¡Hola! ¿Cómo están? Espero que muy bien nwn, si, esta semana también hay actualización, ¡pidan un deseo! Jajaj, ok no xD bueno, aquí el capítulo 25 de este fic, espero les guste mucho y nos vemos abajo :3
Disclaimer: Ni Junjou ni Sekaiichi ni Hybrid Child (¿) me pertenecen, solo uso sus personajes prestados para cumplir mis fantasías de multishipper.
Enjoy it!
La pareja recién reunida se sentó en el sofá de tres espacios del hogar del menor, ambos permanecieron el silencio sin saber que decirse uno al otro, Yokozawa quería saber la razón de porqué su novio tenían tan feas heridas en su rostro, brazos y muy probablemente en otras partes del cuerpo, Ritsu permaneció cabizbajo, no tenía ni la más mínima idea de cómo iniciar su relato, cuando él quería hablar su lengua se congelaba instantáneamente, el castaño respiró de manera profunda, pues no tenía nada de ganas de hablar acerca de ese tema en especial, pero por el otro lado sabía que el de ventas le insistiría hasta que el editor soltará todo, pero tenía que comenzar a tenerle confianza al de ojos azules; Onodera acercó su mano a la mano del mayor y la tomó con lentitud para luego entrelazarla con la suya, Yokozawa algo sorprendido con la acción correspondió el apretón de manos, el menor levantó su cabeza fijar su verde mirada en su acompañante.
—Te escucho. —Atinó a decir el mayor sin soltar la mano del editor—
—Me… Me peleé con alguien. —dijo el castaño en un susurro que muy apenas se escuchaba, volvió a bajar la mirada, sus cabellos cubrieron su rostro por completo, tomó aire y levantó la cabeza—
El de ventas quedó muy sorprendido, nunca esperó que Onodera fuera de esas personas que llegaría a los golpes por algún motivo, no lo podía juzgar así nada más si no sabía la historia completa, asintió de manera leve con la cabeza dándole a entender al menor que podía seguir hablando.
Ritsu continúo con su relato, omitiendo el nombre del otro involucrado, de como Misaki lo sacó casi a la fuerza de Literatura, la forma poco educada en la que le exigió alejarse de su escritor a cargo, como perdió toda su paciencia y le dijo a Takahashi todo lo que opinaba de él al respecto y finalmente de como su pelea verbal llegó a la violencia física por parte de ambos, hasta que llegaron Takano y Aikawa a separarlos antes que dicho enfrentamiento pudiera pasar a otro nivel más fuerte.
—¿Y Takano no te dijo nada? —Yokozawa habló después de algunos minutos—
—Me dijo que era peor que un gallo de pelea debido a mi comportamiento "salvaje" que tuve con… el otro involucrado, solo le respondí que su parejita era un zorro silvestre y una serpiente rastrera. Luego Aikawa limpió un poco mis heridas y me dejó salir temprano. —dio por concluida la historia soltando un suspiro—
Yokozawa no habló por un buen rato, aún tenía que procesar todo lo que Ritsu le había contado, no sabía como reaccionar o que decir, imaginar al castaño diciendo palabrotas o golpeando a alguien era algo difícil de visualizar, negó con la cabeza un poco, tomó del brazo cuidadosamente para no lastimarlo, lo jaló para acercarlo a su cuerpo y lo rodeó con sus brazos una vez más, las mejillas de Ritsu se calentaron por ese contacto, cerró sus verdes ojos ocultando su rostro en el pecho del ojiazul y correspondió el abrazo. La pareja estuvo hundida en un profundo silencio, Yokozawa sintió que algo se revolvía dentro de él y no de una forma agradable; ver a su castaño así le recordaba cuando lo había convencido de cambiarse de hogar después de haber evitado que Masamune le diera una golpiza, un ojo morado, marcas de bofetadas y rasguños en todo su rostro, sus nudillos lastimados por haberse defendido entre otras cosas, pero ahora la única diferencia era que Onodera ya no tenía esa molesta herida abierta en su cuello y tampoco estaba dejando que la oscuridad y la tristeza acabará con él. Lo abrazó con más fuerza sin la intención de soltarlo.
—Te extrañé… —murmuró Ritsu aún con su rostro oculto en el pecho del mayor—
—Yo también te extrañé Ritsu, no sabes cuánto, las llamadas diarias no eran suficiente —rompió el abrazo y colocó sus manos en los hombros del menor para míralo fijamente por algunos minutos, perdiéndose en el verde de sus ojos que eran como un hermoso y verde bosque, como eso bosques encantados que se presentan en los cuentos de hadas, subió sus manos llegando al rostro del menor, lentamente acarició sus mejillas para no lastimarlo, él era como una frágil pieza de porcelana que por nada del mundo debía romperse— ¿Te duele? —preguntó suavemente tocando las heridas de su rostro de con las yemas de sus dedos de manera delicada—
—Solo un poco. —contestó cerrando los ojos, un leve quejido salió de sus labios— ¿Cómo te fue en tu viaje? Se supone que llegarías en otros cinco días más… —cambió de tema, abrió los ojos mirando al de ventas con confusión—
—Así era, pero hubo cancelación de planes a última hora… —contestó el mayor, ayer en la noche se había cancelado todo y tenía toda la intención de regresarse en la madrugada, pero "alguien" lo convenció o, mejor dicho, lo encerró en la habitación del hotel hasta que el sol salió—
—Ya veo. —dijo Onodera y volvieron a guardar silencio, el castaño bajó la cabeza nuevamente —
El de ventas se acercó un poco más al editor, cuidadosamente tomó su barbilla para levantar su mirada y que sus ojos se encontrarán con los de él.
—Te amo. —Luego de decir aquello besó al menor lenta y suavemente, Ritsu correspondió algunos segundos después—
Sin duda alguna, este iba a ser un hermoso reencuentro, si es que saben de lo que hablo…
*En otro lado*
Dejó a Misaki durmiendo profundamente en su cama, fue a la sala de su apartamento y se sentó en el sofá con un cigarrillo encendido en la mano, a su mente llegaron los recuerdos de la pelea entre Misaki y Onodera, definitivamente el idiota de Ritsu se las iba a pagar, pero ¿a qué se refería el con "Zorro silvestre" y "serpiente rastrera"? ¿Por qué llamaba a Misaki de esa forma? No lo entendía, fumó su cigarrillo, luego lo dejó apagarse e hizo su cabeza para atrás, cerró los ojos por un segundo, en eso tocaron a su puerta, con pesadez se levantó de su sofá y fue a atender a su puerta.
—¿Qué se te ofrece? —preguntó viendo fijamente a la persona que se atrevió a invadir su paz, era el nuevo trabajador de la sección de Shojo—
—¡Oh! Buenas Takano-san —dijo el muchacho y de su maletín sacó algunas hojas— Perdón por molestarlo, pero vine a que me revisara el manuscrito —le extendió los papeles, el de ojos miel los tomó entre sus manos y les dio una leída, para su sorpresa todo estaba correcto, asintió levemente con la cabeza y lo devolvió—
—Muy bien, ya está listo para llevar a la imprenta.
—¿En serio? ¡Muchas gracias, Takano-san! —el chico hizo una reverencia y guardó las hojas nuevamente—
—No hay de que… Onod…
—¡Tsukishima!
Masamune se quedó en shock completamente, olvidó que el nuevo editor se llamaba Tsukishima, pero… Era tan parecido a Onodera, demasiado parecido, solo que Tsukishima tenía el cabello recogido en una cola de caballo, el editor en jefe regresó en sí, un hombre de negros cabellos se acercó a aquél castaño y lo Abrazó por la cintura, de una manera posesiva y protectora.
—Tsukishima, ¿ya terminaste? —preguntó el otro chico—
—Si, ya podemos irnos Kuroda —el antes mencionado tomó su mano y se fueron del lugar, dejando a Takano solo—
Takano cerró la puerta detrás de él y volvió a echarse en su sofá con los ojos bien abiertos, esa pareja por alguna extraña razón le recordaba a él… Y a Ritsu, se parecían tanto a ellos, quitó ese pensamiento de su cabeza, no tendría por qué pensar en Onodera, él era su pasado… ¿entonces por qué desde hace ya varios días la imagen de Ritsu se plantaba en su mente? No lo entendía, todo ese problema empezó cuando confundió a Misaki con él. Suspiró con pesadez, ¿acaso extrañaba a Onodera? No lo sabía.
Y si él decidiera volver con el editor, ¿Onodera lo aceptaría? Se río de sí mismo, era una pregunta tan estúpida, era obvio que sí, Ritsu intentó suicidarse por su rechazo, era seguro que no tendría que rogarle a ese idiota, se recostó a lo largo de su sofá, quedándose dormido casi al instante, soñando con los recuerdos de Ritsu.
Continuará…
Bueno, hasta aquí el capítulo, espero les haya gustado junto con las apariciones sorpresa :3
Aquí vemos a un Takano HDP en su hábitat natural (?) Ok no XD él tendrá su merecido, ya lo verán :3
Gracias a Shiranai Atsune y a A-san por sus reviews, las amo :3
Bueno, ya no tengo nada más que decir, así que me despido
Nos leemos
¡Bye!
