Hola a todos, aquí un nuevo capítulo, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.
*Capítulo 22.- "¿ese era el Wendigo?":
-Si alguien por algún, casual pregunta, vamos a contratar personal para ti… mucha gente no ve con buenos ojos que exista amistad entre blancos y negros… - la chica obedeció y se puso el pañuelo – cuanto menos llamemos la atención mejor nos lo pasaremos… jajaja… - continuaron su trayecto hasta que llegaron a una zona donde era únicamente un barrio para gente de color, pasaron unas cuantas casas y se detuvieron en una casa donde salía música, habían personas que llevaban un cordero ya despellejado y lo colocaban en un gran fogón, Alastor se bajó y ayudó a Charlie a desmontar mientras Henry sujetaba a su caballo – hemos llegado… – Charlie notó las miradas de las personas que ya estaban sentadas en el pórtico y otras que llevaban instrumentos musicales, se veían un tanto tensos - ¡Hooyo waad salaaman tahay Shinida, waan soo noqday…! – todos dejaron la tensión y sonrieron continuando con lo que estaban haciendo.
- ¿Esa es la señal que usas para hacerles saber que todo está bien…? – preguntó Charlie sujetando el brazo de Alastor ya que él se lo había ofrecido.
-Se podría decir que sí… - guiando a la chica y de la casa salió mamá Shinida que los recibió con mucho cariño.
-Creía que no venía desgracia… - gritando hacia dentro de la casa - Ma…! Mirá como te dije que el ilmo caan ah, sí venía… - volviendo a recibirlos – pasá… pasá… - haciéndolos entrar en la casa.
- ¿Qué significa lo que les has dicho…? – Alastor sonrió con suficiencia.
-No he dicho gran cosa… solo "Hola querida mamá Shinida, he vuelto" jajaja… - ella sonrió y vio a Rachel que la saludaba mientras batía algo, se acercaron a saludarla.
-Kali Walaal… pensé que lo habías olvidado… - Alastor le dio unas palmaditas en la cabeza.
- ¿Puedo ayudar…? – dijo Charlotte emocionada.
-Oh… no… no… niña… - diciendo mamá Shinida - nosotro no encargamo… - Alastor intervino.
-Vamos… mama Shinida… no le digas eso… no te va a aceptar un no por respuesta… jajaja… - subiéndose las mangas – si no la dejas lo haré yo… - yendo al fregadero.
- ¡En nombre de Jesú deja eso…! – respirando resignada – ta bueno… ven niña… ayuda a Sugar con el Jumbo… - Charlie se puso un delantal y contenta se fue a ayudar, Alastor fue a ayudar con otro cordero que estaban colocando en otra hoguera, mientras se repartían uno ya hecho y comían a gusto.
-Si que tiene un gran poder de convencimiento… - dijo Charlie entre risas con Rachel y Sugar, ambas chicas asintieron – por cierto… ¿Qué significa eso con lo que llama tu mamá a Alastor…?
-Niño maravilloso, en referencia de un niño prodigio… - respondió Rachel con simpleza.
- ¿Por qué…? – volvió a preguntar Charlie y la chica se encogió de hombros.
-Ni idea… desde muy pequeña recuerdo que mamá siempre lo llamaba así – Holbert pasó por la cocina por algunos condimentos – papá… ¿Por qué mamá llama a Kali walaal, ilmo caan ah…?
-Porque es muy listo… - respondió el hombre.
- ¿Sólo por eso…? - dijo Charlie.
-Oh… si señorita… el ratón desde muy pequeño mostró mucha pero mucha inteligencia… mi esposa me lo contó… ella se dio cuenta de la capacidad que tiene ese chico…
- ¿Su capacidad…? – Charlie ahora estaba más interesada en saber.
-Sí señorita… ocurrió uno de los primeros días que se quedó con nosotros… los niños habían terminado con los deberes del colegio, mis hijos se pusieron a jugar con la pelota, en ese entonces ratón aún era un poco reacio con nosotros… supongo que era por el reciente abandono del padre… siempre tan callado… mi esposa lo vio sentado en el pórtico y le preguntó porque no jugaba con los otros y él le respondió que no tiene sentido siendo dos contra uno el resultado sería siempre el mismo, más cuando tenía la misma edad que George mi hijo mayor y le sacaban dos años a Idris mi otro hijo, luego mi esposa le dijo si no quería ayudar en los que haceres… el observaba absolutamente todo, todo el tiempo y le dijo, que tenía 6 alternativas, la primera era ayudarme con las cajas que yo estaba descargando, la segunda era ayudar a mi hermano con los caballos, la tercera era jugar en el mismo equipo que Idris para darle una oportunidad contra su hermano, la cuarta era observar un avispero, la quinta era ayudarla en la cocina y la sexta era no hacer nada y que todo siga su curso de una u otra forma a él no lo alteraba, ya que si una de las cajas se rompe por la inestabilidad de una balda que se rompería aproximadamente en 20 minutos, existen dos alternativas, una es que perdería parte de mi mercancía y estaría en un aprieto, la otra es que haya alguien ahí abajo a sujetarla antes de que se caiga y terminaría mi trabajo para ese día, si se iba a ayudar a mi hermano, sería cepillar los caballos y pueden ocurrir tres cosas, la primera es que lo muerda uno de los caballos, ya que él no sabe nada de ellos, la segunda es que reciba una cos haciendo que posiblemente genere odio a esos animales y la tercera es que pise estiércol de caballo y no existen botas adecuadas para sus pies y no le apetece llenar la casa de mugre cuando mi esposa ya había limpiado, el jugar en el mismo equipo con Idris podría suponer cuatro alternativas, la primera es que Idris se sienta mejor consigo mismo al haber derrotado a su hermano y este le felicite, la segunda es que George se enfade con él y no quiera volverlo a invitar, la tercera es que los dos se terminen peleando al no ver justa un duelo dos contra uno y el pasa de pataletas y peleas, la cuarta es que ambos hermanos jueguen en el mismo equipo y no habrá conflicto en que ganen o pierdan siempre que lo hagan juntos, el observar el avispero podría hacer un cálculo correcto para retirarlo de la mejor forma posible de lo contrario habrán dos alternativas, una es que alguien lo golpee por error y salgan todas las avispas, lo que es un peligro para los de afuera, que en ese caso eran los hermanos jugando a la pelota, la segunda es que se cuelen en la casa al sentir el olor de la comida, así que retirarlo era lo más viable, ayudarla en la cocina supondría cuatro alternativas, la primera era que el olor de la comida atrajera avispas y se vería perjudicado el tiempo de cocina ya que estarían entretenidos tratando de librarse de ellas, la segunda era que si eso no ocurría habrá una comida casera deliciosa que todos podrán disfrutar, pero al sentarse a comer tendrían que lidiar con las avispas, la tercera era que si cocinaban tranquilamente, haría tiempo hasta que la balda ceda y él estaría ahí listo para sujetarla y la cuarta es que aprendería una receta nueva, a él le gusta cocinar, pero eso le deja dos alternativas, si no es una receta nueva solo acrecentará su conocimiento en cocina y si es una receta nueva, aprenderá algo nuevo y productivo, de cualquiera de las dos formas no le molesta, ahora el hecho de no hacer nada no le supondría ninguna alteración porque él no vive aquí, pero a ello saca dos alternativas una es que su madre se enfade por no habernos ayudado sabiendo el favor que le hacemos el cuidarlo y la segunda que ella tenga que buscar tal vez a otra persona que le cuide mientras trabaja, así que en parte su paz estaría alterada al tener que tratar de nuevo con personas nuevas, mi esposa estaba sorprendida y no entendía ni una palabra de lo que el ratón decía y luego él se puso a hacer todo eso en orden cronológico… y se deshizo del avispero… - las tres chicas estaban con la mandíbula desencajada ante todo eso.
- ¿Cómo es que un niño de ocho años puede tener todo eso en la cabeza…? – preguntó Charlotte sorprendida y Holbert se encogió de hombros.
-Por eso mi esposa dice que es un prodigio… es un muchacho que sabe caerle bien a las personas… tiene un encanto y carisma muy natural… sin duda muy inteligente… - dejando a Charlie reflexionando unas palabras de Alastor "ir 10 pasos por delante"
-Es increíble… nunca me hubiera imaginado eso de Al… no tengo palabras…
-Creo que decir que es sorprendente le queda corto… - mencionó Rachel – Kali Walaal es… wow…
Todos ya disfrutaban de la fiesta, había gente bailando, comiendo, tocando instrumentos, charlando, realmente todo aquello para Charlie era muy agradable, veía como Alastor hablaba con otras personas animadamente, supo por Leroy el primo de Henry, que Alastor aprendió a tocar el violín por su tío el señor Holbert, Treelore la sacó a bailar, intercambiaban parejas, volvían con sus parejas, bailaba con las otras chicas, hasta que llegó a los brazos de Alastor que le pidió un baile y ella aceptó, le dijo que Rachel lo había sacado a bailar por la fuerza y lo dejó ahí tirado, pasaron la tarde entre comidas, bebidas, bailes y risas, cuando ya se estaba ocultado el sol seguían con la fiesta, Henry la sacó a bailar, comenzaron a bailar varios Western swing, sonaban acordeones, violines entre ellos tocaba el señor Holbert, guitarras, armónicas y bajos, luego comenzó a bailar con Sugar y Rachel, todo era increíble, había pasado de ser una chica de buena cuna a mezclarse con la clase baja, si su círculo social la vieran en esos momentos estarían escandalizados y ella gozaría en ver sus caras, estaba disfrutando como nunca en su vida había disfrutado de una fiesta, sin tanta elegancia, sin tantos protocolos, sin tanta seriedad, ahora estaba en brazos de Alastor, todos ellos eran personas maravillosas, no comprendía como era posible que el resto de las personas los califiquen de diferentes, eran personas como ella, personas que reían, hablaban, cantaban, lloraban, se pensó "pero que rayos, son seres humanos", si la casta, el color de su piel y las diferencias sociales eran un problema, entonces el resto de las personas son los que tienen un serio problema en sus cabezas, no se imaginaba a Julieta, su niñera vivir así pisoteada, ella siempre fue muy feliz con Julieta, era una mujer de lo más encantadora, se pensó que la echaba muchísimo de menos y le hubiera gustado que estuviera en esa fiesta en lugar de estar en Nueva york atendiendo a sus padres, Julieta ahora era el ama de llaves de su casa, a pesar de la recesión ella no está tan mal, terminó la música y ambos se hicieron una reverencia agradeciendo el baile, de repente Henry arrastró a Alastor con otros muchachos, tenían una vaso delante que comenzaron a servir a todos y colocaron cosas sobre la mesa, ella miró aquello con un poco de desaprobación, pero recordó que Alastor le dijo que lo tenía controlado y pensó que él se estaba divirtiendo con su "familia", lo dejó disfrutar aquella competencia en que todos se llevaron el vaso a la boca y se metieron la bebida de golpe resultando Henry el ganador recogiendo todo lo dejado en la mesa, Charlie pudo visualizar un objeto que le pareció familiar y de lo más raro, se acercó y preguntó que era y Treelore le contestó.
-Eso es un kerambit… es un tipo de cuchillo que también es conocido como garra de águila, de tigre o de oso… aunque hay personas que lo comparan con la cola de un camarón ¿nunca habías visto uno…? – el cuchillo se le hacía vagamente familiar, pero ella negó con la cabeza – son preciosos… - la chica preguntó.
- ¿Puedo jugar por uno…? – los hombres que estaban ahí comenzaron a codearse y reírse, haciendo que ella hiciera un mohín - ¿Qué es tan gracioso…? – Henry le respondió.
-Señorita no es por ofenderla… pero una muj… - siendo interrumpido por Alastor.
-Por supuesto que puedes querida… - provocando las miradas de los otros – las reglas son simples apuestas una cosa, la dejas en la mesa y si eres la primera en volver a colocar el vaso en la mesa y vacío, ganas… fácil ¿verdad?
- ¿Walaal… que estás haciendo…? – dijo Henry recibiendo una mirada muy sonriente de Alastor.
-Considero que si la dama quiere jugar… no veo porque prohibírselo… a menos… que… - arrastrando las palabras - teman perder… - todos los demás hombres soltaron sus quejas, indignados ante el comentario y accedieron a que ella jugara.
-Muy bien Walaal ella puede jugar… pero ¿qué se va a apostar…? – Charlie buscó entre sus cosas y no llevaba nada con lo que jugar – las reglas es que pongas algo si no, no juegas – pero Alastor colocó sobre la mesa su reloj de bolsillo haciendo que todos lo miraran sorprendidos – es tu reloj…
-Tengo plena fe en la dama… jajaja… - dirigiéndose a Charlie – relájate… recuerda que lo que importa es terminar el primero y plantar el vaso en la mesa… - ella asintió y los otros también colocaron cosas en la mesa, todos se prepararon – listos… a la de tres… uno… dos… tres… - todos bebieron a velocidad, pero fue Charlie la que posó el vaso primero dejando a los demás sorprendidos que incluso algunos escupieron de sus bebidas – ¡tenemos una ganadora…!
-Pero ¿cómo lo has hecho…? – dijo Henry intrigado mientras Alastor reía entre dientes.
-No es tan difícil… - dijo la chica – suelo ponerme en un vaso uvas y me las trago de la misma manera – Alastor soltó una risotada.
-La primera vez que la vi tragarse de esa manera las uvas me quedé sorprendido… jajaja… nunca en mi vida he visto a nadie comerse así unas uvas… el líquido sin duda es de lo más sencillo… jajaja…. – recogiendo su reloj de la mesa.
- ¿Uvas…? – dijo Treelore – es una broma… ¿uvas…?
-Vamos primor recoge tu ganancia… y dejemos a las "señoras" seguir procesándolo… jajaja… - ella recogió lo que había en la mesa, dos kerambit, una brújula, una pata de conejo, una pulsera muy interesante para ella, Alastor le dijo que estaba hecha con piel de serpiente, ella se encogió de hombros y su interés se enfocó más por los kerambit, sentía que lo había visto antes y no recordaba donde.
- ¿En serio son cuchillos…? – preguntó ella comenzando a sacar uno de su funda y Alastor le detuvo la mano.
-Ten cuidado con eso ternura… están muy afilados…
-Lo sé… no te preocupes… no es un juguete… - Alastor sonrió con suficiencia al ver que la chica sí se tomaba las armas enserio, ella observó la hoja del cuchillo – wow… en verdad parece una garra… ¿Cómo se usa…?
-Con mucho cuidado cariño… - sujetando el cuchillo y paseándolo por su mano, mientras Charlie lo miraba sorprendida – esto toma su tiempo en domarlo… puedo enseñarte a usarlo… pero va a tener que estar con su funda puesta hasta que tengas algo de experiencia…
- ¿Al… también sabes manejar ese tipo de cuchillos…? – guardando los kerambit.
-Solo lo básico encanto…
-No seas modesto… - dijo Henry – si quieres un experto en cuchillos Walaal… es tu hombre… - Charlie rió al ver que estaba hablando un poco borracho.
-Dulzura me concedes este baile…? – ofreciéndole su mano y ella lo recibió, la sacó a bailar otra vez, intercambiaron parejas, se reunió de nuevo con Alastor cuando la música terminó, el reía mucho la abrazó, palmeó su cabeza la sujeto por las mejillas riendo junto con ella y sin previo aviso fue a sus labios, ella se quedó sorprendida al verlo ahí besándola frente a todos, pero más sorprendido estuvo Alastor al darse cuenta de lo que acababa de hacer y sentía las miradas de todos, tenía que pensar en algo pronto y lo hizo al despegarse de ella siguió riendo y pese a que sabía que eso no era lo suyo lo hizo, comenzó a bailar solo de forma poco sincronizada, tarareó, balbuceo, incluso fingió imitar un bailarín de la forma más burlona posible que pudo, se sentó y comenzó a dar brindis por cosas que ya raspaban lo ridículo – un brindis por las nutrias… gracias a ellas tenemos bonitas presas… no esperen esos son los castores… bueno también brindemos por ellos… ¡salud…!
-Creo que ha bebido demasiado… - Charlie también sentía el calor del alcohol y se dio cuenta que Alastor fingía una borrachera para justificar su actuar y en parte lo agradeció, ya que eso quedaría como un "accidente por el alcohol", Charlie consideró que tal vez sea hora de volver ya estaba oscuro, se metió en la casa donde dejó su ropa interior aun secándose y se alegró de que estuviera lista para ponérsela, comenzó a quitarse el vestido y habían abierto la puerta de la habitación ella se cubrió lo más rápido que pudo pero se dio que era Alastor.
-Corazón perdona… - se detuvo y le dio la espalda – perdón… te he encontrado en mal momento amor…
-Está bien… solo me visto como es debido… ¿Por qué me das la espalda…? No hay algo en mí que no hayas visto o tocado… - él soltó una risa entre dientes.
-Touché… lindura… quería pedirte perdón por lo de hace un rato, me dejé llevar por la alegría de la fiesta y…
-No te preocupes… es solo que fue muy repentino… ya puedes darte la vuelta… – el obedeció y ella estaba ahí de pie bien vestida – creo que va siendo hora de volver… mañana tenemos… oh… dios mío… ¿Qué he hecho…? – Alastor alzó una ceja sin comprender que le pasaba.
- ¿Qué te ocurre tesoro…? – ella se sentó en la cama llevándose las manos a la cabeza y Alastor se acercó a ella para asegurarse de que estuviera bien - ¿querida…?
-Al… he hecho una tontería… no puedo beber alcohol… - Alastor comprendió que le pasaba – si estoy embarazada lo peor que puedo hacer es beber alcohol… oh… lo olvidé por completo… - tocando su vientre ¿Qué le va a pasar…? – Alastor puso las manos en sus hombros.
-Primor tranquila… no lo sabemos… y creo que no te embarazaste… pero si quieres salir de dudas… aun podemos esperar a ver si aparecen síntomas…
- ¿Y si tengo síntomas…? ¿Qué le va a pasar…?
-No lo sé ternura… pero si aparecieran síntomas… volveríamos con el doctor – meditándolo un poco con molestia - otro doctor y consultaríamos eso… no te agobies por este pequeño desliz… - poniéndola en pie – vamos… es tiempo que volvamos a casa… Holbert te llevará… - Charlie lo miró dudosa.
- ¿El señor Holbert…? – Alastor asintió.
-Verás cariño… tanto tú como yo hemos bebido… puede que yo un poco más que tú… la conducción y el alcohol no son una buena mezcla… estarás más segura si Holbert te lleva, yo les daré alcance luego… Terence me ha hecho una oferta de algo que quiero comprar y no me parece mal precio.
- ¿Qué vas a comprar…? – él soltó una risa entre dientes.
-Es una sorpresa… lo verás cuando llegue a casa… - ella asintió felíz y salió de la habitación, pero se quedó en el umbral de la puerta por una repentina sensación de pesar y preocupación en el pecho, se giró y lo miró.
-Al… - esté se giró y la observó – solo… no tardes… - retirándose de la habitación, salió de la casa y comenzó a despedirse de los anfitriones, le dio un gran abrazo a Sugar y a Rachel que quería acompañarla pero su madre se negó, recibió una gran bandeja con trozos de carne de cordero, otra bandeja con patatas y verduras al vapor por parte de mama Shinida y ella lo agradeció, subió al auto y ya estaba Holbert esperándola, encendió el motor y comenzaron a irse, ella vio a Alastor estar con dos hombres hablando animadamente y se despidió de ella - Señor Holbert ¿lleva mucho tiempo conduciendo…? - preguntó muy sonriente.
-Cuando hay necesidad de movilizarse por trabajo es muy importante al menos saber llevar algún auto… - le respondió – ratón te ha enseñado a conducir… ¿verdad…? – ella asintió muy feliz – nunca había oído que las mujeres condujeran… pero quien soy yo para tener prejuicios contra ustedes… jajaja… dicen que los tiempos cambian y para comenzar a cambiarlos… a veces uno mismo debe ser el primero en hacerlo posible…
-Estoy de acuerdo con usted… - ambos rieron – señor Holbert… ¿Quién es Terence…? ¿Qué le ha ofrecido a Alastor…?
-Terence es el mejor criador de caballos de la región… si quiere un buen caballo de carreras o simplemente para ayudar en la granja Terence es tu solución… tengo entendido que ratón lleva mucho tiempo sopesándose comprar un caballo… Terence le ha ofrecido uno muy bueno a buen precio… tal vez los autos estén de moda… pero le digo yo que los caballos jamás dejarán de ser imprescindibles…
- ¡Un caballo…! No puedo esperar a verlo… - dijo muy animada – Alastor… parece muy capaz de administrar solo sus finanzas… ¿no es verdad…? – pensando en la cena que pagó, en el rifle que tiene pensado comprar y en el caballo que llevará a casa.
-Ratón… siempre ha sido capaz de muchas cosas… al igual que nosotros no confía en los bancos… y creo que administra sus cuentas mucho mejor que ellos… sabe… en mi opinión si él abriera un banco todos llevaríamos nuestro dinero para que se ponga a administrarlo… jajajaja… yo sería sin duda su primer cliente… - Charlotte soltó una risita.
-Cuando lo conocí creía que era banquero, contable o gestor, incluso creí que tendría su propio restaurante… pero sabe… parecía realmente ofendido con lo de banquero… jajajaja… - Holbert compartió su risa con ella.
-Yo también me ofendería… los banqueros son personas deshonestas… -Charlie aceptó ese hecho con la cabeza – ratón dice que es una buena bailarina, pero es más una gran cantante… - ella se ruborizó.
-No… estoy aprendiendo a serlo… - no sabía que Alastor hablara de ella así, se sentía muy elogiada.
-Déjeme oír algo por favor… jamás he pisado un teatro y dudo que pueda pisarlo algún día… - ella lo miró con pesar ante esa injusticia y sabía que tenía razón – una vez escuché música clásica del megáfono de ratón cuando se lo compró… y oí también ese sonido tan mágico… cuando compró el piano a su madre… me da gusto ver que lo ha devuelto al salón… oírlo de nuevo al dejarles el material… me dio mucha nostalgia… por favor… - ella asintió.
-No sé qué podría cantarle… hum… oh… estoy escribiendo una canción… aunque está sin terminar… puede funcionar… - se aclaró la garganta y comenzó con un tono suave - Nacemos con papeles con los que jugar… - Holbert abrió mucho los ojos - Unos son cruciales y otros van… a sobrar… - estaba sorprendido ante la voz de la chica - En mi destino estará la gloria… Más eso nunca me trajo mi historia… Y sigo aquí esperando…
-Wow… - ella seguía cantando y el susurró para no interrumpirla – ratón tenía razón…
-Cuando sientes esa gran pasión… Esperas ser el centro de esa gran… atención… Voy con el corazón ardiendo… - ambos escucharon la bocina de un auto interrumpiéndolos y Charlie miró hacia atrás - ¿Quién será…? – Holbert se veía un poco tenso.
-Problemas señorita… - acelerando, haciendo que ella de agarre fuertemente al asiento.
-Holbert... ¿Qué ocurre…? – notando que el auto los seguía y había también otro auto que comenzó a tocar su bocina.
-Ku klux klan… - tratando de dejar los autos atrás, pero uno los alcanzó y el otro aún seguía a sus espaldas – no nos dejaran hasta que nos detengamos o hasta que derrapemos… lo primero que ocurra les traerá sin cuidado… – la camioneta recibió un golpe por la espalda y otro por el lateral, Charlie se sujetaba ahora de la puerta.
-Vallamos en dirección de la cuidad…. habrá autos de policías en el camino ¡si nos ven…! – Holbert trataba de mantener el control del auto mientras eran golpeados.
-¡No harán nada… muchas veces entre esa gente hay oficiales…! – el auto que estaba golpeándolos por su lado izquierdo los adelantó y se puso en medio del camino obligando a Holbert a frenar abruptamente – quédese en el auto… - bajándose y cerrando la puerta - no me defienda y tráteme como un sirviente… - comenzaron a bajar seis hombres de los vehículos con capuchas y vestidos de blanco, se dirigieron hacia Holbert – señores… por favor… no quiero problemas… - pero recibió un golpe en el estómago con un palo haciéndolo caer de rodillas y Charlie se llevó las manos a la boca.
- ¡Nadie te dio permiso de hablar…! – ella visualizó otro hombre que se quedó sentado en el auto que se les puso en medio, mientras que los otros hombres se reían – veamos que tienes aquí…
-S… solo llevaba a la señorita a su… -Holbert hablaba entrecortado por el golpe - casa por órdenes… del pa... patrón… si no la llevo a tiempo… me cas... castigará… - dos de ellos se asomaron a la ventana de Holbert.
-Hola… preciosidad… ¿qué haces tan tarde con ese mono…? – Charlie estaba asustada, apenas y les lanzó una mirada desde su asiento.
-Intento… llegar a casa… - los hombres rieron.
-Han salido de la comuna negra… ¿Qué hacía una mujer tan guapa ahí a estas horas…? O ¿es que eres su amiga…? – ella recordó los consejos de Alastor de no meter a Holbert en problemas y negó con la cabeza.
-Mi prometido… me está buscando una sirvienta, como regalo de bodas… me envió a casa con su faenero para irse de fiesta con sus amigos…
- ¿Entonces no te importa que juguemos un poco con tu mascota…? – le pusieron una soga al cuello y lo arrastraron hacia un árbol mientras los otros le daban patadas y golpes con palos, ella se sorprendió ante el repentino ataque que se bajó del vehículo para tratar de ayudarlo.
- ¡Holbert…! ¡No...! No le hagan daño… ¡suéltenlo…! – pero uno de los seis hombres se puso en medio evitándole el paso - ¡ESTO ES INHUMANO…! ¡DEJENLO…! – golpeando con sus puños al hombre que impedía su paso, los otros hombres al notar su reacción comenzaron a tratarlo peor.
- ¿Ahora le tienes estima…? ¿Qué te pasa...? ¿es que te gustan oscuros…? – ella forcejeó para que no la tocará y vio como los otros habían encendido una hoguera y se horrorizó al notar que estaban metiendo hierros quemadores – deja que te enseñe lo que es un buen semental blanco… - intentando tocarla, pero ella lanzaba los brazos para golpearlo y tratar de escapar ya que la tenía a las espaldas contra el auto.
- ¡No me toques… puerco…! - ¡Señor Holbert…! – oyéndolo gritar de dolor ya que también tenían quita corchos que estaban usando en su cuerpo arrancándole grandes trozos de piel y le golpeaban manos y piernas con azadas y palas - ¡POR FAVOR…! ¡NO HAGAN ESO…! – el hombre que no la dejaba pasar ahora intentó levantarle las faldas y ella le dio una patada en la entrepierna haciéndolo jadear de dolor - ¡He dicho que no me toques…! – trató de correr para ayudar a Holbert, pero fue agarrada del pelo y tirada al suelo por el sujeto - ¡Ah…!
- ¡Sucia perra…! ¡Me las vas a pagar…! – poniéndose encima mientras ella peleaba y daba patas – tu prometido va a tener que cancelar la boda… - ella arañaba y notó que le era difícil para él pelear con ella al tener la capucha que cubría su cara y tiró de ella para quitarle más visión.
- ¡No te atrevas a tocarme asqueroso…! ¡Ayuda…!
- ¡Estate quieta…! ¡Ay…! – recibiendo un mordisco en su mano, harto se quitó la capucha y forcejeó para sujetarla de las muñecas – nunca imaginé que desvirgaría a una fiera…! - ella gritaba y cuando él acercó la cara para lamer su cuello, ella recordó la pelea de Alastor y le dio un cabezazo en toda la nariz haciendo que la soltara – ¡serás puta…! – aprovechó eso para darle un puñetazo en la entre pierna con todas sus fuerzas – ¡Arg…! - y se arrastró a distancia suficiente de él para coger una piedra, se incorporó aun estando de rodillas en el suelo lista para volver a defenderse.
- ¡Intenta tocarme de nuevo y… - se quedó petrificada al sentir un gran chorro salpicando su cara, su vestido y el brazo con el que sujetaba la piedra, el cuerpo del hombre cayó al suelo mientras una silueta oscura sostenía su cabeza en una mano y en la otra un cuchillo, aquello que la salpicó era sangre, la figura alta la miraba, parecía examinarla, era un hombre totalmente vestido de negro, su rostro cubierto por una especie de antifaz y sus ojos brillaban de rojo, con cabeza en mano se dirigió a los otros hombres que no se habían percatado de lo ocurrido, el cuchillo lo blandió a la espalda desde la cintura hasta el cuello del segundo hombre que sostenía una soga en la que Holbert estaba siendo colgado, haciéndolo soltar la cuerda, gimiendo de dolor y comenzó a brotar mucha sangre de su espalda, mientras Holbert caía al suelo, los otros hombres se dieron cuenta de aquello, sorprendidos al repentino ataque, el recién llegado sacó un revolver de su chaqueta negra mientras le disparaba en la cara al tercer hombre en su camino, lanzaba la cabeza a las manos de un cuarto hombre, que al recibirla del susto la arrojó al suelo y recibió un disparo en el pecho, se acercó lo suficiente al quinto usando el cuchillo y le dio un tajo en el cuello haciendo que cayera, el sexto hombre estaba tan sorprendido y asustado que comenzó a retroceder.
- ¡No… no por favor…! ¡no me hagas daño… no me mates…! ¡tengo un hijo pequeño y mi esposa está embarazada…. – recibiendo un tiro en la pierna haciéndolo caer al suelo - ¡Ahrg…! ¡te… te daré lo que quieras…! ¡Pero no me dispares…! – viéndolo bajar el arma – gracias… gracias… - pero lo vio acercarse peligrosamente – es… espera… ¿Qué… que haces…? ¡No por favor…! - y con su cuchillo le hizo un tajo horizontal en el estómago, era tan profundo el corte que el cuchillo tiró de sus órganos - ¡Argh…! - el hombre de negro se incorporó y caminó hacía Holbert usando su cuchillo para quitarle las ataduras de las manos y del cuello, se agachó a él, lo abrazó meciéndolo un poco, se susurraron algo y el hombre se incorporó de nuevo para esta vez desaparecer, ella aún estaba en shock por el cadáver a su lado, pero reaccionó al caérsele la piedra de la mano y se arrastró para ayudar a Holbert.
- ¡Señor Holbert…! ¡señor Holbert…! – llegando a él y tomó su mano - ¿señor Holbert…? – él tenía los ojos cerrados, ella lo sacudió, pero no reaccionaba, se llevó una mano a la boca y susurrando – le han asesinado… - comenzando a brotar muchas lágrimas de sus ojos se tumbó en el pecho del hombre y comenzó a llorar con fuerza, no pasó mucho tiempo que sintió las luces de un auto y oyó unas voces.
- ¿Qué ha ocurrido aquí…? – eran dos hombres que corrieron hacia Charlie al notarla – ¿señorita está bien…? – intentando levantarla mientras ella seguía llorando sobre el cuerpo inerte de Holbert.
- ¡No… me toquen…! – los hombres retrocedieron intercambiando miradas.
-Somos policías… - intentando volver a levantarla y ella volvió a gritar para que se alejen de ella – será mejor que vayas al auto y pidas refuerzos… nos van a ser mucha falta para recoger todo esto… – el otro hombre se retiró, mientras llegaba otro auto y se bajaron otros dos hombres.
-Vimos la hoguera a lo lejos… pero… ¿qué ha pasado aquí…?
-Tenemos un sobreviviente… y no quiere moverse… - los tres hombres se acercaron a Charlie – señorita… tiene que venir con nosotros… la pondremos a salvo... pero tiene que decirnos que ha ocurrido.
- ¡No se me acerquen…! ¡No… se atrevan a tocarme…! – refutaba Charlie.
-Creo que está en shock… - dijo uno de los oficiales - ¡Hey…! ¡Usted… retírese no hay nada que ver aquí…! – pero el recién llegado continúo acercándose.
- ¡Esa es mi camioneta…! ¿Dónde están los ocupantes…? – los oficiales le indicaron que se acerque, la voz del recién llegado hizo reaccionar a Charlie que se puso de pie lentamente y se giró a verlo.
- ¡Al…! – corriendo hacia él y fue recibida en sus brazos – Holbert… Holbert – comenzando a llorar en su pecho.
-Caballeros… si no es molestia esto no es ambiente para la dama… voy a llevármela a casa – señalando - no está muy lejos de aquí… es en esa dirección… - los oficiales se rascaron la cabeza, dudosos si dejarla irse o no – oh… vamos… no irán a creer que una dama haría todo esto… ¿verdad…?
-No… no es eso señor… es que… es la única sobreviviente… la única testigo de lo que ocurrió aquí…
-Les parece bien… que me la lleve a casa… que se tranquilice un poco y nos dan alcance para luego preguntarle lo que necesitan saber… en ese estado dudo rotundamente que pueda decirles algo… - los cinco oficiales intercambiaron miradas y asintieron.
-Si por supuesto caballero… en cuanto recojamos esto iremos a su casa… es que todo esto… parece cosa del Wendigo… - Charlie que seguía en brazos de Alastor hoyó aquello y recordó la figura negra del hombre que hizo todo aquello y en sus pensamientos ahora tenía "¿ese era el Wendigo?" – puede que sea la única persona hasta ahora que lo haya visto… y siga con vida para contarlo…
-Comprendo… – dijo Alastor – pero de nada les servirá en este estado… con su permiso… - guiando a Charlie al auto, ayudándola a sentarse – encanto… estás a salvo… te llevaré a casa… - ella levantó su mirada.
- ¿Qué hay de Holbert…? – Alastor sacó un pañuelo para secar sus lágrimas.
-La policía se encargará de todo esto… dulzura… no pienses más en esto… - cerrando la puerta de ella fue al asiento del conductor y se fueron del lugar.
Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana
