Hola a todos aquí les dejo el capítulo de esta semana, perdonen la demora, pero hay que tener en cuenta que en dos ocasiones colgué dos capítulos la misma semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, como dije antes me encanta el Charlastor y les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia al igual que las canciones que podrían haber dentro del fic, con excepción de personajes y nombres inventados por mí.
*Capítulo 42.- "Grosero…":
-Señor Alastor, que gusto verlo… - dijo Céline - por favor ayúdeme con este pervertido… - Husker camino hacía él sobándose la mejilla donde le fue plantado el "cariñito" – me está molestando...
-Mira niña… - dijo Husker - no te confundas… quieres… - ella se puso detrás de Alastor como si fuera una dama en apuros y Husker levantó una ceja, mientras Alastor lo saludaba.
-Hola Husk… no sabía que habías cambiado de gustos a buscar prospectos más jóvenes y sin un centavo… - la chica miró a Alastor muy confundida y sorprendida de que conociera al "pervertido"..
-Que no es eso… - dijo Husker, lanzando una mirada de desagrado a la chica y luego volvió su vista a Alastor – y yo no sabía que te gustaban las arpías… me gustaba más la otra…
-Jajaja… no… no, no, no, no… no, no Husk… esta solo es una compañera de trabajo… - acercándose a su amigo – por un casual… ¿no habrás visto a Charlie por aquí… verdad…?
-No… para nada… - comenzando a retirarse con su amigo y la chica los miraba incrédula hasta que carraspeó y ambos se giraron a verla.
- ¿Señor Alastor no va a decir nada por mi…? – dijo Céline y Alastor se acercó a ella.
-Oh… por supuesto donde están mis modales… - tomando la mano de la chica y fue acercando su rostro al de ella – Céline… tienes un trozo de algo entre los dientes… - girándose y volviendo a su amigo – como te decía Husk… que sorpresa verte por aquí… - la chica se puso roja por la vergüenza y por la ira, dando la espalda mirándose a un espejo de mano que tenía en el bolso y comenzó su búsqueda por ese trozo entre los dientes, mientras ambos hombres se alejaban de ella.
-Anoche llegó un tipo al bar… – dijo Husker - dice que está dando un dinero por cualquier información de su prometida… ya que lleva semanas sin saber de ella…
-Si lleva tanto sin saber de ella… será que la dama intenta decirle algo o quizás no esté tan interesada como él cree… jajaja…
-Quizás… no lo sé ni me importa… pero ese tipo no viste seda barata y no parece poca cosa… sin duda su peso vale oro…
- ¿Tengo cara de buscar un esposo rico Husker…?
-No te lo estoy diciendo por eso… lo digo por su prometida…
-No sabía que ahora querías dedicarte al secuestro… jajaja… ¿Qué quieres hacer…? ¿raptar a la novia y pedir un rescate…?
-No… pero no es mala la idea…
-No estarás pensando que seduzca y le robe a la novia… ¿verdad…?
-No… pero no vendría mal hacerlo, solo por joderlo…
- ¿Entonces que Husker…? dilo de una vez…
- ¿Te dice algo el apellido Magne…? - a Alastor se le abrieron los ojos como platos.
-Ha vuelto… ¿Magne ha vuelto…? – sujetando a su amigo por los hombros.
-No… él no ha vuelto… pero tal parece alguien de su familia si… - Alastor alzó una ceja, intrigado – es una chica, el tipo dice que su prometida pertenece a la familia Magne y cuando sea suya, también lo serán todos sus bienes, que ella lleva tiempo aquí y su familia está un tanto preocupada al no saber su ubicación y por eso ha venido a verla…
-Espero no sea tan estúpido como para intentar tocarla… - ahora era Husker el que lo miraba con intriga - ¿no lo has oído amigo...? el clan Magne es muy poderoso e influyente en muchas regiones… tienen políticos comiendo de las suelas de sus zapatos… cualquiera que toque un Magne lo pagará con creces… es decir, su apellido familiar no solo significa el poder de la familia… significa… no tocar… así que si a ese estúpido se le ocurre yacer con una mujer Magne antes del matrimonio o si la familia no le ha permitido el cortejo… jajaja… es hombre muerto… también lo digo por si se te estaba ocurriendo la "genial idea" de querer que yo corteje a esa mujer Magne…
-Eso no lo sabía… menos mal que no eres de los otros tipos que conozco…
-He ahí la ventaja al ver el deseo carnal como algo tan repulsivo…
-Y si te parece tan repulsivo… ¿Cómo es que tú…? – recibiendo una mirada afilada de Alastor – bueno… ya sabes… tú… y ella…
-Ese no es asunto tuyo… - Husker se rascó la nuca y preguntó.
- ¿También se te está ocurriendo encontrar a esa chica Magne…?
-Es posible… - respondió Alastor - aunque no tengo nada con ella… el único asunto que tengo pendiente es con Luc Magne… han pasado 27 años desde que se fue… y si de alguna manera puedo traerlo aquí, aunque sea por medio de esa mujer, desearía tener la oportunidad de tenerlo frente a mi… y decirle unas cuantas cosas… que llevo tiempo deseando decirle…
- ¿Qué asunto pendiente puedes tener con un hombre tan poderoso como él…?
-No es asunto tuyo… - mirando atentamente a su amigo – imagino que estás buscando a la mujer Magne para cobrar el dinero… ¿o me equivoco…?
-No te equivocas…
-Cuando la encuentras dime como es…
-Ese es el problema… - Alastor volvió a verlo interrogante – nadie sabía que estaba aquí… tal parece vino de forma anónima, ya que el idiota ese no ha revelado su nombre… solo dijo que busca a una chica guapa, rubia, bien vestida, como de esta altura y se apellida Magne… - Alastor comenzó a tener un tic en el ojo.
-Husk… mi estimado, el tipo por un casual no era un pedante de cabello gris, vestido de nogmo irlandés y al que daban ganas de meterle caca de caballo en la boca… - Husker lo miró divertido.
-Ah… ya has conocido a mi "amigo" – Alastor rodó los ojos.
-Ha ido a los hospedajes de Mimzy…
- ¿Crees que la chica se hospede ahí…?
-Es posible… pero si ha venido de forma anónima no creo que sea tan tonta como para registrarse con su verdadero nombre… es evidente que habrá usado un nombre falso… - Husker asintió.
-O tal vez si está usando su verdadero nombre… - Alastor lo miró sin comprender – ya sabes… es una ciudad pequeña y el nombre Magne no suena ni por asomo a menos que pertenezcas a la alta sociedad o que trabajas para la mafia o como contrabandista en los lugares más bajos posibles, es la única forma de que conozcas su nombre…
-Hum… es verdad… bueno, siempre puedes ir a ver a Mimzy y llevarle dos botellas de whisky… pero céntrate y mira su libro de registros…
- ¿Por qué no vas tú…?
-Primero... porque ella y yo nos "amamos" tanto como una avispa asesina ama a la mantis religiosa... segundo en cuanto me vea ser amable con ella, se dará cuenta que algo estoy buscando y deseará meter las narices... por otro lado si vas tú quejándote como siempre te dejará la puerta abierta solo por tener un poco de ese whisky que lleves… - Husker asintió.
-Buen punto… ¿y si la encuentra primero el prometido…?
-Pues habrá que perderlo de vista… ya sabes… las calles últimamente no son muy seguras y nadie ve nada… siempre se corre el riesgo de ser asaltado y más… si andas pavoneándote de tener mucho dinero encima, ¿no crees Husk…? - el mencionado soltó una carcajada y asintió – ahora si me disculpas tengo que encontrar a Charlie.
-Pues no tendrás que buscar mucho tiempo… - señalando a su espalda – acaba de entrar en esa droguería… - haciendo que el chico se gire rápidamente, viéndola acercarse a la dependienta.
-No es una droguería… es una mercería-corsetería… con tu permiso mi estimado… - salió como un rayo.
-Está… loquito por ella… - masculló el hombre – no me importaría que se la quede, siempre y cuando… no sé… sea rica… él aún está fresco… ya podría ser un poco agradecido conmigo, portarse como un buen amigo y casarse con alguna millonaria solitaria… - se encogió de hombros y se fue a su bar por el whisky, mientras Alastor entraba en la tienda y vio a Charlie probándose y oliendo un perfume y se pasó a oler otro, escuchando a la dependienta hablar.
-Esto sí que es sorpresa… - dijo la dependienta caminando hacía Alastor, haciendo a Charlie girarse a mirar, viéndolo siendo rodeado por ella – Alastor… dime que no me engañan mis ojos… - este sacudió su chaqueta.
-Cuanto tiempo Velvet… si no te importa preferiría que me quites las manos de encima… - la chica pasaba un dedo marcando el camino de su chaqueta en dirección horizontal mientras lo rodeaba juguetonamente.
-Solo intento cerciorarme de que eres real… - tirando de su chaqueta, pero Alastor le apartó la mano – si… eres el verdadero Alastor… ¿en qué puedo ayudarte…? – él rodó los ojos con gestos de repulsión.
-Tú a mí en nada… ahora si me disculpas… - haciéndola a un lado e intentó caminar hacía Charlie y la chica se volvió a interponer en su camino.
-Si me disculpas tú… esta es una corsetería… lo que significa que solo vendo artículos para mujeres y algunas lencerías… - guiñándole el ojo – solo puedes estar aquí de tres formas… uno que seas una mujer… y puede que lo seas… hum … aunque podría estar equivocada, que te parece si vamos atrás y me enseñas que me he equivocado… la segunda es que estés aquí comprando un regalo para una mujer… cosa que dudo porque la última vez que compraste algo para una, fue hace seis años y era para tu moribunda madre… no espera fue hace tres, recuerdo que comprabas un perfume para… no recuerdo su nombre… - Alastor miraba al techo y Charlie pudo notar su incomodidad – pero ahora no se te ha visto con nadie significa que sigues libre … - la dependienta intentó pasar su mano por la cintura de él, pero se apartó de ella y Charlie estaba empezando a enfadarse por la actitud tan descarada de la dependienta – y la tercera forma es que estás acompañando a una dama, y no… - siendo interrumpida por Charlie que ya no soportó la proximidad descarada de la chica .
-Perdón, viene conmigo… lo estaba esperando… - dejando a la chica con la mandíbula desencajada, pasó su vista de ella a él.
-Dime que está bromeando…
-Eso no es de tu incumbencia… - respondió él caminando hacía Charlie y se acercó a ella - ¿Qué tal cariño…? – ella hizo un mohín y estaba claro que aún estaba disgustada por haberla lanzado a los buitres sin contemplación, se acercó un poco más y le susurró - ¿podemos hablar de ello en otra parte…? – ella simplemente le sonrió, eso lo hizo ver que ella también era buena usando una máscara como la suya y le salía tan natural que nadie pensaría que esa chica estaría deseosa de hacer mucho daño a alguien con quien estuviera enfadada.
-He comprado algunas cosas… y me apeteció pasarme a una droguería…
-Elige lo que quieras… lo pago yo… - la chica volvió a sonreírle y negó con la cabeza y se le acercó a susurrarle.
-Ni se te ocurra o te mato… - pudo ver en sus ojos el deseo de sangre, de su sangre, ella quizás no lo supiera, pero eso solo lo hizo excitarse, se sorprendió así mismo al notar que su miembro se estaba poniendo duro, la vio caminar a la dependienta – me llevaré esto… - colocando dos frascos de perfume en el mostrador.
-Son catorce dólares... – dijo la vendedora con simpleza, Charlie buscó en su bolso y le dio el dinero – gracias por tu compra… - lanzando una mirada a Alastor – te cuento que llevo la misma lencería que hay en ese maniquí… por si te interesa… y saludos a Céline… - Charlie que estaba cerca de la puerta, se detuvo y parpadeo ante ese descaro, pero sintió la mano de Alastor posarse en su cintura y la sacó de la tienda con elegancia.
-Te apetece ir al parque encanto… - vio como la chica lo ignoraba con cierto desdén - ¿quieres que me disculpe por hacerte reír…? Tienes razón soy un monstruo… quien en su sano juicio reíría a una chica… jajaja… - ella se giró y lo encaró.
-No te hagas el listo… no estoy en contra de que me hagas reír… pero ese no era el momento… y encima dejaste que me quedaran viendo como si fuera una loca…
-Creo que estamos en paz… ya que tú pateaste mi espinilla… haciéndome tirar el té en toda mi cara…
- ¿En paz…? Eres un hombre… a ustedes siempre se les perdona todo… aunque hagan el ridículo en una reunión de té… la gente simplemente piensa… uy… pobre se le resbaló de la mano… no pasa nada… pero en una chica, en una mujer, en una dama… ¿sabes lo que piensas…? "dios… que modales… ¿con esa educación la dejan salir de casa…?" – comenzando a brotarle lágrimas de rabia de los ojos – ha sido humillante Alastor… ¿Qué va a pensar ahora madame Rosie…?
-Ella jamás pensará eso de ti… dulzura…
-Eso no lo puedes asegurar… tal vez ella no… pero ¿Molly… y su tía…?
- ¿Por qué le das importancia a lo que piensan los demás, amor…?
-Por reputación Alastor… así como tú le das importancia y cuidado a tu apariencia… a tu elegancia… a tus modales… no puedes permitir que alguien ajeno mancille la educación dada por tus padres… en tu caso por tu madre… ¿te gustaría…? Permitirías que alguien cuestione tus modales, llenándose la boca de… mierda… no solo quedas mal… queda mal la persona que te instruyó y eso es algo que no puedes ignorar ni permitir, es una forma de agradecer a quien te educó…
-Tienes razón corazón… no fue mi intención que te sientas humillada por eso… pero ten por seguro que no lo hice por humillarte… jamás te humillaría ni en público, ni en privado… aceptarías mis disculpas…
-Aceptaré tus disculpas… pero no trates de comprar mi afecto nunca más… - él alzó una ceja sin saber a qué se refería.
- ¿De qué estás hablando…?
-Hablo de la droguería… es lo que siempre hacen los hombres… - él seguía sin comprender – cuando se equivocan o hacen algo que enfada a una mujer… es típico… que intenten comprar su perdón con cosas superficiales como regalos, bombones, joyas, vestidos, flores o alguna otra tontería… les es muy difícil decir… "lo siento…" pero sin tener que disculparse de verdad… por eso no te lo permití… si aceptaba que pagaras mi compra estaba aceptando de esa forma "tus disculpas…" .
-Esa ni era mi intención… solo quería…
- ¿Darme un detalle para relajar la situación…? – a él se le abrieron los ojos por la sorpresa, ella estaba en lo cierto, nunca lo vio de esa manera, solo actuó inconscientemente, solo quería darle algo para que sonriera de verdad, aquello lo llevó a una parte de su memoria en que había llegado tan tarde a casa que vio a su madre dormida en el sofá por esperarlo, se sintió mal por ello y al día siguiente le había comprado unas flores y esperaba que ella lo reprendiera por su falta, pero no lo hizo, solo recibió las flores, asintió con la cabeza, suspiró y no le dijo nada, sintió asco de sí mismo al verse sobornando o comprando su afecto.
-Los hombres damos asco… ¿verdad…?
-Algunos… y hay hombres que dan mucho más asco que otros… - un poco cabizbaja – lo siento… es verdad que no estás habituado a estas cosas, no las comprendes, ni se te dan bien… nunca has actuado con mujeres… no te ofreciste a pagar conscientemente… también debo recordar que no eres como los otros hombres… - Alastor le ofreció su brazo y ella lo sujetó comenzando a andar un poco en dirección del parque.
-No estabas enfadada conmigo… solo disgustada… lo que te enfadó fue mi ofrecimiento… ¿Por qué…? – ella suspiró.
-Tienes razón… no debí… pero es que… no olvídalo…
-Puedes decírmelo lindura… - ella volvió a suspirar.
-¿Recuerdas que mencioné a mi ex novio…? – sintió molestia que ella le hiciera mención de aquel tipo en la cara, que pensara en él lo estaba enfadando de verdad y más por aquella canción en la fiesta, tenía tanta pasión, tanto sentimiento, estaba claro que tenía inspiración y esa inspiración lo provocaba un hombre, estaba dedicado a un hombre, lo hizo pensar que extrañaba a su ex novio y odiaba al tipo por ello, no comprendía como podía extrañarlo, él no la haría felíz.
-Si lo recuerdo… - la vio suspirar – me contaste que se conocen desde la infancia y de por qué aceptaste su cortejo, pero no me contaste porque él dejó la relación… si no es indiscreción preguntar… - ella negó con la cabeza.
-Lo dejé yo… no podía soportarlo más… - él la miró con interés, que un hombre deje a una mujer era normal, pero que una mujer diera fin a una relación era poco común – llevábamos tres meses saliendo y fueron los tres meses más desagradables de mi vida y agradecía que no nos viéramos todo el tiempo, solo una o dos veces cada dos semanas y las pocas veces que nos veíamos, nos reunimos con amigos y amigas de la escuela, hasta que un día – abrazándose así misma – mientras Sev hablaba de nuestro futuro matrimonio, de los hijos que tendríamos o en donde viviríamos… le hablé de mis sueños… de lo que deseo hacer… claro que me gusta la idea de tener niños… pero era algo que quería hacer antes de casarme… - caminando hacia una cúpula en donde podía verse el paisaje del parque y se sujetó a la pequeña terraza – él solo se rió… e instó a los demás que nos acompañaban en ese momento a reírse… y me dijo… - apoyándose en la columna de la cúpula – "que buen chiste… no hay nada mejor que una esposa con sentido del humor…" – Alastor se acercó y se colocó a su lado sin poder creerse que ese tipo se haya atrevido a decirle algo como eso – pero luego vio mi cara… notó que estaba ofendida, pues hablaba muy en serio… - comenzando a derramar unas pocas lagrimas – y me dijo "por favor palomita… no me humilles delante de todos… métetelo en la cabeza, los sueños se entierran porque son solo eso, sueños… y para hacer eso necesitas talento…" – ahora Alastor sí que sintió la sangre hervirle ante semejante descaro deseaba despellejarlo y asesinarlo lentamente.
- ¿Y qué sucedió…? – estaba deseoso de saber lo siguiente, en lo poco que conocía a Charlie sabía que no se quedaría callada ante un insulto semejante.
-Pues… - tenía un poco de rubor en sus mejillas – me puse de pie y le grité… - Alastor reía en sus adentros – delante de todos… le dije que era un auténtico idiota… un patán arrogante, un engreído y que me sorprende que sea capaz de comer solito sin su mamita… pero que nosotros ya no tenemos un "lo nuestro" se acabó, aquello fue la gota que colmó el vaso y ahora lo vaciaba… - se mordió el labio inferior con un poco de remordimiento – y le lance en la cara el agua que tenia en su vaso… y me fui…
-Cuanta humillación bien ganada… me hubiera encantado estar ahí para presenciarlo… pero me deleitaré con imaginarlo… jajaja…
-No tiene gracia… mi madre me reprendió por mi actuar… a principios del mes pasado comencé a recibir muchas flores… en ellas tarjetas y dedicatorias… de que me extraña… de que vuelva o que perdonaba mi comportamiento… - Alastor alzó una ceja desaprobatoria .
- ¿No habrás…?
-No… claro que no… no aceptaría un soborno como ese… eso no es una disculpa… y… al verte de pie ofreciéndome comprarme los perfumes que quisiera… pues…
-Te hizo recordar aquello y lo relacionaste… en que me estaba comportando de la misma forma repulsiva… - ella asintió - tienes razón… no es tan difícil decir un "lo siento…" pero tiene que salir de lo más sincero de uno… un obsequio solo es algo superficial y material, se usa solo para encubrir la falta… - mirándola – lo sientó mucho… no se volverá a repetir… ¿aceptas mis disculpas…? - ella asintió con la cabeza.
-Te perdono…
-Bien ahora que estamos en paz… dime ¿lo echas de menos…? – ella reaccionó y lo miró con el ceño fruncido.
-No… claro que no… ¿Por qué piensas que lo extraño…?
-Bueno… siendo tu ex novio… y siendo el primer hombre en tu vida… el que te dio tu primer beso, tu primera caricia… con el que caminabas de la mano…
-Nunca caminábamos de la mano – él la miró sorprendido, mientras ella miraba el paisaje y lo decía con simpleza y tranquilidad – y agradezco que nunca acariciara mi pelo, ni mi rostro… - ruborizándose y mirando a un lado - y mi primer beso lo di aquí en Nueva Orleans…
-Pero creía que ustedes iban a casarme… ¿Cómo es que…?
-Supongo que, aunque el me cortejara… nunca fuimos nada más que dos conocidos caminando juntos… creo que para él yo no era nada más que…
-Un trofeo… -ella lo miró y asintió.
-Nunca me sentí, ni me hizo sentir como alguien especial para él… y nunca fue algo tan especial para mi… por eso nunca nos besamos… ni nos tomamos de la mano… supongo que nuestro matrimonio sólo sería una unión sin amor que estaba condenada al fracaso…
-Perdóname… - ella lo miró con curiosidad.
- ¿Por qué…? – él soltó una risa entre dientes.
-He sido yo el que te dio tu primer beso… ¿verdad…? – ella se ruborizó y asintió – si he sido torpe es por mi poca… no… mi inexperiencia de nunca haber besado a una mujer… así que lamento estropearte tu primer beso… - no quería decir que el primero fue uno que le fue robado por ella estando inconsciente, eso podría sentarsele mal y él era consciente de que tan especial es para una mujer su primer beso – tendría que haber sido muy especial… por eso te pido perdón…
-No te disculpes por eso… - sonriendo levemente – si es verdad que fue un poco torpe… - él sintió una pequeña puñalada sin comprender porque le molestó un poco aquella declaración – pero no estuvo mal… sinceramente me gustó mucho… porque fue bastante dulce , tierno y no me sentí para nada intimidada y probablemente también fuí un poco torpe… nunca había sido besada, ni había besado a un hombre… de esa forma claro…
-Pues la verdad que no he notado eso…- lo dijo sin pensar al recordarla robarle el beso y fingió que se refería a cuando él la besó - solo sentí la delicadeza de tus labios… - miró a su alrededor como buscando algo.
- ¿Qué pasa…?
-Considero que este si parece un mejor lugar para besar a una dama y que se sienta especial… - estiró su mano llevándola a la nuca de ella y la atrajo besándola, ella le correspondió el beso mientras seguía siendo atraía a él al punto que ahora estaban los dos frente a frente besándose e intensificando el beso, se separaron y él se apartó apoyándose en la baranda mientras rascaba su mentón y la escuchó reír, se giró a verla un tanto confundido.
-Tonto… así no funciona el primer beso… pero te lo agradezco… es todo un detalle de tu parte… - mirando unas lianas muy altas llenas de flores, él soltó una risa entre dientes tomó una flor que estaba en lo más alto de las lianas y se acerco de nuevo a la chica colocándoselo en el pelo junto a la oreja – gracias, es preciosa…
-No más que tu amor… sabes… - ella levantó la mirada – voy a decirle al gato de Cheshire que fui yo quien te hizo reír y porque… - a ella se le abrieron los ojos.
-No…! Ni se te ocurra… - él se giró y comenzó a caminar retirándose y ella lo cogió por la parte de atrás tirando de la chaqueta – no… Al… no lo hagas… eso es vergonzoso… sabrá porque me he reído… detente no hagas locuras … - se puso frente a él para impedir su andar, pero él la abrazó de la cintura, la alzó y la puso a un lado – Alastor… no lo hagas… - volviendo a colocarse en medio.
-Jajaja… corazón la sinceridad ante todo… - ella negaba con la cabeza.
-Pero no seas tan sincero… nunca has oído que a veces hay que callar… - abrazándolo tratando de impedir su andar con su propio peso y cuerpo – para… ya te has divertido bastante… si me estás frustrando… ahora detente, ríete, pero no vayas… - entre el falso forcejeo ella tropezó y Alastor la sujetó, pero perdió el equilibrio por la broma de andar y cayeron, él giró su cuerpo para no aplastarla y protegerla de la caída quedando en el césped con ella encima de él.
-¿Estás bien… lindura…? – ella asintió y escuchó una voz familiarmente desagradable.
-Era lo que yo decía… una gata en celo… que hasta ni se puede resistir en lanzarse a los brazos de un hombre… estás en la vía pública querida… no seas tan descarada… - Charlie se ruborizó e intentó ponerse de pie, pero Alastor se lo impidió.
-Por favor Katie… - dijo él - no podía ser más inoportuna… no vez que estoy tratando de hacerme con esta hermosa y fresca flor… - la mujer lo miró con rabia y Charlie se puso de pie y él junto con ella – mira lo que has hecho… ahora no va a bajar la guardia a mi seducción… tendré que elaborar un nuevo plan si quiero conseguir al menos un beso…
-Tú… quieres un beso de una mujer… tu… no me lo creo…
-Bueno Katie… tienes que entender que si la dama ha despertado mi interés… no es asunto tuyo… y más cuando está en juego mi virilidad… - Charlie lo miró con el ceño fruncido – en el bar se han apostado que no conseguiría ni un beso suyo… y como comprenderás eso ofendería a cualquier hombre, yo también tengo mi dignidad… mi hombría no puede ser cuestionada… - mirando a Charlie guiñándole el ojo – vamos tesoro… solo un beso… y te dejaré en paz… - Charlie se dio cuenta de su juego y fingió desdén.
-Eres terrible… porque no se lo pides a tu amiga… si pudiste intentar cortejarla… que más te da que te lo de ella…
-Porque no está fresca y es demasiado experimentada, los chicos apostaron a una joven inexperta virgen… una belleza desconocida… no me hagas perder…
-No… no soy juguete de nadie a diferencia de ella… iré a alimentar a los patos… - comenzando a andar.
-Pues que se va a hacer… a alimentar patos… adiós Katie… - dejando a la mujer con las palabras en la boca mientras ellos se alejaban y vio como él le ofrecía su brazo y ella lo aceptaba - ¿viste su cara... ?
-Eso sin duda no tiene precio… jajajaja… - él la miró con un poco más de interés.
-Háblame más de ti Charlotte… - ella se sorprendió que quisiera saber algo más.
- ¿De mi…? No hay mucho que contar…
-Pues diferimos en opiniones… yo creo que hay mucho más que contar de ti…
-¿Cómo por ejemplo…?
-Hum… tu talasofobia… me gustaría saber cómo nació ese miedo… ¿Por qué te gusta tanto bailar y cantar…? ¿Por qué te gustan tanto las flores…?
-Es normal que a las mujeres les gusten las flores… si eso es raro… soy culpable…
-Pero a ti te gustan mucho más las flores silvestres que las compradas de tiendas… no he podido evitar notar que te gustan en especial los dientes de león, claveles silvestres y la gerbera… ¿Por qué…? También me gustaría saber porque sabes griego… y más importante que nos dijiste al buitre ya mí… no estoy seguro si nos lanzaste alguna maldición… es de mala suerte maldecir a alguien en un velorio y peor aún en un funeral… aquí la gente es muy supersticiosa…
- ¿Tú eres supersticioso…?
-No… no lo soy… pero sabes que práctico el vudú y sé que de alguna forma existe la brujería… yo más bien me considero precavido… jajaja… nunca está demás serlo querida… - ella suspiró.
-Hombres…
-Si lo sé a veces somos como unos bebés… pero si no te es molestia el decirme que dijiste… - ella parpadeó un par de veces.
-Hombres…
-Lo sé primor… yo también me pregunto cómo hemos sobrevivido durante tantos siglos sin ayuda de ustedes las mujeres…
-No… Al… ¡hombres…! Te lo estoy diciendo… - Alastor la miró un momento permitiendo que el engranaje se acople y haga funcionar el cerebro, cayendo en cuenta lo que le decía y por primera vez en su vida se sintió muy idiota, algo que lo sorprendió porque jamás se había sentido así.
- Vaya…! A eso te estás refiriendo… dijiste… hombres… por nuestro comportamiento… - ella asintió – perdóname ternura… no había caído en cuenta… que tontería… no se lo digas a Treelore todavía… - sonriendo con suficiencia y ella negó con la cabeza.
-Eres terrible… tampoco debí habértelo dicho…
-Pero soy encantador y es difícil que me niegues algo cariño…
- ¿Sabes que aun puedes tener una emboscada inesperada verdad querido…? – Alastor carraspeó.
-Magnifique… - continuando su paseo – encanto… quiero aconsejarte que la próxima vez que nos reunimos con Rosie… trata de no ser tan notoria… podía oírte tragar saliva… - ella se ruborizó.
- ¿Pero que tonterías dices…?
-Jajaja… si lo he notado yo… también lo habrá notado ella…
-Así pues… tú también trata de no serlo… - a él se le abrieron los ojos "¿Qué podría saber ella?" – podía verte hacer ese tic en el ojo… - "lo vio y lo notó" se pensó él, "como pudo hacerlo, mantenía los ojos cerrados elegantemente para disimular su deseo mientras su cuerpo le reclamaba tomarla.
-No puedes negar que cuando Rosie habla y te pone la lujuria en las narices es difícil no ceder… - ella dio un respingo de sorpresa y con remordimiento habló.
-Lo dije en broma por tener algo de dignidad… - Alastor se detuvo en el acto y se dio cuenta que por primera vez cayó en el refrán "el pez por la boca muere", teniendo de nuevo su tic en el ojo - ¿tu …también…? – ahora sí que sintió realmente estúpido, más porque alguien ajeno a él había conseguido hacerlo sentir así y no se había dado cuenta hasta ese momento que ella notara su ligero tic que nadie más veía, por un momento él creyó que las mejillas le ardían sin saber por qué y carraspeó.
-Mira… ahí están los patos… y hay patitos… ¿no quieres alimentarlos encanto…? - ella miró y asintió, había quedado claro que entre los dos babeaban por el otro cuando Rosie les servía una buena porción de lujuria que estaban decididos a tomar, la vio sonrojarse e ir directo a los patos y se susurró así mismo– soy idiota… - se acercó a ella y le entregó un trozo de pan que había comprado a una mujer que los vendía – aquí tienes dulzura… - ella comenzó a arrancar trozos lanzándolos a los patos, al rato se sentaron en un banco contemplando el paisaje.
-Este paseo me gusta más que el de la última vez…
-Es… porque esta vez no hemos subido a las barcas…
-Cuando no tenga tanto miedo me gustaría subir de nuevo… si deseas acompañarme claro…
-Nada me daría más placer que acompañarte… y verte disfrutar de ese paseo… -ella le sonrió.
-Gracias…
- ¿Quieres que almorcemos fuera…? Hay buenos lugares para comer al aire libre…
-Si… me gustaría… pero… - él se había puesto de pie y la miró extrañado – esta vez invito yo…
-Por supuesto… nada me gustaría más que una dama sepa como lucirse a un caballero… jajaja… - ambos se acercaron al local y vieron como un hombre le gritaba a un muchacho y lo sacó lanzándolo al suelo.
-Si quieres que te pague trabaja más y descansa menos… - gritaba el hombre dando una patada sin darse cuenta que eso horrorizó a la chica – lárgate de aquí o te doy un tiro… - levantando la mirada y descubrió a los recién llegados – bienvenidos a comida casera … en que puedo atenderles… - dijo el hombre con una sonrisa, Alastor levantó una ceja, pero fue Charlie la que habló.
- ¿Podemos irnos a otro lugar, por favor…?
-Por supuesto amor… el lugar no promete como pensábamos – el dueño se extrañó y les respondió.
-Aquí la comida es buenísima… se los puedo asegurar... – Charlie volvió a hablar.
-Lástima que no se pueda decir lo mismo del trato que se da a las personas… no… lo siento, pero no pienso comer en un sitio donde se trata a alguien como si no fuera un ser humano… - el hombre la miró disgustado y le respondió.
-A ti nadie te ha preguntado… habló con el caballero… - Charlie hizo un mohín y Alastor soltó.
-No veo porque tenga que preguntármelo… la dama ya le ha dicho lo que pienso… y ya puede ir entregado una disculpa por su atenuante falta de respeto…
- ¿Es una broma…?
-No… - agregó Alastor - ninguna… es más le prohíbo volver a faltarle al respeto a mi preciosa acompañante…
- ¿De verdad va a dejar que una mujer le diga lo que tiene que hacer…?
-En su momento lo hizo mi madre…. – dijo Alastor - E imagino que en su caso también la suya… no veo cual es el problema ahora… - el hombre se ruborizó y respondió.
-Es diferente… usted es ahora un hombre… que tiene hambre y si quiere comer donde le plazca, lo hace y punto… ella ya se puede morder la lengua… y se aguanta… - Charlie saltó en su indignación.
- ¡De ninguna manera…! Usted no es quien para decirle que me trate como si fuera un mueble… tampoco voy a permitirle ofenderme… y no pienso seguir aquí escuchando a un… - barriéndolo con la mirada - ¡poco hombre como usted…!
- ¿Cómo me ha llamado...? – acercándose a ella peligrosamente e intentó cogerla de la muñeca y Alastor se puso en medio y sujetó con fuerza la mano del individuo.
-No se atreva… a tocar un solo cabello de la dama… o me aseguraré de que esté en serios problemas… - el hombre retrocedió.
-Pues contrólela un poco más… que aprenda a tener el pico cerrado y que su vagina no hable por ti… - Charlie abrió la boca totalmente indignada.
- ¡Grosero…! No…! NO…! - vio al hombre caer al suelo pues Alastor sin previo aviso le había dado un fuerte puñetazo en la nariz e iba a continuar arremetiendo contra aquel hombre, pero Charlie le sujetó el brazo – Al… para… para… no lo vale… vámonos… encontraremos otro lugar mejor para comer… - tirando del brazo de Alastor lo más fuerte que pudo – si es que no te ha hecho perder el apetito… - él se acomodó la chaqueta, las gafas y sacudió sus mangas.
-Lo siento corazón… - dijo Alastor - no ha sido mi intención darte este espectáculo tan deplorable… tienes razón… no lo vale… vámonos de aquí… - acomodándose el pelo y Charlie miró al chico mientras Alastor recuperaba la compostura y le preguntó.
- ¿Estás bien…? – el chico asintió.
-Si… solo buscó trabajo a cambio de comida y algo de dinero… lleva sin pagarme dos semanas… - eso hizo que a chica sintiera pena.
Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, agradezco los comentarios para continuar la historia, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.
