Hikaru miraba a Issei con seriedad después de haber escuchado lo ocurrido, alrededor de este último, en los años que estuvo ausente.
-Por qué no llamaste? Sabías que Touji te ayudaría! Por qué no lo hiciste?!- el joven castaño solo dirigió su mirada hacia el suelo mostrando tristeza.
-Siendo sincero, Mamá Shidou… no los recordaba. Por lo menos no los recordé hasta ahora- contesto Issei que sentía que en cualquier momento se desvanecería.
-V-Vamos a mi casa… no me siento muy bien- dijo el castaño comenzando a caminar hacia su casa, que estaba a dos cuadras.
Hikaru volvió a tomar conciencia del estado del joven frente a ella con esas palabras, se afligió por no considerarlo antes y comenzó a caminar hacia la residencia de sus viejos amigos.
-Así que… lograste inscribirte y entrar en una buena Academia- dijo Hikaru mostrando una sonrisa melancólica, a la vez que trataba de dispersar el tema anterior y su molestia.
-Sí, así es… siempre me imagine ir con Irina a esa escuela, y ahora que se volvió mixta recientemente hubiéramos podido. A él le hubiera gustado- Issei recordando cómo se divertía con su amigo de la infancia. Empezó a temer por su integridad, ya que creía que comenzaba a alucinar.
-Él? Issei, en verdad nos recuerdas tan poco?- pregunto Hikaru interrumpiendo a Issei, quien detuvo su andar por aquella pregunta.
-N-No lo entiendo… a que te refieres? … Qué es lo que no recuerdo Mamá Shidou?- dijo Issei un poco desconcertado y algo ansioso por la respuesta de Hikaru.
-Irina es una chica… aunque supongo que te habrás confundido porque ella era algo marimacho de pequeña. Recuerdo que cuando te molestaban ella siempre te defendía- ante esas palabras Issei sintió como un leve dolor de cabeza surgía su cabeza.
Issei estaba completamente desconcertado, su amigo de la infancia resulto ser siempre una niña. Pero por alguna razón sentía que ya sabía eso, no se explicaba como… pero de alguna forma lo sabía.
-Mejor nos apresuramos…- dijo el castaño retomando su andar.
Un silencio se produjo en ese momento, silencio que duro hasta que estuvieron al frente de la casa del joven Sekiryuuttei.
De un momento a otro Issei comenzó a respirar agitadamente a la vez que mostraba una expresión de terror.
-Q-Que es este poder?!...- se preguntaba el joven no pudiendo controlar su respiración ni su sentimiento de temor.
[Contrólate!] Ante ese grito de Ddraig, Issei volvió a tomar control sobre su cuerpo y a ser consciente de su alrededor.
Gracias a esto pudo ver cómo, Hikaru se había alejado de él tomando una distancia prudente. La había asustado con su reacción de reciente.
[Ahora lo que vas a hacer, es ordenarle a esa mujer que entre a la casa. Pondré una barrera de protección en ella] ordeno Ddraig de forma autoritaria.
-Mama Shidou, ve adentro. Despierta a mamá y papá… y no salgan para nada- ordeno Issei mientras le entregaba las llaves de la casa y tomaba una postura más recompuesta… aunque esta sea falsa.
-Que vas a hacer?- pregunto Hikaru visiblemente preocupada por la actitud de Issei… pero al ver la seria expresión del castaño, supo que algo no andaba bien.
-H-Hay alguien cerca… e-es muchísimo más fuerte que yo- el joven, a pesar de ya haber controlado su cuerpo, no podía mantener su voz estable después de haberlo hecho bien por un tiempo.
-D-Dudo que vengan a ayudarme como antes… no sé con qué i-intensiones me siguió- dijo el castaño con temor.
No estaba completamente recuperado y no podría oponer mucha resistencia. Pero lo que más temía… era pensar que aquel ser haya ido a dañar a su familia.
-Si esto se complica tratare de llevármelo lejos… y si no vuelvo, cuídalos- dijo Issei para después comenzar a correr, con el propósito de interceptar aquella presencia y evitar que se acercara demasiado a su hogar olvidándose del dolor que eso le provocaba.
Hikaru extendió la mano con el propósito de detenerlo pero no pudo ni siquiera tocarlo, debido a que él había sido mucho más rápido. No pudo evitar derramar lágrimas, aquel niño que cuido y amo como propio había dado a entender que posiblemente moriría.
Acababa de salvarlas a su hija y a ella arriesgando su vida… y ahora posiblemente la pierda con tal de proteger a su familia y protegerlas a ellas.
Maldecía no haberle insistido a su esposo un poco más para que volviera con ellas… sabía que él podría ayudarlo, pero no estaba allí.
-Issei… sé que volverás. Siempre odiaste que Kyouko llorara de tristeza o dolor, más si tú eras el motivo de aquellas lágrimas. Sé que volverás… no te perdonaría que no lo hicieras- dijo Hikaru al aire teniendo a su hija como única testigo de sus palabras, niña que apenas entendía lo que sucedía.
Hikaru rápidamente entro a la casa cerrando la puerta con llave, justo como estaba antes. Inmediatamente comenzó a subir las escaleras deteniéndose en seco después de subirlas.
La razón fue que observaba como una joven de cabello rubio la señalaba con una espada negra que tenía detalles escarlatas que; asombrosamente, brillaban en la oscuridad con fiereza.
-Quién eres?… Y que buscas aquí?- hablo aquella joven desconocida con un tono amenazante. Tono que no era acompañado por su vestimenta… que era solo una campera con capucha roja que le iba demasiado grande y unos pantalones cortos, no parecían ser suyos.
Aunque Hikaru no pudo darse cuenta de esto, pues se sentía totalmente amenazada por la espada que estaba muy cerca de su cuello.
-Responde!- ordeno la rubia que comenzaba a perder la paciencia con aquella mujer, que era intrusa en su hogar.
-K-Kyouko!… T-Takeda!- grito Hikaru con la esperanza de despertar a este último, y que logre ayudarla.
-Que está sucediendo?!- se escuchó decir a Kyouko, que estaba dentro de su habitación algo asustada por el grito anterior.
-Que está pasando?!- dijo Takeda que salió empuñando la vieja espada de su suegro. Había estado entrenando con Issei el manejo de la espada durante las últimas dos semanas.
-Esa mujer logro entrar de alguna forma!- declaro la joven rubia afirmando su agarre en aquella espada.
-Kyouko, Takeda… soy yo, Hik-
-Hikaru…- la mujer trato de presentarse para hacer que el padre del castaño la reconozca, pero fue interrumpida por este; que la había reconocido inmediatamente.
-Hikaru!? De verdad está aquí!?- pregunto Kyouko saliendo empujando con su cuerpo a Takeda.
-Hikaru!- al verla, la mujer castaña corrió a abrazar a su mejor amiga.
-Akemi, Yami… no pasa nada, es una vieja amiga de Kyouko- explico Takeda viendo como la joven rubia no entendía lo que sucedía.
-D-Discúlpanos Papá… pero Issei todavía no ha vuelto y estamos algo nerviosas- explico la joven rubia soltando a su hermana, que rápidamente tomo su forma humana.
Issei se guardó muchas cosas en su relato. La llegada de Akemi y Yami era una de esas y es por esto mismo que Hikaru se encontraba muy sorprendida ahora mismo.
-Él…. Él acaba de irse! Dijo que alguien nos había seguido y que… y que…- la preocupación volvió a invadir a la mujer castaña que comenzó a llorar al sentir el sentimiento de culpa crecer en su ser.
-Me dijo… que si no volvía, que los cuidara- sentencio Hikaru dejando sus lágrimas fluir.
Los padres del castaño rápidamente comenzaron a cambiarse sorprendiendo a la mujer castaña, que era consolada por su pequeña hija.
Por su parte, Akemi y Yami entraron a la habitación del castaño y cerraron la puerta.
Hikaru comenzó a tener una mala impresión de aquellas jóvenes que no conocía, pero que tampoco mostraban un grado de interés por el hijo de los dueños de la casa.
Pero ni siquiera pasaron cinco minutos que las vio salir, pero esta vez vistiendo un par de armaduras llamativas y que les daban un plus más de autoridad.
A la vez también presencio como Kyouko y Takeda salían vistiendo lo que parecía ser lo primero que encontraron y rápidamente se dirigieron a la salida.
-Quédate aquí Hikaru… luego nos presentaras a tu pequeña- dijo Kyouko que usaba su llave para abrir la puerta delantera.
Y justo cuando estaban por correr hacia distintas posiciones, comenzaron a tener una sensación desagradable en el cuerpo y a sentirla en el ambiente.
Hikaru y Takeda comenzaron a sentir un profundo terror y se paralizaron en sus lugares. Era la primera vez que harían algo asi y desconocían esa sensación.
Solo olvidaron eso al ver como Issei cayó del cielo estrellándose contra el suelo de forma abrupta.
-Recuerda Sekiryuuttei!… decide que vas a hacer- aquella sensación desagradable comenzó a desaparecer junto a una risa malvada después de que se escucharan aquellas palabras.
Barrera Dimensional
Hace unos momentos con nuestro castaño, este apenas pasar la primer cuadra, en dirección hacia el sujeto que los había seguido, sintió como una barrera se formaba a su alrededor; esta barrera era una copia exacta del parque donde murió. Pronto su cuerpo se tensó al sentir como aquel aura se estaba acercando, y de alguna manera… se hacía más fuerte.
-De verdad estas lleno de sorpresas…- se escuchó una voz seria y calmada por todo el lugar con un eco que la hacía algo tenebrosa.
-Siendo sincero no esperaba que fueras capaz de sentir mi aura o la de aquellos demonios por ti mismo…- aquella voz pasó de ser omnipresente a estar detrás del joven castaño que se tensó aún más por aquella sorpresa.
-Quise presentarme mucho antes pero… tu ama y la hermana de la tonta Serafall siempre te están vigilando con sus familiares. Por alguna razón esta noche no lo están haciendo o por lo menos ya no lo hacen- continuo diciendo aquella voz mostrando un tono burlón en sus palabras.
-K-Kokabiel…- fue lo único que el castaño pudo decir al darse vuelta y mirar al autor de las últimas palabras que escucho.
-Hmpf… Me sorprendes Sekiryuuttei. Quien diría que Kalawarner haya hecho por fin un buen trabajo- dijo el líder de Gregory estando sentado en una banca de manera despreocupada.
Pero a diferencia de la foto que había visto, en frente de Issei se hallaba un hombre vestido con un traje negro sin corbata y con el cuello de la camisa con dos botones abiertos. Tenía la mirada tranquila, el cabello negro, una sonrisa divertida y una copa de vino en una de sus manos que era sostenida de manera elegante.
La expresión del castaño era de sorpresa total, lo había reconocido por la ayuda de Ddraig; que supo identificar su aura, de otra manera habría pasado totalmente como un desconocido.
-No metas a Kalawarner en esto… Que es lo quieres aquí?- el castaño volvió a tomar un carácter fuerte y serio a pesar de estar totalmente debilitado y aterrado. No iba a permitir que lastime a quien fue su informante.
-Vaya, le quitas lo divertido al asunto con tu seriedad. No voy a hacerle nada a una caído a quien utilizaste vilmente… Pero ya que quieres ir directo al grano… te lo diré- Kokabiel hablaba con cierto tono de aburrimiento en su voz.
-Quiero que te unas a mi- soltó Kokabiel saboreando un poco más de su vino.
-Tengo planeado algo grande… Algo que cambiará por fin los papeles entre las facciones como los conocemos y que nos dará una nueva oportunidad- aquellas palabras llamaron la atención de Issei, que comenzó a temer las acciones que tomara en su contra si no aceptaba unírsele.
-Una… nueva oportunidad? De qué hablas?-
-La Gran Guerra dejo mal parados a todas las facciones, niño… pero nosotros sufrimos mucho más que las otras. Esta es nuestra oportunidad para vengarnos de aquellos que nos humillaron… que nos quitaron lo que más amamos- al final aquellas palabras, Kokabiel mostraba un rostro molesto a la vez que agitaba levemente su copa.
-Además… en este último tiempo el estúpido de Azazel se casó con Penemue porque quedó embarazada…- por alguna razón, Kokabiel hablo normalmente al mencionar a Penemue y no al mencionar a su líder supremo; a quien trato de estúpido.
-Asi que dudo que volvamos a participar de forma activa en esta guerra que… está en pausa- continuo el cadre esto último con un dejé de rabia.
-Y quieres que te ayude a comenzar de nuevo esa guerra?- pregunto Issei estando intrigado con todo lo que sucedía.
-Lo que quiero que hagas es que me ayudes a matar a los líderes…- revelo aquel caído con una sonrisa arrogante.
-Matar… a los líderes?- Issei estaba totalmente confundido hasta que empezó a razonar. Sin los líderes las facciones quedarían desorganizadas y listas para ser presa de sus enemigos.
-Mira Sekiryuuttei, cuando mi plan comience toda esta ciudad se verá arrasada por mi poder y por el comienzo de la batalla. Aunque será una lástima… hubiera sido un lindo lugar para vivir- Kokabiel miro a su alrededor apreciando la paz que brindaba esa parque que había simulado. Aunque esta última parte no fue audible para el joven castaño.
-Porque me dices eso? Crees que no se lo contare a los líderes?- ante estas palabras Kokabiel solo sonrió y asintió confiado.
-Sé que se los contaras… pero te van a ayudarte? A ti? Un Demonio asesino de Ángeles Caídos que eligió alejarse de los suyos para vivir en el mundo humano? El único apoyo que podrías tener es el de tu ama y digamos… que eso sería catastrófico- la sonrisa de Kokabiel desapareció dejando solo una expresión seria. Aquella acción aterró a Issei que por un momento imagino el final de su ama a manos del ser frente a él.
Agito la cabeza para sacarse ese horrible pensamiento de una buena vez.
-Crees que soy capaz de matar a gente inocente? Si tengo que pelear solo contra ti lo hare!- Kokabiel lo miro con una expresión seria, antes de pasar a una más relajada a la vez que se levantaba de su asiento. Dicha acción no le agradó para nada a Issei que inconscientemente comenzó a retroceder.
-Antes te hubiera ofrecido riquezas, mujeres dispuestas a hacer lo que quieras, todo lo que podrías desear… pero ya no eres el mismo de antes, puedo verlo claramente. Dices que puedes pelear tú solo contra mí y mi ejército…- Kokabiel termino su copa de vino y la dejó suavemente en la banca.
-No lo dudo… pero si dudo que tu familia pueda hacerlo mismo- los ojos del castaño se abrieron a mas no poder al escuchar esas palabras.
-Tú decides niño, es más… te voy a dar la oportunidad de que abandones esta ciudad junto a tus seres queridos y se escondan como ratas en cualquier lugar. Te unes, te opones… o desapareces- al decir esto último Kokabiel estaba muy cerca de Issei mirándolo de forma maniática
-Y-Yo… buagh!- al momento en el que Issei estaba por dar su respuesta recibió un fuerte rodillazo en el estómago por parte de Kokabiel que lo mando a volar lejos del parque.
Justo cuando estaba por caer el mismo cadre lo agarró del cuello y lo comenzó a ahorcar.
-No quiero tu respuesta ahora… solo te dejaras llevar por tus impulsos. Mejor piénsalo bien- la fuerza que Kokabiel ejercía empezaba a hacer que Issei perdiera la conciencia.
-Si mi plan no tiene retraso estará listo en dos meses… quizás más tal vez menos. Tienes ese tiempo para decidir… yo en ese tiempo también tomare medidas contra ti si te me opones…- al final de sus palabras, Kokabiel arrojo a Issei al suelo; que casualmente era la entrada de su casa, y deshacía la barrera dimensional.
-No lo olvides Sekiryuuttei!… Decide que vas a hacer-
Los que estaban afuera de la casa, al ver que Issei cayó del cielo de manera brusca no dudaron ni un momento en ir a socorrerlo.
-Maldito! Preséntate!- grito Yami estando molesta con quien se atrevió a lastimar a su portador.
-Bastardo…- murmuro Akemi, que no era de usar esa clase de palabras. Evidentemente estaba muy molesta.
-Issei! Que te han hecho?…- grito Kyouko tomando el rostro del castaño viendo que estaba semiconsciente.
Lo sentía temblar entre sus manos, estaba totalmente aterrado. Issei sentía todo su cuerpo temblar sin parar o poder controlarlo y no se explicaba porque. Su temblar duro hasta que se quedó inconsciente.
-Rápido! Llevémoslo adentro- dijo Takeda que con ayuda de su esposa logro cargar a Issei en su espalda para poder llevarlo adentro.
Issei se encontraba acostado en el sillón siendo curado por Hikaru, mientras Kyouko limpiaba la sangre que manchaba su cuerpo.
Akane ahora estaba dormida en la habitación de invitados, fue acunada por Akemi; quien era la que mejor sabía ocultar su sentimiento de odio.
Hikaru estaba muy preocupada pues tenía que coser la herida de Issei una vez más.
El golpe que le había dado Kokabiel le había roto algunos puntos de sutura.
Ahora estaban a la espera de que el castaño despertara, aunque si no lo hacía en ese momento tampoco habría problema.
-De verdad… lamento lo que le sucedió a Issei- dijo Hikaru refiriéndose a la conversión del castaño en demonio.
-No te preocupes… al igual que tú a veces lamento lo que le sucedió, pero las cosas pasan por alguna razón- comento Kyouko acariciando los cabellos de sus hijos.
-La verdad, si el no tuviera esa condición… habríamos vivido muchas cosas peores- revelo Takeda, llamando la atención no solo de Hikaru; sino también la de Akemi y Yami.
-A que se refieren?- pregunto Akemi mostrándose intrigada.
Fue ahí donde comenzaron a contarles a las mujeres que no lo sabían, el hecho aterrador que vivieron esa noche en el callejón, donde casi mancillan a Kyouko y la primera vez que vieron a Issei muy enojado… y lo brutal que puede llegar a ser.
-N-No teníamos idea…- revelo Yami mirando con asombro a su portador.
-E-Él todavía no confía en nosotras…- dijo Akemi triste. Ella había pensado que el castaño ya confiaba lo suficiente en ellas como para poder contarle esas cosas.
[No es así…] por primera vez en la noche, y acompañado de la aparición del Sacred Gear, Ddraig se dejó escuchar ante todos los presentes.
-D-Ddraig-sama?- pregunto Takeda estando un poco sorprendido por la intervención del Dragón Emperador.
-Q-Quien es?- a pesar de estar un poco intimidada, Hikaru pregunto queriendo saber la identidad del emisor de esa voz.
[Me disculpo por no presentarme… Soy Ddraig Goch, uno de los dos Dragones Celestiales y compañero de Hyoudou Issei] La voz de Ddraig fue bastante sería al presentarse, quería dejar en claro desde el principio que era alguien de respetar y de temer.
Había adquirido esta forma de presentarse después de su encuentro con los Dioses Dragones, además de que empezó a identificarse como compañero del castaño y no como su Sacred Gear.
-Podría continuar con lo que decía, por favor?- pidió Akemi estando muy interesada en aquellas palabras.
[Él no les conto esos sucesos porque no quiere que le dan más vueltas a un asunto que ya paso… aunque él no pueda dejar de pensar en eso] Las palabras de Ddraig sorprendieron a los presentes quienes miraron al joven castaño con intriga.
-Porque dice que Issei no puede dejar de pensar en eso Ddraig-sama?- pregunto Yami que poco a poco comenzaba a sacarse los guantes de la armadura.
[El no deja de culparse por aquellos actos, aunque ya no le afectan tanto como antes] a pesar de lo primero, a los padres del castaño les agradaba que su hijo por fin empezara a superar aquellos momentos que antes lo atormentaban.
-Lo siento… perdón por no habérselos contado antes…- Issei había despertado en la parte final de conversación refiriéndose a lo que le oculto a Akemi y Yami.
-N-No espere encontrarme a alguien como él tan pronto- admitió el joven castaño haciendo un esfuerzo monumental para sentarse en el sofá.
-Discúlpenme por haberlos preocupados- se disculpó sabiendo que sus seres queridos estaban tristes y molestos por cómo estaba en ese momento.
-No te preocupes… no lo sabias- dijo Takeda mostrando una sonrisa triste.
-Si… no debes de disculparte por todo Ise- esta vez fue su madre quien lo apoyo con aquellas palabas a la vez que tomaba su mano con delicadeza.
-Por cierto… que fue lo que sucedió?- pregunto Hikaru teniendo esa interrogante.
-Vino uno de los líderes de las facciones a tratar de reclutarme. Su nombre… es Kokabiel- ante ese nombre, Hikaru abrió los ojos y comenzó a temblar.
-Veo que… Papá Shidou si te contaba sobre las facciones- dijo Issei mirando con comprensión a la mujer de ojos violetas.
-Bueno… es una historia larga. Mejor se las cuento mañana, de acuerdo?- pregunto el castaño mirando a los presentes con una sonrisa cansada.
Al ver que en verdad estaba muy agotado, los presentes no quisieron forzar a que Issei les cuente lo sucedido y aceptaron.
Kyouko una vez más no quería dejar dormir solo a Issei, pero Akemi y Yami lograron convencerla haciéndole saber que dormirían con él.
Al estar tranquila con eso, decidió subir a dormir con su marido. Hikaru también fue a descansar y tratar de olvidar esa horrible noche a lado de su hija.
Akemi, Yami e Issei eran los únicos que se encontraban en la sala, el castaño miraba sus manos mientras pensaba y trataba de tomar una decisión de lo que debía hacer.
Esto fue aprovechado por las chicas, que volvieron a vestir la ropa que tenían antes de salir.
-C-Creo que… debo pelear- dijo Issei buscando algún apoyo en las únicas personas que estaban ahí. Para su mala suerte, ellas no sabían a que se estaba refiriendo.
-Debo pelear contra Kokabiel para proteger la ciudad, no puedo unirme a él… y tampoco quiero verlos sufrir…- por primera vez en mucho tiempo, el castaño comenzó a llorar por no saber qué hacer.
Sabía que unirse al bando de Kokabiel salvaría a sus padres y posiblemente a sus seres queridos, pero a cambio tendría que ayudar a matar a los líderes y a personas inocentes.
Abandonar la ciudad seria cobarde e injusto, porque él tenía que vivir y ver sufrir a las demás personas? Además no confiaba en que en verdad no los cazaría después.
Y pelear contra él sería suicida por no decir también que posiblemente condene a su familia.
Todo eso le preocupaba y realmente ya no sabía qué hacer.
Akemi se sentó a lado suyo y como su mano derecha, Yami hizo lo mismo solo que con la mano izquierda, con esto lograron hacer que el castaño entendiera que no estaba solo.
-Perdónenme chicas… voy a mantener la compostura y no, no olvidare que ustedes están conmigo- dijo Issei sintiendo el apoyo de las jóvenes rubias, quienes le dedicaron una sonrisa tierna.
-Sé que se molestaran conmigo… pero de verdad prefiero que se queden aquí, cuidando de ellos- el castaño sabía que sus palabras posiblemente no sean tomadas de la mejor manera, pero no confiaba en dejar a solo una de ellas para proteger a sus seres queridos.
-En la escuela estaré protegido por el clan Sitri, o al menos podre tener su apoyo por si algo sale mal- argumento el castaño, esperando una respuesta por parte de las jóvenes frente a él.
-Sabes bien que nos vamos a negar Issei… esta vez las dos te acompañaremos por lo débil que estas- sentencio Akemi levándose del sofá. Luego le extendió su mano a Issei para que este pudiera levantarse.
El castaño no podía estar molesto, era una respuesta que ya esperaba.
-Además si te están buscando a ti, solo sería más peligroso que te quedaras o que dejaras a alguna de nosotras. Por lo menos por mañana y hasta que estés completamente recuperado te acompañaremos siempre- aporto Yami que ocultaba el malestar que le provocaba ver asi a su portador.
-De acuerdo… solo prométanme que saldrán solamente si las convoco, de otra manera lo tienen totalmente prohibido de acuerdo?- Issei acepto llevarlas imponiendo solo esa condición, que ambas hermanas aceptaron sin ningún problema.
Inframundo – Mansión Gremory
Sirzechs se encontraba sentado a un costado de la cama donde se encontraba una Grayfia, quien estaba pálida y bastante mal debido a la anomalía que su hija poseía.
Dicha anomalía se basaba en una falla en su sistema de conducción de magia, esto hacia que la energía de la pequeña se consumiera demasiado rápido. Al suceder esto, comenzó a demandarle más nutrientes a Grayfia para convertirla en energía, pero al ser exagerada la cantidad que pedía comenzó a quitarle la energía constantemente a Grayfia sin descanso.
El único que puede sanar eso es Issei. Y Azazel todavía no ha comenzado con el entrenamiento del castaño debido a los distintos problemas que comenzaron a notarse en su territorio sumado a la desaparición de su hija.
Sirzechs sabía que no podía apurar a su amigo sabiendo que tenía otras responsabilidades, solo le quedaba esperar y anhelar que el joven Sekiryuuttei logré dominar el Sacred Gear que alguna vez perteneció a Asia Argento.
Inframundo – Gregory
Azazel actualmente estaba buscando métodos de entrenamiento para Issei, este ahora se encontraba en un laboratorio lleno de papeles, máquinas y cosas de ciencia.
Por fin se había hecho un momento para tratar ese tema, sabía que se había demorado demasiado en comenzar con el entrenamiento del joven Sekiryuuttei.
Pero ya no podía tardarse más, con el pasar del tiempo más peligro se generaba en Grayfia y su bebé… debía apresurarse. Aunque se preguntaba… si en verdad sería capaz de concentrarse en eso después de que su hija haya desaparecido hace poco más de dos semanas.
-Hija… donde estarás?- se escuchó decir al líder de los caído con verdadera tristeza y preocupación. Rápidamente saco esos pensamientos de su cabeza, y se concentró en lo que se encontraba haciendo.
Mundo Humano – Residencia Hyoudou
A pesar de que casi no había dormido bien, Issei se levantó a la hora de siempre para ir a la escuela. Akemi y Yami vigilaron de él para que no tratara de irse sin ellas a la academia.
Bien bañado, con un vendaje nuevo en el torso y vestido con su uniforme escolar, el castaño bajaba al comedor para desayunar y esperar a las chicas; que habían entrado a bañarse.
Le costó, pero al final logro convencerlas de que se bañaran no sin antes asegurarles que no se iría sin ellas. Actualmente se encontraba tomando solo una taza de té, no tenía apetito para más.
[En verdad piensas ir a la escuela con lo cansado que estás?] Preguntó Ddraig un poco preocupado por el rendimiento que tendría su compañero durante el resto del día.
-Estoy bien Ddraig… no te preocupes, solo será hasta las tres de la tarde, puedo dormir un poco más durante la hora del almuerzo- dijo Issei tomando un sorbo de su desayuno sin tantas ganas.
[Ahora te tengo una pregunta compañero… que harás? Se lo contaras a tu Rey?] Preguntó el dragón visiblemente intrigado por lo que hará el castaño.
-No la voy a exponer a ese peligro, Ddraig…- respondió el castaño antes de dejar su taza nuevamente en la mesa.
[En verdad la sigues amando?]
-No, mi mente dice que si… pero mi corazón esta con Asia y yo elijo creerle al corazón. Solo… me preocupa que la advertencia de Kokabiel se haga realidad- admitió el castaño recordando una vez más lo que imagino la noche anterior.
[No puedo obligarte a que busques ayuda en los tuyos o que trates de convencer a los otros demonios del lugar… pero considéralo, si fracasas, ellos de todas formas sufrirán] aporto el dragón sabiendo que su portador no quería involucrar a nadie más.
-Te refieres a Souna?-
[Si… me refiero a ella. Trata de hacerlo… sabes que no puedes enfrentarlo solo, menos considerando que en verdad tenga un ejército] Issei encendió su puño en llamas viendo como estas empezaban a apagarse al cabo de unos segundos. Esto verificaba su pésimo estado físico, mágico y mental.
-Tienes razón… no puedo enfrentarlo solo…- Issei abrió su mano y el poco fuego que quedaba termino de apagarse.
-Está bien Ddraig… te haré caso, pero si no acceden no insistiré más- declaro Issei levantándose para acostarse un momento en el sofá y descansar los ojos hasta que las chicas estuvieran listas.
En su camino a la escuela vio que Ruruko y Hanako iban más adelante que él, ellas estaban cerca de la academia sentadas en el mismo local de donde compraba sus almuerzos, al parecer aquellas chicas estaban desayunando.
Al estar cerca de ellas, las saludo amablemente mientras tenía la intención de seguir su camino hacia la escuela. Pero ellas lo detuvieron invitándolo a desayunar a la vez que le seguían consultando una que otra cosa sobre la que tenían dudas.
El castaño rechazo educadamente el ofrecimiento de las jóvenes, pero acepto a aclarar sus dudas sobre la materia. A su vez, cuando la camarera se acercó a pedir su orden, el solo ordeno un almuerzo para llevar.
Al cabo de diez minutos los tres juntos volvían a retomar su camino hacia la academia, charlando esta vez de cosas más amenas. Muchas otras estudiantes miraban con asombro como una miembro del concejo estudiantil y la hija de una profesora estuvieran junto al que alguna vez fue la bestia pervertida.
Las chicas se adelantaron al castaño para poder repasar un poco más antes de la prueba. Por su parte el solo se limitó a seguir caminando hasta llegar a la entrada, donde se encontró con Souna y Tsubaki quienes estaban haciendo lo de todas las mañanas.
-Buen día, Issei-kun- saludo Tsubaki de forma alegre al joven castaño mostrando una faceta no muy común en ella.
-Cómo estás Issei?- saludo la pelinegra de cabello corto con una sonrisa tranquila, ocultando toda su preocupación al verlo allí a pesar de lo de anoche.
-Hola Souna, Tsubaki… estoy bien, y ustedes?- pregunto el castaño sabiendo que debía agradecerle a Souna la ayuda que le dio anoche.
-Bien, bastante bien a diferencia de ti…- respondió la joven de cabello corto acercándose un poco al castaño para ver más de cerca si sus heridas habían sanado completamente.
Lamentablemente noto que la herida abdominal seguía presente, incluso mostraba estar un poco más abierta que antes. Evidentemente ella uso un hechizo para poder ver esto.
-Gracias… por tu ayuda anoche- agradeció Issei mostrando una linda sonrisa, sonrojando a las chicas frente a él y poniendo celosas? A las rubias que están con él.
-No fue nada, de verdad. No podía dejar solo a mi amigo en esa situación- dijo Souna haciendo de menos su accionar de anoche.
-Supongo que no estarás disponible para la revancha esta noche, verdad?- pregunto Tsubaki, que quería una revancha contra el castaño en el mismo juego donde perdió ayer.
-Quien sabe, tal vez si logro descansar durante el horario de los clubes pueda ir… pero no lo sé- respondió Issei bastante calmado, sabía que eso no gastaría demasiada energía además de que no se quedaban hasta tan tarde.
-Bueno… parece que pronto tocara el timbre, entramos?- sugirió el castaño comenzando a caminar hacia el edificio.
-Bien, por qué no?- respondió Sona siguiendo comenzando a caminar al lado del castaño. Tsubaki imito la acción comenzando su recorrido hacia su salón.
Los demás alumnos no podían creerlo, especialmente las chicas. Hyoudou Issei estaba caminando al lado de Presidenta y Vicepresidenta del concejo estudiantil mientras charlaba con ellas.
Con aquella acción, ya no quedaban dudas entre las alumnas. El que alguna vez fue la Bestia Pervertida había desaparecido dejando a otro alumno en su lugar. Un alumno a quien decididamente querían conocer un poco más.
Luego de la primera hora, Issei comenzaba a pensar sobre cómo debía tocar el tema de Kokabiel con Souna y Sara; quienes parecían ser las líderes de la ciudad.
Las clases se reanudaron a la vez que se le ocurrió una idea de cómo comenzar con el tema. Empezó a escribir una carta teniendo cuidado de que la profesora Hasashi no se diera cuenta, cosa que logro a la perfección.
Al llegar la hora del almuerzo, el castaño tomo sus cosas y comenzó a caminar hacia los salones de los alumnos de primer año. Estando cerca de ellos, sorprendentemente sentía miradas sobre él que transmitían todo tipo de cosas.
Respeto, admiración, sorpresa y… perversión? Aquella última era la que más le incomodaba y lo hacía avergonzarse.
-E-Esto es lo que sentían las chicas cuando yo las miraba?- se preguntó el castaño estando muy nervioso.
[Jajaja en efecto compañero, aunque me parece curioso que se fijen tanto en ti para llegar a ese punto] se burló Ddraig a la vez que expresaba su duda.
-A decir verdad Ddraig… tenemos la misma duda- aporto el castaño tratando de sobrellevar ese sentimiento, tal y como las chicas de segundo año lo hicieron.
-Ryoga-sempai deje de molestarme y déjeme pasar por favor- una vez que volvió a concentrarse en su alrededor, pudo ver más adelante como Hanako estaba siendo molestada por un tipo.
-Oh vamos! No voy a irme de aquí hasta que aceptes salir conmigo… uh? Que es eso que tienes ahí?- rápidamente ese tipo llamado Ryoga tomo la hoja que Hanako sostenía entre sus manos arrebatándosela.
-Ryoga-sempai! Devuélvame mi examen!- suplico la joven de cabello castaño temiendo que algo le sucediera a ese importante papel.
Los alumnos masculinos no se atrevían a intervenir por el hecho de que Ryoga era un alumno de tercer año y, casualmente, era el vicepresidente del club de Artes Marciales.
Esto evidentemente molesto al castaño que sin dudar interrumpió ese evento tomando la mano del tipo de tercer año con fuerza.
-Quien se?!… Pero miren nada más que hay aquí? El pervertido número uno de la academia- dijo Ryoga forzando a que Issei lo suelte para encararlo.
Ryoga era al menos diez centímetros más alto que el castaño, y trataba de usar eso para imponer miedo.
-Ella te pidió que le devolvieras su examen Ryoga- hablo Issei mostrando un tono de voz serio casi molesto.
-A si? Y tu quien te crees que eres para darme ordenes, eh?!- ante esas palabras el castaño no respondió nada y solo se le quedo mirando.
-Eso es! No eres nadie! Por eso no respondes!- grito ese sujeto mirándolo con superioridad.
-Y tu quien te crees que eres para poder venir aquí a pedir a una chica cuatro años menor que tú, ya que estas recusando, a una cita, eh?- aquellas palabras hirieron un poco el orgullo de Ryoga que por un momento se congelo.
-Cómo te atreves a contestarme asi?!- decidido, aquel sujeto tomo del cuello a Issei dispuesto a golpearlo.
Pero Issei no tenía mucha paciencia al estar cansado y sin dormir, no estaba dispuesto a soportar las provocaciones y mucho menos un golpe de aquel idiota.
Para sorpresa de Ryoga, y para los espectadores, el castaño detuvo con una mano el ataque que se dirigía a él.
-Sabes… puedo ser muy tolerante. Los he tolerado a ustedes todo este tiempo sin decir una sola palabras… pero no voy a tolerar que trates mal a mi Kouhai- al terminar de decir eso, Issei oprimió el puño de Ryoga que mostro un rostro dolor.
Esto si asombro tanto a alumnos como alumnas que no creían que Issei fuera más fuerte que el vicepresidente del club de Artes Marciales.
-Devuélvele lo que le quitaste… y promete que nunca más la volverás a molestar- para afirmar sus palabras el castaño género más presión sobre la mano de Ryoga que tuvo que hincarse sin poder decir nada tratando de mantener la compostura ante el dolor.
Usando lo máximo de si, logro entregarle tal y como estaba el examen a Hanako, que ahora se hallaba al lado de Ruruko. Quien había llegado del baño.
-D-Discúlpeme… Hanako-san, no volveré a molestarla nunca más. Lo prometo- por primera vez, uno de los que se creía era uno de los más orgullosos de la escuela… se encontraba de rodillas frente a un alumno de segundo año.
-Ahora vete… no quiero volver a verte por aquí- declaro el castaño a la vez que soltaba a Ryoga, que se levantó lentamente bajo la atenta mirada del castaño y se retiraba del lugar.
-Estas bien, Hanako?- pregunto Issei sintiendo preocupación por la joven de ojos azules.
-S-Si Issei-sempai… gracias- agradeció la joven de cabello castaño sintiendo un verdadero aprecio por el joven de ojos heterocromaticos.
Ninguno de los demás presentes dijo nada, algo que Issei agradeció ya que no quería llamar la atención… por lo menos no más de lo que ya hizo.
-Mire Issei-sempai- dijo Ruruko mostrándole su examen al joven castaño, demostrándole que había logrado aprobar el examen.
-Y-Yo también aprobé, Sempai…- Hanako también le enseño su examen a Issei que lo miro sintiéndose orgulloso de sus alumnas.
-Les dije que podrían hacerlo… solo era cuestión de que confiaran en sí mismas. Las felicito- Issei mostro una sonrisa linda que sonrojo a la pequeña Hanako y a algunas alumnas.
-Por cierto, Ruruko… podrías entregarle esto a Souna-Kaichou?- pregunto el castaño entregándole a la joven Peón Sitri la carta que había escrito.
-Claro… de que se trata Sempai?- respondió Ruruko para inmediatamente preguntar el motivo de aquella nota.
-Es algo sobre mi trabajo… es muy importante que la lea ahora. Yo me retiro por hoy. Estoy muy cansado. Cuídense- dijo el castaño saludando a las jóvenes con la mano antes de irse del lugar.
-Me acompañas a entregarla? Luego podremos almorzar allí si nos dan permiso- pregunto Ruruko a su amiga, que acepto gustosa de acompañarla a entregar esa carta.
Luego de caminar por un momento ambas llegaron al consejo estudiantil, donde se encontraron a Souna y a Tsubaki que estaban por salir a almorzar.
-Ruruko? Que estás haciendo aquí?- pregunto la presidenta del concejo estudiantil curiosa de ver a la joven de ojos verdes allí, y más viendo que estaba acompañada de una amiga.
-Souna-Kaichou… Issei-sempai, le envía esta carta. Dijo que tenía que ver algo con el trabajo- explico la joven entregándole la carta a su Rey.
-Una carta? Eso es nuevo de su parte…- dijo Sona sin tomar mucho en cuenta a la joven que acompañaba a su Peón. En ese mismo momento la abrió y comenzó a leer el contenido.
-"Preferiría que leyeras la carta después de que almorzáramos, de acuerdo? Almorcemos en el viejo edificio, si?"- fue lo primero que leyó en la carta, seguido de esto había mucho texto más. Tenía mucha curiosidad sobre el tema que trataría la carta. Pero decidió guardarla para después queriendo respetar la petición de su amigo, además de que quería hablar con el antes de que acabe la hora del almuerzo.
-Souna-Kaichou… podemos Hanako y yo almorzar en el Consejo?- pregunto Ruruko estando algo nerviosa por la respuesta.
La pelinegra de lentes rojos la miro por un momento y luego mostro una pequeña y casi imperceptible sonrisa.
-Claro… solo no te olvides de cerrarlo al salir, de acuerdo?- parecía que todo saldría bien en ese día para Ruruko y Hanako. Que pasarían toda la hora del almuerzo en el concejo estudiantil.
-Tsubaki-chan, Souna-chan… van a almorzar?…!?- pregunto la Sara que se encontró con aquellas jóvenes de camino a la cafetería. Ella vio que su hija tenía una carta en sus manos al igual que su almuerzo. Pero le llamo mucho más la atención aquella carta que poseía.
-Qué es eso? Una carta de tu enamorado, eh?- como era muy poco habitual, Sara molesto un poco a su hija. Que ante tal comentario se sonrojo al punto de estar casi como el cabello de su amiga Rias.
-N-No mamá!- grito la joven manteniendo el color rojo en su rostro.
A Tsubaki le pareció gracioso el comentario de Sara, pero por alguna razón también le molesto un poco.
-Ejem… es una carta de Issei-kun, dijo que esta vez almorzaríamos en el viejo edificio- contesto Sona volviendo a templarse emocionalmente.
-"Issei-kun" te escribió una carta? Tal vez sea un enamorado con trucos antiguos- insinuó Sara tratando de molestar un poco más a su hija. Logrando hacerlo pero esta vez sin tanto impacto.
-Bien… yo iré con ustedes. Me vendría bien un descanso después de la reunión de esta mañana- aseguro Sara antes de comenzar a acompañarlas.
Esto era raro para las chicas, Sara nunca había mostrado interés en almorzar con ellas y el Sekiryuuttei o por lo menos nunca se habían molestado en invitarla pensando en que tal vez tenga mejores cosas que hacer.
Sin embargo, ambas sabían que Sara siempre almorzaba sola… tal vez ella estaba cansada de eso asi que decidió acompañarlas. Ellas solo dibujaron una pequeña sonrisa ante esto.
Y lo que sospechaban era verdad, Sara se sentía un poco sola a la hora del almuerzo, estaba cansada de esa soledad.
Sabía que tendría que explicarle la razón a Issei sobre él porque su madre los acompañaría ese día, aunque sabía perfectamente que a él no le molestaría.
Entraron al viejo edificio como si nada, pues al estar las tres juntas los demás alumnos pensarían que es una simple inspección de la estructura o algo más. Este era el caso considerando que Issei entraba a escondidas por alguna ventana o simplemente aparecía dentro mediante un círculo mágico.
Centrándonos en este último, ahora se encontraba recostado en uno de los sillones ubicados en la sala que usaba antes el Club de Investigación de lo Oculto. Estaba dormido, al igual que Akemi y Yami, que durmieron casi toda la mañana. Aunque estas estaban por despertar en cualquier momento.
Sara, Souna y Tsubaki ya estaban dentro de la habitación observando como el castaño dormía casi plácidamente. Lo que le llevo a Souna a pensar que se veía muy lindo al dormir.
Rápidamente agito la cabeza para sacar aquellos pensamientos de su mente mientras tenía un leve sonrojo. Acto que no pasó desapercibido por su madre, que se le ocurrió hacer una maldad.
Rápidamente dejo sus cosas en otro sofá que había al frente de donde se encontraba el castaño y se acostó suavemente arriba del él mostrando una sonrisa traviesa.
-No crees que sería lindo compartir la cama con él, Souna?- aquella acción hizo que ambas chicas que presenciaban la escena tuvieran pensamientos nada santos y tuvieran una leve hemorragia nasal.
-Yo también opino que sería lindo… claro, si es que tú y yo hacemos otra cosa antes de dormir- esto último, susurrado por Issei al oído de Sara, fue lo que hizo que esta última se sonrojara al punto de desmayarse. Y que sus amigas una gran hemorragia nasal que apenas y pudieron controlar.
-Eso le enseñara a no subirse encima de una persona cuando duerma…- dijo Issei sentándose en el sofá no sin antes soltar un bostezo.
-E-En serio sigues pensando en esas cosas?- pregunto Tsubaki que estaba lejos junto Souna abrazándola.
-Vamos chicas, saben que lo que acabo de decir es una broma… no podría haberlo dicho enserio, ni siquiera podría haberlo dicho si no estuviera tan cansado… perdónenme- se sinceró el castaño que todavía no se recuperaba del todo.
-Eso espero Issei…- el castaño solo rio recordando la broma algo subida de tono que le hizo a Sara hace un momento.
-Ustedes también son un par de pervertidas del closet… verlas con esa hemorragia nasal fue muy lindo- ahora el foco de Issei eran ellas que no dudaron en contestarle.
-NO TE ATREVAS A LLAMARNOS ASÍ!- sentenciaron ambas jóvenes estando bastante avergonzadas por como las había llamado el castaño
-De acuerdo, de acuerdo…- dijo Issei mientras levantaba a Sara y la acomodaba en el sofá donde antes él dormía. Seguido de eso, camino hacia el escritorio donde tomo asiento, sintiendo al sentarse que aquel lugar no le pertenecía.
-Bien… que tal si aprovechamos lo que nos queda de tiempo y almorzamos como siempre?- pregunto el castaño sacando de su mochila el almuerzo que había comprado esta mañana.
-Claro… porque no?- dijo Souna ya estando más tranquila al ver una faceta más conocida en su amigo.
Asi pasó la medio hora que les quedaba para almorzar, charlando de cosas triviales y del día a día.
Actualmente ya había pasado la tercera hora, Sona estaba en el Concejo Estudiantil a punto de leer la carta que Issei le había mandado con Ruruko. Como había pedido el castaño, comenzó a leerla solo después de que ellos almorzaran.
"Querida Souna: nos conocimos hace casi ya dos meses, y la verdad agradezco todos los momentos que hemos pasado juntos. Pero ahora yo tengo un problema y no puedo resolverlo solo. Es un problema de grandes proporciones que nos afectara a todos. No quiero que obligues a tu sequito o a tu madre a participar de esto. Por eso quiero que vengan todos al viejo edificio donde les contare de que se trata todo esto. Aunque claro… si no deseas venir tampoco hay problema.
Atentamente… Hyoudou Issei."
Aquella última aclaración le confirmo a Souna que era algo muy serio y que posiblemente él no quería que ellos se involucraran… pero ya no tenía opción.
-Ahora entiendo cómo les cae tan bien… es una buena persona- dijo Sara al apenas entrar al Consejo e interrumpiendo los pensamientos de Souna.
-Vaya… por fin despertaste- hablo la joven heredera con un cierto tono de molestia.
-Nop, desperté hace media hora pero me quede hablando con él un buen rato- se sinceró Sara sentándose de manera despreocupada en uno de los sofás que había en el lugar.
-Sabes, me conto que tenía algo importante que hablar contigo… de que se trata, hija?- esta vez el tono de voz de Sara se volvió seria evidenciando que sentido algo malo durante el tiempo que hablo con Issei.
-Está pidiendo ayuda para resolver un problema… pero tampoco me dijo que era. Me pidió que vayamos todos a hablar con él ya que no quiere que lo ayudemos por sentirnos obligados. Aunque claro no es obligatorio- la forma de hablar de Souna también paso a ser más profesional.
-Hyoudou pidiendo ayuda? Que le habrá ocurrido?- pregunto Saji interrumpiendo esa conversación y llamando la atención de sus compañeras.
-Tu ahora interesándote por Issei-kun? Eso es nuevo- dijo Momo de forma automática ante el cambio de actitud del rubio hacia el castaño.
-Bueno… me equivoqué al prejuzgarlo y también en sacar conclusiones. Sé que me equivoqué y que estuvo mal lo que hice- dijo el joven peón siendo sincero ante sus compañeras.
-Has dado un buen paso Genshirou-chan… Aceptar y aprender de tus errores es un buen comienzo- dijo Sara con una sonrisa sintiéndose orgullosa del peón de su hija.
-Que harás hija?- pregunto Sara dejando la decisión, de asistir o no, en su hija.
-Creo que es más que obvio…- respondió Sona levantándose de su asiento y yendo hacia la salida del concejo.
-Nadie está obligado a ir… el que desee venir lo hará bajo su propia responsabilidad- aclaro Sona antes de salir en dirección al viejo edificio.
-Bien… yo si voy- dijo Tsubaki para empezar a seguir a su amiga. De la misma manera Sara la siguió sin decir nada.
Uno a uno los siervos de Sona comenzaron a caminar en dirección al viejo edificio escolar, ya que también sentían curiosidad por saber qué problema tenía el joven Sekiryuuttei.
Viejo Edificio Escolar
Issei se encontraba durmiendo en el sofá del salón de reuniones del edificio, donde antes Rias manejaba el Club de investigación de lo oculto. Estaba siendo cuidado por Akemi y Yami, que estaban en su forma humana. Yami estaba sentada en el sofá que estaba enfrente del sofá donde dormía Issei.
Akemi había puesto la cabeza del castaño en su regazo y acariciaba los cabellos de este, tal y como lo recordaba que lo hacia Kyouko.
-Ya me canse, es mi turno!- grito Yami levantándose de su asiento.
-Shh! Lo despertaras!- regaño Akemi que sabía que se turnaban para hacer eso a escondidas de Issei, aunque claro ella siempre se quedaba un poco más.
-Mmm…- al escuchar eso, Akemi salto de su asiento moviendo abruptamente la cabeza de Issei; que termino de despertarlo.
-Ah… que sucedió?- pregunto el castaño sintiendo un poco de dolor en su cuello a la vez que se sentaba.
-N-Nada… no pasó nada- respondieron ambas jóvenes al unísono, llamando la atención de Issei. Aunque inmediatamente descarto ese pensamiento al ver que estaba atardeciendo.
-Qué hora es?- pregunto Issei mirando a Yami, quien tenía su celular y lo estaba usando para jugar.
-Son las tres y media…- respondió la joven de ojos ámbar mirando con algo de tristeza y preocupación a su portador.
-Vamos a casa…- dijo el castaño con un deje de tristeza en su voz. Inmediatamente Akemi y Yami entraron en él, pues sabían que no era el momento para pelear… aunque claro ellas tenían un asunto pendiente.
Se levantó del sofá y tomo sus cosas para después comenzar su camino para salir del edificio estando algo decepcionado por la ausencia del clan Sitri pero… era algo que ya esperaba.
Academia Kuoh
-Qué crees, Sona?- mí madre pregunto eso repentinamente mientras seguía poniendo atención al camino, ya estábamos cerca del viejo edificio.
-Me refiero… para que crees que necesita nuestra ayuda?- aunque me lo pregunte yo tampoco tengo respuesta y sinceramente me preocupa. Antes nos pedía favores a mi o a Tsubaki pero siempre nos lo pedía de frente, nunca había sido tan misterioso como en este caso.
-Sea lo que sea que Issei-kun quiera decirnos… debe ser muy importante- le respondí lo que pensaba mientras recordaba el día en el cual me ofrecí para cuidar de él.
También recuerdo que su hermano nos contó lo que sucedió para que Issei tomara la determinación de vivir en el mundo humano.
-Se me hace muy extraño… si es tan importante, porque pidió la opinión de cada uno de nosotros?-
-Sabes mamá… no lo sé- respondí mientras el recuerdo de aquella noche volvía a mi cabeza.
Flashback - Inframundo – Hace más de un mes.
Me encontraba caminando junto a mi madre por uno de los pasillos de la Mansión Gremory. Estaba yendo a felicitar a Rias por casamiento con Raizer. No habíamos podido ir a su boda ya que teníamos que mantenernos en el territorio humano protegiéndolo de los demonios renegados.
Luego de un largo tiempo caminando por el pasillo llegamos al despacho del Lucifer y tocamos la puerta.
-Pasen por favor- fuimos recibidas por Akeno-san, aunque sinceramente creí que nos atendería Grayfia-sama. Pero ella estaba sentada junto a Rias vistiendo casualmente, parecía que hoy era su día libre.
-Felicidades Rias-chan!- dijo mi madre acercándose a mi amiga para darle un abrazo.
-Muchas gracias Sara-kaa-sama- respondió ella mostrando una sonrisa. Sé que algo no va bien… ella no suele mostrar esa sonrisa.
-Es un gusto volver a verte Sara-kaa-san, Sona-chan- saludo el Maou Lucifer, con cierto tono amable pero a la vez serio. Parecía que tenía algo serio que hablar con mi madre.
Estaba todo el sequito de Rias allí, incluido su pequeño alfil, el Dhampire llamado Gasper. Esto si es nuevo… no es común verlo aquí, veo que está haciendo un gran esfuerzo para evitar salir corriendo.
Yo me acerque a Rias y le felicite en privado, no se me da muy bien el sentimentalismo pero sé que puedo expresarme bien con ella.
Charlamos un buen rato sobre cosas triviales, hasta que tocamos el tema de la boda. Algo por lo que yo estaba muy curiosa, en verdad la ceremonia de matrimonio era tan linda como dicen?
-Bien, sé que es muy repentino… pero quiero hablarles de un tema importante. Ayer en la boda cause un incidente- lo dicho por Sirzechs-sama si llamo mi atención, que uno de los cuatro reyes del inframundo causara incidentes era nuevo. Claro, mi hermana es una excepción.
-Como sabrán Rias se instalara de forma definitiva en el inframundo con la mayoría de sus sirvientes- Mayoría? Quien se negaría a venir al inframundo? Más si consideramos que Rias es su ama.
-Hyoudou Issei, el Sekiryuuttei actual, decidió quedarse en mundo humano- de todos los nombres que se me vinieron a la mente, el de aquella persona no estaba.
Mi madre tampoco lo podía creer, que había ocurrido para que la Bestia Pervertida decidiera quedarse en mundo humano alejado de una persona con pechos sobrenaturales y la posibilidad de tener un harem?
-El Sekiryuuttei? Pero como fue posible que tenga esa capacidad de elección? Rias… en verdad le diste tanta libertad a tu Peón?- cuestionó mí madre de forma sería.
Cuando el Rey Lucifer nos contó que el desconocía el trato secreto que había diseñado Rias para probar a su Peón y las consecuencias que trajo esto, comprendimos un poco por qué Issei decidió quedarse en el mundo humano. Aunque claro, Sirzechs-sama no termino de contar lo sucedido.
Personalmente creo que siente que Rias lo traiciono al ocultarle algo tan importante, supongo que la odiara y que terminara buscando una manera de vengarse de ella.
-La recompensa que pidió el Sekiryuuttei es convertirse en una pieza libre- así que eso fue lo que uso para quedarse en el mundo humano. Pero por qué pidió algo asi? Cuál es la razón de tal petición?
-No me mal entienda… como les conté, él ama a Rias. Y es por esa misma razón que decidió quedarse en el mundo humano- no le veo sentido a eso.
-Sabe que le será más difícil olvidar su amor por Rias si continúa a su lado, además de que quiere respetar a las parejas de Raizer Phoenix y no asustarlas con su perversión- Grayfia-sama fue quien aclaro esto pero, en verdad Hyoudou cambio tanto como para respetar eso?
-Rias me ha contado de su reputación y sé que posiblemente no crean mis palabras, pero la verdad es que a pesar de su corta edad ha vivido cosas muy fuertes en el corto tiempo que lleva siendo demonio… cosas que pueden hacer cambiar a cualquier persona- en verdad él llego a pasar por tales cosas?
-Disculpe Lucifer-sama pero… que es eso tan fuerte que ha vivido el Sekiryuuttei para llevarlo a tomar esa decisión, mejor dicho… para llevarlo a cambiar tanto?- pregunte sabiendo que posiblemente me dé una respuesta vacía.
-Perdió a la mujer que amo…- abrí los ojos ante la sorpresa de sus palabras… Rias en verdad me había dicho eso?
-Q-Que?- solo recibí un asentimiento por parte del Lucifer, un claro signo de confirmación.
Hyoudou Issei perdió a la mujer que amaba? Como?… Que fue lo que sucedió?
-Fue en la noche de las señales múltiples, recuerdas?… Issei y nosotros peleamos- eso me recuerda!…
-Él fue quien te dejo asi!?- no pude controlar mi tono de voz ni mi compostura. Inmediatamente me recompuse y mira a Rias con seriedad esperando una respuesta.
Ella solo mostro una sonrisa triste mientras asentía. Todos sabíamos cómo estuvo Rias después de aquella noche. No podía creerlo…
-Fue en un arranque de ira provocado por la muerte de Asia Argento, su amada, a manos de los Ángeles Caídos- no pude evitar mirar a Rias con intriga.
-Sé que Saji quedo inconsciente al inicio de la batalla y que Issei-san tuvo que derrotar a ese demonio renegado solo. Pero que fue lo que sucedió después de eso?- pregunte con la esperanza de que me respondieran.
Aunque su respuesta sí que me sorprendió. No podía creer todo lo que me contaron… pero si soy objetiva no tengo dudas para no creer esa historia.
El perder a la persona que amas a tan corta edad… Issei-san debe estar sufriendo mucho.
-Sinceramente esto me ha sobrepasado, no esperaba una historia así. Aunque también debo decir, Rias… que te equivocaste al ocultarle tu compromiso a tu Peón- mi mamá hablo por primera vez con este tema de conversación.
-Lo sé, Sara-kaa-sama…- respondió Rias estando muy afligida por el tema.
-Eso no es todo lo que sucedió recientemente… ayer después de que Issei-kun se fuera se encontró con cuatro Ángeles Caídos con los cuales peleo y logro sobrevivir… aunque claro, no salió ileso. Quiero que vean esto…- el Lucifer movió su mano hacia la derecha y creo un círculo mágico después de sus palabras.
En aquel círculo pudimos ver toda la batalla entre Issei y los Ángeles Caídos. Era increíble ver al Sekiryuuttei enfrentar a cuatro Ángeles Caídos a la vez. Había que admitir que no tenía tanta técnica ni habilidad pero podía manejarse ante ellos.
Aunque luego de eliminar a dos Ángeles Caídos, fue atravesado por una lanza de luz que me causo algo de horror. Ese sentimiento aumento aún más al ver la cantidad de sangre que perdía durante lo que quedaba de la batalla.
Volteé a ver a mi madre y vi en su rostro asombro. Claramente ella tampoco podía creer lo que veía. Volví a concentrarme en la batalla solo para ver como de repente Issei-san activaba una armadura que comenzó a cubrir su cuerpo.
El solo hecho de poder presenciar esa forma me hacía sentir inferior… y no era para menos, de un momento a otro se volvió capaz de volver a pelear a la altura de las dos últimas Caídos que quedaban.
Aunque lo que más me sorprendió de toda esa pelea fue aquella técnica llamada "Dragon Shot". Al final la Caído que recibió el ataque logro escapar y por alguna razón… Issei-san dejo escapar a la otra antes de quedar inconsciente.
-La herida provocada por la lanza de luz todavía no se sana y no podemos ayudarlo a recuperarse después de declararse como una Pieza Libre- ya veo… habrá que tenerlo en cuenta. La heridas hechas por magia de luz tardan muchísimo más tiempo en curarse en los demonios.
-Me preocupa que los Ángeles Caídos busquen a Issei… pero no puedo interferir- dijo Rias con un tono de preocupación en su tono de voz… nunca la había visto asi.
-Yo lo mantendré vigilado Rias… cuidare de él- no sé porque dije esas palabras. No entiendo si fue por preocupación por Rias o hacia Issei.
-Sona… yo…- puede ver en sus ojos lágrimas de felicidad ante lo que dije, solo sonreí.
-Gracias! De verdad muchas gracias!- Rias me abrazo por sorpresa mientras sentía sus lágrimas humedecer mi hombro.
-Se lo agradecemos, Sona-sama- detrás de ella, su sequito se inclinó ante mí agradeciéndome mi accionar.
No pensé que mis palabras le trajeran mucha alegría a mi amiga y a sus siervos… supongo que ya no puedo arrepentirme.
Y no… hasta el día de hoy no lo hago y estoy segura que nunca lo hare.
Fin del Flashback
Cuando llegue a casa le conté y mostré todo lo que pasó a Tsubaki para que me aconsejara como acercarme a él. Al final decidimos que la primera en acercarse a él como amiga fuera yo al ser mi idea. Pero con el pasar de los días ambas nos hicimos amigas de él.
Me concentré tanto en mis recuerdos y pensamientos que al tomar conciencia de mí alrededor note que ya estábamos del otro lado de la habitación donde se podía sentir el aura de Issei.
Aunque su aura está débil, aún más débil de lo que estaba a la hora de almorzar. En verdad se encuentra muy mal.
Justo cuando estaba por tocar la puerta, esta se abrió. Del otro lado pude ver a Issei que mantenía una mirada cansada, que pronto se vio mezclada con asombro.
Posiblemente ya suponía que no vendríamos, estábamos llegando tarde después de todo.
-M-Me alegra que pudieran venir… p-por favor pasen- Issei estaba algo nervioso, pero siempre mantuvo su tono amable y respetuoso.
Mí sequito se sentó en los sillones de la sala mientras mi madre, Tsubaki y yo nos sentamos en tres sillas que estaban ubicadas en frente del escritorio que alguna vez Rias ocupó.
-Muy bien, Issei-san… de que querías hablarnos? Que es ese asunto muy importante?- pregunto mí madre con un tono serio, pero tranquilo.
-Yo sé que nos hemos conocido formalmente como demonios hace poco… y que nuestro primer encuentro no fue del todo positivo. Pero quiero contarles algo, que me sucedió anoche.- el tono serio abundaba en la voz de Issei, algo realmente malo sucedió anoche… mala idea no mandar a mi familiar a vigilarlo.
-Que fue lo que te sucedió?- pregunte dejando ver un poco mi preocupación por él sin querer.
-Anoche Ruruko y su amiga Hanako fueron a mi casa a que les ayudara a estudiar literatura- voltee a ver a mi Peón, con asombro. No pensé que recurriría a Issei para estudiar.
-Al ser muy tarde, las acompañe a su casa. Después de eso quise volver a casa nuevamente para descansar… sin embargo, Ddraig me advirtió de que unos demonios renegados estaban persiguiendo a unas humanas. Decidí intervenir y comencé una batalla donde no salí muy bien parado y de no haber sido por su ayuda… posiblemente estaría muerto- justo cuando estaba por decir algo mi madre se levantó e inclino ante Issei.
-N-No tiene que disculparse por nada, Sara-sama… entiendo perfectamente porque lo hizo- Issei se adelantó a mi madre y dijo esas palabras que hicieron que mi madre levantara la mirada mostrándose asombrada.
Incluso yo lo estaba… no entendía cómo podía saber todo eso. Aunque si lo pensaba bien, posiblemente él lo haya deducido en gran parte.
-Y-Yo de verdad… lo lamento- pero a pesar de las palabras de Issei, mi madre continúo con su disculpa.
[Levante la mirada, Sara Sitri!] Incluso mi madre se asustó un poco por aquella repentina voz que pronunciaron esas palabras.
[Usted es una líder de clan, no de cualquier clan… como usted dijo, su clan ostenta el título de Príncipe! La líder de un clan con tal título jamás debe bajar la mirada frente a un demonio de clase baja!] Al seguir el sonido de la voz, pude ver que Sacred Gear de Issei estaba activo… eso quiere decir que esa voz es de… ?!
-Siempre olvidas presentarte… la voz que acaban de escuchar pertenece a Ddraig Goch, El dragón Emperador Rojo y uno de los dos Dragones Celestiales además de mi compañero y maestro- en verdad el alma de un Sacred Gear tenía la capacidad de manifestar su vos fuera de la consciencia de su portador?… es impresionante.
-Sera mejor que lo obedezca a partir de ahora, Sara-sama… de lo contrario siempre se lo recordara, y no siempre será de la mejor manera- Issei parecía saber mucho sobre los métodos de Ddraig-sama… parece que ya tiene experiencia en la zona.
-N-No te preocupes Issei-kun… claro que lo obedeceré- al parecer mí madre sintió el miedo en carne propia después de muchísimo tiempo… bueno, yo estaba igual.
Al girar la mirada un poco, pude ver que Tsubaki también estaba como nosotras.
-Como les iba contando… una vez que yo eliminara a uno de ellos y mi Rey terminara de eliminar al otro. Me encamine junto a las humanas; que son conocidas mías, hacia mí casa. Al estar fuera de ella… sentí un gran poder, algo que ni siquiera se comparaba al poder de mi Rey- podía ver como las manos de Issei temblaban, haciendo que me preocupara por él… jamás lo había visto tan atemorizado.
-Temía que yo fuera la presa de aquel ser… no quería poner el peligro a mi familia. Le pedí a esas humanas que entraran a casa y que no salieran de ahí para nada. No sé de donde saque tanto valor… pero decidí dirigirme hacia esa aura con el propósito de interceptarla. Pero fue una trampa, aquel aura logro emboscarme… Kokabiel me había atraído a su trampa- mi cuerpo se tensó al escuchar ese nombre… no puedo creerlo, Kokabiel? Uno de los líderes de los ángeles Caídos? Pero… por qué? Porque emboscar a Issei?
Mire de reojo a mí madre, viendo en ella asombro. Estaba tan sorprendida como mí reina o como yo.
-Me dio tres opciones… que me oponga, que huya… o que me una él. Me amenazo con lastimar a mi Rey y a mi familia- opciones?… Acaso esto es una trampa?! No… no, no lo es.
-Esto es una trampa, Sekiryuuttei?!- mi madre se levantó de su asiento estando histérica, Issei también se levantó pero él mostraba un comportamiento temeroso.
Es verdad… olvide que estaba débil. Si fuera una trampa el por lo menos hubiera esperado a estar a su máxima capacidad…
-Basta mamá! Primero escúchalo!- tenía que defenderlo, mi madre a veces era tan impulsiva como mi hermana.
-Sé que desconfía de mí ahora Sara-sama… pero solo razone un poco. Me han estado observando durante todo este tiempo y saben bien que siempre priorizo a mí familia. Además, no creen que si los fuera a traicionar, por lo menos me hubiera preocupado de estar al cien por ciento de mí capacidad?- mi madre mostro un rostro de incredulidad, parece que al pensar en eso volvió tomar consciencia del estado de Issei.
Mi madre sabía perfectamente que Issei protegía a su familia arriesgándolo todo. Incluso vimos cuando esos bastardos quisieron dañar a su madre, vimos como de un momento a otro de manera brutal y certera derribaba a todos esos sujetos.
-Lamento mi desconfianza Issei-san… tus palabras tienen mucha razón… en serio discúlpame-
-Recuerde lo que Ddraig le dijo…- mientras mí madre se disculpaba, trato de hacer una reverencia en modo de disculpa nuevamente. Pero Issei la detuvo haciéndole recuerdo de las palabras del Dragón Celestial.
-Un error lo comenté cualquiera, por lo menos usted piensa antes de actuar o por lo menos escucha a la razón. De ser una persona más impulsiva estoy seguro de que ya me habría atacado- a pesar de estar en peligro de muerte, siempre mantuvo esa sonrisa que transmite tranquilidad y confianza.
-Responderé a la duda que seguramente todos tienen. Kokabiel quiere reiniciar la guerra entre las tres facciones- el conflicto que dejo mal paradas a todas las facciones? Porque quiere reiniciar aquella guerra?
-Como les dije me dio tres opciones, pero yo voy a pelear aunque no los obligare a participar conmigo. Sé que debo pelear para proteger a esta ciudad… pero no quiero arriesgar a mi familia en el proceso, asi que los mandare a ellos lejos de aquí. Ustedes pueden hacer lo mismo con sus familias o huir al inframundo- en verdad estas dispuesto a sacrificarte por ellos? Sí que me faltaba conocer algo de ti… Issei.
-Un momento… recuerdo que Kokabiel menciono a alguien más. Menciono que la Hermana de Serafall me vigilaba siempre al igual que mi ama. Saben quién es Serafall?- a-así que K-Kokabiel le dijo a Issei que siempre lo he vigilado… q-que curioso.
Sentía mi rostro arder por la vergüenza, tengo que controlarme… o sino se dará cuenta.
-Serafall es la primera de mis hijas… supongo que ya sabrás quien es la tal "Hermana de Serafall, verdad?- en ese momento la mirada de Issei-kun se fijó en mí… inmediatamente desvié la mirada tratando de controlar mi rostro que estaba rojo por la vergüenza… juro que me vengare por esto mamá.
-Tengo una pregunta Issei-san… Kokabiel no me menciono a mí?- mí madre rápidamente cambio de tema, lo bueno es que Issei ya dejo de mirarme. Por lo menos hizo la pregunta que yo también tenía.
-No… no la nombró a usted…- en ese momento el rostro de Issei se tornó serio. Al parecer está pensando en porqué Kokabiel no nombró a mí madre, si es la demonio más fuerte en este territorio actualmente.
-No es algo de lo que debas sorprenderte demasiado, Issei-san… no siempre estuve al mando de este territorio, yo llegue al mando de este territorio solo después de que Rias-chan abandonara el mundo humano- conozco perfectamente a mi madre. Ella también se pregunta porque Kokabiel no la menciono, hay muchas posibilidades… solo espero que no sea alguna extremista.
-Hay algo más que tengas que decirnos? Obviamente debes considerar que después de contarnos todo eso, nos hicimos aliados, evidentemente hablo solo por mí- el rostro de Issei se relajó, parece que ahora está un poco más tranquilo.
-Yo también voy a ayudarlo, Issei-sempai!- voltee a ver a Ruruko, que estaba de pie mostrando firmeza en su decisión.
Uno a uno mis siervos se fueron ofreciendo a participar de la pelea contra Kokabiel, incluso Tsubaki se ofreció decidida. Al voltear al frente mostré una sonrisa al mirar a Issei.
Por supuesto que no voy a dejar que esta ciudad sea eliminada de la faz de la tierra… en este lugar hice mi primer amigo fuera de mi sequito.
-Al parecer… todos estamos dispuestos a participar- Issei mostro una sonrisa de alivio.
-Muy bien, Issei-san… que plan tienes?- mi madre pregunto eso, seguramente pensando en que Issei no tenía ningún plan.
-Bien, yo tenía la idea de entrenar juntos para mejorar entre todos y conocernos mejor… no soy un experto en combate cuerpo a cuerpo, la esgrima o la magia. A los que estén dispuestos a practicar, estoy dispuesto a aprender con ustedes- no es una mala idea, supongo que yo también puedo ayudarlo a entrenar.
-Si necesitas ayuda, con gusto te la daremos- ahora que lo pienso, no he dicho mucho en esta conversación… pero sé que dije lo suficiente.
-M-Muchas gracias…- se nota que está muy cansado físicamente… respira como si estuviera agitado. Creo que será mejor dejarlo descansar… aunque me pregunto si será buena idea dejarlo solo.
-Muchas gracias a ti, Issei… por confiar en nosotros con un tema tan importante, y abstenerte de luchar solo contra él- me levanté, y le dije eso con la intensión de dejarlo dormir… aunque seguía insegura con dejarlo solo.
-Issei-san… que te parecería ir a nuestra casa?- …
-… Como?- … eeeh?!
-Bueno… allí podrás descansar un poco sin tener que preocuparte, además hay una habitación donde podrás curar tu herida, no la curara al instante pero acelerara el proceso de regeneración- menos mal… pensé que mamá ya tenía otros planes.
Parece que Issei estuviera en un conflicto interno… al parecer está hablando con el Dragón Celestial.
-Bien… Ddraig dice que es una buena idea, pero tengo una condición… por favor protejan a mis padres mientras descanso- era algo evidente que no dejaría a sus padres sin protección.
-Por supuesto que sí, es más… los iré a buscar para que también se queden en mi casa. De esa forma no tendrás nada de qué preocuparte-
-Gracias…- Lo único que hizo fue sacar su celular y escribir algo en él. Evidentemente les está hablando a sus padres.
-Ya está… ya les avisé, asi no se asustaran cuando la vean aparecer- es evidente que se preocupa por sus seres queridos… no sé porque dude por un momento en que nos traicionaría.
-Bien… les parece si vamos caminando?- parece que ninguno tiene alguna queja… supongo que está bien.
-Okey… vamos a casa- dijo mí madre empezando a caminar hacia la salida junto a mis siervos.
Yo en cambio, decidí esperar a que Issei tomara sus cosas. Tsubaki imito mi acción.
Mi madre estaba adelante conversando animadamente con mis siervos que de vez en cuando volteaban a verme… me pregunto que les estará contando sobre mí.
Tsubaki y yo conversábamos sobre la escuela e Issei solo caminaba en silencio. De pronto él se detuvo mientras mantenía una mirada seria y miraba a todos lados.
Pude escuchar unos pasos suaves, aunque no sé de donde provienen exactamente. Al parecer alguien estaba corriendo, pero se notaba que era con dificultad.
-Rápido! Antes de que llegue a la esquina! Captúrela viva!- se escuchó a lo lejos con un tono muy molesto.
Voltee hacia donde venía aquella voz, y pude ver como una mujer salía de un callejón vistiendo solamente un vestido de dormir.
Tenía el cabello suelto y era de color plateado. Me costó reconocerla, pero era Grayfia quien parecía correr por su vida.
Pero cuando estaba a punto de pasar por un costado nuestro, Issei la detuvo. Fue allí donde pude ver su rostro… el cual mostraba un feo moretón y lágrimas.
-Grayfia-kaa-sama… que fue lo que paso?- rápidamente me di la vuelta para defenderla de quien sea que la persiga. Y para mi sorpresa frente de mí se encontraban soldados del ejército del Concejo Demoniaco… era evidente por la armadura que usaban.
-Entreguen nos a esa perra! Es una orden del concejo!- sorprendentemente mí madre alzo una barrera dimensional a nuestro alrededor, pronto pude sentir como su poder comenzaba a aumentar.
-Usted no puede desobedecer las órdenes del concejo Demoniaca, Sara Sitri- esa forma despectiva con la que llamo a mi madre… no me agrado para nada.
-Sé muy bien que no puedo ir contra el consejo demoniaco…- mí madre comenzó a dudar, en verdad va a dejar que esos bastardos se lleven a Grayfia-sama?
Poco a poco pude sentir el aura de Issei subir además de que el ambiente se ponía más caliente.
[Transfer]
-Akemi… Cuídala- al darme la vuelta junto a Issei había una chica de cabello rubio que llevaba una armadura plateada.
-De acuerdo…- fue lo que esa chica respondió mientras tenía a Grayfia en brazos.
-Tienes razón… ellos no pueden desobedecer las órdenes Consejo Demoniaco por que viven bajo la protección y las reglas de los Reyes Demonios-
-Pero sabes algo?… Yo soy una pieza libre, y a ojos de los Reyes Demonios no vivo bajo la protección ni órdenes de nadie- podía sentir la sed de sangre en el aura de Issei y que esta no paraba de aumentar a pesar de que este estuviera tan agotado.
Esto es malo para él y no voy a dejarlo pelear solo… no esta vez.
Comentarios:
Dark Night Discord: gracias por tu comentario, a mí también me gusta cómo va yendo. Hasta otro capítulo.
: no lleno, pero si son problemas que toman tiempo, especialmente al yo estudiar en una escuela técnica que demanda muchas matemáticas… y créeme odio las matemáticas. Perdón por no actualizar rápido, pero mejor tarde que nunca.
RobertoCS11: de verdad muchas gracias por tus palabras. Todavía no tenía esa visión sobre mi historia; que me comentaste, y ahora yo digo wow. Supongo que encontrarme con tantas temáticas sobre NTR (género que odio) y traición me ha impulsado a escribir esto.
Sé que no es perfecta, pero me esforzare en hacerlo lo mejor que pueda. Gracias por comentar, y hasta otro capítulo.
Elian Moreno: créeme que yo al leerlo de nuevo, también fangirlee. Sobre el incesto, si se maneja bien… me puede gustar.
Créeme que cuando aunque sea un lector dice que le gusta una historia, hace muy feliz a todos los escritores que nos damos el tiempo y gusto para hacerlas.
No he leído demasiadas historias de DxD en wattpad, como sabes, recién volví a esa plataforma en muchísimo tiempo XD.
Ahora que el virus llego a mi ciudad, solo saldré si es necesario. Gracias por preocuparte por mí, y tú también cuídate.
Hola a todos, espero estén bien y, como habrán leído, capítulo seguramente es uno de los más largos que tiene esta historia y evidentemente uno de los que tiene muchos más cambios.
Además pido perdón por atrasarme con el capítulo y bueno, fue por cuestiones personales que a ustedes no les llama la atención.
Espero les guste este capítulo, cuídense, quédense en casa, los quiero mucho y hasta otro capítulo.
EmiLiz15
