Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capitulo 2 Las personas enfrentan las dificultades de distintas maneras.
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Por la noche Judal se recostó con la intención de dormir sobre su cama. Sobre ese amplio y frío lecho que le hace sentir tan solo. Justo lo que ha sentido desde que tiene memoria. Al Thamen la organización que le tiene bajo su control como si fuera un juguete, una vil y simple marioneta. Golpea un costado furioso al pensar en que no importa cuanto poder tenga o incluso si es un mago de la creación, no puede huir de la maldita zorra que tienen por líder, no puede escapar de Ren Gyokuen. Esa mujer que se pasea a plena luz del día con una sonrisa falsa sin que aparentemente levante sospechas mientras a él le miran con malos ojos como si fuera una alimaña o una plaga. ¿Es así como le pagan el arduo trabajo de hacer de Kou uno de los imperios más poderosos del mundo? Es lo que es gracias a él. ¿A alguien siquiera le importa todos los maltratos y castigos que sufrió en carne propia para conseguir dicho poder? No, todos desvían la mirada cuando impora ayuda, cuando queda mudo luego de tanto gritar. No tiene caso que sueñe con un futuro brillante, algo como eso no le ocurre a las personas retorcidas y que han caído en la depravación, jamás le ocurrirán a él. Muerde inconscientemente su labio hasta que le hace sangrar, lame su herida para brindar alivio degustando ese sabor que ha probado en miles de ocasiones. A veces de sus enemigos por accidente, mayoritariamente la propia. Ha crecido y desarrollado una personalidad extraña, en la que goza y se divierte con el sufrimiento ajeno. Si tan solo alguien fuera capaz de ver que lo único que pide es un poco de cariño y comprensión. ¿En serio es algo tan difícil de conseguir? Todos sus anhelos quedan en el olvido como si fuera simple basura. Incluso hoy que solo quería jugar con alguien terminó decepcionado magistralmente. ¿Para que desear si no vas a conseguir lo que quieres? ¿Para que pedir si serás ignorado? ¿Para que amar si te darán la espalda? Maldice su existencia por milésima vez en la vida. Ser un magi da asco, sus candidatos a veces le repugnan, no tolera a la organización, desprecia a Gyokuen, pero lo que más le enfurece es su propia existencia. La rabia llega a él con más fuerza, como si fuera un potente ácido o veneno que quema y lastima sus entrañas. Tan divertido que sería escapar y destruir uno o dos pueblos pero aún recuerda con nitidez la última vez que le reprendieron. Como su cuerpo dolía al grado de que apenas si era capaz de respirar. No quiere que algo similar le suceda, al menos no ahora. No tiene ni el humor ni las fuerzas para resistir esos agonizantes gritos de dolor. Su orgullo jamás le permitiría mostrar su debilidad a los viejos de Al Thamen, aunque esos desgraciados siempre hayan la manera de lograrlo provocando que se fruste y con ello caiga aún más en la oscuridad. Esta seguro que no hay salvación para él, tampoco es que espere algo que no llega, se ha rendido con el hecho de esperar ayuda. No importa cual patético y penoso sea, si la vida le ha enseñado una lección después de tantos años es que solo se tiene a él. Durante varias horas se la pasa torturado su mente hasta que por fin llega al descanso esperado. El único momento en donde puede recordar y revivir viejos y nostálgicos tiempos, aquellos que no comparte con nadie.
...
Un pequeño niño con túnica de sacerdote, cabello azabache y hermosos ojos escarlata camina con pereza por el palacio, mirando con apatía todo cuanto le rodea. No hay y nunca habrá algo que sienta como propio. Se siente un extraño en el lugar que habita y aún así lo recorre en busca de una pequeña esperanza, y la encuentra en el primer príncipe imperial que mira el cielo nocturno sentado en una fuente. Eso le hace ver misterioso e imponente pero no borra la sutil sonrisa que llama su atención. Le observa detrás de un pilar, jamás ha reunido el valor para hablar con ese hombre, le intimida con su aura y a la vez le atrae. Poco a poco se estira y sin darse cuenta se pone en evidencia, el oji celeste hace un ademan indicándole que se acerrque.
-Ven pequeño.
Sin entender por qué obedeció la petición, se quedó parado delante del príncipe que le tomo del torso y le sentó con delicadeza sobre sus piernas. Le habló durante varios minutos de las constelaciones mientras este miraba el cielo con asombro y las mejillas sonrosadas al tiempo que el mayor acariciaba la tierna cabecita, se puso serio de pronto.
-¿Quieres a Kougyoku y Hakuryuu?
-Mucho.
-Siempre que te sientas perdido recuerda ese sentimiento, protegelos. Tu vida no será fácil pero estoy seguro de que ellos siempre estarán para cuidar de ti, sé que que crees que estas solo pero no es así. Este lugar ya no es lo que era, se ha llenado de gente con ambiciones pervesas, pero siempre estaremos ahí para ti, por eso nunca dejes de creer en el amor Judal.
-Si.
Dijo el niño con una tierna y dulce sonrisa, dio un pequeño salto para bajar del regazo y volvió a su habilitación, volvió la cabeza para mirar al oji celeste sorprendido por su actitud, como si estuviese a la defensiva de algo que el pequeño era incapaz de ver.
...
El oráculo abrió los ojos molesto.
-Eres un mentiroso Hakuyuu, dijiste que estarías siempre a mi lado, y a la primera oportunidad te dejaste asesinar, eres un maldito.
-Aún cuando me abandonaste trate de cumplir mi parte. Ayude a Koumei, Kouen, Kouha, Hakuei y a Kougyoku a conquistar un laberinto, les di poder para que pudieran defenderse de la organización, pero Hakuryuu es diferente. No importa lo que haga no confía en mi. ¿Cómo se supone que cumpla mi promesa? ¿Seré responsable si algo malo le ocurre? ¿Qué debería hacer?
Se levanta y se mete a la alcoba del cuarto príncipe sin siquiera tocar la puerta.
-¿Qué quiere sacerdote-dono?
-Ya lo sabes, darte mi poder, ayudarte a conquistar un laberinto.
-No confío en usted, es el sirviente de esa mujer.
El sol negro sintió su orgullo herido y se acercó de manera intimidante al contrario.
-Solo no vas a lograr nada, eres un idiota si crees que podrás tomar un laberinto sin ayuda de un magi.
-Sinbad lo logró.
-El rey idiota es una excepción, es tan estúpido que ni la muerte lo quiere.
-Pero se que le has pedido que sea tu candidato y no me digas también te rechazo.
-No sabe lo que es bueno.
-Yo digo que lo entiende mejor que nadie. Ha logrado formar un poderoso reino, si lo ha hecho es por algo. Si alguien como el no confía en ti es porque su intuición así se lo dice, no vas a engañarme. Así muera por entrar a un laberinto solo lo haré sin tu ayuda. O mejor aún puedo pedirle a otro magi que lo haga, no te sientas único. Furioso Judal caminó y se colocó sobre el en la cama mirándolo con una furia que atraviesa el alma pero ni así Hakuryuu se dejó amedrentar.
-¿A quién se lo pedirás? ¿A la anciana de Reim? ¿Al vagabundo ese? Despierta no tienes lo necesario para que lo hagan, solo yo estoy dispuesto a hacer esto por ti, tampoco te sientas especial. Cualquiera con dos neuronas en la cabeza escogería a Kouen, Koumei cuando menos, pero no a ti.
-¿Entonces porque sigues insistiendo?
-Tengo mis razones y no estoy obligado a contartelas.
-Por eso no confío en ti. Verdades a medias, mentiras y traición es de lo único que oráculo se volvía loco. ¿Tan difícil es entender que solo está preocupado?
-¡Ya cállate!
Beso al príncipe con pasión salvaje, lo único que deseaba en ese momento es que guardara silencio, no quería que dijera lo que el ya sabe y de sobra. Pero el joven debajo de el no es un manso cordero que se deje someter. Le mordió y pateó con fuerza hasta hacerle caer al suelo adolorido y tocandose el costado herido, el menor se puso en pie y le miró con desprecio.
-No quiero nada que tenga que ver contigo, no soporto ni estar en la misma habitación. Ve y busca a alguien a quien le intereses, aunque dudo que esa persona exista.
Se marchó del lugar dejandole en la misma posición, una vez a solas el oráculo bajo la cabeza ocultado sus ojos con el flequillo y temblando ligeramente. Jamás se permitiría que alguien le viera así, pero no hay nadie así que puede desahogar su corazón. Se entrega al llanto furioso y triste. Algo duele pero no entiende si es por el golpe que seguramente fracturó su costilla o la frialdad de las palabras de una persona a la que quiere.
-Hakuryuu tiene razón. ¿Quién iba a quererme? Incluso mis padres me abandonaron. ¿Acaso soy una abominación?
Se levanta y camina de vuelta a su cuarto, tambaleandose debido a la herida que poco o poco comienza a sanar con ayuda del rukh. Aún si es doloroso y difícil no puede renunciar al cuarto príncipe porque es una promesa que hizo a Hakuyuu y porque en él se ve reflejado, es la única persona que podría llegar a sentir cariño por él y le aterra el solo pensar que todos estos años ha estado equivocado. Que ha soñado con un imposible. Y aunque tal parece que es unilateral es su mejor y único amigo.
...
Ha pasado una semana de que Alibaba y su magi se separaron en el laberinto de Amón.
El rubio mira suspirando hacia la ventana, no ha tenido noticia alguna de su amigo y lo peor es que no deja de pensar en él y ese beso que le dio cuando estaba inconsciente. Por si fuera poco Boodel hace fiesta con bailarinas y toda la cosa para celebrar que cumplió su promesa y le pagó el vino, y no solo eso con el dinero que le sobró dejó en libertad a todos los esclavos en Quishan, pero la actitud despreocupada del sujeto le confunde. Voltea y le mira con extrañeza.
-¿Se le ofrece algo Alibaba-sama?
-¿No te da pena llamarme de esa manera cuando hace una semana me amenazabas para ser tu esclavo?
-¡Para nada!-exclamó con una sonrisa sincera que le puso los nervios de punta.
Volvió la mirada para ver el exterior. La arena parece un espectáculo más interesante que lo que le rodea.
-Alibaba-sama parece que alguien le busca.-dijo una linda chica. Los orbes dorados se llenaron de lágrimas y corrió a recibir a su visita, pero su decepción fue enorme cuando en lugar de su querido Aladdin apareció la pelirroja del calabozo, aunque disimuló lo mejor que pudo.
-¿Qué sucede Morgiana?
-Venía a darle las gracias Alibaba-san, aún no logro entender porque lo hizo pero gracias a usted todos los esclavos en Quishan son libres incluyendome, no se como pagarle.
-Con que vivas según tus deseos me basta, ahora eres capaz de elegir lo que es mejor para ti. ¿Te quedarás aquí?
-No, quiero ir a Katargo.
-¿Al continente oscuro?
-Si, quiero conocer la ciudad natal de mis antepasados.
-Me parece una muy buena idea.
-¿Qué harás tu?
-Quería esperar a Aladdin, pero también he pensado que tengo cosas que hacer, supongo que viajaré a Balbad para arreglar asuntos pendientes.
-Ya veo.
-Supongo que este es el adiós.
-Quizá algún día nos volvamos a ver.
-Sería genial.
Y de esta manera el chico se despidió de la fanalis para días después marcharse a enfrentar su destino.
...
El pequeño magi fue encontrado inconsciente en el camino por el clan Kouga. Ahora duerme y tiene un sueño que le muestra el rukh, uno que puede ser un posible futuro.
-Has estado conmigo todo el tiempo Aladdin, me has apoyado y me has defendido pero también has sacrificado tanto. De no haber sido por mi no hubieras perdido a Ugo, lo siento mucho.
El rubio apretaba sus puños que estaban colocados sobre sus rodillas a la vez que dejaba escapar pesadas lágrimas de sus orbes dorados.
-Eso no es verdad Alibaba-kun, fui yo quien..
La voz se le quebró pero no se permitió llorar, el debe guiar a su candidato a rey aunque no entienda muy bien que es eso, debe ser maduro y fuerte, pero perder a su primer amigo ha sido un golpe brutal para su pequeño corazón. El rubio nota que algo anda mal y le toma entre sus brazos para protegerle y consolarle de alguna manera, pero ese aroma, ese agradable y dulce olor le vuelve loco.
-Hay algo que no te he dicho-el mayor.
-¿Qué?
-Te amo.
El menor abrió bastante los ojos y separó sus labios en señal de sorpresa pero antes de que pudiera decir algo fue besado con pasión por su candidato que aprisionó con fuerza la boquita ajena, no tiene experiencia y es evidente por los torpes movimientos del otro que el tampoco, es probable que sea la primera vez pues incluso el rubor en el pequeño es muy intenso, demasiado para un simple beso y eso en cierta forma le excita. Continúa con la atención a sus labios mientras retira el corto chaleco que siempre usa y hace lo mismo con el sarashi que cubre su diminuto pecho rosando por accidente los botones del menor que no pudo contener un gemido que se ahogo en la boca ajena, momento que Alibaba aprovechó para introducir la lengua y acariciar el interior de manera torpe pero satisfactoria. Bajo besando los pequeños y delicados hombros mordiendo sutilmente uno de ellos, continuó en su pecho y llegó a un botón succionando y lamiendo alternadamente mientras pellizcaba el otro con suaves movimientos. El menor arqueó la espalda debido a la extraña sensación en su cuerpo mientras cubría su boca con ambas manos en un intento de no avergonzarse, esto le pareció lindo a su amante que le dejó hacer. El oji miel ni siquiera se dio cuenta del tiempo que estuvo haciendo dicha actividad, pero liberó los botones luego de notar que estaban ligeramente enrojecidos y firmes, le hizo muy feliz saber que era así debido a sus caricias torpes y faltas de experiencia pero llenas de amor. Beso su suave y pequeño abdomen y le retiró los pantalones en un salvaje y desesperado movimiento que dejó al niño completamente desnudo. Este cerró las piernas completamente apenado y cerrando los ojos con más fuerza de la necesaria, pero el mayor volvió a besarle en un descuido bajando una mano para rozar con suavidad el delicado miembro del menor que se tenso ante el contacto pero nada pudo hacer para resistirse. Más sonidos deliciosos salían de su boca pero eran acallados por la contraria. Su amigo subía la intensidad de los movimientos tomando con fuerza esa pequeña y hasta ahora inocente parte de su anatomía, hasta que el peli azul dejó salir su esencia en la mano del otro. Le dio tanta vergüenza que bien podría morirse ahí mismo y no se quejaría, pero su amante aún quería más. Separó un poco las piernas del infante colocandose entre ellas y bajando el pantalón propio, haciendo ver que estaba listo para hacerlo suyo, el niño se tenso pues estaba seguro de que iba a doler, es muy pequeño para algo así, pero el rubio no le permitió replicar, tocó sutilmente su entrada.
-¡Ah!
-¿Te lastimé Aladdin? ¡Lo siento no era mi intención!
-No, es solo que fue raro y me asusté.
-Que lindo eres.
El dueño de Amón volvió a besar uno de los botones mientras introducía uno de sus dedos en el interior del chico que grito ligeramente debido a la invación, tal como lo creyó era muy pequeño, pero Alibaba fue cuidadoso e intentó causarle el menor daño posible. Poco o poco metió un dedo más y luego el tercero y último. Cuando se dio cuenta de que no causaban más incomodidad los retiró provocando que el peli azul le mirará confuso. No estaba muy seguro de si tenía que hacer algo y su candidato no decía nada, pero pronto el roce del miembro del esgrimista en su entrada le hizo removerse asustado en la cama, como si quisiese escapar de ello, pero fue tranquilizado por un beso en la frente. Asintío tímidamente con la cabeza para darle permiso a su amante de entrar. Con una lentitud terrible el mayor se introdujo en el pequeño que no pudo contener un par de espasmos debido a la incertidumbre en su ser. El rubio se sonrojo y desvío un segundo la mirada, pues con esos movimientos el niño causó una deliciosa e inesperada presión en su hombría, respiró profundamente para calmarse. Esta bien es un novato y admite que muy poco sabe de sexo pero si llega al climax sin lograr que el niño haga lo mismo lo va a desilusionar bastante. Una vez consiguió su objetivo se movió en el interior del pequeño.
-Ah~ mmm ah Ali...baba-kun...¡Ah!
Jamás creyó que escuchar su nombre entrecortado y acompañado de la voz de ángel del menor fuera tan sensual pero lo es y mucho más de lo que en sus sueños imaginó. Realizó movimientos más rápidos e intensos y hubo un momento en que tuvo que tomar a Aladdin de la cadera porque con su pequeño cuerpo no hacia mucha resistencia a la intensidad del acto provocando que su cuerpo se moviera del sitio con cada ataque inferido. Sus ojos se llenaron de lágrimas de placer, no podía dejar de llorar por lo bien que se sentía, y eso solo insitaba a realizar un esfuerzo mayor de su candidato que ahora entraba y salía del sitio como todo un profesional, encontrando luego de un rato el punto de mayor goce en Aladdin y que tocó con tanta fuerza y frecuencia que sin tener la intención le provocó un desmayo. Luego de ello se vino en su interior, no supo si fue porque llegó al climax o por el miedo que le provocó ver al menor inconsciente. Sin duda alguna se le había pasado la mano. Pero como se dijo es un completo novato, no sabía que tanto podía aguantar el niño, ni el mismo porque luego de revisar que el magi estuviera bien y cubrirlo con las sábanas colapso a su lado. Es seguro que dormirán un buen rato, pero nada quita la hermosa sonrisa que tienen en este momento.
...
El peli azul despertó de golpe olvidando por completo el sueño que tuvo y bastante confundido, estaba en una cama y de pronto unas aves de color dorado llamaron su atención.
-Oh, así que puedes verlas-dijo una mujer de edad avanzada.
El pequeño no dijo nada y solo le miró confundido ¿se refería a las aves?
-Si.
Dijo con timidez algo desenfocado aún.
-Vaya, eres especial, no todos pueden ver el rukh.
-¿Rukh?
-Son estas mariposas o aves doradas, son la energía del todo ser vivo en el planeta, pero no todos son capaces de observarlas, solo pueden hacerlo los adivinos como yo, los magos y los magi.
-¿Magi?-ladeó la cabeza con ternura. -Los magi son los magos de la creación, seres amados por el rukh y que puden utilizarlo ilimitadamente a diferencia de los demás seres vivos. Son hombres y mujeres especiales que eligen candidatos y crean reinos para alcanzar la paz en el mundo.
Al menor se le iluminaron los ojos y colorearon las mejillas de carmín. Es muy curioso y ama escuchar historias, le pidió a la amable señora que le platicara más y ella gustosa accedió. En medio de la conversación escucharon el ruido de unos caballos y salieron a ver encontrándose con un grupo de jóvenes de la tribu.
-¡Dolge!
Exclamó una chica de cabello castaño que abrazó efusivamente a uno de los recién llegados.
-Touya.-Sonrió él mirando a la joven.-¿Y este quién es?-preguntó curioso por la presencia del infante.
-Es nuestro invitado, lo encontramos dormido en el camino.
-¿Enserio? Vaya eso si fue raro.
Dolge y Baba platicaron un rato mientras se debatían con respecto a que medidas tomar contra el imperio Kou que estaba en plena expansión y ansiaba invadir a la tribu Kouga. La mayor prefería un método pacifico para salvar la mayor cantidad de vidas de sus hijos, Dolge en cambio quería un enfrentamiento directo. Incluso si moría lo haría por el honor de su gente y ancestros. La conversación se torno cada vez más y más apasionada, hasta que un descuido de Aladdin que quería presentarle a Ugo a sus nuevos amigos le invocó haciéndoles gritar debido a la sorpresa.
...
En una de las cabañas estaban los principales líderes de la aldea, Baba, Dolge, Touya y Aladdin.
-¡Ese niño es un espía del imperio!-declaró el castaño sin reparación alguna.
-No lo creo, míralo se ve tan inocente-dijo la chica.
-¿Y qué hacia en medio del camino? Me parece muy sospechoso.
El menor se acercó a la castaña un tanto intimidado con la actitud hostil del hombre.
-Estaba buscando a un amigo, tengo que llegar a un pueblo que se llama Quishan ¿lo conocen?
Todos se miraron curiosos, hasta que uno de ellos rompió el silencio.
-Me parece que he escuchado hablar de el, sino mal recuerdo es un pueblo que se encuentra al oeste y tardas dos años en llegar.
-¡¿Tanto?!
El menor quedó pasmado.
-Pero puedes llegar en dos semanas si te vas con una caravana.
Esta vez suspiró al ver que había una pequeña luz de esperanza.
-¿Tienes mucha prisa por ir?
-Si, tengo ganas de ver a alguien.
Sonrió con tanta belleza que derritió la duda y hostilidad en el corazón de todos los presentes.
...
Luego de unos días ahí el pequeño se adaptaba de a poco a la vida en ese lugar en la espera de una caravana. Miraba todo con curiosidad y se encontró a Touya que ordeñaba a los caballos.
-Oh ¿se puede beber onesan?-Claro.
La castaña le perdió de vista y cuando volvió a verlo estaba tomando leche directo del envase, o lo que es igual succionando con enjundia las tetillas de una yegua.
-¡Ah! ¡No lo bebas así o te hará daño!
Pero el niño no hizo mucho caso pues estaba concentrado en lo que hacia, hasta que llego Dolge que le separó tomándole de la cabeza.
-Ya te dijo que no.
El menor se sintió regañado y les hizo caso.
Luego llegó Baba y demás para hablar con ellos hasta que el relinchar de un cabello llamó la atención de los presentes.
-¡Aaaaa!
Un grito agudo del infante que se subió a uno de ellos y que estaba en peligro en parte porque iba en una posición incómoda y por otra el cuadrúpedo había perdido el control. Dolge cogió rápidamente un caballo para salvar al pequeño que continuaba gritando e incluso había cerrado los ojos asustado pensando que llegaba su fin. Pero pronto sintió una mano que le rodeaba por la cintura y calmaba al animalito.
Los abrió sintiéndose seguro y observó a una jovencita de largo cabello negro que le dejó impresionado con su belleza.
-¿Estas bien jovencito?
El infante asintío con la cabeza anonadado.
Luego de ello volvió con la tribu y ahí se entero de que la azabache era la primera princesa del imperio Kou. Ren Hakuei.
Hubo un breve intercambio de argumentos entre ella y Baba que es la líder de la tribu Kouga, en ello la oji celeste les instó de manera no del todo agradable a rendirse ante el imperio, que era preferible a ver un derramamiento inecesario de sangre y más tomando en cuenta que la tribu hacia mucho que perdió su gloria de antaño. Claro que dicho comentario lejos de convencerlos los hizo enfurecer y más cuando uno de los subordinados de Hakuei actuó de manera inapropiada con Touya, se retiraron con la intención de reanudar las negociaciones posteriormente.
...
Una vez más el pueblo se dividía entre rendirse y pelear poniendo al pequeño en medio de la discusión y preocupado buscando una solución al conflicto.
Mientras en el campamento del ejercito Ryosai y la general discutían con respecto a la posición de esta última. Pues el hombre consideraba que había llegado ahí sin mérito alguno y que solo le habían obsequiado el puesto por ser hija del difunto emperador.
Cuando se quedó sola comenzó a temblar y la máscara de fortaleza se fragmentó en miles de pedazos. No sabía que hacer para ganarse el respeto de su ejército pero estaba empeñada en conseguirlo. Cuando estaba a punto de llorar fue sorprendida por una visita nocturna que era nada más y nada menos que el niño que salvo del caballo y que llegó volando en un turbante má de varias cosas, desde que el objeto que Aladdin usaba para transportarse solo podía conseguirse en un laberinto hasta la actual situación entre Kouga y el imperio.
Hakuei prometió no dañar a nadie y el infante le creyó, pues el rukh así se lo indicó y sin decir más se marchó del sitio dejando a la chica confundida.
El peli azul volvió con Baba y platicaron de las preocupaciones que esta tenía con respecto a iniciar una guerra, pero el le tranquilizo contándole de su pequeña aventura, pero la paz no duró mucho porque pronto llegaron otros miembros para informar que las chicas habían sido sido secuestradas por el imperio. Dolge y otros chicos fueron en su búsqueda mientras que el pequeño ayudaba en cuanto podía. Después de varias horas regresaron sanos y salvos y sin haber asesinado a nadie pues creían en las palabras de Baba acerca de que la guerra solo genera odio. Decidieron hacer una fiesta para celebrar el rescate, en ella todos se divertían menos Aladdin que de manera inconsciente se apartó del grupo mientras los miraba como si fueran algo ajeno a él.
-Siempre te sientes solo ¿verdad?-dijo la mayor. No supo que responder y solo le miró confundido.
-Piensas que no tienes a nadie.
En ese momento el oji azul hizo memoria de su larga y solitaria estadía en el palacio sagrado lo que provocaba su semblante se emsombreciera y recordará que nunca tuvo la compañía con otro ser vivo que no fuera Ugo, su relación fue un tanto complicada y se volvió su amigo casi al final de su estadía.
-Todos los aquí presentes formamos una familia, tu eres mi querido nieto.
El rostro del niño se iluminó de alegría, sus mejillas se sonrojaron y sus ojitos brillaron. Abrazo efusivamente a la mujer.
-¡Te amo abuelita!
Exclamó poniendo más y más fuerza hasta que casi disloco a la pobre. La fiesta continuó y Baba se separó del grupo para pensar a solas, estaba agradecida de que su amada familia no entrara a una lucha cruel y sin sentido. Estaba tan concentrada en ello que eso y la oscuridad de la noche no le permitieron apreciar que una flecha se acercaba a ella y la hirió de gravedad en la espalda, quedando inconsciente en el pasto y la abertura no dejaba de sangrar.
...
El peli azul se levantó a buscar a su querida abuela pues tenía rato que le había perdido de vista. No le hallaba por ninguna parte hasta que miró un sendero de lo que le dijeron se llama rukh. Y llegó al sitio. Sonrió incrédulo por inercia para luego mover sus pequeños pies, se agacho para estar a su lado negandose a creer lo ocurrido. Ni siquiera fue capaz de gritar, el horror devoró su voz. Tocó la herida que sangraba abundantemente como si quisiese salvarla pero para frustración suya nada podía hacer. Pronto llegaron otros miembros de la tribu y tomaron a su líder para brindarle el tratamiento adecuado. Pero Aladdin no se movió ni un poco miraba a la nada confundido. Estaba en shock. ¿Esto pasó porque se hizo parte de su familia? ¿Es que tiene un destino maldito que hará infeliz a las personas que ama? ¿O es que acaso está destinado a estar solo?
...
Baba está recostada sobre su lecho esperando un alivio que sabe no llegara. Rodeada de sus queridos hijos que no dejan de llorar y del niño que de nuevo les mira a la distancia sintiéndose culpable y dudando que tenga el derecho de estar ahí. Por fuera se le mira frío y no parece que el dolor le afecte. Por dentro está completamente destruido. Cada que alguien abre la boca tiembla ligeramente temeroso de que le recriminen lo acontecido y le obliguen a marcharse de ahí, pero no quiere hacerlo. Debe asegurarse de que su abuelita estará bien. Al sitio entran de manera violenta otros miembros de Kouga e informan que varios de ellos fueron a tomar venganza contra el imperio. Pues la flecha pertenece a Kou. Queriendo evitar una guerra Baba le solicita a Aladdin que le lleve para detenerlos, sabe por la expresión del niño que ha sido cruel pedirle algo así, pero no tiene a quien más hacerlo.
...
Hakuei ha sido informada del acontecimiento así que se pone en marcha al campamento para pedir una disculpa esperando que esto no eche por tierra sus esfuerzos diplomáticos.
Antes de llegar es emboscada por los hijos de Baba que tienen la clara intención de asesinarla. Seishun su familiar está dispuesto a protegerla pero le detiene la princesa reacia a un conflicto. Una flecha desgarra parte de su vestido y provoca un rasguño en su pierna. Otra lastima su mentón provocando una herida visible y otra corta parte importante de su cabello pero ella no se mueve, no se defiende, no dice nada. Los adversarios quedan pasmados con su actitud y solo en dicho momento la azabache separa sus labios para intentar un diálogo con ellos pero no les convence. Furiosos no quieren que hable más y se disponen esta vez a sellar sus labios para siempre. Apuntan sus arcos y...
-¡Alto!
Baba llega y les reprende como solo una madre. Les recuerda los horrores que podría traer una guerra y se rinde ante el imperio, sabe que no tiene más opción, sus hijos aceptan su voluntad con resignación y vuelven al campamento mientras Hakuei lo hace con el ejército para dar las buenas nuevas. Una vez más la mujer está recostada sobre la cama, viviendo los últimos momentos con sus seres queridos y Aladdin de nuevo muy lejos del contacto humano, solo mirando sin atreverse a dar un paso más.
-¿Cómo te sientes?-le pregunta su abuelita que tiene una apariencia extrañamente traslúcida.
-No estuve tanto tiempo contigo como ellos.
-¿Sabes? En esta forma me doy cuenta por fin de quien eres. Un magi.
-¿Magi?
-Siempre te sientes solo, pero no es así. Eres uno de los seres amados por el rukh el querido hijo de Solomon. Estas vinculado a la energía de todos los seres en el mundo, muchas vidas están ligadas a ti.
Una cálida sensación recorrió el cuerpo del pequeño pero Baba cada vez se veía menos hasta que al fin dejó de verse, en ese momento los demás gritaron y lloraron por igual. Había muerto. El peli azul no fue capaz de fingir por más tiempo que no le dolía y lloro amargamente. Con un pesar terrible salió a tomar aire pues la opresión en su pequeño cuerpo difícilmente le permitía respirar. Mirando a la distancia un sendero de rukh le indicó que algo estaba pasando y se puso en marcha.
...
Hakuei encaro a Ryosai dándose cuenta de que todo era un complot para derrocarla del mando en el ejército. Pronto notó que no tenía un solo aliado en ellos y que la querían muerta, no había ganado ni un poco de respeto.
Aún cuando Seishun trató de protegerla y ella utilizó el poder de su djinn Paimon se vio sometida, humillada, golpeada y herida en múltiples ocasiones cuando se quedó sin magoi. Ryosai alzó la espada con intención se decapitarla pero un fuerte puñetazo le lanzó lejos. Al igual que todo aquel que se rebeló en contra de la princesa. Aladdin había noqueado a todos los rivales con ayuda de Ugo.
-¿Quién eres joven?-la azabache.
El niño guardo silencio un momento y luego recordó las palabras de Baba.
-Un magi.
Sonrió con dulzura mientras ella le miraba maravillada sabiendose en presencia de un ser importante. El chico observó con atención el abanico de Hakuei reconociendo enseguida que era un contenedor doméstico, le dio un poco de su poder para invocar al djinn del amor que se inclinó de nueva cuenta ante el niño, tuvo una pequeña charla con Ugo y luego de ello se despidieron.
La princesa volvería al imperio para informar que las negociaciones habían tenido éxito. La tribu Kouga tenía esperanzas de un futuro brillante y esperarían a tener noticias de lo que ocurriría ahora que estan bajo el poder de Kou.
Aladdin se quedó con ellos un tiempo pero partió en cuanto llegó la primer caravana, tiene cosas muy importantes que hacer y no puede quedarse con ellos para siempre.
Se despide de sus queridos amigos que en su mayoría lloran por no querer que se vaya, le dan el báculo de Baba y les habla de Goltas, le agradecen que estuviera con su familiar hasta el último momento y se dirige a su destino diciendo que algún día se volverán a ver.
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Luego de una semana la caravana continúa con su viaje, resulta que aún le falta gran parte del camino pues no estaba tan cerca como habían calculado los de Kouga, algo normal considerando que rara vez salían de su campamento. Pero no pierde el ánimo, aún si tarda en llegar sabe que tarde o temprano se encontrará con Alibaba su gran y querido...amigo. Ha tenido suficiente tiempo para pensar en lo que siente por el rubio, del porque de su corazón agitado. Le admira y quiere como a nadie, para él es una persona sumamente especial y por eso quiere convertirlo en rey. ¡Le gusta mucho! Como ser humano y se siente atraído por su brillante rukh, pero nada en plan romántico pues aún es muy pequeño e inocente para saber de esas cosas. Razón por la cual también ha sido descuidado con sus palabras diciendo al esgrimista que le gusta, provocando que este tenga una idea equivocada de lo que Aladdin busca y quiere de él.
Hoy el clima es sumamente caluroso le recuerda mucho a los primeros días que estuvo en este mundo, bueno no es que tenga gran cantidad de experiencia ahora pero al menos ha logrado comprender algunas cosas, todo cuanto ve le asombra y ha descubierto que la mayoría de las personas son muy amables. Pero el calor no ayuda mucho al estado de ánimo de los miembros de la caravana, así que se dispone a animarles haciendo alarde de sus habilidades para la parodia. Ahora imita al líder de la misma provocando que todos rían con fuerza incluido el aludido. Comienza a tocar su flauta pero sin invocar a Ugo solo hace música con ella y vaya que es bueno, al poco tiempo están aplaudiendo mientras el baila de manera encantadora. Después de un rato llegan a un lugar de reposo, ahí pasarán la noche en compañía de unas tres caravanas más. La del pequeño está de buen humor gracias a él, pero la situación es muy distinta sobre todo para una respleta de esclavos. Con su aún ingenuidad y debido a que no logra ver los grilletes de estos por la tenue y casi nula iluminación no se percata de ello y les anima también con su baile. Se mueve de manera tierna, sutil y con soltura. Realizando estiramientos bellos e inocentes para todo aquel que le mira a excepción del amo que ve en ese pequeño un gran candidato para esclavo...de esos que no maltratas al punto de dejar marca porque puede ser vendido a un muy alto precio...uno de tipo sexual. Sin saber que ha llamado la atención de alguien peligroso el niño continúa danzando enérgicamente hasta caer rendido y todos los demás con él. Por la mañana y luego de haber tomado el desayuno todos subieron a su respectivo carruaje para emprender la marcha, pero en el sendero el grupo de Fatima ya se les había adelantado, emboscaron la caravana tirando una pesada piedra en el trayecto que si bien no lastimó de gravedad al niño si le dejó inconsciente. Les secuestraron a todos y les llevaron al sitio que sirve de guarida. Los encerraron juntos como si fueran ganado menos al peli azul que mantenían en una celda personal al tiempo que le encadenaron del cuello para que no pudiera escapar.
Cuando despertó se dio cuenta rápidamente de su actual situación notando que no era el único en el sitio, tomo su flauta o lo intento pues se la habían quitado. Intento zafarse el grillete pero solo consiguió lastimarse. ¿Por qué les harían esto? ¿Qué esperaban conseguir? Preguntas que se quedaron en su garganta pues las demás personas no estaban del todo cerca y no podía gritar debido a una intensa sed. ¿Cuánto tiempo lleva ahí? No puede rendirse tiene que ver y proteger a su querido amigo. Intenta liberarse de nueva cuenta con sus pequeñas manos hasta que comienza a llorar, duele mucho y no logra avance alguno.
-Ugo-kun...Alibaba-kun...
Implora por una ayuda que no llegará, cierra sus ojitos agotado y deja caer la cabeza a un lado víctima del agotamiento. Para entrar a un sueño de un momento no muy agradable en su vida. La estancia en el palacio sagrado.
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Inicio del flash back.
Aladdin lee un libro como toda la vida, lleno de relatos maravillosos donde padres e hijos, amigos y parejas conviven y las preguntas que nunca abandonan su mente vuelven a él con intensidad. ¿Qué le hace distinto a los demás? ¿Por qué siempre está solo? ¿Quién es? Habla con las paginas que nada podrán responder, pero no tiene a quien más acudir. Incluso el gigante de piel azulina que le mira escrutadoramente no ha dicho nada desde que se presento. Es decir, solo una vez escuchó algo que no fuera su propia voz. Al principio le pareció algo solitario pero no le dio mucha importancia considero que tal vez era normal. Pero entre más textos devoraba se dio cuenta de que no era así. Comenzó a pensar que era castigado por ser un niño malo, solo así se explicaba esa tortura pero por más que lo pensó no recordaba haber hecho algo que lo ameritara. Quizá alguna clase de prueba o algo por el estilo. No quería rendirse porque temía meter en problemas a su guardián, así que tuvo paciencia, soporto el dolor y frustración por años, pero es tan solo un pequeño niño. Poco o poco perdió la razón y se sumergió en la desesperación.
-¡¿Qué hago aquí?!-gritó alterado pero no recibió respuesta-¡¿Quién soy?!-de verdad rogaba por una sola palabra que no se digno a aparecer frente a él-si tengo que continuar de esta manera...¡Sería mejor morir!
Empleo la magia más poderosa que tenía en ese momento a la vez que de sus orbes escapaban miles de lágrimas. Gran parte del techo colapso en su dirección cerró los ojos anhelando el instante en que lo aplastara y librara de tal suplicio, pero el guardián lo protegió con su cuerpo evitando que una sola partícula de polvo le tocase. Cayó de rodillas pasmado y derrotado. Ni siquiera podía tomar su propia vida. El djinn le explicó algunas cosas como que era alguien especial y con un destino diferente pero mantuvo lo importante en secreto considerando que aún no era tiempo de saberlo, sin embargo...
-Con el poder del palacio sagrado puedo otorgarte lo que desees riqueza, vida eterna cualquier cosa es posible.
-Lo que quiero es...
Fin del flash back.
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Respiró hondo y se armó de valor, puede que por ahora no reciba ayuda pero lograra salir de esta situación de una manera o de otra, porque tiene amigos, lo que siempre quiso y pidió al genio. Que lo fuera y en este mundo ha conocido a más personas que se volvieron justo eso como Alibaba, Sahsa, Leila, Dolge y Touya. Para poder cumplir la promesa de volver a verlos no puede rendirse.
Luego de varias horas comienza a caer dormido pero no quiere hacerlo pues siendo el niño que es se sabe indefenso y teme que algo le pase mientras lo hace, con su inocente mente no esta seguro o siquiera tiene una idea pero esta asustado. Sin embargo le muestra al mundo su radiante sonrisa sin importarle mucho el no poder detener el violento temblor de su cuerpo. Escucha el metal de la celda y a alguien entrar.
-Hola-le saluda un sujeto con el rostro grotescamente maquillado.
-Hola-contesta como el infante educado que es.
-¿Entiendes por qué estas aquí?-negó con la cabeza-porque serás vendido para convertirte en un esclavo ¿entiendes lo que eso significa?
-Tendré que ayudar a la gente a cargar cosas y...¿ayudarlos en ese tipo de labores? Tengo un poco de experiencia en eso-emitió de manera natural.
-¿Eh? Ja ja ja ja ja ¡claro que no!
-No entiendo creí que...
-Debes estar loco si crees que serás un esclavo del montón, con ese cuerpo no lo creo, serás un esclavo sexual.
Pero el peli azul le miró confundido, nunca había escuchado la última palabra. Fatima se acercó a él notando con sorpresa que desconocía el tema. Sonriendo con malicia al saber que es virgen y por la tanto aumentando su valor exponencialmente, colocó sus labios al lado del oído ajeno y le contó con lujo de detalles lo que era una relación sexual. Se alejó y contempló con gozo enfermiso que el infante le miraba con los ojos bien abiertos y pasmado, el peli azul separó un poco los labios para hablar.
-¿Y...si no...quiero?
-A nadie le importa tu opinión.
Y se retiró del sitio dejando al pequeño hundido en el pesar. Una vez a solas dejó salir el llanto.
-Alibaba-kun...ayúdame.
De esa manera pasó dos semanas en las mismas precarias y terribles condiciones, durmiendo poco y atormentado con las palabras de su ahora amo. Intentó escapar muchas veces pero jamás obtenía resultados, si tan solo tuviera la fuerza física de la pelirroja que conoció en Quishan, pensándolo bien, ella también era una esclava. ¿Qué esperanzas le quedan a alguien como él?
El peli blanco fue a visitarle de nueva cuenta para informarle que pronto partirían y que tenía un buen candidato a comprador. Lo hizo por el mero hecho de que gozaba verlo desdichado. Aún así no perdió la esperanza, no se rendiría fácilmente aún cuando es claro que las circunstancias no lo son. Es probable que durante el viaje encontrara una forma de escapar, a partir de este momento dedicaría toda su atención a guardar energías para el momento indicado.
Ese mismo día ya por la noche miraba los barrotes de su celda y ha notado que curiosamente uno esta doblado si bien no lo suficiente para que pueda escapar y más imposible sin haberse quitado la cadena, si logra llamar su atención y divertirlo un rato, se crea mil y un historias en su mente de como se doblo. Una de ellas es que Alibaba había dicho algo embarazoso y la onesan pelirroja había intentando silenciarle por la fuerza. Río ligeramente y volvió a imaginar otra aventura pero a medias se quedó pues un ruido le distrajo, se oía a varios hombres gritar y cosas destruirse, se asustó pensando que quizá eran bandidos y que los asesinarían a todos. Pero negó de inmediato tratando de ser positivo, y luego de un rato vio a la fanalis de Amon que le miraba con sorpresa.
-¿Aladdin? ¿Cómo es que lograron capturar a alguien tan fuerte como tú?
-Una roca cayó sobre la caravana en la que viajaba y quedé inconsciente-sonrió.
-Ya veo, toma-de una bolsa la chica sacó la flauta que había recuperado del peli blanco.
El niño se abrazo con fuerza de ella e intentó colocarla en su lugar habitual pero la cadena en su cuello le impidió la labor, pero no por mucho pues la joven sacó también las llaves y le soltó ganandose el agradecimiento del peli azul.
Pronto fueron rodeados por los hombres que seguían en pie, la fanalis tomo su pose de combate pero le detuvo el niño.
-Ya me ayudaste, es mi turno de hacer algo.
Acto seguido invocó a Ugo y noqueo a todos sus contrincantes cargandose la guarida, entre el y la joven liberaron a los esclavos y pronto pudo ver a un par de chicas conocidas.
-Este es el chico raro del que te hablaba-le decía Leila a la pelirroja.
-¡Onesan!
Expresa el infante con voz apagada por estar adherido al pecho de Sahsa como si hubiera olvidado todos los horrores que pasó.
-¿Ya se conocían?-Morgiana.
-Si, en el pueblo anterior a encontrarme con Alibaba-kun.
Continuaron con la pequeña reunión mientras el pequeño lloraba de felicidad por dentro. Había creído en sus amigos y estos no le fallaron.
La caravana de Leila llegó poco después con refuerzos pero viendo que nada tenían que hacer tomaron a los comerciantes de esclavos en custodia para llevarlos con la autoridad correspondiente.
-¿A dónde irás ahora?-le interrogó la fanalis.
-A Quishan, quiero ver a Alibaba-kun.
-Hace unos meses me encontré con él y me dijo que viajaría a Balbad.
-Mmm no se llegar.
-Si quieres podemos viajar juntos, queda de camino a donde voy.
-¡Sería genial!
Y así formaron un pequeño equipo que les llevaría más cerca del lugar anhelado.
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Han pasado seis largos meses desde que el trío conquistó la mazmorra del djinn de fuego. Luego de un largo y tortuoso viaje la fanalis y el magi están cerca de Balbad, solo les hace falta caminar el último tramo.
-Ha sido complicado llegar hasta aquí.-dijo el niño.
-Es verdad.
-Ahora que nos tenemos más confianza creo que resulta complicado decirte Morgiana-san ¿cómo te gustaría que te llame?
-Como quieras está bien.
-¿Qué te parece Mor-san?
La mayor asintío con la cabeza al tiempo que el peli azul sonreía y cruzaba los brazos por detrás de la cabeza.
-Ya quiero ver a Alibaba-kun.
-Si continuas por este camino lo veras.
-Tienes razón.
El infante no dijo más y viró la cabeza. A ellos se acercaba alguien de hermosa sonrisa, aura brillante y energía atrayente, por un momento creyó ver a su querido amigo, parpadeó un par de veces para corroborar la visión y de pronto su boca se curvo en una mueca de horror.
-¡AAAAAAAA!-se cubría los ojos colocandose delante de la chica para protegerla-¡Alejate Mor-san yo te defenderé!
-¡Yo también puedo luchar!
Emitió la fanalis sin siquiera mirar al sujeto recién llegado y prácticamente desnudo a excepción de una hoja que cubría su hombría que a saber como rayos le hizo para pegar. Los dos pequeños daban golpes al aire con la intención de que el depravado ese no les hiciera algo raro. Mientras el evadia con gracia cada uno de los ataques, algo sencillo de hacer con el adversario a ciegas. En un torpe movimiento Aladdin tropezó y estuvo a punto de hacerse daño pero el peli morado le tomo entre sus brazos evitando que sucediera pero de esta manera solo le pegó a su cuerpo provocando que el niño se tensara y se le erizara la piel, trató por todos los medios de liberarse pero no lo consiguió y el otro no le soltó porque simplemente entró en pánico y más cuando la niña abrió los ojos y casi le arranca la cabeza con una patada voladora.
-¡Espera es un malentendido!
Y ni así liberaba al rehén, su única neurona estaba igual de borracha que el mismo.
-¡Estas desnudo!-gritó la pelirroja con terror y sintiendo algo de náuseas.
-Unos maleantes me asaltaron en el camino y me robaron todo.
Sus palabras causaron empatía en los pequeños que le prestaron auxilio, encendieron una fogata para que entrara en calor y Aladdin le prestó ropa para que no anduviera mostrando lo que no.
-Por un momento de asusté, disculpa ojisan es solo que he viajado y me he enfrentado a varios incidentes.
-Oh así que eres un aventurero.
-Algo así, cruce el desierto.
-Vaya, no es algo sencillo de lograr. ¿Y a dónde te diriges?
-A Balbad, quiero ver a un amigo.
-Pues ya casi estas ahí, cruzando aquel camino-señaló la dirección-estarás ahí.
El peli azul miró con emoción el sendero. Cuando el hombre entró en calor continuaron con el viaje, cuando caminaron en el pueblo se encontraron muros con leyendas como "abajo la familia real" "los príncipes son unos asesinos" "muerte al rey" "la tropa de la niebla nos dará libertad" y demás insultos que no hicieron más que estresar y preocupar a los niños.
-¿A qué se refieren esos mensajes ojisan?
-Parece que Balbad esta en una crisis política, todo indica que el rey ha cometido varios fallos bastante graves y ha sumido al país en la pobreza. Debido a ello muchos de los habitantes mueren a diario y parece que esa tal tropa de la niebla tiene mucho que ver.
El peli azul se quedó callado mediando sus palabras que provocaban en él un mal presentimiento.
-Bueno para agradecer su ayuda quiero pagar su estadía en el hotel, pueden ordenar lo que quieran, de mi cuenta corre.
Aladdin y Morgiana le miraron con expresiones encantadoras, luego de un difícil viaje les sentaría de maravilla un poco de lujo.
-¡Vaya eres rico ojisan!
El oji miel río orgulloso y caminó con decisión al hotel donde pronto fue detenido por los guardias del sitio por considerar sospechosa su apariencia y que solo le dejaron entrar hasta que Jafar fue a su encuentro reprendiendole como toda la vida.
A los chicos les fue mostrada su habitación y Aladdin se tiró de lleno en el lecho moviendo sus piernitas y olfateando la tela.
-Al fin podré encontrarme con Alibaba-kun.
Sus palabras provocaron que la joven que les guió al sitio tirara una charola que traía en las manos por lo que el par le miró extrañado.
-¿Sucede algo malo onesan?
-Oh no, lo siento es que ese nombre me recordó al líder de la tropa de la niebla.
La mucama se retiró dejando al infante alterado.
-No te preocupes, seguro es un nombre muy común.
-Tienes razón.
Pero sin importar que le dio la razón a su amiga lo cierto es que no podía quitarse esa horrible sensación del pecho.
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En el imperio Kou.
El sol negro va caminando con su siempre seductor andar en busca de uno de sus pasatiempos y personas favoritas y le encuentra en el jardín entrenando con su lanza como ya es costumbre.
-¡Ey Hakuryuu!
-¿Qué sucede sacerdote-dono?
-Vamos a conquistar un laberinto, ya es hora de que te hagas fuerte-acarició la cabeza del oji celeste como si de un niño se tratara-sigue el ejemplo de Hakuei.
Pero como siempre se ganó una mirada llena de despreció que en esta ocasión fue difícil de tolerar pues había tenido otra estúpida pesadilla y no esta del mejor humor. Es debido a ello que acudió al cuarto príncipe para ver si este le daba algún tipo de consuelo ¿qué le hizo pensar así? Sonrió de lado retirando su mano.
-Nah tarde o temprano vendras a mi, voy con la vieja que me necesita para quien sabe que.
Se dio la media vuelta mientras sentía que casi era atravesado por la furia y rencor del menor. En momentos como este es que odia ser un mago de la creación. Llegó a su habitación y se tiró a dormir en el piso, estaba frío y es incómodo pero no tenía ganas de caminar más. Alguien tocó a la puerta, un sujeto con el rostro cubierto.
-Oráculo-sama, Gyokuen-sama quiere que vaya a Balbad para ayudar con las negociaciones.
-¿Ah?-se sentó de golpe-pero si ya saben que la política no...
-Oh no, usted irá por si las cosas se salen de control.
Sin ponerle más atención el hombre le dejó solo. Pero entendió a la perfección el mensaje. Si las cosas no salen como el cerdo del emperador quiere solo llegaran a una posible solución.
-Guerra.
Sonrió con maldad y salió ansioso por la ventana. Su vida ha sido horrible y miserable pero siempre y cuando pueda destruir es capaz de continuar viviendo, tal vez se encuentre algo interesante en aquel reino caído en desgracia.
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Notas finales.
Ay como me duele hacer sufrir a mi OTP pero magi siempre me ha parecido una historia llena de contrastes te lleva al cielo de felicidad y luego te estrella cruelmente en el suelo por la tristeza, es lo que me gustaría plasmar en este fic aunque no se si lo logre porque tengo corazón de pollo la parte donde Fatima mantiene cautivo a Aladdin me hizo llorar tanto que casi me rompe el corazón literal (? Eso solo quiere decir que soy una masoquista (? Por cierto no se si alguien lee mis notas, pero tengo una duda que bien puede ser spoiler del fic así que no diré quien. Pero si hipotéticamente alguien emborracha a cierto personaje y por eso hacen el amor porque cree que lo está haciendo con otro...eso cuenta como violación aunque no haya sido forzado? Es que tengo la duda XD. Ah mi pobre Aladdin y mi pobre Juju desde ahora les pido perdón por todo el sufrimiento, pero ya saben que en algún punto los haré felices (? Gracias a todos por leer! Este capitulo fue cansado pero no me costó tanto trabajo como el primero supongo que ya me estoy acostumbrando (? Los amo con todo mi corazón de pollo :)
