¡Hola! Cómo están? Espero que bien, aquí les traigo el sexto capítulo de One More Chance espero les guste y que también les guste la aparición de cierto personajes:3
Disclaimer: Ni Junjou Romantica ni Sekaiichi Hatsukoi me pertencen.
Enjoy!
Soltó un último suspiro alejando sus manos de aquella computadora portátil, le dio una gran bocanada a si cigarrillo a punto de terminar y lo dejó apagarse en el cenicero. Levantándose de su asiento se estiró, realmente estaba entumido, tantas horas pegadas a aquél artefacto solo para terminar la parte faltante de su novela. Retiró los lentes que colgaban de sus orejas dejando ver una mirada color amatista muy cansada.
Tomó a cierto oso gigante de nombre Suzuki-san para salir de su cuarto después de varios días encerrado, bajó las escaleras.
—¿Misaki? —preguntó Akihiko llegando a la sala—
Volteó su cabeza por todos los rincones de la sala del lujoso departamento, por ningún lado encontró a su pequeño castaño; tomó rumbo hacía la cocina encontrando todo en completo orden "tan típico de Misaki " sonrió el escritor de cabellos color plata, observó el refrigerador, encima de este encontró una nota:
"Usagi-san tuve que quedarme en la Universidad por un proyecto, la comida está en el microondas, regreso luego.
-Misaki"
Una mueca de molestia se formó en su rostro, no le gustaba que SU Misaki saliera tan seguido, últimamente notó que el castaño actuaba de forma bastante extraña, salía de casa desde muy temprano, dejaba la comida del desayuno y el almuerzo listo solo para calentarlo, llegaba y se dirigía directo a su habitación, ¡hasta había veces que no llegaba a dormir! Para Usami todo eso era un completo martirio, ¿Misaki le estaba ocultando algo? Una y mil preguntas se formularon en la mente del escritor.
Toc! Toc!
Alguien tocó la puerta pero ni siquiera se molestó en abrir, ya sabía quién era, se sentó en el sofá y encendió un cigarrillo de nueva cuenta, posándolo sobre su boca le dio una leve bocanada para luego expulsar el humo que el mismo cigarro provocaba.
—¡Sensei! —Aikawa de una sola patada logró abrir la puerta del departamento— ¡¿Dónde está su manuscrito?!
—Arriba en mi habitación. —respondió—
La editora subió las escaleras dirigiéndose hacía el cuarto del irresponsable autor que tenía a cargo, del escritorio tomó el dichoso manuscrito y volvió a bajar llegando a la sala.
—¿Eh? —la pelirroja observó todo el lugar— ¿Dónde está Misaki-kun?
—En la Universidad.
—¿De nuevo? —al parecer Usami no era el único que había notado una actitud extraña en el menor—
—¿Tú sabes algo, Aikawa? —cuestionó Akihiko viendo a su editora fijamente, la editora se tensó—
—Misaki-kun ha estado actuando sospechoso últimamente —el semblante de la pelirroja se tornó serio— Pero no sé mucho, a veces lo veo dirigirse a otros departamentos y cuando le preguntó algo su voz no suena convencida, es como si estuviera mintiendo o tratando de ocultar algo.
¿Mentir? No, Usami no lo creía, Misaki era un muy mal mentiroso la risa nerviosa y el sudor frío que recorría su frente eran las cosas que delataban al de ojos verdes.
—Sensei, debo irme.
—Si… adiós Aikawa.
Se despidió de la mujer con la mano, no se movió de donde estaba sentado. La puerta se cerró pero Aikawa no se movió del lugar.
—Me siento mal al no decirle verdad a Usami-sensei… —susurró para ella misma y caminó alejándose de aquella casa—
Le era imposible creer que Misaki estuviera ocultándole algo, él era su pareja y las parejas no se ocultaban nada, ¿verdad? Rápidamente tomó su celular marcando el número de su adorado pequeño.
1, 2, 3 pitidos se escucharon hasta que se escuchó una voz desde la otra línea.
—¿Usagi-san?
—Misaki —sonrió el peliplata—
—¿Pasa algo, Usagi-san? —el castaño se escuchaba preocupado—
—Quería escuchar tu voz —suspiró— ¿Éstas en la Universidad?
—Si, ¿por qué?
—Iré por ti. —dijo eso sin rodeo alguno—
—¡¿Eh?! ¡Usagi-san! No decidas cosas por ti solo, no es necesario, yo puedo caminar.
—Ya está decidido, iré por ti hoy. —colgó sin ni siquiera esperar una respuesta—
Se levantó del cómodo sofá subiendo las escaleras, tomando dirección a su habitación, abriendo su armario sacó sus mejores ropas colocándolas cuidadosamente encima de su cama, acto seguido se metió al baño.
*En otro lado*
—Misaki~ —cierto editor de cabello negro besaba de forma desesperada a un chico castaño— ¿Por qué tienes que irte?
—T-Takano-san… ya te lo dije, debo llegar temprano a casa hoy.
Ambos estaban tumbados en el suelo, Masamune literalmente se estaba comiendo a Misaki a besos, mientras que él menor luchaba con todas sus fuerzas (y sin éxito alguno) por soltarse de su pareja, o mejor dicho, su amante.
Momentos atrás había recibido una llamada de Usagi-san este le dijo que iba a ir a recogerlo a la universidad, Usami creía que su Misaki estaba en su escuela lo cual era total y completamente falso; él había salido de clases hace varias horas además hoy no le tocaba trabajar en la editorial, decidió fugarse junto con el editor jefe de Emerald con dirección al departamento del mismo.
Nuevamente empujó a Takano en un intento desesperado de zafarse de los brazos del mayor lográndolo esa vez, se levantó rápidamente acomodando sus ropas y una que otra cosa que Misaki considerará fuera de lugar. Tomó su bolso de la escuela dirigiéndose a la puerta de la casa del ojos avellana, la abrió y se fue corriendo sin despedirse del mayor el cual observaba aquella escena totalmente desconcertado.
Se levantó del suelo con cierto enfado, la actitud que el castaño había tomado no le había gustado para nada, además tuvo la sensación que ya alguien le había hecho lo mismo; acomodando el desorden que el mismo había provocado al echarse encima de Misaki encendió un cigarrillo y dirigió su paso hasta afuera de su hogar deteniéndose de golpe al observar a la persona que estaba en frente de la puerta vecina.
Una pequeña vena se hizo presente en la sien de Masamune, estaba realmente molesto.
—¡Onodera!
*Con Misaki*
Takahashi comenzó a correr, la Universidad quedaba hasta el otro lado de la ciudad y el departamento de Takano no quedaba muy cerca, corrió tan rápido como sus piernas le permitieron daba pasos bastante largos, chocaba con la gente que se le cruzará.
Bañado en sudor Misaki llegó a la Universidad T donde el la entrada cayó de rodillas intentando controlar su agitada y entrecortada respiración, levantando su cabeza miró por todos los lados, soltó un suspiro de alivio al ver que el escritor no había llegado.
Sentándose en el sucio pavimento comenzó a tomar aire por la boca, no era lo más saludable pero de esa manera sus pulmones recibían más oxígeno.
—"Menos mal, llegué a tiempo" —pensó el de ojos verdes—
Un auto deportivo color rojo se estacionó en frente del edificio, Misaki lo observó por varios segundos él ya sabía quién era el dueño de tan lujoso vehículo, se levantó del suelo limpiando el polvo de sus pantalones, caminó.
Del vehículo salió cierto hombre de cabello plateado, el cual vestía un traje que a simple vista era bastante elegante (y costoso), sus ojos estaban cubiertos por unas gafas oscuras; Usami Akihiko tenía la vista de cientos de personas sobre su persona, sin duda llamaba mucho la atención. Con la mirada el escritor buscó a cierto chico uke castaño de ojos verdes, ahí fue cuando lo vio.
Ahí estaba su adorado Misaki, el cuál estaba cabizbajo, seguramente de la vergüenza, al ver como el escritor tenía la atención de todo el mundo.
Se acercó a él.
—Misaki… —sonrió abrazando el cuerpo de su pequeño—
—¡U-Usagi-san idiota! ¡No llames tanto la atención! —el castaño infló los cachetes creando un lindo puchero—
—Te extrañe. —sin importar que la gente los estuviera viendo besó a Misaki— Espera, ¿por qué estás sudando?
El de ojos verdes se tensó al escuchar aquella pregunta, oh mierda, ¿ahora que le iba a decir?
—U-Un profesor nos castigó por hablar en clase, nos puso a todos a correr por todo el campus. —intentaba escucharse lo más honesto posible—
Akihiko lo miró con confusión, ¿Misaki se había quedado a clases extras o a terminar el dichoso proyecto que le había mencionado en la nota que había dejado en el refrigerador? Negó con la cabeza restándole relevancia.
—Vamos a casa —Usagi-san tomó del brazo al menor llevándolo hasta su auto, abrió la puerta del copiloto dejando a Misaki entrar al interior del lujoso automóvil—
Su camino transcurrió en total silencio, ninguno de los dos emitía palabra alguna.
—Usagi-san…
—¿Hmm?
—¿Comiste? —el mayor negó con la cabeza— ¡¿Por qué no?!
—La comida no es comida si Misaki no está conmigo —aquél comentario hizo que el rostro del castaño se convirtiera en un tomate—
—I-Idiota… —susurró para sí mismo—
Llegaron al departamento, Misaki entró con dirección a la cocina donde puso a calentar la comida que había dejado preparada en la mañana para su escritor sirviendo la misma en un par de platos que luego dejó en la mesa, comieron de forma tranquila.
Terminaron de comer y el menor recogió los platos para dejarlos en el fregadero, comenzó a lavarlos. Estuvo a punto de terminar cuando sintió los brazos de Usagi-san rodeándolo, dio un pequeño salto algo asustado.
—¡Usagi-san! No me asustes de esa manera…
—Necesito de Misaki. —el escritor comenzó a besar el cuello de su pequeño, este se estremeció—
—U-Usagi-san… no haga eso —su rostro se torno de un tenue color rosado—
El de ojos amatistas dejó de hacer lo que estaba haciendo.
—Misaki —tomó aire— ¿No me estás ocultando nada, verdad?
Continuará…
Bueno, espero les haya gustado el capítulo y la aparición de Usagi-san, como se dieron cuenta el aún no sabe que Misaki lo engaña.
Gracias a Kitty, Airin y a Riruka por sus reviews me hacen feliz :3
El fic llego a los 300, casi 400 views! Muchas gracias!
Pregunta, les gustaría ver como Murió Kirishima?
Ahora más dudas existenciales, Aikawa sabe algo? Por que Usagi preguntó eso? Qué le dirá Takano a Onodera?
Ya el próximo capítulo saldrá Yokozawa :3
Sin más que decir, me despido
Nos leemos
Bye!
