Hola a todos aquí les dejo el capítulo de esta semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia.


*Capítulo 30.- "Saaxiib geeri":

-Aun puedo buscar una cuchara… - comenzó a embestirla besando su cuello – ah… pero si deseas hacerlo con tus hermosas manos… - relamiéndose – haa… no habrá objeción… - una vez más se sintió llegar a la cúspide del placer, se apartó de ella, tomó una esquina de la sábana y se liberó, se tumbó en la cama exhausto, recuperando el aliento y ella le dio la espalda acomodándose en la almohada, él se acercó y rodeo su cintura – espero no haber sido terrible en la cama… esta vez no estuve ausente… - ella le sonrió y él soltó su pregunta al haberla visto beber del vino – entonces… ¿no has tenido algún síntoma…? – ella negó con la cabeza.

-No… no he sentido nada de lo que mencionara el doctor… - sonriéndole y suspirando – tal parece no hicimos un bebé… ¡yupi…! – volviendo a acomodar la cabeza en la almohada – buenas noches... que descanses Al… - cerrando los ojos, él se quedó pensativo y se habló así mismo internamente.

-Hum… que buena noticia… - acariciando el brazo de Charlie, deslizando la mano a su cadera e inertemente posó la mano en el vientre de ella – no hay un bebé de camino… - observándola – es… bueno... saber eso… tal vez no era tan mala idea eso de tener un legado… - sonriendo – alguien que continue mi obra… que el Wendigo viva por generaciones… jajaja… - pensando no poder imaginarse a la chica permitiendo que él le enseñara al bebé a abrir gente viva o muerta para extraer sus órganos – tal vez con un poco de persuasión… hum… no… ese delicioso arte es exclusivamente para mí… - volviendo a pasar su lengua por sus labios mientras la observaba – esta sensación que nadie más parece tener es… únicamente mía… - acariciando los cabellos de la chica atrayéndolos a su nariz y los inhaló – que plato más exótico, pero querida… me pregunto si estarás dispuesta a pasear conmigo a un mundo que jamás olvidarás… jajaja – recordándola tragar el trozo de carne que dejó en su boca – no saben tan mal… ¿verdad…? Jajaja…. ¿te unirías a mí en este espectacular cielo sangriento…? – rozando sus uñas en la espadada de la chica – cuanto más te acercas a mi… más siento perder el control... – acercándose a su cuello, retirando parte de su cabello – no sabes cuánto deseo hundir mis dientes en tu piel… probar de nuevo tu sangre…. – recordando cuando le curaba el corte de la mano y sin que ella se diera cuenta pasó sus dedos para tener una muestra de su sangre y la probó – esa sangre tan embriagantemente deliciosa… ¿gritarás de placer cuando sientas mis dientes perforas tu piel…? O ¿gritarás por ayuda…? – acomodándose y se fue durmiendo, al rato sintió que lo despertaban, abriendo los ojos y era su sombra - ¿Qué ocurre…? – su sombra gesticulo - ¿Cuántos…? – su sombra le enseñó sus dos dedos - ¿tienen intención de entrar o solo de vigilar…? – su sombra hizo como si buscara algo con la vista – avísame si hacen un movimiento en falso y atiende a lo que hablan… - su sombra levantó los pulgares y desapareció, él volvió a acomodarse en la almohada y sintió de nuevo que tiraban de sus sábanas, se giró, vio a su sombra que parecía indignado y comenzó a gesticularle – oh… ¿es en serio…? – se levantó de la cama y Charlie sintió el movimiento fue abriendo los ojos y comenzó a frotárselos.

- ¿Qué pasa…? – observando a Alastor ponerse el pantalón del pijama, se dirigió al lado de la cama donde estaba ella, se agachó y de abajo sacó su rifle, eso la hizo reaccionar - ¿intrusos…?

-Quédate aquí… y no enciendas ninguna luz… - ella asintió, se acostó y se cubrió con las sábanas hasta el cuello, Alastor la vio más fuerte que la primera vez que los tomaron por sorpresa, sonrió orgulloso, se acercó a ella dándole un beso en la frente – volvere inmediatamente primor…

-Ten cuidado… - lo vio salir de la habitación y notó sus pasos entrar en una de las habitaciones vacías y entonces escuchó ruido de afuera y un grito aterrador, sonrió imaginando a la sombra dando un susto de muerte – se lo tienen bien ganado… - escuchó un disparo sorprendiéndola y oyó la voz de Alastor.

-No sé quiénes sean o que intenciones tengan con el caballo, pero yo sugiero caballero que se aleje de él… es un hermoso ejemplar recientemente añadido a mi propiedad y la idea de que lo lastimen me es poco apetecible… - escuchando el rifle siendo cargado nuevamente – contaré hasta tres para que abandonen mi propiedad… de lo contrario voy a disparar sin miramientos – Charlie oyó la voz de un hombre en el exterior.

-Vas a tener que tener muy buena mano… a menos que quieras matar a tus gallinas… - Charlie se imaginó que un hombre estaría cerca del caballo y el otro estaría ubicado junto al cerco de las gallinas usándolas de escudo.

-Mi estimado… si alguna de mis gallinas muere en este des fortunio… no tendré inconveniente de hacer un rico caldo de pollo… - se oyó otro disparo - ¡uno…! – cargando el rifle, Charlie no pudo evitarlo, pero se asomó a la ventana para saber exactamente qué pasaba afuera, en caso de que pudiera ver algo ya que todo estaba oscuro y Alastor se oía tan varonil siendo tan imponente, fue que escuchó la voz de otro hombre.

- ¡No puedes disparar a dos personas a la vez…! ¡Tendrás que elegir a uno…! Jajajaja….

-Querido… no tenía claro si eran más de dos o tres personas… pero agradezco la información de primera fuente… - salió un disparo en dirección al caballo que pasó por entre sus patas dándole a alguien pues grito de dolor, Charlie pudo visualizar a un hombre que usaba al caballo de escudo y ahora estaba en el suelo sujetando su pierna y se pensó "mala idea querido" - ¡dos…! – volviendo a cargar el rifle y se escuchó la voz del primer hombre.

- ¡Espere…! ¡Espere…! ¡no dispare…! ¡nos vamos…! ¡nos vamos…! Déjame ir por mi compañero… y llevármelo… - saliendo de su escondite que eran unos arbustos al lado del corral de las gallinas – iré a él lentamente… - oyéndose otro disparo que cayó entre los pies del hombre que estaba con las manos en alto - ¡he dicho que nos rendimos…!

-Y yo no he dicho que podía moverse… su amigo es completamente capaz de arrastrarse hasta usted… una vez que lo haga… recójalo y largo… y si se atreve a acercarse al caballo o al auto… le aseguro mi estimado que no tendré reparo en darle en la sien… - Charlie se llevó una mano al pecho de la emoción en como Alastor tenía perfectamente controlado aquello - ¿entendió…? – Charlie vio al hombre asentir con la cabeza, mientras entre la hierba otro se arrastraba hacía él – bien… puede recoger la basura y desaparecer… y… nada de movimientos bruscos… - el hombre de pie se agachó para recoger a su amigo lo levantó como pudo y comenzaron a irse por el camino principal – más vale no regresar… o alimentaré la hierba con vuestros restos… - Charlie continuo viendo el camino por donde desaparecían ambos hombres y sintió una mano posarse sobre su hombro haciéndola dar un respingo, miró y era Alastor.

- ¡Ay…! que susto… estoy planteándome seriamente lo del cascabel… -él arqueó una ceja.

- ¿Qué haces ternura…? – ella se colgó a su cuello y le plantó un beso en los labios.

-Sintiéndome muy orgullosa de ti… - soltándose y sonriéndole – cuando dijiste que no dejarías a nadie perpetrar en esta casa… sin duda lo dejas muy claro…

-Jajaja… cariño… mi misión es proteger esta casa y sus residentes… no permitiré y eso tenlo por seguro… a ningún intruso perturbar la paz de este hogar… nunca les des la opción de tener ninguna ventaja sobre ti… - ella pensó en su elocuencia del caldo de pollo, no permitió que lo intimidaran utilizando los animales de escudo, haciéndoles saber que no les serviría – volvamos a la cama…

- ¿No te quedas a cerciorarte de que se han ido…? – dijo mientras lo observaba ir al lado de la cama donde ella dormía con el rifle en mano y lo guardó bajo la cama, ella sonrió.

-No encanto… eso lo tiene encargado nuestro "pequeño…" jajaja… si llegaran a regresar… - ella se sentó en la cama y se iba acostando mientras él volvía a su lado de la cama – nos lo hará saber inmediatamente… - tumbándose en la cama.

-No contaban con tu gran experiencia e inteligencia… - él soltó una risa entre dientes - ¿eran ladrones…? – él negó con la cabeza - ¿tienen algo que ver con los tipos de la semana pasada…?

-No dulzura… tal parece solo querían dejarte un mensaje usando al caballo… - ella frunció el ceño – creo que vinieron a amedrentarnos… por si recordabas algo y no fueras a la policía… el séptimo sujeto que viste aquella noche… tal vez avisó a sus "amigos" de que tienes simpatía por las personas afrodescendientes y vinieron a intimidarnos…

-Eso es horrible… ¿no deberíamos denunciarlo a las autoridades…?

-Amor… no puedes confiar en todas las autoridades… recuerda que entre ellos tienen colaboradores… que en cuanto te vean entrar en comisaria… harán lo que sea porque les informes y fingir que lo pasarán a sus superiores y trataran de dejarte como una loca histérica… - ella hizo un mohín, pero tenía razón y era mejor no darle vueltas al asunto, Alastor se encargaría de proteger esa casa.

-Buenas noches… - plantándole un beso en la mejilla – da gusto ver que eres un hombre muy preparado… - él acarició su cabello y se tumbó a dormir, ella pensó en las armas que tenía, hubo momentos en que pensó que él rozaba un poco la paranoia al tener los dos rifles y los cinco revólveres, en especial por los escondites, pero al verlo sacar el rifle de debajo de la cama se sintió segura al ver que él no tenía que correr hasta el salón por el arma alertando a los intrusos de sus movimientos, era sigiloso como un gato y ellos no se esperaban que tuviera el rifle tan cerca de la mano y tan lejos del conocimiento de otros posibles intrusos, ella se sentía orgullosa de él, aunque la gente piense que es muy raro y paranoico, simplemente es extremada y perfectamente precavido, "diez pasos por delante…" recodando sus palabras, observó un poco sus rasgos, sin duda estaba locamente enamorada de él y cada vez se sentía más y más atraída por su personalidad y resolución, "estaría encantada de la vida ser tu esposa…" se pensó que no deseaba pretendientes, no quería más idiotas revoloteando a su alrededor, pensó en Sev, frunció los labios y se dijo así misma "¿Cómo pude aguantar tres meses a ese idiota…?" eso la hacía centrarse más en su carrera, pero ahora lo conoció y solo deseaba, si tuviera pretendientes sin duda sería un único pretendiente en todo el mundo, quería que ese fuera Alastor, no existirá ni conocerá jamás a un hombre como él, un verdadero hombre y si la pretendiera, lo aceptaría sin dudarlo, sería su esposa y le daría los hijos que él quisiera o tal vez ningún hijo ya que no quería niños, fue cerrando los ojos volviendo poco a poco al manto de Morfeo, sonriendo, porque Alastor le había confesado de una forma indirecta sus celos, le enfadaba muchísimo que otro hombre intentara tocarla, ¿"eso sin duda serían celos…"? se pensó y le hizo gracia imaginarlo celoso.

Al día siguiente, Alastor se despertó primero y la vio ahí a su lado tan tranquila e indefensa, se deslizó al cuello de la chica, movió algo de su cabello para tener mejor acceso a él, pasó su dedo marcando la zona de la vena yugular, se pasó la lengua en sus labios saboreando el pulso de la chica, ella se giró hacía él y abrió un poco los ojos y notó que Alastor pasó sus dedos en los labios de ella – perdona corazón no fue mi intención despertarte… - ella negó con la cabeza – buenos días…

-Buenos días… ¿Qué hacías…?

-Estaba pensando en un lienzo… retratar tu bello y dulce rostro e inmortalizarlo… quería examinar tus rasgos para tenerlos frescos en mi mente mientras hago el lienzo… - ella abrió mucho los ojos, no se esperaba que le dijera eso.

- ¿Retrátame…? No digas eso… - ruborizándose – me estás bromeando ¿verdad...? – él negó con la cabeza.

- Es terrible que se me acuse de bromear con algo tan perfecto… como es tu bello rostro que sin duda competiría con las esculturas más hermosas del Olimpo… si fueras una deidad sin duda serías una musa… pero no me decido si eres Calíope, Erató , Euterpe o Terpsícore… o quizás una maravillosa mezcla divina de las cuatro… pues otra explicación no tengo para tan spectaculaire et exotique criatura… jajaja… - ella se cubrió con las sábanas avergonzada.

-En algún momento de la cena debiste excederte con la bebida… pues otra explicación no tengo para tes trucs de fou… - él soltó una risa entre dientes y se posicionó sobre ella mirándola a los ojos - ¿puedo ayudar monsieur…? – acarició su cabello y sintió como acomodaba sus piernas, ella rodeo su cuello con sus brazos.

–Tenemos algo de tiempo… - besándose y se introdujo en ella, ambos gimieron – haa… - y fue que escucharon que llamaban a la puerta.

-¿Esperas a alguien…? – él negó con la cabeza.

-No… no me imagino quien podría ser a esta hora de la mañana… - escuchando que habían abierto la puerta.

-¿Han abierto la puerta…? Comenzando a preocuparse y mirando a Alastor que parecía pensar.

-Dudo que sea Husker… -entonces escucharon un par de voces familiares que lo llamaban.

- ¡Walaalkay…! ¿estás en casa…? Estamos entrando no nos vayas a disparar… somos nosotros… ¿sigues durmiendo…? ¡Walaalkay…! – Hablando ahora su acompañante.

-Claro que está en casa… su auto está afuera… ¡Walaal…! Somos Henry y el buitre… - escuchándolos ya en las escaleras y Charlie miró a Alastor.

-¿Al…? – cubriéndose el pecho.

-Ya me encargo yo… ¡Ahora bajo…! – mirando a la chica – vamos a tener que postergar este momento… - levantándose de la cama poniéndose la bata – tesoro en cuanto puedas ve a tu habitación… - saliendo de la habitación, ella estaba muy avergonzada y no le apetecía que pudieran verla ahí , se levantó buscando su pijama y su bata oyó a los hombres saludarse – Buenos días… ¿a qué se debe esta inesperada visita…? – escuchando la voz de Treelore.

-He venido a traerte esto Walaalkay… y Henry necesitaba hablar contigo… - oyendo ahora la voz de Henry.

-Qué raro que tardarás en contestar… ya subíamos a ver si estabas bien… o ¿querías dormir un poco más…? – oyendo a Alastor.

-No… no se preocupen… estaba medio adormecido… pero bajemos… no olviden que tengo un huésped… - oyéndolos bajar la escalera, Charlie abrió la puerta de la habitación y cruzó el pasillo corriendo entrando en su habitación, pero su desesperación de que no noten que se movía hizo que no midiera la fuerza con la que cerraba la puerta de su habitación y se dio con la mano en la cabeza, sin embargo su acto no pasó desapercibido ya que los tres hombres estaban a los pies de la escalera junto al recibidor y Treelore habló.

-Parece que tu chica ya está despierta… - mientras Charlie decidió bajar fingiendo despertarse al oír sus voces, se acomodó la bata, se arregló un poco el pelo y salió de la habitación oyendo a los tres ir al salón mientras bajaba las escaleras.

-No es mi chica… - respondió Alastor, Henry lo miró y suspiró.

- ¿Quieres verla…? – Alastor sonrió y Charlie se acercaba a ellos.

-Claro que deseo ver a esa belleza en todo su esplendor… no puedo esperar por acariciar ese hermoso y firme cuerpo… – Charlie frunció el ceño, indignada al verlo hablar de otra en su presencia sin ningún reparo y de esa forma tan lasciva.

-Buenos días… - dijo con un tono brusco, los hermanos se giraron a verla e inclinaron la cabeza.

-Buenos días señorita… me da gusto verla bien… - ella se calmó un poco, no quería ser descortés con aquellos jóvenes que perdieron a su padre.

-Gracias Henry… lamento lo de tu padre… - se acercó y lo abrazó, él le devolvió el abrazo – Hola Treelore… - también acercándose a él para abrazarlo.

-Gracias Charlie…- dijo Treelore y Alastor habló.

-Lindura… ven a ver la belleza que ha traído Treelore… - ella en su confusión los miró.

- ¿De qué hablaban…? – Alastor señaló con la mano un objeto que estaba sobre la mesa cubierta en una manta blanca - ¿Qué es eso…?

-La Winchester… - destapando el objeto y era un rifle – 1894… el arma que conquisto el oeste, que belleza… - pasando sus dedos delicadamente por el cuerpo del rifle – tan hermosa… ¿a qué es una autentica hermosura…? – ella se sintió tonta, debió de haber imaginado que no se refería a una mujer, si no a un arma, aunque no pudo evitar sentir un poco de celos por su "rival" – iré por el dinero… Treelore… lo has hecho muy bien… - retirándose, ella miró a los hermanos.

-Parece felíz… - ahora tenía la sensación de que Alastor tiene una especie de "romance" con los rifles, que estaban por encima de las mujeres, mejor dicho, los rifles estaban por encima de ella, se preguntaba si él tenía que elegir entre ella o el rifle "¿a quién elegiría?", temiendo saber muy bien la respuesta.

-Es un rifle precioso… - dijo Henry – y Treelore lo consiguió a buen precio… - escuchando a Alastor volver.

-Aquí tienes mi estimado… - entregando una bolsa de dinero a Treelore – el valor del Winchester más un porcentaje por las molestias… - volviendo a acercarse al arma con el rostro resplandeciente – maravillosa… tengo que encontrar un sitio perfecto para esta reina… - los tres fruncieron el ceño y dijeron a la vez.

- ¿Reina…? – a Charlie le parecía que los hermanos tenían la misma sensación que ella sobre Alastor y su "romance", mientras el mencionado asentía con la cabeza.

-Por supuesto… es el arma que conquistó el oeste… una autentica conquistadora… - tomando el arma y la acariciaba, Henry se rascó la cabeza incomodo y ella notó que la miraba, se podía imaginar lo que pensaba, ella también lo pensaba, a Alastor solo le faltaba ponerle un anillo al rifle y llevársela al altar - ¡Reina…! Ese será su nombre… sin duda una hermosa compañía para Spring y Gar… - a Treelore se le comenzaba a desencajar la mandíbula y soltó.

-He… Walaalkay… que tú chica está presente… si vas a ponerle los cuernos al menos ten un poco de tacto… - Alastor le lanzó una mirada sonriente, pero con una ceja alzada, aunque Charlie agradecía internamente que la defendiera ante esa extraña relación "amorosa", Alastor contestó.

-No… - pero fue interrumpido por ella.

-No soy su chica… - él la miró con una ceja alzada – será mejor que empiece a hacer el desayuno… - mirando a los hermanos - ¿chicos han desayunado…? – intercambiaron miradas, dudaron un poco en responder y al final negaron con la cabeza – oh… en ese caso pondré mesa para cuatro… - caminando a la cocina y se detuvo mirando a Alastor – o sería para cinco… - los hermanos contuvieron la risa y Alastor rió entre dientes.

-Para cuatro querida… aún tengo que presentar a reina al resto… - ahora a Henry se le desencajaba la mandíbula y Charlie se dirigió a la cocina.

-Walaal… - comenzó Henry - guarda a tu "reina" porque tu otra "reina" – señalando la cocina - terminará dándote un tiro con esta "reina…" al menos yo lo haría… - Alastor soltó una risa entre dientes.

-Muy gracioso… ¿de qué querías hablar conmigo, mi estimado…?

-Es sobre el dinero que le diste a mamá… no podemos aceptarlo…

-No es una limosna… Holbert era un buen amigo mío… y solo quise colaborar para los gastos de su entierro…

-Gracias Walaal… pero papá no lo hubiera aceptado de gratis… si quieres que lo aceptamos, trabajaremos por él… - Alastor lo miró con una ceja alzada – tú tampoco lo aceptarías de buena gana… ¿o sí…?

-Jajaja… tienes toda la razón querido… se nota que fuimos criados por el viejo Holbert… de acuerdo… - caminando a su estantería de bebidas y cogió una botella, tres vasos y sirvió en ellos un poco de bourbon, entregando luego los vasos a los hermanos – Treelore sé que no puedes… pero hoy haremos una excepción… un brindis… - levantando su vaso – por el viejo Holbert Williams… y por los buenos chicos que formó a lo largo de su vida, dejando ahora unos hombres productivos… - los tres chocaron los vasos - ¡salud…! – bebieron y Charlie apareció en el salón frunciendo el ceño.

- ¿Tan temprano y están bebiendo…? Estoy preparando el desayuno y ya se están metiendo alcohol… no esta casa… ¿Qué dirían vuestras madres…? – los hermanos posaron rápidamente los vasos señalando a Alastor como si de niños acusando a otro se tratara.

-Ha sido Walaal... -dijo Henry.

-Walaalkay abrió la botella y nos lo dio… - Treelore señaló a Alastor, mientras el acusado reía entre dientes.

-Mea culpa primor… estábamos haciendo un brindis en honor a Holbert…

-Oh… - acercándose ya más calmada, cogió la botella, se sirvió en un vaso y bebió un poco del bourbon – pues… a su salud… por el buen hombre honrado y trabajador que era… - dio un trago y volvió a la cocina, dejando a los hermanos sorprendidos e intercambiaron miradas, Henry se inclinó a Alastor para hablar un poco en voz baja.

-Walaal… la próxima vez que quieras hacer un brindis tan temprano, asegúrate de primero pedirle permiso a tu mujer o al menos informarla… te evitarías muchas posibles regañinas… - Treelore asentía y Alastor comenzaba a tener un ligero tic en el ojo.

-No es… mi mujer… solo que… no le gusta eso de las competencias con alcohol… me lo tiene prohibido jajaja… y habrá pensado que era eso… - ahora era Treelore el que fruncía el ceño.

- ¿Qué no es tu casa…? – Alastor asintió sin entender la pregunta – Eso te hace ¿el jefe de la casa…? – Alastor volvió a asentir sin entender a dónde quería llegar - ¿Y te tiene prohibido ese tipo de juegos…? – Alastor asintió orgulloso - ¿Y no es tu mujer…? – Alastor negó con la cabeza – Pues… Walaalkay… siento decírtelo, pero… ya sabes quién manda en "tu casa" – volviendo a aparecer el tic en el ojo del anfitrión – y… ahora si tienes mujer… - escucharon a Charlie desde la cocina que los llamaban.

- ¡Chicos…! El desayuno está listo… - los tres se encaminaron a la cocina, se sentaron y comenzaron a desayunar.

-Está delicioso señorita… Walaal no nos mencionaste que ella tenía tan buena mano en la cocina… - Charlie agradeció el cumplido.

-Gracias Henry… pero Alastor tiene mejor mano que yo… él me enseñó… -haciendo que Treelore casi se atragantara con el café.

-Walaalkay… ya había oído que te desenvuelves bien en la cocina, pero no imaginaba que tanto… entonces… tú eres la esposa soñada… jajajaja… - Alastor negó con la cabeza y respondió.

-Continúa tu desayuno mi estimado… por tu propia seguridad… come y calla… jajaja… pero Charlie tiene razón… ella mejor que nadie sabe qué tan buenas manos tengo, creo que le gusta todo lo que hago… - ella se ruborizó y Henry con el ceño fruncido intervino.

-Oye Walaal… nosotros también sabemos mejor que nadie que tan buenas manos tienes… - ella se levantó fingiendo que iba por un poco más de leche para que no notaran el rubor de sus mejillas, ya que Alastor lo decía en otro sentido – te hemos visto construir ese granero… y te conocemos desde pequeño… - Treelore intervino.

-Si es cierto… no hay nada que no conozcamos de ti… te conocemos como si fueras nuestra sombra…

-Jajaja… pero a la mía no la conocéis… - ellos lo miraron extrañados.

- ¿Cómo dices…?

-Sin duda este desayuno ha sido espectacular ternura… pero el tiempo apremia y nos tenemos que ir retirando… - poniéndose en pie – chicos ya que queréis ganarse el dinero, les propongo echarme una mano con la corraliza para mi nuevo ejemplar… al paso que voy y con lo ocupado que estoy… me da la impresión que no la terminaré antes del invierno del año 70, jajaja… - los otros rieron a su comentario, pero Charlie notó su elegante forma de cambiar un tema que no pretendía tocar.

-Faltaba más Walaal… - dijo Henry dejando las bandejas en el fregadero – es un trato justo… vamos buitre… - Treelore aún con un bollo en la boca.

-Déjame tomar otro… - su hermano lo puso de pie y se lo llevó – gracias por el desayuno… - saliendo, Alastor miró a Charlie y le sonrió.

-Déjalo cariño… nuestro "pequeño" se encargará de recogerlo… ve a vestirte…

-Como usted diga señor "buenas manos" – encaminándose a la escalera y Alastor detrás de ella, vio a su sombra que se deslizaba tranquilamente saliendo de su escondite.

-"Pequeño…" encárgate de recoger aquello… - señalando la cocina y su sombra le hizo un mohín, le sacó la lengua y desapareció.

- ¿Qué quiere decir cuando hace eso…? – preguntó ella curiosa al ver esa contradicción en la sombra, Alastor se acomodó las gafas y soltó una risa entre dientes.

-Pues él dice… "soy un espectro, no tu ama de llaves, ya podrían encargarse de tu propia utilidad…" jajaja… - la chica no pudo evitar solar una risa.

-Pobrecillo…

-Nah… a él le da igual… solo que le gusta reflejar algo de "rebeldía" – escuchando a Henry llamarlo y él salió al pórtico - ¿Qué ocurre mi estimado…?

-Oye Walaal… entiendo la corraliza que es para que el animal estire las piernas… pero… ¿Por qué no lo metes en el granero…?

-Oh si… lo tenía pensado, pero lo tengo muy lleno de cosas y muebles viejos, esperaba hacerle la corraliza primero y luego vaciar el granero y prepararle un bonito espacio… - Treelore se dirigió al granero.

-Ah… no te preocupes… si quieres te lo vamos vaciando y cuando regreses… - pero fue interrumpido por Alastor que se puso en su camino.

-¡NO! – dijo secamente abandonando su habitual sonrisa, mientras Treelore retrocedía y al ver la cara de los presentes, incluido Charlie que estaba junto a la puerta, volvió a su habitual sonrisa – jajaja… no… quiero decir… no por favor… hay demasiadas cosas con valor emocional para mi… no es necesario que toquen nada de ahí… ya me encargo yo… ustedes solo vean la corraliza… - Henry intervino.

-Como tú digas Walaal… vamos Treelore, ayúdame con esto… - su hermano obedeció mientras Alastor volvía a la casa y desde el pórtico les habló.

-Chicos… - ellos lo miraron – por favor… no entren ahí… - los hermanos asintieron y él junto con Charlie entraron en la casa – bueno encanto… el tiempo vuela… - ella asintió sonriendo, pero aún sorprendida por ese "no" tan desconcertante, sabía bien por qué no quería que entraran al granero, ahí estaba el auto de Husk, ambos subieron a cambiarse de ropa, Charlie fue la primera en bajar y salir para ir a alimentar a las gallinas, Treelore al verla le habló.

- ¿Necesitas ayuda…?

-Solo voy a alimentarlas… - dijo ella con una sonrisa y respondió Henry.

-Déjanos ayudarte… es lo mínimo por ese desayuno tan delicioso… - encaminándose al granero y ella ladeo la cabeza.

-Henry… la comida está en la caseta… - él cambió de dirección y comenzó a sacar el alimento – gracias…

-Charlie… - dijo Treelore un poco dudoso – no sé qué tan extraño te suene esto… pero… llevas viviendo aquí una semana y… me preguntaba… si… no has notado algo extraño… - eso la tomó por sorpresa.

-Extraño… ¿a qué te refieres por extraño…? – Henry intervino ya terminando de alimentar a las gallinas.

-Pues… no sé… como si alguien te estuviera observando… sentirte que te vigilan aun cuando estás sola en casa… - ella se imaginó de lo que querían decir, pero Alastor le dijo que era un secreto.

-Hum… - haciendo como que lo pensaba - no… no he notado nada parecido… ¿Por qué lo preguntan…?

-Es que en la comuna… hay algunos rumores sobre Walaalkay… - dijo Treelore – hace un tiempo, un amigo escuchó a un chico hablar sobre la casa de Walaalkay y la calificó como "la casa de los horrores" – ella imaginaba que ese chico sin duda era Anthony, se preguntaba a cuantos más les había contado su experiencia en esa casa – aparentemente vivió aquí un par de semanas… por eso te lo estaba preguntando… - intercambiando con su hermano – él es nuestro amigo… es como un hermano y no queremos que esté en problemas… y por lo que ese chico ha dicho ya corren algunos rumores sobre Walaalkay… y no queremos creerlo… ni dudar de él…

- ¿Qué tipo de rumores…? – observando a los dos volver a intercambiar miradas y Henry respondió.

-Nuestro tío dice que Walaal es desconcertantemente aterrador… y siempre se lo ha parecido desde que lo conoció… una amiga de la abuela lo llama Saaxiib geeri… - Charlie inclinó la cabeza, desconcertada a esas palabras.

- ¿Eso que significa…? – Treelore tenía una mirada de culpabilidad y Henry volvió a hablar.

-Saaxiib significa amigo… pero Charlie… puede que te suene ridícula esta pregunta… pero ¿alguna vez has visto a Walaal asesinar o sacrificar algo más grande que una gallina…? - eso si la tomó completamente por sorpresa.

- ¿Cómo dices…?

-Es que ya viste como se puso con lo del granero…

- ¿Y eso que tiene que ver con matar o sacrificar algo más grande que una gallina…? – y Treelore respondió

-No matar… asesinar… estamos en la cuna del vudú al fin y al cabo… - ella lo miró – no es lo mismo matar que asesinar, nuestra abuela y su amiga también practican el vudú… pero es algo controlable… inofensivo… como la cuota que pagamos el domingo al Loa Ayida -Wedo... le pagamos con corderos… con las risas y con las danzas… es un Loa limpio…

- ¿Hay otros tipos de Loa…? – preguntó ella más interesada en el tema y ellos asintieron.

-Los turbios… los que exigen algo más que risas, bailes y alcohol… uno nunca debe inclinarse a ese lado de la balanza… - Alastor salió ya vestido mientras acomodaba su pajarita.

-Nos vamos dulzura… - observando como los tres dieron un respingo a su aparición - ¿una buena conversación…? – no sabía si se asustaron porque hablaron de algo que no querían que oyera o simplemente los tomó por sorpresa, pero Charlie intervino.

-Por supuesto… quería saber cuándo velarán y enterraran al señor Holbert… - Henry habló en el momento.

-Lo velaremos el sábado por la mañana… si quieres venir Walaal… el domingo será su entierro… le estaba diciendo que no pueden venir para eso… ya sabes…

-Por supuesto… – dijo Alastor y pensó que solo los había asustado – habrá gente de mala intención esperando a ver simpatizantes de afrodescendientes… pero… si tengo intención de ir al velorio… ¿a qué hora es…?

-Comienza a las 11 y terminará a las 7, también depende de cuantos tendrán algunas palabras para papá…

-En ese caso ponme en la lista… jajaja… vamos corazón o llegaremos tarde… chicos… están hasta la hora que puedan… y no me esperen… - guardando en el auto dos cajas largas y planas – tenemos un compromiso y cenaremos fuera… - dirigiéndose al granero y volvió al auto - que tengan un buen día mis estimados… - arrancando el auto y Charlie también se despidió, pasó cerca del granero y visualizó un candado puesto en la puerta, estaba claro que no deseaba que nadie entre en el granero .

-Al… - dijo ella y este la miró y volvió su mirada al camino - ¿Qué significa geeri…? – Esperaba haberlo dicho bien.

-Oh amor… ¿intentas aprender somalí…? No te lo recomiendo… las palabras varían dependiendo con que la conjugues… más aún esa palabra no debería salir de tus preciosos labios… ¿Dónde lo has oído…? – eso la hizo tener más interés en la palabra y pensó inventarse algo que pudiera estar relacionado.

-Hem… Henry y Treelore estaban hablando y soltaron esa palabra… mientras alimentaba a las gallinas… jajajaja…

-Ah… claro… estarían pensando que están en perfecta forma para un rico consomé… jajaja… mis pobres gallinas… me lo hubieran dicho… les hubiera dejado la que quisieran…

- ¿Y qué significa…?

-Muerte… o muerto… dependiendo de que más hayan dicho sumado a la palabra… jajaja… ya que muerte, muerto, etc, puede ser dhimasho, dhintay o geerida… pero es probable que hayas oído… "geerida digaagga" relativamente significa "muerte de gallinas" o "muerte a las gallinas" jajaja… deben de verlas muy bien alimentadas… jajaja… - Charlotte comprendió el significado de la palabra "amigo de la muerte" y pensó en las palabras de Henry al preguntarle si lo había visto sacrificar algo más grande que una gallina, no sabía si un ciervo o un jabalí contaban, ya que tenía uno de cada colgado en el sótano, a parte de los conejos.

-Al… ¿Cómo sacrificas a una gallina…? – él la miró con una ceja alzada.

- ¿Tienes intenciones de iniciarte en el vuduismo tesoro…?

-No… solo es curiosidad… mencionaste que sacrificaste una gallina para el ritual de darle vida a tu sombra.

-Si… el sacrificio es abriéndolos… y deja su sangre correr… pero no debes desperdiciarla… como te he mencionado algunos rituales necesitas hacer un diagrama… y necesitarás de la sangre para hacerlo… no puedes usar otra gallina por si se te acabase la sangre… en pocas palabras tienes que depositar la sangre en un cuenco…

- ¿Solo se sacrifican gallinas…?

-Eso depende de lo que uno quiera hacer… pueden ser gallinas, conejos, cabras, corderos y becerros…

- ¿Los ciervos y los jabalíes cuentan…?

-Cuentan… pero los cerdos y los jabalíes muy raras veces son usados… al ser animales muy relacionados con los humanos… - ella frunció el ceño sin comprender – verás lindura… sacrificar cerdos o jabalíes no está bien visto en el vudú, de hecho, la norma es… no sacrificar nada más grande que un cordero… los becerros no cuentan porque no son como los cerdos o los jabalíes… esos dos son animales emparentados y no se les puede sacrificar por su relación con las personas…

-¿En qué están relacionados…?

-Bueno… en leyendas de brujerías siempre hay cerdos, recuerda la historia de la odisea… Circe la hechicera usó su magia para convertir a desafortunados náufragos en cerdos… y eran devorados por los nuevos náufragos que corrían con el mismo destino… esa es la relación , sacrificar un cerdo o un jabalí en el vudú es un equivalente a sacrificar a un ser humano… por eso está mal visto hacerlo…

-Oh… ¿y alguna vez ha sacrificado algo más grande que una gallina…? – notó a Alastor perder su sonrisa y el segundo la recuperó.

-No querida… muy raras veces sacrifico más de un par para alimentar a nuestro "pequeño" – ella ladeo la cabeza sin comprender.

-Es una sombra… dijiste que no comen…

-No… no comen… pero necesitan energía… un sacrificio para estabilizar en este mundo… no dárselo es un equivalente a que "moriría" por decirlo así… necesita de un poco de sangre y pagar una cuota al más allá para seguir existiendo… dos animales al mes es suficiente… - recibiendo un "oh" de la chica – ese es el requisito mínimo de sacrificios… nada en el vudú es gratis primor… si pides… tienes que dar… y si pagas… recibes…

- ¿Entonces el vudú es inofensivo…?

-Dependiendo como lo uses… como te mencioné, si no sabes controlar un espectro terminarás consumida… eso es por decirlo así… es una de las partes peligrosas del vudú…

-Claro… en la fiesta del domingo tenían 4 corderos… ¿era un sacrificio…?

-Por supuesto… dos animales al mes… aunque vieras 4 animales, eran dos por parte de la familia de mamá Shinida y dos por parte de la familia de su cuñada… ambas pagando su cuota al Loa…

-Me divertí mucho en esa fiesta…

-Pues esta noche te divertirás también… estoy llevando tu vestido y accesorios… al salir de la academia ven a la estación de radio… en la entrada preguntas por mí y te dejarán entrar… cuando entres ve directa a la tercera planta…

-Está bien… - llegando a la estación del tranvía y ella se bajó del auto - ten un buen día cariño…

-Igualmente ternura… - retirándose y ella se sentó a esperar su tranvía, abrió los folios para seguir leyendo la novela, pero no conseguía concentrarse en su lectura, pensaba en la preocupación de los hermanos que querían saber si Alastor había sacrificado algo más grande de lo permitido o si ella habia notado algo raro en la casa.

-Tener una sombra viva… ¿está bien visto en el vudú…? – se preguntaba – no puede ser tan malo… solo sacrificó una gallina para darle vida… - volvió a pensar en cómo lo llamaba una señora mayor "amigo de la muerte" - ¿Por qué así…? Si es un hombre bueno… - pensando en la decoración de la casa – quizás sea por eso… hay personas que no comprenden del todo los diferentes gustos de otras personas… - vio su tranvía llegar, al subir y acomodándose pudo notar a Katie, fingió estar distraída con su lectura mientras se acomodaba en su asiento y la vio sentarse al fondo y se pensó para si – "es casi como si me vigilara" – comprendía ahora como escuchó a sus amigas hablar con ella, escuchó la melodía clásica que daba inicio al programa de Alastor y ahí empezó un sonar de su magnífica voz.


Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.