Espadas, muchas espadas, pero este no era el mismo sueño. Shirou soñaba con espadas, pero era solo eso, espadas.
Esto no es lo mismo.
Un paisaje desconocido. Un enardecido cielo en lo alto, un mundo de infinitas espadas a todas las direcciones. En cada lado, en cada parte, no importaba cuanto avanzara, el cielo no cambiaba y el mundo estaba hecho de espadas.
Un viento cargado de ceniza, espadas en vez de árboles, un paisaje árido, antinatural. No era como que perteneciera a este mundo, porque era imposible.
De cierta manera no se sorprendió. Si el mundo estaba hecho de espadas ¿él era distinto? Tal vez por eso su grito desgarrador no era por la sorpresa, si no el dolor de miles de espadas que atravesaban su cuerpo. Pero nadie le estaba atacando, nadie estaba enterrando espadas en su cuerpo.
Las espadas emergían de su propio cuerpo. Una tras otra, desde sus piernas y sus brazos, subían lentamente. Perforaban su carne y piel desde adentro hacia afuera.
Estaba hecho de espadas.
(*)
La cálida luz de sol.
Shirou estaba en su habitación recuperándose de su sueño, no entendía el porqué de ese sueño.
—Oh ¿ya estás bien? Bueno, si despertarte, eso significa que si.
Una voz conocida.
¿Cómo reaccionar ante la voz de Tohsaka? La mujer que admira, aunque eso cambio un poco con la rubia, pero eso no importa ahora. Con la voz de un Master enemigo, pero eso tampoco importaba. Era una mujer en su habitación. Claramente reacciono como un adolecente poco experimentado en el amor. Salto hacia atrás, lo más lejos de la belleza que le observa.
Ella suspira.
Lo que ocurrió después fue incomodaba. Estaba en su casa y ella fue quien lo trajo después de quedar inconscientes en el cementerio en llamas tras el ataque de Archer. Antes que se fuera, le agradeció por aquello. Ella es su enemiga, pero hizo mucho por él. Lo de la iglesia y ahora en traerlo a su casa. Es natural que le este agradecido por aquello. Pero ella se molesta. Le molesta que le agradezca.
—Te estoy diciendo que no agradezca a tus enemigos. Morirás si te preocupas de aquello. Entiende que el resto son obstáculos. Ya viste a Berserker. No lo mires como si fueran humanos.
Su voz era firme y sus ojos agudos
Ella tiene razón...
Está mal sentir compasión por un enemigo, también está mal considerarlo igual a uno mismo, pero...
¿Ella no pudo matarle desde el momento en que estuvo sin Saber o mientras dormía?
El resto podía ser igual. Luchaban por un deseo, pero eso no significa que fueran monstruos sin corazón.
(*)
Después de una pequeña discusión cómica e infantil, Tohsaka se fue y ahora era su enemiga, pero confía en que ella es una buena persona.
Shirou recordó a su nueva invitada y le busco por todo su hogar.
La encontró en el dojo y se perdió es su imagen.
Ella estaba con los ojos cerrados y sentada sobre sus talones en paz, pero ya no tenía la armadura y tenía una ropa refinada y una postura digna de una santa. Una belleza para los ojos.
No importa que fuera un Servant, una leyenda viviente, la mujer más fuerte que ha conocido, ella simplemente es hermosa y siente qué si está al lado de ella, su camino no se desviará.
Shirou le llama y ella abre los ojos.
—Estas despierto, Shirou—Saber habla con voz tranquila.
—Sí, acabo de levantarme. ¿Qué estabas haciendo aquí?
—Estaba descansando mi cuerpo. No puedo curarte, así que pensé en asegurarme de esta en perfectas condiciones.
Emiya es débil, no físicamente, si no débil a la chica y esta se comienza a acerca al ver el actuar de su Master.
Shirou estaba mirándola fijamente sin apartar la vista, solo admirándola y su coraznon bombeaba sangre rápidamente.
—... ¡No, no hay problema! ¡Solo estoy perplejo por mis propios motivos, no te preocupes!
Shirou retrocede negando con la cabeza. Ella le mira confundida. Shirou retrocede otro paso y comienza a respirar más calmado. No entiende su propio actuar, aunque cree que tal vez está unido a las nuevas ropas de Saber, las cuales causa que se dé cuenta de la feminidad de ella.
—Shirou...
Su voz llamándoles, causo que se calmara, tenía que calmarse y decide que deberían sentarse al hablar.
—Shirou antes de eso, quiero hablar de lo que paso anoche.
Lo que paso anoche, en el cementerio, sacándola del lugar de impacto del ataque de Archer y momentos después desmayarse ante lo sucedido. Ella se quejaba que no cumpliera su papel y se adentrada al peligro al salvarla.
—... No puedo evitarlo. Somos compañeros y estabas peleando. Es normal ayudar a tu compañero que se encuentra en peligro.
Respondió Shirou convencido de lo que hizo no fue un error.
—... No puede ser. ¿No entiendes lo que son los Servants y sin embargo ya tienes tanta fe en mí? —Saber dijo claramente sorprendida.
—Somos compañeros y ya me has ayudado. Sería bastante raro no confiar en ti.
Continuaron hablando con su contrato y Shirou quedo satisfecho ante las respuestas de Saber, ella no es una asesina a sangre fría. Le obedecerá, pero no romperá su código de honor, no asesinará inocentes.
Los Servant pueden absorber la vida de las personas, pero Saber no lo haría. Eso le tranquilizaba.
Ella no le revelará su verdadero nombre por las posibilidades de soltar la información, pero no le molesta, porque no tiene defensa mágica contra ataques a su mente. Le explico sobre los Noble Phantasm, las armas especiales de los Servants y los poderes que pueden liberar.
Dejaron en claro porque luchan. Saber desea el santo grial y tiene un deseo, aunque no hablo de este. Shirou no tiene un deseo, pero luchara por ello, lo que desconcierta a Saber. Él le ayudara a obtenerlo, aunque no le dijo su deseo, puede saber que no es algo malo y es su aliado.
Además de detener el conflicto y conservar las vidas de los inocentes es su máxima prioridad, si con ello tiene que obtener el Santo Grial, eso es lo que debe hacer.
Aunque aún existe algo que le molesta, la identidad del Master de Berserker. Illya, ese nombre ya lo conoce, pero realmente no entiende porque el abuelo de Sakura y Shinji conoce aquello y porque debería de conocerlo.
—Entonces Shirou, ahora que entiendes todos, debemos crear un plan para los siguientes movimientos.
Saber le mira expectativa, pero el pelirrojo aún se encuentra confuso ante todo lo que ha estado pasando.
—Hmmm... Deberíamos esperar, pero eso no es algo que podamos hacer. Desconozco sobre los otros Master y Servants. Solo Conocemos a Tohsaka y a Illya... deberíamos buscar a los otros Master, pero salir sin rumbo...
—¿Illya...? ¿Qué pasa con la Master de Berserker, Shirou?
—Ya la había conocido hace unas noches y ya conocía el apellido Einzbern...—Saber Mira con dureza tras escuchar el apellido—. ¿Saber? ¿también te suena el apellido Einzbern?
—Si, así es. Déjame preguntarte a ti a cambio. ¿No conoces ese apellido?
—Bueno, solo lo he escuchado. Un sujeto me pregunto sobre la niña Einzbern, lo decía como si la conociera.
—... Ya veo. Entonces no debes haber oído nada. Esto debe ser el destino. Si deseas saber sobre la familia Einzbern deberías ir a la iglesia. Ese sacerdote debería ser capaz de responder tus preguntas.
—¿Esa iglesia? No quiero acercarme a ese sacerdote...
—Entiendo cómo te sientes. No quiero tratar asuntos con él sí puedo evitarlo.
—... Yo sé porque no me agrada, pero ¿por qué no a ti? Ni siquiera lo conoces, ¿verdad?
—El participo en la anterior guerra. Nunca super de que Servant era Master, pero Kiritusgu siempre se lo tomo enserio.
—... ¿eh? ¿Cómo conoces el nombre de mi padre?
—Emiya Kiritsugu fue mi Master en la anterior guerra. Cooperamos hasta casi el final y él siempre consideró a Kotomine Kirei como su mayor enemigo.
—... Mientes, mi padre nunca me dijo y el sacerdote no lo mencionó.
—Nunca entendí al Kiritusgu, no sé cómo piensa. El sacerdote no te lo dijo seguramente porque no le preguntaste.
Un festival de emociones y sensaciones ha sido este día, él...
Un sonido.
El timbre de la casa.
¿Quién podía ser? Pensó el dueño del hogar. Hoy es domingo, Taiga y Sakura deben estar en las prácticas del Club y tampoco es que encargara algo.
Su mente se desvío a una actividad mundana, como si necesitara descansar su cabeza por un momento. Esta nueva revelación, su padre que participo en la anterior guerra y que tal vez esté relacionado con...
—Luego seguirnos Saber.
(*)
—¿Shinji?
Matou Shinji se encontraba en la puerta con ropas informales y una chaqueta azul para pasar el frio.
El joven de cabellos azules con una textura que parecían algas estaba con una sonrisa en la puerta.
—Emiya, cuánto tiempo.
Ambos callaron. Esto definitivamente es extraño. Incluso cuando eran amigos cercanos, Shinji nunca ha entrado a la casa Emiya. Incluso cuando este le invito, él se negó. Lo máximo que ha hecho es venir a buscar a Sakura, pero ella no se encontraba en este momento.
¿Por qué se encontraba aquí? Shinji estaba faltando al instituto por temas familiares, pero ahora estaba aquí, en un lugar el que nunca ha visitado. No tiene sentido.
—¿Qué pasa Emiya? ¿Acaso no me invitaras a pasar?
(*)
Saber se tensó ante la situación. Ella siguió a su Master hasta la entrada del hogar y Shirou se aturdió ante la persona que se encontraba al frente de él. Un joven de cabellos azules y una sonrisa arrogante. Considero a este un posible enemigo inmediatamente, por eso preparo su cuerpo para saltar y proteger a su Master de cualquier posible ataque.
(*)
—... Claro, pasa Shinji... pero Sakura no está.
El pelirrojo no lo pensó mucho, simplemente acepto que pasará aun cuando tiene muchas preguntas en su cabeza y ahora está en una situación extraña, aunque de cierta manera esto es relajante, un problema mundano como un viejo amigo visitando le servirá para calmarse antes de seguir descubriendo...
—No se trata de Sakura.
Su viejo amigo entra sin mostrar educación, más interesado en observar el hogar antes de detenerse sus ojos en la mujer rubia.
Shirou se congelo ante lo que observaba.
Saber se encontraba atrás de él, ella observaba con un rostro serio a su visita.
No sabía qué hacer. ¿Cómo podría explicar que una chica extranjera estaba en su casa a estas horas de la mañana?
Salto hacia adelante, entre ambos, levemente sonrojado y con respiración agitada.
—¡S-Shinji esto...!
—Buen gusto, Emiya—su amigo le interrumpió con una sonrisa burlesca.
—¡No te equivocas, no es lo que crees! ¡No le hecho nada!
—No te preocupes. Se guardar un secreto.
—¡Estas completamente equivocado!
—Lo que tu digas, pero mejor concentrémonos en otros asuntos. Muéstrame la casa en donde pasa mi hermana todos los días.
Shirou suspira y aunque en este momento tiene cosas más importantes, como una guerra que podría costar la vida de miles de inocentes, misterios que ser relacionan con su pasado y su padre, su reputación al traer una extranjera a su casa, pero esto no debería de tomar mucho tiempo. Seguramente se ira en unos minutos al aburrirse. Shinji siempre lo considero aburrido y podrá buscar las respuestas que tanto necesitaba.
(*)
—¿Qué es esto?, no hay nada aquí.
Se quejaba Shinji al llegar a la habitación de Shirou. La habitación solo estaba conformada por el futon y un pequeño escritorio. Nada más ni nada menos.
Shinji estába decepcionado de la habitación. Por la ubicación y por el tipo de mansión, esperaba algo más, algo más vistoso y digno para el dueño del hogar, pero definitivamente esto es algo que calza con la personalidad del idiota de Shirou.
—Y... ¿Qué es lo que haces aquí, Shinji? Nunca habías venido... —preguntaba confuso Shirou.
—¿Necesito una razón? —respondía con arrogancia y un aire de grandeza—pero si tengo una razón de ello, aunque podríamos pedir algo para comer y beber para que hablemos de algo bastante importante.
—No es necesario, ahora estaba por preparar el desayuno.
Mejor comer antes de ir a la iglesia, no sabía cuánto duraría aquello y Saber tal vez tendría hambre, pensó Emiya mientras se dirigía a la cocina.
Shinji chasqueo la lengua con disgusto y suspiró.
—Tú y tu comida de plebeyo. Lo aceptare solo porque tengo temas bastante serios que discutir contigo.
(*)
Shirou está confuso, muy, pero muy confuso. Todo lo de la guerra, su padre, el sacerdote, Saber y estar perdido en lo que hacer. Realmente debería ir donde el sacerdote para entender más. Tiene que entender más sobre su padre. Debería ir a verlo para entender sobre ello, pero ahora tiene otro evento extraño en su vida personal, lo cual espera que dure poco.
Debería convencer a Shinji que no siga deambulando en las noches, si creía que estaba mal, se ha dado cuenta que es peor.
Shirou dio una mirada al comedor y la chica que se hace llamar Saber y Shinji están sentados en silencios.
Shinji tenía un rostro aburrido mientras miraba la televisión. Al parecer miraba una película de acción.
Saber tenía el rostro inexpresivo, pero al mismo tiempo es como que estuviera prepara para cortarle el cuello al chico de cabellos azules si hacia un mal movimiento. Sí, Saber parece que no tiene confianza en el chico. Incluso cuando los presentó, Saber no se inmuto y solo lo saludo educadamente y Shinji tuvo un mayor interés en ella, pero no le volvió a dirigir la palabra.
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Shinji arrugaba el rostro levemente ante la comida que se encontraba al frente de él. Solo era sopa de miso, ensalada de pollo, salmón cocido, espinacas, rábano y sopa de ñame.
Comida común de un plebeyo.
Hubiera preferido comprar algo digno de él, pero para lo que estaba haciendo, tenía que comer lo que le dieran, un digno sacrificio del futuro sucesor de los Matou... bueno, no sería mentira que tenía curiosidad de probar la cocina de Emiya. Si la comida era horrible la escupiría y comprar algo.
No tenía mal arroma, pero eso no era lo importante.
Lo primero fue la sopa de miso...
Lo segundo el salmón...
¿Qué fue lo tercero? Shinji no lo recordaba, pero ahí estaba, comiendo la comida de los plebeyos, pero disfrutándolo, aunque logro mantener la apariencia. No se volvería un adicto a la comida de esta clase, no debía y era su deber solo probar los mejores manjares... la sopa de ñame estaba bastante deliciosa.
Por un momento durante el desayuno desvió la mirada hacia los otros dos miembros de la mesa. Pudo notar que la chica que debía ser Saber (Que el Servant más fuerte fuera una niña pequeña, le decepcionaba) estaba con un rostro serio mientras comía, pero de cierta forma notaba que daba una expresión diferente de gusto por cada comida nueva que probará. ¿Por qué un Servant estaría comiendo? Eso no tenía sentido, incluso que este materializada era extraño... menos que Shirou no tuviera una forma de suministrar mana de forma correcta, pero no tiene sentido que este materializada y comiendo... si quisiera que tuviera mana, puede tenerlo absorbiendo la vida de algún que otro ciudadano. Casi suelta una carcajada con eso en mente. Con Shirou ordenándola a Saber devorar la vida de otras personas, ese idiota aburrido nunca haría eso y ese será un punto de conflicto.
Ahora se dirigió a Shirou el cual comía normalmente, aunque desviaba la mirada hacia su Servant con cierto rubor... podía entender lo que pasaba... ciertamente Saber era una belleza y tenía sentido la forma que le miraba. Rider también era hermosa, pero demasiado alta para su gusto. Si una mujer no cumplió las características que él deseaba, era una mujer que no valía la pena y además era un Servant. Los Servants son solos familiares para usar como a uno le plazca. No deberían tener voluntad o deseos. Solo deben someterse a su Master.
Aunque ahora que miraba los gustos de su antiguo amigo, entendía porque aún no tiene sobrinos.
(*)
Shirou recogió y lavó los platos antes de volver a sentarse para escuchar lo que su viejo amigo tenía que decirle. Si se dio tiempo antes de hablarlo, no deber ser tan importante.
—Y... ¿qué es lo que pasa Shinji? ¿Necesitas algo?
Shinji estaba sorbiendo un poco de té.
—Te traigo una propuesta Emiya.
—¿Una propuesta?
—Sí, es una propuesta de la cual no te puedes negar.
Sonríe arrogantemente.
—Y ¿Qué sería?
—Busco un aliado... un amigo.
Decía Shinji algo avergonzado.
—¿Un amigo y un aliado? No te entiendo Shinji, de cierta manera ya somos amigos, pero ¿aliado...? —aunque su amistad ya se había torcido desde que descubrió como trataba a Sakura y se alejaron bastante.
—¡Tú me dijiste si necesitaba tu ayuda me ayudaría hace tres noches!
Se sobresalto Shinji.
—Es verdad, pero no entiendo que es lo que quieres.
Shinji se relajó y una expresión arrogante se formaba en su rostro mientras se levantaba y caminaba lentamente hacia la televisión.
—Un evento bastante importante que ha estado pasando en la ciudad últimamente, las noticias han hablado de ello, pero desconocen las causas o conexiones, un evento que ha reunido a personas en búsqueda de un objeto sagrado, una guerra entre magos. ¿Ya entiendes, Emiya? La guerra por el Santo Grial ha iniciado y ya debes saber porque estoy aquí.
Una figura se materializa desde atrás de Shinji. Una hermosa mujer de cabellos violeta y una bella figura.
Un Servant, Esa es la presencia de un Servant. Shinji es un Master, un mago, un enemigo.
Shirou no tiene palabras ante lo que está observando.
Nota de autor: Disculpen por la breve duración del capítulo, pero es por falta de tiempo, este y el siguiente estaban planeados como uno.
