Como siempre, muchas gracias a Regina Alba Blosson, sin tu ayuda nada de esto seria posible.

(La letra en negrilla representa un breve recuerdo que tiene el personaje)

Ahora siuuu


Lazos

Hinata preparo todo relativamente rápido. En menos de una hora la mesa antes vacía, ahora estaba llena de comida.

Konohamaru estaba tomando una ducha en la segunda planta y Hiwa observaba cada uno de sus movimientos, sentada en una de las sillas del comedor. El silencio entre ambas no resultaba incomodo y eso la sorprendió. Nada más entrar a la casa le pidió al niño que se duchara, argumentando que el sudor en él podría resultar un poco desagradable para su inesperada visita, pero la verdad era que lo quería lejos de la cocina en caso de presentarse un altercado físico entre ambas. No la conocía de nada y el parecido casi idéntico a Kurenai solo incrementaba sus niveles de desconfianza.

No obstante, el lenguaje corporal de la joven resulto fácil de leer. No hacía nada por ocultar su nerviosismo y eso llego a sorprenderla; no imaginaba que algo salido de Kurenai destilara debilidad por cada uno de sus poros. Rápidamente consiguió dominarla y reducirla a una posición sumisa soltando gruñidos cada cierto periodo de tiempo mientras cocinaba. Hiwa no hizo nada por detener su dominio, algo muy indigno viniendo de la hija de un alfa. Ella casi tembló en el momento en que empezó a poner los platos sobre la mesa.

No entendía por qué. Si bien Kurenai fue una completa perra con ella, Hanabi y Sota recibieron un trato preferencial mientras crecían. Kurenai era una buena y amorosa madre. Solía mirarlos con envidia cada vez que los tres compartían un rato en familia. Nunca se percató de un acto de mezquindad hacia sus hijos, todo lo contrario, siempre buscaba lo mejor para ellos, así implicara dejarla sin su plato de comida solo porque el primogénito deseaba una segunda porción. Nunca los golpeaba ni corregía, incluso incitaba a Sota para que fuese violento con ella. Las dos primeras golpizas a manos de él fueron las más dolorosas que podía recordar; Sota no se contuvo en ningún momento, descargo su ira hasta dejarla inconsciente en ambas oportunidades.

Hanabi nunca estuvo presente ni trato de agredirla. Esto se dio porque la niña acaparaba toda la atención de Hiashi, hasta tal punto de casi parecer una pequeña mascota detrás del alfa todo el día, solo se separaba de su lado si la situación era de extrema urgencia, de lo contrario permanecía con él desde el amanecer hasta que llegaba la hora de dormir. Antes de irse, Sota se estaba convirtiendo en un macho formidable, con moral cuestionable, pero en definitiva tenía todos los rasgos físicos que se requerían para liderar una manada.

Hanabi poco a poco se iba convirtiendo en una hembra tremenda. La había visto luchar y en ese entonces hacia todo lo posible por no llamar su atención.

En resumen, los dos primeros hijos de su padre eran Lycans fuertes y temidos.

Por eso no entendía por qué Hiwa actuaba como una presa.

La pelinegra evitaba un contacto directo con ella, se encogía cada vez que se acercaba a menos de un metro y jugaba con sus dedos sin parar un segundo. ¿Acaso alguien en el clan la molestaba hasta tal punto de hacerla sentir inferior? Dudaba que fuera posible. Kurenai lo degollaría por si quiera atreverse a molestar a una de sus crías. Sintió escalofríos al recordar el castigo que le dio cuando creyó que Hanabi se había caído por su culpa, esa fue la primera vez que sintió el dolor de un hueso roto. Sacudió la cabeza espantando los viejos recuerdos.

Nadie se atrevería dañarla, nadie seria lo suficientemente tonto como para despertar la ira de la compañera del líder y del mismísimo líder, nadie excepto…

-Tu madre no es muy buena contigo ¿Verdad? - Hiwa pego un pequeño brinco por la repentina interrupción del silencio- No tienes golpes, pero te hostiga de otra forma ¿Me equivoco? -

-No sé de qué me hablas – Rápidamente se puso a la defensiva – Ella es muy buena mamá-

- Tal vez, pero no contigo - Le puso una porción de comida grande – De niña creía que tu madre era una loba muy difícil de entender; con Hanabi y Sota se comportaba como un ángel, sin embargo, cuando estaba conmigo se transformaba en un demonio. - Se sentó en el extremo opuesto de la mesa – En ese entonces no sabía que había hecho para merecer su enojo, sus insultos, sus golpes… Pasaba noches en vela preguntándome ¿Qué hice mal? ¿Por qué me odia tanto? Imaginaba que todo era mi culpa - Negó con la cabeza- Solo cuando escapé de aquí me di cuenta de que nada era mi culpa. Yo no pedí ser el producto de una pareja que no estaba destinada a estar juntos por toda una eternidad- Esto último lo dijo con cierta nota de sarcasmo – Fue como si me quitaran un gran peso de encima-

- Mi madre no…-

- Entiendo que no estés lista para hablar de ello- Se levanto de la mesa y siguió llenando los platos- Si algún día quieres hablar, puedes hacerlo conmigo. No te voy a juzgar.

Dio por terminada la conversación. Como abogada aprendió que presionar mucho a una víctima de violencia, casi siempre lograba lo contrario a lo que se proponía. Lo mejor al comienzo era dejar abierta la posibilidad de obtener ayuda. Con el tiempo, la victima buscaba su apoyo y consuelo.

Unos pasitos veloces lograron distraerla del ambiente lúgubre que se estaba formando entre las dos. Sin importar la mirada atónita de Hiwa, se paró en la entrada de la cocina y espero ansiosa a que el cuerpecito de Konohamaru se estrellara con ella. El niño brinco desde las escaleras y se pegó a ella como si fuese una garrapata. Aspirar su aroma alejo todos esos pensamientos que la estaban agobiando; no obstante, la diferencia de fuerza era bastante considerable. El niño noto el cambio en sus expresiones, por lo que alivio el fuerte agarre que mantenía.

-Perdóname mami-

-No te preocupes por eso. Ahora ven aquí, quiero presentarte a una de tus tías-

Hiwa contuvo el aliento, no se esperaba que le aceptase de esa manera. Cuando la vio, pensó en que quizás también la rechazaría como sus hermanos mayores. Tal vez podía confiar en ella.

-Mucho gusto, Soy Hiwa Hyuga – Se puso de pie y le costó mucho trabajo reprimir la mueca de dolor que le provocaba cambiar de posición tan seguido – Soy la medi-

-Es mi hermana- Sus mejillas se sonrojaron- Dale la mano cariño y preséntate como es debido-

- H-Hola yo soy Konohamaru Ōtsutsuki – El niño le tendió la mano y no dudo en aceptar –

- ¿Ōtsutsuki? - Creía que su sobrino llevaría el apellido del padre como era costumbre también entre los humanos -

-Es el apellido de mi mami- Le explico el niño con obviedad y Hinata levanto los hombros - ¿Todo esto es para mí?

Rápidamente la atención del pequeño fue absorbida por el mini banquete en el comedor. Hinata lo puso en una de las sillas y procedió a untar de miel los wafles de todos, una vez echo tomo asiento en medio de los dos.

El desayuno fue rápido, ahora entendía porque había preparado tanta comida. Konohamaru se tragó la primera porción en un parpadeo y procedió a engullir su segundo plato como si su vida dependiera de ello. Creyó que Hinata le regañaría, sin embargo, una mirada rápida revelo que ella había devorado sus dos platos antes que el niño. Si bien los Lycans no eran los mas civilizados, su madre se encargaba de que todos tuvieran modales exquisitos a la hora de comer. No permitía que nadie faltara al respeto o se retrasara, de lo contrario esa persona se quedaba sin cena.

-Mami ¿Qué hora es? –

-Cerca de las ocho ¿Acaso informa? – El menor se tomó de un solo sorbo el chocolate, parecía alarmado de la nada- ¿Tienes algún compromiso importante del que tu madre no esté enterada? –

- Él prometió que vendría – Como si eso explicara todo, el cachorro salió corriendo en dirección de la segunda planta. Todo bajo la estricta mirada de Hinata –

- ¿Alguien vendrá a visitarte? –

-No que yo sepa-

No se dijeron mucho más en un largo periodo de tiempo. Hinata ya iba por la tercera taza de chocolate y no parecía muy abierta a una conversación. De repente un olor familiar llego a la cocina y eso la puso en alerta, no entendía que hacía Naruto allí. Otra mirada a Hinata y el miedo la hizo retroceder. La aparente indiferencia fue sustituida por una mueca de enojo, el blanco en sus ojos lentamente iba siendo absorbido por un negro profundo y sus garras se deslizaron por sus dedos, rompiendo la taza en varios pedazos. Trago saliva ¿Había hecho algo que no era de su agrado? Intento correr, pero el dolor en sus caderas impidió cualquier movimiento. Quería gritar por ayuda, pero Hinata fue más rápida. Cerro los ojos esperando el ataque, sin embargo, ella paso de su presencia, caminando a toda velocidad hacia la entrada principal.

- ¡¿Qué estas…?!-

- ¡Has venido, pensé que no llegarías a tiempo! –


Naruto llevaba cerca de treinta minutos sopesando si debía ir, o no, al encuentro con el cachorro. Después de abandonar la cabaña esa madrugada, con el corazón hecho trizas, tomo rumbo hacia la manada de Minato; decidido a no inmiscuirse más en la vida de su Luna. A estas alturas ya sabía que el odio que sentía por él era mayor que el amor que alguna vez le tuvo, sin embargo, a mitad de camino su lobo, quien no había aparecido en las últimas horas, le recordó la primera charla que sostuvo con Konohamaru.

Después de desatarlo del árbol, lo tomo en brazos y caminaron hasta la cabaña sumidos en un silencio incomodo, si bien el niño no mostro incomodidad con su presencia no podía olvidar que fue la breve conversación que sostuvo con Hinata lo que termino de desatar el cambio de hombre a lobo. Abrió la puerta de la entrada principal y, guiándose por el olor, lo condujo hasta el dormitorio que había escogido. Una vez allí, tuvo la delicadeza de acomodarlo en la cama y buscar una manta con que cubrirlo. Estaba a punto de salir de la habitación cuando la voz chillona lo detuvo.

- ¡E-Enséñame por favor! – La impotencia en su tono de voz era palpable, giro su cuerpo y se encontró con una imagen que le pareció imposible; el niño no solo se podía mover, sino que estaba de pie al borde de la cama. Aquello era… no era normal. El primer cambio siempre dejaba al individuo totalmente exhausto, él recordaba haber dormido por dos días seguidos. A cada uno de los machos que conocía le paso algo similar, su padre le conto que él duro tres días inconsciente. Entonces no entendía cómo era posible que un niño de siete años pudiera levantarse luego de cambiar por primera vez - Yo n-no me acuerdo de nada, pero sé que la lastimeSe miro horrorizado las manos cubiertas de sangre. Sangre de Hinata, de su mamá A ti no te ataque, pero a ella- El pequeño trago saliva - ¡Enséñame a controlarlo por favor! –

En aquel instante le pareció buena idea aprovecharse de la situación, por lo que termino aceptando con un escueto asentamiento. Quería llegar a la madre por medio del hijo, pero ahora, humillado y despreciado, no creía que fuera posible. La mirada de Hinata mientras le hacia el amor definitivamente lo perseguiría por mucho tiempo. Por eso emprendió marcha hacia la manada Namikaze, si ella se comunicaba con él pidiéndole que la follara de nuevo, lo haría. No tenía fuerzas para negarse a tener un encuentro intimo con ella, así las emociones no estuvieran de por medio, eso sí, utilizando protección. Le dolía en el alma, pero no permitiría por nada en el mundo tener cachorros a los que muy probablemente no conocería. Primero se cortaba un huevo.

Por eso tomo la decisión de permanecer alejado mientras el calor la golpeaba de nuevo. Recorrió unos cuantos Kilómetros, convencido de que sería lo mejor. Sin embargo, su lobo se encargó de recordarle las consecuencias de romper una promesa. Tuvo una leve lucha interna en donde el lado animal termino ganando. A regañadientes se dio la vuelta de regreso a la manada Hyuga. Se detuvo brevemente en la cabaña de Neji, tomo una ducha, se mudó de ropa, comió todo el desayuno que Tenten amablemente le ofreció y reanudo su andar. No sabía que reacción tendría Hinata o si el niño ya le había advertido de su presencia, pero no retrocedería su palabra nunca más. La última vez que lo hizo perdió a su otra mitad.

No obstante, en la entrada del bosque las dudas lo asaltaron otra vez. No quería perturbar su vida, no quería que lo odiara más. Por otro lado, pensó, "No creo que pueda odiarme más de lo que ya lo hace"

Armándose de valor, empezó a saltar de rama en rama. Casi inmediatamente el hedor de la sangre de Hinata llego a sus fosas nasales, aquello lo puso en alerta, más aún cuando pudo captar la esencia de una de las gemelas en dirección a la cabaña grande.

Corrió a todo lo daban sus piernas. Salto a la entrada principal y tuvo suerte de esquivar el primer golpe del atacante.

- ¿¡Qué estas…!?- La pregunta de Hinata se quedó en el aire cuando un pequeño cuerpo se interpuso entre los dos-

- ¡Has venido, pensé que no llegarías a tiempo! – Konohamaru le regalo una enorme sonrisa – No lo ataques mami, yo le pedí que viniera – Hinata lo miro, sin creer lo que estaba escuchando – Entra, mi mamá hizo mucho desayuno – El cachorro camino hasta él y le tendió la mano, algo le insto a tomarla automáticamente –

- Konohamaru, me puedes explicar ¿Qué significa esto? –

- Él prometió que me enseñaría a controlarlo -

-Tengo nombre, Konohamaru, me llamo Naruto Namikaze, es un placer conocerte- Sacudió el agarre que aún mantenía. La pequeña extremidad transmitía un calor reconfortante. Saludo con un leve asentimiento a la mayor de las gemelas y ambos se sentaron en las sillas del comedor-

- No lo entiendo Konohamaru, yo te puedo enseñar todo lo que necesitas saber – Hinata entro a la cocina dando grandes zancadas – No necesitas de este sujeto para…-

- Yo vi cómo te ataco mami y no pude impedirlo- Eso lo puso en alerta. Una breve mirada a Hinata le confirmo que ella también se inquietó – El señor Naruto llego y mi lobo no lo ataco, simplemente… -

-Es imposible que recuerdes lo que paso – Dijo Hiwa con un hilo de voz –

-Ella tiene razón- Intervino Naruto- Fue tu primer cambio niño y es algo brutal. Tu mente se parte en dos y no he oído de nadie que pueda recordarlo -

-Mi hijo no es como nadie que conozcas, él es igual a mi –

-Tienes razón Hinata, pero eso no significa que tu recuerdes lo que paso luego de tu primer cambio ¿Me equivoco? – La aludida maldijo entre dientes – Nadie lo recuerda, puedes preguntárselo a tu padre, él te dirá lo mismo. No es normal –

- ¡Mi hijo es completamente normal! – Hinata golpeo la mesa del comedor con ambas manos – ¡Él y yo lo somos, no somos diferentes a ustedes!

-Lo has entendido mal, nena-

- ¡No me llames así! –

- No entiendes nadie jamás recuerda lo que paso durante el primer cambio. No solo tu cuerpo cambia, es la primera y única vez que tu parte animal toma el control absoluto de la situación. A partir de ahí un cambiante deja de pensar como un ser y se une una segunda voz a tu conciencia, dejas de estar solo- La explicación logro calmar un poco los ánimos de Hinata - Cuando dije que no era normal, no me refería al cachorro o a ti, pude ser lo que quieras, pero jamás dije algo sobre tus orígenes –

- Jamás dijiste nada, sin embargo, todo lo que hiciste me demostró que; lo que YO era, jamás sería suficiente para ti –

Un silencio incomodo se formó después de eso. Hinata tenía razón, en todo lo que dijo. Tenía razón en odiarlo. Él jamás le dio motivos o esperanzas de tener algo más que un revolcón una vez al mes.

-C-Creo que será mejor que me vaya – Hiwa se levantó –

- Te acompaño a la puerta -

Ambas se dirigieron a la salida delantera. Konohamaru permaneció sentado en la silla sin entender mucho de la situación.

- ¿Conociste a mamá cuando era joven? – Esa pregunta le dolió. Hinata nunca le había hablado de su existencia al pequeño –

- La primera vez que la vi, tenia mas o menos tu edad –

- ¿¡En serio!? ¿Cómo era ella? Mamá jamás habla de cuando era niña, solo me ha contado de sus aventuras desde el día que se mudo con los humanos –

- No hay mucho que contar – En realidad no había nada. Recordarla de niña le rompía el corazón –

- ¡Por favor! Ni siquiera me habla de su primer cambio, no menciona nada – Sorprendentemente era algo de lo que ella no había hablado con él –

- Cambie por primera vez cuando mi madre me ataco por la espalda – Hinata regreso sola a la cocina – No es una historia muy feliz, no tengo historias felices de cuando era niña, ni de cuando crecí, ni del momento en el que conocí al que, se supondría, sería mi compañero –

- Mami… -

- Si no te lo he dicho, es porque no deseo entristecerte con mis historias, ni que me tengas lastima- Miro a Naruto - ¿Deseas algo de comer? – Le sorprendió el repentino cambio de actitud- Si vas a enseñarle a mi hijo necesitas estar bien alimentado, no quiero que las cosas se salgan de tus manos – Entendió el mensaje oculto. Hinata no permitiría que su lobo se hiciera cargo de la situación en caso de que Konohamaru perdiera el control. No confiaba tampoco en su bestia –

-No es necesario, Tenten ya me alimento – El cuerpo femenino dio un pequeño sobresalto – Su comida es la mejor – Se toco el vientre levemente hinchado –

- ¿Quién es Tenten? ¿Es tu novia? – Un plato se rompió. Miro a la fémina y noto un leve temblor de manos –

- Claro que no, la única mujer que me interesa me odia y no quiere saber de mi –

- ¿Es mi mamá? – Naruto asintió –

- Eres un niño muy perspicaz –

- No permitiré que te le acerques, yo seré el único macho en su vida –

- No tienes porque preocuparte por eso, como ya te lo dije: La única hembra que me interesa me odia –

- Aun así, quiero que lo sepas, mi mamá es mía – Le causo gracia su osadía -

- Y si, por casualidades del destino, ella tiene un hijo mío ¿Cómo te sentirías al respecto? –

- Lo aceptaría porque es parte de mi mamá- No dudo en responder - ¡Pero no te quiero cerca de ella! – Naruto soltó una carcajada revolviéndole la cabellera castaña –

- Bien dicho niño, tienes suerte de que haya renunciado a estar con ella. De lo contrario no te quedaría más remedio que aceptarlo -

- Ella no te aceptaría si yo no te acepto –

- Yo puedo ser muy persistente –

- ¡Mi mami solo me ama a mí! –

- Primero me amo a mi –

- ¡Pero ya no lo hace! – Auch… eso fue un golpe bajo – Yo soy el único macho al que ama –

Hinata no daba crédito a la situación en la que estaba; su hijo, su bebe, su pequeño retoño, estaba hablando con el hombre que la destrozo como si lo conociera de toda la vida. No percibía ningún tipo de antipatía como cuando Kiba, Shino o cualquier macho o hembra iban a visitarla. Una mirada al rostro infantil le mostro que se sentía a gusto con Naruto ¡incluso parecía divertido con sus insinuaciones! Se sintió traicionada y no solo por eso. El rubio idiota estaba sugiriendo que ya no la quería, que ya no era importante para él.

Empezó a hiperventilar y no podía hacer que sus manos dejaran de temblar. Se le formo un nudo en la garganta, necesitaba salir de allí, pero no quería mostrarle ningún signo de debilidad. ¡Y para el colmo de los males la loba estaba bien calladita! Si salía huyendo no podría echarle la culpa a su lado animal. No entendía porque ese sentimiento de traición se instaló en su pecho, ella ya no lo quería, únicamente lo necesitaba para calmar su dolor cuando el calor le atacara.

El escenario cada vez era mas insoportable. Ahora Konohamaru reía por un chiste estúpido de Naruto que a ella no le causo la mínima gracia. Enfoco las diferentes vías de escape porque, estaba segura, terminaría huyendo. Era una cobarde total si de enfrentar las emociones se trataba, al final siempre salía corriendo. Por eso emigro dos décadas atrás, no quería hacerle cara a la traición de Naruto ni a sus consecuencias.

-A ver si este te gusta, Konohamaru ¿Por qué la gallina cruzo la calle? –

-Esto no puede estar pasando- Murmuro cubriéndose la cara con ambas manos-

-No lo sé… -

- ¡Para llegar al otro lado! – Konohamaru estallo en carcajadas. Ella no lo entendía. Naruto no sabia como contarlos, era un pésimo comediante –

- ¡Más, más! –

-No puedo con esto…- En otras circunstancias la melodiosa risa de Konohamaru le hubiera parecido de los más encantadora-

- Muy bien veamos que otro chiste me se… -

Beep… Beep… Beep…

Elevo una plegaria al cielo cuando el ruido de un celular interrumpió la ridícula atmosfera que se había formado. Tres pares de ojos se posaron en el aparato olvidado en la silla mas alejada de la mesa.

-Creo que Hiwa lo ha olvidado – Dijo Naruto- No importa, puedo pasar por su casa antes de irme y entreg…-

- ¡No! – Casi cae de narices por tratar de tomar el celular primero que el rubio. Naruto la miro como si hubiese perdido un tornillo – Quiero decir… yo se lo puedo llevar. Mientras tú te quedas y cuidas de él – Salió corriendo y antes de cerrar la puerta de la entrada principal le grito: - ¡si le lastimas de cualquier forma te arrancare los testículos! –

Partió a toda velocidad queriendo escapar lo más lejos de allí. No soportaba que ellos dos se llevaran tan bien. Era consciente del encanto que generaban los cachorros en Naruto, pues anteriormente lo había visto jugar con varios de ellos, pero Konohamaru no soportaba que ningún adulto se les acercara. Siempre los repelía de alguna manera, sin embargo, con Naruto todo estaba resultando de forma contraria a como imagino que seria. Ella esperaba que el niño le atacara; no que se riera de los chistes estúpidos que decía. Y definitivamente no hubiera imaginado que luego de pasar una noche con Naruto, este aparecería de nuevo en su cabaña con intenciones de "adiestrar" a su hijo y diciendo que ya no intentaría tener nada con ella, cuando unas horas atrás estaba gritando a los cuatro vientos que le pertenecía.

-Maldita sea la hora en la que se te ocurrió la brillante hora de volver ¡Pudiste hacerlo sola! Si hubieras encerrado a Konohamaru en el sótano nada de esto estaría pasando, pero nooooo, tenías que regresar y poner tu solita tu propia vida al revés. Mira como te esta resultando todo ¡Posiblemente estés embarazada del bastardo infiel y a Konohamaru parece agradarle la idea! ¡Te has jodido tu solita la vida! - Paro abruptamente su monologo. Un tenue olor de sangre fresca llegaba desde afuera del bosque que rodeaba su propiedad-

Cambio de dirección dejándose guiar por la fragancia. El hedor se hacia mas fuerte a medida que avanzaba. Sus instintos maternales cobraron vida al percatarse de quien era la dueña de esa fragancia, la pequeña Hiwa estaba en problemas.


Hiwa sintió terror al percatarse de una figura sombría que la esperaba a las afueras del bosque. Trago saliva cuando la reconoció, se trataba de su madre, de su peor verdugo.

-Hola pequeña caca, veo que has estado de visita en lugares prohibidos –

-M-Madre yo…-

- ¡Te he dicho que no me llames así! – El primer golpe no lo vio venir. Fue tan rápido y fuerte que sintió como su cráneo golpeaba la superficie seca de un árbol – Eres una debilidad que no debería existir, solo tus hermanos tienen el derecho de tenerme como su madre- La sangre salió escandalosamente de la parte posterior de su cabeza- Ahora dime pequeña basura, ¿Cómo es el pequeño bastardo? Quiero su descripción completa, de lo contrario te castigare de la peor manera que te puedas imaginar – No podía imaginar nada peor que esto. La hemorragia era tan abundante que lentamente sus ojos se iban cerrando – Oh no… ¡No te vas a desmayar! – Kurenai le enterró ambas garras en el abdomen, levantándola del suelo - ¡Dime lo que quiero! –

-N-No se… yo… p-por favor – El aire poco a poco se escapo de sus pulmones. Lagrimas abundantes llenaron sus ojos y eso desato la ira de Kurenai, quien la arrojo unos metros hacia el interior de los árboles. El golpe lastimo aún más su maltrecho cuerpo. Gimió de dolor – D-Detente… no m-más –

- ¿Qué pensara tu padre cuando encuentre tu cadáver en las orillas del rio que corre cerca de aquí? - Eso la alarmo. Intento mover su cuerpo, pero este no le respondía –Seguro dirá que su torpe hija que no podía cambiar tuvo un terrible accidente. Llorara, sufrirá, pero terminara por olvidarse de ti porque no representas más que una debilidad, además tiene otros hijos con los que reemplazarte – La sintió caminar hasta ponerse a ahorcadas de su cuerpo – Y yo solo sentiré un gran alivio cuando tu existencia haya desaparecido de este mundo- Llena de impotencia trato de defenderse, no obstante, la perdida de sangre era demasiada. Sus brazos ya no le respondían – Te golpeare tantas veces la cabeza que tu cerebro quedara tan revuelto como un huevo – Un frio profundo cubrió su cuerpo. Sabia que ahora no se detendría, no había nadie cerca que pudiese ayudarla –

-Por favor…- Rezo en silencio para no sentir más dolor. Cerro los ojos y lo último que sus oídos lograron captar, antes de caer en la inconciencia, fue un rugido tan fuerte que hizo temblar hasta el suelo de donde estaba -


Un cuerpo gigante cayo encima de ella y de un manotazo la mando a volar unos a metros de distancia. Las garras gigantes destrozaron su piel y sintió como un par de costillas se rompían con el impacto. Se recompuso rápidamente, poniéndose de pie y buscando al atacante inesperado.

No podía ser cierto. Su nariz debería estarle fallando porque esa bestia negra no podía ser…

Salió de sus cavilaciones pues se vio atacada otra vez, cambio rápidamente, pero ni así pudo igualar en estatura a la recién llegada. Rápidamente se vio envuelta en una lucha feroz de colmillos y garras. Chocaron ambos cuerpos y aunque lucho con todas sus fuerzas no logro dar ningún golpe certero. Por el contrario, su rostro fue desgarrado y, luego de recibir un puño, su mandíbula colgaba en un ángulo extraño. La sangre fluía libremente por sus costados y sentía que ya estaba en sus límites, pero la otra loba apenas y se veía agitada. Eso no significaba nada bueno. Hinata miro a donde muy seguramente yacía la pequeña caca y, aprovechándose del breve descuido, logro encestarle una buena patada en el estomago que la hizo retroceder. Se acomodo la mandíbula en un parpadeo y se estrelló con Hinata mordiéndole el cuello. Se sintió victoriosa cuando el sabor del hierro cubrió sus papilas gustativas, no obstante, fue tomada por el cuello y levantada del suelo en un agarre mortal. Intento hacer el máximo de daño posible desgarrando la piel de su contrincante y dejando la garganta en carne viva, pero ni así Hinata retrocedió un milímetro.

El oxígeno dejo de circular por su sistema y su cuerpo perdió el control sobre la transformación regresándola a la forma humana. Chillo y pataleo. Iba a morir, esos ojos negros no trasmitían ningún tipo de compasión.


- ¡Hinata detente! ¡No lo hagas! – A penas y pudo notar el grito desesperado de Hiashi en medio de la neblina que surcaba su mente. Estaba tan cerca de acabar con ella, tan cerca de aplastar su garganta como un insecto - ¡No lo hagas! – La perra en sus manos la miro con lágrimas en los ojos. Kurenai gimoteando por algo de piedad era mejor que cualquier sueño húmedo – Por favor… -La libero con un fuerte resoplido. El pequeño cuerpo cayo al suelo en un golpe seco. Hiashi corrió a auxiliarla sin siquiera registrar a Hiwa, quien yacía inconsciente a solo unos metros de allí. Cedió parte de su trasformación y camino hasta la loba más joven.

- ¡No te acerques a ella! – Se arrepintió inmediatamente de no arrancarle la cabeza - ¡Hinata la lastimo, mi amor! ¡Trate de impedirlo, pero ahora es mas fuerte! – Ignoro las acusaciones sin sentido. Mordió la parte blanda de su antebrazo y abrió la minúscula boca de su hermanita. De forma rápida la cara antes mortalmente pálida adopto un color rosado más saludable. Dio un suspiro aliviada cuando unos ojos carmesíes se abrieron para ella- ¡Gracias al cielo estas bien! -

- ¡Deja de fingir de una puta vez! – La tomo en brazos, poniéndose de pie – Te oí decir que la matarías ¿Qué clase de monstro eres? – No tuvo miedo, por primera vez en su vida no tuvo miedo de la figura que se escondía en brazos de su padre - ¡y tú! ¡¿Cómo es posible que no sepas la clase de mierda que es ella con tu propia hija?!-No espero respuesta, camino lentamente hasta quedar frente a la pareja – Te lo diré una sola vez, maldita perra, si te veo cerca de aquí o si alguna vez llegas a ponerle una mano encima a Hiwa o a mi hijo, te arrancare la maldita cabeza y la podre como advertencia en este mismo lugar para que cualquiera que quiera hacerles daños se lo piense dos veces – Luego se dirigió a Hiashi – Vivirá con nosotros a partir de ahora, me importa una mierda lo que tengas que decir al respecto. Puedes enviarle sus pertenecías con Neji o con Naruto o con quien quieras –


Hiashi llevaba cerca de media hora sentado en la misma posición. Todo su mundo acababa de desmoronarse en frente suyo. La hembra en sus brazos sollozaba y decía incoherencia, pero solo mentiras salían de su boca, ahora podía olerlas con claridad. Su lado irracional no quería aceptar que ella hubiese sido capaz de lastimar a una de sus propias hijas, sin embargo, el tenue olor Hiwa permanecía en sus manos.

-Hay que recuperarla amor mío, debemos llamar Sota y a Neji, ellos nos ayudaran a luchar para sacarla de ese infierno-

- Kurenai… -

- Incluso Kushina puede hacer que Minato le ordene a Naruto ayudarnos…-

- Te lo advertí…-

- Es mas fuerte pero no podrá contra todos juntos… podremos….

- ¡Suficiente! - La tomo de los brazos – Te advertí de las consecuencias que tendría la persona que se atreviera a merodear por aquí- Dejo que sus palabras surtieran efecto -

- ¡No puedes estar hablando en serio!

– Te veré mañana al amanecer- Camino en dirección contraria, dejando a una hembra al borde de la histeria. Necesitaba saber en qué condiciones estaban sus hijas-

- ¡Hiashi! ¡regresa, por favor, no puedes hablar en serio, por favor! ¡Hiashi!

Estaba seguro que en ese momento Kurenai sintió el verdadero terror.


Y ya esta uwu

Escribí 10 hojas de Word 100% real no feik . No había actualizado porque ando bien enferma.

No tengo mucho mas que agregar, SOLO QUEDA AGRADECERLES POR TODOS SUS HERMOSOS COMENTARIOS. Ok me calmo, pero es la primera vez que supero los 100 comentarios con una historia, son maravillosos. Los amo mucho.

¿Les gusto el capítulo? ¿Les gusta como se van desarrollando las cosas? A mi en lo personal me encanta el ritmo que va llevando la historia.

Ahora una pequeñísima encuesta, ¿Quieren actualizaciones semanales, pero con capítulos cortos o pueden esperar un poco más y recibir capítulos más largos como este? Lo dejo en sus manos.

Ahora si


Sección VIP de Comentarios sexys uwu.

drako lightning: Muchas gracias por leer y comentar. Si, la verdad por eso lo subí rápido, porque era mas corto que los anteriores. Aquí está la continuación un poco mas larga, espero que te guste.

Regina Alba Blossom: Muchas gracias por leer y comentar. Cuidado con los Spoilers XDXD Muchas gracias por todo corazón uwu eres lo máximo, espero que te guste.

Akime Maxwell: Muchas gracias por leer y comentar. Y con este capitulo creo que la odiaras más. Yo también creo que será una locura tener hijos así pero el rubio idiota no tuvo ninguna precaución. Espero que la continuación sea de tu agrado.

Karmina: Muchas gracias por leer y comentar. Aquí le dieron unos buenos golpes, pero creo que ni así podrá reaccionar. No creo que Hinata se descuide un minuto con el cuidado del niño y ahora tendrá la ayuda de Naruto. Espero que este capitulo sea de tu agrado.

eliuska20: Muchas gracias por leer y comentar. Aww tan bella tú, de verdad tus palabras lograron inspirarme. Al comienzo se llevaron bien pero el tiempo solo dirá como se desarrolla su relación; todo puede pasar jajajaja. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

Katia: Muchas gracias por leer y comentar. Lamento la tardanza, andaba un poco enferma, he aquí la continuación. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

-chan: Muchas gracias por leer y comentar. Bienvenida seas uwu me alegro que seas parte de mi historia, espero que te haya gustado y lamento mucho la tardanza; ando un poco enferma. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado. Pd: Gracias por tus ánimos.

Usagi Hina: Muchas gracias por leer y comentar. Bienvenida seas, claro que se merece sufrir. En los primeros capítulos pregunte que quien querían que fuera la malvada madrastra y la idea que más me gusto fue Kurenai porque resulto bastante refrescante, no sonaba tan cliché. Espero que eso no sea impedimento para que sigas leyendo. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

Alinita28: Muchas gracias por leer y comentar. ¡Yo amo a Laurann Dohner! ¡Choca esos cinco! Jajajaja Entiendo tu desespero por leer de las nuevas especies, yo no me aguante y compre los libros en inglés para traducirlos yo misma.

Ahora con respecto al fic, entiendo tu punto de vista. No era mi intención herirlo físicamente, pero se dio XD Lamento que no te guste Kurenai siendo la antagonista (estoy pensando seriamente en cambiarla jajaja no te creas) Solo que, como ya expuse antes, pregunte a mis lectores y la idea fue de ellos. Yo creo que Naruto los protegerá a partir de ahora. Y no te preocupes que no me gustan los chicles, El emo vengador no tendrá mucho protagonismo. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

javipozos: Muchas gracias por leer y comentar. Jajaja tu comentario me hizo reír mucho. Claro que esas perras están locas. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

bruxi: Muchas gracias por leer y comentar. Jajajaja todo se ira arreglando gradualmente, por lo menos en este capítulo Kurenai recibió una pequeñísima cucharada de su propia medicina. Hiwa y Konohamaru son un amor, espero estrechar su lazo durante los próximos capítulos. El próximo capitulo será enteramente Naruhina, ¿Sera que el rubio idiota tendrá un poquito de redención? Gracias otra vez y… ¡Nos estamos leyendo!

Emperor92: Muchas gracias por leer y comentar. Aww tú eres un amor, eres tan bella persona que ni siquiera sé por dónde empezar. A mí también me dolió un poco escribir esas palabras, todo fue gracias a Regina, ella me ayudo mucho con los diálogos del capitulo anterior. Me alegra que mi fic te sirva de inspiración para tus propias historias. En este capítulo recibió una pequeñísima cucharada de su propia medicina. Estoy de acuerdo contigo, Naruto tiene que cambiar de actitud si quiere solucionar las cosas. En este capítulo se mostró un poco más humilde pero todavía le falta. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

Sylbille: Muchas gracias por leer y comentar. Wey no puede empezar el capítulo sin antes leer tu comentario, es como una droga para mi jajajaja ok no. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado. Jajaja Te la dejo encerrada pero solo si me invitas a darle una buena paliza. Con respecto a Kushina… Quiero que aparezca en el próximo capítulo, aunque quien sabe jujuju ¡Te recomiendo que no la odies todavía, te puedes llevar una sorpresa! Creo que las mujeres enloquecemos constantemente más que los hombres (no en sentido literal, pero tú me entiendes, guiño, guiño) y tal vez tengas razón; su actitud se debe a la parte animal. El motivo del odio hacia ellos…. Emm… Digamos que lentamente iré dando pistas a lo largo de los capítulos, ¡así que atenta!

Jajaja Hinata tiene un enorme problema interno. Creo que necesitara el concejo de alguien para salir de aquel dilema, pero ¿Quién? Muchas gracias por darme las instrucciones para guardar las historias, eres un amor y también por darme una pequeña lección sobre temas legales, por supuesto que investigare mas a fondo porque quiero meter esa parte en algún momento de la historia. Sin mas que decir Saludos y besos guapa, nos estaremos leyendo muy pronto.

Guest: Muchas gracias por leer y comentar. Bienvenida a mi historia, lamento mucho la tardanza, andaba un poco enferma. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

Uzumaki Tsuki-Chan: Muchas gracias por leer y comentar. Pobre Narutin, todo el mundo quiere que sufra. No creo que Kurenai se arrepienta de sus acciones, that bitch is crazy. Me alegro que te sirviera de inspiración para una de tus historias. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

Hakudoshigle: Muchas gracias por leer y comentar. Me alegro que te haya gustado y lamento mucho la tardanza. Gracias otra vez y espero que ese capítulo sea de tu agrado.

Guest: Muchas gracias por leer y comentar. Tus palabras me llenan de emoción, que bueno saber que estoy mejorando en lo que más amo que es escribir. Gracias por pasarte por mis otras historias y gracias por comentar en esta, lamento mucho la tardanza, espero que haya sido de tu agrado.


Y ya saben… un review equivale a una sonrisa.

¡Muchas gracias por llegar hasta aquí!