Una parte de Natsu quería arrepentirse y dejar el trabajo que había tomado, principalmente porque el sitio era una isla y a menos que quisiera nadar todo el camino tendría que ir en una barca y Happy no estaba dispuesto a volar hasta el lugar con tanta lejanía.
Primero tendría que ir de vuelta al puerto de Hargeon y de ahí zarpar hasta la isla, si hubiera visto esta misión antes la habría completado luego de darle su lección a su impostor.
Sin embargo, la misión de capturar a ese tal Bora, quien usaba su nombre para actos ilícitos, que le encomendó el consejo tenía demasiada prioridad ... Es decir, si no encontraba al impostor, el consejo mágico veía mas conveniente arrestarlo a él como si fuese el culpable cuando en realidad era una de las víctimas.
Ni siquiera aquella amenaza transmitida por un mensajero del consejo le sorprendió, con su política corrupta y su mira en Fairy Tail por su actos tan libertinos con la magia, buscaban cualquier excusa para arrestarlos. De hecho, si Makarov Dreyar no fuese un famoso, respetado y poderoso mago santo, Natsu creía que lo habrian puesto tras las reglas hace mucho.
Además, luego de haber vencido al falso Albion, se encontró con esa chica Lucy, no sería apropiado llevar a un recién conocido, quien ni siquiera era del gremio, a una misión Clase S, así que fue lo mejor.
Excepto por la parte de subir a un tren nuevamente a altas horas de la noche para luego un barco ... Que alguien lo mate.
- ¿Todo bien, Natsu? Ya no te veo tan emocionado por la misión. - Comentó Happy con curiosidad.
El peli rosa suspiró. - Sigo entusiasmado, es una buena paga para una sencilla misión de Clase S, no queda lejos y probablemente no tardemos mas de tres días en completarla. - Dijo los puntos positivos de la misión antes de hacer una mueca de asco. - El único problema de esta misión casi perfecta es la cantidad de transportes que hay que tomar para llegar. -
Antes de que el gato azul pudiera comentar algo para animar a su mejor amigo y padre adoptivo, una voz femenina hizo acto de presencia cuando el dúo se estaban acercando a la estación de trenes de Magnolia.
- ¿Pero que es lo que veo? ¡El infame Albion rechazando un trabajo por unos mareos! - Dijo la mujer en un tono de burla.
El mago de Clase S puso los ojos en blanco ante la familiar voz. - Lo que me faltaba ahora, un diablillo molestando en mi oído. -
Fue lo que dijo antes de voltearse a la coqueta pero macabra mujer de cabellos blancos, la princesa del infierno, Mirajane Strauss sonriendo como el gato que se comió al canario.
- Me halagas, Natsu. - Dijo ella sacudiendo su cabello prístino con una mano. Al parecer había logrado quitarse todas las manchas de vino de su cabello y ropa.
- Si, si, ¿Que quieres? La estación no estará abierta toda la noche así que se breve. - Replicó Albion cruzándose de brazos.
- De eso quería hablarte, hagamos esta misión juntos. - Dijo la Demonio dejando de lado su sonrisa burlona y teniendo una expresión de completa seriedad, demostrando que esta no era una broma.
- ¿Que ... ? - Dijeron tanto Natsu como Happy sorprendidos por la solicitud de la peli blanca.
- Ya me escuchaste, hagamos esta misión juntos, será mas sencillo para ambos. -
Pero el peli rosa frunció el ceño. - ¿Por que? Confío plenamente en mis habilidades para superar esta misión solo. -
- Aunque me duele admitirlo, eso no lo dudo. - Dijo Mirajane rodando los ojos en respuesta. - Pero la Isla Galuna, la isla de los demonios ... Es una misión que he querido hacer desde hace un tiempo. -
- ¿Oh? ¿Y por qué no la tomaste antes? - Le cuestionó Natsu con irritación, lo cuál le sacó un suspiró exasperado a la maga de Clase S.
- Elfman y Lisanna son el problema. - Admitió la peli blanca mayor. - Sabes que somos un equipo muy unido, ¿No? Pero ellos realmente no están capacitados para una misión de Clase S, no desde ... -
Aquel silencio incómodo y la expresión sombría que puso Mirajane fue suficiente para que incluso Albion pusiera una expresión de simpatía, no necesitaba que ella dijera algo, recordaba muy bien la escena de hace dos años donde el equipo de los hermanos Strauss salió muy herido en la primera y última misión de Clase S que hicieron juntos.
Si Mirajane no hubiera utilizado todo su poder y Natsu no hubiera tenido un mal presentimiento aquella noche entonces quien sabe como sería el resultado ahora. Lo único seguro era la inseguridad que Elfman tenia consigo mismo, el tiempo de espera que tuvo Lisanna del trabajo como mago y la gran cantidad de tiempo que Mirajane había pasado en la enfermería y sin poder utilizar su magia.
Había sido una temporada dura para todos, incluso alguien tan enfocado como Albion flaqueó durante aquella experiencia traumática para cada miembro de Fairy Tail.
- Si ... Supongo que suena justo que los dos hagamos la misión que pelear por ella, ¿No? - Con algo de resignación, Natsu propuso esa idea.
La sonrisa del Demonio llegó a su rostro, aunque en realidad no parecía realmente féliz por lo que se reflejaba en sus ojos, como si aún los recuerdos de esa fatídica noche se reproducían en su mente.
- ¡Bien! Y para que no te sientas tan comprometido, dejaré que te quedes con la mayor parte de la recompensa, ¿Que dices? No creo que pueda darte mejor trato que ese. - Propuso la peli blanca, nuevamente sorprendiendo al dúo de mago y gato.
- ¿Entonces para que quieres hacer la misión? - Le cuestionó nuevamente el peli rosa sin entender las motivaciones de esta mujer, era casi tan enigmática como su hermana.
La sonrisa de Mirajane se volvió mas oscura de repente. - Isla de demonios~ -
Al instante las cosas hicieron click en la cabeza del infame Albion, quien suspiró derrotado antes de darle una mirada en blanco a su nueva compañera por esta misión.
- De verdad eres una chica increíble y codiciosa ... - Dijo Natsu antes de darse la vuelta y empezar a caminar con destino a la estación de Magnolia. - No importa, andando, por primera vez en mi vida no quiero perder el tren. -
Mirajane sonrió triunfante mientras seguía a su nuevo compañero de equipo temporal. - No se porque te sorprendes, esa perra pelirroja consigue mas armas y armaduras poderosas en cada misión que va, es normal que no quiera quedarme atrás. Si consigo algún demonio poderoso y principalmente maligno en una isla entera de ellos, creo que no importará si me llevo uno. -
- Si, si, lo que digas. - Dijo Albion sin darle muchas importancia a las implicaciones que daba entender la Princesa del Infierno, no se llevaba bien con la peli blanca, pero ciertamente la personalidad de la Reina de las Hadas y él chocaban constantemente mientras que estaban en el mismo sitio, así que procuraban no estar presentes en el gremio al mismo tiempo.
Era lo positivo de que Erza tomaba misiones de Clase S bastante lejos o complicadas que le permitía a Natsu circular por el gremio, de otra forma no entraría ni por el mandato del rey de Fiore.
Pero eso era lo de menos, ahora solo importaba llegar al sitio de la misión, cumplirla, ser bien pagados (esperando una paga completa sin causar daños) y volver a casa para comprar una buena cantidad de comida para Happy y él.
Sin embargo, mientras este dúo improvisado de último minuto se movilizaba a la estación de tren de Magnolia, el gato azul se quedo mirando a ambos magos con una expresión aterrada por lo que veía.
- Oh, por favor ... ¡No destruyan la isla! - Pidió el felino entre lágrimas antes de seguirles el paso.
Esperando que por un milagro no causarán ningún desastre, si no hubiese sido por la intervención y presión del maestro Makarov, ambos poderosos magos estaban mas que dispuestos a luchar hasta que uno cayera ... Lo cual significaba la destrucción del gremio y lo mas seguro una buena parte de la ciudad.
Pero en una isla maldita donde ambos podían dar rienda suelta su poder sin nadie lo suficientemente poderoso para detenerlos ...
Happy preocupado y ocioso se preguntó cuanto deberá pagar el gremio para reponer la isla Galuna. Esperaba que no mucho o quizás el maestro Makarov no se podría reponer después de aquel día.
...
Afortunadamente, o desafortunadamente según quien lo viese, aún quedaba un tren directo a Hargeon. Así que este nuevo pero inesperado equipo sin mas preámbulos pagó los boletos y se subieron de una vez al transporte.
Cuando arrancó de la estación, al instante Natsu empezó a sentir los usuales mareos por movimiento, así que lamentándose se apoyó contra la ventana en el dado caso que tenga que botar su cena, por lo menos no quería ensuciar la cabina, aunque era tentador manchar los ropajes de Mirajane.
Mientras tanto, la susodicha miraba a su compañero de Clase S con una sonrisa de suficiencia, disfrutando de manera bastante sádica el estado lamentable del tan alto y poderoso Albion de Fairy Tail.
Una parte de ella aún le irritaba lo fuerte que había sido el peli rosa desde que llego al gremio, incluso al ser uno de los magos mas jóvenes, él se unió relativamente hace poco en comparación a los demás jóvenes magos de su edad y aún así, en prácticamente un solo año de haberse unido ya tenía un pase directo a la promoción de Clase S.
No había sido una sorpresa cuando al día siguiente de la prueba, Natsu Dragneel entró al gremio triunfante como un nuevo mago de Clase S. Después de todo, él siempre había sido fuerte.
Extremadamente fuerte.
Cana había sido de los miembros mas antiguos, con varios intentos seguidos y fallidos a la promoción de Clase S, aún así su falta de poder la compensaba con estrategia, experiencia y previsión. Gray era de los mas talentosos y uno de los pocos que podía rivalizar con los magos Clase S, pero aún así quedaba atrás por muy poco. Mirajane y Erza ya poseían el rango de Clase S cuando Natsu llego al gremio hace poco mas de cinco años acompañado de Happy.
Pero para ese momento ya demostró rivalizar con ellas con suma facilidad, respondiendo acorde a sus ataques y contraatacando con habilidad, casi parecía divertido cuando peleaba contra ellas. Los únicos que en verdad parecía tomar en serio eran a Laxus, Gildarts y al maestro.
Poco se sabía de su relación con Mystogan, un mago tan misterioso que eran contados quienes lo conocían personalmente en el gremio. Lo único que sabían era que Albion se burlaba mucho de él cuando era mencionado brevemente cuando Macao, Wakaba o los demás miembros apostaban por el mago mas fuerte del gremio.
Sin contar al maestro y al Duque de la Destrucción por obvias razones. Una parte muy equilibrada del gremio apostaban por el Emperador del Rayo, Laxus; el Rey de la Neblina Negra, Mystogan y el Dragón Guardián, Natsu. La peli blanca hacía un gran uso de su fuerza voluntad para no ofenderse por no estar incluida en aquellas apuestas, pero luego miraba al peli rosa gimiendo en el asiento delante de ella y de alguna forma se sentía satisfecha al verlo sufrir.
Pero una parte de ella siempre se pregunto: ¿Como era tan fuerte? ¿Cuál era su entrenamiento? ¿Como hacía para no quedarse estancado?
Esas y muchas mas preguntás referentes al poder del infame Albion de Fairy Tail rondaban por su cabeza, y hablando honestamente esa era la razón oculta que acompañaba al peli rosa a esta misión.
Ciertamente ella quería un nuevo demonio al cual tomar el control para no quedarse atrás, algo similar que Erza hacía al conseguir armas, armaduras y demás reliquias que le otorgaban no solo poder sino a su vez una gran versatilidad en combate. Pero Natsu siempre había sido un caso especial ...
Hasta el día de hoy, nadie conoce el verdadero alcance de su poder porque nunca nadie había sido digno de obligarlo a llegar ese límite. Se dice que Gildarts lo había llevado hasta ese punto durante los exámenes de Clase S de hace unos años, pero el propio mago de la destrucción se burló de aquello con las siguientes palabras.
"Si hubiese sido ahí, no hubiese quedado nada."
Palabras que aún resuenan en el gremio hasta el día de hoy. Por lo tanto para no quedarse estancada y observar a su "rival" mas de cerca, ella lo acompañaría a esta misión.
- Guuuu ... - Gimió el peli rosa de manera lastimera, mientras que Happy comía plácidamente un pescado fresco a su lado con toda la felicidad del mundo.
Mirajane esperaba no arrepentirse de esto.
...
En poco tiempo, el equipo del dragón, la demonio y el gato llegó a la ciudad portuaria de Hargeon a altas horas de la noche. En el momento en que el tren se detuvo la estación, el peli rosa causó una escena saliendo por la ventana del vagón sin importarle las pocas miradas de las personas ni el personal del tren al salir.
Él solo quería besar la tierra firme, ¿Acaso era mucho pedir?
Al instante Happy y Mirajane se encontraban a su lado, para ayudarlo y burlarse de él respectivamente por su estado de debilidad.
- Ya, ya, Natsu. - Le consoló el felino azul con una sonrisa de simpatía.
- Cada vez esta misión vuelve mejor. - Dijo la peli blanca con una gran sonrisa de satisfacción.
Sin embargo, el peli rosa puso los ojos en blanco a los intentos de provocación de su compañera y se paro erguido sin problemas.
- No creo que haya barcos disponibles a esta hora, lo mejor será intentarlo mañana. - Comentó Natsu caminando en rumbo a alguna posada en la cual quedarse por la noche.
- ¡Aye Sir! - Concordó su fiel compañero.
- No estaría de mas comprobar. - Dijo Mirajane cruzándose de brazos, ansiosa de ir a la tan famosa isla maldita. - Además, ha pasado tiempo desde que estuve en Hargeon, no estaría mal hacer un poco de turismo. -
Albion resopló. - Literalmente estuve aquí en la mañana para atrapar a un impostor que tomo mi nombre, lamento mi negatividad pero no tengo ganas de montarme en un transporte tras otros sin haber descansado. -
- ¡Deja de ser un aguafiestas y sígueme! - Exclamó la Demonio tomando a su compañero provincial del brazo y arrastrarlo por toda la ciudad.
Con un suspiro, el peli rosa no tuvo de otra que seguirla, estaba demasiado cansado como para iniciar un pelea. Mientras tanto, Happy los siguió a una prudente distancia, recordando que Natsu era el tipo de persona que podía llegar a ser explosiva si golpeabas los botones correctos.
Y el gato azul no estaba dispuesto a ver como la Princesa del Infierno se sacaba el premio gordo.
Paso cerca de una hora donde este grupo temporal había recorrido la hermosa Hargeon, famosa por la importación y exportación, lo cual hacía que tuviese productos muy exóticos desde todos los lugares de Ishgar.
Lo mas interesante para Natsu y Happy fue la comida, carnes y pescados exóticos desde varios partes del país y el continente a precios bastante económicos pero con una gran calidad, ciertamente los dueños de los negocios de comida se ganaron fieles clientes con aquel dúo.
Por otro lado, Mirajane se fijó en cosas mas cosméticas, domésticas y antiguos textos referentes a demonios. Natsu creyó por un momento haberla visto comprar un lindo peluche de oso, lo cual le hizo preguntarse si era para ella o Lisanna ...
Al final llego a la conclusión de que era para Elfman.
Finalmente, el trío inesperado se encontraba en el muelle, donde podían ver algunos barcos con sus respectivos capitanes cercas.
- ¡Oh, mira! Hay personas, debemos ir a preguntar si nos pueden llevar ahora. - Dijo Mirajane adelantándose sin darle importancia lo que sus compañeros podían decir.
Natsu dejó salir un suspiró lastimero, si un viaje en tren era terrible, uno en barco iba a ser mucho peor. Happy le dio una mirada de simpatía a su padre adoptivo, saber como mas ayudarlo además de otorgarle apoyo moral.
Se acercaron a uno de los marineros, el primero había sido un viejo hombre obeso con la ropa típica de un pirata como un gorro y parche en el ojo. El hombre miró de manera lasciva a la peli blanca por la ropa reveladora que llevaba y su belleza, pero en el instante que mencionaron la Isla Galuna la expresión perversa del hombre cambio por completo.
- ¿Isla Galuna? ¡Largaos de aquí! No voy a ningún sitio cerca de ese lugar. -
Con aquella negativa, el trío lo intentó con otro de los marineros, a pesar de que Mirajane quería darle una buena reprimenda a aquel pirata obeso.
El segundo había sido alguien similar a un corsario, con ropas mas limpias y mejor porte que el anterior pero aún así parecía experimentado en su área. Este apenas escuchó el nombre de la isla maldita palideció al instante.
- ¡Ni en broma! No quiero ni siquiera escuchar ese nombre. - Fue el rechazo contundente del hombre para mayor frustración de la Demonio.
El tercer intento fue con un par de marineros bastante serios que estaban descargando algunas mercancías de su navío. Sin embargo, cuando el equipo de Fairy Tail mencionó la Isla Galuna, ambos hombres fruncieron el ceño.
- Ese nombre es tabú entre los piratas de esta ciudad. - Les dijo el marinero rubio.
El segundo de cabello negro y usaba una bandana habló también. - Hay una maldición en ese lugar, así que no lo diría tan a la ligera. -
Cada vez mas frustrados fueron al último marinero, sin embargo, a este ritmo el simple hecho de ir a la isla iba a ser un desafío. En el peor de los casos tendrían que intentarlo mañana en la mañana, donde una mayor cantidad de barcos junto a su tripulación podrían hablar para ver si podían al menos acercarlos a la isla.
El único lado positivo para Natsu era que no tendría que montarse en otro transporte a corto plazo.
El último marinero llevaba una túnica que cubría casi todo su cuerpo, que al escuchar sobre el destino que ellos querían llegar se burló.
- No se que esperan encontrar allí, pero ningún marinero los llevará, ni siquiera los piratas están tan desesperados para ir hasta allí ni por toda la fortuna de Fiore. -
Fue lo que dijo dejando al trío frustrados en el lugar.
Mirajane suspiró con enojo. - Si esto sigue así mañana, vamos a tener que ir nadando o volando. -
- No creo poder volar tan lejos. - Dijo Happy comiendo un pescado.
- ¿Nadar? Eso va a ser un suicidio a menos que no le tengas miedo a los tiburones. - Les dijo el marinero con seriedad.
- Si quieren hacer eso, entonces van a llevarse una sorpresa. - Dijo Natsu levantando un puño en llamas blancas sorprendiendo al hombre.
- U-Ustedes ... ¿Son magos? ¿Ustedes van a ir a acabar la maldición? - Cuestionó el marinero.
- Eso es muy obvio, hombre. - Le dijo Mirajane rodando los ojos.
El marinero los miraba con esperanza mientras temblaba. - ... Suban al barco. -
Aquellas palabras sorprendieron a este grupo provisional debido a la anterior negativa, el peli rosa y la peli blanca se miraron entre sí, notando extraño el comportamiento repentino del hombre pero a la final se encogieron de hombros, aunque no dejarían de sospechar sobre él.
- ¡Bien, perfecto! Subamos. - Dijo Mirajane con una sonrisa satisfecha.
- ¡Aye Sir! - Apoyó Happy con una gran sonrisa como siempre.
Por otro lado, Natsu suspiró derrotado al tener que montar otro transporte tan rápido. Al parecer este día será el día de los mareos.
- Supongo que en rumbo a la Isla Maldita ... - Se lamentó el infame Albion antes de montarse.
Paso el tiempo y ya se podía ver lejano el muelle de Hargeon, además de ver el extenso mar y las gaviotas volando por los cielos. Mirajane disfrutaba la vista nocturna del gigantesco cuerpo de agua donde se encontraban, Happy hacía algo similar pero mas centrando en la vida marina como los peces, por otro lado Natsu se encontraba al borde de la barca en el dado caso que necesitará vomitar.
Y finalmente el marinero se hallaba tranquilo, incluso determinado en lo suyo, al llevar al grupo de Fairy Tail a su destino.
Sin embargo, el silencio junto a los sonidos de arcadas del peli rosa llevo a la demonio desesperarse en un punto, entonces sin otra forma de entretenimiento, decidió hablar con hombre que los llevaba.
- Señor, ¿Por que nos dejó subir al barco a la final? - Cuestionó Mirajane.
- ¡Aye Sir! - Concordó Happy desde la parte delantera de la barca. - ¿Por que el repentino cambio de opinión? -
El hombre frunció levemente el ceño, pero a la final habló. - Mi nombre es Bobo, y vivía en la Isla Galuna por un tiempo. -
Aquel dato sorprendió al grupo temporal del Dragón y la Demonio hasta el punto que Natsu olvidó su mareo por un segundo ... Para luego marearse nuevamente y perder el hilo de la conversación.
- Sin embargo, al final tuve que escapar de ese lugar maldito. - El ahora conocido como Bobo dijo continuando su trasfondo.
- ¿Que clase de maldición es? - Pregunto el gato azul con curiosidad, después de todo, si tenían que detenerla tendrían que saber un poco de su naturaleza.
La expresión de Bobo se volvió sombría, incluso llamando la atención de Natsu. Mirajane lo miró con sospecha.
- Por desgracia, les pasará a ustedes también si van a la isla. - Les advirtió el marinero con seriedad. - ¿Des verdad piensan poder liberar la maldición de la isla? - Entonces, el reveló su brazo izquierdo debajo de la capa, un brazo completamente demoníaco que sorprendió a los magos de Fairy Tail hasta cierto punto. - ¿Podrán liberarla de esta Maldición Demoníaca? -
Hombre ... Ese brazo ... - Dijo Mirajane sorprendida de ver alguien sufriendo por algo de naturaleza demoníaca. Viejos recuerdos del pasado la hicieron estremecer.
- La maldición de la que hablas .. - Dijo Happy sorprendido.
Natsu frunció levemente el ceño pero no dijo nada al respecto, los mareos por el movimiento asaltaron otra vez su persona.
Bobo no habla mucho al respecto antes de señalar hacía delante. - Allí esta, la Isla Galuna. -
- Oiga, señor. - Empieza a hablar la peli blanca queriendo hacer algunas preguntas mas, pero cuando voltea se percata que el marinero había desaparecido por completo sin dejar rastro.
- ¿Eh? - Dijeron todos estupefactos.
- ¿S-Se ... Cayó? - Propone el peli rosa entre mareos.
Happy rápidamente se lanza al agua y aunque busca por todas partes alrededor del bote, no encuentra absolutamente ningún rastro de Bobo en las cercanías. Al final el felino azul del agua sacudiéndose el agua y volvió al barco con malas noticias.
- No esta por ninguna parte. -
- ¿Pero que esta pasando? - Se preguntó Mirajane frunciendo el ceño.
Sin embargo, Natsu hizo una expresión confundida al percatarse de algo, un ruido que cada vez se hacía mas fuerte que no lograba identificar por sus malestares. - ¿Pe-Pero ... Que es ese sonido ... ? -
La Princesa del Infierno voltea la vista en busca del sonido que ella empezaba a escuchar también y se queda pálida como su cabello al ver la gran ola al menos del tamaño del edificio del gremio a punto de golpearlos. Mirajane no tuvo tiempo de hacer absolutamente nada para ese punto, cuando la gran ola les cayó encima.
- ¡No esta tragando! - Exclamaba Happy asustado de ser comido como hacía con los peces.
- ¡Happy, levanta el bote y llévanos lejos! - Gritó la Demonio en el pánico.
- ¡Eso es imposible! - Fue la respuesta del gato azul.
Mientras tanto, Natsu ya había caído inconsciente debido a toda la sacudida que estaba recibiendo la barca para ese punto. Luego todo se hizo oscuridad como la noche.
...
En la costa de una isla, en una hermosa playa se encontraban sobre la arena el grupo de Fairy Tail inconscientes. Sin embargo, la luz del sol de la mañana no iban a permitirlo por mucho tiempo.
Debido a la claridad del día, la peli blanca se levanta de golpe sorprendida de encontrarse prácticamente ilesa a pesar del percance que tuvieron anoche.
- Esta sera ... ¿Están bien? - Pregunta ella a sus compañeros que se encontraban a pocos metros junto a los restos del bote completamente destruido e inutilizable.
Se podía ver a Natsu y Happy tirados en la arena pero no parecían para nada lastimados, de hecho, daban la impresión de estar disfrutando la arena y el sol como si fuese un día cualquiera en la playa.
- Mm ... Si, nada es mejor que la tierra firme. - Dijo el peli rosa con una sonrisa satisfecha.
- ¿Estamos en la Isla Galuna? - Se preguntó Happy con curiosidad.
- Probablemente la gran ola de ayer nos arrastró hasta aquí, tuvimos suerte. - Dijo Mirajane con seriedad. - Pudimos haber muerto ahogados o comidos por algún monstruo marino esperando a por presas. -
- Pero no paso. - Bufó Albion antes ee fruncir el ceño. - Lo importante era lo que nos mostró ese hombre ... Ese brazo, ¿Esa es tu área de experiencia, no? -
La Demonio frunció el ceño ante las palabras de su compañero. - No tuve el tiempo para analizarlo con cuidado, pero a simple vista es de naturaleza demoníaca. -
- Y luego desapareció. - Añadió el gato azul con una sonrisa.
- Bueno, son preguntas que no van a ser respondidas si nos quedamos aquí solamente pensando. - Dijo el peli rosa levantándose del suelo y sacudiéndose la arena en su ropa. - Hay que ir a explorar la isla y encontrar pistas de esta maldición o lo que sea. -
- ¡Aye Sir! - Le apoyó Happy.
- ¿No deberías preocuparte un poco por la maldición? Además, ¿Como podremos eliminarla? - Le cuestionó Mirajane con seriedad.
- Eso lo vamos averiguar cuando estemos en esa situación. - Dijo Natsu descartando la preocupación de su compañera. - Supuestamente hay un pueblo en esta isla, el alcalde de ahí debe ser nuestro cliente. Será un buen punto de inicio para recopilar información primero. -
La Princesa del Infierno simplemente siguió al infame Dragón Guardián de Fairy Tail, después de todo, no podían estar en este punto muerto durante todo el día y el pueblo en la isla podía ser su única opción ahora. Así el equipo temporal de Natsu, Happy y Mirajane se adentró en la jungla en la búsqueda de la aldea.
El pequeño grupo no se tardó demasiado en arribar en lo que parecía su destino al encontrarse al frente de grandes muros y un portón hecho de troncos, sogas y demás. La puerta parecía tener algunas marcas tribales. Sin embargo, lo mas destacable era el letrero en medio del portón que decía "Aléjense".
- Al parecer no son muy hospitalarios. - Comentó Happy.
- ¡Disculpen! ¿Pueden por favor abrir la puerta? - Gritó Mirajane esperando que alguien respondiera desde el otro lado de los muros del pueblo.
- Y ... ¿Si la rompemos? - Propuso Natsu con una sonrisa ominosa.
- ¡No podemos comenzar la misión rompiendo algo! - Le gritó la demonio molesta.
- ¿Entonces, la podemos terminar rompiendo algo? -
La Princesa del Infierno le dio una mirada en blanco. - Eres terrible como ser humano. -
Esas palabras hicieron reír a Albion. - ¡Me alegra! ¡Jamás me consideré como tal! -
- ¿Quien está ahí? - Preguntó una voz desde arriba de los muros llamando la atención del grupo.
- Somos magos del gremio de Fairy Tail, vinimos por su petición. - Explicó la pelo blanca.
- ¿Fairy Tail? Si ... Recibimos la notificación que vendría un grupo de ese gremio. - Dijo el guardia del pueblo. - ¿Pueden mostrarme sus marcas de gremio para estar seguros? -
Sin darle mucha importancia, los magos les enseñaron sus marcas de Fairy Tail en sus cuerpos, demostrando la legitimidad de sus palabras.
- Parecen ser reales. - Le dijo el primer guardia a su compañero.
- Mm ... Desnudar a la chica. - Dijo el segundo guardia mirando a Mirajane.
La Demonio y Albion se miraron a los ojos, este último con una sonrisa divertida, por otro lado, la joven de cabellos blancos le dio una mirada asesina. Al final, el peli rosa levantó la manos como en señal de paz, no querían destruir el pueblo ... Por lo menos no ahora. Luego Mirajane le dio una mirada de muerte al guardia que dijo aquello.
- L-Lo siento ... M-Me deje llevar. - Dijo el segundo guardia al recibir la aterradora mirada de la maga de Fairy Tail como también la mirada de desaprobación de su compañero.
- Entren, los voy a llevar con el alcalde. - Dijo el primer guardia abriendo el portón mediante algunas mecanismos de poleas.
Los magos entraron al pueblo para que posteriormente la puerta se cerrara detrás de ellos, el primer guardia entonces los guió hasta el interior de la aldea donde en medio de esta, estaba reunida una gran cantidad de personas que utilizaban túnicas y capas al igual que los guardias. El que mas se destacó fue una figura bajita que utilizaba un bastón, el parecía ser el líder de la aldea.
- Gracias por venir hasta aquí, magos. - Dijo el alcalde quien se presentó como Mocha, lo destacable fue su voz anciana. Por lo demás era difícil comentar una mayor característica debido a su apariencia oculta por la túnica que llevaba. - Lamento si esto es demasiado repentino, pero por favor miren con atención. Quítense las capas. -
Eso último fue para los aldeanos, entonces cada uno de ellos se quitaron las túnicas que ocultaban sus características, mostrando una imagen similar a la que vieron con Bobo. Hombre, mujer, anciano o niño, todos cada uno de ellos tenían características demoníacas, ya sea un brazo, pierna, algún cuerno e incluso algunos tenían colas o alas.
- Así que de eso se trata. - Dijo Mirajane observando las características demoníacas con ojos entrecerrados.
- ¿No les sorprende? - Preguntó el alcalde. - Todos en esta isla, incluyendo a los animales, sufren de esta maldición. -
- No quiero contradecirte, pero ... ¿No puede ser algún tipo de enfermedad? - Preguntó Happy con curiosidad.
- Les hemos mostrado esto a muchos médicos de todo país y cercanías, pero todo llegan a la misma conclusión, no existe una enfermedad como esta registrada. - Explicó el alcalde. - Además, el poder mágico de la luna hace algo con nuestra apariencia. -
- ¿El poder mágico de la luna? - Cuestionó Natsu con interés.
- Desde hace un tiempo remoto la isla ha ido acumulando luz lunar, eso provocó que la isla se volviera tan bella que brillara como la luna. Pero desde hace unos pocos años, la luz de la luna empezó a volverse lila. - Se explayó Mocha.
- ¿Lila? Jamás oí de algo así. - Dijo Mirajane, algo que sus compañeros concordaron.
- Es lo que dicen la gente, pero en realidad ... La luna se vuelve lila encima de la isla y cuando esos rayos púrpuras llegan, nuestros cuerpo empiezan a cambiar. -
- ¡La luna esta en lo mas alto! - Exclamó Happy notando que la luz estaba haciendo acto de presencia ahora, solo que en vez la prístina y blanca luna que conocían, se podía ver de color morada.
- Es verdad ... Es morada. - Dijo Mirajane asombrada.
- Esa luna ... - Replicó Natsu frunciendo el ceño.
- Esta es la maldición que trae el poder mágico de la luna. - Dijo Mocha para luego él junto a los demás aldeanos comenzarán a gritar y a cambiar.
Entonces, todo revelaron sus nuevas formas, semejantes a verdaderos demonios.
- Lamento si los hemos sorprendido ... Cuando la luna púrpura aparece, nuestros cuerpo se transforman en demonios de apariencia horrible. Si esto no es una maldición, ¿Entonces que es? - Dijo el alcalde mientras su gente lloraba por lo que padecían. - Una vez llegada la mañana nuestros cuerpos vuelven a su forma original ... Pero últimamente hubo algunos que no volvieron a su forma normal y perdieron sus almas humanas. -
- No puede ser ... - Dijo Happy preocupado.
- Decidimos matar a cualquiera que perdiera su alma y se convirtiera en un demonio de verdad. - Dijo Mocha con pesar.
- ¿Incluso si pudieran volver a su forma original? - Dijo Natsu estupefacto.
- Si le dejamos vivir, los demás podrían ser asesinados por esos demonios ... Y aunque los encerremos, podrían romper la celda y escapar. -
Mirajane mostró una expresión determinada, dispuesta a proteger a estas personas de demonios malignos ... Junto a la oportunidad de conseguir algún nuevo demonio al cuál tomar control.
Entonces, el alcalde les mostró una fotografía de un hombre bastante familiar que los sorprendió.
- Por eso mismo ... Tuve que matar a mi hijo. Mi hijo ... Su alma se volvió maligna ... - Dijo Mocha entre lágrimas de dolor.
- ¿He? ... ¡¿Huh?! Pero ... Si ayer ... - Empezó a decir Mirajane antes de que su compañero la callará.
- Supongo que eso explica porque desapareció ... - Dijo Natsu con ciertas dudas. - Quizás no podía descansar en paz por todo lo ocurrido. -
Aquellas palabras sorprendieron a la peli blanca por las implicaciones que hablaba el peli rosa, ante la posibilidad de una especie fantasma o alma en pena.
- Los reconozco como magos famosos y poderosos, incluso hasta aquí se escucha resonar el nombre de Albion y la Princesa del Infierno. Así que, por favor, salven nuestra isla ... Si esto sigue así, todos nosotros ... - Decía el alcalde entre lágrimas de frustración e impotencia. - Perderemos nuestras almas y nos convertiremos en verdaderos demonios ... -
- No dejaré que eso pase. - Afirmó Natsu con confianza.
- Solo hay una forma de acabar con esta maldición ... Por favor, destruyan la luna. -
- ¡¿Que?! -
...
