Academia Kuoh – Gimnasio
Al finalizar las horas de clase, los alumnos se habían reunido en el gimnasio tal y como la directora lo solicitó.
Todos estaban a la espera de que su directora les de ese anuncio especial que habían dicho los Profesores. Para Kaori, Yui y Kiryuu era algo extraño que Issei no estuviera con el grupo. Y estaban tratando de buscarlo con la mirada.
Más adelante, en el pequeño escenario que habían montado, Sara estaba junto con Yura acomodando los últimos detalles. El resto de los miembros el consejo estudiantil, estaban por toda la sala vigilando a los alumnos y diciéndoles donde deben ubicarse.
Algo curioso para los alumnos, es que los miembros del Concejo Estudiantil llevaban una banda de color Azul Hielo.
Una vez lista, Sara ordeno que abrieran el telón para dar inicio al pequeño acto donde anunciaría el nuevo Comité Disciplinario.
-Buenas tardes queridos alumnos y profesores. Los he reunido aquí para informarles de un pequeño cambio que habrá en la academia- comenzó diciendo Sara mostrando una sonrisa, siempre manteniendo su actitud seria.
-Pero antes, quiero darle la bienvenida a tres profesores se agregaran al grupo de docentes en la escuela… la señora Kyouko Hyoudou, será la nueva profesora de matemáticas que integrará el grupo- dijo la matriarca Sitri presentando a la madre del castaño. Era un puesto que le encajaría perfecto, después de todo Kyouko era la jefa de contaduría en su antiguo trabajo.
Para los alumnos que conocían a Issei, no pasó desapercibido el parecido físico que tenía aquella nueva profesora. Aunque rápidamente tomaron en cuenta que su apellido era Hyoudou, de esa forma asimilaron que debía ser algún pariente.
-Señor Takeda Hyoudou, será el nuevo profesor de Física que integrará nuestra escuela- continuo Sara, ahora, presentando al padre de Issei. Que al igual que su esposa, su cargo estaba relacionado con lo que hacía antes en la empresa que trabajaba. En este caso, era el encargado de los cálculos necesarios para las infraestructuras.
-Y por último, la Señora Hikaru Shidou será la nueva profesora de Ciencias Políticas que se integrara a nosotros- Sara termino su presentación con Hikaru, quien si ejercía antes de profesora en Inglaterra.
-Bien, una vez presentado a los nuevos miembros del cuerpo docente, pasemos al cambio importante que les mencione- comenzó Sara teniendo expectantes a los alumnos.
-Después de hablar con los padres de todos los presentes, y de exponerles los recientes problemas de conducta de muchos alumnos y los casos de amenazas tanto verbales como físicas. Hemos llegado a un acuerdo para formar una nueva sección!- la sonrisa abandono la expresión de Sara, que paso a mirar seriamente a los alumnos presentes.
-Un Comité Disciplinario se hará presente en la academia, y este no estará ligado al Consejo Estudiantil. El presidente y vicepresidente del mismo, al igual que sus miembros, se elegirán internamente- Sara volteo a ver a su hija, quien asintió dando a entender que estaba bien lo que decía.
-En la reunión de padres que hemos tenido, los padres han elegido al presidente y vicepresidente. Y quiero nombrarlo, para que pase aquí delante- dijo Sara mientras recibía un sobre de parte de su hija.
-Primero! Tsubasa Yura será la vicepresidenta. Claro si ella acepta- Yura subió al escenario mostrando confianza. Era bien sabido que ella era una de las chicas más fuertes de la academia, además estaba en segundo año y podría seguir el año que viene.
-Yo… no sé si soy la más indicada para asumir este cargo. Pero si ustedes confían en mí, hare todo lo que este a mi alcance- sentencio Yura, aceptando el cargo estando un poco apenada.
Al escuchar el nombramiento del Vicepresidente, Cage; que estaba sentado bien cerca, se levantó estrepitosamente mientras levantaba los brazos y mostraba una sonrisa arrogante.
-No es necesario que lo diga, Sara-sama! Con gusto acepto el cargo de Presidente del Comité Disciplinario!- Cage no tenía dudas sobre su nombramiento, después de todo era el más fuerte de la escuela.
-Tú no ocuparas ese puesto, joven Cage. A quien eligieron los padres fue a Hyoudou Issei- la cara del joven rubio estaba estupefacta. No podía creer que aquel patético pervertido le haya ganado ese puesto.
Issei por su parte, solo subió al escenario y se paró al lado de Yura mostrando un rostro serio.
-Como puede ser?! Soy el más fuerte de toda la academia! Yo debería ser el Presidente! Como es que este imbécil de mierda puede quitarme todo!- Grito Cage encolerizado, que más le quitaría aquel estúpido pervertido?
-Como he dicho antes, fueron los padres quienes eligieron a los presidentes- explico Sara sin mostrarse intimidada en ningún momento por la patética actitud del joven.
-Yo lo gane todo el año pasado! Él es un estúpido pervertido que no puede defenderse solo! Además está herido! Como defenderá a los alumnos estando asi de patético!?- decía Cage mientras se acercaba a la plataforma y apuntaba al castaño discriminatoriamente.
-Si tienes alguna queja, Alexander… puedes presentar una nota en dirección. Te responderemos lo antes posible- soltó Sara provocando aún más a aquel joven perdido en furia.
Como no estarlo, las chicas que alguna vez lo alababan y rodeaban habían desaparecido al mostrar interés en Issei. Aquel idiota se lo estaba quitando todo… todo lo que él creía merecer lo estaba perdiendo por alguien tan patético.
-Yo gane el título de Artes Marciales entre las academias de la ciudad! Y aun asi, este es mucho mejor que yo?- poco a poco Issei iba perdiendo la paciencia con aquel sujeto, su rostro paso de estar serio a mostrarse molesto.
Esto fue notado por Yui, Murayama y Kiryuu que estaban algo ansiosas e incomodas por lo que estaba pasando ahí delante.
-Tengo conocimiento de tu título, Alexander Cage…- Sara estaba molesta, ya había dejado que interrumpa demasiado la corta reunión que había organizado.
-Pero aun así, dije claramente que fueron los padres quienes los eligieron. Ahora vuelve a tu asiento porque nadie te dio la autorización ni el derecho para venir hasta aquí con la actitud de un niño caprichoso- ordeno Sara evidentemente molesta y harta.
Los profesores se estaban acercando de a poco por si a Cage se le ocurría alguna estupidez o algo similar.
-Veras lo que este niño puede hacer!- Yura vio asombrada como aquel idiota trato de golpearla por sorpresa. Pero su ataque fue detenido por el castaño, que uso ambos brazos para detener a Cage.
-Tú también eh?!- Cage utilizo lo que Issei hizo, levanto su brazo dejando descubierto el abdomen del castaño, donde propino un fuerte puñetazo para después darle un rodillazo aún más fuerte. Para finalizar con un puñetazo al rostro que lo mando al suelo con el labio partido.
Aunque no le gustara, Issei debía fingir que aquellos golpes le habían dolido demasiado. Por ahora se mantendría en el suelo, "tratando" de recuperar el aliento. Takeda y Kyouko trataron de intervenir, pero fueron detenidos por Tsubaki y Souna, explicándoles que ellos no podían tocar a los alumnos ahora que son profesores. Y que Cage podría aferrarse de eso para no ser expulsado.
-En verdad crees que ese estúpido es capaz de defender a los más débiles?!- Cage siguió con su actitud arrogante.
-No tengo la menor duda, después de todo. Ellos fueron elegidos para defender a los alumnos de personas como tú- Sara veía de reojo como Issei se reincorporaba lentamente, sin dejar su actuación de lado. Cage siguió la mirada de Sara, para encontrarse de frene con Issei.
-Asi que quieres más, eh?!- esta vez, fue Yura la que intervino y empujo a Cage con una fuerte palmada al pecho.
-Vaya… sí que golpeas fuerte saco de músculos. Me haces recordar a las estúpidas del Club de Kendo. Pero, son solo eso… sacos de músculos y unas marimachos- dijo Cage aun sosteniéndose la zona afectada, en verdad le había dolido.
-Enserio crees eso? Eres más estúpido de lo que pensé. Ellas son mucho más- no lo admitirían, pero Kaori y Yui agradecían que Issei estuviera defendiendo a su club y a ellas mismas.
-Son inteligentes, hermosas, frágiles… y que sepan defenderse no las convierte en eso. Todo de ellas es valioso, solo hay que aprender a apreciarlo- continuo Issei refiriéndose a la forma despectiva que uso Cage para mencionarlas, mientras las defendía.
Las chicas del club de Kendo no podían creer las hermosas palabras que el castaño les había dirigido, y lo valoraron muchísimo.
-JAJAJAJAJAJAJAJAJA… No me hagas reír, que todo de ella es hermoso? Qué clase de cursilerías estas diciendo!? Pero claro, tú las has visto en todo su esplendor, verdad!? Vamos, estoy seguro que cuando las espiabas les viste la- Cage no pudo terminar su oración. Issei, ya harto de escucharlo, le propino un fuerte puñetazo directo al mentón.
Esto hizo que Cage se diera vuelta por la fuerza del golpe, mostrando una expresión de sorpresa, que luego fue acompañada de dolor.
-Cállate… de una maldita vez- dijo Issei entre dientes, tratando de contenerse.
Cage nunca había recibido un golpe tan fuerte en ninguno de sus combates, aunque rápidamente asimilo que le dolía asi porque no estaba preparado para el golpe.
Aquel hombre trato de sorprender a Issei, tratando de agarrar sus piernas para derribarlo. Issei, leyendo las intenciones del derribado sujeto, se alejó lo suficiente para que Cage no lo agarrase.
Al fallar, Cage rápidamente se reincorporo para tratar de devolverle el golpe. Pero Issei rápidamente tomo el brazo que se dirigía a su rostro con una sola mano, la apartó y volvió a golpear el rostro del rubio provocando que su labio sangre.
Cage uso su mano libre para sostenerse la parte afectada tratando de apaciguar el dolor. Con su defensa rota, Issei no aguanto las ganas de devolverle el golpe al abdomen.
Con aquello, Cage perdió el aire y se arrodillo tomando su estómago. A ese punto, Issei ya había liberado su otro brazo.
-Que sucede? Eres el campeón de artes marciales! Deberías aguantar más…- replico el castaño no pudiendo aguarse aquellas palabras.
Los alumnos no creían lo que veían… no esperaban ver qué el castaño logrará derribar de forma tan fácil al capitán del club de artes marciales.
-No eres capaz del puesto que deseas… después de todo, quien era el que me molestaba todo el tiempo? Quien es el que trataba a las chicas que lo admiraban de forma despreciable? Dices que te lo quite todo… pero no fue asi. Tú lo perdiste, por tu estupidez- dijo Issei mostrándose bien, sin mostrar debilidad.
-Bien… tu ganas! Pero recuerda maldito… siempre serás un pervertido, nadie lo cambiara- dijo aquel sujeto mientras se bajaba del escenario, con la intención de volver a su asiento.
-No es necesario que se siente, joven Cage. No quiero volverlo a ver en mi academia… queda expulsado- dijo Sara mostrando esta vez, un claro enfado en su rostro. Ningún alumno se mostró asombrado, después de lo que acababa de hacer, era algo lógico.
-Bien… después de todo. Estudiar en este asqueroso lugar ya se estaba volviendo aburrido- dijo Cage, antes de marcharse.
-Buahg…- Issei, que en todo momento se mantuvo firme, de pronto escupió un poco de sangre antes de arrodillarse. Esto preocupo a todas las chicas a las que había ayudado y a sus compañeros de clase. Esto, evidentemente era actuado.
Rápidamente, Kyouko y Takeda fueron a auxiliarlo.
-Profesora Hasashi! Llame a una ambulancia, rápido!- ordeno Sara siguiendo con el pequeño teatro. Por su parte, la mencionada hizo lo que se le solicito.
-Muy bien, no hay nada que ver aquí. Vuelvan a sus hogares, las actividades de los clubes quedan canceladas. Y no se preocupen. Su compañero estará bien…- dijo Sara para luego aplicar un sencillo hechizo de obediencia.
Lentamente y de forma tranquila cada uno de los alumnos fue abandonando la sala, esto era debido al hechizo de Sara.
-Vaya… sí que fue un escándalo- dijo Issei reincorporándose.
-El acto estuvo bien hasta que se metió ese idiota- comento Kyouko estando evidentemente molesta mientras limpiaba el labio de su hijo.
-Déjalo Mamá… no me hizo nada- dijo Issei separándose de su madre.
-Bueno… al menos sé que casi nadie se opuso a mi nombramiento como Presidente del Comité- continuo Issei mientras se dirigía a la salida.
-Bueno, algo bueno tenía que salir de todo esto, no?- menciono Takeda siendo positivo, tratando de calmar a su esposa.
-Supongo que si…- respondió Kyouko siguiendo algo molesta.
-Bueno, los alcanzo luego. Ahora debo buscar algo que olvide en el viejo edificio- dijo el castaño antes de salir corriendo, pues no quería que sus amigos ni familiares indagaran en eso.
Después de todo, los Dioses Dragones le habían prohibido hablar sobre su existencia, que se creía un mito. No los había sentido por su gran poder, sino por el olfato.
Para él, era una gran sorpresa que ambas deidades se vuelvan a presentar. Suponía que tenían algo importante que comunicarle.
-Es un gusto volver a verlos, Red-sama… Ophis-sama- saludo el castaño mostrando respeto al dirigirse a ellos.
-Lo mismo digo, niño- respondió Ophis que estaba sentada en uno de los sofás de la sala. Por su parte, red se mantenía serio mientras miraba el exterior a través de la ventana.
-Sekiryuuttei… te hemos llamado aquí para anunciarte algo, muy impórtate- el rostro del Dragón de Dragones pronto mostro una sonrisa al mirar al joven castaño.
-Que es lo que es? Debe ser muy importante, como para que se vean obligados a presentarse de nuevo- Hablo el castaño, sin ignorar el hecho de que aquellos Dioses Prefieren habitar la Brecha Dimensional.
-Lo hemos estado pensado… por mucho tiempo. Hemos estado alejados de las facciones por milenios. Olvidando que alguna vez… fuimos una gran facción, la más poderosa de todas- comento Red con un tono melancólico. Al parecer, añoraba aquellos días.
-Después de verte expandir el nombre del Sekiryuuttei y que lo hacías respetar, nos recordó a aquellos días en los que no había nadie que difamara el nombre de un Dragón…- continuo Ophis teniendo el mismo tono que su pareja.
-Pero… no sabemos cómo comenzar. No fuimos capaces de defender a los nuestros en el pasado. Albion, Ddraig, Vritra… fueron despedazados sin que pudiéramos hacer nada!- Red se replicaba cosas del pasado, estando evidentemente molesto consigo mismo.
-No cuidamos de nuestra facción como deberíamos haberlo hecho… y la facción de los Dragones cayó. Sé que muchos se mantienen viviendo en el inframundo bajo el cuidado de un viejo Rey Dragón que renuncio a su título, para suplir nuestro deber…- aquel tono de culpa también fue compartido por Ophis, que parecía muy afligida.
-No cometeremos ese error otra vez… la facción de los Dragones resurgirá! Queremos saber… si estarás dispuesto a ser uno de nuestros líderes- pregunto Red mirando al joven castaño, quien estaba muy sorprendido.
-No podemos pedírselo directamente a Ddraig, porque ya no tiene cuerpo físico. Que dices, niño? Nos ayudaras?- para Issei le resultaba increíble que los dioses dragones le estuvieran pidiendo un favor y no dándole una orden.
No se explicaba el motivo, pero comenzó a pensar. Era verdad, no había escuchado ni leído nada en los reportes de Kalawarner sobre los dragones. Se los consideraba una facción extinta, aun cuando Ophis y Red eran los Dioses más fuertes.
-Por supuesto que si… no tengan duda de ello- esa determinación al aceptar un cargo tan importante, sorprendió a ambas deidades que sonrieron orgullosos.
-Bien… entonces solo queda hacer los preparativos!- Red grito esto estando emocionado.
-Te avisaremos cuando encontremos un territorio el cual habitar, incluso tenemos una pequeña sorpresa… bien Sekiryuuttei, estarás recibiendo informes nuestros a partir de ahora- dijo Red mientras abría una Brecha Dimensional, al parecer estaba emocionado por seguir con su plan.
-Hasta la próxima vez, niño- se despidió Ophis, para después seguir a Red. Aunque no lo expresara en el rostro, también estaba emocionada.
-La facción de los Dragones… supongo que tú podrás contarme más sobre eso- dijo Issei mirando su brazo izquierdo.
[Es una historia larga compañero… te la contare más tarde. Por ahora, mantén esta información en secreto hasta que ellos digan lo contrario] Aconsejo el dragón todavía estando un poco en shock por lo que había escuchado.
Issei no tardó mucho en alcanzar a sus amigos, que estaban caminando a paso lento con el propósito de esperarlo. Aunque claro, ellos ya estaban cerca de la casa Sitri, donde se estaban hospedando todos, incluso Jun y Hanako.
-Ya volví- dijo Issei al ya estar cerca.
-Qué es eso que tenías que buscar?- pregunto Souna estando interesada.
-Ah, nada importante. Solo unos papeles que le pedí a Ruruko que investigara- Dijo el castaño haciendo aparecer el documento con magia, para luego dárselo a su amiga.
-Esto es… información sobre Jun-sensei y Hanako-san- Souna miro a Issei al decir esto, llamando la atención de las mencionadas.
-Cómo crees que supe que algo andaba mal el otro día?- se defendió Issei ante las palabras de Souna. Ahora ella misma se explicaba cómo era que su Peón había encontrado la información tan rápido.
Por su parte, tanto Jun como Hanako no dijeron nada. Preferían dejarlo pasar. Aunque Jun todavía no sabía cómo agradecer completamente que Issei las cuidara tanto.
-Oigan… donde esta Akane?- lo dicho por Issei era solo para cambiar el tema de la conversación.
-Sabes perfectamente que se quedó con Grayfia y Yami- dijo Kyouko queriendo saber por qué había mandado a investigar a su profesora.
-Si… si las mande a investigar fue por mis enemigos. Los demonios del concejo demoniaco me quieren muerto, y si no lo consiguen por sus soldados… buscaran otros métodos. Por ejemplo, atacando a las personas que me importan… como creen que los Yakuza las encontraron después de tanto tiempo?- contesto Issei dando los motivos reales. Sara entendió rápidamente que el castaño estaba pendiente de todo, y eso era algo que ella no considero.
-Ya veo… eso es algo que no había considerado- admitió Sara reconociendo que el castaño le había tomado la delantera en ese pequeño-gran detalle.
-Bien, creo que debemos apresurarnos- dijo Issei acelerando el paso, pues sentía que algo no andaba bien con Grayfia.
Residencia Sitri – Minutos antes.
Durante toda la tarde, Grayfia y Akemi cuidaron de Akane jugando con ellas. Más nunca se dirigieron la palabra. Para la Maid, era extraño interactuar con Yami y Akemi si Issei no estaba en medio, por esa razón se sentía incomoda con ella.
Aunque, extrañamente, sentía un aura familiar en ella. Aquello, le producía un sentimiento de melancolía que no sentía en mucho tiempo.
-Sabes… lo he estado pensando. Y quien imaginaria que ahora que nos volvemos a ver, tú ya tengas un hijo, estés esperando a otro… y yo tenga forma humana- dijo Yami de improvisto, mirando a Grayfia mostrando una sonrisa cálida.
-D-Disculpa?- ante la pregunta de la Maid, la joven de ojos ámbar se levantó de su asiento.
Luego fue envuelta por aun aura negra, para luego mostrarle a Grayfia su forma de espada. Esta última estaba totalmente sorprendida, pues Gram estaba delante de sus ojos.
-T-Tu…- incrédula, Grayfia trato de tocar la espada. Pero Yami decidió volver a su forma humana.
-Vaya que has cambiado…- dijo Yami acariciando la cabeza de Grayfia con cierto aprecio. Después de todo, ella la había visto crecer junto con el antiguo Lucifer.
Akane, por su parte, era ajena a todo esto al estar viendo caricaturas.
-Me alegra poder hablarte de frente, y no mediante mi hermana- con aquellas palabras Grayfia entendió que la actitud que había tomado Akemi la otra noche había sido ella, buscando reconfortarla.
Y también entendió, que Akemi no era un ángel… era Ascalon, quien por fin había encontrado portador. Este último dato no era menor, pues le revelaba que Issei empuñaba las espadas más poderosas de ambas facciones.
Pronto Grayfia comenzó a sentirse muy débil, los aumentos de poder que le había dado el castaño esa mañana se estaban acabando.
Yami, preocupada por lo que acababa de pasar, evito que la mujer peli plata se cayera al suelo de manera brusca. Necesitaba la ayuda de su portador de inmediato, y no quería gritar para no asustar a la pequeña Akane.
Aunque luego tomo consciencia de su alrededor y sintió el aura de su portador muy cerca. Luego escucho como se abría la puerta.
-Mamá!- Akane dejo sus caricaturas de lado, y fue a recibir a su madre con una enorme sonrisa.
Yami cargo a Grayfia y siguió a la pequeña en busca de su portador, quien se acercó rápidamente al sentir el aura de Grayfia tan débil.
[Transfer]
Issei inmediatamente convoco su Sacred Gear, realizo unos cuantos aumentos de poder y transfirió toda esa energía a Grayfia.
-Issei… que es lo que hiciste?- pregunto Kyouko asombrada por aquella habilidad de su hijo.
-Le transferí parte de mi energía, al parecer ya no son suficientes diez aumentos por día- agachándose a revisar el estado de Grayfia.
-G-Gracias Issei…- la esposa del Maou Lucifer agradeció débilmente, mientras sentía como su cuerpo se llenaba de energía.
-No hay nada que agradecer- respondió el castaño ayudando a levantar a Grayfia que ya evidenciaba su embarazo por el tamaño de su abdomen.
-Vamos a merendar- dijo Grayfia ya estando mucho mejor, comenzando a caminar hacia la cocina. Issei le mostro una sonrisa al principio, pero luego su expresión fue seria.
-Debo encontrar la manera de salvarla- murmuro Issei estando determinado en encontrar la manera de despertar de una vez, el Sacred Gear de Asia.
-Por favor, Issei… no la dejes morir- pidió Yami dirigiéndose a la cocina, con Grayfia.
Issei afirmo, ya tenía su próximo objetivo. Lograr despertar el Twilight Healing para sanar la anormalidad del bebe de Grayfia.
En la merienda, ya más tranquilos, Jun hablo sobre un tema que le llamaba bastante la atención.
-Issei-kun… quería preguntarte algo si no es mucha molestia- comenzó Jun estando algo insegura sobre si preguntar su duda o no.
-Claro, pregunta… no hay problema- aunque el tono amable del castaño la despejaban de dudas, sentía que no era un buen tema para hablar. Pero sabía que si no lo preguntaba ahora, no lo haría nunca.
-Como comenzaste en esto?… Como te convertiste en dominio?- aquella pregunta si llamo mucho la atención de Issei, que no pudo disimular su expresión.
–Bien, creo que mereces saberlo después de todo lo que pasamos… solo que no hare la historia muy larga- comenzó el castaño antes de tomar una bocanada de aire.
-Un día después de clases… me encontré con una chica, llamada Amano Yuuma. Se presentó como una estudiante de otra escuela, pero al final resultó ser una Ángel Caído. Su verdadero nombre es Reynare- comenzó el castaño usando un tono despreocupado, pero serio a la vez.
-Fue ella quien me atravesó con una lanza de luz y me dejo morir en un parque. Sentía como la vida se iba de las manos… cuando mi último aire en los pulmones se acabó. Rias Gremory apareció y me salvo la vida convirtiéndome en su Peón- explico Issei revelando quien lo había salvado y a quien serbia. Decir que Jun y Hanako estaban sorprendidas es quedarse cortos.
-Con el tiempo conocí a mi primera amiga, Asia Argento… Ella murió a manos de Reynare tiempo después… cuando sus ojos se apagaron, algo también lo hizo dentro de mí. Entre en depresión y mi Rey se encargó de justificar mis faltas y mi presencia en casa- conto Issei revelando un detalle que sus padres desconocían.
-Esa misma noche también desperté mi Sacred Gear, la fuente de mi poder único- continuo el castaño mostrando su guantelete a las dos humanas presentes.
-Ya se debe saber, porque los rumores se expanden rápido, pero… yo me enamore de Rias. Pero ella ya estaba comprometida… al final, una cosa llevo a la otra y acabe peleando con su prometido por querer romper el compromiso. Todo porque pensé que Rias no amaba a ese sujeto… cuando era todo lo contrario- al contar esto, el castaño mostraba una sonrisa triste. A ese punto, Jun se había arrepentido de preguntar.
-Al descubrir esto… decidí rendirme. Yo amaba a mi Rey, pero no la obligaría a amarme. Quería y quiero que ella sea feliz, aun si yo debo mantenerme lejos. Por eso también le pedí al Lucifer actual que me mandara al mundo humano. Para alejarme de ella. Ya que se… que si sigo a su lado, no dejare de amarla- Issei miraba el contenido de su taza con una mirada perdida.
-Y por esa razón es que estoy aquí… lo demás no es muy importante, pero si quieren luego se los contare- termino Issei mirando a Jun con una sonrisa tranquila, para que a ella no le suceda lo mismo que a Kiryuu esa tarde.
-Issei-sempai… gracias por compartir tu historia con nosotras- dijo Hanako mirando al castaño con una sonrisa triste.
-No fue nada- respondió el castaño antes de levantarse sin haber terminado su merienda.
-Si me disculpan… debo meditar- dijo Issei antes de retirarse de la sala, buscando la salida.
-Creo que… después de todo, si fue una mala idea- al parecer a Jun le carcomía la culpa de haberle hecho recordar su pasado a su alumno.
-No… de haber sido una mala idea Issei simplemente no te habría respondido- opino Akemi mientras terminaba su merienda y se levantaba para seguir a su portador.
-Ella tiene razón, lo que le pasa a nuestro portador… es simplemente emocional. Después de todo… perdió a la primera mujer que amo- Soltó Yami antes de imitar las acciones de su hermana. Aunque sus palabras dejaron muchas más dudas.
-A qué se refería con "La primera mujer que amo"?- pregunto Kyouko visiblemente preocupada por su hijo.
-Asia Argento… Issei la amaba con todo el corazón. Perderla… le partió el alma- revelo Souna entendiendo las acciones de su amigo.
-Rias y yo tratamos de hacer todo lo posible por regresarla a la vida… pero no tuvimos éxito. Ya había pasado demasiado tiempo desde que murió- Souna siguió dando detalles sobre aquella noche fatídica.
-Issei se siente culpable… y creo que nunca podrá terminar de superarlo- comento la pelinegra de lentes rojos viendo la puerta por donde se había ido el castaño.
-Después de eso lo vimos derrotado… apagado. No era el mismo, y dudo que vuelva a serlo a pesar de que muestre esos destellos a veces- aporto Tsubaki recordando los días anteriores y posteriores a aquella noche.
-Sera mejor no hablar más del tema sin que él esté aquí… es descortés- ordeno Sara con un tono serio, no pudiendo ocultar su preocupación por el joven castaño.
-Issei…- murmuro Kyouko con tristeza.
Horas Después – Ciudad Kuoh
Ya era de noche, e Issei ahora se encontraba caminando tranquilamente por la calle, había ido al bosque fuera de la ciudad a visitar a Asia.
Estaba cabizbajo, con la mirada perdida pensando en su propio mundo. Tan metido estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta en qué momento se metió a un callejón oscuro, estaba en modo automático después de todo.
Pronto, el castaño sintió un aura muy poderosa. Había aparecido de repente, y las personas que podía ver a lejos habían desaparecido. Esto le dio la pauta de que estaba en una Dimensión de bolsillo.
Sin esperar siquiera un momento, convoco a Gram al colocarse en una postura defensiva.
-Oh tranquilo chico, no vine a acerté daño- se escuchó una voz desde las sombras.
-Quien eres!?- Issei pronto visualizo como un hombre pelinegro y de ojos violetas que tenía parte de su flequillo de color rubio salía de entre las sombras mostrando una sonrisa arrogante.
-No te preocupes… no soy de los malos, mi nombre es-
-Azazel… líder de los Ángeles Caídos. Que es lo que quieres aquí?- aquel hombre se mostró sorprendido al ser reconocido tan rápido, pero decidió dejarlo pasar. Ya encontraría respuestas más tarde. Ahora, había otras cosas que priorizar…
-Bueno, supongo que el hecho de que te presentes es absurdo… considerando que ya se quién eres. Seré directo, vine aquí con el propósito de enseñarte a usar el Twilight Healing- revelo Azazel mientras se apoyaba en una pared. El castaño solo afilo la mirada ante esto, ya que le parecía sospechoso que se presentara justo en ese momento.
-Escucha… sé que buscas despertar ese poder para salvar a Grayfia, y eso es algo en lo que no te puedo ayudar, pero si puedo ayudarte a optimizar su uso- explico Azazel antes de que el castaño lo considerara un enemigo.
-Por qué?… Por qué justo ahora? Y porque precisamente con ese Sacred Gear?- Issei no dudo en soltar todas sus preguntas sin abandonar su postura.
-Entonces, quieres ayuda con la Boosted Gear? Bien… ya sabes que puedes duplicar tu poder base hasta casi el infinito. También debes saber que puedes transferir esa energía a otros seres u objetos para mejorar sus cualidades- Azazel quería convencer al Sekiryuuttei que era de confianza y quería hacerlo rápido, ya que todavía tenía que atender los problemas de su territorio.
-También tienes una habilidad capaz de absorber las técnicas de otros sea aliado o enemigo, llamada "Gift",que no solo puede hacer eso… sino que también puedes fusionar tu Sacred Gear con otro objeto y mejorarlo- si bien el castaño conocía las dos primera cualidades, aquella ultima habilidad si lo había sorprendido. Sabía perfectamente que le serviría más adelante.
-Mira… aunque no lo creas, Grayfia y yo nos conocemos desde hace años. Le tengo mucha estima al igual que mi esposa… no queremos que muera- Azazel decidió ser aún más directo con Issei, que bajo la guardia con aquella revelación.
-Escucha, aunque tengo una hipótesis no puedo ayudarte a despertar el Twilight Healing. Pero puedo enseñarte a usarlo. Cuando lo hayas despertado, solo invoca mi nombre- termino Azazel preparándose para irse.
-Espera!… Que hipótesis?- pregunto Issei deteniendo la partida del Cadre.
-Tu no obtuviste ese Sacred Gear de nacimiento… puede haber una posibilidad de que tu Sacred Gear no lo haya aceptado y lo haya encerrado en su sistema. De ser asi, de seguro tendrás problemas al utilizar alguna habilidad propia de él- comento Azazel llevándose una mano al mentón mientras tenía una expresión pensativa al comenzaba a explicar.
-De ser asi… debes adentrarte en la Boosted Gear para arreglarlo, aunque no tengo claro de qué manera… lamento no poder darte más información o ideas, debo irme. Suerte niño- dijo Azazel antes de marcharse mediante un círculo mágico y dejar a Issei con mucho en que pensar.
Issei reflexiono las palabras de Azazel. Solo volvió en si cuando una gota de lluvia cayó en su cabeza, indicio de que la dimensión de bolsillo ya fue retirada.
Levanto la vista al cielo nublado de esa noche para luego observar como las gotas de lluvia empezaban a caer con más frecuencia… hasta el punto de dejarlo completamente empapado. No confiaba en Azazel, pero no dejaría pasar la oportunidad de averiguar más sobre el Sacred Gear de Asia.
Pronto dirigió su mirada hacia el bosque. Sentía magia de luz cerca del lugar de descanso de su amiga y un aura… que le provocaba un inmenso odio.
-Por fin das la cara!- murmuro Issei para luego comenzar a correr hacia el bosque. Con aquella acción, el castaño dejo escapar una gran cantidad de poder.
Sea lo que sea que sintió, despertó un odio en el… que yacía dormido desde hace mucho tiempo esperando el momento para despertar con la intensidad del mismo sol.
Residencia Sitri – Momentos Antes
-Issei ya se ha ausentado por demasiado tiempo… estará bien?- pregunto Takeda preocupado por su hijo.
-Esta con Yami y Akemi, debe estar bien…- aporto Hikaru tratando de tranquilizar al padre del castaño y a Kyouko, que estaba más preocupada.
Souna y Tsubaki no diferían de los sentimientos de los padres del castaño, pero sabían que Issei era lo suficientemente fuerte como para protegerse solo.
-Mamá… lo sentiste verdad?- Souna sintió aparecer un aura cerca de su territorio, sentía que la conocía de algún lugar. Pero estaba segura que era aura sagrada, por eso alerto a su madre.
-Sí, Issei está muy cerca de ella… espero que no, ah!- Sara sintió como el poder del Sekiryuuttei creció de golpe y se acercaba a interceptar aquella aura sacra que había sentido antes.
Grayfia, Souna y Tsubaki también sintieron el incremento de poder en Issei y la dirección que había tomado.
-Sona! Reúne a tu sequito, ahora! Tsubaki prepara el circo mágico!- ordeno Sara preocupada al sentir aquella aura oscura de la otra vez.
-Promete, Sara… que harás todo lo que puedas por detenerme. Todo- aquellas palabras del castaño hicieron eco en la mente de Sara.
-Sé que dije eso… pero no sé si podré cumplirlo- a ese punto, Sara ya le tenía cierta estima al castaño y no quería que su vida fuera cegada tan pronto. Además él tenía la única cura para Grayfia y su bebe.
-Yo también iré- dijo Grayfia cortando los pensamientos de la matriarca Sitri.
-No… quiero que te quedes y protejas a los humanos. Ruruko, Reya y Tomoe te ayudaran. Además, no quiero que ellos se preocupen más- el todo usado por Sara no daba lugar a reclamos. Y la peli plata le daba la razón, si ella también salía solo alertaría a los humanos.
-Bien, yo me encargare de entretenerlos… les diré que fueron a una misión- acepto Grayfia dándose la vuelta.
-Prométeme Sara… que no lo lastimaras- dijo la Maid antes de volver con los humanos.
Kyouko, Takeda, Hikaru y Jun estaban cerca del lugar tratando de escuchar aquella conversación sin lograr avances. Hanako por su parte estaba jugando con Akane.
-Mis súbditos llegaran en 5 minutos… hay algo que te preocupe?- pregunto Souna mirando la expresión de su madre.
-Si… me preocupa Issei, su estado… "desatado" y las espadas sacras que tiene enfrente- Sara era mucho mejor que Souna para leer las auras en la ciudad, es por eso que aquel dato la sorprendió mucho.
Bosque de Kuoh
Freed había aparecido mediante un círculo mágico en las afueras de la ciudad. Su único propósito ahí, esta divertirse un poco derramando sangre.
Aunque Kokabiel le había ordenado no pasearse por ahí con las espadas sagradas, a él no le importaba. Después de todo, era lo suficientemente fuerte como para enfrentarse a cualquier demonio o exorcista con el que se cruzara.
-Vaya, vaya, vaya… que tenemos aquí?- soltó al aire mientras sonreía y observaba el suelo. Había aparecido por pura casualidad en la tumba de Asia Argento.
-Quien lo diría! Justo estaba buscando un baño- dijo Freed irónicamente mientras se preparaba para desagotar.
Aunque pronto se detuvo al sentir como algo se dirigía a él. Al moverse rápidamente, pudo ver como una espada negra pasó rozando su rostro.
-Freed! Maldito bastardo! Por fin muestras tu asqueroso rostro- Issei apareció de entre los arboles con una expresión de odio puro.
-Sekiryuuttei! Que sorpresa encontrarte. Como has estado?- pregunto Freed burlonamente acomodando sus ropas.
-No te lo voy a negar, casi me hago encima por lo que hiciste- admitió Freed mostrado aquella sonrisa que a Issei le irritaba.
-Ahora…- ante aquellas palabras, Freed se mostró confundido. Al mirar a un costado solo sintió dolor en su estómago, antes de salir disparado de donde estaba.
-Porque me ordenaste patearlo lejos? Pude haberlo acabado- opino Yami con su actitud soberbia.
-Quiero que sufra, Yami… quiero obligarlo a suplicar piedad para luego arrancarle los órganos uno a uno hasta acabar con el corazón- declaro Issei fríamente sorprendiendo a ambas espadas por lo sádico en sus palabras.
[Y tu quien eres para decidir eso?] Refuto el dragón estando molesto por las palabras de su portador.
-Sabes que eres mi amigo y maestro, Ddraig. Pero esta vez no te escuchare… ese hijo de puta, golpeaba a Asia hasta el cansancio y la pateaba hasta hacerla llorar y sangrar. Dime, que hubieras hecho tú en mi lugar? Que hubieras hecho?!- contra refutó el castaño dejando de lado el título del Dragón.
Ddraig se había imaginado la situación y vaya que no le gusto. Aunque esta vez no respondió, e Issei tomo su silencio como señal de que lo ayudaría.
-Akemi… quédate aquí, y protege el lugar, tú me acompañaras serás mi factor sorpresa… después de todo aquella aura sacra no es por nada- ordeno el castaño mirando a Yami, antes de seguir al sacerdote una vez más. En el camino, Issei decidió convocar la espada que Kiba le había conseguido.
-Vaya… eso sí que me dolió. Se nota que me odias, pero veamos si puedes seguirme el paso!- dijo Freed con una sonrisa en el rostro, para luego desaparecer. Evidentemente había ignorado a Yami creyendo que había sido una habilidad del castaño.
Pero gracias a sus experiencias previas Issei sabía perfectamente donde estaba el sacerdote loco.
-Esto no será como la última vez, yo derramare tu sangre maldito hijo de perra!- el combate estaba por empezar, ambos tenían propósitos distintos. Issei buscaba vengarse y Freed divertirse un rato.
Inframundo – Territorio Phoenix
Rias, Raizer, Akeno, Koneko y la mayoría del harem de su esposo estaban durmiendo ya que el día de mañana había cosas importantes que hacer.
Pero de pronto, la mujer pelirroja se despertó muy exaltada. Debido a esto los demás presentes en la cama también se despertaron y preocuparon.
-Rias! Cariño que te sucede?!- pregunto Raizer bastante exaltado del porque su esposa se había despertado de esa forma.
-Es Issei… algo está mal!- soltó Rias mientras se levantaba rápidamente de la cama, para dirigirse al centro de la habitación y convocar un círculo mágico para ver lo que le sucedía a su preciado Peón.
En el círculo mágico se podía ver a Issei, que mostraba un evidente enfado, estaba todo mojado por la lluvia y empuñaba su espada.
Todos estaban sorprendidos al verlo así, especialmente Koneko, Akeno y Rias. Quienes tuvieron un leve recuerdo del pasado que las hizo temblar un poco.
Ninguno de los que veía aquel círculo mágico, veía al enemigo en ninguna parte… excepto Raizer, Rias, Akeno, Yubelluna y Siris, la única caballero de Raizer en el lugar.
Ellos podían ver claramente como un sujeto se movía a alta velocidad alrededor de Issei. Las miembros del clan Gremory reconocieron a aquel sujeto, mostrando un evidente rostro de resentimiento.
Issei, harto de esperar al sacerdote, llevo mucha energía a sus piernas para poder seguirle el paso. Chispas del choque de metal contra metal se veían por todos los alrededores.
Residencia Sitri
Sara acababa de abandonar el lugar junto con su hija y su sequito mediante un círculo mágico. Aunque claro, Ruruko, Reya y Tomoe se habían quedado como había ordenado Sara.
-Grayfia-sama! Por favor, sé que usted puede hacerlo. Muéstreme donde esta Issei!- Kyouko sintió un escalofrió subir por su espalda, que le indicaba que algo no andaba bien. Lo único que se le venía a la cabeza era su hijo, y no dudo en pedirle a la única demonio presente que le enseñara donde estaba el castaño.
-Bien… después de todo, planeaba mostrárselos de todas formas. Solo esperaba el momento adecuado- dijo Grayfia mirando a la pequeña Akane, quien acababa de dormirse.
Grayfia rápidamente convoco un círculo mágico en la sala, donde se miraba una parte del bosque. Aunque no había rastro de Issei.
-Y dónde está?- pregunto Kyouko mirando a todos los lugares posibles en busca de su hijo.
-Está peleando… solo miren bien el suelo, los árboles, la lluvia- respondió Grayfia viendo claramente el combate del castaño. Las otras jóvenes demonios no podían hacerlo a excepción de Tomoe, quien se mostró asombrada por el manejo de la espada que poseía el castaño.
-Es verdad!- grito Hanako viendo como aparecían cortes en el suelo y árboles del lugar.
Ellos miraban asombrados como más cortes aparecían a medida que pasaba el tiempo, aunque no podían observar bien.
Bosque de Kuoh
Sara, Souna y su sequito acababan de aparecer cerca de donde estaba el castaño. Topándose con el lugar de descanso de Asia, y Akemi; que estaba cuidando el lugar
-Por qué estás aquí?- pregunto Souna seriamente, quien tenía poca y casi nula comunicación con las hermanas.
-Me ordeno que protegiera este lugar- respondió Akemi con el mismo tono usado por la pelinegra.
Sara, levanto la mano y la joven rubia pudo ver como se formaba una barrera alrededor del lugar. Luego dirigió la mirada a la matriarca Sitri.
-Con esta barrera, ningún ser sobrenatural o no se acercara a este lugar- dijo Sara antes de dirigirse hacia donde el castaño estaba peleando.
Y aunque desconfió por un momento, Akemi priorizo la seguridad de su portador, e intervendría de ser necesario.
Inframundo – Territorio Phoenix
Mientras tanto las Gremory y los Phoenix estaban totalmente asombrados por la batalla que observaban. Las que no podían seguir el paso del combate, confiaban en que el Sekiryuuttei tenía una gran ventaja.
Pero los que si podían ver bien el combate, sabían que este estaba igualado, hasta que escucharon y vieron lo siguiente.
-Vamos… a este paso te terminaras cansando antes que yo! Y no tienes a la puta de tu ama ni a sus perros falderos!- dijo Freed provocando más a Issei
-No los llames así!- Freed pronto sintió como rostro comenzó doler. Issei había aprovechado el momento de confianza del sacerdote para atinarle una fuerte patada.
-No permitiré que insultes el nombre de mi ama ni el de mis compañeros- aquellas palabras sorprendieron a Rias, pues no esperaba que el castaño se tomara el tiempo de defenderla.
-Eso es trampa! Es una batalla de espadas!- grito eufórico Freed mientras se tomaba el área afectada con una mano, tratando de apaciguar el dolor. A la vez que se sentía ofendido por lo que había hecho el castaño.
-Esta no es una pelea amistosa Freed… estoy aquí para hacerte sufrir y luego terminar arrancándote el corazón- respondió Issei con odio en su voz, a la vez que volvía a emitir aquella aura oscura de hace una semana. Su iris esmeralda de su ojo izquierdo, se tornó de un color negro puro.
Los que estaban observando aquel enfrentamiento, se sorprendieron por las palabras del castaño. Nunca lo habían escuchado hablar tan sinceramente… a la hora de asesinar.
-Afortunadamente no eres un ser sobrenatural… Mi trofeo, será tu cabeza- Issei que empuñaba su espada con la mano izquierda, convoco su Sacred Gear, demostrándole a Freed que no estaba usando todo su poder.
De repente rayos de color negro empezaron a surgir de la Boosted Gear, a la vez que su aura oscura aumentaba.
Los Sitri ya habían llegado al lugar y observaban todo de primera mano. Sara temió al sentir como aquella aura crecía sin parar.
-Cuando vaya al infierno, te aseguro que disfrutare de torturar a la pequeña Asia-chan tanto como lo hice aquí. Porque espero que no creas que subió al Edén, después de todo… ayudo a seres asquerosos como tú- en un intento por enfurecer más al Sekiryuuttei, Freed soltó esas palabras buscando una apertura en la furia de este. Logrando ver como este flaqueo levemente al mencionar a Asia.
-Después de todo, tampoco murió virgen sabes?… Y créeme que me hubiera encantado ser el primero… es una lástima que se me hayas adelantado- Freed parecía saber más de lo que aparentaba y eso se vio reflejado en el Sekiryuuttei.
Issei, quien se estaba acercando al sacerdote derribado, se detuvo sujetando su cabeza mostrando una expresión de dolor. Tan repentino fue esto que soltó su espada para sujetar su cabeza en un inútil intento de apaciguar aquel dolor.
Sara sabía que debía intervenir para detener a Issei, pero dudaba de que forma hacerlo. No quería lastimarlo, y estando asi acercarse por sorpresa posiblemente desencadenaría una reacción que empeoraría todo.
La duda la carcomía, y aquel pensamiento empeoró cuando escucho las siguientes palabras. Issei comenzó a recitar un cantico oscuro que sonaba como si fuera de una maldición. La voz no era sólo de él... Jóvenes, Viejos, Hombres, Mujeres… niños y niñas lo acompañaban. Un sonido espeluznante, era el resultado de la mezcla de las voces de varias personas.
[Yo, aquel que despertará…] una gran presión se sintió en el ambiente, los demonios de clase baja apenas y podían soportarlo.
"Empezó" "Parece que va a comenzar" Se podían escuchar esas voces provenir del Sacred Gear de Issei.
[Soy Dragón que robó los principios de la dominación de Dios…] Freed al sentir tanto poder, y al ver que Issei no estaba del todo consciente, decidió huir de aquel lugar… pero cuando estaba a punto de irse decidió esperar a ver qué acontecía. La información podría ser útil para el futuro.
"Siempre fue así, no importa qué" "No está bien, fue siempre así cada vez"
-Es un poder muy grande… y sigue aumentando- decía Saji mientras sentía como Momo se aferraba a él por el miedo que sentía de aquella aura maligna.
-Que son esas voces?! Son espeluznantes!?- Grito Momo estando muy aterrada.
-No lo sé!- respondió Saji igual de aterrado, aunque tratando de mantenerse valiente por su compañera.
[… Yo, me río del infinito y aborrezco el sueño…]
"Uno que pretende al mundo…" "Uno que rechaza al mundo..."
-Que es lo que le sucede?!- pregunto Yura preocupada por su compañero de club.
-No lo sé… pero cada vez es más fuerte!- respondió Tsubaki mientras trataba de mantenerse firme en su lugar, pues el aura de Issei provocaba fuertes corrientes de viento.
[Yo me convertiré en el Dragón Emperador Rojo, El Rey de la Dominación!]
"Fue siempre el poder" "Fue siempre el amor"
El poder de Issei seguía aumentando y los rayos negros se movían todavía más frenéticamente dañando sus alrededores.
[…Y los arrastrare a todos a las profundidades del purgatorio Carme-]
Y luego, un grito mezclado con las voces de viejos, jóvenes, hombres y mujeres, se emitió, pero antes de que aquella frase devastadora se terminara… de repente el cuerpo de Issei se vio envuelto en varios rayos de color verde y rojo que si surtieron un efecto de daño en el castaño.
Esto provoco que Issei y las demás voces soltaran un grito de dolor. El castaño cayó de rodillas retorciéndose por el dolor provocado por algo desconocido.
-Vaya… enserio me asustaste. Y yo que pensaba que desatarías un poder capaz de destruir toda esta ciudad, claro no es no puedas hacerlo… pero resultó ser una falsa alarma… enserio eres patético- Freed pateo el estómago de Issei provocándole aún más dolor. Aunque claro, Freed esperaba lastimar mucho más a Issei, pues pensaba que seguía recuperándose de su batalla contra Reynare.
-No cambiaste nada desde la última vez que nos vimos… me sorprende que aquella perra pelirroja te siga cuidando a pesar de lo que le hiciste. Supongo que le las lastima… y a mí me da lástima por la pobre que cree que vales la pena- Issei se molestó mucho por eso… una cosa es que lo insulten a él, y otra muy diferente es que insulten a su ama.
-Ya no vale la pena seguir jugando contigo… me divertí mucho viéndote sufrir por tus fracasos y tus falsas victorias que no significaron nada a la hora de proteger lo verdaderamente importante- dijo Freed mientras levantaba su espada. Por primera vez el loco sacerdote no parecía estar loco.
-Yo te librare de tu condena… MUERE A MANOS DE EXCALIBUR RAPIDY!- antes de que la espada de Freed le diera de lleno a Issei, este mismo agarró su propia espada que estaba a un costado suyo, y detuvo el ataque de Freed, pero no aguantaría mucho en esa posición.
Lo que aconteció hace poco había dejado sin muchas energías y por alguna razón ya no sentía su Sacred Gear.
-Quien lo diría?! Aun te quedan fuerzas… veamos cuanto tiempo puedes aguantar- dijo Freed acercándose al rostro del castaño sonriendo maniáticamente.
Puum!
-Buag!- grito Freed al ser empujado por Akemi quien rápidamente tomo su forma de espada y fue con Issei. Aunque este, decidió guardarla. Todo esto fue muy rápido para que nadie viera que poseía una espada sacra.
Aun molesto, Issei se acercó a Freed para sujetarlo del su ropa y darle un fuerte cabezazo que provocó que ambos sangran por la frente. Ya en el suelo, el castaño comenzó a golpearlo hasta mancharse los puños con sangre, aunque no se veía claramente de quien era.
-Ya basta Issei… acabalo de una vez- ordeno Sara saliendo de su escondite, harta de ser una espectadora. Pronto, los demás miembros Sitri imitaron a la matriarca.
-Acabarlo?… Después de todo lo que hizo y dijo me pides que simplemente lo acabe?!- grito el castaño mirando desafiante a Sara.
-No… este miserable merece morir sufriendo!- sentencio Issei sin apartar la mirada de la matriarca Sitri, quien comenzaba a liberar su poder.
Issei, por su parte, no se quedó atrás. Desafiando aún más a la líder del clan Sitri y sorprendiendo a los que la acompañaban.
-No lo volveré a repetir Issei… déjalo de una vez!- sentencio Sara que ya tenía listo un círculo mágico en la mano.
-Si quieres que me detenga… matame- sentencio el castaño segado por su propia furia. En ese preciso momento, su Sacred Gear volvió a responder y comenzó a acumular aumentos de poder.
Pero Souna vio más allá en esa mirada llena de odio, en esos ojos lleno de furia… vio a Issei sufriendo.
-Issei!… por favor, detén esto- Souna se interpuso entre el castaño y su madre, tratando de hacer entrar al castaño en razón.
No era notorio en su expresión, pero en enojo del castaño comenzaba a menguar. Y comenzó a notarse realmente cuando vieron que su cuerpo parecía perder el equilibrio.
-Vaya… que giro de eventos. Pero este no será mi final… adelante obispo! Nightmere!- murmuro Freed mientras sacaba otra espada sacra. De pronto se generó una ilusión, había numerosos Freed en el área. Y un círculo mágico apareció detrás de él.
Era evidente que aquel sacerdote quería escapar. Pero asi como lentamente Issei comenzó a relajarse, fue todo lo contrario cuando vio las intenciones del sacerdote loco. Su poder incremento otra vez en un segundo.
-No escaparas!- tras pronunciar aquellas palabras Issei, ignorando a Sara, convoco a Gram. Sorprendiendo a los espectadores en el inframundo, pues Rias, Raizer, Akeno y Yubelluna conocían la leyenda.
"Puedes transferir esa energía a otros seres u objetos para mejorar sus cualidades" Issei, recordó las palabras de Azazel logrando tener una pequeña idea. Con su mano derecha, donde empuñaba a Gram, fue concentrando energía.
Inframundo – Territorio Phoenix
Rias estaba impactada al igual que todos los que la acompañaban. El Issei que alguna vez conoció, aquel que obedecía todas las órdenes… acababa de desafiar a una líder de Clan.
Agradecía de corazón que él la defendiera y le tranquilizaba que Souna haya sido capaz de tranquilizarlo aunque sea por un momento, logrando detener el enfrentamiento entre este y su madre.
Residencia Sitri
Kyouko era la más sorprendida, después de todo el castaño nunca había tenido actitudes desafiantes con ellos. Verlo ahora a punto de comenzar una pelea con Sara solo porque esta le ordeno acabar con el combate si le afecto.
Los demás, por su parte miraban asombrados aquel comportamiento. Siempre habían visto a Issei como una persona amable, cariñosa y atenta. Después de todo, todos tienen sus demonios.
Bosque de Kuoh
Volviendo con la batalla, el castaño de manera sorpresiva lanzo un corte horizontal al aire confundiendo a sus aliados un poco. De este movimiento, salió una gran cantidad de energía que termino por arrasar con parte del bosque e hizo desaparecer las ilusiones de Freed.
Quien tuvo que concentrar la esencia sacra de aquella espada para formar un escudo de energía y protegerse del ataque. Issei no desperdició la oportunidad y de un momento a otro ya estaba enfrente de Freed sosteniendo aquella espada sacra con su mano izquierda mientras tenía su Sacred Gear activado.
Pero este parecía dañado… presentaba graves grietas en su estructura y de vez en cuando se podían ver uno que otro rayo rojo recorrer a estas.
[Gift]
La espada que empuñaba el sacerdote desapareció junto con el Sacred Gear de Issei. Molesto por aquella acción del castaño, Freed lo golpeo en el rostro para luego dispararle con una pistola de luz que tenía guardada para casos de emergencia. Después de todo, ya no la usaba al tener las espadas sacras en su poder.
Freed le disparo a Issei en el hombro izquierdo, a un costado del estómago y la pierna derecha.
Ante el dolor, el castaño se arrodillo en su lugar sujetando sus heridas. Inmediatamente, Souna y Tsubaki se posicionaron frente a su amigo con círculos mágicos defensivos.
-Vaya… eso que hiciste al final no me lo esperaba, mucho menos que fueras el portador de Gram. Supongo que debo retirarme, recuperar a Excalibur Nightmere en este momento seria suicidio y todavía debo causar más masacres…- dijo Freed mientras otro círculo mágico aparecía detrás de él.
-Te aseguro bastardo, que me divertiré haciéndole lo mismo a que le hice a Asia, a las jovencitas que encuen… ah! AHHHH!- Freed no pudo terminar su oración ya que el castaño logro enderezarse y desde su posición, logro atinarle una bola de fuego en el rostro al loco sacerdote.
-AHHHHH… Maldito hijo de perra!- grito Freed mientras se retorcía al lado del círculo mágico.
-Te juro… la próxima vez que te vea! Te matare!- juro Freed mientras desaparecía por aquel círculo mágico. Issei volvió a arrodillarse, por culpa de sus heridas mientras respiraba forzosamente tratando de apaciguar aquellas emociones negativas.
Souna se arrodillo delante de él y tomo el rostro del castaño, pero este movió rapido la cabeza para librarse del agarre.
-Deja de reprimir lo que sientes… déjalo salir, deja de reprimirte- aconsejo Souna a la vez que ordenaba que nadie se acercase.
-Sé que no quieres que nos preocupemos… pero primero debes dejar de reprimirte- El cuerpo de Issei empezó a humear, las gotas de lluvia que caían sobre él se evaporaban al apenas acercársele. Los aliados del castaño vieron esto con preocupación y se alejaron un poco por precaución. El vapor comenzó a aumentar hasta que…
-DRHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA- Issei, mirando al cielo, soltó el grito más fuerte de su vida, a la vez que su cuerpo se cubría en llamas.
El fuego se intensifico cuando el mismo grito lo hizo, antes de cambiar a un rugido similar al de un dragón. Al terminar aquella descarga de odio, el fuego que cubría el cuerpo del castaño fue disminuyendo hasta apagarse completamente.
Issei solo sentía tristeza, decepción y cansancio.
-Perdón… no, no me contuve… otra vez. Perdón, Souna, Tsubaki… Sara, chicos- comendo a decir el castaño usando un tono de voz roto y cansado.
-Perdóname, Asia…- las lágrimas que Issei soltaba eran más notorias al igual que su voz.
-Te falle… no pude protegerte. No pude matar a tu asesina… No soy capaz de proteger a mi familia! No debo estar al lado de mi Rey! Y ahora… los puse en peligro y ni siquiera pude acabar con ese idiota!…- siguo Issei preocupando a sus compañeros, en especial a Souna.
-Estoy… Estoy solo, otra vez- a pesar de estar rodeado de sus amigos, que mostraban preocupación. Issei se sentía solo en aquella noche lluviosa… tal y como esa noche.
Ese momento Issei sintió algo cálido en su pecho y hombro derecho. Para sorpresa de muchos, Souna estaba abrazando al castaño. Ninguno presente podía ocultar su asombro, ni siquiera los espectadores.
-Mírame Issei… No estás solo. Estamos aquí!… estoy aquí- comenzó Souna estando un poco avergonzada de sus palabras, pero no quería detenerse.
-Debes seguir adelante, no te estoy pidiendo que la olvides… porque sé que la amaste de verdad y que diste hasta lo que no tenías para protegerte. Estoy segura de que a ella no le hubiera gustado verte asi… derrotado, dolido y cegado por tu rencor- Issei escuchaba atentamente Souna y le daba toda la razón.
-Te prometo que nunca estarás solo! Yo estaré a tu lado, pase lo que pase- termino la joven Sitri, sorprendiendo a su madre y súbditos por sus declaraciones.
-Yo nunca… te dejare. Por…Por favor Souna… no me dejes atrás. No me dejes! No me dejes… solo- con esas últimas palabras Issei quedo completamente inconsciente mientras se aferraba fuertemente a las prendas de su amiga. Aunque luego, aquella fuerza desapareció.
-Lo prometo…- sentencio Souna mientras convocaba un círculo mágico para llevar a Issei devuelta a casa.
Inframundo – Territorio Phoenix
Rias había mirado toda la batalla junto con sus compañeras de harem y su marido, y quedaron realmente asombrados. Le sorprendió aún más el hecho de que Issei lograra levantarse después de haber recibido tres disparos de un arma de luz.
Pero no pudieron disimular su temor al escucharlo y verlo gritar mientras su cuerpo era cubierto en llamas.
Rias sonrió al escuchar las palabras de su amiga, y decidió terminar el círculo mágico para descansar de una vez. Pronto solicitaría permiso para ir al mundo humano y visitar a su querido Peón.
Residencia Sitri
Sara, Sona y su sequito acababan de aparecer en la sala del lugar. Donde Kyouko y Takeda corrieron a abrazar a su hijo. Souna ya se había apartado y miraba al castaño con preocupación. Su ropa ahora estaba manchada de sangre, sangre proveniente de las heridas de su amigo.
-Vayan a bañarse… no quiero que se enfermen. En el piso de arriba encontraran los baños- la voz de Souna se oía apagada. Sus siervos estaban preocupados por ella, pero decidieron no hacer preguntas y acatar sus órdenes. Incluso Ruruko y Reya obedecieron.
-Señor y señora Hyoudou suelten a Issei, está herido y hay que atenderlo- dijo Sara mirando de reojo a su hija, quien miraba sus manos manchadas de sangre. Sangre de su amigo, a quien no había podido ayudar antes.
Bueno, como están? Espero les este yendo bien este comienzo de año y espero tengan un buen día. Voy a dejar de hacer promesas que no puedo cumplir. Aunque bueno... esas son las mejores no? A ver cuantos captan la referencia, si que alguien sigue leyendo esto claro.
Nokopelucas: Hola y gracias por apoyo, la verdad ya me estoy acercando bastante al final del primer arco, solo planeo tener dos o tres salteándome bastantes cosas de la trama principal por motivos que ya verán. Ojala y te siga llamando la atención esta historia para cuando llegue a su fin.
Korozen22: la verdad eso de tratar de llevar poco a poco los sentimientos es algo que me cuesta bastante. Porque quiero que vaya rápido pero no tan rápido y eso me toma horas de pensarlo una y otra vez. Gracias por valorar ese esfuerzo.
EmiLiz15.
