—Mamá, papá…

Su voz era menos que un susurró, su voz era ronca y sus ojos estaban hinchados. No podría mover su cuerpo.

No sabía lo que pasaba, todo era un sueño, quería que todo fuera un sueño. Solo recuerda haberse acostado y despertar en la oscuridad, sin poder mover sus extremidades.

Dolía mucho y todo era tan húmedo.

Pero el tiempo pasaba y todo desaparecía.

Era como si hubieran desaparecido y se volvieran parte de la oscuridad.

—Mamá, papá…

Quería estar con ellos. Ya no se portaría mal y comería todo lo que cocina su madre, ya no desobedecería a su padre.

Solo quería que le abrazaran, daría todo por ellos…

Pero la oscuridad seguía como una manta que devoraba todo lo que conoció alguna vez.

Tan densa y espesa.

—Mamá, papá…

¿Por qué no podía despertar? No importa lo que hiciera, su respiración era tan pesada y cada vez más difícil. El único calor que le acompañaba era la que su propio cuerpo emitía.

Pero incluso eso parecía que le abandonaba.

Solo, realmente solo en la oscuridad, cierra y abre los ojos, nada cambia. Incluso ¿Realmente abre los ojos? Esa dudad consume sus pensamientos. Tal vez no tiene ojos, tal vez está ciego Esa es la única explicación factible.

Tal vez se los robaron mientras duerme, genta mala suele robarles a los niños en la noche. ¿Será que ellos le robaron los brazos y las piernas?

A él le gusta correr, le gusta la arena entre sus dedos, le gusta el visto y el cielo.

Si le robaron todo ¿Qué es lo que queda de él?

—Ma…

Pero toda palabra fue cortada ante un sentimiento que superó todo miedo que hubiera sentido hasta el momento.

Todo dolor, era casi un escalofrió antes aquella sensación de desesperación que le invadió hasta la medula.

Todo pensamiento desechado y solo quedaba un instinto básico.

Supervivencia.

Y la madera crujió, no importaba lo que estuviera sobre él, ya no era nada antes el simple deseo de existir.

Pero aún así sus extremidades no les respondían.

Aquello no le importó, usó su columna para empujar, para avanzar, para sobrevivir a lo se le acercará.

Un ultimo empujón y su cabeza golpeó el escombró, sintió el sonido de un derrumbé y una suave luz invadió su rostro, el tacto de la luna en sus mejillas.

Hermosa.

Ojalá pudiera verla junto a sus padres.

Aquel fue el último pensamiento cuerdo que tuvo antes que una sombra fangosa le observará, eclipsando la luna y sin ruido alguno, se precipitaría sobre él.

No fue una muerte rápida, no fue una muerte indolora. Fue una eternidad en donde todos los males del mundo invadieron su cuerpo, ejerciendo todo tipo de castigo, todo pecado que fuera capaz de ejercer el ser humano, fue impregnado en su esencia.

Devorando su cordura antes que su cuerpo.

En un silenció aquella vida desapareció.

La sombra se disipa y todo rastro con ella.

La luna fue indiferente.

Las brizas del invierno no cesaron.

Todo continuó de la misma manera.

Nadie lloraría por él.

(*)

Ella conocía bastante el dolor.

Había logrado adaptarse a él, probablemente porque cuando inicio solo era una niña. Los niños tienen mayor facilidad en adaptarse en ambientes extremos. Probablemente como un sistema de defensa de sus frágiles mentes.

Así que ella se acostumbró a la invasión de su ser, de gusanos carcomiendo sus intestinos.

Por eso ya no se consideraba humana.

Pero aún así, el dolor que le invadía era tan punzante aún en la ceguera de la brea. Retorcía su brazo el cual era simplemente una rama rota.

Necesitaba moverlo, necesitaba sacarlo.

Pero no podía, el dolor le invadía, sabía que necesitaba algo, era casi como aíre. Lo necesitaba para vivir, su corazón palpitaba y se lo pedía. ¿Qué era lo que necesitaba?

Archer… Archer parecía tener lo que necesitaba, pero no se dejó… consumir.

El dolor se fundía en su ser, su cabeza y corazón eran quemados por el acero.

Dolía tanto, pero siempre había aceptado el sufrimiento, era la única alternativa que tenía. Se había refugiado en su hermano, se había refugiado en Senpai…

Ella solo quería estar con él.

Si estuviera con él, no le importaría el dolo que siente. Porque Senpai es… todo lo que tiene, todo lo que ha adorado, todo lo que desea… y ella no era digna de él. Lo sabe, pero aún así, aún así quiere estar a su lado.

Abrazarle, tocarle, besarle, amarle…

La espada en su cabeza se retuerce y ella aúlla gritos inhumanos.

Ella…

Solo quiere que el dolor desaparezca, pero apenas puede mover uno de sus brazos, que sujeta firmemente el acero que atraviesa su cuerpo.

Tanto acero, ella odia el acero. Ella odia las espadas, aquellas espadas que tanto la lastiman.

Ella odia al arquero de rojo, frio como el acero, no es la calidez de su Senpai.

No sabía dónde estaba él. Los buscaba, observaba las cercanías, aunque no tuviera ojos, ella lo buscaba, persiguiendo su olor. Aquello la llevó al lugar que tanto conocía.

La casa de Senpai…

Ya no existía aquel lugar.

Todo se había desmoronado.

La entrada de la casa, ella tiene las llaves… no aquellas no están con ella. Las llaves que le pasó Senpai se habían perdido.

En la mansión Tohsaka… si las buscará, podría hacerlo y poder entrar con normalidad, avanzaría por el pasillo, revisaría la cocina, su senpai no se encontraba en la cocina. Eso podía significar dos cosas, si no estaba en la cocina, estaría en su habitación o el cobertizo.

Avanzó hacía la habitación y no estaba ahí… la habitación no se encontraba ahí, solo escombros, el techo y las paredes habían colapsados.

Como todo el resto de la casa, los pasillos habían desaparecido, la cocina se había desmoronado, la habitación desapareció.

Todo se fue.

La espada cortaba su corazón con cada latido, podía sentir su núcleo desmoronarse ante la pérdida del hogar.

Ella no solía pensar en el futuro, porque sabía que no había nada para ella en él. Siempre lo tuvo en mente, Senpai alguna vez se casaría, tendía hijos y viviría una vida propia… sin espacio para ella.

Si lo quieres, tendrás que tomarlo.

Esas fueron las palabras de su hermano, palabras que eran casi una ruptura en todo lo que había establecido.

Ella vivía el día a día, porque era lo único que tenía.

Su pasado había desaparecido, nada de él importaba, su futuro era nada, porque no estaría él.

Así que ese era su pensamiento sobre el presente. Tenía que vivirlo, porque nunca más tendía algo más.

Porque sin Senpai ¿Qué más le quedaba?

Sus padres la regalaron, su hermana solo la miraba como una extraña, su hermano… no era distinto a todos los demás. Simplemente dejó de estar ahí para ella. De un día para otro ya no la visitaba después de aquel tormento entre aquella plaga. Jugar con él la hacía tan feliz, las risas y la acaricias en la cabeza… ella hubiera sido feliz solamente con eso.

Pero la abandonó.

Pero aún tenía a Senpai… ¿realmente lo tenía?

Ella avanza, destrozando su cuerpo, buscando el único lugar en donde podría estar Senpai. Aquel sucio cobertizo, en donde lo solía encontrar tan indefenso, con una expresión tan neutra, con una expresión incluso angustiada.

A veces no quería despertarlo.

Simplemente observarle le hacía feliz.

Pero no estaba en ningún lado del cobertizo.

Solo un sentimiento de vacío que le invadía, incluso las espadas apuñalas en su cuerpo, no era suficiente para minimizar aquel sentimiento de muerte.

Se puso a llorar en silencio.

Ella no era una cosa debiera llorar, que demostrada aquel sentimiento, porque ella había perecido cuando la volvieron una simple muñeca.

Pero, pero le dolía, le dolía no poder estar con senpai.

Se arrastro en el piso hasta un punto especifico, donde sentía una distorsión en el cobertizo y dejó caer su cuerpo sobre ella.

No pudo reconocer lo que era, pero inmediatamente sintió sobre su cuerpo la diferencia.

Se estaba curando a mayor velocidad, no era lo suficiente, pero ahí se quedó.

Si encontrará a Senpai, ella nunca volvería a dejarlo, ella se quedaría a su lado, porque él la acepta, él le ha dicho que le quiere… como una hermana… pero él la quiere.

Aunque no sea de la misma forma, ella haría que él la ame de la misma forma, eso es lo único que podía hacer, lo único que desea.

Ella es tan egoísta, pero no puede dejar de pensar en ellos. Incluso cuando el cumulo de maldiciones carcomió su piel y perdió el sentido de su misma, ella aún podía encontrar esa luz que él emanaba.

La necesitaba… y si no la tuviera… ¿Podría aceptar que otra la tenga? No podía, realmente no podía.

¿De dónde nació está afirmación? Ella nunca había pensado que merece estar a su lado y ahora que aceptó aquello, aceptó su verdadero deseo, Senpai debe ser suyo… ¿ahora no desea que nadie más lo tenga?

Tiene sentido, es un pensamiento egoísta y este lo llevó a más egoísmo. Si era de ella, no podía ser de nadie más y por eso no podría aceptar que otra se lo llevará, que lo alejará de su lado.

¿Aquello nacía de las mismas palabras de su hermano? ¨Si lo quieres, tendrás que tomarlo¨ o ¿Son sus propios deseos?

(*)

Su corazón se siente extraño.

El aíre invernal invadía sus pulmones y la imagen del sol se asomaba entre las nubes, ardiente como solo él puede ser. Una sensación de frio aire, pero de rayo de sol calurosos golpeaba su rostro expuesto, creando una sensación mixta, la cual no era agradable.

Levantó su mano para proteger su rostro y exhaló.

Su respiración era observable y dejaba en claro, que el clima no es acto para ir con pocas prendas encima. Estaba protegido con las ropas actas para el clima, de lo que había logrado salvar de su casa, incluso encontró una bufanda.

Desde la colina Fuyuki era una imagen tan lejana y apacible, parecía que la Guerra del Santo Grial solo era una mala broma que se expandía entre los jóvenes.

Y sería mejor que fuera de esa forma.

El chico desvió la mirada de la ciudad hacía la casa en donde se hospedaba y la chica que acaba de salir de ahí.

—Caster ¿no sientes frio?

Shirou observaba el vestido de Caster, el mismo que solía vestir Saber, aunque este estaba cubierto de ropajes más abrigadores de colores azulados. Pero tenía las piernas y el cuello expuesto más de lo le gustaría.

Así que se acercó a ella.

—No se preocupe Shirou-sama, recuerde que soy un ser…—Caster cayó cuando la bufanda del chico la rodeó, vaciló brevemente con un creciente rubor, pero la aceptó con calidez—. Gracias, Shirou-sama.

Ella le miró directamente y sus labios se curvaron en una dulce sonrisa. Shirou quedo embobado ante cada mínimo movimiento de sus facciones, sus pestañas que adornaba aquel mar que era sus ojos y sus mejillas pálidas que era embellecidas por un suave rubor rosa.

Demasiado cerca.

—¡Perdón Caster! —Retrocedió, pero no sirvió de nada, porque inmediatamente Medea avanzó y poso su cabeza en el pecho del chico.

Shirou se congeló y el fuego invadió su cuerpo.

Ella es cálida y suave.

Demoró unos segundos antes de atreverse a mirar hacía abajo.

El reflejo del mar y de un mundo de espadas se encontró.

—Shirou—¡Solo le llamó por el nombre!—No me molesta tenerlo cerca, todo lo contrario. Me hace muy feliz que me toque.

¿¡Como era posible que dijera algo tan vergonzoso estando tan cerca de él!?

Pero… esto no es distinto a lo de antes. Ella le estaba abrazando y le devolvió el abrazo. Eso fue hace menos de una hora, pero ¿Por qué era tan consciente a ella?

Él es un hombre.

Claro que le gusta, ella es una belleza, pero… ¿Por qué se siente distinto? O mejor dicho ¿Por qué se tiene tan cómodo con ello?

Bueno, si la abrazada… sería para cubrirla. ¿No tiene otras razones?

Ella…

—Sabes Emiya, tienes que tener cuidado con mujeres tan asertivas, estoy seguro que alguna te sacará un hijo antes que te des cuenta.

Shinji surgió desde atrás de él. Suspirando mientras meneaba la cabeza con una clara desaprobación.

Ahí Shirou recordó que estaban esperando a su amigo para partir y observar los daños de la noche anterior.

Caster hizo un puchero y le mostro la lengua a Shinji con una expresión burlona.

—¡Te digo que tengas cuidado con chicas de ese tipo! ¡Rider ya me informó que revolcaron está mañana?

—¡Rider!—Exclamo Shirou, tan rojo que le costaba respirar—¿Qué es lo que le dijiste? ¡Estas muy equivocada!

—No he dicho alguna mentira—exclamó la fantasmal voz de Rider—. Shirou y Caster huelen igual, está claro que compartieron la cama.

—No es mentirá—confirmó Caster.

—¡Pero no fue de esa forma!—Gritó Shirou y agacho la cabeza vencido, pero se encontró con el rostro de Caster.

Ella le sonrió y a Shirou le dio un escalofrió.

Demasiado cómodo.

Shinji le dio una palmada en la espalda.

—Perdón amigo mío—expresó con sinceridad—. No he podido salvarte.

Esté avanzó y Shirou, aún con Caster pegada en él, le siguió.

(*)

Aunque era de mañana, en donde los adultos se dirigían a su trabajo y los niños a clases, todo estaba silencioso, pocas personas paseaban por la ciudad y una atmosfera de penumbra, casi de luto.

Y en ese momento Shirou se dio cuenta que esto es peor de lo que esperaba. La ciudad ha sido herida.

El autobús avanzaba por el puente cuando se dieron cuenta del nivel de destrucción que había alcanzado.

En donde antes habían casa y mansiones, calles y semáforos, solo era un espació baldío en donde se podía observar los bomberos sacando los escombros y a los oficiales no permitiendo que nadie se acerque.

Más de una cuadra había desaparecido.

Un agujero se hizo en su estomago y su cabeza daba vuelta.

Otra vez había sucedido. ¡Otra vez! ¿Y dónde estaba él? Durmiendo plácidamente mientras muchos morían…

—No es tú culpa—susurró Caster y un escalofrió subió por su espalda, ella se aferró a él, entrelazando sus dedos.

Es verdad, ella lo dijo. Emiya Shirou hubiera sido una carga, porque es humano.

Pero aún así…

—Emiya—Shinji posó su mano en su hombro—no te quedes atontado mirando. No podemos entrar ahí, pero podemos observar los alrededores y no pienses en ir ayudar a sacar los escombros Emiya—lo soltó y cruzó los brazos—Deja a los bomberos hacer su trabajo tranquilo. Nosotros tenemos otros deber, acabar con esta guerra lo antes posible.

Este comenzó a caminar, rodeando la área cerrada por los oficiales y las personas que estaba curiosas, las personas que estaba sollozando en la búsqueda de un ser querido, las personas que no comprendía lo que paso.

¿Cuántos murieron esa noche sin saber lo que pasaba?

¿Qué fue lo que sucedió esa noche?

Negó con la cabeza y Shirou levantó la cabeza, no podía lamentarse de esto. No tenía sentido. Shinji tiene razón, su deber es acabar con esta guerra y Caster… es cálida.

El olor en el área era tan fuerte, no era como una barrera, pero lo que pasó aquí era de gran magnitud.

Realmente no había un punto por el que pudieran entrar, todo estaba demasiado resguardado, no querían que nadie entrara.

Podrían intentarlo con la ayuda de Caster, pero antes que pudiera dar la idea, avanzaron hasta encontrarse una figura conocida.

Tohsaka Rin se encontraba observando la destrucción, tenía sentido, ya que su casa se encontraba en la cuadra destruida.

—¡Tohsaka! ¿Estás bien?—Gritó Shirou cuando se acercaba.

Rin daleó la cabeza y le observó de reojo. Líneas negra bajo sus ojos, marcadas y notorias.

Parecía tan lejana.

—¿Tohsaka?

—Oh, eres tú, Emiya-kun—y como si hubiera despertado, ella realmente le miró—veo que estas bien y…

Ella observó a Caster, con el ceño fruncido.

Inmediatamente Shirou habló.

—Ella es Caster, el Servant con el que hice un contrato.

Caster saludó educadamente.

—Veo—ella suspiró y respiró lentamente, antes de gritar—¡Maldita seas Archer! ¡Maldito idiota! ¡Deja de tener razón en todo lo que dices!

Una risa fantasmal.

—Te lo dije, Rin—Archer resopló—Emiya Shirou es un idiota que se deja atrapar por las garras de cualquier bruja.

—¡Tú Archer! ¡No te atrevas a insultar a Caster!

—Veo que realmente caíste en los encantos de aquella bruja traicionera. Caminando como una pareja de tortolos. Puedo ver que realmente eres un idiota, Emiya Shirou.

—¡Tú!

Shirou se sobresaltó, pero Caster lo soltó inmediatamente.

—No es necesario iniciar una pelea, Shirou-sama, menos por una razón como está. Deberíamos aprovechas este momento a recoger información. Eso fue a lo vinimos, no podemos dejar pasar esta oportunidad, no encontramos con la Master de Archer. Tohsaka Rin, lo vuelvo a decir, es un placer conocerla. Espero que podamos compartir información sobre los resiente suceso.

Shirou noto algo extraño, había un sentimiento que no podía leer en la voz de Caster.

—Veo…—respondió Rin y miró a Shirou, este simplemente le devolvió la mirada con indiferencia, no había mentira en aquello—. Ojalá esto solo fuera una broma… pero no tengo tiempo para discutir sobre la estupidez de Emiya-kun…

—Una reunión de jugadores y nadie me invita, me lastiman—jugueteó una voz y la pequeña figura de Illya apareció ante el grupo—está mal que no inviten a la clara ganadora.

—Einzbern—expresó Rin con repudio.

—Es un gusto, Tohsaka, Matou, onii-chan—saludó con una reverencia digna de una chica de clase alta.

—¡Illya!—Shirou corrió hacía ella—¿Cómo estás? Escuche que tu pierna fue herida por Archer. ¿Puedes caminar bien?

—Yo…—Illya vaciló, con una clara sorpresa, pero cerro brevemente los ojos y al abrirlo, su mirada se endureció—. Recuperándome. Vuestro Caster y el Archer de Tohsaka hicieron un gran dúo contra Berserker, pero no fue suficiente. Tal vez por eso ambos apostaron en volverme su objetivo.

Shirou no respondió, solo le dio una mirada a Caster, una mirada que nadie pudo leer.

¿Estaba molesto? Tal vez, ella sabía cuál era su política. No le gustaba matar, pero sabía que tenía que hacerlo cuando fuera necesario y un monstruo como Berserker… le seguía disgustando la idea, pero lo que más le disgustó, es que ocultará su participación en ello.

Ella no quería que él la odiara y no lo hace, aún sabiendo esto.

—Ya veo—finalmente respondió—me alegró que estés bien.

—¿Es enserio, Emiya? —Se quejó Shinji—. Llega a ser molesto ver que como te preocupas de todos. Aunque ese debe ser tú encanto… pero ese no es el punto. Deberías preocuparte por otras personas ¿cierto Tohsaka? —se dirigió a Rin—. ¿Cómo está Sakura? ¿Dónde está?

Rin endureció la mirada, Shinji y Shirou la miraron en silencio, esperando una respuesta.

Ella desvió la mirada.

—Sakura… ella…

—El caso de la señorita Matou es bastante interesante.

Dijo una voz solemne y profunda.

La figura de un hombre acercándose a ellos, un hombre que no participaba en la guerra, pero tenía la presencia suficiente para intimidad a cualquiera aún cuando vestía aquellas ropas que utilizaba los hombres de fe.

Ese era Kotomine Kirei.

Todos lo observaron en silenció.

—Kirei—dijo Rin, con un claro disgusto—. No tenemos tiempo para tus sermones.

—Diría que es un gusto verte Rin—ignoró su queja—pero sería una mentira, menos con todo el trabajo que dejó tú incompetencia esta noche, esperaba más de ti.

Rin frunció el ceño, pero antes que pudiera decir algo. Kirei la detuvo con un movimiento de mano y levantó la voz, dirigiendo a todos los presentes.

—Pero no estoy aquí por asunto personales. Veo que la casualidad a reunidos a la mayoría de participantes de esta quinta guerra, a los cuatros, les tengo un comunicado oficial como supervisor, pero será mejor buscar un lugar más cómodo. Síganme Master de la quinta guerra por el santo grial, su destino tomará un nuevo rumbo y puedo ver que algunos están interesados en Matou Sakura, síganme y tendrán su respuesta.

Kirei, sin esperar una respuesta, se dio media vuelta y comenzó a caminar.

Todos lo observaron. Rin fue la primera en caminar, Shirou y shinji se miraron antes de afirmar y seguirle.

Illya observó como todos avanzaban antes de hacer un puchero y seguir el mismo camino.

Avanzaron por poco tiempo, en silencio hasta un parque.

—Aquí estaremos mejor, alejados del interés de la tragedia del ignorante, pero si alguno fuera lo suficiente amable.

La mirada de Kirei se posó sobre Caster, una mirada inexpresiva, pero ella captó el mensaje. Utilizó un conjuro que alejaba la atención del parque. Archer y Rider se materializaron, al lado de sus Master.

Berserker también se encontraba en el lugar, este se mantuvo desmaterializado, pero observando al resto de Servant.

—Gracias, Caster—comunicó el moderador y observó a todos en el lugar, una pequeña sonrisa se asomó en su rostro—. Es un placer estar ante ustedes, valiente Master que luchan por el Santo Grial. Estoy aquí para comunicarles la pausa de la guerra.

Todos se exaltaron.

—¿Por qué están pausando la guerra? —Shinji gritó—¿Por qué ahora? ¿Qué es lo que paso? Dijiste que esto estaba relacionado a Sakura, ¿Cómo se puede relacionar esto con Sakura?

—Tranquilo, Matou Shinji—detuvo a Shinji con un simple movimiento de mano, aunque solo era un falso sacerdote, su figura y presencia no era normal, era poderosa y amenazante, una presencia que se imponía—Puedo entender su interés por el miembro de su familia, pero toda respuesta será a su tiempo y esto involucra a vuestra familia.

—¿Qué? —Él retrocedió—¿Cómo esto se involucra con los Matou?... ¿cómo se involucra con el anciano y Sakura?

La sorpresa y duda era las emociones que prevalecían en su amigo y para Shirou, no era distinto. ¿Sakura? ¿Qué pasa con ella? Observó a Rin, la cual no mostraba un impacto mayor, su mirada era sin emoción, pero un nerviosísimo la invadía.

¿Qué es lo que paso en la noche? Todo parecía ser peor de lo que esperaba. Miró a Caster, la cual estaba relativamente alejada de él. Aunque solo era un paso, parecía mucho más.

—Responderé su pregunta, Matou Shinji, pero déjeme hacerle una pregunta ¿usted es aliado de Matou Zouken?

—¿Qué? Claro que no soy aliado de ese anciano.

—Bien, eso hace todo más fácil. Estando presente todos los Master a los está comunicar. Como el supervisor de la quinta guerra por el Santo Grial, declaro la pausa de la guerra y se le ordena a los cuatro Master presente, buscar y eliminar a Matou Zouken, Master de Assassin y Matou Sakura, Master de Saber y Lancer por el delito de poner en peligro el secretismo de la guerra por el Santo Grial.

(*)

Shinji hizo corto circuito.

Nada de lo que escuchó tiene sentido.

Ninguna palabra que saliera de la boca de aquel aterrador Sacerdote era entendible para su cordura.

Sakura… ¿Master de Saber y Lancer? Eso no tenía sentido. Saber había muerto, Shirou se lo dijo y Rider confirmó que no se encontraba su presencia… que ella fuera la Master de Saber no tenía sentido.

¿Master de Lancer? Eso tampoco tenía ni un poco sentido. Recuerda a Lancer, esa bestia de armadura negra y tan violento como un perro. No podía ser Servant de Sakura, ella invoco a Rider y le entrego la autoridad de ella a él.

Una persona no podía invocar más de un Servant, por ello Sakura no podía ser Master de Lancer, la única forma que eso sucediera, que es el Master de Lancer muriera y ella hiciera un contrato.

Pero Sakura no tenía razones para que hacer un contrato. Ella no tenía un deseo, ella no tenía madera para ser un Master. Nada tenía sentido.

Pero recordó algo, algo que le congeló el cuerpo y sus pensamientos se aclararon.

No tenía sentido que Sakura fuera Master de Lancer y menos de Saber, la cual había muerto, pero si ella realmente no fuera su Master, si ella fuera… usada… por el anciano.

Cuando fueron atacados en el templo, Assassin se encontraba en lugar. ¿Eso fue una simple coincidencia? No, no debería serlo. Llegó a pensarlo, el Master de Lancer era el anciano.

Saber murió esa noche, pero ¿realmente no murió? Su abuelo es probablemente la persona que conoce mejor el ritual que cualquier otra persona. ¿Tal vez solo lastimo a Saber y la tomo en su control?

Tiene que ser eso, es lo único que tiene sentido. Sakura no debe ser, el sacerdote debe equivocarse.

Matou Zouken debe ser el Master de Assassin, Lancer y Saber… si lo que dice el sacerdote es real.

(*)

Rin casi se ahoga.

Fue como una patada en su tórax, que aplasto y destrozo sus pulmones.

Si lo que decía Archer era verdad y no parecía del tipo de hombre que mintiera, ella si era el Master de Saber y Lancer… y la semilla para el apocalipsis. Idea que aún no interiorizaba, solo la podía tomar como una broma por parte de Archer.

Eliminar a Sakura…

Matar a Sakura…

La idea le daba ganas de vomitar. Pero ha pensado en ello toda la noche, ha vomitado cuando su cuerpo rechazaba la idea, como si de un virus se trataba.

Si lo pensaba con claridad, tenía sentido. Era la idea más racionable, si ella causaría el fin del mundo, era su deber como la segunda propietaria de Fuyuki, proteger la ciudad de una amenaza de este tipo.

Un deber sobre cualquier otro.

Ese era su deber si todo era verdad. Si Archer era un Counter Guardian.

Pero… ¿Cuál era la razón de que Kotomine declarada a Sakura como el objetivo de eliminar

¿Fue por lo que paso está noche? ¿No va decir nada sobre el Servant que atacó esta noche?

(*)

Saber…

La memoria de la hermosa figura de Saber bajo la luz de la luna.

—Servant Saber, he respondido a tu invocación. Te pregunto. ¿Eres tú mi Master?

El recuerdo de Saber siendo empalada por la sombra.

—¡Saber, ven!

Aquellas imágenes se interconectaron y cambiaban cada segundo.

Saber siendo empalada, Saber salvándole, dos imágenes tan contraria y tan frescas en sus memorias, dos imágenes que le seguirán el resto de su vida

La mujer que le salvó, la mujer que falleció delante de sus ojos.

Aquello le carcome, le quema su corazón. Saber era… la figura más hermosa que conoció y eso no lo puede negar. En tan poco tiempo, pudo admirar aquella mujer, pero no la pudo conocer.

Al final solo eso, era la imagen de su falla.

Cada vez que recordaría a su salvadora, recordaría la imagen de su error.

Pero Kotomine Kirei a dicho que Sakura era la Master de Saber y Lancer…

No tenía sentido.

Saber estaba muerta.

Lancer no podía ser el Servant de Sakura.

Sakura no es un magus.

Y ¿Acaba de decir que tiene que matar a Sakura? ¿Por qué? ¿Por qué está diciendo algo tan absurdo como eso y por que nadie lo está negando?

—¡Nada de lo que dices tiene sentido! —Fue él quien se adelantó a todos, no podía aceptar aquella mentira—. Saber ha muerto, fui su Master hasta el final. La vi morir y ¿estas diciendo que aquello es una mentira? Y por qué ¿Por qué estas relacionando a Sakura con esto? Ella no es un magus y estas diciendo que la matemos…

—Respondería tus dudas, Emiya Shirou—Kirei lo detuvo con sus palabras y ¿una sonrisa surgió en su rostro?—pero creo que obtendrá la respuesta más satisfactoria a su preguntas, si se lo preguntas a Matou Shinji y Tohsaka Rin.

Y Shirou se detuvo. Era verdad, ¿Por qué fue el primero en reaccionar? Sakura era la hermana de Shinji y Rin era una buena persona, no aceptaría algo como esto sin alguna razón.

Ella ya lo hubiera cuestionado.

Se giró y encontró la mirada de ambos posado en él.

—Emiya—Shinji habló—Sakura… es la verdadera sucesora de los Matou… ella fue quien invoco a Rider y yo la obligue a cederme sus hechizo de comando.

—¿Qué? ¿Por qué no me lo dijiste?

—Aquello no era de tú interés, es un asunto de la familia Matou.

Shirou no respondió, aquello era verdad. Si Sakura era una magus, ella tenía el deber de no decírselo… pero nunca pudo imaginar que ella era un magus…

Aún así no la puede ver, no puede creer ver a esa chica como la Master de Lancer…

—Pero no tiene sentido lo que dices—Shinji se dirigió al sacerdote—. ¿Cómo que Sakura es Master de Saber y Lancer? Saber ha muerto y estoy seguro que Lancer debe ser Servant del anciano. ¡No meta a Sakura en esto!

—Matou y Emiya—interrumpió Rin, la cual parecía tan cansada y designada—Sakura… es la Master de Saber y Lancer. Y Emiya-kun, pude ver a Saber de cerca, si es ella, pero es distinta a la que recuerdas.

—Como… ¿Saber está viva?

Aquello no tenía sentido, nada de sentido. Saber murió, pero Tohsaka estaba diciendo que ella estaba viva.

Ambas imágenes seguían en su cabeza. No había posibilidad de que Saber no hubiera muerto, sintió como su conexión fue cortada cuando fue engullida.

Saber había muerto y aún que Rin decía lo contrario, su mente no podía entenderlo.

¿Saber estaba viva? Si aquello era real…

—No te emociones, Emiya Shirou—Archer avanzó y le miró con ojos de acero. La tención aumento y su cuerpo se puso alerta—. No es la misma Saber que conocías, tú ineptitud a cobrado precio.

—¿A qué te refieres, Archer?

—¡No me importa Saber!—Gritó Shinji, tomando toda la atención en él—Si Saber está viva, no importa, la derrotare. Explícate Rin, ¿Cómo que Sakura es Master de Saber y Lancer? ¿Por qué haces esa afirmación?

Rin apartó la mirada y una mueca se observaba en su rostro.

—Saber se refirió a ella como su Master y Lancer también la protegía… ella si es la Master de ambos, pero—Volvió a mirar hacia adelante, donde Kotomine—ella es la Master de ambos, pero no es una razón válida para detener la guerra y volverla un objetivo de todos los Master. ¿Cuáles son tus razones, Kotomine Kirei?

Kirei suspiró, parecía aburrido.

—Que pregunta más decepcionante. Ciento cuatros.

—¿Ciento cuatros?

—ciento cuatro personas son las muertas y desaparecidas está noche.

Todos callaron. Observando el movimiento del sacerdote, no había mentira en sus palabras, solo la seca verdad.

—Una fuga de gas, no es suficiente para ocultar esto. Un incendio que se propago por todo el vecindario, calcinando a sus habitantes. Asesinatos, escapadas, accidentes, serán alguna de las mentiras que ocultaran a las victimas fuera de la área afectada.

—¿Fuera de la área afectada? —Shirou habló—¿Qué es lo que está pasando?

—Debería conocerlo muy bien, Emiya Shirou—Kotomine le dirigió la mirada—la misma presencia que devoró a los habitantes del templo Ryuudou, la misma que devoró a Saber. No se han encontrado cadáveres bajos los escombros y ha dejado su firma en los lugares en donde se encontraban todos los desaparecidos.

¿La misma presencia en el templo Ryuudou? Issei…

Era verdad, no había cadáveres en el templo, todos habían desaparecidos.

Ciento cuatros personas habían desaparecido anoche… de la misma forma en que el templo…

—¿Cómo describiría lo que engullo a las personas del templo, Emiya Shirou?

Shirou se sobre saltó, había quedado atrapado en sus recuerdo, ¿Cómo era?

—Era cercana a una sombra, una gran sombra que parecía estar viva. Una mancha negra, casi como petróleo.

—Veo—respondió secamente el sacerdote y cambio a su objetivo, a Rin—¿Podría describir lo que vio anoche, lo que rodeaba a Matou Sakura?

Ella frunció el ceño.

—Kotomine, bastardo. Tenías varios familiares dando vuelta anoche… la sombra… era como petróleo… llena de maldiciones, solo al verla, podía saber que moriría en el contexto con ella… y aquella sombra surgió de Sakura después de ser empalada por el Servant desconocido.

—¿Cómo? —Shirou y Shinji preguntaron al unisonó—¿Cómo que Sakura fue empalada?

Tohsaka desvió la mirada y sus hombros la traicionaron, temblaban.

—Un Servant desconocido, un Servant dorado que Archer reconoció como Gilgamesh, asaltó la mansión y atacó a Sakura… ella murió delante de mis ojos…

Todos se mantuvieron en silenció.

Sakura… ¿muerta? La chica que era como una hermana para él, una amiga que apreciaba… ¿muerta?

—Pero ella no murió—afirmó Rin—es lo que dijo Archer, vio el cuerpo de Sakura, demacrado por las heridas causadas por Gilgamesh, pero aún así, se levantó entre el lodo… e intento devorarle, usando la sombra…

Shirou no respondió, solo miró a Archer y este con una ademan confirmo lo que dijo.

Nada de lo dicho tenía sentido, pero al recordad la sombra que devoró a Saber, puede imaginar lo que intentó hacer con Archer, pero no puede ver a Sakura haciendo eso.

—Bien, ahí están todas las evidencias. Matou Sakura y en consecuencia, Matou Zouken ha sido consideraros un peligro para el secretismo de la guerra por el santo Grial. Como represéntate de la santa iglesia y supervisor, ordeno que se detenga todo conflicto entre los participantes hasta que se elimine la amenaza antes dicha.

Aquellas palabras fueron una sentencia, un ultimátum.

—Si me disculpan, tengo otros asuntos que atender. Me retiró.

—¡Espera! —Intervino Rin—. ¡No mostrarte ninguna evidencia!

—¿No? —se detuvo y le dirigió la mirada, fria—la palabra de Emiya Shirou y tuya son evidencias de la sombra. Si quieres más evidencia, visita las cercanías, busca entre los escombros y cuando encuentres los ratos de la presencia de Matou Sakura, tendrás tú evidencia.

Kotomine Kirei avanzó hasta perderse en la fría mañana.

Los ánimos estaban hasta los suelos, principalmente tres de los Master. Illya no reaccionó abiertamente, pero si había un interés en ella. Tal vez esa Matou era el grial que estaba buscando.

—¡No creo nada de lo que ha dicho! —Exclamó Shinji y le dirigió la mirada a Archer—. ¿Realmente esa era Sakura? ¿No te estás equivocado Archer? Tú no conoces a Sakura, tuviste que confundirla.

—No lo hice, he visto a Matou Sakura y era ella. Igual esto es el mejor, la guerra solo sería un obstáculo para eliminar Matou Sakura.

Shinji y Shirou se quedaron en silencio, observándole. Archer afirmo aquello de una forma tan casual, que les costó procesar.

—¡Tú! —Shinji se exaltó—maldito bastado, no vas a tocar el pelo a ningún Matou.

Archer le ignoró y Shinji siguió gritando.

Shirou vaciló y miró a Rin. Ella parecía estar en su propio mundo.

—Tohsaka—las palabras se le escapaban, pero logro mantener la compostura—¿Ya tenías planeado matar a Sakura?

Shinji se calló y dio media vuelta, observo a Rin, con una intensidad amenazante, pero no habló, solo observó.

Ella tenía la mirada perdida, pero volviendo a sí misma y respondió, con una frialdad característica de un magus.

—Sí. Archer y yo lo discutimos. Ella es un peligro para la guerra y la ciudad.

Todo se detuvo, el aíre se congeló. Ningún ruido del exterior llegaba al lugar, solo la respiración de los presentes, era la evidencia de vida en ese parque.

Shirou fue el primero en reaccionar, levantó el brazo y detuvo a Shinji, el cual no hizo caso y lo empujó.

Pero eso no afectó a Shirou y esté lo sujetó desde atrás.

—¡Maldición Tohsaka! ¡Cómo te atreves!—Gruñó como un perro salvaje, mientras forcejeaba con Shirou para liberarse.

Los Servant reaccionaron, Archer se puso delante de Rin.

Rider se puso al lado de Shinji, incluso vaciló antes de detenerse. Estuvo a punto de atacar a Shirou, pero se arrepintió al último momento. Caster se preparado un conjuro contra ambos Servant, uno no letal, pero que le daría el tiempo a su Master para escapar.

Shirou pudo sentir a Rider y preparo el refuerzo de Caster, pero suspiro de alivio cuando esta no atacó.

—¡Maldita perra!—escupió Shinji—¡La abandonas y ahora la quieres eliminar! ¡Eres escoria!

Rin se vio afectada por ello, su rostro se puso rojo y sus puños se juntaron. Archer la detuvo.

—No vale la pena, Rin. Matou Sakura es prioridad antes que el conflicto con otros Master.

Ella rechinó los dientes antes de suspirar y volver a sí misma.

—Tienes razón Archer. Nos vamos, no tenemos nada que hacer aquí.

Ella dio media vuelta y comenzó a alejarse mientras que Shinji seguía bramando como un perro.

—¡Tohsaka!—Shirou gritó—. ¡Tú no eres así! No harías esto si no hubiera más opciones ¿Por qué has decidido matarla? ¿Qué es lo que sabes?

—¿Y que quieres que haga?—Tohsaka se rompió, pero no le dirigió la mirada, su espada estaba firme, pero su voz vacilaba con cada palabra—. La evidencia está ahí, Archer la vio. Tú lo viste. No se lo que está pasando, pero Sakura está haciendo esto. Tengo que detenerla. Es mi deber, mi deber como su… como Tohsaka, debo solucionar esto, antes que escale y mucho más mueran.

(*)

Shinji no podía acetar las palabras de Tohsaka.

Aquello era una mierda que no podía creer.

Matar a Sakura…

La imagen de Kuzuki… la del cadáver bajo la nieve. ¿Hacerle eso a Sakura?

Quería vomitar, pero su rabia era superior… no lo aceptaba. No ha visto esa sombra, no puede creer que eso sea Sakura.

Aún así todos dicen lo contrario…

Pero no es del tipo que acepta lo que dicen los demás. No puede aceptar que la maten, no los dejará, es su deber como su hermano mayor, debe protegerla, pero ¿Cómo?

Su abuelo…

El viejo era capaz de todo. Assassin era su Servant, Lancer… también parecía ser su Servant, eso es lo que creía. Su abuelo no se aliaría con nadie, incluso Sakura…

Y si… ¿Está usando a Sakura?

Aquello… era la única opción factible.

—¡Tohsaka!—resonó como una campana, fue la primera vez que le miró realmente, porque aquella palabra no estaba lleno de coraje, si no de un frio desdén—. ¿Va a asesinar a tú propia hermana con tanta facilidad?

Aquello fue respondido con un rostro indiferente y la confusión de Emiya.

—No es mi hermana—con una expresión en blanco que consumía su rostro, aquello era una muy buena mentira o era una perra muy fría, pensó Shinji —ya no lo es, es tú hermana. Y como miembro de los Matou, debería solucionar este problema. También es tú responsabilidad como Master en esta quinta guerra por el Santo Grial—desvió su mirada, encontrándose con Shirou e Illya—la de todos nosotros.

Shinji escupió, pero no había odio o desprecio, si no que había una pequeña sonrisa en su rostro. No era felicidad, era casi de victoria.

—Qué asco me da que tengas razón. Si, como el heredero de los Matou y Master en esta guerra, tengo responsabilidades. Pero dime Tohsaka, ¿Realmente crees que matar a Sakura es la única opción?

—… ¿Cuál es la opción que das? ¿Qué sabes?

—Nada en especial, solo están ignorando un factor bastante importante. Si es verdad de que Sakura es Master de Lancer y Saber, está guerra del Santo Grial tiene tres Matou. Matou Shinji, Matou Sakura y Matou Zouken—el ultimo nombre venía con cierta malicia—Sakura puede ser un magus, pero no tiene razones para devorar a extraños, ella es rarita, pero no tanto. En cambio, Matou Zouken es un cadáver que lleva cientos de años chupando la sangre de su descendencia. ¿Entiende por donde va esto? Si todo lo que dicen es verdad, solo deja una opción factible. El cadáver la está usando y tengo la solución perfecta. Tenemos que enterrar el cadáver para que no vuelva a escapar.

Aquello concluyó, con toda seguridad en él. No había vacilación en sus palabras, pero si había dos imágenes en su mente.

El cadáver de Kuzuki que le observaba y el rostro iluminado de su abuelo cuando le enseño lo que era la magia.

Nota de autor:

Hola, perdón por la demora de esté capítulo. Mis excusas son el final del semestre y tuve un bloqueo de varias semanas. Al menos ese bloqueo me sirvió para avanzar en el lore de mi siguiente Fic de Fate, ya que es un proyecto más grande y lo comenzaré a escribir cuando termine Hombre de Acero, así que no tenga miedo que abandone esté.

Sobre el avance de este capítulo, fue difícil de escribir y corte bastante, ya que consideró que sobrecargue a los personajes con información y lo dejé para más adelante. El siguiente capítulo está siendo un dolor de cabeza, por eso me atrase.

Sobre lo de Archer y su identidad como CG, esperen que no lo estoy olvidando, se queda para otro capítulo.

Espero que disfrutaran el capítulo y nos vemos en el siguiente.