Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama.
Escrito en el móvil, errores son sin querer.
Muchas gracias a Yayoi y todos los que leen.
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Capítulo 6 Mientras yo no puedo hacer nada él...
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El pequeño se quedó recostado en la cama varios minutos más a la vez que observaba cada detalle en el techo como si quisiera memorizarlo. Suspiró y cubrió un poco más su cuerpo con ayuda de la sábana hasta que le tapó completamente incluida la cabeza, inspiró con fuerza el aroma a durazno que aún podía percibirse, de esa manera podría grabar a Judal en su corazón. Sonrió con cierto deje de nostalgia y se puso en pie, si bien tenía deseos de quedarse ahí hasta que su amante volviera sabe que no puede hacerlo, tiene una vida que continuar y responsabilidades que cumplir.
-Te esperaré el tiempo que haga falta Judal-kun.
Caminó por los corredores esperanzando en un gran futuro muy brillante y lleno de sentimientos positivos para todos, pero tampoco es que sea ingenuo. Sabe que llegar a ello será difícil y que requiere de esfuerzo, trabajo y sacrificio pero no piensa darse por vencido.
-¡Hola Aladdin!-le saludaba animado su candidato.
-¡Hola Alibaba-kun!-sonrió.
El rubio le miró algunos segundos detenido justo delante de él.
-¿Está todo bien? Pareces algo decaído.
-A lo mejor es porque no dormí como se debe.
-¿Tuviste una pesadilla?-preocupado.
-Oh no, solo me atacó el antojo nocturno, fui en busca de algunas manzanas.
-Ya veo. No es que quiera acosarte solo que no es común que salgas sin avisar.
-Te estas volviendo paranoico-le hizo una leve burla.
-Es culpa de la situación en Balbad, pero prometo poner de mi parte.
-¡Así se habla!
Un curioso sonido proveniente de la pancita del magi llamó la atención del par, el rubio le tomó en un amistoso abrazo por la espalda al tiempo que acariciaba bruscamente su cabecita.
-¿Quién es un tragón? ¿Eh?-con tono infantil.
-Ja ja ja eres como un niño.
-Ese eres tu mi pequeño amigo, ahora vamos o nos dejan abajo con toda la comida.
-No creo.
-¿Te arriesgarías con Morgiana y Drakon a la mesa?
-Uh creo que no.
-¿Ves?
Y así caminaron o más bien corrieron con dirección al comedor pero antes de llegar se toparon con el cuarto príncipe. El solo verlo le provocó una mezcla de sentimientos nada agradables al menor que se puso pálido y tembló ligeramente. Le considera un amigo pero no está muy seguro de como tratarle después de la noche anterior.
-Buenos días Alibaba-dono, Aladdin-dono.
Su voz era fresca, amable y dulce. Quizá solo había malinterpretado su actitud. Pensándolo bien, ¿hay manera de que algo así sea posible? No tiene mucho en este mundo, bien podría ser.
-No, aún si me confundo es poco probable que lo mismo le sucediera a Judal-kun y el estaba enojado. No logro entender a Hakuryuu-onisan pero tampoco quiero pelear con el, me agrada. A lo mejor podemos hacer de cuenta que nada pasó. Tengo la impresión de que también es esa su intención.
Sonrió, gesto que le fue devuelto con igual intensidad.
-Aún no me he rendido con la idea de que Aladdin-dono sea mi magi pero luego de la estupidez de anoche dudo que me tenga el mismo nivel de confianza. Tengo que hacer que coopere pero aún no tengo ni idea de como. No puedo darme el lujo de perder su amistad. Quizá si logro que se enamoré de mi pueda convencerlo. No me agrada del todo la idea, siento que lo estoy usando. Que manera tan vil de pagar el que salvara a mi hermana pero estoy desesperado.
-Vamos a tomar el desayuno-el rubio-¿nos acompañas?
-Claro.
Y así pasaron una cotidiana mañana para luego ir al entrenamiento sugerido casi obligado por parte del rey de Sindria. Aladdin está con la maga de agua que no para de lanzarle ataques muy directos provocando que el pobre niño termine empapado en más de una ocasión. Y es que no solo es un poco brusca sino que además tiene confianza plena en que su pupilo se convierta en uno de los mejores magis de la historia.
-¡Sharrar!
El niño fue lanzado lejos sin que nada pudiera hacer y estrellado brutalmente contra una pared.
-¡Por dios Aladdin-kun! ¡¿Estas bien?!
La alarmada mujer se arrodilló a su lado y le ayudó a reincorporarse.
-Lo siento-con expresión de culpa-no es mi intención lastimarte pero siempre me apasiono.
-No te preocupes onesan, soy el único responsable por no contar con los conocimientos para repeler un ataque así.
-Mejor te mostraré algo interesante. Como ya te habrás dado cuenta tu magia es muy simple. Apenas si tiene unas cuántas órdenes. Los hechizos cobran aún más fuerza entre más complicados son, por ejemplo-se pone de pie-¡Sharra Sarab!
Pronto una doble de su profesora se hizo presente ante el asombrado niño.
-¡Eres genial Yam-san!
-Ejem- orgullosa-pero estoy segura de que llegaras aún más lejos. Abre la puerta del conocimiento y adueñate de el.
El infante estaba ansioso por adquirir aún más conocimientos. Por un lado la curiosidad innata que posee todo mago y por otro porque quería llegar a ser alguien tan poderoso y confiable como su querido Judal.
...
En Kou.
El sacerdote ha vuelto del largo viaje a Sindria. Está feliz por haber visto a su enano y haber hecho el amor con el nuevamente, pero también esta que le lleva el demonio porque se ha visto obligado a dejarle atrás. Camina furioso empujando en su camino a dos miembros de la organización que ven su actitud como algo normal. Pues Judal tiende a ser malhumorado, arrogante, infantil y caprichoso aún cuando es consiente de que los viejos esos podrían castigarle. Es como si le gustara tentar su suerte o gozara poniéndose en peligro, pero la realidad es que son pequeñas batallas para ganar un mínimo de libertad. Pasó a la cocina y robó algunos de sus presiados duraznos. Salió al jardín para degustarlo en total comodidad. La suave textura aterciopelada le recordó mucho a la piel de su amante por lo que comenzó a jugar con el fruto ayudado de su lengua, como si con ello pudiera estar un poco más cerca de él. En cuestión de minutos devoró el tentempié y bajó a tierra firme para ir a dar un paseo. Necesita despejar su mente antes de que alguien note algún cambio en su actitud.
-Oh mi pequeño Judal.
Justo la única persona en la faz de la tierra que no quería ver, la que podría asesinarlo con un simple movimiento. Reprime el enorme deseo de agarrarla a patadas cuando menos, no está ni en el lugar ni momento adecuado.
-¿Qué sucede?
-¿Cómo van las cosas con mi hijo?
Se tensó, justo recordó que Gyokuen le había encargado a Hakuryuu y ahora no tiene manera de estar a su lado.
-Koutoku le envió a Sindria.
-¿Y por qué haría algo así?-sonrió.
-A lo mejor tiene deseos de infiltrarse.
-Oh ese hombre no es tan inteligente, ambos sabemos que alguien le dió la sugerencia, no es más que un títere en mis manos, pero yo no le di indicación alguna. ¿Acaso hiciste una travesura?
-No.
-¿Seguro?
-No tengo razones para mentir, sabes que me interesa tanto la guerra como a ti.
En sus ojos se miraba decisión, no miedo ni ansiedad, la mujer le tomo del mentón para observar su rostro a detalle.
-Eres un buen niño, continúa haciendo tu trabajo, por mi hijo no te preocupes, estoy segura de que tarde o temprano volverá a mi lado. Es incapaz de olvidar lo que ha pasado. Bueno lo sería si no fuera porque manipulé su memoria pero el rencor en su corazón no se irá jamás. La próxima vez que lo tengas en tus manos tienes que hacerle caer en la depravación; eso si no quieres ser tu el que reciba un castigo como nunca antes, ¿te quedó claro?
-Si.
-Bueno me retiró, tengo cosas que hacer, soy una mujer muy ocupada.
-Lo sé.
Y le dejó solo.
-Desgraciada bruja, Hakuryuu no es tu maldito juguete, y gracias al enano tampoco lo soy yo. Solo espera a que consiga el poder necesario. Vas a suplicar por piedad zorra, y te mostraré la misma que me has dado. Te vas a arrepentir de todo el maldito dolor que me has hecho pasar. Lastima que aún tenga que soportar el verte.
Siguió con su andar hasta llegar al despacho del primer príncipe al cual entró como toda la vida, sin siquiera tocar la puerta, este le miró con su rostro imperturbable.
-¿Estas bien? ¿Esa mujer te hizo algo?
-Nah, nada que no hubiera hecho antes.
-Lo siento, si tan solo tuviera el poder necesario.
-No sirve de nada lamentarse, ni yo lo tengo.
-Pensé que venías a quejarte.
-Ni que fuera el llorón de Hakuryuu.
-Eso dices pero bien que siempre estas dispuesto a consolarlo.
-No tanto, esta vez hizo algo que casi me obligó a matarlo.
-¿Tan malo fue?
-Estuvo a punto de violar a mi enano.
El pelirrojo ahora si abrió los ojos desmesuradamente en clara señal de sorpresa.
-Eso quiere decir que...
-Aún no, pero si no tiene cuidado y deja atrás esos sentimientos negativos terminará por hacer lo que esa vieja quiere.
-Espero que estar en Sindria ayude un poco.
-¿Qué harás si no? ¿Si decide completar su venganza y acabar con tu vida? ¿Vas a permitirlo?
-No tengo derecho de exigir algo diferente.
-¿Aunque con ello involucre a tus hermanos?
-No voy a permitir que les haga daño.
-No puedes protegerlo todo. Al imperio, tu familia, tu amor por él a uno deberás renunciar tarde o temprano.
-No lo haré.
-Eres terco-sonrió de lado-pero por eso me agradas, las personas con carácter son los más interesantes.
-¿Por eso te fijaste en Sinbad?
-Nah el rey idiota. Por mi que vaya y se tire de un puente.
-Así que te hizo enojar.
-¿Puedes creer que el muy idiota me volvió a rechazar? ¿A mi? No hay magi más genial que yo, bueno quizá el enano ¡pero nada más!
-Así pareces un mocoso haciendo puchero.
-Tu y tus estúpidas comparaciones, ya cumplí con avisarte lo de Hakuryuu, no me culpes si algo sale mal. Protegelo incluso de mi, no es mi intención lastimarlo pero esos malditos me obligarán tarde o temprano.
-Lo tendré en cuenta.
El azabache salió del sitio y pronto se encontró a uno de los muchos sujetos con el rostro cubierto.
-Magi, necesito que venga conmigo.
-¿Qué quieres?
-Es tiempo de que se someta a otro de su entrenamientos especiales, supongo que no es necesario explicar.
-Si claro, días encerrado practicando magia hasta desmayarme.
-¿Tiene algún problema? ¿Se está negando?
-¿Te parece que tengo opción imbécil?
No dijo más y por si mismo se dirigió al sitio que tanto aborrece. Sino fuera porque Aladdin le ha salvado de caer en la oscuridad con la luz que significa en la vida del mayor. Este sin duda hubiera sucumbido ante el dolor, ansiedad y miedo que le provoca Al Thamen, pero mientras tenga ese enorme deseo de volver a verlo puede soportar prácticamente lo que sea. Mejor aún ha sido capaz de teñir el rukh rosado en negro gracias a la indicación de este mismo. Como si les ayudaran a proteger su amor. Sonrió de manera perturbadora.
-¿Qué pensaría esa inútil mujer si supiese que la mayor parte de mi rukh está lleno de pensamientos sobre el enano? Seguro se muere de un coraje y nada me haría más feliz ja ja ja ja.
Se ríe como si hubiera escuchado el mejor chiste del mundo pero casi lo es. Gyokuen cree que lo tiene en supoder pero en realidades dueño de su voluntad. Lastima que no así de su destino y mientras no logre deshacerse de la organización tendrá que continuar soportando sus entrenamientos y castigos sin descanso. Pero está seguro de que un día conseguirá su revancha pues es un platillo que se sirve frío.
...
En Sindria.
El monarca ha entregado a Alibaba una espada que en el pasado fuera de Rashid, ha tenido que hacer esto para que se convierta en su nuevo contenedor doméstico. Porque el anterior se rompió durante el enfrentamiento con Kassim. El rey le indicó que tardará un poco el que Amón se pase de uno a otro artefacto así que mientras, tiene duros entrenamientos con Sharkan que resultó ser más estricto de lo que pensó.
Así, prácticamente hecho polvo se arrastró a la gran fuente que está en el jardín. Cuando llegó se sorprendió de ver que el pequeño magi estaba dormido seguramente agotado con las lecciones de Yamuraiha, ¿qué problema tienen los generales con la vida? Porque como sigan así acabaran con ellos. Le observa a detalle y suspira. Se ve más dulce, tierno y hermoso que de costumbre, es una pena que no sea él el dueño de su corazón. Le remueve con suavidad de los hombros.
-¿Alibaba-kun?-frotando con pereza uno de sus ojitos.
-No puedes dormir aquí. Te hará daño.
-No fue mi intención pasó de repente.
-Te entiendo, me ocurre lo mismo.
Los dos suspiran y luego sonríen.
-Al menos estoy aprendiendo mucho-el niño.
-Yo también.
Poco después llegó la fanalis quien les mostró su contenedor familiar, pues ahora comparte el poder de Amón. Hablaron de distintos temas, desde asuntos tan importantes como la manera de dar forma a su habilidad, hasta tontería y media que se platica uno cuando está en compañía de los amigos.
...
El cuarto príncipe aprovechó que estaba solo para ir a buscar a Sinbad, le encontró admirando el bello atardecer de su reino. Le pidió que se convirtiera en su aliado para destruir al imperio pero este se negó argumentando que le hacia falta conocer más del mundo y que debía aprender que hay distintos tipos de seres humanos. Así que le sugirió observar al esgrimista para abrir sus horizontes. El confundido príncipe no pudo oponerse porque algo en la actitud del mayor le inspiró un miedo tan profundo que le desconcertó al cien por ciento.
...
Han pasado algunas semanas de que los chicos iniciaran con sus entrenamientos y aprovechando que por la mañana Yamuraiha y Sharkan derrotaron a un enorme ser del mar, prepararán un festejo donde este es el platillo principal.
El baile, bebida y comida se hicieron presentes por todos lados; el peli azul estaba en compañía de su candidato y la fanalis hasta que a esta última le dio por ponerse a bailar siendo animada por el par, aunque algunas mariposas de color rosado llamaron la atención del infante que se retiró lentamente sin que nadie se percatara. Caminaba siguiendolas hasta llegar a un lugar un tanto apartado y solitario en donde aún se escuchaba la música. No era muy oscuro pues la luz de la luna le brindaba lo necesario para que no fuese así. De la nada el pequeño sintió que le tomaron por la espalda y se asustó, estuvo a nada de gritar cuando reconoció los brazos que le sostenían con ternura.
-Soy yo enano-susurró en su oído estremeciendole.
-J-Judal-kun, ¿qué haces aquí?
-¿Qué no te da gusto verme?
-No dije eso, es solo que pensé que no...lo haría en mucho tiempo.
-Estamos de suerte creo. El desgraciado de Kouen me mandó a vigilar a Hakuryuu, quería saber si estaba bien.
-Ah, el ojisan que me dijiste es uno de tus candidatos.
-Si.
-Se preocupa mucho por su familia.
-Si, pero Hakuryuu es especial, está enamorado de él.
-¿Y onisan?
-Lo odia.
El niño sintió que las lágrimas saldrían de sus orbes pero el azabache le giró en un rápido movimiento y le besó con pasión, no pudo contener el sollozo pero esta vez de felicidad, extrañaba a su amado y mucho. Ahora que siente su calidez es cuando se pregunta como ha sido capaz de resistir su ausencia. Tomaron distancia sin soltarse mientras se miraban sonrojados.
-¿Le robaste algunos duraznos a Sinbad-ojisan?
-Nah, ni que fuera a notarlo y tenía hambre, volar por tanto tiempo es agotador. Al menos estoy mejor que la última vez.
El peli azulino se ruborizó recordando lo que hicieron aquella noche y desvío la mirada.
-No te preocupes hoy no haremos nada, en un rato debo volver porque aún si fue orden de Kouen me salí sin permiso, si se dan cuenta tendré problemas.
-No quiero que te lastimen.
-No te preocupes eso solo pasaría si me quedó hasta el amanecer. Koumei es mi coartada, se supone que estamos hablando de temas concernientes al imperio.
-Oh.
-Pero si te lo hago me voy a dormir y entonces si que no despertaré a tiempo.-suspiró pesadamente.
-¿Qué ocurre?
-Estoy aburrido, estuve mucho tiempo encerrado, incluso tengo el cuerpo adormecido ¡Ah! ¡Tengo una idea!
-¿Eh?
-Toma asiento enano, veras un espectáculo único.
El infante hizo lo dicho, así se cruzó de piernas en el suelo que gracias al pasto no era ni remotamente frío.
La música aún sonaba, así que Judal se colocó delante del pequeño y comenzó a contonear con erotismo su cadera mientras movía los pies al ritmo de la canción, estiraba ambos brazos jugando con su cabello; girando de manera impresionante y bella. Daba pequeños saltos brindando la ilusión de que flotaba y continuaba con unas piruetas. Tomó su manto entre las manos y lo pasó por el cuello del niño para atraerlo a él y robar un beso. Colocó la tela en su sitio y volvió a tomar distancia; en esta ocasión delineó su figura con ayuda de sus palmas, dio un paso con una pierna para ser seguida por la otra, se detuvo delicadamente y arqueó su espalda hacia atrás mirando de esta manera al menor pues sus rostros quedaron relativamente cerca. Deslizó los brazos para realizar sutiles y delicados movimientos. Se levantó y movió aún más la cadera que en ningún momento quedó estática, casi a punto de finalizar dio un gran y hermoso salto que le hizo tocar el suelo con la delicadeza y gracia de un ave.
-¿Y bien?-cuestionó por fin.
Pero no recibió una respuesta. Su pequeño le miraba sonrojado, con ojitos brillosos y los labios ligeramente separados por la sorpresa.
-Cierra la boca que se te cae la baba.
-¡No es cierto!
-¿Y tu cómo sabes?
Aún sin reconocerlo Aladdin tocó ligeramente sus labios, tenía razón nada ha pasado, sin embargo su amante ríe sin control. Ha caído en otra de sus muchas bromas.
-Eres un tonto Judal-kun.
-Ese eres tu por creer en mi cuando ya sabes como soy.
-No puedo evitarlo, te amo.
Y con dicho comentario le apenó, bien si quiere divertirse es un juego de dos.
-Creo que soy un mal ejemplo enano, comienzo a pensar que te estoy corrompiendo.
-¿Te molesta?
-Para nada. No soy del tipo de persona que tenga complejos. Además ya hicimos el amor dos veces, ¿cómo se supone que te corrompa más? Ah no, si se puede.
-¿Enserio? ¿Cómo?
-Oh eso lo descubrirás más adelante por ti mismo. Claro en caso de que no me golpees por ello.
-¿Tan malo es?
-Más bien depende del tiempo que logre contenerme. Por ejemplo si lo hiciera ahora seguro te traumo.
-Eres perverso Judal-kun.
-Y no creo cambiar nunca.
-No importa, te amo tal y como eres.
-Yo también mi lindo enano estúpido.
-Uy contigo todo suena tan dudoso.
-Ya no te quejes y ven para acá.
El azabache se sentó sobre el suelo y tomó al pequeño en un abrazo mientras este se arrodillaba, no tenía tiempo para hacerle el amor pero nadie puede impedir que le de un beso detrás de otro. Aladdin pasó sus brazos por el cuello ajeno mientras era sostenido por la cintura, su rostro está completamente sonrojado pues a pesar de todo lo que ha hecho aún es muy inocente y se avergüenza con facilidad, por ello cierra fuerte los ojos al tiempo que el mayor se deleita observandole a detalle. Lo quiere pero ama "verlo sufrir" desliza su lengua en el interior de la boca ajena donde la pequeña huye como siempre. Le causa mucha gracia que se resista cuando no tiene donde esconderse. Una de sus manos baja hasta tocar ese pequeño, suave y delicado trasero provocando que Aladdin abra los ojos sorprendido. Pareciera que quiere decir algo pero su amante no permite que sus labios se separen. Los brillantes carmesí le hacen entender que no hace nada malo y decide concentrarse en el beso al tiempo que Judal frota con algo de lujuria su retaguardia; es extraño pero también agradable. El beso se vuelve más apasionado y es entonces que el niño con sus diminutos pulmones tiene problemas para seguir respirando, es solo entonces que le dejan en libertad.
-Ah ah ah ah...
Jadeaba intentando regular su estado, en ese momento se ve tan indefenso y frágil que resulta toda una ensoñación para el perverso magi que no deja de mirarlo.
-Eres muy hermoso enano.
-Y tu...sádico.
-¿En dónde escuchaste esa palabra?
-Me...lo dijo Alibaba-kun...cuando le conté que...estaba enamorado de ti.
-Ese maldito unicornio me las pagará cuando tenga oportunidad.-cerraba su puño con furia.
Su amante le sonrió con dulzura un poco más tranquilo.
-Te amo Judal-kun.
-Si soy un sádico tu eres un masoquista.
-¿Qué es eso?
-Ja-sonrió de lado-si el estúpido de tu candidato tiene tiempo para mostrarte palabras nuevas que te explique. No siempre voy a enseñarte todo. Además prefiero que no sepas que es para que continues siendo como eres.
-¿Entonces por qué me lo dijiste?
-Se me salió y punto. A veces tengo problemas para mantener la boca cerrada. De pura suerte no he mandado al demonio a la bruja.
-Se cuidadoso Judal-kun.
-No soy ningún idiota si eso pensabas.
-No pasó por mi mente. Yo digo que eres muy inteligente. Has podido mantener en secreto nuestra relación, ¿o no?
-Muy cierto, bueno ya me voy. Eso si, de una vez te aviso que eres mi novio oficial.
Y se fue dejando al peli azul pasmado y con la palabra en la boca. Como siempre es considerado y no a la vez. El sacerdote es alguien sumamente complicado de tratar pero ¿qué le hace si no deja de pensar en él? Mira hacia el horizonte y ladea la cabeza.
-¿Qué será masoquista? ¿Algún sinónimo de novio? Si no se me olvida le preguntaré a Alibaba-kun.
...
En la fiesta.
El cuarto príncipe y su hermanastra estaban francamente ebrios, y eso que poco sino que casi nada habían bebido. Incluso Alibaba tiene más aguante.
-¡Sinbad es un idiota porque no me hace caso!-reclamaba la peli rosa a Ka Koubun que casi era estrellado por ella en la mesa. Y es que la princesa es del tipo peligroso cuando ingiere bebidas espirituosas.
-¡Buaaaaa! ¡Aladdin-dono no quiere ser mi magi!-lloriqueba el hijo de Hakutoku desparramado sobre el banquete mientras Alibaba daba ligeras caricias a su espalda para poder consolarle.
-Ya Hakuryuu, tranquilo, estoy seguro de que todo saldrá bien. Aún tienes al magi de Kou.
-¡No seas metiche estúpido unicornio uh buuuu!
-Uh.
La fanalis en algún momento quiso intervenir pero se distrajo con la comida. Luego de un rato varios de los invitados comenzaron a caer, siendo el esgrimista uno de ellos. La chica le tomó en sus brazos y se retiraron a la habitación donde duermen ellos en compañía del pequeño. Kougyoku también se quedó dormida aunque para fortuna suya fue auxiliada por Ka Koubun. Y el cuatro príncipe ahora miraba aburrido a las bailarinas con el rostro recargado sobre la mesa.
-¿Estas bien onisan?-le cuestionó el peli azul que regresaba.
-Estoy un poco triste Aladdin-dono.
El menor tomo asiento a su lado y esperó a que este continuara con la conversación.
-Tienes razón al no querer ser mi magi. Digo, nadie en su sano juicio aceptaría a alguien tan penoso como lo soy yo.
-Judal-kun te acepta.
-No confío en el. Y no sería especial, todos los contenedores de rey en el imperio son sus candidatos. Eso me haría uno más del montón.
-¿Es eso lo que te molesta? ¿Crees que no piensa en ti como alguien único?
-No lo sé.
-¿Te gusta?-preocupado.
-No, es más como un amigo. Hace muchos años nos llevábamos bien, pero luego descubrí que estaba relacionado con Al Thamen, me quitó lo que más quería.
-¿Estas seguro de que fue él? ¿No será que estas confundido?
-No lo conoces, crees que lo haces pero un día te traicionará. Estoy seguro de que serías incapaz de perdonarlo. Entonces quizá entiendas lo que siento.
-Aún si eso fuera verdad, lucharía por recuperar mi relación con el, porque en verdad lo quiero. ¿No tienes a alguien por el que sientas algo así?
El azabache le miró furioso y se levantó repentinamente de su asiento.
-Aún no me rindo con el hecho de que seas mi magi, pero ahora no estoy de ánimo para escuchar un sermón.-se retiró.
El niño se quedó mirando a las exhuberantes bailarinas y se ruborizó. Pero su actitud nada tiene que ver con las chicas. Recuerda la sensual danza que le ofreció su pareja. Con pequeños detalles se ganaba un poco más su corazón si es que algo así es posible. Las palabras del príncipe aún hacen eco en su mente. ¿A qué obligaron a Judal? ¿Por qué Hakuryuu le tiene un rencor tan grande? ¿Qué puede hacer para ayudar? Pasó en la mesa varias horas hasta que el sueño comenzó a vencerle y decidió volver a su recámara; Alibaba dormido a pierna suelta sobre la pelirroja en lo que parecía ser un juego retorcido de habilidad, eso o tienen pésimo dormir. El infante se mete entre las sábanas y se entrega a los brazos de Morfeo en un abrir y cerrar de ojos.
...
Por la mañana el rey de los siete mares estira sus brazos luego de descansar satisfactoriamente, además de estar agradecido porque la resaca no hizo aparición con todo y que casi se echó la cava del reino el solo. A su lado su querido amante desnudo y cubierto por poco con las sábanas. Se acerca y da un suave beso en los labios del albino que ahora le mira con dulzura.
-Buenos días Sin.
-Buenos días Jafar.
-Espero que te arregles pronto que tenemos muchos documentos que revisar.
El peli morado suspira pesadamente, le quiere mucho pero cuando se pone a hablar de trabajo le baja todos los animos, a veces tiene la idea de que el oji esmeralda trae los documentos engrapados a su ropa, porque si no es así no se explica el por qué de su eterna insistencia. Ni que fuera un dirigente irresponsable que se escape a la primera oportunidad. Bueno, quizá lo es, pero no le ha dado razones para dudar de el. De acuerdo si lo ha hecho pero podría ser peor. Se tira en la cama resignado queriendo grabar en su piel los últimos segundos de comodidad, antes de ser sometido a trabajos forzados. Y así, sin poderlo evitar se vio ante su escritorio leyendo y firmando tantos papeles que olvidó hasta su nombre. De la nada sus ojos se abren con sorpresa.
-¿Qué significa esto Jafar?-mostrando un documento.
-Es tal y como lo ves ahí.
-¿Por qué no me lo habías mostrado antes?-con tono severo.
-¡Eres tu quien no hace su trabajo! ¿Qué harás?
-Necesito que llames a Aladdin, Morgiana y Alibaba.
-¿Estas seguro? ¿No crees que son muy jóvenes para un caso como este?
-Son nuestros invitados, pero no esta bien vivir con holgazaneria. Yo les doy sustento y ellos trabajan para mi.
-No me gusta como te expresas de ellos.
-Ya te hice enojar, pero sabes que tengo razón. Así que hazme el favor.
El albino se retiró molesto, hace mucho que sus ideas no concuerdan con las de su rey. No se entienden como antes e incluso se ha preguntado si aún le ama o solo es costumbrismo. Además sin importar lo mucho que odie sus metodos entiende que siempre consigue el mejor resultado posible. Por esas y muchas otras razones aún le sigue, siendo algunas de ellas la promesa que le hizo de joven y la esperanza de que vuelva a ser el chico soñador del que se enamoró.
...
El monarca continuaba con su trabajo, a regañadientes claro está; cuando llamaron a la puerta.
-Adelante.
Pronto divisó al cuarteto pues el azabache se había sumado. Jafar se colocó a su lado visiblemente molesto, tanto así que Sinbad temía que este fuera a asesinarle con su contenedor familiar.
-¿Qué se te ofrece ojisan?
-Como ya saben son mis invitados y los acogí con gusto. Pero no me agrada la actitud despreocupada que han tomado. Necesitan ponerse en movimiento o sus habilidades pueden oxidarse.
-Eso quiere decir...-el rubio.
-Que tengo una misión para ustedes, y lo siento príncipe Hakuryuu pero no puedo permitir que vaya, si algo ocurre podría tener problemas con el imperio.
-Ellos no controlan mi vida.
-No es mi intención discutir. Pero mientras sea poseedor de un título me temo que sus palabras no tienen fundamento. Aún así quiero informarle que estoy considerando su petición.
-¿En serio?
-Si, por ello le pido un voto de confianza. Permita que solo ellos vayan. Por favor.
-Supongo que no hay problema entonces. Con su permiso me retiro.
-Gracias por entender.
Y se marchó ante la disimulada sonrisa perversa del mayor, que fácil es manipular a la gente falta de experiencia.
-¿Y bien?-nuevamente Alibaba.
-Hay una pequeña isla cercana que está habitada, parece que tiene poco que se han estado perdiendo chicos.
-¿Les han secuestrado?
-No se sabe, jamás hay testigos.
-¿Cuántos casos se han reportado?
-Veintidós.
-¡¿Y por qué no han hecho nada?!
-Lo haremos ahora Alibaba-kun, gracias a su ayuda. No creas que dirigir un país se sencillo. Aunque odie admitirlo hay más asuntos de los cuales ocuparse. No me doy abasto con todo. Por eso pido su cooperación. Creeme que si pudiera lo hacia yo mismo pero no me es posible. Los necesito, no tengo a quien más pedirselo.
-Lo siento, no era mi intención hablarte de esa manera. Es solo que...
-No te preocupes, entiendo que la situación es complicada. Por eso confío en ustedes.
-¡Te aseguro que volveremos con buenas noticias!
-Vayan con cuidado.
Luego de darles un mapa, una embarcación que les llevaría y recursos les dejó ir ante la atenta mirada de su amante que conforme pasan los días más duda de sus sentimientos por ese corrompido ser.
...
Luego de algunas horas de travesía y platica entre el par y la fanalis que siempre escuchaba atenta llegaron a la isla, el barco se quedó en la costa esperando el regreso de los chicos. Caminaban por un espeso bosque que prácticamente impedía la visibilidad.
-¡Ua!-el rubio que estuvo a punto de caer al tropezar con la vegetación.
-¿Estas bien Alibaba-san?
-Si, lo siento Morgiana.
El pequeño no les prestó atención, miraba mucho más allá con una expresión tan severa que logró poner de nervios a su candidato que nunca le había visto de esa manera.
-¿Sucede algo Aladdin?
-No estoy seguro, pero más vale ser precavidos, estén bien alertas-expresó cual si fuera orden.
-¿Qué le ocurre? Nunca lo había visto tan alterado, debe ser algo muy malo como para hacerle perder su alegría natural. ¡Por dios concentrate Alibaba! ¡No quieres ser una carga! El ha hecho más que suficiente por mi. Es mi turno de protegerlo.
Guardaron silencio el resto del camino hasta que llegaron a un poblado, el oji miel estuvo a punto de adentrarse cuando el brazo de Aladdin le corto el paso.
-Espera, algo no está bien.
-¿Qué quieres decir?
-Sinbad-ojisan nos dijo que era un área habitada.
-Si.
-¿Te parece que haya alguien cerca?
-Mmm ahora que lo mencionas no.
-¿Verdad? Pero no es todo. No logro ver rukh negro pero lo siento, hace frío.
-¿Enserio? Yo estoy bien, oh es porque eres un magi.
El pequeño asintío con la cabeza sin quitar esa expresión de seriedad.
-Mor-san, ¿eres capaz de percibir a alguien cerca con ayuda de tu olfato?
La pelirroja negó.
-¿A ahora que hacemos?-el mayor.
-Podemos seguir el rastro de la energía, el hecho de que no pueda verla indica que está lejos. Pero si continuamos estoy seguro de que llegaremos a algo.
-Bien.
Pasadas un par de horas llegaron a una enorme cueva, en ese momento el niño fue capaz de ver una enorme cantidad de mariposas negras.
-Es aquí.
-¡Vamos a salvarlos!-el dueño de Amón.
-Aguarda un momento Alibaba-kun.
Otra vez ese tono autoritario que le incomoda, no está seguro de que ocurre con su pequeño amigo pero algo si entiende. La actual situación le estresa, ¿Por qué? ¿Acaso sabe algo que no ha querido comentarle?
-Bueno tampoco es que tenga la obligación de decirme cada detalle. Todos tenemos secretos y cosas de las que no queremos platicar con otros. ¿Sería distinto si fuera Judal? Si claro, voy me pongo celoso y le ocasiono problemas. Mejor dejo de pensar en estupideces.
-¡Cuidado Aladdin!
Una gran lanza de hielo iba directo al magi que alcanzó a poner un poderoso borg que detuvo el impacto. Ante ellos aparecieron cerca de veinte hombres con el rostro cubierto.
-Al Thamen-el peli azul.
El esgrimista le miró sorprendido y furioso aunque no era a el a quien iba dirigido ese coraje.
-Así que de nuevo se interponen en nuestros planes Rey Alibaba, encarnación de Solomon.
-No es la primera vez que llaman a Aladdin de esa manera, ¿quién es Solomon?
El chico fue forzado a sacar rápidamente su contenedor doméstico pues tuvo que repeler otra lanza de hielo.
-¡Hal-har infigar!
El pequeño hizo lo propio y la joven evadia las estacas para propinar certeras patadas a los sujetos, que una vez caían al piso se levantaban como si nada para seguir peleando. Los tres chicos les miraban pasmados.
-Es aterrador-emitió el rubio.
-Le doy la razón Alibaba-san.
El peli azul continuaba en su aparente voto de silencio. El choque de habilidades se dio por ambos lados, pero como era de esperarse Alibaba y Morgiana comenzaron a retroceder en cuanto la energía les hizo falta. Así que el hijo de Solomon se vió obligado a defenderlos mientras continuaba peleando. Esto frustró en demasía a los mayores, que con lo último que tenían realizaron un ataque en conjunto que eliminó a la gran mayoría de los enemigos a tal nivel que ni cenizas quedaron de ellos. Pero terminaron por caer de rodillas totalmente exhaustos. Los demás se lanzaron en un ataque certero a ellos para ser derrotados por la magia más poderosa de Aladdin. En el sitio quedaron muchos muñecos pero no hubo rastro alguno de los miembros de la organización.
-¿Están bien Alibaba-san, Mor-san?-el infante con tono de preocupación.
-¿Estas más tranquilo?-el rubio.
-¿Eh?
-Me dio la impresión de que estabas alterado?
-Lo siento, no fue mi intención.
-No tienes de que disculparte, pero me gustaría que confiaras un poco más en mi.
-Lo hago pero...
El mayor suspiró pesadamente.
-Tampoco es mi intención obligarte. Lo harás cuando estés listo.
-Gracias.
-Ahora vayamos a salvar a los habitantes del pueblo, porque están ahí, ¿cierto?
El oji celeste asintío. Pero sus dos amigos fueron incapaces de mover un solo dedo.
-Esperen aquí, yo iré.
-Puede ser peligroso.
-Lo dudo, no hay más rukh negro-sonrió-así que ahora es su turno de tomar un descanso, vuelvo enseguida. Y quien sabe igual y tenemos la oportunidad de comer algo rico.
-Tragón.
-Ja ja ja ja.
Pronto le perdieron de vista. En la enorme cueva resonaban los delicados pasos del menor, quien se topo a uno de los miembros de Al Thamen.
-Dudo que un magi no se hubiera dado cuenta de mi presencia, has tomado una decisión estúpida. No podrás hacer nada en mi contra. Es más, siendo un mago de la creación, ¿tienes siquiera permitido tomar una vida?
-No eres más que un muñeco ojisan-le miró despectivamente-no me gusta que jueguen con personas que no tienen nada que ver.
-Claro que tienen. Son almas que habitan el mundo creado por el arrogante rey Solomon.
-Ustedes nunca lo entendieron, no, ni siquiera lo intentaron.
-Era obvio que te ibas a poner de su lado. Pero tarde o temprano dejaras de ser una molestia. Nuestra líder te hará sufrir, acabará con todo lo que te importa.
-¿Quién es su líder?
-¿Qué te hace pensar que te daría su nombre? En sus manos incluso un ser como el oráculo de Kou es un jueguete. ¿Tienes idea de las veces que lo hemos oído gritar de dolor? Ja ja ja ese hombre es un...
Sin que nada pudiera hacer el sujeto fue destruido por el pequeño que tenía una mirada aterradora. Como aquella que le dirigió a Jamil en Amón. Continuó con su camino como si nada hubiera pasado. Puede soportar que se burlen y digan lo que quieran de el, pero no de alguien a quien aprecia, jamás de Judal.
Por fortuna es alguien lo suficientemente maduro como para dejar atrás todo sentimiento negativo y vuelve a sonreír con la calidez que es común en el. Llega a donde están lo aldeanos, todos ellos encerrados en jaulas. Con ayuda de su magia derrite los cerrojos y les da la libertad.
-Muchas gracias pequeño-dijo una ancianita tomándole de las manos.
El se sonrojó visiblemente nervioso.
-Pero afuera estarán esos sujetos, podrían asesinarnos-un hombre.
-No se preocupen, mis amigos los han derrotado a todos.
-¿Enserio?-una niña.
-¡Si!-muy animado, de pronto su estómago emitió un sonido curioso.
-¡Hagamos una fiesta para celebrar a nuestros héroes!
Tomaron al pequeño que no pudo resistirse en hombros e hicieron lo mismo con los otros dos cuando llegaron a ellos. Les prepararon un baño para quitarse todo el lodo y aliviar un poco las heridas que tenían en el cuerpo. Sobre todo el más joven. Por un lado estaba Morgiana, y por otro Aladdin y Alibaba que tuvieron que compartir ducha, ya que los pueblerinos no le vieron problema al ser dos chicos. Claro está que desconocen la situación que se ha dado entre ellos. El rubio permanece en un rincón, sonrojado y tratando de pensar en cualquier cosa menos el pequeño y deseable cuerpo que está a su lado. Por su parte el peli azulino no está ni enterado de la situación, para el son solo dos amigos compartiendo un agradable momento. Peor aún se ha soltado el cabello adquiriendo de esa manera una apariencia más madura y sensual. El esgrimista siente que pronto despertará su zona baja. No quiere que ocurra, primero se lo corta a herir al niño, o peor lo hace el seguramente posesivo novio. Como si fuese alguna clase de pesadilla, dicho pensamiento le bajó la calentura en un dos por tres. Salieron para secarse y ponerse ropa, en todo momento el menor tenía la hermosa sonrisa que le caracteriza.
-Al menos ha vuelto a la normalidad. No es que me de miedo o algo por el estilo pero no me gusta verlo mal. Menos aún cuando no me dice las cosas y no lo puedo ayudar.
Hubo un gran festejo, donde todos en el pueblo disfrutaban de la comida, bebida y baile; la oji carmín se acercó pensativa al magi.
-Aún hay algo que no entiendo. Sinbad-san dijo que solo desaparecían chicos, pero cuando llegamos no había nadie, ¿qué ocurrió?
-Supongo que fueron sacrificios.
-¿Fueron? ¿Quieres decir que están muertos?
-Si.
-Pero la gente se ve tan feliz.
-Míralos bien.
La chica hizo lo dicho admirando solo enormes sonrisas, pero su atención se posó en los ojos, las ventanas del alma. Tal y como dijo Aladdin daba la impresión de que muchos contenían el llanto.
-¿Entonces por qué festejan? No tiene sentido.
-Porque han decidido vivir por los que han dejado atrás. Dime, ¿si murieras te gustaría que las personas que te amaron vivieran en la miseria?
-No.
-Con ellos ocurre lo mismo.
-¿Y por qué Al Thamen se los llevó a todos?
-No estoy seguro con que intención pero querían hacerlos caer en la depravación. Quizá tengan planes de crear más djinn negros. Como el amigo de Alibaba-kun.
-No voy a permitir algo así.
-Yo tampoco, no quiero que ocurra una tragedia.
-Hablas como si conocieras el futuro.
-Pues no.
-¿Seguro?
-Si.
-Si tuvieras un problema, ¿me lo dirías?
-Lo siento, no quiero mentir. Hay cosas que necesito resolver por mi mismo, por eso nací como magi y...
-¡Vamos a bailar chicos!-el rubio con algunas copas encima.
La joven le miraba furiosa porque hecho a perder su oportunidad de sacarle la verdad al infante. Con lo obstinado que es, seguramente se negará a tocar el tema nuevamente. El pequeño está agradecido con su candidato por salvarle de semejante situación. No tiene intención de contar la historia de Alma Toran, porque como el único ser que aún vive de ese mundo en este, siente que todo es su responsabilidad. Un gran peso para esos diminutos hombros que apenas puede cargar. Más razones para no involucrar a nadie más.
...
En Sindria.
El trío volvió e informó la situación al monarca que agradeció la ayuda y les pidió continuar con sus entrenamientos mientras de vez en cuando les encomendaba alguna tarea.
Hoy Alibaba está solo, tratando de acoplarse al tamaño de la espada de Amón. Siendo alguien instruido en esgrima con un arma corta, la longitud de la que ahora tiene en sus manos le dificulta emplear sus habilidades. Su maestro le dijo que tenía que adaptar esta a su estilo de combate y no al revés, pero no entendió el sentido obvio de sus palabras.
Furioso da una rápida y descuidada estocada.
-¡Aaaa!
Grita la octava princesa que de no haber tenido una excelente reacción, estaría decapitada.
-¡Por dios, ten cuidado!
-¡Lo siento, no era mi intención! No te vi venir.
La peli rosa se puso de pie, sacudió su vestido y le miró intrigada.
-Así que practicas con tu contenedor.
-Si, pero tengo problemas.
-Solo te falta un poco de práctica.
-Supongo.
-Pelear es la manera más rápida de conseguirlo. ¡Hágamoslo!
-¿Eh? ¡No! ¡Espera!
-¡Reside en mi Vinea!
El djinn de agua comenzó a cubrir su cuerpo pero pronto la voz de Sinbad le avergonzó y cesó la tarea.
-Así que tienen una pequeña batalla.
-Solo quería ayudar.
-¿Por qué no le damos una demostración princesa? ¿Me daría el honor?
-P-pero yo...
El peli morado extendió galante su mano y sin saber como la convenció. Tuvieron una impresionante batalla en donde al final la joven perdió el cocimiento gracias a que el hombre utilizó la habilidad de Zepar. En ese instante nadie lo notó pero este aprovechó para controlar su mente y de esa manera obtener a un silencioso aliado.
...
Esa noche en el aposento del rey.
El visir estaba recostado a su lado luego de haber hecho el amor; Sinbad intentó besarlo pero el contrario se negó.
-¿Qué ocurre Jafar?
-No estoy de humor.
-Pero si para tener sexo.
El albino le miró furioso.
-Fue porque creí que solo estaba confundido, pero ahora lo entiendo.
-¿Qué?
-No lo hicimos como antes.
-¿Me faltó pasión?
-Amor. Tu cuerpo está a mi lado pero no tu corazón, ¿a dónde miras ahora Sin?
-Solo a ti.
-No voy a continuar con esta farsa. Desde ahora tu y yo no somos nada.
-No voy a forzarte si no quieres.
-No, no peleas porque no te interesa.
-Eso es mentira.
-Sigue engañandote.
-¿Vas a renunciar a tus labores en Sindria?
-Al final es lo único que te importa-suspiró-no, los habitantes no tienen la culpa de que ya no te ame. Pero no quiero que me vuelvas a tocar.
-¡Jafar!-autoritario-si cruzas esa puerta voy a ignorar tu opinión con los temas que no tengan que ver con el reino.
-Hace mucho que es así. En realidad no cambiaría nada.
El oji esmeralda se marchó.
-¡Jafar!
El líder de la alianza sabía que lo había perdido, probablemente para siempre. Pero por alguna razón no le importó. Casi dejó salir algunas lágrimas, una relación de años que terminó sin previo aviso. ¿En realidad fue así? No, ya había notado las señales, comienza a reír con ironía.
-¿Y todavía me atrevo a juzgar a Judal? Ya no hay salvación para mi. Pero no me importa si con ello puedo conseguir la paz del mundo, una real y duradera. ¿Cuál será el siguiente paso? ¿Qué tendré que sacrificar? ¿Acaso lo poco que aún me queda de humanidad?
...
Luego de algunos meses el peli morado citó a los jóvenes en su despacho.
-¿Qué necesitas Sinbad-ojisan?
-Estoy más que satisfecho con los resultados del entrenamiento. Pero como saben la práctica y la teoría son muy distintas.
-¿Qué quieres decir?-el rubio.
-Quiero que conquisten un nuevo laberinto.
-¡¿Eh?!-los cuatro chicos al unísono.
-Pienso que es una buena oportunidad para que obtengan conocimientos. Además el príncipe Hakuryuu también vino por esa razón, ¿o no?
-Eso es verdad pero...
-Como saben yo tomé siete de ellos, y solo con verlos puedo estar seguro de que tienen lo que hace falta. Estarán bien. Me gustaría acompañarlos. Pero cuando finalicé el último el djinn me dijo: "ha sido suficiente poder para ti". No importa cuantas veces trate de entrar o alguno de mis familiares, simplemente los atravesamos y nada ocurre.
Aladdin, Alibaba y Morgiana lo meditaban no muy seguros, ¿Por qué de buenas a primeras?
-¡Me parece una buena idea!-el cuarto príncipe-por favor Aladdin-dono, conviertase en mi magi.
-No, ya te había dicho que mi único candidato es Alibaba-kun.
-¿A qué le tienes miedo Aladdin?-el rey.
-No es que me sienta de esa manera. Es solo que para mi Alibaba-kun es especial.
-Entonces no debería haber ningún problema. Si es tan bueno seguramente Zagan le escogerá.
-¿Por qué tanta insistencia ojisan?-le encaró.
El hombre sonrió ligeramente al verse descubierto, pero ya tenía el pretexto perfecto en caso de que el perceptivo niño lo notara. Entrelazo sus manos y apoyó su rostro fingiendo de manera convincente una expresión de preocupación.
-La verdad es que no quería involucrarlos ya que son nuestros invitados. Pero la organización quiere destruir Sindria. Temo que ni mis generales ni yo poseemos el poder para detenerlos. Por eso he tenido que recurrir a medidas extremas, lo siento.
-¡Puedes confiar en nosotros!-el dueño de Amón.
Sus palabras han sido inspiradas por el gran respeto y admiración que siente hacia el rey. Si un gran héroe como el pide tu ayuda, ¿Cómo negarte? Y de esa manera los chicos cayeron directo en su trampa. Sinbad les ve como objetos de su propiedad. Joyas a las que les hace falta pulir, y por ello les ha enviado a una misión tan peligrosa. Su ambición no tiene fin.
...
En el imperio Kou.
El sol negro ha finalizado una de las agotadoras sesiones de estudio si así se puede llamar a lo que le hace la organización. Sonríe divertido al darse cuenta de que su cuerpo no duele, solo tiene mucho sueño. Tal parece que día a día se hace más fuerte. Ya no haya la hora en que pueda destruirlos. Claro, eso no será hoy. Entra a su recámara y se tira cual peso muerto sobre el lecho. Para tener una predicción inducida por el rukh como buen oráculo que es:
...
Tal parece que en Sindria tienen una fiesta, nah como toda la vida, algo de esperar de su borracho rey. Pero pronto ver a su enano le llama la atención. Ahora nota que están celebrando el que conquistaran a Zagan, siendo Hakuryuu su amo. Eso lo tranquiliza un poco porque ya tendrá armas para protegerse de su monstruosa madre. En el sitio hay comida, bebidas y bailarinas. Se siente asqueado de estas últimas pues las cataloga como las zorras de Sinbad. Decide ignorarlas y centrarse en su amado.
-Traga como cerdo.
Y aún así lo hace de manera tan tierna que de poder hacerlo Judal le hubiera besado, lastima que en este sueño no tenga cuerpo propio y sea solo un espectador. Ríe al ver que Hakuryuu y el unicornio están bien ebrios y en plan emo. El monarca llama a Aladdin y tiene una pequeña charla donde el mayor le pide que sea su magi. Algo en su mirada no agradó al sacerdote, por fortuna su amante es inteligente y le ha rechazado, pero Sinbad no se ve ni un poco feliz aún cuando finge una sonrisa. Al menos el peli azul también se dió cuenta de ello. Vuelve con sus amigos y varias bailarinas le ofrecen "jugo" cortesía del rey. Al principio las rechazó amablemente pero la insistencia de estas le obliga a beberlo. Después de un jugo vino otro y otro y uno más. Llegó un momento en que se sintió mareado, tenía la impresión de que tenía un extraño sabor. Intentó pedir ayuda a sus amigos pero se habían dado a la fuga para bailar. Es increíble que tengan tanta energía cuando el se siente tan mal. Se puso de pie como pudo para llegar a su habitación y poder descansar. Sentía que su corazón latía con mucha velocidad, todo daba vueltas así que caminaba por los corredores tomado de la pared, sin embargo sus piernas no pudieron sostenerlo más y se desvaneció. Antes de hacerse daño alguien le tomo en sus brazos y continuó la caminata en su lugar.
-¿Quién?
Con la insistente oscuridad de la noche y sus sentidos nublados por culpa del alcohol le fue imposible adivinar quien era. Pero pronto el viento le hizo ver el largo cabello de esa persona. Como pudo se abrazó de su cuello y comenzó a llorar.
-Te extrañé tanto Judal-kun.
No se dio cuenta de que ese cuerpo es muy distinto al de su querido amante, el rey de Sindria sonrió satisfecho.
-Aquí estoy enano.
Es una suerte que Alibaba se fuera de la lengua y le dijera el apodo especial que el azabache tenía para el.
Entraron a una de las muchas habitaciones de huéspedes, el peli morado no se molestó en prender una lámpara siquiera, no sería tan idiota como para delatarse. Recostó al menor sobre el lecho y besó con lujuria, el rostro de este estaba cálido víctima seguramente de un poderoso rubor. El hombre deslizó sus labios por el mentón y cuello ajeno lamiendo de vez en cuando. Su mano se introdujo en el sarashi jugando con un pequeño botón de manera algo ruda. El infante lanzó un ligero gemido de dolor. Pero atribuyó lo sucedido a un descuido del mayor y lo dejó pasar. Pronto esa mano pasó a su intimidad y le frotó con desesperación.
-Ah Judal...kun...
Esa parte de su anatomía es tan pequeña y delicada que un instinto salvaje se apoderó del oji miel, que intensificó los movimientos apenas soportables para el niño que comenzó a sentir miedo, pero alejaba la posibilidad recordando que el sol negro es un poco travieso. Aunque esto va más allá de una broma o juego para el. Justo cuando el menor fue forzado a llegar al climax y casi dejó salir su esencia su miembro fue tomado con fuerza para impedirlo. El dolor era demasiado intenso y no pudo contener las lágrimas.
-Lo siento Judal...kun, pero me haces...daño.
El dueño de Zepar se sintió excitado ante esa actitud sumisa. Tan distinta a cuando se niega a ser su magi, si, se siente bien someterlo. No le soltó por más que el infante suplicaba e incluso intentó escapar pero solo conseguía herirse. Estuvo a punto de desmayarse así que le dejaron en libertad. La cálida sustancia impregnó la mano del oji miel que degustó el exquisito manjar. Ese no es su amante. Aterrado el pequeño se liberó de su agarré y estuvo a punto de correr, pero fue tomado de la trenza y colocado debajo del rey que entró sin previa preparación provocandole un gran daño.
-¡Aaaaaaaaa!
Se escuchaba el desgarrador grito de Aladdin que incluso esperaba perder el sentido pero no tenía tanta suerte. No podía dejar de llorar a la vez que apretaba las sábanas en sus manos en un intento de olvidar la horrible sensación en su interior. Quería que alguien lo salvara, y en su mente solo había una persona.
-¡JUDAL-KUN!
...
El sacerdote despertó de golpe bañado en sudor. Le invadieron unas terribles náuseas, sin duda fue algo difícil de ver y más considerando que no podía proteger al chico que ama. Tiró con fuerza de sus mechones provocandose un poco de daño.
Pasados algunos segundos en la recámara del oráculo reinaba la oscuridad, mientras la ventana estaba abierta de par en par y las cortinas eran mecidas por el viento. Varias mariposas de color negro revoloteaban en el aire mientras el salía rumbo a Sindria valiéndole el no tener permiso para abandonar el imperio.
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Notas finales.
Mmm tengo la impresión de que cada vez me salen más largos, pero por mi está genial XD. No mueras nunca inspiración ok no ja ja con el Judala imposible XD. Uy ese final fue la parte más difícil de narrar de todas las historias que he escrito aún cuando fue una premonición, Sinbad hijo de...como te atrevez a lastimar a mi lindo y tierno Aladdin! Tengo el estómago revuelto del puro coraje pero lo necesitaba para la historia, sabía que ese momento llegaría tarde o temprano pero aún así lloré. Por eso Judal por favor partele su mandarina en gajos ok no XD. Gracias por el apoyo y esperemos un amor rosa, con la historia de magi tardará en ocurrir que mal ja ja ja.
Black soul99.-Oh de verdad que me mataras de emoción con tus rw! :) oh si te la vuelves a leer sería todo un honor, eso si, será el fic más largo que he escrito porque no voy ni a la mitad o eso creo, soy terrible calculando XD. Oh eres muy amable, pues lo que si puedo decir es que todo cuanto escribo esta hecho con mucho cariño :). Sugiré adelante! Gracias por los ánimos y que te la pases genial! :)
Seiketo Nayset.-Ja ja ja oh si es que siendo un Judala no podía contenerme de comentar y más porque me gusto mucho! Esa pelea en la cama fue tan (carita babeando XD) Wow me sorprende lo rápido que lees! A mi explotan los ojos cuando hago algo así XD muchas gracias por leer! Oh que bueno que te guste "mi versión de los hechos" me dio ganas de escribir algo así luego del Judala mpreg que subí XD. Oh pues escribo lo más rápido que puedo pero tuve la mala idea de subir varios fics largos a la vez, aún así no me arrepiento XD amo magi ja ja aunque también escribo para otros fandom magi es mi rey :) oh por me emocionó mucho ver tu comentario y más porque harás la tuya, espero con ansias la historia, te estaré acosando porque escribes genial y hay muy poco Judala, como dije estoy desesperada XD. Cuídate mucho y suerte con la historia!
Rub.-Oh pues muchas gracias por tomarte el tiempo cuando no tienes la costumbre :) muchas gracias! Espero que te guste la continuación. Oh con respecto a la nota no soy de las que dejan inconclusa una historia al menos que me pasara algo realmente malo porque amo escribir. Fic que empiezo fic que termino, así que gracias por el voto de confianza :) y con respecto a la segunda nota que te digo? Amo el Judala, es una pareja hermosa! Bueno, pues este es el fic que actualmente estoy subiendo, es que apenas ando en fan fiction pero en caso de que te interese puedes buscarme en una página que se llama amor yaoi con el nombre de dark kirito (aquí me ganaron el nombre XD) y por allá tengo varios fic Judala entre one shots y multicapítulos, el anterior a este se llama las formas del amor y es mpreg, todos están finalizados a excepción de este que está en proceso. Creo que me extendí con la respuesta XD. Cuídate :).
Nos vemos la próxima y ¡VIVA EL JUDALA!
