Cálido - Tina Ceballos

Eldarya no me pertenece.

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Parte 1

Monte Lime - templo principal en Jade

Miiko tamborileo los dedos contra la mesa como era fastidiosa costumbre de Nevra durante las reuniones. Ciertamente necesitaba un modo de quitarse la frustración de encima a pesar de que en sus mejores momentos odiaba ver ese tipo de manía en las persona. Se encontraba en su habitación asignada del templo, una diminuta habitación oriental con un futon de color menta que a su llegada estaba recién lavado. Flores diminutas decorando las paredes y cuadros con kanjis para darle la misma personalidad que tenían las demás habitaciones a esa.

La morena resoplo sentada en el escritorio de madera, acomodando los papeles que corrigió y amoldo durante todas las reuniones para que estuvieran en los estándares del concejo.

Pasado mañana se terminaba la cumbre y debía iniciar un viaje de dos días tanto por tierra como por mar siguiendo la ruta segura para llegar a la guardia justo un día antes del festival, confiaba en que Kero estuviese a la altura del festival.

Miiko tenía demasiadas cosas en la cabeza empezando porque resulta bastante desagradable saber que la residencia más cercana y los terrenos más prósperos de la zona pertenecían a la familia donde ella nació, peor aún; todos los días durante las largas reuniones de la cumbre estaba obligada verle la cara a su querido padre miembro del concejo de Eldarya, de hecho por ese motivo había evadido la cumbre por casi cinco años consecutivos con excusas fundamentadas en el trabajo. Ella, por supuesto no era miembro de tal concejo, más cualquier persona influyente en Eldarya, contando a los líderes de cualquier entidad, país, ciudad e incluso pueblo tenían el derecho a presentar proyectos e ideas, incluso existe un selecto grupo, del que Miiko y el líder de la guardia de Jade hacían parte, a los cuales les enviaban invitaciones para que hicieran parte de la mesa donde se tomaban decisiones importantes.

Cuando llegó estaba decidida a minimizar esos asuntos "triviales" como el tener que lidiar con ese hombre terco y desagradable si le llegaba a hablar. Tan sólo concentrarse en su objetivo primario y secundario.

Del primer asunto no tuvo que preocuparse, de hecho estaba muy contenta con los resultados. Aunque al inicio ciertamente parecía una misión imposible. Todo había comenzado hace más de 15 días cuando a la guardia llegaron soldados provenientes de Heaven, una pequeña isla al norte de Eel, a negociar con ella asilo para la princesa de su país, fue muy difícil pero finalmente se llegó a un acuerdo que beneficiara a ambas partes y la guardia se encargó de introducir a la joven de manera que fuera casi irreconocible para alguien de su país, cosa fácil teniendo en cuenta que solo usaba enormes trapos todo el tiempo y mucho maquillaje blanco. Todo estaba bien pero todo se le vino encima cuando a su despachó la princesa en nombre de su propio pueblo le pidió ayuda, su pueblo estaba siendo atacado en silencio por nada más y nada menos el clan más poderoso del norte. En un inicio la guardia tan sólo había negociado previamente con el escolta real una provechosa recompensa por esconderla en el cuartel puesto que la situación rayaba a los extremos de atentar con su vida, el hecho es que las cosas no pasarían de ahí, luego de un tiempo vendrían a buscarla, pero la niña llegó a ella, asustada y atreviéndose a hacer algo que su propio padre y rey de Heaven no pudo ¡Denunciar! Contar toda la verdad con el peligro latente de que su país se convirtiera en un campo de batalla más grande de lo que era y lo único que la sucesora del justo Yonuki Kaze podía hacer en un momento tan difícil era hacer valer la poca autoridad que le quedaba.

Directamente la guardia, que se supone debe ser un órgano imparcial, no podía verse salpicada en este tipo de asuntos; el país de Heaven ni siquiera se encontraba en Eel, si no en una antigua isla llamada Georgiana donde se chocaba una mezcla entre cultura a la que estaban acostumbrados los ingleses alguna que otra influencia escocesa y varios pueblos nórdicos pacíficos, la isla era tan colorida en ese sentido que habían indicios de especies de Faerys y Brownies que tenían tras su legado influencia Grecoromana aun así la isla era relativamente pequeña Heaven una mancha desafortunada que calló en el ojo de los intereses militares del clan Hammerling gracias a sus características.

Incluso si cada persona del cuartel estuviese dispuesta a luchar por Heaven tan sólo estaría enviando a su guardia a una muerte segura, los Hammerling poseen el poder militar más grande de toda Eldarya, así que las cosas debían hacerse en secreto, cuidando aún la ubicación de la princesa y a pesar de que la mitad de consejeros hacían tratos con las familias del norte por ayuda militar ella poseía a sus propios aliados.

El plan que creo en una noche consiste en hacer creer al concejo que la princesa había sido oculta el Jade. Las tenciones entre el norte y el oriente eran notorias, la mayor parte de los pueblos ubicados en Jade son considerados sagrados o patrimonio espiritual, en el pasado los clanes de vikingos nórdicos con sus escandalosas criaturas intentaron hacerse con las tierras cercanas a su frontera pues se presume que Jade es el lugar más rico en minerales de Eldarya, mismo mineral con el cual se intercambia comida en la tierra a través de portales, los nórdicos nunca lograron invadir Jade pero llevaron a la casi extinción de muchas especies sagradas.

Por esa razón hasta el día de hoy si había pista de que un nórdico conflictivo o parte de su milicia estaba en Jade eran encerrados en la base de la guardia de Jade en la frontera y luego deportados (o eso es lo que se cuenta)

Sus delegados en el concejo llevarían la información a los oídos del Laird Hammerling, ellos obviarían que la princesa sabiendo la verdad sobre su país se ocultaría ahí y no en la pequeña y débil guardia de Eel donde en realidad fue a pedir ayuda al encontrarse más cerca a la isla de georgiana donde se encuentra su pequeño país. Con eso Miiko pretendía entregarles una carta que la princesa escribió tanto a Huang Hua como a sus delegados de confianza en el concejo ellos la mostrarían como si la hubieran recibido de ella y en la carta especificaba la situación precaria que debía ser atendida; alguien intentaba hacerse con el poder para explotar las habilidades de su pueblo. Era cuestión de que los delegados simplemente fingiendo que no sabía nada sobre el agresor fueran a evaluar la situación ayudar y arrancar el problema.

Todo debía ser así puesto que si se acusaba al norte directamente se convertiría en una verdadera guerra.

Miiko se sintió satisfecha cuando los concejales (los cuales no les hacía falta rencor por las guerras del pasado que protagonizaron contra los nórdicos hostiles) dieron todo su apoyo y bendición al plan.

La primera parte de su plan estaba hecha, más parecía que la tarea de conseguir los fondos para la remodelación debió escogerla como primordial. Estaba resultando un desastre. Siempre que exponía debía ser corregida por el señor Kimada, anteriormente conocido como su padre.

Todos los días exponía con paciencia cada punto, función, razón e incluso planteaba ejemplos para demostrar las necesidades por las que pasaba el cuartel. Cada vez que terminaba recogía una firma pero justo cuando la carpeta llegaba a las manos de "Kimada-Sama" sus argumentos eran repelidos:

"El cristal ha sobrevivido por cientos de años con lo que está a su disposición, tan sólo quieren aumentar su poder por puro interés"

"Me parece indecoroso que usted piense que el oro puede ser regalado"

"Esconderse detrás de las faldas de sus buenas acciones es algo que no haría Yonuki Kaze"

La última frase la usó para contradecirla tan sólo hace un par de horas, cosa que realmente la indigno y respondió con toda la humildad y respeto que le brindaba su paciencia "no podemos solos." Para colmo de males tan sólo faltaba que él pusiera su firma. De tanto oro que los Kimada extraen y almacenan en su templo y le permite vivir en el lujo a su súper riquísima y poderosa familia, de la cual ella fue excluida, ¿cuál era el problema en querer ceder tan sólo un grano de lo que tenía por un bien que por lo menos le contará como su buena acción del día?

Miiko jamás se caracterizó por su serenidad de no ser porque Huang Hua, la única persona con la confianza de acercarse en su estado de mal humor, estaba ahí aconsejándole y pidiendo un poco más de paciencia y cordura ya le hubiera dicho una que otra cosa al egoísta del señor Kimada.

"El cederá" le había insistido Huang hua después de que salió de la reunión donde Kimada tacho a su guardia de oportunistas y aprovechados.

"Queda menos de una semana de cumbre y el tan sólo se dedica a fruncir su gigantesco seño a todo lo que digo" le respondió en un murmuró Miiko mientras ambas se dirigían fuera de la Asamblea ambas caminando con la elegancia y porte dignos de ellas.

"No acepta que te has convertido en alguien digna y Valiente, tan sólo quiere hacer que te sientas minimizada." Huang Hua conocía bien su historia familiar y siempre le aplaudía el hecho de haber salido adelante por sus medios sin pedirle absolutamente nada a Kimada. "ya sabes lo que kimada-san le dice a todo el mundo" en ese momento la Fénix imitó una voz gruesa y un ceño fruncido "que no se les hinche el ego a los inferiores" luego embozo una sonrisa.

La Kitsune no se inmutó "No se"

Ambas salieron de los jardines del templo Huang Hua la observó pidiéndole atención y le dedico una dorada y cálida sonrisa "Todos están de acuerdo con lo que has presentado, el último día cuando se empiecen a despedir verás la firma Kimada-san por arte de magia. Él no tiene el derecho a negarse al progreso, menos en un pueblo que ha mantenido tantas buenas relaciones con Jade como lo es Eel, se meterá en problemas si se habla de él en alguna reunión privada." Miiko asintió un poco más tranquila y en ese momento ambas se separaron

Miiko contaba con que fuera Huang Hua quien se ofreciera a supervisar las obras. En el refugio no había niño o mujer que olvidara preguntar por alguna visita de la señorita Huang Hua. Por otro lado su amiga Fenix siempre le recomendaba hacer cosas estimulantes de vez en cuando y estar con la persona más agradable para ella, aún si debía quitársela de encima a ella y sus morbosas insinuaciones cada vez que hacia cualquier cosa, bueno, nadie es perfecto.

Miiko subió su cabeza para ver el techo había estado pensando en el norte últimamente, la situación con los Hammerling la había orillado a leer un poco sobre ellos en sus ratos libres y siempre que lo hacía recordaba de forma inmediata a Valkyon. Por el bien de la guardia esperaba todo estuviera bien con ese asunto también, aunque sabía que no podría, deseaba con mucho fervor recibir cualquier tipo de noticia de alguien que en algún momento reconoció como su mayor simpatizante, cuando ambos creyeron que alguien importante había muerto. Antes de sumirse de nuevo en sentimientos negativos alguien tocó la puerta.

En ese momento Huang Hua, tan escurridiza como era entró a la habitación obviando que Fen Zifu estaría como loco buscándola para llevarla al templo Fénix más cercano a descansar.

Sus miradas se encontraron un vacío negro profundo contra una luz dorada brillante -¿un tiempo libre?- la dorada mujer se movió por la habitación con libertad y se acercó a la Miiko con gesto aburrido fue cuando sintió el dedo de la Fénix posarse en su seño que se dio cuenta que lo tenía fruncido. Relajo su expresión.

"¿Sabías que en todas las creaciones todo empieza cuando en la penumbra se hace la luz?"

-un tiempo libre- Repitió Miiko dedicándole su primera sonrisa del día.

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Parte 2

Base 8aT de la comunidad.

Valkyon tocó la puerta un par de veces aún no estaba seguro de la situación en la que estaba. Zole le puso varias cartas sobre la mesa. Cosas que debían tomar en consideración ya que no pretendía hacer tal travesía como un desinteresado regalo a una Faery que vivió entre humanos. Pero aunque estaría arriesgándose a pelear en el camino y doblará su tiempo de llegada al cuartel hubo una razón que desestabilizo su balanza.

"Podemos enviar una carta a la guardia para que sepan de tu situación actual"

Era su tercer día lejos, la explicación de Miiko fue comprar provisiones pero era una misión de la cual debía volver el mismo día lo estarían esperando desde hace dos y estaba seguro de que cundía el pánico en su guardia. Tardar cuatro días más tan sólo prendería las alarmas. Sin contar que sólo iba con un poco de oro el cual no le alcanzaría para mucho, el sur es una tierra que se las ha ingeniado para exportar productos imitación de los que hay en la tierra y basa su economía en su distribución por lo que pedir comprar un bote pequeño en Eel era mucho más barato que comprarlo en el Sur, además de los permisos y las aduanas, nunca se sabe qué día eligen los barqueros para hacer entregas, pagar su viaje con trabajo, tampoco cuánto costaría un boleto para comprar pasaje en barco como última medida, también estaba el tema de la comida; trabajar por ella le llevaría más tiempo del previsto, se tornaba como una historia de los libros de aventura que tomaba de la biblioteca y esas llevaban tiempo y dificultades antes de culminar. Si al salir de aquí podía enviar una carta, y luego otra al llegar a Jade relatando su situación eso estaría bien, añadiéndole que viajaría con provisiones y oro extra. Entonces ¿porque no?

El problema radicaba ahora en esa minúscula mancha llamada Olivia o Peicar. Debía hacerle entender que estaba haciéndolo todo por mero interés y ella realmente no le importaba más de lo que un ser podría importarle otro individuo desconocido.

Si, así lo haría.

Olivia abrió la puerta, a pesar de ser madrugada y a pesar de estar en su misma situación parecía fresca y limpia tenía una bonita sonrisa ¿la había ensayado para él? Que recordará no la había visto sonreír antes... se veía, bien.

-Buenos días Valkyon, adelante- se dirigió a él con un tono ¿dulce? No, es el que usa siempre pero a él le parecía tierno porque estaba calmada, negó con su cabeza quitando de ahí todos esos pensamientos inútiles, no tendría por qué prestarle atención

-buenos días, ¿y Hanina?-

Finalmente entró, se sorprendió al ver dentro a una segunda persona, una regordeta mujer asiática con orejas de conejo y una sudadera que ahora imaginaba que era un uniforme porque su ropa era igual a la que llevaba Zole ayer, lo observó cohibida quizás por su porte, luego lo saludó agitando la mano con una titubeante sonrisa.

- hace unas horas unos hombres la escoltaron a casa de tía Monique, fui a despedirla y no pude dormir más.- en ese momento ella apartó su mirada bajando hasta sus propios tenis -Estoy ansiosa - admitió juntando sus manos -¡aún no me puedo creer que realmente voy a atravesar un portal a un mundo distinto!- finalmente dijo volviendo a subir su rostro. ¿Estaba detallando mucho?

-es comprensible- respondió Valkyon estoico para entonces dirigir la mirada a la Brownie que ya estaba cerca de ellos

-¡a si! ella es veroni - como si alguien hubiese presionado un botón Olivia volvió a hablar animada. -Estaba intentado aprender más sobre Eldarya y ella me contó cosas útiles sobre la distribución política-

- no fue mucho problema- se ruborizo la bajita mujer -cuando Zoe me contó de su misión supe que estaría muy ocupada como para hacerlo ella misma, y mi turno empieza más tarde me ofrecí a explicarle lo básico-

-y te lo agradezco profundamente- Olivia le dedico entonces a ella la misma sonrisa que antes le había dado a él "resulta que esa expresión no era muy exclusiva"

-no es nada, debo ir a tomar el desayuno antes de marcharme, mucha suerte en su viaje, sé que el oráculo los bendice- y se marchó tan pronto lo dijo, más bien nerviosa ante la imponente y fácilmente interpretada como malhumorada masa masculina al lado de la puerta.

-muchas gracias- murmuró Olivia aun viendo a la puerta cuando ella se fue. Valkyon precisó ese detalle, ella como la misma Zole parecían tener una pasión secreta en adorar extraños ciegamente.

-estoy ansiosa- la voz de ella lo sacó de sus pensamientos, lo miro escaneado, busco su herida abdominal de la que sólo quedaba una escandalosa mancha en su rota camiseta, luego sus ojos viajaron a sus manos, ahí ni siquiera había quedado marca.

-supongo que existen razones de sobra- respondió él de vuelta haciendo que ella terminará el descarado paseo por sus heridas. A ella por otro lado, aún debía dolerle la cabeza un poco.

- sí, y terriblemente asustada- admitió sentándose a un lado del desorden de cosas que estaba desparramado sobre la cama. Las cosas que Zole empaco en su morral.

-estará bien- el también busco un sitio en la cama justo como habían hecho un día antes, era su modo de charlar.

Ver la pared mientras olvidaban el miedo a comunicar lo que pensaban.

Olivia estaba decidida, sostenía su mirada a la blanca pared apretando sus puños entrelazados, ahora que la analizaba más tenía unas débiles líneas bajo los ojos, quizás la falta de sueño la ponía más ansiosa de la cuenta- es un poco chocante, nunca pensé que elegiría está opción, trato de ver el lado positivo en esto, me llama mucho la atención tener un nuevo comienzo, reinventarme, elegir quien quiero ser yo y pues por eso yo...- Ella tenía razón cuando decía que su opción más segura era salir rápidamente del radar de poder de Hammerling, y negarse a casarse con un desconocido era lo que cualquiera con opciones haría en su lugar pero tuvo que interrumpirla, no dejaría que lo influenciara de nuevo...

- Olivia, yo te conté sobre mi guardia- ella asintió confundida con la interrupción más decidió pasarlo por alto rápidamente.

-por supuesto y como venía diciendo yo te tengo una petición- quito su mirada de la pared observándolo, esperando su permiso para hacerle alguna pregunta. No quería saber que era, no sin antes aclarar lo que él debía.

-escúchame primero- exigió

Se encogió de hombros - oh, claro- ella paro por un momento quizás sorprendida pero luego relajo su expresión.

- debí volver hace un día. Sin embargo voy a viajar contigo solo para que me den una garantía de que ellos, mi guardia, mis hombres tengan noticias de mí - fue sincero mientras le hablaba de frente, eso era un logro, la mirada de Olivia fue indescifrable parecía de repente confundida.

Olivia sintió como su pecho se volvía pesado sintió vergüenza por estar dando una imagen que no quería ¡Por supuesto que estaba soñando si creía que todo esto lo hacía ese hombre por ella! Ya era demasiado que hubiese salido lastimado en su causa, le sonrió imperceptiblemente, él no quería que ella pensará que había algo más y debía hacerle saber que no era ninguna ilusa - yo pensé que te quedaba de paso, pero esto también me parece bien, lo entiendo y te agradezco que hagas esto sea cual sea tu motivación - Valkyon la contemplo como ella lo había hecho sin vergüenza hace unos minutos. ¡Claro! Él era el idiota que aún creía que la chica era especie de parásito... no, ella tan sólo buscaba agradecerle y depositar la confianza que ella pensaba se merecía, pero eso era lo mismo que temía en otras palabras.

La única diferencia es que Olivia no esperaba nada de él y eso era mucho peor que antes, a en conflicto con su naturaleza recelosa ella creía en él sin esperar nada y él pensaba que ella exigiría algo a cambio de su atención. Olivia no es así. Antes de que él mismo la encontrará era alguien incapaz de confiar en su sombra. Ahora con el conocimiento de que su vida en la tierra fue controlada desde el inicio para orillarla a ser la tímida Olivia, ella quería empezar de nuevo, con pasos pequeños, quizás también por eso había decidido ir a Eldarya donde tendría una nueva vida sin correr riesgos ni tener vigilancia. Sobre todo Valkyon supo que ella lo eligió a él para ser la primera persona en la cual quería confiar eso lo alago aunque si bien recordaba hace una semana que una mujer débil lo eligiera como amigo hubiese sido completamente trivial. Nada se tornaba en su cabeza pero quería hablar, necesitaba hablar.

- yo debí ser claro desde un inicio, no quería verme envuelto, lo sabes.- Olivia se sintió confundida cuando el no cambio el tema más tuvo que escarbar un poco más en sus palabras para notar que él quería poner una línea. Una línea que ella no se había planteado cruzar ni imaginar por lo cual se ofendió y dejó que el viera como se sentía. Sin pensarlo de más frunció el ceño con desaprobación.

- por eso no me dejas ayudarte y me ignoras cuando estoy preocupada- él evitó su mirada como si quemará, volteo su rostro a un lado, era simplemente gracioso ¡él! El hombre más temible de toda su guardia bajaba la vista ¿¡y donde estaba su orgullo!? No... Ella no merecía que la tratará mal de hecho le estaba demostrando por muy fantástico que pareciera que era él quien se figuraba acercamientos ficticios. Sintió que debió haber guardado su lengua, quizás fue muy orgulloso cuando pensó que Olivia llegaría a interesarse en él. Intento fingir que simplemente no le importaba lo que ella pensara pero eso no cambiaba el hecho de que Olivia lo estaba viendo, parecía genuinamente consternada.

-ya me involucre en todo esto. Antes quería salirme - aclaró tratando de salvar su culo de la temible mirada de una mujer indefensa.

-y entiende que ahora mismo eres la única Persona en la que confío- a pesar de todo ella no le reprocho nada más como se lo hubiese esperado de Ykhar, Loreley e incluso Eweleïn, aun así sentía la situación bastante embarazosa, ahora ella le exponía las válidas razones que tenía para ponerlo como alguien importante más no en un pedestal como él creía que hacia se sentía avergonzado y estaba muy malditamente seguro de que nunca... nunca se había dejado cohibir o había pensado de más sobre un error suyo como lo hacía en ese momento - Víctor pudo haberme revelado mentiras, pero muchas cosas reales y tú lo sabes. Yo creo en ti sobre él y no porque me intereses de otra forma - en ese momento ella río poniendo torpemente una mano en su cabello -pienso que la vida me ha dejado sola y tener personas que genuinamente se preocupen y hagan cosas por mí, ya sea directa o indirectamente es... un regalo- no tenía nada con que repelerla. La mujer débil que le mordió torpemente la mano hace tres días tenía otro tipo de fuerza; Sabía exactamente que decir para neutralizarlo y dejar a su cabeza que siempre estaba pensando en cómo reaccionar congelada.

-seguimos siendo dos extraños - soltó el albino como última medida.

- Yo no lo creo- le respondió ella con una seguridad que el desconocía de la temblorosa y pequeña cernunna. El mismo tampoco lo creía, ella lo ponía nervioso y era irritante sentirse así pero no quería irse.

- Olivia - estaba a punto de decir que ella ganaba de forma sutil pero lo interrumpió.

- Yo... yo me preocupo incluso creo que sufrí un poco ayer cuando descubrí que estabas herido nuevamente. No puedo ignorar que ya eres parte de mi mundo. Yo, nunca he tenido muchas personas en mi vida quizás por ello... no estoy acostumbrada a que la gente me hable o me ayude quizás debí bajarle el volumen para que no pensarás de más.- nadie más se dijo nada. Ambos vieron a la pared Valkyon sintiendo que se iba un peso invisible y ella que lo había ganado. En su cabeza estaban pintadas las palabras ¡no mires a Valkyon de más! Aunque nunca se lo había planteado hasta que él lo menciono.

Por su parte Valkyon pensaba en Olivia, en que quizás debido a eso estaba nerviosa cuando Veroni estaba ahí, porque alguien se acercaba a ayudarla desinteresadamente y ella nunca tuvo antes eso, se lo habían quitado.

- Entiendo - dijo Valkyon después de un rato.

Olivia siguió en silencio con su tarea de seleccionar cosas para meter en su morral. Valkyon descubrió un libro entre el desorden leyó la tapa con fingida curiosidad mientras veía como la terrícola no parecía para nada incómoda. Él tampoco se sentía incómodo. Pero con él era diferente, había destilado seguridad toda su vida. Era bastante convencional que las personas se sintieran inferiores en su presencia. Quizás ella no sucumbía ante su esencia. Finalmente terminó olvidando el detalle.

Para cuando Olivia terminó de empacar él ya había terminado el primer capítulo del Génesis de la Biblia, estaba seguro de haber leído algo similar en la biblioteca y estaba seguro de que la segunda parte del libro había sido bastante más aburrida que la primera.

-¿Olivia?- se atrevió a llamar su atención postergando la lectura. Ella estaba acostada en la cama de forma vertical con sus zapatos puestos, Era consciente de que su propio trasero hacia un gigantesco hueco incómodo en la colchoneta.

- ¿si? -

- duerme - le dijo entonces

- ¿vas a quedarte ahí? Eres como un gigantesco radiador- en su vida le habían llamado de muchas formas, pero nunca un radiador y lo decía porque no tenía ni idea de lo que era. Sin ánimo de adivinarlo ignoro el hecho

-Me ibas a pedir algo- recordó el en ese momento la "petición" ahora que lo pensaba, quizás si debió escucharla antes.

- No, no es nada.- respeto su decisión sin insistirle y finalmente hizo su última pregunta

- ¿cómo quieres que te llame? -por un momento ella no supo a qué se refería más después de un poco se dio cuenta.

-me gusta Peicar, pero aún soy Olivia-

Tras unos minutos sintió como la respiración de ella se volvió tan solo un murmullo débil y pacífico. Se durmió.

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Zoe se asomó con dos bandejas de comida en cada mano. Hace un segundo busco a Val en su habitación pero no lo encontró, no creyó encontrarlo con Olivia más tampoco se sorprendió mucho cuando entró por la puerta semi abierta y los hallo muy cómodos el uno con el otro. Valkyon leía un diminuto libro de cuero negro con una mano de apoyo al colchón, Olivia dormía plácidamente a unos centímetros de él acomodada verticalmente con los pies rosados desnudos pegados a la espalda baja de Valkyon.

No se sorprendió, Era la segunda vez que Olivia lo lograba y ni siquiera le había ofrecido opciones.

-¿tienes hambre?- Valkyon subió sus ojos hasta encontrarse con la mujer lobo quien ahora llevaba un conjunto para viajar; Botas negras de suelas gruesas, conjunto de cuero térmico que cubría todo su cuerpo con varias hebillas donde asegurar herramientas una cazadora de cuero que ahora se agarraba a su cintura. Aún le hacían falta los guantes y el morral.

-como un demonio- respondió inmediatamente.

Zoe le sonrió - partimos en un par de horas, en una hora les traigo ropa adecuada - Valkyon asintió en silencio recibiendo la bandeja con ambas porciones de comida

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Parte 3

Eldarya

Mathys nunca pensó en sí mismo como una mala persona; las mujeres lo consideran alguien agradable, apuesto e inteligente. Los niños lo admiran y le hacen caso al ser el médico que se especializa en su cuidado. Los hombres le tenían respeto; fue la mano derecha de la jefa médica del cuartel ahora el segundo doctor al frente. No tenía que demostrar nada respecto a sus habilidades ¿quién podía negar sus méritos? Sus cuestionamientos internos radicaban en que desde hace un par de semanas estaba empezando a dudar sobre sí mismo... ¿realmente era una buena persona?

Terminó de recetar al pequeño niño del refugio que llegó ese día buscando algo para la intensa temporada de gripe que azotaba el cuartel.

-trata de no usar pañuelos de tela, te pelaras la nariz, por eso te duele, trata de hacerlo con los dedos- le aconsejo tras ver las manchas rojas alrededor de la nariz solo vas y te limpias las manos con el paño.

- las niñas no se me van a acercar - cuestionó el menor apretando su pañuelo azul.

-es sólo un concejo - respondió el adulto buscando una pequeña piruleta de miel en recompensa a su buen comportamiento y finalmente tomo el frasco de propolio que estaba a un lado suyo.

-una toma por día - le aconsejo dándosela en las manos, esa corría por cuenta de los gastos médicos del refugio, como muchas otras recetas más.

-y dale a tus amigos para que suban sus defensas y puedan volver a jugar contigo. No te quites el tapabocas al hacer recados en el mercado y pídeles a los demás enfermos que usen tapabocas y si no te sientes bien está noche dile a tu mamá que prepare una infusión o vuelve aquí- está era la rutinaria tarea de dar recomendaciones a cada menor que venía sólo al médico (sorprendentemente varios) Afortunadamente casi nunca venían por nada más grave que un golpe o la frecuente gripe común. El menor se despidió con la piruleta entre los labios y se marchó con el frasquito.

Tomo la escoba para limpiar los restos de sucio que habían dejado los zapatos infantiles de ese y varios niños que habían ingresado hoy. En ese momento Eweleïn Solía aparecer detrás de él para que compartieran anécdotas del día pero desde hace un par de semanas Eweleïn no le dirigía la palabra para nada que no fuese trabajo y él tenía la culpa, no se merecía menos.

Siguió la espalda de su jefa, hace un tiempo fue nombrado primer doctor de cabecera en el área de Pediatría si siguiese siendo tan solo el asistente de Eweleïn quizás tendría más oportunidades de hablarle y excusarse correctamente.

Se quitó a medio su tapabocas y aspiro "¡soy un adulto!" Se obligó a recordar para buscar a tientas un poco de valor, venía comportándose como un inmaduro evadiendo el tema e ignorando todo tanto más como la propia Eweleïn lo hacía con él.

- E.Ewelein- la elfa volteó para encontrarse con él, subió levemente una ceja en incógnita. El valor y la madurez que logró recoger en unos segundos se fue a la mierda Eweleïn era simplemente muy severa aun cuando su rostro era completamente inexpresivo. - Verdaderamente... yo lo siento Ewe - bajo su cabeza ante ella quien parecía no querer dejar su huraño rostro.

- No tienes nada de que disculparte conmigo- la enfermera volteó para seguir organizando menjurjes en la estantería -si buscas perdón debes ir a otro lado ¿no crees?- acto seguido ella atravesó una puerta hacia la sala de pacientes. Mathys suspiro con pesadumbre para volver a su puesto de trabajo, debía llenar fichas.

A él sinceramente poco le importaba Ezarel o Loreley, desde el inicio siempre fue Eweleïn.

¿Si Ezarel sufría un poco? el desgraciado se lo merecía, y nadie podía discutir con él el hecho de que Ezarel es un ser despreciable; tenía suficientes argumentos como para publicar un libro incluso una persona con dos dedos de frente se da cuenta que el sujeto no es capaz ni de mantener una charla sin ser ofensivo o rellenar su ego, si era sincero nunca entendió los gustos de Eweleïn.

Pero todo esto no era por Ezarel. Era Loreley, quizás todo el cuartel eh incluso Eel estaba en deuda con ella por su labor con el oráculo pero a su opinión ella nunca pareció muy impresionante, sus poderes y capacidades no eran algo que ella se hubiese ganado con trabajo duro por muchos años, cualquiera hubiese tomado satisfactoriamente su lugar sin tener que llevar a cabo un gran esfuerzo más que voluntad ella sólo llegó y fue bendecida, una vez su propósito fue completado volvió a ser la mortal corriente sin ningún tipo de título o estudio excepcional. Eweleïn por otro lado era una mujer demasiado admirable como para ser accesible a un tipo como él. Bueno, ya se estaba yendo por las ramas, el hecho es que la terrícola no debió pagar los platos rotos de Ezarel y aunque estaba enojado no debió ser tan impulsivo.

Su jefa y amiga era la persona más dedicada y brillante que conocía, nunca tuvo nada en bandeja de plata, incluso ser la nieta del anterior jefe de medicina no le garantizo nada, por el contrario sus estudios eran más rigurosos con el fin de demostrar la calidad de su predecesores. Si bien él también estuvo en su grupo cuando eran jóvenes ella nunca le dirigió la palabra hasta que empezaron a trabajar juntos.

Ella siempre estaba con Ezarel.

Indirectamente Eweleïn lo buscaba a él para hacer todo tipo de proyecto, lo sacaba de problemas, le instruía y daba concejos, es como si su vida adolescente hubiese girado en torno al muy altivamente autoproclamado próximo líder de la guardia Absenta. Eso siempre le irrito sin embargo nunca tuvo oportunidad de hacer algo más que reprimir sus celos con la esperanza de poder superar a Ezarel y ganarse su favor, Definitivamente no lo logró durante su tiempo de estudio. Ezarel era simplemente muy talentoso como para ir y retarlo.

Cuando Mathys se dio cuenta de los furtivos encuentros, más bien cuando noto el estado de ensañamiento de Eweleïn, ya no le molesto, finalmente Eweleïn estaba recibiendo lo que quería y luego de tanto tiempo estando con ella y viendo lo que era su vida le pareció que lo mejor era hacerse a un lado de una vez y disfrutar de las sonrisas más casuales de Eweleïn. Pero algo no cuadraba, según ella ya no estaba interesada románticamente en Ezarel, era simple atracción física. ¿Era verdad? O quizás Ezarel no quería que las cosas fueran oficiales. Sea como sea lo dejo pasar.

Tiempo después se llenó de ira consigo mismo, con Ezarel y con Eweleïn. Con él, por haber sido tan inconsciente de dejar a Eweleïn a merced de ese lobo por no luchar más y simplemente entregarla, a Ezarel por no darle lo que se merecía y con la propia Eweleïn quien se había mentido a si misma diciéndole a todo el mundo que no le importaba cuando en realidad estaba muriendo.

Para él ver como la mujer por la cual había luchado tanto y le había inspirado a convertirse en un talentoso doctor se desmoronaba gracias a esa "simple atracción física" le hizo entender que Ezarel era la peor basura que podía existir en el cuartel general y la terrícola una ciega más que cayó en su trampa. Su rabia aumento cuando los vio entrar a la habitación de la humana. La mierda de Ezarel le estaba haciendo lo mismo que a Eweleïn y no tembló la mano para decírselo a todo el mundo. El problema radicó en que las personas entendieron lo que querían entender.

Ahora debía disculparse por ello.

Al parecer el elfo si buscaba algo serio con la terrícola, Y revelar parte de la vida privada de Eweleïn fue un serio error. Definitivamente si algo así le pasará a ella se sentiría mal pero al parecer no podía llegar a su amiga sin antes no disculparse con la terrícola porque Ezarel está fuera de discusión.

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Cuartel de la comunidad sala de juntas.

El salón en el cual estaban era una recámara vacía Olivia recibió tanta información en esa misma sala que estaba mareada. Cuando Zoe les explico el plan apenas entendía mientras Valkyon parecía ver todo como obvio, usaron términos extraños y hablaron sobre aparatos y cosas de las cuales no tenía la más mínima idea. Estaba más nerviosa que esa mañana y la siesta con Valkyon sólo la relajo un poco antes de que toda la inseguridad del mundo aflorara por cada poro de su piel.

Estaba esa extraña ropa fruncida y llena de bolsillos con una capa que debía usar. Parecía estar participando del rodaje de Gatubela en la selva "es lo más cómodo para la cinética" le aseguro Zoe cuando ella vio la prenda con suma vergüenza y desaprobación, pues ese traje de cuero, o látex, o lo que fuese esa piel se veía todo menos cómoda. Sentía que las botas se pegaban contra la piel y el pantalón era demasiado alto y apretado. Zoe le dijo que el traje terminaría por amoldarse a su cuerpo y que nos cruzaríamos con mujeres que viajan en vestidos y faldas eso sin duda era un mal chiste. Extrañó mucho su ropa holgada.

Valkyon por otra parte llevaba la indumentaria que él quería, a pesar de que la mujer lobo le advirtió los peligros de morir de hipotermia o sufrir insolación estuvo muy recio a usar uno de los trajes térmicos apodados por Olivia como sacados del armario de Gatubela. Alegó tener experiencia con ello y prefirió guardar el conjunto que le brindaron en el bolso de viaje llevando puesto solo una capa del material. Por el momento a él le bastaba con cazadora y unos pantalones viejos, lo único que exigió de forma inmediata fueron unas buenas botas con partes de metal y armas de provisión.

Olivia se cubría bien con la capa, eso de que las curvas de su cuerpo estuvieran por ahí a la vista de todos no le hacía gracia, no estaba segura querer usar esa ropa por mucho tiempo menos mal había empacando un conjunto propio y una pijama.

Por otro lado estaba la ruta que debían seguir. Según ya le había explicado Veroni existen cinco divisiones habitadas en Eldarya, que ella entendió eran como reinos, se diferenciaban por albergar Faerys o seres pertenecientes a distintas culturas e incluso mitologías, ellos se quedarían en Jade donde pertenecían la mayor parte de seres mitológicos orientales, en la zona más cercana a donde no hubiesen anomalías por temporada de lluvias. Tenían que rodear varios pueblos evitando los avistamientos a menos que fuese necesario, necesitaban tener precaución en cuanto a Hammerling puesto que estarían muy cerca de las fronteras marítimas y nunca se sabe. Llegarían al monte Fuuyi de la cordillera Greenyi al cruzarlo el terreno sería menos peligroso ya que empezaría a estar lleno de poblado y por lo general los del norte son mal vistos en tierras de Jade centrales y del sur viajarían con más libertad entre pueblos y Zoe se adelantaría hasta la guardia de Jade para hacer los preparativos.

-Bien, es la hora- alguien la sacó de sus pensamientos, fue Zoe, sintió como su propio cuerpo se enfriaba ¿estaba haciendo lo correcto? Ella nunca fue muy aventurera. Zoe empezó a mezclar elementos extraños en un pequeño cuenco, estaba tan alterada que ni siquiera sintió la mirada de Valkyon sobre ella en ese momento

-¿Estas bien?- la grave voz la sacó de sus pensamientos, al verlo noto como mantenía su mirada inexpresiva en el procedimiento de Zoe como si estuviese asegurándose de que estaba haciéndolo correctamente.

-S.si- susurro la habitante de la tierra agarrando su bolso sin tener idea de que estaba haciendo. Debía aparecer un vortex como el que vio con Víctor pero estaba muy segura de que eso debía ser algo imposible.

-Confirmen que están listos y relájense- hablo Zoe en voz alta Valkyon no respondió y de nuevo Olivia murmuró una respuesta afirmativa - bien, nos vamos - sacó el corcho de un diminuto frasco de vidrio. Sangre, reconoció Valkyon, sangre cernunna. Una vez los elementos chocaron nació una pequeña chispa púrpura incandescente. La mujer lobo dio dos pasos atrás, también esperando. Era la segunda vez que habría un portal en su vida. Nunca se habrían para tan pocas personas esto era sin duda mucha consideración.

Fue cuestión de unos segundos, un grumoso vortex púrpura estaba en medio de la habitación cortando el espacio, giraba y giraba destellando peligrosas líneas brillantes que bien podían ser electricidad. Zoe se sintió satisfecha.

- Bien pasemos uno por uno, yo iré adelante- y parecía bastante ansiosa por iniciar de una vez, sin esperar a nadie entró por el vortex una pierna luego otra, Olivia era testigo de cómo prácticamente desaparecía justo como en las películas, miro atrás donde Valkyon claramente esperaba a que ella entrará, sin ser capaz de contenerse Olivia abrió la boca pasmada

- lo has visto ¡madre mía! que es... ¡wow! Es como tele transportación - y llevando los ojos al cielo Valkyon inicio la engorrosa tarea de empujar a Olivia

-ustedes los terráqueos se sorprenden con nada - dijo simplemente mientras Olivia sin esperar mucho más metió un pie por el vortex, se sentía un hormigueo extraño, cerró los ojos sin querer cuando cruzo su cabeza y finalmente todo su cuerpo... definitivamente ya no estaba en una habitación.

Tenía los ojos cerrados, pero incluso así podía sentir el espacio abierto a su alrededor, sonidos silvestres y el olor a naturaleza ¡realmente se habían tele transportado! Abrió los ojos para encontrarse inmediatamente a Zoe con una sonrisa frente a ella

-¡Bienvenida a Eldarya!- la mujer lobo se apartó de su campo de visión y así como estaba entreabrió los labios mientras posicionada una mano en su boca... Era impresionante.

A pesar de estar en una zona selvática a ella esto no le parecía para nada corriente. El verde del pasto era intenso casi imitando a un neón que podría brillar en la oscuridad sin Mayor dificultad, los árboles a su alrededor parecían conectados entre sí por las ramas que estaban muy por encima de las cuales colgaban muchas diminutas tiras a unos centímetros por encima de su cabeza dándole un aspecto majestuoso al lugar en vez de ser simplemente una zona selvática. Incluso la maleza que crecían junto al pasto y la hierba de cuestionable color parecía exótica, las hojas tienen formas y colores que no corresponden a la clorofila, se sentía justo como una niña que fue a visitar por primera vez el jardín botánico.

- ¿Esto es real? Es como un sueño - tuvo que susurrar anonadada, la mujer lobo le sonrió satisfecha

-Y eso que estamos en un bosque casi inexplorado- le respondió

-Bueno no hay tiempo que perder- ese fue Valkyon el cual ni siquiera había notado detrás de ella, volteó para ver si encontraba el vortex pero este ya no estaba, como si nunca hubiese existido una ruptura.

Zoe asintió -Valkyon lleva el mapa- dijo la mujer desplegando su propio mapa y mostrándole unos puntos que tenía marcados, Olivia no podía apartar su mirada de todas esas plantas arbustos helechos y todo lo que rellenaba el suelo pensando que era hermoso aunque no tuvieran orden al fin y al cabo ¿no era Musan's spring su parte favorita del pueblo? -estamos aquí y hasta la tarde nos vamos a reunir aquí mientras trazó rutas- Olivia estaba concentrada pero definitivamente escucho eso que había dicho Zoe

- ¿A dónde vas? - tuvo que preguntar

-Nos estaremos viendo durante el día Oliv, no pasa nada- le tranquilizo, no muy confiada Olivia cedió viendo el mapa que ahora Valkyon marcaba

-Vale cuídate - le contesto, aunque no estaba segura de porque debía ir adelante, ¿cómo no podríamos seguirle el paso de cualquier forma?

-Nos vemos - respondió el albino con tranquilidad enrollado el mapa

- Por supuesto ¡no me esperen para el almuerzo! - fue lo que dijo Zoe para meter el mapa al bolso y de la nada saltar entre los troncos hasta mover un par de ramas, el movimiento fue tan rápido que Olivia no se dio cuenta cuando la mujer lobo ya estaba a varios metros de o es que...- la impresión no cabía en la cara de la ya muy saturada Olivia.

- tiene entrenamiento sombra- dijo Valkyon mas bien para sí mismo, sin pensarlo mucho él también empezó a caminar a paso rápido - hay mucho camino hasta que podamos encontrarla, andando- Olivia corrió tras él con la cabeza revuelta ¿¡ Zoe era una ninja!? Pero el pensamiento no duró demasiado cuando noto una planta de campanas doradas.

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Parte 4

Cuartel general de eldarya

-¡No lo puedo creer! ¿Realmente te invito? - los susurros histéricos de Ykhar eran casi tan altos como sus propios gritos, con las manos Loreley le pidió dejar la histeria.

- ¿Es tan extraño?- cuestiono en voz baja la terrícola -Bueno, además de que es muy pronto- reconsidero con cierto recelo e inseguridad.

Ezarel le comento casualmente esa mañana que su responsabilidad como líder de guardia lo dejaría exhausto y con más trabajo para después del día de San Valentín, así que fue sincero y realista con ella y le adelanto que la velada no sería muy agradable y lo mejor era no hacerse muchas espectativas sobre ese día. Loreley suspiro muy desganada, en secreto había planeado cada momento, los juegos que visitarían, a qué lugar irían luego, de que hablarían, hasta tenía en mente la receta de chocolates blancos que sin duda rompería la tradición y la intensidad del dulce sería capaz de complacerlo. Sintió como sus pensamientos eran desechados inmediatamente y como cada año para esa fecha pasaría con Ykhar, Alejea y Karenn, chismoseando.

-Pues, es su forma de excusarse por lo del festival pero no conozco a nadie a parte de los líderes de guardia que hayan visitado esa casa. - finalmente agregó Ykhar.

Ahí venía la segunda parte, Ezarel le prometió que tenía algo planeado para ambos y ante su insistencia por saber él le confesó que planeaba llevarla a pasar dos días en los terrenos de su familia. No le dijo nada más, y no pensó sacarle más información, ¿es lo que en la tierra equivale a ir a conocer a los suegros? Nada le parecía menos romántico.

-Suena un poco atemorizante- admitió -además no tengo idea de que esperar-

-umh- la Browniana puso cara de intentar recordar algo - pues Ezarel es muy reservado en cuanto a sus asuntos personales, nadie tiene idea de su padre o su madre pero muy seguramente te encontrarás con su tío Ren, antiguo líder Absenta, siempre se supo que tenía afición a esa mansión y esas tierras- dijo con cierto tono espontáneo, tal como si se tratase de una trivialidad. A Loreley le parecía del todo aterrador tener que enfrentarse a un hombre que parecía ser tan respetable y letrado como significaba ser el antiguo líder de una guardia tan exigente. Presentarse ella como es, una simple faelyn sin mucho talento, como la novia de su muy altivo sobrino... para añadir la cereza al pastel Ykhar había mencionado algo sobre una "mansión y tierras" si poseías tierras en Eldarya eras prácticamente rico, ya que ninguna persona por debajo podría mantener terrenos en Eldarya y siempre era muy costosos adquirir este tipo de bienes.

- tengo miedo - exclamó la terrícola casi con terror a lo que Ykhar tan solo sonrió

-Bueno - prosiguió la bibliotecaria -Muchos consideran que el hombre debería estar en la guardia aun, o por lo menos trasladarse a Eel. No tenía más de 30 a 40 años cuando cedió el lugar a su sobrino, hay muchos rumores, como que está enfermo y cosas por el estilo, yo creo que alguna razón a de tener. - y mientras Ykhar seguía hablando sobre Ren ella sólo ganaba más razones para negarse a partir de la guardia por dos días.

- Vaya... Creo que se me quitaron las ganas de ir - expreso con fingido humor

- No te espantes - dijo como si fuera cualquier cosa - yo no lo trate mucho pero dicen que el señor era un ángel - le aseguro.

- De cualquier forma- insistió Lore con desconfianza - no se quien más pueda vivir ahí y eso de conocer a su familia... apenas llevamos dos semanas juntos, en mi mundo es un poco apresurado y muy muy poco casual- recalcó lo último, finalmente veía a Ykhar muy calmada con ello.

- Ya veo, aquí en Eel es bastante común que los hombres presenten a sus novias a la familia lo más pronto posible- y eso explicaba su actitud holgada ante la situación - eso refleja compromiso y amor, si un hombre va en serio contigo lo primero que hace es relacionarte con su familia para que te vayas introduciendo en su mundo- Loreley tuvo que resignarse a esa lógica más no estaba del todo feliz con ella, si bien ahora era una habitante de Eldarya y debía acomodarse a las costumbres no dejaba de pensar en sus propias costumbres y aunque ahí ser novios conocer a su familia casarse y tener hijos puede pasar en menos de dos meses ella no estaba para nada conforme con ello ¿y si algo salía mal? ¿Era lo que tenían desde hace dos semanas tan fuerte? No es como si ya no llevaban mucho tiempo enamorados uno del otro pero, era el comienzo ¿y qué pasará cuando ya no tuviesen temas de conversación? O el empezará a recriminarle ser tan dura con él.

-suena lógico, pero te lo digo, en mi mundo ese paso se da varios meses o al menos en un año luego de entablar una relación, si las cosas no funcionan sería incómodo volver a ver a su familia- terminó por compactar sus preocupaciones, Ykhar pareció entenderla pero la coneja manejaba los conceptos de su mundo y como tal respondió.

- las cosas son distintas, en este mundo los hombres sólo aman lo que quieren, menos Nevra y los de su tipo- ambas sonrieron ante la comparación - a una edad más allá de los 20 años, los noviazgos no son algo común a menos que sea un tema de amantes... estoy segura de que Ezarel también pensó en ello como una forma de protegerte, sólo relájate, como te dije también es su forma de compensarte. El piensa que tú te estás sintiendo muy afortunada por esta muestra de compromiso hacia su relación- la señaló de forma acusadora - ¡así que no te portes mal!- se resignó ante ello, no sin antes fingir sentirse ofendida. En cierta forma esto le recordaba mucho a los libros de Jane Austen, las relaciones de aquella época tan modesta que se entablan muy fugazmente y que se consolidan tan rápido como ambos aceptaban sus sentimientos.

- Me conoces muy bien - dijo de forma dramática.

- Cierto, tan solo trata de disfrutar el conocimiento de que Ezarel está tan enamorado de ti que no tiene ningún miramiento a llevarte a su casa - solamente sonrió sin pensarlo mucho, de eso ¿qué le iba a negar valides?

- Si lo dices así...- respondió mientras Ykhar reía ruborizaba, si Valkyon tuviese padres ella misma se encargaría de darse a conocer.

Vieron a alguien asomarse a la biblioteca Ykhar observó con interrogación al doctor quien veía directamente a Loreley

-¿un admirador?- susurro la Browniana. Inmediatamente la relación de Ezarel y Loreley se consolidó, no hicieron falta uno o dos hombres que de forma tímida le extendieron sus sentimientos como su última osada acción en consideración a sus sentimientos. Loreley se había sorprendido tanto que sintió pena por no haber tenido la oportunidad de conocer a ninguno. El caso es que estaba segura de que Mathys no era ningún admirador suyo.

- No querrías saberlo- respondió por debajo antes de que el joven apareciera frente a ellas.

- buena tarde - llegó tan fría y pulcramente, justo como era él, con su negro cabello cuidadosamente peinado bata blanca y estatura media que reflejaba muy bien su estirada personalidad.

- Hola mathys - respondió igualmente Lore, sin pizca de ánimo o muestra de amistad.

- ¡Doc!- exclamó sonriente Ykhar ignorante a la atmosfera, casi lista para que Mathys se le declarara a la terrícola...

- Quisiera hablar con Loreley, a solas -

Ykhar recibió un discreto codazo en una costilla y con la promesa de sacarle todo a la terrícolas más tarde se marchó en silencio a hacer alguna cosa.

- ¿Bien? - cuestionó ella inmediatamente se vieron solos. Por supuesto que ella sabía lo que él había hecho y a pesar de que no existían rencores y todo ya era asuntos del pasado (puesto que ya casi nadie hablaba de eso) e incluso otros con ayuda de Karenn empezaron a dispersar rumores que contrarrestaban la primera versión y la hacían ver como ilógica. El hecho es que, pese a que no era una mujer que se lanzaría a él y le exigiría una disculpa y quizás la humillación pública, tampoco sería indiferente a la actitud altanera que le sostenía siempre Mathys, como si lo mereciese.

- Bueno, sé que es tarde pero quería decirte que fui yo quien inicio los rumores - dijo, quizás fingiendo que admitir sus crímenes no le costaba nada.

- lo se Mathys no hacía falta- dijo ella tratando de mantener su cordura junto con su rostro impávido y duro, como era ella con las personas que no le agradaban.

- ¿cómo?- él no tenía idea de cómo se había enterado ¿sería Eweleïn? No, ella no.

-la noche posterior a que explotará todo, te escuche sin querer discutir con Eweleïn -

Pasaron unos instantes de ejercicio para el cerebro de Mathys -¿¡y no hiciste nada!? - terminó por decir tan consternado como confundido.

- ¿que querías? Crees que me iba a sentir satisfecha o que ganaba algo comentando a todos que alguien tan respetable había inventado chismes por la rabia y la envidia ¿no te parece que quizás las personas llegarían a creer que era una mala persona?... esta es la diferencia entre ambos Mathys, yo también tenía rabia contigo pero YO SI considere las cosas, SI pensé que no merecías ver toda tu reputación manchada, que Eweleïn no merecía más chismes con los cuales enfrentarse porque no fui yo sola quien cayo-

El rostro de Mathys parecía enrojecer de vergüenza una niñita sin ningún talento ni estudio le había ganado la razón y eso le apenaba y enojaba profundamente -yo...-

- Sé qué harías todo por Eweleïn y ella no te eligió a ti pero, tienes que entender que las personas tienen libre albedrío, y algo más, muy importante llamado vida privada, Estoy segura de que nunca hubieses venido aquí a menos que ella te castigara y aunque te disculpes conmigo seguirá sin hablarte por un tiempo hasta que entiendas tu verdadero error-

Simplemente lo acepto con la cabeza gacha - Bien Loreley.- aunque eso no significaba que ella le caía bien.

- Bien, Mathys.- respondió ella de vuelta, con mil cosas más que decir, pero simplemente dejándolo pasar, quizás esta vez el aprendería algo.

Fin del capítulo 7 Retroceso.