- Que tienes para nosotros Helga querida- una voz confiada y burlona se plantó justo al frente de la mesita donde la recepcionista y dueña del hotel atendía.
-Nada interesante- mencionó la mujer, con claro aburrimiento por tener que ver a esos hombres cada día, temiendo su seguridad debía darles "información" pero eso no significaba que debia ser hospitalaria -solo dos forasteros, Partieron en la madrugada no creo que les alcancen-
-Oh vamos- resoplo -por supuesto que lo haremos- Shabtian el Nómada que se había asentado hace un mes en el pueblo colocó una daga con un pequeño sacó en mesa.
Oro, una cosa era chantajear, comprar información por otro lado no le parecía tan malo a la mujer, ella entonces tomo el sacó dejando la navaja sobre la mesa -Son tan solo dos, llevan oro con ellos, compraron comida, y la chica, no la vi bien... parecía linda- murmuró.
- ¿detalles?-
-Pues por la chica no puedo decir mucho pero el hombre me resultaba muy peligroso, era corpulento exigente a juzgar por que viajan juntos y sus ropas son de esas costosas es posible que sean...-
-Miembros de una guardia- ella asintió
- no es recomendable enfrentarlos, y el cabello de él, quizás sea tinturado o de un color distinto, usaba mucho su capucha pero, todo ese músculo y su actitud reservada, parece nórdico, del clan Harrapano o la familia Hammerling...-
Somos mayoría- concluyo el, ¡un buen botín! Les hacía falta algo interesante desde hace tiempo -gracias preciosa- dijo picando un ojo antes de encontrarse con sus compañeros.
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Cálido - TinaCeballos
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Eldarya no me pertenece
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Parte I
Jade
Día 4
Valkyon la levantó. Cómo había prometido era de madrugada y no se escuchaba absolutamente nada. Él mismo se encargó en la noche de pagar y comprar provisiones en la recepción mientras ella se aseaba, aún tenían pan suficiente, pero el queso se consumió rápido al ser artesanal, la leche se había acabado al final del segundo día, Valkyon remplazo el queso y la leche por dos tarros de un litro de lo que el llama Hidromiel y más pan, si bien la bebida era menos nutritiva, no caducaba fácilmente.
Adicionalmente tenían que admitir que ninguno de los dos tuvo problemas mayores para dormir, una vez se aseguraron de que todo era seguro ambos habían tenido un sueño bastante reparador, noto como el nivel de optimismo de Olivia había aumentado cuando no se quejó balbuceando boca abajo cuando la despertó. Y eso que de sus tres días de viaje el anterior había sido el más difícil.
Se vistieron, Olivia en el baño decidió usar su traje térmico de nuevo, no estaba completamente seco más después de pensar que iban a tener que caminar unas horas más en la llanura humeante simplemente supo que de nada valía sacrificar la comodidad que le brindaba el traje.
En silencio se marcharon, Olivia aprovechó y de paso se empaco dos barras de jabón que había en la estantería, Valkyon no le dijo nada.
Comenzaron a caminar y reanudando el paisaje de ayer el vapor levemente gélido estaba en el aire, no llovió en la noche como dijo el Obsidiana así que aunque la neblina estaba fría gracias a la noche bajo sus pies aún estaba cálido, no podrían tomar ningún desayuno hasta salir de la zona y ambos iban lo más rápido que podían tomando en cuenta que apenas el sol se alzará empezaría a hervir bajo sus pies y el vapor caliente les quemaría la cara.
Alrededor de tres horas tardaron en hacerlo, a las siete, una vez llegaron a un frondoso bosque Olivia se instaló bajo un grueso árbol, necesitaba descansar, habían sido tres horas agotadoras teniendo en cuenta todo el calor, Valkyon la dejó y le extendió un trozo de pan con uno de los tarros de Agua con miel y limón (a debe saber) pensó ella.
- ¿agua de panela?- dijo bastante perpleja, era exactamente como la panela en agua, y estaba caliente.
- Hidromiel- aclaro él. La miel para Olivia sabía muy diferente, y en su mundo la hidromiel, si era lo que creia, un tipo de cerveza, era un tanto diferente, no comento mucho más, sabía que no podían durar tanto tiempo sentados en el nacimiento del bosque y que estaba olvidando su entrenamiento.
Siguieron su camino sin Mayor interrupción y justo como el primer día trotar y caminar por intervalos fue su tarea, la tomó por sorpresa darse cuenta que ya no le costaba tanto respirar, Valkyon le aseguro que sus pulmones ya se estaban adaptando al Maana y que gracias al ejercicio pudo hacerlo más rápido. Se sintió satisfecha.
Estaban en su cuarto día de viaje, sentía mucho alivio puesto que ahora estaba en mejores términos con Valkyon, no que hubiesen estado mal, pero él ya no parecía tan esquivó a responder sus preguntas e incluso le había preguntado a ella si sabía que día era hoy. Tuvo que pensarlo un poco, el día que se conocieron fue un lunes y desde entonces han pasado seis días, aún no se podía creer que llevaban menos de la semana juntos, eran los días más largos de su vida. En todo caso le respondió sábado. El pareció un poco sorprendido quizás por la misma razón que ella, pero luego murmuró algo de faltar dos días.
Casi eran las tres cuando tras observar el mapa Valkyon decidió que era momento de adentrarse al bosque. ¿Cuál era el problema? Quiso preguntar Olivia ante la precaución de Valkyon, que el albino fuese precavido y en extremo cuidadoso algunas veces no era nada nuevo pero hasta entonces no recordaba haber visto o sentido algo malo, de hecho estaba muy segura de que ni siquiera se habían encontrado con otras personas.
Este bosque, a diferencia de los demás tenía el follaje de sus ramas muy bajo, si el guardián se estirara un poco podría alcanzar las hojas, lo que le parecía incómodo era que de ser tan frondoso tapaba un poco el sol, la luz que entraba era escasa como si hubiesen muchas nubes tapando el sol, pero no nubes negras, así que la terrícola iba tranquila trotando, saltando y estirando, por un momento ella paró y empezó a caminar incómoda pero él lo tomo como que necesitaba un poco de descanso decidió pasarlo por alto mientras prestaba aguda atención a los ruidos.
El guardián sabía que en su viaje tenían una ventaja que podría ser desventaja a la vez.
Estaban siguiendo una ruta anormal.
Los viajeros comunes tienden a llevar rutas que los posicionan en los distintos pueblos por consecuente esto los alejaba de lugares como SmokingWood o GreenRoot entre otros en adición tienen oportunidad casi siempre de dormir bien , pero tardaban más tiempo en llegar a sus destinos y corrían peligro de ser hurtados si se comprobará que llevan algo de valor.
Antes de la guardia él fue un mercenario de una tribu de nómadas sabía exactamente como se movían y que hacían pese a que han pasado muchos años desde entonces, las cosas nunca cambiaban, ya lo había comprobado muchas veces mientras estaba en la guardia. Quizás un bosque de tallos grandes podría ser un lugar más seguro donde se podría perimetrar con una mirada la zona, pero este, un bosque tan estrecho donde fácilmente algo se podría ocultar entre el follaje o a varios metros atrás entre los troncos. No le daba buena espina, él podría captar a cualquier incauto, pero finalmente los mercenarios tenían habilidades que cualquier guardián sombra novato podría envidiar.
-¿¡escuchas eso!?- que la vocecita de Olivia le alertara fue una sorpresa, tenía el oído muy agudo como para que ella pudiese percatarse de algo antes que él, lo único que medianamente ella podría oír serían las corrientes del río más adelante -¡es el rio! - dijo, Valkyon frunció el ceño, ya habían visto un rio antes.
-¿y? - cuestionó.
-Bueno- el rostro de ella pareció colorearse, más o menos Valkyon lo entendió. Por lo general ella iba al baño antes de salir y luego cuando llegaban se perdía en la mañana, pero ese día parecía que el agua miel logró algo - es que...-
-vale, lo entendí, pero porque esperaste a escuchar el rio- y esa era la pregunta.
- no, no es eso, si quiero ir al baño pero no es a eso- pareció reunir valor. Valkyon pensaba que cualquier cosa que ella necesitara hacer en un baño no era de su incumbencia, a menos que los detuviera demasiado -bien. Acabo de enterarme de que estoy en mis días- y lo dijo tan avergonzada que mientras ella pretendía desaparecer el arqueaba la ceja imaginando cualquier cosa que sería tan importante para una mujer como para ir al baño y avergonzarse.
-¿tus días?-
-c...ciclo menstrual-
En ese momento algo hizo Click y supo interpretarlo como esos días en los que Miiko parecía especialmente hirritable - ohm... quieres decir tu ciclo lunar- también cayó en cuenta de que Olivia quería limpiarse, lavar su ropa manchada y usar un telar absorbente mientras tuvieran oportunidad ¿Zoe le habría empacando algunas?
-¡eso! mi ciclo es... irregular, nunca se cuándo planea llegar así que me toma por sorpresa y ya llevo media ho... -
-entiendo- no la obligaría a decir nada más.
Ambos caminaron hacia el rio, la corriente no parecía tan fuerte como sonaba, al menos mientras se mantuviera en la orilla estaría bien. Valkyon se fue dejándola sola.
Olivia se sentía apenada, con Valkyon y con ella misma. No había pensado muy bien. Claramente hubiese podido inventar una excusa menos vergonzosa o simplemente seguir su ejemplo y no dar explicaciones pero simplemente le pareció mucho más bochornoso qué pensará que necesitaba hacer del dos y quería limpiarse con agua teniendo papel higiénico. No pudo idear una buena excusa para tener unos minutos a solas en el rio.
Hurgo en su bolso, sacó un cambio de interior y una sudadera, tal como había dicho Zoe, le haría mucha falta el pantalón térmico pero lavarlo ahora y llevarlo mojado no le parecía muy cómodo tomando en cuenta la menstruación incluso podría generarle cólicos y se negaba rotundamente a volver a usarlo sucio. Sabía que Hanji había empacando un paquete de toallas higiénicas que estaban entre las bolsas de compra y ella misma las había vuelto a empacar, lo encontró y acomodo la toalla tal como debería ir. Miro a todos lados y se bajó los pantalones, cambio el interior y se puso tan rápido como pudo la sudadera de tela gruesa. Sintió alivio cuando se fijó en que la peor parte había pasado. Se dispuso a lavar el pantalón térmico.
Valkyon comenzó a patrullar. Aprovechó el momento para perimetrar la zona y sacó el mapa, el pueblo más cercano era el que habían dejado atrás, simplemente ninguna persona podría aparecer de la nada a espiar a Olivia. Aprovechó para buscar un lugar remotamente familiar en el mapa, necesitaba ir pensando en donde encontraría una gruta minera o una cueva natural.
Se agachó mirando las opciones, el mapa era muy pequeño pero ya muchas veces había estado de misión por Jade, y de este lado estuvo varias veces con su tribu. Valkyon se alertó por un instante. Fingió seguir concentrado en el mapa algo se había movido en los árboles causando sonido, no podía ser la brisa puesto que en un lugar tan alboreado la corriente hubiese creado mucha más reacción ¿un familiar? Se quedó como estaba, y metió con normalidad el mapa en la mochila, camino hasta donde Olivia debería estar, llevaba un rato considerable ahí. Se calmó un poco al verla agachada en la orilla restregando el pantalón. Pero en un instante. Ahí estaba el sutil sonido de un impacto en la tierra y una respiración peligrosamente cerca.
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Parte II
- No te recomiendo este camino colega- dijo el Obsidiana entre dientes.
- yo no estaría tan seguro- de un movimiento Valkyon giró, sintió como la navaja que el sujeto había puesto a escasos centímetros de su espalda hizo un corte en algún lugar de la tienda de campaña enrollada bajo el bolso, ignoro completamente aquello poniendo su brazo al frente para bloquear el próximo zarpazo, una vertiginosa y gruesa flecha salió disparada directamente hacia él, le hizo frente también con su robusto brazo y la protección de sus placas de hierro.
- ¿son bastante cliché, el negocio necesita aire fresco no creen? - dijo con sorna agarrando al hombre y haciéndolo retroceder con fuerza bruta mientras tomaba su navaja, el sujeto intento hacerle una traba pero resultaba ser bastante enclenque para siquiera moverlo un poco mientras el albino lo desarmada completamente, otra flecha voló, percibiéndolo Valkyon se movió, pero algo se le hizo muy raro ¿tan sólo eran dos?
- sabíamos que eras fuerte- dijo el ladrón en un tono ahogado por la insistente presión que Valkyon empezaba a hacer mientras trataba de llevarlo al piso, aún no quería golpearlo además llevaba carga en la espalda así que las condiciones no eran sus aliadas, intentaba no herirlo de gravedad sentía que el ladrón no tenía intenciones de ser violento. - sólo necesitábamos distraerte a ti-
"¡Mierda!"
-¡Olivia! - Rugió lanzando con todas sus fuerzas al ladrón contra el piso, el impacto de la espalda y cabeza fue suficiente para que no pudiera estabilizarse, el arquero ocultó empezó a lanzar flechas de forma insistente una vez su compañero cayó, Valkyon podía sentir la trayectoria donde cortaba el Maana del aire, las esquivaba pero al tomar impulso para correr en busca de Olivia una le corto la carne de un muslo -¡maldición!- Bramo exasperado mientras corría a la orilla, ella no estaba donde la había dejado. Miro a un lado luego otro. Ahí estaba, en el río, demasiado concentrada en mantenerse viva como para gritar por ayuda intentando chapotear para alejarse de la corriente "no sabe nadar" pensó, pero a sabiendas de que ningún hombre estaba con ella y que lo peor que podía hacer era mojar lo que llevaba en la mochila, no le quedo opción, era eso, o dejar que los ladrones efectuarán todo su plan dejándolos sin absolutamente nada. Se lanzó con todo y bolso y fue por una Olivia que estaba peligrosamente cerca de la corriente y a duras penas se esforzaba por flotar.
Ella gimió cuando lo vio y de nuevo con su cabeza volteada hacia el cielo intento flotar. La agarró y sin decir nada la llevo a la orilla.
Había tragado agua, por la nariz y la boca, casi se había ahogado, lo supo cuándo lo que más hacia era toser apenas tocó suelo gateo hasta ponerse en posición fetal. Los hombres la habían amenazado con su vida, no podía hablar, y lo peor es que habían descubierto de forma patética que no sabía nadar, por lo menos ahora sabia que nadar en un rio era muy distinto a una pequeña piscina. Apretó sus brazos alrededor de sus rodillas completamente empapada su pantalón térmico la hubiese mantenido seca por dentro, ahora era un desastre... ella era un desastre.
Valkyon, igualmente empapado tan solo pensaba en el hecho de que no la querían a ella, eso fue un verdadero alivio, colocó las manos en sus muslos respirando hondo, por un segundo sintió arrepentimiento de no haber herido al hombre hasta sacarle las intenciones a punta de profundos cortes, la guardia lo había ablandado, y está vez se sintió bien de no haber asesinado a todos. No venían por ella, no era gente de Hammerling, pero ya los habían visto.
Se sentó donde Olivia estaba
-¿te hicieron daño?- fue lo primero que dijo, no parecía que la hubiesen tocado de mas, ella estaba bastante consternada sin embargo.
Negó, en ese momento se dio cuenta de que estaba sollozando, exhalo con pesadez, debían irse rápido, como pudo se arrodilló al lado de ella y con sus manos le levantó el rostro, estaba mojado y rojo. -Olivia... debemos irnos rápido de aquí. - fue lo que le dijo, mirándole a los ojos justo como ella había hecho la primera noche que estuvieron juntos, él quería que ella fuese capaz de leer sus motivos y sus causas, aunque no tenía telepatía, su extraño deseo de mantenerla a salvó Quería decirle por cualquier medio que debían irse ahora.
Ella pareció desbordarse en lágrimas mientras intentaba ponerse temblonamente de pie - Ellos... - un entrecortado lamento salió de sus labios mientras daba un paso tras otro a su lado - Ellos tenían navajas - murmuró
-lo sé- comentó él mientras se adentraban al bosque, todo lo que la mujer tenía en sus manos era el pantalón térmico mojado el cual no había soltado y en medio del río amarró a su cadera, paso un momento antes de que empezarán a recomponer su ritmo, por el camino Valkyon escurrió con fuerza la carpa de dormir y Olivia se encargó de llevarla extendida pese a que era seguro que la esponjilla dentro nunca se secaría ese día. Eran casi las cuatro, habían perdido tiempo y necesitaban salir del bosque, estaban mojados, lo más inteligente sería buscar refugio pronto.
-lo siento- de nuevo era Olivia detrás de él. Quería decirle que prefería que se mantuviera callada y corriera hasta que terminarán la parte boscosa pero tras todo lo que había pasado, lo frágil y traumada que probablemente se debía sentir se vio obligado a preguntar:
-¿Porque? -
- deje que robaran mi mochila - dijo lo obvio, habían tenido tanta suerte de que los ladrones fueran eso, ladrones. Probablemente venían del pueblo. Un verdadero nómada no sólo habría robado su mochila, y un hombre de Hammerling la hubiese llevado muy lejos en poco tiempo con todo el poder que debían tener. Ese había sido un descuido muy grande, y el último, Tomo la convicción de no volver a dejar a Olivia sola cuando algo lo alertara.
-está bien, yo llevo el oro y la comida, cuando abran tu bolso se darán cuenta de que lo único que podrían hacer es vender su contenido- un poco más y salían de la zona de árboles bajos, entrarían a un bosque rocoso donde probablemente encontrarían una gruta minera abandonada fácil, después de todo Eldarya entera estaba llena de grutas y cuevas; desde el inicio, la vida en este mundo dependía de cuanto mineral se podía recolectar para los humanos.
Ella no parecía segura. - yo debí... pelear por el bolso, tú lo hiciste- de nuevo Olivia no paraba de pensar en lo sucedido, le había afectado demasiado para su gusto. Más bien Valkyon no se había dado cuenta la forma como ella miraba la creciente Mancha de sangre en su pierna.
- no puedes exigirte eso, debió ser suficientemente dificil para ti, su plan consistía en usarte para que dejará el bolso en la playa y me lanzará, si no hubiesen sabido que eras incapaz de nadar te hubiesen dejado en los rápidos de la corriente- ella negó.
-Valkyon yo...- de nuevo su voz sonaba quebrada, como si tuviera la convicción para decirlo pero no quería aceptarlo - yo no quiero ser así- terminó por decir apretando la colcha húmeda de la tienda - yo no quiero sentir miedo- agregó.
- ¿Cuándo vas a poder tener satisfacción por haber logrado algo si nunca tienes miedo?- eso fue lo último que Valkyon dijo antes de que Olivia se mantuviera en silencio. Él aún no la entendía. Ella quería pelear.
A las cinco Valkyon hallo una cueva de piedra que probablemente había sido explorada sin éxito. No tardo en poner la lámpara, en el bosque abunda la fauna. Olivia se encogió mientras tomaba sin ánimo el Hidromiel con pan mojado.
Lo siguiente es que el moreno reviso lo que había en el bolso. Tenía un cambio de ropa y su sábana de dormir, pero estaba mojado. Lo escurrió afuera y lo puso en la rama de un árbol para que secara un poco, los panes que había comprado en la hostería se habían salvado al estar en una bolsa bien cerrada, tuvo que sacar los viejos ponerlos en una hoja, lo mejor era comerlos. Las armas no se veían afectadas con el agua, tampoco el oro no llevaba mucho más que medicina y el mapa que extendió también para que se secara.
Ahora que empezaban a hacerse las seis empezó la verdadera preocupación.
No podrían encender ningún tipo de fuego, las fuentes de calor llamaban la atención de animales salvajes (por mucho que ella creía que eso debía ser al contrario) su lampara de brillo protector aun estaba muy mojada para encender. Tampoco podían dormir húmedos como estaban, por más que escurrieran su ropa tendrían un resfriado y necesitaban encontrar telar adsorbente con urgencia. Lo único bueno es que al ser un material casi impermeable los trajes térmicos sacaban extremadamente rápido, la capa de Valkyon y el pantalón de Olivia estaban secos para cuando empezó a oscurecer. Pero eso no arreglaba todos sus problemas. Valkyon salió sin darle explicaciones a Olivia. Quizás quería que ella pensará que hacer con su problema.
No tenía toallas, pero al menos el pantalón estaba seco y entonces le sobraría la sudadera que podría empezar a romper y usar... La idea le asqueaba pero ¿acaso tenía la culpa de estar en sus días? Aprovechando la soledad se quitó su panti, la toalla mojada y se puso el térmico. Escurrió la sudadera y la rompió como había pensado. Dios la librará de una infección. Pensó cuando se relajó. Se quitó la blusa y la escurrió también luego las botas. Respiró hondo, cansada, retomando las palabras que había dicho al inicio del viaje.
En que se había metido.
Los días más extenuantes de su vida, sin embargo rememorando nunca podría encontrar una fecha donde habría vivido tanto como lo hacía ahora, despertaba temprano y durante el día recorría kilómetros a pie, hacia ejercicio, comía lo mínimo que necesitaba, y veía cosas tan extrañas que su cabeza durante los viajes se mantenía tan distraída que ya muy poco recordaba los dolores en los tobillos, ahora que lo pensaba, en contadas ocasiones sentía dolor, otra cosa por la cual estar satisfecha. Por otro lado, estaban los eventos de hoy. Valkyon le había ofrecido su ayuda para mejorar, no podía evitar preguntarse si alguna vez tendría la oportunidad de aprender a usar un arco o una navaja al inicio del viaje ni siquiera pensaba en la posibilidad, pero los últimos días estuvo convencida de que quería aprender a defenderse y hoy estaba más que segura de que no quería ser ninguna carga, por lo menos tener la habilidad de no llorar cuando te tiran al río tener la fuerza suficiente para volver y darles la cara. Antes de salir de la comunidad su objetivo era ser una nueva mujer, una que le gustará, aún no se sentía como tal, pero era pronto.
Fue cuando sintió que tapaba la luz, abrió los ojos espantada al darse cuenta como Valkyon la veía con su torso desnudo, porque si, había olvidado ponerse su capa térmica después de escurrir y poner a secar la blusa manga larga su cuerpo seguia humedo y sentia alivio al poder secarse aunque fuera con el ambiente.
Pego un gritito girando inmediatamente Valkyon avergonzado como podía estar le lanzó su propia capa térmica seca dándole al instante la espalda, ella se la puso rápidamente.
- Lo siento- Dijo el Obsidiana instantáneamente y no se disculpaba precisamente por haberla visto, más bien por detenerse a observar. La delicada piel del abdomen de Olivia era de un rosado cremoso casi pálido nunca expuesto al sol, estaba surcado por unos cuantos diminutos lunares, tenía una panza levemente abultada bastante curiosa puesto que la ropa la ocultaba completamente de tal forma que se veía aún más escuálida de lo que era y finalmente la parte que realmente causó en él conmoción fue ver los dos montes con picos rosados que subían y bajaban suavemente. Con ropa puesta Olivia no parecía tener tal atributo tan desarrollado, pero al parecer se dedicaba a aplastar tan encantador dote femenino con un top negro mojado. Se vio obligado a repetir la imagen en su cabeza hasta que no fue clara... era un hombre, después de todo.
- está bien, me relaje- respondió ella sacándole de su trance y recordándole que eso había estado muy exagerado de su parte, se aclaró la garganta sacando de entre sus pantalones lo que había estado buscando.
-traje esto- le extendió unas hojas de considerable tamaño. Olivia las tomo interrogante sintiendo una textura parecida a la seda...
-¿eh? - se vio obligada a preguntar. De nuevo Valkyon se dio un regaño mental, ella no sabía nada de Eldarya.
- está hoja es muy común, es el elemento principal de los telares adsorbentes que usan las mujeres en sus ciclos lunares o días de limpieza-
- Las toallas higiénicas - murmuró tomando una hoja, la hoja se estiraba como lo haría una maraña de ceda de gusano pero luego no volvía a ser normal, tuvo que dejar de experimentar con ellas, Valkyon había traído siete hojas perfectamente cortadas del tallo. Que se tomará ese tipo de molestia, cuando claramente era algo que tan solo le incumbía a ella hizo sentir que finalmente eran amigos.
- estas hojas se recubren de un montón de perfumes cosas de pH incluso para evitar los cólicos, lo que sea para poder venderlas procesadas pero antes cuando la alquimia no tenía tiempo para convertir las hojas en oro, las mujeres usaban directamente la hoja o si eran muy sensibles ponían una tela sobre ella- explico y mientras lo hacía en ella sólo embargaba sentimientos de agradecimiento ¡tenía por amigo a un hombre tan imponente y maravilloso! Sin pensarlo demasiado con su capa bien puesta lo abrazo.
-Yo... muchas gracias Valkyon. - se obligó a decir entre esa calidez que el desprendía. Él por un momento dejó de respirar ¡qué estaba haciendo esa mujer! Acababa de ver sus senos descubiertos, ¿acaso era tan ingenua de pensar que nunca más estaría pensando en ello? Ah, pero ella es Olivia, es muy probable que piense que él no le interesan las mujeres como ella. Ciertamente él estaba agrandando las cosas, era un casto abrazo, estaba verdaderamente agradecida y quizás, la forma en que sus sentimientos se intensificaron en cuanto la vio fue algo momentáneo, debía aceptar que no había sentido tanta atracción por ver algo que podría haber visto muchas veces, quizás el secretismo que guardaba su pequeño cuerpo fue lo que más le impacto. Finalmente Olivia era una amiga, y lo máximo que podría llegar a ser es una hermana, eso se lo había de recordar siempre por lo menos mientras pasara el viaje, sería incómodo para él tener que reprimir tontas necesidades que fácilmente podría apaciguar en el cuartel con alguna mujer dispuesta.
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Parte III
Mientras él tomaba asiento un poco más al fondo de la cueva ella salió, recogió su propia capa ya mucho más seca y notando aún la humedad en la de Valkyon junto con ese sutil aroma agrio y penetrante del sudor con rapidez la apartó de su cuerpo para ponerse la propia, procedió a exprimir y dejar la capa de Valkyon donde antes había estado colgando la suya, y entonces se percató de que solamente ella se había quitado la ropa mojada.
Hizo lo propio; acomodo el telar y por precaución termino de rasgar la sudadera que ya conocía su destino con ayuda del machete, lo acomodo dentro de su pantalón térmico. Reuniendo el valor que solo se presentaba cuando ya habías acabado con tu fuente de pudor del día entro de nuevo ahora con su propia blusa térmica puesta, que aunque húmeda ya no estaba empapada y podría secar. Le arrojó a Valkyon su propia capa.
-¿Toma, debes quitarte la ropa sabes?- dijo ella con la esperanza de que al menos considerara escurrir la ropa sin embargo, con sus ojos cerrados el guardián solo soltó un gruñido, característicos entre las personas que simula dormir muy calmado en una pared de roca dura y fría, pensó ella cruzando los brazos.
-No creo que sea cómodo dormir así, al menos podrías intentar mantenerte seco - insistió sin conseguir respuesta- ... Suficiente es que debamos dormir en el piso como para arriesgarte a un resfriado... -
El cerebro de Valkyon era una gelatina, una vez se recostó sintió cansancio e incomodidad era obvio que esa ropa mojada era más que desagradable, apestaba y no tenía nada para cambiarse pero también estaba manteniéndose bajo control.
El simple hecho de andar convenciéndose a si mismo de que no debía tocar a la inocente Olivia le hizo replantearse sin querer que la bolita chillona era en realidad una mujer. Pero ella tenía razón. No debía ser tan insensato y arriesgarlos a ambos a retrasarse o peor aún estar vulnerables. Abrió los ojos y tomo la capa térmica la mitad de pequeña que la suya se quitó la prenda superior, allí noto la imperceptible alteración en la respiración de Olivia.
Veía su trabajado cuerpo, y sus incontables cicatrices de guerra.
Él nunca se había avergonzado de su pasado a pesar de que de vez en cuando se arrepentía, no obstante en ese momento no pudo evitar sentirse cohibido... irracionalmente cohibido.
Quizás era ese pensamiento. Esa bonita mujer que siempre andaba pensando que él era un héroe se daría cuenta que trataba con un asesino. Pero ella, a pesar de que se había tapado seguía observando los puntos descubiertos en su piel, Eso, lo emocionó, porque no sabía que podía pensar ella.
"Es impresionante" se repetía la terrícola y no sólo se trataba de aquel majestuoso y fibroso cuerpo diseñado específicamente para aquel ágil y potente hombre, Si no precisamente las cicatrices, todas esas marcas de guerra y sangre que clamaban a gritos como varonil todo lo que él destilara, hasta ese momento no noto lo infinitamente sexy que era su protector, quizás porque nunca lo había tenido tan inevitablemente descubierto se sintió como una desvergonzada al no poder apartar la vista. Sacudió su cabeza apartando todos sus pensamiento después de todo su flácido cuerpo no podría ser suficiente justificación para ella misma pararse a analizar un cuerpo ajeno.
-Debemos guardar el calor- le recordó él con cierto toque de advertencia -no creo que sea buena idea que me quite la ropa- Valkyon la saco de su ensoñación, hablaba entonces por sus pantalones, guardar el calor era después de todo dormir espalda contra espalda se limitó a asentir sonrosada y sin objeción...
Un segundo ¿guardar el calor? El rostro de Olivia se encendió un poco mas ¿seguro que podría dormir entonces sabiendo que el sujeto al cual tan solo hace un instante había descrito como un sensual Adonis dormía con su espalda descubierta pegada a la suya...
Respiro hondo calmándose y tomando asiento al lado del Moreno, hace un día eso habría sido lo más lógico pero justamente en un momento tan crítico como este estaba pensando las cosas de más, sus nervios estaban descontrolados "calma Olivia" recito y sólo tras eso, tras recordar donde estaba y porque entonces su ritmo cardíaco volvió a ser el natural.
Tuvo que discrepar entonces a lo que había accedido, El pantalón de Valkyon a simple vista estaba empapado. Lo medito un poco recordando que la capa del obsidiana no tardaría en secar al ser del material mágico.
-Tendrás la capa... además no tardaremos ningún calor con ropa mojada de por medio.- Valkyon hizo una mueca de reprocha que en ese momento pareció chistosa.
- Y más de noche- le recordó ella, siguió sin recibir respuesta alguna. Insistió -Valkyon...-
finalmente el hombre accedió con recelo se levantó no sin que antes Olivia inspeccionara de nuevamente su anatomía, más en concreto ahora que la tenía extendida y de frente, la herida que le habían hecho, el pantalón estaba manchado podría haberse infectado sin embargo ese hombre simplemente caminaba como si no fuese ningún obstáculo.
Apartó la mirada cuando el salió de la cueva, probablemente a buscar su capa y escurrir su sucio pantalón.
Valkyon se había lastimado por salvarla, y lo más gracioso es que hasta el momento tan solo se había preocupado por ella, hasta el punto de conseguirle toallas sanitarias improvisadas, mientras tanto ella, se mantuvo pensando en sus bíceps, por un momento se sintió tan superficial.
El tiempo que Valkyon estuvo fuera, ella intento por su bien no pensar, apartó cualquier piedrita del piso y se acostó a medio lado con los restos de la remendada sudadera semi húmeda como improvisada almohada. Intentaría darle los menos problemas posibles. Contrario a sus pensamientos previos se sintió pesada inmediatamente... debía estar más cansada que nunca después de todo, física y mentalmente.
Valkyon entro media hora después, prefirió esperar a que parte de todas las prendas térmicas estuvieran secas para poder entrar a pensar que hacer para que Olivia no durmiera sobre una roca, por supuesto su pantalón seguía húmedo pero no era un problema, lo había dejado guindando en ese árbol que se había convertido en el tendedero de toda la ropa que traían ambos en el bolso grande ya había oscurecido pero la brisa habría ayudado a que al menos se escurriera la mayoría. Pronto tuvo un pantalón frio pero limpio que usar y algunos trapos para Olivia, dormiría sin camisa, no tenía problema con ello.
Verla dormida en cuanto entró no lo sorprendió. Estaba profundamente dormida, su cabello semi húmedo sus manitas juntas debajo de su cabeza el vientre destapado le puso la capa encima e hizo lo propio acomodándose en su espalda, como siempre ella era fría, Él hubiese podido mantener el calor corporal fácilmente pero ella no, y debía hacer lo posible para mantenerla a salvo y llevarla a Jade, estaba de más decir que ella había ganado su gracia desde el momento en que decidió emprender aquel viaje buscando la libertad que le sería arrebatada si se quedaba con los humanos, a la vez se había convertido en su boleto a casa con misión paga incluida, y vaya que disfrutaría de unos buenos jarrones de cerveza en la cantina del refugio una vez llegará. Cerró los ojos alerta como siempre.
El día de mañana cumpliría 5 días desde que inició el viaje.
Habían presupuestado al menos 7 días antes de que llegarán a Jade, sin embargo por su paso lento considerando a Olivia y las adversidades como por ejemplo no poder viajar después de las 6.30 y lo que pasó ese día apenas mañana estarían llegando a la falda de la montaña, una de tantas que hacen parte de la meseta que constituye la peligrosa frontera hacia las tierras de jade.
El camino más peligroso que debían atravesar, pero si tenían suerte quizás Zoe conseguiría la información y podrían viajar por un camino seguro en las mesetas, esperaba que la mujer lobo los interceptara antes de que empezarán a subir aquel riesgoso camino.
No podía dormir, divagaba una y otra vez sobre el viaje sintió el pequeño cuerpo de Olivia revolverse detrás de él, intento no pensar en nada, fue cuando la escucho gemir. Se volteó hacia ella alarmado.
-¿Te heriste?- pregunto con rapidez inspeccionando su cuerpo de arriba hasta abajo entonces la vio sujetando su estómago mientras ambas manos se agarraban con fuerza... tenía dolor estaba claro ¿retorcijones? Quizás la comida ya estaba un poco pasada y fue mala idea comer esos panes mojados.
-No es eso, es que... me duele- respondió apretando los ojos... debía doler, mucho...
-¿donde está el dolor?- inspeccionó la zona abdominal entonces una dolorosa arcada se apoderó de ella.
-Creo que... -intento decir entre un gemido de dolor- el haber pasado tanto tiempo mojada hizo que me entrará frío... tengo cólicos menstruales- ¡cierto! Se regañó Valkyon, hace rato mientras buscaba las hojas pensó en ello pero su talento en la alquimia era prácticamente la misma que en la cocina, no podía hacer huevo fritos sin quemar tres sartenes, por lo que no sabía que planta tendría algún tipo de propiedad para calmar el dolor que ella describía... por algo se vendían bastante esas pastillitas.
-¿como se quita?- pero Valkyon no perdió esperanzas en poder hacer algo para que descansar.
-No tengo nada aquí y no sé qué pueda servir exactamente quizás... humm¡! un paño húmedo caliente- dijo ella antes de que nuevamente una corriente de dolor le hiciera apretar las manos.
Los cólicos a ella no se le presentaban de forma pacífica como le encantaría que fuese, desde su primera menstruación siempre sufrió de furiosos cólicos por el primer día de su ciclo ver que Valkyon intentaba ayudarla no le sorprendió, debía verse verdaderamente vulnerable ahora, siempre llevaba al menos dos pastillas para mermar el dolor pero había perdido sus cosas.
-Es dolor cierto.- confirmó el moreno decidido buscando entre la mochila que aún tenían algún auguento medicinal, quizás frotándolo mermaría el dolor y la calmaría proporcionándole el calor que había escapado de su vientre.
-Dolor.- repitió levantando su torso con cuidado mientras observaba a Valkyon regar el contenido del bolso de forma afable veía la espalda de aquel hombre respirar tan solo un poco de forma agitada, mientras ella se sujetaba la panza sintió la sensación de calidez tan solo por un momento y el momento se extendió tan solo fijándose en la pantaloneta que reemplazaba su vestimenta, había vendado su herida y aún herido y probablemente sintiendo dolor se arrodillaba en el suelo por ella para buscar medicina.
Al encontrar el bálsamo le ordenó a la terrícola acostarse de nuevo y le subió la blusa como si ella misma no pudiese hacerlo, cuidando la cantidad empezó a untar el verde, espeso y caliente menjurje sobre su abdomen con delicadeza casi quirúrgica, se permitió un par de veces sentir la piel debajo de él, aquel bultito de grasa que se alzaba justo allí, se sentía como un delicado y suave bollo donde podía hundir los dedos, por unos momentos se sintió fascinado por el descubrimiento, le estaba empezando a atraer. De la nada apartó la mano como si quemara.
-¿Te sientes mejor?- pregunto impasible.
Olivia no tenía idea de que carajos sentía, miles de cosquillas habían reemplazado por instantes aquel intenso dolor, no quería que se detuviera, quería aquella cálida Palma por todo su vientre, ese áspero hombre la había tratado con cierta delicadeza que no logró más que derretrla lentamente, porque ella podía sentirlo, los momentos en que el hundía los dedos preocupándose por si era mucha presión y luego toda su Palma cubría sin necesidad alguna su estomago... podía ver su pecho desnudo y rayado subir y bajar... no quería que se detuviera nunca.
- Yo...- después de esa noche, volverían a ser guardián y protegida -si Valkyon... pero... no dejes -murmuro tenue -que me entre más frío, por favor- eso dijo Y tras cerrar el bálsamo y sin activar su mente analítica Valkyon la hizo un pequeño ovillo entre sus brazos para que tan solo ella recibiera todo su calor, sólo por esa noche que lo necesitaba, porque a él le gustaba esa sensación, el ser necesitado y a ella aun experimentando un poco de dolor le gustaba su reconfortante, fuerte e intensa aura.
Cuando Olivia despertó se dio cuenta de que estaba sola en el suelo de piedra, sobre varios trapos regados no le dolía nada y no le dolería nada hasta el próximo mes con suerte, rápidamente levantó su torso y como un interruptor viendo su cabello desordenado quedando frente a su cara se puso completamente roja... había dormido con Valkyon... Valkyon la había acogido entre sus brazos justo como en las novelas rosas, se sonrojo aún más poniendo las manos en sus pómulos, un pequeño coro de pájaros se instaló en su cabeza y de nuevo cayo sin fuerzas al suelo... debía recordarse, debía tener en cuenta que sólo lo hicieron por necesidad y por su bien sin embargo el recuerdo de la sensación no la dejarían tranquila no ese día.
¿Cómo vería a Valkyon? Cuando ese porte altivo se instalará en el portal de la entrada con rostro impasible preguntando por su estado no tenía idea de que haría entonces.
Escucho difusos murmullos fuera de la caverna y concentrándose sin tener ganas de salir distinguió la voz de Zoe.
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Parte IV
Eldarya
Un día tan sólo un día, el día de san Valentín sería mañana y el acontecimiento le constaba a absolutamente todo el cuartel de forma económica, social y cultural era el festival más animado después de navidad, y quizás Halloween, pensaba Nevra quien al ver su trabajo estratégico completo se había apartado un turno para vigilar las fronteras, finalmente para esa fecha más que nunca la seguridad era un tema delicado y todo extranjero que entrará debía ser identificado por sombra.
Claro Ezarel y él seguían preocupados por Valkyon pero el día de ayer una carta de Jade llego notificando el regreso sin contratiempos de Miiko junto con el éxito en las negociaciones y buenas noticias sobre Valkyon. Cuando el familiar de plumaje colorado entrego el pergamino todos los altos mandos temblaban, la mitad de las personas con conocimiento sobre la desaparición repentina del obsidiana ya se habían dado por vencidos de su regreso próximo, el propio Okuyasu habría de organizar su vida acorde a la guardia y todos sus subordinados tan solo mantenían la mente positiva ante cualquier rumor que se llegase a escuchar, para ellos era complicado cuando un soldado preguntaba por el regreso de su líder.
La carta mencionó sorpresivamente a Valkyon, el presupuesto estipulado, el regreso de la Kitsune, el menú de postres para el evento, todo fue resuelto con tan solo un papel e inmediatamente todos pudieron respirar y tan solo concentrarse en lo suyo.
Ahora la versión oficial que Obsidiana manejaba de su líder era que se había topado con una misión rango A para la comunidad, lógicamente la guardia no podía pensar siquiera en negar una petición al ente regulador de sus relaciones con la tierra.
Nevra sin ninguna preocupación empezó a tachar mentalmente los nombres de las chicas con las que saldría hoy y probaría la tarta de fresa lechosa que decidió Miiko en su carta.
En la cocina por otro lado apenas comenzaba la acción y allí ayudantes no faltaban a pesar de que prácticamente todos tenían trabajo que hacer, la cantina y la cocina estaba llena de gente de un lado hacia otro habían fogones y hornos en las mesas, personas con calderos humeantes y sartenes sucias adueñándose prácticamente de toda la cantina empezaron a montar una estación de lavado y secado grande en la despensa para evitar accidentes, allí estaban Loreley y Alejea completamente conscientes de todo el dinero extra que les llovería si se quedaban en la estación de los platos sucios, Karenn se los había contado con lujo de detalle, la vampiro por otro lado comandaba la limpieza general tras el evento así que organizaba su logística y conseguía gente de forma anticipada.
Todo marchaba considerablemente aceptable se decía Karuto disimulando los nervios de que cualquier cosa de alguna estación estuviera mal, a pesar de ser el cocinero y de que prácticamente cada postre y dulce estaba echo con alimentos de Eldarya al no ser necesario para estos contribuir de forma nutritiva, Karuto se encargaba por mera costumbre al manipular valiosos alimentos con nutrientes de que nada fuese desperdiciado y no se llevará más de un intento en hacer cada cosa.
-¡Hace falta leche de mogiz, Liz ve a la despensa por otra caneca, asegúrate de que la estación de panecillos fritos y zanahorias rellenas de arena salada tengan al menos un litro más! ¡Migh! ¿Qué haces? Si echas tanta azúcar vas a empalagar la fuente, echa más caramelo sin sabor- camino un poco más hasta estar seguro de poder ir a su propia estación y encargarse de los rollos gelatinosos, fue cuando un nuevo grupo de personas entro a la cantina.
- ya están decorando los puestos- anunció Zasde una de las maestras de Absenta quien de alguna forma había acabado supervisando a todo un grupo de adolescentes que por primera vez Vivian la organización de un festival, detrás de ella Scarsh y otro puñado de aprendices Absenta venían a ofrecer ayuda - como la labor de construcción termino nos movimos y avisamos que los que tengan planes de decoración para sus estaciones se muevan a la plaza- varios empezaron a dejar los delantales afanados y sin que Karuto tuviese que organizarlos la mayoría encontró que hacer rápidamente.
Scarsh encontró cabida entre sus amigas Loreley y Alejea fregando platos y brillando calderos.
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Miiko había anunciado su llegada pero no le sorprendió en nada que no hubiese ninguna comitiva de bienvenida más que Nevra quien la interceptó en la frontera del bosque de Eel y la escolto hasta la entrada informándole de antemano cualquier novedad de la que no estuviese enterada. Sin mucho que agregar Miiko agradeció entendiendo que todo marchaba con relativa normalidad teniendo en cuenta el festival y tan solo debía escabullirse y descansar hasta que Etincelante se diese cuenta que estaba aquí, no sin antes claro saludar de paso a su amigo Karuto.
Lo encontró en la despensa para su tranquilidad puesto que no tenía ganas de entrar a la cantina. Allí después de un efusivo saludo él le comento como iba todo sobre ruedas y por supuesto pregunto por Huang hua y su acompañante, Miiko anunció con cariño hacia el brownie al que ciertamente le encantaba recibir visitas importantes que ellos estarían aquí para el festival.
-Disculpe señor Karuto- era Alejea quien apareció detrás de ellos con guantes de goma, miro al frente y al ver a Miiko su sonrisa se ensancho -¡bienvenida Miiko!- dijo con emoción genuina que la jefa correspondió.
-Gracias Alejea-
- ¿Qué querías niña?- exigió Karuto no estaba contento con que le quitaran precioso tiempo con su jefa preferida por no decir única jefa que le traía noticias de jade.
- ¡pues busque la esponja donde usted me dijo y sigo sin encontrarla!-
-¡esta niña!- Karuto se tocó el ceño y sin querer aún se despidió de Miiko quien no lo sintió en realidad deseaba descansar mucho.
Karuto se movió hacia la estación de los platos sucios tan solo para ver la esponja de alambre justo en las narices de la sirena la señaló con rabia a lo que ella replicó instantáneamente -Esta es una esponja de alambre, estoy preguntando por la esponja- y como si algo hubiese hecho click en la cabeza del cocinero saco del bolsillo de su delantal la esponja que habría usado para sacudir algunos paneles ahora vacíos de la despensa.
-¡quien le dice esponja a esto!- refunfuño ante el rostro incrédulo de scarsh y Alejea, claramente avergonzado
-¿y cómo le dices tú?- cuestionó con diversión Loreley
El rostro de Karuto enrojeció y antes de irse en un nada disimulado escape dijo.-la cosa de lavar platos- y no mentía.
Miiko ya llegando a su habitación pensó que la guardia seguía tan movida como siempre y sonrió. Habían seguido sus instrucciones y estaban haciendo las cosas por sí mismos.
Se tiró en su pequeña cama sintiendo como sus colas se desparramaron por el colchón, su pelaje empegotado en polvo y sucio del monte necesitaba atención, una buena cepillada, acondicionador, quizás su cabello también necesitaba una lavada se sintió de la nada más liviana observando en el morral los documentos que sobresalían en el folder los cuales estaban firmados y sellados cerró los ojos uno, dos segundos.
Tock tock
-Sabía que pasaría esto- mascullo la kitsune. Abrió con una llama furiosa la puerta poniéndose de pie, allí tras el umbral el aura tranquila y temblorosa de Keroshane no sabía con qué palabras iniciar
- Bienvenida guardiana del cristal, buen trabajo- Miiko sonrió aún con cierta chispa, ella estaba cansada no quería ser interrumpida y probablemente Kero lo había pensado bien antes de tocar pero, después de todo este es su trabajo, es su orgullo, su vida, lo que había aprendido y lo mejor que hacía.
- buen trabajo Keroshane, todo está en orden- el unicornio asintió cuando sus miradas se cruzaron el guardián del cristal provisorio observó en la siempre pulcra y fuerte guardiána principal el agotamiento, su jefa lucía un par de ojeras bastante escandalosas se la imagino saliendo de la última asamblea antes de tirar todas sus pertenencias al morral, cabalgar y navegar para llegar a casa y chequear que nadie estuviese muerto o el refugio ardiera en llamas. Kero decidió mejor escribir un buen y grueso reporte para ella y entregarlo antes de finalizar el día.
-descanse Kitsune, con permiso- y de nuevo Miiko se quedó sola encontrándose con el tiempo casi inexistente para pensar en el pelaje de su cola
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Ezarel se enteró más o menos a la media hora que la Kitsune estaba de vuelta pero él no era nadie para quitarle su descanso y sobre todo tenía cosas que hacer ese día. Le había prometido a su chica la tarde de ese día y no podía fallar; esta vez había tenido una charla bastante molesta con Clementine su subordinado, sobre Mujeres y citas durante el primer, segundo y tercer mes. Aquella charla parecía material de una especie de revista rosa sin embargo pensarlo le avergonzaba más, finalmente él había escuchado todo atentamente.
- ¡es ridículo! - había refunfuñado el jefe cuando el recatado elfo de cenizo cabello y azules ojos caídos le había comentado que había que hacer algo especial cada mes para conmemorar el tiempo hasta que pasará un año -quien perdería energías de forma tan insustancial - Clementine se encogió de hombros, conocía a su jefe había ascendido tan solo unos meses antes que él y comprendía sus reacciones, todas aquellas actividades que no trajeran beneficios eran rápidamente catalogadas como innecesarias y desechadas en ese despacho, estaba seguro de que si por el fuese no existiría tal cosa engorrosa como San Valentín. Irónico era entonces que su guardia se forrara en dinero por cada festividad. Y por otro lado era muy seguro que su líder no tuviese ni idea de que, de hecho, valoraría esos momentos como únicos teniendo en cuenta el tiempo que tenía libre, sólo que aún no se había dado por enterado de lo que se avecinaba si intentaba mantener un balance aceptable.
Era difícil de creer pero el jefe ahora tenía una novia, y sabía que Loreley era exactamente como cualquier otra chica en cuestiones del amor, necesitan atención que les digan "oye eres importante" y aunque era consciente que metía su hocico donde no debía sentía por mero deber moral hacia la pobre terrícola que debía explicarle a su jefe un poco de lo que debía hacer en una relación, estaba muy convencido de que Nevra no podría darle buenos consejos y Valkyon, bueno era hombre reservado lo imaginaba igual de cabezota que su jefe.
-quizás resulte algo íntimo lo que le diré pero, básicamente, piense como si la señorita no quisiera pasar tiempo con usted, eso es incómodo, si usted no demuestra interés va a dar la imagen de que ella que no es tan importante para usted, por lo menos en lo que trabajo concierne, hacerle un tiempo es una forma de demostrarle que le importa y que disfruta de su compañía a pesar de que no resulte tan productivo. Pienso que... - Clementine observó a su jefe sumergido entre sus palabras, dudo unos segundos. - ya que fue probablemente difícil tenerla y soportar hasta ahora ella debe estar esperando que esos sentimientos fuertes se manifiesten-
No hacía falta que Clementine se lo dijera. Él amaba a su chica habían tenido una buena historia juntos y aún sobrellevaban cosas, pero juntos. Se amaban. Supo entonces que si ella no lo buscará a él para cenar, se sentiría miserable.
-mueve la revisión de las nuevas producciones para mañana y cancela todo de las 4pm en adelante. - dijo finalmente sin ningún tipo de miramiento previo.
Clementine sonrió tenuemente - si señor- respondió supo que la conversación había terminado pese a que le encantaría haber anotado uno que otro detalle, ahora creía tener un buen material para escribir un libro. Se lo comentaría a su marido al llegar a casa, también debía preparar su casa en el refugio para san Valentín.
Ezarel siguió estudiando tablas de estadística. En tan solo un día podría tener oportunidad para estar con su Loreley, sintió que la idea, vista desde esa forma, sonaba atractiva. No veía la hora para llevarla con su Familia como le había prometido apenas tuviera tiempo.
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Keroshane era parte de esa decena de hombres que lloran y babean por Eweleïn desde la adolescencia a diferencia de su jefa quien no tenía ningún admirador desde que asumió el mando y se convirtió en sinónimo de poder y liderazgo mezclado con rudeza y una demandante ira, Eweleïn por otro lado es inteligente, linda y se puede hablar con ella siempre además de que se preocupa por todos y es la líder del cuerpo médico, pese a todo sigue pareciendo una mujer elegante e impecable en todo momento, el chisme que se rego por el cuartel sin duda hizo caer y subir de forma incosistente su imagen y la de Ezarel proclamado el hombre más suertudo ya sea por haber tenido a la mujer más hermosa y deseada y ahora tener a la más poderosa e incluso algunos se atrevían a decir más tenas y preciosa que la doctora. Todo esto apuntaba a que este era el momento menos adecuado para ir tras la sombra de una mujer que debía tener sus propios y molestos asuntos que atender, Kero sabía que no debía pero aun así no perdería nada intentando dejar una nota con una cita a Eweleïn. Quería hacerlo, aunque quizás no recibiría respuesta ni mañana ni nunca.
Dejó la pequeña carta prolijamente doblada y sellada en un folder De la enfermera y salió tras pedirle a VIoline un par de pastas para la migraña que venían en su antigua y olvidada receta la cual aguardaba para ser usada ese día.Nevra cambio finalmente de puesto con uno de sus hombres, sintió hambre, hambre nuevamente ¿tan rápido?
La última vez que comió algo condimentado le había provocado arcadas y se sentía tan indispuesto para llevar cualquier bocado de basura orgánica que le sirvieran. Necesitaba sangre si quería soportar hasta el final del mes. La sangre hacia soportable la comida corriente, la sangre lo mantenía de pie, la sangre afilaba sus sentidos lo hacía sentir vivo pero. Hace mucho que él había abandonado la oportunidad de vivir como un vampiro normal.
Camino hasta su habitación devolviendo indiscretos saludos, no tenía energía ni siquiera para desplazarse por los ductos seguros de sombra y ahorrarse todas esas intervenciones.
¿Donantes? No le faltaban las mujeres que voluntariamente querían un poco de atención y pagaban bien, había tenido oportunidad de probar casi cualquier tipo de sangre que existiera pero no era tan fácil. Se sentía culpable, sentía remordimiento. Lastimar a alguien de ese modo a pesar de poder curar su herida rápidamente no es algo que él particularmente encontrase placentero. Su caso siempre fue paradójico ¿un vampiro que no disfrute causar dolor mientras bebe? Siempre escuchaba las mismas historias, que eso debería estimular su lívido... pero no era así ¿él era defectuoso? Para empezar, ya había elegido ser diferente desde el inicio.
Se acostó en su cama ignorando el reguero de cartas que estaban en el umbral de su puerta, todas arrojadas allí alguna de ellas sería su donante de ese mes. Le haría el amor para que pudiera hablar de ello hasta que se saciara de las cosas que sólo un vampiro podría hacer con el cuerpo de una mujer y como pago por ello él tomaría su sangre para poder seguir funcionando normalmente. Ya vería que chica le parecería más saludable para la tarea.
Karenn tenía suerte de aún no cumplir la edad madura vampiro de echo tendría que desmayarla un día antes y llevarla al pueblo si quería que su hermana resistiera la transición. Karenn tenía mucho que hacer ¡ni loca se olvidaba de sus obligaciones!
1. Terminar con el absurdo rumor de Loreley de una vez por todas y recuperar la confianza de sus amigos.
2. Averiguar que sucedía con toda la guardia, después de reunirse furtivamente con Zasde entre el barullo de la plaza llena solo se sentía más confundida con todo esto parecía que la mujer tenía nueva información (positiva al parecer) pero seguía haciéndose la dura respecto a dar ni una pista.
3. Organizar la función de limpieza post festival más impecable que haya tenido cualquier Guardia.
4. No pensar demasiado en Chrome...
No es que ella fuese una mujer rencorosa. Nunca tuvo rencor de su hermano por dejarla sola con sus padres cuando marcho de casa, tampoco de su padre cuando le dijo que no aprobaba que se fuera muy campante, mucho menos de un muchachito que le hizo creer que ella era su reina para después revelarle que la astuta mujer sombra hermana del genio vampiro había sido parte de su fachada.
Este era un secreto solo entre ambos, pero ahora que sabía quién era en realidad ese vil traidor consideraba que era un secreto para ella misma. Chrome o quien sea que fuese era lo único que la hacía sentir especial y sobresalir. Ella entro a la guardia antes de entrar en la pubertad nunca tuvo que ni se sintió mejor que otras pero ahí estaba él para cubrir de rosas el camino que pisaba odiaba la realidad, lo odiaba a él. Nunca supo si era verdad o no su amor pero de sintió una estúpida cuando se dio cuenta que sólo le había ayudado a verse más inocente ante las miradas acusadoras. Bajo la mirada, ahora se valía por sí misma y debía aceptar que no estaba tan mal aceptar una que otra carta de San Valentín que antes Chrome destruía antes de que llegarán a sus manos.
A lo lejos vio a Alejea llevar alegremente más caladeros sucios de un lado a otro. Cuanto la quería, cuanto envidiaba su fortaleza.Alejea nunca fue buena para el amor pero nadie nunca sería tan enamoradizo como ella. Cuando llegó a la guardia estuvo enamorada de Ezarel como cualquier jovencita Absenta de su clase, más madura estuvo prendada de Sijan uno de los hombres más hermoso y amables de todo el cuartel más tarde empezó la fase Nevra, muchos decían que no se podía caer tan bajo cuando un hombre te ignora y sigues tras él.
Pero realmente todo radicaba en que Alejea tenía la capacidad de amar tan intensa y ciega que ella amaría a cualquiera que le dijera amiga y así mismo siempre entraría en conflicto para proteger una o dos partes
.
Muchas personas la catalogan como una chica alegre, pero no en el sentido bonito ¿eso gana una mujer que no es capaz de rechazar a ningún hombre? Al parecer sí, eso ganaba ella siempre muchas críticas pero al final del día eso a ella no le importaba en cuanto las personas a su alrededor nunca salieran lastimadas. Dar información, traicionar a una o dos personas manchar su nombre y su propio honor era un precio pequeño si podía preservar la sonrisa de Karen la única persona que nunca le había dicho que era una desvergonzada.
¿Qué saliste con mi novio? ¿Quéno sabías que tenía novio? quien te cree mujer alegre.
Al final del día no importaba si la gente que ama sabe que no es verdad.
A pesar de haber encontrado una hermana y tener que velar por ella una Alejea egoísta nunca existiría.En resumen todos están haciendo hoy sus propias invitaciones ¿Quién quería estar sólo en San Valentín? Aunque muchos ni siquiera tenían opción.
Eweleïn como nunca tomaría la invitación de Cameria y saldría a tomar fuera de la guardia, iban a peregrinar un par de semanas a Jade cameria para ver a su familia en el bosque kappa y ella para respirar lejos de todo el ruido, los necesitaba los quería mucho. Sonrió tenuemente doblando la ropa.
Loreley sabía que su novio estaría ocupado y no sería ella quien le dijera para hacer algo cuando estaba cansado, ayudaría lo que más pudiera con Karuto.
Karuto mismo no tenía en su mente ningún tipo de Amorio para la fecha solo concentrarse, ¿cuantas personas importantes vendrían a su festival? No lo sabía su misión es que todo el mundo hablará de la deliciosa comida. Y si venía Fen zifu mejor, planeaba hacer muchos de esos Sándwiches.
Finalmente muy lejos de allí un guardián obsidiana despedía a Zoe quien debía adelantarse para prepararle transporte. Es san Valentín la noche había pasado ahora todos debían estar haciendo glaseado, sonrió, las fresas con chocolate eran las favoritas de floppy, ¿Quién le compraría unas? Miro hacia atrás Olivia estaba despierta
A ella también debía gustarle el chocolate.
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Fin del capítulo 9: Cercanía
