Shirou se encontraba en la cocina con Fuji-nee y Caster, llamó a su hermana a la cocina, la cual por suerte estaba algo alejada de las habitaciones principales para no tener problemas con ninguno de los otros habitantes de residencia.

—…Shirou volverá cuando todo esté resuelto, así que no tiene que preocuparse.

Fueron las últimas palabras de Caster, cargadas con un poderoso toque mágico que era dulce como la miel.

De esa forma era la única forma de que mantuvieran la seguridad de los habitantes de la residencia Fujimura. No podía quedarse aquí por el peligro que representaba, pero no podía mentir. No sabía mentir y no importara lo que dijera, no podía escapar sin preocupar a su hermana.

Pero no le gustaba, no le gustaba hechizar a su hermana con mentiras.

—¡Shirou, debes cuidarte durante el viajes! Y le hagas nada esa pequeña chica. Si no, te voy a castrar.

Su hermana saltó con una gran abrazó después de salir del transe del conjuro.

—No sé cómo tomar esa amenaza… cuídate Fuji-nee, no salgas durante la noche.

—¡No soy una niña pequeña! Tú debes cuidarte en Tokyo. Es bastante grande y llenos de delincuentes. No metas en problemas con ello ¿me vas a obedecer?

—Claro Fuji-nee.

Ambos callaron en un abrazó que duro varios segundos, tal vez minutos. Finalmente fue Shirou quien rompió el abrazo con ternura y se dieron un último despido antes de separarse.

—¿Esta feliz con el resultado, Shirou-sama?

Caster estuvo observando todo. Aunque en la discusión de antes, no parecía muy de acuerdo con su estilo de vida, ahora habían dejado el tema de lado.

—Sí, gracias Caster—dijo eso, pero la culpa carcomía su rostro—. Ahora podemos seguir con esta guerra. Deberíamos pasar a la mansión antes de irnos. Para buscar provisiones y dinero, no me gustaría aprovecharme más de los Fujimuras.

—Estoy de acuerdo con ese actuar. Deberíamos apurarnos, ya que él día a pasado y no hemos podido discutir los puntos sobre nuestro actuar y me gustaría darle otro vistazo. Si entendemos más sobre su magia y su repentino despertar. Podríamos usarlo para nuestra ventaja.

—Para que otra masacre como el templo no ocurra… debemos ganar esto, Caster.

Salieron con facilidad de la residencia y se acercaron a lo que quedaba de su hogar. Los oficiales no se encontraban. Ahora que se conocía de la ubicación de todos los residentes, solo se dejó como un accidente por error en la estructura. Tenía la posibilidad de hacer una demanda, pero no lo haría.

No se podía entrar por las cintas de seguridad, ya que era un lugar peligros.

Caster y Shirou pasaron por debajo de la cinta de seguridad.

El cuerpo de la estructura fue destruido con el salto de Berserker, el patio se encontraba hecho añicos y… sangre seca. ¿Realmente no encontraron esto los oficiales? O es que tal vez esto es parte de la organización de la guerra y están ocultándonoslo… ¿Cuántos casos parecidos existirán?

Si mirada pasó de la sangre a la mansión, en donde alguna vez prometió a la luna que sería un héroe de la justicia, que cumpliría aquel sueño que nunca pudo ser realizado.

—Desapareció por completo...

Solo son bienes materiales y aquellos realmente no le importan. Tal vez ha sido su hogar durante toda su vida, pero siempre estuvo preparado para abandonarlo para cumplir su sueño y aquello no cambiaba, pero el recuerdo de su padre en aquella noche donde miraban la luna, era como si hubiera sido allanada y profanada sin sentido.

—Puedo reconstruir su hogar, Master.

—¿Eh, reconstruirlo?

—Sí, probablemente por su nulo dominio y su elemento, no pueda hacer algo tan sencillo como volver todo a su estado anterior.

—Oh, como hizo Tohsaka con el vidrio… No, no deberías. Que esto se arregle del día para la noche, sería muy misterioso. Es mejor dejarlo como está.

—Como usted desee, Shirou-sama. Pero si ganamos la guerra, podría volver a dejarla como estaba antes de que ocurriera.

—Gracias, eres genial Caster. Ahora debemos revisar y sacar todo lo que nos sirva.

(*)

Gracias a Caster, la cual levantaba con un conjuro los escombros, buscaron todo los que le serviría ahora en su nueva base. Dinero y ropa que guardo en una mochila para unos días. Incluso encontró el dinero de Shinji y lo recogió para devolvérselo si lo encuentra. Bueno, si no terminan luchando a muerte antes de que lo entregue, toda saldría bien.

Revisaron el refrigerador, en cual estaba abollado, pero el contenido se mantuvo intacto. No tenía sentido llevarse todo, porque no tenía otro refrigerador en esa casa, pero busco lo que le serviría para la cena de hoy, una cena de dos.

Por último, decidió sacar el tanque de gas. Al parecer su nueva base tiene una cocina, aunque no sabe si funciona, aunque dijo ella que podía arreglarla de su conjuro. Así que se llevo el tanque para cocinar algo caliente, aunque lo de hoy solo sería arroz con algo de pollo cocido que encontró. Aunque podía jugar con los condimentos.

—Estamos listos Caster. Creo que no necesitamos nada y deberíamos partir. Nos queda bastante lejos.

—Entendido Shirou-sama, pero aquello sigue en pie ¿no quiere revisarlo?

En pie se mantenía el cobertizo, la única estructura que se mantuvo intacta.

—No lo veo necesario. Conozco lo que guardo y no encontraremos algo que nos sirva… menos si quiere que arregle la casa a la antigua. Si fuera de esa forma, tendríamos que volver un par de veces para tener todo lo que necesitamos…

—No me refiero a eso Shirou-sama. ¿no quiere llevar alguna de sus revistas? Tal vez no tenga mucho tiempo para descansar con todo lo que tenemos que hacer, pero ¡estoy segura que podrá descansar!

—No sé si eso ultimo suene my alentando, pero no lo veo necesario… solo sería llevar más peso y aunque esté reforzado, llamaríamos mucho la atención, más de lo que ya estamos haciendo.

—Pero puedes llevar un par para leer un rato. Yo las llevare, apenas estoy llevando un par de bolsas con algunos comestibles. Así que puedo llevarlos sin problemas.

—Veo que es innecesario. Ese tiempo puedo utilizarlo para intentar comprender más mis habilidades y trabajar mi control sobre el refuerzo.

Ambos se miraron y no desviaban la mirada, era como una lucha de miradas en donde las chispas calcinarte saltaban por todos lados, aunque Shirou no entendía el porqué peleaban, pero Caster sonrió con una malicia de la Caster original dirigida hacía él, que causo que desviara primero la mirada.

Ella volvió a sonreír, pero con aires de vitoria.

—Pues iré en la búsqueda de ella. Vuelvo en un minuto, Shirou-sama.

Y como dijo, desapareció y volvió aparecer en un menos de un minuto con un par de revistas, de su selección especial. Probablemente las eligió al azar, pensó Shirou, aunque no entiende porque quiere que las lleve, pero termina aceptando, es probable que ni se ponga a leerla. No es momento de leer las aventuras de héroes ficticios.

Aunque cuando pensó eso, Caster le lanzó una mirada que podría disolver el acero y Shirou retrocedió inconscientemente.

¿Acaba de decir eso por el lazó mental o ella ya puede leer sus pensamientos?

(*)

Viajaron por la ciudad llevando las cosas necesarias, tomaron un colectivo que los dejaría cerca del límite de la ciudad y en donde se encontraba su nueva base. Era como si fueran a un campamento. Al menos el conjuro de Caster causaba que no miraran directamente las cosas que llevaban. De él pasaban, pero a ella la solían mirar de reojo cautivados.

Subieron por una pendiente, por un camino de tierra que los llevaba a la casa abandona.

Ahora que Shirou la miraba, era la tipo de casa que uno hubiera esperado encontrar vagabundos viviendo en ella, ya que se mantenía en pie, solamente desgastada y ventanas rotas, pero lo demás, parecía un buen lugar en donde dormir o incluso si uno quería escapar de la civilización.

Es un milagro que Caster la encontrada. Era el hogar que probablemente a magus corriente hubiera aceptado, aunque él no era un magus corriente.

—Y ¿Qué quieres hacer Caster? Aún es relativamente temprano, son las cuatros. Aún existe un tiempo para la cena y querías ir temprano a conectarte a la línea ley. ¿Te ayudo en reparar la casa?

—Ya lo dije, no necesito de tu ayuda en la casa. Te lo dije un par de veces durante el camino…—suspiró—. Aunque no me guste, no podemos tener esta pocilga como base. Así que tendré que reparar y poner algunas runas protectoras. No me puedes ayudar en eso con tus mediocres conocimientos, pero eres un milagro o rareza andante. Aún no entiendo como desarrollaste tus habilidades repentinamente, pero creo que lo mejor es que vuelvas a practicar con tu conjuro. Practica e intenta entender la base de tu Magecraft. Me gustaría observarte y estudiaste más, pero no tenemos tiempo.

—¿Simplemente vuelvo a utilizar proyección? Es raro, pensé que solo tenía refuerzo, aunque había utilizado proyección, pero toda proyección era hueca.

—Es probable porque no eran espadas. Eso es lo que usted es, Shirou-sama. La existencia viva más cercana a una espada y eso es lo que debe llevar al límite. Aunque eso no explica el repentino despertar de sus habilidades.

—De un momento a otro lo supe, todo sobre la espada, desde que fue creada, su forma, su peso, sus materiales, cada detalle está en mi cabeza. Incluso el cómo usarla está en mi cabeza…

Ambos mantuvieron silenció por un momento, buscando la explicación a algo tan absurdo. Fue Caster quien rompió el silencio con alegría.

—¡Un verdadera rareza y milagro! Eso es lo que es usted, Shirou-sama—la vergüenza ganó sobre el resto de emociones en el joven—. Tenemos que utilizar eso a nuestro favor. Conozco sus reservas y es probable que no pueda hacer más de 10 proyecciones en su estado actual sin agotarse. Así que lo mejor que puede hacer ahora, es hacer una proyección de las espadas de Archer y analizarla. ¿Qué tan perfecta es su proyección? ¿Cuánto tiempo puede durar sin que Gaia la destruya? ¿Qué tanto puede copiar el estilo de lucha del usuario? Esa es su tarea. Tiene que comprender todo ello y usted es mejor que nadie para entenderlo. Porque no existe otra persona en vida que pueda entender una espada mejor que usted. Aunque antes, me gustaría darle un pequeño vistazo.

(*)

Caster se encargaba del su nueva base, reparando con conjuros simples las paredes, regresándolas a momento en donde estuvieran mejor. Podría trabajar a más profundidad con este nuevo hogar y dejarlo en sus mejores tiempo y no solo ello, si no expandirlo y volverlo un hermoso lugar, pero no tenía tiempo y tampoco quería agotar a su Master, el cual ya tiene un pequeño flujo de prana y estaba practicando en el patio.

Y además de eso se encontró una sorpresa en él. ¡Un arma concepctual! Una funda sagrada. Otra vez su Master no entendía de donde salió, pero era probable que fuera el regalo de su padre. Esto respondía algunas preguntas. Aquello fue el catalizador que invocó a Saber y ya sospechaba la identidad de ella, por la lucha contra Berserker. Ella es Arthur, el Rey de los caballeros y esa funda debía ser Avalon… sus manos temblaron al tenerla en sus manos, pero no parecía funcionar o producir algún efecto. Si alguna vez funcionó, debía estar relacionado con la presencia de Saber. Así que no le servía y prefirió volverla a desmontar adentro de su Master. No tenía tiempo para revisar si aquello dañaría a su Master al separarlo.

Una vaina para la espada.

Esto daba sentido a la extrañeza de su Master. ¿Su origen y elemento eran espada por la funda o el elemento se alineó con su origen por efecto secundario? No tenía tiempo para estudiarlo.

Muchas cosas tenían sentido, pero aún no encontraba el sentido al despertar de las habilidades de su Master. Observó el par de espadas que proyectó de Archer y todas las posibilidades que eso involucraba. Incluso que tuviera una Realidad de Mármol en desarrollo, era cada vez más inquietante.

La única forma que estuviera tan desarrollado es que llevara años practicando y este no era el caso. ¿Cómo? ¿Cómo desarrollo de un momento a otro su proyección? No le mintió u oculto sus habilidades, eso está claro.

Así ¿Qué hizo que desarrollara aquellas habilidades? Aunque fuera una rareza de lo más alto, no era un prodigio. No nació con aquellas habilidades o fueron efecto de lo que lleva adentro o tal vez sí. Pero ahora que Saber no estaba, no tenía sentido que comenzara a manifestarse aquello después de la muerte del antiguo Rey.

Si el armamento conceptual que lleva adentro le cambió ´robablemente y lo volvió la espada viviente que es. Pero sigue sin tener sentido sus nuevas capacidades. Simplemente no despiertas tus habilidades y un desarrollo como ese. Así no es cómo funciona la magercraft.

Aunque fuera por salvar la vida de otra persona, un sentimiento tan fuerte puede ser el gatillo de algo ¿pero de donde proviene el gatillo?

Algo más le estaba afectando.

Continuó con las reparaciones. La casa ya no tenía vidrios rotos y había arreglado el piso. Tal vez debería arreglar la cocina o poner unas runas protectoras por las cercanías.

Lo segundo era bastante necesario, aunque lo primero también era importante, ya que era lo poco que parecía apasionar a su Master, aparte de su deseo o la revista que lee, además que era divertido pasar tiempos juntos cocinando y no estaría mal tener un espacio agradable y bonito para ambos… si, definidamente debe darle prioridad a proteger la base.

No se alejaría mucho y además podía pasar a ver como avanzaba su Master en el entendimiento de sus habilidades. Inicio por adelante y escribió unas runas que le permitirían reconocer cualquier objeto que libere prana unos segundos antes que llegara a la casa. No era como tal una barrera, algo parecido a la barrera que tenía la antigua casa de Shirou-sama.

Rodeaba la casa y se acercaba cada vez más al patio trasero, en donde estaba su Master y observó su respuesta a sus dudas.

Con las espadas en manos, se movía contra uno de sus huesos de dragón que invoco para que practicara, atacando y retrocediendo con una habilidad con la cual no le parecía natural. Era como si el arma fuera una parte de él.

El dijo que conocía la historia y extrajo conocimiento de ella, pero aún así, no tenía el cuerpo de la persona que blandía las armas, así que la copia nunca sería igual, pero esto era totalmente distinto y como un relámpago cayendo, recordó el aria que su Master y Archer utilizaron al proyectar ambos sus armas.

Reflejos del uno y del otro.

Una sombra de un futuro funesto y las tinieblas de la mujer que se volvió le susurró en el oído.

—Ustedes son parecidos, simples penumbras de inocencia.

(*)

Rin no sabía que decir. Se quedo pasmada ante la expresión de Sakura.

—Sakura—dijo con suavidad mientras se acercaba lentamente, como si se tratara de acercar a un animal temeroso—¿Cómo te sientes? Me dijeron que llevas unos días enferma. Te traigo algo para beber. Probablemente tienes muchas preguntas y estoy dispuesta a responder todas las que tengas.

Sakura no respondió y ambas se miraron por un tiempo que pareció congelarse. Fue Rin quien lo descongeló.

—Debes seguir cansada, así que te dejare esto—El vaso de agua lo dejó a su lado y la estaba por dejar sola cuando el timbre que conocía muy bien le detuvo.

—Tohsaka-senpai—dijo titilante—. ¿Emiya-senpai está bien? ¿Dónde está? ¿Está bien?

Rin arrugó levemente el ceño, no por enojo, si no porque no entiende como debe expresar lo que pasó. Maldijo para sí misma, nunca le pregunto a Shinji que tanto conocía Sakura sobre la guerra del Santo Grial. Mantuvo silenció y la expresión de la Matou se ensombrecía cada segundo. Finalmente Tohsaka habló con la verdad.

—No lo sé. Tranquila Sakura, no conozco muchos los detalles, pero ¿entiendes el ritual que se está llevando a cabo? —la chica que parecía un animal abandonado afirmó—Entonces esto será más fácil de explicar. Caster, un Servant invocado para el ritual te mantenía como rehén y a Emiya. A noche fuimos por tu rescate, Shinji y yo te rescatamos de sus garras, pero por la intraversión de otro Servant no pudimos rescatarlo. Caster se lo llevó.

Y por un momento parecía que la chica desaparecía, consumida en una oscuridad envolvente.

—¡Pero no te preocupes! Le rescatare lo antes posible. Mi Archer me informó que Caster parecía necesitarlo aún con vida, así que debe estar bien. Lo traeré sano y salvo, lo prometo.

Y al declarar aquella promesa, unos ojos fríos se incrustaron en su alma.

—¿Realmente puedes prometerme eso, Tohsaka-senpai? ¿Puedes traer a Emiya-senpai? Promesa… —Sakura no dijo ninguna palabra. Solamente le observó en silenció, pero podía saberlo, aquellas eran lo que realmente quería decir.

¿Realmente tienes el derecho a decir eso?

Tohsaka Sakura promedio muchas cosas a Tohsaka Sakura, ella que prometió cuidar a su hermanita tantas veces cuando solos eran unas pequeñas niñas. Cuando la llevaba de la mano después de caerse o jugar juntas. Tantas promesas de cuidado y cariño mutuo. ¡Ella la protegía! ¡Ella siempre estaría de su lado! Y lo único que hizo fue romper todas aquellas promesas el día en que Tohsaka Sakura desapareció y se volvió Matou Sakura.

No tenía el derecho de su hermana mayor y con un tono distante, el de una maga, no la de una hermana cariñosa o incluso un pariente, si no la de un tercero sin relación.

—Lo siento, no puedo prometer nada. Usare todos mis recursos para buscarlo, pero no te lo prometeré falsas ilusiones. Lo que si haré, será encontrarlo.

El frió surgió y ninguna calidez quedaba entre ambas hermanas, no, ahora solo eran conocidas. Chicas que solo se conocían por nombre y apariencia. Era lo único que eran y nada más.

Rin dio media vuelta para abandonar aquella habitación que alguna vez fue tan cálida, pero se detuvo antes aquellas palabras.

—Toshska-senpai lo encontrará. Ella siempre es la mejor en todo y por eso todos la aman.

Palabras dicha en un tono amable, pero cortante como alfileres que se incrustaban en la columna. Rin salió de la habitación sin mirar hacia atrás.

Era como si una cascada de agua fría cayera y aplastara todas sus esperanzas de un pasado nostálgico.

—¡Archer!

Y después de unos segundos, su Servant se materializó y sus ojos se encontraron.

—¿Por qué perseguiste a Berserker cuando tus órdenes eran rescatar a Emiya? Y la segunda misión era eliminar a Caster. Nunca estuvo en el plan perseguir a Berserker.

—Los planes cambiaron. Vi la oportunidad de eliminar a Berserker y le di prioridad sobre rescatar a ese imbécil.

—¡No me importa tu opinión sobre Emiya! Tenías una orden y la desobedeciste, ahora las oportunidades de encontrarle con vida son casi imposible y no sé lo que le diré a Sakura…

Además de que tenía un Servant rebelde y no solo era eso. Era como si hubiera cambiado. Sus ojos eran de un acero frio como el hielo.

—No creo que Caster le haga daño al imbécil.

—¿A qué te refieres? ¿No me has contado algo?

—Obvio, cuando llegue solo tenías interés sobre esa niña que te tiene tan preocupada, Master. Era mejor que habláramos cuando estuvieras en tus cincos sentidos.

—… expláyate, Archer.

—Caster parece necesitarle con vida. Ya que pudo abandonarle más de una vez durante la escaramuza, pero no lo hizo, incluso le protegió. Y no solo eso Rin, tengo experiencia al lucha contra Magus y puedo reconocer cuando alguien está bajo la influencia mentales y él no lo estaba—Archer se detuvo por un segundo y una sonrisa de un hombre que disfrutaba su confusión apareció en el rostro de acero— Emiya Shirou no es un rehén de Caster, es el Master de Caster. El chico es suficientemente idiota para luchar a su lado sin tener que ser encantado por esa bruja o tal vez Caster le tiene apreció, aunque dudo de esta última opción.

Y antes que pudiera decir algo, Archer continuó con indiferencia.

—Nada ha cambiado. Sigue siendo un Master enemigo del que tenemos que encargarnos. No, si me equivoque, no es lo mismo. Ahora es más fácil al no tener a Saber a su lado.

Rin odió cada palabra de su Servant, porque tenía razón.

(*)

La chica se acurrucaba en la cama con una mirada vacía y casi hilarante.

Una sombra le acosaba con palabra hirientes: Ella es mejor que tú.

—Lo sé.

Es el hombre que amas y lo dejó en las manos de un Servant que solo lo está utilizando.

—Ella no quería eso. Si hubiera podido, lo hubiera rescatado. Esa es el tipo de persona que Tohsaka-senpai.

Ella lleva el apellido del cual no era digna de poseer y si hubieras sido tú ¿lo hubieras recatado?

—No, yo no…

Claro que sí y lo sabes. Puedes sentirlo, todo el poder que pasa por ti. No se pueden comparar, porque eres mejor que ella.

—No, no lo soy. Por ello me abandonaron.

Y se equivocaron. La hermana incorrecta fue enviada al infierno, mientras que la hermana más fuerte y talentosa fue enviada a sufrir.

—¡Silenció! ¿Quién eres? No eres Saber o Lancer.

¿No lo sabes? Pero si de todas las personas, nadie más debería saberlo mejor. ¿Quién es la persona que te conoce mejor? ¿Quién está siempre de tu lado? ¿Quién más que tú?

Y en ese momento Sakura se dio cuenta que aquella sombra que le hablaba, era su reflejo en un espejo.

(*)

El chico suspiro a la luz de la luna. Aquella noche no eran tan invernal como los anteriores días y la prueba de ello era la luna que se alzaba entre las nubes, como un observador imparcial antes las mentiras y secretos de la noche.

—¡Mirar diosa de la luna! —Con una voz clara y llena de determinación— ¡Te traigo una noche de diversión! ¡Observa mi victoria! ¡Aunque sea una pequeña victoria en esta guerra perdida!

El chico en una carcajada de locura se desabrochó la sucia chaqueta, dejando expuesto un blanco y delicado cuello, el cual fue atravesado por colmillos sobrenaturales.

El hombre no dejaba de reír.

Nota del autor:

Este es pequeño caso especial, ya que se a cumplido un año desde el primer capítulo. ¡Es el aniversario de este fanfic! Además que este fic ya paso las cien mil palabras.

Ahora no se cómo sentirme. Falle en mi objetivo inicial, terminar está historia en menos de un año, pero bueno, ya no existe algo que pueda hacer, ahora la meta es terminarla antes de cumplir dos años.

Este capítulo lo público hoy por el aniversario, ya que aún no termino el siguiente. Así que el siguiente capítulo a publicar, demorada en salir.

La última parte del fic es un adelanto de lo que sucederá en el siguiente capítulo.

Hablando un poco, la historia avanza, Shirou está abandonando su vida actual y Caster descubre la realidad sobre su Master y las hermanas no van por buen camino en su relación.

Espero que lo disfrutaran y agradezco a todos los que han acompañado está historia por todo este tiempo. Soy muy feliz con cada comentario e interacción con ustedes.