Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen; de ser así Boruto y Himawari si tendrían los ojos blancos (una pinshi cosa tenias que hacer Kishimoto)

Este capítulo tiene lemon y otras cosillas uwu (si son menores de 18 ¡Fuera de mi fic!)

Capítulo 16: Rompecabezas Parte 1.

- Creo que deberías calmarte – Hinata le soltó un gruñido al macho que se acababa de convertir en su compañero –No te enojes conmigo, tu fuiste quien dijo que iríamos mañana a ver a tu hermano–

- Medio – Naruto suspiro, acomodándose en la cama ¿Cómo era posible que de un momento para otro estuvieran sellando su unión a través de la danza más antigua de todas y ahora estuvieran vestidos con una compañera casi histérica maldiciendo todo a su paso mientras daba vueltas por la habitación sin detenerse ni un segundo? –

- Medio hermano- Se corrigió solo para complacerla - y no hoy – Hinata se detuvo para protestar, pero, al no llegarle ningún buen argumento, siguió caminando mientras murmuraba cosas inentendibles aun para sus agudos sentidos – ¿Quieres ir ahorita? –

- ¡Si! ¡No! – Para el agrado, y sorpresa de Naruto, su compañera se sentó de lleno en la cama con los hombros hundidos. Iba a celebrar, pero solo tardo medio segundo en darse cuenta de que Hinata estaba llorando. –

-Shh, mi amor, ten calma, todo saldrá bien – Corrió a abrazarla por la espalda, hundiendo su cabeza en el cuello femenino – Ya esta… – La meció suavemente. Hinata sollozo mientras se daba la vuelta en sus brazos y quedaba a ahorcadas en su regazo. – ¿quieres llorar? – Hinata se tensó, pero luego asintió mientras escondía el rostro en su pecho – Entonces hazlo. Yo estaré aquí para ti – Una buena hora más tarde el trasero de Naruto empezó a hormiguearle por estar en la misma posición durante tanto tiempo. Hinata todavía sollozaba levemente y aunque, él creía que ya se había tranquilizado lo suficiente como para hablar, decidió que solo hablaría cuando ella lo hiciera –

- M-Me lo q-quitará – La comprensión de esas tres palabras llego rápidamente a la mente de Naruto haciendo que sus brazos se tensaran levemente ¿Acaso ella creía que…? – S-Se llevará a Konohamaru – Naruto tomo su rostro con un poco de fuerza, necesitaba mirarla a los ojos mientras le preguntaba – N-Naruto, S-Sota se v-va-

-Cállate – Su voz sonó distorsionada, mostrando así una pequeña parte de la creciente ira en su interior – ¿En serio crees que YO lo voy a permitir? – Hinata abrió los ojos sorprendida – ¿Acaso crees que Sota o alguien en este maldito universo te hará daño mientras YO respire? –

- N-Naruto –

- Óyeme bien Hinata; yo soy tu macho, tuyo, tú eres mi hembra, mi Luna, ¡MIA! – Naruto soltó una bocanada de aire – Konohamaru ya no es solo tu hijo, ahora es NUESTRO. Si alguien intenta arrebatárnoslo le arrancare la cabeza y la colgare en la entrada de nuestra cabaña como advertencia para cualquier incauto que quiera intentarlo de nuevo. Jamás estarás sola, siempre estaré contigo, con nuestro hijo y con todos los cachorros que vengan. Sera así hasta que mi corazón deje de latir, incluso después de eso buscare la forma de regresar –

- Naruto… -

- Fui un imbécil en el pasado, no te cuide, no fui suficiente para ti, no tenía la fuerza para hacerlo–

- ¡Eso no es verdad! – Hinata lo interrumpió – Era mucho para ti; tenías a tu padre, tu madre, incluso a tu manada en contra. No había mucho que pudiéramos hacer para estar juntos –

- Debí hacer más, traté de hacer más – negó con la cabeza –

-Lo hiciste, me buscabas incluso cuando tu padre lo prohibió y-yo- Hinata trago saliva- S-Se lo que es sufrir la ira de un lobo que te supera en todo, sé que fue difícil para ti – Hinata le acaricio el cuello, repasando una cicatriz especialmente profunda. – Debió ser una herida grave para haber dejado una marca después de tantos años – Comento queriendo desviar un poco la conversación. Le disgustaba un montón la forma en la que Naruto se estaba menospreciando, quizás antes no lo sabía, sin embargo, ahora era consciente de que Naruto había luchado contra viento y marea para poder estar juntos –

- Esa fue la primera vez que enfrente a mi padre luego de que desaparecieras – recordó apretándola contra su cuerpo – Sentía tanta ira, tanto enojo – un estremecimiento recorrió su cuerpo – Cuando el entendimiento de que tal vez jamás te volvería a ver me golpeo, descargue toda mi frustración con Minato – Naruto sonrió sin una pizca de gracia – él no me devolvió ningún golpe…eso me enfureció más e intente ir a por Kushina – Hinata soltó un pequeño grito de sorpresa – Sabia que Minato me detendría y tal vez me mataría por intentar dañar a su pareja, pero en ese instante solo quería morir –

- Naruto… -

- Se lo que es la muerte Hinata, viví la muerte durante veinte años, por eso te digo; jamás lograran separarte de mí. Me aferraré a ti hasta mi último aliento –

- Eso suena un poco posesivo, pero…– Interrumpió al ver los labios masculinos fruncidos – Yo me siento igual; me aferrare a ti y todos los cachorros que tengamos, hasta mi último aliento. No me quiero separar de ti nunca – Naruto sonrió complacido, eso era lo más cercano a una declaración de amor. De un momento para otro sintió un tirón en la parte de atrás y termino por dejarse caer de espaldas sobre el mullido colchón, llevándosela consigo – ¡Oye! – Bromeo con él, sintiéndose segura después de mucho tiempo –

- Lo siento, ya no aguantaba la espalda –

- Eso es porque ya estas viejo – Naruto soltó una leve carcajada –

- Siguiendo esa lógica también eres vieja, tenemos la misma edad – Hinata se carcajeo, fue un sonido tan dulce que Naruto juro en silencio que se dedicaría la vida entera en hacerla feliz. Estuvieron un rato en relativa calma hasta que fue ella quien decidió hablar –

– Tenemos que hacer un plan, ¿Qué vamos a hacer con… todo? – Naruto le acaricio la espalda, sintiendo calor en su parte baja – ¡Oh no! ¡Ya fo… hicimos el amor! – El rubio sonrió complacido, tomándola de las nalgas y presionándola contra su polla dura – Hablo en serio…–

- Dios – Gimió, la poca sangre que le quedaba para pensar se fue directamente a un solo lugar – Quiero hundirme en ti, pero tienes razón – Naruto le dio la vuelta, dejándola de costado. De repente se puso serio – Es verdad lo que te digo Hinata, Konohamaru también es mío, lo protegeré con mi vida, nadie lo alejara de nosotros – Él le agarro suavemente el rostro, quería que ella no dudara jamás del compromiso sagrado que acababan de adquirir – Incluso si el niño fuera tuyo y de… otro – Escupió la última palabra – Lo protegería con mi vida porque es una parte de ti – Los ojos de Hinata se llenaron de lágrimas – Shh… no llores más amor, perdona si dije algo que te molestó –

- No lo hiciste – Sorbio la nariz, pasando perezosamente uno de sus brazos por el pecho masculino y metiendo su rostro en el cuello. Hinata había olvidado cuanto le encantaba estar rodeada del olor almizclado que solo le pertenecía a Naruto. Ni siquiera podía compararlo con lo que sentía cada vez que abrazaba a Konohamaru, eran dos casos completamente distintos y, aun así, en lo más profundo y recóndito de su corazón, Hinata sabía que prefería mil veces el olor de su macho. Aunque era una confesión estaba dispuesta a guardarse para sí misma – Eres un buen macho, mi macho – El pecho del rubio se hincho orgulloso- También sé que nos protegerás – Hinata no sabía hasta qué punto necesitaba oír esas palabras, porque cuando Naruto las dijo sintió como si le hubieran quitado una tonelada de encima, por primera vez en su vida se sentía segura y protegida – ¿Sabes? – Preguntó – He estado pensando y estoy segura de que Hiashi ya sabe quién es el padre biológico de Konohamaru – Naruto gruño – Hanabi reconoció ese nombre, Hiashi también tuvo que –

- Tienes razón –

-Siguiendo ese hilo de ideas – Naruto se puso en alerta cuando el cuerpo de Hinata se tensó – ¿Crees que vaya a confrontarlo? ¿Tú no lo harías? –

- Yo lo haría – Estuvo de acuerdo –

– Nosotros sabemos la relación entre Sota y nuestro cachorro, pero tal vez Sota no lo sepa, quiero decir, desde que llegamos ha sido el menos interesado en el niño. Incluso Kurenai parecía más interesada en él –

- ¿Entonces también lo notaste? – Para el rubio había sido fácil descubrir la penetrante mirada de Kurenai sobre el niño en cada oportunidad que tuvo –

- Claro que lo noté – Contesto un tanto ofendida – Siempre estoy pendiente de cada individuo que está cerca de Konohamaru. Si Kurenai hubiera ido tras él durante la pelea, le hubiera arrancado el corazón para después tragármelo en frente de todos – Hinata hizo un amague con las manos, restándole importancia– El punto es que tengo el presentimiento de que Sota no tiene ni puñetera idea de quién es el niño –

- Pero sabias el nombre que utilizaba porque estaba en el registro, eso quiere decir que Sota estuvo presente en el nacimiento de Konohamaru ¿no es así cómo funcionan las leyes humanas? –

- Mas o menos– Hinata se sentó en el borde de la cama – Todo esto se está volviendo muy confuso. Al comienzo creí que bastaría con ir tras Sota y sacarles la verdad a puñetazos, ahora no estoy muy segura –

- Antes de hacer algo estúpido, intentemos armar la línea de tiempo con lo que Minato logro descubrir del cachorro y con lo que tú sabes de él – Propuso Naruto, sentándose a su lado mientras le acariciaba la espalda – Numero uno; te enteraste del niño porque una mujer asustada tras el ataque de lobos salvajes fue a tu oficina en busca de ayuda. Paso un tiempo, te quedaste sin pistas y por azares del destino encontraste al cachorro en un callejón. Lo adoptaste y regresaste aquí para que completara su primer cambio ¿Estoy en lo correcto? – Hinata desvió la mirada, se mordió la lengua mientras se debatía en si decirle la verdad o guardársela para sí misma. Al final decidió que debía ser honesta con él.

- Casi… - Susurro apretando los labios y desviando la mirada – Talvez me r-robe al niño – Naruto abrió tanto la boca que Hinata creyó que se le iba a desencajar – p-pero eso no es importante ahorita –

- Creo que te escuche mal – Naruto le tomo la cara con una sola mano – Repite lo último que dijiste –

-P-Pero eso no es importante ahorita – El agarre se intensifico un poco, solo para que Hinata notara que él estaba hablando en serio – T-Talvez me robe a Konohamaru… ¡Esta bien! – Hinata se liberó de su agarre con un manotazo – ¡Me robe al niño porque me encariñe con él? ¡¿Y qué?! No es como si una mujer humana pudiera haber hecho un trabajo mejor, tarde o temprano se habría desecho de él en un orfanato o se lo hubiera dado a las autoridades humanas ¿Qué crees que hubiera pasado con el niño? Los humanos son aún peores con las cosas que no son de su entendimiento, se vuelven violentos e irracionales… Es la mejor decisión que he tomado en toda mi vida –

- ¿Se lo robaste? –

- Y le borre la memoria para que jamás lo buscara –

- ¿Acaso perdiste la razón? ¿y cómo es eso de que le borraste la memoria? –

- Le pague a un vampiro para que lo hiciera –

- ¡¿Qué tú hiciste QUE?!

- Le pague a un mitad-vampiro para que le borrara la memoria a la humana que dio a luz a Konohamaru – Repitió como si no fuera la gran cosa –

- ¿Primero me entero que Konohamaru juega por ahí con una gárgola que está aprendiendo a cambiar y ahora me dices que Tú vas por ahí revoloteando con vampiros como si estos no fueran seres dementes y despiadados? –

- ¡Primero que nada! Shinachiku es medio gárgola y un cuarto vampiro, es un cachorro muy dulce cuando nadie se mete con su comida – Contesto indignada – ¡Y segundo! Yo no "ando por ahí revoloteando" con un MITAD vampiro, solo lo busque porque la humana estaba a un suspiro de saltar del quinto piso del edificio en donde vivía ¡y todo por no saber nada de su hijo! ¡Le hice un favor! Se olvido del niño, consiguió una pareja y tuvo una familia. Yo me quede con Konohamaru ¡y todos felices! –

- ¿CON UN MITAD VAMPIRO? – Gruñó – ¡Oh no! – Se interpuso entre la puerta y Hinata cuando esta se disponía a salir huyendo de allí –

- ¿Por qué estas tan molesto? ¡Lo hice antes de encontrar a Konohamaru! No tenía idea de que el niño seguía con vida ¿Quién se tomaría la molestia de secuestrar un lobo bastardo para dejarlo vivo? –

- ¡Olvidemos lo del robo! – Los dientes de Naruto salieron disparados y parte de sus brazos se volvieron oscuros y más peludos. Hinata sabía que estaba enojado, pero pensaba que era poque ella era una ladrona de niños – ¿Cómo es posible que te hayas acercado a esos vampiros? ¿Tienes idea de lo peligrosos que son? ¿De lo locos que están? – Naruto respiro por la boca varias veces hasta que sus ojos volvieron a ser azules – ¿Cómo pudiste arriesgarte tanto? – La comprensión llego rápidamente a la cabeza de Hinata; Naruto no le estaba reprochando las decisiones que tomo para darle un cierre a la madre de Konohamaru, no, él idiota estaba preocupado por algo sumamente peligroso que ella había hecho varios años atrás. Sin quererlo una sonrisa enternecida se formó en los labios de Hinata –¿Cómo pudiste jugar con tu seguridad de esa manera? –

- Naruto… -

- ¡Te prohíbo que te alejes de mí! ¡De ahora en adelante solo iras a donde yo vaya y donde pueda tenerte un ojo encima todo el tiempo! – Una vena se formó en la frente de Hinata – ¡Se acabaron las amistades peligrosas! –

- ¡Y UNA MIERDA! –


Hiashi miro a la joven loba con cierto fastidio. Al comienzo tenia todas las intenciones de ir a la casa de Sota para averiguar toda la verdad; así esto requiriera unos buenos golpes de su padre, pero luego de pensarlo con cabeza fría, lo mejor era esperar hasta el otro día y hablar con Hinata primero.

- No iremos a ningún lado – El castaño suspiro – Sota es mi compañero, cualquier cosa que tengas para decirle, puedes hacerlo delante mío –

-Esto-

- Cualquier cosa – Puntualizo ella – Entre nosotros no existe ningún secreto; ya no más – Hiashi lo medito unos instantes sin saber muy bien que hacer –

- Te voy a contar una historia Hatsune – Mentirle a un lobo adulto era casi imposible; él era consciente y también sabia que tarde o temprano ella terminaría descubriéndolo – De un lobo que tuvo un pequeño desliz antes de emparejarse con su compañera –

- Se refiere a…-

-Sin nombres reales– Hiashi se sentó en el pasto, mirando a lo lejos como su hijo mayor aparecía entre los árboles cargando a su nieta mientras el pequeño Udon intentaba llamar su atención corriendo alrededor – Llamemos a este sujeto Tokuma, Tokuma Tsuki – El rostro de Sota se puso pálido – Me dejaras contar la historia sin interrupciones – Advirtió –


Sasuke estaba seguro de una cosa; jamás en su larga y solitaria existencia había probado un manjar tan delicioso como el que reposaba en medio de las piernas de su compañera. La brujita llevaba un buen rato corriéndose en su boca. Al comienzo había sido un poco reacia a aceptar sus caricias, pero luego de varios minutos de persuasión y encanto masculino había cedido abriendo sus piernas de par en par.

-S-Sa- Sasuke aplico más presión con su lengua y luego introdujo un dedo lentamente. Su polla lloriqueo contra las sábanas al encontrarla estrecha; intacta – P-Por – Entendiendo sus balbuceos curvos el dedo hacia arriba empezando a acariciar su punto de placer al tiempo que gruñía creando vibraciones que la hicieron llegar al instante. Sakura grito, tratando de apartarlo de su coño, pero el demente parecía estar echo de un material inamovible. Aquello estaba mal, muy mal. No entendía como había accedido tan rápido a las absurdas y oscuras demandas del hermoso (barra -terrorífico) lunático. En un momento estaba maldiciéndolo a medida que se desnudaba y ahora no paraba de gemir su nombre con cada orgasmo que le provocaba con esa boca malvada -DIOS – Sentía que se iba a morir cuando un segundo clímax mucho más rápido que él primero la recorrió de pies a cabezas. Sus piernas temblaban y sentía un cosquilleo que solo significaba una cosa – A-Aparta – Pero su advertencia fue muy lenta. Trato por todos los medios de quitárselo de encima, sin ningún resultado –

-dámelo todo – Sakura lo hizo. Un orgasmo devastador la atravesó poniendo su mundo de cabeza – Deliciosa – Sasuke miraba fascinado el chorro de líquido trasparente salía disparado del interior de su compañera; lo lamio todo haciendo sonidos llenos de satisfacción. Esa era una de las primeras cosas que le instaba su instinto; demostrarle a ella que él era un macho como ningún otro que hubiera probado, se entrenó para eso. – No me cansare de ti – Le dio una suave lamida a su coño que logro un fuerte estremecimiento en el cuerpo femenino –

-I-Idiota – Murmuro ella cubriéndose el rostro – ¿Aparte de ser un loquito eres un fetichista degenerado? – Sasuke subió por su cuerpo, poniéndole ambas manos a cada lado del rostro. Sakura cerro los ojos, tenía el rostro sonrojado como un tomate maduro de esos que le fascinaban a Sasuke –

- No entiendo – Sasuke le beso la frente – ¿Qué es ser fetichista? –

- Es una p-parafilia sexual – Explico, intentando controlar los temblores que le producían los besos que Sasuke estaba repartiendo por todo su rostro – S-Son s-seres que s-solo obtienen excitación o placer sexual a través de o-objetos o p-practicas especificas –

- No eres un objeto – Sasuke bajo por su cuello, acariciándola con los colmillos. Estaba decidido a tomarse su tiempo antes de hacerla suya por completo – Eres mi compañera –

- A-Acabas de ¡Agh! Olvídalo – Sakura lo tomo a ciegas de sus hombros cuando sintió el aliento masculino muy cerca de sus senos – ¡Te bebiste mi pis! – Grito un segundo impidiendo que su mente y cuerpo se perdieran en el placer que le provocaba la boca del loquito – ¡Eres un pervertido! – Sakura espero cualquier reacción menos que se empezara a reír sonoramente sobre sus pechos – ¡Eres un imbécil! –

- Perdón, perdón – Sasuke se limpió las lágrimas; había olvidado como se escuchaba su propia risa – Entonces mis dedos no me mintieron – Sakura abrió los ojos. Sasuke se puso a su altura – No te han probado nunca –

- ¡Eso no es de tu incumbencia! –

-Voy a ser el primero – Sasuke se acomodó entre sus piernas. Había mandado al diablo su plan de torturarla con su boca sin llegar al orgasmo luego de meterle la lengua en el coño la primera vez. Sakura se tensó cuando sintió un trozo de carne duro, caliente y húmedo sobre su estómago – No te orinaste en mi boca, tampoco soy eso que dijiste – Sakura intento alejarlo, pero en lugar de eso se abrazó a su cuerpo con piernas y brazos. El loquito tenía la voz más sexy y seductora del mundo mundial – Eyaculaste– Susurro suavemente, paseando su polla a lo largo de la costura de su coño – Te voy a hacer eyacular todos los días, te lameré el coño y luego te montare hasta que te vea hinchada de mi semilla – Sakura asintió, totalmente perdida en el placer – ¿Quieres mi ver-? ¡Fuera! –

- ¡jefe! ¡jefe! – Sasuke soltó un gruñido viscoso cuando se vio interrumpido por la voz de uno de sus ejecutores –

- ¡Largo! – Sakura salió de su ensoñación en el instante en el que Sasuke se retiró de su cuerpo dirigiéndose a la entrada de la extraña habitación – ¿Qué mierdas te pasa Suigetsu? – La voz de Sasuke se fue apagando a medida que caminaba, dejándola sola con sus pensamientos – Más te vale que sea importante o te arrancare las bolas y… -

- está loco –¿En qué mierda estaba pensando? ¡Estuvo a punto de entregarle la virginidad a un completo desconocido! – Un loquito sexy –Susurro su subconsciente. Miro a su alrededor intentando encontrar una vía de escape, pero eso parecía imposible. El lugar se veía como un bunker impenetrable desde adentro – ¿En qué lio me metí? – Lo único que parecía conectar con el mundo exterior era un viejo teléfono móvil olvidado en la mesa al lado de la cama. Corrió todo lo que sus temblorosas piernas le permitieron, ignorando a propósito el líquido pegajoso en medio de estas – Funciona… Funciona… - Rogó en silencio – ¡Eso es! – Pego un brinco en el instante en el que la pantalla se ilumino. Para su desgracia no recordaba ningún número telefónico, solo el número de emergencias, pero dudaba mucho que creyeran su historia. Eso la desanimó un poco, aunque no lo suficiente como para no hurgar entre los contactos del viejo aparato – Eres un antisocial de mierda – Casi que estrello el celular contra la pared cuando descubrió que solo tenía dos números registrados; uno que decía Mamá, que era obvio de quien se trataba; la hija de puta que pario a dos locos bastardos como hijos ¡Porque Itachi también era un demente hijo de perra! Y otro contacto que se llamaba Naruto ¿Qué subnormal nombraba a su hijo como un ingrediente del ramen? – Jodido Naruto, hoy es tu día de suerte – Sin tener otra cosa que hacer, además de esperar al loquito; marco el número totalmente desesperanzada – Púdrete Naruto – Iba a colgar antes del último tono cuando una voz masculina, igual de ronca que la de Sasuke, sonó al otro lado de la línea –


- ¡Joder si! – Naruto empujo sus caderas hacia arriba, gruñendo de placer al ver como las tetas de su hembra se balanceaban con cada movimiento de sus caderas. Tener a Hinata cabalgándolo como si fuera un caballo lo tenía al borde de la locura. Habían discutido un poco sobre la actitud sobreprotectora y machista de Naruto y al final terminaron follando como animales. Ninguno se quejó luego de la segunda ronda – ¡Eres una jodida diosa! – El rubio agarro las caderas de Hinata, y la puso bajo él, salió solo un instante de su cuerpo para ponerla a cuatro patas. Estuvo a punto de entrar en su cuerpo cuando un sonido provino de sus olvidados pantalones –

- ¿Qué sucede? – Hinata movió las caderas – ¿Naruto? –

- Es mi celular –

- No respondas –

- Tengo que hacerlo, el único que tiene ese número es Sasuke y algo muy malo debe estar pasando para que me llame – Hinata le dio un leve asentimiento, comprendiendo la situación – ¿Sasuke? – Hinata se acercó sigilosamente; si Sasuke tenía problemas, y Naruto tenía que ayudarlo, ella iría con él – ¿Pasa algo malo? – Al otro lado solo se oía una respiración errática – ¡Responde imbécil! –

- Ayuda – La voz femenina descoloco por completo a Naruto ¿Por qué el Teme le permitía a una de sus amantes tomar el teléfono de emergencias? – Un lunático me tiene secuestrada… Tengo miedo de que me lastime –

- ¿Quién e…? – Antes de que pudiera reaccionar Hinata le arrebato el teléfono de sus manos –

- ¡¿Sakura?! – Hinata grito tan fuerte que los tímpanos de Naruto protestaron – ¡¿Qué haces con Sasuke?! –

- La conoces – Ella asintió en silencio – ¿De quién se trata? – Hinata le hizo señas para que guardara silencio –

- ¿Señora Hinata?

- ¡La misma! –

- ¡dios santo! Me alegro tanto de… ¡Te matare! – Gritó Sakura luego de unos cuantos sollozos – ¡Todo esto es tu culpa! –

- ¿Cuántas enemigas mortales tienes? ¿Por qué eres enemiga de la amante de turno de Sasuke? –

- Nada de esto es mi culpa – Le contesto a Sakura, ignorando de momento las dudas de su compañero – Todo esto te paso por bruja metiche –

- ¿Cómo te atreves? –

- Itachi te dijo que Konohamaru estaría bien –

- ¿En una secta de lunáticos que se creen hombres lobos y que hablan de secuestrar niños y golpearlos para que formen parte de su grupo? –

- ¿Qué es una secta? –

- Es una organización, generalmente religiosa, que se aparta de las doctrinas tradicionales u oficiales y toma carácter secreto para los que no pertenecen a ella; especialmente cuando se considera que es alienante o destructiva para sus seguidores – Explico pacientemente tapando brevemente el micrófono del teléfono; le parecía adorable que Naruto desconociera terminología humana – ¡Y no somos una secta! ¿Quién te metió esa basura en la cabeza? –

- No lo sé… Tal vez los dos lunáticos que permanecen en tu casa mientras no estas Contesto sarcásticamente. Hinata hizo un juramento en silencio; castraría a Kiba la próxima vez que lo viera – El idiota con tatuajes en la cara hablo de secuestrar a tu hijo para sacarle la verdad a golpes y el maldito friki que apesta a cucaracha me amenazo si seguía acercándome a ti

-Juro que matare a esos imbéciles – Naruto la miro seriamente – ¡Es más! Permitiré que le arranques la cabeza a uno de ellos –

- ¿Quiénes son? –

- Kiba y Shino, te hablare de ellos en cuanto termine – Contesto amablemente – Sakura, lamento que te involucraran en este mundo de esta manera –

- ¡Entonces es verdad! –

- ¡No somos una secta! ¡Somos Lycans! –

- ¡Y yo soy una cabra voladora! –

- ¡Eres una bruja! – Naruto hizo el amague de quitarle el teléfono, pero Hinata se lo impidió – y no solo eso; ¡Tienes al jodido Druida más poderoso del mundo detrás de tu culo! –

- ¿¡QUE!? – Naruto sintió como la sangre, y parte de su alma, abandonaban su cuerpo –

- Un poco de silencio – Hinata le dio un rápido beso en los labios a su petrificado compañero – Quédate con Sasuke, él te protegerá, si eres su compañera, dará su vida por ti – Miro a Naruto quien estaba en tan blanco como el papel – Intentare ayudarte de alguna manera solo ten algo de paciencia –

- ¿Qué mierda significa todo eso? ¿En serio crees…?

-Pregúntale a Sasuke, estoy segura de que responderá todas tus preguntas – Interrumpió preocupándose por los latidos de Naruto que cada vez eran más lentos – Tengo que irme, jamás vuelvas a llamar a mi compañero porque te juro que te seguiré para arrancarte la… ¡Naruto! – Colgó y apenas pudo sostener el enorme cuerpo de su macho – ¿N-Naru? –

- U-Un metro – Balbuceo – S-Solo te alejaras u-un jodido metro de mi –

- ¿Qué te…? –

-U-Un D-D-Druida, m-mencionaste a uno – Naruto se tambaleo – ¿C-Conoces a u-u-u? - Ni siquiera era capaz de terminar la pregunta –

- C-Claro que no – Hinata lo ayudo a sentarse en el suelo – N-No conozco a uno –

- Si me dices que conoces a varios me moriré en tus brazos – Hinata tomo una botella de agua del minibar que estaba en la habitación y se la puso en los labios al rubio quien se bebió todo el contenido de dos sorbos –

- T-Tal vez – Hinata titubeo, sentía que no podía mentirle en nada a Naruto – C-Conozco a EL Druida… e-ese que se llama K-Kizashi – susurro tan bajito la última palabra que no estaba segura de que Naruto la hubiera oído –

- ¿Disculpa? –

- Dije que…-

- Te oí perfectamente –

-Estas demasiado calmado –

- Es porque me estoy muriendo lentamente en estos momentos –

- ¡No lo hagas! –

- Veinte centímetros, ni uno más – Hinata gimió a medida que el cuerpo de Naruto iba quedando laxo – Mi alma se está yendo –

-Regresa –

-Fue una buena vida al final –

- ¡Tienes que hacerte responsable de mí! –

- Te amo –

- ¡NARUTO! –

O-O-O-O

- Y así fue como sucedió – Naruto estaba sentado en el suelo, totalmente desnudo y horrorizado – Luego de eso me aleje totalmente de Sakura, incluso intente hacer que la despidieran, pero… -

- ¿Pero? – Instó al ver que dudaba –

- Creí que eso le molestaría a… esa cosa y dejé el asunto de lado – Naruto gimió cerrando los ojos. Hinata acababa de contarle toda la historia que conocía de esa mujer – T-Te juro que no sabía quién era el protector de esa bruja y también te juro que Itachi actuó por su cuenta –

- ¿La mando a la manada porque una Valkiria antigua le dijo que esa era la compañera de Sasuke? – Ella asintió – ¿Y utilizo la excusa de que tal vez tenías a Konohamaru en un lugar peligroso para convencerla de ir? –

- Eso creo – Naruto suspiro masajeándose las cienes – No quiero involucrarme en esto Naruto, es un asunto muy grande y peligroso –

- Lo sé – Esa revelación le quito un peso de los hombros – Es mejor dejar que el Teme arregle sus propios problemas, aunque… Creo que le debo una advertencia –

- ¿Por qué? – Hinata se arrepintió al instante de haber preguntado. Los ojos de Naruto se empañaron con sentimientos oscuros – olvídalo, yo… -

- Porque él fue el único que trato de darnos un hogar aun cuando tenía a todas las manadas en su contra – Hinata abrió la boca sorprendida – Iré a hacer esa llamada y a comer algo – Tomó los pantalones y bajo las escaleras a toda prisa, dejándola sola con sus pensamientos. ¿De qué estaba hablando Naruto? Antes también menciono algo sobre lo que había hecho para tratar de estar juntos. Molesta con él por ocultarle cosas importantes en el pasado, imito su acción, solo que se puso una playera grande que encontró en el armario antes de bajar las escaleras de dos en dos – No te estoy jodiendo Sasuke, todo lo que te digo es verdad – Hinata se detuvo en el último escalón, donde Naruto permanecía sentado mientras hablaba por teléfono con Sasuke – Es una historia larga, pero en resumen eso fue lo que paso – Sasuke gruño una grosería que haría sonrojar hasta al lobo más pícaro – Fue Hinata quien me lo dijo –

-Dile que Sakura es una humana corriente a pesar de como huele, que no tiene idea de nuestro mundo – Naruto repitió sus palabras antes de colgar – ¿Qué querías decir con eso de que Sasuke fue el único que nos ofreció un hogar? – Pregunto directamente. El semblante de Naruto cambio a uno más tétrico –

- No hablaremos del pasado ahora – Respondió simplemente, dirigiéndose a la cocina – Encarguémonos del presente, de lo más importante –

- ¡No! –

- Konohamaru es lo único importante en estos momentos – Naruto suspiro mientras ponía a calentar agua para el ramen instantáneo – El pasado no se puede cambiar –

- Naruto – Hinata lo ayudo, sacando varios tazones de ramen. Se esmero en encontrar el de miso ramen de edición limitada que estaba al fondo de la estantería – Yo… -

- Ahora no – La corto suavemente vertiendo agua en más de diez recipientes – Déjalo estar por esta noche –

-Está bien – Acepto ella – Solo… Solo prométeme que me lo dirás algún día – Naruto asintió ayudándole a colocar la mesa – ¿Estas enojado conmigo? – Hinata acerco la silla hasta él porque no soportaba la idea de cenar estando al otro extremo de la mesa –

- Creo que nunca podre enojarme contigo – Naruto le tomo una mano mientras que con la otra acomodaba los palillos para comer – Buen provecho – Hinata le dio un apretón, respetaba la decisión de Naruto sobre guardar silencio. Iba a ser paciente con eso porque lo último que quería era presionarlo y obligarlo a hablar sobre algo que, a simple vista, le incomodaba bastante – Eshta delichioso – Hinata le dio un bocado a su propio tazón, gimiendo gustosa cuando los sabores explotaron en su paladar –

- Tienesh Razhon – Cenaron juntos por primera vez en total armonía, haciendo comentarios sueltos y algo tontos sobre cualquier tema que se les ocurría. Hinata reía de vez en cuando con las ocurrencias del rubio y Naruto hacía lo propio con las anécdotas de Hinata – Cualquiera pensaría que Kabuto es un vampiro – Comento entre risas – Pero es solo el producto del cruce entre un duende y un humano – Hinata río un poco más fuerte – El pobre solo sufre de alergia al sol porque fue lo único que heredó de su padre humano y debe permanecer en la sombra todo el día – Naruto se soltó una pequeña carcajada – Vive amargado porque su padre fue un poderoso aristócrata millonario en el pasado, sin embargo, al morir no le dejo nada más que una enfermedad incurable –

- Si lo pones de esa manera, siento un poco de pena por el –

- Se te pasaría al instante en el que hablaras con él, créeme – Hinata destapo la última taza que quedaba – Es solo un pomposo pretencioso que se cree superior a todo el mundo –

- ¿Alguna vez te molesto? –

- No lo suficiente para hacerme enojar – Ella levanto los hombros – Es bueno con los niños –

- Me siento aliviado de oír eso – Naruto se estiro, mirando la hora en el reloj de la pared – Me alegra que hubieras conseguido un lugar adecuado para Konohamaru –

- A mí también – Admitió – Me daba miedo dejarlo solo en casa mientras iba a trabajar y se llevaba fatal con Kiba y con Shino, especialmente con el primero – Naruto gruño por lo bajo, sintiéndose levemente celoso. Lo único que le impedía aullar de rabia era la mordida fresca que permanecía en el cuello de su compañera. Eso mantenía a raya el instinto de querer matar a cualquier macho que hubiera tenido la osadía de mirarla por más de treinta segundos –

- Este tipejo… Kiba – Hinata rodo los ojos – ¿Sabe la verdad sobre Konohamaru? –

- Ninguno de los dos lo saben, hasta que llegamos solo lo sabía yo y… bueno el vampiro que hizo su "magia" – Hinata soltó un suspiro – Ahora lo sabes tú, mi padre, tus padres y… todos mis hermanos porque son unos chismosos que no pueden tener sus pequeñas narices fuera de asuntos que no le convienen –

- Creo que podemos mantenerlo en secreto, el tiempo suficiente mientras descubrimos la verdad – Naruto le acaricio la mano – Minato se encargara de mantenerlos a raya –

- ¿Tú crees? –

- Estoy cien por ciento seguro –

- Eso me quita un enorme peso de encima – Hinata se estiro – Creo que deberíamos llamar a Hiashi, antes de que cometa alguna estupidez – Naruto estuvo de acuerdo, lanzándole el teléfono para que ella lo atrapara en el aire – Esto es una antigüedad – el rubio se encogió de hombros restándole importancia – ¿Te sabes el numero? –

- Esta registrado en la memoria –


- Y esa es mi mejor conjetura – Concluyo Minato; mirando de reojo a unas gemelas mas pálidas de lo normal, a una Hanabi todavía llorosa y un Kawaki que prácticamente temblaba de la ira. El pequeño Ko dormía plácidamente junto a Karin, a pesar de que esta última había protestado cuando Kushina los mando a la cama – Todavía tengo algunas dudas con toda la historia de Konohamaru, pero todo parece indicar que realmente es hijo de Sota; sobrino de ustedes –

-Y-Yo creí que era hijo de Hinata – Murmuro Hima – J-Jamás imagine que… -

- Yo tuve mis sospechas – Admitió Kushina, entrando a la habitación – Especialmente porque, según Konan, las lobas que no vienen de parejas destinadas son estériles casi toda su vida – Todos la miraron – Solo logran concebir una camada cada diez años, durante un calor insoportable –

- ¿Entonces por eso fue que Hinata regreso? – Pregunto Hanabi con voz rasposa –

- Por eso y porque el niño necesitaba un lugar tranquilo para cambiar por primera vez –

- ¡Eso es mentira! – Protesto – Esa cosa ya había cambiado, por eso es tan inestable. Es un peligro, deberíamos… -

- ¿Qué? – Minato se levantó lentamente. Su tono era escalofriantemente tranquilo. Hanabi trago saliva, sintiéndose intimidada – ¿Matarlo? ¿Golpearlo hasta que no se pueda levantar? ¿Dejarlo morir de hambre? –

- ¡No! – Negó frenéticamente con la cabeza – Yo solo… -

- Silencio – Kawaki decidió intervenir – ¡Las tres! – Grito cuando la gemela que permanecía en silencio abrió la boca para protestar – Konohamaru es diferente ¿Y qué? Me da igual de quien sea hijo, lo único que necesita es un poco de ayuda para controlar su cambio. Si logra hacerlo y es feliz aquí, Hinata se quedará para siempre –

- ¿Eso es lo único que te importa? – Pregunto Hanabi – ¿Qué Hinata se quede? –

- ¿Quieres la verdad? – Kawaki la encaró, aunque era menor Hanabi solo era un poco mas alta que él – Si, que Hinata se quede es lo único que me importa ¿Y sabes por qué? – No le dio tiempo a contestar? – Porque con los pocos días que ha estado aquí, demostró que es mucho mejor hermana que tu –

- ¿Cómo te atreves? –

- ¿Cómo te atreves tu? – Kawaki la tomo de la blusa, halándola hacia abajo hasta tenerla a su altura – Vivías bajo el mismo techo, comías nuestra misma comida, dormías en la misma planta que nosotros y aun así no hiciste NADA ¡NADA! –

- Yo… -

-Yo, Yo, Yo ¡Siempre tú! ¡Siempre mirando hacia otro lado! ¡Siempre haciéndote la de los oídos sordos! ¡Siempre! – Los ojos de Kawaki cambiaron parcialmente - ¡Jamás nos ayudaste! ¡Te conformaste con solo ser una espectadora! Ni siquiera cuando se desquitaba con ella – Señalo a Hiwa –

- ¡¿Y qué hiciste tu?! – Pregunto soltándose con un manotazo –

- ¿Qué hice yo? – Kawaki se quito la camisa. Un jadeo general se escucho por toda la habitación – La defendí con mi vida, en más de una ocasión – El pecho junto con el abdomen del joven estaban plagado de cicatrices, algunas más profundas que otras – Aunque fue insuficiente lo que hice, YO traté de protegerla ¿Qué hiciste tu? –

-Kawaki –

- Las cicatrices antes del cambio son para siempre – Se dio la vuelta y de reojo vio como el rostro de Kushina cambiaba a un horror absoluto – ¿Por qué crees que cambio en solitario? –

- No puede ser… – Murmuro Hima con un hilo de voz – Ella me juro… - Apretó sus puños tan fuertes que hilos de sangre se colaron de entre sus dedos – ¡Kurenai juró que no los lastimaría! – Hima se acercó hasta él – ¿Cuándo te hizo todo esto? – Kawaki se encogió de hombros –

-No importa –

- ¡Si importa! – Repuso Hima Apretándole los hombros – ¿Sabes lo que hice para mantenerte a ti, a todo a salvo? – Kawaki negó – Yo renuncié a mi compañero, lo hice por ustedes. Me aleje de él porque Kurenai juro que los mantendría a salvo si lo hacía. –

- Tu madre mintió – Mascullo el macho joven vistiéndose de nuevo – No se detenía nunca, ni siquiera cuando le suplicaba y me temo que lo que hicimos no sirvió – Miro a Hiwa – Ella te lastimo mucho, ¿verdad? –

- S-Siempre se a-aseguraba d-de hacerlo cuando estábamos s-solas o- Dejo la frase en el aire, mirando de reojo a Hanabi – Tu estabas ahí Hanabi – Acuso, temblando de ira contenida – S-Solo tenias la decencia de cerrar la puerta cada vez que me lastimaba –

- ¿Y te atreves a preguntar porque la preferimos a Hinata? – Le pregunto Kawaki – En solo unos días ha hecho mas por nosotros que tu en toda tu vida. Si tengo que entrenar a Konohamaru personalmente, para que ella sea feliz y se quede con nosotros ¡Lo hare encantado! Y si tengo que llevarme a la tumba el secreto del padre del niño ¡Lo voy a hacer! – La castaña se levanto dispuesta a protestar, pero, para sorpresa de todos, Hiwa la sentó de un empujón –

- ¡No diremos nada! Sota y tu son tan crueles como ella ¿Oíste lo que dijo Konohamaru sobre su vida antes de Hinata? ¡Vivió un infierno igual que nosotros ¡Nadie le dirá una palabra, ni siquiera tú! –

- ¿O que vas hacer? – Se mofo – ¿Me vas a detener? ¿una lisiada? ¡no me hagas reír! ¡Sota tiene el derecho de saberlo! –

- ¿Según quién? – Hima se paro al lado de su gemela – Si tengo que cocerte la boca… -

- Eso no será necesario – Todas las cabezas giraron al mismo tiempo en el instante en el que una voz que nadie esperaba, resonó detrás de la puerta –


-Luego de eso Tokuma no volvió a aparecer – Hiashi miro una vez más el rostro pálido de la hembra. Sota continuaba sin poder acercarse, petrificado a lo lejos sosteniendo a sus hijos, uno en cada brazo – El niño nació enfermo y el padre desapareció. Entre nosotros eso es un crimen, pero entre los humanos sucede muy a menudo. Papá los abandono, sin embargo, la humana no huyo; crio a su hijo lo mejor que pudo, sin saber que lo que tenia el niño solo lo curaría el tiempo. Porque estos niños nacen débiles, mas que los humanos, necesitan cuidados especiales, paciencia, amor, aun así, la humana le brindo todo esto, lo hizo mucho mejor que cualquier loba. Vivió protegido y amado hasta que algo muy malo paso – Hatsune trago saliva – Tokuma volvió por él; tres humanos indefensos contra una manada de lobos desquiciados y enfermos – Hiashi negó con la cabeza tras notar el leve acercamiento de su hijo mayor – No tuvieron piedad; simplemente los destrozaron ¿Has visto un anciano humano? – Ella asintió – La hembra vivía con dos de ellos; eran sus padres y terminaron destripados, la madre del cachorro a penas logró sobrevivir para descubrir el horror; sus padres estaban muertos y su hijo desaparecido ¿Tienes idea de lo que significa perder un hijo? Porque yo sí; perdí a Hinata por veinte años y no hubo un instante en el que no sintiera como si una barra de hierro hirviendo me destrozara desde adentro hacia afuera – Hiashi la tomo de los hombros tan rápido que Hatsune sintió un leve mareo cuando le dio la vuelta para dejarla cara a cara con Sota, quien se había acercado a pasos veloces – Ella nunca lo volvió a ver – Susurro en sus oídos, solo para que Hatsune y Sota escucharan – Nadie le creyó ¿Por qué habrían de hacerlo? Eran puras fantasías, lucho por años hasta que encontró a alguien dispuesto a ayudarla, le llamaremos señor x, el señor x le creyó, pero también estaba de manos atadas; era como si la tierra se lo hubiese tragado ¿Qué crees que le paso al cachorro Hatsune? – Hiashi le apretó los hombros antes de darle un pequeño empujón – Lastimosamente no tengo la respuesta a esa pregunta, pero seguro que Tokuma la tiene ¿No te parece? –

-Tu…- Los ojos de Sota cambiaron a un negro profundo - ¿Cómo sabes todo eso? ¿Quién te lo dijo? – Sota le entrego los niños a su compañera, prometiéndole mentalmente que le contaría toda la verdad después –

- El señor X está buscando respuestas también– Los ojos de Hiashi se volvieron negros; hacia mucho tiempo que no demostraba porque era el alfa; porque era el macho mas fuerte de todos – Me conto toda la historia; y dijo que tenia un nombre; no le di importancia, después de todo ¿Qué posibilidades había de que yo lo conociera? – Estiro sus músculos – Tokuma, me dijo, Tokuma Tsuki… – El pelo exploto en sus brazos –

- ¿Piel o pelaje? – Hiashi abrió los brazos, en un gesto de prepotencia –

- ¿Desde cuando soy tan quisquilloso? – Hiashi se puso en postura – ¡Sorpréndeme Tokuma! –

Un fuerte rugido dio inicio a una batalla feroz.


Hinata abrió la puerta encontrándose con los cuatro hijos de Hiashi peleándose entre ellos. Naruto y ella habían tomado la decisión en conjunto de dirigirse a la cabaña luego de que ninguno pudiera conciliar el sueño y de que Hiashi no respondiera el teléfono. Hinata deseaba ver y abrazar a Konohamaru y Naruto parecía igual de ansioso. Caminaron lentamente tomados de la mano hasta que una discusión, que se oía a varios metros de la cabaña, llamo su atención. Hinata corrió ágilmente a la habitación de Konohamaru con Naruto siguiéndole los talones; luego de comprobar que todo estaba en orden, y de que su hijo estaba dormido en perfectas condiciones, caminaron hasta la habitación de la planta baja de donde provenían los gritos.

- Ya escuché lo suficiente – Murmuro; abriendo la puerta de golpe – Eso no será necesario – Miro a Hanabi – Nuestra hermana mantendrá su boca cerrada ¿Verdad? – Hanabi le sostuvo la mirada por varios segundos, antes de agachar la cabeza y asentir – Eso creí… -

- ¡Te emparejaste! – Ko entro sin previo aviso, dando un salto que logró sorprenderlos a todos – Naruto te marcó – Las mejillas de Hinata se tiñeron de rosa – Hueles como él – El niño alzo los brazos –

-S-Si, b-bueno… ya era hora – Respondió tomándolo y brindándole un poco de contacto físico que tanto parecía anhelar –

- ¡Eso significa que te quedaras! – Kawaki la abrazo, algo que dejo pálida a Hanabi pues nunca lo había visto hacer eso con alguien –

- ¡Es maravilloso! – Hiwa se acerco tímidamente antes de también rodearla con sus brazos –

- ¡Si! – Hima casi que salto sobre ella, apretándolos fuertemente – ¡Felicidades! – Hinata desconocía como actuar; jamás había tenido tanto contacto con tantas personas al mismo tiempo. Sus ojos empezaron a escocer y antes de que las lagrimas empezaran a salir se vio rodeada, una vez más, por unos fuertes y poderosos brazos masculinos –

- ¿Cuatro de seis? – Pregunto Naruto, abrazándolos a todos a la vez – No está nada mal – Desde la distancia vio como sus padres lo felicitaban y él respondió con un leve asentimiento – ¿Todos aceptan que Hinata y yo estemos emparejados? –

-Si- Respondieron casi en coro –

- ¿Cómo la marcaste? – La chillona voz, del menor de todos, retumbo sacándolos por un instante de la ensoñación – ¿Puedes decírmelo? –

- Y se terminó la magia – Kawaki salió, sentándose a una distancia prudente Hanabi –

- Bueno, cuando un lobo y una loba se quieren mucho – Empezó Naruto –

- Ese es un tema que no debiste tocar nunca – Se quejo Hima, ayudando a su hermana gemela a sentarse –

- ¿Cómo se hacen los bebés? – Hinata gimió avergonzada –

- B-Bueno – Las orejas de Naruto se tiñeron de un rojo vivo – C-Cuando un lobo y una loba se quieren m-mucho –


Kurenai se enjuago la boca con la llave del grifo, mirando en el espejo como de manera lenta, pero constante, las heridas en su cuerpo iban desapareciendo. Gruño fastidiada cuando una criatura pálida y escuálida entró al cuarto de baño para dejarle unas toallas limpias.

- Largo – La niña siseó enseñándole un par de colmillos afilados antes de salir a toda prisa de allí –

- Si le vuelves hablar así, te matare – La hembra soltó un suspiro, agarrándose las costillas que todavía escocían. Genial, lo único que le faltaba en el día de mierda que estaba teniendo era que el tétrico vampiro viniera a joderle la vida con cosas que se le salían de las manos – Ya casi no tenemos reservas ¿Cuándo llegará el próximo cargamento? –

- Ya te lo dije; mi fuente de sangre logró escapar y todavía no puedo conseguir un buen reemplazo –

- Esa excusa la usaste hace años; cuatro para ser exactos – La enorme criatura se recostó en la cama del motel del que era dueño – Teníamos un trato; he cumplido mi parte, aun en contra de mi voluntad, y a cambio obtendría sangre de un hibrido humano para mis pequeños hasta que estos fueran lo suficientemente grandes, pero no, ahora mi nido está preocupado porque he tenido que bajar de dosis diarias a cada dos días –

- Yo no tengo la culpa de eso; te dote con la sangre de ese bastardo durante mucho tiempo ¡Tenia que durarte más! –

- ¡Quince años! – El vampiro fue tan rápido que lo único que pudo hacer Kurenai fue agarrase de la mano que amenazaba con romperle la garganta en cualquier momento – Dijiste quince años y quince años quiero; de lo contrario te matare así tenga que perseguirte hasta el fin del mundo – La apretó unos segundos más antes de liberarla – Tienes un mes, te doy un mes para que me consigas la sangre o para que empieces a huir – Kurenai trago saliva cuando los ojos azules como el hielo cambiaban rápidamente a un rojo intenso que parecía brillar en la oscuridad – Puedes quedarte a dormir acá el tiempo que quieras, pero no esperes comida ni hospitalidad – de un portazo abandono la habitación dejándola sola con sus pensamientos –

- ¡Maldita sea! – a paso apresurado busco el teléfono desechable que llevaba siempre consigo antes de saltar por la ventana; recorrió varios kilómetros antes de detenerse en una zona prácticamente deshabitada – ¡Contesta! – Ordeno luego de varios segundos – ¡Maldita perra! –

- Hola – Murmuro una voz ronca y adormilada al otro lado de la línea –

- ¿Estabas durmiendo? –

- ¡¿T-Tía?! –

- Cierra la boca y escúchame; ¿Has tenido noticias? –

- ¿De quién? –

- ¿Estas bromeando? ¡Sabes a la perfección de quien estoy hablando! –

- ¿De la pequeña mierda? –

- ¡Te juro por lo mas sagrado que te matare! – Kurenai estuvo a punto de arrojar el teléfono a la pared - ¿Sabes en el maldito problema en el que estoy? –

- ¡Le dimos la sangre del maldito bastardo durante años! No es culpa nuestra que sean como ratas y vayan por ahí engendrando crías a diestra y siniestra –

- Ese no es nuestro problema; le prometí alimentar a sus pequeños bastardos por quince años ¡Quince! Y todo porque tuviste la brillante idea de ofrecerle la sangre de ese cachorro hasta que fuera grande ¿En que mierdas estabas pensando cuando se te ocurrió? –

-Solo estaba pensando en un pacto mas ventajoso para nosotras; los alimentábamos y cuando el nido hubiera crecido lo suficiente nos ayudarían a matar a todas las manadas ¿Has visto lo fuerte y veloces que son esos malditos vampiros? Tendríamos a todos los lobos muertos, tal cual como queríamos –

- Y yo estuve de acuerdo, el plan era perfecto; solo tenía un defecto: Tu- Acuso – Solo tenias un maldito trabajo ¡Uno! Y lo arruinaste –

- ¿Quién iba a pensar que esa cosa cambiaria tan de repente? – Se defendió – ¡Lo alimentaba una vez por semana y con cuatro años no podía caminar! –

-No puedo creer que lo dejaras en una jaula de perros – Kurenai se apretó el puente de la nariz – ¿Qué hiciste con el dinero que te di para un encierro mejor? ¿Te lo aspiraste todo? –

- ¡No! –

- ¡Mentirosa! – La pelinegra suspiro, dejando de lado los problemas de adicción de su sobrina – Eso ya no importa, el maldito cabron me dio un ultimátum: si no le consigo más sangre me matara y a ti también –

- ¡Tienes que estar de coña! – Al otro lado se oyeron latas vacías, seguramente de cerveza - ¡Le dimos la suficiente sangre como para tener a su nido lleno por una década! –

- Ya lo dijiste tu; se reproducen como ratas – Kurenai escupió al piso –Volviendo a lo importante ¿Has podido recopilar un poco de información? –

-Nada – Kurenai maldijo por lo bajo – Las lobas inútiles que enviaste no sirvieron para nada. La única pista servible que encontré fue una que mencionaba a tres lobos y una bruja –

- ¿Y a eso le llamas servible? ¿Cuánta cocaína te estas metiendo por la nariz? –

- ¡Era prometedor porque se rumoreaba que uno de ellos había adoptado a un niño lobo de la calle! – Eso alerto a la pelinegra –

- ¿Y qué pasó después? –

- Nada, esos tres tienen sus pasos bien cubiertos – Hubo un breve silencio – Esta tarde te enviare las perras; será mejor que las adiestres un poco mejor; una de ellas estuvo a punto de perder el brazo en una pelea. Sera mejor que las siguientes estén en mejores condiciones –

- ¡Eso no es posible! – Rugió – Ese es mi otro maldito problema ¡Hinata regreso! –

- ¿La bastarda? –

- ¡La misma! ¡Me retó y por poco me mata! – Trago saliva al recordar la sensación de las garras de Hinata enterrándose en su cuello – ¡Ya no soy mas su líder! – Kurenai recordó la cara de satisfacción en el rostro de todas las lobas antes de caer inconsciente en la tierra –

- ¡¿Hiashi lo permitió?! –

-Él y yo… tenemos problemas – reconoció sin admitir que su relación se había ido al traste – Me echo de la cabaña –

- No… -

-Olvídate de las lobas; hasta que no regrese a mi lugar no podremos hacer nada – Pero tembló de solo recordar a la bestia negra a la que se enfrentó – Necesito que busques a ese bastardo, te enviare una suma de dinero para que contrates una valkiria ¿Has oído de Tsunade? –

-Algo; pero no le gusta el dinero, le gusta el oro –

- ¿y para qué sirve el dinero Hokuto? – Pregunto sarcásticamente, mordiéndose la lengua para no insultarla. Le dolía en el alma reconocerlo, pero la necesitaba – Estaremos en contacto –

- ¡Espera! – Kurenai suspiro otra vez – ¿Hinata regreso por Naruto? –

- No, lo poco que se es que la muy bastarda tuvo un bastardo y lo trajo aquí para que cambiara por primera vez – Rugió de rabia al recordar al bastardo –

- ¡Eso es imposible! – Se escucho un fuerte estruendo al otro lado – ¡Ella es estéril! –

- ¿Qué has dicho? –

- ¡Mierda! – La comunicación empezó a caerse – Algo entro a la bodega –

- ¡No te atrevas a morir! –

- Tengo que colg- La línea se cayó por un segundo – No tengo tiempo, solo escucha: las hembras bastardas no pueden tener hijos, solo cada diez años y únicamente con su compañero – Una fuerte explosión la obligo a apartar el teléfono de su oído – ¡Iré tan pronto logremos salir de aquí! – Y la línea murió –

- ¡Hokuto! – Colgó y volvió a marcar, pero como temía la llamada ni siquiera entraba – ¡Mierda! – Guardo con frustración el teléfono en su bolsillo, caminando frenéticamente por todo el lugar, hasta que una idea cruzó su cabeza ¿De quien era el niño entonces? ¿Por qué la imbécil de su sobrina parecía tan sorprendida con esa información? – ¿Tres lobos, un niño, y una bruja? – Hablo para si misma. De repente las palabras del investigador privado que contrato para saber la vida de Hinata entre los humanos llego a sus oídos – Kiba, Shino, Hinata, Konohamaru y… Sakura – El humano le dijo que el niño era biológicamente hijo de Hinata, por eso ni siquiera lo sospecho, ni dudo de su palabra – Konohamaru – Saboreo el nombre en sus labios, antes de soltar una carcajada estérica ¿¡Como pudo ser tan ciega!? El cachorro era la misma imagen de Sota – Konohamaru… Serás mío – La loba en su interior se sacudió con anticipación - y esta vez… será para siempre –


Tan tan taaaaaaaaaan

¿A poco no se esta poniendo bueno todo esto?

Inclui un poco de Sasusaku, aunque nunca he escrito nada sobre ellos, espero contarles como avanzan estos dos a medida que vaya subiendo capítulos -Todo depende de la maldita inspiración –

Puedo dar una y mil excusas sobre mi tardanza, pero la verdad es que no he tenido inspiración y todo mi tiempo libre lo he utilizado haciendo papercraft UwU (Si alguien esta interesado o interesada le puedo facilitar un canal de YouTube)

Gracias por siempre estar aquí, por sus votos y paciencia

Ahora unas preguntas que quisiera que me respondieran

¿Les gusta cómo se está desarrollando la relación entre nuestros protagonistas?

¿Les gusta la relación entre Hinata y sus hermanos?

¿Cuántos niños estará esperando Hinata? Ups… Esto es un Spoiler….

¿Quién quiere saber la historia completa?

De nuevo mil gracias por todo, sus palabras bellas y el tiempo que sacan para leer esta historia. Los adoro….

Nos leeremos muy pronto….

Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo, Los amo.

Especialmente A:

Lin Lu Lo Li: Gracias por leer y comentar cada capítulo, fuiste una gran inspiración.

Y a todos por sus maravillosos reviewsssss los quiero como no tienen idea