- ¡Hiii! ¡No puedo creer que por fin me uniré a Fairy Tail! ¡Es un sueño hecho realidad! - Exclamó la maga rubia conocida como Lucy, una maga de espíritus celestiales.

La joven se encontraba ahora mismo en un vagón de tren rumbo a la ciudad de Magnolia, el hogar del infame gremio mas grande de Fiore, nada más y nada menos que Fairy Tail, literalmente el sueño de Lucy desde muy pequeña cuando empezó a incursionar en el mundo de la magia cuando había heredado dicho rasgo de su difunta madre.

Y no solo eso, ahora se encontraba en dicho vagón con probablemente el mago mas famoso y uno de los mas fuerte no solo de Fairy Tail sino también todo Fiore, Albion de Fairy Tail.

Varías de las noticias que rondaban del gremio mas fuerte casi siempre venían acompañadas de él junto algunos otros magos del mismo gremio.

Cada noticia elogiaba la eficiencia, el poder, la habilidad e incluso muchas veces el caos que dejaban a su paso en cada misión que hacían.

Naturalmente, Albion, cuya magia de fuego arrasaba todo a su paso era el mas destacable por obvia razones, pero otros como Titania, la Reina de las Hadas de Otoño; El Santo Caballero del Hielo; La Princesa del Infierno; El Emperador del Rayo y séquito del Dios Relámpago; El Duque de la Destrucción y muchos, resonaban en conjunto al nombre de Fairy Tail.

Y ahora mismo Lucy se encontraba con una de esa leyendas a punto de ...

- Ugh ... Que esto se termine ya ... - El gemido adolorido de Natsu Dragneel, el verdadero nombre de Albion, interrumpió los pensamientos de la joven.

La susodicha estaba tan atrapada en su ensoñación que apenas se percató el estado enfermizo en el cuál la gran leyenda conocida como Albion de Fairy Tail se encontraba ... Era hasta lamentable, todo lo opuesto que simbolizaba para el resto de Fiore.

Incluso por un segundo, la maga de espíritus celestiales llegó a dudar de la legalidad de su identidad. Pero era obvio que era el verdadero Albion en el momento de que derrotó a su imitador en el puerto de Hargeon, además de que la marca en su hombro era completamente legítima.

Entonces, ¿Que le pasaba?

- La, la, la. - Cantaba el compañero felino del peli rosa, un gato predominantemente azul con blanco que llevaba un bolsito verde, Happy era su nombre sino se equivocaba. El inteligente felino estaba masticando un pescado con total felicidad ajeno de lo que le pasaba a su compañero, como si fuese algo común.

No sabía si era normal o simplemente le estaba ignorando. Fue un poco preocupante pensar en cualquiera de las dos opciones.

Aún así, la joven se llenó de valor y decidió preguntarle que le pasaba a uno de sus ídolos, tanto por preocupación como curiosidad.

- Disculpa, ¿Pero estará bien? - Le preguntó la maga de espíritus celestiales al gato.

- ¿Mm? Oh, ¿Hablas de Natsu? ¡Por supuesto! Le ocurre todo el tiempo. - Respondió Happy casualmente como si hablará del clima y no de la salud de su mejor amigo.

- D-Dios ... ¿C-Cuando vamos a llegar? - Se lamentó Natsu nuevamente con un quejido.

- ¿Seguro? Porque parece que va a vomitar en cualquier momento. - Pregunta nuevamente Lucy insegura de la respuesta frívola del gato.

- Por supuesto, es su pan de cada día. - Le responde Happy igual de despreocupado que antes.

- ¿Y por que le pasa? No pensé que los mareos fuesen tan fuertes. - Cuestiona la joven de cabellos rubios.

- Es la consecuencia de la magia de Natsu, tiene un efecto adverso al subirse a cualquier medio de transporte, una cinetosis severa. - Explica con brevedad el gato azul antes de darle otra mordida a su pescado. - Cuando el tren se detenga y pueda bajar, él volverá a la normalidad, así que no te preocupes tanto. -

- J-Juro que no volveré a subirme a otro tren en la vida ... - Siseó el peli rosa por lo bajo, pero aun así la rubia logró escucharle.

- También dice eso siempre. - Le informa Happy con una sonrisa antes de centrarse enteramente en su pescado, dejando por terminada la conversación.

Lucy miró al dúo por un momento, la casualidad de Happy al comer lo que parecía su merienda, mientras su compañero sufría de un grave caso de mareos por movimiento al parecer difícil de curar o siquiera aliviar, ya que sabía que había medicinas tanto naturales como mágicas para aliviar aflicciones y enfermedades semejantes, pero podía imaginar que Albion había intentado cada uno de los diversos métodos creados por el hombre para curar su enfermedad con resultados infructuosos.

Pero como bien Happy había dicho, era algo del día a día para uno de los magos mas fuertes de Fairy Tail, además, el peli rosa había dejado de murmurar palabras de muerte hacia el creador de los trenes y se dispuso a gemir en silencio en su asiento, mientras miraba por la ventana para relajarse durante el viaje, una manera de intentar distraer su mente de su aflicción.

Una acción que Lucy émulo al ver el hermoso paisaje que se presentaba a sus ojos durante la ruta directo a Magnolia, por fin su sueño se haría realidad.

Una sonrisa de emoción se hizo presente mientras daba pequeño brincos infantiles sobre su asiento por la emoción que la llenaba por dentro.

- 'Lo haré, madre. ¡Me convertiré en una gran maga como tú, lo prometo!' - Fueron los pensamientos de la maga de espíritus celestiales ante el brillante futuro que le esperaba.

...

- Oye, Luigi, es hora de despertar. -

Repentinamente los ojos de Lucy se abrieron de golpe cuando su ... ¿Nombre? Fue pronunciado. Al parpadear varias veces con sus pesados párpados para quitarse el sueño de encima, pudo ver a Albion ya de pie, sin ningún rastro de nauseas o dolor visible en su cuerpo. El estaba esperando por ella junto a Happy, quien parecía satisfecho.

- 'Era cierto lo que dijo Happy.' - Pensó de manera inconsciente la rubia antes de percatarse de que de hecho el tren ya se había detenido.

Lucy miró por la ventana, donde la estación de tren de Magnolia esperaba por ella. Fue tanta la impresión que ni siquiera le dio importancia la forma en que el infame mago de Fairy Tail le había llamado con anterioridad para despertarla.

- ¡Hii! ¡¿Cuando me quede dormida?! ¡Pude haber perdido la parada del tren! - Se lamentó la rubia por su despiste.

- Tranquila, tranquila, apenas nos hemos detenido, pero será mejor bajarnos antes de perder de verdad la oportunidad de bajarnos. - Le dijo Natsu con tranquilidad.

- ¡Aye Sir! - Exclamó Happy de acuerdo con su compañero.

- ¡E-Etendido! - Dijo Lucy en respuesta antes de tomar sus pocas cosas y seguir al peli rosa, quien lideraba el camino con calma en el tumulto de gente en la estación.

De hecho, fue una fortuna que el cabello del gran Albion fuese rosa, eso lo hacía mas distinguible a la distancia, además de que era muy difícil tener una coloración de cabello de ese tipo, una parte curiosa de la maga de espíritus celestiales se pregunto si de verdad era natural.

Pero esas preguntas mas privadas podían quedar para luego, no era bueno ser tan invasiva con las personas que apenas conocías, especialmente si era uno de tus ídolos, ya habría tiempo para aquellas preguntas en un futuro.

Natsu, Lucy y Happy lograron salir de la estación del tren de Magnolia con relativa facilidad y rapidez, a pesar de la gran cantidad de personas que circulaban por ahí. Ahora mismo caminaban por las igual concurridas pero tranquilas calles de la ciudad.

La joven de cabellos rubios no podía parar de admirar las hermosas y limpias calles de Magnolia, la arquitectura del lugar e incluso las personas amables y felices que cumplían con su día a día con una gran sonrisa en sus rostros.

- 'Yo seré igual que ellos, ¡Pero siendo una maga de Fairy Tail!' - Pensaba Lucy con decisión, con el sueño de ser una gran maga justo en frente de sus ojos.

Pero alguien tenía que romper esa burbuja de irrealidad, para su fortuna, el mismísimo Albion de Fairy Tail estaba mas que dispuesto a hacerlo.

- Tu ... ¿En verdad estas segura de unirte a Fairy Tail, Luigi? - Le preguntó repentinamente Natsu sin mirarla, su vista estaba centrada al frente, simplemente siguiendo el mejor camino al gremio.

Lucu alejó su vista de sus alrededores y la centro en el poderoso mago, quién no le había cuestionado sus razones de unirse a Fairy Tail hasta ahora.

- ¡Estoy muy segura! ¿Por que lo preguntas? ¿Hay alguna prueba especialmente difícil que debo realizar para unirme? ¡Estoy dispuesta a lograrlo! - Exclamó la rubia con decisión, había hecho todo el camino hasta aquí y no se iría con las manos vacías. - ¡Además, mi nombre es Lucy, no Luigi! -

- Jejeje, las cosas serían mas fáciles si hubiese una prueba de hecho. - Comentó Happy con una sonrisa divertida para confusión de la maga.

- Prueba ... No hay exactamente una prueba la verdad, Fairy Tail siempre tiene los brazos abiertos para todo aquel que se quiera unir. - Explicó Natsu con un encogimiento de hombros antes de mirar a la maga de espíritus celestiales por encima del hombro, con una mueca de diversión. - Pero puedes tomar la bienvenida como su propia prueba y te darás cuenta porque Fairy Tail tiene los brazos abiertos para todo aquel que quiera unirse, como también todo aquel que quiera irse. -

Esas fueron sus últimas palabras antes de detenerse en alguna tienda local junto a Happy para comprar algunos dulces y aperitivos para ambos, sin darle mucha importancia como la mente de Lucy corría a mil por hora para entender a que se refería el famoso Albion con sus palabras.

- Bueno, solo puedo esperar hasta averiguarlo. - Dijo la rubia con un suspiró derrotado.

...

- Bien, ya estamos aquí. - Le indicó Natsu a Lucy cuando en poco tiempo de caminata, por fin llegaron a la entrada del famoso gremio Fairy Tail.

- N-No tenías que decirlo ... - Murmuró la maga al ver el edificio con la marca del gremio y letrero indicando lo obvio.

A pesar de haberlo visto desde la lejanía, por cada paso que daba se quedaba cada vez mas asombrada y esperanzada de unirse al gremio de sus sueños, hasta el punto de quedarse embelesada viendo el edificio.

- Bueno, ¿Planeas quedarte ahí todo el día? - Le cuestionó el infame Albion con una ceja levantada, despertando nuevamente a la joven de su ensoñación.

- Je, creo que si la dejamos aquí hasta mañana, la encontraremos aún de pie soñando despierta. - Se río Happy.

- ¡Estoy despierta! ¡Estoy despierta! - Exclamó la maga de espíritus celestiales con las mejillas sonrojadas, avergonzada por seguir pasando por este tipo de situaciones ante un mago de Fairy Tail.

- Oh, ya esta con nosotros. - Comentó Natsu con una sonrisa burlona. - Bien, prepárate, esto se puede poner un poco turbulento. -

- ¿Eh? ¿A que te refi-? -

Lucy ni siquiera tuvo tiempo para hablar cuando de repente las puertas del gremio se abrieron de golpe, sin embargo, nadie salió ... De la manera convencional, cuando un hombre salió volando de las instalaciones como si lo hubieran lanzando directamente hacia ellos.

La rubia ni siquiera tuvo tiempo de gritar o al menos de sorprenderse del repentino suceso cuando Natsu casualmente y como si fuese algo de todos los días atrapó al individuo con mucha facilidad con una sola mano.

El peli rosa dejo al hombre en el suelo sobre sus propios pies, permitiendo que pudiera estabilizarse sin problemas.

- O-Oh, hola, Natsu-san, veo que por fin ha vuelto. - Dijo el hombre entre agradecido y sorprendido por la ayuda que este le había brindando.

- Si, y justo a tiempo por lo que veo. ¿Están pasando cosas divertidas en plena tarde? - Le pregunto Albion con curiosidad.

- S-Si, bueno, Mirajane ... - Empezó a decir el hombre antes de que el mago de fuego lo detuviera.

- No me digas mas, eso es que suficiente. -

El hombre asintió antes de volver a entrar en el gremio con una ferocidad digna de luchar en una gran batalla. A Natsu le gustaba mucho esa actitud.

- Acaso dijo ... ¡Mirajane! - Exclamó Lucy con estrellas en los ojos, queriendo conocer a una de las mujeres mas hermosas del país, sino las mas hermosa.

- ¡Aye Sir! ¡Nuestra querida Mirajane! ¡Ella sabe como hacer pasar a las personas un buen rato! - Dijo Happy con una sonrisa.

Una parte de la rubia se preguntaba a que se refería exactamente el gato azul, después de todo, a pesar de parecer mortalmente sensual, Mirajane siempre pareció ser una buena persona ... Aunque nunca la habia visto en persona, mientras que Natsu y Happy convivían con ella en el mismo gremio, por lo tanto, tenían que tener mas conocimiento que ella.

Aún así, le gustaba pensar que ella era una chica normal ... Trabajando en uno de los gremios mas grandes de todos, ciertamente sería alguien normal.

- Bueno. - Comenzó a decir el peli rosa llamando la atención de la joven de cabellos rubios. Albion se encontraba justo al frente de la puerta y con una sonrisa la abrió. - Bienvenida a ... -

- ¡Fairy Tail! -

Y lo último que espero ver Lucy, fue aquello ...

- ¡Toma esto! -

- ¡Derramaste mi bebida! -

- ¡Pelea conmigo! -

Una batalla campal entre todos los presentes en la sala común del gremio, puñetazos y patadas salían sin parar, las mesas, sillas, bebidas, platos e incluso comida eran utilizados como armas para semejante guerra. Por otro lado, parecía algo normal, porque a parte de Natsu y Happy, varios de dichos miembros de gremio sonreían y reían durante el combate.

Y moviéndose elegantemente entre los ataques y los objetos voladores, se encontraba una peli blanca de cabello corto con vestido rosa y blanco quien distribuía oportunamente bebidas y comida, ya sea para comer o bien utilizarlo como arma durante la batalla campal. Por la sonrisa que llevaba, se notaba que se divertía con su trabajo a pesar del caos que se desarrollaba y empeoraba a su alrededor.

- Esa es ... - Decía Lucy asombrada por la exhibición de habilidad y gracia con la que esquivaba todos los ataques, evitando el fuego cruzado mientras seguía repartiendo las órdenes a los demás miembros del gremio.

Pero lo que mas le llamaba la atención era el gran parecido que tenía con Mirajane, la famosa maga y modelo de Fairy Tail ... ¡Espera, si no mal recordaba ella de hecho era ... !

- Esa es Lisanna, la hermana menor de Mira. - Le dijo Natsu casualmente.

- ¡Aye Sir! - Exclamó Happy felizmente. - No solo es una maga del gremio, también trabaja como camarera y barman en el gremio cuando no toma un trabajo, y algunas veces va a las sesiones de modelaje de Mira. ¡Y además, es mi madre! -

- ¡¿Tu madre?! - Exclama la maga de espíritus celestiales sorprendida por aquel hecho. Naturalmente preguntándose como una chica joven de su edad tuvo un hijo ... Que a la vez es un gato.

- Si, me ayudo a criar a Happy cuando lo encontré ... Bueno, muchos aportaron su ayuda de diferentes maneras, pero Lisanna era la que siempre estaba mas al tanto de Happy, así que supongo que se gano debidamente el título de madre. - Explayó el peli rosa con brevedad.

- E-Eso ... Tiene sentido. - Pensó la rubia en voz baja, avergonzada por lo que estaba pensando anteriormente.

- ¡Ah! Natsu, Happy, ¡Bienvenidos de vuelta! - Exclamó Lisanna con una sonrisa al ver a su amigo de la infancia e hijo adoptivo volver.

La peli blanca se movió a través del caos con una elegancia y habilidad digna de una bailarina como también gracias a la memoria muscular de cada batalla campal que el gremio tenía y se movilizó hacia donde ellos estaban.

- ¡Aye Sir! ¡Hola, Lisanna! - Saludó el gato azul felizmente dándole un abrazo, acción que fue correspondida por la joven.

- Veo que terminaron la misión rápidamente. - Comentó Lisanna con una sonrisa al mirar al peli rosa.

El susodicho se encogió de hombros. - No fue nada del otro mundo, solo alguien que usaba mi nombre, no tenía el poder para justificarlo. - Dijo Natsu en respuesta con aburrimiento, antes de darle una mirada a como se desarrollaba el combate en el gremio. - Por otro lado, parecen que aquí se están poniendo las cosas interesantes. -

- S-Si, ya sabes como se pone Nee-san. - Dijo la peli blanca con una sonrisa nerviosa para luego poner una expresión curiosa al notar la joven rubia que se notaba nerviosa y al mismo tiempo asombrada mientras miraba el gremio no muy lejos del Albion. - ¿Uh? ¿Quien es ella, Natsu? No la he visto por aquí. -

- Oh, ella es Luigi. -

- Lucy. - Le corrigió Happy con una sonrisa.

- Eso, la conocí en Hargeon mientras me encargaba de Albion, quiere unirse al gremio. - Explicó Natsu con brevedad.

- Entiendo, ¡Eso es fantástico! Solo hay que esperar que la pelea termine y el maestro pueda aprobar su unión. - Dijo Lisanna animada por una nueva compañera en el gremio.

- Y esperar que duré mas que el anterior. - Dijo Albion con un resoplido.

La camarera principal de Fairy Tail hizo una mueca ante el recuerdo del anterior miembro que se había unido pero que solo había durado menos de una semana, era un recuerdo un poco desagradable ya que su hermana mayor había estado involucrada ... Debió advertirle que la "Demonio" de Fairy Tail no era alguien para tomar a la ligera.

- Solo podemos darle tiempo al tiempo. -

Natsu tarareo ante las palabras de su amiga mientras sus afilados ojos lavanda analizaban la zona de batalla por individuos interesantes con quienes jugar un rato, una sonrisa ominosa se formo en su rostro al encontrar candidatos apropiados con quienes jugar.

- Realmente ... He llegado a Fairy Tail. - Por otro lado, a pesar de la tormenta caótica que se formaba a su alrededor, Lucy no podía evitar observar el lugar con asombro.

Después de todo, el gremio de sus sueños estaba justo al frente de ella ... Y era real.

- ¡Hey! ¡Hey! ¡Hey! - Exclamó una voz masculina saliendo del caos, desviando y esquivando ataques aleatorios de todas partes con facilidad. - ¿Acabo de escuchar que Natsu ha vuelto? ¡Hey, Albion, es hora de terminar este empate eterno que tenemos! -

La maga de espíritus celestiales miró con estupefacción al nuevo individuo que se acercaba hacia ellos. Su cabello era negro como la noche, con unos reflejos azulados al ser iluminado por la luz. Piel pálida y ojos oscuros a juego con su cabello. Usaba un collar de cadena con una pequeña lanza colgando, además de eso ...

Estaba completamente desnudo excepto por su ropa interior, dejando en exhibición su buen físico, que hizo sonrojar gravemente a la rubia quien no estaba preparada para encontrarse a alguien desnudo casi por completo. A pesar de ello, eso le permitió ver en donde se encontraba ubicada la marca del gremio del nuevo sujeto, la cuál era de color blanco gélido en su pectoral derecho.

- Gray ... ¿Vas a andar por aquí así? - Le cuestionó una mujer joven quizás de la misma edad de Lucy y Lisanna.

Esta nueva chica tenía el cabello castaño y una tez morena, con ojos a juego. Utilizaba varios brazaletes en sus brazos y muñecas, además de la parte superior de un bikini, dejando en exhibición casi tanta piel como el ahora conocido como Gray, mostrando que su marca del gremio se encontraba en el lado izquierdo de su vientre plano. Usaba unos pantalones oscuros con un cinturón colorido y sandalias.

- ¡Santa-! ¡¿Cuando paso esto?! - Exclamó Gray consternado.

- ¡¿Como no vas a saberlo?! - Exclamó la maga de espíritus celestiales igual de estupefacta.

No muy lejos de la escena, se podía ver al peli rosa resoplando burlonamente por el suceso vergonzoso que realizaba uno de sus rivales, por otro lado, tanto Happy como Lisanna fueron mas abiertos en su diversión ante el recurrente acontecimiento que sufría el mago de hielo.

- Siempre es lo mismo ... Odio cuando desperdician una buena bebida. - Dijo la morena conocida como Cana al levantar un barril lleno de cerveza prácticamente de su tamaño y empezar a tomar de él.

Lucy sólo podía ver asombrada como una joven de su edad, tomaba con extremada facilidad aquel barril de cerveza como si fuese agua.

- ¡Argh! ¡No hay tiempo para buscar, el combate es lo primero! - Exclamó Gray mirando a los alrededores. - ¡Hey, Natsu, pelea conmigo ahora! ¡No estoy dispuesto a seguir empatado contigo! -

- Que tontería. - Dijo una voz realmente masculina detrás de la rubia.

A su vez, sintió como una gran sombra la oscureció. La maga de espíritus celestiales volteó la mirada buscando aquello que la ensombreció.

- Mejor vete y vuelve cuando te hayas vestido, odio cuando muestras tus vergüenzas en presencia de mis hermanas. -

En ese momento, Lucy miró a la persona mas intimidante que había conocido en su vida. Era un hombre bastante alto, de piel morena y cabello puntiagudo de color blanco, tenia los ojos claros, donde debajo de su ojo derecho comenzaba una cicatriz y terminaba hasta el costado derecho de su rostro. En el lado izquierdo de su cuello, se podia ver su marca de gremio de color negro Usaba una gabardina y pantalones azul oscuro, además de unas sandalias de madera.

No era nadie mas que Elfman, llevándose el premio de la persona mas intimidante a simple vista para Lucy.

- Simplemente ladrando todo el día ... No actúan nada mas que como niños pequeños. - De repente, con una velocidad que poco parecía caracterizarle a simple vista, se interpuso en el camino de Gray, dispuesto a ser su oponente en vez del rival eterno del mago de hielo. - ¡Pelea con los puños para demostrarme que eres mas que palabrería! ¡Ven a mi, lucha conmigo si te crees tan fuerte! -

- ¡Fuera de mi camino! - Con una fuerza monstruosa y sorprendente para alguien casi de la mitad de tamaño de Elfman, Gray con un agarre de su mano al brazo del moreno lo mandó a volar hacía otra sección del gremio donde terminó chocando con una mesa y personas, quiénes comenzaron a luchar entre ellas debido al suceso. - ¡Y será mejor que no vuelvas a interponerte en mi camino! -

Lucy no pudo evitar tener una gota de sudor ante la valentía que había demostrado Elfman ... Para luego ser humillado por el peli negro, quién seguía buscando pelea con Albion.

- Pobre, Onii-chan ... - Dijo Lisanna con lastima por la terrible escena que había hecho su hermano mayor.

- Estará bien ... Físicamente, no creo que se pueda decir lo mismo de su orgullo. - Comentó Natsu con una mueca. Aunque no podía recriminar a su rival, ciertamente Elfman estuvo fuera de lugar al retarlo cuando había pocos que podían luchar en igualdad de condiciones con el mago de hielo.

Naturalmente, él, Albion era uno de ellos.

- ¡Aye Sir! - Exclamó Happy de acuerdo con las palabras de su padre adoptivo y mejor amigo.

- ¿Hm? No hay demasiado ruido ... - Dijo un hombre joven de cabello corto de color naranja, ojos castaños y tez blanca. Parecía estar a la moda con aquellos lentes, utilizando varias joyas como pendientes, zarcillos, anillos y brazaletes. Usaba una camisa floreada de color naranja con una chaqueta de pelaje con pantalones vaqueros y zapatos oscuros a juego.

Casi se podía ver estrellas saliendo de él, y naturalmente como la obsesionada que era la maga de cabellos rubios con Fairy Tail, pudo identificarle con rapidez.

- ¡Ah! ¡No puede ser! Es Loke, el mago en primer lugar en "El Mago que quieres como Novio" ... - Exclamó Lucy al reconocer su bello rostro en una de las revistas semanales del hechicero, que traía todo tipo de chismes del mundo mágico, especialmente de Fiore. Revista que le encantaba destacar al gremio mas famoso y poderoso para sus ventas.

Y obviamente ese gremio era Fairy Tail.

- ¡Oigan, chicas! Tomaré parte en la pelea. - Les advirtió Loke a las hermosas mujeres que colgaban de sus brazos, quiénes le daban cariñosos abrazos exaltando una increíble imagen de mujeriego que la maga de espíritus celestiales no espero ver.

- ¡Buena suerte! - Dijeron ambas chicas con grandes sonrisas en sus bellos rostros, deseándole lo mejor al guapo mago que les hacía pasar divertidos momentos.

- '¡Y su imagen fue oficialmente corrompida en solo unos segundos!' - Pensó Lucy sintiendo que esa fue la gota que derramó el vaso al colapsar en el suelo de la sala del gremio, estando justamente en el ojo del huracán con el caos que se desarrollaba y se hacía mas grande a su alrededor. - Jamás lo imaginé así ... Fairy Tail esta lleno de personas raras ... -

- ¡Oh! ¿Una recién llegada? - Dijo una voz femenina atrayendo la atención de la rubia.

Y cuando la susodicha enfocó su mirada en la nueva persona que le hablaba, sus ojos se abrieron como platos ante la vista.

- ¡Mirajane! - Exclamó la maga de espíritus celestiales con estupefacción.

Exactamente, frente de ella estaba posiblemente una de las caras públicas mas destacables de Fairy Tail, una maga poderosa y modelo, Mirajane Strauss.

Era una joven un poco mayor que Lucy, de largo cabello blanco que mantenía en una coleta alta, piel blanca de porcelana y encantadores ojos azules. Usaba blusa algo pequeña de color vino, junto una minifalda de color negro, llevaba varios brazaletes en sus manos, las cuáles destacaban por sus uñas negras, además, llevaba botas de tacón alto. Se podía ver su marca de gremio de color rosa en el muslo de su pierna izquierda.

Todo su estilo gritaba gótica a todo pulmón a plena vista, pero la expresión curiosa ciertamente era genuina.

- ¡Kya! ¡La real ... ! - Pero justo antes de poder hacer un episodio de fan, Lucy miró con preocupación el caos que se hacía mas grande. - No ... ¿Habría que detenerlos? -

La peli blanca resopló con burla. - Sería un poco hipócrita de mi parte, después de todo, yo inicié la pelea. -

- Oh, dios ... -

Y así fue como a la maga de espíritus celestiales se le cayó un ídolo cuando la encantadora Mirajane resultó ser una provocadora y buscapleitos, como decía el dicho ... Nunca conozcas a tus héroes en personas, no son lo que aparentan a simple vista.

- Además ... - Lucy sintió como la peli blanca pasaba su brazo sobre sus hombros, para luego con su otra mano tomar suavemente su mentón y acercar sus rostros peligrosamente invadiendo por completo su espacio personal. - Es mas divertido así, ¿No lo crees~? -

La rubia se sonrojó furiosamente por el acto y la mirada encantadora que Mirajane estaba realizando, acaso ella no pensaba ... ¿Verdad ... ?

¡Oh, dios, ella no estaba preparada para esto! ¡Su primer beso ... Y con Mirajane ... Y ni siquiera le gustaban las chicas!

Aunque en este momento no estaba segura ...

Sin embargo, fue salvada cuando una botella de vino llena golpeó la cabeza de la peli blanca, alejando su rostro de Lucy mientras el contenido rojo se derramaba sobre su cara y cabello. Ahora se podía ver como la Demonio tenia la cara empapada, además de su ropa manchada y su cabello en un tono de rosa muy similar al de Natsu.

- U-Ustedes ... ¡Ya se lo han ganado! - Exclamó Mirajane con magia oscura saliendo de sus manos, grietas aparecieron en su rostro provocando una imagen escalofriante de la Demonio enojada.

- Ah, hacen demasiado ruido ... ¡Déjenme beber con tranquilidad! - Dijo Cana frustrada sacando una carta que brillaba con diversos símbolos.

- ¡Peleen como hombres! - Gritó Elfman a todo pulmón mientras su brazo se transformaba en una forma mas monstruosa.

- Si que son problemáticos. - Replicó Loke mientras sus anillos brillaban con intensidad.

- Prepárate, Natsu. - Dijo Gray por fin encontrando a su rival, magia gélida saliendo de sus manos.

El susodicho mago de fuego sonrió divertido. - Ven por mi, entonces. -

Mientras decía esa una mano enguantada por una armadura azul con forma de garras salió de la túnica del peli rosa, una aura llameante de color blanco se hizo presente.

- ¡¿Magia?! - Exclamó Lucy con preocupación, ya habían causado un gran caos con tan solo usando puños y lanzando cosas, pero si agregaban magia a la mezcla ...

¡Todo el edificio podría caerse encima!

- Uh, oh, esta ya se esta poniendo muy intenso ... - Dijo Lisanna por primera vez mostrando preocupación.

- ¡Aye Sir! - Dijo Happy de acuerdo.

- Es suficiente. - Sin embargo, de repente una voz retumbó en el lugar. - ¡Paren de una vez, idiotas! -

- ¡Es un monstruo! - Exclamó la maga de cabellos rubios ante el gigante que había aparecido de repente en la sala, casi golpeando el techo con su cabeza.

De repente, lo siguiente que siguió fue el silencio absoluto, todos y cada uno de los magos que se encontraban en la refriega se detuvieron completamente, era un imagen increíble de ver para Lucy, quién para ella parecía como si todo se hubiera detenido en el tiempo a pesar de que algunos seguían mirándose con molestia y otros a punto propinar un ataque al otro, pero todos y cada uno detuvo su siguiente movimiento y el uso de su magia ante la orden del gigante.

- Ah, maestro, por fin salió de su oficina. - Dijo Lisanna con una sonrisa de alivio.

- ¡¿Maestro?! - Dijo la rubia sin poder creer que el maestro de Fairy Tail fuese un gigante.

Después de todo, las revistas de magia como el hechicero semanal no hablaban mucho de él, aunque su contenido se trataba mayormente de chismes y sucesos recientes que involucraba magos, también hacía entrevistas a magos famosos y poderosos, sin embargo, siempre se hablaba de que el maestro de Fairy Tail era demasiado poderoso y estaba demasiado ocupado para por lo menos otorgar una hora de su tiempo para responder algunas preguntas.

No obstante, ahora la maga de espíritus celestiales podía entender el verdadero poder del maestro de Fairy Tail con su mera presencia, la cuál fue tal que hizo que todos los magos que estaban luchando regresarán a sus sitios y dejarán de luchar, separándose y perdiendo el espíritu de lucha.

Excepto por dos personas, los únicos magos clase S presentes en el gremio ahora mismo.

La Princesa del Infierno, la Demonio conocida como Mirajane Strauss y Natsu Dragneel aquel conocido como el Albion, el Dragón Guardián de Fairy Tail.

Ambos magos aún seguían en posturas de combate y ninguno de los dos había apagado su magia estando frente a frente con puños listos para golpear.

Se podía ver el puño enguantado en el guantelete de garra azulado con llamas blancas listas para arrasar con todo. Por otro lado, el brazo de Mirajane pareció tomar la forma de un brazo demoníaco de madera con varios orbes morados parecidos a ojos incrustados en la madera, llamas negras salía despedido de su nuevo brazo como un miasma nocivo.

Todos miraban a la pareja con expectación, algunos preocupados y otros con emoción esperando a ver quien estaría dispuesto a desobedecer al maestro o rendirse. Se podía ver como Natsu tenía una sonrisa molesta, capaz de mantenerse todo el día así, por otro lado, la expresión furiosa de Mira se volvía mas demoníaca por cada segundo, por la molestia que le causaba el peli rosa como también por el alcohol que le había caído encima.

Sumado al hecho de la presión que ejercía el maestro de Fairy Tail por ambos jóvenes que aún permanecían en posición de combate.

Pero siempre había un punto de quiebre y Mirajane había alcanzado el suyo hace mucho.

- ¡Maldición, tengo que sacarme el vino antes de que deje mancha! - Exclamó la peli blanca de cabellos blancos antes de dejar de lado su formulario demoníaco y correr al baño. - ¡Esto no quedará así, Albion! -

Y así la famosa modelo de Fairy Tail dejo la escena sacando un suspiro de alivio a mas de uno, de hecho, Lucy no se había dado cuenta que había estado conteniendo su aliento hasta ahora.

Entonces, Natsu sonrió triunfante. - Todos se han rendido, ¡Supongo que es mi victoria! -

Sin embargo, justo después de hacer eso el pie del maestro de gremio lo aplasto para sorpresa de la rubia. Pero cuando volvió a levantar el pie no se encontraba por ningún lado el infame Albion.

- Te estas volviendo muy lento, abuelo. - La voz de Natsu retumbó en todo el lugar, proveniente del segundo piso, donde el susodicho se encontraba sentado en la barandilla de manera perezosa.

- No me provoques, mocoso. - Gruño el gigante antes de percatarse de la presencia de la maga de espíritus celestiales de pie junto a Lisanna. - ¿Eh? ¿Una recién llegada? -

- S ... S-Si ... - Tartamudeo la joven con miedo.

Pero para su sorpresa el gigante maestro del gremio se hizo tan pequeño como un niño de cinco años, demostrando que era un anciano de baja estatura de cabello y bigotes ya grises utilizando un traje similar al de un bufón con la marca de Fairy Tail en el centro del pecho de su camisa.

- Encantado de conocerte, soy Makarov Dreyar, maestro de Fairy Tail. - Se presentó antes de saltar al segundo piso ...

Sin embargo, hizo un mal cálculo y terminó golpeando su cabeza contra la barandilla, por fortuna Natsu se encontraba cerca para evitar que cayera y ayudarle para recuperar el equilibrio.

- Lo han vuelto hacer, idiotas. Estos son documentos del consejo. - Dijo Makarov.

Y entonces, el anciano empezó a enumerar un montón problemas que cada uno de los magos presentes había realizado en sus últimos trabajos, desde indecencia pública hasta destrucción de propiedad, cabía destacar que Albion era el culpable de la mayoría de los casos de destrucción.

- Pero ... ¡No se preocupen por el consejo, sigan progresando en su magia! ¡Hagan lo que crean mejor, muchachos! ¡Ese es el camino de los magos de Fairy Tail! - Exclamó Makarov sacando grandes sonrisas en sus chicos quienes comenzaron a celebrar.

Natsu sonrió satisfecho antes de levantarse de su posición e ir al tablero de misiones de clase S y tomar una misión.

¿Isla Galuna? Eso sonaba tentador ...

Así que mientras todos celebraban por las palabras de Makarov, el peli rosa se reunió con Happy nuevamente y salieron juntos a la siguiente misión.

Este era su único camino.

Para encontrar lo que mas anhelaba.

Encontrarse con ella una vez más.

...