ola a todos aquí les dejo el capítulo de esta semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.


*Capítulo 28.- No habrá nada que me detenga:

-He invitado a Husker a cenar… - dijo tranquilamente y él la miró sorprendido.

- ¿Hum si…? ¿Cuándo…? – ella lo miró y no se esperaba encontrar esa reacción.

-Pues el viernes por la noche – vio que Alastor ahora tenía un tic en la comisura de su labio, pero se le vio tranquilo como siempre y lanzó una mirada a su sombra, este por el contrario se había encrespado de nuevo y estaba abriendo la boca reflejando sus pequeños dientes afilados que cambiaban por grandes colmillos – Al… ¿te molesta que Husker venga a cenar…?

-No… para nada encanto… ¿Cómo crees…? – pero en sus pensamientos desearía que Husk sea la cena, sin darse cuenta que ella estaba mirando a su sombra que estaba pasándose la lengua por las fauces y lanzando gestos de mordiscos y gruñidos – es tu invitado y tu visita… las normas son claras… visitas permitidas… - se pensó "¿Por qué tenía que invitar a Husk?", de hecho, él pudo rechazar su invitación y no lo hizo, como Husk intente tocarla no volverá a salir de su casa jamás.

- ¿Estás seguro que no te molesta…? – Él sonrió y negó con la cabeza, pero Charlie estaba más atenta a los gestos de su sombra que ahora parecía estar arañando y estrangulando algo invisible – si tú lo dices… estaba pensando hacer jambalaya… para la cena del viernes… al fin de cuentas es tu amigo… y es tu plato favorito – observando a la sombra que pareció relajarse y se pasó la lengua por la boca y sonreía exageradamente.

-Oh… eso suena maravilloso ternura… - se pensó "toma esa Husk, vienes a cenar con esta magnífica mujer, pero tendrás que comerte mi plato favorito", "te reto a quitarme de sus pensamientos, de su piel jajaja… su pureza no es para ti mi "amigo" la he tomado y volveré a tomarla cuando ella lo permita" y sin pensarlo se pasó lentamente la lengua por los labios y la pregunta de Charlie lo tomó por sorpresa.

- ¿En qué piensas…? – abriendo los ojos, percatándose de lo que había hecho.

-Oh… cariño… estaba pensando en lo delicioso que va a estar esa jambalaya… ya desearía que fuera viernes… jajaja…

-Oh… y ¿Qué tal tu día…? – él alzo una ceja con algo de incomodidad.

-Lo de costumbre encanto… todo muy tranquilo en el trabajo…

- ¿Una admiradora eh…? lo he escuchado… - pero ella vio a su sombra y este rodaba los ojos y hacia muecas de suspirar agotado y como si algo le molestara.

-Pasado mañana tendré que llevar un tentempié y el traje para la fiesta – él no quería hablar de ello, ella no insistió en el tema y en parte lo agradecía, mientras Charlie seguía observando a su sombra y este parecía sentirse aliviado y relajado e incluso se relamió los labios – al salir de la academia vas a tener que ir directamente a la estación de radio… no te preocupes por el vestido, te lo llevaré y ahí podrás cambiarte de ropa… - la sombra de Alastor parecía que ronroneaba.

-Oh… perfecto… pensé que saldría de casa con el vestido puesto… jajaja… - no sabía en que estaba pensando o sintiendo ahora Alastor, pero su sombra volvió a parecer una fiera encrespada y mostrando los colmillos, eso la hizo pensar que sin duda tenía muchas emociones encerradas en su interior y que sabe controlar perfectamente con esa dulce, "siniestra" para Ángel y magnifica sonrisa, el auto se detuvo y ambos bajaron – da gusto estar en casa…

-No hay nada mejor que el hogar… - abriendo la puerta, le cedió el paso y por último cerró la puerta al entrar – bueno dulzura… practica lo que más te apetezca… - subiendo las escaleras – yo tengo que ponerme manos a la obra con la corraliza… - ella asintió y también subió a cambiarse de ropa.

-Espero no sea muy laborioso… - él soltó una carcajada mientras entraba en su habitación, ella también entró en la suya lanzándole una sonrisa, se puso las mallas de ballet, tenía una clase perdida que practicar, pasado mañana evaluarían lo de esta semana y había mucho trabajo que hacer, bajó puso el megáfono y salió de la casa a practicar, y ahí estaba Alastor con el serrucho y preparando la madera para comenzar a trabajar - ¿necesitas que te ayudar…?

-No es necesario amor… - ella lo vio quitarse la camisa y deseó sentir su tacto en su piel, ya habían pasado casi dos días desde que lo hicieron en aquel río y ella sentía calor, deseaba sentir sus caricias y sus besos, se reprendió mentalmente, una dama no debería de tener ese tipo de pensamientos tan lascivos, pero no podía evitarlo, se preguntó si Alastor también tenía esos pensamientos y deseos, comenzó a practicar y visualizó a la sombra de Alastor que le llevaba clavos, pegamento e incluso lo ayudaba con las medidas de las tablas, eso le hizo gracia, llevaba un rato practicando y se acabó la música, ella se detuvo para entrar en la casa y darle vuelta al vinilo, entonces se encontró con la sombra que ya lo estaba haciendo – gracias… - la sombra hizo una reverencia y le lanzó besos, ella retrocedió - ¿Por qué haces eso…? – la sombra se encogió de hombros - ¿No sabes porque lo haces…? – la sombra negó con la cabeza e hizo gestos como de querer tocarla y se relamía los labios - ¿Entonces que ha querido decir cuando te encogiste de hombros…? – la sombra hizo como pensar y se deslizó a su lado, pasó la mano en el brazo de la sombra de ella y sintió la caricia recorrer su brazo y una mano deslizándose alrededor de su cintura, era como sentir el cuerpo de alguien a su espalda y una "respiración", mientras unos dientes rozaban su cuello - ¡para…! – apartándose de él – no te ofendas… pero… eres una sombra… yo una persona… - nunca se imaginó tener que decir eso a una sombra y no a una persona – no eres tú… soy yo… en verdad creo que eres atractivo y pareces muy simpático… pero creo que deberías buscar una sombra guapa y agradable… - se sintió tonta al decir eso, era como si estuviera amistad rechazando el cortejo de algún caballero – creo que entre nosotros no puede existir nada más que… ¿no lo crees …? – aquello era surrealista, ella deseaba que Alastor la cortejara y la reclamara, no su sombra y encima no tenía ni idea de porque su sombra intentaba seducirla, se pensó "tal vez le gusto" sintiendo de nuevo la caricia en su brazo subiendo hasta su hombro – para por favor… Alastor podría castigarte… - la sombra la miró sorprendido y de repente se sintió ser sujetada con fuerza por la cintura y atraída a algo, vio su sombra siendo sujetada por la cintura y era atraída hacia la sombra de Alastor que se acercaba a su rostro para besarla – no… no me refería a esto cuando te dije que busques una sombra guapa… - ella puso las manos en medio y sintió como besaba sus manos y las estaba apartando para alcanzar su rostro – detente… por favor… - sintiendo su lengua pasar por su cuello haciéndola estremecerse, era la misma lengua de Alastor, no pudo evitar morderse el labio y soltar un suspiro, miró a otra parte y vio a Alastor con su puño apoyado en su rostro en la ventana del pórtico observando lo ocurrido, con su mano en la ventana moviendo los dedos de forma aburrida y soltó con tranquilidad.

- ¿Te diviertes mi estimado…? – su sombra la soltó y se apartó lentamente – está muy feo que hagas eso… más cuando la dama ha dicho que no… - su sombra hizo un gesto mostrando su índice, luego hizo como algo pequeño con sus dos dedos y por último gesticulo besos – ni un beso pequeño… ¡ha dicho que no…! – su sombra parecía deprimido y Alastor le dijo afuera – terminamos la corraliza… vamos… - su sombra salió suspirando y Alastor miró a Charlie - ¿Estás bien…? - ella asintió – lamento su descaro… trataré de que no se vuelva a repetir corazón… - ella negó con la cabeza.

-No… no te preocupes… debo seguir tus consejos y mostrar más autoridad… - colocando la aguja en el megáfono y salió a seguir practicando, lanzó una mirada a la sombra de Alastor y este le guiñó el ojo, era como si supiera que ella sintió placer y estaba a punto de dejarse llevar de no ser por la intromisión de Alastor, "¿pero que le estaba pasando?" "es una sombra, no podía ser que le gustara su sombra", comenzando a practicar, mientras Alastor que fue a trabajar en la madera con su sombra al lado notó como este le lanzó un guiño a la chica.

- ¿Quieres dejar de hacer eso…? – su sombra lo miró indignado, lo señaló y se autoseñaló – no… no… de eso nada… no deseo hacerle nada de eso… si ella no lo desea, no se le puede tocar… - su sombra volvió a gesticular besos, rugidos y ojitos – si no sabes suprimir tus instintos no es culpa mía… - se pensó "aunque en realidad si lo era, ya que su sombra solo es lo más profundo de él" – nueva orden… si te dice que pares y la dejes… si te da una orden… obedece… sea lo que sea… ¿de acuerdo…? – su sombra sintió con resignación – ahora tráeme los caballetes… - su sombra desapareció, mientras él continuaba tomando medidas, lanzó una mirada a Charlotte, en verdad era una delicia verla moviéndose tan elegantemente y las mallas de ballet aunque aprisionaban su cuerpo de forma delicada , también lo mostraron gentilmente entrecerró los ojos y en verdad deseaba volver a tocarla, pero tenía que centrarse en su trabajo y dejarla practicar de lo contrario el caballo no tendría corraliza y ella podría desaprobar, se dijo así mismo en voz baja - "las prioridades por encima de los instintos" jajaja… - continuó con su trabajo hasta que escuchó a Charlie llamarlo a tomar una limonada, levantó la vista y ella se aproximaba a él con una bandeja y dos vasos – gracias tesoro… eres muy amable…

-De nada – él se quitó los guantes de trabajo y recibió el vaso para beber.

- ¿Qué hora es…? – ella bebía de su vaso y lo bajó.

-Van a ser las ocho…

-Oh… sí que llevo rato aquí… - devolviéndole el vaso – recogeré esto y comenzaré con la cena – ella asintió - ¿Te apetece cenar lo que nos envió mamá Shinida u otra cosa…? – ella lo pensó y sabía que cualquier cosa que tuviera el toque de Alastor sería increíble.

-La verdad es que me gustaría algo ligero… -observándolo pensar.

- ¿Un salmón al horno con las patatas y verduras que nos envió mamá Shinida…? – ella asintió.

-Eso estaría bien… iré a cambiarme… - retirándose mientras Alastor recogía las sobras de lo trabajado y vio a su sombra – mi estimado… sube un salmón y tenme las especias a la mano – su sombra sintió y desapareció, terminó de recoger, fue al baño de la planta baja y se aseo un poco, luego fue a la cocina y ahí estaba su sombra colocando especias – gracias mi amigo… - comenzando a preparar una bandeja, precalentando el horno, Charlie entró a la cocina y los vio a ambos ayudarse en la preparacion.

- ¿Puedo ayudar…? – la sombra de Alastor asintió y Alastor le entregó las patatas que les envió mamá Shinida.

-Podrías ir cortando en rodajas esas patatas… - ella asintió y comenzó con la labor, una vez la cena puesta se sentaron y charlaron tranquilamente sobre los progresos, Alastor de la corraliza y Charlie del ballet, terminaron y recogieron los platos, dejando solo unas Cuantas cosas – yo terminaré de recoger esto y revisaré los cerrojos…

- ¿Estás seguro…? – él asintió.

-Claro lindura… no queda ya mucho por recoger… ve tranquila a descansar… - ella asintió y se apartó – mi amigo… - su sombra apareció – prepárame la bañera por favor… enseguida subiré… su sombra asintió y se deslizó por las paredes subiendo las escaleras, Charlie salió de su habitación con la bata puesta para preparar el baño cuando se encontró en el pasillo a la sombra de Alastor.

- ¿Te ha castigado…? – este negó con la cabeza e hizo la forma de una bañera con sus manos - ¿Vas a bañarte…? – se preguntaba si las sombras se bañaban, pero él se dio con la mano en la frente, se auto dijo y negó con la cabeza, dijo abajo e hizo la mímica de serruchar y moverse como si se estuviera bañando – Oh… vienes a prepararle la bañera a Al… - la sombra levanto los pulgares – ¡Ja…! Acerté… no es tan difícil… haber otra… - la sombra levantó la mirada pensando, hizo la mímica de serruchar, correr, conejo y como si se había caído, Charlie lo pensó un poco, serruchar se refería a Alastor – Oh… Alastor siguió un conejo y se… ¿cayó…? – la sombra volvió a levantar los pulgares – acerté otra vez… estoy aprendiendo… ¿verdad…? – la sombra asintió y señaló la habitación e hizo la mímica de agua.

– Oh… perdón es verdad… pero pudo habérmelo pedido, no me importaría prepararle la bañera, ha trabajado mucho y ha hecho la cena… - caminando a la habitación, entró y se dirigió al baño, abrió el grifo tomando la temperatura del agua, mientras la sombra se rascaba la cabeza, se encogió de hombros y se fue al baño de ella a prepararle la bañera, mientras Alastor que iba por el pasillo a su habitación oyó el agua del baño de ella y entró a su habitación desabotonándose la camisa.

-No sabría si ir a vigilarlo esta noche… - quitándose los pantalones – sabes que sería divertido mi amigo… sacar de nuestra reserva personal y dárselo de comer al viejo Husk… jajaja… esa cara no tendrá precio… - quitándose el resto de la ropa y dirigiéndose al baño - ¿crees que tome bocado o se pase la velada dudando de la comida… jajaja… - encontrándose con Charlie cerrando la llave del grifo, ella se incorporaba y se puso totalmente roja al verlo ahí de pie desnudo, se tapó la cara y le dio la espalda.

-Lo… lo siento… ya… ya me retiróba… - caminando de espaldas, buscando con el pie que no haya nada con lo que tropezar, mientras Alastor se movió rápidamente a la otra parte del baño cogiendo una toalla.

-Querida… ya puedes ver por donde caminas o tropezarás… - sujetándola pues había tropezado con la alfombra – ¿estás bien…? – ella tenía los ojos cerrados.

-Si… si… no… no… fue mi intención invadir tu privacidad… - siendo incorporado por él – lo siento de verdad…

-Primor… ya puedes abrir los ojos tengo una toalla… - ella abrió un ojo y luego otro - ¿Qué haces aquí…? – ella iba a explicarse cuando en ese momento apareció su sombra haciendo mímica interrumpiéndola – dice que tienes el baño listo… ¿Por qué estás tú allá y ella aquí…? – su sombra se encogió de hombros y le iba a hacer otra mímica, pero fue interrumpido por Charlie.

-Oh… le dije que no me importaba prepararte la bañera y… ni me di cuenta cuando se fue… es culpa mía… - su sombra asintió y negó con la cabeza.

-Está bien… no es que haya ocurrido nada espectacular… pero la próxima vez por favor avísenme si planifican algún cambio… y no darme estás sorpresas… - ambos asintieron y Charlie salió para ir a su baño aún avergonzada, Alastor le lanzaba una mirada a su sombra, en cuanto ella salió le susurró – por ti estuve a punto de descubrirme… – su sombra ladeo la cabeza, lo pensó y con las manos hizo mímica de señalarse y preguntar – si… lo sé en parte culpa mía… te ordené obedecerla … - su sombra asintió y él pensó "¿desde cuándo esos dos se llevan tan bien…?" – olvídalo… irás a vigilarle esta noche… necesito saber más de sus costumbres… - su sombra asintió – pero primero ve a hacer la ronda… – su sombra desapareció y él se metió en la bañera.

Charlie por su lado ya estaba en la bañera aún avergonzada por lo ocurrido, se sorprendió así misma que se avergonzara tanto, al fin de cuentas ya lo había visto desnudo o medio desnudo, pero verlo ahí fue imprevisible, estaba sumida en sus pensamientos.

-No se puede negar que en realidad es muy atractivo… - suspiró recordando su físico bien cuidado y aunque le era muy vergonzoso deseaba rozar los dedos por su torso – es tan… - mordiéndose el labio – deseable… un fruto prohibido… - sin duda lo deseaba, deseaba todo lo que le hacía, deseaba sentirlo, deseaba que la reclamara, deseaba sentir su fuerza mientras la embestía, se preguntó que habría ocurrido en su trabajo, él parecía incomodo, su sombra reflejó aquello, se pensó que tal vez no sea importante ya que no mostró ningún interés en hablar de ello, aunque si lo pensaba mejor Alastor jamás mostraba interés en hablar de algo que él considere privado y que no es de la incumbencia de los demás, ella suspiró y deseó que le tuviera más confianza respecto a eso – bueno creo que confianza me tiene, me ha contado lo de su sombra y ha abierto algo de su pasado para contármelo… eso es bueno, con lo reacio que es… - terminó de asearse y se fue a su habitación, se acomodó en la almohada inhalando lo último que quedaba de la loción de Alastor, le gustaba esa sensación embriagadora que le producía, cerró los ojos y mantenía en su mente a Alastor a su lado, tocándola, besándola, quería soñar con él, se fue durmiendo y se encontraba sentada en el sofá, Alastor se sentaba a su lado con un par de copas de vino, la chimenea encendida y una música romántica sonando de fondo, él le sonreía y le entregaba una copa de vino, la rodeo con su brazo y se aproximó a ella acariciando su rostro y su cuello, se acercó y ella iba cerrando los ojos hasta que sintió sus labios reclamar los suyos, era sencillamente perfecto, sentía la mano de él deslizarse de su cintura a su cadera y a su pierna, dirigiéndose a su intimidad, se separaron por aire y ella al abrir los ojos, ahí estaba el Wendigo observándola con esos ojos rojos "lo disfrutas tanto como yo…", ella se apartó y en el suelo había cadáveres, levantó la mirada y él bebió del vino elegantemente "¿Qué te parece lo que hago…?", ella corrió hacía la puerta, la abrió y chocó de nuevo con el Wendigo "sigues con vida y sabes que no puedes escapar de mí…", tomó su barbilla con una mano, "esto es excitante… ¿verdad…?", con la otra atrapó su cintura apegándola a él y le robó un beso deslizando su lengua en el interior de su boca, se separaron y le volvió a hablar "que poco observadora… pero no olvides que estaré mirándote…" rozándole la oreja con sus dientes y desapareció, ella cayó sentada en la entrada y apareció Ángel que le decía "a este yo lo vi primero…" y Husker detrás mientras gritaba "a mí no me metan en sus mierdas…". Alastor bajaba las escaleras mientras decía "él comienza a gustarte, al fin y al cabo, es tu héroe… ¿verdad…?" Tendiéndole la mano "está vez te haré un bebé…" y ella se quedó sorprendida ante esa declaración y le respondió "no puedes… tu no quieres hijos…", de repente todos escucharon el llanto de un bebé que venía del salón y Husker dijo "enhorabuena…" acercándose al carrito y le hizo cosquillas al bebé, "es idéntico a ti…", entregándole un habano a Alastor que se había acercado y se quedó de pie al lado observando al bebé, Ángel dijo "oh… mira que pequeñín… motita tiene tus ojos…", Charlie se acercó a ver al bebé y ahí tumbado había una versión miniatura de la sombra de Alastor con ropa de bebé, entonces Alastor habló "sin duda un niño sano y hermoso… jajaja… ¿no crees cariño…?", al terminar las palabras las paredes se llenaron de sangre y lo vio entrecerrar los ojos "no entres jamás a la habitación del sótano, dulzura…", ella miró detrás de él y su sombra tomó la forma del Wendigo que salió de la pared con un cuchillo en la mano y gritaba "me pertenece…" mordiendo a Alastor en el cuello y lanzando el cuchillo con fuerza a su pecho mientras ella gritaba "¡No….!" Y sé despertó, miró a su alrededor, estaba en su habitación y ya había amanecido – eso ha sido extremadamente raro… - levantándose, pensando en la habitación del sótano mientras se ponía la bata, ella ya había estado en dos de tres habitaciones prohibidas y no hay nada de otro mundo, pero Alastor le mencionó que era su zona de ocio - ¿el sótano…? ¿Qué de divertido o relajante puede haber ahí…? – saliendo de su habitación – no creo que Husker viva allí abajo… Alastor me aseguró que no vivía nadie más aquí… y parecía muy sincero… - sintió como su cintura era envuelta por alguien y eso la sobresaltó un poco y recibió un beso en la mejilla, ella miró y ahí estaba la sombra de Alastor sonriéndole – Oh… buenos días… - la sombra le hizo mímica de sonrisa, dijo afuera de la ventana y levantó los pulgares - ¿esa es tu forma de decir buenos días…? – la sombra asintió – oh… ya estoy aprendiendo… ¿Alastor…? – la sombra dijo abajo y mímica de cocinar - otra vez se me adelantó… - bajando las escaleras y fue a la cocina, viéndolo moverse al ritmo del jazz que sonaba en la radio – buenos días… - él volvió a su postura seria.

-Buenos días ternura… ¿Qué tal has dormido…? – ella pensó en su sueño tan raro y lanzó una mirada a la sombra de Alastor.

-Hem… bien… podría decirse que bien… - sentándose - ¿y tú…?

-Estupendamente cariño… como un bebé… jajaja… - ante esa mención ella pensó en el "bebé" del carrito que hubo en su sueño y le sonrió a Alastor - ¿te ocurre algo encanto…? – despertándola de su ensoñación, pues notó que ella le había lanzado una mirada a su sombra y se la vio un poco perdida.

- ¿Hem...? ¿Por qué lo preguntas...? – sonriendo.

-Te noto un poco incómoda… ¿ha pasado algo…? – lanzándole una mirada a su sombra, su sombra miró a ambos y comenzó a negar con la cabeza.

-No… no… es… solo un sueño muy raro que tuve jaja…

-Oh… - colocando el desayuno en la mesa – eso suena divertido… ¿de qué se trataba…? Si es que no es molestia saber… - bebiendo un poco de su café, notó que ella se ruborizó y tomó un sorbo del suyo también.

-Al… tú… ¿sueles tener sueños raros y graciosos…? – él lo pensó por un momento.

-Hum… a veces… ¿Por qué…?

-Por saberlo… - dijo sonriente – te cuento el mío… si tú me cuentas uno tuyo…, así nos reiremos de lo divertido y disparatados que son… - él la miró un poco dudoso, aunque la idea parecía divertida, siempre podría omitir algunas cosas, sin detalles y ella es como un libro abierto, si ella le omitía algo, él lo sabría, aunque no sepa exactamente que es.

-Me parece bien… ¿Qué broma te ha gastado tu linda inconciencia…? – ella sordió un poco de su café y luego lo miró.

-Tú y yo hicimos un bebé… - este escupió de su café, eso no lo vio venir sin duda, "¿pero qué clase de hechizo llevaba encima aquella mujer…?" se pensó, no sé podía creer lo fácil que era para ella desestabilizarle – Husker te regalaba habanos para felicitarte, pues era un niño… - él pensó que se lo tenía bien ganado por preguntar, lanzó una mirada a su sombra que se sostenía el estómago mientras reía – tú estabas de pie al lado del carrito de bebé y Anthony… – Alastor alzó una ceja – él también estaba en mi sueño… decía que tenía mis ojos… - en él empezó a aparecer un ligero tic en su ojo – lo gracioso es que nuestro "bebé…" era tu sombra… - la sombra de Alastor que reía dejó de hacerlo para observar a la chica con una ceja alzada y la boca abierta, ambos escucharon la estruendosa risa de Alastor y se quedaron viéndolo.

-Jajaja… jajaja… - Charlie se sorprendió al oír esa risa casi demencial que nunca había oído de él - al fin una buena noticia… jajaja… - la sombra le hizo mímica de risa y un aspa – Oh… mi estimado… claro que tiene gracia… muy, muy divertido la verdad… jajaja… - observando a Charlie - ¿llevaba babero y todo…? – ella pensó y asintió.

-Era un bebé… llanto de bebé, ropa de bebé, botitas, babero, chupete… todo…

-Jajaja… sin duda mi amigo… eres un gran bebé… jajaja… - su sombra le sacó la lengua y desapareció.

- ¿A dónde ha ido…? – preguntó ella al verlo desaparecer.

-Oh… no te preocupes dulzura… solo se ha ido a despejarse del asunto… no quiere seguir oyendo mi risa… jajaja…

-Bueno… ahora tu cuéntame algo raro y divertido que hayas soñado… - mordiendo su tostada, Alastor la miró y sin duda ella no había omitido nada de aquel sueño tan descabellado.

-Bien… es justo… - hizo de pensar tratando de recordar algún sueño raro – hum… hace dos meses soñé que participó en la boda de Mimzy, pero no como invitado… era la estola en su cuello… el novio apareció, que por cierto era Husker y cuando iba a darle el sí quiero recuperar la movilidad y comencé a estrangularla… jajaja… una vez que cayó inconsciente, Husk lloraba de felicidad y gritaba "gracias amigo, por un momento creí que me casaría con la arpía…" jajaja… - Charlie hizo un gesto de desaprobación, pero estaba conteniendo la risa, Mimzy era una mujer desagradable y quizás se lo tenga bien ganado.

- ¿Hubo algo entre Mimzy y Husker…?, lo pregunto por el sueño de que se casaban…

-Oh… no… creo que Husk fue mi personaje ya que él suele buscar mujeres maduras con dinero… pero Mimzy no está en esa lista… aunque si tuvieron un roce hace tres años… quería ser socia y como te habrás percatado ella también es alcohólica … el viejo Husker tiene suficiente consigo mismo como para lidiar con otro alcohólico en el bar… jajaja…

-Oh… entiendo… - terminando su desayuno - deberíamos convertir esto en una costumbre… ¿no lo crees…? – él la miró con una ceja alzada y asintió.

-Ha sido informativo y muy entretenido… jajaja… cuanto menos divertido… oh… ahí viene nuestro "pequeño…" - señalando a su sombra que se deslizaba dentro de la cocina, frunciendo la boca y le hizo una mímica, estaba claro que Alastor no dejaría que su sombra lo olvide hasta que se muera o hasta que él muera – disculpa amor… - poniéndose de pie – hay un asunto que requiere mi atención… - retirándose junto a su sombra en dirección a su oficina, ella subió a vestirse mientras leía el guion de las radio novelas, bajó y alimentó a las gallinas, se dirigió al auto y esperó dentro, al poco Alastor salió ya vestido y arreglado, se subió al auto y ella condujo.

-Salimos un poco tarde… ¿Qué te entretuvo…?

-Lo siento corazón tenía que preparar una escena para el episodio de hoy… - recibiendo un "oh…", pero en realidad estaba redactando la información dada por su amigo, cada vez era más cercana la visita que le haría a ese oficial, ya quedaron muy poco – cada vez lo haces mejor tesoro… - ella sonrió.

-Es porque he tenido un buen instructor de manejo…

-¿Sabes que sería maravilloso, lindura…? – ella lo miró felíz, pero sorprendentemente lo notó muy tenso y no sabía porque - ¡Que… que redujeras un poco la velocidad…! – sujetándose duramente al asiento - ¡así nos vamos a matar…! – ella fue quitando el pie del acelerador, él comenzó a respirar con más tranquilidad con un ligero tic en el ojo y aflojando su agarre del asiento, sin duda ella alteraba su tranquilidad de una u otra forma como nadie nunca lo había hecho en toda su vida, pero no podía negar que conducía cada vez mejor y más rápido, acomodó sus gafas y su pajarita – estoy pensando que igual podrían inventar algo con que sujetarnos a los asientos… jajaja…

-Lo siento… es que me es muy emocionante conducir y ver a qué velocidad se puede llegar… - Alastor se acomodaba el pelo.

-Si mueres durante el proceso de investigación… se acabaría tú investigación y comenzaría una nueva y diferente… - ella le lanzó una mirada curiosa.

- ¿Así…? ¿Cuál…? – ahora él sacudía su chaleco y pantalón.

- ¿Cuánto daño puede recibir el cuerpo después de un accidente? y ¿a qué velocidad se puede uno matar…? jajaja… - ella soltó una risa ante la elocuencia.

-Eres terrible… - llegando a la ciudad y estaba empezando a reducir la velocidad.

-Oh… no querida… continua… - ella lo miró sorprendida – vamos hasta la estación…

- ¿De verdad…? – él asintió.

-Por supuesto primor… conduces de maravilla con la excepción de que tienes la tendencia de aumentar la velocidad, creo que ya es tiempo de presumir tus progresos… jajaja… - ella giró el volante en dirección de la estación de tranvías donde detuvo el auto, ambos descendieron y ella sintieron las miradas de los transeúntes, mientras Alastor se dirigía a la puerta del conductor, tomó su mano haciéndole una reverencia mientras la besaba - magnifique mon cher…

-Gracias…

-Cuando quieras el auto puedes llevártelo sin problema… - lanzando una mirada a los curiosos – buenos días… - subió al auto sin importarle la mirada de la gente y le guiñó el ojo a Charlie – que ambiente agradable más… jajaja… - movilidad de retirada y ella también soltó una risa al saber a lo que se refería, caminó a su parada y se sentó a esperar, oyendo a un hombre mencionar "eso no es normal… las mujeres no deben conducir autos…", pero ella ignoró los comentarios y de hecho sentí satisfacción al oírlos, Alastor lo predijo y si a ellos les molestó no era su problema, eso en verdad le dio una sensación gratificante.

-Sin duda… un ambiente muy "agradable…" – abrió las carpetas de los programas que se perdió y comenzó a leer ya disfrutar de su lectura – oh… - leyó como Charlotte conoció al doctor, eran amigos de la infancia y perdieron el contacto en la adolescencia él y su familia se mudaron para que comenzara a estudiar medicina, pero ellos siempre se gustaron de niños – que tierno… - continuaron leyendo y llegaron su tranvía, subieron y se acomodó para oír su sintonía favorita, pero esta vez notó algo diferente en el tranvía, miró a todas partes y ahí al fondo sentada estaba Katie Killjoy, giró la cabeza rápidamente para fingir no verla, no se podía creer que estaba ahí, entonces escuchó la voz de Alastor.

-Buenos dias mis estimados oyentes de radio…! Estamos a miércoles y la mañana es realmente gratificante, aquí "El demonio de la Radio" ¡tenemos la temporada de caza prácticamente encima…! Al igual que ustedes que caballeros lo estoy esperando con ansias… jaja… - Charlie se preguntaba si Katie reconocía la voz de Alastor en la radio, al llegar a su destino se bajó del tranvía y discretamente buscó a Katie que la vio bajar al final de todos, entonces escuchó la voz familiar del chico que la llamaba.

- ¡Motita…! ¡Por aquí…! – ella lo vio y se acercó sonriente.

-Buenos días Ángel… ¿otra vez me esperabas…?

-Pues claro… ese Ethan parece que no va a dejarte en paz… y tu señor "simpatía" nos interrumpió… no conformé, me dio un golpe… un golpe… no debo jugar con su paciencia… se ve que alguien se me ha adelantado… jajajajaja… - caminando juntos en dirección de la academia.

-De camino a casa me pareció que estaba un poco irritado… algo debió de pasar en su trabajo - él chico la miró sorprendido.

- ¿Pero cómo putas lo haces…? – ella frunció el ceño – es decir… en cinco meses que le conozco jamás he sido capaz de saber si siente algo o no… nunca un gesto, nunca una emoción… a ti te pareció irritado… ¿Cómo…? – ella se encogió de hombros, no podía decirle que lo sabía porque vio a su sombra y reflexionó aquello.

-Uso mi intuición femenina… creo… tal vez estuviera irritado por la carta de la admiradora… ¿Cherry te ha dicho algo...? – el chico pensó y negó con la cabeza.

-No… ya se lo preguntaré hoy… pero dime… - observándola ladinamente - ¿Cuál de mis sospechosos es el Wendigo…? – ella lo miró sorprendida – sospechoso número uno, descartado por las pruebas dadas por ti… ya que tu misma confiesas que has pasado toda la noche con él… - Charlie se ruborizó – así que vayamos por nuestro sospechoso número dos…

-Espera… espera… ¿Por qué Alastor es tu sospechoso número uno…? – él se encogió de hombros.

-Meh… Por ir descartando personas… no tengo más gente que conocemos en común… - ella negó con la cabeza suspirando – como decía sospechosos numero dos… Baxter… es posible…

-Espera… ¿Quién es Baxter…? – él chico la miró sorprendido.

- ¿No lo conoces…? – ella negó con la cabeza.

-Yo creía que lo conocías… como Cherry dice que habla tanto de ti… - ella se sorprendió más al saber que alguien a quien no conoce hablara de ella – maldito Bax… esta me las paga… pero igual queda descartado de momento… el número tres ahora pasa a ser el dos… Pentious… pero aquí existe un detalle importante…

- ¿Cuál…?

- ¿Era guapo, alto o bajo…? – mirando a la chica con interés.

-Yo estaba en el suelo… y si… era alto…

-Bien… ¿Cómo dirías tú…? Te atraía o no… porque si te atraía… no es Pentious…

- ¿Cómo voy a sentir atracción por un asesino…? No seas ridículo… - recordando el sueño en el que Alastor le decía que le gustaba el Wendigo, eso era imposible, Husker no le atraía, otro tramo de su sueño se asomó en su recuerdo, cuando le fue robado un beso y de cómo lo disfrutó.

- ¿En qué piensas caramelito…? ¿Ha recordado algo…?

-Hem… no… no…

-Bueno pues, ahora sí que Baxter queda descartado… apenas y tiene tu altura… - pensativo - otro hombre en común que conocemos y que sea alto… soy yo… pero eso es imposible porque no como gente y de echo me ha sido sorprendente saber del menú tan exótico que tiene… y si tú sabes quién es el Wendigo, sabrás que no soy yo… - Efectivamente Anthony era alto, un poco más alto que Alastor que le sacaba una cabeza a Charlie - otro hombre tan alto como yo está el bar tender… Husker… - Husker tenía la misma altura que Anthony, con la diferencia que es un poco más robusto – a él si lo veo capaz de matar a alguien… pero no me lo imagino comiendo gente… - el chico grabó que Charlie dijo que era demasiado mayor para ella – es él… ¿verdad…? – sonriendo mucho - sospechas que él es el Wendigo…

-Hem… - ella empezó a buscar otro lugar donde mirar – Ángel por favor… no se lo vayas decir a nadie…

-Oh… tranquila… no pienso delatar al Wendigo… ya te he dicho que me parece excitante lo que hace… y si tengo la oportunidad de llevármelo al huerto ten por seguro que lo haré… jajajaja… - ella se ruborizó – si quieres mirar o participar te invito… pero no aseguro que yo te toque… jajajaja…

- ¡Yo no quiero acostarme con él…!

-Ah… es cierto dijiste que no te atraía Husker… pero besa bien… así que no creo que te decepcione… - ella negó con la cabeza – ahora entiendo porque lo encubrías… es amigo de "aguafiestas…" y lo suele pasar mal… ¿Él sabe que su amigo es el Wendigo…?

-Hem… no lo sé… pero supongo que sí…

- ¡Ah…! Pon un plato más a esa cena… voy a ir…

- ¿Qué…! – sin poder creer lo que acababa de oír.

-Lo que oyes caramelo… pienso ir a esa cena… me gustaría conocer al Wendigo de primera mano… ¿crees que me dé un autógrafo…? – Charlie lo miró escéptica.

-Si… claro… será sencillo, ¿Cómo se lo vas a pedir…? – imitando al chico – hola bebé… me das tu autógrafo, creo que lo que haces como el Wendigo es excitante, no te preocupes no pienso delatar con las autoridades… no sin antes llevarte al huerto… - mirándolo con reproche – tan normal como cualquier cosa… es más… seguro que después de eso es imposible que desaparezcas…

-Vale… vale… no hace falta enfatizar lo evidente que sería si se lo pidiera… pero aun así iré a esa cena… y no habrá nada que me detenga…


Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana