Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Muy bien, quiénes están listos para sufrir? ¡Japish! (hace tronar su latiguito de papel). Jajajaja, es broma, es broma, no van a llorar mucho en este capítulo, lo prometo. Se sorprendieron con el capítulo pasado? Nuevo nivel desbloqueado por Lunita (agarra su trofeo y tira besos a la tribuna).
Bueno, les cuento una cosita personal que me acaba de pasar, al final del almuerzo un familiar (que sabe lo que escribo y sobre quienes) dijo que todos los que crean contenido escudándose en el fanservice de las obras de otros son unos pelotudos (que es un insulto argentino equivalente al peor insulto que ustedes tengan en su país), claro que lo enfrenté y le dije que me estaba llamando pelotuda entonces y trató de excusarse pero no hay excusa. Cuando uno dice una cosa que está mal tiene dos opciones: 1) hacerse cargo y dar la cara, 2) pedir disculpas y tratar de no volver a cometer el mismo error. Qué se imaginan que hice? Les doy opciones y voten:
1) Me largué a shorar horriblemente, me tiré de mi sillita y realicé la "morisión".
2) Le dije que era un intolerante y un irrespetuoso, me levanté de la mesa y me senté a escribir un besho capitulazo para exprimir los sentimientos de mis amados lectores.
El cuento se cuenta solo. He aquí una lección, con gente nefasta e ignorante a veces ni vale la pena ponerse a discutir, pero que una frase no los derrumbe, ni los haga sentir mal porque les gusta lo que les gusta (siempre que en esos gustos nadie salga lastimado o herido). LUCHEN POR USTEDES, TÉNGANSE FE, MIS AMORES. Y los demás que se vayan a tomar por culo. Ah y otra cosa: nunca dejen de leerme, los amo chikistrikis, los hago sufrir pero a ustedes les encanta, siono? Hasta la próxima!
Cierto, este capítulo va dedicado con tooooodo mi amor a todos ustedes. Sepan que leo cada uno de sus comentarios, en la medida de lo posible también les respondo, leo todos y cada uno de los reviews (algunos los leo dos y tres veces), veo sus kudos, sus votos y todas las formas en que me demuestran su amor, GRACIAS, ustedes hacen mi vida mejor! Ahora sí, al capítulo.
Disclaimer: Los nombres de los personajes no me pertenecen, son del autor Isayama Hajime, el contexto, personalidades y situaciones si son de mi invención, prohibida su reproducción total o parcial sin el debido consentimiento.
Advertencias: Uso del OoC (personalidades diferentes a las canon), lenguaje adulto, palabras altisonantes, original characters (personajes originales inventados por mi), verdades al descubierto, lo que toda latinoamérica unida estaba esperando. Ya no hay violencia física, lo prometo por la garrita, como siempre muchos sentimientos, tristeza, angustia, depresión pero también esperanza. Chau!
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"Los ganadores nunca se rinden,
y los perdedores nunca ganan."
Vince Lombardi
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Eren le pidió a Mikasa que se quedara con Evan en una plaza cercana, aunque el niño no quería separarse ni de él ni de Farlan que estaba agotado de viajar, pero es que necesitan ver a Levi cuanto antes. Por supuesto no le hicieron las cosas fáciles, al final solo autorizaron a Farlan a ingresar, por no más de una hora, advirtieron, y luego los dejaron esperando en la puerta de la fiscalía por más de dos horas.
Eren había llevado un termo de café pequeño que Farlan disimuló en su bolso junto a un par de sandwichs de queso, no sabían si Levi tendría hambre o qué, también le estaba llevando su medicación y un poco de ropa.
—Oiga, oficial —dijo Eren al levantarse por novena vez y tratando de no perder la compostura—. Estamos desde la ocho y media, van a ser las once de la mañana ¿qué les lleva tanto tiempo?
—No depende de mí, siéntese señor.
No era buen momento para hacer lío, de manera que obedeció. Farlan lo miró con unas pronunciadas ojeras mientras anotaba en su laptop, que tenía sobre la falda, cualquier detalle, todo lo que estaba sucediendo, cada cosa quedaba guardada. Su computadora estaba conectada a una nube de la red de su estudio en Puerto Olimpia, de manera que todos los datos estaban a salvo de que fueran robados. Sonia, su colega desde allá también lo ayudaba mucho.
—Luego que hable con Levi voy a necesitar mucho de tu ayuda —indicó Farlan mientras bostezaba.
—Claro.
—Necesito que vayamos a barrio donde él vivía antes, necesito hablar de nuevo con la señora Petra, y... no sé si será posible, pero necesitaría hablar con el personal doméstico de la casa de tus padres, me dijiste que solo una de las mujeres había renunciado ¿cierto?
—Así es, seguramente mi madre sabe donde vive, voy a tratar de conseguir la dirección, tal vez pueda hablar con nosotros.
—Sí, eso sería muy bueno. Por las dudas voy a redactar una lista de preguntas que sería bueno que les hicieras al personal doméstico de la casa de tus padres, no creo que colaboren mucho considerando que trabajan ahí, pensé en hacerles yo una entrevista pero a ti te tienen confianza, creo que se abrirán más a ti que a mi, el problema es que si tienen información valiosa otra cosa será que acepten ir a la corte a declarar.
—Entiendo, bueno, puedo filmarlas discretamente cuando hable con ellas, con una filmación no les quedará más que aceptar.
—Mmm, pero vamos a perjudicarlas, quiero decir, tal vez pierdan su trabajo o tu padre las obligue a cambiar la declaración, pueden decir que todo fue armado; un vídeo, aunque no lo creas, no es prueba suficiente para la declaración de una persona, incluso podría perjudicarnos si llegan a decir que fueron coaccionadas. De cualquier modo hay que manejarse con extrema cautela, por lo pronto con que puedas grabar tu conversación en audio será suficiente, veré que puedo rescatar de eso. A veces se encuentran pistas donde uno menos espera.
—¿Por el presidiario Ackerman? —dijo un oficial que vino de adentro de unos de los pasillos de la planta baja.
—¡Aquí! —dijo Farlan cerrando su computadora y yendo a su encuentro.
—Su matrícula, por favor.
—45772
—No, necesito copia de su matrícula.
—Tiene mi número, puede corroborarlo en la página de abogados de la Nación, aquí tiene mi documento de indentidad.
—Necesito su matrícula o no va a pasar, señor.
Farlan lo miró algunos segundos y sacudió la cabeza. Volvió a su asiento sacó un par de carpetas de adentro de su bolso y a Dios gracias tenía una con su curriculum y dentro de ella una copia de su matrícula, tomó la hoja y se la acercó al guardia, quien se tomó su tiempo para inspeccionarla por todas partes.
—Bueno, sígame, tiene una hora para hablar con el preso.
—Detenido, aún no tiene sentencia.
El oficial se detuvo y Farlan también, se giró y le dedicó una severa mirada.
—Usted al parecer no entiende donde se encuentra, ¿cierto? Esto no es Puerto Olimpia, señor, tenga cuidado con lo que dice.
—¿Me está amenazando, oficial? Solo quería dejar establecida la diferencia entre un detenido, como es el estado jurídico de mi cliente y un presidiario que es una persona con sentencia firme, no creo estar cometiendo un error, ya sea en Paradis o en Puerto Olimpia, las leyes son las mismas para todos.
—Solo lo estaba aconsejando, haga como mejor le parezca, señor.
Caminaron un poco más y finalmente lo dejó frente a una puerta.
—Espere aquí, ya le abren.
Dicho lo cual se retiró. Farlan miró a todas partes, había una cámara en el techo que observaba hacía su dirección. La verdad era que Levi le había comentado que el padre de Eren era una persona de poder, en su momento cuando había fue a hablar con él sobre los derechos de paternidad de su hijo... tal vez lo subestimó, tal vez creyó que Levi estaba exagerando, después de todo Evan ya tenía seis años y nada había sucedido hasta entonces. Claro, eso era porque desconocían que Levi era el padre de uno de sus nietos. Incluso le había parecido demasiado que tuvieran que encontrarse en una plaza en esta ocasión. Pero no solo Levi se había confiado, él también. Él, que debía protegerlo y cuidarlo, recién ahora caía en cuenta del verdadero poder del doctor Grisha. Le había pedido a Sonia que investigara al respecto de esa persona, él tenía ciertos contactos turbios, la mayoría de los abogados los tenían, y allí es donde quería que fueran a fondo, esperaba conseguir alguna información que fuera de utilidad.
Una hora y cuarto lo dejaron esperando y al fin le abrieron la puerta, cuando ingresó vio a Levi que estaba pálido, los pies y las manos con grilletes, un uniforme de dos piezas de color naranja chillón y cara de haber pasado una muy mala noche.
—¡Levi!
Se quiso acercar para tomar contacto pero lo detuvo uno de los guardias.
—No puede tocar al acusado, por favor guarde distancia.
—No es un asesino, solo tiene cargos civiles en su contra, ni siquiera debería estar sujeto de esa manera.
—Aquí no es usted quien da las órdenes —dijo el uniformado de mala manera—, ¿quiere que terminemos aquí el encuentro?
—Ya, no quiero iniciar ninguna rencilla, oficial, me sentaré aquí.
—Farlan —Llamó Levi y su barbilla tembló—. ¿Dónde está Evan? Por favor, dime.
—Tranquilo, Evan está con Eren y está muy bien, él no está teniendo contacto con sus abuelos, hemos emitido una medida cautelar para que Evan quede bajo su custodia preventivamente, hasta que todo este embrollo sea solucionado, así que tranquilo, él está muy bien y contenido.
—¡Gracias a Dios!
—Me preocupas tú, ¿cómo has estado? ¿Te han tratado bien?
—Sí —Farlan notó el miedo en los ojos de Levi y desvió sus ojos hacia la figura del guardia para luego mirarlo de nuevo y Levi asintió muy levemente.
—Disculpe, oficial, necesito hablar con mi cliente a solas.
—No puede quedarse con un detenido a solas —Fue la dura respuesta.
—Bueno, es necesario porque debo hablar con él respecto a la estrategia que debo seguir de ahora en más.
—No puede quedarse con un detenido a solas, si no le parece entonces envíele una nota al juez, al comisario de la alcaldía o a quien usted estime —dicho lo cual se apoyó contra su cachiporra mientras fulminaba con los ojos a Farlan.
—Entiendo.
Miró a Levi quien trataba de no temblar.
—Levi —susurró, luego apoyó sus dos manos sobre la mesa y levantó la derecha levemente.
—Es un sí —Luego levantó la izquierda—. Es un no, ¿entendido?
Levi puso sus manos sobre la mesa y levantó la derecha.
El guardia estaba a espaldas de Levi y miró qué estaban haciendo. Farlan anotó dos preguntas en una hoja y la giró hacia Levi.
1 "¿Te han maltratado?"
"Sí".
2 "¿Te han golpeado o te han lastimado?"
"No".
Levi tomó la hoja y anotó rápidamente y con letra pequeña: "Tengo sed, no hay agua en la celda donde estoy, han querido obligarme a firmar una declaración donde acepto los cargos".
El guardia caminó y se colocó al costado de la mesa cerca de la pared, desde allí veía mejor. Farlan estaba completamente molesto y por supuesto que no dejaría que atropellaran los derechos de Levi, pero tenía que moverse rápido y con inteligencia. Sacó el pequeño termo de café de su bolso y trató de convidarle pero el guardia lo detuvo.
—¿Avisó en la inspección que traía bebidas?
—No me hicieron ninguna inspección.
—No puede compartirle nada al detenido, señor.
—Ya, pero resulta que el detenido hace más de veinticuatro horas que está sin beber ya que no hay agua corriente en la celda, de manera que si mi cliente presenta un cuadro de deshidratación, si se desmaya o le sucede absolutamente cualquier cosa que malogre su salud los hago por completo responsables y sepa que que estoy saliendo de aquí y presentando una querella por malos tratos a la dirección de Derechos Humanos y la de Derechos de Omegas de Paradis. Por si no lo sabe el señor Ackerman es un paciente oncológico, aquí tiene copia de la carpeta médica —dijo sacando los papeles de su bolso—, recomendaciones de su médico de cabecera y la medicación de la cual ustedes lo han privado hasta el momento.
El guardia tomó la carpeta y la examinó por largos minutos y luego se dirigió a la puerta para retirarse. Levi tomó de inmediato la tapa del termo que estaba llena de café y oficiaba de taza y bebió todo.
—Toma tu medicación —Le dijo Farlan acercándole las pastillas, Levi las tomó de inmediato y luego comenzó a beber directamente del termo—. ¿Te pegaron? Dime la verdad.
—Están grabando —dijo en susurros y luego subió la voz—. No.
—Levi, necesito saber todo, sino no tengo cómo empezar, recuerdo todo lo que me dijiste en ese entonces pero faltan demasiados detalles. Voy a presentar un pedido de amparo ante el juez, ya sé que es probable que lo desestime, pero créeme que tendrán motivos para tenerlo en cuenta, no me amedrentarán tan fácil.
Levi apretó los labios y lo miró asustado, Farlan tomó sus manos entre las suyas mirando constantemente hacia la puerta.
—Voy a sacarte de aquí, moveré cielo y tierra, pero te voy a sacar, no van a salirse con la suya, te lo juro por mi vida.
—Gracias, Far, gracias.
—Eren me está ayudando mucho, al menos lo tenemos de nuestro lado.
—Yo no le mentí a Evan, él es una buena persona, siempre lo fue, puedes confiar en él.
—Sí, me doy cuenta. Bueno, dime-
Se separaron de inmediato cuando el guardia ingresó con una botella de agua mineral y la dejó sobre la mesa.
—Gracias, oficial —dijo Farlan—, ahora, si es tan amable, ¿puede decirme cómo es el régimen de comidas de esta institución? Ya que como le dije es un paciente oncológico y su nutrición es importante.
—Deberá pedirlo en mesa de entrada.
—De acuerdo, ¿cómo es su nombre oficial? —dijo anotando todo en una libreta.
El oficial lo miró molesto y salió de nuevo.
—Bueno, dime todo lo que puedas hasta que regrese, Levi, no te guardes ningún tipo de detalle, necesito saber hasta lo más mínimo.
—¿P-por dónde e-empiezo?
—A ver, dime desde cuándo Grisha comenzó con su acoso.
Eren estaba afuera en la camioneta junto a Evan que miraba hacia el edificio con ojitos tristes.
—Mikasa me dijo que te invitó a tomar un helado pero no quisiste.
—No, no tengo hambre. Quiero ver a mi papá.
—Lo sé, campeón, pero por ahora no podemos, Farlan arreglará todo para que se pueda.
—¿Mis abuelos hicieron esto?
Eren se quedó unos segundos en silencio.
—Ellos no lo quieren a mi papá, ¿por qué? Él no les hizo nada —dijo antes de que se le empañara la vista.
Eren se pasó a los asientos de atrás y el niño se acurrucó en su pecho, le restregó la cabeza con cariño.
—No lo sé, hijo, yo tampoco sé porqué está sucediendo esto.
—¿No puedes hablar con ellos? Diles que dejen ir a mi papá, mi papá es bueno.
Eren intentó no largarse a llorar con Evan, todo su mundo estaba colapsando también.
—Lo siento, Evan, lo siento tanto.
—Es mi culpa —dijo el niño y Eren buscó su mirada, enormes gotones le salían de sus ojitos grises—. Si yo no te hubiera buscado...
—Evan.
—¡Es mi culpa! ¡Papá me dijo que tenía que esperar! Y yo vine, aquí, ¡es mi culpa!
—¡No, no, Evan! —Eren lo abrazó con fuerza y besó su cabeza mientras intentaba limpiarle las lágrimas que no paraban de brotar—. Escúchame Evan, no es tu culpa, esto es un malentendido, el juez va a a... revisar todo lo que pasó, y verás que pronto lo dejará en libertad, como debe ser.
—¡Lo siento, lo siento! —Seguía insistiendo mientras se deshacía en llanto.
Cuando Farlan volvió a la camioneta, Evan estaba más tranquilo sobre la falda de su papá, hipando y suspirando, Eren no dejaba de abrazarlo. Se subió por el lado del conductor y miró hacia atrás, su semblante no parecía muy tranquilo.
—¿Y mi pa-papá? —preguntó Evan.
—Tu papá está muy muy bien, no te preocupes, pequeño, me dijo que te diera esto —dijo mientras le alcanzaba un pedazo de papel con un simpático gatito hecho de líneas simples y abajo un "Te amo, hijo, no te preocupes, nos veremos pronto. Papá".
Evan abrió mucho sus ojos y sonrió con auténtica felicidad.
—Profesor, mire, mire, ¿no es el gato más lindo del monde? ¿Está bien? ¿Mi papá está bien?
—Sí, así que tranquilo, todo va a salir muy bien.
Evan echó sus brazos a Farlan y le dió un abrazo fuerte.
—Gracias, Far, te quiero mucho.
—Y yo a ti. Ahora abróchate el cinturón que tenemos muchas cosas que hacer ahora—. Miró por el espejo retrovisor a Eren y negó suavemente con su cabeza—. Dijiste que conocías a un amigo tuyo que te iba a recomendar un colega, ¿puede ser?
—Sí, me pasó su contacto —dijo sacando su móvil y fijándose—. Es el doctor en leyes, Polac.
—Bien, ¿puedes llamarlo y pedir una cita en su estudio o en donde sea? Necesito ayuda, mucha.
—Ya mismo lo llamaré —respondió mientras marcaba en su móvil.
Quedaron de acuerdo en ir a las tres y media de la tarde al estudio del doctor Polac, mientras tanto Farlan con indicaciones de Eren condujo hasta el barrio donde solía vivir Levi. Quedaba en las afueras de la ciudad, algunas calles aledañas a la principal aún eran de tierra y si bien era de día y no se veía tan malo el ambiente, se notaba que las casas eran de personas de escasos recursos, la mayoría no tenía revoque, ventanas o siquiera estaban terminadas apropiadamente. Muchos niños con ropa sucia, zapatillas rotas, sus rostros cubiertos con tierra, mocos o mal peinados.
Se quedaron mirando la camioneta que estacionó frente a una casucha precaria de paredes blancas, pequeña, se notaba que estaba muy deteriorada, abandonada, había rejas en las ventanas peor al parecer la puerta principal había sido forzada. No parecía que nadie viviera allí. Bajaron del vehículo y se acercaron, Evan iba de la mano de Eren.
—¿Aquí es donde vivía Levi? —preguntó Farlan.
—Sí, era aquí.
—¿Quién es el dueño, sabes?
—No tengo idea, después que Levi se fue volví un par de veces, solo me enteré que una fundación había adquirido la casa para poner una sede o algo así, pero por lo visto no volvieron.
—¿Cómo te enteraste de eso?
—Cuando lo busqué, investigué, recuerdo que me informó un detective que había contratado en ese momento.
—¿Tendrás una copia de eso?
—No lo creo, él solo me pasó un informe pero no recuerdo que estuviera la cédula parcelaria. Déjeme pensar —dijo tratando de recordar, Evan se soltó de su mano y se quiso meter más al fondo—. ¡Evan, espera! El pasto está alto, puede haber alimañas, ven aquí. Era algo como "Manos Unidas", "Unión de Manos"... —tomó su móvil y tipeó un poco, luego de unos minutos le mostró a Farlan—. Ellos, "Manos blancas unidad", se supone que es una organización que ayuda a niños huérfanos, suelen hacer campañas de tanto en tanto.
—Ya veo —dijo Farlan devolviéndole el móvil y luego mirando hacia la propiedad—. ¿Por qué una fundación compraría una propiedad en un lugar tan remoto?
—Se supone era para poner una sede, eso pude averiguar, pero la verdad es... bueno, salta a la vista que nunca hicieron nada, sigue todo igual, ni siquiera han cortado el pasto.
—¿Y tú sabes hacía cuántos años Levi vivía aquí antes de eso?
—Que yo sepa desde que nació, él me había dicho que esta propiedad era de su madre, cuando murió el tenía quince años y no pudo hacer nada porque era menor de edad, afortunadamente nadie reclamó nada, entonces cuando cumplió los dieciocho hizo los documentos legales para que estuviera a su nombre.
—Mmm, ya veo, Levi me dijo que a la semana de ponerlo en venta ya lo habían comprado, lo cual hace que todo esto me parezca más extraño aún.
—Pues sí, la zona no es de las más rentables, soy arquitecto y sé bastante sobre venta de inmuebles, de hecho en nueve años se ha modificado muy poco del entorno, para lo rápido que lo adquirieron me sorprende que no lo hayan utilizado siquiera o que no la intentaran revender por lo menos.
—Espérame unos minutos, iré a hacerles unas preguntas a los vecinos —dijo Farlan sacando su libreta.
—Es una casa bonita —dijo Evan mirando a todas partes, al menos ahora su humor había cambiado, llevaba el dibujo del gato en el bolsillo de sus pantalones y a cada momento lo sacaba para mirarlo—. ¿Ustedes vivieron aquí? —preguntó con curiosidad.
—Bueno... se puede decir que sí, venía casi a diario —contestó con nostalgia mientras miraba al frente a a ventana que daba a la acera y cuyo vidrio estaba roto.
Por lo general llegaba cuando recién estaba cayendo la noche. La mayoría de las veces no iba en su auto, ya que la zona era muy peligrosa, por lo que usaba su motocicleta, la cual siempre quedaba a resguardo en el patio. Levi siempre estaba apoyado en la ventana con la radio encendida mientra algún platillo delicioso se cocía en la estufa o en el horno. Él dejaba su vehículo atrás y ya cuando llegaba a la puerta Levi lo recibía con un abrazo y un sentido beso.
Cuando salían o había mucha gente alrededor Levi era tímido, no le gustaban mucho las muestras afectuosas en público, pero cuando llegaba de estudiar o de algún trabajo esporádico Levi lo recibía con mucho cariño en la privacidad de su casa. Incluso le había regalado unas pantuflas para que usara en su casa donde siempre todo estaba impecable, lo esperaba bañado, perfumado y con una sonrisa de alegría. Sintió una punzada en el pecho al recordar todo eso.
Farlan estaba transpirando profusamente mientras hablaba con un grupo de vecinas que se habían ido como abejas a la miel al saber que era el abogado de Levi Ackerman.
—Si, el pequeño Levi, era de buenito —decía una señora a la que le faltan los dos dientes frontales de la mandíbula superior, cargaba a una niña de tres años más o menos y tenía dos o tres más al rededor que se reían y miraban a Farlan desde abajo.
—Yo era amiga de Kuchel —dijo otra que masticaba tabaco—. Los dos eran bien trabajadores, y después a ella le agarró cáncer.
—Ah, si, y entonces dejó solo al hijito —Retomó la primera mujer.
—Trabajaba en una verdulería ¿no?
—Sï, en una verdulería era y salió un tiempo con ese chico lindo, ese alto.
—Ah, se casaron me parece y después se fueron a vivir juntos —dijo una tercera a espaldas de Farlan.
—Disculpen, señoritas, pero ¿alguna sabe o escuchó sobre si a Levi le robaron alguna vez o le hicieron algo?
—No, no, bah no sé, pasa que aquí todo el tiempo roban.
—Sí, a mi ayer se me llevaron las macetas.
—¿Las de margaritas?
—Sí, ésas.
—Ese debe ser el hijo de la María, el chiquito ese es terrible.
—Señoritas —las llamaba Farlan de nuevo para que se focalizaran—. Escuchen, necesito saber esto, es muy importante, las voy a recompensar muy bien.
—¿Nos va a llevar a cenar? —dijo una riéndose.
—Claro, lo que ustedes quieran.
—La que sabe es doña Josefa, allá en la esquina dobla a la izquierda, ¿ve? Ella antes vivía aquí al ladito, ella sabe mucho, pasa que desde que le mataron al hijo ya no quiso estar aquí, y se fue con la hermana que vive ahí, acá la casa la alquiló.
—¿El hijo no era Pucho?
—Sí, ése.
—Ah, sí, lo asaltaron algo así y le pegaron un balazo.
—Ese era amigo del Levi, ¿o no?
—Sí, sí, ellos eran amiguitos de chicos.
—Entendido, Josefa, ¿alguna sabe el apellido?
Farlan se fue bajo el sol refulgente para hablar con la mujer. Lo atendió la hermana y le esquivó mucho las preguntas, le dijo que la señora era una persona depresiva y que no le hacía bien hablar del hijo muerto. Al menos Farlan consiguió la fecha de deceso del joven, 15 de marzo, al igual que el nombre completo, luego debería investigar bien. Volvió donde Eren que estaba con Evan en la camioneta con el aire acondicionado prendido.
—¿Averiguaste algo importante?
—No lo sé. Eren, ¿recuerdas el día que Levi se fue de Paradis? No pude conversar mucho con él hoy, recién podré preguntarle mañana, pero él me dijo que fue en marzo de hace nueve años.
Eren pensó un poco y luego abrió sus ojos.
—Yo me fui a estudiar a fines de... Febrero, sí, tiene que haber sido el veinte de Febrero o por ahí, tendría que revisar bien con los apuntes que tengo de ese entonces, pero fue por ahí.
—¿Y cuándo perdiste contacto con Levi?
—No recuerdo bien, pero fue a mediados de Marzo, lo recuerdo bien porque él siempre estaba atento a mi cumpleaños y me resultó realmente muy extraño que él no me saludara para esa fecha, que es el treinta de marzo.
—Entonces con seguridad Levi ya no estaba para tu cumpleaños en la ciudad, ¿es así?
—Supongo.
—OK, llévame a inmuebles, necesito sacar el catastro de la propiedad que era de Levi.
—De acuerdo, oye, ya son casi las dos de la tarde, Evan está hambriento, ¿pasamos por una hamburguesa aunque sea?
—Sí, lo siento, es que cuando me concentro en el trabajo me olvido de todo. Tienes razón, vamos a almorzar.
—Podemos comprar algo en el auto service, sé que no contamos con tanto tiempo.
—Excelente idea. Evan, lo siento por hacerte esperar.
—Está bien, el profesor me compró un chocolate.
Fueron hasta el auto servicio y compraron tres combos de hamburguesas. Farlan mordisqueó la suya y Evan fue disfrutando de la suya mientras miraba unos vídeos por celular. Eren condujo hasta la oficina de Inmuebles. Allí en menos de media hora consiguieron la hoja del catastro de la propiedad.
—OMira esto, no está a nombre de una fundación —dijo Farlan revisando el documento mientras Eren mordía su hamburguesa un poco fría ya—. Dice que la compró "Mercurius Angel SA", tal vez la fundación fue absorbida o algo, o la manejaba esta empresa hay que investigar.
Eren dejó de masticar y agarró la hoja que estaba inspeccionando Farlan.
—¿Qué sucede Eren?
—Mercurius Angel SA es el nombre jurídico de la clínica de mi padre.
La hoja tembló entre los dedos de Eren.
—Oh, bueno, entonces las piezas empiezan a encajar. Tu padre compró la propiedad de Levi a través de esta empresa.
—Entonces fue mi padre quien se la compró.
—Lo que hace que todo coincida, Levi una vez que recibió el dinero del doctor lo único que necesitaba es que su propiedad se vendiera para poder irse del todo de Paradis, ahora ¿cómo supo tu padre que Levi estaba esperando eso?
—Mi padre tiene muchos contactos, si lo mandó a investigar, a seguir o algo como eso supongo que pudo haberlo deducido muy fácil. ¿Levi te dijo porqué se fue? ¿Mi padre lo amenazó?
—Algo como eso.
Eren apretó el volante y su mandíbula también. Entonces... ¿todo era culpa de su padre? Se sintió asqueado, pero no pudo seguir preguntando porque ya estaban llegando al despacho del doctor Polac. Estuvieron reunidos por más de tres horas durante las cuales dos cautelares fueron enviadas de manera urgente al juzgado, la primera pidiendo que lo cambiaran de celda por su condición de salud y otra para garantizarle que podría tener asesoramiento en privado. El doctor cobraba una cantidad muy elevada de honorarios pero Eren se hizo cargo de todos los gastos. Al ser de la zona, tener mucha experiencia y una reputación de fiar, el doctor en poco tiempo logró que hicieran lugar a sus requerimientos.
Reiner le comunicó a Eren que al siguiente día ya tendría una copia del expediente y que tenía novedades para informarle sobre el juez Zacklay que había conseguido a través de Berthold, que iría por la noche a su casa para informarle, porque todo contacto por llamada o mensaje era en extremo peligroso. Eren le dijo a Farlan que lo mejor sería irse a un hotel o a otro lugar que no fuera su departamento, ya que sus padres tenían llave del lugar y era probable que hubieran colocado micrófonos o algo, por lo que citó a Reiner en un café.
Pasaron por el departamento de Eren para buscar ropa y algunas cosas de utilidad y luego por la casa que rentaban con Levi, retiraron todo y se fueron a unas cabañas cerca del lago Sina donde Eren tenía un amigo que rentaba un complejo, allí hicieron base. Eren grabó la conversación que tuvo con Reiner, le agradeció, tomo la copia de los documentos y la acusación y fue donde Farlan.
El rubio trabajó toda la noche sin descanso. Eren lo acompañó sirviéndole café, dándole charla de tanto en tanto para que no se sintiera tan solo y tratando de aportar cualquier dato que le pareciera relevante, quedaron en que intentaría ir al siguiente día a casa de sus padres para ver si podía hablar con el personal doméstico y de paso conseguir los datos de Marcela, la mujer que trabajaba en esos años en su casa y que había renunciado hacía un buen tiempo.
Tenían tanto por hacer, Farlan no paraba de escribir todo para poder sumar los datos a su defensa y entonces comenzó a dibujar una línea cronológica para estar seguro de conseguir las respuestas faltantes cuando volviera a encontrarse con Levi. Primer hecho, la transferencia de Grisha que se había hecho el tres de Marzo, luego la propiedad se vendía el diez de Marzo, y luego en algún día a identificar posterior a esa fecha Levi se había ido de Paradis. ¿Por qué no había regresado? Podría haber intentado comunicarse con Eren, aunque tal vez por prudencia no lo había hecho, no había podido hablar mucho con él el día anterior, ni modo tendría que ver si hoy podía tener un poco de privacidad.
Estiró su espalda y suspiró, se puso de pie luego de beber la sexta taza de café, eran las cuatro de la mañana y fue al patio donde Eren recién había prendido un cigarro. Cuando lo vio acercarse le ofreció uno que aceptó.
—Evan duerme, acabo de ir a chequearlo, le costó un poco porque es un lugar nuevo, veré si mañana logro buscar a Ciro, al menos no se sentirá tan solo, es bueno que esté distraído, compraré cuadernos y colores. Tú deberías dormir un poco, entiendo que necesitas hacer muchas cosas, pero también necesitas descansar o en cualquier momento vas a colapsar.
—No puedo perder tiempo durmiendo, me urge sacarlo de ese lugar —Luego tomó una profunda pitada de su cigarro—. Han intentado obligarlo a que firme una declaración donde se hacer responsable de todo, lo están presionando mucho. Al parecer tu padre maneja todo a su conveniencia.
Eren se quedó en silencio y sintió que se le humedecían los ojos.
—Es difícil de creer —dijo al fin y Farlan lo miró—. Mi padre... él ayuda a mucha gente, tiene una fundación de beneficiencia, incluso ha hecho numerosas intervenciones quirúrgicas a gente que no podía costearse las mismas. Es una persona creyente, siempre ha sido un buen esposo y a pesar de sus obligaciones ha estado bastante presente en casa. Cuando pasó lo de Levi, él estuvo ahí, horas y horas dándome ánimos, haciendo proyectos para hiciéramos juntos, él me encontró cuando... solo digamos que siempre fue incondicional, si alguien me hubiera dicho que era mala gente, que era... un monstruo, no lo hubiera creído de ninguna manera.
Se hizo una breve pausa y Farlan volvió aspirar. Luego habló.
—Por eso fue que Levi no te contactó antes ni te lo dijo, y aunque te lo hubiera dicho es probable que no le hubieras creído.
—El volvió al año y medio.
—¿Volvió?
—¿No te lo dijo?
—No, no llegamos a hablar acerca de eso, ¿y qué sucedió?
—Yo... —Eren trató de dominar sus sentimientos y contó su verdad—. Lo golpeé en el rostro —Farlan abrió grande sus ojos—, no le dí tiempo a que me dijera nada. Estaba tan dolido y enfermo de odio que ni siquiera le permití que me explicara las cosas. Lo asusté. Supongo que había venido con Evan, pero cuando me fue a contactar vino solo, yo nunca vi al niño, nunca supe de su embarazo. Para entonces yo iba a casarme con Historia, la madre de Ciro, se lo dije, que no quería verlo nunca más, que... le pegaría si lo volvía a hacer —Se permitió llorar en silencio, porque al menos Evan estaba durmiendo en esos momentos.
—Ya, Eren —dijo Farlan sacando un pañuelo de su bolsillo y ofreciéndoselo—. No puedo decirte que estuvo bien, pero tampoco puedo juzgarte, yo también tengo mi temperamento y no sé qué hubiera hecho en tu lugar. Probablemente también hubiera estado muy enojado.
—Si lo hubiera escuchado... todo sería diferente.
—Estabas en una postura muy difícil. ¿Me convidas otro cigarro?
Eren le alcanzó la cajetilla y el encendedor.
—Por cierto, agradezco mucho toda la ayuda que nos estás brindando. Sin ti todo hubiera sido el triple de difícil o más, sin embargo... —Farlan se giró y miró seriamente a Eren, era ligeramente más alto que el de cabello castaño y un poco más delgado, pero no podía importarle menos—. Levi es mi novio en estos momentos, me contó del beso, no me interesan los detalles, pero estoy muy disgustado, necesitaba decírtelo o era algo que en cualquier momento iba a explotar por alguna parte.
—Lo sé, estuve mal, ya le pedí disculpas a Levi y ahora te las pido a ti.
—¿Por qué lo hiciste?
—No lo sé, creo que aún no he resuelto mis sentimientos respecto a Levi.
—¿Después de nueve años aún no lo resuelves?
Eren miro hacia el cielo, la luna a medio llenar en el firmamento navegó por sus ojos y luego de un rato recién habló.
—Es difícil dejar de amarlo.
Farlan sintió un escalofrío bastante desagradable, recordó cuando Levi había ido a verlo por primera vez, cuando hablaba giraba ese maldito anillo plateado por sus finos y pálidos dedos.
—Lo siento no quise incomodarte.
—No puedo reclamar nada, fui yo el que preguntó.
—Cuando me enojé, tiré y borré todo lo que tenía que ver con él. No me quedaron ni fotos, ni regalos, excepto una sola cosa.
Farlan apretó los labios rogando a todos los dioses que no fuera justamente eso.
—Es algo bastante simple y que casi no tiene valor material, pero... para mi significa mucho aún —Farlan sintió que le faltaba el aire, de pronto quiso tirar el cigarro e irse muy lejos de ahí, o al menos a alguna parte donde no pudiera escuchar—. Esto.
Farlan tragó en seco y miró a la mano de Eren, en su palma estaba el jodido anillo. Eren explicó su significado aunque él lo conocía más que bien.
—Antes de irme al viaje de estudios Levi me propuso casamiento, ahorró un tiempo para poder hacernos unas alianzas. Me conmovió mucho su gesto, yo no debería haber esperado, debería haberlo llevado al siguiente día al registro civil, no costaba nada, pero es que... quería darle una casa apropiada, una vida digna, hacer las cosas bien. Lo siento, te estoy distrayendo con esta cursilería —dijo guardando el anillo mientras Farlan se sentía descompuesto.
—Está bien, no te preocupes.
—Iré a preparar más café, quédate con la caja, tengo otra en mi bolso —Avisó antes de entrar a la cabaña.
Una vez que estuvo lejos Farlan golpeó la corteza de uno de los pinos que adornaban el costado del enorme jardín, luego inspiró y se calmó, necesitaba concentrarse en su trabajo, las demás cosas podían esperar, era más que necesario y apremiante que Levi saliera en libertad cuanto antes. Terminó el cigarro y regresó a la mesa de trabajo. Eren lo esperaba con una nueva taza de café que agradeció y retomó su análisis.
Al día siguiente Eren buscó a Ciro y lo llevó junto con Evan a casa de su mejor amiga mientras acompañaba a Farlan a ver a Petra, la ex jefa de Levi del supermercado. Mientras Farlan se quedaba entrevistándola fue hasta la residencia de sus padres. Afortunadamente su padre no estaba, solo su madre. Sin embargo Carla se mostró esquiva y poco cooperadora, solo le dijo que su padre era quien se había encargado de hablar con Levi y no hubo manera de sacarle una palabra más. Luego dijo que tenía hambre y se iría a preparar algo mientras su madre se encerraba en su habitación "a descansar porque tenía una gran jaqueca".
Aprovechó ese momento para ir a hablar con el servicio doméstico, no solo consiguió la dirección de Marcela, también las dos mujeres fueron muy amables y dóciles y una de ellas le confesó que había escuchado una gran discusión cuando Levi había ido a la casa hacía años, que recordaba que en ese tiempo Marcela le había dicho que era porque el señorito Levi estaba esperando un hijo del patroncito, o sea de él. Eren no podía creer lo que escuchaba, ellos lo habían sabido desde el principio, pero a estas alturas nada le sorprendía ya. Agradeció a todas y les pidió discreción, luego regresó donde Farlan que aún seguía indagando a Petra.
Lo esperó en la camioneta y luego llamó a Mikasa para saber cómo estaba Evan, mientras conversaba notó un auto viejo, un Fiat Duna tal vez, apostado una calle atrás, enarcó una ceja, terminó la llamada, encendió el motor y fue a dar una vuelta por el barrio, notó que lo seguía, ya que hacía un recorrido errática y cada tanto de nuevo se volvía a topar con el auto.
—Puta madre.
Le escribió a Farlan para pedirle que se tomara un taxi, que él iba a dejar la camioneta en el estacionamiento de su edificio y luego abordaría otro taxi para que se encontraran. ¿Qué mierda estaba pasando? De pronto el hombre en el que había tenido fe ciega se estaba convirtiendo en un mafioso de primera línea. Recordó un par de veces en que le había pedido a Levi que fueran a almorzar a su casa pero el omega se había negado. Notaba que se ponía nervioso pero no explicaba el porqué, con seguridad algo debía haber sucedido y él no se había enterado, ¿por qué Levi no se lo dijo desde el principio? Entonces recordó las palabras de Farlan: "porque no le hubieras creído".
Llegó a la cabaña, el doctor Polac lo llamó para informarle las novedades, ese mismo viernes se celebraría la primera sesión del juicio.
—¡Qué rapido! —dijo Eren mientras Farlan se alistaba para ir a la alcaldía para tener la primera entrevista a solas con Levi.
—Si, eso es porque ya saben que estamos investigando y no quieren que tengamos una defensa sólida, corremos contra reloj Eren. Por favor, ve a buscar a Evan y tráelo aquí cuanto antes, no podemos confiarnos de nada, iré a ver si puedo hablar con Levi y volveré de inmediato.
—No, no vayas solo, iré contigo. Le diré a Mikasa que lleve los niños directamente a la alcaldía, no puedo dejarte solo.
Farlan sintió temor, pero Eren tenía razón, no podía alejarse de él, o sería un blanco fácil, de hecho si confirmaba la fecha de partida de Levi, como él ya sospechaba, eso quería decir que a Grisha no le importaría en absoluto "borrar" a quien se le interpusiera en el camino.
—Sí, tienes razón, vamos. Por cierto, Eren, ¿conoces a alguien de confianza que trabaje para alguna agencia de publicidad, o en la televisión? —dijo Farlan mientras verificaba información que le estaba mandando su colega desde Puerto Olimpia, realmente que era una mujer muy eficiente.
—Historia trabaja en la administración del canal once del noticiero local, ¿por qué?
—¿Crees que pueda ayudarnos?
—Puedo intentarlo, ¿necesitas a los medios?
—Sí, si ellos juegan sucio, pues nosotros deberemos responder.
—Tengo una amiga que trabaja en la oficina de Derechos para omegas, ella podría darnos una mano.
—Excelente, llámalas a ambas, si nosotros no presionamos también nos van a comer de un bocado.
—Bien.
¿Así que Grisha Jaeger estaba colaborando en la campaña del juez Zacklay como futuro alcalde de Paradis? Eso le había informado Sonia, entonces solo tenía que hacerse de un par de pruebas al respecto y podría desfalcar a ese corrupto del estrado, solo que no sabía si lo lograría para el viernes, pero tenía que intentarlo.
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By Luna de Acero.-
