Hola a todos aquí les dejo el capítulo de esta semana, recuerden que el administrador de documentos me cambia palabras o me quita frases, espero que puedan disfrutar de cada capítulo, les recuerdo que los personajes de Hazbin Hotel no es de mi pertenencia al igual que las canciones que podrían haber dentro del fic, con excepción de personajes y nombres inventados por mí.
*Capítulo 48.- "Remigio Amonario Leclerc I":
-Ángel…! – protestó Charlie – tampoco hay necesidad de llamarlo así…
-Lo siento motita… pero ya pudiste haber comenzado por ahí en lugar de soltarme directamente "estamos comprometidos…" ¿no crees…? Casi me da un infarto…
-Lo siento… - respondió Charlie - tienes razón… pero tampoco me es apetecible que todo el mundo sepa que es un farol… permitiendo paso a todos esos bichos molestos perturbar mi paz… - todas asintieron mientras él chico gritaba internamente "deja de hablar como él" y Charlie lanzó una mirada a Vaggie – pero gracias por intentar hechar por tierra que él "perdido mi virtud" – retirándose muy indignada y Niffty se fue tras de ella.
-Meh… casi que yo también me voy a clase… - dijo el chico viendo como todas se retiraron, siendo detenido por Vaggie - ¿ahora que necesitas Vags…?
-¿Ha sido mi idea o ha hablado exactamente igual que él…?
-Pero que tonterías dices perra… son imaginaciones tuyas… anda vete a clase… - recibiendo de la chica una mirada escéptica.
- Tú sabes algo… - sonando la campana.
-Oh que oportuno… ¡gracias dios…! Ves… me tengo que ir a clase… - huyendo del lugar mientras gritaba - ¡deja de imaginar cosas guapa…! – pasado la mañana sonó la campana de la una, permitiendo la retirada de los estudiantes, Ángel se había reunido rápidamente con Charlie y Niffty sólo para evitar a Vaggie, juntos se fueron a la estación de tranvía a esperar el tren mientras veían a muchas personas que comenzaban a aglomerarse para poder entrar en el teatro – dios cuanta gente… esto es lo único que me gusta de los lugares abarrotados… jajajaja….
-¿De verdad y eso por qué…? – preguntó la rubia.
-¿Cómo que porqué…? – respondió el chico – piensa sucio linda… lugares abarrotados, poca movilidad, hay un setenta por ciento de posibilidades de meter la mano donde quieras y que parezca un accidente… jajajaja…. – la chica se ruborizó.
-Oh por favor Ángel… - dijo Charlie - eso es sucio y ridículo…
-No… no es ridículo… - intervino Niffty – una vez nos fuimos juntos a un club nocturno y competimos por quien tocaba más braguetas…
-¡Y aquí tú ganador perra…! - exclamó Anthony - Jajajaja… - Charlie estaba con la boca abierta por la sorpresa.
-Bromean… ¿verdad…? – dijo Charlie, Niffty negó con la cabeza y Ángel refutó con gestos muy afeminados.
-No te recomiendo seguir por esa ruta pompita dulce… o terminaré obligándote a rozar pantalones… - la chica se puso muy roja, llegando el tranvía y los tres subieron.
-Nunca aceptaría a hacer algo como eso… - reclamó Charlie sentándose – por cierto… gracias por… - bajando más la voz – ayudarme a proteger la reputación de mi virtud… - los dos la miraron y Niffty respondió.
-No tienes nada que agradecer… se bien lo que es estar en la boca de todos como una chica sin virtud… pero es un placer del que no me arrepiento… - Charlie forzó una sonrisa.
-Hem… claro… - dijo Charlie - jejeje… - el tranvía llegó a su destino y los tres bajaron – adiós… nos vemos mañana… - pensando – tal vez un día deberíamos quedar para ir a un club de esos… - pensándolo bien – un momento… ¿Cómo es que han entrado a un sitio de esos… si no permiten la entrada a menores de veinte dos…? Imagino que en esos lugares sirven alcohol… - viendo a ambos hacer una mueca de culpabilidad.
-Rayos nos han descubierto mi pequeño caramelo pelirrojo… - dijo el chico mirando a Charlie – ese tipo de cosas es para hablarlas en donde nadie pueda oírte…
-Porque ya no me sorprende… - dijo Charlie dándose la vuelta – adiós… y no se metan en problemas… - ambos se despidieron con la mano, ella continuó su camino hacía la estación de radio, llegó y saludó al vigilante de la puerta – Hola…
-Buenas tardes señorita… el señor Alastor me dijo que vendría… adelante… ya sabe tercera planta… -sediéndole el paso.
-Gracias… - entrando vio que en recepción no había nadie, sintió alivio al no tener que cruzar palabras con Céline, se dirigió a las escaleras, al llegar a la tercera planta el escenario no era el mismo de la primera vez que lo vio, todos los escritorios ocupados por muchos hombres y mujeres que usaban acelerados las máquinas de escribir, otros cuantos estaban corriendo de un lado a otro, algunos llevaban carritos con cartas o carpetas, no quería molestar a nadie así que se dirigió a la oficina de Alastor, puso la mano en la perilla y escuchó de dentro una voz dulce y empalagosa, era Céline.
-Oh… Señor Alastor… gracias por el detalle… no debió molestarse… - ahora su voz sonaba muy coqueta – tal vez debamos hablar de cómo se lo voy a agradecer… jiji… ¿quiere abrirme la blusa… señor…? puede tocar lo que le apetezca… - Charlie estaba enfadándose, pero le sorprendía que Alastor tenga contacto físico con Céline, aquello le era simplemente imposible, abrió bruscamente la puerta y vio como la chica que estaba dentro se sobresaltó a su presencia, apartándose de la chaqueta colgada de Alastor y no habia nadie mas.
-Hola… - dijo Charlie - ¿Qué haces aquí…?
-Yo trabajo aquí.. – replicó Céline - ¿tú que haces aquí…?
-Bueno en realidad… - entrando – tú no trabajas aquí… trabajas en recepción, Alastor es quien trabaja aquí… al fin de cuentas esta es su oficina… querida…
-Estoy haciendo unos recados que me pidieron… - respondió ella con sorna y Charlie vio las flores sobre el escritorio.
-Oh… gracias… ya puedes retirarte…
-Yo no trabajo para ti… como para que me des órdenes…
-Es verdad… pero no lo digo por eso… lo digo porque ya has cumplido con tu trabajo… esas flores son para mí… y como ya las he recibido… no sé que más podrías hacer aquí querida… - viendo la rabia crecer en los ojos de Céline y curiosamente estaba disfrutando de ello.
-Es una pena que haya tenido que venir hasta aquí solo por unas feas flores… el señor Alastor tiene un almuerzo muy importante…
-Oh si… - Charlie dijo sonriendo - vamos a almorzar juntos… no por nada soy su prometida…
-Con permiso… -Charlie le sedió el paso.
-Y… señorita Thomson… -dijo Charlie - en un futuro trate de no restregarse en la oficina de mi prometido… o le aseguro que se enterará de lo que usted hacía aquí dentro… - viendo a Céline continuar sin mirarla – por cierto… en cuanto él salga de la cabina dígale por favor que lo estoy esperando en su oficina… gracias…
-No me creo que sean prometidos…. - Charlie cerró la puerta y mientras se iba enfadada, vio a Gregory Taylor, el jefe de la estación y se acercó - señor Taylor… señor… perdone la molestia…
-Si señorita Thomson…
-A venido la chica que acompañó al señor Alastor la otra noche… le dije que necesitaba esperar en recepción… pero se ha puesto muy violenta, se ha metido en la oficina del señor Alastor y no se quiere mover de ahí…
-¿La señorita Lovejoy… está aquí…?
-Si señor… - viendo a su jefe ir rápidamente a la oficina de Alastor.
-Gracias señorita Thomson… ya me encargo yo…
-De nada señor… - dijo ella sonriendo maliciosamente, mientras Taylor llamó a la puerta y Charlie respondió.
-Adelante...
-Hola señorita Lovejoy… - ella se puso de pie y fue a estrecharle la mano.
-Señor Taylor… es un placer volver a verlo…
-Llámeme Greg por favor… tome asiento… necesitaba hablar con usted y no sabía cuánto tardaría en contactarla…
-¿Conmigo…? – sentándose, mientras de las cabinas una luz roja se apagó permitiendo a Alastor salir a tomar su descanso, descubrió a su alrededor pensando que vería a Charlie pero no fue el caso, se pensó que quizás estuviera esperando en su oficina así que se dirigió hacía allí siendo interceptado por Céline.
-Señor Alastor… - dijo Céline en tono muy sensual y coqueto - ha estado maravilloso… los teléfonos no dejan de sonar… - estirando la mano para apoyarse en el pecho de él, pero fue esquivada.
-Céline querida… ¿que te tengo dicho de no tocarme…?
-Jiji… lo siento… es difícil recordarlo cuando se tiene en frente a un hombre tan atractivo e interesante… como usted…
-Hay solución para ello querida… - estiró la mano y con su dedo levantando el mentón de ella acercándose peligrosamente al rostro de la chica que le sonreía e iba cerrando los ojos y él se desvío a su oído – más sopa de pescado… - haciendo que la chica abriera los ojos sorprendida de su cordial rechazo – es buena para la memoria… jajaja… - enderezándose y acomodando su pajarita y su chaleco – dime… ¿han llegado las flores que encargué…?
-Si señor Alastor… - apoyándose en un escritorio de forma muy sensual - me preguntaba si le apetecería venir a comer conmigo…
-Lo siento querida… tengo una comida muy importante…
-Entonces… ¿quedamos a la salida…? – guiñándole el ojo de forma coqueta.
-No… lo siento ya quedé…
-Entonces… - usando un dedo para mover su cabello de forma seductora mostrando el escote de su blusa - ¿le gustaría venir a cenar conmigo y tal vez pueda pasarse a mi casa y tomar algo…?
-Ya tengo planificado el día de hoy querida… y supongo que me están esperando… pero… ¿porque no le preguntas a alguien que esté interesado en ti…? –haciendo que la chica se ponga roja de rabia – así te evitarías respuestas tan incómodas… jajaja… ahora si me disculpas… he quedado con mi encantadora prometida… - encaminándose a su oficina.
-¡Como….! ¿que prometida…? –haciendo que él se girará a verla.
-Charlie… ¿quien más iba a ser…? Llegó de Nueva York para conocer a su futuro esposo… que soy yo… ¿porque creías que nos conocemos… y se pasó a vivir a mi casa recientemente…? – la chica estaba pasmada – no solo es mi invitada… también es mi futura esposa… con tu permiso querida… - volviendo a su ruta hasta que llegó a la puerta de su oficina, estiró la mano a la perilla y la puerta se abrió dejando salir a Gregory Taylor riendo junto con Charlie tras de él – Oh… Greg… no sabía que estabas aquí… - el mencionado se giro y le dio unas palmadas en el brazo.
-Es una chica lista… muy buena negociante… sin duda una joya… yo que tú no la dejo escapar… - girándose de nuevo y estrecho la mano a Charlie… - piénsalo bien… es una buena oportunidad… bueno los dejo… - retirándose dejando al locutor confundido y mirando a Charlie.
-¿Qué ha pasado…?
-Te lo contaré durante la comida… - respondió Charlie sonriendo - ¿estás listo..?
-Por supuesto… solo cogeré mi chaqueta y nos vamos… - entrando a su oficina se encaminó a un armario y sacó otra chaqueta, aquello extrañó a Charlie.
-¿Tienes dos chaquetas…?
-Si… - colocándose la chaqueta en el brazo y encaminandose devuelta con Charlie
-¿Por qué…? – preguntando en un tono un poco burlón.
-Porque Céline tiene la desagradable costumbre de restregarse con la chaqueta ahí colgada… la primera vez que lo hizo, mi chaqueta apestaba a su ridículo perfume… pero no tengo pruebas y creo que lo hace cuando estoy en cabina, así que le pedí el favor al buen Husker que me dejara una chaqueta vieja que ya no usara… hace tres meses Céline me dijo que adoraba mi loción, imagino que se lo pasa restregando las narices en esa chaqueta que huele a alcohol y polvo jajaja… la mía la escondo en el armario … - ofreciéndole su brazo a Charlie que también soltaba una risa.
-Hay que ser muy tonto para no darse cuenta que no combina con el traje del día - con un poco de rubor en sus mejillas, ya que en cuanto Céline abandonó la oficina, los celos se apoderaron de ella y se dispuso a querer restregarse en la chaqueta de su hombre para quitar el olor de esa arpía, pero en cuanto tocó la manga y el olor a polvo la hizo detenerse y darse cuenta que esa chaqueta no combinaba con el traje que Alastor llebava, además que se veía vieja y de talla más grande, le parecía imposible que fuera la chaqueta de su hombre, así que se preguntó así misma "¿de quién podrá ser y que hace ahí colgada?"- a parte que la loción de un hombre es diferente a otro… - ahora tenía sentido la presencia de esa chaqueta, era un anzuelo, soltando otra risa.
-Espero no hayas tenido que esperar mucho… - ella negó con la cabeza mientras se sujetaba a su brazo – Parfait... - cerrando la puerta de su oficina se encaminaron a la calle.
-Las flores son preciosas... gracias...
-No es nada... - entraron en un restaurante con un ambiente agradable y muy de San Valentín, se sentaron e hicieron un pedido y cuando un camarero se acercó a dejar una botella de vino, dos copas y una vela en medio para encenderla , Charlie impidió que colocara la vela.
-Hem… no gracias… - dijo ella - todo es muy bonito y romántico… pero esto es un almuerzo amistoso… - el camarero se encogió de hombros, sirvió el vino y se retiró, mientras Alastor daba un sorbo a su copa de vino.
-Esto es tan ridículamente empalagoso... siempre creo que necesitaré 3 terapias cada vez que entramos en San Valentín... jajaja…
-Jajajaja… - Charlie levantando su copa de vino – por tus elocuencias... que nunca dejarán de ser fascinantes al punto de desear hacerlas verdad... - Alastor choco su copa con la de ella.
-Por las elocuencias... jajaja… - ambos dieron un sorbo a las copas - tu jefe... me ofreció un contrato... – Alastor la miro sorprendido - sí esa misma cara puse yo cuando me puso las bases de su oferta …
-¿Vas a aceptar...? - dando otro sorbo a su copa.
-Le hice una contraoferta a tu jefe... - eso sí lo sorprendió.
-¿Has hecho que...?
-Una contraoferta...
-¿Y qué te dijo...?
-Que le dé una respuesta mañana y tendrá listo el contrato...
-Oh vaya… no sabía que se te dieran muy bien los negocios…
-Aprendí muchas cosas con papá... lo olvidas... es negociante...
-Jajaja… Es cierto… pero… ¿vas a aceptar…?
-Hum… todo suena muy bien…
-¿Pero…?
-Pero el horario del trabajo es por la mañana… si el turno fuera de tarde lo aceptaría sin pensarlo… me es imposible por las mañanas, tengo clases…
-Oh… podrías dejar las clases y lanzarte a dedicarte a algo que podría gustarte…
-Eso sería muy arriesgado… ten en cuenta que no soy ningún profesional en ese tipo de trabajos…
-¿Exactamente qué te ha dicho Greg…?
-Pues me dijo que tienen un proyecto… en el que un personaje es una cantante… de cabaret… dijo que mi voz es perfecta para el puesto…
-Se de que proyecto hablas… es sobre una mujer joven que trabaja en un cabaret, pero nadie creería que es astuta, manipuladora, pues tiene una voz muy dulce y pacífica… tan tierna y hermosa como un ángel que no creerías que traza planes, conspira para obtener lo que quiere y salir de ese antro para tener una vida mejor… ya que desde muy niña ha sufrido la muerte de su padre y su madre la vendió al cabaret como sirvienta…
-Wow… que historia más terrible…
-Jajaja… es para imaginar que tipo de persona sería con una vida así… deseando destacar entre los demás, sin que se den cuenta que subestiman su inteligencia, manipulando a los hombres con su aspecto de ángel…
-Los demonios en principio eran ángeles… - llevando un bocado a su boca.
-Por eso sería una mujer fatal, pero a la vez comprendes porque hace lo que hace…
-Hum… es interesante… pero no puedo aceptar…
-Oportunidades como estas no se tienen dos veces en la vida…
-Pero es que no sé nada de actuación, ni improvisación…
-Yo podría enseñarte… pero no dejes que tu decisión se vea influenciada por lo que yo haría…
-Creo que… estudiaré un poco más… ganar experiencia en las prácticas y luego lanzarme a un proyecto… no tan amplio como ese, pero que pueda ser reconocido…
-Es tu decisión… - levantando su copa – pero ya vez que los ha impresionado… y empiezan a buscarte tesoro…
-Si lo sé… es emocionante… mañana le diré al señor Taylor que no puedo aceptar… le agradeceré el interés… - terminaron de comer y se encaminaron en dirección de la estación de radio, en el camino Alastor le compró un globo y un pequeño oso de peluche, así volvió a la estación y le pidió que se quedara a oír el resto del programa, saldrían juntos y la llevaría a conocer un bonito lugar, ella encantada aceptó, comenzó de nuevo el programa de Alastor y ella fue a la habitación de al lado viéndolo a través del cristal, se sentó y comenzó a disfrutar del programa.
-Aquí de nuevo el demonio de la radio… continuamos con nuestra programación… de nuevo un saludo a todas esas parejas que estarán pasando un día especial… de nuevo les digo que me pagan por decir estas sartas de curciladas… jajaja… - Charlie rió ligeramente .
-Quieres dejar de decir eso… - dijo Frank en voz baja por el micrófono – no tiene gracia… - se giró mirando a Charlie – es todo un romántico… ¿no…? pobre de ti… - ella le respondió con una ligera sonrisa y también en voz baja.
-Me gusta tal y como es… también creo que San Valentín es ridiculamente empalagoso… - volviendo a mirar a Alastor trabajar, al rato hubo un momento de publicidad y lo vio salir de donde estaba no sin antes hacerle una señal de salir, ella obedeció encontrándolo fuera y la guió a otra habitación, entró y se encontró que era muy similar a donde estuvo hace poco, con un gran cristal y al otro lado habían varios micrófonos y otros objetos, vio un grupo de personas con unos papeles en la mano, Alastor se les unió, al momento un grupo de tres hombres entraron en la misma habitación que estaba Charlie, comenzando a manejar los botones frente a ellos dando comienzo a una radio novela, Charlie se sentó para oirla y verla atentamente muy emocionada.
Al terminar la jornada Charlie salió al encuentro de Alastor donde fue presentado como su prometida con sus compañeros de reparto, Frank se acercó comentando.
-Que desperdicio que la pobre no termine con un hombre de verdad… - provocando la risa de los presentes y Charlie respondió.
-Casi que prefiero… - decía Charlie con una amplia sonrisa - no terminar con un hombre de verdad a terminar con un… - mirando a Frank - supuesto "hombre" infestado de ladillas… - todos la miraron sin comprender con excepción de Alastor que comenzó a reir entre dientes ante la respuesta tan mordaz de la chica y recibiendo de Frank una mirada incrédula y enfadada.
-No irías a pensar… - dijo Alastor - que entre nosotros tenemos secretos querido… – viendo ahora un fuerte rubor en cara de Frank que se retiró rápidamente del lugar pero fue llamado por Greg, todos notaron que le estaban llamando la atención y Alastor captó la atención de los presentes – bueno… mi encantadora prometida y yo nos retiramos… he prometido llevarla a bailar… con permiso… nos vemos mañana… - cediendole el paso a Charlie y retirándose, salieron de la estación en dirección del auto – esa puñalada ha sido magnifica… si me permites decirlo… - recibiendo la mirada de Charlie.
-¿Por lo directa…?
-Por lo inesperada… las puñaladas más letales son las que no te esperas recibir… jajaja… - ayudándola a subir al auto.
-Tendré que aceptar eso viniendo de ti… teniendo en cuenta que me lo dice un experto en ese tema… - él rió entre dientes - ¿a dónde vamos…? – observando que salían por el otro lado de la ciudad – creía que íbamos a la fiesta que hay en la calle…
-Iremos luego… primero voy a llevarte a un bonito lugar… solo que hay que ir antes de que anochezca… de lo contrario no lo podrás apreciar…
-En ese caso seré paciente… - solo transcurrieron unos veinte minutos y durante el camino él le pidió que cerrara los ojos - ¿cuando podré abrir los ojos…?
-Cuando yo también los abra… - haciendo que ella abriera los ojos para mirarlo con sorpresa – jajaja… vuelve a cerrarlos… - ella obedeció, pasó poco tiempo para que Alastor detuviera el auto y la ayudó a salir, guiándola.
-¿Ya puedo mirar…?
-No aún no… - colocándola con la vista a una dirección – parfait… ya puedes abrir los ojos… - ella abrió los ojos y estaban en la cima de una pradera, desde su posición tenía una vista perfecta de todas las flores que habían brotado, algunos girasoles y la mayoria eran dientes de leon.
-Es maravilloso… - cogió su falda y comenzó a correr y saltar en dirección del campo abierto haciendo volar los dientes de león, se giró a ver a Alastor y se sorprendió mucho al verlo detrás de ella, se pensó que tal vez quisiera jugar a atraparla, así que aceleró su carrera hasta que lo escuchó gritar.
-¡CHARLIE ESPERA…! – haciendo que la chica redujera la velocidad lo suficiente para atraparla en el aire, pero él pisó un agujero y ambos cayeron con ella protegida en sus brazos.
-¡ALASTOR…! – gritó al escuchar un crujido - ¿estás bien…? – viendo su pie metido en un agujero, lo ayudó a sacarlo con mucho cuidado y notó que tenía una postura poco normal.
-Es… lo que quería advertirte… - colocando la pierna con cuidado hacía un lado – hay muchos agujeros de conejos por aquí y si no eres cuidadosa podría lesionarte…
-Lo… siento… los siento mucho… ¿puedes ponerte en pie…? – viéndolo intentando incorporarse pero se quejó de dolor y volvió al suelo.
-Tal... parece no es tan fácil como imaginé...
-Déjame ayudarte… - ayudándole a ponerse de pie – tenemos que ir a un médico… - encaminándose al auto – oh… Alastor… de veras que lo siento…
-Está bien querida… lo importante es que no te has hecho daño… - subiendo al auto con ayuda de la chica.
-Pero te lo has hecho tú… - metiendo las manos en los bolsillos de la chaqueta de él y luego en su chaleco - ¿dónde tienes las llaves del auto…? – viéndolo sacarlas del bolsillo del pantalón.
-Seguramente no es tan grave… - entregándole las llaves – ya verás como en un par de días estaré como nuevo… - viéndola ir al asiento del conductor.
-Eso lo decidirá el doctor… ¿no crees…? – encendiendo el auto – no muevas mucho la pierna… - viéndolo hacer otro gesto de dolor - ¿cómo es posible que lo sientas…?
-Es porque Liam no está aquí… con él tan lejos me es imposible transferir mi dolor…
-Oh… ¿no puedes llamarlo…? – encaminándose de vuelta a la ciudad.
-Podría… pero sería una tontería hacerlo… además vamos con un doctor… ya verás que no es nada… - ella suspiró y llevó a Alastor con el médico más cercano, la ayudante los hizo esperar un poco y luego pasó a Alastor a una habitación con ella ayudándole, el doctor le pidió que se retirara pues era posible que haya sangre mientras tabajaba, ella salió viendo el movimiento de las enfermeras saliendo y entrando a la habitación con agua, vendas, un tubo de metal, ella estaba empezando a impacientarse, necesita saber si estaba bien, hasta que escuchó un grito salir de la habitación donde tenían a Alastor, ella se puso de pie y fue con una enfermera.
-Disculpe… ¿que está pasando adentro…?
-Lo siento… el doctor se lo hará saber cuando termine… - dijo la mujer - tiene que esperar…
-Pero llevo esperando casi cuarenta minutos… - Escuchando más gritos y parecía una discusión – necesito entrar…
-Solo la familia puede entrar… cuando el doctor lo diga…
-Pero… - escuchando más gritos y algo se había caído al suelo, al poco una enfermera salió sujetándose un brazo sangrante y se veía desesperada.
-¡Sedante rápido…! – exclamó la recién llegada - ¡necesitamos inmovilizar a este hombre…! – sorprendiendo a la chica.
-¡Oye…!– gritó Charile - ¡no están tratando con un animal…!¡es mi prometido el que está ahí…!– empujando a la enfermera y entrando a la habitación, vio como una enfermera sujetaba con fuerza el brazo derecho de Alastor cubierto por una almohada, otra enfermera dándole golpes como podía con los puños en el pecho tratando de liberarse del brazo de Alastor que la tenía del cuello boca abajo contra su pecho y el doctor trataba de inmobilizarlo con el cuerpo tratando de liberar a esa enfermera - ¡QUE HACEN…!– corriendo hacían ellos haciendo que lo soltaran - ¡esto es inhumano…! ¡suelténlo..!
-Señorita… - dijo el doctor - tratamos de hacer nuestro trabajo… retirese por favor…
-No…! de aquí no me muevo… es un paciente… ¡no pueden tratarlo así…! – escuchando a Alastor.
-Oh primor... que bueno verte... sácame de aquí... no es más que un antro de carnicería... no pienso quedarme un segundo más...
-Señor por favor… - refutó el médico – no está en condiciones de decir eso…
-Apartese de él… - replicó Charlie – y explíqueme ¿que pasa aquí…?
-¿Es familiar…? – preguntó el médico.
-Soy su prometida… y tengo el derecho de saber porqué se le está tratando como a un animal… - el doctor suspiró apartándose de Alastor.
*Dentro de la habitación:
Alastor entró en la sala y el doctor con unas tijeras comenzó a cortar la manga de la pierna para ver mejor la lesión.
-Hum… vaya… - dijo el doctor dirigiéndose a las enfermeras – traigan el tubo de metal… señor vamos a entabillarlo, esto va a ser muy doloroso…
-El dolor es lo de menos… - respondió Alastor - ¿puede arreglarlo…?
-Tiene arreglo… pero sanar tiene su tiempo…
-No importa… si puedo caminar al menos en una semana…
-Perdón… pero esto no toma una semana de recuperación…
-No…! quedarme en cama no es aceptable… piense otra cosa para recuperarme lo más pronto posible…
-Bueno… tenemos dos opciones…
-¿Qué opciones…?
-Pues una es intentar recolocar el tobillo en su lugar, vamos a tirar del pie hasta acomodar el hueso en su sitio, pero el proceso puede tardar veinte minutos o más…
-Hágalo… si luego volver puedo caminar en un par de días… solo hágalo…
-Señor es una fisura… sanar este tipo de lesiones puede tardar entre seis y diez meses en curar…
-¡Cómo…! – sentándose con brusquedad – imposible… trabajo todos los días… necesito movilizarme… no puedo quedarme en cama tanto tiempo… deme otra solución…
-Pues… la otra alternativa para que pueda movilizarse mínimo en cuatro días…
-Haga eso…
-Es cortándole el pie… y con ayuda de una muleta puede movilizarse…
-¡ESTÁ LOCO…! ¡CÓMO SE LE OCURRE SUGERIRME AMPUTARME LA PIERNA…!
-No la pierna… sería el pie… ¡pero usted es el que quiere caminar en un par de días…! Yo le digo lo que hay…
-Acomódelo en su sitio… - cogiendo un pañuelo metiéndoselo a la boca y agarrándose del tubo de metal, las enfermeras lo sujetaron de la pierna mientras el doctor tiró de su pie al menos cuatro veces.
-Listo… ahora lo entabillaremos…
-No… ni hablar… ni usted ni nadie va a entabillar mi pierna… me largo a buscar una segunda opinión… -intentando levantarse y el doctor puso la mano en su pecho para volverlo a tumbar.
-No puede levantarse en ese estado… puede provocar una rotura… - Alastor le apartó la mano.
-Déjeme en paz… voy por otra opinión médica… como decía mi madre… nunca te conformes con un único resultado… me largo… - siendo sujeto de los brazos por las enfermeras - ¡No me toquen…!
-¡No puede irse así…! – dijo el doctor pero Alastor forcejeo - ¡No lo suelten…!
-¡No soporto que me toque…! – comenzando a sentir ansiedad - ¡QUITENME LAS MANOS DE ENCIMA…! – desatando un pánico que creyó haber dejado en el pasado y que ya antes había experimentado - ¡NO ME TOQUEN….! – liberando el brazo derecho con el que empujó a una enfermera que cayó sobre el cuenco de agua rompiéndolo - ¡LARGO DE AQUÍ…! – estirando la mano libre y cogió un escalpelo de una mesita, lo blandió consiguiendo dar un roce en el brazo a otra enfermera, el doctor usó una almohada para inmovilizarle la mano derecha y otra enfermera lo sujetó del otro brazo - ¡ESTO ME REPUGNA… ! ¡SUELTENME….!
-¡SEDANTE…! - gritó el doctor - ¡RÁPIDO ESTÁ FUERA DE CONTROL…! – la enfermera con el corte en el brazo salió corriendo - ¡tranquilicese…!
-¡APARTÉNSE DE MI…! – moviendo el brazo izquierdo que era sujetado por una enfermera capturandola del cuello y dando fricción a su presa, la chica sintió que se ahogaba y desesperada comenzó a golpear con sus puños en el pecho de Alastor intentando que la libere, el doctor al ver la situación dejó a una enfermera sujetar la almohada y cogió la muñeca a Alastor e intentó abrirle el brazo pero era inútil él no aflojaba así que comenzó a intentar inmovilizarlo con su cuerpo hasta que escuchó el grito de Charlie.
-¡QUE HACEN…! – corriendo hacían ellos empezando a quitarlos de encima de Alastor - ¡esto es inhumano…! ¡sueltenlo…!
*Fin de lo ocurrido:
-Eso es lo que ocurrió – dijo el médico aún agitado por lo ocurrido.
-¡Él no soporta que lo toque…! Tendría que haber prestado atención a sus necesidades y sus molestias… - sentándose junto a Alastor, cogió su pañuelo y comenzó a limpiar el sudor de su frente - ¿estás bien querido….?
-Ha sido tortuoso… sácame de aquí… te lo pido por favor… - ella acarició su cabeza sintiendo pena por él.
-Tranquilo… - mirando al doctor – podemos pedir una segunda opinión… no le costaba nada llamar a otro médico para revisarlo…
-Eso es innecesario, señorita…
-Innecesario era el trato que le estaban dando… llame a otro médico… tendrá suerte si no lo demandamos por esto… ¡solo pedía una segunda opinión… no estaba pidiendo demasiado…!
-Ha lesionado una enfermera…
-Se estaba defendiendo de cuatro ustedes… y lesionarse es parte del riesgo de su trabajo… no lo justifico… pero ella es consciente de los riesgos de su oficio…
-Llamaré a otro médico… - dijo el doctor - volveremos en un momento… - escuchando a su paciente protestar.
-¡BAXTER…! – dijo Alastor sentándose con brusquedad - ¡QUIERO A BAXTER…! ¡CHARLIE LLAMA A BAXTER…!
-Está bien… está bien… tranquilo… - dijo ella recostándolo suavemente – haré que alguien lo llame… pero tranquilizate por favor querido… - las enfermeras salieron de la habitación junto con el doctor y Charlie detrás de ellos – volveré en un momento… - cerrando la puerta y dirigiéndose al doctor – necesito que llamen al señor Baxter Ness… - sacando una pluma de su bolso junto con un papel y comenzando a anotar – esta es su dirección… - entregándoselo al doctor.
-Enviaré a un mensajero en seguida… pero señorita… tengo que hablar con usted de su prometido…
-¿Es grabe lo de su pie…?
-¿Qué…? Oh no… no… no es eso de lo que quería hablarle… tome asiento por favor… - ella se sentó dubitava – verá… nunca en mi vida he visto un comportamiento tan inestable como ese en excepción de un…
-¿De un…?
-No me malinterprete… pero envié por un sedante con justa razón… estaba estrangulando a la enfermera… no tenía intención de soltarla… se puso muy violento y agresivo…
-Él no es un hombre violento ni agresivo… solo se defendía…
-Señorita… solo digo si no ha pensado internar… - recibiendo de Charlie una mirada fulminante – por corto tiempo… no sería una estadía larga… solo que interactue con un profesional… señorita… no estoy seguro que usted esté a salvo…
-¿Que quiere decir…?
-He trabajado en manicomios… y he visto diferentes tipos de maníacos y dementes…
-¿Estás llamando demente a mi prometido…?
-No… no… pero debió ver su mirada… no puedo asegurarlo a cierta ciencia… porque fue muy breve… creo que notó que lo miré porque al segundo cambió su semblante… juraría que tenía una mirada similar que esos dementes aunque se parecía más a los de máxima seguridad… esos son unos verdaderos psicópatas y creo… - siendo interrumpido por Charlie que se puso de pie muy indignada.
-No se atreva a compararlo con una sarta de locos… simplemente se defendía, no soporta que lo toquen… ahora si me disculpa iré a hacerle compañía hasta que tengamos una segunda o tercera opinión… con permiso… - retirándose y entrando en la habitación, cerrando la puerta se acercó a Alastor que miraba a la ventana y aún tenía la mano guardada bajo la almohada – Al… - él giró la cabeza para verla – dame el escalpelo… por favor… - sentándose a un lado de la cama – no dejaré … - estirando la mano y acomodándole el pelo de la frente – que vuelvan a tocarte… - metiendo la otra mano bajo la almohada tocó la mano de él y sintió su puño tenso y duramente cerrado sujetando la pequeña cuchilla, deslizó los dedos en una caricia con los de él que fue aflojando su agarre cediéndole la cuchilla y ella lo dejó en la mesa – gracias…
-Lo siento…
-¿Por qué te disculpas…?
-Por el espectaculo tan deplorable que hice…
-No digas eso… - llevando la otra mano tomando la de él – supongo que es tu miedo irracional…
-Yo no tengo miedos irracionales…
-Alastor… ¿sentiste ansiedad, preocupación por enfrentarte a una situación que se escapó de tu control…? Eso es… como mi talasofobia… solo que no sabría como llamarle a lo tuyo…
-Hafefobia… - dijo sin mirarla y ella lo vio con curiosidad mientras él perdía de nuevo su vista a la ventana – una vez Baxter me dijo que mi delirante rechazo al tacto, ya sea que me toquen o que yo toque… podría ser Hafefobia…
-No sabía que lo tuyo tenía un nombre…
-Pero no creo que tenga Hafefobia…
-¿Porque dices eso…? – el volvio a girar la cabeza para verla.
-Porqué no me molesta que me toques… y tampoco me desagrada tocarte… la Hafefobia es un miedo exagerado de tocar o ser tocado y yo no tengo miedo… simplemente me desagrada…
-Pero sigue siendo un rechazo al tacto… ¿no…?
-Si… pero como dije, no me desagrada que tu me toques… y en la Hafefobia no permites que te toquequen ni el sexo opuesto…
-Solo puedo tocarte cuando me lo permites…
-Oh… te diste cuenta de eso… - ella asintió con la cabeza.
-Cuando voy a tocarte me fijo en tus señales… y es como un consentimiento de que te puedo tocar… cuando me ofreces tu brazo, cuando acomodo tu chaleco o cuando ordeno un poco tu pelo – volviendo a estirar la mano ordenándole el flequillo – haces un pequeño gesto casi imperceptible en el me das tu consentimiento…
-Gracias por quitarmelos de encima…
-Lo haré siempre que necesites un poco de ayuda…
-El doctor querrá enviarme a un loquero…
-Oh no… no digas tonterías… como se te ocurre…
-¿No te ha dicho nada…?
-No nada… ¿que esperas que me digas…?
-No… está claro que son paranoias mías… - recostándose en la almohada – gracias ternura… - pasado una media hora había llegado Baxter con un rostro muy preocupado, mientras el doctor lo reprendía.
-El paciente le está esperando aquí… - dijo el doctor un tanto perturbado – no se ha muerto… ese era otro hombre… - Charlie escuchó a Alastor reír entre dientes.
-Bax mi estimado no sabes que alegría me da verte…
-Señor Alastor… - dijo el científico - no sabe que alivio tengo de que el muerto que abracé no fuera usted… por un momento creí que lo había perdido… - mirando a Charlie – ya que no tenemos de otra… tumbese ahí señorita Charlie… - Alastor alzó una ceja sin comprender y Charlie lo miró extrañada.
-¿Qué… porqué…? - dijo ella mientras el científico cogía materiales.
-No se preocupe… - poniéndose unos guantes de goma – aunque aún tenga mis dudas de que reproduzca con usted, esta es una situación de emergencia, me aseguraré que tengan la intimidad que les haga falta para dejar bien plantada la semilla del señor Alastor … - mirando a Alastor y le dio unas palmaditas en la pierna – podrá morir en paz sin ninguna preocupación… me aseguraré que su progenie se mantenga viva… - ahora Alastor tenía un tic en el ojo y Charlie no pudo evitar reír – de hecho no me importa ser el padrino o el tutor de Remigio Amonario Leclerc I – ahora era el turno de Charlie en tener un ligero tic en el ojo ante ese nombre tan feo y Alastor soltaba una carcajada.
Bueno hasta aquí este capítulo, espero les haya gustado, ahora si nos vemos la próxima semana, besos y que tengan buena semana.
