-¡Dime!- recibió un golpe luego otro pero tan pronto aparecían los moretones desaparecían lentamente eso molestaba más al señor H, ni él podía curar con tal rapidez.
-¡Responde como perdiste a la cernunna!- su padre lo miraba cebero como era costumbre pero esta vez era diferente, odio era lo que destilaba su rasposa y profunda voz, finalmente Peicar había muerto y sólo pudieron rescatar unas cuantas bolsas más de sangre. Necesitaban un nuevo donante eso a duras penas alcanzaría para movilizar a dos quizás tres grupos de hombres al campo de batalla sin boleto de regreso. Sin mover sus facciones pensó que esa era la única misión que Víctor había fallado desde que inició a tomar misiones, incluso tan delgado como era para su padre rebanaba enemigos con la rapidez de una hiena. Si él había fallado no se debía solo a su incompetencia.
-fue la comunidad- murmuró el rey vikingo en un gruñido que Víctor supo identificar como rencor como una declaración de guerra. -¿¡Fue la comunidad no es así!?- rugió esta vez. Si era así, estaba desplegando hombres en vano, la Cernunna que su hijo habría encontrado ya debía estar en Jade tras haber pasado un portal.
Víctor contemplaba los análisis de su enfurecido padre arrodillado con su espada tirada en el suelo frente a él en muestra de respeto y sumisión siempre pensó que por nada en el mundo dejaría que sus propios hijos estuvieran obligados a arrodillarse frente a un Laird si este era su propio padre. "Sus hijos"
-prepárate, vamos a adelantar la caza de la puta comunidad no nos dejan elección justo hace unas horas recibí noticias del monte Fuyii y esos hijos de perra planean quitarnos uno de los pueblos fronterizos reúne a todos los Jarls de confianza y que contacten a los Damons y sus pueblos rebeldes vamos a adelantar esta guerra, vamos a luchar, vamos a destruir Jade, vamos a ser verdaderos vikingos y repetiremos la Azaña con éxito-
El comunicado era sublime, las palabras de un Laird de un rey selladas y enviadas distribuidas. Víctor sabía que era un instrumento de su padre y probablemente lo sería hasta el día de su senil muerte.
- Es hora padre- murmuró cuando este le dio la espalda y pudo levantarse y tomar su espada. Cerró la puerta tras él
También era la hora de que Víctor Hammerling dejará de ser su instrumento.
- Que haremos mi Jarl- Mase a su lado había escuchado todo y justo como lo había hecho hace ya dos años sabía dónde poner su lealtad.
- ya lo oíste, vamos a adelantar nuestros propios planes. Nuestros generales y aliados tendrán mucho que decirle a nuestro Laird- Mase sonrió tan típicamente de ella a medio lado para desaparecer entre las sombras de aquel lúgubre pasillo.
"He perdido a mi reina pero no perderé mi reino de forma tan patética"
Le debía muy pocas cosas a más bien nadie pero a Peicar le debía la sabiduría que una madre solo le podía dar a su hijo.
"¿Prefieres luchar protegiendo lo tuyo o pelear para ver cómo muere? Deseas la guerra o los buenos tiempos para tu gente... eres todo un príncipe Víctor sé que tú, a diferencia de ese monstruo sangriento sabrá que hacer, naciste, después de todo para ser el rey"
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-Cálido-
Parte 10 Juntos
JellyTina
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Valkyon despidió a Zoe instalada la madrugada, fue rápido. Ambos estaban incómodos sobre todo por la posición en la cual estaba durmiendo plácidamente con Olivia cuando los encontró. Nunca había recordado descansar de forma tan profunda fuera de las paredes de la guardia y se sintió tonto cuando fue sorprendido por Zoe quien entraba en la cueva, aunque ahora no recordaba claramente que hacía con ella. A esas alturas aún no se sentía despierto. Olisqueaba su cabello tocaba la piel desnuda no entendía que hacía sólo sabía que le gustaba, que estaba disfrutando de algo que no estaba destinado para un hereje de su clase pero aún con ese sentimiento empañándolo completamente decidió ser un avaro de su deseo.
Olivia con los cenos parcialmente descubiertos, su propio cuerpo semi desnudo tan solo con un pantalón, sus brazos y manos rodeando y acogiendo en su cálido y desnudo torso a la débil mujer. El rostro de ella entre el hueco de su barbilla y su cuello, él recibía sus pacificas respiraciones quizás eso lo arrullo hasta dormir, ella recibía el varonil olor que desprendía, las pequeñas manos de ella en algún momento buscaron sujetar su cabello mientras dormía lo había sentido pero él mismo comprobó que tan suave era el cabello de la mujer. La delicada espalda llena de microscópicos vellos y manchas pequeñas que simulaban oscuras estrellas en el cremoso manto que es su piel. Ella olía a flores, olía a frescura, a un valle abierto donde corría libremente la brisa. No sabía porque lo había pensado pero se imaginó a Olivia sonriendo entre el pasto del verde prado a las afueras de la guardia, caminando con comoda ropa holgada, su propia ropa vieja que sólo había recogido para ella y los pies descalzos le invitaba a perderse con ella y olvidar el mundo, sabía que no debía pero nada era claro y su cordura era tan solo algo que en algún momento existió fuertemente dentro de él la tentación de mil demonios hambrientos de poder hambrientos de ella estaba ansioso y todo había pasado porque...
Olivia olía bien.
De nuevo se perdió en el pensamiento de esa noche, ella probablemente había estado dormida todo lo que él estuvo disfrutando de ella, se sintió sucio ante la idea, sin embargo nuevamente ansioso y caliente.
Puso sus manos en un tronco decidido a desecharlo todo y comenzar de una vez a empacar, no sabía que sentía, no sabía ni tenía idea de que pensar sobre lo que había hecho, ella es una desconocida ¿lo es? "Eres un estúpido si piensas eso" vivieron muchas cosas juntos para equivaler a meses, ella le había demostrado aprecio ciego en tan solo dos días después de conocerlo, él la había rechazado llamándola débil en su mente, una débil mujer terrícola, una valiosa Cernunna. ¿Olivia era algo para él? Porque no podía dejar de pensar en lo ansioso que se sentía, en definitiva eso era algo nuevo.
Olivia es linda.
Lo es, nunca pensó que alguien como ella fuese suficiente para alguien como él pero de lejos podía oler como ella misma era suficiente incluso para el príncipe de un país entero de mercenarios, Valkyon olisqueaba los celos de Hammerling a varios kilometros a la redonda, finalmente él venía a reclamarla, no a robarla, él quería tenerla para él, no encerrarla, por eso había ido por ella personalmente.
"¿Te casaras con ella? Eres cruel hermanito"
Eso dijo Víctor.
Cruel por insinuar algo que nunca hubiese podido cumplir en ese momento e incluso ahora no sentía que conocía suficiente de ella, pero...
"la garantía de que Olivia este a salvo eres tu es como magia " eso había dicho Zoe. Ella había dormido en la misma cama el día siguiente que lo conoció ella había insistido en cuidar de su salud ella le había recordado que peleo por ella que la había protegido antes de conocerla que ella le debía la vida que él era importante que agradecía conocerlo.
En el fondo sabía que ella entró en su pecho, le importaba como le importaban todos en la guardia y eso para unos cuantos días era mucho, pero darse cuenta de forma tan brusca que él sentía un fuerte desespero por tocarla olerla y mantenerla a salvo fue un vuelco en su mente, no podía discutir lo que Zoe había visto, no podía negar lo que Zole había dicho.
"¿Sabes? Yo sabía que esto pasaría y me encanta pero, no deberías hacer esto cuando la vas a dejar atrás más tarde, no te puedes hacer esto, intuyo que has pasado mucho tiempo solo como para probar ahora el amor y tener que hacerlo a un lado"
Pero aún era pronto para hablar de amor.
Aún era pronto.
Olivia salió completamente vestida de la cueva con el morral empacado
-B.Buenos días - dijo con sus mejillas encendidas y cierto brillo en la mirada que el obsidiana no podía evitar analizar, ella es linda.
"Su corazón es verdadero, ella es tan igual a ti, sincera, tímida, hermosa, fuerte"
Olivia se paseó un poco antes de extenderle al Obsidiana su camisa, cierto andaba por ahí con el torso desnudo aún.
-Prefiero que las historias de tus cicatrices me las relates tú mismo- dijo antes de sonreír, ella contra todo pronóstico había despertado vivaz y feliz sintió su orgullo revitalizarse y cualquier intento de ignorarla por ese día se fue lejos de su mente.
Necesitaba saber, necesitaba saber en qué más le afectaba, que tan importante era él para ella porque eso lo llenaba enserio de tanta emoción justo como un niño pequeño ¿alguna vez él fue un niño pequeño? Un niño si, Aunque no estaba seguro de alguna vez haber sentido tanta ansiedad. Lo mejor era pensar en lo estúpido que se comportaba mientras ella parecía tan fresca, feliz y tranquila esa mañana.
-Partimos en cinco- Emulo su mejor postura de normalidad mientras ella se alejaba con la promesa de regresar tras lavarse el rostro.
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Olivia era un manojo de nervios. Estaba feliz, nerviosa más que feliz, aquel hombre, quizás en su ensoñación y su cansancio le demostró que la deseaba y que ella era hermosa. Despertó tan confundida, descansada, ligera y ¿sonriente? antes de que las sensaciones corrieran por su cuerpo como un gigantesco remolino. Peino como pudo su cabello con las manos se aseguró de que ninguna lagaña estuviera por allí reviso su aliento golpeó sus pómulos... tembló un par de veces antes de salir y verlo entonces cualquier arreglo previo quedo atrás se sentía bastante insignificante para lo hermosa que pudo llegarse a sentir en la noche antes de caer entre Morfeo, sus enormes y ásperas manos acariciando su cuerpo se sentía exactamente como si rosara el cielo estrellado, un pequeño festival se levantaba en su estómago sin pedir permiso sus piernas le fallaban pero no necesitaban funcionar muy bien mientras se enredaran con las de Valkyon, sintió una y mil cosas y no pensó en nada, en lo que radicaban esos sentimientos en que haría después, se entregó a dormir entre él, entre su precioso y cálido cuerpo pegada a su piel a su aliento.
Estaba tan enamorada.
Esa mañana él tenía su precioso cabello recogido en un minúsculo tomate parecía que venía de lavar su rostro, lo había escuchado con Zoe probablemente sabía a donde nos dirigiríamos por 3 días más. Sonrió, imitando falsa seguridad le gustaba la atención que él le daba, la penetrante mirada que se posó en ella cuando salió de la cueva él no estaba negando lo que pasó esa noche a pesar de que pintaba a ser un simple favor que él le había hecho. Era más que eso. Extendió el trapo que sería su excusa para acercarse más a él, a ese delicioso y calmante olor a sándalo que rodeaba su cuerpo entero, su preciosa y marcada piel que la había protegido como guardián esa noche brindándole calor y protección su corazón no dejaba de martillar al sentir el sonido de su corazón golpear claramente prometiendo cariño y seguridad se sentía una mujer afortunada y si la noche nunca hubiese terminado probablemente se sentiría una reina custodiada por su propio soldado indestructible.
Sumida en su ensoñación dijo - prefiero que la historia de tus cicatrices me las cuentes tu- había querido decirle eso desde la primera vez que vio todos esos rayones y grandes marcas. Sintió que por nada en el mundo quería adivinar que le había pasado quería escuchar por su propia voz las historias la idea la hacía sentir embelesada.
¿Le gustaba Valkyon?
Él le gustaba desde el segundo día de conocerse. Aunque sonaba estúpido.
-Partimos en cinco- escucho y en un elegante escape camino hasta detrás de la cueva a lavar su rostro. Valkyon, Valkyon. Probablemente nunca sentirían lo mismo pero al menos había tenido el privilegio de tenerlo tan cerca como hubiese querido. Que si hacía memoria era lo más lejos que había llegado con cualquier hombre. Se quedó moviendo su dedo en el agua de la taza por un rato antes de empezar a moverse realmente. No quería que su calor se marchará tan rápido no quería que el recuerdo de esa noche se quedara en los ecos de su cabeza. Sólo un poco, sólo un poco más.
Ella nunca fue egoísta en su vida pero concordaba con el hecho de que quería guardar ese momento por el resto de sus días. Ella siendo deseada y protegida toda la noche por el hombre más letal, fuerte, heroico y sexy que conocía, se sintió como Louisa Lein solo que su súper hombre no tenía tanto bello en el pecho.
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Caminaron enfrascados cada uno en lo suyo Valkyon no hablo de sus cicatrices y Olivia solo se dedicaba a pensar una y otra vez entendiendo que nunca sentiría más esa palma cálida en su estómago.
Valkyon le explico la ruta a tomar.
Caminarían más o menos tres horas antes de llegar por completo a la falda de la montaña. Una vez allí existen dos caminos para llegar al otro lado, el que esta completamente controlado por jade, tambien tenian la nueva ruta que poseían.
El primer camino era ir entre los pueblos fronterizos era menos trabajoso pero fue descartado por obvias razones, en un principio irían con la segunda opción internándose en el espeso bosque por varios días sin más ayuda que el otro hasta que subieran y bajarán el despiadado monte.
Cuanto odiaba esa idea, nada los mantenía protegidos en una montaña tan grande y ni estaba seguro de que los pequeños pulmones de Olivia podrían con los tramos presupuestados para cada día. Y finalmente estaba la ruta que Zoe le había confiado, tan exclusiva que ella misma se vio obligada a pedir permisos a la guardia sombra de Jade antes de poder atravesarla y que ellos lo hicieran. Se trataba de túneles, túneles supuestamente inestables que ante los ojos de los habitantes podrían derrumbarse y no llevaban a ningún camino en específico, habían sido parte de un estudio para extraer minerales pero la guardia de Jade prohibió la exploración al considerarlo peligroso, más vieron la oportunidad de reforzar los túneles crear laberintos para que las personas comunes no se dieran cuenta y entonces crear un acceso rápido por la montaña sin necesidades de identificación fronteriza, sin que ningún agente del norte se enterara de que ellos estaban allí una ruta secreta de uso clasificado para vigilancia y ayuda inmediata. Quizás los clanes del norte sabían que existía pero eso no quitaba que no tenían las indicaciones que Valkyon tenía anotadas codificados en números que le ayudaría a tomar las rutas correctas y encontrar las cuevas de descanso en tan solo un día o dos estarían del otro lado.
Por supuesto Valkyon no le dijo nada tan complicado a Olivia. "Tomaremos una ruta subterránea" dijo sin mucho detalle, Olivia observó cómo acto de reflejo cuando el comenzó a caminar su pantalón del cual sólo quedaba el arañazo de la flecha y alguna mancha, él estaba bien ya. Luego encontró un palo con el cual empezó a jugar cortando el aire. No había podido decirle a Valkyon que la entrenara.
No podía, él debe saber que la dejaría en ese lugar y no la volvería a ver, quizás si se volvería una mujer fuerte pero, ya no sería al lado de Valkyon como en su sueño. Por algún motivo la desalentó.
Valkyon, Valkyon, Valkyon...
No comieron no hablaron ella observaba su espalda cubierta con nerviosismo con ganas de hablar ¿alguna vez habían hablado mientras caminaban? No en realidad.
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Parte 2
Eldarya
Son las tres de la tarde en el cuartel de Eel, atípicamente todos están encerrados y los que no, corrían de un lado a otro, estaban atrasados, en menos de una hora empezaría oficialmente el festival y casi toda la población femenina estaba dándose un buen baño de sales o en el caso de Loreley, Ykhar, Alejea, Scarsh y Colaia terminaban de echarse el esmalte de secado extra rápido. Ninguna tenía planes, bueno, sólo una.
- ¿estas segura de ese Spencer? - volvió a preguntar Lore poniendo dos pepinos en los ojos de la browniana
-tú me pediste salir y eso, estoy tratando, además sacaba frecuentemente libros interesantes de la biblioteca, un idiota no podía ser.
-evidentemente- comento Alejea, ella ya conocía a Spencer, le había parecido genial que se conocieran, era un sujeto particular, posee una de las mejores memorias del cuartel y para la sirena, Ykhar necesitaba algo nuevo, un soplo de aire que le evitará pensar en cierto peli plata que no veía desde hace un tiempo, Loreley simplemente pensaba que era demasiado rápido como para dedicarle el mejor día del año para los enamorados a un completo extraño.
- no sé, suena algo impropio de ti simplemente salir en una especie de cita a ciegas- completo la terrícola las ideas en su cabeza. Todas concordaron con que quien hablaba era una mujer con pareja por lo que no podía entender como se relacionaban las pocas solteras jóvenes con los hombres.
-y con quien se supone que debería salir ¿con el archivero? Ni siquiera sale del sótano, además de él no tengo a ningún otro amigo, por lo menos cercano, con el cual ir-
Alejea intervino advirtiendo que Ykhar terminaría por decir más cosas que hicieran fruncir aún más el pequeño seño de la humana debido al evidente desespero de Ykhar, raro e injustificado - Yo pienso que es genial conocer gente nueva, piénsalo, hoy hablaras con Spencer, seréis amigos, conocerán sobre el otro, luego podrás conocer a los amigos de Spencer y tendrás otra baraja de personas que conocer- la propia Colaia enarco una ceja - ¿tú haces eso? No parece que tuvieras muchos amigos- Scarsh río sin querer mientras trenzaba los escasos pelos de la sirena menor.
-Menciona a alguien que no me conozca pequeño duende- dijo con amenaza y un tono divertido la peli púrpura.
-Pues yo conozco a Spencer- de la bañera y oliendo a rosas apareció Karen a escena, estaba casi todo el escuadrón femenino en la habitación de Alejea, pensó Loreley, por supuesto y aunque se sentía mal por ello, Eweleïn no estaba allí. La voz de Karenn la desconcentro desviando un sombrío pensamiento. -y lo único que lograrás es aburrirte y terminar rezando para que no diga nuevamente - a continuación imito el gesto de un galán barato e inflo el pecho para decir en voz grave -"si sabes a lo que me refiero neeeena"- alargó la N tanto como pudo antes de que Colaia y Scarsh rieran con diversión y Lore le dedicará una sutil sonrisa llena de cualquier cantidad de carga con la frase favorita de la terrícola en ella "¿Vez?-Te-lo-dije" -eso siempre después de un pésimo juego de palabras o alguna poco imaginativa insinuación soez- finalmente empezó a secar su cabello en una silla con la toalla y el secador.
-Bueno, bueno, pero parece que lo conoces más que yo- comento la sirena alzando la ceja en aparente diversión.
- No me da vergüenza decirlo, tuve mis días intentando ver chicos pero lo único que aprendí de esa experiencia- miro entonces a Ykhar - es que el romance no es algo que puedas elegir tener con la primera persona que veas agradable, lleva tiempo y relaciones, sobre todo nunca sabes quién te sorprenderá mañana-
-suena como si alguien te hubiese impresionado- dijo Scarsh bajito como si hubiese sido sorprendida pensando algo impropio.
- no es nada como eso- se defendió la vampiro- es muy fácil hablar de amor ¿saben? vivirlo es otra cosa, por eso nunca funcionó mientras intente buscar a alguien no puedes dar todo de ti sin conocer, Incluso creo que a un creyendo conocer no está bien arriesgar todo- la charla se había vuelto personal, todas allí menos las dos pequeñas entendían a lo que se refería Karenn, Alejea comprendió que debía sentirse nostálgica para esta fecha del año así que cambió el tema a paletas de agua dulce antes de que sin querer Loreley o Ykhar indagaran sobre cómo se sentía respecto a Chrome. Ya han pasado tres largos años sin embargo nadie fuera de ella podía llegar a imaginar lo que sintió Karenn por Chrome.
Todas estaban felices a pesar de no tener ninguna cita que valiera la pena, Loreley no podía exigirle tanto a su querido elfo, siempre debía tener presente que estaba saliendo con el líder de una Guardia entera y que ya era mucho el tiempo que él a diario le regalaba incluso sintió que era demasiado cuando apareció extendiéndole una copia de las llaves de su habitación, cediendo raciones de su propia comida, incluso le compro una blusa. Demasiado, mucho.
Así que apartó cualquier sentimiento que minimizara el amor que sentían por el otro y se dedicó a escuchar la conversación.
-a mi aún me parecen rumores, nunca han carecido suficientes mujeres para los hombres- expresó Alejea, no sabía exactamente como se habían desviado tanto pero san Valentín era una buena fecha para hablar descaradamente de los hombres.
-bueno eso dices porque no estás al pendiente de los registros, nacen anualmente más hombres que mujeres desde el inicio de Eldarya, Lo único que empareja la situación son las criaturas como hervadriades, hadas, seres del bosque que de hecho no necesitan reproducirse.- esto lo dijo Ykhar, quien había leído el mes pasado un artículo Eldaryano sobre la poligamia, le había contado los detalles a Loreley, al parecer, las tribus en jade del este, se habían quedado sin mujeres para mantener los Harem de los reyes, a Loreley le pareció un alivio, Ykhar pensaba en lo triste que debían estar por su cultura.
-y sin contar a las parejas del mismo sexo que si lo notan son bastantes solo aquí en Eel- añadió Lore, en el cuartel se ubicaba la concentración más sólida de lesbianas, las obsidiana y sombra eran conocidas por tener parejas sumisas o mujeres, claro eso no contaba para todas.
- No lo vemos mucho aquí pero pero las metrópolis es cierto que los grandes mandatarios monopolizan a las mujeres, finalmente eso explica las tradiciones Eldaryanas, en lo que tiene que ver con las mujeres- dijo Karen más bien comentando un dato trivial y tomándolo como evidencia de que las mujeres escaseaban.
-¿tradiciones?- pregunto Scarsh, a pesar de ser una princesa sabía poco o más bien nada del cortejo, su país era una isla bastante alejada y las políticas públicas no era algo que estudiaba de forma común.
- ya habíamos hablado de esto- le respondió Ykhar -te llevan a conocer a su familia inmediatamente para introducirte en su sociedad, comparten su espacio contigo, son muy territoriales, mientras más marcada te encuentres ya sea con tu olor, incluso su ropa ellos se sentirán más tranquilos-
-parece que tuvieran miedo a ser abandonados- inquirió la terrícola, ella estaba viviendo todo lo que Ykhar describía pero no le desagradaba experimentarlo, más bien sentía que cuando ambos estuviesen atados al otro ya no haría falta marcarla, como los casados en su mundo, que el mantenerlas contentas era un esfuerzo sólo momentáneo y del cual son conscientes.
-quizás al inicio si, los hombres necesitan mujeres y las mujeres no abundan en muchas de las razas sexuales, creo que solo los elfos están bastante equilibrados, pero al pasar de los años es algo que ha estado impreso en las costumbres de tal forma que uno solo debe sentarse a ser atendida por el macho que la ha escogido- y esto lo dijo Karenn, la verdad es que a Karenn casi nunca se le llevaba la contraria, a pesar de no trabajar en la biblioteca, parte de su vida como guardián sombra dependía de cuanta información podía memorizar y sus entrenamientos llevaban mucha psicología e historia.
-suena como un cuento- fue lo que dijo Colaia, aunque lo decía claramente sin ánimo a contradecir, a lo que Ykhar asintió.
-sin embargo estoy aquí soltera- se quejó la sirena mayor a lo que las demás sonrieron, el amor no era tan simple como sentarse a ser encontradas.
-eso es culpa tuya Alejea- se quejó Karenn, probablemente en broma pero la sirena no contestó
-¿saben que es curioso?- interrumpió Ykhar -Dicen que entre los vampiros se presenta menos la natalidad femenina por no decir la natalidad misma, valoran a sus mujeres y las cuidan con celos de oro sin embargo no he visto a Nevra celando a la primera mujer- casi todas asintieron ninguna podía negar que conocían la fama del vampiro.
- es porque no ha amado a ninguna, dudo que lo haga- aclaró Karenn terminando de desenredar su cabello
-¿tú crees?- dijo casi con pánico Alejea, no porque guardará esperanzas simplemente le parecía bastante trágico que una persona no buscará el amor, y en el caso del sexy de Nevra un completo desperdicio.
-de todos modos los vampiros como él viven más tiempo que cualquier criatura él envejece solo según la frecuencia en que tome sus alimentamos, si consume poco acorta su ciclo, si es constante un vampiro como él puede vivir un siglo entero o bueno, hasta que lo maten. Es fácil pensar porque mi hermano no está interesado en conseguir hembras. - termino por explicar Karenn
-¿y eso es?- alargó Loreley aunque en el fondo podía imaginar la respuestas como todas allí.
-las vampiros como él escasean y cualquier otra mujer que no haya pasado por lo mismo que él moriría antes de se vinculara completamente- termino Alejea sentía como Karenn se esforzaba por fingir que no le afectaba ellas lo comentaban como si fuese normal, el secreto de la sangre de su hermano era algo que pocos se imaginaban otros tantos le restaban importancia pero para Karen era un puñal, y la forma en como ella misma se enteró de tal cosa le daba a entender que no era algo de lo que se podía andar hablando cualquiera sabía que Nevra era un vampiro elite pero nadie sabía que necesitan los vampiros elite para vivir.
- eso suena deprimente pero hay que darle un poco de crédito al menos se divierte - de nuevo Ykhar aligeraba el ambiente.
-Si el sexo fuera comida Nevra sería un obeso crónico- comento la terrícola y entonces no faltaron las risas y anécdotas sobre el vampiro. Karenn internamente sólo pensaba que no quería ser como su hermano. A él lo obligaron a convertirse en un vampiro completo, un inmortal, un elite para suceder el puesto de su padre, eso sólo se logra bebiendo sangre de su misma especie al momento de la pubertad ella se fue de casa para poder elegir, ella viviría si mucho cien años envejecería como una persona normal consumir sangre le daba los sentidos de un vampiro y moriría como cualquier otro faery, era la vida perfecta pero no podía dejar de sentir remordimiento por tener que dejar a Nevra.
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Parte 3
No tenia muy claro como habían llegado hasta ese momento, estaba abrumada y aterrada, la situación era lo más de precaria, Olivia no sabía que hacer a pesar de que Valkyon le aseguro con énfasis que el día de mañana estaría bien, no podía confiar en sus palabras teniendo en cuenta el estado en el cual se hallaban y mucho menos podía seguir el consejo de preocuparse por sí misma cuando él estaba tirado boca abajo con una escandalosa herida en la espalda que parecía haber sido hecha de forma irregular con unas garras, una clara e innecesaria advertencia.
Estaban dentro de aquel laberinto bajo el suelo, Olivia sentía ganas de dar marcha atrás y tomar la ruta de la montaña, de todas formas eso garantizaba más días a su lado.
Volvió a tocar la cabeza de Valkyon, la fiebre no se iba.
Una vez hallaron este pequeño hueco entre la caverna, supieron que era un lugar de descanso, aunque todo lo que había eran cantimploras y un par de bálsamos, que Olivia no dudo en usar para limpiar y sanar las heridas de Valkyon. Puede que lo que decía él era cierto y al día siguiente podrían seguir caminando pero ella seguía estando segura de que en ese momento era difícil para él y el estar sanando le resultaba doloroso y cansado deseaba con su alma que el pudiese dormir pero sabía que con Valkyon era imposible.
No la dejaría sola, no después de lo que pasó.
De vez en cuando podía sentir como la buscaba con la mirada, a pesar de que durante su trayecto desde la mañana apenas y le había dirigido la palabra, al inicio quizás por la vergüenza luego por la necesidad de empezar a orientarse entre los túneles.
-estamos bien grandote, todo fue un mal entendido- susurro para ambos al notar el cuello perlado de Valkyon tratar de girar hacia la abertura de la tienda para dormir, Olivia se aseguró de que entrara a dormir allí, sujeto el albino cabello para que no estorbara, era, sorpresivamente suave y con un paño, recogio las nuevas gotas de sudor.
No podría hacer nada más que asistirle en ese momento, luego de que él estuviera tranquilo vería si también se acostaba a su lado.
Valkyon por su parte se sentía bastante inútil y tonto. Fue su impulsividad la que los llevo a estar en desventaja en un lugar peligroso y ahora pagaba por ello teniendo a Olivia en desventaja, no podría protegerla en ese estado, al contrario era él quien debía ser protegido y eso lo frustraba, lo frustraba principalmente porque él los metió en esa situación y fue Olivia y el poco sentido común que se necesitaba para deducir la situación quien los saco. Ahora no podría descansar, su espalda quemaba mientras pasaba el proceso de curación.
En el cuartel Eweleïn lo dormía cuando las heridas eran así de intensas para que pudiese descansar, pero ni siquiera un ambiente cómodo podría emular teniendo su nariz pegada a la colcha que tenía mal olor gracias a la mojada que se había pegado la carpa apenas un día atrás, deseo haber traído un hilo y una aguja para ayudar a su herida a unirse más rápidamente, pero no era momento para quejarse finalmente era Olivia quien lo estaba atendiendo y hacia lo mejor que podía con lo poco que tenían.
Pese a su insistencia Olivia decidió no vendar al considerar que las vendas al haber sido arrojadas al rio con lo demás podían estar sucias en cambio limpio bien su herida unto como pudo el auguento y uso aquella sudadera ya rota para cubrir otras heridas más pequeñas. Se mantenía alerta por él, escurría su sudor, media su temperatura y de vez en cuando le hablaba. "no es para tanto he estado en peores" quiso decir, de hecho podría pararse y seguir caminando si estuviese solo pero decidió mantenerse callado Olivia hacia esto por él y aunque no era el lugar más cómodo ni se sentía de maravilla apreciaba y atesoraba el momento.
Al final de cuentas todo fue su culpa.
Él estaba cegado, por el lugar, y por las ganas de abandonar rápido las cavernas, espero emboscadas de animales cavernícolas que podrían camuflarse y moverse a sus anchas, espero a los Hammerling detrás de ellos quizás pisando sus talones pero nunca algo tan indirecto.
El lugar donde estaban lo estresaba la humedad casi le hacía sentir alergias, aunque había memorizado el mapa era inevitable que se desviaran unos metros, antes de que Valkyon se diera cuenta eso le molestaba un poco más, estaban perdiendo tiempo por su culpa.
¿Cómo había pasado?
El obsidiana miro a Olivia aun dormitando fue esa tarde cuando al fin se adentraron a los túneles y solo les bastaba encontrar el primer lugar para dormir, es decir, donde estaban ahora.
A Olivia le aterraba cualquier cosa en esa oscuridad, cargaba con determinación la linterna, él por otro lado no podía acostumbrarse del todo al ambiente, habían tenido una larga caminata de subida e iban demasiado lento gracias al cansancio de Olivia. Miro su pequeña espalda, iba delante de él, a él le pareció la mejor resolución, en caso de ataque podría adelantarse a ella, pero si alguien aparecía por sus espaldas no podría prever que lastimaran a Olivia.
Estaban a menos de unos metros de donde el mapa subterráneo marcaba la primera cueva de descanso, Olivia estaba pensando en cómo podría hacer sus necesidades en ese lugar y Valkyon en que cosa útil podrían encontrar en la cueva, fue cuando un gritito ahogado alerto a Valkyon y Olivia flaqueo hasta caer al suelo.
-¡que es!- reacciono el Obsidiana quitándose el peso de la espalda para correr hasta donde ella estaba arrodillada apretando uno de sus tobillos que ahora que Valkyon estaba lo suficientemente cerca, sangraba –Olivia que sentiste- pregunto alarmado
-fue, fue un corte limpio, rápido, no sentí nada hasta ahora- dijo respirando con dificultad probablemente del susto.
-¿corte?- la mujer quito la mano para que Valkyon pudiera ver el (por suerte) superficial corte, no había escuchado de un familiar cavernícola con esas especificaciones pero lo que si sabía es que no estaban seguros, volteo para buscar el morral e irse rápidamente pero otro grito se escuchó, la ropa de Olivia cayó al suelo, grito debido al arañazo y entre sus senos un hilo de sangre causado también por una herida superficial la hizo llorar. Pero esta vez Valkyon lo sintió, ¿Cómo no lo había sentido antes? La presencia de dos personas más en estos ductos no podía pasar desapercibida, o tenían mucho talento o tenía que ver con lo locos que estaban sus sentidos desde que entro a ese lugar Olivia recogía su blusa rota para intentar taparse, temblorosa, él no se movió esta vez venían tras él pero antes de que pudieran siquiera tocarlo, Valkyon agarro una mano llena de cuchillas, eran sus… dedos.
Cuchillas manchadas de sangre.
Saber que era la sangre de ella lo enfureció, aquel sujeto se veía muy joven para ser un asesino sin embargo no se movía entre su agarre y le dedicaba una macabra sonrisa.
-una humana y un hombre de Hammerling- dijo, su voz era convencida, parecía tener el poder de matarlos en un movimiento, Valkyon apretó con más fuerza lo invadía la rabia y las ganas de ir a por Olivia y mantenerla a salvo y entonces un nuevo grito de Olivia, junto con el sonido de su impacto contra el suelo.
"eran dos" maldición, había olvidado al otro entre su cólera.
Valkyon maldijo atacando y propinándole un buen golpe en la mandíbula al de las cuchillas, apenas y pudo golpearle antes de que la segunda persona quien se movía como una sombra le propinara como probablemente había echo con Olivia un golpe en la nuca. Valkyon se quejó, pero aprovechando las miradas perplejas de ambos hombres al ver que aquello no le hacía mucho daño se puso de pie, lo que causo risas en el hombre menor, el mayor, aun parecía dispuesto a querer esconderse entre las sombras y lo poco que pudo ver de él era una máscara verde.
-ustedes, ¿Quién los envía?- rugió Valkyon con decisión, mirando desafiante a quien estaba frente a él quien se había liberado de su agarre, sin embargo, eso ni siquiera lo hizo desestabilizarse inmediatamente ambos fueron a por Valkyon reconociéndolo finalmente como un oponente difícil, y pudo sentir como se debilitaba, sus sentidos de nuevo se confundían ¡por supuesto! eran estos dos los que causaban aquello, el mayor liberaba una especie de gas, en su cintura tenia amarradas varias pociones que abría y cerraba con hilos atados a sus dedos, pequeñas cantidades de humo ebullian al entrar en contacto con el aire y se esparcia, siendo lo suficiente para nublar sus sentidos pero no los de ellos.
Olivia sentía dolor, había caído boca abajo, sin embargo apenas abrir los ojos la trajo a la realidad, estaban siendo atacados, y esos sujetos no parecían ser de los que perdonan la vida, como pudo alzo la cabeza, sin embargo hubiese deseado no tener que hacerlo nunca. Mientras Valkyon intentaba de forma torpe y con los sentidos nublados deshacerse del hombre de las cuchillas él de atrás liberaba una especie de gas, que también hacia efecto en ella, casi no podía pararse estaba mareada, no podía hacer nada, un rugido sonó y los parpados de Olivia se llenaron de lágrimas, habían herido de gravedad y muy fácilmente a Valkyon quien cayó al suelo.
-paren…- murmuro ella nadie pudo escucharla, estaba desesperada mareada y sentía ganas de vomitar por lo que estaba viendo, estaban jugando con la carne de la espalda de Valkyon… el de las pociones echo un líquido en su espalda que hizo que el obsidiana rugiera con fuerza – ¡PAREN!- esta vez su grito capto la atención de ambos.
-vaya, ella esta despierta- parecía que el de las pociones era mudo se quedó al lado de Valkyon mientras este se retorcía, el menor se acercó a ella despreocupado –hay que acabar el trabajo- murmuro.
-yo soy…- musito con dificultad la femenina –yo soy la cernunna que quieren, déjenlo… a él- sin embargo el rostro de incógnita del hombre frente a ella la desconcertó aun tirada en el piso y boca a bajo pudo distinguir sus palabras.
-acabas de decir… ¿Cernunna?- volteo a ver al otro hombre quien se puso una mano en la máscara parecía de repente incomodo Olivia pudo verlo con claridad, en la ropa del hombre estaba el emblema que tenía Hanji, un cuervo bordado en una tela oscura aun mareada y con terribles ganas de caer en la inconciencia dijo – él es miembro de la guardia… de… Eel-
Cuando Olivia volvió a abrir los ojos nuevamente, estaba vendada, su tobillo y sus pechos, Valkyon en la carpa y los dos hombres discutiendo, estaban en el lugar de descanso.
-lo entiendes Yordel, si descubren que casi matamos a nada más que al líder de la guardia obsidiana de Eel ya decía yo que era imposible que siguiera vivo… cuando se enteren lo menos que podrán hacer será expulsarnos de Jade, Olivia vio con sus ojos aun nublados como el enmascarado hizo algunas señas con las manos – lo sé, no lo sabíamos pero aun así, estamos hablando de él y también está la cernunna,- parecía que el otro era mudo. Sin embargo no pudo fingir más estar dormida, el que se llama Yordel apunto con su dedo donde estaba ella recostada contra la pared.
-¡estas despierta!- ya no llevaba sus cuchillas en los dedos, ahora le sorprendía ver su falta de estos que eran remplazados por unas increíblemente articuladas prótesis – no hay tiempo para disculpas y explicaciones, ¿tienes sangre cernunna no?- asentí, sin saber siquiera si debía, aun tendría que tener toxinas de ese horrible afrodisiaco. -¿te sirve Yordel?- el hombre asintió sacando de su bolso matraces y unos cuantos mezcladores –lamento tener que hacer esto, pero el veneno de Yordel necesita ser neutralizado.- sin que tuviera que decir nada más asentí y le extendí sin pensar mi brazo, Valkyon estaba mal… Valkyon la necesitaba, no podía pensar en si era un engaño para obtener su sangre.
El muchacho frente a ella lo noto y se sorprendió, no podría imaginar cómo actuaria él en la misma situación, hizo un corte pequeño con la única navaja que aún tenía en sus dedos, la del dedo meñique, y recogió las gotas de sangre.
-mi nombre es Meloc, mi hermano Yordel y yo nos encargamos de proteger estas vías de cualquier invasor, nadie nunca podria ganarnos aqui dentro- dijo mientras Yordel se concentraba en aplastar plantas secas en un pequeño pilon.
-no creéis- murmuro con dolor en la garganta – ¿que han exagerado?.
Sinceramente no- respondió – durante la guerra contra el norte Hakon mato a decenas de personas con métodos más crueles, es muy fácil que personas como los hammerling encuentren esta ruta y se hagan con ella para intentar de nuevo invadir las tierras sagradas, vigilamos que por aquí solo transiten miembros de la guardia y hace semanas no vamos al cuartel general, no teníamos ni idea, sobre todo…- Yordel se acercó a recoger la muestra, parecía apenado tras su máscara pues mantenía la cabeza gacha en disculpa, el señalo su propio cabello gris que parecía querer tirar a plateado antes de irse. –Sí, el cabello de Valkyon, su musculatura el color de sus ojos, la familia hammerling, asesino a más gente de la que piensas nosotros solo…-
-lo entiendo- dijo ella poniendo una curita en el picotón que le habían hecho para extraer la sangre –sin embargo no los perdono.- Meloc sonrió tenuemente, desde lejos podía sentir lo mucho que la mujer quería al guardián, como se había ofrecido por él antes de saber que eran de la guardia.
-no traíamos más vendas pero te dejo las medicinas y el antídoto que está haciendo Yordel, no tiene todos los ingredientes así que el proceso será lento, nosotros debemos notificar esto, cuida de él- Olivia ni siquiera se sentía con la fuerza de ponerse en pie, pero asintió con vehemencia le molestaba que estuvieran aquí, habían casi acabado con Valkyon. Ellos se marcharon y ella prácticamente gateo hasta la carpa, donde la herida se veía completamente horrible, si no se hubiera mentalizado habría vomitado, era realmente sensible con este tipo de cosas.
Limpio con un paño mientras Valkyon aún se retorcía en su inconciencia y esparció en antídoto.
Habían salido por suerte de esa.
Valkyon estuvo intranquilo por toda esa noche y ella de vez en cuando sentía sus propias heridas, aunque espera que él nunca lo recordara… ella empezó a hablarle quizás mientras estaba medio dormida murmuro una o dos cosas que no quería, aunque eso probablemente él nunca lo sabría "me gustas Valkyon" a ella le gustaba por mas inalcanzable que fuera tan solo quería que los días se hicieran mucho más largos.
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Parte 4
Ezarel despejó su agenda para ese día pero no le comento nada a su novia, quería sorprenderla tanto como él mismo se sorprendió cuando decidió dejar para después el estudio de producción de la semana por ella. Parecía que era bastante necesaria su mujer en su vida y no lo dudaba, hace unos meses nunca hubiese pensado en las palabras "mi chica, mi mujer" para referirse a una hembra, pero era esta hembra en particular Loreley lo volvía loco, había estado atraído hacia ella desde que la conoció estuvo perdidamente enamorado de ella mientras estuvo bajo su tutela y el amor que sentía fue tan fogoso que la amo demasiado incluso cuando estaba lejos, no podía negarlo, a nadie, la quería y tenerla por fin a su lado y entre sus brazos lo hacía feliz, ni siquiera tomaba en cuenta cuando debía darle algo o regalarle lo que fuera, por fin entendía el afán de los machos por complacer a sus mujeres era terriblemente satisfactorio hacerla feliz, mantenerla cómoda le hacía gruñir de placer, y si así se sentía él, una persona completamente racional no podría imaginar a otros machos más primitivos matar por su hembra.
Advirtió el movimiento de la puerta pero no se inmutó siguió acomodando papeles, un poco más y estaría libre para su cita de hoy, planeaba usar hierbas frescas para su baño, nada complacía más a la terrícola que su olor cuando salía del baño, fresco limpio y alegre.
-Apestas como un marica Ezarel- dijo sin ningún cuidado el vampiro una vez dentro, Nevra ese vanagloriaba bastante de poder oler el estado de las personas pero Ezarel sabía que solo había visto la estampa en su cara que decía *soy un ser feliz* y la flor que había puesto Loreley en su escritorio y que para él era bastante fácil mantener viva con algo de alquimia solo para que ella se sintiera feliz.
-No me quejo Vampiro- respondió alzando entonces la cabeza, Al lado de Nevra un encapuchado con bata de la cual sólo sobresalía unos bombachos blancos y unas botas negras parecía devolverle la mirada -¿quién es ese?- tuvo que preguntar.
- saluda a Rhague, parece que vinieron por la princesa- "vaya" se dijo internamente el Elfo, fue más rápido de lo que habían previsto pero no parecía ser un problema para nadie.
Hace menos de dos meses Rhague había llegado en una carroza cargando consigo a la fugitiva heredera de un pequeño país, acordaron esconderla en el cuartel a cambio de que el país de Heaven compartiera algo de su adelanto científico con algunos de los aprendices de Absenta por la rama de medicina. Un espléndido trueque, le había parecido a Ezarel finalmente Miiko ideó un plan para poder ayudar al pueblo directamente y según las instrucciones era más seguro para la princesa estar en Jade en estos momentos, Sólo que no tenía idea de que el mismo guerrero de sangre Heavenita, vendría por la princesa.
-buenas tardes Absenta- se dirigió a él de forma respetuosa retirando la capucha, dejando caer su larga y abundante mata de cabello por toda su espalda, era casi tan larga como la suya y tan pálida como la de su novia. Su piel nívea y ojos azules ¿quién diría que ese hombre tendría la fuerza para arrasar con pueblos?
-llega antes de lo planeado y por lo que veo aprendió una o dos cosas sobre el camuflaje- no quería ni recordar en los problemas que se metieron tratando de ocultarse a la gente quien venía en aquel vistoso carruaje.
- lo llevo a la sala de cristal, pensé en avisarte, eres el más interesado en todo esto- intervino Nevra aunque Rhague solo había sonreído ante el comentario.
- sí, es cierto- devolvió el elfo poniendo los papeles rápidamente en un cajón. Quería terminar todo rápido y si no quería que el día se le extendiera hasta las nueve de la noche nuevamente, aún sin papeleo debía darse prisa a ver que tenía la jefa que decir.
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Miiko firmaba papeles en la sala de cristal cuando el trío entro, la morena pensó en Valkyon por un segundo, él hubiese estado allí en ese momento, pero se libró de ese pensamiento rápidamente, nada malograría su humor del día, había pasado una noche espectacular con Huang Hua el trabajo se atenuaba por Kero quien había ascendido de bibliotecario a asistente en etincelante (el antiguo puesto de Leifthan) ya había recibido noticias del líder obsidiana por parte de la misma comunidad, uno que otro lazo que puedan estrechar con la comunidad era una bendición para que se les considerara de vez en cuando.
Una vez tomaron asiento la Kitsune agilizo todo para ellos, bastó con un intercambio de palabras Rhague firmó un papel se comprometió a enviar noticias, Ezarel tendría que estar al tanto de Heaven estaba todo listo.
-agradezco todo lo que han hecho por Scarsh y en especial señorita Miiko a usted por su esfuerzo, sé que debió haber hecho un hueco enorme en su vida laboral para llevar a cabo esto por nosotros- Miiko asintió sin una pizca de humildad en su rostro.
- es el deber de las guardias garantizar el buen ambiente al rededor del cristal y nuestra premisa original fue velar por el de Eldarya entero, Scarsh es una buena mujer, será una estupenda líder y ya saben cómo nos agradecerán mejor-
-apenas la situación se calme les serán notificado los permisos-
- que así sea- parecía satisfecha había estado nerviosa de que algo saliera mal y terminarán librando una batalla contra el norte pero ahora podía quitar ese peso de su espalda - ¡ah! Y Rhague- el caballero le dedico una respetuosa mirada a la mujer quien sonrío antes de hablarle.
- dale su tiempo a Scarsh para que vea el festival y empaque, ella en especial ha estado trabajando duro en la cocina y decorando para este día- al guerrero no se le hacía familiar lo que decía la Kitsune ¿su princesa trabajando? ¿Su princesa disfrutando de actos del común? Bueno él nunca conoció a su princesa hasta que le encomendaron ponerla a salvo y se la prometieron en matrimonio tras conquistar dos pueblos bárbaros.
-si, por supuesto- asintió, no pasaba nada si viajaban por la mañana.
Miiko los despidió, parecía cansada pero sus gestos no eran los bruscos de siempre, estaba relajada, Nevra lo noto y quiso sonreír sobre todo porque se había encontrado a la tierna Huang Hua llevando uno de los camisones que solía usar Miiko durante la media noche, Al parecer iba por comida. Por el momento no comentaría nada pero le parecía bastante conveniente tener algo para molestar a Miiko más tarde.
Finalmente Ezarel salió de primero, iba a buscar a su dama la cual sabía estaba con Alejea, tras el Nevra y Rhague, el sombra escoltando al Heavenita el cual a su vez iba por Scarsh a darle las noticias el guerrero parecía tan solo perdido en sus pensamientos parecía más relajado que cuando lo conocieron por primera vez si mal recordaban sólo había peleado con Miiko por horas.
El mismo tocó una, dos veces la puerta.
-¡ya va!- se escuchó un ruido seguido de la voz de Alejea entonces la puerta se abrió. La imagen era perfecta para un cuadro. Y la cara de Raghe en especial era un poema.
Loreley llevaba el cabello enroscado completamente maquillada un vestido de volantes púrpura y unas sandalias, parecía concentrada en echarse rímel y sus uñas llevaban un brillante rojo carmín que pondría celosas a las manzanas. Despampanante habría dicho el elfo los demás pensaban que era demasiado pero el resto de las mujeres no se quedaban atrás. Ykhar con pantalones pegados y frente descubierta Alejea con una coleta alta y un enterizo tipo bombacho con un pronunciado escote en v, Karenn llevaba una falda y una blusa manga larga a rayas fue el momento del casi desmayo del príncipe cuando vio a su princesa con un vestido suelto que le llegaba apenas a las rodillas, dos coletas y lápiz labial purpura quiso enloquecer pero no podía siquiera hablar tanto como le impactaba le complacía verla tan llena de vida.
Colaia y Alejea empujaron a la princesa quien se encontraba igual de perpleja que él propio Raghe ninguno de los dos se conocía lo suficiente, sabían del otro por puras habladurías del Palacio en el cual antes vivían o rondaban, un hombre bárbaro con sed de sangre, un arma letal; una consentida princesa que nunca tocaría el suelo de los demás. Ambos habían sido prometidos al otro como simples mujer y hombre y ella no podía sólo dejar pasar el hecho de que Rhague había pasado muchas dificultades para traerla a ese lugar a salvo y probablemente ahora pasaría el doble intentando transportarla y a Raghe no podría pasársele por alto el dato de que esa mujercita siempre había tratado de no espantarse y hacer incomoda su presencia a pesar de que él no pretendía negar las vidas que había tomado en la guerra. Ambos se tenían respeto mutuo y sinceramente Scarsh nunca había dejado de pensar en él después de ser prometida, a Scarsh Eel y su gente le habían enseñado cosas. Todos allí habían sido orillados a empezar a vivir con lo que tenían, armarse de valor e intentar amar de nuevo ¿en qué momento de su pasado juro odiarlo tanto? Nunca lo hizo, al menos podría convencerlo de llevar una relación de respeto y amistad una vez tomarán las riendas del Palacio.
-Princesa- Raghe hizo una pronunciada reverencia, a ella le recordó esas que solía hacer con su padre.
- no hay que ser tan cordial, ya no estamos en Heaven, llámeme Scarsh, General Raghe- el hombre asintió extendiendo el brazo del cual ella caminaría agarrada, como una verdadera princesa, todas las mujeres detrás de Ellos suspiraron con los finos modos de Rhague y la delicadeza nata y dulce de la pequeña Scarsh, quien luego de unos metros y con gestos delicados se retiró ambas coletas dejando fluir su cabello, Raghe la observaba en cada movimiento era como ver un cuadro iluminado con una blanca y enternecedora aura, pero a penas verlos alejar Loreley no perdió el tiempo para saltar hacia Ezarel con un rostro completamente iluminado, quizás Raghe era todo un general pero si alguien debía ser llamado príncipe ese sería su novio.
En silencio Nevra se marchó sin ánimos de interrumpir nada pero en el mismo silencio Alejea lo siguió notando con seguridad las ojeras y venas sobresalientes que no deberían estar ahí. Ella conocía ese estado, venía cada mes según tenía entendido pero se sintió muy mal cuando después de que el la rechazara ella apenas se diera cuenta de que Nevra era nada más y nada menos que un vampiro elite.
Los elite son sólo un mito, antes eran llamados ancestrales, primordiales, tenían todo tipo de nombres relacionados con su pureza, eran los vampiros que no rechazaban su legado así que solían ser venerados pero hoy día con la situación actual de su mundo y la forma de ver la vida actual de las personas, un vampiro Elite era algo raro de ver, realmente sólo alguien muy codiciosos o un ermitaño desearía vivir por mil años y ver morir a todos a su alrededor, pero no tuvo dudas después de notar la forma en cómo se marchitaba.
Nevra era uno de los hombres más fuertes del cuartel pero había días del mes en los cuales parecía recio a tomar una misión que no fuese estratégica la confianza que sus hombres tenían en su invencible poder no podía ser igualado y una debilidad como tal no debía ser conocida por el público en general que Karenn haya compartido eso con ellas no se trataba de más que de un momento de debilidad propia al ver su pubertad vampirica acercarse y no tener más opción que escoger morir antes que su hermano.
Alejea también leyó que con la sangre de otro Elite él podría soportar tres meses y otro vampiro normal quizás dos, mientras más fuerte sea la sangre más nutrientes podría almacenar su cuerpo tras probarla, ella sólo estaba entre ese tipo de sangre que le ayudaría por un mes pero tras conocer todo aquello no podía solo apartar la mirada, por más que se hubiese jurado olvidarlo.
¿Sabría Miiko que Nevra por naturaleza podría borrar mentes y controlar personas? Probablemente, por algo era el aclamado líder del secreto escuadrón de asesinato.
Alejea lo vio marcharse en cámara lenta ¿debía ayudarlo esa noche? La verdad no estaba segura de sí él la aceptaría tan fácilmente.
Ykhar por otro lado estaba nerviosa, pero no era porque pensara que su cita podría ser productiva, estaba nerviosa porque en realidad deseaba escapar de su cita y encontrarse a Valkyon de camino al bosque, a punto de llegar, últimamente sus fantasías se hacían más frecuentes, ser la primera en hallarlo, darle la bienvenida y que mágicamente él la observara con otros ojos, eso resultaría ideal, pero no podía ser tan ingenua aunque él regresara solo le dedicaría su más monótono gesto. ¿Por qué debía ser así? ¿Había algo con ella? ¿No era tan bonita? Definitivamente no era eso, muchas veces había sido tomada en cuenta por su contextura y sus orejas como una chica agradable a la vista, no se arreglaba mucho teniendo en cuenta que Valkyon prefería las cosas al natural la gran mayoría de veces ¿entonces que era? Karenn lo había dicho, uno no se enamoraba de cualquier persona, aun así quería creer que sus sentimientos eran tan fuertes que llegarían a él de alguna forma, deseaba creer en la justicia.
Termino por quitarse el apretado pantalón para cambiarlo por una falda pastel con estampado de flores grandes, un top y una blusa semi-transparente. En el fondo sabía que nada era tan fácil, y al menos Debía intentar ver otra gente, se lo debía a sí misma, se colocó sus botas e imagino ir a ver a Valkyon para tratar de emular su sonrisa más natural, una vez pasado esto procuraría pasar a ver a floppy y probablemente se quedaría largas horas en su habitación. Se sentía muy tonta por hacer algo como eso, nada había cambiado con ella.
Fin del capítulo 10: Juntos
