Hola a todos, buen inicio de semana, aquí les dejo otro capitulo, les recuerdo que los personajes de Hazbin Hotel no son de mi pertenencia, así mismo soy consciente del Charlie x Vaggie, es una pareja que me parece bonita, pero me gusta más el Charlie x Alastor, me parecen una pareja divertida , no me alargo más y disfruten del capitulo.
* Capítulo 3.- "La casa de los horrores":
- ¿Eh…? ¿Dónde estoy? - Charlie se fue sentando, recordando donde estaba y se ruborizó salvajemente - ¿Pero! Oh...! Vaya sueño más raro… - cubriendo su rostro con sus manos - qué vergüenza - mirándose al espejo para reprenderse - ¿Pero qué rayos te pasa ?, acabas de conocerlo, ahora es tú casero y no puede, ni será jamás nada más que eso, no es tu tipo… ha tenido que ser el cansancio - comenzó a caminar a la puerta - sí, eso es obra del cansancio, sumado al baño ya eso hay que añadirle la amabilidad del señor Alastor, eso lo explicaría - continuando su camino a la cocina, que es de donde provenía la música - Por favor Charlie… - murmurando para sí y dándose golpecitos en la cabeza - no más pensamientos raros… - llegó al umbral de la cocina y se encontró con un Alastor disfrutando de la música, tarareando, moviéndose en perfecta sincronía con la música y con lo que estaba preparando, no pudo evitar soltar una risita al verlo mover las caderas e imitar al cantante con un estropajo de micrófono, fue entonces que notó su presencia, carraspeó y volvió a su postura de caballero.
-Buenos días Charlotte… - dijo sin mirarla y ella creyó notar un pequeño rubor en él - ¿Qué tal has dormido?
-Buenos días - dijo ella aun sonriente por el espectáculo de la cocina que aun latía en su memoria - bastante bien la verdad, ¿no cree que es una bonita mañana señor? - entrando a la cocina y Alastor se giró con los platos colocándolos en la mesa y puso una mirada extraña - ¿Ocurre algo? - dijo muy sonriente por lo que vio hace un momento.
-Querida mía, ¿has tenido anoche algún encuentro amoroso que te ha roto el corazón? - aquello la descolocó, de repente aparecieron imágenes de su sueño, produciendo que se ponga escandalosamente roja, "¿qué podría saber él?" - te lo digo porque ya sabes que tenemos un acuerdo, buscar consuelo en él otro no es viable - dijo sonriendo.
-C… Conozco nuestro acuerdo… ¿Por qué me dice eso de repente? - lo probablemente al otro lado de la mesa, usando su dedo sin mover la mano para señalarla de arriba abajo, ella se miró así misma para saber qué es lo que tenía - ¡Oh… dios mío! - intento cubrir su busto lo mejor posible, aún estaba en pijama, lo único que cubría sus senos era una fina capa de seda transparente y aun así estaban muy visibles, al igual que su ropa interior, agradecía que al menos la bragas la cubrieran de la cintura hasta las rodillas, pero tuvo que salir corriendo de la cocina ante tanta vergüenza - ¡Como no me di cuenta !, ¡esto no puede estarme pasando! - gritaba desde la escalera hasta que se oyó cerrarse una puerta con fuerza.
-Creo que tiene razón - dijo él observando por la ventana de la cocina - sin duda una bonita mañana - sonriendo y oyendo como la chica regresaba, ahora traía no una sino dos batas encima, tal vez creería que una no sería lo suficiente para cubrir su desnudez ante tamaña vergüenza - tal perece estamos en paz - entregándole cubiertos - dulzura, sé que eres una mujer, no hay necesidad exhibirlo para que te crea - haciendo que esta mantenga la mirada en el plato.
- ¡NO FUE INTENCIONAL…! - cubriendo su boca al notar el tono de voz que usó con él - L… lo siento… señor… no fue mi intención alzarle la voz… - sintiendo una palmada en la cabeza.
-Está bien cariño… no es que haya pasado algo grabe, aún estás cansada y te despistaste, solo ten más cuidado y con una bata es más que suficiente… jajaja… - sentándose y comenzando su desayuno.
-Se lo agradezco señor… otro simplemente se hubiera estado mirando… es realmente un caballero… - notando el delantal que llevaba puesto y sonrió - Jiji… ¿señor…? - haciendo que este la mire y ella imitó su gesto de cuando fue señalada con el dedo por él - ¿puedo preguntar por eso…? - dijo con curiosidad ya que él dejó claro que no le gustaba que lo tocaran.
-Oh... jajaja... - con gestos teatrales - amor que observadora eres, me alegra que no hayas cometido el mismo error que Anthony - haciendo que esta lo mire con curiosidad - agradezco la precaución de preguntar... - el llevaba un delantal café con la frase "Besa al cocinero" en letras negras, se puso de pie y dejó ver una frase más abajo que decía "Y mueres" en letras rojas, la chica no pudo evitar soltar una risa explosiva - sin duda me gusta tu iniciativa dulzura…
-Touché… señor… ¿el error de Anthony? - lo miró curiosa - ¿Qué ocurrió?
-Anthony llegó a cenar y vio el delantal, la misma primera frase que tú, se acercó disimuladamente, me dio un abrazó por la espalda y beso mi cuello - a Charlie se le estaban agrandando lo ojos por la curiosidad de lo que pudo haber pasado y se le estaba desencajando la mandíbula conforme avanzaba la historia - en ese momento yo estaba cortando una rebanada de queso…
-Oh… - vibraba de excitación por saber el final de la historia que se estaba poniendo emocionante y sin darse cuenta de que la estaba disfrutando - ¿Qué hizo ?, ¿Qué pasó? - su actuar no pasó desapercibida para su anfitrión.
-Oh... pues que más iba a hacer… querida…, ya tenía el cuchillo en la mano, sólo tuve que girarme y ofrecerle sus tripas al horno… jajaja…. - provocando otra risotada de la chica - retrocedió de un brinco y se dio cuenta del resto de la frase… no sin antes gritar como un poseso jajaja…
-Pobre Anthony, el susto de muerte que se habría llevado… - llevando un trozo de beicon a su boca - señor… he estado pensando sobre eso de usar un arma… y… - siendo interrumpida.
-Corazón mío… - hablando tranquilamente - sé que al principio puede ser abrumador, pero debo insistir que es por tú bien y tú propia segu… - ahora él era el que fue interrumpido.
- ¡Enséñeme… !, lo he estado pensando y sí quiero aprender… - observando a su casero con la mandíbula abierta y su rostro apacible - por favor…
-Bien… si estás tan decidida te enseñaré y me alegra que salga de ti, de nada serviría enseñarle a alguien que se niega a aprender… - bebiendo un sorbo de su café mientras la chica desayunaba feliz y conforme - cariño… - esta lo miró - hay una cosa que debo añadir, lleva molestándome desde ayer y acabo de caer en cuenta que realmente es muy molesto… - la chica posó su tenedor.
- ¿El que señor Alastor? - vio como él se cruzaba de brazos como buscando la mejor forma de decirlo.
-Verás… como bien has dicho ayer soy un hombre joven, el que me llames señor no lo termino de digerir, eres un huésped no una sirvienta, además por lo que yo sepa no soy poseedor de ningún tipo de título de noble cuna jajaja… - sonriendo y levantando su café - si fuera posible que suprimas esa cuando te dirijas a mí, apenas y soporto que me lo digan los empleados del trabajo, solo Alastor… ¿estamos de acuerdo?
-De acuerdo - relajándose porque creía que le iba a decir algo grabe - no hay problema se… - carraspeó - Alastor… - llevándose otro trozo de beicon.
-Cuando terminemos de recoger el desayuno, alimentaremos a las gallinas y te enseñaré el lugar - sorbiendo un poco más de café y la chica asintió con la cabeza - entonces… ¿Cómo es Nueva York?
-No está mal… muy ajetreado, no tanto como Chicago o las Vegas, pero no está mal… - masticando y degustando lo bueno que estaba aquel desayuno.
- ¿Has estado en las Vegas y en Chicago…? - la miró intrigado - has viajado un poco más que yo… jajaja…
-Hem… mi papá es un hombre de negocios y solía llevarme con él - dijo ruborizada.
-Ah comprendo, nunca he ido a las Vegas ni a Chicago, son demasiado ruidosos y demasiada gente, lugares en donde casi nadie duerme.
-Tienen muchas actividades y edificaciones, dudo que le guste mucho el lugar… - pensando en lo mal que lo pasaría en esos sitios en contraste con ese - Alastor… ¿puedo preguntar algo? - él la miró y bajó su taza - ¿Qué problema tienes con la dueña de los hospedajes, la señorita Mimzy?
-Querida… no creo que sea de tú incumbencia…
-Es que… ahora viviré aquí… y… seguramente haré amigas en la academia… muchas chicas viven en su hospedaje y si ella se entera que vivo aquí con usted, no me gusta la idea de enfrentar una novia o ex novia celosa… sabe … No es por meterme en conocer los detalles, solo eso saber cuál es el problema…
-Oh… bien formulado ternura… - se quitó las gafas y las limpió - verás ella es una mujer de negocios y la verdad es que se le dan de pena… me ofreció un dinero por mi propiedad para construir más casas de huéspedes - la chica lo escuchaba con atención - pero el dinero que me ofreció no me pareció justo por el valor de la propiedad, muy a parte este lugar tiene un valor sentimental - comenzó a recoger los platos - ella se enfadó porque me negué a vender y me amenazó en que me quitaría la propiedad por las buenas o por las malas, le apunté con el rifle y le di 10 segundos para que diera una retirada decente de mi propiedad - lavando los trastes y ordenando la mesa - tres días después de aquello llegó con un documento de la inscripción de propiedades y dijo que si no quería recibir la humillación delante de todos, que por mi bien le ceda la propiedad a cambio de la mitad del primer monto ofrecido - secaron los platos y Charlie los fue guardando donde Alastor le indicaba.
- ¿Qué hizo? - caminando al salón.
-Le di un tiro al zapato… jajaja… - se puso a ordenar los cojines del sofá y Charlie le ayudó - dio tal brinco que cayó a un charco y estropeo su vestido, regresó dos horas después con tres notarios para sacarme de mi propiedad, pero al ver que soy el legítimo dueño de este lugar decidieron irse y no tocar más el tema y le advirtieron a Mimzy que si se acercaba yo era libre en denunciarla por el hostigamiento o darle un tiro. - la chica se sorprendió a tal afirmación - Por el rostro que puso Mimzy le quedó claro que iba a inclinarme por la segunda opción... jajaja…
- ¿Por qué tenían que dudar de si era o no el legítimo dueño? - Alastor señaló un par de fotos pequeñas que se encontraron sobre su chimenea, ella se acercó y la vio - ¿Qué hay de malo en esas fotos? - en una había un niño pequeño sentado en el regazo de una mujer de color y en la otra la misma mujer más envejecida y al lado un joven apuesto que pudo reconocer era Alastor - no lo entiendo.
-Que pura eres Charlotte, no piensas con la misma malicia que muchas otras personas… - la chica se ruborizo ante esa mención y fue entonces que creyó en verdad que él tenía el poder para hacerla sonrojar - no debería tener caso que no lo sepas cuando casi la cuarta parte de la ciudad lo sabe gracias a Mimzy…
- ¿Saber qué? - aún veía la foto tratando de buscar algo raro o malo, por más que buscara no lo encontraba, solo había una mujer con una sonrisa muy dulce en un momento ameno con un niño que ya reconoció como el hombre frente a ella y en la otra Alastor ya más grande - fuiste criado por una niñera de color… que tiene eso de raro yo también tuve niñe…
-Jamás tuve niñera… - dijo con voz seria, haciendo que la chica lo mire aún más confundida.
- ¿Una vecina muy agradable? Se ve muy cariñosa - haciendo que él soltara una risa entre dientes - ¿Qué dije? - observando como el posó su mano sobre la fotografía de él cuando niño y tenía un rostro nostálgico y dulce, tan dulce que su sonrisa cambió y era igual que el de la mujer de la foto, entonces algo en su cerebro le gritaba "¿podría ser? "
-Esa mujer es mi madre… - los ojos de ella se le abrieron muchísimo - como sabrás una persona de color y mucho menos una mujer no puede disponer de una propiedad y una casa como esta, por eso Mimzy intentó quitarme la casa alegando que mi madre la consiguió ilegalmente, pero la propiedad siempre estuvo inscrita a nombre de mi padre y él se largó hace tanto tiempo que ya podrían darlo por muerto, como hijo legítimo de un hombre blanco tenía el derecho de heredar sus bienes, más cuando encontraron sus restos hace 5 años en un pantano - la chica escuchaba tan atenta que no daba crédito de que el hombre ahí de pie tuviera una madre de color, no lo aparentaba - me declararon el legítimo dueño y Mimzy se fue con el rabo entre las patas, pero a ella no le gusta perder, así que divulgó a sus pocos conocidos qué clase de sangre corre por mis venas, fui a buscarla a su casa de huéspedes, no iba a permitir que una mujer amargada que no sabe nada de mí o de mi madre manche su honor - cerrando la mano en puño - mi madre una magnifica mujer…
-Si he molestado con la pregunta - haciendo que Alastor reaccionara y desapareció su rostro tierno pasando al que siempre llevaba - lo siento…
-Para nada querida, si bien es cierto vas a vivir aquí y lo justo es que sepas las diferencias entre Mimzy y yo, para que no te pille desprevenida ante cualquier comentario afilado que quiera hacerte… - caminando a las escaleras - pero no te acostumbres a recibir respuestas, no siempre te las daré, existirán algunas que no quiero decirlas y otras porque consideraré que las sepas a su debido momento o nunca, creo que es justo… - la chica lo seguía por la escalera y sonriendo asintió con la cabeza.
- ¿Cómo se llama? - haciendo que él lanzara una mirada seria por encima de su hombro, ella se detuvo pensando que quizás hizo mal en preguntar.
-Llamaba, dejó este mundo hace 6 años - le volvió a dar la espalda, la chica se cubrió la boca con las manos y comenzó a agachar la cabeza, pensando que se había pasado con sus preguntas - Eliette… -haciendo que esta levantara la cabeza sorprendida - así es como se llamaba… no decir su nombre sería profanar la memoria de tan maravillosa dama - continuando su camino hasta la puerta de su habitación y entró cerrando la puerta.
-Eliette… - susurrando para sí misma - es precioso… - caminando a su habitación sujetó el pomo y antes de entrar se giró a ver la puerta de su casero, sonrió levemente - es un buen hombre… - entró y cerró para vestirse, al terminar de arreglarse notó de nuevo las gafas de Alastor sobre la mesita de noche - debo recordar entregarlas… - se peinaba frente al espejo sentada en su tocador y se quedó pensando - ¿Cómo sería una vida de casada con aquel hombre? - recordando que él mismo dejó claro, nada de matrimonios, nada de prole, nada de niños en esa casa - Quizás si se llegara a casar y con algunas condiciones ya no le parecería tan mala idea la presencia de niños… - reaccionando - pero que tonterías estoy pensando… - poniéndose de pie y se dio una pequeña bofetada en la mejilla izquierda - ¡Céntrate! - salió de la habitación y bajó las escaleras en donde ya estaba él esperándola.
-Vamos querida, los pollos no van a alimentarse solos… - ofreciéndole el brazo y esta lo sujetó, salieron al pórtico y fueron a un lateral de la casa - no importa lo que hagamos, a los pollos se les deja alimento antes de partir, ¿De acuerdo? - ella asintió con la cabeza y vio un corral muy grande donde las gallinas, pollos y gallos ya estaban esperando junto a la valla el alimento - son animales de costumbres no se moverán de ahí hasta que los alimentes - dirigiéndose a una pequeña caseta, le quitó el candado y la abrió - aquí es donde está el alimento - bolsas de semillas, cogió 4 latas de pintura y las llenó, Charlie le ayudó - con esto es más que suficiente… - con una lata en cada mano entraron al corral y lanzaron el alimento, donde los animales se aglomeraron para comer - bien de momento eso es todo lo que hay que hacer antes de irse, ahora vamos a la ciudad - cerrando la caseta y le volvió a ofrecer el brazo que ella de nuevo aceptó - ¿A donde te gustaría ir cariño...?
-Pues lo primero… quiero ver la ruta a la academia, luego a conocer un poco el lugar, no quiero perderme y ser una carga.
-Oh… cariño… pero si no eres ninguna carga… tal vez esta tarde pueda enseñarte a disparar, si el tiempo nos lo permite.
-Me gusta esa idea - Alastor le abrió la puerta del auto y ella entró, luego el subió y se dirigieron rumbo a la ciudad - ya que te enseñaré los alrededores deberíamos aprovechar en comprar algunas provisiones, quizás en mi despensa no tengas variedad de tu agrado.
-Lo que más prefieras mi estimado… - soltando una risita, haciendo que este la mire con una ceja arqueada - lo siento no pude evitarlo… - observando por la ventana, no se había percatado del paisaje tan precioso que había en el camino y pensar que anoche parecía que estaban por un sendero abandonado, ahora estaba disfrutando del trayecto.
-No te disculpes querida, si no lo sientes de verdad, es que no hubo nada porque sentirlo, tal vez exista esperanza para ti… - haciendo que la chica lo mira ladeando la cabeza - pareces una persona muy aplicable en el aprendizaje.
-Solo fue una broma - dándose que él se refería a transformarla en una versión femenina de él - tampoco se haga ilusión - ahora era turno de él soltar una carcajada - no tiene gracia.
-Eres perversa al arrancarme una belle imagen de la mente jajaja…
-Alastor, ¿alguna vez ha estado en Francia? - reconociendo palabras que él decía con un perfecto acento francés.
-No, jamás en mi vida... - dejando a la chica sorprendida.
- ¿Entonces cómo?
- ¿Tengo un parfait accent français? - ella lo miraba sorprendida por la frase tan bien fluida - por mi padre, él era un francés que se mudó al nuevo mundo en busca de fortuna y lo único que encontró fue la "felicidad" en el fondo de una botella jajaja… - ella entendió que el recuerdo de su padre no le era muy grato, aunque mantuviera esa postura relajada y sonriente, al fin y al cabo dijo que los abandonó y lo encontraron en un pantano, alcohol y pantano no pueden dar un buen resultado - pero hablando de cosas poco gratas, ¿Qué hay de tú familia? - la chica hizo un mohín ruborizándose y Alastor se rió de ello.
-Pues ya le dije, mi padre es un hombre de negocios y por ello tiene que moverse por casi todo el país y mi madre se dedica a él, ella dice que la función de una buena esposa es tener a su esposo inmaculado ante el mundo, de no ser así ha fracasado como esposa - soltando un suspiro volviendo a mirar por la ventana - a veces siento que no dejo de decepcionarlos… - abrazándose así misma - ¿nunca has sentido alguna vez que por seguir a aquello que te inspira, aquello que ama de verdad, lo único que consigues es decepcionar a sus padres? - él seguía mirando el camino y algo en su mente reaccionó trayéndole un recuerdo - es precisamente así como me he sentido últimamente, a veces pienso que Sev tenía razón y no soy más que un fracaso andante.
- ¿Sev? - lanzándole una pequeña mirada y llamas volvió a mirar el camino - ¿le dices a tu padre por su nombre de pila?
-No… jajaja… Seviathan era mi novio, comenzamos a salir apenas tres meses, aunque nos conocemos desde niños, éramos buenos amigos - recordando algo con melancolía.
-Con ese tipo de amigos para que quieres enemigos encanto… - lanzándole otra mirada con los ojos entre cerrados.
-Lo dejé y mis padres me estaba presionando para retomar la relación con él y que casemos - Alastor rodó los ojos, soltó una ligera pedorreta por la boca y ella lo miró.
- ¿Y por eso escapaste hasta aquí? - haciendo que se sorprendiera ante aquella declaración.
-No… yo no… - reflexionando aquello, "¿había escapado?", ¿estaba usando una excusa para huir en verdad?" - solo... quiero ir por mi sueño... yo...
-Charlotte querida, si me tuvieras en consideración de ser tú amigo, será un honor para mí serlo - haciendo que la chica lo mirara embelesada - y como tú amigo te diría, no…, te aconsejaría… - le lanzó una mirada muy seria y su típica sonrisa lo abandonó en esa fracción de segundos - No te cases con él… - y volvió a sonreír, aquella declaración la impactó, ahora ella sintió que respiraba con dificultad ante una ola de emociones, emociones que llevaba cargando y sin tener a nadie con quien hablar sobre lo que sintió y estaba ahí sentado hablándolo abiertamente con un hombre al que apenas conocía como si fuera un amigo de toda la vida y sonrió levemente.
-Claro que eres mi amigo Alastor… - sentía un gran impulso de abrazarlo y darle un beso en la mejilla como muestra de su gratitud, pero se contuvo porque no quería incomodar a su nuevo amigo.
Llegaron a la ciudad, aparcaron el auto y Alastor volvió a ofrecerle su brazo, que ella más encantada que nunca lo aceptó y así dieron un paseo por las calles mientras él se las enseñaba, fueron a la plaza en la que le indica que tranvía la llevaría a Lafayette, alimentaron palomas, luego fueron al bar donde se conocieron, con la diferencia que esta vez entraron y ahí conoció al bar tender, era un hombre llamado Husker de unos 30 años de cejas largas, pelo negro con un par de franjas canosas en la parte superior de la cabeza, era un poco más alto que Alastor, más robusto y muy gruñón para su edad, cada vez que se dirigía a Alastor no dejaba de soltarle una grosería, Alastor solo sonreía y soltaba alguna que otra risa entre dientes .
- ¿No es muy delgaducha para ti, bastardo? - Alastor le sonrió con una leve incomodidad en sus ojos.
-No amigo mío aún no comparto la ilusión de servirla en un plato… jajaja…
- ¡Aún…? - dijo ella lanzándole una mirada y recibió un guiño por parte de su casero.
-Yo prefiero algo más grande y carnoso, pero debo resignarme a no tenerte amigo mío, tu carne está muy seca, pero aún puedo - sujetando a Charlotte por los hombros - deleitarme con tan fino manjar como la carne fresca de esta preciosa dama… jajaja … - ella calló en cuenta que estaban gastándose una broma de canibalismo como si ella fuera parte de algún menú macabro, rodó los ojos ante la creatividad de la broma solo se rió y dijo.
-Si es al horno, recomiendo patatas en rodajas y una salsa agridulce por favor… jajaja… - pero notó que Husker puso una cara de incredulidad, mientras Alastor alzaba las cejas.
- ¿Que...? - Alastor la cogió del brazo y la arrastro lo más gentil que pudo fuera del bar mientras Husker gritaba "te estaré vigilando hijo de puta"
-Ese Husker tiene mucho sentido el humor… - escucharon al alguien que les hablaba a sus espaldas.
-Muñequita, sigues con vida… - ellos se giraron - ¿seguimos siendo amigos?
-Claro que lo seguimos siendo… - vio al chico emocionarse y la abrazó - tampoco es que me hayas dejado abandonada en "la casa de los horrores" - él chico dio un respingo y miró a Alastor con cautela.
-He… bueno supongo que la has tratado bien - entre cerrando los ojos y con voz burlona - ¿hubo acción en la primera noche? - haciendo que la chica se ruborice - jajaja… eso es un sí o un no - mirando a Alastor - ¿ya descubriste que en el mundo existe la sexualidad o aún sigues siendo asexual? jajajaja…
-Por su puesto mi estimado…! Ha sido maravilloso - dejando a Anthony con la mandíbula desencajada y miró a Charlotte aprehensivo - tener esta genial idea en tenerla de inquilina, es todo lo contrario a ti y no voy a tener necesidad de ofrecerle tripas al horno… - Anthony hizo un puchero - ¿A qué viene esa cara, querido? Pareces decepcionado… - entrecerrando los ojos y arrastrando las palabras - como si esperaras oír otra cosa… jajaja… - Charlotte no pudo evitar soltar una risita por la cara de Anthony.
-Eso ha sido ruin de tú parte fresita… - mirando a Charlotte - vamos preciosa, continuaremos juntos la búsqueda de habitación, para que no tengas que seguir lidiando con el señor "sonrisitas" - Alastor seguía sonriendo.
-Ah… sobre eso, ya no será necesario, gracias… - haciendo que el chico la mirara con temor - verás… Alastor y yo hemos llegado a un acuerdo razonable a cambio que use la habitación, voy a ser su huésped y le pagaré por ello, así que no necesito buscar otra habitación, ¿A qué es maravilloso?
- ¡Te has vuelto loca…! - haciendo retroceder a la chica - se suponía que solo estarías unos días, tiene reglas estúpidas, es un rarito, te vas a volver loca en un pestañeo, no sobrevivirás en la casa de los horrores… - haciendo gestos dramáticos y tirándose del pelo - ¡Está loco!
-Pero si fuiste tú quien me llevó con él para pasar la noche…!
-Una noche, dos noches, no tres años de carrera !, oh bueno uno, porque el año que viene si espabilas encontrarás plaza, pero vas a estar un año en su casa… nadie podrá oírte gritar cuando pidas ayuda… - haciendo que la chica lo mire seria, porque ahora sí que creía que al chico se le había caído un tornillo y ya estaba exagerando.
-Anthony… Me quedo en casa de Alastor… que tú no hayas sabido comportarte y seguir normas no significa que yo no pueda hacerlo o que Alastor sea un rarito, tampoco es que sea un asesino serial…
-Es tu vida nena… solo no quiero ser el único testigo para confirmar tú paradero cuando desaparezcas… ya sabes lo que les pasa a los testigos… - riéndose y Alastor interrumpió.
-No te preocupes mi estimado, en caso de ser tú un testigo valioso, serías el primer cabo suelto del que me encargaría antes de que Charlotte desaparezca jajaja… - haciendo que el chico trague saliva.
-Meh… - rascándose la cabeza - acabo de recordar que tengo que ayudar a Cherry con unas cosas… - dándose la vuelta - nos vemos mañana en la academia corazoncito… - comenzando a andar.
-Adiós mi estimado - ofreciéndole su brazo a Charlie - ¡No vayas a tropezar con el cerdo…! - en cuanto ella rodeo su brazo con el de él avanzó a paso acelerado.
- ¡Vas a seguir con eso desgraciado…! - dijo Anthony gritando.
- ¿Cuánto más aguantarás? - dejando a Anthony con la mandíbula desencajada.
- ¡Eres de lo peor, Alastor…! - Gritaba mientras Alastor continuaba tranquilamente su camino.
Bueno hasta aquí el capitulo de la semana, espero lo hayan disfrutado, trataré de subir un capitulo por semana, es que el tiempo también me lo permite, un beso a todos, que tengan buena semana.
