Hola otra vez (se nota que si hay tiempo), les recuerdo que Hazbin Hotel y sus personajes no son de mi pertenencia y los dejo con este capitulo.


* Capítulo 5.- "El demonio de la Radio":

-Bien primor… - observando su reloj - aún tenemos tiempo y el clima está despejado… - caminado hacía el salón - es tiempo de aprender… - cogiendo el rifle sobre la chimenea - ¿a quién quieres llevar a Spring o a Gar? Ambos son chicos muy fáciles… - ante la mirada fruncida de la chica el acaricio su rifle.

- ¿Quiénes…? - este soltó una risa entre dientes.

-Tonto de mi... - llevando una mano a la cabeza - jajaja… es evidente que si no sabes disparar, era de esperar que no sepas de armas… - enseñándole el rifle - este rifle, ternura mía, es un Springfield M1903 y el rifle que tengo en la habitación es un M1 Garand, ambos muy fáciles de usar, son mis mejores amigos a parte de los Colts y los Smith que tengo en otras partes de la casa, pero cada cosa a su momento cariño… - la chica miraba sorprendida ante tal declaración, definitivamente tenía armas en casa y no sólo eran eso para él - pero mis preferidos sin duda son Spring y Gar… - dejando el rifle sobre la mesa - voy por Gar... - subiendo la escalera, ella miró el arma y se acercó.

-Ha hablado de ellos como si fueron amigos o mascotas… - se acercó un poco más a la mesa donde estaba posada el arma, era la primera vez que veía un arma tan de cerca y no pudo resistirse a tocarla - es increíble… viéndola bien no me puedo creer que esto pueda hacer algún tipo de daño - pasó su mano acariciándola y con la otra la sujetó y la atrajo hacia ella - ¿Así que tú eres Spring ?, lamento que no nos han presentado correctamente, es un placer… - soltando una risita y siguió acariciando el cuerpo del arma, llevó sus manos desde el cañón hasta la culata, ella seguía mirando - realmente es muy ligera y suave - acariciando la madera perfectamente pulida del arma y se sintió ser observada, se giró hacia la escalera y ahí estaba Alastor de pie al inicio de esta, haciendo que esta se diera un susto al no saber cuánto tiempo llevaba ahí, dejó el arma sobre la mesa - lo siento… no sabía si ya podía tocarla - pero él no reaccionó hasta que carraspeó.

-N… No te preocupes encanto... - enseñándole el otro rifle - este es Gar… - ella soltó una risita ya que ahora Alastor le parecía un niño enseñando y compartiendo sus juguetes favoritos - tendrás que tener mucho cuidado... - observando como la chica se acercó fascinada para mirar más de cerca el otro rifle que llevaba en las manos y ella posó y deslizó la mano por el cuerpo del arma, algo en él se estremeció, no sabía que era exactamente y lo ignoró - bien… salgamos a hacer un poco de ruido dulzura…

Salieron y él le explicaba que los rifles siempre estás cargados, pero que los revisa todos los días, le enseñó a limpiarlos, a cargarlos tres veces hasta que ella pilló el truco, era más fácil de lo que parecía cuando se va repitiendo el proceso, sin duda para ella Alastor sí que tenía experiencia en ello, luego él colocó unas latas en una cerca a cinco metros de la posición de Charlie, regresó a ella dando grandes zancadas sin perder esa apariencia elegante que lo caracterizaba.

-Bien dulzura… ¿Nerviosa?

-Un poco - dijo esta sonriente.

-Es muy normal amor… jajaja… - sujetó a Charlie por la cintura y la apegó a él, la hizo sujetar el arma y le indicaba donde mirar - sujeta el arma si no quieres un golpe en el retroceso.

-De acuerdo… - ella se sintió un poco nerviosa, pero no por el uso del arma, sino por la aproximación del hombre con ella, podía sentir su respiración en su cuello, la fragancia de su loción y eso le erizaba la piel y no atendía a lo que decía, solo lo escuchó decir "aprieta suavemente el gatillo" mientras sentía otra ola de su aliento recorriendo en su nuca - bien… - apretando el gatillo, de no ser porque Alastor estaba detrás sujetándola ella ya habría caído al suelo por la fuerza del disparo.

- ¿Corazón, estás bien? - dijo mientras trataba de enderezar a la chica que chocó con él, recibiendo una afirmación por parte de ella - te dije que aprietes suavemente el gatillo si estabas completamente segura que tenías el blanco en la mira, de lo contrario no lo hagas, ¿Por qué lo apretaste tan pronto…?

-Lo siento… creí… - siendo interrumpida por él.

-No te preocupes tesoro… error de principiantes, estabas nerviosa, volveremos a intentarlo.

Así fueron un rato hasta que Charlotte consiguió darle una de las latas, saltó eufórica de alegría, ya comenzaba a creer que jamás le daría.

-Alastor… ¿Qué tan bueno eres en esto…? - preguntó y este sonrió y miró las latas.

-No me gusta presumir de mis habilidades mi estimada… - sonriendo ampliamente orgulloso de sí mismo - pero esto quedará entre tú y yo… - levantó su rifle, apuntó - atenta a esa lata, querida… - dio un disparo que le dio de lleno a la lata haciéndola volar y cuando iba a golpear el suelo dio un segundo disparo haciendo que la lata rebote hacía delante en otra dirección y cuando caía volvió a disparar y la lata volvió a rebotar aún más adelante, hasta que finalmente golpeó el suelo, este se giró y la miró - primor podrías ir a traerla… - ella se extrañó pero obedeció.

-Aquí tienes... - este hizo una señal con la mano para que mirara atentamente la lata, la observó y visualizó que había tres agujeros que formaban una cara hecha de puntos, había acertado enteramente en una única lata, estaba con la mandíbula abierta y lo miró.

-Hum… no sé… - dijo con el cañón del rifle echando humo cerca de su rostro - siguen gustándome más los blancos en movimiento, esto es demasiado fácil… jajaja… - la chica pensó en su sueño de como Alastor de un tiro le había dado en la cabeza a Seviathan, se pensó que quizás su subconsciente le estaba avisando que era todo un profesional con las armas.

- ¡Eres increíble… ¡Al…! - no se había parado a pensar "desde cuando le dice Al", suena a un exceso de confianza, pero no le importaba - ¿desde hace cuánto que disparas…? - dijo emocionada, quizás si sus padres la obligaran a casarse, no le parecía tan mala idea tener a Alastor de comodín para quitarse pretendientes indeseables, pero luego se reprendió ante tales ideas horribles y descabelladas, y al segundo no le iban pareciendo tan descabelladas.

-Desde que tenía 8 años, fue cuando usé por primera vez un rifle, tuve que dispararle a una bestia salvaje para proteger a mi madre, desde entonces su utilidad ha sido indispensable en mi vida… - riendo entre dientes.

- ¿Cómo era esa bestia? - él se quedó mirando a alguna parte del campo, como si recordara algo desagradable.

-Como cualquier otro animal, eso no tiene importancia ternura… vamos carga el arma… y sigue practicando.

-Si claro… - ella tenía la sensación de que algo estaba pensando y no tenía intención en hablar de ello, no lo quiso molestar y obedeció, él volvió a situarse detrás de ella guiando sus manos, postura y fuerza para controlar el arma, ella volvió a sentir su voz en la oreja y el cuello, se volvió a estremecer, pero tenía que concentrarse, ya había conseguido darle a una lata, quería darle a otra, tal vez no sea tan buena como Alastor, pero quería ser muy buena y dejar a sus padres y amigos sorprendidos - disparó y le dio en una esquina a una lata, consiguió derribarla - ¡Sí…! Lo hice, ¿lo viste Al… ?, ¡lo hice…!

-Muy bien cariño, el secreto es la calma… - observando orgulloso, nunca se había detenido a pensar en que buen instructor podría ser, un poco más de practica y quizás en poco tiempo pueda darle un blanco en movimiento, de hecho se dio cuenta de lo decidida que estaba en darle a las latas, hubo deseo en sus ojos, ese deseo él lo conocía bien, es el mismo que veía en el espejo cada vez que se preparaba para salir de casería - Belle et magnifique… - observó la hora y consideró que era tiempo de volver, mañana comenzaría la jornada y por el día de hoy ya tuvo demasiadas emociones - encanto no dudo que lo estás haciendo estupendamente, pero creo más que factible que volvamos, nos tomemos un tentempié y descansemos por el día de hoy, mañana será un día largo de trabajo, que es mi caso y estudio que es el tuyo... - haciendo una reverencia.

-Tienes razón… ¿mañana podríamos…? - abrazando el rifle en sus manos y poniendo una cara de súplica.

-Jajaja… dulzura, no volveré a casa hasta las 4 o si tengo asuntos que atender no volveré hasta las 6 - observando a la chica deprimirse, alzó una ceja pensando que aún quedaba por enseñarle algo muy importante - Charlotte... sígueme... - esta levantó la mirada y lo siguió, fueron al corral donde él dejó salir una gallina que se dispuso a pasear por todas partes.

- ¿Alastor… vas a enseñarme algo nuevo…? - dijo sonriente, cada vez que él iba en sí mismo ella notaba que aprendía algo de él - ¿voy a aprender a recuperar una gallina fugitiva…? - dijo ahora en tono burlón porque no entendía aquello hasta que lo vio cargar su rifle y apuntar al animal, entonces sintió su rostro palidecer - ¿Qué vas a hacer? ¡Al… espera...! - solo escuchó el disparo, cerró los ojos, los abrió y vio como plumas volaban y un cuerpo inerte en el suelo - ¿Por qué hiciste eso? - y lo vio muy serio.

-Charlotte quiero que veas bien esto… - enseñándole el rifle y señalando a la gallina - no es un juguete, es un arma… con esto puedes quitarle la vida a cualquiera como hice yo con esa gallina, incluso puedes hacerte daño si no eres cuidadosa y no tratas esto como tal… - colgándose el arma al hombro - lamento tener que enseñarte esto de esa manera, pero mi estimada, no voy a prohibiré tocar las armas, puedes practicar incluso sin mí, te he enseñado lo básico y ahora te he enseñado a ser cuidadosa y para eso necesitabas ver por ti misma el daño que puede hacer si no lo fueras… - ella estaba estupefacta.

-Tienes razón… - cabizbaja - gracias… me he emocionado demasiado y olvidé que no era un juguete, te prometo que solo practicaré cuando estés en casa, aun necesito de tu guía y experiencia, además si me llegara a pasar algo en tu ausencia, no tendría a nadie quien me ayude en este lugar… - entregándole el rifle - te prometo que si estás ausente, solo los usaré en casos de extrema emergencia - Alastor se acercó a la gallina muerta y la recogió.

-Al menos tendremos caldo de gallina para esta noche, amor… jajaja… - entrando a la casa, tomaron un tentempié y se sentaron junto a la chimenea, Charlie visualizó un tablero de ajedrez, pero se sentaron a leer y escuchar algo de música de la radio.

-Alastor… - este la miró - no te lo había preguntado antes, y me siento grosera por mi parte… pero… ¿A qué te dedicas…?, si no es impertinente mi pregunta... - este soltó una risa.

-Para nada corazón… no me parece para nada impertinente… soy locutor de radio… - haciendo que la chica alzara las cejas sin poder creerlo - es en serio tesoro… todos los días doy el saludo por las mañanas y me despido por la tarde, en raras ocasiones estoy hasta el cierre de frecuencia de la estación…

-Creía que eras banquero, contable, gestor o que quizás tienes tu propio restaurante… pero jamás me lo imaginé como un locutor de radio… - decía mientras apoyaba la cabeza en la mano, mirándolo atentamente y este soltó una carcajada.

-¡Rayos…! banquero… no, no, no, no… no, no por favor… querida, llevo trabajando en la estación desde hace 12 años… - sorprendiendo aún más a la joven - si, primor mío, desde muy joven trabajé en redacción durante dos años y me esforcé muchísimo para tener la oportunidad… ahora tras 10 años de profesión como locutor aquí estoy… a todos les gustan mis comentarios, criticas, radio novelas o anuncios del clima, desde que entré a dar las noticias, la radio adquirió un poco más de popularidad… según mis jefes tengo la voz perfecta y el carisma adecuado para el puesto… - sonreía ampliamente.

-Vaya…, si antes creía que eres increíble, ahora me estas demostrando que eres más que eso… - ella pensaba que Alastor pediría quizás en su deseo alcanzar sus metas, pero estaba claro que él ya estaba donde quiere estar, era un hombre autosuficiente y plenamente realizado, ella apenas estaba luchando por su sueño y él ya vivía en el suyo, se reprendió por estar tanto tiempo sobre protegida y mimada, era tiempo de madurar, de crecer y vivir su sueño - enséñame a ser autosuficiente, no solo me refiero a las armas… también la cocina, los que haceres, entre otras cosas…

-No creo que sea el ejemplo que quieras seguir ternura…

-Lo eres… quiero ser totalmente independiente… querido… - guiñándole un ojo, este se rió al volver ser imitado, por alguna razón no le molestaba que ella le imitara, de hecho, lo encontraba agradable y placentero.

–Bien… pues vamos a hacer la cena… un delicioso caldo de pollo con verduras…

-Suena bien… - levantándose, metiéndose en la cocina y al salir se estaba poniendo el delantal crema y traía en mano el delantal café de Alastor – su capa, maestro… jijiji…

-Lo repito una vez más… - recibiendo el delantal y poniéndoselo – Me encanta tu iniciativa… cariño…

Charlie aprendió a desplumar y desangrar al pollo, lo segundo no le fue tan agradable, pero no tenía alternativa y lo hizo, fue muy agradable compartir la cocina con él y con música animando su aprendizaje, tuvieron una cena muy amena, conversaciones interesantes y culturales, una vez terminaron, recogieron, ordenaron, revisaron los seguros de la casa y subieron a dormir, se despidieron en el pasillo con el diciendo que fue una "cita" muy agradable, como si él la estuviera dejando en la puerta de su casa y ella correspondió su amabilidad, ambos rieron y se metieron en su respectiva habitación, ella estaba emocionada por comenzar su educación en canto y danza, cogió sus cosas para darse un baño, estaba agotada, pero también feliz. Se puso el pijama, se cubrió con la bata y se dirigió al baño, preparó la bañera y se metió, dejando que su cuerpo se relajara mientras se pasaba la esponja, se preguntaba como serían sus clases, que personas conocería, si su madre volvería a intentar sabotearle su situación, había caído en cuenta que les dijo que en cuanto estuviera en el dormitorio alquilado les llamaría al teléfono para informarles que estaba bien, pero con todo lo que había pasado y el maravilloso día que pasó con Alastor hizo que lo olvidara por completo, pensó que mañana les llamaría antes de volver a casa, al fin y al cabo consideró que su madre se tendría bien merecido el no tener noticias suyas al creer que volvería o tal vez creerá que ya estaba de camino a casa y llegaría el lunes al anochecer, decidió que no llamaría hasta el martes, estaba claro que no esperaban su llamada, suspiró, salió de la bañera y se fue a su habitación, se metió en la cama, observó su mesita de noche, cogió las gafas que descansaban encima las volvió a examinar y se imaginó el rostro del joven a través de ellas, sonrió levemente y pensó que si Alastor no le preguntaba por esas gafas es porque quizás creyera que las había perdido, decidió quedárselas, las guardó en el cajón de la mesita, ahora esas gafas eran un pequeño tesoro para ella, eran parte del hombre que le estaba dando el poder de ser libre, suspiró, apagó la luz de la lampara y se durmió.

Había sonado su despertador, lo puso temprano para hacer el desayuno para ambos, sentía que se lo debía, además que no podía permitirle que hiciera los desayunos todos los días, lo oyó bajar las escaleras y con una gran sonrisa le dio los buenos días.

-Buenos días… querido… - Alastor parecía complacido por el desayuno, pero más por el saludo matutino.

-Buenos días… querida… ¿Qué tal has dormido...? - sirviéndose el café.

-Estupendamente… aún estoy nerviosa por mi primera clase…. Y tú ¿Qué tal has dormido…? - este bebió del café y respondió.

-Como un bebé, encanto… por cierto este desayuno promete, para comenzar la mañana… jajaja… - ella dejó más tostadas en la mesa y se sentó.

-De nada… - regalándole una sonrisa amena, terminaron de desayunar y subieron a vestirse, cuando Alastor bajó la vio entrando a la casa sacudiéndose las manos - las gallinas ya están comiendo…

-Oh… estupendo dulzura… ofreciéndole su brazo y esta lo recibió - entonces nos vamos… - salieron de la casa y se encaminaron a la ciudad donde Alastor la dejó cerca al tranvía - Adiós amor… que tengas un buen día…

-Gracias… ¡Al...! – este se giró a verla – ¿Cómo se llama tu programa? - ruborizándose - así lo oiré en la radio mientras esté de camino.

-Oh… jajaja… "El demonio de la radio" de N.O.R.S. – conduciendo y dejándola sorprendida ante ese nombre tan controversial, se sentó a esperar su tranvía.

Se subió al tranvía y le pidió al maquinista que pusiera el N.O.R.S. y este la respondió que ya estaba en esa frecuencia, que no era la única que quería escuchar al "El Demonio de la radio", dejándola realmente sorprendida al saber que su amigo no era cualquier locutor, era un locutor famoso que no sólo era escuchado en Nueva Orleans, lo escuchaban en toda Luisiana, tomó asiento y escuchó la música del Jazz y un locutor que daba inicio a la programación, sonrió al notar que era sin duda la voz histriónica de Alastor.

-¡Buenos días mis estimados radio oyentes…! ¡Aquí "El demonio de la Radio" comenzamos con buena temperatura y una agradable briza…! caballeros ya no tenéis excusa para ligar con las damas ofreciéndoles los abrigos… es tiempo de guardarlos… - la chica soltó una risita ante ese sarcasmo – a continuación los saludos de la mañana, el primer saludo es para Nora de parte de Patrick y le dedica esta romántica melodía, mi amigo esperemos que ella sepa apreciar tus esfuerzos… - comenzando a sonar una música muy romántica, cuando terminó volvió a oírse la voz de Alastor – ¡preciosa canción…! solo espero no tener pesadillas después de esto… a continuación las noticias… el New Orleans Eyes tiene en portada fotos del Alcalde, ha sido visto saliendo de un hotel junto a su secretaria… ¡pero nadie pone en duda su rendimiento y entrega al trabajo señor…! notamos las mejoras en plena recesión… - Charlotte se sorprendió al oír como ponía verde a las autoridades locales, observando al resto de los oyentes afirmando y negando con la cabeza, oyó decir a una mujer "Que vergüenza, pero los ciudadanos nos tenemos que tragar la recesión" – continuamos con los saludos… esto es de parte Gwen para Clean y dice: Clean devuélveme a mi perro…! , Clean querido, si la dama no piensa en ti, ¿Por qué te conformas con su perro?, déjalo ya…! – Charlotte no pudo evitar soltar una carcajada estruendosa, se avergonzó, pero notó que no era la única en el tranvía que se reía del tal Clean – estaremos atentos ante este fantástico desenlace… volverá el perro a casa?, ¿el amor verdadero triunfará? o existirá un nuevo triángulo amoroso? oh…! me acaban de informar que ya tenemos guionista para esta fantástica novela basada en un hecho real… - todos seguían riendo – más noticias; a partir del lunes queda abierta la temporada de pesca, aquellos que aprovechan esta temporada para ver a las amantes ya pueden justificar su ausencia en casa… y los que sí van a pescar de verdad… también…! Me informan que Clean ha llamado… y dice Gwen cuando tenga a mi gato… tendrás a tu perro… ¿Qué ocurre hoy en día con el secuestro de animales…? ¿vamos a tener que comenzar a añadirlos en el registro de familia?, Gwen querida si quieres pescar a un hombre dale de comer, pero jamás le robes a su gato… - la gente continúo riendo y Charlotte escuchó entre las personas decir que sin duda el locutor es un auténtico "demonio" poniendo verdes a autoridades locales y otras personas – esperemos un gran guion de esta fantástica mini serie… Más noticias el Orleans Palace reabre sus puertas… si quieren ausentarse a sus puestos de trabajo por intoxicación… este es un magnífico lugar para comer… que suerte que el dueño sea cuñado del inspector de salud… ¿sería por eso que solo estuvo cerrado tres días…? estaremos pendientes… ahora pasamos con melodías para alegrar sus horas de trabajo… esta canción seguro os gustará dedicada especialmente a alguien estimado… buen día Charlie… - comenzó la música y era realmente animada, esta se ruborizó, no imaginó que él la saludaría en la radio, disfrutó de la música hasta que se bajó, sintió pena al no poder seguir oyendo a Alastor, pero iba a comenzar su carrera y estaba lista.

Llegó a la Academia de Artes y Danza de Lafayette, era preciosa, entro a recepción para saber dónde estaría su clase, cuando iba a entrar vio a Anthony hablando animadamente con dos chicas, se acercó y él estaba feliz de verla, la presentó a las chicas, Crymini de la clase de música y Molly de la clase de teatro.

-Dime corazoncito… - dijo el chico - ¿Qué se sintió besar al señor sonrisitas…? – la chica se ruborizó.

- ¿De qué estás hablando…? Yo jamás lo he besado… - dijo con una ceja arqueada.

-Lo sé… - sonriendo ladinamente – pero él te besó a ti y eso no lo puedes negar preciosa… - haciendo que las chicas la miraran con interés.

-No es cierto… - tenía las mejillas muy coloradas – eso jamás ha pasado… - provocando la risa del chico.

-Oh… vamos guapa… no puedes negarlo, Cherry y yo los vimos cuando estaban en las barcas... y de como se aproximó a ti para darte un beso… - entrecerrando los ojos – incluso te vimos llorar… ¿tan mal besa?

-No ocurrió así… – cayendo en cuenta que lo vieron aproximarse a ella para oír lo que decía en la barca – podría ser…

-Puedes negarlo cuanto quieras preciosa… pero te vimos… incluso como te bajó de la barca… como si fueras una princesa…- haciendo mímicas teatrales.

-Oh… no… jajaja… no me besó… no, no, no, no, no… no, es un mal entendido… - se extrañó al ver a todos con la mandíbula abierta - verás subimos a la barca y… me… - sopesando las palabras, la última vez que se lo dijo a alguien abiertamente, usó su miedo para hacerla llorar – mareé… Alastor tuvo la amabilidad de sacarme de ahí porque sentía que iba a vomitar y eso… me daba mucha vergüenza al punto que me puse a llorar… pero él jamás me besó…

-Eso me ha sonado a él y me ha dado repelús... - dijo el chico.

-Entonces… ¿no es verdad que le diste una bofetada a Katie Killjoy porque intentó quitarte a tu hombre…? – dijo la chica llamada Crymini y Charlie no supo que decir.

-Es verdad caramelito… - volvió a intervenir Anthony - también lo vimos Cherry y yo… - sonriendo triunfalmente y se sujetó las mejillas – Sí que te ha dado fuerte… amor a primera vista… - ahora arrastraba las palabras – trataré de no invadir tu propiedad en el futuro cariño… no quiero ser merecedor de tu ira desatada… jajajaja…

-Entonces si estaban en una cita… - dijo la chica llamada Molly en tono romántico – se lo tendré que contar a madame Rosie… -Charlie ahora la veía confundida – Ayer te vi del brazo del señor Alastor… yo estaba en la tienda de Madame Rosie – fue entonces que cayó en cuenta que era una de las caras que vio en el escaparate y le habló al chico.

-Anthony… si abofeteé a esa mujer tan desagradable… es únicamente asunto mío y de Alastor… no era una cita ni por asomo… solo es un caballero que tuvo la cortesía de enseñarme la cuidad antes de movilizarme por mi cuenta para no perderme…

-Lo que tu digas cielito… - dijo el chico suspirando - oh mira ahí están Vaggie y Niffty… - la chica en mención se acercó

- ¿Hola que hay? – observando a la nueva y el chico respondió.

-Que el señor "impasible" ya tiene novia… jajajaja…. – soltó Anthony a modo bulón, haciendo que Vaggie lo mirara sorprendida.

-¡No soy su novia…! – reclamó Charlie – lo siento… – extendiendo su mano – soy Charlie, comienzo hoy.

-Vaghata… pero me dicen Vaggie… - estrechando su mano – estoy en la clase de pintura y escultura.

-Soy Niffty… estudio danza… pero es porque quiero ser organizadora de bailes… - Charlie sorprendida de conocer a la famosa chica promiscua.

-Yo… voy a ir a Danza y Canto…

-Y abofeteó a Katie… jajaja… - dijo el chico riendo mucho, haciendo que Vaggie mire a Charlie y esta protestó.

- ¡Anthony déjalo ya…! – escuchando la campana, todos comenzaban a dispersarse y se acercó al chico - Anthony… porque no me dijiste que Alastor es locutor de radio – sorprendiendo al chico.

- ¡Qué es que…! ¿Desde cuándo…? Yo siempre creí que era asistente funerario… - sorprendiendo a la chica por su respuesta.

-Oh… ¿entonces no lo sabías…? – este negó con la cabeza – pues si… es locutor… del N.O.R.S.

- ¿Estás segura…? ¿Qué programa hace…? No me es familiar la voz de ninguno de los locutores – rascándose la cabeza – Tengo que hablar con Cherry urgentemente, se supone que es mi mejor amiga… - la chica se sintió fatal por Alastor, Anthony lo conoce de hace 5 meses – debo informarme bien… quizás diga la noticia como de fuerte fue la bofetada y la lucha sangrienta por poseerlo…. Jajajaja… - oyeron a un profesor que por ahí pasaba decir "entren a sus clases y bailarines a sus vestuarios por favor" – Oh… tal vez anuncie buenos consejos para no vomitar en una barca… jajajaja… - él comenzó a irse a danza, pero a la clase de chicos, a medida que se despidieron, Charlie sabía que el chico iba a continuar con sus bromas.

–Nos vemos… - dijo la rubia - ¡Anthony… no tropieces con el cerdo…! - y entró a su vestuario oyendo al chico vociferar "¡Tú también...!", Sorprendentemente sintió una gran satisfacción.

- ¿Qué ocurrió con el cerdo...? - preguntó Niffty mientras entraba al vestuario.

-No lo sé… - encogiéndose de hombros - pero me he quedado tan a gusto… - cerrando la puerta.


Ahora si hasta aquí este capitulo, espero les haya gustado, nos vemos la semana que viene, crucemos deditos porque pueda colgar otro capitulo.