Era un hermoso atardecer, con una increíble puesta de sol que hacia resaltar a unas bellas islas. De la más grande se levanta una ciudad; no había mucho que decir, todo era pacifico, era como un paraíso en medio del vasto océano.

Podría decirse que todo es paz y felicidad; excepto para cierta chica pelirroja, sentada en la playa que miraba con melancolía la pequeña isla, en que la solía pasar su infancia con sus amigos, explorando y jugando.

—¡Kairi! Ya está anocheciendo, ¡Hay que irnos a casa!

El grito de una chica a la entrada de la playa, la saco de sus pensamientos. Volteo a ver de quien se trataba y al reconocer a aquella chica; se levantó, se sacudió la arena que se le quedo impregnada en su uniforme, recogió sus cosas y fue a su encuentro.

—¡Selphie! Pensaba que ya te habías ido a tu casa...

—No pensabas que me iría sin ti ¿o sí?

—jeje no...perdón por dejarte.

—No hay problema y bien...nos vamos.

Durante el trayecto a casa; Selphie noto muy seria y callada a Kairi.

—¿Qué sucede Kairi? Has estado muy callada durante todo este rato...

—¿Eh? oh lo siento...

—¿Acaso estas preocupada por Riku y Sora?

— Más o menos...

—Tranquila...ellos volverán pronto

— Lo sé, pero...

— ¿Qué es?

—Es solo...ya ha pasado tiempo y quisiera poder ir a ayudarles

—Kairi —suspiro—, recuerda lo que te han dicho, tienes que quedarte; el viaje en el que están puede ser peligroso.

—Pero, después de que ocurrió el incidente con la Organización Xlll, me han tratado de manera diferente...como si fuera un objeto delicado.

—Lo hacen por tu bien, no quieren que te lastimes.

—Lo entiendo, sin embargo, ya no soy una niña, puedo defenderme sola y enfrentar cualquier peligro—miro a su amiga con determinación.

—Oh Kairi no puedo contigo —negó con la cabeza y suspiro rendida— bien...si crees eso, ¿Por qué no se los dices cuando regresen?

—¡Eso haré! ¡Se los diré! -dijo animada. Llegaron a un tramo donde debían tomar caminos distintos las 2 chicas-, ...y te aseguro que no les dejare la opción de que me dejen sola... ¡Nos veremos luego Selphie!

—¡Hasta luego Kairi!

Ya era de noche. Llego a su casa; hizo sus deberes y después de cenar, se preparó para dormir. Se acostó en su cama y tardo un rato en dormirse mientras pensaba en sus amigos y a los poco minutos se durmió. Sin embargo, algo raro ocurría en su sueño.

En el sueño de Kairi; estaba en una plataforma de un vitral de alguien que no conocía. Todo a su alrededor estaba completamente eclipsado.

—Esto se me hace muy familiar...

De repente una voz femenina desconocida le empezó a hablar.

...Kairi; elegida de la llave espada y princesa del corazón... los mundos que estas a punto de conocer necesitan tu ayuda, la oscuridad ha renacido y tú eres la única que puede salvarlos...

—¿Cómo? ¿Quién eres tú?

...Debes ayudarlos, necesitan de tu ayuda...

—¿Qué eres? ¿De qué mundos hablas?

...Todo llegara a su tiempo y cuando pase; debes ser valiente y atravesar la misma oscuridad para devolverle a los mundos su luz...

— ¡Hey espera! ¿Qué quieres decir?

Después de que la voz termino de hablar; del suelo emergieron unas criaturas oscuras, eran los sincorazón. Ella lucho contra ellos con su llave espada; aún estaba confundida por las palabras de esa misteriosa voz.

Cuando finalmente pareció que los había derrotado a todos, aparecieron más sincorazón, pero estos se fusionaron creando a un enorme monstruo que al verla trato de aplastarla con su gigantesca mano. Por suerte lo esquivo a tiempo; llamo a su llave espada y contraataco y de un tajo logro separar el brazo de ese monstruo; este volvió a golpearla, pero como la vez anterior solo logro que su otro brazo fuera desprendido.

Kairi sorprendentemente estaba bastante extasiada con la lucha, que sin parar cortaba y daba estocadas a diestra y siniestra sin darle oportunidad al monstruo de defenderse; la pelea resulto en que solo quedo una pequeña mancha negra en el piso.

—Ahora soy más fuerte, ni crean que porque soy una princesa no me voy a defender...puedo hacerle frente a la Organización XIII; ahora soy una portadora de la llave espada... —dijo muy confiada, dándole la espalda a los restos de la criatura.

...jejeje estas bastante confiada ¿no? "su alteza"... eso puede ser una gran debilidad...

Hablo una voz indescriptible pero tenebrosa. Ella se estremeció, no obstante, mantuvo valor.

—¿En serio lo preguntas? ¡Claro que estoy segura, puedo enfrentarme a la oscuridad! ¡La luz está conmigo!

... ¿Eso crees "princesa"?...

A su espalda de los restos algo se volvió a formar; Kairi giro de golpe lista para atacar, pero algo la hizo parar en seco al ver al nuevo ser; ¡Era ella! Se quedó estupefacta y sintió una impresión extraña y familiar; su trance fue interrumpido por la misma voz, pero esta vez provenía de su anti forma.

...solo recuerda que incluso el corazón más puro, puede caer...

En eso, sintió como algo la sujetaba de los pies, era unas espinas negras que empezaron a rodear su cuerpo, atrapando sus brazos impidiendo que utilizara su llave espada. Estas comenzaron a sumergirla hacia el portal sombrío, al ser atraída más y más, ella empezó a desesperarse y a sentir miedo; estaba a punto de gritar por auxilio, pero la mano de un sincorazón se lo impidió, todo a su alrededor desaparecía, hasta que no pudo ver más que oscuridad.

(...)

Despertó de golpe. Cayéndose de la cama; se levantó en cuanto pudo, estaba muy alterada, respiro profundo para tranquilizarse, giro para ver la hora en su reloj; ya era de día, Hizo su rutina habitual, sin contarle a nadie de su sueño y aparentando que nada paso.

Decidió dar un paseo por la playa para aclarar su mente; se preguntaba que significaría su sueño. Al poner su vista enfrente hacia el muelle, pudo divisar como una nave muy particular, aterrizaba al lado de este, corrió al reconocer de que se trataba de la nave Gumi; se detuvo frente a ella y la compuerta de la nave se abrió. Estaba tan emocionada de que fueran Sora y Riku, pero, para su desilusión solo eran Chip y Dave.

—¡Hola Kairi! —saludaron ambos al mismo tiempo.

—Oh...Hola chicos...vaya...esto es una sorpresa... —dijo sin poder ocultar su decepción.

—¿Estas bien?... —preguntaron.

—Oh perdón, es que...esperaba aparecieran otros chicos...

—Si sabemos a quienes esperabas, descuida ellos están en una misión con el Rey —dijo Chip.

—¿Saben cuándo volverán?

—Lo siento Kairi, no tenemos idea de cuando van a volver...

—Oh... —bajo su mirada.

—Tranquila que no venimos hasta aquí, para darte malas noticias...hemos venido por ti —hablo Dave.

—¿Por mí? —volvió a levantar la mirada confundida.

—Si, la Reina Minnie te invito al castillo ¿Te gustaría ir?

— Eh...está bien, hace mucho que quería conocerlo...

—¡Bien, vamos, a la nave! —gritando felices dando brincos hacia la compuerta.

Entonces, abordaron la nave y fueron directo al castillo Disney; ya adentro, fueron recibidos por Minnie, Daisy y las princesas del corazón (Alicia, Aurora, Bella, Blanca Nieves, Cenicienta y Jazmín). Kairi estaba desconcertaba, aunque no era la única también las princesas no sabían porque se les había invitado, Minnie lo noto y les pidió a todas que pasaran a la sala del trono. Una vez ahí, ella se puso frente a todas para explicarles.

—Les doy la bienvenida princesas. Seguramente se preguntarán que hacen aquí, pues bien, les explicare...últimamente hay rumores de que se ha vuelto a levantar una nueva Organización XIII y como verán ustedes corren grave peligro, así que por orden del Rey y mía, pedimos que trajeran a todas las princesas del corazón para que estuvieran a salvo. Lo siento, esto será...incomodo, ya que tendrán que quedarse unos días...

— No se preocupe majestad —dijo Aurora.

—Aurora esta en lo cierto...es mejor estar en su castillo, de no ser así seguramente Adán me hubiera dejado encerrada en mi alcoba... jeje —dijo Bella.

—Me alegra saber eso, espero que todas estén de acuerdo...

Todas las princesas asintieron excepto Kairi, estaba un poco desanimada.

—Y no se preocupen siéntanse como en su casa

—¡Gracias Reina Minnie! —dijeron al unísono, aunque la chica pelirroja no lo dijo muy contenta. oh genial -pensó- ahora tendré que seguir esperando en un castillo, me siento tan inútil

Suspiro y se encogió de hombros resignándose, decidió aprovechar la hospitalidad de la Reina y opto por recorrer todo el castillo; antes de ponerse cómoda en su habitación.

(...)

Ya eran casi las seis de la tarde y todavía no había anochecido; Kairi estaba paseando por el gran jardín del castillo, determinada a conocer cada rincón; llego hasta el fondo y este parecía que acababa en una gran barda. Estaba a punto de irse cuando se percató que había un agujero por debajo de la barda donde fácilmente podía caber una persona a rastras; tanta era su curiosidad por saber que había al otro lado, que sin dudar entro en el agujero arrastrándose. Al otro lado había un sendero; lo siguió, aunque fue complicado ya que esta parte estaba descuidada; había muchas plantas y flores que lo cubrían, pudo por fin llegar a donde acababa el sendero llegando al frente de una descomunal puerta, muy antigua. Se acercó a ella y a un lado había una placa que decía:

" Esta puerta lleva a los mundos prohibidos. Mundos que el Rey no pudo conquistar, por lo tanto, queda prohibido por cada habitante del castillo hablar de ella o siquiera mencionar su existencia"

—Vaya... —dijo sorprendida— ...hasta el Rey tiene sus secretos, pero... ¿Por qué escondería esta puerta?, ¿Por qué prohibió hablar de ella?, ¿Qué quiere decir con "conquistar", que fue lo que le paso en esos mundos?

Busco si tenía alguna forma de abrirse, aunque sin éxito, pero noto algo escrito en el marco de la puerta.

"Esta puerta solo será abierta por un portador de la llave espada cuyo corazón demuestre valor"

— Así que... a fin de cuentas tiene que ser un portador el que la abra... me pregunto qué mundos se encontraran al otro lado... —dijo mientras se preguntaba si invocaba su llave espada, sentía la necesidad que tenía que abrirla.

Pero, antes de que decidiera, una voz interrumpió.

— ¡¿Kairi?!, ¡¿qué haces aquí?!

— Oh... —giro encontrándose con Minnie— ¡Minnie!... este... yo...

—No deberías estar aquí... espero que no se te haya ocurrido blandir tu llave espada ¿Verdad?

—Y-Yo... lo siento... pero, ¿Qué clase de mundos hay al otro lado? ¿Por qué lo mantienen oculto?

—Se supone que no debería hablarte de eso... bueno... esos mundos son... diferentes

— ¿Diferentes en qué?

— Son muy peligrosos, los habitantes que viven en ellos no son como en los mundos que Sora, Riku y tú han conocido, son hostiles... y, a decir verdad, ni siquiera se sabe cuál es su estado actual de los mundos prohibidos, probablemente sea demasiado tarde...

—Oh no lo sabía... perdón Minnie, no quiero causar problemas

—No te preocupes Kairi... la curiosidad te gano ¿eh?, por suerte no paso a más; será mejor que regreses a tu habitación es muy tarde ya...ah y sobre la puerta, no se lo cuentes a nadie por favor ¿ok?

—Esta bien Reina Minnie...lo prometo.

Al volver a su habitación y prepararse para dormir, no podía dejar de mirar desde su ventana el jardín, seguía pensando en los mundos que hay tras la puerta; y luego recordó su sueño:

Y si eran esos mundos de los que hablaba la misteriosa voz... -pensó, - ... qué tal si todavía había tiempo de salvarlos, no puedo abandonarlos y quedarme sin hacer nada...eso no es algo que un guerrero de la llave espada haría

No pudo aguantar más el remordimiento; se escapó por la ventana utilizando las mantas de su cama, y con mucha cautela sin ser vista llego ante la gran puerta. Llamo a su llave espada y apunto la punta hacia el cerrojo, dispuesta a abrirla, pero por unos segundos vacilo.

probablemente Minnie tenga razón

Antes de que pudiera siquiera pensar mejor las cosas, su llave espada se le adelanto y como si tuviera conciencia propia abrió la cerradura. La puerta se abrió en par, sin embargo, no pasó nada.

—Eh... pero que —extrañada, se acercó un poco más y miro en su interior; no había nada—, no hay nada...quizá no soy lo suficientemente valiente para entrar...será mejor que deje todo como estaba antes

Justo cuando se disponía a cerrar la puerta, una extraña fuerza misteriosa la atraía hacia el interior; Kairi trataba con todas sus fuerzas oponerse a lo que la estuviera jalando; logro alcanzar la raíz de un árbol que sobresalía, se aferró con ambas manos con toda la fuerza que tenía hasta que sintió una corriente de aire ¿Fría? . Esta se hizo más fuerte obligándola a soltarse, poco a poco de la raíz, hasta que sus brazos no pudieron más y se soltó; fue engullida por el interior, y las puertas se cerraron bruscamente.

(...)

Abrió repentinamente los ojos al sentir algo frío en su rostro, al incorporarse observo que a su alrededor había nieve y arboles cubiertos de escarcha; el portal la había conducido a un bosque en pleno invierno.

Viendo que no había nadie a sus cercanías; camino sin rumbo fijo, abrazándose a sí misma tratando de minimizar el frío que tenía.

—¿Hola? ¿Hay alguien por aquí? —pregunto sin esperar alguna respuesta—, oh no... estoy en el lugar equivocado, creo que... debí hacerle caso a Minnie, pero aquí parece bastante tranquilo... ¿Estaré en un mundo prohibido?

Su momento de reflexión fue interrumpido cuando de entre la nieve, aparecieron sincorazón sombra en grandes grupos. Llamo a su llave espada "Abrazo del destino", sin embargo, esta no apareció, intento una vez más pero tampoco funciono; nerviosa y asustada trato de huir, pero ya era tarde la tenían rodeada y apunto de atacar.

Sora, Riku... lo siento, me equivoqué... debí quedarme a esperarlos, no puedo enfrentarme a los sincorazón... ahora nunca volveré con ustedes...

Viéndose completamente rodeada; se puso de rodillas y cerró los ojos, esperando a que terminaran con ella, no obstante, ese momento no llego... abrió los ojos encontrándose con algunas sombras congeladas a su alrededor, algunas sombras se quedaron desconcertadas al ver a sus compañeros congelados, aun con eso decidieron atacarla, abalanzándose sobre ella. La pelirroja se cubrió con sus manos; los sincorazón estuvieron a punto de golpearla cuando de la nada, un chico con un cayado en la mano, los golpeo con este, congelándolos al instante. Kairi bajo sus manos y miro hacia el chico que la había salvado, dándole la espalda, mirándola de reojo; no pudo ver su rostro ya que lo cubría la capucha de su sudadera.

—¡Fiuu! menos mal que son todos —volteo y se acercó a ella, ofreciéndole su mano y descubriendo su rostro—, ¿Estas bien?

—S-Si gra- gracias... —tomo su mano para incorporarse, dándole un rápido vistazo al joven de arriba a abajo. Era impresionante para ella: que el chico solo anduviera con una sudadera azul, que obviamente no le serviría de mucho en pleno invierno, además de que traía unos pantalones bastante cortos, y aparte de eso estuviera totalmente descalzo; sin mencionar que tenía el cabello totalmente blanco y lo que llamo más su atención, eran sus hermosos ojos azules que casi ella pudo jurar que se notaba un copo de nieve en ellos.

—Oye... -llamo su atención el chico, mirándola muy alegre-, ha pasado mucho tiempo ¿no, Kairi?, pensé que te habías olvidado de mi...

—Ehmm...disculpa ¿nos conocemos? —dijo confundida e impresionada— ¿Cómo es que sabe mi nombre?

—Oh por lo que veo, al final... si te olvidaste de mi —dijo un con una expresión un tanto decepcionada.

—Lo siento, pero no sé de qué hablas... podrías decirme donde estoy, también quien eres tú y por qué sabes mi nombre... —dijo un poco a la defensiva.

—Es cierto...ejem...disculpa mi descortesía, ¡yo me llamo Jack Frost y se bienvenida a uno de los tantos mundos prohibidos! —dio una reverencia y extendió los brazos, señalando los alrededores.

— ¡¿QUÉ?! —abrió completamente los ojos —¿Un Mundo Prohibido?