Como siempre, agradecimientos especiales a Regina Alba Blosson. Te lo agradezco de todo corazón.


¿Revelaciones?

El silencio reinaba en el aula de clases. Las cabezas de sus estudiantes permanecían abajo y ella sonreía complacida. Le gustaba cuando todos sus estudiantes responden el test individualmente y ninguno intentaba recurrir al plagio para contestar sus preguntas. Miro el reloj en la pared y notó que faltaban cinco minutos para la hora acordada de entrega, un poco de presión no les haría daño.

-Ya casi es hora mis niños, faltan cinco minutos- Se escucharon unos pocos gemidos- ¡Ánimo! Este fin de semana no tienen muchos deberes pendientes- Los cinco minutos pasaron rápidamente-¡Bien niños! Salgan ordenadamente y dejen sus exámenes en mi escritorio ¡Eso es todo por hoy! - Sakura sonrió al oír varios suspiros de alivio, la última semana de exámenes siempre lograba ejercer presión sobre sus pequeñas mentes. Lentamente en salón empezó a vaciarse-

-Sensei- Una pequeña voz proveniente de uno de sus alumnos más problemáticos llamó su atención- ¿Konohamaru-kun sigue molesto y por eso no ha regresado? – Sakura suspiro ante esa pregunta, después del incidente entre esos dos, Konohamaru dejó de venir y la señora Ōtsutsuki no se tomó la molestia de hacer un retiro formal de la institución, solo se lo llevó y desapareció junto con él. Eso la tenía un poco angustiada. Sakura no podía evitar preocuparse por el bienestar de sus alumnos, incluso si eso le traía como consecuencia unos cuantos roces con el rector de la institución.

- No te preocupes Shinachiku-kun, estoy segura que Konohamaru-kun regresará pronto- El pequeño rubio dudo un poco antes de asentir afligidamente-

-Creo que no debí robarle sus papitas- El niño se sobo un poco el cachete en donde permanecían las marcas del castaño- Él se molestó bastante-

-Es cierto que lo que hiciste no estuvo bien, pero estoy segura de que Konohamaru es un niño muy bondadoso que no guarda rencores- Sakura le revolvió la cabellera- Tan pronto regrese puedes disculparte con él y ofrecerle unas papitas como compensación- El pequeño sonrió más animado que al comienzo – Ahora vete, tu madre debe estar afuera esperándote, nos veremos el lunes, recuerda hacer tus deberes-

- ¡Si Haruno-Sensei! - Sorpresivamente le dio un abrazo que ella no dudo en responder-

Luego de cerciorarse de que todo estuviera en su sitio, cerro el salón con llave antes de dirigirse al aula de maestros, una vez allí evitó hacer contacto visual con algunos de sus compañeros, su instinto le decía que se mantuviera alejado de ellos, especialmente el profesor Kabuto; un tipo raro que siempre permanecía en las sombras por una supuesta "Alergia al sol" Si las cosas sobrenaturales existieran, estaba segura de que ese hombre era cien por ciento un chupasangres de primeras.

Rio ante sus pensamientos. Tomó su bolso y salió a toda prisa al estacionamiento. Estaba a punto de llegar cuando fue interceptada por un hombre que, desgraciadamente, tenía el placer de conocer.

-Señor Itachi, que sorpresa- El aludido era un hombre en todo el sentido de la palabra, un metro con noventa centímetros, macizamente construido, piel bronceada, ojos y cabellera negra, de unos treinta años aproximadamente, el traje hecho a la medida acentuaba cada uno de sus músculos, un adonis en persona, no obstante, todo quedaba opacado porque el tipo era extremadamente raro; en más de una ocasión lo había oído gruñir desde su oficina y, si no estuviera cien por ciento segura de que las cosas sobrenaturales solo existían en la imaginación de algunas personas, podría jurar que sus ojos cambiaban de color y de forma dependiendo del estado de ánimo en el que se encontrara- Si me disculpa, tengo asuntos importantes que atender- Trato de evadirlo pero una mano firme la retuvo-

-Espero que esos asuntos no tengan nada que ver con la señora Ōtsutsuki- Sakura frunció el ceño, pero no dijo nada – Ya hemos hablado de esto señorita Haruno, la madre del pequeño Konohamaru acudió a mí de manera informal para excusar a su hijo durante un par de semanas, nada del otro mundo ¿Entiende de lo que estoy hablando? – Le guiño un ojo y aquello casi le produce un sarpullido- Son cosas de la herencia tan particular que tiene el niño, estoy seguro de que estará de regreso cuando menos lo espere-

-Disculpe si no puedo evitar preocuparme señor Uchiha, pero el errático comportamiento del niño me tiene bastante preocupada – Sakura se soltó de forma imperceptible del agarre que aún mantenía en uno de sus brazos – Le agradecería que no se metiera en mis asuntos extracurriculares que nada tienen que ver con la institución – Para su sorpresa, el pelinegro sonrió. Casi podría jurar que sus colmillos eran más largos de lo normal "seguro son imaginaciones mías" –

-Claro, olvidaba que, a las que son de su clase, les resulta casi imposible mantenerse alejadas de los niños- La última palabra sonó más como un gruñido que como otra cosa-

- ¡Y los que son de su clase son unos metiches entrometidos! - Casi se arrepintió de haberle dicho eso a su propio jefe, pero el muy bastardo se atrevió a sonreír otra vez –

-En eso tiene razón señorita Haruno – Se alejó lentamente de ella- Está en nuestra naturaleza ser curiosos –

- ¡Oiga, espere un minuto! - El peli-negro se detuvo a unos metros de ella- ¿Me puede dar la dirección exacta de la señora Ōtsutsuki? –

- Creo que sus "asuntos extracurriculares que nada tienen que ver con la institución" no son de mi incumbencia – Sakura lo maldijo internamente- Sin embargo, estoy intrigado de ver como terminara todo esto, una de sus amigas me informo que muy pronto conocerá a mi pequeño y estúpido hermano menor, así que le daré lo que necesita solo para darle un empujón a todo este asunto del hilo del destino – Casi de forma inconsciente busco entre su bolso el gas pimienta que guardaba en caso de algún atacante, Itachi Uchiha estaba totalmente zafado de la cabeza- Se lo enviare al correo tan pronto este en mi oficina- Al verlo desaparecer por las escaleras, Sakura corrió a refugiarse en su propio vehículo. Sabía que Itachi era un tipo raro y enigmático pero la conversación que acababan de tener simplemente era incoherente.

-Si mi amor, estoy seguro- Itachi sonrió, desanudando su corbata y dejándose caer pesadamente sobre la silla de su escritorio – Si me hubiese lanzado un hechizo lo sabría-

- ¿Cómo podrías saberlo? Las brujas son seres despreciables-

-No esta bruja, casi estoy seguro de que la señorita Haruno ni siquiera es consciente de su herencia-

-Es eso o lo disimula muy bien – La sonrisa en su rostro se amplió al notar el leve toque de celos en la voz de su mujercita-

- ¿Acaso son celos lo que alcanzo a distinguir en su melodiosa voz, Señora Izumi Uchiha? –

-No juegues conmigo Itachi-Kun, sabes muy bien como detesto a esos seres-

-Lo se mi amor, sé que las pequeñas Elfas no se llevan bien con las Brujas, así como nosotros no nos llevamos muy bien con los Vampiros; pero sabes que Tsunade me ha revelado por fin la pareja destinada de Sasuke-kun y yo solo quiero que él…-

-Sea feliz- La oyó suspirar- Y yo te apoyo en todo Itachi-kun, pero eso no impedirá que te haga un baño especial cuando regreses –

- Lo que tú quieras–


Sakura condujo por las calles de uno de los barrios más exclusivos de la ciudad, impresionada por las lujosas casas que lo componían y deteniéndose en la propiedad ubicada en lo alto de la colina. Trago saliva cuando se estaciono. Sabía que los niños que asistían a ese instituto eran hijos de la clase opulenta de la ciudad, pero no imaginó que aquella mujer tuviese tanto dinero. El apellido Ōtsutsuki no le sonaba de nada ni de ningún lado, así que la fortuna de la madre de Konohamaru era producto del sudor de su frente y no de una fortuna heredada por generaciones.

Se dirigió a la entrada, asegurándose de no estropear nada a su paso. Estaba casi segura de que una de esas macetas que adornaban el jardín, costaban un mes de su salario. Tocó repetidamente el timbre de la puerta, pero nadie salió, estaba a punto de rendirse cuando sintió una presencia a sus espaldas. Giro con una sonrisa en el rostro y lo que vio la dejó impactada, delante suyo no había una persona sino un enorme perro café de unos dos metros de altura, parado en sus patas traseras y mirándola como si ella fuese un enorme filete de carne. Trago saliva… El enorme perro gruñó y dio un paso al frente…

Oh diablos, no quería morir así.

Y todo fue negro para ella…


Hinata estaba sentada en uno de los tres escalones que conducían a la entrada principal de la casa de Hiashi. Todo a su alrededor parecía borroso. De un momento para otro había pasado de la euforia absoluta, por haberle dado la paliza de su vida a Kurenai, a la incertidumbre total. Cientos de ojos curiosos la miraban de reojo, pero ninguno se atrevía a mirarla directamente, salvo sus hermanos menores. Las gemelas se turnaban para tomar a Konohamaru en brazos, parloteando como locas sobre lo guapo que era, y, quien intuía era Kawaki, estaba sentado a su derecha como si la conociera de toda la vida y como si ella no hubiera peleado a muerte con Kurenai tan solo unos minutos atrás. El pequeño Ko estaba sentado a su izquierda, mirando curiosamente en dirección de sus hermanas mayores, no olía su miedo ni nada parecido y eso le quitó un gran peso de encima. Hanabi permanecía en el interior de la vivienda, al margen de todo.

A lo lejos Sota estaba tratando de reanimar a Kurenai. La loba, quien se presentó como Shizune, encargada de curar las lesiones graves se había negado rotundamente a curarla, argumentando que Kurenai había peleado sucio al final sin importarle en lo más mínimo la seguridad del menor de sus hijos. Sota hizo el intento de arremeter contra Shizune y la curandera terminó por esconderse detrás de ella. Antes de que Hinata pudiera reaccionar correctamente Naruto ya estaba encima de Sota golpeándolo. Minato trato de intervenir, sin embargo, bastó una mirada de advertencia por parte del rubio menor para que éste retrocediera.

Ahora Naruto estaba detrás suyo. Mirando todo el panorama desde la parte alta de los escalones. Inspeccionando especialmente a las gemelas, asegurándose que no fueran lo muy rudas a la hora de acicalar a su hijo. No es que desconfiara de ellas, sin embargo, no podía olvidar que Hima se había visto especialmente favorecida por Kurenai.

-Tu loba es impresionante- La aguda-y un poco chillona- voz de Kawaki la trajo a la realidad- Jamás había visto una bestia más impresionante que la de Kurenai. La derrotaste de un solo golpe –

-Tuve un poco de suerte- No mencionó nada sobre la forma en cómo había llamado a su propia madre. El adolescente negó con la cabeza –

-La debilitaste hasta que no pudo levantarse y luego ¡Pum! Le diste el golpe final en la garganta – Kawaki sonrío de medio lado- Fue impresionante-

-Por la forma en como hablas puedo deducir que tampoco te llevas muy bien con ella- Él niño se encogió de hombros-

-Todos en la manada saben que nosotros somos solo un medio que ella utiliza para mantener controlado a nuestro padre- Esa revelación la sorprendió un poco- Ko la busca constantemente y Kurenai le niega la cercanía que todo cachorro necesita.-Ko tomó una de sus manos y, sin mediar palabra, la puso sobre su pequeña cabeza- Normalmente cuando eso pasa alguna loba se encarga de reemplazar el calor materno, pero ella jamás lo ha permitido y ninguna hembra había sido capaz de enfrentarla – Los ojos perlas se llenaron de esperanza- Hasta ahora-

- Todavía no se si nos quedaremos aquí indefinidamente – Naruto gruño a sus espaldas y ella le enseñó los dientes en respuesta, sin dejar de acariciar la cabellera castaña del niño – Ya te lo dije…-

-Mi semilla echara raíz en ti muy pronto, si no te he preñado, esta noche te montare hasta que lo consiga- Odio la arrogancia que transmitía su tono de voz – Tendremos muchos cachorros- Declaró como si fuera una verdad absoluta. Hinata se levantó para encararlo, pero el leve quejido de Kurenai llegó a sus oídos. Todos sus instintos se pusieron en alerta –

- T… tu- El cuerpo semiconsciente de la loba más vieja era sostenido de los brazos por su hijo mayor - ¿Co… Co…? – La pregunta quedó en el aire cuando una gran cantidad de sangre escapó por su boca. Konohamaru se soltó de los brazos de Hima y, para sorpresa de todos, pasó de ella y saltó a los brazos de Naruto, rodeando los hombros con los brazos y escondiendo su pequeño rostro en el cuello del rubio – Mal… di… ta… Se…as-


-Hey bruja, despierta, no fue mi intención matarte de un susto- Sakura abrió lentamente los ojos. Todo alrededor daba vueltas y la cabeza le palpitaba como si le hubieran arrojado un ladrillo. Espabilo rápidamente, buscando con la mirada al enorme perro que la estaba acechando, pero solo vio un hombre castaño semidesnudo a un par de metros de ella – No me lances ningún hechizo, me sorprendió verte en la entrada de esta casa, eso es todo-

- ¿Q-Quién eres? – Balbuceo, sentándose en el asfalto frío de la entrada de la casa-

-Soy Kiba Inuzuka ¿Cuál es tu nombre, bruja? –

- ¡No tienes que ser grosero! -Grito y se llevó una de sus manos a la frente. Cómo dolía- No te he insultado, deja de ser tan rudo-

- ¿Te molesta que te pregunten tu nombre? Pensé que esa mierda ya la habían dejado atrás- Kiba se acercó unos pasos - ¿Cómo es tu apodo? Tu rostro no me suena de ningún aquelarre- Sakura sintió unas ganas terribles de golpearlo hasta hacerlo sangrar –

- ¡Soy Sakura Haruno y no pertenezco a ningún aquelarre! – El gigantesco hombre se encogió-Tampoco soy una jodida bruja, maldito lunático- Tomó una bocanada de aire- Y esta es la casa de Hinata Ōtsutsuki, ¿Ella está aquí? -

-No sabía que Hinata se relacionaba con las de tu tipo- El hombre caminó hasta quedar a unos pasos y le ofreció una mano que aceptó un poco dudosa-

-La señora Ōtsutsuki y yo no estamos relacionadas, simplemente soy la maestra de su hijo- Tiró con fuerza y se puso de pie- Me intriga un poco que Konohamaru aún no regrese a clases y quería asegurarme de que todo está bien- Kiba dudo un poco antes de responder-

-El pequeño pedazo de mierda está bien, solo necesita tiempo con lo de su cambio y todo eso- Movió la mano restándole importancia – Deberías regresar por donde viniste, pierdes tu tiempo, Hinata no está aquí- Sakura apretó los dientes, ese tipo era un completo maleducado; no solo le había dado un susto de muerte, también le negaba la información que estaba buscando, hablaba como si no fuese humano e insinuaba que ella era una bruja. Por lo visto conocía a Konohamaru y no se llevaba bien con él. Era un análisis rápido podía deducir que el tipo no era normal.

Si todas las amistades de la señora Hinata eran como él, no podía echarse para atrás, tenía que encontrarlo para cerciorarse de su bienestar y luego… Luego acudiría a cualquier instancia legal con tal de mantenerlo alejado de ese tipo de gente. No era sano crecer en medio de personas que parecían creer que las brujas eran reales.

-Supongo que no me dirá en dónde puedo encontrar a la señorita Hinata-

-Supones bien, nunca le revelaría ese secreto a los de tu clase.

- ¿A los de mi clase? - Sakura enarco una ceja, Itachi también le había dicho algo parecido -

-Sí, estoy seguro de que ninguna manada ha olvidado lo que tu especie trató de hacer - Kiba dio un paso amenazante que la hizo retroceder ¿Manada? ¿Se refería a la familia de Hinata? ¿Acaso alguien del gremio de maestros la había estado acosando en el pasado y por eso Kiba actuaba de forma tan ruda con ella? El Castaño la miraba con cierto odio y eso que apenas se conocían-

- ¿Que tienes en contra de los de mi clase? - Sakura pensó que lo mejor que podía hacer era encararlo de una vez por todas-Es cierto que a veces somos un poco más rudos de lo normal y que algunos queremos seguir adquiriendo conocimientos, pero eso no implica que seamos inhumanos o que estemos dispuestos a tolerar cualquier barbaridad que te atrevas a soltar de tu boca - Dio un respiro - Amamos el estudio de las ciencias y lo único que queremos es que nuestros pupilos crezcan absorbiendo nuestra sabiduría- Sakura le puso un dedo en el pecho - y si eso implica que debemos entrometernos en la vida privada de ellos para asegurarnos que viven en un entorno sano lo voy a hacer - Golpe- Y si también implica debo alejarlo de personas como tú lo voy a hacer - Otro golpe - Y si definitivamente considero que la señora Hinata no es apta para ser su madre ten por seguro que acudiré a cualquier ente, instancia o deidad para separarla de él-

-Wow quítame las manos de encima-Kiba retrocedió - Yo solo digo lo que todo el mundo sabe, los de tu clase están por debajo de todos los demás. Punto.

- Y dale con eso…. -

- No tienes que lanzar ningún hechizo porque soy inmunes a ellos- ¿Que carajos…? - Tus ojos empezaron a brillar, mierda ¿Me saldrán garrapatas o no podré transformarme sino hasta la próxima luna llena? -

-Eres un maldito loco -

-Y tu una maldita bruja-

-Estás enfermo ¿Transformarte? ¿Acaso que eres? - Río - ¿Un jodido hombre lobo? -

-Preferimos el término Lycan - Busco un indicio de que estaba jugando con ella y no lo encontró, Kiba lo decía muy en serio. Había escuchado de personas que se creían seres sobrenaturales y formaban pequeñas comunidades de "vampiros y hombres lobo" Pero jamás imaginó que la gente con esos trastornos se vería como seres comunes y corrientes. Siempre se los imaginó como hombres y mujeres con sobrepeso y miopía. Kiba fácilmente podía pasar por un modelo fitness, no obstante, el tipo se creía un. Maldito. Cambia. Formas. De no creerlo. Quizás Hinata también pertenecía a ese mismo club y ahora el pequeño Konohamaru estaba "quien sabe dónde" pasando por "quién sabe qué ritual de cambio". Los niños no deberían formar parte de ningún grupo o secta-

-Ya veo-Lo mejor era seguirle la corriente, quizás así le daría más información sobre el sitio en donde tenían recluido al niño - Me disculpo, no tuve intención de ofenderte - intento sonar convincente - Es solo que me preocupa que Konohamaru esté pasando por este gran cambio -

-Es una jodida mierda, todos tus huesos se rompen al mismo tiempo - Eso la impactó, Kiba no daba señales de consumir ningún alucinante o de estar mintiendo. El tipo se creía todo lo que decía - ¿Sabes algo? No he sido muy cortés contigo, por favor sigue y te invito una copa mientras hablamos tranquilamente, ahora que lo pienso bien, nada me haría más feliz que alguien alejara a la pequeña mierda de Hinata, no ha sido la misma desde que se lo encontró en ese callejón y lo trajo a casa consigo - Sakura se mordió el labio, no era muy inteligente de su parte ingresar a un espacio cerrado con una persona que alucinaba con hombres lobos, por otro lado, la seguridad de sus niños siempre estaba por encima de todo -

- Te recibiré una copa, realmente no había conocido a ninguno de los de tu clase en persona y fue un impacto muy grande -

-Suelo generar ese tipo de reacciones en las chicas hermosas - El Castaño río - Pero no te preocupes, no suelo liarme con coños problemáticos - La miró de arriba hacia abajo-y definitivamente tu traes un cartel de peligro en la frente -

Sakura trago saliva, no sabía si sentirse aliviada u ofendida por sus palabras, optó por la primera y pidió a los cielos, con todas sus fuerzas, que le permitieran salir viva de allí.


-Entonces ¿Sakura verdad? Hinata no mencionó nada de tu presencia en esta casa - Kiba le ofreció un trago que aceptó gustosa, no se lo tomaría por precaución y lentamente se desharía de él en cuanto el castaño se distrajera- Si lo que quieres es alejar al niño de Hinata me apunto totalmente, siempre he insistido en que era una mala idea sacarlo de ese callejón, pero un día a ella le picó el bicho de la maternidad y ¡bum! Se lo llevó consigo… -

- ¿Acaso usted y ella…? Ya sabe…-Kiba se bebió de un trago el contenido de su vaso y procedió a servir más. Mientras ella aprovechó para deshacerse de la mitad de su bebida en una plantera cercana -

-Nosotros no follamos si es lo que estás insinuando, Hinata es como una hermana menor para mí - Kiba se sentó en un sillón cercano - La conocí cuando ella tenía veinte años, vivía en la calle y comía de las sobras que lograba reunir de los humanos, Shino y yo le enseñamos cómo vivir gratis en las viviendas que los humanos dejaban abandonadas. La conozco muy bien y sé que cuando los padres de ese mocoso aparezcan, la única que quedará destrozada será ella -

-Okey, entonces ella vivió en la calle y luego… espere, espere ¿los padres del niño? ¿Que no estaban muertos? Quiero decir, sé que el niño es adoptado, pero ella… ¿hizo todo el proceso para adoptarlo legalmente?

-Escucha para nosotros, los Lycans, la descendencia lo es todo. Hinata vio al mocoso y quedó tan apegada a él que se lo llevó a casa sin importarle nada, utilizó todos sus conocimientos sobre las leyes humanas y lo adoptó legalmente. Pero que el niño viviera en un callejón no significa que no tuviera padres ¿verdad? ¿Y si uno de sus padres aparece de la nada y se lo lleva? - Por primera vez ese sujeto decía algo coherente, al parecer esa mujer se había valido de sus conocimientos legales para hacerse con el niño a como diera lugar - Mi mejor conjetura es que el niño se perdió o fue robado de su manada por alguna extraña razón y apareció en la ciudad. No olía ya sabes, como un bastardo -

-Entiendo-La situación era más grave de lo esperado, Hinata parecía tener serios problemas psicológicos, igual o incluso más grandes que el lunático que tenía enfrente - Entonces se lo encontró y simplemente lo tomó - Kiba Asintió - ¿Qué edad me dice que tenía Hinata cuando se conocieron? -

-Veinte y eso fue hace veinte años - Sakura trago saliva, Hinata tenía alrededor de cuarenta años, pero no aparentaba más de treinta - Hinata tiene una historia muy triste, no me corresponde contártelo, pero ya ha sufrido demasiado, no merece sufrir más por un mocoso cuyo origen es desconocido - Kiba parecía muy alterado y no era para menos. Nunca imaginó que la historia de Konohamaru fuera tan turbia - ¿Entonces, ¿cuál es el plan para separarlos? Ella regresara pronto del bosque…-

-Bueno… yo…- No había pensado en eso- Quizás pueda acudir a la policía y acusarla de negligencia y…- Kiba se echó a reír- ¡Oye! -

- ¡Hinata es abogada! Conoce las leyes humanas como la palma de su mano, además somos buenos evadiendo sus leyes-

-Entonces dime una idea ¡Oh todopoderoso Kiba! -

-Estaba pensando en algo más táctico, tú te inventas una excursión a un bosque que no quede muy lejos de la ciudad, porque en serio odio conducir-Rodó los ojos- Con tu pequeño grupo de "Estudiantes" y, una vez allí, utilizas un encanto para dormirlos profundamente y mientras yo aprovechare para raptarlo-

-Estás loco-Susurró-

- ¡Espera! eso no es todo, cuando lo rapte tienes que lanzar un hechizo para enmascarar mi aroma porque de seguro Hinata irá a investigar y probablemente descubra que fui yo-

-Chiflado-

-Cuando cubras mi trasero podré llevarme al pedazo de mierda muy lejos y sacarle la verdad, a golpes si es necesario, no me agrada la idea de golpear cachorros ¡Pero estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por alejarlo de ella! -

- ¿Tomas algún medicamento? -

-El muy maldito se hace el inocente, pero casi puedo jurar que el muy cabrón sabe más de lo que aparenta ¡Siempre se pone nervioso cuando le preguntó sobre su madre!

-Estás loco amigo-

-Tal vez, pero ese mocoso es una bomba de tiempo y cuando sus padres aparezcan…-

-Sus padres no existen Kiba- Sakura pegó un brinco ante la interrupción de una tercera voz desconocida- y si Hinata se entera de que estas confabulando con una bruja para alejar a Konohamaru, te arrancará los testículos y alimentará a Akamaru con ellos-

- ¡Mierda Shino! -Kiba salto de la silla- ¡¿Como coños haces para entrar?!-

-Siempre estoy aquí y aproveche que entraste para colarme- Un segundo hombre hizo acto de presencia, este era un poco más grande y musculoso que Kiba, llevaba una chamarra que acentuaba sus músculos y unos lentes negros que impedían ver sus ojos directamente- Hinata dijo que no podías traer mujeres a su casa- Kiba trago saliva, nervioso- Se lo diré-

- ¡Y una mierda! Esta mujer es una bruja y caí como idiota en su hechizo- Sakura abrió la boca, indignada- ¡Quiere robarse al niño para hacer una poción que la rejuvenezca! Ahí donde la vez tiene quinientos años -

-Hum- Shino la miro sutilmente- No aparenta más de trescientos -

- ¡¿Como puedes creerle?!-

-Sus ojos se encendieron y la deje entrar, todo es mi culpa por caer en su trampa- Dijo Kiba dramáticamente- ¡Me siento mal Shino! Tienes que llamar a un médico o a una Elfa, ellas son buenas rompiendo hechizos con sus baños especiales-

-Deja que te acompañe a la puerta- Sakura asintió, demasiado escandalizada e indignada como para protestar- Lo mejor es que te mantengas alejada, Hinata ama a Konohamaru por encima de todos y de todo, si se entera que estás tratando de quitárselo por tus egoístas razones humanas, te buscara y te destrozara hasta que no quede nada que reconocer-

-Solo quiero lo mejor para el niño- Respondió decidida a no dejarse intimidar-

-Lo mejor para Konohamaru es Hinata y viceversa- Le abrió la puerta y la acompañó hasta su auto-

-Yo no estoy tan segura de eso- Se subió de mala gana y antes de que pudiera cerrar la puerta del conductor Shino se interpuso y dejó caer los lentes sobre el puente de su nariz -

-Si no te mantienes alejada de ella, la próxima vez te encontrarás conmigo - Su voz se volvió tan profunda como un gruñido y sus ojos se oscurecieron a tal punto que el negro se tragó por completo el blanco- Y yo no soy un estúpido como Kiba- Arrojó tan duro la puerta que Sakura creyó que el cristal se rompería en cualquier momento. Todo su cuerpo empezó a temblar tan pronto quedo sola, no estaba imaginando cosas, realmente los ojos de ese sujeto habían cambiado de color ¿Y si todo resultaba ser cierto? ¿Y si realmente ellos tenían razón y ella era una bruja? Negó con la cabeza rápidamente. Aquello no era posible, las brujas no eran reales, ni los hombres lobos, ni los vampiros. Todo eso era fantasía pura sacada de los libros de terror ¿O no? -

Jamás había oído o visto algo extraño en toda su vida, sus padres eran humanos comunes y corrientes, bueno exceptuando la manía que tenía su padre con la energía de la naturaleza, siempre decía cosas extrañas pero inocentes y eso no podía significar que su padre era una especie de hechicero malvado ¿O sí? Él era un simple artesano que se dedicaba a sus estructuras hechas en material reciclado y a mantener sus chacras balanceados.

Su madre, por el contrario, era una empresaria exitosa. Su principal negocio era la comercialización de materiales tecnológicos. Nada sobrenatural.

En resumen, personas normales, con negocios normales, viviendo vidas normales.

Quizás los lentes de Shino, no eran más que un truco sacado de internet. No podía olvidar que las personas que decían ser hombres lobos, modificaban su cuerpo para asemejarse todo lo posible a esas criaturas. Tal vez Shino tenía unos super lentes de contacto que se volvían negros con la luz del sol.

Si, eso era.

No podía ser otra cosa y ella, en definitiva, tenía que centrarse en su objetivo.

Primero debía acudir a Itachi y convencerlo a toda costa de que el niño estaba en peligro con esas personas.

Ya después definiría el siguiente paso. Por ahora iría a la casa del director a hablar con él. Necesitaba un aliado poderoso de su lado y ¿Qué mejor que el director del instituto? Itachi Uchiha, con todo y lo rarito que era, siempre se había preocupado por el bienestar de sus estudiantes. Estaba casi segura de que él la apoyaría en todo lo que llegase a necesitar.

Con fuerzas renovadas arrancó el vehículo rumbo a la casa del señor Uchiha.


El cuerpo de Kurenai hizo un sonido sordo al caer. La loba estaba más inconsciente que cualquier otra cosa. Sus heridas eran tan profundas que no sanaban correctamente y ahora la que, se suponía, era la curandera de la manada, se negaba rotundamente a cerrar los cortes.

-Tu no mandas, ahora quien lidera es otra- Una pequeña loba pelinegra se escondió detrás de su espalda- Hinata, dile que no tengo que obedecerla-

- ¿C-Cómo te atreves? - Rugió desde el suelo - C-Cuando me recupere te destrozare con mis garras-

Shizune, como decía llamarse, salto de miedo tratando de hacerse lo más pequeña que podía. Frunció el ceño, aquello no le gusto y era libre de admitir que odiaba cuando alguien fuerte se aprovecha del débil. A leguas se notaba que Shizune no estaba interesada en luchar, incluso para una Lycan su contextura era algo escuálida. Nada comparado con Kurenai, quien intuía, podía destrozarla en un parpadeo. Despegó la mirada del suelo solo para darle un breve vistazo a todos los miembros de la manada. La mayoría, especialmente las hembras, veían con abierta satisfacción como Kurenai parecía ahogarse con su propia sangre.

Eso le indicaba que la perra alfa no era muy popular entre las de su especie.

Una ligera sonrisa se formó en su rostro ¿Que mal podía hacerle a alguien que ella "asumiera" el liderazgo temporalmente? La única que parecía molesta por el cambio era Kurenai, pero ¿A quién le importaba una mierda?

-No tienes que curarla Shizune- Lamió sus labios cuando Kurenai levantó la cabeza del suelo- Ahora quien lidera soy yo- Miro a Sota- Sácala de aquí, no quiero basura en el patio trasero de mi padre- Era la primera vez en mucho tiempo que se dirigía a Hiashi como su padre, nunca antes se había valido de ese título-

- ¿Quién crees que eres? -

-Nuestro padre ya lo ha dicho, soy quien manda a partir de ahora- Sota hizo el amago de atacar y antes de que ella pudiera reaccionar Naruto ya lo había tirado al piso con un sonoro golpe en la garganta-

-Si te atreves a ponerle una mano encima a mi hembra, te mato -

Resultaba increíble que Naruto necesitará una sola frase para ponerle las piernas de gelatina.


Itachi gruñó furiosamente cuando el molesto sonido del timbre interrumpió por tercera vez seguida. Debajo de él y, con las piernas abiertas de par en par, Izumi le envió una mirada de advertencia. Luego de cada baño de purificación, lleno de hierbas y aromas que no hacían más que irritar su pobre nariz, su pequeña hembra solía mostrarse de lo más complaciente y oportunidades como esas no se le daban a diario.

Contrario a lo que muchos pudieran imaginar, las pequeñas Elfas eran dominantes a la hora de hacer el amor, Izumi solo accedía a estar debajo de él cuando el deseo de morderla se convertía en algo casi insoportable o en esas circunstancias, cuando creía haber hecho un hechizo de limpieza bien. Todo lo que tuviera que ver con hechizos, pócimas y brujerías, la ponían a mil, como en esos momentos. Él gustoso se prestaba como conejillo de indias si con eso lograba ponerla a merced de su hambriento apetito.

-Señor Itachi, sé que esta es su dirección- La voz de la señorita Haruno lo hizo parpadear varias veces - Necesito hablar con usted y es urgente- Mierda, mierda y mil veces mierda, su pequeña hembra enloquecería si se enteraba a quien pertenecía esa chillona voz - Soy…-

-Se quien es usted…- Se apresuró a contestar, soltando de forma algo brusca las piernas de su compañera - Señorita Ha… Hana- Levantó el teléfono antes de que pudiera decir algo que inquietara a su, ya de por sí inquieta, mujercita (Además, siendo sinceros odiaría tener que pasar por otro baño especial)- Saldré en un minuto- No le dio tiempo a contestar y colgó rápidamente-No tardó mi amor- Busco con la mirada los pantalones y calzoncillos olvidados al pie de la mesa en donde aún reposaba su esposa, tan desnuda como él mismo - Es una profesora algo vieja que sufre de…- Trago saliva, casi gruñendo por la molestia que significaba cubrir su polla tan dura como una roca -De eso… -

- ¿De qué Itachi-kun? - La dulce voz que uso solo podía significar una cosa, tenía graves problemas-

-De… De… ¡Demencia! si eso, la pobre está tan loca como una cabra- Le dio un rápido beso en la frente y salió por la entrada principal-

- ¡TE MATARE ITACHI-KUN! - Cerró la puerta de un solo golpe, solo rogaba al cielo que su castigo no fuese a implicar otro baño de dos horas-

-Señorita Haruno ¿Acaso se ha vuelto loca? - Abrió la reja electrónica, antes de que ella pudiera entrar él ya estaba afuera-

-Lo es todo- Aquello lo sorprendió un poco, entonces sus suposiciones eran ciertas y la señorita Haruno no tenía ni idea del linaje ancestral que corría por sus venas- Lo se TODO y quiero que responda a todas mis preguntas - Asintió, decidido a ayudarle con el caos que habría en su mente en esos momentos -


Hinata observó atentamente el paisaje idílico que se pintaba a su alrededor. Konohamaru y Ko perseguían a Kawaki mientras este hacía gala de sus dotes como Lycan pegando grandes saltos por todo el prado. Las gemelas parloteaban sin parar a la vez que armaban en perfecta sincronía una fogata lo suficientemente lejos de donde jugaban los más pequeños. Y Naruto-suspiro- Naruto estaba desollando con sus propias manos a un ciervo que horas atrás había cazado.

Horas atrás no se le hubiera atravesado una idea semejante, menos si tenía en cuenta lo sucedido entre su padre y Kurenai.

Luego de que esta última despertara por completo habían mantenido una discusión con resultados terribles para ambas partes. Hiashi no sólo desterró a Kurenai de su casa, sino que le quitó el estatus de compañera. Un jadeo general se escuchó luego de esa declaración. Únicamente en casos extremos los destinados se separaban. Generalmente el lazo se quebraba cuando uno de los dos moría. No antes.

Sin embargo, su padre se mostró inflexible. Ni siquiera los llantos y ruegos de su excompañera lo conmovieron. Sota tuvo que intervenir y sacarla de allí a rastras, dejando a un Hiashi desolado en medio de cientos de miradas curiosas.

Hinata disfruto cada segundo de sufrimiento, de Kurenai por supuesto, si no hubiera sido por el dolor que reflejaban los ojos de su padre, una risa sincera habría brotado de su garganta.

Luego del lamentable -y humillante- acontecimiento Hiashi le pidió algo muy particular: Cuidar de sus hermanos y hermanas. Quiso negarse, pero el macho tenía un semblante tan lamentable que terminó aceptando. Las gemelas hablaron sin parar por todo el camino poniéndose al día en cuanto a chismes de la manada y los dos niños permanecieron en silencio, o así fue hasta que llegaron al lago. Entre ruegos y risas acepto que se bañaran. Una mirada de cachorro y no le quedó de otra que acceder a silenciosa súplica de su hijo de unirse a la diversión.

Después del baño los tres jugaban libremente por el prado.

Naruto estaba siempre al pendiente de ellos, aun cuando la incesante tarea que llevaba a cabo requería gran parte de su concentración los ojos azules rara vez permanecían más tiempo en el cadáver del animal que en los tres niños.

- ¿Quieres tomar un baño? - La voz de Hima la sacó de sus ensoñaciones - No les vendrían mal a tus heridas, estoy segura de que Naruto también desea limpiarse. No entiendo porque insistió tanto en matar a ese pobre animal cuando hay suficiente comida ya lista para preparar - Hinata miró su cuerpo, era verdad que las heridas aún no habían sanado del todo-

- Su madre una vez me confesó que la carne de venado es la favorita de Naruto y tienes razón, un baño me caería del cielo - Masculló incomoda-

- Naruto es muy guapo, tienes muy buen gusto- Hinata soltó un gruñido sin querer- Wow, tranquila. Se que Naruto es tuyo- Hima rio nerviosamente, retrocediendo unos pasos - No estoy interesada en él-

-Lo sé…- Expulso todo el aire que inconscientemente retenía en sus pulmones- Lo lamento- Dijo sinceramente - Mi loba está totalmente descontrolada, dos décadas sin verlo la han descontrolado por completo -

-Es comprensible- Hima suspiro, sentándose cerca de ella - Las cosas no se dieron bien entre ustedes ¿Verdad? - Asintió, sin despegar la vista del hombre que una vez más estaba poniendo su vida patas arriba- Y aquí están, a punto de retomar sus vidas veinte años después-

-Si dependiera únicamente de Naruto ya tendría una enorme mordida en mi hombro. Pero me temo que las cosas no son tan simples como parecen- El mencionado dejó por un instante la tarea de filetear para mirarla fijamente, estaba segura de que sus palabras no le gustaron en lo más mínimo- Los humanos tienen un dicho "lo que mal inicia, mal termina" Después de tanto tiempo no me atrevo a soñar con un final feliz- Hima guardó silencio unos instantes-

-No se mucho sobre ustedes, pero tengo el presentimiento de que mi madre tuvo que ver mucho con eso - Hinata asintió lentamente, despegando solo un segundo la mirada de los abdominales que lentamente se iban marcando en el estómago del rubio-

-No solo tu madre, Kushina ¿La conoces? -

- ¿La madre de Naruto? -

-Si, recién me he enterado que se hizo pasar por mi amiga para obtener información útil con el objetivo de mantenernos separados ¿Puedes creerlo? - Naruto se percató de la intensidad de su mirada-

-Eso es terrible-

-Lo sé, y no solo eso, también obligó a Minato a desaprobar nuestra unión-La mano masculina bajó lentamente hasta deshacerse del primer botón de sus pantalones - Y todo por… por quien soy -

- ¿Te refieres a todo este asunto de nacer de una pareja no destinada? - El rubio malvado se dio la vuelta y le regaló una vista de su magnífico trasero desnudo luego de su prenda interior cayera estrepitosamente al suelo -

-Así es… ¿Sabes? - Hinata se levantó para obtener un mejor ángulo de visión, sus piernas flaquearon en el instante en que el cuerpo masculino, como fue traído al mundo, se sumergió en las frías aguas del lago- Diez de diez- Susurro para sí misma- Creo que, si Kurenai fuera mi madre, nuestros hijos ya tendría tu edad-

-Entiendo, lamento mucho oír eso- Hima hizo una pausa- ¿Nos odias? ¿Por ser hijos de esa mujer? -Hinata negó con la cabeza, ocupando sentándose otra vez-

-Hima, llevo toda una vida siendo odiada por el simple hecho de haber nacido como una bastarda ¿En serio crees que te odiaría por una condición de nacimiento? - Los ojos carmesíes se abrieron enormemente - Siguiendo tu lógica, también tendría que odiar a ese hombre- Señaló a Naruto, quien limpiaba su cuerpo cerca de la orilla contraria de donde estaban todos-Es hijo de Kushina, y me muero por él- No podía negarlo- ¿Viste esos abdominales? -

-Es un poco delgado, además ¿Como estas tan segura de que todo lo que sientes no se debe exclusivamente a todo este asunto de ser compañeros? -

-No estoy segura, pero… Todos vieron lo que Hiashi hizo con Kurenai, tal vez tu alma gemela te ciega pero aun con tantos hijos por medio, padre se pudo zafar del control de esa puta, sin ofender- Hima negó- Mirarlo, se muere por mí y no ha estado con ninguna mujer desde que me fui - Hizo una pausa y bajó la voz lo que más pudo- Además es tan sexy como el infierno mismo, es hijo de un alfa y me escogió por encima de todas-

Un cómodo silencio se instaló entre ambas. Hinata se dedicó a mirar a su pequeño hijo ahora que el aroma del rubio no se había disipado lo suficiente como para pensar con su cabeza y no con su… libido. La felicidad del pequeño no se podía comparar con nada. Era obvio que disfrutaba de la compañía de otros niños iguales a él. sus ojos se concentraron en el menudo cuerpo de Hiwa quien caminaba con algo de dificultad y ahora se daba a la tarea de apilar la madera de forma correcta para que la carne quedará bien asada. Sintió el impulso de ayudarle, pero el tenue susurro de su hermana la detuvo-

- ¿Y si… y si tu compañero resultase ser alguien no apto? - La azabache la miró fijamente. De repente, el semblante hembra cambio a uno lúgubre, aquello no le dio buena espina-

-Define no apto…- Sintió curiosidad. Hima había pasado de disfrutar el momento a estar totalmente afligida-

-Alguien… que bueno… es humano…- En su boca se formó una "O" perfecta, no se lo hubiera imaginado ni en cien millones de años, el orgullo de Kurenai prendado de un simple humano -

- ¿Cien por ciento humano? - Hima negó enérgicamente-

-Solo uno de sus padres posee la mitad de sangre sobrenatural -

-Entonces es un setenta y cinco por ciento humano- Hima asintió y sus mejillas se tiñeron de un tierno color rosa - ¿Gárgola?

-No-

- ¿Duende? -

-No-

- ¿Un sucio mago? - Pregunto con temor-

-Por todos los cielos ¡Claro que no! - El pequeño peso de angustia que se instaló en su pecho desapareció con esas palabras. Los brujos, magos y hechiceras eran criaturas en las que no se podía confiar-

- ¿Un minotauro? -

-No-

- ¿Elfo? - Hima negó con la cabeza, sin embargo, sus mejillas se oscurecieron un poco - Así que no es un elfo, pero si se parece a uno - Sonrió pícaramente- ¡Ja! ya lo sé ¡Es un jodido vampiro! - Soltó una carcajada, esperando aliviar la tensión que embargaba el cuerpo femenino, no obstante, la segura hembra encogió sus hombros y oculto su pequeño rostro con ambas manos - ¡No!

- ¡Si! -

- ¡No! -

- ¡Que sí! -

- ¡No! -

- ¡Si! -

- ¡No puede ser! - Hima se levantó, dispuesta a huir- ¡Espera! ¿Como? ¿Cuándo? ¿Donde? -

- ¿Como? Simplemente lo vi y lo supe, ¿Cuándo? Hace unos meses y ¿Donde? En el clan- Dio un pequeño suspiro - Es parte una pequeña comunidad de humanos-vampiros que logró escapar de la purga-Hinata sintió un escalofrío de solo recordar las antiguas granjas humanas que pertenecía a los grandes aquelarres de vampiros - Su padre es hijo de un poderoso conde que solía criar con humanas para beneficio propio- En la actualidad las libertades que los chupasangres tenían con los humanos eran muy limitadas. Solo bebían directamente de la fuente si el humano en cuestión se lo permitía, las granjas en donde los más poderosos engendraron hijos a la fuerza con inocentes humanas ya no existían y solo quedaban unos cuantos aquelarres -

- ¿Pertenece a un aquelarre? -

-No, todos sus tíos murieron en batalla y solo sobrevivieron unos cuantos. Su padre los reunió y se establecieron dentro del territorio Lycan, con una promesa de protección dada por los Alfas de todas las manadas circundantes-

-Entonces ¿Tomó a una humana como pareja? -

-Su padre no simplemente la "tomó" como su pareja. Se enamoraron como cualquier pareja de humanos lo haría-

-Humanos que viven eternamente y que dependen de sangre para vivir- Hima hizo un gesto exagerado con las manos-

-Como sea, sus hijos nacieron antes de transformarla, no quería que sus hijos cargaran con más sangre vampiresa de la necesaria, solo la suficiente para vivir eternamente.

-Algo muy sensato de su parte, si me lo preguntas, los vampiros de sangre pura estaban todos locos - Era muy extraño encontrarse con una criatura así. En la actualidad sólo prevalecieron los vástagos que lograron sobrevivir al cautiverio y posterior guerra-

- Lo sé, su padre es mitad vampiro, pero cuando llegó al clan logró intimidar a unos cuantos - Hima suspiro- Su mirada puede dejar frío a cualquiera.

-Cuéntame un poco más sobre ellos -

-No fueron muy comunicativos con nosotros, iban de manada en manada exigiendo que se cumpliera un tal pacto de sangre. -

-Es una leyenda antigua- Respondió Hinata a la duda silenciosa que Hima le estaba haciendo - Se dice que los dioses crearon a todas las criaturas "paranormales" con el objetivo de proteger a sus hijos más débiles; los humanos. Dichas razas tienen prohibido revelar su existencia a los humanos a menos que exista el amor de por medio, tampoco, bajo ninguna circunstancia, los pueden lastimar. Si esta regla no se cumple los dioses como castigo exterminará de la tierra a todos los que no sean puramente humanos. A menos que el linaje que rompió la regla sea masacrado por todos los demás.

-Los vampiros quebrantaron esa norma -

-Y de la peor manera. Se dice que los dioses no nos crearon para depender de la humanidad, no obstante, los chupasangres adquirieron un gusto especial por ellos. Muchos empezaron a beber sangre humana, matándolos en el proceso, porque les otorgaba mejores beneficios que la sangre de los animales. Eso dio inicio a la primera guerra entre nuestras especies, los Lycans defendieron a los humanos y los hicieron retroceder, o eso creyeron. Muchos años después aparecieron horribles rumores hasta que un día la verdad salió a flote, los vampiros no fueron menguados ni muchos menos, por el contrario, se las ingeniaron para crear horribles Granjas sangrientas o Krwawe gospodarstwa, como secretamente las llamaban. Todos esos años no hicieron otra cosa que secuestrar mujeres, violarlas continuamente dando paso a una generación de humano-vampiro resistente al sol, pero casi tan débil como un humano cualquiera. Todo fue un caos total porque las brujas estaban aprovechando la situación para secuestrar a jóvenes de otras especies con el único objetivo de robar los dotes con los que habían nacido. Querían la transmutación de los Lycans, la sinergia de los elfos con los elementos naturales-Hizo una pausa. - Los pobres druidas fueron quienes se llevaron la peor parte, exterminadas por sus propias hermanas-Negó con la cabeza- La única forma de detenerlos fue uniendo a todas las especies, desgraciadamente llegaron un poco tarde, los vampiros masacraron a todas las humanas y sólo una mínima parte de híbridos sobrevivieron. Todos se sintieron culpables, fallaron en el único objetivo por el cual se les otorgaron dotes especiales. Para tratar de remediarlo desde ese día se hizo un pacto sagrado, siempre que un humano-vampiro solicitara protección las demás especies deben concederla. - Hinata miró a su hermana menor - Si el padre de tu compañero es quien dice ser, debe ser tan antiguo como el tiempo, en la actualidad, solo puedes encontrar a mezclas de vampiros-humanos o vampiros-humanos- y otra especie. La guerra no finalizó hasta que el último chupasangre puro se volvió cenizas- Finalizó su explicación- Eso pasó siglos atrás, así que me sorprende que padre haya respetado el pacto-

-Lo respeto, de hecho, todos los alfas lo hicieron. Padre admiro que solo se presentará con dos de sus hijos en una manada llena de Lycans, les brindó su protección y ánimo a todos los demás a hacer lo mismo. Ese día lo conocí y quedé totalmente perdida-

-Entiendo- Hinata la miró comprensivamente - Tú y él, ya sabes, ¿Hornearon el pastel? -

-Solo quería probarlo antes de alejarlo definitivamente, quizás padre lo toleraría, pero Kurenai…-

- ¿Lo probaste y luego se volvió insoportable para ti?

-Quería correr a su lado y él sentía lo mismo - Trago saliva- Nos reunimos en el bosque varias veces hasta que un día Sota nos descubrió y corrió a contárselo a Kurenai… Ella casi lo mata- Hima sollozo, perdida en sus recuerdos- Juró que le cortaría la cabeza y me la daría como castigo si lo volvía a ver-

-Es una hija de puta- Hinata alargó el brazo y pasó lentamente la mano por toda la espalda de su hermana- Shh… Necesito honestidad de tu parte Hima ¿Quieres verlo de nuevo? -

-Tu… Tú decides, eres nuestra nueva líder ¿Permitirás que lo vea? -

-No me voy a oponer si eso es lo que estás pensando. Siempre he creído que cada criatura debe labrar su propio camino, sin embargo, por la expresión en tu rostro, puedo deducir que eso no es lo único que te molesta -

-Y-Yo… No… No soportaría… Si él ya tiene a alguien más -

-No estoy segura de cómo son las cosas con los Vampiros, pero es algo que tendrás que ver con tus propios ojos- Le animo-Sea cual sea el resultado, al final eso te traerá un poco de paz ¿No crees? -Hima asintió, un poco más animada -Además, siempre podemos desaparecer cualquier hembra con la que haya intentado reemplazarte-

- ¿De verdad? - Afortunadamente la pequeña río ante su intento de broma-

- Yo les ayudare - El rubio se acercó y le robo un beso, gotas húmedas cayeron libres por su rostro -Ningún "cara pálida" será rival para mí-Le dio otro beso y luego se alejó- La carne estará lista dentro de poco- Hinata le sonrió para luego mirar en dirección de su hermana-

-Vamos, estoy muriendo de hambre -


-Toma aire y dímelo por partes- Dijo Itachi, rogando paciencia- Fuiste a la casa de la señora Hinata y allí te encontraste con dos sujetos que, según tú, pertenecen a una secta de personas que se creen hombres lobos-

-Si, incluso utilizan lentes de contacto que cambian de color-

-Bueno, y ¿Qué otra cosa descubriste?

-Que la señora Hinata también hace parte de eso y lo peor de todo es que tienen al pequeño Konohamaru en un denominado ritual de cambio-

-Eso suena muy mal…- Exclamó el pelinegro, siguiéndole la corriente-

-Además de que ella lo está obligando a pasar tiempo con un sujeto que lo desprecia -

-Que terrible…-

-Tenemos que darles aviso a las autoridades-

- ¡No! Quiero decir, no creo que sea lo más sensato ¿Sabes? Aunque me avergüence admitirlo yo hice parte de un grupo similar cuando era joven y estúpido, créeme cuando te digo que se cómo funcionan estas cosas-

- ¿Entonces qué sugiere? - La mente de Itachi funcionaba más rápido que la mayoría. Pero en esos instantes su mente estaba centrada en la hembra desnuda postrada sobre su comedor que en las locuras que la señorita Haruno estaba diciendo -

-Si te dijera que puede que conozca el lugar en donde se reúne esta secta, prometes que no involucrarías a la policía- Sakura se removió inquieta- Es un lugar secreto en el bosque, si lo prometes, nos reuniremos a las afueras del bosque y te conduciré hasta la cabaña del líder de la secta- Se mordió el labio inferior- Hablaremos con él y tú le pedirás amablemente que entregue al niño sino quiere ser acusado de pedofilia y secuestro infantil -

- ¿Que pasara si se niega a entregarlo? -

-Si se niega, cosa que dudo, llamaremos al ejercito si es necesario, pero es importante primero manejar las cosas a través del diálogo ¿No crees? -Sakura asintió, no muy convencida - Para que no desconfíes de lo que le estoy diciendo, Izumi mi esposa nos acompañará-

-Está bien señor Itachi-Accedió luego de meditarlo por un minuto- Iremos donde esta persona y luego nos regresamos con el niño.

- ¡Perfecto! Ahora si me permite tengo a una hembra que contentar - Sakura hizo el amago de interrumpirlo, pero él se le adelantó -Te enviare el punto de encuentro al correo electrónico, procura llegar a la hora acordada- Itachi sonrió maliciosamente tras ingresar a su casa. El destino necesitaba un maldito empujón. Antes de enfrentarse a su hembra debía, si o si, hacer una llamada primero. Tomó el teléfono viejo que reposaba en un pequeño mueble cerca de la entrada principal. En cuanto reconoció la voz al otro lado de la línea forzó su propia voz para sonar lo más malévolo posible - Escucha hermanito tonto, me arte de huir para siempre y voy a reclamar lo que me pertenece, en estos momentos no solo cuento con el apoyo de una poderosa Elfa, también se ha unido a mi poderoso ejército una bruja de poderes incalculables capaz de hacer explotar tu pequeña cabecita con el chasquear de los dedos. Si no quieres que tu patética manada sea reducida en cenizas te sugiero que estés solo en la gasolinera que queda cerca de la entrada noroeste del bosque, solo…- Muerde el cebo, muerde el cebo…-

- Dime la hora-

-Cuatro en punto… si faltas… dejaré todo en cenizas…-

-Quiero ver que lo intentes…-

-Nos veremos, Sa. Su. Ke…- Colgó sin darle tiempo a responder nada-

- ¿De verdad crees que tu hermano es tan estúpido como para caer en esa trampa?

-Sasuke no es estúpido, pero tiene poco temperamento-

- ¿Ahora me quieres explicar qué tiene que ver la tal Sakura en todo esto? -

-Te lo diré si eso no implica otro baño de especias -

-No te preocupes, pude sentir la confusión en su mente, la pobre no tiene idea de lo que es ni mucho menos de lo que somos- Itachi sonrió bastante complacido - Además todos estamos equivocados, Sakura no es una bruja, es algo muy diferente - Se guardó ese pensamiento para sí misma-

- ¿Eso quiere decir que estoy perdonado? - Izumi sonrió-

-Eso quiere decir que… dejaré que me convenzas de que mereces ser perdonado- El pelinegro le devolvió ladinamente, esta sería una muuuy larga y placentera noche.


Muy lejos de allí un azabache paseaba furiosamente por toda la oficina que ahora le pertenecía. lo que quedaba del teléfono roto yacía a unos cuantos metros de él. La llamada lo había sacado totalmente de quicio. Siempre imaginó que su hermano volvería algún día a reclamar lo que por derecho le pertenecía, pero no espero que fuera justo en esos momentos, cuando la manada por fin parecía ir por el rumbo correcto. No tenía miedo de morir, pero si de lo que pudiese llegar a pasar con el clan en manos de Itachi. Cambio parcialmente dejado fluir un poco de ira. Si ese era su destino no podía hacer nada más. Miro el reloj en la pared y calculo que faltaban unas once horas para las cuatro de la mañana. Por muy loco que sonara no tenía un mal presentimiento de todo, se sentía inquieto, pero no era ante el peligro que su hermano representaba, era algo mucho más poderoso.

- Quizás sea por la maldita bruja- De solo pensar en esa posibilidad una palabra, que lo congeló, llegó a su mente-

"¡MÍA!"


¿y? ¿qué tal les pareció? ¿Alguna duda o inquietud? Quizás se estén preguntando ¿Cómo se atreve esta tipa a reaparecer luego de tantos meses? Bueno pues… No me maten plis… pasaron tantas cosas que ni se por donde empezar, o bueno si, tal vez voy a empezar diciendo: Pinche wattpad de mierda me borro la cuenta y ni siquiera me aviso uwu Sorry tengo que desahogarme en algún sitio.

Ahora bien ¿Qué les pareció? ¿Les gusto? ¿Esta del asco?

Déjenme su opinión en un hermoso review.

Un agradecimiento muy sincero a:

ahhh se la creyeron


Zona VIP de comentarios sexys UwU

Guest

ReivaJUchiha

Hakudoshigle

Lasombralottusgmail

sele17

bruxi (Veamos si la referencia que te puse es de tu talla UwU)

Regina Alba Blossom

Mnavarrorest

eliuska20

Alexis

Perla Nery

Lila

NamikazeUzumaki1

NHur-chan

Guest (Jajaja tu comentario me dio mucha risa XD)

Le Sofia

Akime Maxwell

Lila: cada vez que llega la inspiración

Cristal311

Los amo un montón, son los mejores.


Muchas gracias por llegar hasta aquí, les agradezco un montón.

Espero, en realidad espero de todo corazón, que el capitulo les haya gustado.

Nos leemos muy pronto (o eso espero)

Matta-ne