Hola a todos, esta semana he estado muy ocupado pero como estoy dispuestoa colgar un capítulopor semana, aquí está, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.


*Capítulo 20.- "Wuu ku helay":

Alastor le enseñó a despellejar el conejo a Charlie, a ella le pareció aún más desagradable que desplumar al pollo, mientras él troceaba zanahorias le pidió cortarle la cabeza en dos y ella refutó "oh… pero es ahí donde tiene su naricita", Alastor no pudo evitar girar a verla con un ligero tic en el ojo ante aquel "fundamento" y ella comenzó a jugar con sus dedos avergonzada porque sabía que había quebrado algo en su interior, quizás estuviera pensando en lo tonta que se oía al defender un conejo ya muerto que está a punto de ser su cena o quizás haya tenido el mal recuerdo de cuando Anthony le robó su cena al sentir pena por el cerdito y temiera quedarse otra vez sin cenar. Terminaron de cocinar y la verdad es que olía de maravilla, cenaron agradablemente hablando del paseo de mañana, es cuando supo que los caballos los iban a tomar prestados de Holbert, al terminar recogieron, revisaron los cerrojos y se sentaron a jugar dos partidas de ajedrez, a Charlie le extrañó que él no fuera tan insistente, normalmente tenían entre 8 o 17 partidas o hasta que ella dijera basta, pero se excusó de estar un poco cansado y que mañana saldrían temprano, así que habría que meterse pronto a la cama, ella se encogió de hombros pensando que tiene razón, subieron las escaleras y él la cogió de la cintura y dio un ligero mordisco en su cuello haciéndola gemir.

-No voy a obligarte… - le susurró – será lo que tú quieras… - ella se giró para estar cara a cara con él y sujetó sus mejillas tirando de él a sus labios, no la rechazó y la guio a su habitación – tu es parfaite… - quitando los botones del vestido, suspirando, besando su cuello, mientras ella abría su chaleco y metía las manos por debajo de su camisa, terminaron de desnudarse.

-Al… - dijo ella suspirando mientras él recorría con las manos su cuerpo, su pecho y su cuello con su lengua, se tumbaron en la cama, ella se puso encima de él se besaron, la acomodó para introducirse en ella haciéndola gemir, empezaron a moverse, mientras acariciaba su busto, pero ella le quitó las manos reclamando - ¡No me toca…! – ahí estaba otra vez queriendo el control, a él no le molestó dárselo, de hecho, le gustó que ella reclamara por ello.

-Oh…! si…! ¡Charlotte…! – en los últimos encuentros que había tenido con ella no había caído en cuenta que no dejaba de susurrar su nombre, la dejó hacer lo que quería contemplándola moverse, se mordió el labio para resistir tener que tocarla, pero deseaba más fuerza, sabía que podía hacerla gemir más.

-¡Si…! Ay… Alastor… ¡sí…! – no pudo soportarlo más, él también quería lo suyo, también quería controlar la intimidad que tenían, morderla y saborearla, la sujetó de los brazos y la tiró a la cama para posicionarse encima ante la sorpresa de ella - ¡Al...!

-Va siendo mi turno primor… - mordisqueo su clavícula y comenzó a embestirla con fuerza.

- ¡Si…! si…! si…! – estaba disfrutando mucho de sus caricias, sus besos, sus embistes, sintió los dedos de él sujetarla fuertemente de sus caderas que ya le estaba clavando las uñas y eso la excitaba aún más - ¡Alastor…! Al…! Oh...! Si…! – sintió el éxtasis inundarla, su cuerpo temblaba de un placer indescriptible, ese hombre le pertenecía mientras intimaran y ella le pertenecía, le amaba demasiado como para arruinarlo diciéndole que le ama y correr el riesgo de parar aquella "aventura", él jadeó con fuerza, lo sintió temblar y con eso supo que él también había llegado al orgasmo al igual que ella, apartándose y dejando libre su clímax en otra parte – oh… vaya… - intentando recuperar el aliento.

-Eso… ha sido… maravillosa ternura… - él también trataba de recuperar el aliento, se tumbó con fuerza sobre su almohada aun suspirando, Charlie se acercó para recostarse en su pecho y él la recibió.

-Se que muchas veces te he elogiado en lo maravilloso que eres… pero… dudo que esto vaya… a dejar de gustarme… - él acarició su cabello y dio un beso en su frente.

-Duerme cariño… - ella le sonrió y él no se esperaba que le diera un beso en la mejilla, comenzando a dormirse, él también cerró los ojos, pasaron las horas, él sabía bien cuanto tiempo había pasado lo suficiente como para que Charlotte esté profundamente dormida, abrió los ojos y ahí en mitad de la noche, la chica era observada por un par de ojos rojos como la sangre desde las sombras de la cama, una sonrisa demencial se unía a esos ojos siniestros - ¿Charlie...? – susurró y ella seguía abrazada a la almohada, era el momento, con cuidado salió de la cama y se puso de pie cuidadosamente, se aproximó a su armario, abriéndolo y sacando el forro transparente, cogió unos calcetines, un par de zapatos a juego, volvió a lanzar otra mirada a la chica que dormía plácidamente en su cama, le gustó lo que veía, de echo eso le complacía sin saber bien por qué, salió de la habitación y bajó las escaleras, ahí lo esperaba su sombra que lo observaba extrañado - ¿No esperarás que me cambie de ropa con ella en la habitación, verdad…? – su sombra hizo como pensar y negó con la cabeza – ya comenzaba a pensar que estabas perdiendo facultades… jajaja… - dirigiéndose a su oficina, se puso su camisa roja, pantalones negros, un chaleco, guantes, pajarita y chaqueta igual en color negro, un antifaz negro asimétrico que cubría tres cuartas partes de su rostro, adornado con unas largas plumas rojas al lado izquierdo, y por último un sombrero fedora negro también decorado a un lado con unas plumas rojas pero eran pequeñas y estaban del lado derecho – ve por el auto… - su sombra desapareció, él fue a la ventana de su oficina y movió una clavija secreta que ahora hacía que la ventana se abriera con todo y pared como si fuera una puerta, salió y la cerró, se dirigió a la parte trasera del granero donde su Dodge negro lo esperaba fuera, se acercó y sacó del bolsillo de su chaqueta un muñeco de trapo color negro con forma de demonio, lo lanzó al suelo - Ruuxyada dadka dhintay, toos oo samee rabitaankeyga, amarka Alastor … - el muñeco comenzó a moverse y a dividirse levantándose como varias sombras pequeñas – mover el auto… no lo encenderemos hasta estar en el camino… - subiéndose al auto y los pequeños muñecos/sombras comenzaron a empujar el auto y una vez lejos Alastor lo encendió, su sombra estaba sentado de copiloto y sonreía diabólicamente – la cacería comienza mi amigo… - sacó el brazo por la ventana con la palma abierta hacia abajo - Ruuxyada dadka dhintay, waa inay seexdaan, Alastor ayaa kuugu amraya... – los muñecos/sombras se volvieron a unificar dejando al primero y saltó a la mano de Alastor que lo guardó en su chaqueta negra – jajaja…

Eran las 3:40 de la mañana cuándo un auto volvía, sus luces y el motor se apagaron al aproximarse a la casa, el auto era movido por unas pequeñas criaturas muñecos/sombras, mientras una sombra abría la puerta secreta del granero, una vez guardado el auto se cerraron las puertas y Alastor se bajó, su sombra tomó la lona y comenzó a cubrir el auto, Alastor estaba muy salpicado de sangre, fue a la parte de atrás donde había un saco muy grande y se lo puso al hombro, mientras la sangre goteaba metió la mano en su chaqueta y sacó otro muñeco de trapo igual al primero pero con la diferencia que era de color rojo - Soo kiciya ruuxa dhiigga, haraadkiinna dejiya, Amarka Alastor - el muñeco se movió y se lanzó a la parte trasera del auto arrastrando su cuerpo y absorbiendo la sangre que había por todas partes, mientras Alastor con el saco en hombro salió del granero y se dirigió a la entrada exterior del sótano, donde su sombra le abrió la puerta y él entró, bajó mientras su sombra volvía a cerrar la entrada, caminó hacía la puerta de la habitación del sótano, sacó una llave que llevaba colgada en el cuello y le susurró – Voodoo… - la llave cambio de forma a una llave completamente diferente y él la utilizó para abrir la puerta, entró y ahí había un paisaje similar al sótano, con la diferencia que en lugar de tener colgados un ciervo, un jabalí y un conejo, tenía cuatro cuerpos humanos sujetos a grandes garfios, él caminó con el saco y lo posó sobre una mesa – Está claro que no hemos perdido el don… jajaja… - sacando un cuchillo bowie, abrió el sacó y dejó a la vista un cadáver sin cabeza y sangre por todo el contenido – maravilloso… - levantó el cuchillo y comenzó a abrirlo – no puedes negar que el corazón no tiene tan mal aspecto, aunque no me haría tantas ilusiones con el hígado, hay que tener en cuenta que le encantaba embriagarse… jajaja – su sombra asentía, separó los órganos de las tripas, organizó la carne extraída y la metió en una nevera que tenía ahí y dentro habían más órganos troceados, mientras las tripas las tiró a unos barriles llenos de agua y cloro doméstico – magnifico mi amigo… - su sombra abrió la puerta para dejar pasar a todos los pequeños muñecos/sombras, incluido al muñeco rojo, una vez adentro el rojo se le arrojó encima a Alastor y comenzó a arrastrarse y sobarse por todos los lados en donde él tenía sangre - ¿Has dejado el auto bien limpio…? – el muñeco rojo asintió mientras seguía en su labor y se arrastraba en las mangas de Alastor absorbiendo la sangre - ¿el asiento incluido…? – el muñeco volvió a asentir – Parfait… - observó a los otros muñecos, estiró el brazo y con la palma abierta - Ruuxyada dadka dhintay, waa inay seexdaan, Alastor ayaa kuugu amraya... – los muñecos/sombras se volvieron a unificar dejando al primero y saltó a la mano de Alastor que lo volvió a guardar en su chaqueta - ¿ha terminado…? – el muñeco rojo asintió y se movió entre sus manos como si fuera un gatito - Ruuxa dhiigga, waa inay seexdaan, Alastor ayaa kuugu amraya… - el muñeco rojo dejó de moverse y Alastor lo guardó – Ha sido una noche muy gratificante… - su sombra asintió y salieron del sótano – prepárame un té… - su sombra desapareció mientras él se iba a su oficina donde se volvió a cambiar de ropa y se puso el pantalón del pijama, dejando todo en un armario de su oficina, salió y en el pasillo estaba su sombra con una taza, él la tomó y subió a su habitación, llegó a la puerta y lanzó una mirada a su sombra – observa si sigue dormida… - su sombra entró por debajo de la puerta y regresó con los pulgares arriba, él entró con cuidado y vio a Charlotte durmiendo tranquilamente aun abrazando la almohada, boca abajo, le fascinó verla ahí desnuda con la sabana siendo lo único que cubría su cuerpo, se pasó la lengua por los labios, se metió en la cama cuidadosamente y ella se giró haciendo que se quede completamente quieto para no despertarla, aunque tenía el té de coartada para justificar su salida de la cama y ella balbuceo.

-Al… - abrazándolo – te quiero… - él acarició su cabello y pasó un dedo por el perfil del rostro de la chica, no sabía porque, pero le gustaba verla detenidamente, había algo en ella que le gustaba mucho y no podía explicar el que y susurró acomodándose en ella.

-Yo también te quiero encanto… - dijo cerrando los ojos sin conocer la importancia de esas palabras.

Había amanecido, Charlie se sentó y miró a su alrededor, Alastor aun dormía, sonrió y se levantó, bajó las escaleras y se fue a la cocina, abrió las cortinas y vio que el clima era maravilloso, comenzó a preparar el desayuno, puso la radio y comenzó a escuchar un jazz, así feliz comenzó a sacar las tazas y platos, por un momento tuvo la tentación de echarle azúcar al café de Alastor, pero se reprimió, soltó una risita y escuchó a Alastor entrar a la cocina.

-Buenos días… querido… - él sonrió enormemente y le hizo una reverencia.

-Muy buenos días dulzura… ¿Qué tal has dormido…? – ella colocó la bandeja en la mesa.

-Muy bien… ¿y tú que tal has dormido…? – él se puso la servilleta en el regazo.

-Oh… estupendamente, como un bebé… jajaja… - ella le sonrió mientras colocaba su bandeja y se sentaba - ¿entusiasmada por el día de hoy amor…? – ella estaba sorbiendo su café y asintió con la cabeza.

-Por supuesto que sí… ya quiero ver los lugares a los que me vas a llevar… - Alastor le sonrió con suficiencia.

-Te van a encantar… - desayunaron agradablemente, terminaron, recogieron la cocina y subieron a vestirse, Charlie salió de su habitación y se lo encontró en el pasillo – ve encendiendo el motor, corazón, tengo que preparar unas cosas de mi oficina, ahora mismo salgo… - ella asintió y bajó la escalera.

-Primero iré a darles de comer a las gallinas… el asintió y también bajó las escaleras.

-Me encanta tu iniciativa tesoro… - viéndola salir por la puerta, se dirigió a su oficina y sacó del armario el forro transparente con su ropa negra, miró a una esquina de la habitación - ¿sigue afuera…? – su sombra desapareció, volvió y asintió – parfait… - llevándose el traje a su habitación volviéndolo a guardar en su armario, cerró su armario, salió de su habitación cerrando la puerta y se dirigió afuera, al salir se encontró a Charlotte esperándolo con el motor encendido, se subió al auto y comenzó a indicar a la chica el camino.

-Sabes es una buena oportunidad para conocer el aserradero, mencionaste que si necesitabas madera y sin muchas preguntas, Holbert es mi solución… - Alastor la miró con una ceja alzada.

-Si mal no recuerdo también dije que si necesitas madera como para hacer un ataúd… lindura… ¿tienes pensado sepultar a alguien… querida…? jajaja… - ella le lanzó una mirada picara.

-No lo sé… quien sabe… quizás sí que me haga falta… – haciendo que este la mirara detenidamente.

-Jajaja… estoy extasiado por tus iniciativas primor… jajaja… - ella también se rió ante aquello.

- ¿Entonces quien más trabaja en el aserradero…? – Alastor se acomodó las gafas.

-En primera son Holbert y su hermano… pero hasta hace ocho años se les unieron sus hijos y un sobrino.

-Hum… entonces como quien dice es un negocio familiar… - él asintió, continuaron una ruta tranquila hasta que se pudo visualizar una finca de trabajo, Alastor le indicó que metiera el auto y lo deje cerca de la entrada donde habían muchos troncos apilados, conformé se acercaron ella vio que salían personas a recibirlos, apagó el motor y bajaron encontrándose con una muchacha como de la edad de Charlie, dos chicos jóvenes de unos 22 y 19 años, a lo lejos aun bajando las herramientas de trabajo estaba Holbert y otro hombre mayor y más canoso y por último tres mujeres adultas que los veían desde una puerta.

-Buenos días… ¡mamá Shinida…! - dijo Alastor y de repente el chico más joven cambió su semblante serio y corrió hacían ellos con una amplia sonrisa, al igual que todos cambiaron de la misma manera su semblante.

- ¡Walaalkay…! Creía que no te veríamos más… - abrazando efusivamente a Alastor y este le dio palmadas en la espalda – o que tendría que pasar al menos año y medio para verte ese "blanco" y feo rostro tuyo… jajaja… - el otro chico se acercaba riendo y le dio un apretón de mano a Alastor.

-Walaal… ya se te extrañaba… - la chica se acercó y le dio un fuerte abrazo a Alastor por la cintura y él le dio unas palmaditas en la cabeza.

- ¿Cómo estás cariño…? – ella le sonrió y respondió.

-Kali walaal… podrías ausentarte más, aún no es suficiente para echarte de menos… jaja… - todos rieron ante eso y el chico más joven miró hacía Charlie.

-¿Waa tuma gabadha saaxiibtaa…? – haciendo muecas de besos y los otros dos se giraron y vieron a Charlie de pie junto al auto y Alastor le hizo un gesto para que se acercara.

-Ternura… déjame presentarte a este panda de indeseables… jajaja… - Charlie se acercó mientras Alastor recibió un ligero puñetazo en su brazo por parte del otro chico – este amistoso amigo es Henry… – sobándose el brazo y señalando al chico más mayor y Charlie saludó .

-Mucho gusto…

-Un placer señorita… - quitándose el sombrero de paja, Alastor señaló al chico más joven.

-Este chacal es Treelore… jajaja… - haciendo que la chica frunciera el ceño por la palabra "chacal".

-¿Chacal…? – dijo ella y Henry intervino.

-No le haga caso señorita… tiene un humor muy raro… Treelore es mi hermano pequeño y Rachel – señalando a la chica – es nuestra hermanita…

-Oh… un placer… - viendo a Holbert y a una de las mujeres mayores aproximarse.

-Hola ratón… no esperaba verte hoy… ¿no ha sido madera suficiente…? – Alastor se acomodó las gafas.

-Oh… no mi querido Holbert… la ventana a quedó perfecta…

- ¿No te has clavado una astilla walaalkay…? – dijo Treelore riendo, recibiendo una mirada desaprobada de la mujer mayor que se había acercado y le dio una colleja en la nuca.

- ¿Quiere deja al ilmo caan ah en paz…? Ya os vale de estase gastando ese tipo de broma… ya no son uno niño… madurá de una ve… - los dos chicos bajaron la cabeza y a la vez respondieron.

-Si amá… - la mujer abrazó a Alastor y para sorpresa de Charlotte comenzó a reprenderlo.

-Y tu desgracia viviente… cuanto má tiempo me tiene que tener esperando pa verte… si está en lo hueso… siempre tan flacucho… - Alastor mantenía su sonrisa impasible – dila la vedad a mama Shinida… tu no come como debería de comé…

-Te aseguro mi estimada mama Shinida… soy completamente capaz de preparar un bufet para 30 personas… jajaja… - estirando su brazo a Charlie y acercándola al grupo – quiero presentarte a Charlotte… - la mujer pegó un chillido.

-Oh…! Ya era tiempo… ya era tiempo… po fin tu madre ya no seguirá retorciéndose en la tumba… - sujetando las mejillas de Charlie y sacudiendo su cara – pero déjame vete bien preciosa… no sabe qué alegría me da ve a esta desgracia con una chica… sé que tú puedes tener algo mejor preciosa… pero no te arrepentirá de está con ese hombre… - Alastor soltó un ligero tic en su ojo que no pasó desapercibido para Charlotte que intentó no reír de esa situación – po fin comerá como debe de sé…

-Mama Shinida… si me permite terminar… la señorita es mi amiga… e inquilina mía… - la mujer lo miró comenzando a desinflarse – no es mi novia… ni mucho menos mi prometida… solo una amiga… - él recibió un golpe en el brazo por parte de la mujer.

-Avergüenzas a tu pobre madre… ay… ay… ay… pero que ha hecho esa pobre muje para merecé esta desgracia po hijo… - ahora sacudía las manos en desaprobación – hace que su calavera se tuerza en la tumba… puedo oí su lamento su grito… - Alastor volvió a tener su tic en el ojo y la mujer empezó a retirarse – tu no tené remedio…

-Por favor mi estimada mama Shinida… no metas a mamá en esto… - todos los presentes se rieron ante los reclamos de la mujer.

-Walaal… lamento que haya tenido que pasar por mamá – dijo Henry mientras que Treelore se reía con la mano cubriendo su boca – debí advertirte que está con la temporada loca de buscarnos esposas… - señalando a su hermano que seguía riendo y la mujer a lo lejos reclamó.

-Mientra yo viva ningún hijo mío va a permanecé soltero… y me aguantan… - Henry se puso firme.

-Ya la has oigo Walaal… te aguantas… -Alastor soltó una risa entre dientes.

-Los compadezco chicos… jajaja… - Treelore le dio un pequeño toque.

-Walaalkay… no te cases por lo que más quieras… o mama te usará de ejemplo contra nosotros… - Holbert intervino.

-Chicos… basta… señorita un gusto verla otra vez… - Charlie sonrió ante ese grupo familiar.

-Hola señor Holbert… es un gusto conocer a su familia…

-Perdonar a mi esposa… está impaciente porque nuestros hijos contraigan buenos matrimonios en especial desea ver nietos…

-Está bien… no ha sido nada… - dijo la chica viendo ese pequeño y cálido grupo familiar.

- ¿Qué puedo hacer por ti ratón…? – Charlie quería reír al ver que Alastor tenía razón en que siempre sería el ratón de Holbert.

-Quiero llevar a Charlotte a dar un paseo a caballo… me preguntaba si podías prestarnos unos… desde luego te dejaré el auto durante la ausencia de los caballos… - Holbert miró el auto.

-Faltaba más ratón… ya sabes que estás como en tu casa… vengan… vamos adentro… – los guio dentro de la caseta - señorita… esa es la suegra de mi hermano y esa mi cuñada – señalando a las otras dos mujeres que no se acercaron pero los saludaron con la mano y Charlie saludó, continuaron entrando donde había un hombre como de la edad de Alastor – ese es mi sobrino Leroy y mi sobrina Sugar… - señalando a una chica de unos 13 años, pasando a otra habitación – pero tomen asiento… siéntase como en su casa… ¡Henry…! – el chico se acercó – prepara un par de caballos…

-Si papá…

-Te echaré una mano… - dijo Alastor – así no tendré que seguir escuchando los reclamos de mamá Shinida… jajaja… - yéndose con Henry ya que aún se escuchaban las vociferaciones de la mujer "alegría que no esté aquí pa ve como tu hijo te arranca el corazón siguiendo soltero…" y Charlie no pudo evitar soltar una risita y Holbert le volvió a hablar.

-Rachel y Sugar te harán compañía… yo aún tengo trabajo y tengo que callar a mi mujer… bienvenida al sur… - retirándose.

-Si claro… no quiero causar molestias… - dijo Charlie y Rachel le respondió.

-No es molestia… mamá lleva tiempo haciendo esto… - Charlie sonrió – entonces… ¿estás viviendo con Kali walaal...?

-Hem… si… perdona si parezco grosera… pero… ¿kali que...? – las dos chicas rieron - ¿Qué he dicho…?

-No eres para nada grosera… es normal… llevamos tanto tiempo conociéndolo que solo nos tratamos familiarmente cuando nos da la señal de que es seguro hablar… es una lengua nativa africana… Walaal significa hermano…

-Oh… ¿le llaman hermano…?

-Es como un hermano para nosotros… para mis hermanos mayores es walaalkay que significa hermano mayor, para mi es el hermano solitario, Kali walaal, porque siempre lo he visto solo y vive solo… nos decimos algunas frases que la gente no entiende porque creen que le hablamos de alguna forma respetuosa como a un patrón… y como nadie entiende lo que decimos… una vez a un sujeto le dije saxaro jiir – Sugar soltó una carcajada y detrás de ellas Treelore que también soltó una risotada - y pensó todo el tiempo que estaba siendo cortés con él…

-¿Y eso qué significa…? – preguntó Charlie pero Treelore fue el que respondió.

-Heces de rata… - Charlotte se tapó la boca con las manos ante la sorpresa.

-¿Es broma…? – los tres negaron con la cabeza – vaya… entonces ¿hablan ese idioma como si fuera un código secreto…? - Henry volvió a responder.

-Por decirlo así… aunque nuestros tíos no están muy de acuerdo que walaalkay sepa tanto nuestro idioma… ellos creen que debemos despegarnos un poco de él para que siga su rumbo como hombre blanco y que no nos metamos en problemas…

-Pero no lo haremos… - dijo Rachel - Kali walaal siempre estuvo con nosotros incluso cuando asesinaron a nuestros hermanos… era el Walaal de nuestros walaalkay, ellos le querían muchísimo…

- ¿De quién…? – preguntó Charlie y respondiendo Treelore.

-Teníamos dos hermanos mayores… ellos se criaron con walaalkay… y los tres se querían muchísimo… incluso cuando éramos muy pequeños los veíamos jugar a los tres y nos contaban lo mucho que querían a Walaalkay, incluso cuando fallecieron se bien que ellos no querrían que lo odiáramos o nos apartáramos de Walaakay…

- ¿Por qué iban a odiarle…? – Charlie estaba curiosa por eso y Rachel le respondió.

-Porque nuestros Walaalkays murieron por la mano de hombres blancos… fueron asesinados… y todo lo presencio Kali walaal… los atacaron y nadie nunca supo quién lo hizo, a la policía no le interesó…

-¿El Wendigo…? – dijo Charlie y ellos la miraron extrañados.

-No… - dijo Treelore – el Wendigo no existía en ese entonces que yo recuerde… verdad… - mirando a su hermana y negó está con la cabeza – el Wendigo apareció hace seis años… y su primera víctima fue el señor Harris…

-¿Ese quién es…? – preguntó Charlotte y Treelore volvió a responderle.

-Era el dueño de una sastrería… muy mala persona… recuerdo en más de una ocasión que mis Walaalkays llegaban de la escuela llorando porque él les había dado una paliza... por el simple hecho de cruzarse en su camino… - interviniendo Rachel.

-Es verdad… recuerdo una vez que llegaron los dos con las espaldas llenas de cicatrices y Kali walaal dijo que había sido el señor Harris… que intentó detenerlo y no pudo… él pobre tenía un ojo morado y el labio partido…

-En parte me alegro que el señor Harris se haya muerto… - decía Treelore haciendo memoria - todos los niños de la zona lo odiábamos… no existió niño que no sufriera sus palizas… - Charlotte estaba pensativa, donde "¿había oído ese nombre? ".

-Entonces ese era el señor Harris… - ya recordando donde, el cuaderno de Alastor en el que declaró que lo odiaba por golpear a niños negros – ¿entonces él fue la primera víctima del Wendigo…? – ambos asintieron – me es curioso ese idioma que usan… ¿kalay tiene algún significado…? – Treelore frunció el ceño y agregó.

-No… ¿segura que es la palabra que buscas? – Charlie lo pensó.

-Supongo… no lo sé… -dijo avergonzada y Rachel intervino después de pensarlo.

- ¿No querrás decir Kaalay…? – Charlotte la miró sorprendida ante eso.

-Si es muy probable… ¿tiene algún significado…? – ambos hermanos y su prima la miraron extrañados.

-No es la gran cosa… - dijo Rachel – significa venir o ven… - encogiéndose de hombros.

- ¿Ven… es enserio…? – los tres asintieron – casi como que estás llamando a alguien… ¿verdad…? – los tres volvieron a asentir.

-Si… se podría decir… - dijo Sugar y aquello estaba haciendo pensar mucho a Charlie, Alastor llamó a alguien y le encargó que la buscara, usa un idioma y pasó desapercibido para ella ya que no conoce el idioma, recordó aquella mañana de su cita que el murmuró algo y ayer, ella juraría que Alastor había murmurado algo sobre sus labios, pensó que era un balbuceo al no entender lo que dijo y trató de recordar lo que murmuró.

- ¿De… der… significa algo…? – Treelore se encogió de hombros y Rachel respondió.

-Kali walaal te dice cosas y no comprendes lo que dice… que malo… - dijo divertida y Treelore agregó

-Tal vez walaalkay le está diciendo un poema o confesándole su amor y no se ha enterado… jajaja…. - escucharon la voz de una mujer que llamaba a Sugar y esta se retiró.

-No digas eso… Treelore… - Rachel mirando a Charlie – señorita… dijo si la palabra es der quizás sea dheer – Charlie la miró.

-¿Qué significa? – notó que Treelore la miraba extrañado.

-Hem… significa, largo… - eso sí que la sorprendió, ahora comprendió la mirada de Treelore, estaba claro que no era un poema – tal vez lo dijo en algún momento a otra persona… señorita.

-Si… - dijo Charlotte – es lo más probable… pero por favor llámame Charlotte o Charlie como más te gusta Rachel… – la chica asintió y Treelore suspiró.

-Las mujeres y sus cosas… ¿entonces no eres su novia…? – Charlie se ruborizó.

-No… no lo soy… como él ha dicho soy una amiga, su inquilina…

-Pues no me imaginaba a walaalkay tomándose tantas molestias por salir a pasear con una inquilina o una amiga… - aquello avergonzó más a la chica y Rachel intervino.

-Déjala tranquila Treelore o le diré a mamá que tienes novia y no nos la quieres presentar…

-Pero eso es mentira… si haces eso pensará que sí tengo novia, querrá que la traiga y no va a dejarme en paz ni, aunque me muera…

-¡Mamá…! – gritó la chica y Treelore salió de allí sin antes hacerle saber a su hermana que se las pagará – es fácil deshacerse de él… - dijo orgullosa y Charlie soltó una risa - ¿entonces te gusta… verdad…? – haciendo que el rubor volviera a las mejillas de la rubia.

-No… no como crees…

-Tal vez puedes engañar a mis hermanos… pero… Charlotte… soy mujer y no estoy ciega… te gusta mi Kali walaal y es algo que no me puedes negar… - haciendo que la chica suspire derrotada.

- ¿Tanto se me nota…?

-No dejabas de mirarlo cuando interactuaba con nosotros… sonríes cuando piensas en él, te ruborizas cuando te mencionan que eres su novia y no dejas de preguntar por sus cosas… es decir el idioma que hablamos, tienes mucho interés en su vida y en su pasado… si eso no es que te gusta alguien no sé cómo le puedes llamar… - Charlie estaba sorprendida por aquella chica.

- ¿Puedo saber qué edad tienes…? – preguntó Charlie intrigada.

-Tengo 17, Walaashay… - Charlie se sorprendió al ver lo despierta que era la chica al hablarle sin tapujos sobre eso y suspiro.

-Si… te soy sincera… no puedo decir que me gusta… porque… estoy enamorada de él… he vivido solo una semana en su casa y en verdad… siento algo muy profundo por él…

-¿Se lo has dicho…? – Charlie se sorprendió.

-No… no puedo…

-¿Por qué no…? Si estás enamorada de él como dices… deberías decirle lo que sientes…

-Nuestra relación es complicado de explicar… no puedo… - la chica frunció el ceño.

-¿Su relación…? – abriendo los ojos sorprendida – ustedes dos… - mirando a Charlie de arriba a abajo con la mandíbula desencajada – lo han hecho… te has jiifa con mi Kali walaal – Charlotte no entendía el idioma que usaban, pero eso si le sonó algo que cualquiera entendería.

-Por favor… no digas nada… por favor… lo nuestro para él es solo… sexo… - Rachel parecía en otro mundo.

-Mi Kali walaal es una persona honorable… no creo que sea solo eso a menos que… - sorprendiéndose - wuu ku helay… waxaad tahay jacaylka noloshiisa… - Charlie la miró sin comprender.

- ¿Eso que significa…? - pero fue interrumpida por la voz de Alastor.

-Cariño… tenemos listos los caballos… ven… Holbert va a prestarte una yegua preciosa…

-Hem… si… voy… - susurrando a Rachel – por favor… ni una palabra… te lo suplico… no quiero ahuyentarlo... - y se fue a encontrar con Alastor que estaba ya en el umbral.

-Oh… veo que Rachel y tú se están llevando muy bien - ella asintió con la cabeza – eso es maravilloso…


Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.