Chilló como un perro.

Como un perro que acababan de ser mutilado por un vehículo, que acaban de romper, pero aún así el animal seguía con vida, retorciéndose como un moribundo.

Llorando, gritando, aclamando por piedad.

Pero no fue atropellado, no era un perro mutilado. Era un ser humano.

¿Qué es lo que causó todo ese alborotó? Gritos que no podían ser conocidos como humanos, que se asemejaban más a una bestia salvaje.

Sus perdida de cordura eran el resultado de un dolor tremendo.

Podría comparase con una mordida, de pequeño dientes que se asemejaban a tornillos que se clavaban en su muslo, espalda y brazos, pero el movimiento de esté cambió cuando los dientes entraron y su movimiento cambio a un taladro.

Comenzó a entrar y él a gritar.

Tal vez si solo hubiera sido como un puñal, algo que penetra y se queda fijo en un lugar, aún con el filo rompiendo constantemente sus músculos, hubiera podido mantener la cordura.

Palpitaba, contrayéndose y expandiéndose. Una, y otra y otra vez. Entraba, ¡Lo penetraban! Le machacaba, pero había más, algo que aplastaba su sentido común y aclamaba para que fuera mentira aún sabiendo que era. No solo invadieron su cuerpo, perforaron su exterior…

¡Le estaba comiendo las entrañas!

No era uno ¡Era muchos! ¿Cuántos? ¿Diez, veinte treinta, cincuenta, cien, quinientos, miles?

¡Le devoraban!

¡Avanzó!

¡Cuerpos externos y desconocidos!, unas protuberancias exteriores que buscaban ser parte de él, devorar sus órganos.

Su garganta se desgarra, pero nada ha entrado en ella, simplemente sus gritos la rompen y se queda sin voz.

Palpitan y se mueve, profundizando en su interior, se mueven bajo su piel… lo aplasta, golpea su piel en donde su piel en donde las protuberancias se asoman, entierra sus uñas ignorando el daño, ya que el dolor producido por las criaturas era peor.

¡Estaban bajo su piel!

¡Tiene que sacarlas! Arrancarlas, vomitarlas, excretarlas.

No importaba lo que tuviera que hacer, aunque tuviera que arrancarse la piel, tenía que sacarlas y eso es lo que hizo, sus uñas perforaron su carne en búsqueda de los invasores.

Pero no los encontraba, aunque se despellejó, ya no estaba ahí.

Palpitaba, contrayéndose y expandiéndose… en otra parte de su cuerpo.

Se movía, continuaban avanzando, ignorando el cuerpo que invadían, lo rompió como un muñeco.

Oh, eso es lo que era, lo que se volvió. Un muñeco, un pequeño muñeco para la diversión de los invasores que parecían considerar su cuerpo como su jardín de juegos.

Palpitaba, contrayéndose y expandiéndose.

Se volvería loco.

(*)

Todos quedaron en silenció ante la declaración de Shinji.

No había mentira en sus palabras, estaban ignorando ese nuevo factor que él desconocía. Si había otra persona atrás de todo esto, de la sombra… tienen que investigarlo.

—Shinji tiene razón. Estamos hablando de matar a Sakura, pero no estamos buscando opciones. Si su abuelo está relacionado a esto, tenemos que comprobarlo y hacer todo lo posible, para detener la sombra.

En aquellas palabras había una frase que faltaba, pero estaba claro que no fue un error de Shirou. No dijo ¨salvar a Sakura¨, si no detener. ¿Cómo detenerlo? Si no había opción, estaba clara la forma en que lo haría. El significado de sus palabras fueron tan trasparentes como el agua de un limpio manantial.

Emiya Shirou es un héroe de la justicia, un héroe como su padre, un héroe de fantasía. ¿Cuál era el lado que aceptaba en su ser?

¿El héroe fatalista o el héroe de la esperanza?

Shinji no dijo nada, solo escuchó en silencio, entendiendo que dependiendo de cómo evolucionen los hechos, ambos serán amigos o enemigos. Aunque un pensamiento rondaba en su mente, odiaba profundamente si fuera la segunda.

Rin pudo ver en aquellos ojos de bronce su propio deber, una convicción que ella no tenía aunque su boca escupiera palabras de deber. Era ella la que debería tener aquella convicción. No dudar de sus palabras y actos porque era la Segunda Propietaria de Fuyuki, la heredera de una de las familias fundadoras de la guerra por el santo grial, una Tohsaka.

Illya recordó a su padre al ver aquellos ojos, que no eran iguales, pero que las similitudes estaban ahí. No era el color de los ojos o su forma, era la mirada que ambos hombres compartían. Los pocos recuerdos que tenía de él ahí estaban… cuando jugaba en la nieve con él… era extrañamente similar a cuando se encontró con Shirou. Realmente era su hijo, incluso más que ella. Realmente hubiera querido odiarle, pero un sentimiento de tristeza le invadió.

Archer observó un espejó del pasado, la de un hombre tonto que cultivó su camino a la horca y aunque el odio de su propio pasado, el odio que sentía hacía si mismo estaba tan latente y dentro de sí, consideraba correcta cada palabra del idiota, incluso las que no dijo. Frunció el ceño cuando la imagen de Kiritsugu invadía su mente, más nítida que nunca, pero se volvió una sonrisa. Ese noche bajo la luna, realmente prometió ser como él.

Caster entendió algo muy simple al ver los ojos de su Master y al oír sus palabras y concluyo lo que tenía que hacer. Tiene que estar de su lado, sin importar el camino que tome aquel chico que le salvó, aún así deseaba que una chispa no desapareciera en aquellos ojos de acero, aún así cuando observó al Servant Archer, el hombre de gran espalda y una mirada de acero tan profundo, vaciló

(*)

Los tres Master avanzaban en silenció, con cierta distancia entre ellos.

La cuarta Master, la Master de Berserker, Illya los abandonó cuando decidieron visitar la mansión.

Shirou le miró a los ojos rojos y ambos se observaron por un tiempo en silencio hasta que ella apartó la mirada, dando medía vuelta y avanzando en dirección opuesta.

—No necesito buscar a Matou Sakura, ella vendrá a mí y le recibiré con el trato debido de Master a Master.

Fueron sus palabras, fría como el aíre que la rodeaba. Ella avanzó, ignorando todo, pero Shirou…

—Illya… ten cuidado, por favor.

Ella se detuvo y su cabeza se daleó un poco, el ojo rojo le miró. Había tristeza en ellos.

—Realmente eres… un tonto. Hasta pronto Onii-chan, nos volveremos a ver.

Y ella desapareció como una brisa en el invierno, aún así un mal augurio le invadía. Tal vez no tuvo que dejar que ella se fuera… pero lo que están por hacer es igual de peligroso. Era mejor dejarla ir.

Así que avanzaron, Shinji al frente y a su derecha estaba Tohsaka. Ambos no compartían alguna mirada, todo lo contrario, había tensión y enemistad entre ambos.

Podría decir que se odiaban.

Caster era la única Servant que caminaba materializada con ellos, ya que era l única que vestía ropas modernas, estaba atrás de él en un paso monótono y la distancia parecía hacerse cada vez más alta.

¿Por qué estaba tan aleja de él? Ella había actuado tan cercana, pero desde que Archer la llamó bruja… ¿Archer conocía su pasado? ¿Archer fue alguien que la conocía en vida? O ¿Solo fue un insultó?

Archer… es un idiota. Archer… no era de su pasado. Él… tenía una opinión que ignoraría, no le importaba quien era, no dejaría que afectará a Medea.

Así que solo actuaría.

Se detuvo y ella también, la cual daleó suavemente la cabeza con confusión. Finalmente pudo notarlo cuando sus ojos se cruzaron, la tristeza marcaba su expresión hasta que la sorpresa la invadió cuando Shirou se acercó a ella con la misma cercanía que ella demostró desde la mañana, invadiendo su espacio personal y entrelazo sus dedos con los de ella.

Sus dedos son tan pequeños… pero tan cálidos. Realmente no quería soltarlos, no quería soltarla.

Apresuró su ritmo para no perder a sus compañeros y ella tuvo que seguirle, sus dedos seguían entrelazados.

—¿Shirou-sama? —su mejillas ardían mientras la confusión no le abandonaba, su Master no era tan asertivo.

—Caster, no me sueltes —simplemente respondió, sin mirarla, pero sus ojos no se levantaba del suelo y ella pudo verlo, aunque solo fuera el rastró en las mejillas, estaba tan avergonzado como ella.

Ambos avanzaron en un trote ligero, sus corazones tambaleaban y sus sentimientos entre ellos se sentían tan fuertes.

Aún así la tristeza no desaparecía y el miedo al lo que se enfrentaban era tan latente y difuso. Solo podían confiar en ellos mismos y la persona que estaba a su lado.

(*)

La mansión Matou, una construcción de estilo occidental al igual que la destruirá Mansión Tohsaka, se encuentra en Miyama, en el distrito extranjero y aunque no fue alcanzada por la destrucción de anoche, está podía ser describirá con una palabra: Marchita.

Incluso en el invierno que azotaba las calles de Fuyuki, era un soplido de aíre fresco ante la macabra mansión.

Para Shirou no era la primera vez que estaba frente a frente con el hogar, incluso estuvo adentro un par de veces, aún así, todo parecía tan distinto, tal vez porque ya no era un niño que venía a visitar a su amigo.

Era extraño, como una sensación de amargura.

La mansión era gris, la mansión no tenía vida, sus propios habitantes no podían considerarlo un hogar. ¿Qué era ese lugar? Probablemente se asemejaba a un desierto nocturno en donde las estrellan no podían guiarte.

Un lugar que se podía considerar maldito, el hogar de la familia Matou por generaciones.

Y todos los presentes lo sabían, estaba más de cerca de una trampa mortal.

—A la mierda con ese viejo, vamos a entrar y a darle una paliza—concluyó Shinji después de pasar un minuto gritando para que su abuelo se presentará.

—Me parece una horrible idea, está claro que es una trampa. Además, nada nos asegura que derrotar a tu abuelo detenga esto o que Sakura esté aquí. Podría estar en cualquier otro lugar si buscara ocultarse.

—Tohsaka tiene razón, Shinji. Entrar sería una mala estrategia, es probable que Assassin no esté esperando.

—¿Y qué quieres que haga?—gruñó Shinji—¿Tenemos otra alternativa? ¿Sentarnos y esperar? No me importa lo que hagan, yo voy a entrar. Este lugar es mi herencia y lo vengo a reclamar— Concluyo con una determinación que era extraña en él. —sacando a ese vejestorio a patadas.

Shinji avanzó hacía la entrada y la abrió.

—¿Realmente vas a entrar? ¿Aún con la barrera?—dijo Rin y Shinji se detuvo, dando media vuelta.

—¿La barrera? ¿Por qué debería preocuparme de la barrera? Esta es mi casa…

Shinji se quedó en silencio y Rin suspiró.

—Veo que no eres tan tonto. Entrar al templo de un magus es suicida y aunque sea tú abuelo, está claro cuáles son nuestras intensiones y si Sakura está aquí, no solo nos encontramos con tres Servant, si no que todo tipo de trampas.

Shirou se mantuvo en silencio, no había falla en el racionamiento de Tohsaka. No conoce mucho sobre otros magus, pero Kiritsugu si le explicó que era una barrera, tenía una en su hogar, fue la que le alertó de la presencia de Lancer. Eso era una barrera básica, la mansión Matou debe estar a otro nivel.

Pero si había una oportunidad de encontrar a Sakura y poder solucionar esto, era un riesgo que estaba dispuesto a seguir.

Además, tenía a Caster a su lado. Era el único calor que sentía ante la entrada, ante ese demacrado lugar.

No podía dudar, tenía que avanzar, era la única de salvar a todos lo que pueda.

Aquella sombra que se llevó a Saber e Issei… todos los del templo y las personas que quedaron atrapadas anoche, debe acabar con esto, de una u otra forma.

Tenían que acaba con ello lo antes posible.

Mira a Caster que estaba a su lado aún entrelazando los dedos, esperando una respuesta. Ella no hizo ningún ruido, pero se lo dijo con sus ojos. Sus profundos ojos que podían ser confundidos con el mismísimo cielo. Ella aceptaría seguir el mismo camino que él.

—¿Puedes Caster?

—Claro que si, Shirou-sama. Soy una gran magus de la era de los dioses, sería un insultó creer que no puedo con una barrera—ella respondió con leve puchero, lo cual era tan radiante que podía destruir aquella atmosfera tan densa al frente de la mansión, aunque era Shirou el único afectado por ella.

—Claro que creó en ti, Caster. Solo preguntaba para confirmar.

—Pues no debería, mi mirada decía todo.

—Te pido perdón Caster, no debería hacer preguntas innecesaria—una pequeña curvatura se formó en los labios de Shirou y Caster quedó embobada por unos segundos hasta desviar la mirada.

Ella controló su vergüenza y le volvió a mirar.

—Así me gusta, claro que haré todo lo que pueda, Shirou-sama—ella sonrió, realmente parecía que pudiera hace todo.

—¿Ustedes que están planeando? —interfirió Tohsaka.

Mientras este intercambio tan cercano de Master y Servant ocurría, los dos Master restante le observaron, hasta que Rin perdió la paciencia ante un coqueteo tan fuera de lugar.

—Caster puede ayudarnos con la barrera.

Tohsaka observó con cierto receló a Caster, pero suspiró y afirmó con cierta fatiga. No puede dejar que esos dos le distraigan.

—Veo… podemos entrar, pero tenemos que seguir atentos antes la presencia de los Servant.

La blancas y delicadas manos de Caster se afirmaron con más firmeza, pero inmediatamente le soltó en un solo movimiento y avanzó a la entrada, recitando unas palabras en un idioma desconocido para el resto y su mano toco la superficie de la reja, aunque más que tocas aquella fría superficie, se hizo visible otra capa y la nariz de Shirou inmediatamente reaccionó.

Esa era la barrera y pasaron unos segundos. En donde Caster se mantuvo en silencio interactuando con está, aunque cuando inicio comenzó con una confianza digna de una princesa, frunció el ceño y les dirigió la mirada.

—Es bastante poderosa e incluso compleja—confirmó Caster—. No solo aleja a los transeúntes y tienen una barrera de defensa que se activará cuando el que tenga control de ella lo decida. No estoy segura de lo que es capaz, pero es una barrera bastante completa.

Ella continuó interactuando con aquella superficie fantasma.

— Puedo luchar contra la barrera, pero no destruirla por completo en estas circunstancias, tal vez si quieren que destruya el lugar por completo, pero dudo que quiera eso. Es sorprendente que un magus de la era actual pueda crear una defensa como está, está unidad a la línea ley en cierta medida y si intento destruirla, puede que termine dañando los alrededores e incluso algo pepr… tendré que quedarme aquí mientras estén adentró, ya que encuentro un sistema de degeneración bastante complejo que puede reactivar la barrera en menos de unos minutos.

Shirou mirar con disgusto la barrera. Esto era apropósito, extendió la barrera de una forma que pondría en riesgo a todos los cercanos. Era una defensa extra bastante retorcida y tendría que dejar a Caster afuera…

—Ya, se quedan afuera, Emiya y Caster. Nosotros entraremos—afirmó Shinji.

—¿Qué? —se sobresaltó Shirou—es peligroso que solo ustedes entren.

—Shinji tiene razón—dijo Tohsaka, para sorpresa de Shirou—. Nosotros tenemos a nuestros Servant para protegernos y aunque estoy segura que dirás que puedes protegerte. Aunque estamos a la luz del día, no dudo que Matou vuelva a Caster su objetivo principal si se puede encargar de los cincos en un solo golpe. Es mejor tener el apoyo de ambos si algo malo paso.

Ella… tenía razón. Era verdad lo que decía. Caster vulnerable ante cualquier ataque y aquello hacía que un escalofrió le invadiera.

No quería dejarlos solos ahí adentró, si estuviera juntos a ellos habría mayor posibilidad de que los cinco saliera con vida, pero eso significa dejar a Caster expuesta. No le agradó la idea y era verdad, aunque se confió con el sol en lo alto, no había más personas en la cercanía.

Podrían matar a Caster.

—No es necesario que se preocupe Shirou-sama —intervino Caster —puedo cuidarme.

Aquello tampoco era una mentira. Ella era el mejor magus en la guerra, la más poderosa y eficiente, pero…

—Rin tiene razón, me quedaré a tú lado Caster.

(*)

Tal vez fue la naturalidad de entrar a la casa que podría considerarse su hogar, esté avanzó con la normalidad de un día común, ignorando los peligros que significaba entrar.

Shinji fue el primero en llegar a la puerta y la abrió casualmente, solo para que Rider le diera una patada que lo lanzó contra la pared. Shinji gruñó, confundido y dolorido, pero fue callado ante el sonido de cuatro dagas negras enterrándose en el piso, justo donde se encontraba antes.

Esas dagas pudieron haberlo matado…

Rider preparó sus dagas.

Rin se preparó para disparar.

Las dos espadas gemelas aparecieron en las manos de Archer.

Silenció.

El viento rugía y parecía que la marchita mansión se reía de ellos.

Shinji estaba procesando lo que acababa de pasar. ¿Realmente estuvo a punto de morir en la puerta de su casa?

Esas dagas negras eran las mismas del templo. Assassin lo intentó asesinar, su abuelo lo intento matar, dos veces.

El heredo de la casa Matou se paró en un rápido moviminento, aún con piernas temblorosas busca la imagen de su gatillo y dispara, sus circuitos mágicos, susurrando el conjuro que utilizó para las sombras y las lanzó hacia adentro, destrozando el suelo.

No hubo cambió. Solo destrozó el suelo que le pertenece.

—¿Están bien? —la voz de Shirou se alzó desde lo lejos y la imagen de este en la reja, alzando el brazo—¿Paso algo? ¿Necesitan ayuda?

—Estamos bien, Emiya-kun—respondió Rin—sigue en tú posición, no es nada que nosotros no podríamos solucionar.

Claro que pueden solucionarlo, pero sus piernas no le quieren responder, se quedaron tiesas después de usar el conjuro, acaso ¿gasto más de lo que debería? O ¿estaba aterrado?

¿Realmente podría entrar?

—Definitivamente una trampa—suspiró Rin—y al parecer no le importa matar a su propio nieto—ya me he dado cuenta, susurró Shinji—, esto nos pone en una gran desventaja. Archer, ¿puedes entrar desmaterializado y encontrar las trampas en la entrada?

Archer se desmaterializó.

Y la mirada de Rin de dirigió hacía él.

—Podemos avanzar juntos o dividirnos, son dos objetivos los que tenemos. Encontrar a Sakura y eliminar a tú abuelo—aquella última afirmación fue un balde de agua fría en la conciencia de Shinji.

La imagen de Kuzuki.

Su abuelo lo intentó matar… así que no debería haber remordimiento con aquello, pero…

Lo pensaría después, ahora tiene que responder. Respiró con cierta intensidad para controlar los latidos de su corazón.

—Nos dividiremos, yo iré por mi abuelo, estoy seguro que esta más interesada en encontrar a Sakura. Su habitación está en el segundo piso, a la derecha, tercera puerta, la ultima.

Rin parecía que iba a decir algo, pero se detuvo. Solo se quedo en silenció.

Archer se materializó a su lado.

—Assassin no dejó trampas a simple vista en la entrada aparte de la que fue activada. Puedo ver por dónde va, quiere que entremos.

(*)

¿Este es el lugar en donde ha vivido tantos años?

Huele a polvo y soledad.

Para Tohsaka Rin, la separación hacía su hermana es un evento que nunca olvidará y aunque quisiera separar la existencia de Tohsaka Sakura y Matou Sakura, no era algo que pudiera hacer con un simple pensamiento.

Era algo que estaba incrustado en su mente, el último momento que pasaron juntas como su hermana, cuando le regalo que lazo para el cabello.

El mismo lazo que siempre llevaba, lo podía reconocer y aunque estaba tan cerca, nunca se le acercó. Porque su padre lo dijo, que ella era un magus de otra familia.

Ella era dejó de ser Tohsaka y se volvió Matou para que su potencial como magus pueda brillar, ya que ella fue asignada como la hereda de los Matou. Eso fue lo que le dijo su padre.

Fue bendecido con dos hermosas hijas.

Ambas nacieron con un potencial enorme y era un desperdició. Lo dijo, él deseaba que su hija no fuera alejada del potencial y derecho que tenía por nacer con aquel potencial.

Es lo que recuerda, son las ideas que le han seguido toda su vida. Por eso nunca se le acerco, por eso solo la observaba.

La tenía que respetar como magus, como una igual. No podían ser hermanas e incluso amigas, porque el camino de un magus está lleno de muerte, es un camino solitario.

Eran rivales, ese era su destino.

Pero aún así, aún así… no podía controlar sus sentimientos cuando ella estaba involucrada. Era su hermanita… pero la guerra ha tenido que cambiar aquellos sentimientos. Aceptar la realidad.

Ya no son hermanas.

Pero igual tiene derecho a estar enojada si la teoría de Matou es real. Están usando a Sakura… que el jefe de la familia Matou esté usando a una chica inocente en la guerra, lo cual a causando más de cien bajas en una noche.

Como la segunda propietaria de Fuyuki tiene un deber y lo hará. Es la única opción.

No puede aceptar que esto escale. Tiene que eliminar a Matou Zouken.

Sube por la escalera, su respiración y el rechinamiento son los únicos ruidos que le acompañan. Levanta el brazo en posición para utilizar Gandr a cualquier tipo de familiar que se presente. Archer los espera desde la cima de la escalera, con ambas espadas en sus manos.

Siendo un gran Archer con espadas.

Llegó a la cima y la atmosfera no cambiaba. Peor que un cementerio, aunque prefería estar en un cementerio. No en la casa de un magus.

Avanzó por el pasillo en el segundo piso, siguiendo las indicaciones.

En dirección a la habitación de Sakura.

—Está demasiado calmado, Rin. Es posible que nos esperen adentro de la habitación, la interferencia de Caster no significa que familiares o algún otro tipo de trampa no se active.

—Lo sé, es lo que he notado. Dudo que al dañar su barrera acabe con todas sus trampas fueran dañadas. Es un viejo magus, debe tener una carta bajo la manga.

Según las indicaciones de Shinji, esa puerta debía llevar a la habitación de Sakura. Era estúpido no entrar, si estaba ahí, la sacaría.

Demasiado tarde para cualquier arrepentimiento.

Y la puerta se abrió, con facilidad. Aún cuando estaba preparada para las dagas de Assassin, una tormenta de fuego o viento, incluso las maldiciones que rodeaban a Sakura.

Nada.

Absolutamente nada.

Archer fue el primero en entrar mientras que Rin observaba sus alrededores.

Ningún familiar o trampa a la vista.

Su Servant afirmó y Rin le siguió.

Una habitación común y corriente, aunque… no había mucho en ella. Era solo una habitación que lo básico necesario para una joven chica… no, no había algo que permitiera distinguir entre la habitación de una chica o chico, incluso entre un joven adulto e incluso un anciano.

Gris, improvisto de vida.

Posiblemente lo único que destacaba, era unos cuadernos que podían ser la señal de un alumno. Aunque… el libro que se encontraba más expuesto, no parecía que fuera como los otros.

¿Un diario?

—No hay ninguna presencia en el lugar, desde hace varios días que no entran ha esta habitación, Rin. No está aquí.

Aquello es verdad.

—No está aquí…—afirmó Rin—es posible que se encuentre en el taller, aunque mi instinto me dice que no la encontraremos en este lugar. Un animal herido suele buscar un lugar reconfortante o conocido en donde poder curarse… si no la encontramos aquí, tendríamos que buscar en la mansión Emiya.

Está habitación, no, este mansión no podía ser considerado un lugar reconfortante, aunque vivieras en la calle, era probable que quisieras seguir bajo la lluvia en vez de este techo tan gris, era sofocante para cualquiera.

Era sofocante para ella, Sakura tenía que soportar estas paredes que devoraban su existencia cada día, incluso sentía algo de empatía por el estúpido de Shinji.

Suspiró.

—¿Qué es lo que deseas hacer Rin? ¿Ir por el viejo Matou o buscar a Sakura?

—Ya estamos aquí y si es Matou Zouken puede hacer algo para acabar con esa sombra, lo necesitamos con vida.

—Veo, nos dirigiremos…

Y antes que Archer pudiera terminar la frase, dejó de escucharle, incluso de percibirlo.

No es que su Servant hubiera desaparecido o que ella dejará la habitación, simplemente sus sentidos dejaron de funcionar, dejando solo algunos, cuales su cerebro se enfocó.

Un extraño olor se apoderó de ella. Fue su lengua la primera que percibió un sabor extaño, eran como huevos o algas en descomposición, el olor de la putrefacción. Fue un inicio sutil, pero inmediatamente inundo todos.

Una marea de inmundicia que carcomía sus otros sentidos, solo para dejar el hedor.

¡Era como si se estuviera ahogando!

Quería vomitar, quería gritar, quería huir, pero era como caer en un abismo sin escapatoria, uniéndose cada vez más en un pozo negro y sin fonod.

Lo único que sentía era aquella sensación enfermiza.

Pero Rin no era estúpida, aún entre aquella asquerosidad, tenía que buscarlo. Buscar el interruptor.

Muy hondo, muy hondo entre toda enfermedad, estaba su corazón.

Lo apuñaló y una sensación tan conocida comenzó a florecer sobre toda peste que había consumido cada nervio.

Sus circuitos mágicos.

Ella respiró la putrefacción, pero no era lo único que había, si no el sonido de las espadas de Archer balanceándose en el aíre antes de perforar una superficie viscosa.

—¡Veo que despertaste Rin!—Archer proyectó 20 espadas de todo tipos y fueron disparadas hacía distintos familiares en forma de gusanos que emergían de todas las direcciones de la habitación.

Rin se levantó y arrojó una de las gemas, recitó un nombre y una esfera de fuego controlada, quemó a todos los gusanos de una esquina, junto a las pertenecías de Sakura.

—Ya estoy aquí, esa barrera es más potente de lo que esperaba. ¿Qué está haciendo Emiya?

(*)

Shinji avanzó lo más rápido posible, tenía que encontrar a ese viejo en su habitación y darle una paliza antes que cualquier otra cosa y si tenía que ir más lejos…

Si con eso salvaba a su hermana, lo haría….

La imagen de Kuzuki en la nieve.

Rider estaba a su lado, avanzó al mismo ritmo de él, ya que no lo dejaría solo.

Estaba por doblar hacía la derecha en donde se encontraba la habitación, cuando un sentimiento conocido le invadió.

Se detuvo en secó y miró hacía una de las puertas.

—¿Master? ¿Pasa algo? —se pronunció Rider, pero la mirada de Shinji estaba atrapada por la puerta.

Aquella puerta.

Aún maldecía el día que abrió esa puerta.

La imagen de Sakura entre los gusanos, la risa de su abuelo, su discusión con Sakura y el golpe de su padre.

Prometió que se lo demostraría, a todos ellos. Que él era el sucesor de la familia Matou.

Solo él podía ser la cabeza de la familia.

Porque era lo único que tenía, a lo único que podía aspirar.

Y ahora tenía circuitos mágicos.

Cumplió la promesa que hizo. Puede hacer milagros, puede tocar lo desconocido, puede ser amado…

¿Pero quién queda para amarlo?

Avanzó, ignorando a Rider.

Estaba frente a frente con la puerta, aquella maldecida puerta. Su mano avanzó hacía ella, a la manilla y en un solo intento, está se abrió y rechinó con cada movimiento y una atmosfera sofocante de hace varios años le invadió. ¿Cuántas veces ha estado abajo?

Trs veces, la primera cuando descubrió a Sakura, la segunda cuando invocó a Rider junto a Sakura y la tercera cuando se enteró que su abuelo invocó un Servant.

Pero ahora era distinto, una escalofrió le invadía en cada nervió, como un relámpago que quemó cada parte de su ser, para dejar solo una fría muerte.

Un miedo a lo conocido.

Conocía lo que había ahí abajó y está seguro. El peor miedo es a lo desconocido, pero aún así, aún así esto era peor que la primera, segunda y tercera vez que bajó esas escaleras.

En este lugar su abuelo le espera y eso es peor que la oscuridad de la ignorancia.

Tal vez por qué la imagen de Kuzuki estaba presente, tan fresca como la sangre derramada del profesor.

Pero en vez de que la imagen fuera Kuzuki, Sakura e incluso su abuelo, la imagen que reemplazo el rostro mutilado, era su propio rostro.

Lo va a matar.

Lo sabe, está seguro.

Entrar fue un error. Tiene que salir de aquí, huir.

¿Qué podía hacer contra su abuelo? Era un magus con ciento de años de experiencia. Un monstruo en la magecraft y ¿Qué es Matou Shinji? Un bebe que despertó sus circuitos mágico… ayer.

Realmente era estúpido, no podía respirar ante las escaleras que bajaban en la oscuridad innatural del sótano, la única luz era opacada por su propia sombra que se expandía hasta perderse y mimetizarse con el entornó.

Porque ese era su destino, está seguro. El mismo destino de su madre, el destino de todos los Matou que fueron contra el abuelo.

Ser consumido por él, como un vampiro… si ese era una buena descripción para Matou Zouken.

El vampiro de la casa Matou, quien ha devorado a toda su descendencia.

Y ahora le toca se parte de ellos.

No quiere bajar, no busca la muerte, pero Sakura…

Algo le tocaba el brazo y Shinji saltó en dirección opuesta por instinto mientras chillaba. Afirmanodes contra la pared para no caer y jadeando.

Era Rider.

—Master—Rider habló, pero había algo distinto en su tono. Normalmente ella respondía en seco, mostrando pocas emociones o tonalidades, pero había un toque distinto en ella, como si le estuviera a punto de regañar—¿Considera una buena opción tener una crisis existencial en este momento? Aunque estamos en su hogar, no sería malo que lo considerara como un lugar hostil.

No respondió, ya que sentía como el corazón se había detenido por varios segundos y su alma se escapaba de su cuerpo.

Su corazón volvió a latir y con ello pudo respirar.

—¡Rider!¡ No me toques sin avisar!

—Ya le había hablado, pero usted no respondía.

—¡Ya! Es que… necesitaba un momento.

Se levantó, alejándose de la pared y mirando hacía la oscuridad del sótano, podía respirar y aunque aún tenía miedo, pero la presencia de Rider era lo distinto. Si, esa era la diferencia de la tercera vez que bajó y ahora está diferencia era mucho mayor.

Tenía a Rider.

Eso era lo que faltaba. Tal vez era un bebe comparado con su abuelo, pero con Rider a su lado, no tenía que temer.

Es su Servant, por su puesto tiene que ser fuerte y ahora que tiene circuitos mágicos, nada debería detenerle.

Medusa, el monstruo de ojos petrificantes y cabello en forma de serpiente que asesinó a miles de héroes que invadieron su posada. Claro que era fuerte, claro que no debía temer.

Con un monstruo como Servant, está claro que Shinji saldrá del sótano y Zouken no.

Matou Zouken no se podía comparar con la gran Gorgón.

Aunque ahora que la observaba con más atención a Medusa ¿Su apariencia debería ser más monstruosa? Era más bonita de lo que esperaba y cuando ese pensamiento se le cruzó, Rider daleó la cabeza ante el silencio de su Master.

Shinji desechó esos pensamientos y volvió a mira a la oscuridad.

—Vamos Rider, nos están esperando.

(*)

Los rayos del sol eran opacados por la atmosfera amarga de la mansión.

Los olores traídos por el viento se perdían ante la barrera que era profanada por Caster.

La belleza de Caster era ignorada ante la posibilidad de un ataque.

La mente de Shirou estaba alerta. Su cuerpo, sus músculos estaban preparados para cada movimiento y sus ojos, no se perdían ningún detalle.

Estaban reforzados.

Podía observar incluso los mínimos detalles en su alrededor, las gotas de agua acumuladas en las hojas, el movimiento del más minúsculo insecto, los cristales de aguas que se extinguían ante los leves rayos de sol que se filtraban entre las nubes.

No podía cometer el mismo error de la última vez cuando se encontró con Assassin. Alcanzó a reaccionar, pero aún así las dagas mordieron su carne.

Ahora que lo piensa, es probable que ese ataque solo fuera una distracción para él.

El abuelo de Shinji es el Master de Assassin.

No tuvieron que tener una intensión asesina y solo fue para separarlos. Si no hubiera pasado eso, Saber no hubiera muerto… o capturara, Saber está viva ¿Ella estará bien? ¿Podrá rescatar a Saber? ¿Podrá rescatar a Sakura? O ellas ya no…

Cuando piensa en aquella sombra, aquel veneno tan espeso. No puede creer que sobreviviera a ellos.

Pero Saber es fuerte, lo sabe desde el momento en que la invocó.

Podría recuperarla.

Y la imagen de Caster se hizo presente.

Shirou la miró directamente. Sus cabellos bailaban con el viento y parecía tan frágil, como cuando la conoció bajo la nieve, en donde estuvo al borde de matarla.

Si recuperaba a Saber ¿tendría que abandonar a Caster?

Aquello era… algo que no podía hacer.

No podía abandonarla, porque…

Pero tampoco puede abandonar a Saber…

Shirou ignoró aquellos pensamientos. Fueron desechados en menos de un parpadeo. Simplemente su menté dejó de procesar aquellas ideas innecesarias cuando detectó una extrañeza.

Siseos. Comenzaron como un simple susurro, casi como una brisa que uno ignoraría con facilidad, como si fueran los ruidos de los insectos en la naturaleza. Podría haberlos ignorados si no fuera por un detalle. No había nada que estuviera en su campo de visión que la produjera.

¿Dónde? Pensó Shirou mientras la adrenalina aumentaba su tensión arterial

Sus ojos observaron todo a su alrededor, cada rincón, cada esquina en la calle y en el pateo delantero de la mansión buscando un insecto que produjera

Nada.

No había insecto o magecraft que estuviera produciendo ese ruido

Todo parecía que siguiera igual hace tres minutos, pero el ruido comienza a aumentar en intensidad, de susurros a sollozos.

—Caster, ¿puedes oírlo? —¿Se estaba volviendo loco? No podía verlos, no podía olerlos.

—¡Estaría sorda si no pudiera escucharlo?

Shirou dio tres pasos adelantes y giró en 180 grados. dando la espada a Caster, la cual estaba conjurando pequeñas esferas de fuegos que se movían a su alrededor como un sistemas de defensa antes cualquier anormalidad que se le acercará.

Shirou proyectó a Kanshou y Bakuya y sus musculos estaba listos para reaccionar a cualquier peligro.

—Como si fueran insectos, pero ¡no los veo en ningún lado!—afirmó Shirou mientras el sudó comenzaba a brotar.

—¿Una ilusión auditiva para distráenos?

Aquella afirmación, le parecía convincente y Shirou hizo lo posible para ignorar los ruidos exteriores y sus ojos seguían observando su alrededor como radares, buscando cualquier movimiento anormal. Tiene que encontrar a Assassin o cualquier posible peligro antes que haga su primer movimiento.

Fue un error de Shirou o tal vez de simple calculó, aunque observaba cada dirección no podría encontrar el centro del ruido, ya que si era una ilusión para ocultada el avance de sus enemigos.

Que estaban bajos sus pies.

Presión.

Desgarre.

Taladros que perforaron sus talones.

Shirou maldijo ante la imagen de sus pies, que estaba siendo devorado por una docenas de criaturas que surgían de la tierra parecidas a gusanos, pero tenían demasiadas protuberancias para ser considera una de ellas y su tamaño.

Estaban devorando sus pies, aún con el refuerzo de Caster, los colmillos que los hacían más parecidos a pirañas y actuaban como tales, devorando como unos enjambres la carne.

Pero en vez de poner toda su atención en la mutilación de sus extremidades inferíos, su mirada fue atraída hacía Caster.

Quien gritaba ante los gusanos que mordieron su blanca piel, pero estas inmediatamente fuera quemada en fuegos controlados.

Fue por este momento en donde priorizo a Caster sobre él, pudo verlo. Una perturbación en el exterior, el aíre siendo cortado, destellos negros en dirección a Medea. Sus ojos reaccionaron inmediatamente, por instinto analizó las armas y las reconoció inmediato. No alcanza a llegar, estaba siendo devorado, aún así supo lo que tenía que hacer al copiar los conocimientos y habilidades de los portadores de las armas que empuñaba. Kanshou, la espada negra, que representaba el Yang fue arrojada con todas precisión hacía la daga que se dirigía al cuello de Caster. Bakuya, la espada blanca que representaba el Yin desvió la daga dirigida al vientre y el choque de ambas espadas causo que ambos proyectiles fuese desviados, pero la trayectoria de la espada del yang era especial, ya que no solo cambio de dirección de la negra daga, si no que causó un efecto revote de está y choco el tercer puñal que se dirigía al corazón desviándolo antes de que llegará a su objetivo.

Shirou con el movimiento, perdió el equilibrio cuando sus pies colapsaron al estar siendo devorado.

Maldijo al caer y observó a la dirección de donde se originaron las dagas. Assassin estaba en medio de la calle con una naturalidad que le aterró.

El hombre que reconocía como un Servant, Assassin, un ser que ocultaba su figura humanoide bajo prendas negras que deformaban la figura humana a una sombra con vida propia que solo tenía un rango distinguido, la máscara blanca en forma de un cráneo humano.

El ocultamiento de presencia de la clase Assassin era ihumano.

La máscara de Assassin se inclino al lado y pudo percibir como curiosidad, analizando la situación, su ataque sorpresa había fallado. Retirarse o atacar.

¿Qué es lo que haría?

(*)

Rin maldijo y disparó un Gandr, la cual aplasto e hizo pedazos a varios insectos que parecían abejas e incluso mosquitos.

Archer balanceaba sus espadas a una velocidad apenas perceptible para Rin.

Seguían surgiendo de todas las direcciones e incluso cuando ellos eran dos. Archer limpiaba desenas de insectos en un solo movimiento de espada y sus Gandr evaporaba todo bicho que tocará, pero estos seguían surgiendo en decenas e incluso en centenas.

La habitación se volvió un desastre y estaba en llamas.

Acaba de quemar la habitación de Sakura…

No era momento de pensar en eso.

—¡Tenemos que salir de aquí, Archer! Son infinitos.

Rin sujetó una gema en una de sus manos, mientras que la otra mantuvo lista para utilizar un Gandr . De un saltó reforzado llegó al pasillo.

Mientras Archer cuidaba la retaguardia que estaba infectada, está avanzó. Era lógico, pero fue por la rapidez del momento y el no darle el tiempo a Archer de cuestionarla, está cayó en la trampa.

En contra todo lo que esperaba, al aterrizar en el pasillo, noto una falla o alteración.

¿El techo se encontraba más alto? ¿El pasillo creció? O era ella la que se hundía.

El suelo había desaparecido para ser reemplazado por un fango viscoso que hundía sus piernas y su movilidad había desaparecido. .

¿Trasmutación o simplemente había reemplazado el piso con este fango? No tuvo tiempo para pensar que tipo de magecraft fue la utilizada cuando vio en el mar que la tragaba, moverse a gran velocidad insectos que imitaban a tiburones o pirañas, los cuales inmediatamente fueron en dirección hacía Rin.

Ella maldijo y el pánico de no poder moverse le invadió. Solo le bastó una mirada para entender la naturaleza de aquellos familiares.

Estaban hechos con el ferviente deseo de devorar carne humana y ella es la presa.

Pensó en utilizar la gema, pero estaban demasiado cerca y la explosión le alcanzaría. Así que levantó su mano y comenzó a disparar Gandr a toda velocidad en todas direcciones, incluso a un pequeño movimiento en la superficie acuosa, está respondía con un Gandr.

Aún así más aparecía en parpadeos y por un momento estaba rodeada por todas las direcciones de pirañas y sus piernas no se podían mover, aún cuando forzaba el movimiento de ellas, parecía se hundían más y se obligó hacer un movimiento de cadera cuando una de las pirañas la perdió de vita y preparo el refuerzo.

Como esperaba, la piraña o mejor dicho el insecto iba en dirección a su tráquea, así que había reforzado su manó y lo aplastó en el aíre.

Realmente esto había sido lo más arriesgado y le dejó dos posibles conclusiones. Los familiares tenían una inteligencia muy avanzada o estaba siendo dirigido directamente por Matou Zouken.

Aunque eso no importaba.

Esto claramente fue una finta. Ha dado la espada a cientos de gusanos que devoraran su cuerpo en pocos minutos.

Mentiría que no sentía miedo y la imagen que se reflejaba en su mente era la de Sakura, se dio cuenta que solo quería verla, aunque fuera un momento.

Porque tendría que matarla.

¿Le perturba la idea de acabar con la vida de su propia sangre? A ella le perturbaba acabar con cualquier vida, aunque siempre ha dicho que está preparada para ello.

¿Aquello era una mentira? No, no lo era. Porque no era una cobarde, porque conocía muy bien el lugar en donde pertenecía.

Pero si muere ahora, no tendría que hacerlo.

Solo tenía que aceptar ese destino, por la chica que abandonó hace tantos años en un infierno gris.

Pero ella era Tohsaka Rin.

No moriría, tiene un deber y el simple deseo de no morir.

Y ella no esperaba morir con tanta facilidad.

No pudo seguir el ritmo, una mancha roja y su cuerpo estaba volando por los aíres, en dirección hacia al primer piso. Hizo una voltereta y con el refuerzo, logró soportar la caída rodando y levantándose en el acto.

—¡Pudiste ser más delicado!—gritó Rin mientras Archer eliminaba una oleada de insectos en el segundo piso.

—¿Se merece aquel trato una idiota que saltó directamente a una trampa?

Rin se mordió el labio y disparó directamente a un gusano que surgía en una esquina del primer piso.

Claramente están por todos lados.

Posiblemente Shinji ya sea comida para gusanos, pero no le agradaba la idea de abandonarlo simplemente.

Ella tiene empatía, incluso para las personas que no le agradan.

Así que inmediatamente tomo la dirección opuesta a la puerta en búsqueda de Matou.

Confiaba en que Shirou no estaba muerto, podía sentir que el efecto de la barrera no había aumentado y eso debe ser por Caster.

(*)

¿Bajar aquella escalera fue más fácil?

Shinji diría que si, por que estaba Rider a su lado. Aunque tenía la obligación de tener sus ojos vendados por su mirada petrificante que era uno de los rasgos que más destacaba en su mito. La mirada que petrifico a cientos o tal vez miles de héroes y viajeros.

¡Y ahora podía usarla! Porque él es su Master, finalmente es un Master que puede entregarle maná a su Servant.

El vinculo de Master y Servant era distinto al resto de dúos, porque aún con el despertar de sus circuitos mágicos, sigue dependiendo del libro. Aún así ahora que podía entregar un flujo constante, está seguro que puede.

Rider puede utilizar sus ojos.

Rider es fuerte gracias a él y por eso no debe sentir miedo.

Puede derrotar a su abuelo, Assassin no es nada al lado de Rider. Mientras que Saber y Lancer… él confía en Rider para escapar.

Así que siguió bajando, en pasos constantes y el eco de sus pasos, eran un preámbulo de su llegada.

Aún en la oscuridad pudo notar un detalle que le extraño y mantenía atento. No se escuchaban los gusanos. Finalmente llegó hasta lo más bajo e igual que la anterior vez, no había familiares.

Sakura no estaba aquí, pero ya lo imaginaba.

Sus ojos se adaptaban a la oscuridad y aunque el lugar era más oscuridad que cualquier otra cosas, aún así pudo ver la figura que estaba en el centro de todo.

De postura encorvada y un cuerpo decrépito, la figura de su abuelo se alzaba en la oscuridad y el olor a putrefacción se filtraba.

Por un momento se le escapó el aíre y la tensión en sus cuerpo aumentó a tales medidas que respirar era casi una agonía.

Odiaba estar aquí, realmente no quería estar aquí.

Pero no estaba solo.

Así que respiró para que el aire circulara por su cuerpo y la tensión desapareciera, aunque el mal olor estancado del lugar era repugnante, no le importó.

Lo ha dicho y lo reafirma, tiene a Rider a su lado.

—Hola, abuelo—forzó la mayor naturalidad que pudo, pero aún así se filtraba la tensión—. He regresado.

No hubo una respuesta y por cada segundo que pasaba, sus instintos se alertaban. Aún así sostuvo la mirada hacía su abuelo, aunque quería correr, aunque estaba sudando y su respiración era pesada y dificultosa.

Quería volver a recuperar la compostura, pero el silenció era demasiado agobiante para controlar su propio cuerpo.

Sus ojos seguían observando la imagen de la muerte.

Risa.

Ruido grotesco y de una absoluta diversión.

El cadáver daleó la cabeza y sus ojos negros le miraron.

—Bienvenido, Shinji—cada palabra se sentía como una maldición y eran tan repelente como el aullido de una bestia en la noche más oscura—. Veo que has regresado y con amigos.

Le sigue el juego, debe jugar. A él le gusta jugar.

—S… si—respondió con dificultad—hace años que no traía amigos… Ya soy un adulto, abuelo y eso no es lo único que ha cambiado.

—Oh y si no es mucha molestia ¿Qué más ha cambiado?

—Antes… no he visto a Sakura. ¿Dónde están sus modales?

—Es una buena pregunta, esa chica parece tener un montón de ideas en su cabeza últimamente. Debe estar enamorada.

E inmediatamente comenzó a reír, cuando el silenció volvió, Shinji continuó.

—Y ¿Dónde estará? Tiene que saludad a su hermano de forma correcta. Es la única mujer de la casa.

—No ha llegado.

Respondió y el chico le observó el rostro de la muerte.

¿Estaba mintiendo? No, no lo parecía. Así que Sakura no ha vuelto desde anoche…

—¿Tienes alguna idea de donde está? Si no ha vuelto, como su hermano, tengo que ir a buscarla.

Zouken no respondió… acaso ¿No conoce donde está? Ella está viva… ¿Cierto?

—Tengo unas ideas—su voz parecía que escapaba de la ultratumba—pero está descansando, así que aún no volverá aún.

—¿Dónde está?

—Volverá cuando tenga que volver.

Su miedo era menguado ante la impaciencia.

—¿Dónde está?

—¿Por qué estas interesado? Tiene sus asuntos o a caso ¿Quieres decir algo más?

—Como hermano mayor tengo el deber de saberlo.

—No es un mal argumento, pero no tienes en cuentan un punto. Abandonaste la casa Matou al inicio de la guerra. Así que ya no tienes responsabilidades con ellas. Y tampoco puedes utilizar el argumento de que comparte sangre. Tú tienes mi sangre, así que esa es la única razón por la que estás vivo.

Zouken comenzó a reír y su paciencia desapareció, pero en vez de volver a preguntar sobre su hermana y su ubicación, otro pensamiento surgió en su mente.

Un anhelo y un recuerdo.

Las palabras escaparon de sus labios.

—Sí, si tengo un asunto y responsabilidad. No solo con ella, si no contigo, viejo.

—Oh, ¿de qué se trata?

—El linaje de la familia Matou no ha muerto, yo sigo aquí y no necesitas más a Sakura.

Y busco en lo profundo de su corazón. En donde se encontraba aquello que le pertenecía y que recién pudo encontrar.

Sus sueños

Y volvía a estar en aquel lugar con la jeringa que goteaba la adrenalina. La sujetó entre sus dedos y una calidez fantasma emergió. No existía duda, él ya no era el mismo hombre que se involucró en esta guerra como un simple niño si magia.

Solo tiene que hacer lo que ya ha hecho.

Atravesó su artería branquial, inyectado el líquido y aquella sensación que le maravillaba, tan única, tan ardiente como dolorosa, tan hermosa como peligrosa.

¿Cuántas noches lloró deseándolo?

Líneas finas y brillantes se iluminaron desde la punta de su dedo hasta perderse bajo su manga perturbando la oscuridad del sótano.

Matou Shinji es un magus, es el heredo de la familia Matou, es quien revivirá el linaje de su familia…

Risas.

Escandalosas y burlescas.

¿Risas?

¿Por qué su abuelo se estaba riendo?

—Ya veo, ya veo—volvía a carcajear—así que cuando entraste, ese patético conjuro fue de tú parte—este continuaba riendo por unos segundos antes de continuar—Ese chico Emiya tiene un contrato con Caster, así que debe ser Caster. Solo alguien como Caster podría despertar aquellos patéticos circuitos mágicos.

Esté finalmente se dio media vuelta y le miró directamente a los ojos.

—Felicidades Shinji, pero no es necesario… no eres necesario para la familia Matou.

Veneno, aquellas palabras invaden su sistema como unas toxinas que lo rompe.

Realmente lo están rompiendo.

—¿Qué? ¿Por qué lo dices? ¡Tengo circuitos mágicos!

—¿Eso que cambia? No solo abandonaste la casa Matou. Aunque despertaras circuitos mágicos ¿Quieres que cambien a la hija de los Tohsaka, una chica con un potencial mágico enorme que se compara con su hermana? Y ¿Quieres que lo cambien contigo? Tiene que ser una mala broma.

Este solo negó con indiferencia y se dio media vuelta.

¿Qué es lo que acaba de pasar? ¿Qué es lo que sucedió? Matou Shinji es un magus y por ello debería ser el sucesor de la familia Matou.

No una chica que no era pariente de sangre.

Era el único Matou que quedaba

Finalmente, después de años, tiene el poder de los milagros en sus manos. Ya no debía ser burla de su abuelo, su padre no lo vería solamente desde lejos.

Todos deberían quererlo.

Y aún así no era suficiente.

Su peso venció sus propias fuerzas y su cuerpo cayó, de rodillas.

¿Por qué? ¿Por qué nada ha cambiado? ¿Qué es lo que tiene que hacer? ¿Qué es lo que quieren de él?

Lo tiene, finalmente tiene lo que ha deseado, lo que deseaban de él y ahora todo debería ser de otra forma.

¿Realmente buscaba una respuesta positiva de su abuelo?

Shinji, ahora eres el sucesor de los Matou.

Aquellas palabras sonaban tan bien y en su mente Eera la voz de su abuelo o padre? No lo sabe, incluso ¿era la voz de Sakura? Cualquiera de los tres, si alguien dijera aquellas palabras, sería el hombre más feliz.

Pero nadie las dirá.

Porque Matou Shinji sigue siendo un error.

Un experimento fallido para mantener el linaje familiar.

Y aunque hubiera nacido con ellos, aunque hubiera nacido con el poder que tiene ahora. Todo seguiría siendo igual, porque no importa lo que hubiera hecho, seguiría siendo inferior.

Solo era un mal chiste, fue creado para ser una burla, para que otros se alcen sobre él y demuestren que son superiores.

Solo era un obstáculo.

Realmente solo quería quedarse en el piso y no levantarse.

Morir y conocer a su madre.

¿Tal vez ella si lo hubiera amado?

Pero en el otro mundo se encontraría con su padre y ¿Qué le diría? ¿Acaso algo hubiera cambiado?

Probablemente nada. Así que no tenía sentido morir.

Pero había algo que no le permitía hundirse y desaparecer. Aún tenía cosas que hacer.

Había una persona que le necesitaba, aunque ella fuera la causa de que fuera rechazado y reemplazado por esa persona.

Sakura era el obstáculo que no le permitía cumplir su sueño, el ser amado por su familia.

Aún así no la podía sentir rencor… en este momento.

Tal vez era sus instintos protectores hacía su hermana eran mayores.

La imagen de Kuzuki en la nieve, pero había sido reemplazada por Sakura…

Eso no era algo que podría permitir.

Seguía siendo su hermano mayor y aunque fuera un mal hermano. Había cosas que no podía aceptar.

Forzó su cuerpo a levantarse, aunque aún estaba algo cansado. Más de lo que esperaba. ¿Era el desgaste emocional o aún no se había recuperado de activar sus circuitos mágicos?

Forzó su cuerpo a levantarse hasta que se levantó con una facilidad que le sorprendió.

—¿Qué? ¿Rider?

Su Servant le había ayudado, aunque más de lo que le gustaría, ya que sus pies no tocaban el suelo y le sujetó en pose nupcial.

Y la cercanía tan repentina era incomoda.

Aunque no era la primera vez que le sujetaba de esta forma.

—Master, tenemos que salir de aquí. Mientras hablaban, he detectado múltiples familiares moviéndose en nuestros alrededores y no puedo contar cuántos de ellos, decenas, centenares e incluso miles. No puedo dar una respuesta exacta, solo puedo decir que estamos rodeados y la mayoría nos espera en la entrada.

El sonido de insectos invadía el lugar.

Shinji entendió lo que significaba y se enfureció.

—¡Viejo! ¡Tú! ¿Realmente nunca pensaste en darme una oportunidad?

—¿Oportunidad? ¿Por qué debía darte una oportunidad cuando ya tengo a la chica?

El ruido aumentaba y se hacía cada vez más insoportable, como si penetrara directamente en su cerebro.

Ya, debía aceptar la realidad. La imagen de Kuzuki y su abuelo cuando le demostró la magia se juntaron.

Pero a diferencia de todas las veces que la imagen le ha acosado, no sintió asco y repulsión, si no una neblina amarga.

—Bien, entiendo lo que debo hacer, pero antes ¿Dónde está Sakura?

—¿Aún no aprendes chico? No obtendrás las respuesta que buscas de mí.

—Lo entiendo, solo quería confirmar. Eso significa que tendré que sacarte la respuesta o mejor dicho, te sacaremos las respuestas. ¿Cierto Rider?

—Claro que sí Master, aunque no quiero aguar su determinación. Estamos rodeados por miles de familiares.

Eso… era un buen punto.

Pero ella era un Servant, ella debería poder con ellos ¿verdad?

—¿Tú puedes Rider? ¡Eres fuerte! Soy tú Master, deberías poder superar a simples familiares. ¿Cierto?

Los familiares comenzaron a surgir de los agujeros, al principio parecían ser una docena, los que se volvieron centena y simplemente perdió la cuenta. Todo en menos de 5 segundos en donde estas criaturas en forma de gusanos, abejas y moscas surgían tan feroces como animales hambrientos y la figura de su abuelo se carcajeaba burlescamente.

¿Realmente cometió la estupidez de entrar a este agujero de gusanos?

Pero Rider es fuerte.

—¿Tú Puedes, Rider?

Ella no respondió inmediatamente.

—Puedo intentarlo.

—¿Cómo? Pero si tú…

Y antes que pudiera seguir hablando, Rider saltó a gran velocidad y Shinjí gritó mientras se aferraba a su Servant.

(*)

Matou Zouken estaba en todos lados y al mismo tiempo en ninguno.

Podría decirse que era consecuencia de no tener un verdadero cuerpo físico, si no ser el producto de su mayor proeza.

Utilizar su propio cuerpo para crear familiares.

Los Matou o mejor dicho, los Makiri se han enfocado en la creación de familiares desde hace siglos, varias generaciones antes del nacimiento de Zolgen Makiri, aunque aquellos no son recuerdos que existan en la mente de aquel hombre. Existía en los libros de historia familiar, libros que habían sido leídos por el joven Matou.

Así que no era una práctica extraña convertir parte de su propio cuerpo en familiares, utilizar sus propios órganos no era una práctica inusual entre los miembros de la familia.

Apéndice, riñón, vesícula, son algunos de los órganos utilizados para la creación de familiares. Algunos consideraban salvaje aquella practica, pero eran los familiares más afines al magus a ser directamente una parte de su ser que era separado del cuerpo principal, pero aún así seguían siendo uno.

Ya había olvidado la razón que lo llevó a su máxima proeza. Solo recuerda que un momento de estrés en donde no le importaba el resultado, ya que la muerte hubiera sido el resultado de fallar o el no hacer nada.

Zolgen Makiri utilizó su propia carne, cada órgano y musculo, todo su ser fue convertido en familiares.

Aquello simplemente era mortal, pero aún así lo hizo, tenía una teoría y logró completarla. Tenía que salvar su alma y la forma en que logró hacerlo, fue trasladarla a uno de sus familiares, una cresta. Ya que sigue siendo parte de su ser.

Aunque solo podía permanecer cierto tiempo sin forma humana y dividida en familiares, ya que la forma de su alma comenzaría a perderse y finalmente la muerte le alcanzaría.

Aún así se deterioró con los años, principalmente con los daños causados en la primera guerra por el Santo Grial.

Todos los familiares que pertenecieron a su cuerpo original se quemaron en la lucha final contra Tohsaka.

El grial fue destruido y con él se perdió…

Zolgen Makiri desapareció y solo quedó Matou Zouken, el vampiro que ha estado devorando el alma de su descendencia.

Con el pudrimiento de los años y la pérdida casi total de su cuerpo, esté a dependido de devorar cuerpos y así hacerlos parte de sí para mantener su existencia.

Casi un apóstol muerto. Si el secreto de su existencia estuviera a la luz de la asociación o la iglesia, es probable que lo cataloguen como un apóstol muerto.

Así que vampiro encajaba bastante bien en él.

A su manera, Zouken ya estaba acostumbrado a muchas cosas por todos estos años de vida. Los intentos de asesinatos no eran ninguna novedad y que este provenga de su propia familia, tampoco lo era.

La cadena de Rider atravesó su espalda, destrozando su columna.

Su cuerpo cayó, pero inmediatamente se perdió entre los insectos.

Eso no lo mataría, aún cuando fue el ataque de un espíritu heroico.

El estúpido de su nieto estaba aterrado y este solo comenzó a reír.

No era la primera vez que veía aquella expresión de terror de un familiar que intentaba asesinarlo. Había pasado algunas generaciones sin intentos, pero aún así recordaba la sensación, pero no los rostros, aquellos fueron olvidados por el tiempo.

En general, lo rostros y nombres de sus familiares desaparecían. No tenía sentido guardad aquella información, no tenía sentido recordarlos.

El nombre y rostro de su madre y padre, su primera esposa, de sus hijos, de sus nietos. Todos fueron desechados, todos fueron enterraros.

Ese era el camino que había tomado, por su deseo…

Aún así en todos estos años, se ha enfocado en mantener su familia, ya que es su responsabilidad, aún cuando la decadencia cayó sobre ellos.

Su responsabilidad era mantener la existencia de su familia y la vida de sus familiares. Aunque esto último no era una prioridad. Le daría la oportunidad, si ellos querían alejarse mientras no fueran el heredero, no le importa. Si ellos querían morir por alguna razón estúpida, no detendría su suicido.

Y entre estas formas estúpidas de morir, era intentar asesinarlos. Ellos no tendrían éxito, eso es algo seguro, pero no podía dejar que influenciaran a los otros miembros con los vientos de la rebelión.

Así que ese era el destino de su actual descendiente, Matou Shinji.

Pero no moriría solo.

Trajo a Tohsaka y a Emiya con él. Casi le da razones para perdonar su vida, pero ese barco ya se ha hundido en el oscuro mar.

La chica estaba en el segundo piso y el chico afuera. Había ordenado a Assassin que estuviera en posición. Aún cuando esté se mostraba bastante atento, la habilidad de ocultación de presencia de Assassin es mucho mayor a sus instintos.

Había movido a sus familiares secretamente hasta debajo de ellos, utilizando como ocultamiento la interferencia de Caster en la barrera, que creaba una cortina que le permitió mover una baja cantidad hacía ellos, pero lamentablemente no los pudo rodear.

A diferencia de la chica Tohaka que logró arrinconar en la habitación de la chica.

No era la primera vez que invadían su casa y casi todos murieron, aunque durante la cuarta guerra dejó Emiya Kiritsugu dar una vuelta en libertad en la mansión solo por el placer de ver su expresión desesperada, aunque tal vez hubo otra razón, pero ya no la recuerda.

Volviendo a los dos visitante, no salió de la mejor manera, el chico Emiya tiene unos instintos eficaces y salvó a su Servant, la cual inmediatamente volvió anular la barrera y la chica Tohsaka se levantó.

Eso no era bueno.

—Master, he fallado en el objetivo. ¿Cuál será el plan de acción?

El chico Emiya estaba en el piso con las piernas heridas, mientras que Caster también lo estaba. Aquellos familiares estaban hechos para perforar la carne humana y Caster no era un Servant con alta resistencia física.

Aún así era rodeada por una barrera que la estaba defendiendo.

El chico parecía mejor opción. Ya no era necesario, su nieta ya no podía retroceder. Ya se había roto y eso era lo que necesitaba.

Esto solo sería otro empujón.

—Tráeme el corazón del último Emiya.

(*)

El verdadero nombre de Assassin, es Hassan-i-Sabbah, también conocido como el viejo de las montañas. Uno de los 19 hombres y mujeres que tomaron el nombre, liderando una organización de asesino originaria de oriente medio.

Hassan-i-Sabbah es el mismísimo origen de la palabra asesino y eso era el hombre que estaba delante de él.

¿Cómo lo sabía? Las dagas que analizó. Aquellas le permitieron leer la información sobre su portador.

Hassan of the Cursed Arm.

Aquella manó que está oculta bajo su capucha, debajo de aquellos vendajes negros, es el arma que acabaría con su vida con la facilidad de aplastar un insecto si llega a ser liberada.

Aquellos fueron los pensamientos de Shirou en el segundo que bloqueó las dagas y se encontró frente a frente de Assassin.

Los colmillos atravesaron su carne y amenazaban de dejar inutilizadas sus piernas, pero inmediatamente estos desaparecieron.

Sin mirar, puro entender lo que pasaba. El calor del fuego le calentó, pero no le quemó e inmediatamente pudo sentir la magia de Caster interactuar con sus heridas y cerrándolas, pero el dolor no desaparecía.

Podía ignorar el dolor ya que Assassin estaba al frente de él, a unos siete metros. Una sombra encapuchada en medio de la calle que podía desaparecer al segundo en que ignorara su presencia, así que sus ojos no pestañaron, simplemente le observó.

Aunque aún no comprendía su análisis estructural por completo, entendió algo, podía ver mucho más que la estructura, si no la historia e incluso copiar la habilidad del usuario del arma. Así pudo luchar contra Archer y desviar las dagas de Assassin.

Y entendía muy bien contra lo que estaba luchando.

Fue como el aíre, un susurro del viento y la Dirks viajaba hacía su dirección con la intensión de atravesar su ojo derecho y llegar a su cerebro. La primera daga, utilizada para medir su movilidad y le dio lo que deseaba, girando en el suelo e inmediatamente que tuvo sus manos en el superficie, con el movimiento de una flexión de brazos, se impulsó y se levantó, Shirou tensó su expresión, la adrenalina estaba haciendo su efecto, permitiendo que ignorada todo dolor con facilidad.

La primera daga fue esquivada con éxito y le dio la información que quería. Tiene la movilidad para esquivar sus proyectiles y supo lo que venía en este momento.

La segunda daga mide su principio de acción. Aunque solo fue menos perceptible que el aleteo de una mosca, su percepción estaba sobre lo humanos por el reforzamiento en sus ojos. Directamente a su corazón, pero logró esquivarlo daleando su cuerpo mientras corrían en dirección a Assassin y proyectaba a Kanshou y Bakuya.

Siete metros en menos de un parpadeo y Bakuya hizo un corte horizontal con el objetivo de separar la máscara del cuerpo, pero Shirou maldijo y con Kanshou hizo un movimiento giratorio con la muñeca e inmediatamente abandono su posición con un saltó hacía atrás.

Dos Dagas negras se enterraron en el suelo y dos cayeron por el movimiento de Kanshou.

Las posibilidades de derrotar a Assassin estaban desapareciendo en cada segundo. Le estaba entregando demasiada información.

Assassin es demasiado rápido.

El momento que avanzó a una velocidad sobre humana, lo que tenía como objetivo sorprender a su enemigo con sus capacidades alejadas de cualquier humano y derrotarle en un solo movimiento, esté logró ver a través de él o tiene un instinto que le permitió predecir su ataque. Cuando se acercó, la calavera reaccionó con un saltó de gran altura hacía la cerca de la propiedad Matou y le respondió con cuatro dagas, todas destinadas a puntos vitales.

Dos opciones aparecieron en su cabeza y no gasto más de un pensamiento en elegir.

Assassin era un enemigo que no podía dejar ir cuando esté podría asesinar fácilmente a Shinji y Rin, aún con la protección de sus Servant y podía confiar en Caster, ella se podía proteger ahora que Assassin no estaba en su camino.

No dejaría que escapé aún cuando escuchó el gritó de Caster, llamándole.

Con el reforzamiento, el saltó fue más que sencillo, alcanzando la cerca y golpeando en el aíre, pero Assassin ya había entrado propiedad y se deslizaba entre la abundante vegetación cubierta de nieve.

Shirou no dejaría que esté se mantenga distancia, no permitirá que se aleje más de tres metros de él, porque conocía muy bien las habilidades de Assassin con las dagas y como las usaba. Todo el conocimiento de sus tácticas estaba en su cabeza e incluso el número de puñales que lleva, cuarenta y cuatro.

Assassin realmente se merecía su clase.

Cuatro fueron usados contra Caster, dos fueron gastados para probarle y cuatro más fueron utilizados para escapar. Eso dejaba treinta y cuatro… no, no eran treinta y cuatro, era treinta y dos puñales, ya que aún tenía las dagas negrsa que dejó la noche en que perdió a Saber. Solo tenía que soportar treinta y dos apuñaladas y ese brazo vendando.

Shirou podía proyectar hasta siete veces y ya había gastado dos, las primeras espadas fueron usadas para salva a Caster, segunda en las espadas que empuñaba. Le quedaban cinco proyecciones, cinco espadas.

Un humano luchando contra un Servant.

No tenía más opciones, esta era la más viable. Tenía que acabar con Assassin ahora que estaba ante sus ojos o si no el brazo maldito acabaría con Shinji o Rin.

Assassin es superior a él, un humano siempre es inferior a un Servant, aún así sabía que tenía una oportunidad y aunque no la tuviera, no cambiará de opción.

Assassin se movió como si fuera una araña en dirección a los arbustos de la derecha mientras cuatros dagas volaban en dirección a su cráneo, corazón, pulmón y el vientre. ¡No te perderé de vista! Ignorando las dagas, Shirou lanzó a Bakuya en movimiento vertical en dirección al arbusto e inmediatamente con Kanshou la hizo girar en su propio eje con un movimiento de muñeca. Aquello tenía como objetivo desviar los proyectiles que se dirigían a su corazón y pulmón, aprovechando la cercanía de ambas, con un movimiento de pies, dando casi una patada, movió todo su cuerpo hacía la derecha, dos centímetros que le salvaron la vida, la daga en dirección a la cabeza fue ignorada por su totalidad, pero la que estaba en dirección al vientre perforó su piel, el borde de su abdomen, pero no con la profundidad para engancharse a su piel y siguió su camino, llevándose la primera sangre.

Veinte y ocho Dirks.

Assassin inmediatamente cambió de dirección opuesta para esquivar la espada e intentar ocultad su presencia, pero Shirou no dejará que esté escape, así lanzó a Kanshou en un movimiento vertical, opuesto a Bakuya y Assassin tuvo que detener su avance a la izquierda y continuar con hacía adelante, pero Shirou quedó desarmado y en ese momento en que cuatro puñales fueron dispararos en su dirección, otra vez en sus puntos vitales.

Veinte y cuatro Dirks.

No se detuvo y proyectó unas copias de Kanshou y Bakuya que en un movimiento de cruz desvió las cuatros y no detuvo su avance.

Cuatro proyecciones.

Pero eso no era todo lo que haría, ya que pudo ver el movimiento de Assassin y estaba por la derecha, así que arroja a Bakuya deteniendo su avance, pero inmediatamente se dio cuenta de algo. Era solo una finta, ya que cambió el peso de su cuerpo e dirección a la izquierda. Aquello fue muy inteligente por parte de Assassin, aquello le permitía escapar y desaparecer de la área de visión de Shirou, así hubiera resultado si no fuera por la propiedad de las espadas casadas y él como las podría aprovechar alguien que podía crear más de un par de copias de ellas.

Bakuya siempre volvía al lado de Kanshou y viceversa. ¿Qué pasaba cuando existían dos copias de Kashou? Está le da prioridad a la que está siendo sujeta por su portados, así que un movimiento de luna, la espada volvía a su manó el momento en que Assassin hizo su finta para su mala suerte y era demasiado tarde para retroceder por completo. Assassin gruñó, su carne se abrió y su sangre se derramó, pero no fue lo suficiente profundo para detener su avance y la espada siguió su camino hasta la mano de Shirou y luego Lanzó a Kanshou cuando la primera copia volvía a él en dirección a Assassin, para que las copias no chocaran entre sí y mantener la presión sobre la calabera.

Y Assassin no pudo avanzar por la derecha por la espada que volvía a las manos de su dueño y por la izquierda ante la espada recién arrojada.

Así el Servant quedó atrapado en el constante movimiento de luna de las armas que parecían más bumerán que espadas y cortando todo intento de escapar de la área de visión de su oponente.

Inmediatamente el Servant cambió de dirección, pero en vez de avanzar, desviarse a la derecha o izquierda, e incluso retroceder para luchar frente a frente ante el humanó, esté fue hacía arriba con un saltó inhumano.

Aquello le dejaba expuesto completamente ante Shirou, ya que este solo tenía que proyectar unas terceras copias y tirarlas en dirección al desprotegido Assassin. Aunque sabía que eso solo era una finta, ya que inmediatamente destellos negros se dirigirán hacía él. Aquello no hubiera sido un problema, porque con la fuerza que podía utilizar en sus espadas, estas dagas hubieran sido desvías y Assassin hubiera muerto ante el filo negro y blanco.

Pero Assassin y Shirou tuviera la inteligencia estrategia para darse cuenta de la finta de su oponente.

Assassin no saltó simplemente, al momento de saltar, sus manos se movieron a velocidades inalcanzables para el hombre, cuatros puñales fueron dispararos con la precisión de un veterano, aún así tuvo el tiempo de lanzar otro cuarteto atrás del primero, pero con una ligera desviación que tenía como objetivo cerrar las posibles rutas de escapes. Esté saltó y ahora dos rondas de cuatros dagas fueron lanzadas desde las alturas. Cada Dirk tenía la capacidad de matar a su oponente.

Ocho Dirks.

Shirou percibió inmediatamente las cuatros dagas antes que Assassin saltará y entendió que estaba completamente rodeado , ya que entendió las direcciones en donde todas se dirigían y era imposible para él, desviar y esquivar para seguir avanzando, no sería imposible para Archer, pero él no era Archer. Y mucho menos cuando los otros ocho proyectiles vinieron de arriba.

Así que tomó una decisión.

No esperó que Kanshou volviera a su mano y proyectó otra. No se debió y fue directamente contra los primeros ocho cuchillos. Fueron dos movimientos de cruces seguidos, el primero desvió las primeras cuatro dagas y el segundo desvió las restantes, pero aquel movimiento le dejó desprotegido antes las ocho dagas que apuntaban a su corazón, cabeza, muslos, pulmones, vientre. Cada una con la posibilidad de matarle o dejarle incapacitado para seguir.

Tres proyecciones.

Pero tenía una forma de escapar de la muerte. La energía requerída para proyetar los Dirks era menor, cuatro de ellos costaban lo mismo de proyectar las espadas gemelas, así que en vez de proyectó ocho pares de puñales entre sus dos manos. Sabiendo eso, tenía un trucó, un método utilizado por Archer. Tenía la capacidad de proyectarlas a su alrededor, flotando en el aíre y apuntó a los ocho proyectiles que se acervaban. Podía apuntar y disparar como si estuvieran en sus manos, como si fueran impulsadas por sus propias fuerzas, estas avanzaron y los metales chocaron entre ellos.

Una proyección.

Pero esto choque y aún en la evidente sorpresa de Assassin que se puso notar aún con su máscara al dalear la cabeza, fue una victoria para Assassin, ya que escapó del movimiento de pinza que había logrado desarrollar su oponente y sobre todo, aterrizó en el segundo piso de la mansión Matou, sujetándose desde una de las ventanas y teniendo el terreno alto.

Ya habían llegado a la mansión en la persecución.

Solo bastaba un saltó más y desaparecería de la percepción de su perseguido, volviendo a tener la ventaja e incluso la posibilidad de escapar para luchar otro día o buscar otra presa. Shirou no lo permitiría y Assassin lo sabía.

Shirou aprovechando el refuerzo de Caster, saltó y superando los límites humano, caminó las paredes en dirección vertical gracias al impulsó y Assassin atacó con cuatro puñales que fueron directamente al magus. Shirou utilizó a Bakuya para desviarlas y en menos de un parpadeo, los dos oponentes estaban en el techo de la mansión y sus ojos se encontraron.

Cuatro Dirks.

La postura de Shirou cedió y casi cae del techo. Pudo desviar las trs dagas que se dirigían a órganos más cercanos con un movimiento de la espada, pero estaba claro que ese era el objetivo de Assassin, por eso una de las dagas tenía una trayectoria alejada de las otras y penetró su muslo derecho, incrustándose y desgarrando sus músculos con el movimiento para subir. Una persona normal se hubiera desmayado ante la corriente de dolor que le invadió, palpitando y desgarrando su interior, la expresión de Shirou se perdía en una mueca de absoluto, pero seguía mirando a su oponente y manteniendo una postura ofensiva.

Aún cuando su pierna no podía mantener su propio peso, esté logró mantener su postura en una flexión de piernas, preparadas para saltar hacía el oponente ante cualquier movimiento que hiciera, pero con el sacrificio de perder toda la movilidad en la pierna derecha.

Su voluntad era lo que le mantenía en pie.

Cuatro era las que le quedaban y solo una proyección era la podía hacer. Podía forzar y lograr contrarrestar las cuatros dagas, lo que le dejaba únicamente con las espadas gemelas aquel brazo… Shirou no entiende perfectamente lo que puede hacer, pero tiene una idea gracias a las dagas. Aquella era la carta de triunfo de Assassin, un brazo que le arrancará el corazón o al menos eso es lo que cree.

Aunque no lo sabía a certeza, imagina que aquel brazo era su Noble Phantasm y ese era el caso.

Zabaniya: Delusional Heartbeat.

El brazo maldito de Assassin es el resultado de robarle el brazo a un ¨demonio¨ por parte de Assassin, el cual al ser liberado de los vendajes que lo contenían, crea una copia del corazón de su enemigo, una copia resonante, lo que significa que esté corazón al ser aplastado, él original recibida el mismo destino.

Aunque esos detalles no eran de su conocimiento e incluso si los conociera, no eran de importancias, lo que único relevante es que si Assassin usaba su haz bajo sus vendajes, estaba muerto. No podía dejarle usar, pero aparte de apenas tener una única proyección, su pierna no le permitiría continuar una lucha prolongada, el mango negro sigue asomándose en su muslo y no lo puede sacar, no tiene el tiempo y menós aún cuando el tipo de punta que tenía, estaba hecha para engancharse en la carne.

¿Qué es lo que debía hacer?

Lo notó, solo fue un movimiento y se dio cuenta el actuar de Assassin, aún bajo en las ropas negras que le rodeaban, la mano no maldita se acercó a la maldita para liberarla. No tenía tiempo para pensar, solo para actuar.

Tenía que matarlo en menos de un parpadeo.

Y tuvo una idea, de la cual probablemente no saliera con vida, pero aquel riesgo no cuasó alguna vacilación. Simplemente lo hizo.

Shirou con todas la fuerza que imitaba de los usuarios de las espadas y la de la proyección las lanzó hacia adelante, directo donde Assassin, la fuerza de ambas era tal que no importaba que Assassin utilizará los últimos cuatro puñales, Kanshou y Bakuya son superiores en todos los sentidos. Lo que claramente dejaban al Servant con una sola opción, esquivar las espadas era la única opción viable. Así que eso hizo Assassin, detuvo la liberación del brazo para hacer un saltó lateral e inmediatamente liberar su brazo. Ambos sabían que aquello solo fue un intento desesperado.

Así que los ojos de Assassin se abrieron con gran sorpresa cuando el chico estaba a dos centímetros de él.

¿Cómo era posible?

Lo que ignoraba Assassin, era el nulo sentido de autoconservación de su oponente, pero ¿Qué es lo que hizo?

Sus piernas se volvieron crital.

Shirou tenía la energía para una única espada, pero no la utilizó para ello, si no que la utilizó para reforzar sus piernas las cuales ya estaba reforzadas por Caster. Su refuerzo era menor, así que no tenía sentido, lo único que haría reforzar sobre lo ya reforzado, sería romper sus huesos y músculos.

Dos refuerzos distintos interactuando en el mismo objetivo.

Pero ambos tenían un fin distinto, ya que el refuerzo de Caster tenía como objetivo aumentar sus capacidades físicas a niveles que nunca imagino alcanzar, pero teniendo el cuidado de no romperle, de que no hubiera un rebote y le destrozada. El refuerzo que hizo Shirou, no tenía en cuenta el límite de su cuerpo.

Convirtiéndolo en cristal.

Cero proyecciones.

Y el cristal se rompió.

Aunque estuviera acostumbrado al dolor por la mala práctica con circuitos artificiales, a la barra de acero ardiente que penetraba su nervios. No eran los mismos, esto era peor.

Y se abalanzó sobre él, sin proyecciones o defensa, pero tal vez fue la ironía, de que en aquel ultimo respiró de conciencia, empuñara las Dirks que obtuvo hace varias noches en donde perdió a Saber, en donde recibió aquella daga para proteger a Shinji.

Y Shirou se perdió en la nada cuando pudo ver las dagas clavándose en Assassin, penetrado en el corazón

No pudo distinguir o sentir las cuatros dagas negras atravesando sus órganos vitales antes de perderse en la oscuridad.

¿Cuáles fueron sus últimos pensamientos?

Un suspiró. Cumplió su deber, protegió a Caster, Shinji y Rin. Espera que puedan rescatar a Sakura y salir todos de la mansión. No había un lamento o arrepentimiento.

(*)

Para Assassin, Emiya Shirou fue una sorpresa en cada movimiento. No esperaba un humano con aquellas capacidades físicas, aunque tal vez fue resultado de Caster. Ahí está su error, personalmente hubiera preferido huir e intentarlo otra vez con la información que recolectó, pero su Master quería el corazón del chico y falló.

Su lealtad a su Master es absoluta aunque no hubiera un vínculo entre ellos. Porque ese es el camino. Así que lamenta el oponente al que se enfrenta su Master, aunque si ambos luchan directamente, su Master saldría vencedor.

Así que ahora, que su propio Dirk atravesaba su núcleo espiritual y la fuerza del saltó del chico los empujó a ambos del techo de la mansión y caían. No se podía decir que caían a la muerte, porque ambos ya estaban muertos.

La realidad es que hubiera podido matar a Emiya Shirou en aquel último movimiento y está seguro que ambos lo sabían. El chico logró leer sus movimientos y conocer sus tácticas en un periodo tan corto, que incluso parecía que leyera sus pensamientos.

Así que ese último ataque fue suicida y podía decir que era un bastardo con suerte.

No le quedaron Dirk, utilizó cinco cuando los intrusos entraron a la mansión y el resto durante la persecución, aparte de los que perdió hace unos días y que el chico utilizó para apuñalarle, si la hubiera recuperado, le hubiera matado al instante que esté se acercó a él.

Morir bajo su propia Dirk, aún cuando siempre se aseguró de recogerlas después de cada batalla.

Irónico.

Aunque fuera el menos destacado líder de su clan, ya que lo único que tuvo fue el brazo que no le pertenecía. Si no fuera por él, no hubiera destacado. La ironía de morir bajo sus propias armas que fueron recogidos ante un ¨asesinato fallido¨, era una buena broma para el peor Hassan.

Si el chico no se la hubiera llevado, todo el resultado hubiera sido distinto.

Pero ya no tenía sentido pensar en ellos. Su error le costó su vida, pero al menos no caería solo. Aún con las dagas que desgarraban su interior, sujetó la cabeza roja del chico con su única mano buena.

Así no existirían posibilidades que el niño sobreviviera.

(*)

Rider chasqueó la lengua cuando la cadena choco contra el cuerpo del Master de Assassin, pero como si fuera un muñeco, esté se desarmó, pero su risa continuaba

Y Shinji Gritó.

Ride se obligó a saltar a las paredes cuando una marea de gusanos saltó sobre ella, hundiendo en una oscuridad viscosa el piso, pero inmediatamente se obligó a saltar otra vez para esquivar los insectos que surgieron de la pared, pero antes que pudiera aterrizar en su objetivo, surgieron gusanos e insectos parecidos a moscas o sancudos desde las paredes, así que utilizó la cadena como un látigo para limpiar antes de aterrizar en la pared.

No tenía lugar para escapar, ya que la entrada estaba bloqueada por la mayor cantidad de familiares, así que simplemente terminó repitiendo el proceso, usando las cadenas como látigos para limpiar brevemente el suelo y volver a saltar, manteniéndose siempre en altura y dando un giro en el aíre para que las cadenas aplasten cada insecto que se cruce en su camino.

Podía mantenerse un tiempo así, pero la presión sería mucho para su Master, por eso le sujetaba firmemente, enfocándose en su cabeza, la cual sujetó a la altura de su pecho y protegió con su manó para prevenir los latigazos con cada movimiento .

Así que tenía que escapar.

Podría utilizar sus ojos místicos para petrificar a los gusanos, pero eso solo crearía una barrera de carne, la cual podría atravesar con poco esfuerzo, pero son muchos, es probable que sigan apareciendo y terminen rodeado. Las posibilidades de que su Master sobreviva eran menores.

La otra era una opción viable, pero desgastante en varias maneras para su Master. Podría utilizar a Bellerophon para salir de aquí, pero es probable que derribe toda la mansión. Seguía siendo la mejor opción, aunque agotaría por completo sus reservas, la de ella y su Master.

Rider saltó y en la trayectoria se amontonaron una gran cantidad de familiares en forma de abejas que comenzaron a disparar proyectiles sobre ellos.

La velocidad de Rider era superior y era imposible para un familiar apuntar en su dirección, ya que habría escapado de la trayectoria. Lo malo es que no importaba que no le pudieran apuntar ya que venían de todas las direcciones. Así que volvió a girar con las cadenas destrozando todo proyectil, pero no podía hacerlo a su máxima velocidad, ya que sería mortal para su Master.

Y Shinji gritó, pero no se comparaba a ninguno de los gritos anteriores. Aquello no fue un aullido de terror, si no de absoluto terror para la confusión de Rider. Comenzó a retorcerse y a golpear su propio cuerpo en una desenfrenada desesperación mientras su garganta se desgarraba ante los alaridos.

Para la estupefacción de Rider que solo podía sentir y oír la retorcida danza de Shinji, pudo detectar un extraño sonido desde adentro de su cuerpo, semejante a los familiares del Master de Assassin.

Ella maldijo e inmediatamente sujetó la daga y la apuntó a su cuello, pero se detuvo cuando la punta tocó su cuello, creando un pequeño hilo de sangre. Sus sentidos reconocieron una presencia conocida en la entrada al sótano e inmediatamente el olor al fuego causo por magecraft.

—¡Sakura! ¿Dónde estás? —era la voz de Tohsaka Rin.

Los familiares eran quemados indiscriminadamente la entrada y aunque su número parecían infinitos, eran finitos.

Rider detectó una abertura en inmediatamente sujetó firme a su Master para que no se retorciera y en un saltó con todas sus fuerzas y con un giró con la cadena sujetada en una manó, mutiló a todo gusano que se encontrada en su camino y paso a través de fuego, enfocándose en que no alcanzará a su Maste.

Hizo una voltereta para aterrizar al lado de Toshaka Rin, la retrocedió con sorpresa.

—Sakura no está aquí—fueron las palabras de Rider antes de correr a la salida de la mansión. Rin la siguió a los segundos, pero ella ya se encontraba afuera.

Rider tenía el objetivo de escapar inmediatamente de la mansión, pero se encontró una sorpresa, la de dos cuerpos cayendo desde las alturas. Inmediatamente pudo reconocerlos como un humano y un Servant.

Y en menos de un segundo, pudo reconocer el olor de uno de ellos. Rider lanzó la cadena que se incrustó en una mano hecha de prana, saltó en dirección a ambos y con una patada hacía el Servant, separó a ambos. Con su brazo libre, sujetó al chico y continuó su camino.

Para su sorpresa no hubo respuesta de Assassin y ahí se dio cuenta, que ya estaba muerto cuando caían.

(*)

Estos eran los familiares, los familiares de su abuelo, que palpitaba y se desplazaban bajo su piel como verdadero depredadores.

Quería vomitar, quería sacarse su propia piel, quería vomitar, quería llorar, quería gritar.

Cualquier cosa, no le importaría lo que le hicieran si le sacan esto. Sería un perro, sería un esclavo, sería cualquier cosa de la persona que le arrancará.

Palpitaciones, palpitaciones en su espada, brazos, piernas y uno sube, sigue subiendo hacía su corazón.

Sus uñas se entierran en su pecho, ignorando la sangre y la roturo de sus uñas, nada le importa, solo quiere sacarlos.

Así que lo hizo, lo arrancó en una marea de calor y dolor sin sentido.

Lo invadían, lo profanaban, perdía el sentido del yo y solo se volvía un objeto para ellos. Un habitad o un huésped, tal vez solo un juguete o muñeco.

Estos eran los familiares de su abuelo y lo que sintió cuando los casi destroza sus nervios creando un circuito artificial, era solo una broma comparado con esto.

Y seguían entrando y él seguía siguiéndoles, enterrando sus uñas como un método para excavar en su propia piel con mayor facilidad, pero como si intentará sujetar un pequeño alfiles, estos escapaban entre sus dedos, aún cuando lograba atraparlos entre las yema de sus dedos.

Estos escapaba… ¡Se estaba volviendo loco!

¿Por qué? ¿Qué había hecho para merecer esto? ¿Por qué le castigaban de esta forma? ¿Era su castigo por nacer? ¿Por no ser suficiente para su familia?

Si no hubiera nacido todos hubieran sido más felices, hubiera sido lo mejor, porque no tendía que vivir lo que estaba sintiendo, lo que le estaba volviendo loco.

Esto… ¿Es lo que sentía Sakura todas la veces que bajó al sótano?

Cuando entró al sótano, un mar de familiares estaba sobre su cuerpo. ¿Entraban y salía? ¿Era lo mismo?

¿Invadiendo su interior y perdiendo su propia exitencia?

¿Ella realmente soportó todo esto cada vez que bajó?

Tal vez fue un pequeño momento de cordura entre la locura causada por la experiencia de un dolor que superó todo lo que había sentido durante toda su relativa corta vida, pero Shinji concluyo algo.

Un pensamiento, una pequeña afirmación que significaba mucho más para él de lo hubiera imaginado o aceptado.

¨Tal vez tenía que pedirle disculpas a Sakura¨.

Nota:

Saludos, hoy se cumplió dos años desde que inicio este fic. Gracias a todos los que han seguido está historia, mi plan es terminarla antes del tercer aniversario. No creo que este año, pero ojalá lo logré.

Espero que les gustara el capítulo.