Disclamer: Los personajes son de la Señora Stephenie Meyer y la historia es mía.
Sumary: ¿Podría un matrimonio de conveniencia, convertirse en un matrimonio real?
Capitulo: 3, parte 1
~~~~~~~~~~Nos Amamos~~~~~~~
Lo único que puede escucharse es el sonido de nuestras respiraciones. Edward da media vuelta para por fin mirarme a la cara.
— Isabella...
—¿ Y bien? —Ambos hablamos al mismo tiempo.
Más silencio...
Edward comienza a caminar de un extremo a otro por la habitación. Entonces, de un momento a otro de detiene abruptamente y vuelve a mirarme.
— ¿Estas embarazada?— suelta de golpe.
Aquello casi me hace a qué me atragante con mi propia respiración. ¡Cielos! Una cosa es pensar que él imagina que yo podía engañarlo con otro hombre, y otra cosa es escucharlo de viva voz.
Yo sé bien que esté matrimonio no comenzó de la mejor manera pero... ¡Diablos!
Tiempo atrás
Cuando Edward y yo estábamos en el último año de instituto nos convertimos en novios. Cuando nos graduamos, Edward se quedó en una universidad local; en mi caso, me fui a la ciudad para poder continuar con mis estudios, pues mi madre quería que dejara de estudiar para conseguir un trabajo en el pueblo y ayudar para poder pagar la escuela de Tanya, mi hermana mayor, quien estaba en su último año de universidad; lo hubiese hecho si hubiese sabido que Tanya podía graduarse. Sin embargo, ella no era una buena estudiante, y no iba lograr graduarse. Entonces, me negué a dejar mis estudios y conseguí una beca del cien porciento a dos ciudades más allá de donde vivía gracias a la ayuda de la madre de Edward. Esme me ayudó a costear mí estancia y algunas cosas que se requerían para poder acceder a la beca.
Durante los primeros años de universidad nuestra relación entre Edward y yo fue buena. Hablamos horas por teléfono, nos mandábamos mensajes de texto, y de vez en cuando Edward iba a visitarme en la vacaciones de verano. La pasábamos muy bien juntos.
Por parte de mi madre y hermana no hubo mucha comunicación en esos años, puesto seguían molestas conmigo por no ayudarlas. Tanya había quedado a deber materias y no pudo graduarse.
Para cuando llegó mi último año de universidad las cosas se complicaron demasiado, pues los trabajos y tareas se intensificaron y las llamadas y mensajes entre Edward y yo disminuyeron, pero tratamos de que lo nuestro funcionara.
Cuando solo faltaba cuatro meses para poder graduarme, recibí una llamada de Esme, avisándome que que su marido había muerto de un ataque fulminante al corazón, y que Edward no la estaba pasando nada bien. No lo pensé dos veces, junte todos mis ahorros para poder regresar al pueblo por un corto tiempo y darle mi apoyo a mi novio.
Dos meses pasaron después del funeral del padre de Edward y las cosas entre nosotros se tornaron algo extrañas: De un momento a otro Edward dejo de contestar mis llamadas, los mensajes enviados jamás fueron respondidos. Estaba desesperada por localizarlo, a mí novio así que no tuve otra opción más que llamar a su madre para saber lo que estaba sucediendo. Esme me contó que Edward como ella no lo estaban pasando bien en esos momento en el rancho: las cosechas y algunos animales estaban teniendo problemas. Por mi parte no podía hacer nada, pues estaba sin fondos y no podía darme el lujo de comprar un boleto de autobús para ir al pueblo. No pude ir.
Dos meses después mi graduación llegó. Fue un días algo triste porque seguía sin tener noticias de Edward . Mi madre llamó dos días antes para decirme que Tanya había enfermado y que tenía que quedarse a cuidarla.
Por más que me gustaba la idea de regresar al pueblo lo más pronto posible, no pude hacerlo hasta varias semanas después, pues tenía que arreglar algunas últimas cosas en la universidad y el trabajo antes de volver a Forks.
Dos semanas después por fin pude volver. Fui a casa de mi madre para dejar algunas cosas antes de ir al rancho y buscar a Edward. Cuando llegue se me hizo raro no encontrar a mi madre en casa, ella me dijo que estaría en casa con Tanya, ya que ese día era su día de descanso en el trabajo. Dejé mis pocas pertenencias cerca a la puerta y salí rumbo al rancho.
Al llegar me sorprendió un poco encontrar a mi madre conversando con Esme quién tiene un gesto serio mientras observa a mi madre explicarle algo con las manos. Esme alcanza a verme y dirije su mirada a mi. Sus ojos parecieron llenarse de lágrimas mientras se levanta y caminaba en mi dirección.
— Oh, Bella — Sus se se aguaron más.
— ¿Qué sucede? ¿Estás bien?— le pregunto con preocupación. Esme va a responderme, pero mi madre interrumpie nuestra conversación.
— ¿Qué haces aquí, Isabella? — cuestiona con un tono de voz no muy agradable.
Entrecierro los ojos ojos un poco. Mi madre no es muy amiga de la madre de Edward, así que es extraño verla por el rancho de los Cullen.
— Pensé que estarías en casa, mamá— Evado su pregunta con otra pregunta.
Mi madre sonríe.
— Estoy aquí para preparar la boda de tu hermana.
— Tanya va a casarse? ¿ Con quién? — pregunto.
— Con Edward— responde mi madre.
Giro bruscamente mi cabeza en su dirección.
— ¿Qué dijiste?— cuestiono. Mi cabeza esta en una especie de shock Y no sé si estoy procesando bien la información que está dándome.
— Tu hermana va a casarse con con Edward porqué...
— ¡Basta, Renée! — Esme grita el nombre de mi madre para hacerla callar. Luego, ella me mira nuevamente— . Es mejor que hables con Edward, Bella.
Asiento en respuesta y me pongo en marcha. No necesito que me digan dónde esta, por qué sé perfectamente dónde puedo encontrarlo: Los establos.
Al llegar a los establos encuentro a Edward cepillando a Zeus, el caballo que su padre le regaló hace un par de años atrás
— ¿Edward? — lo llamo cuando estoy lo suficientemente cerca a él.
Edward se tensa al escuchar mí voz.
— ¿Sí? — responde sin mi siquiera darse la vuelta.
— ¿Es cierto que te casarás con Tanya?...— mi voz se quiebra— ¿ Porqué?— le cuestiono. Quiero una maldita explicación porque no estoy entendiendo absolutamente nada de lo que está pasando.
Edward da media vuelta lentamente hasta quedar frente a frente. Sin embargo, su mirada está fija en el alguna parte del suelo.
— Lo siento, Bella— es todo lo que dice.
Un dolor agudo se aloja en mi pecho, y mis ojos se van llenando de lágrimas de a poco hasta el punto que impiden que pueda verlo.
— ¿Entonces es cierto?
Edward da un pesado suspiro en derrota; asiente repetidas veces.
— ¡Oh, Dios mío! — exclamo.Limpió mis lágrimas con las manos para poder encararlo— . Es por eso que no contestabas mis llamadas y mensajes, ¿no? Es por eso que no tenía ninguna noticia tuya, porque estabas saliendo con mi hermana, ¿ cierto?
Edward no responde de inmediato.
— Yo... De verdad que lo lamento mucho... No... no era mi intención hacerte daño... Lo juro.
Una risa amarga sale desde el fondo de mi garganta.
— Me hiciste daño desde que decidiste salir con Tanya, aedward. Me hiciste daño cuando no me lo dijiste. ¡ Por Dios! ¿ Qué tan difícil era levantar el maldito teléfono para romper conmigo— le grito con todas mis fuerzas.
Edward da un paso al frente y levanta sus manos en señal que quiere acercarse y abrazarme. Pero retrocede cuando ve que yo retrocedo ante su cercanía.
— Lo que pasó con Tanya fue...
—¡Calla! no quiero escucharlo.
Edward se lleva las manos a la cabeza y tira de su pelo.
— Soy un maldito idiota. No debí quedarme en el bar solo. Me sentía tan mal por la muerte de mi padre que mi mejor opción ese día fue quedarme en ese bar para ahogar mis penas. Ahora sé que lo lamentaré por el resto de mi miserable vida.
Cubro mi boca con mi mano.
¡Oh, Dios mío!
El dolor en mi mi pecho se intensifica al grado de que siento qué va a quebrarse en miles de pedazos.
— Esta embarazada— afirmo.
— Lo lamento— vuelve a disculparse. Levanta la mirada y sus ojos se encuentran con los míos— . Lo que pasó fue... ¡Mierda, la cagué!
— Tú...
— El día en el bar , Tanya me abordo. Tomamos unas copas juntos y... No recuerdo el resto. ¡Cielos! — paso una mano por su cara y la frota con frustración— . Al día siguiente desperté en los establos con Tanya a mi lado. Desde ese día me sentí como una mierda. Dejé de llamarte y contestarte los mensajes porque no sabía cómo llevar la situacion. Fui un cobarde. Lo sé. Me escondí de todo el mundo en el trabajo. Hace dos semanas que Tanya vino a contarme lo del embarazo. Quería hablar contigo acerca de lo que estaba sucediendo, pero el trabajo empeoró y tuve que quedarme. Mi madre en cuanto de entero del embarazo comenzó a prepararla boda, porque piensa que es lo correcto... Sin embargo, por mi parte no le he pedido a Tanya que se case conmigo.
— Debes hacerlo, ella tendrá a tu hijo.
—¡Diablos! No estamos en el siglo pasado, Bella... Podemos manejar esto civilizada mente y criar a al niño sin la necesidad de casarnos.
— No puedes hacer eso a un niño. Él merece crecer con un padre— le digo. Las cosas en estos tiempos son diferentes a como lo eran en el pasado , pero... ¡ Carajo! Aún crecer sin la figura paterna es bastante difícil
— Y lo tendrá. Seré un padre presente...— De nuevo, pasa las mano por su cara— . Voy a sonar como un pendejo egoísta, pero tengo que decirlo: No quiero perderte, Bella. Te amo.
Mi corazón se estruja ante sus palabras. ¡Dios! estoy muy confundida.
¿Lo sigo amando ? Sí, lo amo con todo mí corazón aunque también me siento herida por lo que sucedió entre ambos.
¡carajo! ¡Carajo! ¡Carajo!
Miles de sentimientos se agrupan en mí que me siento muy confundida. Cierro los ojos con fuerza y trato de aclarar mi mente. Deseo con todo mi corazón que al abrir los ojos todo esto sea un feo sueño, si es que lo es. Sin embargo cuando abro los ojos todo sigue igual.
Llevo mis manos a mis ojos y limpio el resto de lágrimas. Ya he tomado una desición.
— Tienes que casarte con Tanya, Edward— Le digo. Después me giro sobre mis pies y comienzo a alejarme de él.
~ ~~~~~~~~~Nos amamos~~~~~~~~~~
Hola de nuevo. Lamento la tardanza del capítulo, la vida adulta es difícil y se me complica avanzar con las historias. Decidí dividir el capítulo en dos porque pues mi cabeza no es tan inteligente como desearía y se bloquea cuando ve mil quinientas palabras XD...
En otras noticias: Ya casi tengo el otro capítulo casi listo, así que les dejo una probadita ;)
Los meses siguientes al embarazo de Tanya, ella enfermo y no la paso nada bien. Por mi parte no pude marcharme del pueblo porque no tenía ni un centavo. Me quedé en casa de Ángela, una amiga del instituto. Gracias a ella pude conseguir un empleo en la biblioteca del pueblo.
Los días pasaron lentamente. En el pueblo se habló un poco del escándalo. Gracias al cielo no duró mucho tiempo las habladurías, pues yo no había venido al pueblo durante mi estancia en la universidad y no se percataron que en aquellos años nuestra relación seguía.
Un mes antes de que Tanya diera a luz, mi madre tuvo un accidente y tuvieron que enyesar. Pidió mi ayuda y no pude negarme.
Espero estar actualizando la próxima semana... O quizá más pronto
Por favor, no se olviden de comentar que les pareció este capítulo.
Nos vemos a la próxima.
