Hola a todos aquí les dejo el capítulo de esta semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.


*Capítulo 29.- "Tus venas van a tener que esperar":

-Bien… está bien… de acuerdo… pondré un plato más… pero va a ser una cena muy rara… y… nada de mencionar que sospechamos que es el Wendigo… - el chico asintió, escuchando una voz tras de ellos saludándolos y estos dieron un respingo.

- HOLA…! – ellos miraron y era Nifty.

-Hola Niffty… dijo el chico ¿Por qué putas gritas así…?

-Porque llevo un rato saludándolos y siguió de largo… ¿he hecho algo para que no me dirijan la palabra…? – Charlie respondió.

- No…! No… no… como crees… es solo que… íbamos perdidos en nuestras propias ideas… lo siento no te vimos…

-Oh… está bien… ¿Y de que hablaban…? – ambos intercambiaron miradas y Ángel respondió.

-Pues… hem… - señalando a Charlie – motita cree que el Wendigo es excitante… - recibiendo una mirada de reproche de Charlie mientras reclamaba.

- Qué…!? – y Niffty asentía.

-Oh… yo también creo que es excitante… conozco unas chicas que les gustaría tener un trío con el Wendigo… - Charlie se sorprendió a aquello y Ángel la miró incómodo.

-Ya se pueden poner a la fila guapa, que yo voy primero… - Charlie codeo a Anthony – ¡Ay…! ¿Qué dije…?

-Tonterías… - y Niffty volvió a preguntar.

- ¿Sospechan de alguien…? – recibiendo la mirada de ambos – ya saben… ¿tienen algún candidato que pudiera ser él…? – Ángel iba a hablar y Charlie tiró de su brazo interrumpiéndolo.

-No… la verdad… Ángel piensa que podría ser Pentious… ¿te lo imaginas…? – Niffty levantó la vista al techo.

-Es probable… cualquier hombre sin coartada es sospechoso… ¿no…? – Charlie asintió.

-Nos disculpas… estoy organizando una cena y Ángel me está ayudando… - arrastrando al chico que fruncia el ceño – nos vemos en los vestuarios… - alejándose de la chica.

- ¿Qué te pasa…? – dijo él y ella le hizo gestos de bajar la voz.

- ¿Pero acaso no te has dado cuenta…? – Anthony la miró sin comprender – Niffty conoce a Husker desde hace años… dependiendo cuando los aparecieron… son amigos… ¿tú que crees…? – Anthony comprendió por dónde iban los tiros.

- ¿De verdad… estás segura…? - ella asintió - ¿Cómo sabes que se conocen…? Jamás el oído hablar de Husker…

-Ella misma me lo dijo… Alastor y Husker se conocen desde hace 6 años… y Niffty conoce a Alastor desde hace 4 años… no estoy cien por ciento seguro… pero Alastor sabe quién es el Wendigo… en ese caso es probable que Niffty también lo sepa… o puede que esté equivocada… pero si lo sabe ¿no cree que esté pendiente de si sospechan de él o no?, ¿no te ha parecido rara su pregunta…?, nos preguntó directamente si sospechábamos de alguien… ¿Quién te ¿hace ese tipo de preguntas…? Pudo haber preguntado… no sé… como que…. sí quiero acostarme con el Wendigo al igual que sus amigas o si a ti también te parece excitante… - el chico pensó.

-Quiere mantener la identidad de Husker en secreto… que perra… ella lo sabía todo este tiempo… increíble… eres una gran detective abejita… con más razón debo ir a esa cena… - escuchando la campana dando comienzo a sus clases, entró al vestuario y vio a Niffty cambiándose de ropa y le sonrió, ella le devolvió la sonrisa y así transcurrió el día, al salir los tres volvieron juntos, Niffty, Ángel y ella, el tema de conversación, gracias al chico era sobre los "proyectos" de Niffty y ella lo contaba tranquilamente.

-Lo cabalgué un poco y eso lo puso como loco… no dejaba de gritar mi nombre… mientras yo gritaba el nombre de Tom… - Charlotte la miró dubitativa.

- ¿No dijiste que se llamaba Mitchel…? – la chica asintió.

-Si… - dijo con tranquilidad – luego cuando me lo metí en la boca parecía que se deshacía… -Charlie frunció el ceño.

- ¿Te lo metiste en la boca… que cosa…? – Anthony Interviño.

-Ya sabes… el paquete… su virilidad… el miembro… el amigo que uno no anda exhibiendo a todo el mundo… - observando como la chica se iba poniendo más y más roja a cada frase – jajajaja… - y ella terminó por exclamar.

- ¡Qué sucio…! – llevándose la mano a la boca.

-No tiene nada de sucio caramelo… bueno si se corre en tu cara si habrá mucha suciedad… pero no tiene nada de sucio… deberías probar… y deberías dejarlo probarte…

- ¿Probarme…? ¿estás diciendo que él me…? – el chico asintió – yo no tengo un… eso… para que se lo meta en la boca… - Niffty intervino riendo.

-Jajajaja… no tonta… nosotras nos lo metemos en la boca… ellos meten su boca y su lengua en nosotras… - observando a la rubia que se puso pálida - ¿sostienes relaciones con alguien…? – Charlie negó con las manos.

- No…! No… Ángel solo estaba dando un ejemplo… si estuviera con alguien… jajaja… chicos bueno me voy yendo… nos vemos mañana… - despidiéndose de sus amigos, pero intercambió miradas con el chico, continuo su camino a casa, cuando llegó vio tres pilas de madera al lado del corral de las gallinas, se extrañó y se acercó – que raro… ¿de dónde salió esto…? No estaba aquí cuando nos fuimos… - observando una nota en una esquina que decía "tú pedido Walaal, si necesita algo más no dudes en pedirlo…" – Oh… esto lo dejó Henry… - observando una lista de cosas, medidas y otras herramientas , vio cajas a un lado muy escondido tras una de las pilas de madera, lanzó una mirada al caballo que se acercó y ella lo acarició – tendrás tu corraliza antes de lo que piensas… - se metió en la casa, fue a la nevera por un aperitivo – hum… que pena… no hay carne de tejón… con lo buena que está… - suspirando tomó una fruta y se fue a cambiar, necesitaba practicar y mucho, más teniendo la evaluación mañana, esta vez comprometida practicar dentro de casa al ver casi toda la entrada ocupada por las tablas y herramientas, estuvo practicando un rato cuando escuchó un auto, se asomó a la ventana y vio a Alastor aparcar muy al lado del granero, salió a su encuentro, abrió la puerta y esperó en el pórtico hasta que lo vio – bienvenido… - llevaba su portafolio y una caja llena de papeles.

-Hola ternura… - acercándose, le estaba siendo muy agradable tener ese recibimiento en su casa - ¿Qué tal tu día…?

-Muy bien… - observando lo difícil para él llevar la caja y tratando de que no se le cayera el portafolios ni su chaqueta, que se le estaba empezando a caer del brazo - ¿te ayudo…? – quitándole el portafolios y la chaqueta que ya iba a tocar el suelo, para que él pueda sujetar bien la caja.

-No… no es necesario… - observándola quitarle las cosas – gracias cariño, veo que Henry ha traído los materiales… - ella asintió y sin previo aviso él le plantó un beso en la frente y continuó entrando en la casa, quedándose quieto en el umbral de la puerta y volvió a caminar hasta llegar al salón reprendiéndose "¿Por qué has hecho eso…?", y dejó la caja sobre la mesa, ella también sorprendida por el acto, lo vio quedarse ahí y decidió cambiar el tema como si nada habia pasado.

- ¿Qué es eso…? – señalando la caja.

-Oh… esto no es más que trabajo… - en su interior quedaron reprendiéndose varias veces "no hay lógica para que hicieras eso…", pero agradeció que la chica no quisiera hablar de ello – tengo que corregir y organizar esta nueva trama…

- ¿Una nueva novela…? – dijo entusiasmada y él asintió.

-Más que nada es una novela humorística… un escritor la ha hecho y parece ser buena… a los jefes les ha gustado, pero desean que le dé un repaso y le haga algunas correcciones para saber si en verdad esto tiene cabida…

- ¿Por qué tú…? – él comenzó con su histrionismo.

-Oh encanto… la duda ofende… confían en mi gran capacidad sarcástica y sentido del humor para juzgar esta novela… si es algo bueno… yo lo haré mejor… y si es algo malo… lo haré del deleite del público… jajaja…

-Oh… - observando la caja - ¿puedo…? – él negó con la cabeza.

-No… de eso nada dulzura… esto es algo que está planeando salir en un año y medio… no voy a desentrañarte la historia… aparte de ello es algo que no puedo compartir con nadie… estoy bajo contrato…

-Es… ¿Cómo un seguro para ellos…? – él asintió.

-Podría ganarme una demanda por filtrar proyectos a personas ajenas del grupo de trabajo…

-Entiendo… entonces no insistiré… - cambiando la chaqueta en la entrada y entregándole el portafolio.

-Te lo agradezco amor… - notando que ella buscaba algo con la mirada - ¿ocurre algo corazón…? – ella lo miró con una ceja alzada.

-Al… ¿Dónde está…?

- ¿Qué o quién…? Jajaja…

- ¿Dónde está el pequeño…? Ahora me es raro no verlo…. – Alastor soltó un ligero tic en el ojo sabiendo a quién se refería con "el pequeño".

-Tesoro mío… no es un niño… ni mucho menos un bebé… no te preocupes por él… - ella lo miró con curiosidad – lo dejé pasear por ahí… le gusta… así que lo dejo libre de vez en cuando… lo llamaré ahora mismo… Kaalay… - observando a la chica – donde quiera que esté él vendrá… - señalando la pared con más sombra y ella notó un movimiento y vio a la sombra de Alastor deslizarse a ellos… - ves… ¿Qué tal el paseo mi amigo …? – su sombra frunció el ceño, arrugó la boca e inclinó la cabeza – el paseo que estaba dando mi estimado… lo he interrumpido… - la sombra abrió mucho los ojos, asintió y levantó loses, Charlie pulgar lo saludó.

-Hola… - la sombra le devolvió el saludo e hizo gestos de besarla – hem… ¿Por qué siempre hace eso…? -Alastor miró a su sombra, luego a la chica.

-Porque está aburrido y no tiene nada mejor que hacer… que intentar sacarnos de quicio… - su sombra se auto dijo, entrecerró los ojos y le sacó la lengua – ignorarlo es lo mejor que podemos hacer… jajaja… - moviendo los papeles de la caja.

-Al… ¿queda algo de la carne de tejón en el sótano…? Me apetecería tomar ese pequeño y delicioso aperitivo… ¿si no es molestia…? – Alastor levantó la vista e intercambió miradas con su sombra, mientras este tenía cara de conmoción que Charlie notó y no entendió.

-Por supuesto lindura… - su sombra le lanzó una mirada de asombro y negaba con la cabeza – bajaré ahora mismo por ella, pero vas a tener que esperar un poco ya que tengo que cortarlo del tejón… - ella asintió sonriente y Alastor se fue retirando – vuelvo ahora… - su sombra seguía negando con la cabeza, vio a Charlie y le sonrió.

- ¿Pasa algo…? – la sombra negó con la cabeza – pareciera que no quisieras que coma del tejón… - la sombra se encogió de hombros y estiró los brazos aun negando con la cabeza, pero ella arrojó una mirada a la caja y luego al pasillo – hum… no debería… – tenía mucha curiosidad, volvió a mirar al pasillo y recordó que la sombra estaba ahí, lo miró y este le lanzó una mirada de complicidad – no… no lo voy a hacer… por mí no te preocupes… - pero la sombra se deslizó al lado de la caja y le hizo la señal de que se acerque – no… no puedo… - volvió a llamarla con las manos y dijo que la caja sonaba – ¿no se lo dirás…? – la sombra negó con la cabeza, pero ella esperaba aún dudosa – hum… - lanzó una mirada al pasillo – ¿es posible que tarde un poco…? – la sombra asintió sonriente – hum… - suspiró acercándosea la caja observándola y la tapó con el portafolio dejando a la sombra con un gesto de sorpresa mirándola a ella ya la caja – podría… pero no debo… - alejándose y sentándose en el sofá, la sombra pasó del asombro a una sonrisa muy amplia se deslizó hacía ella y se acurrucó en su regazo como si fuera un gatito, ella se sorprendió por ese gesto, estiró su mano para acariciarlo y solo lo atravesó – lo siento... – encendió la lámpara que tenía al lado para hacer su propia sombra y la llevó a la cabeza de la otra sombra sintiéndolo en su mano mientras lo acariciaba – eres realmente un encanto… - la sombra levantó la cabeza y se frotó en ella como un gato – jajajajaja… no sabía que podías hacer eso… - rascó su cuello y sintió el vibrar de un ronroneo, pero sin sonido, pasado unos minutos escuchó a Alastor entrar al salón.

-Te he preparado una… - ella le hizo un gesto con el dedo en la boca de que no hizo ruido y él la miró intrigado acercándose.

-Shi… baja la voz… está dormido… - Alastor arrojó una mirada a su regazo, rodó los ojos y ahí vio acurrucado a su sombra, tuvo un ligero tic en el ojo mientras se volvía a preguntar "¿desde cuándo se llevan tan bien ?" – no lo vayas a despertar… ¿no te parece adorable…?

-Querida… las sombras no duermen… pueden fingir dormir, pero eso no significa que esté dormido… ¿verdad mi amigo…? – la sombra levantó la cabeza para afirmar esa declaración dejando a Charlie con la boca abierta.

-Pero yo creí… oh… - Alastor posó una bandeja en la mesa mientras reía.

-Jajaja… primor… yo mismo te lo dije esta mañana… ¿Cómo has podido dejar que te tome el pelo…?

-Parecía un gatito muy tierno… -haciendo un mohín, Alastor estiró su brazo y su sombra se deslizó a él sobando su mejilla como si fuera una tierna mascota.

-Y puede ser una gato… - la sombra cambio de forma dando la figura de un felino – así como puede ser un canario – volvió a cambiar y estaba posado sobre el dedo de Alastor en forma de canario – o incluso puede ser silla aquella… - la sombra se deslizó a la silla y se posiciono sobre la sombra de esta tomando su forma – es un espectro… el tamaño y la forma son indiferentes para él… pero una cosa debe de tener clara… jamás dormirán… - la sombra volvió a deslizarse al regazo de la chica con forma felina y se acurrucó, mientras Alastor lo miraba con una ceja alzada – curioso… - ella lo miró extrañada.

- Qué cosa…?

-Los espectros no se arriman a personas que no son sus invocadores… pueden estar a tu lado molestando o incluso intentando romper tu tranquilidad… si no lo tuvieran bajo control… pero jamás se arriman de esa manera… ese tipo de cosas solo lo hace con su invocador…

-Tal vez es que le caigo bien…

-Ellos no comprender el sentimiento de me agradas o no me agradas… ellos solo son lo que es su invocador…

- ¿Así…?

-Por supuesto primor… un ejemplo… Mimzy me agrada tanto como la tuberculosis… jajaja… - señalando a su sombra, ella lo vio y la sombra se encrespó y reía – creo que confía en ti…

-Confía en mi… - él asintió.

-Las sombras solo interactúan con personas que su invocador le indica... pero no interactúa con esas personas por voluntad... ya que aunque uno "confié" en esas personas... las sombras son muy reacias a esos ajenos y no confían en ellos... los observan, esperan cualquier mala intención contra sus invocadores y los protegen de esos ajenos…

-Claro porque si te hacen daño… él también lo siente…

-No… no solo lo hacen por eso… protegen a sus invocadores porque son fieles y leales… es como una especie de amor platónico… soy su maestro… su guía… y él estará dispuesto a protegerme con uñas y dientes… como lo haría una osa con sus cachorros… tratar de lastimarme por la espalda no es recomendable… porque entonces recibiría mucho, pero mucho daño… - observando a su sombra.

- ¿Entonces puede hacer daño a otra persona…? – él asintió – Al… los hombres de aquella vez… esos que intentaron lastimarte… me dijiste que uno de ellos pisó una trampa y por eso gritó… pero… no he visto ninguna trampa a los alrededores…

-Lo siento ternura… es evidente que era una mentira… no podía decirte que tengo una sombra haciendo ronda a los alrededores, primero porque es un secreto y segundo porque pensarías que soy un loco… - ella asintió pues en eso tenía mucha razón - mi amigo los vio y los hizo gritar para alertarme de sus presencias…

-Entonces… eso fue… vaya grito… sonó realmente aterrador… - él soltó una risa entre dientes.

-Bueno cariño… vamos a preparar este pequeño tentempié… - cogiendo la bandeja y ella lo siguió, encendieron una hornilla y pasaron unos cuantos filetes por la sartén, mientras él se relamía los labios – que delicioso se ve… - Charlie abordó unos platos pequeños y ahí colocó lo ya hecho, ella notó que la sombra se vio ansiosa y pasó una mirada en Alastor que perdió su característico semblante tranquilo y sonriente, guardo lo sobrante en la nevera y fueron al salón - bon Appetit… - ella asintió y se metió de ese fino bocado a la boca disfrutando su sabor.

-Hum… que rico… - levantó la vista y notó que Alastor la observaba atentamente y aún no había probado bocado, ella se ruborizó - ¿ocurre algo…? – él se puso de pie y fue a su lado.

-No dulzura… solo tengo curiosidad… - ella lo miró interrogante – ¿experimentar quizás…?

- ¿Curiosidad…? ¿de qué…? – él cogió un trozo y se lo metió en la boca, se inclinó a ella, la sujetó del mentón y le robó un beso que fue correspondido y sus lenguas comenzaron a jugar con el trozo de carne bailando de una boca a otra hasta que finalmente se quedó en la boca de ella – Al… - el volvió a su asiento, tomó una servilleta y se limpió la boca, mientras ella tragaba el pequeño trozo y notó que estaba poco echa al sentir algo de la sangre de la pieza, ella también llevó una servilleta para limpiar su boca que estaba sucia de la poca sangre que soltó el trozo de carne – estaba casi crudo… - él miró con deleite el pequeño chorro de sangre deslizándose por un lado de la boca de la chica.

-Exquisito ¿verdad…? – observando ahora los labios ahora rojos de la chica y no pudo evitar pasarse la lengua por la boca, aun con la servilleta cubriéndose – la sensación de la carne en el paladar es uno de los pocos placeres que tenemos como seres omnívoros que somos… - ella no entendió a que se refería, solo se sintió un poco aturdida por ese juguetón beso robado.

- ¿Qué querías experimentar…? – él se volvió a poner de pie y caminó en dirección de la puerta.

-Será mejor que empezar a trabajar en la corraliza… - desapareciendo por la escalera dejándola sorprendida por su esquiva respuesta, sin duda cuando no quería tocar un tema, era increíble como lo cambiaba elegantemente, ella suspiró y se llevó otro bocado a la boca, se puso de pie y decidió seguir practicando, lanzó una mirada y una sonrisa a la sombra de Alastor que seguía ahí.

- ¿Te importa recoger todo esto…? – cogiendo la bandeja de la carne y llevándosela a la cocina mientras la sombra se auto dijo interrogante – si… tu… - la sombra parecía resignada, comenzó a organizar las bandejas y antes de llevarse algo le sacó la lengua – no sé qué pensar a esa actitud… - oyó a Alastor bajar las escaleras y ella caminó a su encuentro antes de que se escape a trabajar en la corraliza – Al… ¿puedo preguntarte algo…? – él se giró a verla, ya que sabía que ella comprendía muy bien que no debe insistir en un tema que él no quisiera tocar y dudaba que le quisiera preguntar lo que preguntó en la mesa.

-Dime corazón… - la vio jugar con sus dedos, eso era signo de que estaba un poco nerviosa y dudaba en preguntarlo, era algo que la avergonzaba, tuvo curiosidad en saber que era – soy todo oído… jajaja…

-Ayer he caído en cuenta y llevo preguntándomelo desde entonces… quería saber… hem… - bajó la cabeza y se decidió a decirlo - ¿Por qué… no me ha reclamado en estos días…? –haciendo que a él se le abrieran los ojos, no se esperaba que le preguntara eso, carraspeó para aclararse la garganta.

-No me pareció correcto dada la situación de shock que tenías… al igual que dudaba que quisieras ser tocada por la horrible experiencia de un indeseable que había intentado… - sentí algo calentarse en su interior, deseaba despellejar vivo a ese cerdo – ya sabes profanarte … - ella lo pensó – he decidido que lo correcto es esperar…

-Tiene sentido… eres el hombre más honorable que he conocido… - él le hizo una reverencia y se giró para abrir la puerta.

-Pero… - captando la atención de ella – si deseas podría reclamarte esta noche… sin olvidar por supuesto el cortejo a tan esplendida dama… - ella se ruborizó, no se esperaba que Alastor le ofreciera reclamarla.

-Oh… mira… tengo mucho que practicar…. mañana será la evaluación y voy a dejarlos boquiabiertos… - retirándose, dejando a Alastor con una ceja alzada.

-Jajaja… que mal a sentado eso… - saliendo de la casa orgulloso en como ella cambió el tema y se dejó con elegancia – no lo vi venir… pero supongo que por donde las dan las toman… jajaja… - comenzando a trabajar en la corraliza, estuvo varias horas, hasta que Charlie le llamó a cenar muy aparte, se encontró que ya todo estaba oscuro y cada vez era más difícil trabajar así - enseguida voy amor… - entrando a la casa se dirigió al baño de la entrada y se aseó un poco para cenar - ¿Qué tenemos hoy lindura…? – sentándose y Charlie puso la bandeja frente a él.

-He preparado la carne de cordero con zanahorias y le añadió guisantes… - sentándose frente a él con su bandeja.

-Que cena más exquisita y colorida, tesoro… - tomó una botella de vino y se debe una copa - ¿gustas…? – ella asintió y le debe media copa – te ha quedado estupendamente querida… la textura de la carne y la combinación con las zanahorias… - sorbiendo un poco del vino – hum… que manjar… - levantando su copa – un brindis por el chef de esta noche…. Ha hecho de esta velada exquisita… - ella se ruborizó.

-Gracias… monsieur… pero ten encuenta que es la carne de la barbacoa… - estirando su copa y la chocó con la copa de él, terminaron su cena y fueron a jugar un poco de ajedrez mientras escuchaban música clásica, ella tuvo otra increíble victoria y la sombra de Alastor la felicitaba – sabes…. En un principio me era muy raro su presencia… pero ahora ya no me va pareciendo tan raro… - moviendo otra pieza del tablero.

-Uno se acostumbra y se vuelven como parte del ambiente… como un cuadro o un adorno nuevo… - moviendo otra pieza – al no emitir sonido ninguno es como si estuvieran ya la vez como si no estuvieran…

-Hum… es verdad – moviendo otra pieza – aunque creo que es imposible ignorarlo – observando a la sombra hacer gestos de limpiar, dijo a Alastor, dijo el suelo y se rió.

-Dice que no dudes en limpiar el suelo con mi trasero… - moviendo el alfil y ella soltó una risita.

-Es divertido hacerlo… - observando a la sombra guiñarle el ojo y hacer como que la besaba – jaque… - ambos, Alastor y sombra examinaron el tablero y asintieron.

-Muy buena partida primor… sin duda algo digno de anotar en tu cuaderno de victorias… jajaja…

-Yo no tengo algo así…

-Deberías… así podrás restregármelo cuando quieras ternura… jajaja… - la sombra asentía – vez mi amigo aquí presente está de acuerdo conmigo… dice que no dudes en que no te ayudaría para recordar alguna fecha en especifica en la que hayas limpiado el polvo conmigo …jajaja…

-Los dos son terribles… - la sombra se auto dijo fingiendo indignación y negaba con la cabeza – de tal palo tal astilla… o bueno – llevándose un dedo al mentón y pensando – de tal… presencia… tal… ¿espectro…? – ambos rieron, Alastor y sombra, solo que el único sonido de risa salía de su anfitrión.

- ¿Qué quieres hacer ahora encanto…? – ella se puso de pie, caminó a la escalera y se giró a verlo.

- ¿Vamos a la cama querida…? – comenzando a subir, Alastor se puso de pie y miró a su sombra.

-Ve a hacer la ronda… - desabotonándose la manga de la camisa y subiendo la escalera, al llegar a la segunda planta buscó con la mirada a Charlotte - ¿Charlie…? – escuchándola en su habitación.

-He venido por un pijama… - saliendo con la bata puesta y un poco de rubor en sus mejillas – ¿en tu habitación o en la mía…? – él abrió la puerta de su habitación y le pasó el paso.

-Después de ti cariño… - ella entró en la habitación y él detrás de ella – pero vas a tener que esperar un poco… necesito darme un baño…

-Yo también… me he ensuciado en la cocina… - Alastor tomó su mano y la llevó al baño.

-Siempre queda bañarnos juntos… - ella se ruborizó más, mientras él abría el grifo de la bañera, se giró a ella y comenzó a desatar el nudo de su bata – bonito camisón… - tomando uno de los tirantes y se detuvo – que descortés de mi parte… - caminó a su espalda y la sujetó por los hombros, acercando el rostro a su cuello haciéndola estremecerse – tu ya estás en camisón y yo aun con la ropa del día… vuelvo enseguida… - rosando sus dientes en su cuello – vigila la bañera por favor… - saliendo del baño, ella se llevó las manos al pecho como si tratara de controlar el frenesí de su corazón que golpeó demasiado fuerte y tomó la temperatura del agua.

-Ya está lista… - miró hacia la puerta – lo esperaré dentro... – quitándose el camisón y se fue metiendo al agua y notó que Alastor ya estaba en el umbral de la puerta – el agua está perfecta… - él se acercó y se quitó la bata.

-Perdona dulzura… creí contemplar a Artemisa despojándose de sus atuendos para meterse a dar un baño – ella se puso muy roja al saber que la vio quitarse el camisón, lo sentí entrar a la bañera atrás de ella – no te avergüences corazón… - sintiendo una toalla en los hombros – Afrodita tendrá celos de ti si te viera en toda tu belleza… - rozando otra vez sus dientes en su cuello haciéndola estremecerse, pasó la toalla por su espalda masajeando.

-Se siente bien… - sintiendo su cuerpo pegándose al suyo – tal vez deberíamos hacerlo más seguido… - sintiendo sus manos frotar su vientre provocándole un suspiro y subían a sus pechos, pero se desviaron a sus brazos, exhalando – siempre tan educado…

-No pienso tocar ciertas zonas sin permiso… - pasándose así mismo la toalla por el cuerpo – creo que ya estamos limpios… - regalando a ella la toalla para que pudiera limpiarse el pecho – normalmente dirían las damas primero… pero haré una excepción para ayudar a salir… - saliendo de la bañera, se puso una toalla alrededor de la cintura y le ofreció la mano a la chica, esta la decidida y se puso de pie saliendo de la bañera mientras él cubría su cuerpo con una toalla.

-Gracias… - recogiendo su camisón y ambos volvieron a la habitación con ella detrás de él – Al… ¿Cómo te hiciste todo eso…? – llevó su mano a la espalda de él pasándola en una caricia y lo sintió estremecerse.

-Hablar de esto no es el lugar ni el momento… - ella caminó hacia la cama para quedar frente a él.

- ¿Algún día me lo dirás…? – lo vio sorprenderse y esquivar su mirada, deseaba tanto decirle lo que siente por él, cuanto lo amaba, cuanto deseaba reconfortar su pasado, llevó una mano a su mejilla acariciándolo - fue… tu padre ¿verdad…? – él la miró con una ceja alzada.

-Después de lo que te contó… ¿es bastante obvio…? - sintió gusto por el tacto que la chicaó en su mejilla, ella retrocedió dejando caer la toalla al suelo y se fue recostando en la cama, mientras él se acercaba sigilosamente como si algo fuera a atacarlo, también dejó caer la toalla y fue subiendo a la cama quedando a cuatro encima de ella, se miraron un momento y ella volvió a extender la mano en su mejilla en una caricia, él se fue inclinando y reclamó sus labios, ella lo recibió gustosa y le correspondió el beso, mientras él exhalaba – oh… Charlie… - la abrazó pegando su cuerpo con el de ella, deseaba sentir su calor, su tacto, ella acarició su espalda y se estremeció, dejó sus labios para ir a su cuello, anhelaba su sabor, fue deslizándose a su pecho.

-Ah… Al… Ah… sigue… - sintiéndolo recorrer su vientre y acariciando su cuerpo, sus manos se deslizaron sentirron a las suyas entrelazando sus dedos – si… ah… - ahora el recorría sus hombros y sus senos, haciéndola gemir gustosa de lo , solo le pertenecía a él, era suya por completo y de alguna manera sentí que él le pertenecía – si… si… ah…

-Oh… Charlotte… - soltó sus manos, tomó sus caderas y acomodó sus piernas para tener acceso a ella, se introdujo y comenzó el festín que ambos deseaban, sus movimientoson de forma suave y ella lo disfrutaba, él se pensó iniciar "¿Y está interesada en Husk…?, mi amigo lo siento por ti, pero te va a tomar trabajo arrancarme del recuerdo de su piel, ella piensa en mí", acariciándola arrancándole más exhalaciones , "ella desea mi tacto, lo noto cada vez que se estremece a mi cercanía o con cada rubor en sus mejillas", comenzó a acelerar las embestidas, "Husker por tu bien y por tu vida… mejor que no la toques…" embistiendo cada vez más fuerte y ella comenzó a gritar de placer, " o terminarás como ese…", vino a su memoria aquel sujeto que intentó propasarse con ella,la ira estaba creciendo nuevamente en su interior,aferró las uñas en las caderas de la chica provocándole más gritos de placer que él no prestaba atención – cerdo inmundo… - luego pensó en como ella se defendió de su tacto, entonces una sonrisa diabólica se reflejó en su rostro y escuchar la voz de la chica.

-Al… Al… ¡AL…! ¡ALASTOR…! ME…! ¡ME ASUSTAS…! ¡ALASTOR…! – él reaccionó en el instante y se apartó de ella notando que estaba a punto de correrse, tomó la sábana y se cubrió liberando el placer de su cuerpo, la miró y ella estaba jadeando como nunca.

- ¿Tesoro…? – acarició su rostro y la revisó para saber cuánto la había lastimado - ¿estás bien…? ¿Qué… te duele…?

-Tranquilo… estoy bien… solo me asusté… - sentándose mientras Alastor se apartaba mechones de su rostro aun observándola - ¿Qué te ha ocurrido…? No parecías el mismo…

-No… no sé a qué te refieres…

-Tú mirada… parecía perdida… luego parecías enfadado aun con la mirada perdida… y cada vez embestías con más y más fuerza… te hablé y era como si no me oyeras, solo susurraste… cerdo inmundo… y… sonreíste… pero no era tu característica sonrisa impasible… era como si algo sonriera a través de ti… daba miedo… como si no fueras tu…

-Lamento haberte asustado amor… no… no volverá a suceder…

- ¿En que estabas pensando…?, está claro que tu mente no estaba conmigo en la cama… estabas en otra parte… - sintiéndose poco deseable para él.

-Lo siento lindura… de repente me vino a la cabeza el trabajo, la redacción y la corraliza… no quise asustarte… ni mucho menos estar ausente a tu deliciosa compañía… - acariciando su cabello - ¿te asusté mucho…? – ella negó con la cabeza y se ruborizó.

-No… - mirando sus manos – de hecho, tengo que admitir que me gustó mucho… - él alzó una ceja sorprendido, no se esperaba esa respuesta, por lo que ella decía hasta hace un momento era como si estuviera a punto de violarla, se sintió mal por ello y ella levantó la mirada hacía él – lo estaba disfrutando aunque tu ausencia y la fuerza que usabas comenzaba a darme miedo y más esa… sonrisa diabólica… ¿Qué tiene que ver un cerdo inmundo en tu trabajo o con todo lo que ha dicho…? – él miró a otra parte - ¿me estás mintiendo…? ¿hay otra mujer…? – temiendo la respuesta, ya que tal vez se refería así mismo por estar con dos mujeres a la vez y tienen un trato – por eso estás ausente aquí… ¿estás pensando en ella…?

-No hay ninguna otra mujer… Charlotte… y no la habrás jamás… solo…

- ¿Entonces en que esperabas… porque parecías enfadado…? Dime la razón de tu ausencia y por favor… no me mientas… - la situación era realmente incómoda, tenía razón de estar enfadada al ver el brillo de su ausencia en la cama, tampoco podía entender la verdad como asesino, estuvo lastimándola aunque ella dijera que lo disfrutaba, prácticamente la estaba violando y no estuvo dándose cuenta de ello, sintió asco por eso, tenía la capacidad de hacerlo perder el control y quería gritar a sus reclamos y ahora ella creía que había otra mujer, "ni en mis pesadillas" se pensó, ella quería saber y terminó por exclamar.

- ¡PORQUE PENSÉ EN ESE CERDO INDESEABLE QUE INTENTÓ TOCARTE…! – sorprendiendo a la chica - ¡Cada vez que pienso en lo cerca que estuvo en tomar lo que no es suyo… me hace sentir rabia… - ella no sabía que ese suceso lo estaba comiendo por dentro – ¡Y no sé cómo borrar sus sucias manos de ti…! – suspirando y calmándose – creo… que me veo como un estúpido pensando que marcándote… o reclamándote... creyendo que tal vez así pueda quitar su inmundicia… de tú… - no pudo terminar la frase pues ella se había lanzado a sus labios, se relajó y le correspondió, ella lo recostó en la cama sin separar el beso, luego comenzó a deslizarse a su cuello ya sus hombros – ah… querida… - acarició su pecho y comenzó a rozar las uñas en sus brazos – arráncame las venas y estrangúlame con ellas… ah… - ella se sorprendió a sus palabras y aunque no destruyó el momento de la situación, era sin duda lo menos romántico que había oído en su vida, se inclinó a su oído y le susurró.

-Tus venas van a tener que esperar querido… - rozando sus dientes en su oreja y él se estremeció, ella no sabía con seguridad si se estremeció por sus palabras o por su tacto y no quiso pensarlo demasiado – tú tendrás lo que es tuyo… y me harás disfrutar tanto como tú lo disfrutarás… -sentado a horcajadas sobre él, su miembro se había puesto muy duro y se lo inauguró comenzando a cabalgarlo – eres… un hermoso fruto prohibido... ah… -él intentó tocarla pero le apartó las manos – ahora… soy yo… la que maneja esto… Alastor Leclerc… - él le sonrió, ella le sujeto las muñecas y siguió saltando encima de él, oyéndolo gemir – ha… si… haa… - lo miró y le sonrió - ¡ ¡Hazlo…!– él la tomó por los brazos y la giró en la cama tumbándola con fuerza mientras se posicionaba encima de ella – haa… y eso que prefieres… ser despellejado en una hoguera… - Alastor alzó una ceja sorprendido que ella recordara sus palabras.


Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana