Hola a todos, lamento el retraso pero acabo de volver de vacaciones, aquí les dejo el capítulo de esta semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan entender y disfrutar de cada capítulo, les recuerdo que Hazbin Hotel no es de mi pertenencia al igual que las canciones que podrían haber dentro del fic, con excepción de personajes y nombres inventados por mí.


*Capítulo 43.- "Precioso diamante":

-Pobrecillo… - dijo Charlie mientras Alastor sacaba de su chaqueta una pluma y un trozo de papel comenzando a escribir.

-Si necesitas trabajo por comida y algo de dinero… - dijo Alastor - se dé un lugar que puede necesitar de alguien… solo es temporal… ¿sabes carpintería…?

-Un poco patrón… pero le pongo mucho empeño a lo que haga, soy muy trabajador y nunca he robado a nadie…

-Con saber eso me es suficiente… - entregándole el papel – y no he dado ninguna insinuación de lo último… preséntate ahí esta tarde a ser posible a las ocho, diles que Alastor te ha enviado…

-Si patrón muchas gracias…. – Charlie buscó en su bolso, sacó un dinero e hizo ademán de dárselo a aquel chico, pero Alastor se lo impidió.

- ¿Al…?

-No es un limosnero, lindura… - el chico comenzó a retirarse – un hombre no se forja de la caridad… sé que no es tu intención… - el chico desapareció por la calle – pero estarías hiriendo su dignidad… déjalo que se gane el alimento.

-Pero… estará hambriento y ahora no tiene para comer…

-Por unas horas más no le pasará nada, tesoro…

¿Cómo puedes decir eso…?

-Porque se bien lo que es pasar hambre…

-Tu creciste en una casa...

-Te recuerdo que mis primeros ocho años de vida vivíamos con un monstruo que apenas y llevaba pan a la mesa… más que un hogar era una cárcel…

-Lo siento… no pensé en eso…

-Está bien querida mía… vamos a seguir buscando un buen lugar para comer… - llegaron a una cafetería que tenían mesas en el exterior y vista al lago, entraron y pidieron mesa en la terraza que también tenían vista a los jardines del parque - ¿ ¿Qué te apetece cariño…? – ella lo pensó.

- ¿Aquí también tienen de esas hamburguesas de cocodrilo…?

-Habría que ver la carta… - observando el menú – hum… esto promete, aunque no tengan hamburguesas de cocodrilo… ¿te gustaría un guiso con carne de zarigüeya…? – eso sí sorprendió a la chica – también tenemos a elegir entre filetes de ciervo, vaca o de cerdo… hum… me quedo con el de ciervo… oh… también tenemos filetes de puma… - Charlie lo miró y llevó su vista a la carta en busca de aquello.

- ¿Filetes de puma…? ¿hay quienes degustan de eso…? – él asintió sonriente – pero… los pumas… ¿no son carnívoros…? ¿no son como los leones…?

-Si primor… pero ya sabes lo que dicen… bicho que corra, nada y vuela a la cazuela… jajaja…

- ¿Quién ha dicho eso…? – sonriendo a su elocuencia.

-Quizás alguien con mucha hambre ternura… jajaja… como por ejemplo yo en estos momentos… - una chica se acercó a tomar su orden – un momento por favor… - lanzándole una mirada a Charlie - ¿cariño…? – ella volvió a revisar su carta y levantó la mirada.

-Un filete de puma con guiso de zarigüeya, una ensalada… y agua por favor…

-Buena elección – dijo Alastor entregando su carta – pediré lo mismo que la dama… pero lo quiero con vino… - escuchando a Charlie carraspear, la miró y suspiró – perdón… agua también si no es molestia… - la chica anotó sus pedidos y se apartó – sabes encanto… es un insulto el degustar la carne sin una buena copa de vino o un vaso pequeño de whisky…

-No te sientas mal querido… - comenzando a sonreír - solo tienes que esperar hasta el sábado… y si no crees que eres capaz de soportarlo – viéndolo pensando el asunto, había notado que lo estaba desafiando - no haberlo soltado ahí… - él rió entre dientes.

-Pervers… he de admitir dulzura… estaba muy inspirado… - ella lo miró con curiosidad.

- ¿Exactamente que te causó tal inspiración…? – lo vio tener ese tic en el ojo y carraspear.

-No creo que sea algo que tus oídos deban contemplar… - pensando para sí que tal vez no sea buena idea decirle que lo inspiró imaginársela bañada en toda esa sangre, deseaba ver todos esos trozos de carne decorando y deslizandose en su piel, había disfrutado torturarlo, arrancarle la piel, oírlo gritar y suplicar – aunque si puedo decir que he comenzado con un lienzo nuevo… - no quería destrozar ese momento con su disfrute personal.

- ¿Puedo verlo…?

-Jajaja… solo cuando esté terminado…

-Me parece justo… por cierto Al… ¿puedo comer de esto…?

-Por supuesto vida mía… no veo porque no… la carne es de lo más sano… lo que tienes que evitar son demasiados condimentos… o incluso – contando con los dedos – debes evitar pescados, mariscos, picante, alcohol, quesos… - la camarera apareció dejándoles una jarra con agua, dos vasos con hielo y una cesta con pan – carnes y aves poco hechas, brotes de ensalada sin cocer, huevos crudos… - escuchando a la camarera hablar.

-Perdonen la interrupción… ¿quieren que le diga al cocinero que ponga el pedido de su mujer a menú pre mamá…? - Alastor le respondió.

-No es… - sintiendo una patada en la espinilla y Charlie interrumpió.

-Si no es molestia… no me importaría, gracias… - la camarera asintió, se fue y Alastor le habló.

-Tienes razón amor… mea culpa… esa patada si me la tenía bien ganada… jajaja…

-Deberíamos tener cuidado cuando hablémos de esto… - al poco volvió la camarera con el pedido de Charlie que decidió esperar el pedido de Alastor para comer juntos y no tuvo que esperar mucho pues la camarera llegó con su pedido – esto sí que promete.. .

-Bon apetit… - comieron agradablemente, incluso Charlie sintió una gran felicidad de comer el postre que eran rodajas de piña en crema, Alastor también pidió postre con algo de pesar, ya que él frecuenta pedir café, le dieron tarta de chocolate que terminó compartiendo con Charlie al verse incapaz de terminarlo, al poco volvió la camarera y dejó la cuenta al lado de Alastor – oh no querida... – entregando la cuenta a Charlie – la dama aquí presente paga… jajaja… - la camarera lo miró sorprendida y pensó que tal vez fuera una broma, hasta que vio a Charlie buscar el dinero en el bolso y dejarlo en la bandeja.

-Aquí tiene… - dijo Charlie a la camarera que estaba un tanto confusa que se fue con el dinero – todo ha estado realmente delicioso…

-Estoy de acuerdo corazón… con excepción del postre…

-Al… no es culpa de nadie que no te guste el dulce… - la camarera volvió con el cambio - ¿no entiendo como no puede gustarte querido…? – recogió el cambio y dejó unas monedas de propina - ¿es algún trauma de tu niñez que no me quieras contar…? – poniéndose de pie junto con Alastor mientras él se ponía la chaqueta.

-No lindura… es simplemente que no me gusta… demasiado azúcar… muy empalagoso… solo no lo soporto… - ofreciéndole su brazo – me gustan más las cosas amargas… el único dulce que puedo soportar era la tarta especial de mamá… llevaba poca azúcar y ella le solía llamar super tarta especial Alastor… jajaja…

- ¿Súper tarta especial…? – dijo sonriendo – nunca me habías hablado de ello… - comenzando a andar.

-No hay mucho que contar…

-Pues creo que diferimos en opiniones… jajajaja… me pediste que hablara más de mí… háblame algo más de ti y yo haré lo mismo… creo que es un trato justo… ¿no lo crees…?

-Jajaja… siempre adoraré tus iniciativas tesoro… pero tienes razón, es un trato más que justo… pregunta lo que quieras…

-Hum… ¿de verdad puedo…? – el asintió – es que… eres muy reacio con tu vida… ¿de verdad no me cambiaras el tema…?

-Hum… siempre y cuando sea algo dentro de lo razonable de saber…

-Bien… razonable… - pensando – hum… razonable… ¿estuviste feliz cuando comenzaste a ir a la escuela…?

-No…

- ¿Por qué no? Dijiste que no podías ir porque tu padre lo prohibía…

-Es correcto… pero la escuela solo iba a enseñarme algo que ya sabía o puede que un poco más… yo solo solo quería ir para aprender… no por hacer amigos… esa etapa la superé cuando tuve a Liam… así que más bien era una felicidad normal…

- ¿Hiciste amigos…?

-Pocos… a Baxter y Niffty los conozco de la escuela…

- ¿Hiciste novias…? – lo vio rodar los ojos.

-No…

-¿Te gustó alguna chica…?

-No…

-Oh… vamos Al… alguna chica te habrá gustado… o tú a alguna… - viéndolo pensar, sin saber que en realidad él estaba recordando a alguien y la quitó de sus pensamientos.

-No… no me gustó ninguna chica… mi atención estaba puesta en mi educación no en tonterías como el romance…

-¿Qué sueles hacer en San Valentín…?

-Nada... - dijo con simpleza y Charlie protestó.

- ¡Al…! - él la miró sin saber porque protestó – eso no está bien… solo me estás respondiendo con monosílabos… eso no es justo… cuando te conté de mí, no lo hice de esa forma…

-Perdón querida… es la costumbre ¿volvemos a intentarlo…?

-¿Alguna vez te llevaste mal con algún compañero del colegio…?

-Si… - notando que ella lo estaba reprendiendo con la mirada - perdón… con seis chicos… White, Collins, Carter, Norris y los gemelos Sullivan... pero era más con la cabecilla de aquel grupo, era un chico llamado Zacharias White que en realidad resultó ser cosa de otro chico llamado Frank Norris, él era el verdadero causante de las emboscadas y las agresiones físicas…

-Ese Frank… ¿es el mismo de tu trabajo…? – él asintió - ¿llegaron a los golpes…? – él carraspeó.

-No estoy orgulloso de ello… pero si… en más de una ocasión… ten en cuenta que era solo un niño que intentó defenderse de sus ataques sin alguna razón lógica para mí, de lo nuevo que era todo en la escuela… yo solo estaba ahí deseoso de aprender y ellos no me dejaban muchas opciones en cuanto a pegarnos, mordernos, patearnos o lanzarnos piedras u otros objetos se trataba… yo… hice lo que mi madre me aconsejaba, evitarlos… pero era difícil cuando los seis planeaban una emboscada o me esperaban en el camino y me atrapaban… una vez me ataron a un árbol y me hicieron su saco de boxeo… al menos dos horas…

-Eso es horrible... ¿tu madre no dijo nada...?

-Mi madre… mi dulce madre se transformaba en un rinoceronte enfadado cuando se trataba de proteger a su pequeño… reclamó a los padres el poco encantador trato que sus hijos me daban… pero ellos le dijeron que solo somos chicos y así suelen jugar los hombrecitos … y si existiese un verdadero problema que fueran mis padres a reclamarlo y no la sirvienta… - observando la confusión de Charlie – se presentó como la sirvienta para no evidenciar mi procedencia o no solo los chicos, si no también sus padres me tratarían peor… - ella asintió – en muchas ocasiones fui el "juguete" de ese grupo… ya sea que intentaban intimidarme o hacerme llorar con cosas absurdas como que me iban a ahogar, dejarme abandonado en medio del bosque o dejarme atado a un árbol hasta que alguien me encuentre… supongo que con el único fin de ver alguna reacción de dolor por parte mía… imagino que mi actitud los enfadaba al punto de hacerlos sentir enfermos… una vez les dije… "¿las palizas van a tardar…? Porque he quedado con mi madre para hacerle unos recados… jaja… sus rostros… - sonriendo ladinamente – no tenían precio… jajaja… fue cuando descubrí mi hobbie favorito… perturbar la paz de otros, eso es un logro maravilloso…

- ¿Alguna vez hiciste las paces con esos chicos…?

-No…jamás…

- ¿Por qué no…?

-Por muchas razones… ellos me torturaron y atormentaron cuando niño… aunque no reflejaron nada, me hicieron sentir muy incómodo con el simple hecho de que me tocaran… Frank y yo… no somos para nada amigos… solo compañeros de trabajo…

- ¿Te hicieron algo que odies recordar…? – él frunció los labios con mucha repugnancia – a mí también me pasó algo, por eso mi talasofobia… ¿puedo contártelo ahora si deseas…?

-No me parece correcto que me habrás una ventana tan dolorosa, cuando ya me ha abierto muchas y yo no he sido reciproco abriéndote ninguna…

-Lo has hecho… - él alzó una ceja – me hablaste de tu madre y de las emboscadas que te hizo para casarte… me contaste porque te es tan repulsivo el deseo carnal… me hablaste de tu niñez con Holbert… y más importante aún, me rebelaste un secreto celosamente guardado… muy importante para ti y tu madre… así que… es mi turno de rebelarte algo… - suspiró y continuaron caminando, dando un paseo – tenía siete años… la familia de Sev nos visitó aquel verano y se quedaron una semana en casa como nuestros invitados… supongo que nuestros padres albergaban esperanzas de que nos enamoramos y nos casemos…

- ¿Lo amas…? – ella dio un respingo por la pregunta tan directa y repentina que la cogió por sorpresa.

-No… supongo que siempre lo vi como el hermano mayor que siempre te hace llorar… durante la estancia de nuestros invitados fuimos de picnic, mi madre me había comprado un vestido nuevo… porque íbamos a recibir la visita de mis abuelos… deseaba ver a mis abuelos, los amaba tanto… - volvió a suspirar – mis padres y los padres de Sev se mantuvieron en el picnic, a nosotros nos dejaron ir a nuestro aire… como te dije antes, deseaban darnos espacio… Sev… tiene una hermana llamada Helsa… es … - abrazándose así misma – tan mala como él o quizás peor… en ese entonces él tenía diez años y Helsa ocho… estuvimos jugando con la pelota un rato y luego nos acercamos al lago… - tragó saliva, realmente le dolía recordar aquello – señaló un bote que habia atado, papá me dijo que cuando esté el abuelo subiríamos los tres y daríamos un paseo… bueno pues Sev y Helsa me convencieron para subir, él remó un poco, no nos alejamos mucho de la orilla, pero para mí fue un trayecto larguísimo, una vez allí Helsa comenzó a narrar historias de niños muriendo en ese lago arrastrado por una cosa, les pedí que volviéramos porque me estaba dando miedo aquello, ella gritó y dijo haber visto a la criatura… y Sev comenzó a sacudir el bote junto con ella para hacerme creer que un monstruo nos estaba intentando tirar al agua… lloré, grité y suplique que pararan, quería bajarme, quería volver a tierra… – comenzando a temblar y sintió los brazos de Alastor rodearla y darle unas palmadas en la espalda – pero ellos no se detuvieron, Helsa me empujó al agua… - los ojos se le pusieron vidriosos – grité con más fuerza y ellos incluso comenzaron a reírse ya decir que la criatura estaba debajo de mi esperando a arrastrarme, les suplique que me sacaran, que ya no quería estar en el agua, usaron uno de los remos para que pueda agarrarme, me abrace al remo con todas mis fuerzas y creía que me ayudarían, fui ingenua, Sev dijo "quédate dentro para que te coma en lugar de nosotros, así podremos escapar" y con el remo me sumergió, grité aterrada, tragué agua, me sacaron para que pudiera tomar aire y volvió a hacerlo tres veces o más veces…, sentí que las fuerzas me abandonaban, seguí llorando y abandonó que me aferrara al bote mientras lo llevaban devuelta a la orilla, una vez allí me arrastré como pude, salí del agua y corrí a refugiarme a las raíces de un árbol, ensucié mi vestido, llenándolo de barro, Sev corrió burlándose de mí y Helsa me dijo que si se lo decía a mis padres se lo haría pagar a mi niñera, le dijeron a mis padres que tropecé y caí al agua, que era una suerte que estuviera con ellos porque soy muy torpe… - Alastor la atrajo más a él para darle algo de comodidad y ella se fue relajando un poco más al sentir su cuerpo apegándose y sintiendo su loción - mamá evidentemente se enfadó conmigo por estropear el vestido nuevo, papá se enfadó porque me negué a subir al bote junto con el abuelo, me dijo que si ahora tenía miedo era culpa mía por meterme sola al agua, que no tenía por qué rechazar de esa forma a mi abuelo… total ambos se enfadaron muchísimo conmigo, a la noche Sev y Helsa siguieron contando historias aterradoras, sobre caballos que mueren y son presagios de muerte para el jinete…

-Tonterías infantiles…

-Si… pero a esa edad choca mucho… al día siguiente fuimos a montar a caballo.

-Que historias mas oportunas…

-Si… el abuelo me dejó una yegua muy buena y mansa, fuimos a cabalgar y de repente mi yegua perdió el control, corrió tropezó y calló al lago, ahogándose… yo caí al suelo cerca de la orilla y la vi escupir sangre y ahogarse … fue horrible, sacaron al animal del agua y yo gritaba asustada que era la maldición del monstruo de las profundidades, papá me reprendió… el animal tenía cristales en el estómago, alguien había metido cristales en el alimento y por eso perdió el control… estaba intentando vomitarlo… lloré mucho por la muerte tan cruel de ese animal, dos años después supe que fueron Sev y Helsa quienes habían destrozado al animal solo para darme un "susto…" - cabizbaja – nunca pensé que tan malos podrían ser… nunca más quise acercarme al agua, ni entablar con un animal cuando ellos estaban presentes… - recordando con nostalgia algo que la puso aún más triste – yo… - tratando de sonreír - tenía una gatita se llamaba Bastis… - entristesiendose - la metieron en una bolsa y comenzaron a… lanzarla como si fuera una pelota, por último la lanzaron al lago… lloré y supliqué para que la sacaran… tenía tanto miedo de entrar que no pude sacarla y murió, mi niñera Julieta… ella sacó la bolsa y enterró a mi gatita… les tuve que decir a mis padres que la había perdido y se enfadaron por ser descuidada, Julieta no podía acusar a Sev ya Helsa con mis padres o con sus padres.

-Porque la despedirían… – ella asintió.

-No quería meterla en problemas por defenderme de ellos dos…

-La palabra de una niñera afroamericana contra la de dos niños "educados" e hijos de una familia blanca… estaba claro quién sería escuchado – ella asintió.

-Quise tomarlo como "somos niños" las "bromas" desaparecerán cuando crezcan y maduremos…

- ¿Y cesaron…?

-Al menos por parte de Sev se podría decir que se fueron convirtiendo en intentos de conquista, por parte de su hermana Helsa parecía haber crecido su maldad conmigo… a veces ella me decía que debo de ser adoptada… porque no entendía como alguien tan poco agraciada y tonta como yo, sea hija de mis padres… - Alastor la miró con una ceja alzada y se pensó "esa Helsa y yo diferimos en opiniones" - incluso me dijo que fue horrible la canción que les canté a mis padres por navidad…

-Y dicen que los niños son unos angelitos… es porque no han visto a esa cuando niña… - Charlie se ruborizó.

-Me refiero a estas navidades que terminaron… - él alzó una ceja.

-Vaya bruja resultó ser… y te saca un año… - ella asintió y él rodó los ojos – cuanta madurez… - ella se encogió de hombros.

-A mí la verdad me da pesar… y siento pena…

-¿Por ella…?

-No… como cree… por el pobre hombre que la despose… jajajaja…. – Alastor compartió la risa con ella.

-Jajaja… - liberandola de su abrazo - no podría estar más de acuerdo contigo primor…

-Dime… - él giró la cabeza para verla, pero ella seguía mirando al frente – si tuviera una sorpresa para ti… ¿lo recibirías gustoso o te enfadarías…?

-Odio las sorpresas… y creo que ya te lo mencioné…

-Pienso que te gustará, pero también creo que te enfadarás…

-Esa sorpresa incluye gente gritando "sorpresa".

-No…

- ¿Incluye invitados inesperados…?

-No… y sé que te debo una explicación sobre eso… - viendo un columpio, caminó hacía el sentándose y Alastor se puso de pie a su lado.

-Espero que la explicación sea buena… - colocándose detrás de ella.

-Yo también lo espero… - girando su cabeza para verlo y sonrió – jajajaja… - él le devolvió la sonrisa y comenzó a empujarla, ella iba a pedirle que lo hiciera, pero no tuvo necesidad de hacerlo, fue como si supiera que se lo pediría.

-Puedes explicármelo aquí y ahora… - continuando empujando a la chica.

-Pues… por donde empiezo… ah… cuando me dejaste en la estación me encontré con Baxter… y… - elevándose cada vez más en el columpio - me habló de que cenaría solo, me dio pena y lo invité sin pensar… perdón por eso …

- ¿Y cómo es que Niffty terminó en mi casa…?

-Pues la cena era de pares… no quería que se sintiera intimidado por haber más gente que apenas conoce, así que invité a Niffty para que le hiciera compañía, en la fiesta él me dijo que la conocía… además… - sintiendo las manos de Alastor rozar con sus manos al volverla a empujar - me dio la impresión de ser alérgico a la vida… y tenía carga de conciencia si lo envenenaba o lo intoxicaba con algo de la cena…

-Jajaja… jajaja… Oh ternura… eres de lo que no hay… envenenarlo… jajaja… - llevándose una mano a la frente mientras reía – jajaja…

-No tiene gracia Al… el pobrecillo chico parece que fuera a morirse solo por tocar el periódico de la mañana…

-Jajaja… a mí también me dio esa impresión la primera vez que lo vi…

- ¿En serio…? – él asintió - ¿Qué impresión te di la primera vez que me viste…?

-Exótica…

-¿Cómo…?

-Me pareciste exótica e interesante… - continuando empujando a la chica – el esmeralda de tus ojos brillan como estrellas y se iluminan más cuando te emocionas, te alegras incluso por cosas tan pequeñas que las haces parecer maravillosas… tus rasgos son finos y exquisitos, casi se podría decir que tu piel fuera de seda… tus cabellos son suaves como el algodón y brillan como el trigo o más brillante pero no menos valioso… tus labios son rosados y puros como las peonias… y tu sonrisa… es cálida y dulce como una brisa de primavera… donde quiera que estés, tu sola ilumina presencia todo a tu alrededor… no dejas ningún rincón oscuro y desolado…

-Pero que cosas dices… - estaba muy ruborizada, se sintió realmente alagada, era lo más hermoso que un hombre le había dicho en toda su vida.

-Y tú, cariño… ¿Qué impresión tuviste de mi la primera vez que me viste…? No es que me importe, pero me gustaría saber encanto… - ella tenía el rostro completamente rojo ante esa pregunta, saltó del columpio y comenzó a correr - ¿Charlie…?

-Tendrás que atraparme si quieres saberlo… y no vale hacer trampa… no uses a Liam… - desapareció entre los arbustos dejándolo con la boca abierta y sonrió.

-Sin duda usa algún tipo brujería para conseguir lo que quiere… pero acepto el desafío dulzura… - comenzó a buscarla – no tendría que estar muy lejos… - localizando un rastro en el césped – por aquí ha pasado mucha gente… - sonriendo – pero esta huella es fresca… - siguió ese rastro hasta unos arbustos – Charlotte… sé que estás cerca… - oyendo una risilla de la chica que venía de alguna parte – esto es un poco ridículo e infantil, vida mía… - se acercó a un árbol y estiró el brazo para tratar de atraparla pero ella salió corriendo.

- ¡Eres lento…! – el corrió detrás de ella, aquello sin duda le era infantil, pero no podía negar que se estaba divirtiendo al querer cazarla – si no me atrapas jamás lo sabrás… - corrió a otro árbol y Alastor le pisaba los talones.

-No me subestimes amor… - ella quería que la atrapara, así que la atraparía, ambos corrieron alrededor del árbol y cambiaban de dirección mientras él estiraba los brazos para atraparla y ella lo esquivaba como podía – tal parece tocar ponerse serio… - ella se apoyó en el árbol, soltó una risita y le habló a través de el.

-Creía que había nacido serio querido… - sintiendo una mano atrapándola de la muñeca - ¡Ay…! – tiró de ella con fuerza y cayó en el pecho de Alastor que la rodeo con los brazos rápidamente alrededor de su cintura, atrapándola totalmente – que susto…

-Jajaja… te dije que no me subestimes corazón… es tiempo de… pagar… - ella levantó la mirada, estiró la mano acariciando su mejilla y le soltó una sonrisa ligera.

-Solitario, vacío… - él parpadeó, no vio venir esa respuesta – detallista, hipnótico y algo controlador… aunque eso último suene malo… de alguna manera me parece que es una de tus cualidades para ser como eres y siempre mantener la calma perfectamente… es muy confuso entenderte, pero sería más confuso no hacerlo… - él fue aflojando su agarre de ella, sus miradas se mantuvieron fijas en el otro durante varios minutos, como si el tiempo se hubiera detenido, Charlie tuvo el impulso de besarlo, ponerse de puntillas para alcanzar sus labios, pero temía otro cordial rechazo como hizo una vez, así que solo se limitó a examinar sus rasgos y no soportando más que de repente le apartó la mirada y él pareció haber reaccionado a eso que carraspeó.

-¿Qué deseas hacer ahora lindura…? – dando la espalda sorprendido de que estuviera a punto de tomar los labios de la chica y está le rechazando sin aviso, se inclinó a recoger el bolso que ella dejó caer al ser atrapada.

-Quiero ver tus pasatiempos… - pensando en la taxidermia y él alzó una ceja.

-Dudo que sea algo grato a ojos de una dama… pero… te haré una contra propuesta… jajaja… - ofreciéndole su brazo y ella lo dijo – vamos a visitar a alguien, quiero que la conozcas… - comenzando a andar – seguro le caerás bien…

- ¿A quién Alastor…?

-Si te lo dijera no sería sorpresa… esmérate en caerle bien… es una mujer muy importante… y si no le caes bien… voy a tener que echarte de casa… jajaja… - ella se puso muy nerviosa, no imaginaba a quien iba a presentarla, quizás una amiga como mamá Shinida o como madame Rosie, comenzó a sudar frío y vio que desviaron el camino en dirección del cementerio, estaba confundida, no podría ser que la lleve a la tumba de su madre, no habría razón para hacerlo, caminaron bastante hasta que se detuvieron cerca de una parte que era una pequeña colina y ahí descansaban dos lápidas, se acercaron y en una había un epitafio que decía "Eliette Harker de Leclerc, 1884 – 1922 adorada madre y amiga, tu hijo jamás te olvidará", sintió un pequeño nudo en la garganta y vio un poco más abajo y ahí había más palabras grabadas "Tú corazón puede estar vacío porque ya no me podrás ver o puede estar lleno del amor que compartimos. Puedes llorar, cerrar tu mente, sentir el vacío o puedes hacer lo que en verdad me gustaría: sonreír, abrir los ojos, amar y seguir adelante".

-No tengo palabras… - miró la otra lápida y el epitafio rezaba "John Leclerc 1883 – 1923 el error más grande que hemos cometido, fue creer que por ti fuimos queridos", era una tumba muy descuidada a diferencia del de su madre que aún tenía flores frescas, sin embargo, debajo del 1923 había un garabato pequeño y poco notorio "1910" - ¿Le diste entierro a ese…? – le pareció injusto, repulsivo y hasta ofensivo que ese cerdo despreciable descansara en la misma tierra que la madre de Alastor.

-No tuve alternativa… mamá me pidió antes de morir que libere los restos de ese miserable… según ella ya era demasiado castigo para él que su esqueleto no tenga un descanso digno… así que un año después de su muerte lo lancé al pantano… jajaja … cuando lo encontré las autoridades como bien te dije asumieron que regresaba a casa a exigir lo que por derecho es suyo, que estaba ebrio y se ahogó… si lo dejaba por ahí sospecharían que algo no iba bien, así que no tuve otra que sepultarlo aquí, eso o enterrarlo en la parte de atrás de mi casa, mamá lo ha perdonado aunque no se lo merezca, pero yo no, no quiero sus restos cerca de mi casa… pero como puedes ver no estoy obligado a cuidar de su lápida…

-Entiendo… - arrodillándose y pasando la mano sobre el grabado de la tumba de su madre – que palabras más bonitas…

-Fueron de las últimas palabras que me dijo antes de partir… lo creí conveniente para ella, como te dije amaba la literatura y siempre quiso ser escritora… bueno… pero que descortés de mi parte… mamá quiero presentarte a Charlie, lleva viviendo en casa dos semanas… como puedes ver es una chica muy agradable… Charlie tesoro… quiero presentarte a mi madre… - la chica se puso de pie e hizo una ligera reverencia.

-Es un placer señora Leclerc… su hijo me deja sin palabras y es todo un caballero…

-Bien jugado querida… que mejor forma de caerle bien, que diciendo buenas cosas de su hijo… jajaja… ¿Qué te parece Charlie, madre…? - puso la mano en el oído en dirección de la lápida como si estuviera escuchando algo – oh… ya veo… claro… por supuesto… - Charlie ladeaba la cabeza para saber que "escuchaba".

- ¿Qué dice…?

-Un segundo primor… hum… tienes toda la razón madre… - miró seriamente a Charlie – lo siento encanto, pero vas a tener que abandonar la casa…

- ¡Qué…! ¿Por qué…?

-Jajaja… tenías razón mamá… esa expresión no tiene precio… jajaja… tranquila cariño solo era una broma de mamá… - ella hizo un mohín y luego lo imitó como si escuchara a razón alguien.

-Si señora dígame… ajá… claro… pero es muy difícil… tengo que hablarlo usted con él y que se lo explique… - Alastor la miró con una ceja alzada – no… si yo no tengo nada en contra de él… eso lo tengo que hablar con él… a fin de cuentas es su hijo… - miró a Alastor – Tú madre quiere saber cómo es posible que lleve viviendo tanto tiempo en tu casa y que no nos hayas presentado antes… - él frunció los labios – y dice que no te perdonará que me dejes escapar… - mirando a otra parte fingiendo incomodidad – sabe de nuestros encuentros prematrimoniales y exige una explicación para saber si eso significa que me tomarás o no por esposa… - viéndolo ahora con un ligero tic en el ojo – jajajaja … tenía razón señora Leclerc… ese gesto no precio… - se acercó al oído de él – tranquillo que no lo sabe… pero deberías hablar con ella no vaya a albergar esperanzas y piense que soy una novia que tenías escondida…

-Me lo tengo bien ganado… - haciéndole una reverencia a la chica – es justamente lo que diría mamá… jajaja… aunque si se enterase de nuestro secreto prematrimonial estoy seguro que nos obligaría a casarnos… y terminaríamos casados…

- ¿No crees que mis padres harían lo mismo…?

-Si… eso sin duda… pero hay una gran diferencia entre tus padres y mi madre…

- ¿Cuál…?

-Que con tus padres puedo negarme a contraer matrimonio… pero mi madre… ma douce et belle maman… la mujer que también practicaba el vudú… no dejar ni mi alma en paz… me acosaría hasta en mis pesadillas… y nos casaríamos así tenga que casarnos ella misma o incluso así tenga que meterse en la habitación para asegurarse de que hemos consumado el matrimonio… - Charlie puso una cara de preocupación, se pensó "mi madre no llegaría a esos extremos ¿o si?".

-¿Es broma…?

-Me encantaría que lo fuera dulzura mía… pero no, mamá podría llegar a ser muy disuasiva cuando se lo proponía… ya te conté mi primera experiencia con el alcohol… si estuviera viva es posible dos opciones, una que me hubieras encontrado así como estoy soltero, con una madre extremadamente persistente en que corteje damas y encima de nosotros tendiéndonos emboscadas para "enamorarnos" - ella se sorprendió por la declaración – la segunda es que me habrías encontrado casado y puede que con cinco hijos…

- ¿Tantos…? – él asintió con pesar.

-No dejaría en paz mi alma, ni mi cuerpo hasta que le dijera… "felicidades mamá… serás abuela por quinta vez…" entonces… solo entonces comenzaría a darme espacio y un respiro…

-Jajajaja… jajajaja… - él la miró confundido – Ay… pobrecillo… cada vez deseo haberla conocido… tal parece que era la única que podía perturbar tu paz y no recibir reclamos por tu parte… jajajaja…

-Es normal… - acomodándose la chaqueta – es mi madre… se lo debo todo…

-Hum… ya veo… usaba el sentimiento para manipularte…

-Mamá no… - observando la tumba un momento – las mujeres son monstruosas… en especial las madres… hermosos y magníficos monstruos, que diseño tan perfecto…

-No somos monstruos… - también observó la tumba - ¿volveremos otro día…?

-Si deseas venir a verla, no veo porque no… - ella le sonrió.

-Sabes… tengo la impresión de aquella emboscada para tu cita a ciegas, sí que tuviste una cita… aunque no disfrutaste de ella… - él recordó con desagrado aquella "cita".

-Como puedes asegurarlo amor…

-Porque cortejaste a Katie por guardar las apariencias frente a ella… eso significa que querías ponerle un freno a tu madre y esa era para ti la única manera… eras incapaz en decirle que no… - él tenía un ligero tic en el ojo - ¿me equivoco…?

-Muy intuitivo… no… no te equivocas corazón… de hecho me dejó tranquilo un tiempo, corto, pero lo hizo… pensó que el rechazo de Katie me había "roto" el corazón y necesitaba tiempo para sanar… jajaja… - ofreciéndole su brazo y ella lo usaron – nos vamos retirando mamá… volveremos pronto a verte… si lo sé… es una chica encantadora… - observando a Charlie – tal parece le agradas… - mirando de nuevo la tumba como si hubiera oído algo – no… mamá… no es mi novia, ni vamos a casarnos… - ella soltó una carcajada.

-Me hago una idea de lo que te estaría diciendo... y se que soy una persona agradable querido… - él soltó una risa entre dientes, se fueron y se encaminaron al mercado, aun había cosas que comprar para la despensa, una vendedora pensó que era su esposo, pues le había dicho "su esposo es un caballero muy apuesto", haciéndola ruborizarse, Alastor logró a oírlo y ella pensó que él negaría esa afirmación, pero no lo hizo, más bien oyeron la voz tosca de un hombre que entraba a la tienda.

-Alice… ¿tienes ya los manojos de albahaca que te pedí…? – iba a pasar al lado de Charlie, pero Alastor inmediatamente la cogió por los hombros y la quitó del camino del hombre impidiendo que rozaran, a Charlie le pareció que aquel hombre intentó tocarle el trasero – perdón señora… - la vendedora le entregó una bolsa con el contenido y este la recibió, se giró y vio a Alastor – Ey… eres el renacuajo… cuanto tiempo sin verte… ¿tus amigos raros y alcohólicos te siguen buscando uniones matrimoniales…?

-No lo sé… y aunque lo supiera dudo que sea asunto tuyo querido… -dijo secamente mientras el hombre miraba a la calle y llamaba.

-Eh… Greta… Benjamín… vengan aquí… - entraron al lugar una mujer embarazada, muy gorda, desarreglada, su delantal estaba sucio de sangre seca y tanto ella como el hombre olían a carne fresca de la carnicería, junto con ella un niño muy obeso como de unos nueve o diez años – recuerdan que les hablé de un niño super raro que conocí en la escuela… pues es ese… - señalando a Alastor y este respondió.

-No sabes que gusto me da saber que me tienes presente en tus pensamientos Carter… - dijo Alastor con una gran sonrisa, haciendo que el hombre frunciera los labios – pero no sabía que me presumías con tu familia… jajaja…

-Es para que sepan... - respondió Carter - como se ven los raritos…

-Oh… si ese es el caso… no tienes que ir muy lejos querido… con mirarse al espejo es suficiente… ¿no crees…? Jajaja… - Charlie se sorprendió al verlo tan despectivo con aquel hombre al que miraba por encima de su hombro.

- ¿Sabían que de niños los chicos lo llamábamos cabeza de espuma…? - dijo el hombre palmeando el hombro de su hijo, mirando a Alastor mientras presumía de su primogénito, señalando el vientre de su esposa – como puedes ver mi esposa y yo le seguimos dando en la cama… dime… ¿ya sabes cómo se usa la herramienta o aun lo estas pensando…?

-Por favor querido… no seas vulgar… si te es de agrado presumir de lo que haces con tu esposa en su intimidad es asunto tuyo… no hay necesidad de exhibirse de esa forma… con ir al zoológico y ver a los chimpancés hacerlo me sería más decente… hasta ellos tendrán el decoro de esconderse en los matorrales mientras lo hacen en público… jajaja…. - Charlie sin querer dejó escapar una risa que tapó con sus manos, él hombre la miró y volvió su atención a Alastor.

-Siempre hemos pensado que la esposa ideal para ti es el cadáver de un cerdo, pero mira por donde al menos yo tengo una esposa a quien metérsela, un negocio, un hijo… y otro en camino… ¿tú de que puedes presumir…?

-Yo podría presumir de tener un trabajo estable y no un miserable negocio en donde es incierto que la gente compre todo el tiempo y más en esta recesión… tengo un auto de buena calidad, tal vez no sea la mejor, pero es estupendo para mis necesidades… disfruto los fines de semana haciendo lo que quiero y no estar atado a una familia o un negocio que no estuvieran en mis planes… ah… y más importante aún… doy… – estiró su mano en una reverencia pidiendo la mano de Charlie y está se la dio – un maravilloso paseo con mi encantadora y dulce prometida… - al hombre se le desencajó la mandíbula mirando a Charlie de arriba abajo – ¿recuerdas a la sirvienta de mis padres…? Se le encargó que me buscará una esposa tras jubilarse… y me ha traído está preciosidad… está claro que la espera valio la pena… ¿no crees lindura…? - ella asintió y respondió.

-Por supuesto… - dijo Charlie - soy felíz sabiendo que cada día estamos más cerca de nuestra boda… - el hombre que aún no se lo creía.

- ¿Es broma verdad…? - dijo el carnicero - seguro que es una pariente tuya… - Alastor soltó una risa entre dientes.

-Oh no… mi estimado… - respondió Alastor - no es pariente mía… - acercando a Charlie a él y rodeo el brazo en su cintura, deslizando la mano a la cadera de la chica – es una unión bien consensuada… ella gana un esposo bien posicionado y yo gano una encantadora, inteligente y bellísima esposa que no me exigirá niños… - mirando al hijo del carnicero – no quiero niños en mi casa… - Charlie escuchaba atentamente su declaración - me desagrada tanto la presencia de los niños… – lanzando ahora una mirada afilada al niño – que los metería en una olla y los cocería a fuego lento… - el chico retrocedió y Charlie notó que el carnicero ahora la miraba con deseo, algo que le desagradó mucho – Jajaja… Dimitri… por favor no mires así a mi futura esposa… tu actual esposa podría enfadarse… - dándole la espalda al hombre – vamos tesoro… ¿necesitas comprar alguna otra cosa…? – ella lo pensó y asintió.

-Necesito jabón para la ropa… - Alastor posó la mano en su hombro, se puso a un lado y le cedió el paso – gracias… - saliendo de la tienda.

-Adiós Carter… tengo que entregar todas mis atenciones a un precioso diamante… tú puedes seguir jactándote de tus piedras… ah… y deberías hacer algo con esa baba… me parece muy desagradable que lances miradas lascivas a mi futura esposa… - viendo como la esposa de Carter muy disgustada le dio un manotazo en el brazo – jajaja… - saliendo de la tienda tras de Charlie que lo esperaba en la acera, él se acercó le ofreció su brazo y ella lo decidió, comenzaron a caminar juntos.


Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.