Se podría decir que Caster o mejor dicho Medea era una mujer que estaba acostumbrada a los héroes. Ella los conocía muy bien, porque convivió con mucho de ellos durante el tiempo que viajó con los Argonautas, aunque ahora estaba invocada en su juventud, ella tenía los recuerdos de la Caster que fue invocada originalmente en la guerra. Cada uno era distinto entre ellos, con metas y sueños propios, pero todos tenían algo en común.
El espíritu de un héroe, hombres y mujeres que nunca retrocedieron ante un desafío imposible, aun cuando los mismos dioses se opusieron a sus travesías o todo lo contrario, los dioses le dieron su favoritismo sobre otros en sus aventuras.
Así que estaba acostumbrada a los movimientos intrépidos o decisiones peligrosas sin vacilar ante un obstáculo que le supera.
La naturaleza de los héroes es hacer lo imposible, posible.
Pero su Master no es un héroe… aún no lo es.
Así que cuando su Master, Shirou se lanzó contra Assassin sin vacilar, un humano contra un Servant, su corazón se detuvo y lo único que pudo hacer fue llamarle, por su nombre.
Pero su Master está más cerca de la mentalidad de un héroe de lo que le gusta y esté persiguió a Assassin hacía la mansión.
Ella maldijo, insultó a Shirou y si no tuviera que mantener desactivada la barrera (ahora con más razones, al estar Shirou adentró) le hubiera perseguido e incluso le hubiera noqueado. ¿Realmente se atreve a pelear con un Servant directamente?
Caster chasqueó la lengua. No era la primera vez que lo hacía, incluso no era la segunda. La primera fue con Archer.
Ambos chocaron en una violenta y corta lucha, después de analizar el corto combate, pudo entender algo. Su Master no era un simple magus, era mucho más.
Podía confiar en sus habilidades.
Luego fue Rider, con la mostró tener los reflejos y la astucia para luchar con un oponente con distintas habilidades.
Solo era un humano y podía mantener el ritmo a algunos servants, algo que muchos magus modernos alcanzarán...
Pero había un detalle muy importante, podía mantener un combate, pero en ambos casos Shirou fue derrotado.
Así que sus nervios estallaban.
Claro, entendía estos sentimientos que le invadían. Ya los entendía, eran los mismos que la Caster que fue invocada desarrollo por su Master, el hombre que le salvó.
Realmente eran la misma persona para su pesar. La misma situación, ella desarrollo sentimientos por el hombre que le salvó, que se volvió su Master.
Y Shirou había visto su pasado y la había aceptado… pero Archer la despreció.
Sus manos temblaron, su corazón vacilaba, sus ojos se humedecían.
Caster negó con la cabeza, desechar aquellos pensamientos.
Era Shirou quien estaba luchando contra un Servant y ella había sido dejada atrás. Realmente eso le molestaba, pero no tenía más opciones, la barrera era eficiente y podía depararse rápidamente de cualquier daño superficial que hiciera, no podía dejarla funcionar con todo su potencial.
Todo sería distinto, si tuviera más tiempo.
Volvió a maldecir, desde donde estaba, los perdió inmediatamente de vista, pero pasaron unos segundos en donde lo pudo ver directamente donde la mansión y ambos se movieron a una velocidad inhumana hacía la mansión y subieron por ella.
Planeo atacar a Assassin desde aquí, pero se detuvo, se movía demasiado y estaba Shirou.
Así que solo observó, preparada para hacer cualquier movimiento. En última abandona la barrera e ir por él. Aunque la barrera se active, ellos dos podrán escapar.
Caster se enfureció y el miedo le invadía, pudo verlo con sus ojos reforzados. Su Master estaba herido, había sido perforado y parecía muy profunda. Estuvo a punto de abandonar la barrera cuando la sorpresa le golpeó en la cara, quedando estupefacta.
Pudo sentir con el reforzamiento que había puesto en Shirou se rompía junto a sus piernas. Incluso a ella le costó percibir o reaccionar ante lo sucedido.
Ambos caían desde las alturas.
Ella gritó con terror.
Realmente no quería perderle.
Pero no fue ella quien llegó a él, quien le salvó, fue Rider que salió en el momento justo y salvó a Shirou, alejando el cadáver de Assassin que comenzó a desaparecer. Está llegó a su lado y les dejó a los dos hombres, Shirou estaba desmallado y el otro gritaba.
Inmediatamente se dirigió a las piernas de Shirou.
Rotas como el cristal.
Aquel idiota que no se preocupa por su cuerpo, aquel idiota que le abrazó, aquel idiota que se volverá un héroe. No, no se volvería un héroe, porque ya pensaba como uno.
Aquel idiota había roto sus piernas, pero había hecho lo imposible. Había derrotado a un Servant.
No sabía si felicitarle o insultarle cuando despierte.
(*)
Rider escuchaba los gritos de su Master, los cuales le recordando los tiempos en que los héroes viajaban a la isla en donde vivió con sus hermanas. Los gritos de muerte antes de volverse en piedra, pero esto era peor.
Más parecido a lo agonía de los hombres cuando había perdido el sentido de sí misma, cuando se volvió Gorgon.
—Caster, mi Master está en un estado en que su vida peligra. Si quieres mantener nuestra alianza, cúralo.
Rider no tenía conocimiento sobre Magecraft curativa y aquellas extrañas criaturas seguían destrozando a su Master por dentro, si no hacía algo moriría…
Caster seguía curando a su Master que tenía las piernas en un estado deplorable. Parecía que le estaba ignorando y Rider en un movimiento rápido sujetó el puñal y como una serpiente, atrapó a su presa y el frio filo apunta al delicado y blanco cuello de Caster.
—He dicho que lo cures, Caster.
—Ya lo había escuchado, Rider—suspiró Caster y se puso a la defensiva—. Estaba terminado con Shirou-sama, para dejarlo sin peligros. Es mi Master, es mi prioridad. Ahora suéltame o dejaré morir a tú Master.
Rider la soltó y levantó los brazos, soltando las cadenas que se desmaterializaron en la caída. Caster le dedico una mirada a Shirou antes de dirigirse al atormentado Shinji, Quien estaba en una agonía constante.
Con un movimiento en la frente, el chico cayó en un sueño instantáneo. Después de unos minutos en donde la respiración de los involucrados era lo único que se escuchaba. Incluso Rin, la cual fue la última en salir de la mansión, estaba en silenció observando el tratamiento, pero su mente estaba en otro lugar.
—Rider, necesito tú ayuda,
Medusa daleó la cabeza y se acercó. Aunque no podía ver pudo notar algo. El ruido de tres objetos extraños que palpitaban con vida adentro de su Master.
—He inmovilizado las criaturas, puedo sacarlas, pero creo que puedes hacer un mejor trabajo. No te preocupes, cerraré las heridas inmediatamente, solo tienes que sacarla.
Rider afirmó y sin vacilar, su mano derecha se movió como un cuchillo que entró al cuerpo de Shinji, aunque solo en la superficie, ya que se movía debajo de la piel y extrajo el primer gusano, aplastándolo y continuando con los dos restantes.
En menos de un segundo estaba afuero y las heridas se cerraban.
Rider finalmente suspiró para su propia sorpresa.
Shinji es su Master. Su vida es su deber y cumplirá con el contrato. Le obedecerá cada una de sus órdenes, sin importar que su vida acabará por consecuencia de cumplir su contrato. Ya estaba muerta y no tenía un dese…bueno, estaba lo de la altura y su Master dijo que lo cumpliría. Si moría no le cumpliría su deseo.
Una pequeña sonrisa se hizo visible y le acarició su frente con la yema del dedo. Estaba sudando y es probable que despierte de mal humor conociéndole.
Pero está vivo.
(*)
Rin quiere vomitar. La adrenalina ya había abandonado su cuerpo y los efectos secundarios de la barrera brotaron con un fuerte dolor de cabeza y nauseas. Al menos Shinji ya había parado de gritar, si no ella misa le hubiera dejado inconsciente.
No estaba en estado para intentar entrar otra vez, había sido inútil. No habían encontrado a Sakura y Matou Zouken seguía vivo, al menos, por lo que dijo Archer. Assassin había sido derrotado.
Pero eso no significaba nada, aún no sabía dónde estaba Sakura… para hacer lo que tenga que hacer.
Pero antes de todo necesitaba descansar y sus aliados de turnos, estaban en peor estado, ambos inconscientes. Para la guerra, está sería una oportunidad de acabar lo antes posible, si le ofreciera volverse Master de Caster y Rider. Con Caster y Archer que pueden mantenerse bastante bien por sí mismo, podría mantener a los tres.
Pero esa fue una idea tonta, probable que apenas pudiera mantener a los tres al mismo tiempo y ellas dos parecían que eran Servant bástate fieles a sus actuales Master. Así que solo fue una idea hilarante por el dolor de cabeza, dirigió su mirada a la mansión y maldijo.
Realmente ya no quería estar aquí.
Así que convenció a Rider y Caster de ir a un parque cercano en donde Shinji y Shirou pudiera descansar a igual que ella.
Para la mala suerte y disgusto de Archer le tocó lleva a ambos chicos para no llamar tanto la atención. Rider podía, pero era demasiado llamativa y Archer solo desmaterializó las prendas rojas y podía pasar como ropa de la era actual…
Su ropa era demasiado actual…
Archer frunció el ceño durante todo el camino mientras llevaba a cada chico como un saco de papas. Si estuviera de humor, hubiera sido un perfecto momento para burlarse de él, pero no lo estaba.
Cansada y estresada.
Caminó al lado de Archer mientras Caster avanzaba en el lado opuesto. Decidió avanzar simplemente y no tomarle atención, pero decidió darle una mirada, ya que sintió incomodidad de aquella dirección.
Caster miraba a Emiya… no, no le estaba mirando a él. Sus ojos estaban sobre Archer y en su rostro de elfo, había preocupación.
¿Por qué esa mirada? ¿Esos dos se conocían? Archer le dijo lo que era, pero recordó algo. No le dijo en qué época hizo el trato. ¿Conoció a Caster en vida? Él dijo unos comentarios hirientes sobre ella que parecían simple provocación, pero si no lo era….
Llegaron a su destino, un pequeño parque del distrito de casas de estilo extranjero y que estaba lejos del área afectada anoche. Era un parque normal, no había niños, lo que era normal por el invierno y la nieve.
Shirou y Shinji fueron dejados en una banca cada uno acostados, Rin finalmente se sentó. No lo hacía desde anoche, desde su charla con Archer y suspiró, liberando parte de su estrés.
Lo pensó por unos segundos y se dio cuenta que ya no le importaba. Aunque esta frió, se quitó las botas y levantó los pies en el aíre. Volvió a suspirar, pero más relajada.
Y el tiempo pasó. No es como que pudiera hacer algo. Sakura no estaba en la mansión, eso fue lo dijo Rider y aunque no fuera una figura de confianza, tampoco es que pudiera hacer mucho. Tendría que entrar sola y no tiene los recursos para destruir la barrera.
También duda de la propiedad Emiya, está no se mantenía en píe.
Así que simplemente se quedó ahí, sentada y recuperando la fuerza mental y física que perdió ante la barrera.
Pasaron horas hasta que el primero de los dos bellos durmientes despertó.
Fue Shirou.
—No te muevas, Shirou-sama. No puedes caminar.
Caster le acarició las mejillas a su Master con la delicadeza de una doncella.
Shirou estaba acostado en la banca, utilizando las piernas de Caster como almohadas. Cumpliendo el sueño de muchos hombres, probablemente, pero el pelirrojo no se sorprendió, como si no fuera la primera vez y era probable que no fuera la primera vez.
Si Rin no tuviera tantos pensamientos en su cabeza, tal vez sentiría celos, pero en este momento era más el disgusto de ver dos personas tan acaramelada.
—¿Qué fue lo que pasó? ¿Shinji y Tohsaka? ¿Encontraron a Sakura?
—Ambos están bien—le dijo Caste—r, salieron de la mansión, aunque Matou está durmiendo por las heridas. Sakura al parecer no estaba en el hogar Matou según Rider.
—Shinji ¿Está bien?
—Fueron unas heridas profundas, pero ya le curé y aunque le quedarán cicatrices y el daño interno fue bastante, no dejará secuelas a largo plazo.
Shirou suspiró, claramente aliviado.
—Gracias Caster.
—De nada, ¨ Master¨—oh, eso suena siniestro, pensó Rin—luego hablaremos sobre su movimiento impulsivo, pero felicidades por derrotar a Assassin.
Shirou solo dio un respiró algo pesado y afirmó en silenció, como si una atmosfera le estuviera aplastando. Bueno, si Caster suele tener esa presencia amenazante, no le extraña que Archer le llamara bruja, aun cuando era bastante linda.
Rin suspiró y se dirigió al pelirrojo.
—Veo que derrotaste a Assassin, me sorprendes Emiya-kun. Un humano derrotando a un Servant, no es algo que esperaba ver. Realmente ere más problemático de lo que esperaba.
—Tohsaka… ¿Estás bien?
Rin frunció el ceño. Ese idiota realmente se preocupaba por ella y tal vez no tenía la mejor apariencia, su cabeza aún daba vueltas y aunque las náuseas desaparecieron, tenía hambre y le dolía el cuerpo. Así que su imagen no debía ser la más aceptable. Aun así le molestó la preocupación.
—Deberías preocuparte por esas piernas que apenas se mueven, pero estoy mejor que tú, yo puedo caminar. Aunque si ese fue el sacrificio para que un humano derrotada un Servant, bien, realmente eres un caso especial de magus.
—Gracias, creo.
Y ambos callaron, cada uno atrapado en sus pensamientos hasta que Matou Shinji despertó unos minutos después del silencio.
(*)
La imagen de Sakura entre los gusanos, cientos de miles de gusanos. Un auténtico mar de familiares creados por la familia de Matou.
Shinji siempre consideró que ese era un entrenamiento intensó de parte de su abuelo a Sakura, ya que no encontró nada sobre aquel proceso cuando leía en los libros que hablaban de los familiares. Revisaba por horas, días, meses los libros y no encontró algo relacionado con ello.
Había encontrado que los familiares podían ser usados como método de tortura, desde introducir algunos en cuerpos ajenos o incluso el más macabro, convertir órganos de las personas que torturan en familiares. Esto era brutal, ya que extraía órganos que aún le permitían seguir con vida, pero uno sentía como un ser surgía desde sus propias entrañas y hasta en peores casos, hacían que el familiar devorada a la víctima.
Bastante perturbador y asqueroso, al parecer la familia Matou o mejor dicho los Makiri había actuado como torturadores personales de alguna familia importante.
Pero lo de Sakura debía ser distinto. Cree que debe ser de esa forma por el rostro tranquilo que observó cuando entró al sótano por primera vez.
Pero todo era mentira.
Porque los gusanos comenzaron a subir como una marea y las carcajadas del cadáver comenzaron a invadir sus sentidos.
Shinji gritó y huyo del sótano, subiendo las escaleras, pero estás no terminaban, no importaba cuanto avanzará, las escaleras continuaban y la luz que se filtraba se opacaba con cada paso, con cada gritó de súplica.
Llamaba a Rider, a Shirou, incluso a Tohsaka. Que alguien le sacará de ahí, que no quieres ser devorado por los gusanos, como estaba siendo devorada Sakura.
Y ahí Shinji se detuvo en seco y giró en 180 grados, observando hacía la oscuridad en donde estaba el cuerpo de su hermana flotando.
Y ahí entendió algo que hace mucho tiempo tuvo que considerar y que ahora tenía sentido. Ese no era un rostro tranquilo e incluso de indiferencia. Era el rostro de alguien que se había rendido, la cara de una niña que no podía hacer algo para salvarse, alguien que solamente se dejó ser consumida porque no tenía sentido luchar contra ellos.
Un rostro de una persona que fue rota por un trato inhumana y que se rindió a la tortura eterna.
Perdiendo el sentido del yo y todo sentimiento con ello. ¿Cómo era posible que ella le sonriera cada vez que la visitaba después del entrenamiento de su abuelo? Ella… ¿Era feliz con esos ratos tontos que pasaban juntos? ¿Eran importantes para ella?
¿Por qué? ¿Por qué ella fue castigada por esa tortura? ¿Fue porque él no nació con circuitos mágicos?
¿Era su culpa? ¿Tendría haber sido él?
Shinji no quería ser la figura entre los gusanos, pero odiaba que Sakura fuera la niña en el infierno.
Pero su abuelo le dijo que nada cambiaria, aunque tuviera buenos circuitos mágicos… ahora recordó algo de los libros de su abuelo. Utilizar los familiares para adaptar un cuerpo externo para hacerlo apto para la magia Matou.
Aquello significaba una tortura perpetua y extensa para así adaptar al sujeto.
Cuando la conoció, ella tenía el cabello negro y ojos verdes… ¿Cómo no se dio cuenta? ¿Por qué ignoró algo tan importante?
¿Por qué ella le sonreía? Ella no merecía aquello, ella no debía estar ahí abajo, no merecía sufrir aquello. Ella es su hermana…
Los gusanos avanzarán hacía él y aun así ignorado todo, Shinji se abalanzó contra los familiares y saltando sin importar ser consumido.
—¡Sakura!
Su brazo se extendía, su mano quería tocar su figura, pero todo se perdió en un mar negro y de dolor.
(*)
—¡Sa…!
Shinji gritó y despertó con las manos en el aíre, como si intentará alcanzar algo y antes de terminar la palabra, se torció en un gemido de dolor, sujetando las heridas en su cuerpo.
—Cuidado, Shinji—resonó la voz de Rider en su cabeza—su cuerpo está en mal estado, así que no se mueva.
—Rider…—Shinji observó a su alrededor y se encontró con Tohsaka por un lado y Shirou con Caster por otro lado, coqueteando. Shirou le saludó con un gestó de la mano. Resopló y le devolvió el saludo de la misma manera, el cual dolió más de lo que esperaba.
Observó el paisaje, un parque que se ubicaba relativamente cerca de la mansión y aunque el solo no era observable, tuvieron que pasar varias horas desde que entró a la mansión.
Su cuerpo dolía y quería vomitar.
—¿Qué fue lo que pasó?
—Unos familiares invadieron tú cuerpo, Rider te sacó de la mansión y ella junto a Caster te los sacaron—respondió Rin.
La bilis que invadía sus papilas gustativas era horrible. El recuerdo de aquellos familiares rompiendo su cuerpo hizo que se abrazará a su mismo, encogiéndose en posición fetal y ocultando su rostro entre sus piernas.
Los mocos no le permitían respirar de forma constante.
Logró controlar su respiración y aún con la cara oculta entre sus piernas…
—Gracias… Rider… Caster…
Y el silenció se hizo presente por varios minutos hasta que Rin hablo.
—Dime, Shinji-kun… ¿sabes algo de la ubicación de Sakura? Rider dijo que ella no se encontraba en la mansión y no ha dicho más. ¿Sabes algo?
Shinji no respondió inmediatamente, se hizo el tiempo antes de que levantara el rostro y se lo limpiara con la manga de la chaqueta que estaba rota y miró a Tohsaka.
—Dijo que ella no estaba en la mansión.
—Y ¿Le creíste?
—Claro que no… pero dudo que mintiera. Lo conozco de toda la vida y no es alguien que mienta. Simplemente es el ser más despreciable que conozco.
Shinji escupió.
—Y si todo es verdad, tiene tres Servant y entre ellos a Saber y un Assassin que podría matarnos en cualquier momento.
—Assassin está muerto—interfirió Caster—Shirou-sama lo eliminó.
Shinji guardó silencio y le dirigió la mirada a su amigo y le observó con curiosidad por unos segundos, Shirou no dijo nada, solo permaneció ahí, con la cabeza en el regazo de Caster.
—Derrotaste un Servant… ¿Con ayuda de Caster?
Su amigo afirmó con un movimiento.
—Caster me reforzó y logré igualad su fuerza y velocidad, pero seguía siendo superior a mí, así que gasté todo en un ataque sorpresa y logré matarle…—Este se cayó inmediatamente.
Emiya había matado a Assassin y Shinji solo pudo reír, lo que llamó la atención.
—Así que solo refuerzo… Emiya, siempre eres tan divertido—no pudo controlarse y seguía riendo, aunque se obligó a parar cuando un gruñido de dolor se le escapó—¡Un Servant no solo son estadísticas! Si no que habilidad y fuiste capaz de superar a un Assassin… un asesino sobrehumano… especializado en asesinar humanos. Leí sobre las anteriores guerras del Santo Grial. En la segunda, Assassin eliminó a la mayoría de Master, Assassin sigue siendo superior a varios Magus.
—… si lo pones así… si resulta curioso—confesó Shirou.
Shinji suspiró con diversión.
—Realmente eres… divertido—Shinji sonrió—realmente no me arrepiento de quedarme viendo al tonto conserje haciendo las suyas, nunca imaginé que me traería tanta diversión.
El recuerdo de una tarde, de un chico haciendo el trabajo de otros. Un tonto chico de cabellos rojizos, este hacia un gran trabajo, sin preguntar o quejarse. Una existencia tan extraña y fuera de lugar. Solo un tonto no tomaría curiosidad sobre esa persona y así han pasado los años y aunque tiene algunas ideas sobre lo que hay en esa cabeza, no para de sorprenderle.
—Uno nunca se aburre a tú lado.
—Mmm no lo puedo negar… si es que encuentras esto divertido. Aunque te enojabas, igual me acompañabas cuando me peleaba con esos abusadores—Shirou expresó con nostalgia y luego observó el rostro de Caster con una suave sonrisa que Shinji consideró demasiado amenazante para una chica que parecía tan bella y su amigo se cayó.
Estuvo a punto de decir algo, pero prefirió mantener su cabeza en su lugar.
—Veo que ustedes dos se están divirtiendo, estoy bien con ello, pero debemos hablar de lo importante—intervino Rin, sin una pisca de humor, tensando el ambiente.
—Bien, tengo la atención de todos. Assassin está fuera del juego, pero Zouken y Sakura tienen dos Servant y ya hemos perdido el día y ustedes la noche, no los veo en pies dos o tres días. Entrar a la mansión no funcionó y el tiempo se nos acaba. Si la noche que viene se repite, no tomaré alternativas, Sakura es muy peligrosa para dejarla libre… ella es un peligro para el mundo, si esto sigue creciendo… la eliminaré.
Oh, sigue con eso. Las heridas de Shinji ardieron con el enojo que le invadía.
—Tohsaka… ¿Realmente vas a seguir con la misma mierda? ¿Tanto quieres matar a tú hermana? Es a vejestorio que tenemos que cazar y con ello tendremos la libertad de Sakura.
—Lo que dices es un supuesto, nada nos asegura que, si eliminamos a Matou Zouken, lo que sea que tenga Sakura se detenga. Es mejor talar el árbol de la raíz y… si vuelves a decir eso sobre mí, no me importará el pacto de no agresión, te sacaré la lengua aquí mismo y me llevaré a Rider, haré que sea más eficiente que en tus inutilices manos.
Ella se levantó y dirigió una mirada silenciosa e incluso amenazante a todos los presentes, antes de darse medía vuelta y alejarse.
—¡Y una mierda! Has dicho que es una amenaza para el mundo, pero no me voy a creer esa mierda. ¡Si crees que te voy a dejar matar a mi hermana, estas demente Tohsaka!
No lo puede permitir, es su hermana… la que ha tratado tan mal y la imagen de ella cubierta de gusanos revivía el dolor de sus heridas. No puede dejar que le hagan daño, él tiene… tiene que disculparse por ser la mierda de hermano que ha sido todos estos años…
Oh, realmente se odiaba en este momento. Si hubiera sabido la realidad que ella vivía, si hubiera sentido aquello… todo sería de otra forma. No le deseaba aquello ni a su peor enemigo.
Tohsaka siguió su camino.
—Realmente… solo quieres asesinar a tú hermana.
La voz de Shinji perdió fuerza, fue casi como un susurro para Tohsaka, pero ella se detuvo y dio media vuelta, lentamente, pero era como una bestia que acaba de escuchar a su presa. Algo de lo que Shinji estaba orgulloso, era saber tocar la partes sensibles de las personas y cuando sus miradas se cruzaron, aunque cambiar de expresión causaba tensión en su piel y el dolor de las heridas aumentaban.
Shinji simplemente sonrió, una sonrisa visible en donde sus blancos dientes eran el centro de atención.
—Voy a romper esa sonrisa—Una afirmación seca y sin emoción, ella avanzó.
Rider se materializó delante de Shinji y Archer al lado de Rin, pero esté en vez de posicionaste a la defensiva como Rider, simplemente se puso en medio.
—Archer… sale de mi camino.
—Rin, no es momento de dejarse llevar por sus emociones. Cuando la guerra terminé y si Matou sigue con vida, puede romperle los dientes, pero este no es el momento. Sabes la amenaza que se está cultivando, ya la conoce muy bien. No gastemos nuestras energías en batallas innecesarias.
Tohsaka vaciló y ahora solo parecía una niña siendo castigada por su madre, aquello le irritaba.
—Tohsaka, tú Servant habla de la amenaza que representa Sakura… y si, lo que pasó está noche es algo que tenemos que detener, pero… Tohsaka, aquello pudo ser un caso especial. Dijiste que herida a muerte… tal vez solo era una forma de recuperar energía de esa sombra… No has dado ningún argumento de porqué esto puede escalar a mayor y mientras siga sí, yo no voy a creer en tus palabras.
(*)
Shirou solo pudo observar la discusión en silenció. Quería intervenir, que esos dos no semataran entre ellos, pero Caster le había detenido con un simple movimiento de dedos, le dijo silenció.
Pero había algo más que le detuvo. Realmente no podía culpar a Tohsaka, por dentro de él algo se lo decía, aquella sombra era una amenaza que tenía que detener. Era casi un instinto que le gritaba, pero tampoco quería matar a la chica que consideraba una hermana pequeña, pero sabía que, si lo tenía que hacer, lo harías sin vacilar.
Tal vez esa era su naturaleza.
Mató a Assassin, su mente y cuerpo no dudaron.
Rin se mantuvo en silencio ante las palabras de Shinji, vacilante. Miró a Archer.
—Explícale, lo mismo que a mí.
Archer le dirigió una larga mirada y suspiró acercándose. El chico esperó.
—Matou Sakura tiene la capacidad de acabar con la totalidad de la vida humana. Cargada de maldiciones que pueden corromper un Servant, eso fue lo que le paso a Saber. Ahora, imagina eso, cubriendo la mitad del planeta.
Shirou se le hizo un nudo en la garganta al recordad eso. La imagen de Saber, la sensación que le produjo la sombra. Que fuera maldiciones, tenía sentido. Si Saber fue consumida por ello, si eso se expandiera infinitamente, como mareas que devorar todo a su alrededor, un tsunami de maldiciones…
—¿Cómo sabes que eso puede cubrir el mundo? —escupió Shinji—. No me voy a creer esa mierda de un desconocido.
Archer suspiró y Rin le dirigió la mirada. Esté suspiró y continuó.
—Conozco lo que está rodeando a Sakura Matou. De ella nacerá el fin del mundo, lo sé, porque soy un Counter Guardian que ha luchado más de una vez con monstruo como ello.
Shinji jadeó, con los ojos muy abierto.
Shirou no entendió inmediatamente y lo preguntó.
—¿Qué es un Counter Guardian?
—Son los protectores del equilibrio—intervino Rin—. Como tal, no es un espíritu heroico como los demás. Para no alargar la explicación, son los perros de la Counter Force, la fuerza protectora de los seres humanos. Este idiota hizo un contrato con el diablo, volviéndose eternamente el limpiador de Alaya. Un soldado que lucha por la eternidad, por la supervivencia de los seres humanos.
Shirou asimilaba la información, no entendía mucho, pero había un sentido en ello, imágenes de campo de batallas que no conoció y la Counter Force, no le parecí algo ajeno a su entendimiento, incluso comprendido sin tantos detalles…
—¿Por qué? —Medea para la sorpresa de todos, reaccionar con la voz que casi ser rompe en un llanto—¿Por qué lo hiciste? Los Counter Guardian nunca tendrá un descanso, estarás atado por la eternidad. ¿Qué te llevó a hacer el contrato?
Cada palabra tenía ¿angustia? Y Caster desvió la mirada con dolor, observando a Shirou.
Este no supo reaccionar, no entendía que pasaba. ¿Se conocen? Archer no estaba en sus recuerdos. ¿Tal vez algo que no le mostro? O tal vez…
Archer reaccionó con cierta sorpresa, pero inmediatamente recuperó la compostura.
—Veo…—respondió con frialdad—que te diste cuenta, pero no es de tú incumbencia.
—Shi… Archer…
Una expresión herida inundo su rostro. Pero ella dio un respiro y su voz volvió a la normalidad, agacho levemente la cabeza.
—Disculpa, Archer.
Antes que este respondiera, Tohsaka Intervino, acercándose a Caster.
—¿Conoces la identidad de Archer? —ella pregunto con un genuino interés. ¿No conoce la identidad de Archer? Se preguntó Shirou, aunque… cuanto más lo pensaba. Todo tenía un sentido, el cual no le gustaba—. Me dijo que no lo recordaba, pero estoy seguro de que eso es una mentira, o por lo menos, una mentira a medias. No me importa que Matou conozca su identidad. Emiya ya debe conocerla. No existe diferencia en este momento. ¿Quién es Archer?
Caster se detuvo, le dirigió la mirada a Archer y luego a Shirou. Realmente no le guastaba lo que está implicando…
—No, no seré yo quien revele su identidad, esa es decisión de Archer.
Ella le miró y este suspiró.
—No tiene sentido mantenerlo ocultó. Como dije, soy un Counter Guardian. No tengo una leyenda que marcara la historia o un arma sagrada, que conozcan mi identidad no hará ninguna diferencia—se detuvo, como si estuviera recordando. Nadie levanto la voz, incluso Shinji, que no había dicho nada hace un rato, estaba esperando—. Solo fui un mago de lo más mediocre con un tonto sueño, el sueño de ser un héroe de la justicia. Y ese sueño fue lo que llevó a la desesperación que la Counter Force utilizó para que hiciera el contrato. Solo quería salvar a todos los que pudiera y pagando el precio más alto, lo logré. No me importó ser culpado y ejecutado. Ese era mi destino y lo acepté. Eso es todo, no soy nada más que eso. Ese es el nacimiento del espíritu heroico Emiya.
(*)
Rin estuvo a punto de arrancarle los dientes a golpes a Shinji, realmente nada le importaba. Realmente quería darle una paliza, pero aun así, las palabras escalaron adentro de su ser.
Ella no quería matar a Sakura, pero no le dejaban opción.
Pero aún con aquello pensamientos, se dejó llevar al saber que Caster conocía la identidad de Archer, tal vez fue la presión que la hizo causar impulsiva.
Y ahora, ya no sabe cómo responder ante la verdad.
Miró a Archer y luego a Shirou. Cuando comparaba las imágenes, concordaban.
Un Counter Guardian no debería ser invocable y menos uno sin leyenda. La única forma de hacerlo sería un catalizado o que la persona que lo invocará, estuviera relacionada.
Un Servant puede ser invocado desde el pasado, presente o futuro.
Su Servant era Emiya.
Tenía sentido, pero le costaba asimilarlo. Cuando un magus abuza de sus circuitos mágicos, este daña el cuerpo. Conoce casos de la perdida de los pigmentos de los ojos y el cabello, incluso la piel se ve afectado. Pero esto era otro nivel ¿Cuántas veces destruyó su cuerpo?
Obtuvo lo que quería, ella fue quien preguntó. No invoco un héroe de leyendas o mitologías, si no a un hombre que vendió su alma… el mismo chico que intentaba saltar una y otra vez aquel obstáculo, fallando una y otra vez.
Parece que aquel fue el estilo de vida que llevó hasta el final…
¡Quería gritarle! Decirle que era un idiota por haber usado su vida de esa forma… pero no tenía sentido. Menos ahora que tenía que hacer algo.
Sakura ha muerto.
Esa es lo que ha establecido. Sakura murió esa noche, lo que eliminará será la posibilidad del fin del mundo.
No se puede estancar ante la sorpresa.
Aun así, era difícil ignorar la verdad que ha sido revelada.
(*)
Los pensamientos se entrelazaban y combinaban.
La revelación de Archer no fue una sorpresa, fue frustrante.
No podía reconocerse en él, pero aún sabía que eran lo mismo. Aquellos recuerdos que invadían su mente tenían que venir de un lado. No era como los de Caster, en aquellos solo era un observador.
Los recuerdos de Archer. Eran sus propias manos las que estaban manchadas de sangre… Una máquina de limpieza, era una expresión correcta.
Fácilmente se podía perder en aquello recuerdos y perderse así mismo en ellos. ¿Cuánto tiempo lleva aquella labor? No había un número, el propio Archer no lo sabía.
Todo se repetía una y otra vez.
Su deber era limpiar el caos humano, la supervivencia de la humanidad.
Lo que decía Archer era verdad.
En sus recuerdos si estaban amenazas de aquel nivel y el siempre era enviado a ellas, cuando la tragedia ya había sucedido.
No podía permitir que algo así pase.
Pero Sakura…
(*)
A Caster le dolía el corazón.
Ya había relacionado a Shirou con Archer cuando los vio pelear. Era el reflejo del otro.
Cada palabra de Archer había sido una apuñalada. El Shirou que tanto quería, le había llamado bruja.
Sabía que era verdad y por ello no debería doler. Debería aceptar con orgullo lo que es, porque es lo único que tiene.
Aun así, el miedo la inundaba. Archer es la sombra del futuro de Shirou. Él conocía la mujer que ese volvería, la mujer cruel que asesino a sus propios hijos y aun así la aceptó.
El hombre que se volvería Emiya Shirou… le llamaba bruja con indiferencia. Eso estaba bien, así debía ser.
Pero cuando escucho que era un Counter Guardian, su corazón se encogió.
Conoce lo que es, el perro de la Counter Force, sus héroes eternos. Ellos no se acercan a los espíritus heroicos normales, son personas que vendieron su alma por poder a la Counter Force , la cual los utilizara como sus heraldos por el resto de la eternidad.
Un espíritu heroico normal solo es una copia en el Trono de los Héroes, una copia que desaparece después de ser invocado. Un CG no es una copia, es el propio Counter Guardian.
Eternamente luchando por la supervivencia de la humanidad.
Que Archer y Shirou fueran tan distintos, tiene tanto sentido. El primero estaba atrapado en una eterna pesadilla.
No quería que acabara de esa forma, no porque la termine despreciando como Archer.
Rlla quiere que sea feliz.
Por un momento, su ideal le pareció el problema, pero… el fuego y la promesa… quitarle su sueño era igual que matarlo. Si alguien tenía que cambiar, era por sí mismo. Obligarlo a cambiar sería lo mismo que destruir a la persona que quiere.
(*)
Para Shinji, esté día simplemente era una locura.
Sakura… querían que matará a Sakura… su hermana… no era el mejor hermano, mejor dicho, es un mal hermano. Lo sabe, pero no lo puede permitir, tiene que disculparse.
Ella es su hermana y nada cambiará eso.
Y Tohsaka… la quiere eliminar, a su propia hermana.
Aquello fue colérico y sus impulsos le ganaron. Quería darle una paliza, no le importaba si fuera mujer, lo hubiera hecho si hubiera tenido la oportunidad.
Pero ahora estaba aturdido y desorientado.
Archer es Emiya.
Lo Servant pueden ser de cualquier tiempo o lugar, porque el trono de los héroes está fuera del tiempo. Eso decían los libros del viejo.
Y mientras más mira al hombre estoico que está frente a él, de cabellos cenicientos y piel quemada, puede ver la sombra de su amigo, del niño que conocía aquella tarde.
Emiya logró ser el héroe que tanto desea, no debería sorprenderle. El Emiya actual derrotó un Servant, aunque fuera el más débil, lo hizo… claro que se puede convertir en un héroe, tiene todo el sentido del mundo, pero al verlo, le pareció desagradable. No titubeó ante matar a Sakura…
¿Por qué todo tenía que ser de esta forma? Quien estaba diciendo aquello era el mismo Emiya que conocía hace tantos años, aunque su apariencia o personalidad es tan distinta…
Si lo decía Emiya… nunca miente…
Así que todo era verdad…
Pero no podía aceptarlo. Tal vez todo era verdad, si todo seguía el mismo camino el mundo acabaría, pero… no podía, simplemente no puede darle la espalda y cerrar los ojos, esperar a que todo acabe.
Si, Matou Shinji es un cobarde, no lo puede negar y tiene que aceptarlo, aunque su orgullo se rompa ante esta afirmación, pero incluso un cobarde como él, no podía abandonar a esa persona que ha sobrevivió todos estos años a una experiencia tan aterradora.
Si fuera cualquier otra persona, simplemente le admiraría y respetaría, pero si acabará el mundo, con su propia vida… le costaría acabar con ella, pero quiere vivir.
Pero este no es el caso. La niña que llegaba después de pasar horas con el abuelo, con ojos muertos que se iluminaban a verlo, jugando horas, riendo y haciendo bromas.
La misma chica que golpeó y alejó de él cuando descubrió la verdad… cuando sus sueños murieron, cuando supo que fue reemplazado.
Ahora eso no tenía sentido, no podía sentir odio por ella e incluso rencor después de vivir aquella experiencia. ¿Qué era un tonto que solo que aprendía a golpes? Si lo era, por eso no podía aceptar aquello.
Matar a Sakura.
Se va a reír en la cara de todos, no le importa. Solo es su egoísmo hablando y no debería sorprenderle a nadie. Matou Shinji es egoísta y por ello tiene que buscar a su hermana.
Solo quiere pedirle disculpa, por todo lo que ha hecho. Pedirle un perdón que no merece por ser la basura de personas que es.
Shinji solo es la aguja en el zapato de todos los que ha conocido.
(*)
Todos los ojos se posaron sobre él y Archer, analizando y buscando similitudes.
Shirou solo suspiró. Caster ya se había dado cuenta y por eso reaccionaba de esa forma con las palabras de Archer.
—Creo que ya he dado las respuestas que me pidieron.
Archer se desmaterializó y ahora sí que todos los ojos estuvieron sobre él.
Shirou solamente suspiró.
—Ese bastardo solamente se desmaterializa cuando le conviene—gruñó y se encontró con los ojos de Caster.
—Shirou-sama… mis disculpas por no revelarle la identidad de Archer.
—No te preocupes por eso Caster, entiendo que no lo dijeras y ya comenzaba a tener alguna idea.
—Esto…—Shinjí tomó la atención de todos, le dirigió una mirada a Shirou antes de cambiar a Rin—Es realmente confuso y aún estoy asimilándolo, pero Tohsaka… aunque ¿Shirou? Dijera aquello… no importa quién lo dijera. No puedo aceptar que mates a Sakura, es mi hermana, es lo único que importa.
Silenció, nadie habló, simplemente las miradas se encontraron.
Rin rompió el silencio con un suspiró.
—Espero que entiendas lo que estas afirmando, si te metes en mi caminó, te eliminaré, hay demasiado en juego y es lo mismo para Emiya, aunque creo que tenemos opiniones más similares.
Sus ojos azules le observaron, ojos que no mostraban emoción o conflicto, aunque la determinación tampoco se asomaba. Era ojos más similares a los de un muerto.
Ella quería una respuesta y Shirou…
Tenía que decidir.
Ambas manos que le llevarían a caminos tan distintos y Shirou respondió.
—Haré lo que tenga que hacer.
—Palabras que podrían ser tomadas con vacilación e incluso así tu voz es firme. Eres confuso, Emiya-kun, ahora el comportamiento de este tonto Servant con el que hice contrato tiene más sentido. Adiós Emiya-kun y Matou-kun, depende de ustedes si la próxima vez nos encontramos como enemigos o camaradas.
Ella se dio media vuelta.
Pero Shirou no la dejó irse.
—¡Tohsaka!
Ella se detuvo y le observó confundida.
—¿Tienes un lugar para quedarte? Viendo los sucedidos… podrías quedarte en nuestra base.
(*)
Estaba segura de que estaba rodeada por idiotas y tal vez ella era parte de ellos. Tal vez es porqué estaba bastante cansada por no dormir y el estrés mental de todo lo que ha ocurrido, simplemente respondió.
—Agradecería aquella consideración.
Shinji frunció el ceño y con una rabieta a Shirou, comenzó a quejarse. Caster reaccionó de forma similar, gritándole a Shirou.
Ambos cayeron sobre él y ella suspiró, solo con la idea de poder descansar.
Pudo sentir el disgusto de su Servant e incluso ¿algo de vergüenza? Esté incluso soltó una queja, no le parecía buena idea ir donde la base de Shirou.
Rin simplemente le ignoró y bostezó. Si ahí tienen una cama, aunque fuera una hora, la aprovecharía.
Y al menos tuvo un chiste para ella, ya que Shirou no podía caminar. Así que hizo que Archer se lo llevará, lo que disgustó a ambos, pero Archer tuvo que ceder. Shirou disgustado terminó siendo llevado como un saco de papas.
Realmente le sorprendió lo tranquilo que tomó aquello, no lo negó, aunque tiene teorías del porqué, pero no tiene ganas de comprobarla. También Archer llevaba a Shinji, pero ahí ya no le importaba, no tenía paciencia para dedicarle un pensamiento.
Y así es como llegaron ya al anochecer a una casa fuera de los suburbios de Fuyuki, la cual pudo reconocer que tenía una barrera, probablemente hecha por Caster.
No se da el tiempo de explorar, simplemente pide una habitación y se encerró en ella, mandando a Archer a la cocina.
Realmente solo quería dormir.
(*)
Shinji no se podía mantener en pie, incluso sentado, las cicatrices que de formaban en todo su cuerpo ardían como mil maldiciones.
Le hubiera gustado dormir, pero ya había estado inconsciente varias horas, lo que no le permitió cerrar los ojos. Así que decidió ir a la cocina, en donde un olor le llamó la atención. Al principio pensó que vomitaría, pero el olor era muy bueno como para rechazarlo.
Rider le ayudo a moverse…
Al llegar, no era Shirou quien estaba en la cocina, bueno no era el Shirou que él conoce.
Archer estaba cocinando y realmente huele bien, cuando apenas tenían ingredientes y no habían pasado para comprar más.
Esto era incomodo, al menos tenía Rider sentada a su lado, lo que irónicamente era lo más normal de la situación y eso le hizo cuestionar su propia cordura.
Si tener a su lado al monstruo Gorgon era lo más normal de la situación, es que realmente se había vuelto loco. Ya que en la cocina estaba la versión futura bronceada y guapa de su único amigo, el cual lleva conociendo muchos años.
¿Cómo es que había crecido tanto?
—Emiya, ¿Cómo creciste tanto?
Simplemente se le salió con naturalizad, como si estuviera hablando con el mismo Emiya de siempre.
Lo que no esperó fueron aquellos ojos de acero que le miraron y un escalofrió invadió su cuerpo.
Silenció.
¿Realmente es Emiya?
—Simplemente Archer, llámame Archer.
Declaró y siguió cocinando.
Eso… realmente fue incómodo. Él siguió cocinando sin responder su pregunta. Ahora que lo piensa mejor, tampoco tenía sentido hablar con él, será su enemigo cuando encuentren a Sakura…
No debería sorprenderle, es Emiya. Este quiere ser un héroe y lo logrará, que no vacile en querer matar a sakura, tiene sentido…
—Emi… Archer ¿Realmente Sakura es… un peligro que no tiene solución? ¿No hay algo que podamos hacer? ¿Realmente puede acabar con el mundo?
—…—Archer no respondió, solo fue un pequeño murmullo inelegible ante de entonar una respuesta—conozco su presencia. Es una Bestia, está destinada a destruir los humanos, es su propósito y esta nacerá de ella. Si no la eliminamos, la mitad del planeta quedará consumido antes de que el planeta haga algo. Cada segundo, es una perdida.
Aquellas palabras eran como apuñaladas.
—Sakura… no puedo dejar que le hagan daño…
—Si estás dispuesto a morir y al tener en tus manos la muerte de la mitad de la humanidad, entre ellas a todas las personas que has conocido, no cuestionaré el camino que has decidido tomar.
Respondió en secó antes de volver a tomar su atención en la cocina.
Se quedó sin palabras… ¿Qué es lo que podía decir? Aquella era una pregunta con tramposa. Nadie podía responder que sí. Nadie cuerdo podría responder aquella pregunta con una afirmación. La muerte de todos solo por una persona…
La imagen de Kuzuki.
Aquel cuerpo que se podría bajo la nieve. Kuzuki nunca fue importante para él, solo un profesor, eso siempre fue así. ¿Por qué cada vez que la muerte se asomaba, la imagen de él invadía su mente, como un virus?
Np había que ser muy listo, simplemente era un recordatorio de la realidad y él como terminará sus acciones. Su cabeza puede reemplazar la de Kuzuki, la cabeza de Shirou, Rin, Rider y Sakura. Todos pudieron terminar de esa forma.
Era la realidad de seguir el camino de un magus y ahora él es un magus. No debería aturdirse por aquella imagen y ahora que ha experimentado un dolor que nunca había imaginado. Aquella imagen no era tan latente y asquerosa.
Había aceptado matar a su ancestro por el bien de su hermana.
Pero habían fracasado y todo la volvió el objetivo a batir. Ella…
—Ella no ha hecho nada…
—Siempre es de lo mismo. Es una realidad que debes aceptar. Los inocentes siempre son los primeros en morir. No vale la pena pensar en ello, siempre ha sido así.
Mierda, sus palabras era verdaderas y aunque parecía algo obvio, no sería mentira que no se lo planteara de forma sería o con la profundidad que merece.
—Aun así… aún con todo esto, no puedo dejarla morir… ella ha sufrido mucho y merece algo más. Ella sobrevivió a esa tortura, si hubiera sido yo... —sus heridas ardían y la sensación fantasma de los gusanos en su cuerpo—yo no la puedo dejar morir, ¡No puedo! No me he disculpado…
—Tú egoísmo te va a destruir.
—¿Eh?
—Es tú egoísmo lo que te está llevando por ese curso de acción. No quieres salvarla por ella, si no por ti mismo. Quieres su perdón.
Silenció.
Escupió aquellas palabras sin mirarle, ¿Realmente aquellas era las palabras de Emiya? Pero…
Maldita sea, eran verdad. Estaba siendo egoísta, no se podía perdonar así mismo y aquello le dolía. Sabía que era una mala persona, una persona que no era querida, una basura molesta.
Pero el recuerdo de la niña que jugaba con él, de su hermanita, que alejó cuando descubrió que era su reemplazó…
Ella soportaba todo eso y aun así lo sonreía.
¡Maldita sea! Realmente odiaba como todo se retorció. Era más simple estar resentido con ella y no despreciar sus propias acciones. Pero todo había llevado a esto.
Aunque se lo dijeran, aunque sabe lo que pasó esta noche, más de cien personas muertas… simplemente no puede aceptar la idea de Sakura reemplazando el cuerpo de Kuzuki.
No podía decir: Voy a matar a Sakura, las palabras no escapaban de su lengua.
—Yo… yo… ¿Realmente puede hacerlo? Emiya ¿Realmente puedes matar a Sakura?
Su voz se cortó, casi en una súplica. Sakura es importante para él, lo sabe. Aunque no la ve como pareja, está seguro de que la ve como una amiga, tal vez una hermana. Pero está seguro de que es importante para él. Lo puede ver en sus ojos, está vacilando, aunque afirme aquello.
Archer es Emiya, no puede, no debe matarla.
Y la única respuesta que recibió fueron ojos de acero.
(*)
Caster revisaba las piernas de Shirou.
Está apenas le había hablado desde que invitó a Rin a quedarse, en el camino no le dirigió la mirada y fue hasta que llegaron y lo dejaron a ellos dos solos en la habitación, fue que recién le dirigió la palabra.
Le dijo que le quitaría los pantalones.
Y para su vergüenza, lo que se encontró no era nada bonito.
Aunque Caster había salvado su capacidad para caminar, sus piernas estaban negras, llenas de moretones y sus músculos respondían, pero el dolor no le permitía moverlas. El camino hacía aquí fue sumamente dolorosa y Archer no lo hizo con cuidado.
Había derrotado a Assassin, pero el costo fue alto. Aún con las blancas manos de Caster posadas sobre los oscuros moretones, el dolor no desaparecía, pero ya habían pasado media hora desde que comenzó y sus piernas habían ganado color.
Desde que inició, no le ha dicho nada.
Era un silenció en donde la respiración y lo leves gemidos de dolor de Shirou, eran los únicos ruidos que invadían el ambiente.
Pasaba el tiempo y seguía con ello… no le gustaba ese silencio. Se dio cuenta que quería hablar con ella, no quería quedarse callado.
Había muchas cosas que quería decir y era ella la que quería que le escuchara.
Pero las palabras no se formarán, solo la observaba en silencio.
Paso otra media hora y Caster seguía, sus huesos ya habían vuelto a su lugar correcto y comenzaban a juntarse otra vez.
Caster no se había detenido durante todo el proceso.
—Medea…—al escuchar su nombre, ella inmediatamente levantó el rostro y sus miraras se encontraron—deberías descansar.
No respondió, solo se quedó mirándole. Aquello era incomodo, pero ninguno apartó la vista por más de diez segundos. Ella finalmente suspiró.
—Lo que usted ordene, Shirou-sama.
Ella finalmente abandonó la curación y se sentó a su lado,
Ninguno habló.
Simplemente se quedaron en silenció, otra vez.
—Medea…
—Shirou…
Ambos se sobresaltaron y vacilaron.
—Dime Medea.
—No, usted primero, Shirou.
—No, no. Dilo tú Medea, puedo esperar.
—Usted es mi Master, debería hablar primero.
—En este momento no soy tú Master… simplemente soy Shirou, por ello deberías hablar primero.
—¿Por qué debería hablar primero? ¿Por qué usted debería hablar después?
—Por qué… quiero que hables primero.
—Yo quiero que usted hable primero.
Ambos se miraron con intensidad y pocos deseos de ceder. Así estuvieron unos segundos hasta que Caster cedió con una pequeña risa y Shirou reaccionó de la misma forma.
—Usted gana… Lo que quería decirle es que reitero mis disculpas por no revelarle la identidad de Archer. Tuve que decírselo desde que lo supe.
—No importa, Medea. Entiendo porque no quisiste informármelo, si me lo hubieras dicho, hubiera creído que me hacías una broma. Aunque no sería el primer caso parecido que conozco.
—¿Caso parecido?
—Hace varios días me encontré a una hermosa mujer en el mercado y días después me encontré otra vez, pero ahora es mucho más joven.
—No le encuentro lo parecido. Aunque si le doy su punto, ambos conocemos a la misma persona en diferentes puntos de su vida… aunque yo pude ver al más adulto cargando al más joven. Lo cual consideró un buen premio.
—Ese idiota… prefiero arrastrarme a que me vuelva a llevar.
Caster sonrió.
—Solo usted puede odiarlo tanto…
Ella dijo y su voz se perdió.
—Medea, yo no soy Archer.
—¿Eh? Yo no estoy diciendo que usted…
—Me refiero a que las palabras de Archer, sus opiniones no son la mías. Sé que las palabras que te dijo te hirieron y no quiero que tomes su opinión como la mía.
—Shirou…
Fue inconsciente o tal vez fue la cercanía que compartían, pero Shirou sujeto su mano, ella se sorprendió, pero inmediatamente cruzó los dedos con los suyos.
—Quiero discúlpame por todo Medea. Lo siento por no discutirlo contigo antes de ofrecerle la casa a Tohsaka. Fuiste tú quien la arregló y yo la invité.
Ella le sonrió.
—Bien, aceptó sus disculpas. Aunque debería alabarme para que no existiera ningún rencor.
—¡Arreglaste la casa de forma estupenda!
—… ese no era el cumplido que esperaba, pero lo acepto.
Ella le sonrió y Shirou en respuesta, sus ojos se encontraron, su respiración era cada vez más cercana, pero ella se detuvo y acaricio con delicadeza su mejilla.
—Muy bien hecho, Shirou. Derrotaste a Assassin, derrotaste un espíritu heroico has logrado algo que pocos humanos debería poder hacerlo, pero hay algo que te molesta. ¿Cierto?
—Yo… le maté. Simplemente lo hice, no vacile y no hay un sentimiento de culpa. No es la primera vez o la última que veré la muerte, mis manos ya están teñidas de sangre. Sí, estoy seguro de que no había opciones, para acabar la guerra Assassin debía morir, como el resto de Servants.
—Te estás complicando más de lo que deberías—replicó Caster—Nosotros los Servants no somos humanos, somos fantasmas, no debes basilar.
No, Shirou no pueda verla de esa forma.
—Yo no te consideró un fantasma Medea, eres tan humana como cualquier persona, lo mismo pensaba de Saber.
—Soy feliz que piense de mí de esa manera y también sobre Saber… pero eso no cambia lo que somos. Nosotros morimos hace mucho tiempo, estamos temporalmente invocados por el grial para cumplir nuestros sueños, pero parece que no será así. Está guerra está demasiado podrida para que alguien cumpla sus deseos.
—Medea, ¿Aún quieres otra oportunidad de vivir?
Ella no habló, simplemente desvió la mirada con tristeza.
—¿Medea?
—Claro que sí, me gustaría tener otra oportunidad de vivir, me gustaría una vida normal en esta época, pero un grial con aquellas maldiciones es imposible que pueda cumplir un deseo, está podrido.
Shirou no respondió, no había una respuesta, solo se lamentaba de poder conceder su deseo. Caster se alejó de su rostro, pero dejó caer su cabeza en el hombro del chico y se acurrucó a su lado.
—Me hubiera gustado ser tú compañera de clases y compartir tiempo contigo, hacer todas esas cosas que hace los adolescentes modernos, tener citas en lugares divertidos. La sociedad actual parece tener varias de esas cosas, pero no tuve tiempo para investigar a más profundizar.
—Hubiera estado bien. Aunque no tenía la costumbre de cosas como esas, no me lo merezco…
—No me importa lo que opines, te hubiera arrastrado hacía ellas. No me importa que no consideres que puedas ser feliz, te hubiera hecho feliz sin importar aquello.
¿Hacerle feliz? Eso…
—Aunque hubiera sido algo corto. ¿Cierto? Cuando tengas la edad lo primero que harás será escapar de la vida cotidiana para iniciar tu viaje.
—Yo… es verdad, usando el dinero que me dejó el viejo, seguiría su camino.
—No me sorprende, lamentable. Me hubiera gustado que esa vida fuera más larga.
—¿Te opones? Imagino que no te gusta el camino que he decidido tomar después de ver tú pasado.
—No me puedo oponer después de ver su pasado, obligarte abandonar tú ideal sería quitarte una parte de ti. Solo tú puedes renunciar a ellos o decidir seguirlos.
Mantuvieron el silencio, la cercanía entre ellos era demasiado cómoda, Medea le dirigió la mirada y sus ojos temblaban.
—Shirou, el camino que estas llevando es peligroso y ya has visto uno de los caminos que te puede llevar. Va has repetir estos muchas veces y estoy segura de que, aun sabiéndolo, continuarás.
Un breve temblor en el rostro del chico, sus ojos ocres aceptaban aquella realidad. también aceptaba que su destino estaba más cerca del camino de Kiritsugu. Aunque el camino que recorre aquel hombre de capa, aquel camino de ficción era tan hermoso, Emiya Shirou no es Superman.
Emiya Shirou es más parecido a Emiya Kiritsugu. Hoy lo demostró cuando arrebatar una vida, aunque fuera un Servant, no titubeó.
—Pero Shirou, quiero pedirte algo egoísta.
—¿Qué es lo que deseas?
—Se que el camino que tomarás será largo y doloroso, solo al ver a Archer sé que lo hará y aunque ambos no son la misma persona, nada asegura que no termines como él, con unos ojos de acero… Shirou por favor, quiero que esos ojos mantengan aquel color ocre y aunque el acero y el óxido les manche, que la calidez con la que me salvaste, no desaparezca.
—Medea…
—Realmente estoy agradecida por haberme salvado, te pude conocer y aunque ha sido corto tiempo, creo que me encariño fácilmente y eso que tienes una personalidad difícil, tomas demasiadas decisiones impulsivas y causan dolor de cabeza.
Ella le sonrió con lágrimas que descorrían sus mejillas, las cuales perturbaron su recorrido con la mano de Shirou que se posó suavemente en ella, como si tocara un frágil cristal.
—Perdón por ser tan difícil.
—Es parte de su encanto, supongo.
Tan cerca, que lo que deseaban ambos en ese momento, estaba solo a un acercamiento, pero ambos alientos no se juntaban, era casi una broma que estuviera tan cerca sin que ese contacto tan deseado, compartir un intercambio natural. No era por qué ella no lo deseaba, era el orgullo de esperar que él diera el primer movimiento.
Para Shirou un punzó de culpa le detenía, invadiendo sus sentidos y aunque el deseo estaba presente, el fuego, como una llama que brotaba de los ojos de la chica reflejaba su propia imagen y en ello se formó la imagen de una chica de cabellos negros y ojos grises suplicaba por su vida, llamándole por su nombre mientras que las llamas de la destrucción y la masacre devoraban su cuerpo hasta que sus gritos se volvieron un eco en su cabeza.
Y no solo era ella, la imagen de una chica que deseaba ser amada subía por su espalda, un amor que no podía entregarle. Porque sus sentimientos no se parecían a los que sentía en ese momento.
Había tantas cosas en su cabeza, pero sus palabras, las palabras de la chica que estaba frente a él escalaban en sus líneas de pensamientos. El recuerdo de cuando le salvó, cuando decidió bajar el cuchillo negro y cubrirla de la nieve.
Sabe que lo más lógico y seguro era eliminarla. Aunque la alianza era una opción, está seguro de que Kiritsugu la hubiera eliminado, era lo más lógico, Caster es un Servant muy peligroso si no tienes su lealtad asegurada, se ha dado cuenta de ello.
Pero Shirou no lo hizo, extendió su mano hacía ella y no se arrepiente.
No porque sea un recurso para usar, si no porque a podido ver su sonrisa.
Tal vez son solos las circunstancias. Las posibilidades de tender la mano o bajar el cuchillo, ambas opciones eran igual de validas, decidió darle su mano y salvarla, lo que desea darles a todos, pero lo sabe, no siempre podrán hacerlo. No se puede salvar a todos.
No todas las semillas crecerán, no puede darles la oportunidad a todos. ¿Se las puede dar a Sakura?
Tal vez ahí está la respuesta que busca y simplemente es la ambigüedad. No puede declarar que la matará o que la asesinará. No puede decidirlo y mantenerse en aquella línea.
Si puede salvarla, lo hará. Si no puede salvarla, la eliminará.
Emiya Shirou odia ver morir gente a su alrededor y no permitiría que se cometan aquellos actos, aunque fuera una persona que le importará la que cometiera estos actos.
Esa es su realidad.
Y en el caso de Sakura, necesita una respuesta de ella antes de actuar.
Claro que eliminarla destruirá su corazón, ella sigue siendo como una hermanita para él. Volver su corazón para hacer el camino más fácil ¿Eso es lo que hiciste Archer?
Y ese es el camino que debe tomar, que debe seguir para cumplir su ideal, pero ella le pide que sus ojos no se vuelvan de acero.
Qué la calidez que le entregó no desaparezca.
Aquella era una petición muy egoísta de su parte y mientras avance, será mucho más difícil.
Pero no se puede negarse ante la chica que se lo está pidiendo.
—Gracias Medea. Realmente me has ayudado mucho y haré lo que pueda para cumplir tú petición.
Dijo con una sonrisa tranquila en su rostro.
Ella le miró y sus labios se curvaron, pero la sonrisa desapareció luego de unos segundos.
—Siempre estaré para usted, Shirou, pero por favor, no me obligue a hacer todo el trabajo.
Y sin esperar ella arremetió contra él para probar sus labios.
(*)
Realmente eran la misma persona, maldijo Shinji mientras comía lo que preparó Archer. Apenas debería ser considerado comida por los pocos ingredientes y aunque no era la gran cosa, logró hacer que sepa bien, mejor que mucha comida rápida de los mejores lugares.
Shinji y Rider estaban comiendo lo que preparó Archer, aunque este último había abandonado la cocina para ir a dejarle el almuerzo a Rin.
Así que solo eran los dos y Shinji estaba llenando sus conflictos emocionales y éticos con la comida. Así que su plató desapareció.
Realmente se sorprendió que pudiera comer sin vomitar, realmente tenía nauseas ante de comer. Realmente necesitaba energía para poder renovar energía, la garganta, aunque Caster le curó, aún le dolía.
Suspiró y agradeció mentalmente la comida a Archer.
No tenía ganas de pensar en sus problemas morales y simplemente miró lo primero que le llamó la atención.
Que era el plató con comida que no era acabado. Le miró como si fuera un perro hambriento, la baba casi se le escapa, pero inmediatamente el contenido desapareció. Rider lo devoró todo como si fuera una aspiradora.
Al parece notó su mirada. Ella terminó de tragar y daleó su cabeza en su dirección.
—Delicioso—exclamó.
—Si lo estaba—admitió derrotado. Realmente quería robarle, aunque fuera un bocado.
Y ahora que la comida había desaparecido, su atención fue atrapada por Rider.
Sus heridas palpitaron
—Rider… ¿Fuiste tú quien sacó los familiares?
Ella respondió secamente.
—Sí, ya lo había dicho Caster.
Bien, Shinji solo quería confirmar. Este suspiró y un breve rubor le invadió. Desviando la mirada, observando cualquier lugar en donde no viera a Rider, respondió refunfuñando.
—Gra… gracias…
—¿Ha dicho algo Master? No le puedo entender.
Shinji volvió a refunfuñar y las palabras se hicieron menos claras.
—Sigo sin poder entender.
Volvió a repetir.
—Revería modular mejor, no puedo comprender sus palabras.
—¡Dije que gracias!
Shinji se exaltó y le gritó en la cara, para darse cuenta de que ella estaba sonriendo.
—Tú… ya me habías entendido la primera vez.
Ella no respondió.
Shinji dejó caer su cabeza contra la mesa, lo que se arrepintió inmediatamente, porque el golpe se despertó el dolor de las heridas, otra vez.
—Rider…
—¿Qué necesita, Master?
—Te pido disculpa.
Una respiración súbita y Rider daleó la cabeza, confundida.
—¿Por qué se disculpa Master?
—Yo… soy un pésimo Master y cuando estoy frutado me descargue contigo, incluso te he golpeado…—Shinji gruñó y golpeó la mesa—Mierda, realmente soy una mierda. Golpeando a la persona que me ha mantenido con vida durante toda esta guerra…
Rider no respondió inmediatamente, esperó unos segundos que le parecieron eternos al chico. Finalmente respondió.
—Se siente frustrado.
—No me digas, capitana obvia—Shinji chasqueó la lengua—Y ¿Vas aceptar mis disculpas? Prefiero ahorrarme todo rodeo, simplemente es si o no. Aceptaré cualquier respuesta.
—Master, lo que busca es el perdón de su hermana.
—… me estás leyendo con demasiada facilidad. Sí, soy una mierda que le arruinó la poca paz de su hermana y ahora no puede sentirse bien consigo mismo hasta que ella me perdone. Simplemente no puedo vivir conmigo mismo.
—Que sincero.
—Soy un hombre frustrado, prácticamente ya no me importa que veas mi debilidad.
—Entiendo, así que actuaba con violencia por la frustración. Aunque la mesa no ha hecho nada para instigar su furia. Solo ha sostenido nuestra cena.
—Lo sé, lo sé. Así que ese es un no. Una pena, porqué seguiremos juntos en esta guerra hasta que uno o los dos muera.
—Está dando una conclusión apresurada.
—Entonces…
—No veo mal que busque el perdón de su hermana. Si yo tuviera la oportunidad de que ellas me perdonaran… es imposible. Nunca más podré verlas y aunque me las encuentres por la casualidad en alguna guerra, dudo que ellas me perdonen. Aún tiene la oportunidad, le apoyaré en ese difícil caminó y si, le perdonó. Golpea como un crío.
—… realmente eres… ¿No podías decir algo sobre mí sin denigrarme?
—No lo pone fácil.
(*)
Rin estaba devorando la comida de Archer, sin disgustar, solo requería proteínas y ya había dormido un poco.
Observó a Archer que estaba de pie, esperando a que terminara.
Le dio un vistazo a sus rasgos y la imagen de Shirou apareció. Tuvo que ahogar una carcajada.
—¿Pasa algo Master?
—Nada, nada. Simplemente me rio de mí misma de cómo no me di cuenta de tú identidad.
—No sorprende viniendo de ti.
—¿Qué significa eso?
—Rin, siempre has sido despistada con lo más importante, así que no es una sorpresa que no descubriera la identidad de tú Servant.
—… ¿Realmente perdiste la memoria por mí la mala invocación? O llevas mintiéndome todo este tiempo.
—No era una mentira, Rin. Solo una verdad a media. No era mentira que no recordaba mi vida, pero no fue consecuencia de la invocación. Simplemente el resultado de mucha información. Que olvidará mis años como un ser humano, es una consecuencia natural.
—Archer.
—No sientas lastima Rin, es una consecuencia de mis propias acciones.
—… Realmente olvidaste toda tú vida…
—Solo fragmentos, pero eso no es importante.
—…
—Pero para tú agradó, en mi cabeza aún existía la imagen de una maga de rojo que se pasaba regañándome.
Sus labios se curvaron en una pequeña sonrisa.
—Veo, así que deje la suficiente impresión para no ser completamente olvidada en la eternidad. Realmente tuve que regañarte muchas veces, pero no me sorprende. Si no lo hiciera, me hubiera golpeado por irresponsable… aunque no fueron suficientes.
—Rin, no tiene sentido lamentarse. Fue mi propia decisión y aún que no lo recuerde, viví la vida de un humano, amé y morí sin arrepentimientos, aunque fuera más corta que otras vidas, fue más largas que muchas vidas que se perdieron.
Pero no merecías terminar así… aquellas fueron las palabras que se congelaron en su boca. Realmente no tenía sentido seguir con el tema y principalmente cuando tenía algo que hacer, algo que odiaba, pero no había otra opción.
—Veo que ya estás listas, Rin. ¿Vamos?
—Vamos, tenemos que acabar con esto.
Nota de autor.
Buenas, finalmente estoy aquí con el capítulo 29 de Hombre de Acero. Perdón por la demora, esté capítulo tuvo sus complicaciones, no es broma decir que la ultima de escena de Shirou y Caster atrasó más de una semana este cap. Espero que fuera de su gusto, al final dejé la escena así porque tenía que seguir avanzando y no estacarme en ella.
Quiero pedir una disculpa por el capítulo anterior. Lo publiqué apresurado y por ello no me fije de unas fallas ortográfica y gramática que me dieron vergüenza. Ya están corregidas.
Este mes me ha servido para definir bien lo que falta en esta historia. Ya tengo la exacta cantidad de capítulo que faltan y el contenido que tendrán. Algo que tuve que hacer hace mucho tiempo, pero ya aprendí de mi error.
Espero que les gustará y sigan leyendo este fic.
