Hola a todos aquí les dejo el capítulo de esta semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia al igual que las canciones que pudieran dentro del fic, con excepción de personajes y nombres inventados por mí.
*Capítulo 39.- "La verdad es otra, amor":
-Ho… hola… - dijo Charlie, ambos adultos la vieron y le sonrieron, mientras Alastor preguntaba a mamá Shinida si había visto a la chica, pero solo tuvo de respuesta.
-Si va a pedirle matrimonio… este es buen momento, al menos para tener una buena noticia que opaca la tristeza del entierro que tendremos mañana… - Alastor rodó los ojos y se dio con la mano en la frente y comenzó a retirarse educadamente.
-Casi que mejor la busco en otra parte, mi estimada… - vio que mamá Shinida estaba aún más impaciente porque sus hijos se casen, ahora que Henry le ha presentado a su novia formalmente, podría sonar ruin pero en parte agradeció que su madre no estuviera, no se imaginaba como hubiera sido si llevaba a Charlie a su casa con su madre ahí y pensara que era una "novia" que tenía en secreto y ahora la llevaba para que se conocieran y convivir porque tenía pensado "casarse" con ella, sin duda su madre no lo dejaría en paz hasta que le diga "mamá, vas a ser abuela por quinta vez", pensar en eso le estaba dando dolor de cabeza y más oyendo a mamá Shinida reclamar "sabe que la calavera de su buena mamá se está retorciendo en su tumba por ti… ingrato, mal hijo…", deseaba que Holbert se levantara del ataúd y la callara,hasta que vio a Charlie y se acercó a ella suspirando aliviado de haberla encontrado y la vio hablando animadamente con una pareja, sosteniendo un bebé en brazos y tres niños que la rodeaban, aquella imagen le pareció preciosa y más con la sonrisa tan fresca y sincera que ella lucía – ternura… veo que ya conoces a Clark y Romina… hola chicos… - ambos lo saludaron y Charlie le hablaron.
- ¿No te perece esta niña una ricara…? – mostrándole el bebé en sus brazos, él estiró la mano y con su dedo le hizo cosquillas en la mejilla de la bebé.
-Oh… sin duda una ternurita… - mirando a los padres - ¿Cuánto tiempo tienes ya…? – Clark le respondió.
-Pasado mañana hará mes y medio… - su mujer intervino.
-Xoog badan… le decíamos a tu chica que tiene una voz preciosa… y ha sido todo un detalle de su parte despedirse así de Holbert… - Alastor comenzó a hablar.
-No es… - siendo interrumpido por Charlie.
-No soy chica… - Alastor la miró con algo de incomodidad mientras la pareja intercambiaba miradas y Clark hablaba.
-Oh… perdón el mal entendido… creímos que salían juntos… los vimos la otra noche en la pasarela de la música y ahora como estaba sentado ahí… - Alastor lo interrumpió sonriente.
-Es que mamá Shinida tiene una gran imaginación… y está empeñada en que entre a una iglesia a darle el velorio a mi soltería… jajaja… pero no… no somos pareja…- Romina habló.
-Pues es una pena… es una chica encantadora…
- Soy consciente de que tan encantadora es… orso dheddig… - Charlie lo miró con curiosidad – significa osa… cuando niños así es como la llamábamos en la comuna… jajaja… nos parecía que tenía la fuerza de una… me era más digno enfrentarme a ella que a Zacharias… jajaja… - la mujer levantó un puño.
-Quieres una tunda por los viejos tiempos, Alclerc… -Charlie sonrió y preguntó.
- ¿Alclerc…? ¿Eso que es…? – Alastor se acomodó las gafas y soltó una risa entre dientes.
-Es mi nombre… solo que ella lo acortó de esa forma… jajaja… supuestamente cariñosa… - Charlie asintió y volvió a preguntar.
- ¿Y qué significa lo que te llamó antes…?
-Xoog badan… - dijo Romina - significa fuerte… - la chica frunció el ceño y Clark agregó.
-Así lo conocíamos algunos… porque siempre nos parecían fuertes de sentimientos… él y su madre recibieron palizas de su padre y él estaba fresco como si nada había pasado, el padre los abandonó a su suerte y no había reacción ninguna… sus Walaals fueron asesinados y él no se derrumbó jamás, su madre enfermó y murió y lo único que supimos es que no quería ver a nadie por casi un mes y lo respetamos es bueno ceder espacio en momentos difíciles… hasta que supimos que bajó el piano a su sótano… pero derrumbado este hombre jamás…
-No hablemos más de mi… -dijo Alastor- ¿Qué tal están estos pequeñuelos…? – cogiendo a uno de los niños en brazos – vaya… que rápido crezca… la última vez que los vi… fue hace ¿dos años quizás…? – los padres asintieron.
-Deberías pasarte por casa alguna vez… - Romina - a los niños dijo les encantar ver al tío Alclerc…
-Jajaja… si… deberé hacerlo… o cuando sean grandes dirán… ¿Por qué hay un blanco entre nosotros…? Jajaja… - ambos padres rieron, Charlie no dejaba de mirarlo interactuando con el pequeño niño dejando que lo despeinara o intentar jugar con sus gafas, mientras Alastor tomaba sus manitas y fingía que se las comía y el niño reía – es turno de tu hermano… - bajándolo y el niño comenzó a hacer pataleta para no bajarse de sus brazos y su padre lo cogió permitiendo a Alastor alcanzar a otro niño en brazos - ¿tú eres mi desayuno o mi almuerzo…? – el niño le sonrió.
-No… yo no soy comida… - respondió el pequeño tocando la cara de Alastor con curiosidad - ¿Por qué no eres negro…?
-Porque de niño bebía demasiada leche de oveja… - al niño se le abrieron muchísimo los ojos, sorprendido y todos rieron por su inocencia - y esto es lo que me hizo… jajaja… por tu bien come sano… - el niño se puso sus gafas y Alastor se las quitó gentilmente de las manos y se las guardó en el bolsillo, para luego fingir que se comía el cuello del niño haciéndolo soltar una gran carcajada.
-Otra vez… - dijo el niño, Charlie estaba conmovida y sorprendida al ver lo bien que se le daba tratar con los niños, "¿hay algo que no sepa hacer…?", pero entonces algo en su mente la hizo querer saber y vio a Alastor bajar al pequeño y en el acto ella se acercó y entregó a la bebé en sus brazos viéndolo sorprenderse y sostenerla como si fuera una piedra.
-Al… sostenla bien o se caerá… - él buscaba con la mirada a la madre o al padre para hacerles saber que se la quiten de las manos y ella no se lo podía creer, un niño no es lo mismo que un bebé y él quería que se la quiten – Al… ¿todo en orden…?
-Por supuesto cariño… pero… podría sujetarla… solo un momento… - ella se rio y los padres también, sintió algo de compasión y recuperó a la bebé – gracias encanto…
- ¿En serio le temes a los bebés…? – él se acomodaba el chaleco.
-No dulzura… no tengo miedo a los bebés… temo dejarlos caer… son… tan pequeños y frágiles… es como si se resultará un romper en cualquier momento… - Clark se acercó y tomó a la bebé de los brazos de Charlie.
-No es tan difícil… lo mismo sentí la primera vez que tuve que sostener a uno de mis hijos… pero sostenerlo… fue algo realmente único… te llena de una paz y una felicidad… mira… solo colocas la cabecita en tu brazo… y la sostienes como si tu cuerpo fuera una cuna… - se acercó un poco a Alastor mientras su esposa se entretuvo con los otros dos niños y le susurro – que no lo sepa Romina pero ese fue el discurso que me dio… y no entendí ni jota … imagina que estás sosteniendo el chuletón de la temporada… y no pretendes que te lo roben… - Alastor soltó una risa entre dientes y Charlie que lo oído había se quedó con la boca abierta recibiendo una mirada de Alastor que le guiñó el ojo mientras Clark volvía a depositar a la bebé en sus brazos.
-Así no es tan difícil intentarlo… jajaja… - mirando a la pequeña y con su dedo acarició su naricita y se la devolvió a su padre – es sin duda preciosa… - Charlie suspiró y se quería imaginar en verdad como sería Alastor siendo padre, se le daban bien los niños y solo necesitaba practica con los bebés, viéndolo otra vez jugar con los tres pequeños levantándolos en brazos y elevándolos o tomando a un niño en cada brazo mientras otro se aferraba a su pierna, fue entonces que se le cayó su reloj y el niño que estaba en su pierna lo recogió, Alastor detuvo el juego en el acto – por favor… - bajando a los niños y extendiendo su mano al pequeño que tenía su reloj en la mano – ¿me devolverías eso…?
- ¿Por qué…? – pregunto el pequeño en su inocencia.
-Porque es muy valioso… - acercándose al niño y arrodillándose – déjame enseñarte… - cogiendo el reloj con cuidado y abriéndolo, los otros dos pequeños también se acercaron curiosos a mirar – ves a esa mujer… – el niño asintió – pues ella era muy importante para mí y este reloj me lo dejó hace tiempo antes de partir… si lo perdiera o lo rompiera me tendrá muy triste… pues ella era mi madre…
- ¿Y a dónde se ha ido ella…? – preguntó el otro pequeño y Romina lo aprendió.
-Esas cosas no se les pregunta a los adultos… -pero Alastor la interrumpió.
-Está bien… no hay problema… como lo van a entender si no respondemos a sus preguntas… - cerrando el reloj y guardándolo en el bolsillo – ella hace mucho que murió… ¿ustedes quieren mucho a su mamá verdad…? – los tres niños asintieron – pues eso está bien… porque yo también quiero mucho a la mía… y ahora estoy sin ella… cuando están sin ella se ponen tristes ¿verdad…? – los tres volvieron a asentir – pues yo me puse muy triste cuando se fue y esto es un recuerdo que llevo conmigo porque fue el último regalo que me dio y por eso es tan importante y valioso para mi… de acuerdo…
-Si alguna vez lo pierdes… - dijo uno de los niños - ¿quieres que te ayude a buscarlo…?
-Jajaja… gracias mi estimado… lo tendré en cuenta… - poniéndose en pie acomodándose el pelo, la camisa, el chaleco, las gafas y por último sacudió sus pantalones y Charlie notó que los trillizos comenzaron a imitarlo parándose muy rectos – bueno creo que va tiempo siendo de volver a casa… chicos ha sido un gusto verlos… tendré en cuenta pasarme a visitarlos… - ambos padres asintieron – amor vamos a despedirnos de la familia – ella asintió y se despidió de la pareja.
-Adiós… ha sido un placer conocerlos… ya sus hijos… - agachándose para darle a cada niño un beso en la frente y uno soltó.
-Me agrada su esposo… ¿Cuándo podremos jugar con sus hijos…? - Alastor tenía un ligero tic en el ojo, ella se ruborizó y respondió.
-Cariño… no es mi esposo…
- ¿Y porque te llama querida o amor…? – preguntó el segundo niño.
- ¿Por qué es un caballero y esa es su forma educada de hablarme…?
- ¿A tu esposo no le molesta…? – preguntó su tercer hermano y ella volvió a responder.
-No estoy casada… -Romina interrumpió.
-Dejen de hacerles preguntas a los adultos… - Charlie le dio una última sonrisa y se encaminó con Alastor a buscar a la familia y este soltó.
-Ahora los niños creen que eres mi esposa… ¿Cuántos más van a pensar eso…?
-No puedes culparlos… son niños… solo dicen lo que creen ver… - visualizando a mamá Shinida y cuando se acercaron esta soltó.
- ¿Te ha dicho que si… o quieres pedirme la bendición…? – Charlie miró a Alastor sin comprender y lo vio con un ligero tic en el ojo y eso la hizo tener una idea de lo que podría ser.
-No… mamá Shinida… -esta lo interrumpió.
-Pues esmérate más… se más osado o romántico, pero no te atrevas a dejarla ir… - Alastor rodó los ojos.
-No me refiero a eso mamá Shinida… lo que quise decir es… no… mamá Shinida… nosotros ya nos vamos… - la mujer lo miró con desaprobación.
-Ay… como se retuerce la calavera de tu madre… no tienes ni idea del dolor que le estás causando… su alma recibe tus puñaladas… ¿y te haces llamar hijo suyo…?
-Por favor mama Shinida… no metas a mi madre en esto… te lo pido por favor… - Charlie quiso reír al ver el predicamento en que lo tenía aquella mujer y solo quiso rescatarlo de esa situación, fue a abrazar a mama Shinida.
-Mama Shinida… si necesita alguna cosa no dude en ir a casa… - la mujer también la abrazó.
-Eres una niña maravillosa… pero no te rindas… sé que mejores hombres hay, pero no te arrepentirás en conseguirlo a él… es buen chico… aunque haga… ¡que su buena mamá se retuerza en la tumba entre puñales…!
- Por favor…! ¡déjalo ya…! por la paz… por la memoria de tu esposo… por la de tus hijos… por lo más sagrado… o por lo más odiado… pero para… - Charlie ya no sabía si quería reír o llorar por su situación y fueron a despedirse de los demás – nos vemos Henry…
-Walaal… - dijo Henry - cuando tengamos la cripta, te digo donde es para que puedas dejarle flores cuando puedas…
-Te lo agradezco mi estimado… -abriendo la puerta del auto permitiéndole a Charlie la entrada y luego el subido, mientras la chica seguía despidiéndose con la mano, él puso en marcha el auto y se fueron a casa, durante el camino parecía que habría silencio entre ellos, pero fue charlie la que lo rompio.
- ¿Por eso los chicos se sorprendieron al verte apostar tu reloj…? - mirándolo – no debiste si era algo tan importante…
-Pero no lo perdi…
- ¿Y si lo hubieras perdido en esa ridícula apuesta que hubiera pasado…? ¿Cómo crees que me hubiera sentido al saber que por mi culpa se ha perdido algo tan valioso…?
-Confiaba ciegamente en tu capacidad corazón... jajaja... -ella lo miró con desaprobación.
-No tiene gracia… promete que nunca volverás a hacerlo… - él la miró – por favor… promételo…
-Lindura… te doy mi palabra que jamás volveré a poner este reloj en peligro de apuesta… - ella se acomodó más relajada en su asiento.
-Gracias… - él metió la mano en el bolsillo y sacó el reloj, abriendo la palma de la mano y mostrándolo a la chica.
- ¿Quieres verlo…? – ella se sorprendió y dudo en cogerlo, pero él insistió con la mano y ella lo cogió, mirándolo con cuidado.
-Es bonito… - miró la tapa y la decoración tenía ramos de flores en la parte inferior y el resto estaba decorado con un arco y el centro colgaba el sol y debajo la luna, abrió el reloj y en la contra tapa reposaba la foto de su madre embarazada sentada en una butaca, el reloj era bonito y vio que las manecillas no se movían, notó que el reloj tenía una segunda tapa en la parte de atrás que tenía una decoración que parecía un ojo, la abrió y vio el mecanismo del reloj y en la contra tapa descansaba una inscripción "Cariño, cuando ya no existe, tú serás mi carne viva, sé que es doloroso perder eso que amas, pero también sé que no le puedes quitar la oportunidad al amor", Charlie cerró el reloj – es realmente precioso… - sosteniendo el reloj entre las manos – sin duda no puedes perder algo tan valioso… - devolviéndoselo,él volvió a guardarlo en su bolsillo y ella quería llorar a las palabras tan bonitas que su madre le había dedicado, suspiró y habló con tranquilidad - ¿sabías que esos hombres estaban ahí…?
-Si… - dijo sin mirarla y ella volvió a preguntar también sin mirarlo.
- ¿Tienes idea de lo que les pudo haber pasado…? – pensando en las advertencias de tener una sombra viva.
-No tengo una idea… - ella suspiró – porque lo sé perfectamente… - ella perdió el alivio que había recuperado en fracción de segundos – estamos a punto de llegar a casa… ¿quieres que te lo diga aquí o prefieres la privacidad de la casa …?
-Dímelo en casa… – el detuvo el auto, bajó y entró en la casa, ella se dirigió directamente al salón y se sentó, lo miró esperando que continue, él se acercó y fue directamente a la repisa donde guardó el vino y el whisky , sirviéndose un poco y se sentó a su lado.
-Por donde empiezo tesoro… - dando un sorbo al whisky – a sí… le corté el cuello a uno de ellos y lo escondí bajo el auto… - la chica se encontró ante la confesión tan directa.
-No quiero que me digas eso… dime la verdad…
-Es la verdad querida… me escabullí fuera de casa y le corté el cuello…
-Es imposible… el oficial dijo que murió entre la una y las tres de la mañana… y no te separaste de mi en toda la noche después de volver de revisar los cerrojos que fue como pasadas de las once… pero no llegaban a ser las doce… así que por favor dime la verdad… - él soltó una risa entre dientes y la miró seriamente.
-Dulce… dulce Charlie… te estoy diciendo la verdad… - acercándose a su rostro peligrosamente – cuando fui a ver los cerrojos era evidentemente una mentira para poder salir de la casa y deshacerme de uno de ellos… estaban comenzando a hartarme con el simple hecho de que merodeen y vigilen mi casa… así que actúe primero…
- ¿Actúa primero…? Al… era una persona…
-No primor… no era más que una molesta cucaracha… que tuve que quitar y cambiar su rumbo.
- ¿Qué hiciste para quitártelo?
-¿De verdad quieres saberlo ternura…? – ella se vio impactada por la frialdad de sus palabras – respiraba hondo - ¿estás segura de querer saberlo…? – lo miró a los ojos y no encontró rastro de remordimiento, lo que era peor, sus ojos marrones fueron eliminados por unos temibles ojos rojos.
-Quiero saber… si Holbert tendrá justicia… - el alzó una ceja – solo necesito saber eso… lo demás no me importa…
-La tendrá…
- ¿Cuándo…? – dijo ella temerosa mientras él sonreía con ligereza.
-Pronto… - tal vez pudiera ser una trampa y ella quisiera tener tiempo y tenderle una emboscada con ayuda de las autoridades.
- ¿Me harás saber que el señor Holbert tubo justicia?
-Dime preciosidad ¿Qué harías con esa información…? ¿Cómo sabes que no voy a llamar aquí y ahora…? – sacando su cuchillo y colocándolo entre los dos, deseando que se levantara y saliera corriendo, que tome las llaves del auto que dejó en la entrada, que lo cogiera y huyera lejos de él, pero solo lo desafió con la mirada y no retrocedió.
-No… por favor no me hagas daño… sólo déjame comprender… Holbert no lo comprendía y yo estoy tratando de comprenderte… - retrocediendo con temor poco a poco en dirección a su habitación.
-No creo que lo comprendas jamás… - Escuchando la voz de la chica que le habló y reaccionó de su posible escenario volviendo al mundo real.
- ¿Alastor me oyes…? – viéndolo muy concentrado, había aprendido que cuando tenía esa mirada es que estaba pensando en algo - ¿en qué piensan…?
-Varias cosas cariño – llegando a casa, detuvo el auto y comenzaron a bajar.
- ¿Estas armando la probabilidad…? - pensando en lo que podría haber en su cabeza "diez pasos por delante", él la miró sorprendido – ¿y posibilidades dentro de las posibilidades…? - entrando a la casa.
-Es probable…
-Entonces no vas a decirme nada de lo que dejamos pendiente esta mañana…
-Antes que nada, encanto… quiero saber una cosa… ¿era deseo de venganza lo que había en tus ojos…? – ella parpadeó.
-No… no creo en la venganza… pero si en la justicia…
-Oh… entonces quieres justicia para Holbert…
-Así es… venganza sería ir por aquel hombre y si tiene familia hacerles daño junto con él… y justicia sería hacerlo pagar solo a él por lo que hizo… esa es la diferencia entre venganza y justicia…
-Comprendo… - caminando a su estantería y se debe un poco de Whisky, mientras ella se sentaba en el sofá y al poco él se sentó – lo siento cariño… pero si… si sabía que estaban allí…
- ¿Y qué les ha pasado…? – pensando en que Liam tuviera algo que ver.
-Tal vez no me lo creas o no quieras creerlo, pero… le corté el cuello a uno de ellos y lo escondí bajo el auto… - la chica se encontró ante esa confesión tan directa.
-No serías capaz… dime la verdad…
-Es la verdad dulzura… me escabullí fuera de casa y le corté el cuello…
-Es imposible… - llevándose las manos a la boca - el oficial dijo que murió entre la una y las tres de la mañana… no te separaste de mi en toda la noche… solo fuiste a revisar los cerrojos… no llegaban a ser ni las doce… por favor dime la verdad… - él soltó una risa entre dientes y la miró seriamente.
-Dulce… dulce Charlie… te estoy diciendo la verdad… - acercándose a su rostro peligrosamente – cuando fui a ver los cerrojos era una evidente mentira para poder salir de la casa y deshacerme de uno de ellos… consiguió a hartarme con el simple hecho de que merodeen y vigilen mi casa… así que actúe primero…
- ¿Actúa primero…? Al… estás hablando de una persona…
-No amor… no era más que una molesta cucaracha… ya oíste al oficial, tenían pensado entrar en la casa y saben para que… ¿no te lo has preguntado…?, si llevaban un rato escondidos y querían entrar porque no lo hicieron en nuestra ausencia y no al contrario que esperaron nuestra presencia, ¿para entrar mientras dormíamos…? ¿Qué imaginas que querrías hacer…? – Charlie parpadeó y pensó "¿si Liam no existiera quien les avisaría de intrusos?"
- ¿Atacarnos mientras dormimos…?
-No corazón… iban a destrozar el salón, la cocina y el pasillo, para dejar bien grabado un mensaje para ti, pero probablemente llegarían de parte del amigo al que disparé aquella noche, por lo que es seguro que el mensaje también era para mi … ¿así que crees que diría el mensaje…? – ella estaba impactada y se podía imaginar el tipo de mensaje que era, sintió escalofríos y asco.
-Ya pueden andarse con cuidado, porque si hicimos esto mientras dormían, pudimos hacer más… - Siente náuseas y volvió a su memoria aquel tipo que intentó abusarla.
-Correcto lindura… y como iban a estar empeñados en entrar… decidió bloquear su plan haciéndolos perder el rumbo, si faltara uno de ellos… imagina que de repente desaparece uno, no hay manera que solo su cómplice entre solo en la casa y correr el riesgo de ser atrapado infraganti y recibir un tiro por parte de tu servidor… jajaja… - ella seguía sin comprender como era posible que viera a una persona como si fuera una insignificante cucaracha.
- ¿Y qué hiciste para hacerlos perder el rumbo…?
- ¿De veras quieres saberlo tesoro…? – ella se impactó ante esas palabras - ¿estás segura de querer saberlo…? – ella respiraba hondo y lo miró a los ojos, pero no encontró ni rastro de remordimiento en su mirada, lo que era peor ya no vio esos hipnotizantes ojos marrones, habían sido mejores por unos temibles ojos rojos.
-Ya has dicho que le cortaste el cuello a un hombre… y es algo que me parece imposible siendo tú… pero primero… quiero saber…
- ¿Si Holbert tendrá justicia…? – ella lo miró y él tenía una ceja alzada.
- ¿La tendrá…?
-Si…- dijo secamente.
- ¿Cuándo…? – él le sonrió ligeramente.
-Pronto… - se pensó que si era probable que fuera una trampa.
- ¿Lo dirás…? – él la miró sorprendido, ella siempre conseguía salir de su escenario de probabilidad.
- ¿El cuándo, dónde y cómo lo haré…?
-No… - eso sí lo sorprendió aún más, ella no quería saber exactamente cuándo, ni como "¿entonces que quería saber?"
- ¿Lo informarás en la radio…? ¿Me harás saber que el señor Holbert tubo justicia por medio de la radio…? – él se acercó más a ella arrinconándola en el sofá, tal vez no sea una trampa y solo quisiera saber si Holbert tiene la justicia que se merece de una forma discreta y de nuevo volvió a su escenario probable.
-Y dime… ¿Qué harías con esa información…? ¿Cómo sabes que no voy a llamar aquí y ahora…? – sacó su cuchillo colocándolo entre los dos, deseaba que se levantara y saliera corriendo, dando sitio a un rostro temeroso, pero en lugar de eso tomó su mano y de nuevo volvió a salir de su escenario de posibilidades.
-Sabiendo eso… mi mente estará en paz conmigo misma… me da rabia pensar que hay uno de ellos por ahí… jactándose de haberle hecho daño… tal vez no lo tocara en esos momentos… pero estaba ahí con esa intención… de vigilar que nadie interrumpa lo que hacían los otros… me oyó pedir ayuda, vio lo que sus amigos hacían… es tan culpable como los otros… y merece pagar por ello… - levantando su mirada con sus ojos llenos de lágrimas - ¿pensar de esa forma me hace mala persona...?
-No… querida… tú no eres mala persona y jamás lo serías… yo en cambio no tengo remedio… ni siquiera sabes si puedes confiar en mi… en que no te lastime…
-Al… una vez me dijiste… que si quisieras hacerme daño… ya lo habrías hecho… y sé que aun puedes hacerlo… - él alzó las cejas y pensó "¿en verdad ella permitiría que la lastime?" – solo… solo permíteme saber si el señor Holbert tubo justicia… luego puedes silenciarme si consideras que es lo mejor… - él no se podía creer lo que oía, ella sin duda había abandonado totalmente su escenario de posibilidades, como podía hacerlo, llevaba tiempo conociéndola, observándola, sabría como actuaría, sabía que la consciencia no la dejaba tranquila por la pérdida de Holbert que querría justicia para él y no descansaría hasta tenerla, pero no esperaba que fuera a cambiar de un posible silencio eterno.
- ¿Por qué…? ¿Por qué simplemente no sales corriendo o luchas contra mi…?
-No tendría que hacerlo… me arrastraría también a donde quisiera… yo solo gastaría fuerzas en vano… y me dijiste que te persiguió un oso… es seguro que tienes más resistencia física que yo… y me alcanzarías en un momento… además tienes a Liam … así que de nada me serviría huir… aunque podría darte unas patadas y mordiscos… pero estaría gastando fuerza para nada.
- ¿Por qué sigues aquí sentada…?
-Porque quiero comprenderlo… dijiste que Holbert no lo comprendía pero tampoco te juzgaba por ello… por eso quiero saber en verdad… que te impulsó a cortarle el cuello a un hombre… ¿Por qué no es más que una cucaracha para ti…? – él se apartó de ella lentamente, se soltó de sus manos y guardó el cuchillo bowie.
- ¿Quieres comprenderlo…? Veamos si realmente lo comprendes después de escucharme… - acomodó sus gafas y comenzó a hablar tranquilamente –recuerdas… que te dije que mamá tenía un secreto como practicante de vudú… y que mi padre nos daba palizas y nos abandonó…. – ella asintió – pues la verdad es otra, amor… - ella se sorprendió y frunció el ceño – todo lo dicho es cierto, nos daba palizas, era exageradamente estricto conmigo… abusaba de mi madre cuando le daba la gana, aunque ella no quisiera compartir habitación con él… incluso ya viste la foto en este reloj – tocando su bolsillo donde lo guardaba – ese bebé no era yo… iba a tener un hermano o una hermana, nunca lo supimos porque jamás pasó de los dos meses de gestación…
Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.
