Hola a todos, la semana ha pasado volando pero lo prometido es deuda así que aquíun capítulo, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.
*Capítulo 21.- Ayida-Wedo:
-Ella es muy agradable… - Charlie fue guiada en dirección a los establos, donde había cuatro caballos preparados y eso la extrañó - ¿Por qué cuatro…?
-Oh… Henry y Treelore van acompañarnos en una parte de la ruta, tienen que dejar unas cosas a algunos clientes… - señalando un precioso caballo blanco de crines marrones – esa es tu yegua… déjame ayudar querida… - ofreciéndole su mano a Charlie y ella la aceptó, se sujetó al asiento y la ayudó a subir ante las miradas atentas de Henry y Treelore.
-¡Guur iyada ama way carari doontaa!… jajaja… - dijo Henry mientras subía al caballo y Alastor le lanzó una mirada sarcástica.
-Henry… mi estimado que hemos hablado sobre las bromas en somalí… - subiendo a su caballo – lo entendería de ese chacal… - señalando a Treelore - pero tú… - Charlotte no sabía cómo lidiar con eso, no entendía absolutamente nada de lo que dijo y estaba claro que Alastor lo comprendía a la perfección – está muy feo que excluyas a la dama, ¿te gustaría que hable con ella en un idioma que tú no puedas comprender… como crees que te sentaría…?
-Walaal… - le respondió Henry - no serías capaz… - Alastor sonrió ante ese desafío y Charlotte sabía que él no rechazaría ni uno.
-De acuerdo mi estimado… - mirando a Charlie con una amplia sonrisa - ¿Chérie, veux-tu que nous marchions d'abord sur le chemin ou allons-nous à la rivière...? – dejando a los dos chicos con la mandíbula desencajada intercambiando miradas ante aquello y Charlie sabía que eso le divertía a lo que le respondió.
-Ce que le monsieur préfère le plus… - ahora la miraron a ella con el ceño fruncido ante aquella injusticia dialéctica.
-Está bien… está bien… walaal tú ganas… - dijo Henry a modo de derrota – eres terrible… ya pudiste advertirnos que ella también habla francés… - Alastor sonrió con suficiencia.
-Noli me lacessere, scis me semper vincam… - dijo Alastor aún más victorioso y Charlie le sorprendió oírlo hablar de una forma tan bien fluida lo que sin duda era latín, mientras los dos hermanos lo volvieron a mirar desaprobadamente.
-Walaalkay… - dijo Treelore - tienes suerte que haya una dama presente… de lo contrario tienes que lavarte bien los oídos por todo lo que te tengo pensado decir… - provocando una risa en Alastor – pero como no quieres excluir a la dama de la conversación – mirando a Charlie divertido - mi hermano Henry ha dicho "¡cásate con ella o se escapará…!" jajaja… - lanzando una mirada a Alastor, Charlie se sonrojó y notó un intercambió de miradas entre ellos - ¿Qué…? No dijiste que no querías exclusiones… - Alastor solo atinó a reír entre dientes.
-Sin duda un maldito chacal… debo felicitarte Treelore… has subido de puesto ya no eres un chacal… te doy el grado honorífico de buitre… jajaja… - los tres rieron estruendosamente y Charlie sonrió ya que eso le parecía que era como un juego entre hermanos, a ella le hubiera gustado tener hermanos o hermanas, eso la hizo recordar que en ocasiones se sintio sola en casa - ¿vamos por el camino de las marmotas…? – los otros chicos asintieron y continuaron la ruta, Charlotte perderá su caballo cerca de Alastor – mira en esa dirección querida… - señalándole una pradera muy colorida.
-Es precioso… - apreciando el paisaje, donde visualizó una marmota y un castor - ¿hay algún río por aquí…? – los tres señalando a la izquierda – muy específico…
-A cuatro kilómetros mi estimada… - observándola sonriente – con un poco de suerte veremos algún águila y otros animales.
- ¿Walaal… que vas a hacer si se encuentran un puma…? – preguntó Henry y Charlie los miró y preguntó aprehensiva.
- ¿Pero… eso es posible…? – los tres asintieron.
-No tienes nada de que temer cariño… - sacando del bolsillo de su chaqueta un revolver – si tenemos algún inconveniente…. Diomedes nos hará el favor de que mantengan una distancia prudente de nosotros… jajaja… - guardando el revólver y esta lo miró con el seño fruncido.
-¿Diomedes…? ¿Tu revólver tiene nombre…?
-Por supuesto querida… en serio no creerías que Spring y Gar eran los únicos en casa con nombre… ¿verdad…? Jajaja… - ella iba a pensar eso, pero reflexionó y tenía que reconocer que viniendo de él tendría que ser obvió, escuchando a Treelore hablarle.
-Sabes… Walaalkay… hay una venta de armas a buenos precios… por si te interesaba añadir algo a tu colección… he visto un rifle Winchester 1894… tal vez te interese… - Alastor tenía los ojos muy abiertos era como si hubiera escuchado algo hermoso y miro al chico.
-Treelore… ¿puedes conseguírmelo…? – el chico asintió – parfait… me dices cuanto valió para darte el dinero… - Charlie lo miró dubitativa.
- ¿En serio vas a comprar un arma…? – Alastor la miró con una ceja alzada reflejando algo de indignación.
-Tesoro… es un Winchester 1894… no es un arma… es un rifle… uno de los más bonitos que hay… -ella seguía sin entender porque le fascinaba esa arma y Henry comentó.
-Y de los más letales… - dijo con tranquilidad.
-Si… también hay que destacar ese detalle mi estimado… jajaja…
- ¿Qué de especial tiene ese rifle…? – dijo Charlotte curiosa y Henry respondió.
-Es un rifle con un alcance de hasta 200 metros, su funcionamiento es manual con una palanca y con una capacidad de hasta 7 balas...
-También es conocido como "el arma que conquistó el oeste…" jajaja… sus grabados son lo más resaltante de esa arma… tiene un toque artísticamente hermoso… - señalando a su derecha – mira cariño… - ella miró y había un pájaro carpintero pegándole a la madera.
-Que lindo… - continuaron cabalgando y se despidieron de Henry y Treelore y continuaron su camino, Alastor le señaló una colina y tumbado sobre una piedra había un puma descansando, eso sí que la sorprendió, avanzaron más y encontraron el camino con unos arbustos muy altos.
-Tal vez debamos rodear primor… te ayudaré a desmontar… - estaba bajando del caballo cuando Charlie se alejó con el suyo, tomó velocidad y saltó los arbustos, dejándolo solo observando aquello – maravilloso salto ternura… - volviendo a la monta de su caballo .
-No ha sido gran cosa… - manteniendo estable a su caballo – he practicado la hípica desde los 6 años… - viendo a Alastor llevar a su caballo a tomar vuelo y lo hizo saltar, reuniéndose con ella – buen salto…
-No es tan difícil… he llevado caballos desde que tengo 8 no… casi 9 años… Holbert me enseñó… jajaja… - continuaron su paseo y le enseñó un camino en donde podrían ver según las indicaciones de Alastor un venado de cola blanca, una mofeta, continuaron por una zona muy rocosa y le señaló lugares en donde estaban escondidos unos murciélagos, continuaron su ruta río arriba y Alastor le entregó unos prismáticos señalando en donde dormía un oso negro y un águila calva arrojándose al vuelo, continuaron su ruta y vio una marta pescadora, ella pensaba que era un ave y se dio que era un pequeño mamífero, así mismo vio mapaches y también vio ardillas y zorros – hemos llegado… - bajando de la monta y acercándose a Charlie para ayudarla a bajar, estaban en una zona despejada muy parecida a la zona del día anterior – mira allí arriba cariño… - ella vio y había un jabalí, no dejaba de maravillarse con toda esa experiencia llena de paisajes y animales.
-Es todo tan increíble… - viendo a Alastor colocar una manta en el suelo y colocar una cesta – tu no escátimas en detalles ¿verdad…? – el soltó una risa entre diente.
-Los detalles son muy importantes encanto… - quitándose los zapatos y los calcetines – vamos dulzura, no podemos darnos un chapuzón con la ropa puesta… jajaja…
- ¿No hablaras en serio…? – observándolo quitarse la ropa, solo se quedó con los pantalones puestos - ¿Al…? – él se acercó tomándola de la mano, acariciando su rostro la acercó a sus labios y comenzó a besarla, ella no le rechazó, comenzó a bajar la cremallera de su vestido, besó su cuello y ella gemía – Alastor… - le quitó el vestido y comenzó a quitarle la ropa interior besando cada lado de sus hombros, cuello, brazos, clavícula, terminó de desvestirla y se quitó el pantalón, la abrazó, ella también lo abrazó mientras seguían fundidos en ese beso, comenzó a caminar con ella en brazos sin separar sus labios, ella sintió el roce del agua en los dedos de sus pies y se separó de Alastor – no quiero entrar ahí…
-Amor… sabes… si quisiera hacerte daño, ya lo habría hecho… confía en mi… - tendiéndole su mano – imagina la bañera, cierra los ojos, te prometo que no nos alejaremos de la orilla corazón… - él aun le ofrecía su mano y ella aun no sabia si aceptar o no - ¿me confiarías tu vida tesoro…? – ella tomó su mano – eres una magnifique guerrier… - volvió a tomar sus labios y la fue sentando en la orilla lentamente metiéndose en el agua, ella acariciaba su espalda y paseaba las manos en su cintura y en su pecho – Charlotte… - murmuró sobre sus labios.
-Al… no me dejes… - el acarició su cabello, estaba asustada y era evidente que no quería que la dejé ahí sola, sin saber que ella lo decía en todos los sentidos, siguieron besándose y ella sintió el frío del agua, el sonido tan relajante de la corriente, los labios de Alastor y sus brazos sujetándola, sintió el agua tocando sus hombros, ella se separó por un poco de aire – creía que me habías metido al centro del río – notándose flotando en la orilla y con el agua hasta su cuello.
-Te prometí que no nos alejaríamos de la orilla… lindura… observa todo esto, disfruta de ello… - con sus manos sujetando las de ella – ven… mírame… no me apartes la vista… - arrastrándola lentamente más adentro del río, ella lo seguía, solo lo miraba a los ojos, caminó en su dirección – mira abajo y no temas… - ella miró y el agua era tan cristalina que podía verso los pies, el suelo y peces pequeños.
-Esto no es tan aterrador como yo esperaba… -Alastor acaricio su cabello.
-No existe nada aquí que sea aterrador… querida… - tomó una bocanada de aire y se zambulló aun sujetando las manos de Charlie y ella rió al verle saludarla bajo el agua, salió por aire – vamos primor… diviértete… toma aire, sumérgete y abre los ojos…
-No sé si deba… - Alastor la volvió a besar y fue sumergiéndose junto con ella, le dio unos topecitos para que mirara, ella abrió los ojos y estaba con la cabeza metida en el agua, pero a muy pocos centímetros de la superficie y salió – ha sido divertido…
- ¿Quieres volverlo a intentar…? – acariciando su mejilla y ella asintió, volvió a sumergirse, él le enseñaba en todo momento que tenía una base sólida bajos los pies por lo que no tenía que temer, comenzó a nadar invitándola a seguirle y ella comenzó a moverse bajo el agua intentando nadar , Alastor la sujetó y la arrastró unos centímetros, salió por aire – ¿te diviertes ternura…?
-No solo me divierto… lo estoy disfrutando… en verdad que estoy disfrutando de esto… - él se acercó, la abrazó y la alzó - ¿Alastor, que haces…?
-He pensado que ya que estamos aquí tal vez podríamos intimar… - ella se sonrojó – depende de ti cariño…
- ¿Aquí en el río…? - sintió su miembro rozarle la pierna – nunca había oído de intimar en un río… – mirándolo a los ojos.
-Ni yo encanto… pero los peces y otros animales lo hacen… no puede estar tan mal… jajaja… - la vio y sus miradas se cruzaron, se acercaron lentamente al rostro del otro y se fundieron en un beso, ella rodeo los brazos en su cuello se elevó un poco y él se acomodó para introducirse en ella, así estuvieron acariciándose mientras la embestía, ella jadeaba y él también podía sentir el placer mientras sus cuerpos rozaban con el agua entre ellos.
- ¡Al…! yo…! Oh…! si…! – ella apretaba con fuerza sus piernas que rodeaban la cintura de Alastor, mientras él la tenía de las caderas y generaba más fuerza - ¡Alastor…! – besó su cuello y él gimió.
- ¡Ah…! ¡Charlotte…! – él bajó sus labios a los hombros de ella dándole ligeros mordiscos mientras la veía retorcerse de placer - ¡oh…! – se zambulló junto con ella y la sensación de la falta de aire y más bajo el agua le excitó muchísimo, sintió que estaba llegando al clímax, ella salió del agua por aire gritando de placer y él salió de ella para correrse y salió por aire - Oh…! dulzura… deberíamos… repetir esta experiencia… tan fantástica… - tratando de recuperar el aliento.
- ¡Ah…! ¿Qué fue eso…? – sintiéndose tan relajada y completamente satisfecha ante una nueva experiencia – ha sido tan liberador… uf… - caminando hacía la orilla.
-Dudo que después de esto… vuelvas a temer a los lugares que contengan agua… jajaja… - nadando detrás de ella – deberíamos comenzar con enseñarte a nadar… - pero ambos escucharon un auto aproximarse y Charlie se alarmó.
- ¿Eso es lo que creo que es…? -cubriéndose con las manos – ¡no me gusta la idea de que me vean desnuda…! Pero que digo… ¡que nos vean en esta situación…!
-Tranquila amor… quizás solo sea alguien esté de pasada y no venga hacia aquí… - pero el auto se acercó en dirección de ellos y se aparcó con brusquedad – ¡pero qué demonios…! – viendo a Charlie metiéndose al agua ocultándose entre los matorrales acuáticos – me encargaré de esto… - nadando y saliendo del agua notando que el auto era un Ford T 1914 negro de cromos amarillo, con sitio para cuatro personas, descapotable y ruedas de madera, fue cuando supo quién era, trató de atrapar sus pantalones pero el conductor ya había bajado y era Husker que se acercaba gritando.
- ¡TU HIJO DE PUTA…! – lanzándole un puñetazo en la cara de Alastor – provocando que Charlie se lleve las manos a la boca al ver como él caía al suelo por la fuerza del golpe - ¡BASTARDO CABRÓN…! – lo tomó por los hombros y comenzó a sacudirlo - ¡TE CREES QUE ES GRACIOSO…! - lanzándole otro puñetazo en la cara - ¡DAME UNA PUTA RAZÓN PARA NO CAMBIARTE EL CARETO…! – intentando darle otro puñetazo en la cara pero Alastor usó el puño para darle en las costillas – ¡Oú…! – ante la distracción le dio un cabezazo en la cara, se incorporó y le lanzó un puñetazo en toda la nariz a Husker y se alejó manteniendo una distancia prudente.
-Mi estimado… – sujetándose la cara por el dolor – si vas a zurrarme con la intención de dejarme medio muerto… al menos me gustaría saber el porqué de tus instintos asesinos… - jadeando ante el esfuerzo de escapar y Husk se puso de pie.
- ¡Te parece poca broma, desgraciado…! – observando y notó que estaba desnudo - ¡pero que mierda haces en bolas…!
-Recibiendo tu ataque sin tregua… mi amigo… jajaja… - Husk miró alrededor y se percató de la ropa de Alastor en la manta y también notó ropa de mujer.
-¿Oh…? - tranquilizándose – ¿te… he… pillado… en mal… momento…? - mirando a Alastor ponerse los pantalones – al menos dime si has mojado… me conformo con eso… - recibiendo una mirada dura y fría de Alastor mientras jadeaba, que incluso Charlie que los vio desde su escondite nunca había visto en él.
- ¡Eso mi estimado amigo… no es de tu incumbencia…! - mostró la serenidad con la que se le solía ver, pero su voz sonaba como si fuera otra persona, tenía mucho tono de enfado – al igual de lo que haga aquí… - Husker parecía buscar las palabras adecuadas y se veía dubitativo, se rascó la cabeza.
- ¿Quieres que vuelva luego, cuando estés más presentable…?
- ¡HUSK…! – a Charlie le parecía que a él se le agotaba la paciencia, que incluso su grito la hizo sobre saltarse – ya que estas aquí… dime de una jodida vez a que se debe tu intromisión en contra mía y no me hagas ninguna maldita pregunta DE LO QUE ESTABA HACIENDO… ¡INTELLEXERUNT! – sin duda él estaba perdiendo la paciencia y Husker se rascó otra vez la cabeza.
-La culpa es tuya en primer lugar… ¿Quién te manda a enviarme a tu amigo para que me haga una emboscada y me bese delante de todo el mundo…? – Alastor frunció el ceño.
-No sé de qué me estás hablando Husker… yo no envié a nadie a hacer nada… - Husk se le abrieron los ojos de sorpresa.
-Sabes… creo que mejor resolvemos esto… en otra parte y cuando estés más visible… al fin y al cabo somos personas civilizadas… no he visto nada… bueno un poco si… te he visto el paquete… puedo felicitarte por eso… tienes un buen pedazo de…
- ¡HUSK…! No sigas jugando con mi paciencia… - Husker comenzó a caminar a su auto.
-Sabes… bastardo… me conformo con que me digas sí o no… no me hacen falta detalles, ni saber quién es la chica… - recibiendo otra mirada fría pero sonriente de Alastor – ok… yo me voy, no hace falta que digas nada más…
-Si es para que me dejes en paz… ¡NO HUSKER…! ¡NO HE MOJADO…! ¡ESO ES GRACIAS A TU MAGNIFICA APARACIÓN…!
-Ya... te comprendo, eso sin duda cabrearía a cualquiera... - cerró la boca en cuanto vio a Alastor que dejó de sonreír, incluso eso le sorprendió a Charlie, verlo ahí de pie tan serio, sin su sonrisa y con esa mirada fría, parecía otra persona.
- ¡LÁRGATE…! – Husker se subió al auto, lo encendió y dio retirada, mientras Alastor fue hacia sus cosas y recogió su revolver.
-Luego hablamos… - acelerando sin notar lo que ocurría afuera, Charlie vio como Alastor apuntó hacia el auto que ya le daba la espalda y dio un disparo, haciendo un orificio en la parte trasera de la tela del auto, rozando con el brazo de Husk, rompiendo el para brizas y le dio de lleno a la figura del radiador haciéndolo caer al suelo y dejando a un Husker asustado y sorprendido tratando de recuperar el control del auto – ¡¿pero qué mierdas… amigo…?! – continuando su trayecto sin mirar atrás, la chica salió de su escondite, camino hacía Alastor que seguía mirando con mucha seriedad la ruta por donde se fue Husker.
- ¿Al… estás bien…? – este pareció reaccionar ante la voz de Charlie carraspeó y al girarse a verla tenía de nueva esa sonrisa tan impasible.
-Por supuesto corazón… tu reputación sigue a salvo… algo que no puedo decir de la mía… jajaja…
- ¿Crees que vuelva…? – Alastor soltó un gran suspiro.
-Por su bien… puedo asegurar que no lo hará, menos con el aviso que le he dado… tesoro… lamento que hayas tenido que presenciar esto… no fue mi intención soltar groserías delante de una dama… - haciéndole una reverencia – trataré en un futuro no volver a tener semejante descaro en tu presencia lindura… - besó su mano mientras ella negaba con la cabeza y lo vio bajar el arma sobre sus cosas.
-No es tu culpa… creo que ha tocado el límite de tu paciencia… si hubiera sido yo… probablemente hubiera reaccionado igual… - pensando que tal vez sí que se haya pasado un poco al dispararle a su amigo, acarició su mejilla y Alastor disfruto de aquel tacto suave de la chica suspirando.
- ¿Quieres volver a nadar…? – dijo sonriente y ella tomó su ropa interior y se la puso haciendo que él alce una ceja.
-Creo que será mejor llevar al menos algo puesto, por si alguien más viene... – terminando de vestirse.
-No creo que alguien más vuelva por aquí querida… - escuchando un aullido como el de los coyotes – aunque también puedo equivocarme – haciendo que ella lo viera dubitativa y él levantó la vista hacía una ruta, pasaron unos minutos y de ahí bajaban Henry y Treelore sobre sus caballos – hola indeseables… - estos lo saludaron.
-Veníamos a hacerles compañía y oímos un disparo – dijo Henry - ¿están bien…? – Alastor asintió.
-Nada de qué preocuparse… solo era un amigo al que le tuve que indicar el camino correcto… jajaja… - ambos bajaron de su monta y Treelore se quitó la camisa, las botas, los calcetines y se tiró al agua.
-Está estupendo Walaalkay… - Henry desaprobaba la conducta de su hermano negando con la cabeza – ¡vamos… se está genial…!
-Un chapuzón y nos vamos… - dijo Henry, que señaló la cara de Alastor - ¿Qué te ha pasado…?
-Nada importante… solo un saludo poco amistoso entre amigos… jajaja… - agachándose con una tela en la mano y metiéndola al río, para luego posarlo sobre su sangrante labio inferior izquierdo – pero todo lo demás muy bien… jajaja – Henry lo miró dudoso ante aquello.
-Está bien lo que tu digas… Walaal…, ¡Treelore…! no olvides que tenemos la barbacoa… - Alastor lo miró sorprendido y se puso de pie.
-No me lo han mencionado si quiera… par de indeseables… - los tres rieron – tendrán que pagar por ello… jajaja…
-Estarías más informado si vinieras a vernos más seguidos Walaalkay – dijo Treelore – no es culpa nuestra que lo olvidaras… nosotros vamos a dar cuotas a Ayida… por eso tenemos la barbacoa…
-Tienes razón… ando muy ocupado por el trabajo… mea culpa… - dijo Alastor haciéndoles una reverencia – lo había olvidado por completo… - Henry le dio unas palmadas en la espalda.
-Está bien… no estás obligado a asistir… recuerdas… tu casta no tiene ninguna relación con los nuestros… - guiñándole el ojo y Alastor también le dio palmadas, pero en el brazo, mientras Charlie se acercó a su rostro con otra tela mojada.
-Déjame ver eso… no te muevas… - friccionando la tela en su mejilla derecha que estaba empezando a aparecer un morado y Alastor hizo un gesto de dolor – lo siento… pero necesito que te sientes… no tengo tu altura…
-Obedece Walaal… - dijo Henry - nunca discutas con una mujer… jamás ganarás… jajajajaja… - Charlie lo miró con curiosidad, pero le preguntó a Alastor.
- ¿A quién van a darle cuotas…? – Alastor se sentó y ella se acomodó a su lado para seguir atendiendo el morado de su mejilla y el labio partido.
-A Ayida-Wedo… - ella lo miró curiosa – es un Loa… uno de los pocos a los que aquí la gente aun le hace fiestas… - la chica frunció el ceño – un Loa es un ser sobrenatural de origen africano y la palabra es de origen Yoruba.
-Oh… y los ¿Yoruba son una tribu…?
-No… no son una tribu… son un pueblo y muy extenso, su lengua se habla en muchas regiones… y Ayida-Wedo es un Loa…
-Pero no es cualquier Loa… - dijo Treelore desde el agua – es el Loa de la fertilidad, del viento, del agua, del arcoíris, del fuego y de las serpientes del vudú… va a ser una fiesta… donde comeremos, beberemos y bailaremos…
-Esa es la cuota que tenemos con ella… - dijo Henry - mamá y la abuela son muy creyentes de Ayida… y esta es su forma de agradecerle todo lo bueno que tenemos… invita a vecinos y amigos para compartir esta fiesta.
-Suena divertido…- dijo Charlotte aun asistiendo a Alastor.
- ¿Quieres venir…? – dijo Henry – da igual que walaal no venga, aparecerá cuando lo vuelva a recordar… - haciendo que la chica riera a ese comentario.
-No quiero ser una molestia… - respondió ella, Henry negó con la cabeza y Alastor añadió.
-No es ninguna molestia cariño… cuantas más personas mejor… así estos buitres pueden desaparecer cuando quieran… jajaja… - quitándole la tela de la mano – ve a darte otro chapuzón e iremos… claro si te apetece ir… - ella asintió con la cabeza y se metió al agua, mientras él sonreía con satisfacción Henry se sentó a su lado.
- ¿A qué estás jugando Walaal…? –haciendo que Alastor lo mirara con curiosidad.
- ¿A qué te refieres a mi estimado…? – Henry lo miró.
-Walaal… parece una buena chica… - Alastor asintió - ¿Por qué no te casas con ella…? – ahora alzaba una ceja.
-Mi estimado Walaalkii ka yar… no somos una pareja… por otra parte no puedo casarme con cualquier mujer… he hecho una promesa… y tengo que tener a la mujer adecuada para poder decir que me casaré, pero no hay nadie así… por lo que aún no me verás contrayendo matrimonio jajaja…
- ¿Qué tiene de malo esa chica Walaal…? – señalando a Charlie – parece perfecta para ti… -haciendo que Alastor soltará una risa entre dientes.
-Oh… no… no Charlotte no tiene nada de malo… pero no es el tipo de chica que está en mis requisitos… - Henry frunció el ceño.
-Walaal… ¿Cuál es ese requisito que buscas de una mujer…? – Pensó Alastor.
-Hum… yo diría que me gusta que sean determinadas… refinadas, agradables… inteligentes… me gustan cultas… que tengan una mente abierta… siempre es agradable tener conversaciones interesantes, que muestren algún interés en mi trabajo o en algunos de mis pasatiempos… que tengan algo que les apasione hacer, yo diría más que nada que sean independientes… que no teman decir lo que piensan… - ahora era Henry el que lo miraba con una ceja alzada.
-Walaal… dime ¿esa mujer no tiene nada de eso…? – Alastor ahora tenía un ligero tic en el ojo – porque ella me parece muy agradable… y si en culta entra saber otro idioma, creo que es muy culta… más bien la veo un tanto refinada… así como tú… y no me ha dado la impresión que no le interesa tus cosas… - Alastor carraspeo.
-Walaalkii ka yar… como te lo explico… no… Charlotte no es la chica correcta… - Henry arrugó el labio.
-O no quieres que sea la chica correcta… Walaal… mira… he conocido hace un mes a una chica… es muy agradable y muy bonita… solo hemos salido 4 veces… y creo que es la indicada… en un mes se la presentaré a la familia… quiero casarme con ella… pero a lo que quiero llegar a decirte es… que sé que tienes clavado una promesa a tu madre… y tal parece es la única promesa que estás evitando cumplir por todos los medios…
-No estoy tratando cumplirla… es solo que no ha aparecido la chica indicada…
-Walaal… te comprendo de verás que lo hago… pero tu madre no quería verte solo… ella sabía y decía que, en alguna parte está la mujer indicada para ti… y sé que te hizo prometer abrirle tu corazón… y aceptarla cuando la encuentres … y pienso que la has encontrado… pero tu corazón no se abrirá hasta que te des cuenta de que te engañas a ti mismo al negarlo o no quieres verlo… por eso tu mente insiste en que no la has encontrado... – Alastor volvió a soltar una risa entre dientes.
-Walaalkii ka yar… tonterías… la relación que tenemos Charlie y yo… es puramente amistad… no hay nada entre nosotros…
-Lo que tu digas… Walaal… solo espero no te arrepientas el día que te despidas de ella… - Alastor frunció el ceño.
-No te entiendo… ¿por qué iba a arrepentirme el despedirme…? – pero fue interrumpido por Treelore.
-El agua está estupenda… Walaalkay… ¿sabes que tu chica no sabe nadar…? – haciendo que el mencionado lo mirara con un tic en el ojo.
-No es mi chica… - poniéndose de pie – Charlotte tesoro… - siendo otra vez interrumpido por Treelore.
-Pero no es su chica… - recibiendo una mirada desaprobada de Alastor que carraspeo.
-Querida… nos vamos yendo a la fiesta de mama Shinida… - viéndola salir del agua – en cuanto lleguemos hazme recordar decirle que vimos a Treelore hablar secretamente con una chica.
- ¡Pero eso no es cierto…! – exclamó Treelore – ya sé de dónde sacó Rachel ese chantaje… - recibiendo una risa entre dientes de parte de Alastor.
-Al… me temo que tengo un problema – Charlie un poco apenada y Alastor se acercó a ella dijo.
- ¿Qué ocurre cariño…?
-Tengo toda la ropa interior mojada y si me pongo la ropa… voy a llegar a la fiesta con el vestido mojado… y no me parece correcto… - Alastor lo pensó un momento.
-Se me ocurre una idea… - acercándose a su oído para que solo lo escuche ella – voy a ayudarte a quitarte la ropa interior, te pones la ropa exterior en lo que se va secando tu ropa, nadie tiene porque saber que no llevas puesto los paños menores – haciendo que la chica se ruborice mucho.
-No… no me veo capaz de hacer eso…
-No veo otra alternativa para que llegues seca a la fiesta querida… - señalando la manta – puedo ayudarte cubriéndote con eso… podemos usar algunas ramas y hacerlo como si fuera un biombo – Charlie lo pensó y tal vez tuviera razón, no estaría "desnuda "del todo, llevaría puesta la ropa exterior.
-Está bien… ve colocando la manta, iré por mi ropa… - encaminándose a recoger su ropa mientras Alastor les pidió ayuda a los otros dos hombres en colgar la manta como si fuera una gran carpa – tendrás que quedarte de pie como guardián… lo siento chicos no se lo tomen a mal… pero me siento más segura sabiendo que él... – señalando a Alastor – estará ahí asegurándose que mi tranquilidad no será alterada – ambos hombres asintieron a la chica de forma comprensiva y Treelore se dirigió a su hermano.
- ¿No te ha sonado como a Walaalkay con eso de su tranquilidad…? – Henry asintió - ¿te ha sonado tan raro como a mi…? – su hermano volvió a asentir - ¿deberíamos mencionarlo…? – su hermano negó con la cabeza – eso pensé… - observando a la chica entrar a la carpa improvisada mientras Alastor estaba ahí de pie en la "entrada" vigilando - ¿No entras a ayudarla Walaalkay…?
- ¡Ja...! No… - pasado unos momentos Charlie salió vestida y llevaba un bulto de ropa mojada en las manos – lo extenderemos en los caballos para que vaya secando por el camino – ella se volvió a ruborizar haciéndole notar que estaban los otros dos hombres – Oh… no te preocupes querida… - mirando a Henry y a Treelore – ni una sola pregunta… - ambos asintieron, ayudó a Charlie a subir a su caballo y luego subió al suyo – bien parece que estamos listos para irnos… - Treelore y Henry se les unieron en sus caballos – la fiesta es en la comuna ¿verdad…?
-Como siempre… - dijo Treelore - no recuerdo que la hagamos en zonas donde suele vivir gente blanca… oh… espera creo que mi vecino es… no olvídalo es igual que yo… jajajajaja – los otros también rieron a la broma.
-Bien… pues vamos allá… - encaminándose al vecindario donde vivían sus amigos – tesoro toma… - entregándole un pañuelo que había recibido de Treelore – cubre tu cabello con esto… - ella lo recibió
- ¿Porqué…? – continuando cabalgando al lado de Alastor.
Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.
