Una sonrisa dulce y femenina brotó como una flor de primavera.
El atardecer bañaba en cálidos colores las trasparentes aguas del manantial que cubría el horizonte observable.
Bailaba y salpicaba las gotas como una niña, mientras que el blanco vestido de tirantes que cubría su voluptuosa figura se empapaba cada vez que daba un saltó y sus carcajadas inocentes chocan con su femenina figura, dando un aíre infantil.
Sakura es feliz.
Todo se había ido.
Angustia, pena, dolor, envidia, celos, etc. Aquellos sentimientos impuros fueron asimilados por el hermoso y trasparente mar para ser olvidados.
Las personas que le lastimaron, que la abandonaron, que nunca le miraron. Todos se habían purificados y transformado en hermosas melodías que acompañaban su danza.
La pequeña tiene paz.
Pero aquel paisaje, canciones y sentimientos no tendría sentido si él no estuviera ahí.
Su sombra era la única que se alzaba aparte de ella. Senpai le observaba con una sonrisa y todo tenía sentido. Todo había sido solo el camino para llegar a este momento, para observarle y devolverle la sonrisa.
Sakura no podía llorar, solo sonreír y bailar.
No necesitaba más, incluso este mundo perfecto era nada ante el hombre que amaba.
Senpai alzó los brazos y ella corrió hacía ellos.
Esa era la esperanza que había seguido durante toda su vida, que la había mantenido cuerda en las fauces de la locura, la búsqueda de alguien que la consuela, que la ame incondicionalmente, que nunca le abandonará.
Ella solo quería abrazarle y amarle, pero sus piernas les traicionaron, cayendo en la realidad.
Los mares se secaron y las estructuras volvieron a surgir, las canciones cesaron al volverse el murmullo de la ciudad nocturna y la calidez del sol desapareció.
La luna observaba la tierra desde lo alto de Fuyuki, las nubes que llevaban el invierno habían dejado que el satélite se manifestará con toda su presencia.
Un diamante blanco entre los miles de destellos provenientes de las estrellas.
Es hermosa, fue el pensamiento de Sakura que se asomaba desde el cobertizo de la destruirá mansión Emiya. Sollozar sin control.
—Alguien… por favor… no me abandone—fue menos que un murmullo, su garganta estaba destrozada, como todo su interior.
Las espadas que habían perforado su cuerpo ya habían caído, quemadas por el fango negro. . Su cuerpo estaba destrozado, respirar era un infierno, moverse era una tortura.
Tenía tanta hambre. Diría que era como un agujero en su estomago, pero era más profundo que aquello. Tenía hambre, pero no para alimentar su cuerpo, si no para alimentar aquello.
Pero aquellas pequeñas luciérnagas no eran suficientes.
¿Dónde estaba Senpai? Era su mayor pregunta. Podía sentir la energía de todas las personas de Fuyuki, pero no podía distinguirla entre ellas.
Observó a todas ellas, como un predador esperando el momento adecuado para atacar, pero antes que pudiera encontrar a Senpai, un sol brillaba entre las luciérnagas, llamándole.
Y ahí se dio cuenta, aquel solo era igual que ella. Podía saberlo y está segura de que aquel sol también lo sabía. Ambas se detuvieron, ella se movía a gran velocidad hacía su dirección.
Realmente eran iguales, podía saber donde estaba cada una. Así que escapar no tenía sentido.
Pero Sakura no quería escapar, tenía hambre y buscar a su amado, pero no puede encontrarle con está apariencia, la de un cadáver que se rehúsa a aceptar que su tiempo ha terminado. No tiene la energía para que su cuerpo pudiera recuperar su formar.
Tal vez su igual era la forma de tener la energía que el faltaba y aquel Servant que le acompañaba, podía ser la forma de recuperar su forma y no solo eso, lo que estaba por nacer lo pedía, le necesitaba.
Alguien le necesitaba.
(*)
Berserker avanza como un conejo en Fuyuki dando brincos por toda la ciudad, se detuvo por órdenes de su Master que estaba sentada en su hombro derecho.
Illya maldijo cuando se dio cuenta de la mirada de Matou Sakura, una mirada metafórica, se había dado cuenta de su presencia. Quería acabar esto rápido, aunque no mentiría que quería tener una charla con este grial menor, pero quería tenerle en sus condiciones.
Berserker volvió a tomar vuelo, pero estaba vez uno mucho más largo, tenía que sorprenderle antes que pudiera hacer algo.
Pero a la mitad del salto, se obligo a agachar la cabeza cuando la presencia de un Servant surgió de una sombra en dirección a Berserker.
Aunque sabía que Berserker no dejaría que se lastimará, instintivamente abrazó su cabeza.
Lancer surgió en un mar de brea y empuñando a Gáe Bolg. El lancero que se encontró los primeros días, esa lanza roja emana ser de sangre.
Pero, algo había cambiado.
Inmediatamente reconoció las diferencias al Lancer que había llegado a enfrentar. La figura del lancero azul había sido reemplazada por prendas negras y una corrupción que solo había detectado, pero que finalmente observa de primera mano.
Lancer sonríe mostrando todos sus dientes antes de pasar la lengua sobre ellos, saboreando la lucha que se aproximaba. En un movimiento rápido, pasó su manó sobre lanza e Illya pudo reconocer en parcialidad lo que hacía, ya que estaba muy encima de sus conocimientos.
Runas.
La sonrisa de Lancer creció y la luz de luna se reflejaba en los blancos colmillos. Cambio su postura a la de un perro que está por iniciar carrera y eso fue lo que hizo en menos que un parpadeó, avanzó cincuenta metros y fue ahí cuando Berserker sujetó a Illya para su sorpresa, pero en vez de defenderla, la lanzó como si fuera una pelota de béisbol…
—¿Eh? ¿Berserker?
Se alejaba a gran velocidad y con una expresión en blanco, caía haciendo un arco con su trayectoria.
Antes de sentirse traicionada o analizar la situación, utilizó sus cabellos, seis de ellos en específicos para crear seis distintos familiares en forma de aves blancas y resplandeciente que estaba aún unidas a ellas por un hilo de cabello que sujetó en su cintura.
Lancer saltó y la energía mágica que rodeó su aura era infernal, un aura de sed de sangre rodeo la lanza.
—Gae Bolg.
El cielo fue partido por el rojo sangriento en dirección a Berserker que estaba a mitad del saltó y la lanza lo fulminó.
Una mancha roja profanó el cielo que segó a los espectadores, entre ellos Illya y la onda expansiva le golpeó.
Zumbidos.
Comenzó a girar, perdiendo el sentido de arriba y abajo, así que inmediatamente fabrico cuatro familiares con sus cabellos que lograron estabilizarla y bajarle con seguridad en el techo de una casa.
Ya no podía ver a Berserker por la distancia y la de varias estructuras entre su visión y su Servant, le había arrojado bastante lejos. Por un momento se sintió molesta, pero inmediatamente entendió. Solo lo había hecho para protegerle, de una forma muy bruta, nunca la había tratado así, siempre había sido delicado con ella aún con su enorme tamaño y fuerza, como un padre…
Pero parecía que no había alternativa, incluso aquí la onda expansiva le había alcanzado. Al menos eso demostraba que Berserker confiaba lo suficiente en ella para salvarse, porque está seguro de que, si existía una persona que nunca le haría daño, sería Berserker.
Porque Berserker no era como Kiritsugu.
Así que Berserker vencerá a Lancer, al perro salvaje de Culann. El Heracles celta. Aquel titulo era un chiste, no se podía compara en lo más mínimo a la fuerza de Berseker, el verdadero Heracles.
Así que lo derrotará, no tenía ninguna duda.
Lo que importaba era lo que se acercaba.
—Eres más rápida de lo que esperaba, Sakura Matou.
Desde su derecha, desde el techo de una de las casas, la presencia de un grial corrompido se asomaba. La respiración de Illya se agitó cuando lo primero que se asomó fue una sombra fangosa y pútrida que se asemejaba a un tentáculo, que fue seguido por varios de semejante estructura.
Algo que no había entendido Illya hasta observarlo directamente, era la asquerosidad y peligro que representa el segundo grial menor, Matou Sakura.
Inmediatamente rodó y los tentáculos pasaron como dos hilos negros que destrozaron el techo en donde se encontraba. Reforzó su cuerpo y saltó a otro techo y como un fantasma plateado, recorría los tejados de Fuyuki.
Pero hubo un retraso en la reacción de la sombra, no le persiguió al instante, si no que los tentáculos siguieron entrando por el agujero, varios gritos surgieron y son cayados.
Probablemente devoró a todos los habitantes de la casa.
El segundo que utilizó para pensar aquello la retrasó, tuvo que volver a saltar para esquivar otros tentáculos.
Un sentimiento de preocupación le invadió, Berserker es fuerte, el más fuerte de todo, pero esa sombra…
Se tropezó y cayó del tejado de un segundo piso, lo que irónicamente le salvó de otro latigazo, utilizó los familiares como paracaídas y rodó, disminuyendo el daño de la caída. De rodillas quedó y observó a las alturas.
La sombra oscurece sus alrededores, como si tragará la luna y desde las alturas, saborea la esencia de los habitantes del hogar antes de engullir al grial blanco.
Illya solo pudo jadear y levantarse con orgullo, aún cuando las gotas cristalinas recorrían su frente.
Berserker le salvará, está segura.
(*)
El cuerpo de semidios fue quemado hasta dejar sus huesos negros y humeantes que se desplomaron sobre una casa, aplastando a los habitantes del segundo piso y despertando a los del primero.
La lanza sangrienta que partió el cielo y parecía haberse perdido en la luna, volvió en un silbido a su portador en una estela carmesí. Lancer la balanceó juguetonamente, como si nada hubiera pasado.
Cú Chulainn observó las ruinas con ansías.
—Así que mi teoría era correcta. ¡Tú cuerpo es como un vehículo de guerra! Simplemente tenía que aumentar el calibre de la artillería, no puedes derribar un tanque con una pistola de juguete. Necesitas algo más pesado y explosivo—las runas titilan sobre la asta—. Pero Berserker, ¿Es todo lo que tienes? —se sentía tan bien, apenas controla su júbilo, casi salta de alegría.
La lanza perdía sangre y el deseaba entregársela.
La provocación fue respondida por un rugido bestial que fue escuchado por varias cuadras a su alrededor, el esqueleto se envolvió en energía y la carne brotaba y tomaba forma, en menos de un parpadeo, Heracles estaba de píe con la espada de piedra en sus manos. Incluso cuando sus músculos fueron incinerados, se aferro a su arma.
Admirable, pensó Lancer.
God Hand, Noble Phantasm de Berserker, del héroe más grande, Heracles, el cual representa la inmortalidad que recibió después de su muerte por sus doce trabajos. Su cuerpo se convierte en una armadura que no puede ser penetrada por ataques de rango B o inferior y dando la capacidad de resucitar once veces antes de poder acabar definitivamente con el héroe más grande, pero tenía que ser de distintas formas, ya que gana resistencia a su anterior muerte cada vez muere. Aunque también se le podía asesinar más de una vez en un solo ataque.
Gae Bolg es un Noble Phantasm de rango B, normalmente no debería poder hacerle daño a Berseker, pero Cú Chulainn tiene conocimiento de antiguas Runas olvidadas en el tiempo, las cuales utilizó para fortalecer la lanza, que subió su ataque a Rango A.
—¡Buena respuesta! —ruge, imitado al héroe consumido en locura— ¡Finalmente me divierto y espero que la diversión no acabe! —afirmó con una risa sardónica y jugó con su postura, cambiándola entre ofensivas y defensivas, esperando el primer movimiento.
Parecía un perro que movía la cola.
Los ciudadanos de Fuyuki, los habitantes de la manzana, los dueños de la casa que aplastó Berserker, reaccionaron de distintas formas a la presencia de los semidioses.
La pareja sollozó y gritaron cuando encontraron su hogar en la ruina, buscando a sus hijos, se tropezaron y retorcieron del terror ante el titan de piel oscura, aun así siguieron llamando a sus pequeños.
Los vecinos más próximos despertaron, incluso los de sueño más profundo e inmediatamente se asomaron por ventanas y puertas en busca del origen, perdieron el aíre por las dos figuras desconocidas y ante el rugido, hubo dos conductas comunes, gritos de horror o profundos estados de Shock.
El resto de la ciudad que despertó por la furia del Berserker, fueron invadidos por pavor.
El miedo.
El instinto de supervivencia gritaba, tenían que escapar, tenían que huir.
Eso fue lo que hicieron y eso que los dos monstruos del pasado no han dado un paso hacía adelante.
Lancer no se prepara para recibir el hachazo de Berserker, porque como perro, puede entenderse entre perros.
Un perro muy fiel.
Heracles ignora a Cú Chulainn en dirección hacía su Master, pero el perro ya se estaba delante de él sujetando a Gáe Bolg con ambas manos y dando carcajadas grotesca y burlonas, recibe el hachazo vertical con la lanza brevemente inclinada a la izquierda.
El crujir de sus huesos, su cuerpo es enterrado en el piso destruyendo el concreto, el peso aplasta su columna y solo puede responder con un grito de guerra, pero no uno desesperado.
Uno de diversión.
Presionó con todos los músculos de su cuerpo y aprovechando la inclinación, desvió el ataque e inmediatamente retrocedió esquivando una certera patada, pero para su mala suerte, Berserker con el impuso de la primera patada, se movió sin tocar el suelo en un giró y acertar un golpe en su estómago que rompió sus costillas.
Lancer escupe carmesí y sostiene a su preciosa Gáe Bolg con fiereza.
Realmente Heracles es el espíritu heroico más fuerte, está seguro de que a la larga será derrotado. Si su teoría es certera, tiene que matarle once veces más y no sabe si los mismos trucos volverán a servir,
Pero la realidad, es que no le importa.
Volvió a levantar la lanza y dio un giro en el aíre para esquivar a Berserker y dando una estocada en la arteria carótida, pero aún con las runas, fue como golpear una armadura pesada.
Ningún daño, frunce el ceño y esquiva un puñetazo con un salto.
Lancer corrió en dirección a Berserker que sigue su camino hacia su Master.
Corrió cincuenta metros y saltó, la sed de sangre de Gae Bolg invadió el ambiente, Heracles le ignoró. Era obvio para Cú Chulainn que el mismo ataque no funcionaria otra vez al ver su reacción, el gigante gris aún tenía suficiente inteligencia para saber que no era beneficioso para su Master tenerlo fuera, aunque fuera un segundo más.
Así que cambió la dirección
Berserker es un perro guardián, si no puede hacerle daño al perro, lo mejor es ir por el dueño, aunque solo sea una finta para atraer al cachorro.
Lancer sonrió cuando la lanza perdió su brillo y la utilizó para bloquear en el aíre a Heracles que saltó hacía él para interceptar su ataque.
Su velocidad y fuerza asombraron al héroe, esperaba al menos volver lanzar la lanza, pero en cambió recibió un hachazo que lo impulsó a gran velocidad hacía abajo, como si hubiera sido un remate.
Probablemente Cú Chulainn era el único que pudo recuperar la postura y como una atleta aterrizó, rodando en el piso, amortiguando el daño y cayendo en el patio de una casa, aunque eso apenas importaba, hubiera soportado el daño fácilmente, pero lo que necesitaba, era aterrizar en una pose apta para moverse.
Berserker rugió como un león y cae como un meteorito, causando un gran temblor que afecto a toda la cuadra, mientras que los escombros y la fuerza de gigante resultó en el derrumbe de la casa, atrapando a una familia en los escombros.
Lancer no tiene problemas, ya había escapado de la área de efecto.
—¡Vamos Berserker! ¡Esto apenas inicia!
Heracles se abalanzó sobre él, el lancero ríe mientras esquiva la barrida y Berseker derrumba otra casa. Esté ruge y vuelve a correr hacía él dando un hachazo horizontal de ciento ochenta grados que obligó a Lancer a bloquear, la fuerza lo empuja varios metros, pero logró caer de pie para evitar el siguiente ataque del gigante.
El proceso se repite varias veces por treinta segundos y tres cuadras son parcialmente destruirá, el llanto de niños, mujeres y hombres asolan la noche.
Ambos gruñeron como bestias salvajes antes de estrellarse en un parque y separarse por el impacto.
Lancer esquiva saltando el ataque del perro, pero su reacción fue más lenta que las anteriores aún cuando no fue herido con ese ataque. Sus huesos agrietados y músculos se desgarran, aún con su factor curativo uniendo sus fracturas.
El titan lleva la delantera y le quedan once vidas.
Planeaba disfrutar la pelea todo el tiempo posible hasta que su Master acabará con el Master de Berserker, pero estaba demorando más de lo que esperaba. Así que le quitaría otra vida para hacer tiempo.
Lancer retrocede varios metros y cambia su postura, la lanza inclinada, postura firme y un deseo de sangre que crece y todas las personas en las cercanías escapan con más pavor del que ya tenían.
Pero eso no le importaba al berserker griego. No es por su estado de locura al ser invocado en su clase actual o el ego del héroe más grande, ya que el ego no era algo que pudiera tener en su estado actual. Era simplemente el hecho de que sabía que no necesita su corazón. Cuando la lanza atraviese su pecho, partirá al hombre a la mitad.
Lancer lo sabe, pero aún así mantiene la postura, como si un torero se tratara, orgulloso y juguetón. Está apostando al último momento. Cú Chulainn no es un simple héroe, uno de los héroes irlandese más grande de todos, está apostando todo en este ataque.
Penetrará su corazón y no recibirá ningún daño por parte de Heracles. Así declara en sus pensamientos, no hay duda alguna que cumplirá con aquella afirmación.
Porque puede hacerlo, conoce sus limites y aún es muy pronto para morir. Aún quiere disfrutar esta guerra por el Santo Grial.
Así que le arrancará el corazón por su orgullo, aunque no le mate.
Heracles ruge con la locura de un Berserker, desesperado en volver al lado de su dueño. Cú Chulainn, sonríe y como un perro rebelde, solo piensa en su propio placer.
Algo que nunca había tenido el Lancer Alter ante de tomar este cuerpo, había sido solo una maquina de guerra, pero ahora era compartía los sentimientos y memoria del cuerpo, es embriagador y cada paso que causa pequeños terremotos, aumenta su éxtasis a niveles que nunca alcanzaron, incluso su pelea con Saber y Rider no fue tan satisfactoria.
Su corazón gritaba, sus músculos palpitaban y saboreaba la dulce adrenalina. Heracles desciende como una Tempestad, una la fuerza de la naturaleza, un huracán de muerte incontrolable y la lanza está en su punto, en donde se lo pedía, que pronunciará su nombre, que la usará y poder asesinar una vez más al gigante gris.
—Gae—expulsa la palabra con la fuerza de terremoto, Berserker cae sobre él y para su sorpresa hace un golpe inclinado, iniciando de abajo con el objetivo de partirlo a la mitad, Lancer mantiene la postura, pero retuerce su cuerpo sin importar retorcer sus miembros y pasa por debajo de la muerte y la lanza brilla, pidiendo que la libere—B…
El peso de su cuerpo aumenta. Aunque solo es medio segundo, su postura se detiene un segundo y el arma de Heracles que había subido con el golpe anterior, bajó.
El suelo tembló y como un proyectil, atravesó las paredes y casasl
Lancer no se levantó, aunque logró bloquear el ataque, solo sirvió para que no fuera fatal. Su columna fue cortada y sus intestinos salpicaron su recorrido.
Gime como un cachorro herido.
La sombra surgió a su alrededor para llevarlo.
—No esperaba que alguien se metiera en nuestra lucha—aunque nadie le escucha, fuerza sus palabras con una voz débil—. Mucha suerte con la bestia señorita, Master de Archer. Ojalá nos volvamos a encontrar.
(*)
Flechas.
La sombra se retorció cuando decenas de estas cayeron sobre ella como una lluvia de granizos.
Illya aprovechó y se escabulle por propiedad a gran velocidad para se interceptada por Archer.
Le reconoció inmediatamente y no pudo reaccionar, cuando este le tomó en brazo, como una princesa y comenzó a correr entre los techos de la casa.
El dolor fantasma de la herida causada por Archer palpitaba.
—¡Archer! ¡Suéltame! ¡No necesito tú ayuda!
No respondió y varias espadas aparecieron a su alrededor que fueron disparada la sombra y se debió, esquivando los látigos de la sombra.
Illya mantuvo silenció, aterrada por la sombra que era capaz de resistir y hacer que un Servant huya.
Pero no llamó a Berserker, porqué lo sentía cada vez más cerca. Archer le estaba llevando junto a él.
Así que mantuvo la cabeza agachada mientras la tormenta de espadas cubría la ciudad. Aún tiene resentimiento por lo de hace unas noches, su pierna aún duele.
Aunque también tiene una duda. ¿Por qué no le mató? Puede entender porque ahora la está salvando, pero ¿Antes?
No tuvo tiempo para las preguntas, porque Berserker estaba más cerca.
Archer aterrizó y su Servant le esperaba, ella se abalanzó sobre él de un salto y Berserker le atrapó. Se aferró a él y finalmente se sintió segura.
Es el único lugar que es cálido y seguro.
—Veo que estas bien, Einzbern.
Illya amarga la expresión y observa a Tohsaka Rin que se acerca.
—Me sorprende que te acerques con tanta confianza, Tohsaka.
—Estamos a mano por lo de la pierna, Archer te salvó y ayude a Berserker a derrotar a Lancer.
—No necesito tú ayuda.
—Archer opina lo contrario.
Illya quiso refutar, ella pudo haber llamado a Berserker en cualquier momento, aunque esa sombra… Berserker puede con ella, está segura.
Pero no pudo replicar, ya que la presencia del otro grial surgió. Le había perseguido.
¿Berserker le puede ganar?
(*)
—Sakura…
El aíre se marchita y su estomago de revuelve, la sombra se alzó.
La sombra de su hermana.
—¡Sakura!
Archer la tomó en brazo y saltó, esquivó el latigazo. Berserker hizo lo mismo, protegiendo a su Master.
—¡Sakura! Si puedes oírme, detén esto. ¡Ahora!
Se paralizo y como un huevo se abre, el hedor a putrefacción le hace retroceder y sus ojos se empañan.
Tohsaka Rin odiaba la imagen frente a ella.
Es Sakura, un cadáver que se niega a morir.
—Tohsaka-senpai—repulsivo, era la voz de Sakura deteriorada a niveles que apenas era reconocible, tan ronca y falta de vida.
Con un movimiento, le exigió a Archer bajarle, aunque este se mantuvo alerta y con claras intensiones asesinas.
El cadáver dalea la cabeza y la sombra palpitaba, como si fuera un charco de agua en la lluvia. Rin le dijo que se mantenga tranquilo y lo más lejos de ella, la sombra está más tentada en él.
No debe afrontarlo de forma amenazante.
—Sakura… ¿Cómo has estado? —su voz es casual, como si fuera la típica pregunta al iniciar la conversación con un conocido.
Ella no responde, solo le mira en silenció.
—¿Pasa algo Sakura? ¿Por qué no respondes? Si te sientes mal, dímelo y haré todo lo posible para ayudarte.
Ella le sonríe, pero el miedo se filtra en leves temblores que retuercen la sonrisa a una nerviosa.
—Tohsaka-senpai ¿Por qué lo preguntas?
—¿Eh? ¿Por qué pregunto? ¿Debería tener una razón para preguntar sobre el estado de salud de mi Kohai?
Ella volvió a dalear la cabeza y su revoltoso pelo morados cada vez más cenicientos se volvieron una mascara que cubría todo menos la mandíbula, una mandíbula que apretó los dientes.
—Tohsaka-senpai nunca se ha preocupado por mí.
Una apuñalada, en los recuerdos de los últimos once años. Ella siempre le observaba desde lo lejos, no se acercaba porque fue la orden de su padre, ella no son hermanas son desconocidas, pero siempre estuvo en sus pensamientos, la felicidad de la niña que fue su hermana era muy importante para ella.
Pero todo eso no cambiaba aquella afirmación.
¨No te preocupas por mí¨ se repite como un eco.
Realmente es una horrible persona, pero no podía dejarse dominar por ello. Controló su respiración y su rostro volvió a la máscara que utilizaba en la escuela.
—Claro que me he preocupado, pero nunca te he visto en este estado. Así que es mi deber ayudarte.
Los cabellos morados se agitaron violentamente.
—¡Mentira! —gruñó y la sombra con ella, Archer se adelantó a su lado, pero no ninguno atacó—. Yo… nunca he estado bien, Tohsaka-senpai. Duele mucho, siempre ha dolido y a nadie le importa, solo soy un fantasma. Solo una persona me ha visto a mí y me trajo algo que puede ser considera felicidad y no eres tú, Tohsaka-senpai. No eres mi héroe.
La sombra se expandió en un gritó agudo en todas las direcciones, Archer la atrapa y comenzó a saltar en múltiples direcciones, esquivando las sombras.
—¡Para ahora Sakura! ¿Puedes detenerte? ¿Te das cuenta de lo que estas haciendo? Cien personas murieron anoche por culpa de esa sombra. ¡Tienes que detenerte!
(*)
¿Cien personas murieron?
¿En que momento? Ella miró a su alrededor y lo único que veía, eran pequeños orbes que iluminaban sus alrededores, tan cálidos y apetecibles. Cuando devoraba uno, el dolor se hacía más soportable, compartía aquello con los Servant.
Había dos grandes cúmulos de luz que se escapaban de sus manos, no importaba cuantas manos brotaran de ellas, estos las esquivaban.
Eso la hizo estremecer del dolor y enojo, aumentando la cantidad de miembros en un centenar y los envió por el aíre haciendo una curva por el cielo y cuando estuvieron en su punto más alto, cayeron con violencia, aplastando y devorando toda chispa.
Aun así, ambos cúmulos lograron escapar. Ambos escaparon con un saltó antes de escapar de la zona afectada.
Tiene que perseguir a la primera, no solo por ella, si no por lo que lleva, alguien igual a ella y que en su interior se encontraba una cantidad de energía que le ayudaría, que le llamaba para apagar este dolor que aún le envuelve.
Toda su área cercana estaba oscura, sin alguna luciérnaga para alimentarse.
Cien personas desaparecieron anoche. ¿Cuántas llamas consumió anoche? No lo recuerda, ¿Habrán sido cien? No parece ser el caso, tal vez la mitad.
Pero ahora tenía sentido, estas llamas son la energía de las personas.
Lo que consumió fue las vidas de las personas…
¿Debería sentirse mal?
No se siente mal, pero tampoco feliz.
Es simple indiferencia.
No tiene sentimientos de odio o amor hacia las personas. No les importa y ella tampoco es de importancias para ellos.
Lo hace por sobrevivir, cada chispa que devorar, el dolor disminuye y eso es algo que nunca tuvo. Porque todo es dolor y lo único que le traía paz era el rostro de Senpai.
¿Dónde está Senpai?
El peso de su cuerpo cae sobre ella, no puede mover sus extremidades y varios proyectiles caen sobre ella, los mismo que le hirieron la noche anterior, pero la sombra baila a su alrededor protegiendo su cuerpo.
Ese arquero de Tohsaka-senpai la ha lastimado e intenta seguir lastimándole.
Le odia.
La sombra acumula energía en una esfera y apunta hacía Archer. Saca todo lo que puede, es como si se desangrara. Apunta y dispara.
—Rho Aias—susurra el arquero antes de ser consumido en un haz de luz.
Sus ojos no están adaptado al esplendor y queda segada por el estallido de energía.
Analizo sus reservas, buscando la energía que debía obtener con la muerte del hombre de rojo, pero Archer sigue con vida.
El peso de su cabeza cae sobre ella y apenas puede mantener la conciencia. Archer que no fue atrapado y podría perseguirle, pero está muy cansada y sabe que no es suficiente.
Su corazón palpita en el hambre del ser que le infecta. No podía recuperar aquel mutilado, solo consiguiendo el corazón.
Aún cuando está segada, logró encontrar al grial blanco. Aún en las distancias, ambas se observaron. Se siente frustrada, tan cerca y no puede hacer nada.
—Parece algo cansada, Matou—una voz de ángel, elegante—. Parece que nuestro encuentro ha terminado está noche, pero estoy segura de que nos encontraremos mañana. Así que tengo una oferta. Sabrás donde estoy, estaré esperándote en mi casa. Compartamos unos dulces mientras nuestros Servant demuestran quien es el más fuerte.
Sakura no piensa mucho en la oferte. Debe descansar, tiene que dormir.
Pero ya no puede volver a la casa de Senpai.
Así que desaparece en la oscuridad, vagando en la noche.
(*)
Rin maldijo con un grito cuando Archer la soltó.
La cuadra había quedado desolada, la sombra paso sobre ella y ningún ser vivo había quedado en ella, incluso las plantas se marchitaron.
El ataque de Sakura fue como un cometa que se dividió en cientos de fragmentos, los cuales se estrellaron por toda la cuadra, pero es más complicado que eso. Todas seguían unidas. Más parecida a un diluvio, un diluvio de maldiciones.
Sakura es la causante de todo esto, Sakura… la atacó con una cantidad de energía inimaginable. Si Archer no hubiera usado ese escudo, estaría muerta.
—No te culpes—Rin se sobresaltó, estaba absorta en sus pensamientos.
—¿Qué no me culpe? Es mi responsabilidad mantener la paz en la ciudad. Pero dos noches seguidas… ¿Cuántas personas son ahora?
—No sirve lamentase.
—Sí hubiera hecho las cosas distinto… Sakura…
—El pasado no cambiará, Rin, no eres el tipo de persona que lamenta el pasado. Solo podemos avanzar y me disculpo, por no ser capas de cumplir mi trabajo.
—Archer… no tienes que disculparte. Sakura… está a otro nivel. Incluso Berserker prefirió escapar de esa sombra.
—Los Servant normales tienen debilidad por ella, incluso si Berserker es atrapado, no podría escapar.
—Pero tú no tienes ese problema, ¿Cierto? Cuando cayó sobre nosotros, estoy seguro de que la sombra te tocó y solo te vez más pálido. Estas consumiendo bastante de mí.
Archer apretó los dientes y suspiró.
—Eres una buen observadora Rin, pude bloquear casi todo, pero esa sombra es más inteligente. Al ser bloqueada, atacó por abajo.
—Si Heracles es débil a esa sombra ¿Cómo pudiste sopórtala?
—No soy un Servant normal Rin.
—Veo, no sé si sentir pena o que tengo mucha suerte.
—Soy tú Servant, claro que soy más fuerte. Y no debes sentir pena por mí, te lo dije. Yo viví mi vida como yo quise. Que el descanso eterno se me fuera arrebatado, fue resultado de mis propias decisiones. Además, no estaría aquí ahora. Así que agradece que tomara este camino, porque cualquier otro Servant que hubieras invocado ya hubiera muerto con la sombra.
—¡Idiota! No juegues con tus propias desgracias.
Archer le sonrió y Rin está molesta.
—Has lo que quieras.
—¿Así que es lo que haremos?
—Esperar la siguiente noche, Sakura parece muy interesante en Einzbern. Así que iremos a su propiedad, estoy seguro de que ella sabe que no puede sola y llevare al par de idiotas con su Servant.
(*)
Un sueño de espada y muerte, un sueño de aventura y traición.
Sueños de su futuro, sueños que no le perteneces.
El mundo onírico se ha retorcido y cada pasó que da, las imágenes intercalan entre la abrumadora bruma, la sal de mar, el fuego y la muerte.
Puede diferenciar cuales no son sus propios recuerdos, ya que se convierte en un observador en tercera persona, cuando los dioses aún caminaban entre los seres humanos, cuando el mundo era una fantasía.
Por otro lado, reconoce los que será su futuro, cuando es él quien toma la espada y el arco, dándole su ultimo aíre a hombres y mujeres o dándole la mano y ayudando a respirar.
Un asesino y salvador por el resto de la eternidad.
Este fue el destino que Archer aceptó, que lo rompió.
¿Todos los recuerdos que le consumen son de dolor? Los recuerdos de Medea, los de Archer, los propios.
Rostros desconocidos y conocidos invaden su mente.
Kiritsugu, el hombre que le adoptó y le dio sentido a su vida.
Los argonautas, los compañeros de aventura de Medea.
Ciel, una chica que amará algún día.
Issei, el amigo que no pudo proteger.
Los hijos de Medea, que perecieron en sus propias manos.
Illya, su hermana mayor.
¿Su hermana? Los recuerdos de Archer caen como una catarata, Illya, Ciel y Saber, de los pocos recuerdos que quedaron en su deteriorada mente.
Ellas fueron muy importantes para él, Illya es su hermana…
Al principio parecía que solo había dolor en sus recuerdos, pero aun así hubo personas que marcaron su vida de forma que la eternidad no ha podido borrar sus brillos.
Incluso una dama de roja le regaña, es fácil reconocerla, Tohsaka.
Realmente debe ser difícil para Archer y para él, fantasmas de su pasado y lastimó a su hermana.
Ahora está seguro de que Archer pudo matar a Illya, pero no lo hizo porque esperaba que Berserker la protegiera.
El dolor que sintió con aquello fue enorme, lo puede sentir.
Y si el efecto que sufre es a la inversa, Archer está recuperando sus viejas memorias.
Si que le sabe mal sentir empatía por el idiota, pero es así.
El ciclo de recuerdos continúa y no se puede acostumbrar, confuso y caótico.
Y así pasa un tiempo indefinido en el mundo onírico.
(*)
Lo primero que le despertó fue agudo dolor de sus extremidades inferiores y el recuerdo fantasma de las heridas menos profundas.
Así que no se movió, aunque deseaba levantarse y hacer el desayuno.
Además de la existencia de una fuente de calor apegada con firmezas en él, demasiado cerca, podía sentir su respiración. No miró, ya sabía la respuesta, pero eso no quitaba la incomodidad y la vergüenza.
No la podía ver al rostro, solo una gran mata de cabellos.
Y para su mala suerte, parecía que le leía los pensamientos.
—Ha despertado, Shirou—Se aferró con más cercanía y le besó la mejilla.
Shirou se ruborizo y tartamudeaba.
—Estoy… estas muy cerca…
—¿Le molesta?
—No…
—Bien—juntó las manos emocionadas, mientras abandonaba la cama—es momento de continuar su tratamiento. Está noche tendremos que salir, bueno, es lo que deseará hacer.
Con esa ultima frase, la alegría fue cambiada por un tono de tristeza.
—¿Qué es lo que ha pasado?
Su expresión es sombría, no le gusta.
—No soy la adecuada para darle las noticias de la guerra, avancemos con el tratamiento y podrá buscar respuesta, pero Master, tiene que estar preparado.
(*)
Shinji y Rider sorben el té preparado por Archer, el cual se había desmaterializado después de hacer el desayuno.
Emiya y Tohsaka están hablando, le están informando sobre los acontecimientos de anoche. Ella llego hace una hora, con el rostro muerto y de pocos amigos. Inmediatamente supo que no había buenas noticias.
Parece que nunca hay buenas noticias,
Shinji ya tuvo la charla y Rider le había informado lo que había sentido anoche. Tal vez por eso no había sabor en algo que se olía tan bien.
Parecía agua, pero incluso el agua de la llave sabe mejor.
Suspira y le da una mirada a Rider que estaba sentada a lado de él, con su propio té. Parecía que podría disfrutarlo mucho más que él. Deseaba poder disfrutarlo.
No tiene sentido pensar en lo que pasó anoche, ya tiene una serie de acciones que tomará. Tiene que salvar a su hermana, aunque parece que la tonta se está resistiendo.
Pero puede ser la sombra que retuerza sus pensamientos, eso espera, si no… no tendría sentido salvarle.
Emiya no muestra sentimientos, pero sus manos tiemblan.
Shinji concluyo que lo mejor era volver a la habitación, ya le habían informado el plan. Tendrá que salir en la noche y aún no se recupera por completó.
Se despidió de Emiya, Tohsaka y Caster. Agradeció a Archer por el té, aunque no lo pudiera disgustar.
Rider le ayuda a llegar a la habitación y se acuesta con torpeza. Cerrando los ojos y deseando dormir.
No puede dormir, las náuseas aún continúan. Se retuerce en la cama y cambia de posición, buscando a Rider que no está materializada. Siente su conexión con ella, la cual es mucho más intensa desde que despertó sus circuitos mágicos. Ya no es solo el libro lo que les conectas, si no el flujo constante.
—Rider.
—¿Qué necesita, Master?—responder la nada. No se materializa. El mismo tono formal de siempre.
—¿Cómo era el tiempo que pasabas con tú hermanas?
Puede sentir la sorpresa y la incertidumbre de la mujer.
—No entiendo a lo que se refiere.
—¿Qué es lo que hacías con ella?
Rider no respondió,
—Veo, no tienes que responder. No deben ser buenos recuerdos.
La voluptuosa figura del Servant de ojos vendados se materializa al lado de él, sentada a su lado.
—¿Por qué pregunta? —daleó la cabeza. Shinji se forzó a sentarse a su lado, el dolor disminuye.
—Solo tenía curiosidad… cuando llegó Sakura, solíamos jugar bastante en su habitación, yo la esperaba que terminara sus estudios—siendo devorada por los gusanos, torturada por su abuelo. Le costó continuar con la historia, quiere vomitar—y le solía leer o jugar juegos de mesa y cartas. Al principio lo hice por deber, no porque me obligaran, sino porque era lo que debía hacer. Soy su hermano, tenía que comportarme como uno. Esa es mi lógica, si soy hijo de una distinguida familia, debo actuar como tal, si soy el hijo de un magus, tengo que seguir la tradición familiar, si un día me vuelvo un hermano mayor…
Actuó como el mayor pedazo de mierda, pensó Shinji con un nudo en la garganta.
—Pero cuando descubrí la verdad, mi trato hacía ella cambió, la desprecie y la maltrate…
—Se comportó como idiota—afirmó Rider.
—Si, exactamente, un idiota. ¡Soy un idiota!
—Repita con más fuerza.
—¡Soy un idiota! —se levantó y exclamó con locura, Rin le gritó que se callará desde otra habitación. Al darse cuenta de lo que hizo, ocultó su rostro con sus manos y se dejó caer en la cama para fruncir el ceño en una expresión de dolor. Una leve sonrisa por parte de Rider le hizo suspirar.
No castigó a Rider por su insolencia, porque sabe que si es un idiota.
—¿Se siente mejor? Acaba de liberar su frustración e hizo enojar a la Master de Archer, debería sentirse mejor.
Shinji miró a Rider y una luz se prendió en sus ojos. Si, su corazón se siente más aliviando. Admitir su estupidez le hizo bien, pero hacer enojar a Tohsaka, se sintió mejor.
Aunque le hubiera gustado hacerlo de una forma más sutil, las burlas es un arte de la sutileza.
Igual lo disfrutó y suspiró, liberándose.
—Es molesto que me conozca tan bien, Rider.
—Una lamentable consecuencia de estar a su lado desde que fui invocada.
Shinji chasqueó la lengua con enojo.
—Pues disculpa, uno no está de buen humor cuando tiene una serpiente del tamaño de una jirafa pisándole los talones.
—Disculpe la molestia, esta serpiente se robó los centímetros que le pertenecían.
—Tú… ¡Jirafa! Bien, si así es la cosa, cuando tengamos el grial, vamos a quitarte esos centímetros y los usaré de una forma más eficiente.
(*)
Extraño, la melancolía en los ojos ocre no era algo común o tal vez si lo era. Apenas lo conoce hace unos días.
—Shirou-sama, le traeré algo para beber.
—¿Eh? No es necesario Caster.
Caster daleó la cabeza e hizo la sonrisa más amable que pudo y se dio media vuelta, abandonando la habitación y en unos minutos regreso con un vaso con agua, lo poso en el escritorio al lado de la cama y se sentó al lado de Shirou. Luego continuaría con el tratamiento.
Extendió su mano y le entregó una de las revistas que había traído.
—¿Por qué me trae esto, Medea?
—Shirou, quiero que me cuentes de que trata esta historia.
El pelirrojo le mira con sorpresa.
—¿Eh? ¿Por qué quieres saber?
—Solo tengo curiosidad y tomarme un descanso. ¿De que trata está historia? —apuntó con el índice al hombre en la portada, el cual tenía el rostro perturbado al ser inmovilizado por un objeto en su pecho—este es el hombre que aparece en la mayoría de tus revistas, pero aquí no parece que la esté pasado bien.
—Para el Hombre que lo tenía todo…—susurra Shirou y ojea entre las hojas—. Ese es el nombre de esta historia. ¿Cuál es tú regalo para el hombre más grande y fuerte de todos? Esa sería su premisa.
—Oh, tengo interés, me recuerda a Heracles. ¿Cómo se relaciona el regalo con lo que tiene en el pecho? Eso no parece un regalo muy alentador.
—Tiene sentido que te recuerde a él, Heracles fue parte de su inspiración—ahora que lo ve mejor, tiene sentido cuando lo ve detalladamente. La imagen de un hombre fuerte, más grande que cualquier otro—y sobre la pregunta, es una planta, que te atrapa en una fantasía donde cumple tú mayor sueño.
Caster lo pensó por un segundo y levantó su dedo con emoción.
—Si es el héroe más grande y fuerte, su mayor sueño es enmendar un error irreversible o recuperar algo que se le fue arrebatado.
—Correcto, su deseo es su mundo, su planeta que fue destruido, el poder conocer a sus padres.
Medea no respondió, su mente vagó en aquella idea.
El conocer a sus padres.
Shirou no recuerda a sus padres biológicos o tal vez si…
—¿Medea?
—¿Eh?, perdón. Me distraje por un segundo. Así que ese fue el deseo del héroe más fuerte, le encuentro el sentido. La nostalgia de hogar, aunque fuera un hogar que nunca conoció. Puedo empatizar con él.
La mirara se Shirou se amargó.
—Perdón Medea, no podré cumplir tú sueño.
Dulce idiota, pensó la chica antes de robarle un beso para la sorpresa del pelirrojo.
—No tienes que disculparte, no tienes el poder sobre ello. El grial está corrupto, me sentiré satisfecha si es que puedas salir con vida de esta guerra—descansa su cabeza en el hombro del chico—estoy satisfecha con que me mimes todo lo que puedas antes de que la guerra terminé.
(*)
Así que realmente es una mala persona, concluyó Sakura.
No había perdido los estribos o caído en la locura sin sentido. Tal vez no entendía lo que hacía hasta anoche, consumir ciento de vidas.
Pero ahora que lo sabe, no hay remordimiento. ¿Por qué tendría remordimiento? Las personas que murieron para su bien, para disminuir su dolor.
Si ellas hubieran estado en su situación, hubieran actuado igual.
Porque los humanos tienen un instinto de supervivencia y se protegen del dolor externo e interno.
Aunque creía que no lo tenía, encerrado en sus pensamientos, ocultos bajo la capa de desesperación que inicio cuando tuvo que luchar contra la locura.
Ahora la capa había desaparecido y su ser expuesto a la realidad.
Una mala persona.
Pero no le importaba lo que piensen de ella, lo que ella opina de sí misma.
Su hermano se lo dijo, tenía que luchar por su amor, por la única persona que ha estado para ella. Pero no ha podido, no la encontrado.
Tiene que encontrar a Senpai antes del nacimiento de eso.
Tiene que encontrar a su igual, a la Master de Berserker y su corazón… el resto de servant también son necesarios para su nacimiento.
Realmente tiene encontrar a Senpai.
—Te estas divirtiendo, mi querida nieta.
Sakura retrocede con pánico, perdiendo el equilibrio y desmoronándose. Responde con un tartamudo.
—Abuelo…
Un cadáver putrefacto se materializa en un enjambra de gusanos que desaparecen en su carne y se encuentra con uno más joven, pero este tiembla. Lo que parece contentar al hombre que sonríe con satisfacción.
—Si que te divertiste está noche, aunque no consumiste algún otro Servant. Eso es decepcionante.
—¿Decepcionante? —el frio de aquella palabra, le congelaba más que la noche.
No quiere que le haga daño, no más.
—Si—se burla—eres el máximo logro de los Matou, el primer grial que construyo, superior al estar conectado con el grial y aun así que eres patética.
—Abuelo…—Ya lo había olvidado, ese sentimiento. El agachar la cabeza, no se pude escapar del abuelo.
El tío Kariya dijo que la sacaría, de que la salvaría, pero aquello solo fue una prueba del abuelo para romperlas, pero ella ya se había encerrado. Cuando la vida se le escapaba, arrastrándose hasta ella. Le dejó caer donde los gusanos.
No sintió decepción o pena por su muerte, simplemente un increíble vació.
Pero ahora es distinto y su corazón explotó. No era una metáfora. Sakura se retuerce del increíble dolor en su pecho, como un puñetazo en su corazón. Grita y llora, pidiendo clemencia.
—Por favor…
Su abuelo carcajea y su corazón vuelve a rebotar con violencia, solloza con más fuerza.
—Qué tristeza, ya estás en tú fase rebelde. ¿Acaso ya no vas a querer al abuelo?
Esté avanzó a un paso lento y se detuvo cuando la sombra azotaba el piso amenazantemente y hace ruidos inhumanos, como gruñidos y su corazón volvió a latir con normalidad.
¿No había explotado? Esta segura, su vida le había abandonado. ¿Qué es lo que tiene?
—Lo dominas más de lo que esperaba, usarlo para algo que sirva
—¿Qué es…? —se forzó a decir mientras jadeaba. La sombra se tranquilizó, pero un deseo asesino hacía su abuelo la estrangulaba.
¿Asesinar a su abuelo? Como si pudiera… ¿Sesea su muerte?
—Sigue, busca a la hija de los Einzbern y capturarla. La usaremos para completar el grial.
Sakura escupe sangre y se retuerce del dolor.
—Es tú propósito.
En el sueño del futuro, su abuelo no estaba.
(*)
Shirou frunce el ceño al levantarse, Caster se ofreció ayudarle, pero lo rechazó a primera instancia, está le reforzó las extremidades y se sentía como tablones de madera que mantienen unidas sus extremidades.
Y tampoco se aleja de aquello, está lleno de moretones.
—¿Realmente puedes seguirnos el ritmo? ¿No serás una carga, Emiya-kun? —
—Lo será, no conoce sus límites y por eso cometerá varios errores.
—No me ponga en tú mismo saco, Archer, y si, solo dame un momento Tohsaka y estaré listo.
—El idiota siempre ha sido así—resopló Shinji—Caster, tú eres la mujer que comparte cama con él. Deberías domarlo.
—¡Shinji! —Shirou está cada vez más rojo y los ojos azules miraban con diversión.
—Sorprendente afirmación, Matou-san, pensé que apoyaría la idea más tradición de una esposa devota que debe apoyar a su esposo.
—Caster tiene un buen punto, tienes suerte Emiya.
—Aunque—replica Medea—tiene que ser un masoquista escondido, ¿Opinas lo mismo, Rider?
Shinji frunce el ceño.
—Que es lo que está diciendo está…—Shinji gimió cuando la mano de su Servant bailó sobre su cuello, con un paso lento hacía su mejilla y su figura le envolvió en una abrazó y le mordió en el mismo lugar en donde le drenó sangre hace unos días.
La expresión de Shinji era cualquiera menos de dolor.
—Shinji…—susurró con voz ininteligible para el resto y se desmaterializó, dejando un joven con mejillas rozadas y respiración agitada.
Esté intentó hablar, pero su respiración corta sus palabras y queda estupefacto al escuchar la risa del pelirrojo.
—Creo que no te equivocas Caster. Tal vez por eso siempre me seguía cuando me metía en una pelea.
—Eres un idiota, Emiya—Shinji se acomodo la ropa e intento tranquilizar su expresión. Fallando en el proceso.
—Yo también te aprecio, Shinji.
—Estamos perdiendo el tiempo, ¿puedes moverte, Emiya-kun? —intervino Tohsaka.
Shirou da un leve salto y estira las piernas. No se compara al dolor que sentía cuando practicaba magecraft. Así que afirmó mientras subía el broche de la casaca.
—Bien, ahora que estamos todos, no me importa cuál sea su objetivo con Sakura. He fallado en mi deber como segundo propietario y tendré que pagar con las consecuencias cuando nuestra lucha termine… esto debe acabar ahora,
Nota del Autor:
Finalmente he vuelto. Perdón, como siempre, les vuelvo a pedir perdón. No voy a dar excusas, ya deben conocerlas.
No les mentiré, este fic está cerca de su final. Mi objetivo es terminar antes de la mitad del año, ya tengo calculado cuantos capítulos faltan. El cap 31 ya está listo y será publicado cuando termine con el cap 32, que va por la mitad.
Espero que les gustara el capítulo y ha sido el primero en tener un lector beta, así que agradezco a esta persona por su ayuda.
