¡Hola! ¿Cómo están? Espero que muy bien nwn, el día de hoy les traigo un nuevo capítulo, algo corto pero es más de transición para lo que viene, espero les guste mucho y nos vemos abajo.
Disclaimer: Los personajes con son míos y bla bla bla.
Enjoy it!
Ritsu se encontraba profundamente dormido en la comodidad de su cama cuando escuchó como a su teléfono le llegó un mensaje, abrió los ojos con pesadez notando que las cortinas estaban corridas por lo que la luz del sol no entraba en absoluto, sin salir de sus sabanas tomó su celular y vio la pantalla, tenía un mensaje de Ijuuin, le puso la contraseña al aparato para luego abrir la bandeja de mensajes, este decía.
"Oye, necesito decirte algo".
El castaño se reincorporó en su lugar y talló sus ojos en un intento de aclarar un poco su vista, soltó un bostezo al aire antes de teclear una respuesta.
"¿Qué pasa?
Espero unos cuantos segundos hasta que escuchó el sonido de la notificación, volvió a mirar la pantalla y lo que observó casi provocaba que su mandíbula se fuera hasta el suelo. El mangaka le había mandado una fotografía de unos análisis que marcaban el resultado positivo… de embarazo.
—¡¿QUÉ?! —gritó de golpe pero rápidamente tapó su boca para no despertar a los niños, no lo entendía, ¿cómo él había podido quedar embarazado? Lo de él era debido a las pastillas, lo de Misaki era algo natural, pero ¿de Ijuuin? No lo podía creer, soltó un suspiro y comenzó a escribir otro mensaje—
"Te espero en mi casa en 10 minutos" ese fue el último mensaje que hubo antes de levantarse de la cama e ir a la cocina para poner agua a calentar para el té, era una mañana de octubre bastante helada tanto que tuve que regresar a su habitación por sus pantuflas y para ponerse una bata encima de la pijama, regresó a la sala y se echó al sofá encendiendo la televisión para matar el rato mientras su amigo llegaba.
Aunque claro, no pasaron más de 10 minutos cuando el timbre de su puerta sonó, se levantó y abrió solo para encontrarse al mangaka completamente cabizbajo, lo hizo pasar al interior del departamento y cerró la puerta detrás suyo.
—Ijuuin… ahora si explícame bien que significa la foto que me mandaste.
—Yo tampoco lo entiendo Ritsu… ¿embarazado yo? Imposible, no nací con un útero como Misaki y no tomé ningunas pastillas milagrosas como tú… un momento… ¡las pastillas!
—¿Qué pastillas? —dijo mirándolo fijamente, fue a la cocina y sirvió dos tazas de té, se sentó en frente del mangaka—
—Bueno, creo que recuerdas cuando sufrí un asalto, ¿no? —hacia algunos meses atrás, en febrero para ser más exactos, el mangaka había sufrido un asalto afuera de un bar, un tipo le llegó por atrás pero al parecer no se había quedado contento con solo robarle su billetera, sino que el ladrón también lo había apuñalado por la espalda dejándolo mal herido antes de echarse a la fuga—
—Si, si lo recuerdo bien, ¿Qué tiene que ver con los análisis? —aquello solo lo estaba confundiendo aún más, no había respuestas, solo más preguntas— Un momento, ¿qué tipo de medicamento te dieron? —al parecer todo estaba cobrando sentido finalmente, Ijuuin había sido herido de gravedad en aquel asalto, le habían dado algún medicamento y por alguna razón el análisis medico decía que el mangaka esperaba un bebé, oh cielos—
—Eran cápsulas de color rosa neón, bastante llamativas —movía sus dedos en la pantalla de su celular y le mostró una fotografía de la medicina, el castaño casi palideció al percatarse de lo que había pasado, mierda, no tenía ni la más remota idea de cómo explicarle al mangaka lo que estaba pasando sin que este se pusiera como loco y que destrozara su departamento, Ritsu se mordió el labio y soltó un profundo suspiro—
—Escucha Kyo… —dijo el castaño poniendo sus manos sobre su hombros— Sé que lo que te voy a decir puede sonar descabellado, pero es muy real, así que respira, toma aire y siéntate que voy a comenzar…
Minutos después…
—¡¿Me estás diciendo que soy un fenómeno de circo?! —dijo el mangaka completamente alterado, tomó la taza de cerámica en la que le había dado el té y la lanzó hacia él, para su fortuna la pudo esquivar a tiempo y esta se quebró al chocar con la pared—
—Yo no dije eso, ahora cálmate —trataba de acercarse al mangaka con cuidado pero aparentemente el de cabello oscuro no tenía ninguna intención de tranquilizarse, dirigió su mirada hacia el más alto y lo vio respirar con dificultad apoyándose contra la pared y cayendo hacia el suelo, dejó por unos segundos su posición de defensa y luego lo vio golpear el suelo con ambos puños mientras gruesas lágrimas salían de sus ojos—
—No… no lo puedo creer, ¿cómo se supone que se lo voy a decir a Usami-san?...
—¿U-Usami-san es el padre…? —tragó saliva y tuvo que soportar darse una bofetada a sí mismo, que pregunta tan estúpida había hecho, era claro que ese bebé era del escritor, el propio Ijuuin le había confesado que con la única persona con la que había estado en todo ese mes era con Akihiko, y como lo sospechó desde un principio, fue debido al estado de ebriedad de Kyo, pobre, sentía lástima por él—
El sonido del timbre lo sacó de sus pensamientos, observó una vez más al mangaka el cual seguía llorando en una posición fetal, se dio la vuelta y caminó hacia la puerta, al abrir notó que no había nada, se asomó por ambos lados antes de bajar su mirada, encontrándose con un cachorro golden retriever con un adorable moño de color rojo que adornaba su cuello, se agachó para cargarlo en sus brazos y vio que venía con una tarjeta, tomó el pedazo de papel y lo abrió para leerlo.
"Su nombre es Astro, ¿ya con esto me perdonarás?
-YT."
—Si que es perseverante, ¿o no cachorro? —dijo el castaño guardando la tarjeta en su pantalón, entró de nuevo a su casa y dejó al perro en el suelo mientras le quitaba el moño, que si era algo bastante lindo, podía resultar incómodo, el mangaka levantó su mirada y encontró al cachorro lamiendo sus dedos—
—¿Otra vez Yokozawa con sus regalos? —comentó divertido mientras sonreía de lado— Ahora no fueron libros, dulces o flores, ¡ahora es un ser vivo! No sé qué estás esperando para perdonarlo… yo quisiera tener uno así de detallista…
—Todavía no me convence los suficiente~ —canturreó mientras hacia el desayuno— ¿Te quedas a desayunar?
—Claro… muero de hambre —Kyo se levantó del suelo y limpió sus pantalones, caminó hacia la sala con la intención de echarse al sofá pero dicha acción se vio interrumpida por el sonido del timbre, de nuevo, el mangaka se acercó a la puerta y en el pequeño agujero que esta tenía vio que quien tocaba no era nadie más que Misaki el cual traía a su bebé en brazos y debido a la cara de angustia que el otro castaño tenía dibujaba, decidió abrir rápidamente— ¡Hey! ¿Qué pasa?
—¿Quién era Ijuuin? —dijo Onodera saliendo de la cocina— ¡¿Misaki?!
—H-Hola… —saludó con la respiración entrecortada mientras retiraba las gotas de sudor que adornaban su frente— Lamentó la molestia… pero no tenía otro lugar a donde ir, espero no te moleste.
—Oh no, claro que no, anda siéntate, ¿quieres algo de tomar? —preguntó el editor con una mirada atenta hacia el otro castaño—
—Un vaso de agua estaría bien, por favor —Misaki que tenía al pequeño Hikaru en brazos se dejó caer el sofá como si de un pesado costal de papas se tratase, había corrido una distancia bastante considerable con el fin de llegar a casa de Ritsu, todo porque unos estúpidos policías que seguramente el bastardo de Usagi-san había mandado para quitarle a su hijo, claramente no lo iba a permitir, no supo ni como le hizo pero había logrado escabullirse y esconderse de esos policías, cuando Onodera volvió con el vaso de agua y tres platos de comida que no lucían nada mal, los tres comenzaron a comer en silencio—
—Y… ¿qué te trae a mis aposentos Misaki? —preguntó Onodera tratando de romper el hielo—
—Unos policías me estaban siguiendo… fueron mandados por Usami-san para quitarme a mi bebé…
Ijuuin estaba a punto de abrir la boca cuando una vez más, alguien llamaba a la puerta, pero en esta ocasión la puerta casi era tumbada por la agresividad.
—¡Ijuuin! Sé que estás ahí, ¡abre la jodida puerta ahora mismo! —la voz de Usagi-san se escuchaba bastante molesta, tanto que ambos castaños y el mangaka se estremecieron, Misaki casi suelta un grito de horror pero fue callado por Onodera el cual le dijo que se fuera a su cuarto sin hacer ningún ruido—
El mangaka se apresuró a abrir la puerta, pero fue recibido por una fuerte bofetada, tanto que lo dejó tendido en el suelo.
—¡¿Pero qué mierda te pasa?! —se atrevió a reclamarle debido a la agresión—
—¡No trates de hacerte el inocente! —dijo el escritor casi sacando humo por las orejas y fosas nasales— ¡Explícame que significa esto! —gritó mientras le lanzaba sus análisis y la prueba de embarazo que se había hecho—
"Oh mierda…" Pensó Kyo.
Continuará…
¡Bueno! Hasta aquí el capítulo de hoy, espero les haya gustado mucho a pesar de lo corto nwn
Antes que nada, no esperen que Misaki reaccione mal ante la noticia del bebé de Ijuuin, él no es antagonista xD pero si, a Ijuuin no le irá nada bien y luego sabrán porque
Gracias a Kitty, A-san, Reader, ChiChi-San34 y a RenBellatrix por leer y dejar reviews, les amor con todo mi kokoro ;3
Y posiblemente el momento que todo mundo espera se acerque, ya saben cuando Takano descubre la verdad…
Sin más que decir, me despido
Nos leemos
¡Bye!
