— "Reino de Muy Muy Lejano" aquí debe estar el rey...me pregunto qué aspecto tendrá.
Kairi y la pequeña hada entraron a la ciudad, la pelirroja no dejaba de sorprenderse; todo en aquel reino era familiar para ella, pero al mismo tiempo extraño. Condominio exclusivo para princesas. Administración, Pulgarcita leyó en un cartel pegado en un árbol. Miro por todas partes: cafés, tiendas de ropa (o de armaduras y armas), tiendas de empeño, una tienda de espejos que daba ilusión a una de electrodomésticos, y lo más extraño; las personas que viven en este lugar.
—¿Cómo es posible que Cenicienta y Blanca Nieves vivan en el mismo lugar? —le pregunto a la hadita—. Son de diferentes mundos...
La hadita solo se encogió de hombros.
—¿Sera posible que este mundo...?
—Disculpe señorita, ¿Le interesaría que le lea su futuro?—irrumpió sus pensamientos, un sujeto muy pequeño, barbudo y con orejas puntiagudas.
—¿Eh? Este...no, gracias. Estoy buscando al rey.
—¿Buscas al rey? Está en el castillo. Esta por allá -dijo señalando una gran colina-, es la única construcción que sobresale de todas por lo que no será difícil que te pierdas.
—Muchas gracias señor.
— De nada, ¿Es tu primera vez en este reino?
—Emm si...
—Ya veo entonces ve con cuidado.
El grito de varias personas alerto a la pelirroja.
—Oh no, otra vez esas criaturas desagradables...
—¿Qué criaturas?
— Creo que se llaman sincorazón, han sido un dolor de cabeza para nosotros.
— ¡¿Los sincorazón?! Me tengo que ir -dio media vuelta y miro de reojo al enano—, será mejor que busque un lugar seguro señor —y fue corriendo hacia donde provenían los gritos.
— ¡Ten cuidado niña!
Cerca de una tienda de armaduras; una pareja de novios estaba acorralada por unos sincorazón con forma humanoide y portando unas armaduras, amenazándolos con unas colosales lanzas, estaban listos para abalanzarse sobre esa pobre pareja, sino fuera porque la chica pelirroja les arrojo una zapatilla de cristal que se le había caído a una mujer rubia.
— ¡Hey! Por qué no se meten con alguien de su tamaño —se interpuso entre los sincorazón y la pareja—, ¡Huyan, yo los distraigo! —la pareja asintió y huyo, estaban a punto de perseguirlos, pero Kairi se interpuso—. Su pelea es conmigo...
La hadita hizo unos chillidos de advertencia a la chica, recordándole que lo que había pasado con su llave espada hace unos momentos, sugiriéndole huir.
—Lo sé, pero no podemos correr...hay que defender a estas personas —hablo determinada. La hadita la miro y movió la cabeza de un lado a otro rápidamente angustiada por la situación peligrosa en la que se metía la pelirroja.
Uno de los sincorazón arrojo su lanza hacia ella; Kairi rápidamente se hizo a un lado evitando el ataque; otro también arrojo su lanza y ella lo esquivo. Otros 3 de ellos hicieron los mismo a la vez y la chica esquivo dando una voltereta; una de esas lanzas rompió el vidrio de la tienda y tirando algunas armas al suelo.
—Perfecto —dijo con alivio tomando una espada y un escudo, tomando una posición defensiva.
Uno de los sincorazón se precipito hacia Kairi, con la intención de empalar a la chica con su lanza. Kairi puso el escudo en medio recibiendo este el ataque, aunque logro hacerla retroceder unos centímetros. La extraña criatura de armadura plateada al ver que no había funcionado arremetió violentamente contra el escudo, mientras la pelirroja resistía sus golpes esperando el momento justo, al ver su oportunidad desvió su embestida al golpear el escudo con la lanza al mismo tiempo; provocando que el sincorazón se desestabilizara. Kairi salto hacia él, golpeándolo con la espada en lo que sería su cabeza dejándolo atontado.
Por otro lado, los compañeros del sincorazón azotaron fuertemente sus lanzas al suelo de donde surgieron unos sincorazón parecidos a las sombras solo que más grandes y extremadamente delgados.
—¡Neo sombras! Creo que la situación se complicó —la hadita la miro con una expresión sarcástica.
Pese a ya tuvo entrenamiento previo con la llave espada, le fue difícil hacerle frente a las neo sombras. Estas eran más hábiles y ágiles, sin dejar de mencionar que los caballeros oscuros querían atravesarla con sus colosales y afilas lanzas.
Cuando esquivo el ataque de un caballero oscuro una neo sombra surgió del lugar de donde estaba parada golpeándola, provocando que el escudo saliera volando y para terminar creo una onda de choque que la mando al suelo que también causo que la espada volara de sus manos.
— Arrrgh —se quejó la pelirroja sentada en el piso, sobándose la cabeza—, esto no puede empeorar... —los chillidos de la hadita hicieron que levantara la mirada; estaban rodeadas— pues parece que sí...
Antes que todo empeorara para las dos, un ataque de electro hizo que algunas neo sombras desaparecieran; Kairi dirigió su mirada al cielo viendo a una mujer bastante hermosa: de cabello negro sujetado en una larga trenza, de ojos azules, con un atuendo color azul marino con mallas negras, particularmente llevaba una protección (algo así como partes de una armadura) en su pecho, brazos y piernas de metal; sentada sobre una escoba con una espada en la mano apuntando al cielo invocando más rayos. Atrás de ella venían varias mujeres que a diferencia la chica; tenían la piel verde, vestidas de negro que hacían juego con sus sombreros puntiagudos, con mallas de rayas de diferentes colores con zapatos negros puntiagudos con una gran hebilla en frente (las brujas clásicas).
— ¡Regresen del inmundo lugar de donde vinieron, repugnantes bestias! ¡Brujas ataquen! —ordeno con firmeza y fiereza.
De igual manera que aquella mujer las demás lanzaron varios ataques de magia hacia los sincorazón. Kairi se tumbó en el suelo cubriéndose la cabeza y a la hadita por todas las explosiones, humo y polvo que había alrededor. Cuando pararon las explosiones, giro su cabeza a un lado, mirando de reojo donde estarían los sincorazón, levantando ambas cejas impresionada de que solo quedaran cráteres en el lugar; se levantó del suelo al mismo tiempo que un grupo de soldados llegaban al lugar.
—¡Señorita! ¿Se encuentra bien? —le pregunto preocupado uno de los guardias quitándose su casco; mostrando a un joven de cabello castaño rizado hasta los hombros de ojos grises.
— S-si estoy bien...
En eso la mujer descendió hasta estar cerca del pavimento, no sin antes darles órdenes a las brujas de ir a cada rincón del reino, bajo de la escoba y se acercó a al chico y a Kairi.
—Tarde como siempre Percival; tanto que esta niña tuvo que defenderse de esas cosas; la guardia real no puede acudir rápido a un simple llamado de auxilio —dijo con cierto tono de burla hacia el joven—, a veces me pregunto por qué el rey te nombro capitán de la guardia si ni siquiera puedes ordenarles ser más rápidos... y prácticos.
— Grrr, s-silencio Marya nosotros no tenemos escobas para ir más rápido —dijo el chico bastante ofendido y sonrojado.
—Bueno, eso no importa —lo corto en su protesta y se dirigió a la chica—, mi nombre es Marya Morevna y el lento que esta a mi lado es el capitán de la guardia, Sir Percival...
—¡Oye!
— Señorita; admiro el hecho de atreverse a enfrentarse a esas criaturas desagradables, pero para la próxima, resguárdese y deje que la caballería del Rey se haga cargo. Por cierto, ¿Quién es usted? Su rostro no me parece familiar.
—Soy Kairi y necesito ver a su rey ¿Pueden llevarme con él? —contesto la pelirroja.
—¿Quieres verlo, así como si nada? -pregunto algo escéptico el castaño—. Debe haber una razón para querer verlo, señorita...
—Es sobre los sincorazón, los guardianes me dijeron que tenía que venir aquí e ir con su rey.
— ¿Los guardianes...conoces a los guardianes? —esta vez pregunto Marya sorprendida.
— Sí
— ¿Cómo sabremos si dices la verdad? —pregunto incrédulo Percival.
Del bolsillo de la chica salió la hadita aleteando en frente de ellos, emitiendo chillidos tratando de confirmar lo que decía la pelirroja.
—Ella es una hadita me encargaron cuidarla y también me dieron esto —dijo sacando la esfera mostrándola en alto—, ¿Es suficiente?
Ambos se miraron sorprendidos y asintieron.
—Creo que sí... es una de las haditas de Toothiana y una esfera de nieve de Norte, dice la verdad... —dijo Marya cambiando su semblante a uno serio.
—Muy bien te llevaremos con nuestro rey —dijo el capitán y esté giro para ver a los soldados que no se habían movido del lugar—, ¡Soldados, vayan divídanse en grupos; acudan a cada parte del reino a apoyar a las brujas y protejan a los ciudadanos, ellos son nuestra única prioridad ¡¿Entendido?!
— ¡Si Señor! —gritaron todos al unísono y se marcharon rápido del lugar.
— Excelente, ahora venga con nosotros señorita Kairi, la escoltaremos hacia el castillo —dijo Marya seriamente dándole la espalda caminando en dirección a una carroza, seguida después por Percival y Kairi.
—Gracias —dijo la pelirroja cohibida, mientras se sentaba en el asiento junto a la mujer de larga trenza mientras el castaño hacía de cochero, dio la orden a los caballos de seguir y la carroza avanzo rumbo al castillo.
(...)
En el dormitorio del rey, un joven de cabello rubio arenoso de ojos verdes, se paseaba de un lado a otro; intranquilo, acariciando su barbilla, ansioso.
—Señor, dejad de preocuparse, la señorita Marya y el señor Perceval tienen todo bajo control —dijo un confiado gato con sombrero y botas, sentado en un cómodo cojín.
—Lo sé, confió en ellos, pero... ya es la séptima vez en esta semana que esos monstruos atacan y cada vez se van volviendo más numerosos, me preocupa que ellos no puedan...debería ir con ellos —dijo más preocupado que antes.
—Rey Arturo, es necesario que se quede en el castillo, no sólo para que no arriesgareis, sino para que proteja a la Señora Nimue; recuerde lo de la última vez, ahora es el único que puede hacerle frente al sincorazón más fuerte.
— Es cierto —suspiro resignado—, no voy a poder ir a los ataques que se presenten todo el tiempo. Aunque también está el mismo problema con otros mundos.
— Señor, por el momento tenéis que preocuparos por su propio mundo, si Nimue y los guardianes están en lo correcto a quién esperamos pronto llegara...y todo estará bien.
—Aunque ¿Sera suficiente? Espero que sea mejor que yo.
—¿Qué quiere decir con eso?
— ¿No recuerdas? El fracasado Rey Arturo Pendragón ¿El que dejo escapar a un simple sincorazón? —dijo desanimadamente sarcástico, tumbándose en un sillón sacando una pequeña insignia; el único recuerdo del internado en donde paso la mayoría de su vida.
— ¿Aún tenéis eso? Creí que lo había superado —dijo confundido, situándose al lado de él.
— Tal vez, no todo completamente...—dio otro suspiro pesaroso.
— Rey Arturo, sé que en estos momentos os sentís mal porque no habéis encontrado al líder de esos monstruos, mas estoy seguro que nadie en el reino piensa que es un fracasado —dijo amistosamente, poniendo una pata en su hombro...—. Usted ha sido el mejor rey que el reino haya tenido —entregándole su ya muy conocida mirada tierna persuasiva—, debe estar convencido de eso.
El joven rey capto el truco del felino, sin embargo, logro de alguna manera convencerlo poco a poco.
—jeje —soltó una pequeña risa— tienes razón, es momento de dejar el pasado atrás —dijo más animado tirando la insignia—, gracias Gato. Aunque solo dime Artie, después de todo, somos amigos.
—De acuerdo Artie.
— A propósito, ¿Cómo están allá en el pantano?
—Ellos están bien, tal como una familia feliz, todo está tranquilo.
—¿En serio? —arqueo una ceja extrañado— ¿Entonces porque estás aquí?
—Todo tranquilo si hablamos de ogros, pero, para un felino es un verdadero suplicio.
—¿De verdad? No puede ser tan malo estar con los hijos de mi prima...
—Que te traten como un muñeco; te jalen la cola, babeen, golpeen, zaranden y te estiren hasta casi el desmembramiento no es nada bonito, si tomamos en cuenta que la fuerza de un ogro bebé supera mucho a la de un crio normal.
— De acuerdo, si es peor —dijo con una mueca de dolor y compadeciéndose del gato—creo que eso fue un buen motivo para quedarte aquí.
—Además que la vida "rustica" no es mucho de mi estilo, prefiero estar en ambientes más cómodos y ...lujosos.
— Eso se puede notar perfectamente —dijo con aire sarcástico pero divertido.
Los dos soltaron un par de risas hasta que su momento de diversión fue interrumpido cuando alguien abrió la puerta. Era un sirviente del castillo que estaba bastante agitado.
—¡Mi señor! —hizo una reverencia—, disculpe que lo venga a molestar hasta su alcoba.
—No se preocupe, dígame... ¿Paso algo malo? —dijo comenzando a preocuparse.
— La señorita Marya y el señor Perceval junto con una forastera han llegado y solicitan una audiencia urgente con usted.
— ¿Una forastera? —miro a Gato sorprendido—. Bien, iré inmediatamente.
— Sígame majestad, están en la sala del trono —el hombre se encamino hacia el lugar, siguiéndole Artie detrás junto al felino.
Llegaron hasta una puerta que daba a la sala del trono. El hombre le pidió al rey y al gato que esperaran mientras él los anunciaba (algo innecesario pensaba Arturo, pero así era el protocolo).
—Una forastera mmm... ¿Cree que sea a quien esperáis? —pregunto el felino.
—Ojalá... -contesto mirando al techo pensativo— me pregunto qué aspecto tendrá...
— Espero que sea una linda mujer o en su caso, una linda chica —le lanzo una mirada coqueta al rey.
—¿En serio sacaras el tema de nuevo? —arqueo los ojos—. No hay tiempo para eso. Aparte, ya había quedado claro...no estoy interesado en buscar a alguien.
—¿En serio? No pensaba lo mismo cuando buscaba a "la bella Guinevere"
— Ya no estoy enamorado de ella... quedo en el pasado —dijo tratando de poner fin al asunto.
—Pero quien sabe, puede cambiar de opinión cruzando la puerta —dijo mirándolo traviesamente.
— Jaja Gato, eso nunca pasara y no creo que sea una chica a lo mucho es una mujer mayor igual a Marya —le dio la espalda al gato, acercándose a la puerta en lo que esta se abría de par en par.
—¡Atención todos, ante ustedes su real majestad, el Rey Arturo Pendragón junto con su caballero de honor el Gato con Botas! —anuncio el mayordomo, mientras esté caminaba hasta el trono.
Todos se arrodillaron casi al mismo tiempo que el Rey entraba, incluso la chica pelirroja si no fuera porque el castaño se lo solicito. Nunca imagine que el rey iba a ser un joven como yo...igualmente ser el famoso Arturo...entonces debe haber un mago Merlín en este mundo dijo para si misma, entretanto veía como el joven rey se puso de pie frente al trono.
Aunque no era la única que se impresiono, sino el mismo rey quedo asombrado por ver que la forastera era una hermosa chica (justo como había sugerido Gato) pelirroja, cuya cara angelical mostraba inocencia pura. Sacudió su cabeza quitando esos pensamientos, miro al susodicho una vez que se había puesto frente al trono, el felino solo miro sonriente y se encogió de hombros.
— De pie por favor, ahora; Marya, Perceval ¿Qué ha pasado?
—Su majestad —hablo primero Marya—, esta chica fue enviada por los guardianes, quiere hablar con usted respecto a los sincorazón.
— ¿Ah sí? ¿Cómo te llamas? —se dirigió a la pelirroja.
El castaño le solicito a la pelirroja que diera un paso al frente cerca del joven rey, ella lo miro a los ojos firme— Mi nombre es Kairi su majestad —se inclinó un poco ante él.
—¿Kairi?, ¿eh? —desvió su mirada hacia el suelo, como si estuviera tratando de recordar algo— ¿Y fuiste enviada por los guardianes? mmm...
— Si su alteza, hubo un problema con un ser oscuro llamado Pitch los guardianes se quedaron para hacerle frente y a mí y un chico llamado Jack Frost nos enviaron aquí pero, nos separamos... y él me dio a cuidar a una hadita —detrás de la pelirroja salió la mini hada revoloteando cerca del rostro del rey.
— ¡Una hadita de la Reina Toothiana y conoces a Jack Frost! —de inmediato abrió los ojos con cierta emoción. Había recordado algo.
— ¿Señor? —pregunto levantando una ceja, mirándolo raramente Perceval.
—Eres tú... eres a quién esperábamos —la miro con cierto enternecimiento—. Ven con...perdón...venga conmigo, por favor —caballerosamente le ofreció su mano a la pelirroja— Necesito presentarte a alguien.
—Eso estaría bien, pero... —dijo cabizbaja.
—¿Qué sucede, estas bien?
—Me preocupa el chico que deje atrás, él me protegió de los sincorazón sin que yo hiciera nada. Quisiera saber si está bien.
— Tranquila; no tienes que preocuparte por Jack, ven acompáñame —hizo un pequeño gesto con su cabeza para que lo siguiera y la pelirroja camino a su lado, con Gato, Marya y Perceval escoltándolos a sus espaldas.
Subieron a uno de los tantos pisos del castillo por el este, atravesando pasillos hasta llegar al final de uno ante las puertas de una habitación.
— Y aquí es...—dijo tocando la puerta el joven rey.
— Adelante —dijo una voz tras la puerta.
—Vaya que nos dio un susto cuando llego aquí, estaba todo maltrecho, espero que se encuentre mejor —dijo el joven rey. Abrió la puerta mirando en dirección a una cama donde estaba sentado el chico de cabello blanco con unas hadas revoloteando a su alrededor—, Hola Jack ¿Cómo te sientes?
— Estoy bastante bien Artie, pero, ¿podrías tratar de decírselo a las hadas que asignaste a cuidarme? Desde hace mucho que ya me curé y no paran de tratar de meterse en mi sudadera para según "verificar que no esté herido" —dijo sarcástico ahuyentando a las pequeñas criaturas aladas.
— Jejeje lo siento —dijo avergonzado rascándose el cuello—, de acuerdo chicas ¡Ya es suficiente, pueden retirarse! —las hadas resignadas se marcharon del lugar.
La hadita voló del hombro de la pelirroja al encuentro del albino muy alegre de ver que estaba bien.
—Hola pequeña, también me da gusto verte —dijo Jack enternecido poniendo su mano para que la hadita se sentara en él.
—Jack me alegro de que estés bien... —dijo con cierta pena la pelirroja acercándose a la cama—. Lo siento por lo que paso con los guardianes y también por no poder ayudarte...
— Eh tranquila que los guardianes están bien ¿Oh no, Artie? —la chica miro al rubio y este asintió—. Y yo todavía estoy vivo, así que no hay de que preocuparse —la miro confiado.
Ella también lo miro y extrañamente sentía cierta felicidad. Se miraron durante un par de minutos; entretanto los observaban los demás, hasta que el capitán fingió toser para llamar la atención de todos.
— Ejem de hecho si hay algo de que preocuparnos, ¿Verdad su majestad?
— ¿Eh? Ah es cierto...Kairi tengo que presentarte a alguien...
—Bien vamos con el rey —dijo el peliblanco poniéndose de pie.
— Oh si —desvió la mirada la pelirroja—, guíenos por favor.
Todo el grupo se dirigió al bosque más lejano detrás del castillo, llegaron a un punto que el camino desaparecía y empezaba un conjunto de pequeñas montañas, aunque estas tenían algo en particular... su alineación; de tal modo que parecían ser los murales de algo, rodeando y escondiendo lo que sea que estuviera allí; a los pies de estas, había grutas de mediano tamaño cuya agua desembocaba hacia el río que rodeaba el castillo. Sin embargo, había una más grande que las otras que servía como entrada.
El joven rey dio una señal de entrar en aquella gruta. Así todo el equipo entro. Al parecer más que solo una gruta esta era un túnel y al final de este se lograba ver una luz cubierta por una ligera cortina de enredaderas que al hacerlas a un lado, un haz de luz cegó a la pelirroja, al adaptarse sus ojos y ver con claridad, se quedó fascinada por lo que vio: Un gran y esplendido lago de agua cristalina y al verlo más de cerca al fondo se lograba vislumbrar un imponente palacio de color blanco.
—Su majestad, ¿Qué es este lugar?
—Este es el lago Ygraine y ese es el palacio de la gran Dama del Lago —contesto Marya.
—¿Dama del Lago?
Al momento de mencionar dichas palabras, algo en el fondo del agua resplandecía y sobre la superficie se divisaba el cuerpo borroso de una mujer que poco a poco se lograba distinguir su esbelta figura: un sencillo y largo vestido azul celeste que daba la ilusión de fusionarse con el agua; sus cabellos castaños que le llegaban hasta la cintura adornado con varias pequeñas flores que hacían juego con la coronilla también de flores; al abrir los ojos y ver a Kairi; sonrió. La pelirroja tuvo la sensación de que, aun sin conocerla podía confiar en ella, tal vez por su apariencia más madura y serena que la de Marya...como una figura maternal.
—¿Quién es ella?
—Kairi, te presento Nimue La gran Dama del Lago —respondió Artie—. Nimue, ella es la portadora de la llave espada a quién estaba esperando —dijo y le ofreció una breve reverencia a la mujer.
— Kairi, te estado esperando, acércate, por favor —su voz se oía tan tranquilizadora y melodiosa, que Kairi no dudo un momento y con total confianza fue hacia la mujer castaña.
La pelirroja se acercó hasta quedar frente a la ninfa del lago, dio una reverencia y hablo— ¿Cómo sabe mi nombre? ¿Sabía que vendría?
— Por supuesto, yo sé dónde vienes... tu curiosidad y el querer ayudar a otros, hizo que abrieras la puerta.
—...Usted... ¿Es la voz que me pidió ayuda en mis sueños?
La mujer asintió.
—Entonces en los mundos prohibidos saben sobre los portadores y las llaves espadas...no solo los guardianes —susurro para sí.
— ¿Mundos Prohibidos? ¿Así habéis llamado a los mundos al otro lado de la puerta? —dijo confundido Gato, al parecer logro oír a la pelirroja.
— Jeje...Extraño para ti, entonces "los mundos prohibidos" no te dejaran de sorprender —dijo el peliblanco bromeando.
—Estoy segura que tienes algunas preguntas... —dijo la mujer castaña.
—Muchas de hecho —contesto la pelirroja.
—Pero...—interrumpió Perceval-, no tenemos todo el tiempo...
—Paciencia Perceval; si queremos la ayuda de Kairi, tenemos que ponerla al tanto de lo que sucede y también hay que ganarnos su confianza, después de todo...está muy lejos de su mundo —hablo Marya.
—¿Qué es lo que quieres saber? —pregunto la mujer.
— ¿Cómo sabe de dónde vengo, conoce usted al rey Mickey, los mundos de la luz?
—Bueno podría decirse que si...no conozco muy bien al rey Mickey, pero si a su maestro...el castillo del rey es donde está el pasaje que conecta tus mundos con los nuestros. A menos que cambiara de lugar... ¿o me equivoco?
— No, es increíble, entonces conoce a Yen Sid...
—Sí
— No puedo creerlo ¿Por qué Yen Sid nunca me dijo nada? esté lugar...ellos, no parece que tengan malas intenciones dígame, ¿Hay problemas con los sincorazón?
—Muy graves problemas yo diría —susurro Perceval.
— ¿Dónde están los guerreros de la llave espada?
—Desgraciadamente...—tomó la palabra Marya—. Todos los guerreros de la llave espada son inexistentes en estos mundos.
—Pero... vi hace unos momentos a Jack empuñar una —volteo a ver a Jack.
— Si, pero —contestó el chico-, por si no oíste a Conejo; no complete mi entrenamiento, estoy en un nivel muy bajo casi nulo. Lo que paso con Pitch fue un golpe de suerte...no puedo hacer que aparezca cuando me plazca.
— Al igual que Yen Sid —dijo Nimue— yo también entrene a nuestro rey para ser uno...aunque no se compara a la forma de entrenar de un verdadero guerrero— miró a Arturo.
— ¿De veras lo eres? —dijo sorprendida la chica.
—Aunque no soy maestro todavía…—dijo algo ruborizado.
— Nuestro rey está a un nivel decente, sin embargo, un sincorazón; el "jefe" está merodeando por las cercanías del reino —hablo Gato.
—Y la primera vez que nos enfrentamos a él, casi nos aniquila; Nimue quedó debilitada y gracias a que Artie pudo ser elegido por la llave espada, logró ahuyentarlo —dijo Perceval.
— Por eso no puedo dejar mi mundo e ir a los otros sin que este ser maligno aparezca otra vez y haga una catástrofe —dijo apenado el rubio.
—Creo que empiezo a entender... —dijo la pelirroja.
— Por eso, te necesitamos Kairi eres la única con la que pude comunicarme, y eres la única que ya ha enfrentado a los sincorazón antes. Por favor te suplicamos tu ayuda —dijo la ninfa inclinándose ante ella.
Kairi miraba compasiva a la ninfa del agua, era obvio que ella ayudara a quien lo necesite, aunque en un principio cuando llegó al bosque de nieve, estaba arrepintiéndose de haber abierto la puerta. Ahora era más importante que nunca apoyar a "los mundos prohibidos" pues tal y como dijo Marya, no había ni siquiera un maestro que pudiera hacer frente a los sincorazón.
—Por supuesto, que me encantaría ayudarlos... —miro determinada mas, de repente recordó un pequeño detalle—. Oh no...
— ¿Qué sucede, Kairi? —pregunto el rubio.
—Cuando llegue aquí y me atacaron unos sincorazón, no puede blandir mi llave espada por más que tratara de invocarla no aparecía, lo mismo ocurrió con Pitch —dijo con angustia, con las manos en la cara, parecía que le daría algo—, y con una espada normal no pude hacerles ningún rasguño —miro con cierto nerviosismo a Nimue.
—Mmmm por eso, estaban a punto de atacarte esos monstruos —dijo Marya.
— ¿Ahora qué haré? —hablo al borde del desespero consigo misma— menuda guerrera que soy...más que mejorar empeorare las cosas...
—Tranquila Kairi, esto debe tener solución ¿Recuerdas lo que te dije? Tal vez es falta de confianza —dijo el albino dándole pequeñas palmaditas en la espalda.
— Quizá no solo falta de confianza —pensó en voz alta Artie—, probablemente perdiste momentáneamente el nexo con tu espada. Supongo que entre todas las emociones y confusiones que acabas de tener, aparte del cambio brusco de mundo, sean las causas.
—Algo así como "un perro que no encuentra a su amo" ¿Artie? —pregunto burlesco el albino.
— Emm s-si...
— Puede ser, y ahora que estas en un ambiente más tranquilo...- dijo Nimue—¿Por qué no intentas llamarla otra vez, Kairi?
— E-Esta bien...—la chica cerro los ojos...concentrándose en llamar a su llave espada.
—Tu puedes Kairi...solo concéntrate... —susurraba el albino muy bajo.
La pelirroja respiro profundamente; extendió su brazo hacia adelante, abriendo su mano tratando de tomar algo, hasta que de un brillo apareció abrazo del destino. Kairi abrió los ojos pasmada por lo que acaba de ocurrir.
—Vaya... ¡Funciono, gracias! ahora puedo ir a ayudar a los otros mundos —dijo la chica sujetando la espada con fuerza mientras estaba bastante entusiasmada por partir.
—Espera un momento Kairi —la paro en su emoción la ninfa—antes de partir debes estar preparada para la aventura que te espera por delante...
— Empezando por tu traje...no creo que un pijama sea exactamente adecuado para una aventura —señalo Jack el pantalón y la camisa que usaba la chica.
En eso la chica, miro sus ropas...es cierto que se precipito mucho al abrir la puerta sin pensar que había del otro lado.
—Oh cierto, jeje —río mientras se rascaba la cabeza.
—Bien entonces...te daré nueva ropa —dijo Nimue.
De sus manos empezaron a salir luces que envolvieron a Kairi, después de que las luces dejaron de brillar; la pelirroja vio que su pijama fue remplazado por una camisa blanca un poco ajustada (parecido a un Top) debajo de una chaqueta de manga corta color magenta con bordes negros, cierres y una capucha del mismo color, una tipo falda-short azul marino (aunque con un tono más oscuro) y sujetada con un cinturón de cuero con una alforja de color gris junto con un par de botas que le llegaban a las rodillas violetas, también un par de mitones de color lila y un brazalete dorado con un pequeño zafiro en forma de luna creciente en el brazo izquierdo.
— Muy bien y ¿Qué tal? —pregunto el albino viendo a la chica de arriba a abajo, apreciando la figura de la chica sin el pijama.
— ¡Me gusta! Ahora ya parezco una guerrera de la llave espada...igual que Sora y Riku...
—Este traje tiene propiedades mágicas, junto con una alforja infinita donde podrás guardar lo que sea —explico Nimue — además el brazalete que tienes te brindara protección extra y te ayudara a comunicarte con nosotros.
—Genial —dijo contenta admirando aun su traje.
— K-Kairi antes de que partas -irrumpió Artie llamando su atención— podrías quedarte un poco más para prepararte...ya sabes, reunir provisiones y también...creo que alguien debería acompañarte en tu misión.
— Sí, tienes razón.
— Entonces —dijo Gato— permitirme acompañarla a vuestra misión...le seré de gran ayuda.
—Yo creo... que Kairi necesitara a alguien más resistente y…—dijo Perceval—. Tú eres el guarda espaldas del rey...
—Supongo que no hay otra opción que yo —termino la discusión Jack—, solo si, ella está de acuerdo por supuesto.
—N-No hay ningún problema —dijo la pelirroja algo abochornada.
—Muy bien, entonces... partirán mañana a primera hora —dijo Nimue—. Mientras que a Jack le doy su nuevo traje Kairi, ve con Arturo, él te proporcionara todo lo necesario para tu aventura.
—Esta bien...
— Descuida, adelántense yo los alcanzare más tarde.
Artie coloco delicadamente su mano en el hombro de la pelirroja— Kairi acompáñame, por favor.
El rubio y la pelirroja dieron media vuelta para dirigirse al castillo junto con Marya y los otros siguiéndoles, cuando se alejaron, Jack cambio su mirada despreocupada a una seria fijando su vista a Nimue.
—Nimue ¿Cree que alguien más este detrás de estos acontecimientos?, Pitch... volvió a salir, ahora controla a los sincorazón y al parecer alguien le ayudo.
—Sí; me doy una idea, pero, sería imposible que alguien de su mundo —refiriéndose a Kairi—, pudiera pasar por el pasaje. Nos aseguramos de eso al momento de cortar lazos de nuestros mundos con los de la luz por completo...Yen Sid lo había dejado claro aquella vez
— Cree que sea ese hombre...
— No lo creo, hasta donde tengo entendido ese hombre murió y no tenía interés en nuestros mundos, además ya no han vuelto a aparecer esos encapuchados...lo único que queda son los sincorazón "lideres" que están propagando más.
—Bueno, supongo que ahora lo único importante es arrancar las malas hierbas de raíz por todos los mundos "prohibidos" —dijo el albino diciendo lo último con sarcasmo.
— Por ahora eso, protéjanse mutuamente y tengan cuidado Jack.
—Estaremos bien, no se preocupe...
—Ah y Jack... muchas gracias por ayudarnos, sin ti, no hubiera podido comunicarme con ella.
— De nada, puede estar segura de que ella nos salvara —Después de eso no dijeron nada más y Nimue hizo lo mismo que con Kairi y Jack tenia puesto su nuevo traje.
En el Castillo, más concretamente en el almacén real. Entre Artie, Marya, Perceval y Gato ayudaban a la chica dándole las provisiones necesarias. Luego de eso, Artie la guío a lo que sería su habitación para pasar la noche. Caminado por el pasillo la chica, una vez más no pudo mantener quieta su curiosidad.
—Así que tú también eres un portador... ¿Desde hace cuánto? —pregunto la pelirroja muy curiosa.
—Emm no mucho realmente... casi medio año, justo unos días después de mi coronación...ni tenía idea que era una llave espada cuando blandí una —contesto el rubio con cierta timidez.
—Oh así que no llevas mucho tiempo siendo rey, entonces tu padre...lo siento —dijo la chica con pena y arrepintiéndose al instante.
— E-Eh no, mi padre no, él sigue vivo...en alguna parte —dijo sin darle mucha importancia—. Mi tío, él fue el que me heredo el trono y me puso al cuidado de todo el reino.
—Tu tío mmm...y, ¿No tuviste problemas con tus primos o nunca tuvo hijos?
— Bueno...en un principio la corona seria de mi prima y su esposo, pero dimitieron.
— En serio, ¿Por qué?
—Mi amigo no sentía que el puesto de rey fuera para él y lo único que quería era regresar a su pantano y tener una vida tranquila.
— ¿Un pantano? no es en lo primero que pensaría si quiero tener una vida tranquila —bromeo.
—Jeje cierto...aunque para un ogro es el sitio ideal.
—... ¿Ogro?
—Eh sí, mi prima y su esposo son ogros... —el chico pensó pronto, que tal vez dijo demasiado al ver que la chica se le quedo viendo en silencio.
—Wow, ¡De verdad! —dijo sorprendida y con más curiosidad que antes— ¿Cómo?
— Un hechizo hizo que ella se transformara en ogro, después conoció a su verdadero amor y ella tomo su forma para poder vivir juntos —no quería entrar mucho en detalles—, ahora ya tienen 3 tres hijos.
—Como la bella y la bestia solo que con un pequeño cambio ¿No?
—Sí, básicamente así, tal vez después de tu aventura pueda presentártelos y ellos puedan contarte mejor su historia.
—Eso me gustaría, gracias Rey Arturo.
—Solo dime Artie, mis amigos me dicen así...
— Esta bien, Artie.
— Bueno te dejo para que te pongas cómoda —dijo dejándola al frente de su habitación—, tengo que hacer otras cosas, si necesitas algo, avisa a los sirvientes o puedes llamarme directamente.
— De acuerdo, gracias Artie.
— Buenas noches —dijo el rubio con un gesto de su mano. Dio media vuelta y se fue corriendo por ahí.
— Esto es increíble —dijo entrando a su habitación y casualmente esta era bastante parecida a la que le dio la reina Minnie (con balcón y todo). Se acercó al barandal de mármol admirando todo el reino y el cielo nocturno—. Hasta ahora este mundo ha sido maravilloso y particular; las personas que conocí no son como dijo la reina, espero que en los demás mundos por venir sean así.
En eso alguien toco la puerta de su habitación.
— ¿Quién es?
—Soy yo, Jack Frost —contesto del otro lado el albino.
—Adelante.
El chico de cabellos blancos entro y se acercó al balcón donde estaba la pelirroja.
— Jack... ¿Pudiste haber volado hasta el balcón?
— Sí, lo sé, pero siento que eso hubiera sido muy descortés y...no quería causar una mala impresión a mi compañera de aventuras —dijo con cara coqueta.
— Oh gracias eres muy cortes —dijo también jugando.
—Jeje —rio el albino y dio un suspiro. Se acercó al barandal para recargarse en él y observar el cielo estrellado— ¿Lista para el viaje?
—Bastante ya estoy ansiosa por conocer los mundos que me esperan por delante —dijo con deseo e igual recargándose mirando las estrellas—. Quiero conocer a los habitantes que me encuentre en el camino y hacer nuevos amigos...aunque, me gustaría empezar con mi compañero aventuras —dirigió su vista hacia el albino.
—Te contare todo sobre mi en el transcurso de la misión, por ahora tendrás que confiar en mi...ahora hay que estar preparados para lo que viene. Solo espero que podamos salvar muchos mundos a tiempo —dijo mirando hacia la ciudad con una mirada taciturna.
— ¿Hace cuánto los sincorazón empezaron a atacar?
— Casi a mitad de año podría decirse, aunque durante ese tiempo no aparecían mucho, pero en estos últimos días se han manifestado por montones y ahora que estas aquí, se pondrá más loco todo.
— ¿Fueron consumidos mundos?
— Algunos si —dijo con tono de tristeza.
— No te preocupes...si encontramos el problema de todo esto, es muy probable que esos mundos se restauren —dijo con tono optimista.
— Sí, tienes razón, a propósito -dijo para cambiar de tema—. Escuche que habías dicho el nombre de dos personas ¿Eran Riku y Sora?¿No?
—Son mis mejores amigos, desde la infancia —dijo sin evitar tener una inmensa nostalgia al referirse a ellos.
—¿Ellos, saben que estás aquí?
—Emm no, de hecho nadie sabe que estoy aquí...
— Y ¿No te sientes intranquila de que no sepan nada de ti? digo, no dudaste cuando Nimue te pidió ayuda... ¿No estas preocupada por ellos?
— Bueno si y no; ahora que se dé la existencia de otros mundos en este lado de la puerta y corren peligro, no puedo dejar que perezcan...tengo que ayudar, es mi deber como portadora, además, si le hubiera dicho a la reina que quería abrir la puerta, no me dejaría y mandaría a que me vigilaran para no intentar nada... —miro con firmeza a Jack.
—Entiendo pero, al menos dales alguna señal para que sepan que estas bien, si no te encuentran para el día siguiente les puede dar algo —le aconsejo.
La pelirroja lo pensó unos minutos y suspiro, Jack tenía razón —Está bien, tienes razón, les escribiré una carta y le preguntare a Artie o a Nimue si me ayudan a mandarla. Gracias por el consejo.
— De nada y ahora te dejo para que descanses, mañana será el gran día —se paró sobre el barandal para emprender el vuelo- Buenas Noches, hasta mañana, Kairi.
—Hasta mañana, Jack.
Así cada quien fue a su respectiva habitación para descansar, preparándose mentalmente para el viaje.
(...)
Por otra parte; en otro mundo, más específicamente en una isla en medio del océano, en un pueblo de guerreros y dragones, mientras todos dormían en sus casas. Una en particular; el hogar del jefe de esa aldea, en la habitación del segundo piso. Descansaba en su cama un chico castaño y junto a este un gran dragón de color negro en una base de piedra.
Los dos dormían profundamente, sin embargo, uno de ellos no estaba está teniendo precisamente un sueño bonito. El chico castaño no dejaba de fruncir el ceño con una expresión de confusión que pasaba al pánico; revolviéndose desesperada mente en su cama como si tratara de huir y balbuceando cosas sin sentido, tratando de pedir ayuda a su amigo lo bastante alto para despabilarlo y que esté alarmado fuera a su encuentro intentando despertarlo lamiendo su cara, moviéndolo y dar pequeños rugidos. Hasta que el chico abrió sus ojos repentinamente y la mitad de su cuerpo se levantaba bruscamente junto con un grito que espanto a la gran criatura.
— ¡CHIMUELO! ¡PAPÁ! ¡ASTRID! -grito el chico con terror; con los ojos totalmente abiertos y mostrando un semblante de pavor, con la respiración entrecortada y sudando frío.
— ¡Hipo! ¡¿Hijo, qué sucede?! —a la entrada de las escaleras, iba subiendo un robusto hombre pelirrojo y con una gran barba, con gran angustia. Situándose rápidamente frente a su hijo tomándolo de los hombros sacudiéndolo suavemente, tratando de calmarlo y sacándolo del trance—, ¡Hipo! Tranquilo, estoy aquí, cálmate por favor.
—Papá, Chimuelo... —pronuncio completamente en si, dándose cuenta de como ambos lo observaban con angustia. Respiro más lentamente y secándose el sudor de su frente—...l-lo siento, esta vez grite ¿Verdad?
—¿Qué fue lo que soñaste, hijo? —pregunto su padre.
—F-Fue tan confuso, soñé que estaba en una diminuta isla frente a la nuestra y de repente el cielo se ponía oscuro y nubes negras envolvían todo el pueblo y del suelo salían unas raras criaturas que atacaban a cada habitante y dragón de la aldea; escuchaba los gritos y alaridos de todos, pero los que más sobresalían eran los de Astrid, Chimuelo y los tuyos pidiéndome ayuda desesperadamente hasta que, en medio de todo ese caos, los veía correr hacia mí. Trate de ir a su con ustedes, pero algo me tomo bruscamente del brazo y al voltear a ver quién era; solo era una criatura con forma humana sin rosto solo unos ojos completamente amarillos centelleantes. Con una voz imposible de identificar me dijo algo de "cumplir con tu destino" y que nuestro mundo caerá en la oscuridad, después de eso escuche que me llamaban de nuevo, mientras veía como se abalanzaban esas cosas sobre ustedes. Ese ser volvió a tirar de mi brazo para que volviera a mirarlo, al hacerlo; vi como sacaba una larga espada y la clavaba en mi pecho, justo en mi corazón entretanto miraba su rostro donde salía una risa maniática...el dolor...lo sentí tan real...eso fue lo que me hizo despertar... —termino el chico mirando a su padre nervioso—, papá tengo un mal presentimiento...
—Tranquilo hijo, solo fue un mal sueño...
—Pero, últimamente he tenido pesadillas sobre lugares tenebrosos, y ahora soñé con todo el pueblo derrumbándose...debería ir con Guti, tal vez ella pueda aclarar esto...
—Hipo... y si tal vez es solo el estrés y la presión lo que ocasiona las pesadillas; entre la academia de dragones, los desastres de los gemelos, alejar a los dragones peligrosos, los recientes ataques y secuestros de Dagur y los berserkes y bueno las tareas de jefe temporal cuando no estoy, deben ser la causa. Estoy seguro que, si tomas un descanso, dejaran de ocurrir -dijo despreocupado el hombre robusto.
— Puede ser...tal vez sea eso... -dijo inseguro tratando de persuadirse a si mismo y suspiro aliviado—, gracias papá y perdón por despertarlos a Chimuelo y a ti —dijo avergonzado acariciando a la criatura alada y esta le correspondió lamiendo su cara.
—No hay problema hijo, descansa y tú también Chimuelo, nos veremos mañana...buenas noches —dijo enternecido a su hijo y bajo las escaleras.
— Buenas noches papá...bien amigo, ya puedes irte a dormir... —el dragón se acostó junto a la cama poniendo su cabeza como almohada para el joven—...gracias Chimuelo.
El chico se acostó sobre el cuello de su amigo, se quedó unos minutos despierto con cierto temor hasta que le pesaron los parpados para después cerrarlos y dormir más tranquilo gracias a su amigo.
Hola...
Si eres nuevo y de casualidad pasabas por aquí te agradezco de todo corazón el darle una oportunidad a mi fan fic, gracias por votar y también por comentar.
Tal vez se pregunten donde esta Shrek y los demás, bueno eso será después, pues esto se sitúa después de las 4 películas. Voy a utilizar más o menos la misma temática de Kingdom Hearts 2 de regresar a algunos mundos.
Me agrada el personaje de Artie (y aunque se que a muchos no les gusto Shrek 3) siento que no le dieron todo el potencial que podrían darle, espero que les guste (cambie un poco su personalidad para hacerlo más agradable) ¿Qué les parece?
Los nuevos personajes (Nimue y Perceval) son ya conocidos, pertenecen a las historias del Rey Arturo y Marya pertenece a un cuento del mismo nombre de un recopilado de cuentos rusos. Los puse para que Artie no estuviera sólo con Gato (creo que no me salió la forma de hablar de él -_-) Tal vez, en un segundo fanfic que haga, explique más a detalle sobre ellos.
¡Hasta el próximocapítulo!
