Llegando a una colina lo primero que vieron fue a una niña descansando encima de un san berbando.

– Quien eres tu?

La chica pregunto enderezandose con sus ojos mirando solamente al peli-lila.

Kyoshiro sólo sonrió mientras extendida la mano para ella – Shiratori kuu ven conmigo.

Como si hubiera esperado esas palabras rápidamente se levantó riendo.

– ¡Kyoshiro! – corrio hacia ellos gritando el nombre del pelirrojo.

Se aferro de el ayanakouji que la recibio en sus brazos.

En medio de su alegria su mirada se dirigio a la rubia quien le

saluda haciendo una veníah.

– Estoy muy feliz de volver a verte shiratori-san.

– También da gusto verte otra vez Setsuna-chan.

Se acerco a ella para abrazarle ante la mirada turquesa del ayakouji.

Habían muchos cosas que decirse.

– Cuanto suciedad.

Suspiro desanimado en cuanto entro a la casa toda polvorienta y vio unas cuántas telarañas.

Escucho la risa dulce de la shiratori a su lado al contrario de Setsuna que se mantuvo callada.

–Así es parece que ahí mucho que hacer – suspiro – Iré a descansar un poco

Aviso este subiendo las escaleras.

– Duerme bien Kyoshiro – dijo la Shiratori.

Ambas limpiaban el resto como la cocina y el jardin la rubia frutilla tuvo la brillante idea de hacer un postre para el peli-lila.

– Me pregunto...

Hablo distraidamente dejando lo que estaba haciendo.

– Shiratori-san? – pregunto preocupada por la rubia frutilla.

Salio de su pensamientos cuando escucho a la contraria.

Río.

– Dime que tanto hicieron mientras no estaba eh?

Pregunto tomando por sorpresa a la rubia que no sabía como responder hasta que la voz del ayanakouji se hizo presente.

– Nosotros nunca nos cansamos de encontrarte ¿no es asi Setsuna?

– Umuh si es verdad shiratori-san.

Asintió al entender que el ayanakouji no quería revelar la noche en que se había dejado llevar por el alcohol.

– Perdóname si te incomoda con mis preguntas Setsuna – se disculpó kuu.

– Oh no te preocupes por eso – sonrió este albororando sus cabellos.

– Kyoshiro dijo que eh mejorado – celebró colgandose de su brazo –verdad que si setsuna.

La rubia reacciono viendo ambas miradas posadas en ella y tuvo que sonreir.

Kyoshiro mira con atención las reacciónes de la rubia.

– Si Con permiso tengo que ir a hacer las compras – hico una leve inclinacion antes de retirarse.

Siendo seguida por unos ojos amatista.

– Te acompaño.

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– Gracias por acompañarne – habló para disminuir la tensión.

Iban de camino a la residencia ayanakouji que quedaba lejos de la ciudad, despues de hacer las comprar .

Setsuna se dio cuenta que este le miraba de ratos en ratos.

– Kyoshiro.

Dijo siendo acompañada de una voz extra.

Jin Oogami

– Oh perdona no sabía que estabas acompañado.

– Que ocurre? – Pregunto el mientras se acercaba a su amigo.

– Lamento si interrumpo – miro a ambos – quería hablar contigo sobre... será mejor que hablemos adentro.

– Deacuerdo – dijo y entendiendo jin regreso al cuartel para esperarlo – Setsuna?

– Creo que me quedaré un rato y luego regresare.

Asintió y siguió al contrario rumbo al cuartel.

– Que es lo que me querías decir?

– En tu ausencia hemos estudiado a los

Ángeles y ahora con el regreso de kuu puede que lo de destrucción vuelva a repetirse sería mejor si los destruidos ahora.

– No estoy de acuerdo no destruire a los Ángeles absolutos – grito el, haciendo que todos se sobresaltaran – quiero decir lo que paso fue hace años, el mundo está en paz ahora – fue su repuesta.

– Entiendo – todos asintieron sabían que tenía lógica lo que decía.

– Por que has cambiado de opinión – pregunto sonriendo.

– Por nada – mintio, Oogami la miro buscando una respuesta queriendo saber la verdad le conocía muy bien, sabia cuando Mentía – tengo mis razones jin.

fue todo lo que dijo entes de te abandonó el cuartel.

Alejada y escondida entre los árboles se encontraba una rubia.

– Kyoshiro...

Recordó sus manos recorriendo su piel sus ojos temblaban porque se negaba a llorar.

– No esperaba encontrarme con alguien que también le gustaba estar aqui.

– Jin-Sama.

– Que estas haciendo aquí Claiomh Solaris.

– Sólo pensaba – respondio bajando la mirada al suelo.

El Oogami se acerco a ella para despues sentarse a su lado mientras se cruzaba de brazos.

– Adelante te escucho.

Mientras un pelirrojo buscaba a la rubia sabía que no se regreso para la casa.

– Vieron a setsuna.

– Si hablas de tu espada la vi con jin hace un momento por allá.

Uno del trio señaló con la cabeza los árboles.

– Pienso que deberías darte una oportunidad a ti misma.

Cuanto mas avanzanba llego a escuchar la conversación con más claridad.

– No puedo, no es tan fácil – lo miro teniendo una sonrisa melancolica en el rostro.

– Deja de aferrarte a ese payaso y quien sabe quizás conozcas a alguien más – Dijo este invadiendo el espacio personal a la rubia.

El pelirrojo apreto los puños inconscientemente.

– No, puede que Kyoshiro no aceptó mis sentimientos pero eso no le hace un payaso – dijo sin titubeos.

– Comprendo.

Se alejó al captar el rechazo.

– Sabes cuando kuu desapareció me puse feliz porque pensé que tendría una oportunidad con kyoahiro y no fue así.

En eso escucharon un carraspeo que llamo la atención de ambos.

– Porque no has vuelto casa setsuna – habló Kyoshiro.

La rubia no entendía, porque su maestro se comportaba así

– Iba a serlo despues de pensar un poco.

– Claiomh Solaris que me dices aceptarias ser mi espada – pregunto mirándole.

– Oogami...

Estaba agradecida pero siendo sincera rechazo su oferta, los sentimientos que tenía por su maestro no cambiarian.

– No estoy de acuerdo – jadeo de sorpresa al ser tirada del brazo por nadie mas que el ayanakouji – Puede que haya encontrado a kuu pero setsuna sigue siendo mi espada jin.

– Ya veo – Miro disimulamente a setsuna mientras se daba la vuelta – Entonces me retiro tengo otras cosas que atender.

– Volvamos – Sugirio miro las mano del peli-lila agarrada a las suyas.

– Donde está kuu – Pregunto al no verla por ninguna parte.

– Ella está comprando ingredientes mejorar sus habilidades culinarias en la cocina.

– Kyoshiro ya no se preocupa por kuu?

– Si, ahora que estamos solos hablemos – trató de tomar su mano pero esta alejó la suya de su toque.

– No quiero.

Tomo fuerte del brazo a setsuna impidiendo que diera un paso más.

– Eh dicho que hablaron y eso vamos a hacer!

– Primero sueltame.

– Setsuna muchas cosas han cambiado despues de lo que pasó en aquella noche – comenzó a hablar cuando dejo su brazo – sabes nunca pensé que mis sentimientos fueran a cambiar.

– Cambiar? – dijo sin comprender.

– Y creo que tengo sentimientos por ti setsuna.

Expreso mirando a los ojos de la rubia que lo miro atonita para luego bajar la cabeza.

– Mentiroso – murmuró para sorpresa del contrario que intento acercarsele – Se tapó los oídos no queriendo escucharlo – No es cierto, no te creo!

– No, es verdad lo que te digo.

Apreso las manos de la rubia y la obligó a escucharlo.

– Kyoshiro dijo que debía hacer como si nada hubiera pasado esa noche, si lo dijo – dijo desesperada antes de que este la besara. Una gota salada se deslizó por su mejilla.

– Por favor créeme te amo – Repitió dejando el beso – y me encantaría decir el momento exacto pero comence a verte como la persona a quien tenía que proteger.

– Estoy feliz porque Kyoshiro me corresponde.

Le dijo al Ayanakouji que sonrió enternecido llevó una mano a su mejilla y seco la humedad de sus lagrimas con sus pulgares.

– Kyoshiro estoy de regreso! – borro su en cuanto los vio.


Uy fueron atrapados haciendole los cachos a la kuu