Antes que nada, dos cosas de SUMA IMPORTANCIA.
La primera: Este capitulo fue escrito en conjunto Con Regina Alba Blosson, sin ella no hubiera podido terminarlo, no sabía ni como iniciar. Te amo por eso amiga uwu. Si gustan, pasen por su perfil y lean sus historias, son muy chulas.
PD. No esta demás decir que te lo dedico uwu.
La segunda: El lemon está basado en una escena de un libro llamado Redson, perteneciente a la saga VLG (vampiros, lobos y gárgolas) de la diosa escritora de libros eróticos Laurann Dohner (la mismísima creadora del mundo de las nuevas especies). Si notan similitudes es por esto, no intento plagiarlo ni nada, solo me base en el.
ADVERTENCIA: SI EL GUEST QUE DIJO NO GUSTARLE EL LEMON ESTA LEYENDO ESTO, CREO QUE DEBERIA SALTARSE HASTA LA MITAD DEL EPISODIO. Sino esta leyendo pues olviden esta advertencia.
Ahora sí. Sin más dilatación que empiece el espectáculo.
Antinatural
Naruto estaba allí, de pie, mirándola como si fuese una presa a la que devorar, sin embargo y en un parpadear, la sorprendió agarrándola de las caderas. Ella agarró sus brazos para tener algo a lo que aferrarse y mantener el equilibrio, pero él la giró mientras la levantaba de sus pies. El azulejo roto le rasguño la espalda cuando la inmovilizó contra la pared del baño. El olor de su sangre solo pareció avivar el fuego que lo consumía pues su sintió el palpitar de su miembro atrapado entre sus estómagos. Trago saliva, ambas garras se deslizaron y en ese instante supo que su lado más salvaje había tomado el control. El rubio se apodero de sus labios en un beso desesperado, ambas lenguas se enredaron y gimió sonoramente al reconocer una vez mas ese sabor tan familiar.
La sorprendió de nueva cuenta cuando retrocedió un paso y se dejó caer de rodillas. Él usó sus grandes manos para apretar sus caderas y luego bajó la cabeza, mirando fijamente la parte superior de sus caderas. Él presionó su cara allí, y ella jadeó, sin esperar eso. Enterró su nariz justo donde estaba su clítoris, frotándolo a directamente. Teniendo cuidado de sus garras, enredo sus dedos en la cabellera dorada, arqueando su espalda por el repentino golpe de placer.
-Eres tan ardiente, nena. Puedo oler toda tu necesidad -Él movió su cabeza, continuando atormentándola con ese leve roce de su nariz. Hinata cerró los ojos. El deseo la atravesó como nunca antes. Tuvo que cerrar sus rodillas para evitar caer al suelo. Naruto gruñó, creando vibraciones. Hinata gimió y se acercó ciegamente, posando las manos en los hombros. Le dio un fuerte apretón y él tuvo el descaro de parar- ¿Quieres que me detenga? – Dijo con molestia-
-Yo… - Ella lo quería tanto que dolía. ¿Era mucho pedir que la follara rápido, sin hablar y sin hacer preguntas? Nunca había sucedido antes con tanta intensidad; a tal grado de querer matarlo solo por detenerse dejándola en el limbo del placer. Naruto Levantó la cabeza y sus ojos estaban rojos. Ella no apartó la mirada, esos ojos eran considerados una anomalía entre los suyos, pero ella sabía que solo aparecían en dos situaciones. Él solo estaba encendido, también
-Esto debía suceder entre nosotros, Hina. No digas que no - Dijo con voz ronca - Déjame, nena-
Hinata asintió lentamente, negarlo solo alargaría su dolor. Naruto sonrió al tener luz verde, ella seguro esperaba la tomara en la cama, como siempre, pero él tenía otras ideas; simplemente enganchó una de sus rodillas con su mano y la levantó, colocándola sobre su hombro. Hinata se quedó sin aliento cuando volvió a enterrar la cara. Su cálida boca se metió dentro y él usó su lengua contra su clítoris.
Hinata enterró ambas garras en su cabello. No quería lastimarlo, pero un poco de sangre en un apareamiento tan desesperado, era inevitable. Los gemidos brotaron de ella cuando Naruto lamió y chupó el sensible manojo de nervios. Él gruñó, agregando las vibraciones nuevamente. Naruto nunca la había saboreado ahí; era demasiado intenso, y él no se contuvo. Hinata se mordió el labio, intentando amortiguar algunos de los sonidos que hacía, el niño estaba a unas cuantas habitaciones y no estaba segura de que la casa estuviera aislada del ruido. Su vientre se apretó y comenzó a mover las caderas, incapaz de mantenerse quieta. Naruto agarró su culo, sus dedos se clavaron en su piel para mantenerla en su lugar.
- ¡No puedo soportarlo! - Gruño agarrándole el cabello, tratando de quitárselo. Él le devolvió el gruñido y se puso más rudo, su lengua moviéndose más rápido. Hinata echó la cabeza hacia atrás contra el azulejo y cerró los ojos otra vez. El éxtasis la atravesó y ella olvidó cómo respirar. La pierna en la que estaba parada se habría derrumbado, excepto que Naruto la mantuvo pegada a la pared con su cuerpo. Él sacudió su boca mientras ella montaba el clímax.
Hinata se dio cuenta de que Naruto estaba soltando su trasero y deslizando sus palmas hacia arriba. De repente movió su hombro, forzando su pierna a caer. Ella cayó hacia adelante, desequilibrada. Naruto se levantó, levantándola de sus pies. Hinata se encontró sobre su hombro. Naruto caminó hacia el dormitorio más alejado de Konohamaru, abrió la puerta y cayó de rodillas. El colchón amortiguó su caída cuando se inclinó hacia adelante, arrojándola suavemente sobre la cama. Ella abrió los ojos, mirándolo.
-Eres tan hermosa -Hinata odio la forma en que su voz áspera la hizo encender. Aunque no quería admitirlo aquello la hacía sentir deseable. Naruto se dejó caer sobre ella, usando sus brazos para sujetar su parte superior del cuerpo para evitar que la aplastara con su peso. Bajó hasta que sus pechos se tocaron, mirándola profundamente a los ojos. -Seré gentil- Fue un recordatorio de cuan inflamado estaba su canal, él tuvo que sentirlo cuando la lamio- Di que sí, que me deseas tanto como yo- Era más una demanda que una solicitud, pero a Hinata no le importaba. A estas alturas el daño ya estaba hecho y no había marcha atrás. Ella no quería pararlo, es más, lo mataría si se detenía. No obstante, apretó sus labios, y no dejo que ningún sonido saliera de su garganta. -
Ella separó las piernas más y las levantó, envolviendo sus muslos alrededor de sus caderas. Naruto interpretó aquel gesto como una aceptación, le dolió que no le respondiera, pero eso no lo detuvo, nada podría hacerlo, cambió su posición un poco. Hinata sintió la punta ancha de su pene empujar contra su coño. Ella se calmó, conteniendo la respiración. Él siguió mirándola, sin apartar la mirada. A ella no le gustó eso ni lo que le hacía sentir, rompió el contacto intimo mirando hacia el techo de la cabaña.
Naruto sintió un nudo formarse en su garganta, le dolía que ella solo quisiera el contacto de su cuerpo. ¡No importa! Grito su subconsciente, no obstante, tenía la sensación de que todo terminaría muy mal.
Lentamente presionó contra ella, y noto que nunca antes había estado tan húmeda, su cuerpo más que preparado para aceptar a Naruto. Su polla se sintió grande cuando comenzó a entra. Podía sentir su cuerpo estirándose para aceptar el grosor de su circunferencia. Ella se mordió el labio y se agarró de sus hombros, la necesidad de darle una mordida se hizo presente y apretó la mandíbula hasta hacerse daño. "Podrás joder mi cuerpo, pero jamás serás mi compañero"
-Malditamente estrecha Hinata, voy a marcar hasta el último rincón de tu cuerpo -
Fue una muy mala idea tener sexo con Naruto, sin embargo, ella levantó sus piernas un poco. Agarrándolo más fuerte para animarlo a seguir. Naruto se hundió más profundamente y se sintió increíble. No había dolor ni incomodidad, como creyó en el inicio. Solo dolía por más, deseándolo a todo dar. Él bajó la boca, pero no fue a por sus labios, inclinó ligeramente la cabeza y ella cerró los ojos. Él la besó en el cuello. Un escalofrío recorrió su espina dorsal, del tipo malo, cuando sintió colmillos acariciar suavemente su piel. Le gruño en advertencia e intento desenredar sus cuerpos. Naruto capto el mensaje de inmediato porque ahora si unió sus labios en un beso igual de desesperado al primero.
Odio saber que nunca se había sentido tan cercana a una persona como lo hizo en ese momento. Él estaba a su alrededor, encima de ella, inmovilizándola debajo de él. Sus cuerpos estaban íntimamente unidos. Él se congeló nuevamente cuando ella estaba bastante segura de que su polla estaba completamente dentro de ella, increíblemente duro. Otro gruñido retumbó de él, y le gustó la forma en que su pecho vibraba contra el suyo... sus labios también.
-Oh, joder- gimió. Ella abrió los ojos y apretó sus muslos, incitándolo a que continuara. -Te sientes muy bien- Hizo una pausa, luego lamió su piel; otro gruñido de advertencia broto de su garganta-Sabes tan bien. Hueles tan malditamente bien... Sera un infierno no morderte-Ella lo comprendía. También olía bien, y el sexo se sentía mejor que antes. Ella deslizó una mano por su espalda, rasguñándolo ligeramente. Sus colmillos le mordisquearon la garganta en respuesta. Él no rompió la piel, como dijo, pero se sintió increíble. Su cuerpo entero respondió y ella se sacudió debajo de él, queriendo que se moviera. Él movió sus caderas, alejándose un poco. Se sentía increíble, pero le dolía. El deseo de sexo nunca había sido tan fuerte, ni siquiera la primera vez que follaron en, curiosamente, el mismo sitio en el que estaban ahora-
- ¡Mierda! - No estaba segura de lo que necesitaba, pero esperaba que él lo supiera. Era la primera vez que satisfacía la necesidad de aquel mítico calor de reproducción. Hacia diez años ella se encontraba encerrada en su pequeña habitación, delirando en su propia miseria-
- ¿Quieres que pare? - Sonaba como si no pudiera hacerlo de todas formas, no respondió, no quería que él supiera cuanto lo necesitaba, solo pego elevo sus caderas en una súplica silenciosa-No quiero hacerte daño-
-Mira pedazo de basura, si te detienes ahora yo…- Él condujo de regreso, no tan suavemente. Hinata gritó cuando el éxtasis sacudió todo su cuerpo con oleada de pasión. Naruto gruñó y agachó la cabeza, mordisqueando besos en la parte superior de su hombro donde terminaba su cuello. Él extendió sus piernas un poco más, inmovilizándola con más fuerza sobre la cama. Sus garras se clavaron en él, haciéndole sangre. Luego empujó rápido y profundo, golpeando dentro y fuera de ella. Hinata gritó y apretó sus ojos cerrados. Ella solo podía aferrarse a él.
Él la follaba demasiado rápido para que ella intentara encontrar su ritmo. El mundo desapareció. Solo estaban ellos y el placer que fluía. El sudor resbalaba por sus cuerpos y sus pezones frotando contra su pecho solo amplificaban las crudas sensaciones que inundaban sus sentidos. Creció hasta que ella no pudo pensar. Su cuerpo se tensó, cada músculo parecía tener espasmos. El clímax golpeó y ella gritó. Naruto apartó la boca de su cuello y gruñó de nuevo, justo contra su oreja. Aquello apenas se registro en su mente, lo que sí pudo sentir la primera ráfaga de calor inundando su canal. Intento por todos los medios separarse de él, pero lo único que consiguió fue que Naruto empujara mas adentro de si, bombeando su semen al ritmo de sus caderas.
Naruto estaba en el cielo rodeado por el interior de su hembra. Jamás creyó experimentar algo así de nuevo. Seis meses atrás pensó en que tal vez quitarse la vida era lo mejor, su existencia no valía nada, pero ahora, con Hinata debajo de él, con su polla enterrada en lo mas profundo de su cuerpo, sabía que el paraíso existía y que quizás, solo quizás, todos estos veinte años de tortura autoimpuesta le sirvieron al destino como forma de pago por todas las cosas que no hizo en el pasado. No obstante, el destino es una ruleta rusa. En un parpadeo, luego de que salir de la neblina sexual en la que estaba sumergido, se dio cuenta de algo; el calor femenino abruptamente había desaparecido.
Parpadeando confuso veía como Hinata temblaba. Sus labios estaban fuertemente cerrados hasta el punto de volverse pálidos. Su mirada era de puro odio. Solo entonces la comprensión cayó como un rayo en su cabeza.
- ¡FUERA! ¡Ya has echo tu parte, ahora sal!
-¡joder! -Aun con todo y erección se levantó, abandonando el refugio femenino, furioso consigo mismo por no tener el suficiente autocontrol en algo tan importante-
La loba de Hinata se rasgo por salir y tomar el control de la situación, necesitaba tenerlo adentro una vez más, sin embargo, Hinata se hizo cargo. La lógica le gano a sus necesidades fisiológicas, como tuvo que ser desde un comienzo. Por otro lado, el lobo dentro de Naruto por algún extraño motivo estaba mortalmente en silencio.
- ¡No te necesito! ¡lo único que necesitaba de ti ya lo he obtenido! ¡Ahora largo! Necesito sacar tu olor antes de que mi hijo despierte –
Naruto pensó que sus oídos se habían atrofiado, incluso estaba barajando la posibilidad que era una pesadilla post orgásmica, sólo eso, un horrible y doloroso momento onírico creado por su subconsciente como castigo por las penurias que hizo pasar a su compañera.
-Estoy soñando... Es una pesadilla -Murmuro, perdiendo levemente su dureza, hasta que Hinata, sin meditar palabra, se levanto e ingreso a la ducha otra vez. El sonido del agua corriendo lo trajo a la realidad- Se está duchando, está lavándose mi olor – Pasaron unos minutos hasta que ella salió otra vez; ya vestida con una ropa que no había visto. Una inhalación profunda hizo trizas sus esperanzas, ella no quería nada de él-
- dije que te largaras ¿Estas sordo? - El tono indiferente fue una bofetada, Hinata ya no lo necesitaba- La salida esta a la derecha, te llamare cuando el dolor se vuelva insoportable, por ahora no requiero de tu polla- Aunque sus palabras destilaban calma por dentro era un manojo total de emociones. No quería que él supiera que tanto la había afectado su reciente unión, solo necesitaba urgente poner distancia, lo más lejos de esa Bestia que aún la hacía sacudir los muros tan profunda y dolorosamente construidos estos veinte años.
Naruto no podía salir de su aturdimiento, parpadeaba intentando enfocar la silueta de su compañera que señalaba la salida.
-Te equivocas… nosotros…-
Fue bruscamente cortado por una risa un poco histérica y maliciosa.
- ¿Que...? -susurro tan bajo que si no fuera por sus sensibles oídos no lo hubiera captado - ¿Ahora si me marcaras como tu compañera? ¿Por fin soy digna de caminar a tu lado? ¿Ahora si puedo sentirme protegida y amada por mi alma gemela?... -Hizo una pausa, regulando su respiración- Tuvieron que pasar veinte años y que esa puta casi me matara para que tu te dieras cuenta ¿De qué? ¿De que podríamos estar juntos y enfrentar a todo el mundo si quisiéramos? No Naruto… - El nombrado trago saliva, sentía que era el fin- Yo ya no te necesito a mi lado… veinte años atrás, tal vez, ahora es demasiado tarde, pero ¿sabes? La naturaleza es una perra, porque al fin cuando conseguí la familia que siempre soñé, me obliga a regresar a el hueco de donde salí ¿Una putada, no crees? No importa, porque tomare lo que quiera de ti, y cuando me aburra, mi hijo y yo volveremos a casa-
- ¡Él no es tu…! – Plasfff, la bofetada no la vio venir, dio unos pasos hacia atrás, sintiendo como su boca se llenaba de sangre – Golpéame lo que quieras nena, eso no cambiara la realidad. Ese mocoso no es tuyo- Escupió al piso – Por el contrario, ahora mismo podrías estar llevando una camada de los míos- Sonrió de medio lado- Debes emparejarte conmigo, no serás capaz de hacer esto sola- Naruto creyó ir demasiado lejos, ella retrocedió como si sus palabras la hubieran herido, no obstante, y de la nada, empezó a reír tal si le acabara de contar la cosa mas graciosa del mundo.
-¿Es-Es enserio?- Soltó un par de carcajadas más- Puedo hacerlo sola Naruto, siempre he hecho todo yo sola- Se acerco hasta que quedo a unos escasos centímetros de él – Yo sola descubrí como reparar mis huesos luego de una golpiza, yo sola aprendí a leer y a escribir, yo sola descubrí como regular mi sistema reproductor para no convertirme en una fabrica de cachorros, yo misma me abrí paso en un mundo tan hostil como el de los humanos, yo sola aprendí a comunicarme con mi loba, yo sola he criado a mi hijo, porque aunque no tuve la dicha de cargarlo en mi vientre, eso no es impedimento para amarlo- Se llevo una mano al estómago– Si luego de este desafortunado encuentro tu semilla ha conseguido echar raíz en mí, no importa ¡lo voy a hacer yo sola! Sera mi hijo, no tuyo ni nuestro, MIO- El rubio hizo una mueca que no supo describir-
-Eso es…-
- ¿Antinatural? - Completo por él – Por si no lo has notado, querido, todo en mi lo es. Según muchos yo tendría que estar muerta-
-No me importa nada de esa mierda que estas soltado- Le tomo de los hombros, sacudiéndola levemente- ¡Si vas a tener a mis cachorros, necesitas protección! ¡No voy a permitir que mis hijos crezcan sin mí! - Se soltó bruscamente-
- Las humanas lo hacen solas todo el tiempo, solos los Lycans creen que es primordial la presencia de un macho-
-No eres una humana-
-No, pero hacerlo de la forma humana es lo que me ha mantenido cuerda todos estos años- La voz calmada que utilizo le dio a entender que no daría su brazo a torcer- Además, no estoy sola, Konohamaru estará conmigo, es un gran niño y estoy segura de que aceptara a sus hermanos una vez sepa que tú no estás en la ecuación- Se sintió mareado luego de esa ultima frase-
-Tu no puedes… No es…-
-No tienes ningún derecho de decirme que puedo o no hacer- Naruto creyó que lo iba a abofetear, pero su mano fue a parar por detrás de su cuello, hizo una leve presión para que el la mirara directamente- Perdiste ese derecho en el momento en que permitiste que Hokuto me retara y desgarrara en medio de toda esa gente que me desprecio desde que era una niña solo por no nacer en una jodida pareja destinada-Lo soltó y le dio la espalda- Es un lazo irrompible, dicen, pero ten por seguro que mostrare que están equivocados- Camino hasta llegar a la puerta- Te llamare cuando necesite de tu polla otra vez… mientras tanto mantente alejado de este lugar, no permitiré que perturbes la paz Konohamaru con tu presencia- Sin decir una palabra más, abandono la estancia con un leve portazo, dejando a un rubio atrás con el alma rota en miles de pedazos-
Hinata dormitaba al lado de Konohamaru, tal como Naruto dijo, el niño dormía profundamente en la habitación que él mismo escogió durante la tarde. Los recuerdos de lo sucedido solo un par de horas atrás aun quemaban en su piel. Su loba chillaba y rasgaba por salir, lo único que la mantenía a raya era que el fuerte olor del niño camuflaba totalmente la fragancia del rubio que, con el pasar de las horas, permanecía muy sutilmente en el aire.
"Déjame ir tras él"
Tuvo que acariciar el cabello castaño para evitar que cualquiera parte de su lado salvaje tomara el control. Podría engañar a todo el mundo, sin embargo, muy en el fondo de su alma, allá donde nadie nunca ha podido entrar, quería hacerle caso y salir corriendo detrás de él. Esa parte masoquista tenia deseos de salir detrás de aquel ser que el destino, en un ataque psicótico, le designo como su alma gemela.
-No puedo hacerlo- Se giro hasta quedar de medio lado y solo entonces una lagrima solitaria se resbalo por su mejilla. La limpio frotándose la zona hasta que quedo roja y maltratada. No debía mostrar debilidad, ni siquiera estando sola- Debes ser fuerte, no dejes que tu lado salvaje tome el mando-
"Déjame ir, Déjame amarlo, Déjame estar a su lado"
Tapo sus oídos, lo último que deseaba era oír los quejidos y lloriqueos de su loba por lo que quedaba de la madrugada; sentía que, si no hacía algo ahora, pronto tendría una fuerte jaqueca.
"Déjame salir, quiero que me abrace, déjame ir, déjame, déjame, ¡déjame!"
-¡BASTA!- Grito y Konohamaru se removió incómodo. Maldijo en voz baja conteniendo la respiración. Cuando se aseguró de que estuviese profundamente dormido lleno de aire sus pulmones otra vez- Jodida loba, no iras detrás de él- Otro lloriqueo- Él vendrá a ti, solo cuando yo lo necesite de nuevo. Por ahora el dolor no está-
"Tu no lo entiendes, ¡lo necesito ahora!"
-¿Has pensado en Konohamaru? Necesita paz, tranquilidad, no tener a un macho descontrolado que quiere joder a su mamá cada dos por tres-
El recordatorio del niño tuvo el efecto deseado. El llanto y las quejas se detuvieron al fin. Cerro los ojos y justo cuando el sueño lentamente se la estaba llevando…
"¡DEJAME IR!"
Espabilo antes de que su rostro se desfigurara por completo. Sintió las encías inflamadas y no fue necesario ver sus manos para saber que ambas garras estaban afuera. Maldijo internamente y haciendo uso de todo el autocontrol que poseía, salió de la habitación y bajo las escaleras hasta la entrada principal, tomo desesperada el pomo de la puerta y solo cuando se aseguro de estar lo suficientemente alejada inicio una lucha interna por ver quien tomaba el control.
Fue algo muy intenso, sus músculos se inflamaban y regresaban a la normalidad a cada minuto. Sentía como sus huesos se rompían y regeneraban a una velocidad inigualable. No era consciente del tiempo trascurrido, el proceso fue muy arduo y agotador. Sus manos sangraban y sentía todo su cuerpo arder. La loba era un rival muy fuerte, poco a poco sentía como su conciencia se iba nublando hasta el punto de solo necesitar una cosa. Rugió fuertemente hasta que por fin pudo tomar el control, se puso a cuatro patas inhalando el suelo fresco en busca de una pista del paradero de su compañero. Dio un gran salto alejándose poco a poco de la cabaña, necesitaba ir con él ¡Ya! Su hedor aun permeancia fresco, no debía buscar mucho, solo correr un poco, solo un poco…
- ¿Mamá? - La tierna voz despejo la neblina de lujuria que había segado su mente. Giro su enorme cuerpo hasta quedar de frente a un pequeño cuerpecito que la miraba con cierto ¿temor? No, no, no, no podía permitir eso, cualquier ser en el universo podía temerle menos ese niño- ¿Te vas? ¿M-Me dejas solo? - Eso fue un baldado de agua fría para sus instintos - ¿M-Me abandonas? –
- ¡Claro que no! - Fue un alivio y una tortura a la vez, regresar a su forma humana- ¡Mamá nunca te abandonará! – A pesar de que todo su cuerpo dolía como el infierno, se las arreglo para correr hacia él, caer de rodillas y envolverlo tan fuerte como sus maltrechos brazos se lo permitían- ¿Cómo te sientes cariño? - Le beso ambas mejillas enterrándole la nariz en el cabello- ¿Te duele algo? ¿Tienes hambre? - Su corazón se rompió un poco al notar como las manitas trataban de alejarlo de ella-
- ¡No mami, soy peligroso, te voy a lastimar! – El niño miraba horrorizado el rastro de sangre que persistía en su cuerpo-
-Te equivocas cariño, esta sangre no es tu culpa- Dijo en tono suave, tranquilizándolo un poco-
- ¡Pero yo te vi, vi que estabas sangrando! ¡y ese hombre dijo que fui yo! – Bufo ante la mención de Naruto-
-Es verdad que te pusiste un poco loco anoche, pero todos nos ponemos un poco locos cuando cambiamos- Hizo una pausa y le revolvió la cabellera- También es cierto que estoy sangrando, pero eso es porque mi loba quería salir de caza- Mintió descaradamente, esperando que el niño aun no pudiera reconocer el aroma del engaño- Le dije que teníamos suficiente comida en la cabaña que el abuelo nos construyó, pero ella no lo creía así que tuvimos una discusión por ver quien tomaba el mando de la situación- El niño entrecerró la mirada analizándola detalladamente y ella contuvo la respiración-
"Créelo, por favor, créelo"
- ¿Y gano ella? - Solo entonces pudo respirar con normalidad-
-Si, justo salíamos de caza cuando nos interrumpiste- Rio nerviosamente- Es un animal testarudo en algunas ocasiones, principalmente si tu seguridad está en juego- Konohamaru asintió complacido por su explicación- Imagino que tienes hambre, ayúdame a entrar en la casa y te preparare unos huevos revueltos con tocino y chocolate caliente acompañado de wafles cubiertos de miel ¿Te parece? – Recibió como respuesta el sonido estomacal del menor-
- ¿Puedo tener el doble de todo eso que nombraste? –
- Por supuesto, solo dame un minuto, mi cuerpo aun no se recupera – Se desplomo boca abajo en un ruido sordo. Konohamaru se puso a su altura bastante angustiado – Estoy bien, solo no te muevas de aquí- El niño obedeció, seguidamente se sentó al lado de su cabeza e inicio con un lento masaje en su cuero cabelludo – Que bien se siente – Por primera vez desde que llegaron sintió paz y serenidad; su loba también estaba en calma pues a penas y si la sentía respirar, por lo visto el ataque de locura solo era algo momentáneo.
Pasaron unos minutos mas en silencio absoluto, solo se oía la naturaleza y el suave roce de las pequeñas falanges en su espesa cabellera. Si dependiera de ella, se quedarían allí por el resto del día, la compañía de su hijo era suficiente para calmar todas sus angustias-
"y las mías"
No obstante, el estómago del menor protesto otra vez. Haciendo acopio de todas sus fuerzas, se levantó, tomo la manita entre las suyas, y dio pasos vacilantes hasta la cabaña. Dolía mucho, literalmente su cuerpo se había roto varias veces en solo un par de horas, sus músculos se sentían tan inflamados que le sorprendía el hecho de que pudiese marchar como lo estaba haciendo. Konohamaru a su lado parecía estar bien, algo muy extraño teniendo en cuenta que el primer cambio era algo muy crudo. Eso la alarmo un poco, pero, quizás en los que eran como ellos las cosas sucedían de esa manera. Llamaría a Hiashi para confirmar, por ahora solo quería atender las necesidades básicas de su hijo.
Caminaron diez metros y se detuvo para verificar el perímetro, su visión no funcionaba bien, pero una figura cerca de la cabaña le puso los pelos de punta.
Hiwa llevaba cerca de veinte minutos sentada en las escaleras de entrada de la cabaña. Su padre le había advertido sobre mantenerse alejada de allí, pero su curiosidad era más grande que cualquier temor que le pudiese causar una posible reprimenda por parte del alfa. Además, estaba segura, su media hermana la recibiría bien. Paso otro cuarto de hora y nadie apareció, no quería seguir sus fragancias porque odiaría interrumpir- Solo cinco minutos más, luego te vas… y vuelves por la tarde- Se levanto para estirar sus piernas entumecidas y en ese instante los vio; una mujer que no aparentaba tener mas de 25 años iba de la mano de un pequeño castaño. Ambos se detuvieron cuando notaron su presencia. Alzo la mano en señal de saludo, pero, quien supuso era Hinata, corrió en su dirección con una cara de pocos amigos.
Lo mas extraño no fue eso.
La mujer dio cinco zancadas seguidas y seguidamente se desplomo. Eso estaba muy mal. El niño corrió desesperado y empezó a sacudirla fuertemente. Okey, hora de intervenir. Camino hasta ellos, y tal cual intuía, Hinata gruño en señal de feroz advertencia.
-Calma, no te voy a lastimar-
- ¡Eso no te lo crees ni tú, maldita perra! – Se arrodillo al lado de ella, quien movía el cuerpo irregularmente- ¡Aléjate de mi hijo o te voy a desollar con mis propias manos! –
- ¿Con tus brazos rotos? Lo dudo- Eso la enfureció más- Escucha no soy quien crees, no nos conocemos, por eso estoy aquí- Miro al niño que temblaba de miedo, pero que no retrocedía ni un milímetro de su posición- Te daré un poco de mi sangre, no somos chupasangres, sin embargo eso te ayudara; cuando estés en tus cinco sentidos hablaremos lucidamente- La vio dudar unos instantes, a pesar del rostro contraído por la ira, aun distinguía leves rastros de miedo en sus facciones- No soy quien crees…- La impotencia rasgo su voz, Hinata sangraba mucho-
-No, pero eres igual a ella- El cuerpo casi inconsciente por fin se relajó- Dame un poco de sangre y nos pondremos al día- La giro hasta dejarla bocarriba. Un grito de sorpresa salió de sus labios. Hinata estaba roja de pies a cabezas, gotas de sangre escurrían de ella como si fuera sudor. Trago saliva, eso se veía muy doloroso. Mordió la parte blanda de su brazo, luego sitúo la herida cerca de los labios de Hinata-
- ¿Qué te ha pasado? - Ella no contesto, demasiado concentrada en beber hasta la ultima gota que le daba – No huelo a nadie más, ¿Acaso fue…? - Miro al niño-
- ¡Claro que no! – La sorprendió que en menos de un parpadear se interpusiera entre ellos, ocultándolo de sus ojos curiosos – Él nunca me atacaría de adrede- No daba crédito a lo que veían sus ojos. Un minuto atrás Hinata estaba en el suelo, sin poder mover un solo musculo, y de la nada estaba bien, más que bien- Te pareces a tu madre- Trago saliva. Casi que había escupido con odio la última palabra- Supongo que eres una de las gemelas de las que me hablo Hiashi, ¿Hima o Hiwa? -
-Hiwa Hyuga - Le extendió la mano- Encantada de conocerte- Hinata dudo por unos instantes antes de aceptarla-
-Hinata Ōtsutsuki-
- ¿Ōtsutsuki? – Asintió- ¿Por qué no Hyuga? -
-Tu madre lo prohibió – Respondió escuetamente, se levanto y tomo al niño en brazos. Reanudo su andar hasta la entrada de la cabaña, se detuvo mirándola por encima del hombro – Konohamaru tiene hambre, ¿Te apetecen unos Wafles? – Tal vez su mirada no transmitiera amabilidad, y su timbre de voz estuviese cargado de hostilidad, pero no desaprovecharía una oportunidad para conocer a su familia-
- Me encantaría…-
-Bien, pero no te quiero carca del niño. Aun no decido si puedo confiar o no en ti-
Kurenai caminaba nerviosamente por toda la cocina. Decir que estaba enfadada era poco. Luego de dos décadas esa maldita aparecía de nuevo y ponía su mundo patas arriba.
Cuando conoció a su verdadero compañero lo último que espero fue que tuviese hijos con alguien más, algo totalmente antinatural. Los cachorros solo se engendraban entre parejas destinadas, todo lo demás simplemente no debería de existir. Su madre se encargó de enseñarle el control necesario de su cuerpo desde muy joven, dejándole en claro que un desliz de su parte no sería perdonado nunca. El que Hiashi tuviese una hija pequeña antes de encontrarse con ella dejo de ser un inconveniente cuando entendió que podría doblegar a ese pequeño trozo de mierda hasta el punto de desear nunca haber nacido ¡y vaya que lo logro! Le tomo tiempo, pero en el instante en que Hinata abandono la manada se convirtió en la loba más feliz sobre la faz de la tierra.
Y ahora se atrevía a aparecer, ¡y con un pequeño bastardo! Ellos no tenían derecho de vivir, no deberían existir ¿Por qué Hiashi no podía verlo?
Tomo unas cuantas respiraciones antes de calmarse. Pudo deshacerse de ella una vez y lo haría de nuevo. Ideo un plan, quizás ahora no pudiese golpearla a gusto, pero en algún instante perdería de vista al pequeño engendro. Lamio sus labios anticipadamente, casi podía sentir sus garras hundiéndose en la carne blanda del niño- Solo un descuido, solo necesito eso-
Hola mis amados y queridos lectores ¿Cómo han estado? Espero que bien. No olviden lavar sus manos con frecuencia y utilizar alcohol como desinfectante.
Ahora bien, llegando al grano ¿Qué les ha parecido? ¿Si les ha gustado? De nuevo tuve un bloqueo mental tan horrible que, si no fuese por mi querida amiga Regina Alba Blosson, no habría escrito ni media silaba. No se si les gusté, estuve muy indecisa, pero al final creo que Hinata ha ganado el primer raund ¿NO? No hay mucho más que agregar, salvo que la sangre de los Lycans tiene poderes curativos. NO es que necesiten la sangre para vivir.
¿Por qué creen que Konohamaru no sufrió muchos cambios luego de su transformación? ¿Hinata quedara embarazada? ¿Qué pasará con Naruto, tendrá dignidad o acudirá al llamado de apareamiento? ¿Hinata aceptara, así como así a su hermana?
¿Ustedes que creen?
Pinche Kurenai culera, le quiere hacer daño al pequeño.
Ahora si…
Se viene XDXDXD
Zona VIP de comentarios Sexis 7w7
Blue-Azul-Acero: Gracias por leer y comentar. Si, es una carga menos para nuestro pobre rubio. Ojalá este capítulo sea de tu agrado.
Xrexes: Gracias por leer y comentar. Bueno, la sección de respuestas es algo que llevo haciendo desde hace mucho tiempo, cerca de diez años. Mis antiguos fics eran así y sinceramente no tengo intención de dejarlo XD Emm bueno, en realidad fueron diez hojas de Word, pero ¿Quién las cuenta? Jajajaa espero que este capitulo sea de tu agrado, y no, nada suele presionarme ni obligarme a subir nada, solo subo algo cuando me siento satisfecha con lo que he hecho. Saludos.
Amriajor: Gracias por leer y comentar. Me alegro que te haya encantado, aquí está la continuación, espero que te guste.
Hakudoshigle: Gracias por leer y comentar. Lamento mucho dejarlo en lo mas suculento; espero que la espera haya valido la pena. Creo que la posiciones se han invertido y ahora el será el objeto de desahogo XDXD Espero que este capítulo te guste tanto como a mi al escribirlo. Bsitos y abrazos.
Simi Black: Gracias por leer y comentar. En este capitulo creo que he roto su corazón XD Les he dado gusto a la mayoría que me pedían las nueces de nuestro Nabruto jajajaja
Yo creo que si, tal vez su relación se base en eso. La verdad aun no me decido del todo.
Hiashi ahora si actúa como un padre protector, pero ¿será muy tarde para eso? Solo el tiempo lo dirá.
Aclarando tu duda, Kushina solo esta actuando por beneficio propio. Fingió ser su amiga solo para… bla… bla… bla… no puedo decirte más.
Espero que la continuación sea de tu agrado. Saludos y besitos.
Karmina: Gracias por leer y comentar. Pues no hubo más que un deseo y desfogue desenfrenado, pero al final si que le ha roto el corazón a mi Naruto. Espero que la continuación sea de tu agrado. Saludos y besitos.
Uzumaki Tsuki-Chan: Gracias por leer y comentar. Me alegra mucho que te haya encantado, Lamento la demora y espero que la espera haya valido la pena. Saludos y besos.
Regina Alba Blossom: Gracias por leer y comentar. Creo que no me alcanzaran las palabras para agradecerte lo mucho que me has ayudado. En serio, gracias totales I LOVE YOU. Saluditos y besitos.
Alinita28o: Gracias por leer y comentar. No sabes la dicha que me da leer un comentario como el tuyo, muchas gracias de verdad, espero que sea de tu agrado, te envio un abrazo fuerte.
Akime Maxwell: Gracias por leer y comentar. Pues hoy por fin lo hicimos sufrir y le dimos en donde mas le duele. Es verdad que Hiashi por fin esta espabilando; un poco tarde pero mejor tarde que nunca. Hinata ya le demostró que no es de él. espero que sea de tu agrado, te envio un abrazo fuerte.
Bruxi: Gracias por leer y comentar. ¡OMG! La primera vez que leí tu comentario no lo podía creer, eres una de mis escritoras favoritas, adoro tus historias, no suelo comentar mucho pero no eso no significa que no aprecie tu trabajo, simplemente soy una acosadora como dices XD. Si, aun hay muchas dudas, tengo la sensación de que será una historia larga. Yo deje mis historias abandonadas- Sorry for that- Sin embargo, planeo terminar esta, cueste lo que cueste. Espero que este capitulo sea de tu agrado y que sigas leyendo, así no comentes mucho uwu.
eliuska20: Gracias por leer y comentar. Pero arrecha de estar enojada, o arrecha de 7w7 en mi país tiene dos significados esa palabra. He leído muchas historias, muchas, muchas, de Lycans y en todas ellas describen el calor como algo insoportable. Digamos que Hinata entrego su cuerpo, pero no su corazón. Espero que este capitulo sea de tu agrado, y tus palabras finales las ame, muchas gracias por tomarte el tiempo de decirme algo tan bonito. Te envió un abrazo fuerte.
Katia: Gracias por leer y comentar. Falta bastante para una reconciliación formal XD, Pero si, abran celos, drama, lagrimas etc. Espero que este capítulo sea de tu agrado y que sigas leyendo, saludos.
drako lightning: Gracias por leer y comentar. Lamento mucho la tardanza, es verdad que habrá celos de todo tipo, pero no con Toneri o Kiba, eso ya esta muy visto. Espero que este capítulo sea de tu agrado, no tardare mucho en traer el próximo ¡Lo prometo!
Guest (Sylbille): Gracias por leer y comentar. sí que te lo mereces, ¡vaya que sí! Siéntete libre de guardarlas y de enseñarme cómo hacerlo, porque yo no tengo ni idea de cómo Jajajaja
Adoro a una Hinata Boca sucia cuando la situación lo amerita, y si, recordemos que vivió en las calles rodeada de quien-sabe-que- tipo de gente. Yo estoy ansiosa de escribir el primer encuentro con uno de ellos, Kurenai es consciente de que ahora no puede abusar de ella, pero tengo la sospecha de que eso no impedirá un acercamiento.
Tambien pensaba en algo así, pero no sé cómo abarcar el tema pues mis conocimientos legales son nulos, tendré que consultar a un experto.
Jajaja Me alegro que saques tantas conclusiones XD, pero nope. Las razones por las que Kushina la odia digamos que son más "personales"
Estoy trabajando al tope, exprimiendo mis neuronas, y gracias al cielo encontré a un alma caritativa que me ayudo bastante. A la persona a la que nombre arriba, bien al comienzo.
Espero que te haya gustado tanto como a mi escribirlo. Nos estamos leyendo bien prontito. Saludos, besos y abrazos.
Y ya está, muchas gracias por llegar hasta aquí. Me harías muy feliz y me inyectarías gasolina si también te animas a comentar.
Saludos.
Besos.
Abrazos.
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