Inframundo – Territorio Gremory

Rias Gremory, heredera del Clan Gremory y esposa de Raizer Phoenix había regresado a su territorio después de mucho tiempo sin visitarlo. Había comenzado a vivir en el territorio de su marido desde que se casaron hace más de un mes, acompañada claramente por su sequito.

El motivo de su regreso fue el enterarse de la condición delicada en la que estaba su "hermana", Grayfia, se encontraba. Allí también se enteró que estaba embarazada.

Se molestó un poco al creer ser la última en enterarse, pero cuando le explicaron que esto era un secreto para todos los clanes se tranquilizó y pidió la explicación de esto.

Al ya tener conocimientos del porque no se había hecho público comprendió los motivos por los que no se lo habían contado a ella, esto fue aclarado por su hermano.

Actualmente se encontraba con todo su sequito en la mansión de sus padres cuidando a la Maid de cabellos plateados en compañía de su mejor amiga, Sona; quien era acompañada por su fiel amiga, Tsubaki.

Ellas estaban presenciando como era el método que Sara, la madre de Sona, había desarrollado junto al Rey Lucifer para suministrar a Grayfia la energía suficiente para contrarrestar la anomalía de la pequeña que crecía dentro de ella, por lo menos por unas horas.

-Creo que es suficiente por ahora…- dijo Sara deshaciendo el hechizo estando un poco agitada.

-Cuanto tiempo durara esta vez?- pregunto Sirzechs acercándose a su esposa estando como si nada o por lo menos eso parecía.

-Creo que… uno o dos días como máximo si no hace algún esfuerzo físico que demande mucha energía- respondió Sara recuperándose del esfuerzo realizado.

-Cuanta energía le pasaste Onii-sama?- pregunto Rias intrigada por ese aspecto.

-… Casi un cuarto de mi poder actual- ante la respuesta, la joven de cabellos carmesí abrió los ojos con sorpresa. Acción que fue imitada por sus siervos, Sona y Tsubaki.

-P-Pero usted es muy poderoso… no sería suficiente con solo un poco de su poder?- pregunto Akeno impactada por la gran cantidad de poder que el demonio más poderoso del inframundo le cede a su esposa.

-Eso se debe a que el poder de Sirzechs no es el mismo que el de Grayfia, por esa razón el poder primero viene a mí, donde la convierto en energía neutra, para que el cuerpo de Grayfia pueda absorberlo sin problema- explico Sara que estaba sentada al lado de Grayfia tomando la mano de esta última con cariño.

-En el proceso de neutralización de la energía, parte de esta se pierde irremediablemente… no hay nada que podamos hacer para evitarlo- termino Sara sintiéndose un poco impotente por no poder hacer más.

-Por cierto Rias… por qué estas vistiendo el uniforme de la Academia Kuoh?- consulto el Rey Demonio al ver que su hermana llevaba esas ropas a pesar de ya no asistir a la academia, por lo menos no de forma presencial.

-Supongo que me hace sentir un poco más tranquila…- respondió la joven mostrándose un poco avergonzada.

-Eso me recuerda, Rias… creo que te alegrara saber de alguien que pregunto hoy por ti en la academia- hablo Sona con un tono tranquilo además de mostrar una pequeña sonrisa.

-A quien te refieres?- a pesar de mostrar una actitud confusa, Rias en el fondo tenía la esperanza de que fuera aquella persona.

-Me refiero a Issei…- Sona pudo ver personalmente como el rostro de su gran amiga se llenaba de alegría.


Mundo Humano – 12 pm – Ciudad Kuoh

-Bueno… espero que les vaya bien en su prueba mañana- dijo Issei estando frente a la casa de Ruruko, estando los padres de esta en la entrada mirando al joven castaño con agradecimiento.

Ellos conocían que Issei ayudaba a su hija a estudiar y le tenían mucha confianza ya que siempre fue muy amable, atento y paciente.

Hanako y Ruruko habían quedado para estudiar juntas en la casa de alguna de las dos. Pero al considerar que necesitarían ayuda del joven castaño descartaron inmediatamente la casa de la joven Hasashi, pues su madre no las dejaría salir y volver tan tarde.

-Gracias Issei-sempai… una vez más discúlpeme por haber ido tan tarde- se disculpó Ruruko haciendo una leve reverencia ante Issei. Inmediatamente Hanako imito el gesto de su amiga estando algo nerviosa.

-A-A mí me h-hubiera gustado repasar un poco más- dijo nerviosamente la joven castaña de ojos azules estando algo insegura sobre si podría rendir bien esa materia.

-De seguro les ira bien, deben tener más confianza en sí mismas. Es mejor que vayan a dormir, si logran descansar lo suficiente tendrán más posibilidades de aprobar el examen- animó el castaño tratando de contagiarles seguridad.

-E-Esta seguro, sempai?- pregunto Hanako manteniendo ese temor de desaprobar.

-Por supuesto, una mente bien descasada es siempre estará atenta. Creo que mejor me vaya para no molestarlas. Buenas noches- dijo Issei antes de comenzar a marcharse, no sin antes despedirse de los padres de Ruruko.

Con aquellas palabras Hanako se sentía con más confianza para hacer la prueba y con muchas ganas de ir a descansar.

-Buenas noches, sempai- dijeron ambas chicas despidiéndose del chico castaño antes de entrar para directamente ir a dormir.

-Ve con cuidado jovencito, gracias por acompañarlas-

-Gracias por ayudar a nuestra pequeña y a su querida amiga- se despidieron los adultos presentes, ingresando a la residencia.

Ya estando por el camino Issei comenzó a hablar un poco con Ddraig sobre las técnicas y hechizos que había estado creando y practicando en este último mes. La más llamativa entre ellas era aprender a leer aura de los seres sobrenaturales a su alrededor.

-Sabes… dejando de lado el entrenamiento, quiero aprender a tocar la guitarra- pronuncio el castaño en voz alta aprovechando que o había nadie en la calle.

[Eso si es nuevo… para que quieres aprender eso?] Pregunto Ddraig estando algo sorprendido por las palabras de su portador.

-La verdad desde pequeño quise aprender desde que vi a mi abuelo tocando con ella una serenata a mi abuela-conto el joven Sekiryuuttei recordando ese pequeño momento.

[Es verdad… tu abuelo materno es francés. Eso me lleva a pensar, si abuelo es francés… porque dejo que su hija se llamara Kyouko?] El dragón expreso su duda mostrando algo de interés por el deseo de Issei.

-Aunque no lo creas, fue mi abuelo quien le puso ese nombre. Es el mismo nombre que tiene mi abuela. Y nunca le pregunte porque eligió ese nombre, asi que no puedo responderte- respondió el castaño antes de bostezar

[Compañero, lamento interrumpir nuestra conversación pero hay dos demonios Renegados cerca. Vas a ir tú mismo o piensas mandar a los Desertores?] Dijo Ddraig con un tono serio informando a su portador sobre la situación.

-Iré yo solo- afirmo el castaño seguro de sus palabras.

[Quieres que llame a Akemi y Yami?] Preguntó el dragón sabiendo que su portador había dejado a ambas en casa al ya estar dormidas, al igual que sus padres.

-No, quiero saber cómo puedo manejarme estando solo contigo. Hace mucho tiempo que no peleábamos solo los dos- dijo Issei mientras terminaba de arreglar sus prendas para poder moverse mejor.

[Tienes razón… supongo que de vez en cuando no está mal] admitió el dragón que extrañaba el sentimiento que le decía que cada batalla podría ser la última, sentimiento que fue disminuyendo con la llegada de ambas espadas. Pues ellas cuidaban mucho más a Issei.

-Guíame- el castaño comenzó a correr a la vez que era guiado por Ddraig para llegar al objetivo.


A la vez que esto sucedía, en otro sector de la ciudad, una mujer peli castaña y de ojos violetas corría desesperadamente con una pequeña niña en brazos, quien lloraba del miedo.

Ellas estaban siendo perseguidas por dos criaturas monstruosas que parecían estar jugando como gato con su presa, pues le dejaban bastante tiempo a la mujer como para alejarse un par de metros de ellos.

Desesperada y casi sin ideas, la mujer se adentró en una fábrica abandonada con la esperanza de poder despistar a sus cazadores. Ya adentro la mujer se escondió debajo de las escaleras que conducían al primer piso de la fábrica. Era un lugar oscuro donde creía que no buscarían.

-T-Tranquila hija… por favor, deja de llorar o nos encontraran- suplicaba la mujer al borde del llanto por el miedo que sentía.

Pronto esta mujer tuvo que suprimir un grito de terror al escuchar como las puertas de la fábrica eran abiertas de manera brusca.

-Sabemos que están aquí!- grito un hombre vestido con un traje verde rasgado por todos lados y manchado con sangre, posiblemente de sus anteriores víctimas.

-Podemos oler su miedo… jajaja- dijo otro hombre de forma escalofriante y burlona. Llevaba un traje de color morado, que al igual que el anterior sujeto estaba todo rasgado y manchado de sangre, solo que este además tenía una cicatriz que abarcaba casi todo su rostro.

La mujer trato de calmar su respiración y relajarse para que aquellos demonios no la encontraran, lo que ella no sabía era que esos seres ya sabían de su ubicación y solo estaban jugando.

-Yo quiero a la mujer… voy a disfrutar de saborear esos enormes pechos una vez que este muerta- dijo el hombre de traje verde de forma tétrica logrando asustar más a la pobre mujer.

-Muy bien… pero guárdame el trasero, sabes que es la parte que más disfruto. Además esa mocosa es más hueso que carne- a pesar de que se oía molesto, el tipo con traje morado acepto dando solo esa condición.

La mujer temblaba de miedo al escuchar lo que harían esos sujetos después de matarla o incluso antes de hacerlo. El solo imaginarlo la aterraba y su respiración comenzó a agitarse más.

-Si no querías que te descubriéramos…-

-Deberías haber sido más silenciosa- al escuchar esas voces casi en un susurro muy cerca de ella el rostro de la mujer mostro una expresión de terror y lo único que atino a hacer fue a poner a la niña contra la esquina de la pared y poner su cuerpo como un escudo, con la esperanza de que no la atacaran a ella.

-Oh eso no te va a servir Jejejeje- rio el tipo con traje verde de forma burlona mientras preparaba su mano, que más bien parecía una garra grotesca, para apuñalar a la mujer por la espalda.

-Nunca me casare de esto… Mátala de una forma dolorosa y lo más sangrienta posible- grito el hombre de traje morado que parecía tener una obsesión con el olor a sangre.

-Eso es… !?- antes de aquel sujeto pudiera tocara la aterrorizada mujer este recibió un ataque dicto al rostro que lo mando a estrellarse contra una vieja máquina de la fábrica, rompiéndola en el proceso.

-Quien er…- el sujeto de traje verde morado no pudo terminar de formular su pregunta debido a que recibió un ataque muy fuerte en la boca del estómago, que lo hizo retroceder varios metros.

-Se encuentran bien?- pregunto a la mujer aquella figura oscura, quien era posiblemente su salvador. Ella solo pudo asentir estando todavía muy asustada.

Al escuchar como las pesadas piezas de la vieja máquina comenzaban a moverse, aquella silueta volteo para ver seriamente a ese lugar con seriedad.


Inframundo – Mansión Gremory – Hace unos momentos

-En verdad me alegra que haya preguntado por mí, aunque me gustaría poder hablar más con él…- dijo Rias algo triste después de escuchar lo contado por Sona, quien también le conto sobre el pequeño cruce de palabras que tuvieron Issei y Saji.

-Por mi parte, te pido disculpas por las palabras de mi Peón- se disculpó la heredera Sitri por parte de su siervo.

-No tienes que hacer eso Sona… además por lo que me contaste parece que a él no le molesto tanto- a Rias no le pareció necesaria la disculpa de Sona aunque si le surgió una pregunta.

-Oye Sona… te puedo hacer tres preguntas?- aquel tono usado por su hermana, llamo la atención de Sirzechs quien todavía se encontraba ahí hablando un par de cosas con Sara.

-Claro…- la consultada también parecía reconocer aquel tono de voz muy particular y debido a eso se puso algo nerviosa.

-Cumpliste con lo que te pedí?- la joven Sitri supo de inmediato a lo que su amiga se refería y solo asintió como respuesta.

-Te conozco Sona, y sé que no te volverías amiga de alguien que no te cae bien… eres amiga de Issei?- siguió Rias agregando palabras que parecían innecesarias a la pregunta.

-Sí, él es alguien muy agradable con quien charlar y pasar el tiempo. Es muy entretenido jugar con él a lo que sea- respondió Sona respondiendo de la misma manera que su amiga, con cosas algo innecesarias pero que daban mucha información a la joven pelirroja.

-A ti te… !?- Rias no pudo terminar la pregunta al sentir un mal presentimiento cerca de uno de sus siervos.

Volteo a verlos para confirmar que estuvieran todos ahí, incluso su único y temeroso Alfil estaba presente. Solo faltaba uno… y no dudo en convocar un círculo mágico para ver que le sucedida a su único siervo faltante, Issei.

-Rias que sucede?- pregunto Sara al ver que la heredera Gremory creaba un círculo mágico en el techo de la habitación.

En él se podía ver al mencionado castaño enfrente de una mujer con una niña en brazos. Issei mostraba su Sacred Gear mientras miraba hacia una maquina hecha pedazos, que comenzaron a moverse.

De esos escombros salió un tipo vestido con un traje verde manchado de sangre, y en otro lado de la habitación había un hombre con traje morado al parecer recuperándose de un golpe.

-Oh pero miren que tenemos aquí… es uno de los perros falderos de la perra Gremory- dijo el tipo de traje verde una vez se libró de las partes de la máquina que tenía encima.

-Parece que esa zorra no tiene conciencia de quienes somos… solo mando a un estúpido Peón- el tipo de traje morado dijo esto claramente molesto por el golpe sorpresa que recibió.

-No hablen asi de mi Rey…- respondió Issei molesto por los insultos que aquellos sujetos soltaron para Rias.

Ella por su parte si se había molestado por aquellos comentarios pero lo hizo de lado y se alegró al saber que su Peón todavía la protegía y la hacía respetar.

-Son ellos verdad, Sirzechs?- pregunto Sara llamando la atención de todos los presentes, pues parecía ser algo que solo sabía el Rey Demonio.

-Si… "Los Hermanos Sangrientos"- respondió Sirzechs que fue mirado por todos los presentes con una expresión plana.

-N-No me miren asi, ellos se pusieron solos ese nombre- dijo nervioso el pelirrojo tratando de hacer que aquellas miradas se dirijan de nuevo a la imagen del castaño.

-Quienes son ellos, Sirzechs-sama?- pregunto Kiba respetuosamente.

-Ellos fueron los caballeros de un demonio de clase alta de hace mucho tiempo… murieron en un accidente automovilístico. Al convertirse en demonios empezaron a desarrollar sus habilidades rápidamente- relato el pelirrojo mirando seriamente a aquellos dos personajes.

-Se coordinaban muy bien y prácticamente sabían lo que haría el otro, bajo ese método lograron asesinar a su Rey, no sin antes matar a sus compañeros de sequito para que la tarea se les haga más fácil- continúo Sirzechs con su explicación.

-La razón por la que Sirzechs trato de apodarlos como "Los Hermanos Sangrientos" fue porque ambos tienen una exagerada adicción por el olor de la sangre humana. Cada vez que actuaron mataron a sus víctimas de la peor forma posible- término de explicar Sara además evidenciando las tontas intenciones del Rey Demonio; quien solo jugaba con sus dedos estando algo avergonzado.


Mundo Humano – Fábrica Abandonada

-Tome a la niña vaya hacia otro lugar, pero no salga de la fábrica- de vuelta en la fábrica la mujer alzó a la niña en brazos acatando la orden del joven que acudió en su ayuda. Y de forma inmediata fue rápidamente hasta una habitación del lugar, donde creía era un poco más seguro.

La razón por la que Issei le pidió a la mujer que no saliera de la fábrica era porque temía que alguno de ellos se quedara a retenerlo mientras el otro iba en la caza de la mujer.

-Ya veo… ya sé quién eres- dijo aquel hombre de traje verde después de oler el ambiente.

-Eres el siervo idiota que creyó que su ama lo amaba… creo que te equivocaste niño. Dejare pasar lo que nos hiciste antes, si te vas ahora y nos dejas comer en paz- concedió el sujeto de traje morado siendo "amable" con el joven frente a él.

-No lo hare, enserio crees que después de insultar a mi Rey me iré de aquí asi como si nada? Además, no puedo dejar que asesinen a esas dos personas…- dijo Issei mostrando mucha determinación.

[Recuerda que no debes sobre exigirte, la herida de tu abdomen todavía no está curada] advirtió el Ddraig a su portador.

-Lo sé, Ddraig… que sientes en ellos?- pregunto Issei mientras miraba de reojo a la mujer que lo observaba mientras se asomaba un poco por la puerta.

[Tienen un nivel de magia y fuerza muy parejo que te supera por muy poco, pero es en velocidad donde te superan con creces. Estando aquí no puedo ayudarte para detectarlos con precisión, asi que tendrás que perfeccionar tu lectura de aura sobre la marcha] respondió el dragón sabiendo que esta batalla sería muy peligrosa.

-Maldición!…- maldijo Issei mentalmente preparándose para el combate.

Al ver que aquel joven idiota no cedió ante sus "amables" palabras, los demonios Renegados se pusieron serios pero mostraron la misma actitud que antes cuando estaban cazando a la mujer.

-No queríamos volver a tener problemas con los Gremory… pero parece que no tenemos opción- comenzó diciendo el tipo de traje verde mientras comenzaba caminar hacia un costado, separándose de su hermano.

-Conocemos de primera mano lo "extremos" que pueden ponerse los de ese clan- comento el demonio de traje morado señalando la cicatriz de su rostro.


Inframundo – Mansión Gremory

-Como?… Onii-sama, a que clan pertenecían esos demonios?- pregunto Rias mirando al mencionado que mostraba una expresión seria.

-Nuestro padre tuvo un hermano mayor, Rias. Balfour Gremory, él estaba cerca del accidente que mato a esos hermanos se apiado de ellos y los revivió- conto Sirzechs mirando con odio a esos hermanos.

-Zoeticus presencio la muerte de su hermano a manos de estos seres… pero también fue derrotado por esos sujetos. Durante la batalla y en un arranque de ira fue que le hizo esa cicatriz a ese idiota- Sara término de contar brevemente el secreto de la familia Gremory.

-Esos sujetos derrotaron a un demonio de clase Alta, creen que Issei-kun tenga oportunidad?- pregunto Kiba mirando seriamente a su compañero.

-Issei puede derrotarlos… ha peleado contra cuatro Ángeles Caídos a la vez y sobrevivido. Podrá con ellos- aporto Sona viendo seriamente la pelea y ocultando perfectamente su preocupación.

-Issei-sempai…- fue lo único que dijo Koneko mirando la imagen de su compañero de sequito. Como siempre no mostraba alguna expresión, pero se podía notar un poco la preocupación en su voz.


Mundo Humano – Fábrica Abandonada

El castaño estaba parado en medio de ambos Renegados, que se habían movido hasta donde estaban ahora. Al ver que ambos demonios saltaron a atacarlo, los espero pacientemente buscando una abertura en la defensa de alguno de las dos.

Él había aprendido lo básico del combate a mucha velocidad gracias a Ddraig, es por eso que estaba preparado para afrontar combates de ese estilo, confiaba en que podría hacerle frente a sus enemigos.

Cuando los hermanos llegaron frente a él, de un momento a otro desaparecieron como si fueran ilusiones.

-Pero que!?- Issei no logro terminar de hablar ya que fue golpeado fuertemente por hombre de traje verde en la espada.

Este ataque lo disparo contra la pared del lugar, pero allí lo estaba esperando el tipo de traje morado quien detuvo el vuelo del castaño golpeándolo en el abdomen enviándolo de regreso por donde vino.

Donde fue interceptado por una patada directa al pecho que lo estrello contra las escaleras que conducían al primer piso.

Aquellos ataques hirieron mucho al castaño y abrieron nuevamente su herida en el abdomen además de romperle dos costillas. A pesar de esto rápidamente salió de los escombros tomándose el abdomen mostrando una clara mueca de dolor.

-S-Son muy rápidos… Ddraig alguna ide… Buaj!- dijo el castaño para terminar vomitando sangre y devuelta en el suelo de rodillas.

[Concéntrate Issei!… recuerda no te fíes solo de la vista, afírmate a tus demás sentidos, relájate, tranquilízate y concéntrate en sus auras!] Ordeno Ddraig tratando de alentar a su compañero, que prácticamente había quedado fuera de combate.

Issei volvió a levantarse para tratar de hacer lo que le pidió el dragón, pero el dolor no lo dejaba concentrarse del todo. Ante esto los demonios renegados sonrieron con maldad.

-Parece que todavía te quedan fuerzas para entretenernos un poco más…- dijo el demonio de la cicatriz viendo divertido el intento del castaño por levantarse.

-Supongo que podemos jugar un poco más contigo… ya que al parecer tus compañeros no vendrán a ayudarte- dijo el otro renegado mirando a Issei con una sonrisa maniática.


Inframundo – Mansión Gremory

-Onii-sama! Déjame ir por favor!- pidió Rias después de escuchar las palabras de aquellos bastardos que lastimaron gravemente a su Peón.

-No… todavía no- dijo Sirzechs pensando que si el Sekiryuuttei estaba en una situación de vida o muerte tal vez forzaría la activación del Sacred Gear de Asia Argento.

Ante la respuesta de su hermano, Rias solo volvió a ver la pelea con una expresión molesta dirigida hacia esos Renegados y hacia su propio hermano.

-Ellos no se van a quedar ahí sin hacer nada…- murmuro Tsubaki en voz baja llamando la atención de los demás.

-A que te refieres Tsubaki?- pregunto Sona mirando a su Reina seriamente.

-Issei trata de aprender a leer el aura en ese mismo momento… y esos demonios lo saben y no se van quedar de brazos cruzados mientras esperan a que él logre detectarlos- después de dar esa explicación vio por el círculo mágico como el castaño recibió puñetazo directo en el rostro por parte del tipo de la cicatriz mandándolo al suelo.

Ya allí recibió una fuerte patada en un costado del su cuerpo que lo mando a estrellarse contra un montón de cajas que eran sujetadas por unas cadenas. Cajas que contenían varias barras metálicas.

Estos ataques provocando mucho daño en su herida y le rompieron una costilla más que casi perfora uno de sus pulmones.

Todos en la habitación estaban dispuestos a acatar la orden del Rey Demonio, pero después de ese ataque ya empezaban a dudar sobre si había tomado una buena decisión.


Mundo Humano – Fábrica Abandonada

Issei trato de levantarse una vez más pero esta vez el dolor era mucho más fuerte que antes y no pudo hacerlo. Aun asi volvió a intentar detectar el aura desde su posición, pero el dolor le hacía imposible concentrarse en su alrededor.

Sabía que si no lograba saber dónde estaban, atacar seria en vano.

[Sé que es difícil compañero… aprender a leer el aura en un momento así es algo que han realizado muy pocos. Sé que puedes hacerlo! Levántate!] Alentó el dragón para que el castaño volviera a tratar de levantarse, lográndolo en esta ocasión solo para recibir un par de ataques por parte de los demonios renegados, pero esta vez logro bloquear uno de ellos.

[Vamos! No es tu primera vez haciendo esto y no será la última!] Siguió alentando Ddraig viendo que los dos demonios renegados estaban a parados a unos metros, listos para dar el golpe final viendo que Issei ya casi no podía levantarse.

-P-Perdón Ddraig… perdóname- dijo el castaño para dejar sus intentos por levantarse.


Inframundo – Mansión Gremory

-No vayas Sona!- dijo Sara Sitri, prohibiéndole a su hija que intervenga en la batalla del Sekiryuuttei.

-Tu tampoco puedes ir Rias!- ordeno seriamente el Rey Lucifer mirando a su hermana que tenía las mismas intenciones.

-Onii-sama! Lo van a matar! No voy a permitir que uno de mis siervos sea asesinado de una forma cobarde y menos por malditos Demonios Renegados!- objeto Rias sorprendiendo a su hermano por las palabras que utilizo.

-Lo lamento Rias… pero tienen prohibido ir a ese lugar por el momento- Sirzechs mantuvo su postura a pesar de las quejas de su hermana.

Rias a pesar de su molestia tuvo que acatar las órdenes de su Rey… pero Sona fue un poco más astuta a las palabras de Sirzechs logrando hallar un hueco en sus palabras.

En situaciones normales no se atrevería a desafiar las órdenes de uno de los Reyes Demonios, pero la relación que tenía con Issei era más fuerte que unas simples palabras.

Para ella, él era un muy buen amigo… que dejaría no morir.

-Parece que este inútil ya no tiene fuerzas para jugar…- dijo el demonio de traje verde mirando a Issei con algo de molestia.

-No esperaba más por parte del clan Gremory… acabemos con esto- dijo el demonio de la cicatriz mirando a su hermano mientras transformaba su mano en aquella garra grotesca y la envolvía con magia eléctrica.

-Rias…- murmuro Sona haciendo que la mencionada la mirara a los ojos.

Entendiendo con solo esa mirada lo que había planeado la pelinegra, la joven pelirroja estaba lista para hacerlo cuando ella le diera la señal.

Ellas vieron que los Renegados comenzaron a moverse alrededor de Issei a alta velocidad para atacarlo por sorpresa. En un determinado momento ambos demonios saltaron para atacar al joven castaño por la espalda y por el frente mientras este todavía trataba de leer sus auras.

Fue en ese momento que tanto Sona como Rias levantaron sus manos al frente creando un círculo mágico en sus manos, todo esto ante las atónitas miradas de Sirzechs y Sara.

Por su parte el sequito de Rias y la Reina de Sona miraban con la misma sorpresa las acciones hechas por sus Reyes, pero a la vez las agradecían por que ayudarían al joven Peón Gremory.


Mundo Humano – Fábrica Abandonada

[Compañero no solo tu vida está en juego! Las de esas dos humanas también lo están. Vas a dejar que sufran? Vas a dejar que esos bastardos las lastimen!? O las defenderás?!] Pregunto Ddraig en un último intento de motivar a Issei para que logre esquivar ese mortífero ataque.

En ese momento y antes de que los demonios acertaran sus ataques, dos círculos mágicos aparecieron alrededor del castaño donde salieron dos ataques dirigidos hacia los agresores.

Uno de esos ataques era a base de agua y el otro… del poder de la Destrucción.

Esto sorprendió a Issei que no creía lo que vio, conocía bien el color carmesí de ese poder… era el poder destructivo de su ama.

[No estás solo compañero… puedes hacerlo! Tu ama y tu amiga Sitri te apoyan] alentó el dragón sabiendo que su portador lo lograría.

-Parece que tienes a algunos protegiéndote…- dijo uno de los renegados recomponiéndose de aquel ataque sorpresa.

-Pero si no están aquí es porque no pueden venir por alguna razón, y nosotros no cometemos el mismo error dos veces…- el demonio de traje morado, quien recibió el ataque de Rias, sonaba muy molesto al decir esto.

-Esta vez… no fallaremos- término para volver a realizar el ataque combinado con su hermano.

-Muere!- gritaron los demonios esta vez estado seguros que acertarían el ataque.

Pero para su sorpresa, Issei salto esquivando por muy poco el ataque de esos demonios renegados, que debido a su alta velocidad no pudieron detenerse para acertar un segundo ataque.

Ellos voltearon para ver a Issei con confusión y este les devolvía la mirada con asombro… por fin había logrado esquivar limpiamente uno de los ataques de aquellos demonios.

-Solo fue suerte… vamos acabemos de una vez con él!- gritó el tipo de traje morado lanzándose a una velocidad imperceptible para atacar a Issei.

-La tercera es la vencida…- dijo el otro demonio imitando la acción de su hermano.

Al ver esto, Issei volvió a concentrarse en leer las auras lográndolo con más fluidez que la primera vez.

No lograba verlos pero podía sentir el flujo de sus auras moverse por toda la fábrica, sintiendo que de vez en cuando se acercaban a él peligrosamente en un patrón que descifro rápidamente.

Convoco su espada y lanzó un corte diagonal descendiente a su lado derecho, y allí apareció el demonio de traje verde quien ahora tenía un pequeño corte en la cara.

-C-Como?!- fue lo único que pudo decir el demonio antes de salir volando por una fuerte patada del castaño a estrellarse contra la pared.

-Maldito…- murmuro el demonio con traje morado rápidamente fue a auxiliar al otro demonio.

-Estás listo?- pregunto Issei mientras ponía su pose de batalla aguantando el dolor de sus heridas.

[Por supuesto que sí!… Acabemos con estos bastardos!] Grito el dragón orgulloso de que su portado haya conseguido algo tan importante en un momento tan peligroso.

-Bien! False!-

[Boosted Gear Balance Breaker Scail Mail False]

Una gran cantidad de aura se desato en la fábrica acompañada de un brillo cegador que molesto la vista de los dos demonios.

Pero al recuperarla vieron que Issei ahora portaba una armadura ligera de color escarlata, la misma armadura que desarrollo hace un mes durante su batalla contra los Ángeles Caídos.

Los renegados vieron con preocupación la cantidad abrumadora de aura que salía del joven castaño frente a ellos. Ahora las cosas estaban parejas.

-Dijiste que mis compañeros no vendrían a ayudarme… tienes razón, no vinieron- dijo el castaño comenzando a caminar hacia esos demonios ocultando su dolor.

-Pero si me ayudaron… mi Rey y mi amiga me ayudaron, no voy a decepcionarlas dejándoles ganar- Issei afirmo el agarre en su espada preparándose para atacar con su velocidad.

-No será tan fácil, niño…- dijo el demonio de traje levantándose estando muy molesto.

-No te entregaremos nuestras cabezas… si logramos asesinar a un demonio de Clase Alta, podemos hacerlo con un asqueroso demonio de Clase Baja!- grito el demonio de la cicatriz adoptando su forma monstruosa.

-No se están enfrentando a un demonio de Clase Baja- dijo el castaño sintiendo como el poder de aquellos seres comenzaba a aumentar.

-Se están enfrentando a un Dragón Celestial!- termino el castaño aumentando diez veces su poder de una sola vez para moverse rápidamente hasta el demonio de la cicatriz acertándole un fuerte golpe en el estómago.

Cuanto quiso golpear al otro demonio, este ya se había desaparecido del lugar con el propósito de auxiliar a su hermano. Pero en su movimiento hizo sonar la vieja cadena que estaba en el suelo la cual Issei vio, dándole una idea.

La tomó y se preparó para recibir el ataque de esos demonios, quienes ya habían comenzado a moverse por la fábrica volviéndose imperceptibles para la vista.

Rápidamente utilizo la cadena como si fuera una soga arrojándola a un lugar de la fábrica donde aparentemente no había nadie. Pero allí atrapo por la pierna a uno de los hermanos, que en su forma monstruosa no había manera de identificarlos.

-GRAAAAA!- Inmediatamente tiro de la cadena atrayendo al demonio hacia él donde utilizo su espada para cortarle aquella extremidad a la bestia, quien soltó un rugido de dolor a la par que volvía a su forma original mostrando que era el demonio de traje verde.

Issei giro 180° abruptamente en su eje dando un corte horizontal hacia el aire, ataque que el demonio de la cicatriz apenas pudo esquivar.

-Ahora solo somos tu y yo…- el castaño rápidamente volteo y clavo su espada en el estómago del herido demonio, una vez allí utilizo más fuerza para enterrar lo más posible la espada en el suelo.

Rápidamente su vista localizo las barras metálicas, que le dieron una idea. Tomo dos de ellas para luego tomar las manos de aquel demonio e incrustarlas también en el suelo.

Esto lo hizo para asegurarse de que su batalla no fuera interrumpida, y para salvaguardar un poco más su ya demacrada integridad física.

-Pagaras por lo que has hecho…- murmuro el demonio de traje morado viendo con preocupación que no podría ayudar a su hermano antes de derrotar al castaño.

-Tú pagaras por haber insultado a mi Rey y por asesinar a personas inocentes…- dijo el castaño mirando de reojo como aquella mujer castaña lo observaba con asombro.

-… Y por tratar de asesinarlas- termino Issei tomando del suelo la cadena con la logro atrapar al otro sujeto.


Inframundo – Mansión Gremory

-No vuelvas a desobedecerme Rias!-

-Te di una orden Sona-

-Basta los dos!- ante los llamados de atención de Sirzechs y Sara, Grayfia estando muy molesta llamo la atención de estos mediante un grito.

-Sirzechs! Sara!- ante la forma dura de nombrarlos, el hombre pelirrojo y la mujer pelinegra se estremecieron en su lugar.

-No vuelvan a dejar a Issei en un situación asi… se los prohíbo- dijo Grayfia mostrando un firme semblante ante sus palabras.

-Rias, Sona… gracias por protegerlo- agradeció la delicada Maid mostrando una pequeña sonrisa.

-No fue nada, Grayfia-sama- respondió Sona volviendo a mirar la batalla.

-No iba a dejar morir a mi Peón, Onee-sama- dijo Rias mirando con una sonrisa feliz a la Maid peliplata.

Volvió lentamente su mirada hacia el círculo mágico para seguir viendo la pelea de su Peón, estaba preocupada por él. No quería que nada malo le sucediera al estar solo en el mundo humano.

Agradecía el gesto que tuvo Grayfia con su Peón al elegir la parte de la ciudad que era la menos peligrosa pero aun asi no podía dejar de pensar que cosas como la que observaba sucederían irremediablemente.

-Sé que puede ganar Issei… confió en ti- pensó Rias sabiendo que aquella pelea estaba llegando a su fin y mostraba un buen desenlace para su querido Peón.

-Logró detectar el aura de sus enemigos… ahora esta pelea si se va a poner interesante- dijo Sara viendo como el Sekiryuuttei esquivaba el ataque mortal de los hermanos. Además se mostraba un poco arrepentida por su accionar.

-Pero como lo logro tan rápido!?… es acaso un prodigio?- pregunto Tsubaki visiblemente sorprendida por ese hecho, a ella le tomo seis meses perfeccionarlo.

-No… no es un prodigio. Es más, creo que de todos los Sekiryuuttei que han existido todavía es el más débil. Pero parece que está vez, logro hacerlo más rápido debido a que se encontraba bajo mucha presión… podría haber muerto en ese ataques, estar bajo presión posiblemente lo haya ayudado- respondió Sirzechs estando feliz y aliviado de que ahora las cosas se hayan emparejado.

-Tu puedes Issei… acábalos- fue lo único que dijo Rias viendo como el mencionado activaba su modo False.


Mundo Humano – Fábrica Abandonada

-Al parecer no soy tan malo en esto después de todo…- dijo Issei que había atrapado al demonio de la cicatriz con la cadena, para después atraerlo hacia él para golpearlo en el rostro con un puñetazo.

Al caer al suelo, el demonio volvió a tomar su forma humana mientras respiraba agitadamente.

La batalla entre ambos había sido rápida pero muy severa, Issei tenía parte de su armadura rota como su máscara; la mitad de esta ya no estaba aunque había logrado evitar golpes en el pecho y el abdomen.

Aquel demonio tampoco había salió ileso, tenía cortes leves por sus brazos y piernas y muchos otros cortes profundos en su torso por donde perdía mucha sangre.

-Si voy a morir… no me iré solo- sentencio aquel demonio envolviendo su mano derecha en magia eléctrica.

-Ya lo veremos…- respondió Issei a la vez que realizaba sus últimos cincuenta aumentos que comenzó a concentrar en su brazo izquierdo.

La mujer castaña había observado toda la batalla y estaba por presenciar el desenlace que iba a tener esta. Se preocupó y se sintió muy mal al ver como aquellos demonios lastimaban al joven que trataba de defenderlas.

Se sentía de alguna manera culpable de lo que le sucedía al castaño pero, según ella, gracias a Dios aquel joven empezó a contraatacar y a acertar ataques potentes.

De un momento a otro vio como aquel castaño atravesó el estómago de uno de los demonios con su espada y enterraba esta misma en el suelo para detener al menos a uno de ellos.

Ahora solo quedaban ellos dos, el demonio de la cicatriz y el joven de la armadura escarlata… la mujer, por primera vez, comenzó a rogarle al Rey de los Demonios que apoye al joven que la defendía para que gane esa batalla.

[Compañero lo que estás pensando es suicida!] Regañó Ddraig a Issei al descubrir las intenciones de su portador.

-Crees que no lo sé?… es la única manera que tengo para me asegurare de no fallar- afirmo Issei completamente seguro de que lograría su cometido.

El demonio de la cicatriz volvió a tomar la velocidad de ataque que lo hacía imperceptible a la vista. Por su parte Issei volvió a concentrarse en el entorno, buscando a aquel demonio.

Esto le resulto mucho más fácil, ya que aquel demonio tenía su ataque cargado en su mano derecha.

Una vez Issei se aprendió su patrón de movimiento, supo donde interceptarlo y no dudo en hacerlo. Usando una gran velocidad, se posiciono delante del demonio mientras tenía una pequeña esfera de magia dragonea en la mano izquierda.

Al verse sorprendido, el demonio de la cicatriz no dudo en lanzar su ataque que perforo la armadura pectoral del castaño y que comenzó a dañar sus órganos internos de la zona.

-D-Dragon… Shot!- aun cuando sus pulmones y su corazón recibían un daño severo, el joven castaño activo su técnica que borro al demonio de una manera fugaz.


Inframundo – Mansión Gremory.

-Protégelos! Onii-sama!- Sirzechs no entendía el grito de su hermana, pero al verla tan desesperada acato rápidamente la orden reforzando las paredes del lugar para que el ataque no destruya el edificio.

Pensó que el ataque no sería tan peligroso, pero al ver que casi rompe sus sellos de protección rápidamente comenzó reforzarlos como para detener un ataque básico de algún demonio de clase alta.

Souna miraba asombrada como no quedaba rastro alguno de aquel demonio, ella no poseía tales ataques destructivos como los de Rias… pero sabía que aquel ataque estaba a la par o había superado a los de su mejor amiga.

La hereda Gremory miro con preocupación cómo su Peón respiraba agitadamente mostrando claros signos de cansancio.

La armadura ligera que lo protegía explotó en partículas de luz mostrando su cuerpo, que estaba en un estado totalmente deplorable. De su boca salió una gran cantidad de sangre que cayó al suelo al igual que él, que sentía su respiración desvanecerse.

-Ve Rias…- con aquellas palabras de su hermano, la joven pelirroja no dudo en transportarse hacia el lugar donde su Peón agonizaba para tratar de ayudarlo. Aunque de todas formas lo habría hecho.

-Ahora… explíquenme, que fue esa técnica- ordeno Sirzechs mirando a los siervos de Rias que se quedaron ahí.

-El Dragon Shot es una técnica que Issei-kun desarrollo en un entrenamiento antes del Rating Game contra Raizer-san- comenzó contando Kiba mostrando una expresión seria.

-Al principio Issei-kun no podía acumular muchos aumentos sin desmayarse, aunque la primera vez que lo uso de igual manera fue un ataque muy poderoso que borro parte de una montaña- continuo Akeno evidenciando cual era el nivel principal de Issei.

-Sabes cuantos aumentos realizo esta ves?- pregunto Sirzechs a la Reina de su hermana, quien solo negó con la cabeza.

-Esa armadura es algo que nunca habíamos visto antes, hasta que la vimos por primera vez hace un mes- respondió Akeno viendo preocupada a su más nuevo compañero.

-Y si te dijera que tuve que usar una barrera con la capacidad de detener un ataque básico de un Demonio de Clase Alta?- con aquellas palabras de Sirzechs, los presentes se sorprendieron por la cantidad de energía utilizada por el joven Sekiryuuttei.

-T-Tal vez hayan sido más de sesenta o setenta aumentos- especulo Akeno estando muy sorprendida.

-Fueron cincuenta- sentencio Sara que fue observada por todos.

-Por lo que sentí, Issei tenía poca energía como para disparar tal cantidad de magia. Pero de un momento a otro su energía se incrementó considerablemente… llegando a tener cincuenta veces más su poder anterior- explico la Líder del Clan Sitri sorprendiendo a los presentes con sus palabras.

-Su habilidad es sorprendente… tener la capacidad de disparar tal cantidad de poder en tan pocos segundos y en cualquier ocasión lo hace un enemigo a temer- declaro Sara mostrando respeto por el Sekiryuuttei.

-Tiene un gran potencial… será alguien a quien deberemos tener consideración en el futuro- sentencio Sirzechs mirando por última vez a Issei antes de cerrar por la fuerza el círculo mágico de su hermana.


Mundo Humano – Fabrica Abandonado

Issei estaba parado manteniendo la misma posición que antes hasta que su armadura exploto en partículas de luz. Su cuerpo temblaba por el daño recibido y antes de caer al suelo por el cansancio y el daño, vomito una gran cantidad de sangre.

La herida de su abdomen comenzó a sangran nuevamente y ya no tenía fuerzas para mover un musculo, desmallándose a los pocos segundos. Hubiera seguido así, perdiendo sangre, si no hubiera sido que la mujer dejo a la niña en donde se escondían y salió a ayudarlo aun con el miedo de que aquel otro demonio se liberase y fuera a atacarla.

Rápidamente se acercó y se quitó el abrigo que vestía utilizándolo para hacer presión en la herida y tratar de parar el sangrado sin éxito alguno. Estaba asustada, este temor aumentaba al ver que no podía hacer nada para ayudar al joven que fue a salvarla.

Justo en ese momento, y al lado suyo, apareció un círculo mágico de donde apareció una mujer que desconocía. Portaba el uniforme de alguna escuela y tenía un largo y hermoso cabello color carmesí. Rias Gremory había llegado.

-Hágase a un lado… por favor- pidió la joven de cabellos carmesí mostrando una actitud seria.

La mujer acato la orden lo más rápido que pudo, aun asi pudo presenciar como aquella pelirroja se disponía a atender al joven castaño lo más pronto posible.

-Issei… perdóname por no haber venido antes- se disculpó Rias mientras dejaba caer una lagrima de Phoenix en su joven Peón.

-Mi hermano… al menos no murió en vano. Se llevó la vida de uno de tus perros falderos JAJAJAJAJA- dijo el demonio empalado en el suelo con un tono burlón a pesar de su estado.

Aunque esas fueron sus últimas palabras, Rias lo elimino sin problema usando su poder de la Destrucción. Acción que atemorizo mucho a la mujer de cabello castaño, tomando nota mental de no molestar a la joven frente a ella.

Pero el nombre que utilizo para referirse al joven castaño, se le hizo demasiado familiar. Aunque prefirió no decir nada por el momento.

-Perdón por lo que acabas de ver… pero no voy a permitir que basura como esa hable asi de mi Peón- Sentencio la joven pelirroja que observaba detenidamente como la lagrima de Phoenix curaba rápidamente las heridas del castaño.

Pero a pesar de eso, el daño en el cuerpo de Issei era demasiado y las lágrimas de Phoenix tenían un límite de curación. No logro terminar de cerrar la herida abdominal, pero si se encargó de las heridas internas.

Pasaron unos minutos para que el castaño pudiera despertar, y lo primero que vio fue a su ama, quien lo miraba con una sonrisa y lágrimas en sus ojos.

-R-Rias-sama…- a pesar de estar muy cansado, el castaño logro sentarse para ver mejor a su ama. La observaba como si no creyera en sus ojos.

Lentamente acerco su mano hacia el rostro de la joven Gremory y acaricio la mejilla de esta a la vez que limpiaba las lágrimas que la recorrían.

-Le dije que no quería verla llorar de nuevo… menos por mi culpa- dijo Issei mostrando una sonrisa cansada, pero que demostraba la felicidad de ver a su ama en las mejores condiciones.

-Son lágrimas de felicidad, Issei… no siempre voy a llorar de tristeza tonto- respondió la joven de cabellos carmesí manteniendo una linda sonrisa.

Inmediatamente después de eso, vio cómo su joven Peón se levantó teniendo un poco de dificultad.

-D-Disculpe, las molestias… disculpe por haberla hecho venir- se disculpó Issei mirando a su rey con tristeza.

-Te llevare un momento al inframundo… allí te curaras por completo- dijo Rias preparando el círculo mágico esperando a que el joven castaño entrase en él.

-Ya ha hecho suficiente por mi esta noche…- ante esas palabras, la joven de cabello carmesí cancelo en círculo mágico.

-Supongo que por lo menos… puedo limpiar y cerrarte la heri… Pero! Onii-sama!- justo en ese momento, un círculo mágico pequeño apareció en el oído de la joven. Y tal como apareció se fue.

-No debe preocuparse por mí, Rias-sama… voy a estar bien- la joven se mostró sorprendida por las palabras de su Peón.

Issei vio como el rostro de su ama se tornaba amargo mostrando claros signos de estar molesta.

Rias se acercó lentamente a su joven Peón y lo abrazo, acción que tomo por sorpresa a este último. Pero poco después correspondió sutilmente a la acción de su ama.

-Por favor… cúrelo antes de irse, nosotros no le haremos nada- dijo Rias separándose de Issei y acercándose a la mujer de cabellos castaño entregándole un botiquín de primeros auxilios; que hizo aparecer con magia.

Una vez hecho esto, la joven se separó un poco de ellos y convoco un círculo mágico para volver al inframundo.

-Issei… por favor, no te metas en problemas- fueron sus últimas palabras antes de desaparecer.

-Tratare… le prometo que tratare- ante su partida y luego de decir esto al aire, Issei cayo de rodillas tomándose el abdomen y mostrando una expresión de dolor. Al ver esto, la mujer se apresuró a socorrerlo.

-G-Gracias por ayudarme señorita…- pronuncio el castaño estando muy cansado.

-No… gracias a ti por ayudarnos- agradeció la mujer castaña mientras comenzaba a limpiar con cuidado el abdomen de Issei.

La niña, que hasta el momento permaneció escondida, comenzó a acercarse a su mamá en silencio.

-Akane! No te acerques!- grito la mujer no queriendo que su hija vea la gran cantidad de sangre que había en el lugar donde estaba.

Hasta ese momento había logrado evitar que su hija viera el enfrentamiento de hace un momento para no traumarla. Consideraba que ya era suficiente ver a esos dos demonios en su forma monstruosa.

Teniendo eso en cuenta, la mujer se apresuró a sanar al joven frente a ella. Limpiando cuidadosamente la herida y su alrededores antes de aplicarle puntos de sutura.

Al final, Issei recibió seis puntos de sutura en el abdomen además de unos puntos de sutura de papel para reforzar un poco, ya que la herida era bastante grande.

El abdomen le dolía como nunca antes, pero sabía que sería lo mejor para una más rápida cicatrización. Para levantarse tuvo que ser ayudado por la mujer, ya que no podía moverse demasiado por el dolor.

El castaño comenzó a caminar hacia la salida. Al ver esto la mujer rápidamente tomo a la niña; cuidando de que no viera nada, y alcanzo a Issei comenzando a caminar a su lado ya que quería preguntarle una cosa… aunque no sabía cómo.

-Una vez más… gracias por salvarnos de esos sujetos- la niña, al escuchar esto de su madre, comenzó a mirar con una expresión de admiración al joven cerca de su madre.

-N-No fue nada…- respondió Issei que se tomaba suavemente el abdomen tratando de ocultar su expresión de dolor.

El castaño sentía algo familiar en aquella mujer por alguna razón, pero decidió no preguntar al estar más enfocado en apaciguar el dolor. Así siguieron un rato hasta que la mujer decidió hablar al ver que estaba recorriendo una calle conocida y posiblemente se separe pronto del joven.

-D-Disculpa, no me he presentado… mi nombre es Hikaru Shidou, y ella es mi segunda hija, Akane Shidou- se presentó la mujer ahora conocida como Hikaru.

-Ese nombre… lo conozco de algún lado. Especialmente el apellido- pensó Issei mientras hacia un intento por recordar a donde pertenecía ese apellido.

-Disculpa… aun no me has dicho tu nombre- dijo Hikaru interrumpiendo los pensamientos del castaño a la vez que se detenía en su lugar.

-D-Discúlpame… mi nombre es Hyoudou Issei- respondió el castaño dejando de indagar en su pensamientos.

Al escuchar ese nombre, la mujer cambio la expresión de su rostro mostrando una expresión de asombro mezclada con horror.

-En verdad eres tú?… Ise-chan?!- dijo la mujer acercando su mano a la mejilla del castaño para acariciarla. Ante la forma tan familiar que utilizo Hikaru para nombrarlo, el castaño comenzó a recordar con más fluidez.

-Pero mira cómo estas?! Perdóname por haber hecho que te lastimaran- la mujer comenzó a abrazar a Issei mientras se disculpaba y lloraba por alguna razón.

Al separarse, Hikaru vio en el rostro del joven castaño mucha confusión y decidió ayudarlo a recordar.

-N-No me recuerdas verdad? Recuerdo que tú me llamabas mamá Shidou- en ese momento Issei abrió bien los ojos por la sorpresa. Con esas últimas palabras logro recordar rápidamente donde conoce a esta mujer.

-Mamá… Shidou? En verdad eres tú!- dijo el castaño con una sonrisa débil olvidándose un momento del dolor que sentía para abrazar fuertemente a Hikaru, quien de pequeño habría sido su segunda madre.

-Me duele verte asi…- dijo Hikaru de forma triste viendo el maltrecho estado de su "hijo".

-Vamos a mi casa. Mamá y papá estarán muy felices de verte otra vez…- dijo el castaño haciendo como si no hubiera escuchado nada, no queriendo preocupar Hikaru.

-Issei! Ahora eres un demonio… verdad?- pregunto Hikaru muy seria mirando al joven castaño duramente.

-Moriste… verdad?- ante las palabras de su madre, Akane miraba con más asombro al joven solo que esta vez. El temor comenzó a crecer en su ser.

-Si… Morí hace mucho tiempo, y si… soy un demonio- respondió Issei sabiendo que no podría ocultarle nada a ella.

-Sucedieron un montón de cosas mientras no estabas… Mamá Shidou. Muchas cosas cambiaron desde que te fuiste con Irina y Papá Shidou a Inglaterra-

Comentarios:

Dark Night Discord: Muchas gracias, espero este también te haya gustado.

AeroSmith 21: si la verdad que sí, yo también la amo y esa frase salió de la nada. Espero este capítulo te haya gustado y no leemos en el siguiente. Saludos.

EL CABALLERO DE ARKHAM: Bueno, gracias por tu comentario. Como de seguro leíste Rias si quiere a su peón y lo hice asi por gusto propio. Es un remake, o sea lo estoy volviendo a hacer pero con muchísimos cambios. Ese pleito que hubo entre ellos dos en la historia anterior aquí no existe. Lo he cambiado y se revelara más adelante. Espero este capítulo te haya gustado y hasta el siguiente.

Elián Moreno: Si supe lo de Great Red, aunque me parece curioso ya que desde el principio lo plantearon como el más poderoso. Pero siéndote sincera, no me importa mucho.

Y la verdad, no esperaba eso. El que yo haya puesto eso no significa que sean hermanos de verdad. Pero bueno a cada quien sus gustos :v

Yo también escribo y edito los capítulos escuchando música, aunque yo escucho música sin letra. Porque si escucho eso me distraigo con facilidad. Ahora sí, hasta otro capitulo y espero que este te haya gustado.

Nikopelucas: muchas gracias, espero este capítulo también te haya gustado. Y si, Hasashi es el apellido de Scorpion en Mortal Kombat, pero eso no significa que vaya a salir en esta historia… es más bien una referencia.

Bueno, antes que nada les quiero pedir perdón por tanto tiempo sin actualizar pero la verdad es que al ser el último año de secundaria estoy muy ocupada con las tareas que me mandan. Tratare de publicar capitulo por lo menos cada dos o tres semanas, pero eso dependerá del tiempo que tenga disponible.

Una aclaración que quiero dar, es que la historia terminara con la batalla contra el Trihexa. No estoy al tanto de TODO lo que pasa en los tomos Shin, pero una que otra cosa sí sé y personalmente, no me gusta que rumbo tomo.

Yo considero que la batalla contra el Trihexa es el mejor final para esta historia. Además de que como vieron uno de los más grandes cambios que hubo, es que Rias ayuda a Issei en la pelea de este capítulo.

En la historia anterior me deje llevar por algunos comentarios y volví a Rias una villana sin querer. Lo que estoy planteando ahora en este capítulo es lo que quise hacer en la otra historia y cuando me di cuenta ya no lo pude hacer.

Ya recupere celular, asi que posiblemente después de subir este capítulo me ponga a subir las imágenes de cómo se verían más o menos los personajes. Espero que les haya gustado el capítulo, quédense en casa y nos leemos en siguiente.

Emiliz15