Hola a todos, mi intención es colgar los capítulos del fic los lunes pero viendo que es un poco difícil lo haré los martes o los miércoles, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.


*Capítulo 12.- Es todo un demonio:

Durante la cena Alastor le contaba que todos los trofeos que tiene en casa son capturas de su propia mano, lo mismo que su afici ón por su conservación, siendo la taxidermia otro de sus pasatiempos, ella escuchaba con interés, no se había imaginado que él metroismo disecara a los animales expuestos en el salon, en el recibidor y en el pasillo que iba a su oficina, de hecho no imagino ver mas animales en su oficina, el lo contaba con tanto entusiasmo que en verdad noto lo mucho que le apasionaba aquello , ella pensó en su padre que también tiene pasatiempos, colecciona semillas de manzanas y las plantaba en el huerto que tienen en el jardín trasero, solo para ver los diferentes tipos de árboles manzaneros, su padre adoraba las manzanas, pero esto era nuevo para ella y de otro nivel,Alastor le hizo un comentario de una cena fabulosa y perfecta para terminar su "cita", digna de un chef feliz, que deseaba que el desayuno a ser posible sea igual de agradable, sin emboscadas, Charlie reía ante esa declaración y le prometió no jugar con fuego, siempre y cuando él se porte bien,también hablaron sobre su día en la academia y la felicidad por pasar la semana de forma exitosa.

-Tengo que confesarte de que soy muy consciente de que quieren echarme como a dé lugar... Solo están esperando que dé un paso en falso y quitarse el problema de encima...

-Entonces lo único que tienes que hacer es no dar ninguno... realmente fácil... has conseguido pasar la primera semana, las que están por venir no serán gran cosa... dulzura... recuerda que tienes un arma secreta. .. - ella se extrañó.

- ¿La tengo...? - Este sonrió ladinamente.

-A mi... - eso la pillo por sorpresa - Sumado a eso tienes algo que a muchos hoy en día les hace falta – esta se avergonzó.

- ¿Gentileza...? – pero él negó con la cabeza.

-Se que eres muy gentil y amable, amor... Pero no me refiero a eso..., tienes pasión... corazón... tu cuerpo está inundado de determinación... listo a explotar... e irradiar a todo aquel que este dispuesto a verte en verdad...

- ¿Verme en verdad...?

-Jajaja... Por supuesto tesoro... verte en verdad... no ver a la Charlotte encantadora de siempre - poniéndose de pie - ver a la Charlotte determinada... - cogió a la chica por la mano - esa mujer llena de pasión... - tirando de ella y apegándola a él quedando cara a cara - céntrate únicamente en eso... - la hizo girar en su propio eje - siente tu alegría, tú tristeza, tú rabia y tú dolor, logras facilmente plasmar todo eso en tu danza – guiándola como si una canción sonara - Vive la música querida... siéntela, cada nota que vibra, cada sonido que oyes – levantándola por la cintura - cada armonía consigue rápidamente inundar tú cuerpo impulsando el ritmo desde el primer mechón de tu cabello hasta la punta de tus pies – rodeándola y hac girarla cayendo en sus brazos con un movimiento de tango - si fueras más consciente de ello sabrías cuanto es lo que consigues con tu sola presencia... – la sostenía en sus brazos mientras ella se sujetaba de su cuello que era lo único que evitaba que tocara el suelo, mientras sus narices chocaban.

-Eso ha sido muy apasionado... - Dijo ruborizada aun manteniendo el contacto con su mirada y respiraba agitadamente – eres un buen bailarín... - Inconscientemente cerró los ojos y acercó un poco más su rostro a él mientras aún estaba agarrada a su cuello, Alastor notó lo que ella estaba haciendo, estuvo a punto de rendirse en sus deseos y tomar los labios de aquella mujer apremiantemente, pero un poco de su cordura lo hizo levantar la mirada y ver a su sombra observándolo todo con las manos en las mejillas y un rostro de profunda conmoción, fue entonces que se apartó de ella y la incorporó.

-Si... por supuesto... querida... se me da bien bailar... - notó que la chica hizo un mohín, se preguntó "¿ella quería realmente besarlo o era un simple acto de conformidad para sentirse mejor conseguir ¿misma?" – bueno primor… será mejor que vayamos ya a la cama – ella asintió, recogieron la cocina, dieron un vistazo a los seguros y subieron las escaleras, durante todo ese tiempo Alastor se sintió enfadado consigo mismo y no sabía porque o quizás si lo sabía , pero prefería no saberlo – buenas noches ternura, que tengas dulces sueños...

-Buenas noches... - entró a su habitación, ella seguía avergonzada por intentar besarlo, pero aún más por el discreto rechazo, al menos había que reconocerle que sin duda es un caballero, se sintió muy tonta, tomó su bata y se fue a bañarse, al salir al pasillo oyó la voz de Alastor a través de la puerta y escuchó un "¡Quieres dejar de meter a mamá en esto!" - ¿está hablando con alguien? – y se quedó ahí de pie.

Cinco minutos atrás, Alastor entró en su habitación y ahí estaba su sombra esperandolo con una mirada desaprobada y los brazos cruzados - ¡Qué...! – cerró la puerta y comenzó a quitarse la pajarita – eras tú el que estaba conmocionado... - la sombra se señaló así mismo indignado, mientras él se desabotonaba las mangas de la camisa – si tú... ¿o es que estás sugiriendo que deberia de haberla besado? – su sombra estiró sus brazos con las manos abiertas y asentía con la cabeza y él caminó al armario mientras se quitaba el chaleco y lo colgaba en una percha – No... no... ni hablar... ella y yo tenemos una contrato acerca de no buscar consuelo en el otro, asi que besarla no es viable... mi amigo... - su sombra hizo gesto de romper un papel, luego formó con su mano un círculo y con la otra un dedo saliendo y entrando en el circulo – deja de hacer eso, no va a pasar jamás... o has olvidado que tampoco siento atracción carnal al cuerpo femenino... - su sombra formó con sus manos una silueta femenina, se tumbó en la cama e imitó la postura de la chica cuando estuvo semi desnuda y se tocó donde debería estar su parte masculina fingiendo dolor e imitando de cuando él estaba encerrado en el baño – estás... - con un ligero tic en el ojo tratando de mantener su postura tranquila - luciéndote por hacerme perder el control... ¿No es verdad...? – su sombra hizo el gesto de apuñalarse, mecer un bebé, se acarició la mejilla y le lanzó un beso - ¡Quieres dejar de meter a mamá en esto...! – su sombra le señaló la puerta, hizo con sus dedos gestos de caminar, fingió que llamaba a una puerta, se auto abrazó y hacia como que besaba a alguien – no pienso ir allí y despertarla sólo porque tienes necesidades en la entrepierna... - su sombra indignado señaló la entrepierna de Alastor – no amigo mío... yo no tengo... - escuchó un crujido del pasillo y ambos miraron hacia la puerta – ¡Ve...! – su sombra desapareció por la ventana y al momento volvió e hizo gesto de silueta femenina, señaló el pasillo y puso dos dedos sobre la palma de su mano, con eso supo que Charlie de pie en el pasillo, susurró a su sombra – y yo discutiendo aquí contigo... - caminando hacía la puerta, la abrió y vio a Charlotte dar un respingo, fingiendo sorpresa de verla – Oh... cariño... creía que ya estabas en la cama... - ella titubeó.

-Me dirigía a darme un baño... - inclinando un poco el cuerpo "discretamente" intentando ver detrás de él ya quien estuviera dentro de su habitación – ¿estás solo...?

-No encanto... - esta lo miró sorprendida – estás aquí conmigo... jajaja... ¿con quién más iba a estar...?

-Es que... me pareció escucharte hablar... -él entrecerró los ojos y la interrumpió.

-Espiando tras las puertas dulzura... eso es muy feo... jajaja...

-No... no... estaba yendo a bañarme... y... - volvió a interrumpirla.

-Estaba ensayando para la entrevista de mañana... de hecho salía por un poco de agua... ya sabes... para la garganta... jajaja... - aquello la hizo saber que le estaba mintiendo otra vez.

-Oh... uf... vaya que tonta... claro... es normal oirte hablar solo, tienes que ensayar... pues me voy a bañar... - señalando el cuarto de baño, mientras él asentía sonriente – buenas noches... - metiéndose y cerrando la puerta, Alastor se giró de vuelta a su habitación y vio a su sombra junto a su puerta.

-Si tu intención es que te descubra... dilo... - cerrando la puerta sin saber que Charlie tenía la oreja pegada en la puerta del baño.

-Si el cree que está tratando con una tonta está muy equivocado – se decía susurrando – se perfectamente lo que oí, no quería que metan a su madre en aquella discusión que estaba teniendo y que no quería ir a un lugar a despertar a alguien solo porque el otro tiene necesidades en la... entrepierna... - ruborizándose – estaba discutiendo con alguien sin duda... se metió en la bañera pensativa – hablaba con un hombre, aunque no vi a nadie en la habitación con él, sin embargo lo último que hizo fue reprender a esa otra persona por si su intención era ser descubierto, que lo dijera, creo que se refería a mi y no quería que lo viera... - mirando el techo – pero en toda esta semana no he visto a nadie en toda la casa... un momento... no le hizo falta bajar, de alguna manera él sabía que ella estaba ahí de pie escuchando su discusión y no quería que siga oyendo, se sentó de golpe - ¿Cómo supo que estaba en el pasillo...? - se pensó - es imposible que pueda ver a través de las puertas – lanzando una mirada dubitativaba la puerta y cubrio su un poco su busto con las manos preguntándose "¿podrá?" - no... Imposible... Solo veo que es un mentiroso... como puede soltar una mentira así y refleja paz absoluta... hum... una cosa me está quedando claro – recordando otra frase que le excluyó su padre "sólo un mentiroso puede calar a otro" - él parece ser un experto... - se acomodó y se quedó dormida.

A la mañana siguiente se levantó pronto para hacer el desayuno, tenía que estar normal, como si nada de lo de anoche hubiera ocurrido, puso la radio y alegremente comenzó, al rato escuchó los pasos de Alastor moverse en la planta de arriba y ella tenía planeado darle una pequeña guerra fría, es un "animal de costumbres" y ella había conocido algunos de sus hábitos.

-Buenos días amor... que bien huele el desayuno – sentándose, ella estaba de espalda y se acercó con la bandeja y se la puso en frente, posó la mano en su hombro deslizando juguetonamente un dedo por su cuello y notó como él se estremeció ante el arrepentimiento tacto.

-Que te aproveche querido... pensé que sería buena idea desayunar unos cruasanes con el café, mencionaste lo mucho que te encantan... - vio como Alastor intentó apartarse de ese dedo travieso y quitó la mano de él para ir por su bandeja y siéntate.

-Oh... que buena memoria corazón... y veo que te han quedado tal como te enseñé... - viéndola sentarse frente a él, tomó un sorbo de su café y notó que el vestido rosa que llevaba puesto tenía un precioso escote que no se esperaba y estuvo a punto de escupir el café, solo atinó a carraspear – vaya... tesoro, que elegante... y preciosa estás... nunca te había visto ese vestido...

-Oh... esto – dijo sin importancia al precioso vestido de tirantes color rosa con bordes dorados, cinturón de satén, la tela de gasa con falda caída en tres capas que llegaba hasta sus rodillas, sus guantes hasta los codos de rosa más oscuro , en su frente tenía una cinta del mismo color que sus guantes con una preciosa pluma el color del vestido y zapatos negros muy elegantes – es lo que voy a usar esta noche... - consiguió captar su atención al punto de casi hacerlo escupir el café y ha notado que está preciosa - dijiste que cenaríamos fuera... así que pensé que si lo llevo puesto no tendría que volver y hacerte esperar querido... - notando que él parecía un poco incómodo.

-No creo que sea correcto que vayas así a la academia... lindura... además no me importa esperar... - lanzando una pequeña mirada a su escote y tragó saliva, esta sonrió sin seguir dando importancia al vestido, notando como sus ojos habían tomado un ligero desvío a su escote.

-Oh... no te preocupes... no me molesta ir vestida así... al fin de cuentas en el vestuario me cambio de ropa, no es que vaya a bailar con esto puesto... - levantándose de la mesa, se aproximó a la encimera y cogió un pequeño plato – he preparado lo que quedó de la carne de tejón... - a Alastor se le abrieron los ojos, ella sentó colocando el plato entre los dos – un poco de carne para empezar la mañana no es mala idea... - cogiendo un filete enrollándolo y se lo comió, no sin antes notarlo tragar saliva y que no apartaba su vista de ella – ¿no crees querido...? – este se levantó bruscamente de la mesa y se fue directo al baño, mientras ella lo seguía con la mirada, recordando las palabras de Ángel de que aquello haría que se le "pusiera duro el paquete" – te lo tienes bien ganado por mentir. .. - se dijo susurrando asi misma.

-No sabes todo el autocontrol que estoy usando para no arrancarle ese vendito vestido... y sabes que no soy así... - decía a su sombra mientras estaba apoyado contra la pared inhalando y exhalando – ese precioso... y vendito vestido ... - su sombra reía y le hizo el gesto como si se le hizo agua a la boca y se relamía la boca – hacerme pensar que se ve exquisita no me ayuda mi amigo... esto es como si fuera una especie de castigo ... - puso su mano en su frente arrastrándola hacia su barbilla – olvidé por completo que dejé el resto de esa deliciosa carne en la nevera... no lo vi venir... - su sombra hizo gestos resaltando un busto mientras sonreía – no... tampoco vi venir eso... - pensador en el pálido y precioso busto atrapado cruelmente en ese vestido, recordando el impulso que sintió de tocarla o rozarla solo un poco, deslizar la mano desde su garganta cayendo hacia su busto y perdiéndose en la parte oculta por el vestido, impulso que se intensificó cuando ella se comió la carne, deseaba seguir el trayecto de esa pieza exquisita – será mejor que salga o se daría cuenta que algo pasa... - su sombra hizo gestos de estar destrozando algo, de estar mordiendo algo y suspirar – te dije que eso jamás ocurrirá... - suspirando – pero si sigue comiendo de nuestro alijo personal y con ese vestido... parece imposible que no ocurra... - su sombra comenzó a reírse y él sabía bien porqué, se reía de él mismo ya que su sombra solo le expresaba lo que realmente él estaba deseando hacer, arrancarle ese vestido, tirarla al suelo, clavar sus dientes en la piel de la chica y saborear cada rincón de su ser hasta saciar completamente su sed y su hambre, sintió toda la incomodidad del palpitar en su miembro, necesitaba calmarse, no pensar en ello, mantener su calma y estabilidad, pero lo veía muy difícil, sin duda aquello debía de ser una maldición - une malédiction de vente... - se pensó, salió del baño y se sentó para volver con su desayuno, ella siguió sentada tranquila.

- ¿Estás bien cariño...? – dijo ella en tono dulce e inocente, mientras él se sentaba y asintió con la cabeza – te veo un poco pálido... ¿estás seguro...?

-Si tesoro... nada de qué preocuparse... - volviendo a su café y su cruasán, ella le sonrió.

-Oh... bueno... está bien... no olvides tu filete – con unos palillos tomó uno, lo enrolló y se lo ofreció en la boca – di ah... - notando que este se estremeció.

-No... no es necesario querida mía... - pero ella seguía con la pieza cerca de su boca e incluso ella imitaba como si le estuviera dando de comer a un niño pequeño, tragó saliva y abrió la boca para recibir la pequeña pieza – muy bueno la verdad... - limpiándose con la servilleta para disimular su pequeño rubor, carraspeó y volvió a su café – he... estado pensando que tienes razón... tal vez debería salir ya vestido, así no tendría que volver y hacerte esperar ya que estás vestida para la ocasión... - rodó los ojos y miró a un rincón de la cocina y vio a su sombra haciendo gestos como si fuera un gato rugiendo y arañando, arqueó la ceja y susurró con la taza en la boca – Dheer... - su sombra se estremeció, con rostro resignado y desapareció.

- ¿Ha dicho algo...? – levantándose de la mesa y él negó con la cabeza sonriendo, ella volvió a apoyar la mano en su hombro y con el dedo dio un ligero toque a su oreja, haciendo que se estremezca – me habrá parecido... – retirando la mano, se quitó los guantes y se llevó los platos a lavar, oyéndolo carraspear.

-Bien... iré a vestirme... tal parece soy el único que aún no está listo para comenzar el día... jajaja...

-Oh... espera – ella cogió una servilleta y la humedeció con un poco de agua y la pasó por una comisura muy pequeña de la boca de Alastor, mientras este se quedó totalmente quieto ante ese acto – tienes una manchita... listo ... - le dio la espalda y salió de la cocina.

-Gracias... primor... - se encaminó a su habitación, mientras ella iba a darle de comer a las gallinas, al entrar a su habitación, su sombra estaba en un rincón mirando a la pared como si fuera un niño castigado y se giró a verle – no sabes cómo me arrepiento haberte dicho que te fueras... al menos tu presencia me hacía centrarme en ti... Bilaash... - su sombra se rió y se movió al armario abriéndolo y haciendo como que se acomodaba una pajarita – si... tiene que ser formal y algo elegante, tenemos que estar acorde con la dama... - su sombra pensó y buscó al fondo del armario mostrando un traje oscuro – no... ni hablar ... no vamos a un entierro... es una ci... cena – su sombra lo vio arqueó una ceja y sonreía ladinamente – pongámoslo en el concepto de cita... pero no es una cita... has olvidado que me hiciste invitarla a cenar fuera... - su sombra pensó mirando otro lado del armario rascándose la cabeza dudando del atuendo protegido en un forro de plástico transparente que sujetó en sus manos – no... mi amigo... dudo que haya casería... así que esto se quedará aquí – sujetando el atuendo protegido que flotaba y metiéndolo de vuelta al armario – "El Wendigo" no saldrá esta noche mi amigo... - mirando su reflejo en el espejo de la puerta del armario, con el rostro oculto en la sombra de la habitación sonrió y ahora él se vio como su sombra, pero con el iris y las pupilas rojas - estará ocupado cenando con una encantadora dama. .. jajaja... - su sombra sonrió, buscó otro traje y lo dijo – ese es perfecto para la ocasión...

Charlotte terminó de dar de comer a las gallinas cerró la pequeña caseta y pensó en dar una miradita en los alrededores, pasó su vista al pequeño granero y algo que no había pensado antes apareció en su mente - ¿Si guarda el alimento y las herramientas en la caseta, porque no usa el granero para guardar el auto...? – camino al granero, entró, vio muchas cajas y al fondo había algo cubierto en una enorme lona, pasó entre las cajas, era muy difícil y más con el temor de estropear el vestido, la ultimas vez que vio algo cubierto por una lona, Resultó ser un precioso piano - ¿Tal vez... ahi estan los cuadros familiares...? – se acercó curiosamente por saber algo más de aquel hombre tan misterioso, estiró la mano y levantó un poco la lona y vio unos neumáticos, aquello la extrañó, levantó un poco más la lona y ahí había otro auto, totalmente idéntico a su camioneta Dodge azul marino, pero este era totalmente negro, incluyendo los cristales, se veía bien cuidado y muy nuevo, tuvo de salir de ahí, algo en su interior gritaba desesperadamente que saliera, cerró la puerta y volvió a dar una caminata por el corral de las gallinas , caminó alrededor y vio unas flores silvestres que le gustaron, las recogió y decidió ponerlas en un florero, cuando llego al pórtico recordó que Alastor dijo que aquella habían zona trampas, por eso uno de los hombre gritó aquella noche, frunció el ceño, se giró a mirar la zona del corral y los arbustos tras de el - ¿Y las trampas...? – entró y puso las flores en un jarrón en la cocina, desde la ventana seguía mirando el corral y el pequeño granero – No lo entiendo... - oyó a Alastor bajar, se giró y él le sonrió – que apuesto.. – en verdad estaba muy atractivo y elegante, pero no quería elogiarlo demasiado, este se acomodó la pajarita de su cuello.

-Gracias ternura... ¿Nos vamos...? – ofreciéndole su brazo y ella lo sujetó – no olvides que hoy voy a dejar verde al alcalde... jajaja... - abriéndole la puerta del auto haciéndola subir, cerró y fue a su sitio, se encaminaron a la ciudad como siempre.

-Sabes... si supiera conducir te llevaría yo... -haciendo que él la mire con interés, no sabía porque, pero le gustaba verla feliz, verla sonreír y oír su risa le era agradable.

-Eso podemos arreglarlo, no es tan difícil cariño... -ella se emocionó.

- ¿De verdad... no estás bromeando...? ¿Me enseñarías...? - él asintió – cuando regrese a casa voy a mostrarles que se cocinar, disparar y conducir… ¿Qué otras cosas podrían enseñarme...? – él soltó una risa.

-Encanto mío... algo que puedes jactarte es el enseñarme que jamás debo enfadar al chef... jajaja... - ella sonreía, pero la duda la estaba comiendo, tenía que saber si le mentiría de nuevo o no.

-Es una pena que no tengas otro auto..., si lo tuvieras no tendrías necesidad de llevarme... y no sería una molestia – él rió entre dientes.

-No tengo necesidad de tener otro auto... más cuando vivo solo... - de alguna manera aquello estaba quebrando su confianza – además el sueldo de locutor no me da para tanto... jajaja... - su tranquilidad al mentir la estaba enfadando mucho preguntándose "¿Qué escondía?" – pero sabes dulzura… no es ninguna molestia para mí lidiar contigo... - ella levantó la mirada y lo vio concentrado en el camino, no cambió su vista ni un segundo – si tuviera que llevarte o recogerte a los confines de la tierra, lo haría encantado... y no es algo que suela hacer por el resto de las personas – giró un poco la vista para verla y sus miradas se encontraron – te lo digo con toda mi sinceridad... - volvió su vista al camino, ella se quedó sorprendida ante aquello, eso último que le dijo fue totalmente sincero, lo notaba, lo sintió en su interior y se pensó "¿pero qué rayos le pasó a ese hombre, con esa actitud tan histriónica , que puede generar recelo ya la vez interés, tan misterioso, encantador e impasible.

-Cuándo aprenda a conducir te llevaré a donde tú quieras... - guiñándole el ojo y él detuvo el auto - ¿Al...?

¿Por qué no comenzamos ahora amor...? - la chica abrió los ojos y negó con la cabeza.

- ¿T... te has vuelto loco...? No... No puedo hacerlo... - pero él se bajó del auto y abrió su puerta.

-Oh... vamos corazón... no seas tímida... - la cogió en sus brazos, ella tuvo que agarrarse a su cuello para no caerse y se la llevó al asiento del conductor – solo es encender el auto, embrague, freno, acelerador... no es tan difícil... - la sentó y ella aun desconfiada por el asunto – lindura... ¿sabes cómo se le enseña a nadar a una persona...? – ella negó con la cabeza y él le respondió arrastrando las palabras – se les arroja al agua... - metiéndose en el auto y cerrando la puerta – y voy a arrojarte al gran estanque de la conducción... enciende el auto tesoro. .. - ella suspiró, miró el timón, levantó su mirada al camino y sabía que él no aceptaría una mirada "no" por respuesta, así que no le quedó otra que asentir.

-Bien... lo haré – encendió el motor, mientras Alastor le indicaba encenderlo siempre en punto neutro, de esa manera jamás se le apagaría el auto, le difícil el freno de mano y el embrague, ella obedeció, quitó el pie del freno y pisó el acelerador, tras unos minutos de avances y frenadas del auto Charlie comenzó a cogerle el gusto a aquello, al punto que corrieron un poco rápido en un tramo y un poco lento en otro, llegaron a la ciudad y Alastor le pidió volver a cambiar, ella hizo un mohín porque quería ir hasta la estación, pero el fundamento de Alastor era irrebatible, "mucha gente", "sin experiencia" y "provocar un posible accidente", suspiró y cambiaron de lugar, ella se sintió orgullosa de llegar a la ciudad.

-Sin duda lo has hecho bien querida... cuando tengas más experiencia te dejaré pasear con el auto en la ciudad... aún es muy pronto, recuerda... no... - ella lo interrumpió.

-No es un juguete... - él la miró, asintió y se pensó "magnifica", mientras se bajaba del auto - ¿Dónde nos reunimos...? – cerrando la puerta.

-Te recogeré aquí... saldré pronto de la estación, para no hacerte esperar... - arrastrando la frase – espero encontrarte tan hermosa como lo estás ahora... - ella se ruborizó y él se sintió victorioso por conseguir ese rubor de la chica

-No te decepcionaré... cariño... - caminó hacía su parada del tranvía, mientras Alastor se iba, comenzó a sentir vergüenza que los otros usuarios la miraran tan elegante a esas horas de la mañana, estaba llamando mucho la atención, es verdad que esa era su intención, pero no lo era con todos los hombres de la ciudad, no buscó un pretendiente, pero un hombre en particular había captado toda su atención y ella sólo quería un poco de la atención de él, llegó su tranvía y al subir sintió aún más encima, se sentó entre dos mujeres y pudo escuchar por una de ellas vociferar "No les falta nada a las jovencitas de hoy en día parecer furcias", estaba ruborizada y frunció el ceño ante aquel comentario, pensó que esa mujer ya exageraba, solo mostró un poco más el pecho y la falda caía elegantemente hasta sus rodillas, eso no la hacía una cualquiera, tampoco es que anduviera desnuda,simplemente ignoraría algunos comentarios y disfrutaría de la magnífica voz de Alastor en la radio durante su emisión, él era sin duda el único hombre que quería que se fijara en ella, se avergonzó al eso, sonó la melodía feature que dio comienzo a su programa.

-Buenos dias mis estimados radio oyentes...! Ya es viernes y se agradece, aquí "El demonio de la Radio" ¡comenzamos con informar que la directiva niega rotundamente haber recibido el dinero de los usuarios a los que he ganado justamente...! Jajaja... - Charlie soltó una risita, sin duda podría ignorar todo a su alrededor y estar tranquila con solo escucharlo – Me encantaría dejarles mi dirección, pero el envío a larga distancia no compensa... jajaja... vamos a disfrutar de un agradable clima el día de hoy... a continuación los saludos de la mañana, el primer saludo es para... vaya... Clean de parte de Mitchel y dice... - Clean recuperé a tu gato puedes escapar.. . un tercer Implicado apareció... seguiremos atentos a esta locura... - la gente del tranvía reía estruendosamente – a continuación las noticias... según el New Orleans Sun, la alcaldesa les ha dado la exclusiva sobre su matrimonio y asegura que es un mal entendido... eso lo desvelaremos aquí con su esposo señora... - la gente murmuró que sería una mentira de su esposo para proteger su imagen pública – más noticias la policía sigue buscando a "El Wendigo" de Nueva Orleans que sigue en búsqueda y captura... - Charlotte lo escuchaba esperando a oír algo de esa entrevista – a continuación ya está aquí nuestro "señor" alcalde... un plauso... aquellos que quieran abuchear son libres de hacerlo también... jajaja...

-Buenos días... - se oía como se acomodaba en la cabina, Charlotte se preguntó cómo lo entrevistaría, se supone que su imagen es anónima – Estoy feliz de ser invitado y estar aquí...

-Dudo que sea por mucho tiempo señor... - la gente reía - si yo fuera usted no me acomodaría tanto... espero no le incomoden mis preguntas...

-No... De ninguna manera me sentiría incomodo...

En ese caso... no le importará responder sobre el cambio de los folios contables por unos folios adulterados...

-¿Perdón como dice...? – la gente se interesó más a lo que oían.

-Ya sabe... el cambió de los folios contables de la minería... según los folios existen un treinta por ciento de ganancia y un cuarenta y cinco de venta sin facturar, pero los folios bancarios dicen un setenta de perdida... ¿Cómo explica eso? – se le oyó titubear – sumado a eso ¿Qué nos puede decir de su viaje a las vegas? y ¿qué pasa con la venta de un terreno que iba a ser destinado para una nueva escuela? ¿Piensa dejar a nuestros niños sin educación...?

-¿De dónde sacó esa información...? – Alastor arrastró las palabras.

- Oh... ¿Estás confirmando que los hechos son verdaderos...?

-No... para nada... no se nada de eso...

-Es curioso... que cuando se hablan de estas cosas en público nadie sabe nada... mientras que en un documento de propiedades figura su firma y las entradas bancarias lo figura como beneficiario... y su secretaría figura como la nueva dueña de una finca, recientemente comprada en Texas y registrada por usted ¿está diciendo que nada de eso es de su conocimiento? – el hombre siguió titubeando.

-Se... supone... que solo íbamos a hablar del mal entendido que existió días atrás…

-Claro... por supuesto... señor... Hablemos de ello, usted fue visto y fotografiado saliendo del hotel Great Orleans, trabajadores que tendremos en el anonimato, testifican que llevaron cuatro botellas de champán y caviar a su habitación que era la 13-A..., cuando fueron a hacer la limpieza encontraron un tacón roto, un pañuelo con sus iniciales, que por cierto dejé sobre la mesa y usted mismo reconoció como de su propiedad y al reconocerlo lo guardó en el bolsillo de la chaqueta sin percatar que era un precioso anzuelo haciendolo admitir inconscientemente que es suyo. .. - no solo la gente alrededor de Charlie escuchaba atentamente aquella trampa, también el conductor y la gente que transitaba en la calle estaban quietos junto a las radios - y no olvidemos mencionar las sabanas llenas de fluidos corporales... sumado a eso se oyó como usted estaba a su esposa vieja amargada a la que dejará en un par de meses que se cumplirá los tres años de casados... y usted podrá optar por el divorcio por el descontento de su matrimonio... -Arrastrando las palabras – ¿quiere que sigamos hablando de ello...? – la gente oía expectante, nadie se podría imaginar la cara del alcalde en ese momento, pero seguramente sería de una profunda conmoción – Señor... ¿ha olvidado que estamos en plena recesión económica...? pero eso no parece afectarle a diferencia de la ola de suicidas que son el pan de cada día... de eso me recuerda los múltiples despidos que hizo en su empresa minera... ¿parece que alguien quiere seguirse ahorrando unos centavos... ?

-Esos suicidios son grandes tragedias no solo aquí, también para el país...

-Podemos notar su empatía – arrastrando las palabras - gastando en su nueva amiga de sábanas en las vegas... ¿cree que eso sea del agrado de su segunda futura nueva esposa señor...? ¿ambas señoras conocen la existencia de esta nueva "amiga..."? esto sin duda es un bajonazo en las encuestas... ¿cree que pueda ganar en las próximas elecciones...? Jajaja... ¿considera que esta entrevista es perjudicial para su imagen y sus planes en su nuevo matrimonio...? - se oyó una silla caer y golpear fuertemente el suelo y el alcalde comenzó a gritar descontrolado.

- ¡NO HE VENIDO AQUÍ A SER INSULTADO... POR... POR... UN TIPO QUE NI SIQUIERA ES CAPAZ DE MOSTRARME SU ROSTRO...! ¡RETRÁCTASE...!

-Jajaja... señor mío... si me retractara estaría insultando a mis estimados radio oyentes... - arrastrando la palabra - diciéndoles una mentira... - se oyó un fuerte portazo - ¡Y... así termina esta interesante entrevista...! como lo hemos oído... ha escapado de la verdad... sin duda es un palazo para su divorcio y nuevo matrimonio... jajaja... - el público comenzó a murmurar sobre los secretos desvelados en la entrevista – Bueno ahora una canción para mejorar el inicio del día... estimado público ya tienen tema del que hablar... - comenzó un charlestón y la gente seguía hablando de la entrevista – ¿Qué te pareció Charlie...? - ella parpadeo ante su mención, sonrió ligeramente, él quería saber su opinión y ella se pensó "Es todo un Demonio".


Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.