fueran sus propios padres. Habían ganado más confianza y se sentían mucho mejor al pensar que tenían unos padres.

Y a decir verdad, ni a Kyouko ni a Takeda les molestaba. Es más, les alegraba un poco tener a dos "nuevas" hijas.

-No lo sé… tal vez hamburguesas, eso alegrara mucho a Issei- respondió la mujer de cabello castaño con una sonrisa mientras revisaba una lista que tenía.

-Es verdad… a Issei le encantan las hamburguesas- dijo Akemi mirando hacia el frente, para enseguida mostrar una expresión de sorpresa.

Esto llamo la atención de Takeda, que comenzó a mirar hacia donde lo hacia la joven de ojos azules reaccionando de la misma manera.

Ante sus ojos vieron a Issei que caminaba lentamente con una expresión reflexiva en su rostro.

-Oh!… Es Issei!- en aquel momento tanto Takeda como Yami sintieron un escalofrió al escuchar aquellas palabras de Kyouko.

-Es… Issei?- ese tono de voz de la mujer castaña fue vacío, algo que asusto más a sus acompañantes.

Sus ojos se oscurecieron a la par que comenzó a caminar rápidamente hasta acercarse al mencionado, que parecía estar perdido en sus pensamientos.

-Issei…- en ese momento el castaño sintió un escalofrió recorrer su espalda al escuchar aquella susurrante voz tranquila, pero a la vez sombría.

-Qué haces fuera la escuela?- hablo Kyouko tranquilamente mientras mostraba una sonrisa tétrica, que logro sorprender un poco al mismísimo Ddraig.

Ante la sorpresa y el temor el castaño solo pudo balbucear cosas incoherentes sin poder responder, molestando un poco a su madre.

-Te pregunte… QUE ESTAS HACIENDO FUERA DE LA ESCUELA!?- grito Kyouko estirando la oreja de su hijo con fuerza.

-Ay! Mamá espera! Duele, para por favor! Tengo una explicación! Perdón! Perdón!- suplico piedad el castaño con lágrimas en los ojos.

Después de que Takeda ayudara a tranquilizar a Kyouko y de irse a un lugar menos transitado, se podía ver a Issei de rodillas con la oreja totalmente roja con pequeñas lágrimas en los ojos.

-Y yo porque estoy aquí?…- murmuro Yami que estaba vestida con su armadura de combate. Ella mostraba la misma pose que su portador, la diferencia era que no había sido víctima del "correctivo" de Kyouko.

-Porque estás aquí?! Deberías estar en la escuela y lo sabes! Si no tienes una buena explicación te juro Hyoudou Issei que te quitare tu álbum especial de Dragón Ball- amenazó Kyouko molesta, como cualquier madre, al encontrar a su hijo fuera de clases.

-Puedo explicarlo! Lo juro!- suplico el castaño temiendo por la seguridad de su preciado álbum.

-Vamos amor, debe de tener sus razones, déjalo que se explique- A Takeda no le gustaba ver molesta a Kyouko. Aunque admitía que compartía parte de ese sentimiento, sabía que con lo que acababa de pasar era suficiente.

-Está bien… vamos Issei, explícate- dijo Kyouko aún molesta pero más tranquila.

-Bueno, lo que pasó fue…- comenzó a explicar el castaño mientras seguía de rodillas.

Estaban sorprendidos de que hubieran más demonios alrededor de su hijo, aunque en parte agradecían que se hayan presentado de manera "neutral". Algo tarde, pero mejor tarde que nunca.

-Bueno, creo que era algo que debíamos esperar. Después de todo compartes territorio con otro demonio, aunque no creí que fueran a tu misma escuela- dijo Takeda saliendo del shock por recibir tanta información además de ser algo lógico con la situación.

-Estas bien? Después de todo me dijiste que Souna era tu amiga…- pregunto Kyouko suponiendo que Issei estaría un poco consternado.

-No te preocupes mamá, tampoco creo que haya sido bueno salir así sin más de la escuela… además creo que habrá tenido una buena razón para ocultármelo- dijo el castaño ya mucho más tranquilo aunque algo triste.

Sus padres y las chicas supieron del estado de ánimo de Issei de inmediato, el tono de voz y aquella forma tan tranquila de responder lo delataron rápidamente.

-Issei, Yami… pueden cambiarse de ropa en cualquier momento verdad?- pregunto Takeda con una sonrisa. Se le había ocurrido una idea, aunque primero necesitaba saber si ambos chicos podían hacer eso.

-Sí, sí podemos. Porque preguntas papá?- respondió Issei también en nombre de la joven de ojos ámbar.

-Bueno, estaba pensando en que podríamos… no lo sé, pasear por aquí, almorzar y disfrutar este día en familia. Y ya que Kyouko, Akemi y yo estamos vestidos de manera casual… Pensé que no sería una mala idea- comento Takeda teniendo algo de nerviosismo por la respuesta de Kyouko y mucha confianza en que considerarían su idea.

Aunque a Akemi le emocionaba esa idea, se mantuvo un poco al margen tratando de ocultar su entusiasmo. Había aprendido por las malas que no era bueno entrometerse entre una madre y su hijo.

Kyouko noto el sentimiento de la joven de ojos azules, sentimiento que era compartido por la hermana de esta. Aunque lo disimulaba mucho mejor. Tomo eso en cuenta para formular su respuesta.

-Sí, creo es una buena idea Takeda!- el mencionado pudo respirar tranquilo al escuchar la aprobación de su esposa.

-Está bien, pero debes de volver a buscar tus cosas. No lo olvides Issei- advirtió Takeda mirando seriamente a su hijo.

-Sí, claro que lo haré… no te preocupes- respondió el castaño aceptando la idea de sus padres, aunque no estando muy convencido.

-Qué bien!- ambas hermanas juntaron sus manos y dieron un salto de alegría al escuchar la confirmación de su portador.

Estaban muy felices porque iba a ser su primera salida a almorzar juntos, su primera salida mejor dicho a un lugar que no sea el mercado. Incluso la ropa que el castaño les había comprado fue sin participación directa de ellas. Ya que ninguna de las dos salió para probarse o elegir la ropa.

La familia Hyoudou se dirigió a un parque donde Issei y Yami pudieron usar los árboles y arbustos del lugar como cobertura y usar su magia para tener ropas más casuales.

Luego de eso pasearon un poco por la ciudad viendo tiendas, comprando una que otra cosa que a las chicas les parecía lindo o interesante, así hasta que llegó la hora del almuerzo.

Como era la primera salida que tenían Akemi y Yami decidieron ir a un restaurante a almorzar y guardar las compras que habían hecho para más tarde.

Al llegar al restaurante, eligieron una mesa un poco más alejada de las demás, pidieron su orden y se pusieron a platicar de cosas con poca importancia teniendo Issei muy poca participación. Y cuando la tenía solo respondía vagamente, era evidente que pensaba en muchas cosas.

Su familia noto esto inmediatamente y se entristecieron sabiendo que ese día posiblemente tampoco mirarían a Issei sonreír de verdad, sonreír de alegría.

Cuando terminaron de almorzar notaron que eran las dos de la tarde, y por petición de Akemi y Yami fueron a comer helado como postre. No hubo objeciones a esa petición ya que a todos es gustaba el helado.

Caminaron por un tiempo buscando una heladería, aunque no tenían prisa por encontrar una. Caminaron con total tranquilidad.

Issei estaba consciente de que a sus padres les preocupaba su estado y quería esforzarse para tratar de divertirse con ellos y las chicas, quería dejar de pensar en todos los temas sobrenaturales que tendría que afrontar pero esos pensamientos no abandonaban su mente.

-Issei?…-

-Que?!- el castaño fue traído a la realidad por aquella pregunta de Akemi, que lo miraba preocupada.

-Que sabor de helado quieres?- pregunto ella tratando de disimular su preocupación.

-Eh, flan y chocolate- respondió el castaño para volver a concentrarse en los asuntos que tenía pendientes.

[Compañero, relájate… míralos] el castaño obedeciendo a Ddraig miro al lugar donde estaban sus padres, Yami y Akemi haciendo los pedidos.

Notando por primera vez que en su plática todos ellos mantenían un dejé de tristeza y se les notaba un poco deprimidos. Solo fingían una sonrisa cuando la amable empleada del lugar les consultaba sobre que sabor de helado que querían.

[Ellos te quieren compañero… y se sienten tristes, porque que tú estás mal. Porque tú no puedes disfrutar de este momento con ellos, los haces sentir como si fueran una carga para ti] recrimino Ddraig a su compañero haciéndolo reflexionar sobre su ultimo comportamiento.

-L-Lo lamento… no quería ser una molestia- se disculpó Issei sintiéndose verdaderamente mal por su comportamiento.

[No es conmigo con quien tienes que disculparte…] dijo Ddraig haciendo que Issei mirase a su familia.

Recordando que durante todo ese mes ellos habían hecho un esfuerzo para alegrarlo y hacerlo sonreír de verdad y sin preocupaciones. Y él en cada uno de esos momentos solo los hacía de menos y se concentraba en buscar una solución para su problema más reciente.

Todo eso hizo que pequeñas lagrimas se formaran en sus ojos, molestando al Dragón dentro de él.

[No quiero llores, esta vez no eres tú el que merece llorar. Escucha con atención, los problemas se resolverán de alguna u otra manera pero no recuperaras este tiempo con tu familia… nunca. Asi que aprende a dejar esos problemas de lado, y diviértete] animo Ddraig cambiando su tono de voz para tratar de ser lo más paternal posible.

Issei comenzó a recordar toda su vida, sus padres lo habían apoyado en todo lo bueno que se proponía, lo consolaban cuando fallaba, lo animaban a seguir y lo corregían cuando se equivocaba.

Recordaba que cuando lloraba, ellos hacían de todo para lograr hacerlo reír. Akemi y Yami traban de hacer lo mismo a su manera. Akemi trataba de animarlo convenciéndolo de ver caricaturas y Yami cometiendo "errores" apropósito.

Aquellos detalles lo alegraron y con una pequeña sonrisa, miro hacia donde estaban Akemi, Yami y sus padres.

-Adelántate, yo pagare- dijo Takeda mientras sacaba el dinero y miraba a Kyouko, quien ya tenía los helados de Issei y el suyo.

Ella camino hasta la mesa donde esperaba Issei sin despegar la vista del suelo, trataba de controlar su tristeza y preocupación por su hijo para disfrazarlas de felicidad.

Al levantar el rostro y mirar hacia estaba su hijo, sintió un sobresalto en su corazón. Una gran alegría invadió su ser a la vez que comenzaba a sonreír de verdad con alegría, una que no había sentido desde hace mucho tiempo.

Issei estaba sonriendo de verdad, no tan grande como hubiera querido pero lo estaba haciendo. Sentía que estaba por llorar, pero uso todo de sí para guardar esas lágrimas y comenzar a dirigirse a la mesa con rapidez.

-E-Estás sonriendo de felicidad…- fue lo que dijo Kyouko dejando las copas de helado en la mesa y acariciando la mejilla de Issei con ternura.

-Perdón mamá, perdóname por ser un idiota- se disculpó Issei estando de verdad muy arrepentido de sus acciones.

-No te disculpes por eso, está bien hijo…- Kyouko le restó importancia a lo que había pasado antes, y comenzó a acariciar las mejillas del castaño con ambas manos.

Recordando brevemente como se veía Issei cuando era un bebe y un niño y hacia lo mismo que estaba haciendo ahora.

-Gracias mamá, te quiero mucho- el castaño dijo esto con el rostro en el pecho de su madre, pues ella había comenzado a abrazarlo con cariño.

-Yo te quiero mucho más- Kyouko, mientras seguía abrazando a Issei, le dio un pequeño beso en la cabeza. Haciendo que el castaño soltara una pequeña risa, había recordado que esa escena era frecuente cuando era un niño.

Takeda, Akemi y Yami habían observado esto desde dejos, estaban felices por Issei. Al llegar a la mesa actuaron como si nada hubiera pasado, pero el mejor humor del castaño se notaba mucho. Haciéndole pequeñas e inocentes bromas a sus "hermanas".

Ya con un mejor ambiente, la tarde paso muy rápido para la familia Hyoudou que aprovecho bien esos momentos.

Las 6 de la tarde llegaron e Issei ya tenía que volver a buscar su mochila, que esperaba que no le haya pasado nada.

-Estas seguro de que no quieres que vaya contigo?- pregunto Yami con un tono desinteresado, aunque estando preocupada por el bienestar del castaño.

-Solo es buscar mi mochila y volver… no creo tardarme demasiado- respondió el castaño con simpleza.

-Bien… apresúrate, te esperaremos en casa. Avísanos si sucede algo, de acuerdo?- pidió Kyouko siendo un poco flexible con la regla de acompañamiento de Issei.

Al ya haber acabado las clases, el castaño no se molestó en cambiarse de ropa y fue asi como estaba a buscar sus cosas.

Academia Kuoh – Mismos Instantes

-Estas segura de que volverá, Sona?- pregunto Tsubaki mirando a su rey con intriga.

-Si… no creo que abandone sus cosas así como así- respondió la mencionada viendo por la ventana, esperando algún indicio de aparición del castaño.

Relajo su mirada al verlo por la entrada de la academia, pues ya comenzaba a pensar que no volvería.

-Te lo dije…- Souna tomo sus cosas y las del castaño para comenzar a salir del Concejo Estudiantil, que ya estaba vacío. Ella había mandado a sus siervos a descansar, ya que les tocaría vigilar a ellos esa noche.

Tsubaki se dirigió hacia la ventana para ver a que se refería su Rey. Viendo por ella a un castaño sin el uniforme de la academia caminando hacia el edificio principal.

Ante esto una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro, algo no muy común en ella. Aunque luego desapareció al comenzar a pensar en cómo las trataría Issei después de saber que le ocultaron su verdadera identidad.

Tomo sus cosas y comenzó a seguir a Souna, que ya estaba varios metros más adelante.

-Oh! Seguían aquí? No creen que es algo tarde?- pregunto Issei al cruzarlas en medio de la escalera.

-Te estábamos esperando para entregarte esto- respondió Souna entregándole a Issei su mochila.

-Oh, gracias- respondió el castaño como si no hubiera pasado nada, comenzando a verificar que no le faltara nada.

Aquel comportamiento tan tranquilo del castaño comenzó a poner un poco nerviosas a ambas chicas.

-No estas molesto?- pregunto Tsubaki mirando seriamente a Issei ya estando algo inquieta por el comportamiento del joven frente a ella.

-Porque debería estarlo?- dijo el castaño comenzando a bajar las escaleras.

-El comportamiento de Saji y el hecho de que te hayamos ocultado lo que somos- Souna se adelantó a Issei para mirarlo al rostro cuando este respondiera.

Ella no creía que eso solo pasara como si nada para el chico frente a ella, y quería mirarlo al rostro para saber si mentía o no.

-Sí, admito que lo que Saji dijo si me molesto un poco pero no es tan importante. Y creo que sería algo hipócrita de mi parte molestarme porque no se presentaron, yo tampoco me presente- Issei respondió de la forma más sincera posible.

Aquella respuesta si tomo por sorpresa a ambas jóvenes, pues no esperaban un comportamiento tan tranquilo por parte del Sekiryuuttei.

-Bien… vamos Souna, ya es tarde- dijo Issei retomando su camino.

-Sona…- murmuro la joven pelinegra mirándolo a los ojos.

-Perdón?-

-Ese es mi verdadero nombre… Sona Sitri- el castaño solo parpadeo un par de veces, para luego sonreír con despreocupación.

-Es un lindo nombre aunque me quedo con Souna, creo que suena un poco más… melodioso, además de que me acostumbre a llamarte así. Souna es casi tan melodioso como el lindo grito que dieron esta mañana- opino Issei regalándoles una linda sonrisa a ambas chicas, y logrando sonrojarlas por lo sucedido esa mañana.

Luego de aquellas palabras, el joven castaño volvió a retomar su camino hacia la salida, siendo seguido por las jóvenes que seguían sonrojadas mientras buscaban una manera de "vengarse".

Al ya estar cerca de la entrada de la academia y al no encontrar una manera inocente de vengarse del joven castaño, ambas jóvenes decidieron dejar ese asunto atrás.

Pero les alegraba en parte que su relación no haya cambiado por un secreto relativamente importante.

-Souna… tengo una sola duda con respecto a todo esto- dijo Issei deteniéndose en la entrada de la academia y voltear a verlas seriamente.

Aquella pregunta hizo que Souna y Tsubaki se sintieran algo nerviosas, pero este sentimiento desapareció al saber que el castaño no cambiaría su forma de verlas, posiblemente.

-Porque se acercaron a mí en primer lugar? Quiero la verdad- pregunto Issei mostrando un tono serio.

-Fue por petición de Rias… ella me pidió estar cerca de ti para cuidarte- respondió Souna con la verdad, era por esa razón que su madre le consulto por su estado emocional.

-Entonces fue mi Rey por la que te sentiste obligada de estar cerca mío?- Issei mantuvo su expresión seria a pesar de la respuesta de la joven de cabello corto.

-No… al principio si lo fue. Pero al convivir más contigo me di cuenta de que eras una buena persona, alguien amable y agradable con quien charlar- Souna miro con seriedad al castaño al responder.

Issei levemente movió la mirada para enfocarse en Tsubaki, que se sorprendió al recibir la mirada del joven. Pero rápidamente entendió que también quería una respuesta por parte de ella.

-Yo al principio solo me enfoque en lo profesional, que era cumplir con lo pedido por Rias-san. Pero con el tiempo vi que no eras una mala persona o alguien que seguía sus impulsos pervertidos todo el tiempo… supongo que eso me hizo cambiar de parecer hacia ti- respondió la joven de lentes azules mirando al castaño a los ojos y siendo totalmente sincera.

Issei repaso las respuestas de ambas chicas en su mente por un momento antes de hablar.

-Bien… gracias por ser sinceras conmigo- dijo el castaño seriamente para después sonreír con tranquilidad.

-Que les parece si adelantamos lo de mañana?- pregunto el castaño confundiendo un poco a las chicas frente a él.

Al pensar un poco esas palabras, se dieron cuenta de que era jueves. Ellos los viernes habían acordado desde la semana pasada ir a divertirse por ahí.

La última vez la pasaron en un Arcade en el centro de la ciudad, donde la pasaron relativamente bien. Era un poco incómodo al principio porque Issei no conocía los gustos de las chicas y viceversa, pero poco a poco fueron soltándose un poco más llegando a pasar un divertida noche.

-Aunque si no están de buen humor, no hay problema- dijo Issei con la intención de desechar la propuesta.

-No… supongo que no hay problema- respondió Souna pensando que aquella idea no era tan mala.

-Genial! Bien, a donde quisieran ir? La vez pasada elegí yo…- pregunto el castaño con una sonrisa.

Al final, decidieron ir a los videojuegos nuevamente. Issei y Tsubaki tenían un asunto pendiente en cierto juego de lucha donde el marcador había quedado igualado la última vez de manera épica.

Con mucho esfuerzo el castaño se quedó con la victoria, aunque por muy poco.

Souna, por su parte, volvió a intentar ganar un peluche en las máquinas tragamonedas del lugar, fallando estando tan cerca todas las veces que lo intento; que no fueron pocas por cierto.

Después de su partida contra Tsubaki, Issei fue a probar suerte en la misma maquina donde estaba Souna, consiguiendo dos peluches en un solo intento.

-Después de todo, yo te los afloje…- dijo Souna teniendo el peluche que quería entre sus brazos.

-Consolada por el mismo enemigo… que tan bajo he caído- Tsubaki tenía un aura deprimente a su alrededor mientras abrazaba con fuerza el peluche que le había sacado Issei.

Por su parte, el castaño, solo tenía una gota de sudor en la nuca al escuchar las palabras de las jóvenes y miraba esto con una sonrisa nerviosa.

-Vamos fue divertido… no deberías deprimirte asi Tsu-chan- aquella forma tan linda de llamarla, puso muy roja a Tsubaki.

-N-No me llames asi!- grito la joven de lentes azules estando muy roja.

-S-Solo fue una bromita- se disculpó Issei inmediatamente aunque cumplió con su propósito, hacer que Tsubaki tuviera el mismo animo que antes.

Las nueve de la noche se acercaban y los jóvenes empezaron a despedirse para ir a sus casas. Ambas partes estaban muy felices de que su amistad no se rompiera solo por un simple secreto.

-Y? Te divertiste?- pregunto Yami de forma simple al verlo entrar por la puerta de casa.

-Si… fue muy divertido- respondió Issei con una sonrisa alegre.

-Y tú? La pasaste bien el día de hoy?- consulto el castaño.

-Si… supongo que no fue un mal día. Mamá! Issei ya llego!- Yami era un poco más directa que Akemi al dirigirse a Kyouko, algo que la mujer de cabellos castaños agradecía porque le agradaba mucho.

-Oh! Issei, Ruruko-chan vino a buscarte hace un momento- esto llamo la atención del castaño ya que no esperaba a nadie y menos a la joven de cabello castaño.

-Si asi es… está en la sala, dice que su examen de matemáticas es mañana- con ese aporte de Takeda, Issei entendió la forma dubitativa de responder de la Peón de Souna al ser consultada sobre el tema.

-Supongo que se quedara a cenar, verdad?- pregunto Issei mirando a su madre que acababa de salir de la cocina con una olla de comida.

-Se quedaran a cenar… ella vino con una amiga- respondió Kyouko de pasada hacia el comedor.

-Issei podrías traer los vasos, por favor?- pidió Takeda que llevaba los platos y los cubiertos que iba en la misma dirección que su esposa.

Issei acato la petición y al dirigirse al comedor encontró a Ruruko sentada en la mesa nerviosamente, a lado suyo estaba una chica de cabellos castaños y ojos celestes, vestía ropas casuales al igual que la joven de ojos verdes.

-D-Discúlpeme Issei-sempai, pero mañana es mi examen de Literatura- se disculpó Ruruko estando algo avergonzada por llegar tan tarde a pedir ayuda.

-Y-Yo soy Hanako Hasashi… discúlpeme por molestar- se presentó la joven estando algo nerviosa.

-N-No hay problema- respondió el castaño sabiendo que posiblemente no dormiría tanto como quisiera esa noche y que aquella joven era la hija de su profesora, Jun.

Comentarios:

Antifanboy: muchas gracias, tratare de seguir mejorando constantemente. Saludos y espero leerte en el próximo capítulo.

Aten92: gracias por notar los cambios en esta redición de esta historia, y creo que tu duda ya fue respondida durante el transcurso del capítulo. Saludos y hasta otro capítulo.

AeroSmith 21: Hola! En esta redición trato de profundizar un poco más en ciertos momentos que creo que merecían mucha más relevancia. Discúlpame pero no tengo celular ahora, y no puedo hacerlo arreglar con esto de la cuarentena. Saludos y leemos en otro capítulo.

Elian Moreno: hola y bien, comenzare respondiéndote por partes.

No conocía bien las personalidades de Jeanne ni Jalter ya que no me vi Fate, pero me base en como creía yo que eran según su apariencia. En lo que respecta a mí, es una de mis parejas favoritas en el anime; no la principal pero si una de mis favoritas.

Lo de las caricaturas si es una costumbre que tengo yo y la plasme aquí. Trato de hacer que la historia tenga mejor fluidez que la anterior que se sentía algo forzoso, y creo que lo estoy logrando.

Lo de Issei "casanova" lo hago en tono de broma, mi intención es hacer que él sea inocente ese aspecto de coquetear pero que tenga sus toques de vez en cuando. Posiblemente lo haga mucho más adelante, porque por ahora es muy pronto.

Sobre Gabriel tenía algo planeado con ella desde la historia anterior, aunque ahora tengo que repensar si lo voy a mantener o lo cambiare. Eso ya se verá. Por cierto, no soy tan fan del IssexSerafall. Saludos y hasta otro capítulo.

Hola! Espero que estén muy bien y quiero explicarles que si no he subido las apariencias de como más o menos se verían los personajes de esta historia es porque mi celular se arruino. Espero me disculpen, que se queden en casa y nos leemos en otro capítulo.

E miLiz15.