Nosotros

Todo a su alrededor era pura oscuridad. Trató de mantener la calma, sabía lo que venía a continuación, pero un gemido de dolor se escapó de sus labios cuando unas manos apretaron su cuello en un agarre mortal. Intentó por todos los medios no sucumbir ante el miedo que aquel sueño representaba. Sintió unas leves sacudidas y a alguien llamándola, pero de repente unas garras se enterraron en su garganta obligándola a volver a la negrura absoluta.

-Muere maldita cosa - La voz de Hana se escuchó tan tenebrosa como la primera vez que la atacó por la espalda, cuando estaba por cumplir cinco años - Si no fuera por ti, ahora mismo estaría con mi compañero - El apretón se intensificó y dudaba un poco si era un sueño o de nuevo era una niña siendo asesinada por su propia madre - ¡Muere! ¡MUERE! ¡MUEEEEREEE!-

-¡Despierta! - Tomó una gran bocanada de aire cuando sus ojos se abrieron de repente -¡Te oí gritar! ¿Estas bien? - Trato de enfocar su vista y cuando lo hizo divisó un pequeño cuerpo sobre el suyo, unos ojos azules, que horrorosamente le resultaban muy familiares, la miraban con preocupación - ¿Mami? - Fue increíble cómo esa pequeña palabra calentó cada fibra de su cuerpo y todo sentimiento negativo desapareció -¿Tuviste una pesadilla?-Ella negó con la cabeza.

-Solo fue un mal recuerdo- Konohamaru no estuvo de acuerdo aquellos alaridos de dolor debían significar algo más eso-¿El señor Konohamaru no me cree? - Aquel tono solo era utilizado cuando su madre planeaba una tortura, sus instintos cobraron vida justo a tiempo para saltar de la cama, salió corriendo pero no llegó muy lejos ¡su mami era increíblemente rápida! De un momento para otro fue lanzado hacia la cama y en el siguiente instante estaba siendo atacado con muchas cosquillas - Debemos solucionar eso- Las carcajadas no se hicieron esperar-Me detendré solo si me dices: ¿Cuál es la palabra mágica?.

-¡Por favor mami!-Hinata supo que jamás podría negarle nada a ese pequeño cachorro, detuvo el repentino ataque de cosquillas y les dio la vuelta quedando ella debajo. Sus fosas nasales se dilataron ante el olor dulce que recogía del niño, sin querer evitarlo enterró su nariz en la mata de cabello castaño y todo su cuerpo entró en paz absoluta - Hueles muy rico mami - Una risa involuntaria salió de sus labios, nunca imaginó lo poderoso que resultaban los lazos que formaban algunas madres con sus hijos ¿Se sentiría un lazo de sangre más poderoso que esto? Lo dudaba, una inhalación profunda en la cabeza de su cachorro y ella se sentía lista para derribar gárgolas de un solo golpe si con eso conseguía defenderlo- Mami-

-¿Dime? - No era muy común que su pequeño se guardará una pregunta pues estaba en esa edad donde preguntaba hasta por los codos-

-¿Cuando sucederá?- odio el miedo involucrado en la última frase, si dependiera de ella eso jamás sucedería, pero no podía controlar los famosos llamados de la naturaleza, por mucho que quisiera-

-Pasará cuando tenga que pasar-El pequeño cuerpo se tenso, quizás Konohamaru esperaba que ella satisficiera sus deseos diciéndole que aquello nunca sucedería - hey, no debes temer nada, mamá nunca te dejará solo, estaré allí sosteniendo tu mano cuando pase-El castaño se relajo un poco, sin embargo el olor de su miedo aún estaba en el aire-

-¿Dolerá?-

-Cómo no tienes idea-

-¡MAMÁ! -

-Konohamaru - El niño se sentó sobre su estómago, sabía cuando el tono de voz implicaba una conversación cara a cara - Te lo he dicho mi niño, el dolor es parte constante de nuestra vida, somos Lycans y aunque tu y yo no pertenecemos a ninguna manada, eso no significa que la naturaleza se olvida de nosotros - el niño asintió - El cambio sucede en los machos jóvenes antes que en las hembras, no se puede evitar y no te mentiré diciendo que no dolerá porque si lo hará, es algo con lo que lidiar por el resto de nuestras longevas vidas-

-¿Como tu calor? - Sus mejillas se sonrojaron pero asintió - ¿Te dolió la primera vez que tu loba salió?

-Como si cada uno de mis huesos se rompieran , ¿Pero sabes? - añadió rápidamente antes de que comenzará a temblar otra vez - Hoy me alegro que lo haya hecho, antes nos nos soportabamos porque le reprochaba diariamente por permitirme vivir, no tenía ningún motivo para hacerlo-

-¿Y ahora?

-Ahora estás tú en conmigo y no me alcanzará nunca para pagarle por salvarme la vida, tu eres mi mundo entero, todo lo que he sido, soy y seré se resume en ti- El niño empezó a llorar y ella sabía el motivo, ellos eran iguales - Venga, venga que los machos no lloran-

-S-Solo en los brazos de mamá - Ella lo apretó contra su pecho - Tu eres mi mamá.

-Lo soy-su voz se crispó al final- Soy tu mamá.


Vivir con los humanos era relativamente sencillo. Luego de llegar a la primera ciudad que conociò, se dedicó a obtener ingresos mendigando, no se sentía muy orgullosa pero al menos no había tenido que recurrir al robo como otros lobos solitarios que conocía. Después de un año logró reunir el dinero suficiente para alquilar un apartamento pequeño en un barrio pobre, 2 años después pudo ingresar a una escuela para validar sus estudios y 10 años después por fin pudo obtener un título profesional. Llevaba 6 años ejerciendo como abogada y hacía 1 que se había convertido en socia del pequeño buffet.

Ella y su pequeño cachorro vivían bien. Luego de encontrarlo, 3 años atrás, en un callejón comiendo basura no se había despegado de él más de unos días, solo cuando la maldita naturaleza llamaba. Èl se convirtió en el centro de su universo, era un niño maravilloso y por eso no podía apartar de su cabeza la horrible idea de que algún día el padre aparecería para arrebatarle su pequeño pedazo de cielo. Por la poca información que pudo sacarle aquel día, dedujo que fue abandonado por su madre biológica en un parque de diversiones cerca de donde lo hallò. No sabía quién era su padre y por lo tanto no podía asegurar, o negar, si ese lobo estuvo de acuerdo o, no, con el abandono de la criatura.

"No lo apartará de nuestro lado, es nuestro"

Sonrió ante la posesividad de su loba. Fue su parte animal quien lo aceptó como suyo inmediatamente después de tomarlo por primera vez en brazos. Ella tardó unos cuantos días más, principalmente porque jamás había formado un vínculo sentimental con nadie, ni siquiera con el hombre que su loba escogió como compañero.

-Un gilipollas total - murmuró entre dientes, estacionando su auto en cerca de la escuela- Espero que se te haya caído la polla -

Salió del vehículo, y se encaminó con paso apresurado al interior del edificio. Esa misma mañana, mientras trabajaba, recibió una llamada del instituto infantil de Tokio, escuela donde donde su pequeño estudiaba. Su instinto le decía que no eran muy buenas noticias. Últimamente konohamaru estaba pasando por una etapa difícil.

El cambio de piel se producía en un Lycan "normal" rondando los 12 años. Esto era lo que todo el mundo llamaba "natural". Si un niño crecía rodeado de la protección y constante atención de sus padres la transformación se llevaba a cabo de forma normal por el cambio hormonal de la pubertad. Por otro lado, estaban los Lycans como ellos, bastardos nacidos de la unión de dos cuerpos en pleno calor y no de dos compañeros.

Para su cultura ancestral, los compañeros era un lazo sagrado más valioso que los lazos de sangre. Muchas veces un Lycan macho prefería poner a su compañera por sobretodo, incluso sus propios hijos. Sin embargo, encontrar ese lazo era una algo difícil y pasar por un calor de acoplamiento en soledad era una verdadera tortura. Ella conocía ese dolor desde muy joven. Era por eso que la gran mayoría encontraba una pareja sexual para esos días. La pareja tenía sexo hasta que el ciclo termina y casi siempre terminaba allí la fugaz relación, sin acoplamientos accidentales ni lo más importante, bebés no deseados.

No obstante existían casos, raros, pero no imposibles en donde una hembra accidentalmente ovulaba durante los encuentros y el resultado eran los llamados bastardos. Criaturas que nadie quería ni protegía. Criaturas como ella y Konohamaru, resultados accidentales o errores, como fue llamada constantemente por todos los miembros de la manada a la cual perteneció.

Siendo joven su madre le reprochaba a cada hora lo desdichada que se sentía teniéndola a ella como producto de una noche de calor en donde su cuerpo la había "traicionado". Las agresiones pasaron de lo verbal a lo físico cuando Hana, en un viaje a una pequeña manada que se estaba estableciendo al norte de donde ellas vivían, encontró su compañero y éste la repudio por tener una niña con alguien más. Hana volcó toda su ira y frustración en ella, empezando por palmadas y golpes leves hasta el último ataque en donde trató de arrancarle la garganta. Aún recordaba la sensación de esas garras enterrándose en su carne.

Afortunadamente su fiel compañera apareció por primera vez para protegerla.

Después de eso su abuelo tomó la decisión de mandarla a la manada en donde su padre era el líder, tratando de protegerla de un futuro ataque. Los dos primeros meses estuvieron en constante calma y soledad pues a su padre poco o nada le importaba formar algún tipo de vínculo con ella, pero todo fue cuesta abajo cuando él encontró a la que sería su compañera de por vida. Esa perra no la repudió, pero si se encargo de hacer de todos y cada uno de sus días un infierno total.

-Buenos días, señora Hyuga- La voz de una mujer joven la sacó de sus pensamientos, se dio cuenta de que estaba caminando en automático cuando se topó con unos ojos verdes que no conocía muy bien- Soy Sakura Haruno la maestra de su hijo, el pequeño Konohamaru -

-Se el nombre de mi hijo, solo tengo uno-Los ojos de Sakura se abrieron sorprendidos ante la falta de modales de la recién llegada - ¿Que ha pasado? ¿Alguna pelea? -

-Algo asì- Hinata soltó un leve gruñido, no era culpa de nadie, Konohamaru estaba agresivo porque el cambio sucedería en un par de semanas, los bastardos cambiaban a mediado de lo años, como medida de protección - Uno de sus compañeros se quiso pasarse de listo quitándole parte de su lonchera y él lo mordió- Sakura recibió una mirada de incredulidad ¿Esperaba que su hijo se dejara robar la comida? - Se que el otro niño no actuó muy bien, pero Konohamaru no se detuvo allí, fue a por su cara y le araño -

- ¿En dónde está mi hijo ahora? - Rodeo a la mujer y reanudó su camino siguiendo el leve olor que aún persistía en el aire-

-¡O-Oiga, espere! - Sakura a duras penas podía seguirle el paso- El director la está esperando en su oficina, necesita ha-

-No es necesario - interrumpió apresurando su paso- Me lo llevo -

-¿A qué se refiere con eso? U-Usted no puede... -Detuvo su andar de repente tratando por todos los medios de no sacar las garras-

-Es MI HIJO-Tuvo que tragar saliva para que su voz no sonara rara-Si yo digo que se va conmigo, se va conmigo, ni tu ni tu director tienen autoridad para retenerlo donde yo no quiero que esté, soy abogada señora Haruno, se muy bien cuales son sus derechos- La humana abrió la boca pero ella no la dejó hablar - Mi hijo no tuvo la culpa, ni tú, ni el niño, quizás la culpa es de los padres que nunca le enseñaron a NO tocar la comida de otros, eso se llama robar y en la edad promedio en la que están, el niño y debería saber que hacer eso está prohibido - Reanudó su andar hasta llegar a un salón vacío. Konohamaru estaba allí, con la mirada gacha y el semblante triste. Aquello le partió el corazón.

-Mami - Ella se arrodilló para recibirlo con los brazos abiertos-No fue mi intención lastimarlo mami-

-Shhh... Lo sé pequeño -Odiaba el olor a miedo que desprendía su cuerpo. Su loba rasgo por salir y tuvo que enterrar su nariz en el pequeño cuello para tranquilizarla 'lo han asustado' - Nos iremos de aquí, te prometo que no tendrás que volver nunca más, se que no te gusta este lugar-Se levantó y lo instó para que se agarrarse con sus piernas de su cintura - Ni siquiera intente detenerme, profesora, porque le juro que se arrepentirá - Sin mediar palabra lo sacó de allí y quince minutos más tarde estaban sentados en una cafetería, comiendo pan dulce con chocolate - ¿y bien, me vas a decir cómo te sientes? -

-Agresivo - Que le respondiera tan rápido era una mala señal - Cuando trato de tomar mis papitas algo dentro de mí se revolvió y lo primero que hice fue morder su mano-Le dio un pequeño sorbo a su bebida- Pero no me pude detener mami, le salte encima y tuve unos deseos irresistibles de dañar su rostro...

-Es normal, no te preocupes por eso- Lo preocupante del asunto es que quizás no tuviera un par de semanas más sino un par de días- Nosotros no conocimos nada propio Konohamaru, nunca, es normal sentir un fuerte apego por lo que ahora poseemos; la comida, la ropa, las cosas y lo más importante; las personas -Después de eso no se dijeron nada más y ella lo agradeció. Necesitaba pensar en un buen lugar en donde su primer cambio pudiera ocurrir. Sabía de antemano que, cuando el momento de Konohamaru llegara, tendría que buscar un nuevo hogar para ambos, lejos de los humanos por supuesto.

Sus opciones eran muy limitadas, la ciudad quedó descartada y encontrar un lugar desolado en medio de la nada no era tan fácil como pensó, principalmente porque estos ya eran ocupados clandestinamente por pequeñas manadas de Lycans. No quería extraños cerca de ellos cuando el momento llegará. Resultaría más traumático de lo que ya era. Konohamaru necesitaba lo que todo cachorro; paz y tranquilidad.

Masajeo sus sienes cuando un calambre interno la recorrió. Ese era otro jodido tema que llevaba varios días ignorando. Su loba estaba entrando en un ciclo de calor muy extraño pero no desconocido. No era un calor normal, era un calor de apareamiento que sólo le ocurría cada diez años a las lobas que llevaban mucho tiempo lejos de su verdadero compañero "sólo que el nuestro es un verdadero hijo de puta". Insultar a Kushina era lo último que quería, sin embargo ese adjetivo era el menos degradante que utilizaba para referirse a ese ser. Otro calambre la recorrió tan fuerte que mordió su propia lengua sin querer.

-Mierda- Konohamaru la miró desconcertado - No pasa nada-

Joder, la primera vez que ocurrió logró sobrevivir por poco y, siendo sinceros, dudaba que pudiera lograrlo una segunda vez. Era como ser Derretida por dentro de forma lenta y constante durante dos semanas.

"Vaya mierda de compañero escogiste"

En el fondo, bien en lo más profundo de su ser, sabía cuál era la opción correcta. Podía tratar de ignorarlo por mucho durante una semana más, sin embargo lo de Konohamaru era una bomba de tiempo. Tenía dos problemas y todo indicaba que la solución era la misma: Volver al mierdero de donde salió. De solo imaginarlo todos sus miedos se hicieron presentes. De nuevo dependería de ese animal para sobrevivir. Otra vez estaría rodeada del desprecio de su propia manada. Trató de buscar otra forma, pero el leve cambio en el olor de konohamaru le indicó que no ya no tenía tiempo. Era eso o eso.

Tendría que llamar a Hiashi esa misma tarde. Hacía casi veinte años que no hablaban, pero èl no tenía derecho de estar enojado ¿Verdad?, como fuera; le suplicaria un lugar bien alejado de la manada en donde hospedarse por lo menos unos meses o hasta que el niño tuviera un mínimo control sobre su lobo. Nadie se atrevería a mirarlos por encima del hombro porque ella se encargaría de patearles el trasero. Con respecto a su calor, una vez allí, llamaría a Naruto, lo follaria y luego lo alejaría de ella para siempre o por los siguientes diez años. Dudaba que un cabrón frío como él hubiese encontrado una compañera o algo parecido, de lo contrario ella no estaría pasando por eso. Su lazo se habría roto de ser así.

Con un plan ya trazado sobre la mesa miró a su pequeño.

-Nos iremos- Èl la miró sin entender -

-¿A dónde? -

-A casa-Escupió la última palabra como si quemara. Aquella nunca seria su casa. Ese lugar solo era el infierno- Andando-


Hiashi miraba todo el esplendor del lago buscando un poco de paz, tal cual como su padre le enseñó. Sin embargo, sabía que era un intento en vano pues esa paz que tanto anhelaba se había marchado 20 años atrás sin siquiera decir adiós.

Dos meses atrás la esperanza de volver a ver esos ojos tan claros como la luna se renovaron cuando Naruto prometió hacer hasta lo imposible por rastrearla pues al menos ahora tenían un indicio de lo que pudo haber sido de su paradero. No obstante, un par de horas atrás, recibió una llamada del mismo, comunicando que toda la información recolectada lo llevaban a un callejón sin salida.

De lo poco que sabían era que originalmente ella se había quedado por lo menos una semana más por los alrededores, seguramente esperando ser encontrada. Nada màs lejos de la realidad pues èl no inició su búsqueda sino hasta tres semanas después de la última vez que la vieron, a petición de su compañera porque ella le convenció que Hinata aparecería después de terminar de lamerse sus heridas. Ella no lo hizo, no volvio jamas.

Luego averiguaron que fue vista por unos humanos cerca de una carretera, muchos kilómetros al norte de su manada. Siguieron su recorrido hasta la capital del país, pero, dicho por las propias palabras del rubio, a partir de allì fue como si la tierra se la hubiera comido.

Esas palabras lo dejaron en la miseria absoluta.

Èl nunca considero a su hija mayor como un error. Cuando Hana lo contactó, un mes después de su encuentro para decirle que lo odiaba por haberla dejado preñada, se sintió extrañamente feliz ¡Iba a tener un cachorro! El sueño de todo macho solitario se estaba haciendo realidad frente a sus narices ¡Una familia! Por eso le rogó que le diera la criatura en cuanto naciese pero ella, siendo una perra vengativa por naturaleza, le negó cualquier tipo de contacto. Se sintio devastado por eso. Los años pasaron y su sorpresa fue mayor luego de recibir una llamada del padre de Hana advirtiéndole que lo mejor era que èl tuviese a su hija a partir de ese dìa. Cinco horas después y como si fuera un paquete llego su pequeña.

Quería abrazarla y grabar en su cerebro aquel aroma para siempre. No lo hizo porque pensó que ella necesitaría un tiempo a solas para adaptarse a los cambios. Cuando estaba a punto de iniciar un vínculo de la nada llegó su verdadera compañera; una joven loba de una manada lejana que "se había perdido" por los alrededores. En un principio creyó que lo repudiaria; nunca nadie aceptaba a alguien con un "bastardo" a cuestas. Ella lo aceptó y supuestamente también a su hija; jurandole que sería la madre que nunca tuvo. Èl se hizo a un lado y solo sospecho lo que pasaba el dìa que desapareció.

Pasaron los meses y la esperanza fue reemplazada por la angustia. Diariamente se repetían los posibles escenarios en donde su hija podría salir lastimada. Podía caer en manos de un clan enemigo o en el peor de los casos unos de esos clanes en donde usaban a las hembras como criadoras. Jamás se le pasó por la mente que ella pudiera estar con los humanos.

-Padre- La voz de Hanabi, su segunda hija, lo trajo de regreso a la realidad- Te necesitamos en casa-

-¿Porque?-

-Mamà esta histérica- Un bufido salió de sus labios- Hace unos minutos sonó el antiguo telefono que aun guardas en el ático-

-Eso no es posible-

-Lo es padre- Hiashi giro- Se que ese teléfono significaba el ataque o avistamientos de chupasangres por los alrededores, pero eso fue hace casi medio siglo y la última llamada fue hace treinta años-

-Deja el misterio-

-N-No era un ataque, era una mujer- La oyó tragar saliva- Se identificó como Hinata Otsutsuki y está pidiendo hablar contigo- La sangre abandonó su rostro tras esas palabras ¿Era posible? ¿Acaso ella…? - No le creí y pensé que era una broma de mal gusto, mamà subió e inmediatamente reconoció su voz, se puso algo loca y me suplico que te llevará-

Mantuvo la calma hasta que dio tres pasos, luego de eso se transformó y corrió hasta la entrada de su casa en donde era esperado por una compañera al borde del colapso, intentó acercarse pero él la rechazó.

-M-Mi amor y-yo-

- No me toques- Subió las escaleras de dos en dos. Cuando llegó al final sus piernas temblaban como gelatina. Divisó el antiguo telefono rojo y con manos temblorosas lo llevó hasta su oído.

-¡Pasame a tu maldito compañero! - Temió sufrir un ataque cardíaco, aunque eso era imposible- ¡Oye! ¡Te estoy diciendo que soy yo, pasame a tu compañero! ¡Ponlo en el maldito telefono!

-¿H-Hinata?-

-¿Papà?-

Definitivamente los milagros existían.


Y bueno, aca el segundo capítulo. Como dije ando full inspiración con esta historia. Muchas gracias a todos los que le dieron follow y la agregaron a favoritos. Los amo muchisimo.

En este segundo capítulo he tratado de aclarar como va mi mundo supernatural. Por si no quedo claro Konohamaru no es hijo biológico de Hinata, ella lo encontró en un callejón y lo recogió como un perrito abandonado.

Ella y Naruto si han practicado el delicioso, pero mas adelante voy a explicar porque no terminaron juntos. Spoiler: SI…. fue culpa de Naruto. Y narrare como lo hicieron por supuesto 7u7

Acá todo lo que sufrió nuestra protagonista no fue culpa del rubio pero el si fue el detonante de su huida. Como trate de explicar, en mi mundo, son discriminados aquellos lobos que nacieron por accidente, osea que son el producto de una noche de calor ¿Porque? Mas adelante lo dire detalladamente. Spoiler: No… No fue culpa de Naruto.

Como los amo mucho quiero que piensen un personaje femenino de Naruto que odien con todo su ser y me lo dejen en los comentarios, ese será el nombre de la otra persona que le volvió caca la vida a Hinata. Spolier: No… No puede ser Naruto... alv… mentiras... No tendra un final feliz. No quiero poner a Shion pero bueno eso lo dejo a decisión de ustedes.

Otra aclaración es que si, Naruto sufre de impotencia osea no se le para ni tomando viagra, nah mentira. Lo que pasa es que dejo de sentir deseo sexual cuando su compañera se fue.


Ahora si, se viene, se viene…

ZONA VIP DE COMENTARIOS SEXYS 7U7

Jade: Este capítulo te lo dedico a ti exclusivamente, gracias por ser el primer comentario. Pues si, Naruto sufrirá porque como vimos hoy, ella solo quiere su cuerpo. Spoiler: Tal como èl lo hizo en el pasado. Se que la historia es algo triste, pero se pondrá peor cuando muestre flash back de cómo vivió su infancia. Quizás Naruto tenga que volverse primero digno de ella, porque la verdad es que no tengo pensado involucrar un tercero, o tal vez si… No… definitivamente no… o tal vez sí… ¡No!... o si...

Akime Maxwell c: Muchas gracias por comentar. ¡Aca esta la continuacion! Espero poner llenar tus expectativas.

Blue-Azul-Acero c: Muchas gracias por comentar. Claro que sufrirá, de la misma forma que como ella sufrió en el pasado ¡y más! Gracias por agregarla a tus favoritos me haces muy feliz.

Hakudoshigle: Muchas gracias por comentar. Por supuesto que todos van a pagar y bien caro, la venganza es un plato que se sirve frío y digamos que ella lo sabe muy bien.

Xerxes: Muchas Gracias por comentar. ¡Claro que si! Las perspectivas del rubio serán tan tristes que tengo un poco de miedo de escribirlas. Èl sufrirá mucho pero sera el pago de deberá pagar por lo que hizo. Y digamos que lo del problema en su mini-Naruto se debe a que èl ya había perdido toda la esperanza de encontrarla y por estar separados durante muchos años pues su libido dejo de funcionar, principalmente porque su parte Lycan también lo culpa de la partida. Digamos que al hallar una pista de su partida, la esperanza se renovó, por lo tanto su libido volvió a full, pero no funcionara sino es con ella. Así que nada de cushi cushi para èl con ninguna otra.

Paz: Muchas Gracias por comentar. ¡Ouch! Todo el mundo quiere matar a mi Naruto. Mira que a mi tambien me costo mucho escribir sobre su vida, principalmente porque es muy trágica. Bueno si, digamos que èl dio mucho por sentado, asi que despues de que ella se marchó fue que se dio cuenta que realmente era su otra mitad. Pero la mayoría no valoramos hasta que perdemos algo. Claro que sufrirá, pero terminan juntos uwu…. ¿O no?

Guest: Muchas gracias por comentar. Me hace muy feliz que te haya encantado. Aca esta la continuacion. Espero no decepcionarte.


Y ya esta… Muchas gracias por leer y especialmente comentar, eso me anima mucho y me hace pensar que aun tengo el toque.

¿Como decía el dicho? Así…

A favor de una campaña de bla... bla... bla…

Porque leer y no comentar es como tocarme una teta y meterme la po***

¿Así no era?

¡No interesa!

Déjenme su opinión… con un SEXY review

I'will back ... soon

:v