Hola a todos, les traigo un nuevo capitulo, aunque llevo este que debía de haber publicado la semana pasada, pero en fin, les recuerdo que Hazbin Hotel y sus personajes no son de mi pertenencia a excepción de los inventados por mi, no me alargo y que disfruten del capitulo.
* Capítulo 4.- Linaje:
Continuaron su trayecto en diferentes lugares, la oficina de correros, tiendas de suministros donde se detuvieron a hacer unas comprar, pasaron por una calle de enfrente de un bar llamado "Valentino's Night Club" en la que Charlotte pudo notar mujeres de dudosa procedencia paseándose por toda la entrada mientras lanzaban coqueteos descarados a hombres que pasaban por ahí, ella seguía caminando cogida del brazo de Alastor, llegaron a un local que decía "Rosie Servicios Adicionales", miró al escaparate y había un maniquí con un vestido de novia, varios arreglos florales, diseños de tarjetas de invitación, así como un vestido de comunión y un vestido rosa, en el otro escaparate se encontró otro maniquí con smoking corbatas y pañuelos, traje de marinerito y más modelos de tarjetas. Siguieron de largo hasta que alguien llamó a Alastor, se detuvieron, se giraron y había una mujer muy elegante en la puerta de la tienda sonriéndoles.
-Buenos días Al... - entrecerrando los ojos y mirando atentamente a la chica - pasas de largo por la tienda y no eres capaz de entrar a saludarme… - abriendo un abanico y comenzó a usarlo - que raro… - fingiendo darse cuenta que iba acompañado - Oh… perdón no sabía que estabas acompañado - acercándose - ¿no me presentas a tu preciosa acompañante… ¿Alastor…? - sonriendo.
-Oh creía que estarías ocupada y no quería molestarte… mea culpa Rosie… - señalando a Charlie - Charlotte… te presento a la señorita Rosie Roux, dueña de este establecimiento… - Rosie se acercó sonriente y le dio un beso en la mejilla - Rosie esta señorita es Charlotte Lovejoy, se la acabo de comprar a Valentino, cuidado con los herpes... jajaja… - haciendo que la recién llegada lo mirara con desaprobación.
-Eres… terrible haciendo un chiste como ese… - golpeándolo ligeramente en su brazo con el abanico - no tocarías a las chicas de Valentino, de hecho, no tocarías a ninguna chica, ni, aunque su tacto te genere doblones de oro…
-Jajaja… preferiría que me arranquen la piel a tiras con una cucharita de café, mientras mi cuerpo está dando vueltas en una hoguera - acomodándose las gafas - pero tienes razón Rosie… - la mujer se volvió a dirigir a Charlie.
-Así que Charlotte…, ¿Cómo es que nunca te ve visto…?
-Hem… es un placer… - respondió la chica - acabo de mudarme para ir a la academia de Lafayette…
-Oh… eres artista… - dijo sonriente.
-Quiero serlo… bailarina y cantante…
-Y están disfrutando del domingo… - señalando su tienda - estaba tomando el té con unas amigas y los vi pasar… pensé que descortés seria no darte la bienvenida a la ciudad querida… - Alastor fingiendo una tos y sonriente.
-Pero no… cof… sabias que existía… cof… hasta ahora… cof… - recibe una mirada enfadada de Rosie - nos vamos retirando Rosie querida, para que puedas continuar tú reunión del té y puedas saciar la curiosidad de tus acompañantes… - aun sonriendo, recibiendo otra mirada desaprobatoria de la mujer.
-Oh… pero si no estábamos haciendo nada, ¿no queréis pasar y así os presento a las demás…? - señalando la puerta del local, pero ambos consiguieron ver tres rostros apoyados en uno de los escaparates que desaparecieron al instante.
-Oh… no, no, no… Rosie… para otra ocasión será, estoy enseñando a Charlie la ciudad… - pero ya puedes ir nutriendo a tus invitadas con lo que tienes… - besando elegantemente la mano de Rosie, mientras ella le lanzaba otra mirada de enfado por dejarla en evidencia - ya nos estaremos viendo querida…
-Es una pena que tengáis prisa… - acercándose a Alastor y en voz baja pero que Charlotte alcanzó a oír dijo - esta me las pagas… - haciendo que este soltará una risa entre dientes - que tengan buen día… adiós… - volviendo a la tienda y cerró la puerta.
- ¿Continuamos primor? - recibiendo la afirmación de la chica que volvió a sujetarse de su brazo.
-Parecía una mujer agradable…
-Oh… por supuesto que es agradable… lo único que no apruebo es el sin fin de cotilleos que suelen llenar ese puesto… sumado a las suposiciones que crean en su basta imaginación… - pasando por un concesionario de autos - ellas hablaron sobre mi problema con Mimzy por varias semanas, llegó un punto que supuestamente estábamos peleados por cosas tan surrealistas como "Que nos metimos en un negocio peletero ilegal y Mimzy robaba los abrigos" o cosas por el estilo… conforme se extienden los chismes como la pólvora va cambiando la historia, tesoro… - escucharon a alguien gritar.
- ¡No puede ser…, tiene que ser una broma! ", Se giraron y ahí había un hombre de traje sujetándose el rostro como si presenciara un cadáver.
-Buenos días Pentious… - el hombre llevaba un sombrero de copa largo.
- ¡Dime que es una maldita broma… !, tú… tú… ¿es decir… tú… ?, no puedes ser verdad - temblándole la mano mientras señalaba a Alastor - ¡Esto es una pesadilla…! Si eso es… aún no he despertado y estoy en una pesadilla, es imposible… ¡No, me niego rotundamente !, ¡Alastor jamás estaría con otra persona o con otro ser, no estaría jamás con algo vivo...! - reflexionando - aunque pensándolo bien tampoco con algo muerto - haciendo que el mencionado tuviera un ligero tic en el ojo.
-¡Pentious…! no estás en un sueño, estás despierto y sí… me estás viendo acompañado de otro ser vivo, y sí… es de especie humana, y si... es de genero femenino, y sí… frente a tu concesionario… - haciendo que Charlie lo mire arrugando el ceño y preguntándose "¿Qué clase de "fama" tiene este hombre, para que lo traten como alguna especie de ser extraño de ese mundo? ", mientras Pentious negaba con la cabeza sin poder creer que sean reales - así que has el favor de no estropearnos el paseo, te estaría agradecido querido… - dijo sonriente.
- ¿Seguro que no la fabricaste para molestarme ?, porque si es fabricada te ha quedado muy bien… - mirándola de arriba abajo, haciendo que la chica proteste y Alastor soltó una risa entre dientes.
- ¡Pero qué grosero… señor…! - haciendo que ahora mire a la chica - ¡no le permito ninguna clase de ofensas hacia mi persona…! - Alastor cerró los ojos ladeando la cabeza aun riendo entre dientes.
- ¡Es real…! - dijo el recién llegado y la chica dio pasos al frente para encarar el atrevimiento del individuo.
- ¡No sé quién sea usted, ni me importa, pero no le voy a permitir que me falte al respeto! - usando su dedo acusador para hacer retroceder al hombre - ¡de ninguna de las maneras…! se tendría bien ganada una bofetada… - sintiendo las manos de Alastor sujetándola por los brazos.
-Que atrevida, ¿Cómo se atreve a levantarle la voz a un hombre…? - mirando a Alastor sin dar crédito que él fuera a consentir tal acto de una mujer que lo acompañaba.
-Pentious querido, creo que va siendo tiempo que te disculpes ante tales ofensas lanzadas a la dama… - ahora sí que no daba crédito a lo que oía.
-Pero tú has visto lo que ha hecho… ¿te has vuelto loco…? - Recibiendo una mirada seria de Alastor y este tragó saliva - está bien… está bien… lo siento señorita… pero tendrá que entender mi sorpresa, jamás se le ha visto a mi amigo - Alastor carraspeó - mi conocido, acompañado de una mujer…
-Esa no es razón para ofender de tal manera… señor… pero, disculpas aceptadas… - ella giro la cabeza a modo de indignación y este le lanzó a Alastor una mirada preocupante.
-No sé lo que haces… pero eso es un error… - retirándose de vuelta al concesionario - que tengas buena tarde Alastor… - la chica lo miró por última vez, se pensó "¿Cómo pueden señalar a Alastor de rarito?" es porque no han visto a ese sujeto, él sí que era rarito.
- ¿Quién era ese? - dijo ella aun con ceño fruncido, señalando el lugar por donde se fue - Alastor soltó una risa entre dientes - ¿Y qué quiso decir con lo último…?
-Él es Sir Pentious, el dueño de los concesionarios "Pentious Automobiline" - señalando el letrero del local y esta lo miró - trajo su negoció hace dos años, que es cuando compre mi auto, de haber sabido que debería que tratar con él, jamás hubiera comprado uno… jajaja…
-¿Y porque se puso así de raro...?
-Amor mío, él siempre ha sido una muestra de la rareza en todo su esplendor... - haciendo que la chica riera a su elocuencia, le ofreció su brazo y esta lo sujetó - cuando dijo que no sabía lo que yo hacía, fue por el mero hecho de vernos juntos y que no te dijera nada al levantarle la voz, sabes que está mal visto que una mujer haga eso y más estando en compañía de otro caballero al que supuestamente estás permitiendo el cortejo y dejas ver que no eres un buen partido con esa actitud... - haciendo que la chica entrecerrara los ojos pensando que era verdad lo que él decía - a ojos de Pentious debí decirte algo, corregir un acto así contra su persona, pero en lugar de reprenderte, lo reprendí a él, por lo que te he dado poder para ponerlo en su sitio, muchos hombres creen que darle poder e independencia a una mujer es un error peligroso… - haciendo que la chica se avergüence y recordó las palabras de su madre mientras la reprendía porque Seviathan le había dicho la humillación que le hizo pasar por levantarle la voz delante de todos para dejarlo - el verdadero error es someterlas a guardar silencio… - haciendo que esta levante la mirada sorprendida - no puedes enjaular a un tigre y exigirle que te obedezca, cuándo lo has arrancado de su naturaleza… - mirando a Charlie - muchas mujeres al igual que tú corazón sois las cosas más hermosas del mundo cuando muestran su naturaleza de guerreras…. - esta se ruborizó y apartó la mirada - nunca temas a decir lo que piensas en voz alta tesoro, es cierto que habrá personas que quieran callarte, pero debes recordar siempre que si lo intentan es porque te temen, le temen a tu fuerza, le temen a tu valor, le temen a tu determinación y más aun le temen a tu independencia, porque jamás tendrán poder ni control sobre ti... - ella parpadeo un par de veces y agradecía que ahora podía escuchar a un verdadero amigo.
-Creía que eras un hombre conservador - este rió entre dientes.
-Una vez más has hecho los deberes querida… - Charlie sonrió avergonzada y creyó que él terminará pensando que ella lo está vigilando, no deseaba que él pensara que le gusta - por supuesto que soy conservador, pero eso no significa que apruebe ciertas cosas que las demás personas suelan cerrar las puertas y arrojar las llaves muy lejos para no volver a mirar el contenido, hum… creo que soy un conservador fuera de tiempo… jajaja…
-Y yo una chica fuera de lugar - sonrió levemente al ver a su nuevo amigo creer en ella, le hubiera gustado que Sev la apoyara de esa misma forma sobre sus proyectos a futuro, suspiró y solo vio que eran realmente diferentes - gracias Al… - este la miró sorprendido y ella le guiñó un ojo.
Continuaron su camino y llegaron al parque, donde hubo muchas parejas paseando como ellos, cogidos del brazo, eso hizo que la chica se sintiera un poco avergonzada y miraba sus pies de vez en cuando, habían esculturas y no pudo evitar animarse ante tan preciosas obras de arte, también habían pintores ambulantes y cuadros preciosos, hablaron sobre artistas un rato y pasearon cerca del lago donde vio más parejas, más jóvenes, igual de jóvenes y mayores que ellos, escuchó a una anciana que alimentaba a las palomas decir "que pareja más atractiva ", se sonrojó tanto que quería ocultar el rostro en alguna piedra y deseando que Alastor no la haya oído, pero él seguía el camino y no se había inmutado así que pensó que no la escuchó, mientras disfrutaban del paseo pudo visualizar un grupo de mujeres en un picnic que no dejaban de verlos y señalarlos de echo notó que tenían la mandíbula desencajada como si estuvieran viendo un fantasma o algo por el estilo, Alastor le señaló una fuente y se acercaron.
-Este es el pozo de los deseos primor… en mi opinión es una pérdida de tiempo y dinero, pero si deseas intentarlo... - haciendo una reverencia - eres libre de hacerlo ternura… - entregándole una moneda que ella recibió risueña.
-Me mimas demasiado querido… - este soltó una risa entre dientes al verla otra vez imitándolo, pero ella le extendió la mano con la moneda en su puño - te propongo algo… - el alzó las cejas atento a lo que le iba a proponer - compartamos deseo, si tu deseo se realiza reconocerás que no era una pérdida de tiempo y si mi deseo no se hace realidad yo admitiré que tenías razón y te debo una moneda… - él pareció sopesarlo y aceptó con la cabeza, aquél juego le parecía divertido, tomó su mano y la vio cerrar los ojos, él hizo lo mismo pero aquello le hizo gracia, "porque no intentarlo", pensó en su deseo y abrió los ojos - ¿listo? - recibiendo la afirmación de él y juntos lanzaron la moneda - ¿Qué deseaste?
-Jajaja… si te lo dijera sería trampa no crees cariño… - acercándose peligrosamente a su cara y esta se sonrojó.
-Claro tienes razón… - apartándose un poco, sintió que cada vez era inmune a sus repentinas cercanías ya no le costaba tanto luchar para apartar la mirada de él, pero aún tenía el poder de hacerla sonrojarse. Escuchó unas risas muy forzadas y desagradables acercarse a ellos.
-Alastor… - dijo una mujer arrastrando las palabras - que sorpresa verte por aquí, creía que jamás saldrías de tu madriguera… - provocando risas ridículas y forzadas de las otras mujeres que la acompañaban, las reconoció como las mujeres del picnic.
-Oh… Katie, mi no estimada…, a mí me es aún más sorprendente el verte… - observando el cielo - muy raro la verdad ha salido el sol, creía que te hacia daño… jajaja… - haciendo que la mujer apriete los labios en ira, mientras Charlotte contenía una risa sincera.
-Tu compañía es un ser vivo por lo que se ve, eso sí sorprende, ¿no has aprendido nada de la última vez? - soltando una sonrisa maliciosa.
-Katie querida, si tienes hambre conozco un callejón donde suelen ir a alimentarse seres como tú… - la mujer frunció el ceño y lo miró con desagrado - Aunque no voy a excusarme, pero debes comprender que en el mundo los jóvenes siempre cometemos errores insignificanticos …, Que te puedo decir… la etapa de la inmadurez Katie… - Charlotte notó algo de tensión en especial de esa mujer, en sus entrañas sintió que le desagradaba.
-Antes de siquiera pensar en cortejar a una mujer decente, deberías informarle previamente que tu linaje no la compensaría, aunque su familia esté podrida en la miseria… - Alastor sonreía, pero Charlie pudo notar en sus ojos que estaba muy incómodo y ella también se sintió incomoda por lo que se refería esa mujer, sintió asco por ella y cuando Alastor iba a decir algo, fue Charlie la que interrumpió.
-Amorcito… - dijo con una voz melosa de chica locamente enamorada, mientras movía en círculos un dedo en el pecho de Alastor, haciendo que todos la miraran incluyendo el mencionado - te he dicho que no soporto verte hablar con otras mujeres, ya sabes que no pienso compartirte con nadie, así que has el favor en despacharlas, me dijiste que iríamos a las barcas y quiero ir… - parpadeando de forma coqueta, poniendo cara de cachorrito, mientras apoyaba la cabeza en el hombro de él - me lo prometiste cariño … - solo quería sacarlo de aquella emboscada por parte de esas brujas, pero la mujer llamada Katie se aproximó.
-Querida, deberían presentarnos, Soy Katie Killjoy y de mujer a mujer considero que deberías saber algo del "linaje" tú "príncipe" antes de aceptarle un ramo de flores… - Alastor creyó oír gruñidos salir de Charlotte, ese tipo de gruñidos los había oído antes, mientras cazaba, un fiera salvaje que defiende su territorio, que pelea por su alimento o que pelea por su vida - o tú reputación estará más "negra" de lo que crees… - soltando una risa junto a las otras mujeres y Charlotte se soltó del brazo de Alastor, avanzó hacía ella impasible y le estampó una fuerte bofetada.
-¡Señora…! - Katie se sujetaba la mejilla y las otras mujeres estaban de piedra ante su acción, fue algo que nadie se esperaba - por si no lo ha notado este hombre está conmigo… lo que significa que si tiene algo horrible que decir sobre él o su linaje en mi presencia le advierto que va tener un serio problema conmigo… - ambas se miraban seriamente a los ojos, Katie resaltaba rabia, pero al notar que muchas personas se detuvieron y observaron la escena se giró.
-Vamos damas, últimamente estos lugares están en decadencia - siendo seguida por las otras mujeres y se largaron, Charlie seguía quieta y tensa sólo hasta que el grupo de mujeres estuvieron suficientemente lejos de ellos.
-Wow… - recuperó el aliento, sujetó su rostro con ambas manos y no pudiendo creer lo que acababa de hacer, entonces comenzó a sentir el escozor de la palma de su mano por la fuerza de la bofetada - por favor dime que lo que acaba de pasar no fue real… - mirando a Alastor sorprendida de sí misma, este solo soltó una risa entre dientes.
-Encanto, agradezco que defiendas mi honra... - haciendo que la chica hundiera aún más la cabeza - pero no había necesidad de rebajarte a tocar tanta porquería… compraremos algún producto para limpiar tus manos dulzura… - observando que aún había personas que los veían - ya no hay nada más que ver… está claro que me he quedado con la ganadora… jajaja… - Charlie ahora se sujetaba el vientre, sintió que iba a vomitar, tenía la adrenalina disparada y las bromas de su amigo no la ayudaban.
- ¡Al...! - gritó ella y este se giró sonriente, haciendo el papel de esposo sumiso y se acercó a ella arrastrando las palabras.
- ¿Si mi amor...? - eso solo hizo que la chica deseara matarle, pero este la cogió del brazo, la ayudó a incorporarse y se la llevó - ¿es deseo de sangre lo que veo en tus ojos, corazón…?
-No querrás saber la de quién… - haciendo que este suelte una gran carcajada - pero sigue bromeando y lo sabrás pronto… - él se acomodó las gafas.
-Definitivamente tesoro… eres una vrai guerrier - ella aun caminaba sin mirarlo, tratando de encajar lo que había pasado, ella no era violenta, pero esa mujer la hizo estallar - tal parece ya hay barcas libres… - la chica lo miró extrañada.
- ¿Y eso que…? - él se acercó peligrosamente al rostro de ella con una gran sonrisa, rodeó su cintura con su brazo y tomó en su mano la de ella, dejándola completamente expuesta a sentir su respiración con la suya - ¿Al? - y él habló con voz melosa.
-Que te lo prometí amorcito… - esta abrió los ojos ante aquel coqueteo - como voy a decirle que no a esos ojos tiernos de cachorrito… - ahora deseaba que la tierra se la tragara - pero querida vas a tener que hacer algo con esos celos psicópatas, no apruebo el uso de la violencia… - haciendo como que la reprendía de forma teatral - sé que no soy para compartir primor, pero no puedes vivir enfadada cada vez que hable con otra mujer… jajaja…
-Si, okey… - captando la broma, poniendo sus manos entre ellos y tratando de separarse de él - no vas a dejar que lo olvide hasta que me muera… - sonriendo ante la broma levantó la mirada y se encontró con una mirada atenta y pensativa de su amigo, ella se puso seria - ¿Al? - este reaccionó y volvió a su sonrisa habitual soltándola por completo.
-Vamos ternura…, las barcas nos esperan… - la sujetó por la muñeca y la llevó a rastras hasta la orilla del lago donde alquilaban barcas para las parejas, subieron a una a pesar que ella dijera "espera un momento" y él comenzó a remar - no crees que la vista desde la perspectiva del centro del lago es más precioso que solo observando desde la orilla… - mientras remaba observo a la chica que estaba encogida en su sitio, llevaba así desde que salieron de la orilla y la miró curioso - ¿Ocurre algo cariño…? - esta parecía decir algo, pero lo decía tan bajo que no la entendió - ¿Cómo dices encanto? - alzando las cejas y ella volvió a hablar pero seguía diciéndolo en voz baja, él tuvo que acercar a su rostro al de ella para poder entender lo que decía.
-T... Tengo... T... Talasofobia... sácame de aquí... - grandes lagrimas corrían por sus mejillas - te lo pido por favor... por favor... - él estaba sorprendido nunca imaginó que un paseo romántico y tranquilo en el lago era la tortura más horrible y perversa para otra persona, comenzó a remar con rapidez a la orilla y se reprendió mentalmente "¡romántico!", eso es del punto de vista de otras personas, él no desea nada romántico con nadie.
- ¡Porque no me lo dijiste antes de salir…! - intentando remar cada vez más rápido, estaba perdiendo su estabilidad, es la segunda vez que esta mujer lo conseguía, anoche lo hizo escupir su café y ahora esto, no se lo podía creer, "¿con que clase de maldición carga ella que está teniendo el poder de hacerlo perder la calma? " - ¡aguanta ya casi estamos llegando dulzura…! - remando con más fuerza, él apenas y dejaba que le tocaran sólo porque él lo permitía, llegaron a la orilla y lanzó rápidamente la amarra al patrón - ¡sujételo con fuerza rápido por favor ..! - dijo al patrón mientras veía que la chica seguía con el rostro cubierto y llorando, saltó de la barca rápidamente, se giró y la cogió en brazos para sacarla - un buen paseo, gracias por la barca… - decía sonriendo mientras sacaba a Charlotte en brazos y todos mirándolos, escuchó a una chica decir "que romántico", las personas eran sencillamente fáciles de guiar solo por lo que veían, todo siempre lo tenían que malinterpretar - Amor... ya estamos en tierra firme... puedes bajar - bajándola suavemente, sacó su pañuelo y comenzó a limpiar las lagrimas de la chica - vez... ya estás a salvo...
-Gracias… - dijo entre sollozos - lamento causarte problemas… debí decirte que…
-Olvídalo corazón… estás cosas le podrían pasar a cualquiera… - lo sopesaba y no sabía de nadie que le pasara este tipo de cosas - volvamos a casa se está acercando la hora del almuerzo y hoy tengo pensado un delicioso Jambalaya…
El trayecto le resultaba cada vez más agradable desde anoche, incluyendo el paisaje, pudo visualizar a lo lejos unos jabalíes y un cervatillo, llegaron a casa guardaron los provisiones compradas y Alastor le enseñaba el lugar de cada una y donde encontrar otras cosas, se puso el delantal de esa mañana y ella otro de color crema que para su sorpresa decía "No bese al cocinero", ella considero que ese hombre es toda una caja de misterios, era buenísimo en la cocina, se movía con tanta soltura que realmente estaba en su elemento, ella se sintió muy intimidada por ello, más cuando le pidió una cucharadita de tomillo y 1 taza de tomate picado, ella movía la cabeza buscando el tomillo sabía que era una especia, pero no sabía cuál, cogió una taza, metió un tómate y se preguntó ¿para qué meter un tómate en una taza? Aun buscando el tomillo, él notó la pequeña frustración de la chica y se estiró a recoger el tomillo.
- ¿Y… cuál es tu especialidad culinaria, tesoro? - interrogó mientras cocinaba, ya que algo en su mente hizo clic, vio a la chica pensarlo.
-Hem… - pensándolo mucho - ¿pastrami? - dijo con ligereza.
-Me lo dices o me lo preguntas mi estimada… - dijo sonriente y la vio muy apenada - no sabes cocinar ¿verdad? - recibiendo una negatividad de la chica ahí de pie muy avergonzada - ¡bueno…! Es bueno saberlo antes de ser tu conejillo de indias jajaja…
-Lamento no haberle sido sincera con eso - dijo apenada mientras sus manos arrugaban su falda.
-Querida mía… lo que importa es que lo sé antes de llevarme un trago amargo y nunca mejor dicho… jajaja - haciéndole un gesto de invitación con la mano - ven presta atención, no me importa enseñarte mientras cocino…
Mientras cocinaba atendía a las dudas de la chica sobre medidas, fuerza del fuego, tiempos y las especias, almorzaron y ella se deleitó con el sabor de su sazón, también descubrió que era un hombre de pocos gustos y muy autosuficiente, no le gustan las cosas dulces, le agradaba mucho un buen café por las mañanas y por las tardes, pero sin azúcar, acompañado de una buena tostada o beicon, no comía nada de carne que él no cazara, no gustaba de la vaca ni del cerdo, pero si no conseguía cazar nada, no le quedaba otra opción más que usarlos y no precisamente feliz, lo mismo con el pescado. Comenzaron a recoger los platos y ella admitía que cuanto más le conocía, más le parecía un hombre interesante y más atraída se sintió, se reprendió mentalmente, pero era algo que no podía encerrar en sus pensamientos, estaba empezando a gustarle, eso la asustaba y él no estaba en sus planes, de hecho jamás se imaginó conocer a alguien como él, con esos gustos, esos pensamientos, esa sonrisa y esa calma con la que siempre andaba, la hacía sentir libre y a gusto con su compañía.
Buenos hasta aquí el capitulo de la semana pasada, veré si en breve puedo colgar el siguiente, gracias por leer este fic y espero les haya gustado, un beso.
