Habitación de Hotel – 10 Pm – Ciudad Kuoh

Kyouko estaba preparando la cena con ayuda de Akemi, mientras que Takeda estaba descansando después de limpiar un poco. Todo estaba en silencio, al parecer algo les incomodaba o les generaba curiosidad.

Ellos habían conocido formalmente a los otros demonios de la ciudad hace tres días. Conocieron a los Sitri, y a los demonios Desertores que Issei protegía esa misma noche.

-Akemi… t-tu sabes algo de la mujer a la que Issei defendió?- al final, Kyouko decidió preguntar esto al ya no poder tolerar aquel ambiente.

Ella sabía que la mencionada estuvo presente, pero no quería preguntarle esperando a que ella misma le contara.

-Muy poco… he escuchado pocas cosas cuando estuve con Issei- comento Akemi parando en lo que hacía.

-Podrías contarnos lo que sabes? Por favor- pidió la mujer peli castaña.

-Bueno… la primera vez que lo oímos mencionar algo sobre ella fue cuando lo acompañamos a hacer su primera guardia nocturna- comenzó Akemi haciendo un esfuerzo por recordar.

-Ellos solo hablaron un momento, sentimos que aquella mujer se preocupaba por Issei. Parecía como si se conocieran de antes. Oh! Recuerdo que se llamaba Grayfia- siguió la joven rubia.

-Que más sabes sobre ella?- pregunto Takeda uniéndose a la conversación.

-No sé mucho más, eso es lo más importante… sé que ella cuando huía estaba buscando a Issei, asi que supongo que sabe que él es un demonio- por más que pensaran, nadie se les venía a la mente.

-Ya llegamos!- Hikaru anuncio su llegada. Ella y Akane habían ido a comprar algunas cosas que les faltaban para cocinar.

-Hikaru… trajiste todo?- pregunto Kyouko acercándose a la entrada para recibir lo que su amiga había traído. Llevándose la pequeña sorpresa de encontrarse a Sara.

-Lamento aparecer de improvisto, está mal que nos quedemos a cenar?- dijo Sara esperando afuera a una confirmación.

-No, para nada… por favor, adelante- respondió Kyouko invitándola a pasar.

Al estar ya adentro, Sara se ofreció a ayudar en la preparación de la comida. Ofrecimiento que no fue rechazado. Todo estaba en silencio, la familia Hyoudou quería saber más acerca de la mujer a la que Issei defendió, pero no quería forzar a Sara para que les cuente.

-Disculpe Sara Sitri… como esta aquella mujer a la que Issei defendió? Ya se fue a su casa?- al final la pregunta la hizo Akemi, que ya estaba harta de aquel silencio incómodo.

-Oh, emm…-

-Akemi, mi nombre es Akemi- la joven rubia se adelantó a las palabras de Sara y se presentó.

-Esa mujer también, viene aquí… claro, si no es ninguna molestia- revelo Sara sorprendiendo a los residentes de la habitación.

-Ella se encuentra bajo nuestro cuidado, y se dirige hacia aquí con mis hijas Sona y Tsubaki- siguió Sara estando bastante nerviosa, después de todo no había organizado como ella hubiera querido aquella "reunión".

-L-Lamento que todo esto fuera de improvisto, p-pero no supe buscar otro momento- la faceta confiada de Sara se estaba derrumbando por completo dejando que el nerviosismo se apodere de ella.

-No importa… la verdad, nosotros también queríamos saber más de lo que ocurrió ese día- dijo Kyouko no queriendo que Sara se sienta incomoda y decida irse sin contestar sus preguntas.

-No nos importa tener un par de invitados más- aporto Takeda contribuyendo a que la matriarca Sitri se calmara.

-G-Gracias…- Sara agradeció la cortesía de la familia Hyoudou y sus palabras para tranquilizarla.

En ese mismo momento, tocaron la puerta buscando permiso para entrar. Al abrirla se podía ver a Souna, Tsubaki y Grayfia vistiendo atuendos casuales.

-Bienvenidas, pasen- Kyouko fue quien las recibió y las invito a pasar.

Souna, al ver el estado de su madre supo que se había puesto algo nerviosa momentos antes de su llegada. Pero, por suerte, al parecer todo había salido bien.

-Buenas noches, disculpen la interrupción- se disculpó Grayfia en nombre de todos.

-No hay problema- respondió Kyouko sin darle más importancia a eso.

Grayfia se sentó en el sofá que había cerca. Sara la acompaño, para cuidarla de cerca.

-Sé que tienen muchas preguntas con respecto a mí. Por favor, no se contengan- la Maid peli plata se mostró amable y comprensiva. Ella ya sabía que los padres de Issei tendrían preguntas al igual que los amigos de este.

-Bien… quería comenzar con una pregunta sencilla- Kyouko hablo sin dejar de hacer la cena.

-Quién es usted?-

-Mi nombre es Grayfia Lucifuge, soy una demonio de clase suprema y esposa de Sirzechs Lucifer. Uno de los líderes del Inframundo- empezó a responder Grayfia de una sola vez y sin ningún reparo.

-Porque la estaban persiguiendo?- esta vez fue Takeda quien formulo una pregunta.

-Bueno… estaba en mí cuarto descansando y pensando en el futuro. Hasta que ellos aparecieron, soldados del concejo demoniaco. Mi esposo comenzó a tener con ellos, asi que no estaban ahí para protegerme- comenzó explicando Grayfia mostrando un rostro de temor.

Que la Reina más fuerte mostrara una expresión de miedo, molestaba a Sara. Pero no podía culparla, si hubiera estado en su mejor momento. Estaba segura de que Grayfia habría aniquilado a esos demonios.

-Querían capturarme, seguramente para manipular a mi marido. Pero querían lastimarme, tuve que huir por mí vida… y la de mí bebé- siguió Grayfia apretando con fuerza el vestido que tenía puesto.

-Por que busco a Issei por ayuda? Acaso los demás demonios no podían hacerlo?- la que dijo eso fue Kyouko, mostrando sin querer un tono molesto. Inconscientemente inculpaba a Grayfia por lo que le había pasado a su hijo.

-Tenía miedo y estaba débil… no sabía qué hacer. Si los demás demonios intervenían, serias castigados y posiblemente asesinados por el concejo. E incluso no me ayudarían, porque me odian- Grayfia sintió el sentimiento de Kyouko de una madre sobreprotectora.

-Issei y yo nos conocemos desde hace años. Yo lo conoci cuando apenas era un niño. Lo encontré llorando, cerca del centro comercial- con aquellas palabras, Kyouko y Takeda recordaron el día en que Issei se les extravió, y como un "Ángel" les había devuelto a su hijo. Enterarse que había sido un demonio, sí que les sorprendió.

-Pensé en él… y sentí que podía ayudarme. Les pido perdón por arriesgar la vida de su hijo… pero no supe que más hacer- dijo Grayfia mientras contenía sus lágrimas. Era verdad, ella había arriesgado a su "primer hijo" a pesar de que estaba muy herido.

-No debe disculparse, Grayfia-san… conociendo como es mi portador. Estoy segura de que él mismo se hubiera enfrentado a todo el inframundo por defenderla sin que usted se lo pidiera- comento Akemi, recordando como su portador había arriesgado su vida por defender a unas humanas que no conocía. Que después resultaran ser conocidas es otro tema.

-Asi que no debe disculparse… después de todo. El cuida de los que quiere- completo Akemi acercándose a Grayfia mostrando una cálida sonrisa, para después acariciar su cabeza.

Por alguna razón, Grayfia sentía ese contacto familiar. No era el mismo, pero de alguna manera lo sentía muy familiar.

-Por qué estaba débil?- pregunto Hikaru uniéndose a la conversación.

-Estoy embarazada de una niña. Pero… ella tiene una enfermedad, consume me magia demoniaca y mi poder. Si sigue asi… moriré y mi hija también- respondió Grayfia al borde del llanto.

Kyouko y Takeda podían comprender su dolor… sabían lo que se siente perder a un hijo, y no lo habían pasado una vez, sino tres veces. Ese dolor y tristeza horribles… no deseaban que nadie más lo sintiera.

-Lamento lo que dije… yo no quería hacerla sentir mal. Y Akemi tiene razón, Issei la hubiera defendido aun si no la conocía antes- se disculpó Kyouko, quien se sentía muy mal por sus palabras.

-Mi marido y yo, podemos entender ese temor… ese sentimiento. Nosotros perdimos tres hijos, hasta que llegó Issei- comento Kyouko dejando lo que estaba haciendo, para acercarse a Grayfia.

-Después de que perdiéramos al primero, tratamos de hacer de todo… Takeda me cuidaba al extremo y me consentía mucho- dijo Kyouko abrazando a Takeda, quien se había acercado para apoyar a su pareja.

-Pero aun así, no pudimos hacer nada, perdimos al siguiente. Y a la bebe que vino después de él… No pude soportar ese dolor, no pudimos…- Kyouko hasta ese punto estaba aguantando las lágrimas al recordar a aquellos pequeños que perdieron.

-Yo… Yo sé lo que se siente perder a un hijo… y no quiero que nadie más sienta ese dolor. Haré todo lo que pueda para ayudarle- Kyouko había compartido una historia muy dolorosa en su vida. Pero a pesar de todo, al final mostro una sonrisa, mientras se les escapaban algunas lágrimas.

-Estoy seguro de que Issei la ayudara… a que no comparta nuestro dolor- fue lo que dijo Takeda, para después abrazar a Kyouko y quedarse en silencio por un tiempo.

-Gracias… muchas gracias- fue lo que dijo Grayfia entendiendo porque ellos estaban tan desesperados por encontrar al pequeño castaño ese día.

Hospital de Kuoh – 10 am

Issei comenzaba a despertar, solo para darse cuenta de que estaba en la cama con Yami a un costado. Le pareció extraño, pues el recordaba que se había dormido en la silla a un costado de la ventana. Aunque luego se dio cuenta de que la joven de ojos ámbar seguramente lo llevo hasta allí.

Siendo muy cuidadoso, Issei se levantó de la cama y comenzó a estirarse. Se sentía bien poder dormir bien al fin. Estiro sus músculos, para luego sentir como la fatiga en ellos había disminuido, aunque todavía no estaba totalmente bien.

Se acercó a la ventana y sintió la calidad del sol en su piel. Por alguna razón se sentía muy tranquilo. Sintió como Yami comenzaba a despertarse, e inmediatamente recordó lo último que charlaron anoche.

Seguramente ella estaría algo distante por lo que dijo, asi que no podía esperar a que ella comenzara una conversación normal sin sentirse mal.

-Buenos días dormilona… como estas?- pregunto Issei mostrando un tono algo animado. Y no es que no lo estuviera, por fin estaba completamente recuperado.

Si le habían quedado cicatrices, pero lo importante era que ya podía moverse con toda libertad.

-B-Buenos días Ise…- aquella forma en la que lo llamo Yami sí que lo sorprendió, pero decidió dejarlo pasar. Después de todo, Asia fue la única que le dijo asi.

La joven rubia se frotaba los ojos, para después estirar su cuerpo. Tal y como Issei lo había hecho antes.

-Qué bueno es dormir bien, después de tanto tiempo…- comento Yami ya estando más despierta.

-Si… lo mismo estaba pensando- comento Issei mirando hacia la ventana.

Pronto escuchó como llamaban a la puerta, pidiendo permiso para pasar.

-Buen día Issei…- Grayfia estaba detrás de la puerta, junto con Sara, Souna y Tsubaki. Más atrás, sus padres, Hikaru, Akane y Akemi estaban yendo a paso lento.

-Buen día Grayfia- respondió Issei mostrando una sonrisa para luego abrazar a la mujer de cabellos plateados, quien correspondió el abrazo afectuosamente.

-Me alegra ver que ya estás bien…- comento Issei separándose de quien cuido de él cuándo más necesito ayuda.

-Lo mismo digo- la Maid, apretó la mejilla del castaño con aquellas palabras.

Kyouko vio esto desde lejos, y termino de aceptar las palabras de Akemi. Issei hubiera hecho todo para salvar a Grayfia, incluso si eso significaba arriesgar aún más su integridad.

-Te trajimos el desayuno… de seguro tienes hambre- comento Sara no queriendo quedarse atrás.

-Muchas gracias, Sara-sama- agradeció el castaño el buen gesto de la matriarca Sitri. Sara se había encargado personalmente de que Issei tuviera una habitación con buen espacio. Asi que no tendrían problemas para entrar todos ahí.

Después de unos saludos, abrazos y besos por parte de los recién llegados al hospital hacia Issei, el desayuno comenzó. Issei estaba tomando un chocolate caliente al igual que Akane, Akemi y Yami, como unos niños.

Sona y Tsubaki no se quedaron atrás y ellas también desayunaban lo mismo que los anteriores. El resto de los adultos estaban tomando un café o té verde.

Issei estaba contento, podía disfrutar de aquel momento de paz y calma. Sabiendo que la gente a la que quería estaba a salvo… por el momento. Cuando aquel pensamiento invadió su mente, su sonrisa desapareció.

-Issei… quería hablarte de algo muy importante- hablo Sona llamando la atención de Issei, sacándolo de sus pensamientos.

-Qué sucede, Souna?- pregunto el castaño estando interesado en el tema.

-Sabes que después de la disolución del "Trío Pervertido", se han empezado a notar situaciones que antes no veíamos por estar tan interesados en ustedes. Sabes que hay amenazas físicas y verbales hacia los alumnos- Comento Souna, teniendo la atención, inconscientemente, de todos en la habitación.

-Sí, recuerdo haberme entrometido una vez. Cuando Ryoga amenazo a Hanako- contó Issei ese pequeño incidente, de hace ya días.

-Eso me lleva a preguntar. Cómo están?- consulto el castaño refiriéndose a Jun y Hanako.

-Ella están bien, dijeron que vendrían a visitarte después de la escuela… también hable con ellas anoche después de llegar a casa. Sabía que algo andaba mal, gracias por defenderlas- agradeció Souna.

-No te preocupes, luego se los contare. Volvamos al tema principal- Issei miro a sus padres, Hikaru y Akemi para después volver al tema principal.

-Tsubaki y yo, pensamos en crear un nuevo club. Para ser más específicos, un Comité Disciplinario- aquella ultima parte le llamo la atención de sobre manera. Había leído sobre eso en mangas, también sabía que había eso en otras escuelas. Pero nunca espero que lo implementaran aquí.

-Su cede será el viejo edificio escolar y quiero que tú, seas el presidente- aquella última declaración si lo tomo por sorpresa. El imaginaba que Souna le pediría ayuda para limpiar el viejo edificio, no que asumiera un puesto tan importante.

-Creo que te olvidas de algo importante, Souna… no tengo una buena reputación en la escuela, no soy el más indicado para asumir ese cargo- ante la respuesta de Issei, Souna confirmo que Issei desconocía los rumores que circulaban.

-Issei… sabes perfectamente que en la escuela los rumores se expanden muy rápido- esta vez, fue Tsubaki la que hablo.

-Sí, lo se… y es por eso que trato de cuidar lo que digo o lo que hago- Issei estaba muy confundido, a que se refería Tsubaki con lo que acababa de decir.

-He oído que ayudas a las chicas de primero con sus materias. Ellas dicen que eres muy atento, amable y paciente cuando explicas. Esos rumores llegaron a oídos de las chicas de segundo, que no dudaron en considerarte alguien atractivo. Para que los rumores lleguen a las chicas de tercero… es algo muy grande- aquellas palabras pusieron serio a Issei. No pensaba que por ayudar a chicas que recién habían ingresado se crearían tantos rumores.

Aun recordaba que la primera que a la que ayudo fue Ruruko, luego ella trajo a Hanako. Y luego vinieron más. Ahora comprendía quienes habían comenzado todo.

-Ahh… estas segura de esto Souna? Sabes que algunas ya me "perdonaron", pero hay otras que no. Estas segura de que aceptaran esto, asi como asi?- Issei estaba serio al decir estas palabras. Él sabía perfectamente que muchos no estarían de acuerdo con que él sea el presidente del Comité Disciplinario.

-Estoy segura- sentencio Souna mirando a Issei de la misma manera.

-Bien… confió en ti- el castaño término por aceptar, antes de volver a tomar a un sorbo de su desayuno.

-Necesitas un símbolo para usar como una banda en el brazo. Esto lo usaremos tanto el Comité Disciplinario como el Concejo Estudiantil… nosotros tenemos lo que ira en nuestra banda. Debes pensar uno para el Comité- Issei vio como la postura de Souna, indicaba que esperaba una respuesta inmediata.

El, por su parte, tomó una posición. Luego miro a la pequeña Akane que le jalaba la manga llamando su atención y que parecía estar muy interesada en el tema. O el poco tema que había logrado entender.

-Tienes alguna idea?- dijo Issei con una sonrisa amigable en el rostro mientras que con un pañuelo le limpiaba algunas migas y manchas de chocolate que tenía ella en la cara.

-Bueno, cuando Ishei-chan está presente, siento que hay un ser muy grande- dijo la pequeña Akane de forma inocente mientras que, cuando decía la última parte, extendía los brazos a los costados de su cuerpo, de forma muy linda.

-Muy, muy grande! Como un Dragón!- dijo Akane emocionada. Issei sonrió ante las palabras de la pequeña, un dragón.

-Muy bien Akane-chan! Es una muy buena idea!- dijo Issei levantándole el pulgar a la pequeña Akane, ella se confundió por aquella acción, así que tomo la mano de Issei y la coloco suavemente sobre su cabeza. Issei captó inmediatamente que Akane quería que le acariciaran la cabeza.

-Ella lo dijo, Souna. Será un Dragón de color escarlata- dijo Issei de forma tranquila.

-Bien… luego seguiremos hablando de los detalles y las reglas que se van a tener dentro del Comité- una vez Issei y Souna llegaron a un acuerdo, esperaban seguir con un desayuno normal, pero esta vez fue Sara quién lo interrumpió.

-Bien… yo también quería proponerles algo. Kyouko-san, Takeda-san y Hikaru-san… les gustaría trabajar en la escuela, para estar más cerca de su hijo?- pregunto Sara, ya consciente de que los padres de Issei habían sido despedidos, pero estaba fingiendo que no sabía nada. En ese momento los tres adultos mencionados se miraron, y sonrieron.

-No gracias… no queremos ser unos aprovechados- respondió Kyouko en nombre de todos, y ninguno se mostraba en desacuerdo. Sara se mostró muy sorprendida, pues pensaba firmemente que aceptarían.

-Hay alguna razón más concreta?- pregunto Sara aun insistiendo.

-Bueno… no nos sentimos bien recibiendo algo que no nos costó nada en conseguir- respondió Takeda, que era apoyado por Kyouko y por Hikaru.

-No digan eso, han sacrificado mucho por su hijo, se lo merecen… incluso usted señorita Hikaru que incluso quiso dar su vida con tal de proteger a su hija. Pusieron todo en juego, por proteger a los que en verdad aman- argumento Sara, insistiendo a que aceptaran el cargo.

Los padres de Issei e Hikaru se mostraron dubitativos ante tal pregunta y, por impulso miraron a Issei el cual estaba tomando un sorbo de su chocolate. Este vio las miradas de sus padres y su segunda madre. Sentía que buscaban una respuesta en él.

-Antepusieron mi seguridad y la de Akane antes que sus propios intereses. Por qué no?- soltó el joven Sekiryuuttei mientras evitaba que la pequeña Akane se ensuciara.

-Muy bien, aceptamos- todos que se mostraban de acuerdo con la respuesta. Y Sara se sintió más tranquila.

Luego de eso el desayuno siguió normal, con charlas y anécdotas graciosas.

Sara había dicho que la ceremonia para anunciar a los nuevos profesores y el nuevo Comité Disciplinario se haría el viernes, después de una reunión de padres que se llevaría a cabo el día miércoles. El comité, comenzaría a ejercer la semana que viene.

Hikaru quería que su pequeña hija también tuviera una buena educación, por esa razón había decidido que el día de mañana iría a inscribirla a un jardín preescolar.

Ahora Issei, acompañado de Sona y Tsubaki se encontraban en la azotea del hospital charlando amenamente.

-Oye, Issei- hablo la pelinegra llamando la atención del joven castaño, que estaba hablando con Tsubaki.

-Que pasa Souna- hablo el castaño usando el nombre de humano de Sona.

-Quería preguntarte, si está bien que Yura sea tu vicepresidenta, claro si así lo quieres- dijo Souna mirando a Issei, estaba mirando el cielo. Este no había notado cuando un círculo mágico de transportación apareció detrás.

-Tsubasa Yura? La chica linda de pelo azul de tu séquito, no? La que ocupa el puesto de torre, verdad?- a Souna le pareció un poco raro que Issei llamará a Yura "chica linda", pero se le pasó al ver quien había aparecido detrás de Issei.

-Ch-Chica li-linda…?- al escuchar esa voz el castaño se dio la vuelta y allí, se encontraba una chica de cabello azul, que estaba vestida con el uniforme femenino de la Academia Kuoh, y además tenía toda la cara roja de la vergüenza.

Esta chica era Tsubasa Yura, que había escuchado cada palabra de Issei al mencionarla. Issei tardo un poco, pero logro reconocerla, y su rostro también se puso del color de un tomate.

-Y-Yo lamento si te incomode… solo que no hablé ni una sola vez contigo y, por esa razón no te recordaba bien y no pude evitar nombrarte de esa forma- dijo Issei mientras hacía una reverencia, en modo de disculpa mientras estaba muy nervioso y preocupado por recibir un golpe de ella. Ya que si había acertado y Tsubasa era una torre, recibir un golpe de ella le dolería por los próximos mil años.

-E-Esta bien… no hay problema- Yura todavía estaba algo roja, pero entendía que era verdad lo que Issei decía. No habían hablado nunca.

-M-Me mandó llamar Sona-sama?- pregunto la joven de cabello azul mientras aún seguía algo avergonzada.

-Asi es… pero aun no me han respondido- dijo Souna, viendo a Issei. Este ya se había tranquilizado.

-No tengo ningún problema Souna… pero ella tiene que estar de acuerdo también- respondió Issei mirando a la joven de cabello negro y lentes rojos.

-Tsubasa… te gustaría ayudar a Issei y ser la vicepresidenta del Comité Disciplinario?- la mencionada abrió los ojos por la sorpresa.

-Si! Me encantaría!- ella acepto emocionada porque sería un nuevo reto para ella. Tenía una pequeña idea de en qué consistiría el comité disciplinario gracias a las mangas y animes que veía.

-Bien, entonces está decidido!- Anuncio Souna mostrando algo de tranquilidad. Esperaba que el Comité funcionara, para no tener que recurrir a otras medidas.

Inframundo – Castillo Lucifer

Sirzechs estaba furioso, hace tres días su esposa desapareció y él se acababa de enterar. Sus padres habían preferido no decirle para no distraerlo de su trabajo como gobernante del inframundo.

Esto provoco que Sirzechs se peleara con sus padres y este quedara en malos términos con ellos, por ahora.

Actualmente, acababa de mandar a toda una legión de demonios a buscar a su esposa Grayfia. Sabía que había sido secuestrada por los rastros de magia en la habitación donde descansaba la Reina de Hielo de la Devastación, además de indicios de pelea.

Pero su enojo era opacado por su angustia y preocupación por el bienestar de esposa y de su bebé. No sabía porque, pero esperaba que su esposa haya logrado defenderse de sus cazadores, y que el Sekiryuuttei la haya salvado.

Es lo que creía y quería creer, no quería pensar nada malo… no quería ni pensar que clases de bastardos hayan querido vengarse de él, utilizando a su esposa. Aunque tenía sus sospechas.

-Por favor… que este a salvo- pidió Szirsechs a los cielos del inframundo, esperando que su suplica sea escuchada.

Mundo Humano – Viernes – Academia Kuoh

El joven castaño ya estaba de vuelta en la escuela. Había sido dado de alta el día miércoles al ya no poder soportar estar más tiempo ahí. El día de ayer no había ido para mantener un poco las apariencias y, aunque era viernes, decidió ir a la escuela.

Fue llenado de preguntas a penas ingreso, y fue ahí donde se dio cuenta de que lo que decía Souna era verdad. Las chicas de primero a las que había ayudado se mostraban muy preocupadas y felices de volver a verlo.

Incluso una chica llego a abrazarlo, irremediablemente tuvo que fingir dolor. Pero no negaba que se sintiera algo bien ser tratado de otra manera que no fuera discriminativa.

Logro separarse del cumulo al decir que las clases estaban por empezar. No entendía como era que Kiba lograba soportar toda esa atención todos los días. Apenas estuvo unos minutos, pero ya se sentía muy incómodo.

Al pasar las horas y encontrarse con una hora libre, Issei estaba charlando con Kiryuu de cosas amenas. Estos dos se habían vuelto amigos hace poco. Y trataban de conocerse un poco más. Issei estaba sentado en la silla, y Kiryuu estaba sentada en la mesa de este.

-Sabes, estoy contenta- comento Kiryuu mientras hacía algo con su celular.

-Por qué?- pregunto el castaño estando interesado en la felicidad de su compañera. Pues no era común que mostrara aquella sonrisa que tenía en el rostro.

-Por qué? Solo mira esto!- la joven de trenzas le mostro a Issei su página, en especial un artículo titulado "Los fetiches más raros!: Esta vez honoríficos"

-Ese es el artículo de cuando me llamaste "Issei-kun" "Issei-sempai" "Issei-san" y "Onii-chan"- afirmo el castaño mirando la gran cantidad de comentarios y like's que tenía el artículo.

-Si! Y es el que más le ha gustado a la gente hasta ahora!- Kiryuu estaba muy emocionada.

-Felicidades, aunque me sorprende que hayas puesto directamente el nombre de todos. Pero bueno, hay chicos y chicas… asi que supongo que está bien- dijo el castaño, recordando que no cayó en ningún honorifico.

-Y todo es gracias a ti!- aquella afirmación sorprendió a Issei de sobremanera y miro incrédulo a la joven castaña.

-Es verdad, mira!- dijo Kiryuu mostrándole al castaño que su sección era la que tenía más like´s.

-Wow… si te soy sincero no sé qué más decir. Aunque en realidad me pregunto el por qué- Issei mostraba una expresión de incredulidad en su rostro para después sacar su celular y comenzar a jugar.

-Si te soy sincera, pensé que ibas a ver quiénes le habían dado me gusta a la publicación- dijo Kiryuu para volver a sus cosas.

-Nah… no me importa mucho la verdad- conto Issei que trataba de concentrarse en aquel juego.

-Oye, Issei… cambiando de tema. Que paso en verdad entre tú y tu antiguo club? Me refiero a… te hicieron algo?- aquella pregunta llamo la atención de Issei, que había sido tomado por sorpresa. Pero no solo de él, sino también de todo el salón.

-Bueno… no es un tema del que me guste hablar. Aunque te puedo asegurar que no me hicieron nada malo- la pregunta de Kiryuu fue muy repentina… pero era una pregunta que tendría que responder tarde o temprano.

-Vamos, sabes que no es todo! Cuéntame!- Issei debía admitir que la joven castaña podía ser muy insistente cuando quiere. Si llego a molestarlo durante una semana para llamarlo con todos los honoríficos que existían, sabía que no pararía de molestar.

-Bueno… si tanto quieres saber. Yo me enamore de verdad de Rías Gremory- todos se sorprendieron al oír eso, pues solo pensaban que Issei se había unido a ese club por los maravillosos y lujuriosos cuerpos de Akeno y Rias.

El castaño era consciente de que todos los presentes en el salón de clases lo estaban escuchando y la verdad… no le importaba.

-Con el tiempo, algo que parecía imposible se hacía realidad. Ella se estaba haciendo más cercana a mí… mi esperanza de que se fijara en mi era enorme, pero no mi confianza- Issei mostraba una sonrisa melancólica al contar eso.

-Cada día me ilusionaba más. Hasta que descubrí que estaba comprometida… yo pude entrometerme. Crear rumores, cosas que haría una persona celosa. Pero… de que serviría?- los chicos y las chicas del salón comprendían un poco el sentimiento que explicaba el castaño, incluso ellos harían esas cosas.

-Ambos se amaban de verdad. Ella era feliz cada vez que lo veía… y yo quería que fuera feliz incluso si yo no podía acompañarla. Luego de enterarme de eso me aleje de ellos… cuando les dieron la beca para estudiar en Europa a todo el club, yo me negué. Porque sabía que si la acompañaba… solo me ilusionaría más, en algo que era imposible. Eso fue lo que paso con ellos, Kiryuu- la joven se mostraba seria después de escuchar al castaño. No esperaba una respuesta asi… nadie se esperaba una respuesta asi.

-Si me disculpas… debo tomar un poco de aire- Issei se levantó de su asiento para salir del salón.

-Lamento haberte hecho recordar esos tiempos- dijo Kiryuu sintiéndose mal.

-No es necesario, no es tu culpa… fue mía. Por pensar que alguien como yo… podría estar a la altura de una persona como ella- dijo Issei mirando a su compañera con una sonrisa triste.

Aquellas palabras dolieron muchísimo. Las personas que estaban en el salón de clases se sentían algo mal por Issei. Pero la que se sentía peor era Kiryuu, ella pensaba que había abierto una vieja herida de su amigo.

Demoro un tiempo en meditarlo, pero al final decidió buscar al castaño para pedirle perdón. Aunque no fue sola, Kaori y Yui la siguieron de cerca.

Issei por su parte estaba en el club de música. Estaba ahí porque una de los miembros debía ir al baño pero no podía dejar el salón cerrado, ya que su presidenta llegaría en cualquier momento.

Al ver al castaño caminar por los pasillos, ella le pidió si podía cuidar el salón solo por unos minutos, a lo cual este acepto sin ningún problema.

-Bueno… solo son unos minutos- de pronto, un instrumento llamo su atención. Una guitarra. Los recuerdos de su abuelo cantándole a su abuela vinieron a su mente muy fugazmente.

-Debería intentarlo?- pregunto Issei al aire.

[Por qué no? Al menos veras si eres bueno o no] Respondió el Dragón Celestial animando a su compañero, ya que también sentía curiosidad.

-Si, por qué no? Sera divertido- Akemi también apoyo a su portador.

-Bueno… supongo que es un si unánime- dijo el castaño tomando la guitarra.

-A ver… creo que ya se con cual canción probar. Sera un poco repetitiva… pero al menos, es fácil- comento el castaño para sí mismo.

Kiryuu, Yui y Kaori buscaban a Issei por los pasillos siendo su mejor ayuda la vista, pues no podían gritar. Ya que algunos alumnos estaban teniendo clases.

De pronto, Kiryuu escucho la voz de Issei a lo lejos. Y comenzó a caminar rápidamente en esa dirección siendo seguida por Murayama y Katase.

A medida que se acercaban más podían oír como alguien practicaba unos acordes con una guitarra.

Al llegar, se asomaron por la puerta del club de música y ahí pudieron ver a Issei, que parecía estaba a punto de tocar algo.

Sentían curiosidad, asi que esperaron a ver si en verdad tocaba algo.

Shiloh Dynasty ft Timmies - Again

Baby, oh, if I had a money, love

(Nena, oh, si tuviera el dinero, amor)

Would that make you love me?

(Eso haría que me ames?)

Would that make you love me? oh, oh, oh

(Eso haría que me ames? Oh, oh, oh)

Baby, oh, if I had a money, love

(Nena, oh, si tuviera el dinero, amor)

Would that make you love me?

(Eso haría que me ames?)

Would that make you love me? oh, oh, oh

(Eso haría que me ames? Oh, oh, oh)

Again, again, love ; Again, again, love x8

(De nuevo, de nuevo, amor x8)

Baby, oh, if I had a money, love

(Nena, oh, si tuviera el dinero, amor)

Would that make you love me?

(Eso haría que me ames?)

Would that make you love me? oh, oh, oh

(Eso haría que me ames? Oh, oh, oh)

Baby, oh, if I had a money, love

(Nena, oh, si tuviera el dinero, amor)

Would that make you love me?

(Eso haría que me ames?)

Would that make you love me? oh, oh, oh

(Eso haría que me ames? Oh, oh, oh)

Baby, oh, if I had a money, love

(Nena, oh, si tuviera el dinero, amor)

Would that make you love me?

(Eso haría que me ames?)

Would that make you love me? oh, oh, oh

(Eso haría que me ames? Oh, oh, oh)

Again, again, love ; Again, again, love x4

(De nuevo, de nuevo, amor x4)

Baby, oh, if I had a money, love

(Nena, oh, si tuviera el dinero, amor)

Would that make you love me?

(Eso haría que me ames?)

Would that make you love me? oh, oh, oh

(Eso haría que me ames? Oh, oh, oh)

Las tres entendían perfectamente el inglés, y teniendo en cuenta lo que les habia contado antes. Las tres se sentían muy mal por el castaño. En especial Kiryuu, la verdad era que ella había hecho esa pregunta para publicar una nota especial sobre Issei, y ahora mismo se estaba arrepintiendo muchísimo.

-Disculpen…- la joven miembro del club de música ya había vuelto y se acercó a hablar con Issei.

-Muchas gracias, sempai!- agradeció la joven haciendo una pequeña referencia.

-No fue nada… supongo que debo volver a clases- menciono el castaño mirando la hora en su celular. Ya estaba por comenzar el siguiente modulo, asi que ya era tiempo de volver.

Estaba feliz por poder tocar algo, aunque sea una canción corta como la que canto.

Al escuchar eso, las tres chicas corrieron rápidamente hacia el salón, con la esperanza de no ser vistas por el castaño. Aunque Kiryuu tuvo que secarle las lágrimas que se le estaban formando por el remordimiento que tenía.

No paso mucho tiempo para que Issei volviera al salón de clases, aunque al entrar vio que todos los alumnos de adentro lo observaban. Esta vez decidió pasar de eso, y dirigirse directamente a su asiento.

-Issei... y-yo, quiero d-disculparme por haberte he-hecho recordar…- las lágrimas empezaban a escapársele a Kiryuu que no podía contenerse. Había demostrado ser una mujer muy fuerte, pero nunca se había metido con los sentimientos de los demás. Y hacer eso sin querer con Issei, hacía que el remordimiento la carcomiera.

-No es necesario…- Issei se levantó de su asiento y seco las lágrimas de Kiryuu con un pequeño pañuelo que tenía.

-Las cosas pasan por una razón… no debes ponerte asi- trato de animar Issei mostrando una sonrisa sincera con la intensión de contagiarle ese mismo sentimiento a su amiga.

-Vamos Kiryuu, no voy a odiarte solo porque accedí a contarte algo. Sería tonto- la joven ya estaba más tranquila y escuchaba las palabras de Issei.

-Vamos! De seguro están esperando un artículo que supere al anterior, no puedes decaerte asi- al parecer esas últimas palabras si habían alentado de sobremanera a la joven de lentes.

-Ya verás Hyoudou! El próximo articulo será mejor que el anterior! Te lo prometo- La joven mostro energías renovadas al decir estas palabras.

-Eso espero Aika- respondió Issei mostrando una sonrisa. Para luego ver como la mencionada salía corriendo del club, seguramente en busca de su computadora.

-Ahora, no me queda duda de que has cambiado…Issei- dijo Murayama con una sonrisa en el rostro.

-A mí tampoco- siguió Katase viendo a Issei amablemente.

Ningún alumno dudaba de Issei, confiaban en que había cambiado totalmente después de ver esa escena.

-Gracias… Yui, Kaori- dijo Issei devolviéndole la sonrisa a ambas.

En ese momento, el profesor de turno entro por la puerta y se dio inicio a su clase.

-Quiero darles una información alumnos, antes de que se retiren. La directora solicito la presencia de todos en el gimnasio de la escuela para dar un importante mensaje, relacionado con la reunión de padres que hubo hace dos días- dijo el Profesor antes de seguir con su clase

"Oye, Ddraig… tengo que preguntarte algo muy importante" dijo Issei de forma seria.

[Claro compañero… pregunta] en ese momento, Issei estaba anotando lo que el profesor había puesto en el pizarrón.

"Es sobre lo que paso el otro día… que es lo que me pasa Ddraig? Sucumbo ante mi odio y siento que pierdo el control" mientras el profesor empezaba a explicar lo que había anotado, Issei seguía hablando con Ddraig.

[Tu Dragonificacíon es acelerada debido a que sacrificaste tu brazo y tu ojo por poder. Independientemente de mí, tú eres un dragón único. Los dragones pueden caer… dejarse llevar por el odio y el rencor. Se convierten en dragones malignos] Issei escuchaba atentamente las palabras de su amigo manteniendo una expresión pensativa.

[Si sigues asi, terminaras convirtiéndote en un Dragón Maligno… un ser carente de sentimientos más allá del odio y el rencor. O peor aún… activaras el Juggernaut Drive] Aquellas últimas palabras llamaron la atención del castaño.

"Juggernaut Drive… que es?"

[Es un mondo que se activa mediante un cantico… cuando lo completas tienes el poder suficiente para matar y sobrepasar a todos los dioses excepto a los definitivos. Pero consume tu longevidad de manera acelerada] explico el dragón mientras era escuchado tanto por Issei como por Akemi.

[Terminaras asesinando y destruyendo todo lo que se te cruce… incluso a tus seres queridos. Hasta que mueras irremediablemente]

"Ya veo… entonces deberé aprender a templarme. Antes de que lastime a mi familia"

-Issei… sé que no es un buen momento. Pero he descubierto que tienes 8 sellos de poder en tu cuerpo. Te limitan- hablo Akemi cambiando de tema.

"Si, mi rey me los colocó antes del Rating Game contra el Phoenix. Tengo que ir a que me los saque. No encierran todo mi poder y posiblemente no sea problema… pero si resulta algo incómodo" Issei había descubierto esto hace tiempo. Tenía pensado ir al inframundo a que su rey le quitara aquellos sellos. Pero pasaron muchas cosas…

-Rias… como estarás?- pregunto Issei mirando a la ventana con una sonrisa melancólica, esperando que su Rey se encuentre bien. No se dio que cuenta que sin querer hablo en voz alta, llamando la atención de todos sus compañeros y del profesor.

Sus compañeros se dieron cuenta de que Issei estaba en su propio mundo, y decidieron no molestarlo. Por su parte, el profesor, también decidió no decir nada.

Había hablado recientemente con la directora sobre lo que le había pasado la semana pasada al castaño, y decidió dejarlo pasar esta vez.

Inframundo

En un castillo deteriorado en las tierras lejanas del Inframundo sin explorar, se podía ver a un joven de cabello blanco y traje de sacerdote caminando por aquel lugar.

Al parecer estaba dirigiéndose a encontrarse con alguien, pues tenía una mirada ansiosa y llena de orgullo. Sin siquiera anunciarse, el joven abrió la puerta de un gran salón.

En el medio de este, se encontraba un trono. Que era ocupado por una sombra que sostenía una copa en su mano.

-Muy bien Freed… dame tu informe. Alguna novedad?- aquella sombra se levantó del trono revelando a Kokabiel, que miraba seriamente al chico que acababa de nombrar.

-Por supuesto que sí, Jefe! Es más… ya tengo 4 en mí poder! Las exorcistas fueron una molestia al principio… pero nada que no se arregle con una pequeña "discusión"- Freed abrió su traje, dejando ver cuatro espadas de color dorado con diferentes formas. Algunas de estas, manchadas de sangre.

-Muy bien. El obispo Galilei? Ya sabe cómo unirlas de nuevo?- pregunto Kokabiel evidenciando un gran disgusto en las acciones de Freed, más sin embargo las dejaría pasar.

-La ayuda que hemos recibido de arriba ha sido muy buena Kokabiel-sama… pero hay un problema, necesitamos una espada más- aquel obispo nombrado dijo esto mientras entraba a la habitación, posicionándose delante de Freed.

-Acaso eso es un problema?… Iré a buscarla!- dijo Freed emocionado por lo que esperaba fuera su próxima cacería y derramamiento de sangre.

-Lo que sucede, Kokabiel-sama, es que las espadas que nos faltan son Mimic, Destruction y Ruler… Esta última esta desaparecía hace siglos, no hay pistas sobre su ubicación. Y las otras dos están siendo portadas por dos exorcistas, que están siendo encubiertas por la iglesia. No sabemos su ubicación, y cuando logramos rastrearlas ellas ya se habían ido hace tres días- Kokabiel no pudo evitar poner una cara de fastidio.

-No será problema obispo! Yo me encargare de encontrarlas y darle una charla convincente para que me entreguen sus espadas!- Kokabiel un poco molesto por la actitud de Freed decidió convocar un círculo mágico que mostraba el cielo nocturno del mundo humano.

Kokabiel, tenía la habilidad de leer el futuro con las estrellas. Aunque no siempre eran precisos. Por eso no confiaba en ellas del todo. Pero para esta ocasión, necesitaba una respuesta rápida.

-No es necesario que las busquen por el mundo… llegaran a Kuoh en dos meses más o menos- revelo Kokabiel mientras cerraba aquel círculo mágico.

-Oh! Entonces… tal vez buscaran la ayuda del Sekiryuuttei?- Galilei logro determinar eso, después de escuchar que el Sekiryuuttei ya estaba despierto.

-Bah! Ese asqueroso dragón no es lo suficientemente fuerte como para protegerse a sí mismo. Los de la iglesia son unos estúpidos!- declaro Freed con mucha confianza. Kokabiel no dijo nada.

-Bien… entonces supongo que no hay problema alguno- dijo Galilei antes de proceder a retirarse, siendo seguido por Freed.

-Sigue con ese pensamiento Freed… y algún día te desfiguraran el rostro- sentencio el Cadre de diez alas, antes de sentarse nuevamente en el trono.

-Si… seguro- respondió Freed irónicamente antes de retirarse.

Una vez solo. Kokabiel se mantuvo en silencio pensando en el futuro que había visto. Agito la cabeza para sacarse esos pensamientos de la mente, y luego concentro su mirada en la copa que tenía.

-Pronto, mi amor… pronto hare que paguen todo lo que hicieron! Todo…-

Comentarios:

: Hola, es bueno estar de vuelta, no con la constancia de antes pero… algo es algo. Y es mejor a nada. Lo del cap, no es nada… solo me gusta compartir lo que escribo y cuídate tu también.

Guest: vaya, ojala me topé con alguna porque la verdad hasta no lo he hecho. Y yo creo que para que sea de culto primero tengo que terminar el fic… por lo menos para mí sería requisito mínimo XD. Cuídate y tal vez nos leamos en otro cap, no sé.

Leo L. DarKnight: Okey, yo te esperare en el final. Aunque yo creo que la frase seria, "Okey, hagamos esto una última vez"

Nocturno1964: Muchas gracias por leer mis historias, de verdad. Muy poca gente lee 45 capítulos. Lo de la historia anterior, la releí y ya no encontraba como continuarla. Además, de que en parte me deje influenciar por unos lectores y la historia ya no era lo que yo quería, entonces decidí rehacerla y creo que fue lo mejor. Gracias por las palabras y tratare de mantener mi inspiración. Cuídate y saludos.

Bueno, Feliz Navidad y Feliz Año nuevo, la verdad no pensé en tardarme tanto tiempo en actualizar. Espero hayan pasado estas festividades de la mejor manera, lo mío fue un 50 /50, supongo que es un logro. Cuídense y los quiero mucho.

EmiLiz15.