La cocina no era nada especial, una cocina pequeña, pero lo suficiente para que ambos se movieran con la facilidad. El gas funciono y decidieron hacer algo simple. Caster intentó convencer a Shirou de que solo hiciera comida para su propio consumo, pero él se negó.

—No te preocupes, hoy solo comeremos algo de arroz con un poco de pescado, que tenemos que hacer antes que se pudra y es mucho para mí. No soy Fuji-nee o sa…

Terminó la frase ahí y Caster entendiendo, aceptó si basilar su propuesta de cenar juntos.

Continuaron con la preparación, pero el chico noto el ánimo de Caster no estaba igual de siempre, era como que una pequeña sombra se asomara en rostro cada vez que se encontraba. ¿Fue por la discusión de antes? O ¿era por desempeño como magus?

Cuando le mostro el resultado de su entrenamiento, dijo que fue la mejor proyección que había visto. Una espada tan similar a la original, que incluso podría engañar a un magus sobre el origen de esta.

Pero no se explayó mucho, dijo que era mejor cenar y estén listos para partir al parque. Antes se veía muy emocionado por investigarle, pero lo tomo como si simplemente tiene sus prioridades y dejara de lado investigar sus habilidades, lo cual era algo decepcionante para él, ya que tenerla de apoyo es lo mejor que le pudo pasar, pero entendía el porqué y no volvió al tema.

Se sentaron en la mesa a comer en silenció, pero aquella sombra se hacía más grande y el pelirrojo ni estaba comiendo por observar su rostro.

—Caster ¿pasa algo?

Ella se sobre salto y le miró.

—¿Pasa algo Shirou-sama? ¿No se siente bien?

—Esa era la pregunta que estaba por hacer ¿te sientes mal Caster? Estas desanimada.

—¿Enserio? No lo he notado.

—¿Estás segura? Bueno, tal vez solamente soy yo el distraído, pero si quieres hablar de algo, estoy aquí para ti.

Shirou, confiando en la palabra de Caster, siguió comiendo, pero esta vez era Caster quien le miraba fijamente y no tocaba la comida.

—Shirou-sama… ¿Qué opina de Archer?

Shirou frunció el ceño.

—No lo sé, simplemente no me agrada. No sé porque, pero es como si no pudiera ver su rostro sin que me moleste algo y después de anoche, siento que mi disgusto es mayor ¿Por qué la pregunta? ¿Pasa algo con Archer?

—Archer… es un Servant confuso. No te lo dije, pero anoche, durante la escaramuza, yo fui quien permitió que Archer atacara a la Master de Berserker.

—¿Qué?

—Cuando Berserker intento proteger a su Master utilice un conjuro que aumento la gravedad. Fue menos de un segundo para que lo rompiera, pero fue suficiente para darle el tiempo de atacar a Archer. ¿Qué opina de ello Master?

Y todo se detuvo.

¿Qué es lo que podía responder Shirou? Aquello iba en contra de sus ideales, aunque alguna vez aquello fue el ideal de su padre. Pero no era el ideal que él estaba siguiendo, aún cuando seguía desde lejos aquel ideal de acero.

—Entiendo, entiendo porque lo hiciste y no te juzgare por ello. Entiendo porque actuaste de esa forma y apuesto que cualquier otro estaría de acuerdo contigo, pero… no voy a seguir ese camino. Derrotare a Berserker, pero no asesinare un niño.

—¿Aunque no puedas? Aunque Berserker sea muy superior a nosotros.

—Buscaremos la forma de derrotarle. Por ello vas a conectarte a la línea ley ¿no? Para buscar una forma de ganar la guerra con menos bajas civiles. Ganar la guerra protegiendo a personas indefensas. No matare, por ello te salve.

—… entiendo.

Ambos callaron, pero fue Shirou quien rompió ese breve e incomodo silencio.

—¿Eso era lo que mantenía tan distraída?

—Oh, no, este no era el tema que quería hablar, me desvié del tema principal. Shirou-sama, cuando Archer lastimo a la Master de Berserker, pude ver un par de cosas. Archer fallo apropósito.

—¿Eh? ¿Qué fallo apropósito?

—Sí, es simple y es probable que todos se dieran cuentan. Un Servant de clase Archer no hubiera fallado en aquella distancia. Eso significa que Archer fallo apropósito. Eso podría significar un par de cosas. Tal vez una alianza, pero dudo de ello, principalmente porque me parece innecesaria, ya que Archer no hubiera fingido y nos hubieran asesinados en ese lugar. Después de hablar con usted, creo que he llegado a una conclusión.

Ambos se miraron y por un momento Shirou vio una pequeña sonrisa.

—Creo que se parecen. Archer no atacó con la intensión de matar, nunca lo hizo, estaba esperando que Berserker le protegiera y cuando la flecha le atravesó, pude ver su rostro. Sorpresa y horror, incluso algo más que no puedo entender. Pero lo que importa, es que Archer no quería dañarla, no por una alianza, si no por algo más.

Shirou frunció levemente el ceño.

—Y ¿Por qué dices que nos parecemos? Yo no me parezco a ese idiota.

—Estoy segura que incluso Archer veía como la mejor opción para eliminar a Berserker era asesinar a su Master y por ello lo hizo, pero sin darse cuenta, desvió la flecha y no la asesinó en el acto. Es lo mismo con usted, pero ya dimos muchas vueltas. ¡Lo mejor es terminar para continuar nuestra estrategia!

(*)

Terminaron de comer, lavaron la loza y se prepararon para salir.

Aún era algo temprano, el cielo naranja, que hacía la ilusión de calidez, ya que el clima parecía que estaba por empeorar.

Bajaron por la colina y Shirou le dio un vistazo a la casa que estaban utilizando de base. Caster no hizo mucho cambio exterior por obvias razones, para no atraer más la atención. Los mayores cambios eran los vidrios, los cuales ya no estaban rotos.

Pero aquel lugar, era desconocido.

Llegaron a una parada en donde esperaron un trasporte público, el viaje fue corto y estaban en el parque. El sol casi se ocultaba y varias personas pasaban por los alrededores.

El aire quemaba y era empalagoso.

Shirou estaba acostumbrado a aquella atmosfera, pero Caster se tambaleó.

—¿Estás bien, Caster?

—Sí, en el camino me constante sobre que aquí ocurrió el final de la anterior guerra, pero no esperé que… este lugar fuera tan asfixiante. Es casi como si un veneno hubiera sido vertido en el aire.

—Si te molestas, podemos pasar el tiempo cerca de aquí mientras esperamos.

—No, lo mejor es esperar aquí. Conectarme a la línea ley no es algo tan simple y prefiero terminar esto lo antes posible. No quiero encontrarme con Berserker o Archer. No sobreviviríamos a un conflicto con ellos.

Buscaron una banca y se sentaron a esperar. Cada vez estaba más oscuro y las personas desaparecían, la temperatura bajaba y sus respiraciones se hacían visibles.

Ambos callaron, observando el parque marchito, que parecía corroer todo lo que se encontrara a su alrededor.

—Shirou-sama—Caster vaciló.

—¿Qué pasa?

—¿Así que este es el resultado de la anterior guerra? Creo que puedo entender… que no quiera que otra vez ocurra. Usted me dijo que antes esta era una zona habitable. No sé qué fue lo que causo esto, pero una maldición como esta, las personas que estuvieron bajo ella, tuvieron que morir de forma horrible…

Y por un momento, las llamas se levantaron.

—El cielo estaba ensombrecido por las cenizas, en donde un sol negro lloraba. Las llamas danzaban entre los gritos de desesperación y maldiciones de los que quedaban entre los escombros, cadáveres y cadáveres, moribundos gimiendo y entre ellos una mujer que me suplicó que salvara a su hijo, que me lo llevara, pero aquello solo era una masa negra y muerta, corrí y corrí aún cuando me suplicaban… hasta que caigo y no me puedo levantar…

—Y fue cuando tu padre le salvó.

Shirou se sobresaltó y se dio cuenta de lo que estaba asiendo.

—Lo siento Caster, no me di cuenta de lo que estaba diciendo, olvida eso.

—No tiene que disculparse Shirou-sama, fui yo quien lo trajo hasta aquí sin darme cuenta lo que significa este lugar para usted.

—¡No te preocupes!

—¡Usted no se preocupe! Puedo ver que no quiere preocupar a otros, pero—ella se acercó, tomándole de las manos—puedo entenderle mejor y ¡realmente quiero conocerlo!

Ambos se miraron por varios segundos, minutos, horas.

—Creo que debería conectarme a la línea ley—dijo Caster enrojecida al darse cuenta de lo que estaba haciendo.

—¡Si, debemos hacerlo!—Shirou estaba igual de rojo que Caster.

Ambos aún no se soltaban de las manos.

(*)

—¿Estás segura Rider?

Se encontraban en el parque que se encontraba al lado del puente, la noche era oscura y fría, incluso algunas personas paseaban en las cercanías, pero lo bastante lejos para no escuchar al Master que caminaba erguido y decidido.

—Sí, alguien está interactuando en la línea ley y es semejante a lo que hacía Caster.

—Mmm eso es suficiente. Es probable que Caster se encuentre con Emiya, así que ya conoces el plan.

—¿Está seguro Master?

—Si, después le pido disculpa. No tienes razones para enojarse si le salvamos la vida. Apuesto que lo agradecerá, así que no te preocupes, solo lleva el plan como habíamos establecido.

—Sí, pero Master, ¿está seguro de hacer esto? Es peligroso para usted.

—Oh ¿te preocupas por mí?

Ella no respondió y Shinji comenzó a reír.

—Sería mala idea quedarme a simple vista, vamos a un callejón cercano.

(*)

Después del incomodo momento, Caster inicio lo que estuviera haciendo. Shirou no entendía mucho, pero confiaba en Caster.

Aquello no sería perjudicial para otras personas.

Así que se quedo a su lado, como un perro guardián. Solía alejarse un poco, merodear a su alrededor, pero nunca perdiéndola de la vista.

Sus mayores peligros son Archer y Assassin. Ellos podrían atacarles en cualquier momento y de improviso. Berserker era el más peligroso, pero era mucho más fácil de detectar y podrían escapar.

Se detuvo mirando el cielo nublado, pero que dejaba ver al astro que siempre le ha observado desde aquella promesa.

Dio un gran respiró del aire helado e invernal que le rodeaba. De los olores del parque, de un parque podrido en maldiciones.

Inhalo y exhaló.

Entrando a un trance.

Los recuerdos del incendio rodeaban su cabeza, mezclándose con aquellos recuerdos de miles campos de batallas, con los recuerdos de las espadas casadas.

La imagen de un mundo lleno de espadas.

—¡Un Servant se acerca a una gran velocidad!—Y su mundo interno, reaccionó.

—Trace On.

Explorando el universo de espadas infinitas. Espadas que nunca observó, pero que conoce y entre ellas encontró las espadas con las cuales se sentía tan cómodo.

Kanshou y Bakuya.

Podía hacer cuatro proyecciones más, ya que proyectar a las espadas casadas, era como si solo fueran una existencia que incluso separada por miles de kilometos, volverían a juntarse.

Shirou de un saltó reforzados por Caster, llegó a unos 5 metros de ella, empuñando las espadas y la sombra del servant desconocido se acercó.

Las espadas gemelas chocaron contra las dagas y usando la fuerza extra, logró repeler el golpe y hacer retroceder a su atacante, las cadenas bailaron en la noche y cayeron a varios metros de él.

Aunque no eran observables sus ojos, un aura amenazante le cubría.

—Rider… no quiero pelear…

Rider apareció al frente de él a una velocidad increíble, las dagas serpentearon en dirección a su clavícula. Shirou logró retrocede y bloquear las dagas y la hizo retroceder con un patada reforzada.

—¡Solo quiero hablar!

Rider volvió avanzar, pero está vez como si fuera una bailarina de ballet, usando una de las piernas como eje, acercándose y cortando de forma horizontal con una de las dagas, Shirou paró el golpe e inmediatamente Rider usando el impulso, corto de la misma forma con la otra en una curvatura opuesto, obligando a Shirou retrocede mientras sus espadas besan el filo de las dagas una y otra vez es una oleada violenta.

Con cada intercambio era un paso más cerca de Caster y no podía permitir eso, aún cuando se veía tan superado. Shirou que se veía abrumado, dio un salto hacia atrás, escapando brevemente del alcance de Rider, pero dándole más terreno.

Kanshou y Bakuya, las espadas casadas, eran dos espadas individuales, pero aún así, estaban unidas por el sacrificio de una vida humana. Existían más formas de usarlas.

Usando toda sus fuerzas, lanzó las espadas que giraron en el aire directo a su cuello, Rider se sorprendió al sentir el corte de las espadas en el aíre y se obligo a maniobrar con un saltó hacía atrás paras esquivar ambas armas que cortaron mechones de su cabello, pero le permitió queda en una posición optima para seguir avanzado

Ambas espadas fueron incrustadas en el terreno. Aún no estaba listo fue la señal que le dieron las espadas, pero sin importarle aquello, Shiro corrió directamente hacía ella, con un par de ambas espadas iguales a la anterior y atacó con gran habilidad y violencia que antes no mostró.

Le quedaban cuatro proyecciones más.

Las chispas revoloteaban como mariposas y el choque continuo ocultaban el siseo de los insectos, pero fue Shirou quien cedió primero al intercambio, dejó una abertura, que Rider aprovecho, conectando una patada, el chico perdió el aire y retrocedió varios metros.

Rider se desvió, en dirección a Caster, ignorando a su oponente. Caster estaba protegida por quince dientes de dragón que se alzaba.

Un conjuro se encontraba a su alrededor, brillando cada vez, representaba su unión con la línea ley.

Solo necesitaba un minuto más, un minuto en que no podría usar un conjuro que utilice mucho mana, pero podía invocar a sus familiares.

Rider avanzó como una serpiente entre los familiares, acabando con dos de ellos en el acto, ignorando a cuatro de ellos

Shirou se obligo a avanzar, pero no le alcanzaría. Rider era demasiado rápido y llegaría a Caster, algo que no podía aceptar.

Rider ignoro a tres más y acabó con otro. Solo se encontraba a unos pasos de Caster y solo cinco familiares quedaban en camino. Acabó con dos más e ignoró los únicos que le faltaban, pero no alcanzó a llegar donde Caster, tuvo que retroceder cuando una espada blanca tajo su mejilla en un limpio corte, pero que apenas desgarró la piel.

Ahora preparada, esquivó con facilidad el sable negro. Aquella distracción le dio el tiempo suficiente para acercarse y proyectar otras Kanshou y Bakuya a Shirou.

Le quedaban dos proyecciones.

Ahora frente a frente. Ella se movía lentamente, casi arrastrándose de un lado a otro, esperando una oportunidad a avanzar. Rider realmente era como una serpiente que en cualquier momento podría inmovilizarlo con su atadura.

—Rider, quiero hablar con Shinji. No quiero pelear.

—Ordenes son ordenes—respondió sin interés.

—¿Así que tu objetivo es Caster? Teníamos una alianza y me gustaría volver a aquella. Realmente no quiero pelear.

—Aquello fue antes. Ahora tengo que eliminar a Caster.

Shirou frunció el ceño y avanzó hacía Rider.

Tenía que proteger a Caster. No quería matar a Rider, pero llegó a una conclusión. Tenía que distraerla hasta que Caster esté lista y podrán hablar.

Rider saltó hacía la derecha a gran velocidad con el aparente objetivo de franquear a Shirou y alcanzar a Caster. Shirou le siguió, preparándose para lanzar la espada si se acercaba demasiado.

Pero aquello resultó una finta y cambio de dirección, pero no hacía el otro lado en búsqueda de la apertura hacía la chica, si no que corrió directamente hacía Emiya.

Shirou se sobresaltó ante aquello, tropezándose y cayendo por el terreno irregular, dejando el camino abierto hacía Caster.

El pánico y el miedo le consumieron ante la sonrisa de Rider que estaba a punto de pasar sobre él. ¿Qué es lo que podía hacer? No tenía tiempo para pensar y se dejó llevar por su cuerpo ye recuerdos.

Ya no le quedaba energía para otra proyección.

Dos espadas más grandes y anchas que su propio cuerpo cayó al frente de Rdier cuando pasaba sobre él, haciendo que esta retrocediera con sorpresa ante la barricada que se formó al frente de ella.

El pelirrojo se levantó al frente de ambas espadas, sudado y cansado. Su cabeza estaba manchada en lodo y piedrecillas. Al caer las espadas proyectadas a unos centímetros de su cabeza, las cuales casi le decapitan, el lodo saltó, ensuciándolo y perdió levemente la visión ante el sudor.

Pero igualmente se posicionó en la postura que imitaba de Archer con las espadas casadas que le quedaban en sus manos, las cuales no soltó aún al caer, dejando un claro mensaje: No pasarás.

(*)

Rider frunció el ceño. El plan ha fallado, puede saberlo por su conexión a la tierra. El lazo de Caster está a punto de completarse y no podrá luchar contra ella y tendrá que retirarse.

Pero aún tenía el plan B.

Una pequeña sonrisa apareció en su rostro. Avanzó directamente con Shirou, el cual inmediatamente avanzó con ambas espadas.

Reveló uno de sus ojos y el pelirrojo se petrifico con horror al no poder mover sus extremidades, aún cuanso se podía ver que forcejeaba para hacerlo.

Aquello consumía mucha energía mágica, pero había bebido de la sangre de su Master, más de lo que hubiera gustado, dejando al chico apenas consiente.

Casi podía sentir como se desvanecía, pero inmediatamente avanzó ante el chico que inmóvil. Conectando un puñetazo. Emiya perdió el aire y la fuerza.

—Lo siento…—Sus dientes se hundieron en la carne de un cuello indefenso y el sabor del hierro inundó sus sentidos y Shirou se retorció, pero la fuerza se le escapara en cada suspiró doloroso.

La energía mágica recibida le permitió mantener la estabilidad de su existencia, suficientes para huir.

Con el chico en sus brazos, inició carrera.

El pastó del suelo en donde se encontraba hace un segundo, fue aplastado como si un elefante la hubiera pisado.

Caster se elevaba en aíre, solemne y poderosa. Como si de una mariposa que aleteaba entre energía mágica.

La unión a la línea ley se había completado.

—¡No escaparas! —Sentenció Caster mientras tomaba vuelo y varios conjuros se formaban alrededor de ella.

Eran los mismos con los que le atacó la noche que descubrieron su presencia. Y el conjuró estalló.

Cualquier persona que hubiera observado desde lejos, hubiera visto como el parque se quemaba en una hermosa luz purpura, como si fuegos artificiales hubieran estallado por todo el lugar, arrasando y evaporando cada ser vivo adentro de ella, pero sin el olor a pólvora.

Aún así Rider esquivo con gran habilidad y se mantuvo alejada del daño colateral de cada explosión. Ella se movía con gran facilidad entre los árboles, los cuales desaparecían entre los destellos incandescentes de magia antigua..

Demasiado fácil seguir al aquel ritmo, escapando y esquivando cada ráfaga de fuego, era como si realmente no intentara matarla, si no que rodearla y no permitirle huir y eso estaba sucediendo.

Energía mágica disparadas y en un destello, los arboles que se encontraban al frente desaparecieron y Rider tuvo que desviarse a la derecha, sin poder escapar de la zona del parque.

Caster se alzaba como un halcón que perseguía a su presa, la cual no dejaría que escapara y lograba predecir sus movimientos y con una fuente de mana como la que tenía, era cuestión de tiempo de la que atrapara, solo necesitaba consumir la energía vital de un par de personas y la tendría acorralada.

Todo parecía seguir aquel plan, lo cual causaba que Rider estuviera cada vez más nerviosa, casi fallando en esquivar, incluso se obligo a usar su espalda para proteger al chico del calor de unas llamas que se acercaron demasiado. Si todo seguía así, los quemaría a ambos.

Pero como si se tratara de un viento repentino, las llamas se apagaron en un destello que mostró calcianadas tierras, un verdadero cementerio de arboles en donde alguns pequeños y negros troncos aún se erguían desnudos.

Caster se desmaterializó en el aíre.

Silencio.

El soplido del viento y la presencia de Caster desaparecieron, pero Rider se enfoco en lo que detectaba hacia varias cuadras, la presencia de otro Servant y sabía que le tenía en la mira desde la altura de un edificio.

Archer.

¿Acaso la eliminó? No, si lo hubiera hecho, lo hubiera sabido. Tal vez Caster también detectó a Archer y por ello escapó.

Rider no se quedó a esperar la reacción de Archer y corrió por el bosque consumido en cenizas y pasó por la calle hasta perderse entre los edificios con el joven Emiya entre sus brazos.

(*)

—Y Rider se llevó al chico ¿está feliz Master?

—Caster escapó, así que no, no estoy feliz, pero al menos Emiya está a salvó y no lo carbonizó como al resto del parque. Con esto el trato con Shinji está completo, así que si lo encontramos otra vez, elimina a Rider. Sigamos buscando, quiero eliminar a Caster, Lancer o Assassin… dudo que Berserker aparezca está noche, pero desde mañana, es probable que seamos su objetivo. Esa niña nos debe tener como su objetivo.

Y la conexión de cortó. Rin estaba a unas cuadras atrás, así que debía volver a su lado. Había detectado a Caster y se preparaba para eliminarla de un golpe, ya que sabía que no la eliminaría con simples flechas, pero se desmaterializó antes que pudiera utilizar un Broken Phantasm.

¿Le detectó de aquella lejanía? Tal vez, pero fue demasiado rápido. Lo único que tendría sentido, sería que había decidió retirarse antes de detectarle. Cosa de segundos, no menos que segundo.

Así que fue suerte, si no la hubiera eliminado.

Su comportamiento no tenía sentido. Quemo todo el parque, pero se detuvo de la nada… y Archer simplemente sacudió la cabeza. No podía quedarse atrapado en viejas pesadillas de hace eones.

Aunque una sonrisa apareció en su rostro, si el chico estaba consciente, debe estar pasándolo mal.

Comenzó a saltar entre los edificios en dirección a su Master.

(*)

Caster estaba desmaterializada y enojada, era un fantasma enojado. Le acababan de robar a su Master y este le ordenó que se quede lejos, mientras él está en las garras de esa serpiente.

Realmente está enojada con él y por un momento tambaleó, desobedecerle y rescatarlo, para luego encerrarlo en la base hasta que termine la guerra.

Aunque lo noto, aunque sus ataques nunca estuvieron en dirección a él, quemó el bosque para atrapar a Rider, pero las llamas casi le alcanzan, si no fuera por Rider…

Simplemente desecho la idea, no podía distraerse con ello ahora. Siguió a su Master a una distancia adecuada, Rider parecía poder detectarla a gran distancia, por ello se mantuvo lo más cercano posible sin ser detectada. ¿Enserio creen que se lo pueden llevar con tanta facilidad? Tiene varios hechizos preparados para destrozarle en el momento que sienta que algo está mal.

Rider se detuvo y Caster también, no parecía que se movería más. Le hablo por el enlace mental.

—Estoy en posición Master, si no responde, iré inmediatamente a rescatarle.

—Bien, Gracias Caster. No estoy en problema, pero parece que no podremos discutir hasta unas horas… si quieres puedes dormir o descansar. Estaré bien.

Y si Caster pudiera suspira mientras está desmaterializada, lo haría.

—¿Irse a dormir mientras que su Master está secuestrado? Me está tomando como una tonta y desagradecida, Master?

—No, no… no quería decir eso, solamente no tienes que preocuparte por mí.

—Pues me disculpo, porque voy desobedecer aquella orden, Master. Si mueres por esto, me voy a vengar.

—Lo siento…

—Solamente tenga cuidado. Shirou-sama. Llámeme si me necesita.

—Lo haré… gracias Caster, por todo.

¿Cómo no enojarse con ese tonto?

Así que ahí se quedó, esperando por horas. La noche de invierno, el cielo oscurecido entre las negras nubes y el viento soplaba en la oscuridad transportando los olores de la humedad y las cenizas.

Pero era ella quien debía disculparse, las llamas casi le alcanzar. Casi lo quema en su furia…

—¿Cenizas? —Caster se materializó en la noche, buscando su origen, pero las nubes eran tan negras como el carbón y el brillo de la ciudad era el fuego.

Por un momento se tambaleó y dudó, pero inmediatamente lo supo, todo esto no era real, podía reconocer la diferencia entre lo real y lo falso, pero ¿alguien la había atrapado en una ilusión?

Inmediatamente comenzó un conjuro que debería de ahí, pero una sombra algo conocida comenzó a moverse.

Existía un fenómeno que ocurre entre Master y Servant cuando su conexión aumenta, paso entre la anterior Caster y su Master la noche que durmieron juntos, al compartir tal conexión, los recuerdos se comienzan a mesclar y conoció la vida de un hombre que fue criado para un único asesinato, la vida de un hombre si objetivos o placeres.

Un pequeño niño que caminaba en un mar de lamentos.

Sería mentira que no se encogió el corazón. ¿Cuántos años tenía? ¿Siete años? Cuando dijo aquellas palabras de forma inconsciente era señales que estaba traumado, pero era peor de lo que esperaba.

Gritos y maldiciones caía sobre el peso de sus espaldita, odio y terror, una masacre sin sentido ante los ojos de un niño.

Y la ciudad perdía su forma, las estructura desmoronadas y los cuerpos calcinados que se confundían con troncos, no existía diferencia entre las llamas de hace 10 años con las llamas que consumieron el parque.

(*)

Shinji se sentía débil, pero de una forma que nunca había experimentado. La mordisco de Rider no era algo tan simple como la mordida de un perro o un la picadura de un mosquito.

No solo consumió su sangre y sus dientes atravesaron su piel. Con lo único que podía compararlo, era como si hubiera devorado su alma. Le recordaba a las series animadas de terror o a un libro británico sobre un niño mago con una cicatriz.

Resopló con las pocas fuerzas que tenía, divertido al comparar el ¨beso de Rider¨ con el ¨beso de un dementor¨. Bueno, Rider se veía mucho más atractiva a la descripción de aquello seres fantasmales, aunque ahora lo pensaba, ambos era técnicamente fantasmas….

Y una entidad se detuvo al frente del callejón y Shinji dejó de respirar.

Shinji no tenía fuerzas para moverse y por ello decidió la opción más rápida y siempre efectiva de ocultar un cadáver.

Lo lanzó entre la basura, cubriéndole de más basura.

Su olor será genial, al menos no le enterró vivo, eso hubiera sido mucho peor, pero en aquel momento, hubiera preferido estar adentro de un agujero.

La presencia llegó de un saltó y se detuvo, observándole. Aunque no podía ver por la basura encima, que eran en su mayoría bolsas y algo de basura suelta, pero Rider le dejó el espacio para respirar, aunque el hedor le quedaría hasta en el cerebro.

Y una risa, baja pero siniestra y hueca.

«¡Dios! ¡Realmente estoy muerto!».

—No temas, Master de Rider. Soy Assassin y mi Master no me ha ordenado eliminarte, cambió de opinión hace uno segundos, así que no se preocupe. Le tiene un mensaje: Me sorprende con tu actuar, Shinji. No pensé que fueras de aquello que forman lazos con otras personas. Consideré que era un desperdició mantener a Rider contigo, pero tu estado tan patético, me ha dado una razón para dejarte continuar. Recuerda esto, solo sigues vivo por la rata patética que eres.

Y la presencia de Assassin desapareció y aún cuando no podía responder, ardía en cólera y enojo, pero sobre todo en impotencia. Porque lo sabía, todo lo que dijo es verdad y Assassin solo apareció para molestarle y demostrar lo patético que era al no ser ni un objetivo que valía la pena asesinar.

Y ahí se mantuvo durante minutos que parecieron horas y lagrimas brotaron lentamente, enojando al chico, el cual se insultaba a sí mismo. ¿Por qué lloraba? ¿Por qué no podía matar? ¿Realmente era tan patético? ¿Algo cambiaría si tuviera circuitos mágicos? ¿Realmente no era nada más que un chiste para las personas de su alrededor?

Ahí estuvo hasta que otra presencia apareciera, pero está inmeditamente levantó la basura que tenía encima y pudo observar la figura femenina de tan fácil reconocimiento que llevaba a su estúpido amigo como si fuera un saco de de papas.

Ella vaciló por un segundo.

— ¿Quiere que lo deje solo unos minutos, Master?

—Sácame de aquí—refunfuñó usando todas sus fuerzas, aunque está seguro de que salieron ruidos más que palabras, Rider pareció entender.

Rider dejó caer al pelirrojo a la pared opuesta del basurero en donde el peliazul se encontraba, quedando sentado en el piso de forma patética, en done se podía ver que no tenía la fuerza para levantar los brazos o incluso hablar.

Extremadamente patético.

Rider lo levantó e imitando su anterior momento le dejó caer al lado de Emiya.

Shinji levantó la cabeza lo que pudo y Shirou estaba haciendo lo mismo, palabras sin sentido salieron de su boca, pareciendo alguien sin sus facultades mentales y Shinji sonrió, complacido.

Si su destino era ser el ser más patético de la historia, al menos no estaría solo en su camino.

Nota de autor:

Buenas, probablemente ya habían olvidado está historia con todos estos meses sin publicar… perdón.

Tengo mis excusas, dudo que le interesen, así que el resumen es que me tome un mes de descanso, pero la universidad me escupió en la cara, peor que nunca.

Pero ya estoy aquí, un nuevo año y con más ánimos para continuar está historia. Rider vs Shirou, una pelea que tuve que volver a escribir, ya que no me gustó el resultado inicial. Un capítulo enfocado en la acción y la cual tengo que mejorar, espero que le gustara el resultado. No es mucho, pero es un aperitivo para lo que viene después.

Ahora quiero volver al ritmo de un capítulo cada dos semanas, así que espero verlos en dos semanas. También puedo mencionar que publique un pequeño fanfic de un solo capítulo que no está relacionado con esta historia, es un fanfic de cómo me hubiera gustado que terminará HF. Está en mi perfil, si les interesa.

Como siempre, gracias por Seguir leyéndolo, aún después de fallarle con las fechas.

Algo tarde para esto, pero igual ¡Feliz año nuevo! ¡Espero que tenga un buen año!