Magi pertenece a Shinobu Ohtaka-sama. Escrito en el móvil, errores son sin querer. Muchas gracias a Yayoi y a todos los que leen por el apoyo.

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Capítulo 14 ¿Cómo se llegó a esto?

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-¿Cof cof...qué rayos...?-escupió un poco de sangre.

-Es tu culpa que mi padre esté tan grave. Vida por vida, tomaré la tuya...

Intensificó el agarre en el cuello ajeno, en la zona que no cubre el collar.

«-¿Por qué cada vez que intento hacer bien las cosas me ocurre algo como esto? Ustedes son los que me orillan a...»

«-Te amo Judal-kun...»

-Tchi.

El sacerdote invocó con gran esfuerzo una lanza de hielo que apuntó al rostro del príncipe.

-Cof...ung-más líquido escarlata-No soy tu enemigo y lo sabes. Pero si tu intención es asesinarme...seré más rápido que tú...

El pelirojo le soltó provocando que cayera intentando regularizar su condición.

-No debí perder la cabeza de esa manera. Es evidente que era la oportunidad perfecta para eliminarme. Es solo que...

-Ni me digas, esa desgraciada saca lo peor de uno ah ah ah-se recargó en el librero sacando la estaca del hombro, seguido de un gran chorro del vital líquido.

-¿Duele?-interrogó preocupado el amo de Astaroth ganándose una expresión curiosa del otro.

-Obviamente, pero nada comparado a lo que Al Thamen me hace...-el rukh comenzaba a sanar la herida.

-Tienes un cuerpo interesante.

-Soy un magi después de todo-con orgullo-Más importante, esta vez va muy enserio la vieja. Iniciará una guerra, no permitas que nos lleve la delantera. Hace rato fui a su habitación y pude ver a tu padre...no hay nada que pueda hacer para ayudar y no lo digo para zafarme. No sé que demonios le hizo. Aún con todo lo que aprendí no estoy ni cerca de ella. Tengo que continuar atado a este maldito destino que tanto odio.

-Deberías tener cuidado con lo que dices o...

-¿Podría caer en la depravación? Por favor, no puedo caer más bajo.

-Lo digo enserio. Si no eres precavido. Podrías terminar hiriendo a quien más te importa. Como ese niño del que tanto me hablas.

-¿El enano?

-¿Quién más?

El oráculo se puso inmediatamente de pie y le arrinconó contra la pared con actitud por demás hostil.

-No te atrevas a meterlo en esto. Los asuntos del imperio y la organización no tienen que ver con él.

-Eres tu quien no quiere darse cuenta. Mientras viva terminará involucrado en el conflicto, te guste o no. ¿O qué piensas hacer? ¿Encerrarlo en un sitio alejado de toda la gente? ¿Dónde nadie pueda hablarle o mirarlo?

-Mmm no me parece tan mala idea. Pero dejaría de sonreír y eso me haría sentir mal. Ung...-cerró un ojo por la incomodidad en la herida.

-Permite que...

-No me toques. Lo dije, no es nada. Además eres el imbécil que lo provocó. Enfria esa estúpida cabeza y emplea tu consejo. Si continuas de esta manera los perderas a todos. Y no solo a Hakuryuu. Hakuryuu esto y lo otro, tan concentrado en él que no te das cuenta de otras cosas.

-¿Qué quieres decir?-con seriedad.

-Ese idiota no es el único enamorado de ti.

-¿Qué?

-Pero no se me da la gana decir más. El gran primer príncipe, el indicado para ser el próximo emperador de Kou. El que no entiende a sus hermanos, por eso no eres mi candidato favorito. Está será la última vez que "trabaje" para ti. Perdí el interés.

Se dió la media vuelta.

-Espera-el mayor con aplomo.

Pero fué ignorado completamente. Dejando un sentimiento parecido a la humillación en su alma.

«-¿Qué no entiendo a mis hermanos? Si los tengo a mi lado precisamente porque lo hago. Porque sé que son capaces de enfrentar a Al Thamen por su cuenta y no quiero perder a ninguno. Pero Hakuryuu es especial...¿o es remordimiento por lo que ocurrió ese día? Le fallé a Hakuyuu, Hakuren y a mi tío. No puedo dudar nuevamente.»

El conquistador al que eligieron tres genios, el hombre de gran carácter y fuertes convicciones. Y con una simple frase el oráculo simbró su mundo por completo. ¿A quién no presta atención? O quizá es la manera que tiene de distraerle ahora que dejó claro que no es más su aliado. Miró fúrico la madera del estante y luego la sangre esparcida en los mosaicos.

«-Que estúpido soy.»

Apretó sus puños con rabia y salió del lugar.

...

Judal paseaba sin pena ni gloria de camino a su habitación para tomar un baño.

«-Maldita sea, apestar a sangre no es divertido.»

Llegó a su destino, metiéndose en la tina luego de vaciar algunas sales en el agua. Se retiró cuanta prenda tenía y se zambulló teniendo que contener un grito puesto que la herida ahora quema. Esperó unos treinta segundos pero cuando no pudo soportarlo emergió hasta la altura del abdomen.

-Maldito Kouen, todos son unos malagradecidos. Me arriesgo bastante cada que le doy información y como me trata.

-¿Es lo que haces mi pequeño Judal?

El sacerdote abrió los ojos desmesuradamente y su rostro perdió color. Giró lentamente y tal como esperaba se encontró con la consorte.

-P-pero...-tartamudeó con torpeza.

-Me preguntaba la razón de que Kouha siguiera con vida. Tenía la sospecha de que eras tu quien les daba detalles y parece que no me equivoqué. Eso es traición, mi pequeño.

-Si me vas a matar, hazlo ya-sin titubeos.

-Eso te haría muy feliz, ¿cierto?-sonrió grotescamente-Pero te necesito para invocar a mi padre, bueno en caso de que el plan original fracase, lo que dudo ja ja ja ja, pero nunca está de más el tener un respaldo.

-¿Entonces qué...? ¿Eh?

La visión comenzó a fallarle, apreciaba todo bastante borroso.

-¿Qué me hiciste...?

La próxima vez asegurate de revisar los productos que empleas para bañarte.

-¿Me drogaste?

La sonrisa de Gyokuen lo confirmó. Judal empleó la poca energía y lucidez que le quedaba. No caería sin luchar. Un gran trueno atinó a la mujer, el más poderoso que haya utilizado, una nube de polvo impidió la visión algunos segundos, además de la propia ya debilitada. Pero cuando se disipó permitió la apreciación de esa mujer sin rasguño alguno. Para el sol negro no fué un secreto que se cubrió con un borg, la duda radica en cómo repelió el poder de un magi.

-¿Quién...eres...maldita...?

Perdió el sentido cayendo al agua que rápidamente se tiñó de rojo. Seis sujetos con el rostro cubierto entraron poco después y tomaron al chico desnudo e inconsciente.

-¿Qué haremos Gyokuen-sama?

-Estoy segura de que no necesito repetirlo.

-¿Está segura?

-Nuestro niño se perdió en el camino del rey arrogante. Debe volver con nuestro padre, caer aún más en la depravación...

-Como ordene señora.

Se llevaron consigo a la víctima mientras la mujer se acercaba a la bañera con una mueca perturbadora.

«-Obedecerás mis órdenes y nada más Judal.»

...

El sacerdote abrió lentamente los ojos víctima de un increíble dolor de cabeza. Estaba confundido, mareado y con náuseas.

«-¿Qué cosa me puso? No me puedo mover...al menos no me duele más el hombro, es más se siente...¿eh?»

Enfocó la mirada al sentir varias manos recorriendo su cuerpo, seis miembros de la organización que tocaban sin pudor alguno cada porción de piel a su alcance y estando desnudo, es mucha. Intentó forcejear pero advirtió que estaba encadenado de pies y manos.

«-¡Maldita sea me quieren violar! No me jodas vieja no te la pondré tan fácil.»

-¡AAAAAHHH!

Gritó con intensidad cuando uno de ellos estrujó su intimidad con fuerza descomunal, provocando que por poco se desmayara.

-Ah ah ah ah ung...

Otro de ellos deslizó la mano por la suave, sonrojada y caliente mejilla del muchacho.

-Que hermosa voz tiene oráculo-sama. Siempre nos ha gustado escucharlo gritar, aunque sus gemidos son nuevos para nosotros pero igual tiene su encanto.

-Jódete ¡AAAAAAAHH!

El sujeto repitió la acción al tiempo que las uñas se clavaron con crueldad en la inocente piel.

-¿Ve como nos da lo que queremos?

Judal le miró con rabia, tiró de sus propias extremidades para liberarse pero no surtió efecto, por el contrario se hizo daño al desgarrar el terciopelo de sus muñecas y tobillos.

«-¡Enano! Ayúdame...¡No quiero que me toque alguien que no seas tú!...»

Uno de los hombres quitó el grillete de la extremidad inferior para abrir las piernas del chico, las separó tanto que casi la rompió.

-¡WAAAAAAH!

«-¡Aladdin!»

Pero las caricias no hicieron sino aumentar, cerró los ojos resignado a su destino cuando se percató de uno que bajaba su túnica para dejar su horrible y arrugado miembro en libertad. Nadie va a salvarle. Por más que suplique no llegará la ayuda, así ha sido su existencia desde el principio. ¿Qué le hizo creer que sería distinto? Un ser caído en la depravación, un magi amado por el rukh, este nunca movió un misero "dedo" para evitar su sufrimiento como no lo hace ahora. No es más que un maldito espectador del destino.

-Destino, ja.

Todos se detuvieron para mirarle con sorpresa. No se esperaban dicha actitud a este grado. Pero volvió a guardar silencio.

-Es hora-uno de ellos-teñiremos el espíritu del oráculo de tinieblas. Es el...

Ni terminó la frase cuando cayó al suelo, sin vida al ser decapitado. Ninguno fué testigo de lo ocurrido. Se miraron incrédulos los unos a los otros. Luego volvieron los orbes a su víctima que ya se había liberado. Pero lucía tan aterrador. Tragaron saliva, ni Gyokuen les inspiró tanto miedo. El ser frente a ellos no es humano, es un monstruo. Judal sonrió falto de cordura.

-Están a mil años de poder someterme, ya no se diga de violarme vejetes.

El grupo retrocedió con intención de huir, pero el menor se puso de pie y se acercó sin problemas. Todas y cada una de las heridas y fracturas sanaron al instante.

-¡Fué orden de Gyokuen-sama!-uno de ellos.

-Si como no. Si bien que me gozaron. Al menos se quedaron con las ganas de llegar más lejos. ¿Les digo un secreto? Tengo un lindo amante, me lo tiré hasta el cansancio. Y una vez los mate a todos ustedes podré cogermelo infinidad de ocasiones.

-¡Que aberración! ¡Usted es el sacerdote del imperio Kou! ¡No debe tener una sola mancha en su cuerpo!

-Algo tarde, ¿no? No sirve de nada que continúen con su teatro. Lo que iban a hacer me dejaría con el alma pura y reluciente. Y luego dicen que el que no entiende las cosas soy yo.

-¡Gyokuen-sama se entrará de todo! Asesinará a su amante. O mejor aún le hará lo que pretendimos hoy con usted.

-Je.

Ni se molestó en contestar a sus palabras venenosas, se limitó a descargar la gran furia que siente. Cortó extremidades, arrancó cabezas, reventó ojos, se perdió completamente en la locura que invade su ser. Terminó la gran lluvia de sangre y sonrió, instante en que se adentró la consorte.

-¿Quieres pelear bruja?

-No es como que pudieras derrotarme.

-¿Terminaras el trabajo de estos inútiles?

-No. Imaginé que acabarías con todos.

-¿Qué tienes en mente?

-¿Y tú? Lo viste, ¿o no? Aún si necesitas ayuda no hay nadie dispuesto a brindarla. Le das información a Kouen pero, ¿qué hace por ti?

-Es algo que ya sé. Fué mi contenedor de rey porque seguí tus órdenes. Solo querías poder para el imperio. Lo tienes al igual que él, el resto no me interesa. Yo solo deseo participar en la guerra. Quiero destruir todas y cada una de las vidas, imperios, países, todo.

«-Para que el enano no tenga opción de escapar. Nadie se interpondrá entre nosotros. Ni tu candidato o cualquier otro ser. Este mundo será únicamente de los dos. Entonces haré contigo lo que me venga en gana. Si no tienes intención de salvarme entonces te haré sufrir. Pagaras el dolor y el miedo que sentí hoy. Cuando imploré por ti y no llegaste.»

El magoi de Judal se volvió pesado, asfixiante justo como el de Gyokuen que acaricia con suavidad su cabello.

-Bienvenido a casa, amado hijo pródigo.

-Je.

...

En Magnostad.

Aladdin y Titus se han lanzado al rescate de Marga, siendo el peli azulino quien estaba más cerca, pero algo le distrajo y fué el rubio quien cogió a la niña en brazos.

«-¿Judal-kun? Tuve la sensación de que me estaba llamando...espero que Al Thamen no le haya hecho daño.»

Los muchachos levitaron hasta pisar tierra firme.

-¡No permitiré que la lastimen!-el de Reim fúrico.

-Oh-el de cabello púrpura-No crean que no sé quienes son. Los nuevos estudiantes genio de los que habla todo el mundo. Se han de creer muy importantes. Pero no es así. Este lugar está lleno de magos de alto nivel, con más conocimientos y habilidad de lo que pueden imaginar. No seas idiota y devuelve esa cosa. Tal vez Mogamet-sama no te dé un castigo muy severo.

-¡No pienso hacerlo!

Se colocó delante de ella para protegerle, Marga estrujó su ropa temerosa.

-Oh~ así que se trata de una rebelión. No tienes idea de con quien te has metido.

-Ni tu.

Aladdin apartó a la peli naranja para que no se involucrara, al tiempo que se preguntaba si era el momento de actuar. Es del tipo que prefiere evitar un enfrentamiento pues en estos siempre habrá bajas. No gusta de la guerra, es más como que la repudia. Le ha quitado a las personas que ama. Nadie debería experimentar un dolor así. Pero Titus se ve tan decidido. Dejarle a su suerte tampoco es opción. Un sudor frío recorre su espina. El sujeto y su amigo tienen un breve enfrentamiento, en el que misteriosamente el rubio fué herido de gravedad. Mordido y casi partido a la mitad por una planta carnivora, y lanzado como poco menos que basura. Perdió el sentido por algunos segundos cuando se dió cuenta el de Heliohap ya le curaba con su magia de octavo tipo.

-¿Estúpido...Sphintus?-confuso.

-El estúpido eres tu. Si por esto tengo problemas y no devuelvo la gloria a mi familia te guardaré rencor eterno.

«-Con un demonio. ¿Qué le hicieron? Por más que lo intento tarda mucho en cerrar. De continuar así se desangrara...tampoco me queda mucho magoi y él tampoco es tan débil. Debe ser a causa de este sitio que absorbe la energía. Me lleva, comienzo a sentirme mareado.»

-No tienen escapatoria-el peli morado con actitud amenazante.

Aladdin susurró en el oído de Marga, pidiéndole que se escondiese y que no saliera hasta que todo volviera a la normalidad. Ella retrocedió como pudo y se ocultó en un barril de vino observando todo. Rezando porque sus nuevos amigos no corrieran peligro.

Sphintus también se desmayó y al no recibir el tratamiento el enviado de Sheherezade le siguió. El sujeto sonrió victorioso pero el magi se interpuso en su camino y no le permitió dar un paso más.

-Hazte a un lado-negó-¿también te rebelas?-negó otra vez.

-Solo quiero evitar un conflicto.

Si, no es el momento indicado para rebelar su identidad. De hacerlo lo echará todo a perder y con ello se extinguirán millones de vidas.

-Quitate.

-No.

-Ellos recibirán su merecido. Si tu no deseas lo mismo no te entrometas.

-No quiero quebrantar más leyes, pero son amigos muy importantes y no puedo permitir que les hagan daño.

-¿Entiendes que si me atacas será considerado desacato?

-Si.

-Bien. Me da gusto.

El hombre le atacó con su látigo, enredando el tobillo de Aladdin en el para tirar y arrastrarle por el suelo. El pequeño cubrió su rostro con los antebrazos para evitar una lesión de gravedad. Una vez lo tuvo a su alcance el mayor lo cogió del cuello con fuerza e intención de asfixiarle.

-¡Ungh!-llevó las manos a las contrarias para librarse, considerando imposible la tarea se quedó a nada de darle una patada pero se contuvo.

-Exacto, no puedes ponerme un dedo encima-ejerció más presión.

-¡UNGH WAAAAAAHH!

-¡Por favor joven mago, es solo un niño!

-¡Eso debió pensar antes de romper la reglas!

La mirada zafiro se poso con debilidad en sus amigos caídos, luego al sitio donde se esconde Marga, con los ciudadanos de quinto nivel que lucen aterrados, para finalmente fijarla en el techo.

«-Lo lamento padre, madre, parece que no soy bueno resolviendo diferencias. No soy como ustedes...Perdóname Judal...kun...creo que no podré cumplir...mi promesa...»

-¡Uangh cof cof!

Se escuchó el crujir de algo, probablemente su delicado cuello porque luego de ello escupió gran cantidad de sangre, dolía tanto que llegado a cierto punto era incapaz de sentir. El agresor le dejó caer sin un mínimo de consideración y le dió una patada en el estómago que le hizo girar algunas veces, sin embargo no se quejó, no podía puesto que su garganta estaba herida. El mayor se acercó con intención de pisar su mano, alzó el pie y a centímetros de este.

-¡¿Qué rayos haces Doron?!-Myers.

-H-hermana. B-bueno estos mocosos...

-¡Mogamet-sama no te dió autoridad para castigar a los alumnos!-furiosa.

Él no le llevó la contra, le tiene tanto miedo y respeto como sus alumnos.

-¡Todos vayan a su posición para un nuevo conteo! ¡No habrá una rebelión! ¡¿Les quedó claro?!

Los ciudadanos asistieron algunos más temerosos que otros. La profesora se dirigió rápidamente a sus alumnos, arrodillándose ante Aladdin.

-Ríndete-le dijo con tristeza-no quiero pelear contigo.

Este asintió suavemente a la vez que escupía un poco más de sangre.

-Titus...kun...Sphintus...kun...cof...ayúdelos...por...favor...

Luego de ello se desmayó. Myers miró histérica a su familiar.

-¡DORON!

Este supo que le iría mucho peor que a su víctima.

...

Cuando el hijo de Solomon recobró la conciencia no se sintió tan mal, habían curado la mayoría de los golpes y era capaz de hablar con normalidad. Pero no todo son buenas noticias puesto que le han esposado y llevado ante el director y los magos de más alto nivel para juzgarle.

-Pienso que deberíamos ejecutarlo-el peli púrpura que se llevó el castigo de su vida por parte de su hermana.

-¡Silencio Doron!-alzó un poco la voz.

El rector miró imperturbable al magi, gesto que le fué devuelto por este.

-Aladdin-con tono severo-¿Es cierto que se han infiltrado en el quinto nivel de ciudadanía?

Algunos de los presentes se burlaban del pequeño al creerlo humillado.

-Si.

Y con dicha actitud causó todo menos simpatía.

-¡Es un desvergonzado!-uno de ellos.

-¡Insolente!-otro.

-¡Malagradecido!-uno más.

-¡Ja ja ja ja ja!-la sonora carcajada del amable anciano descolocó a todo el mundo incluido el peli azulino-No sean tan duros con él-emitió con dulzura-Aladdin no sabe la "verdad" es igual a ustedes cuando llegaron. Además me parece que ha recibido castigo más que suficiente. Pequeño...

-Uh, ¿sí?

-¿Te apetece tomar un poco de té conmigo?

-¿Mmm?-ladeó la cabeza.

-Me gustaría platicar algunas cosas.

-Si, claro.

Myers retiró los grilletes más que gustosa y Mogamet se llevó al pequeño a su oficina.

Una vez ahí preparó un poco de té que sirvió en dos tasas, una para él y la otra la entregó a su invitado que ya había tomado asiento en una estrecha pero reconfortante mesa.

El infante la cogió con sus manitas, soplando para no quemarse y moviendo sus piernitas descuidada y encantadoramente. Lo bebió sin siquiera analizar el que pudiese estar envenenado, confiado por completo.

«-¡Está muy rico!»

Una risita escapó de sus labios para regocijo del mayor.

-¿Qué tal le va a Yamuraiha?

-¡¿Eh?!

La actitud del mago de la creación cambió completamente, se puso de pie y a la defensiva apuntando su mediador al otro en clara señal de hostilidad.

-Tranquilo, no tengo intención de enfrentarte. Me agradas.

-¿Eh? ¿Pero entonces?-el director siempre le es complicado de entender.

-Yamuraiha es...mi nieta.

-¿Uh?

El chico abrió los ojos desmesuradamente, su tutora nunca se lo comentó y ahora se pregunta la razón. Dejó su bastón a un lado y volvió a sentarse, y tomar el té con algo de cautela. El hombre guardó silencio durante unos cinco minutos, cerrando los orbes y con tal melancolía que era contagiosa.

-En realidad es mi nieta adoptiva. Aún recuerdo cuando le leía libros por la noche y no me dejaba dormir hasta terminarlos, siempre fué muy inteligente y curiosa. Estoy preocupado. Es poderosa e inteligente pero pelea sola al igual que Sheherezade, sé que ella está detrás de Titus. Ella es una magi, me da mucha pena. Los magi, magos de la creación. Esos pobres muchachos engañados por el "destino" sacrifican sus vidas por el bien de otros. Yamuraiha y Sheherezade son maravillosas pero no lograrán mucho, luchan en territorio enemigo. Al servicio de los malditos goi-sus ojos reflejaron tal aberración que el pequeño se tensó-Ese "gran" rey de Sindria mantiene la paz en su país gracias al sacrificio de mi nieta. Para mantener una de ese tamaño es necesaria una gran cantidad de energía. La de Magnostad depende de varios magos, pero Yamuraiha no tiene apoyo, debido a eso su vida se acorta, morirá joven.

-¿Eh?-consternado.

«-La protección de Sindria es mi orgullo Aladdin-kun.»

Recordó las palabras de su tutora.

-Cuando te miro la veo a ella. Tal vez me estoy volviendo viejo. Yo...solo quiero encontrar la manera en que dejen de sufrir.

Se lamentó en silencio. El rukh dorado bailó a su alrededor intentando consolarle. Enredando aún más los pensamientos del niño, para él no es distinto de un hombre puro y bondadoso. Entonces, ¿qué ocurre en Magnostad? Mogamet no comentó nada más, estaba demasiado afectado para ello, así que en cuanto su invitado se terminó el té y un par de galletas le permitió volver a su habitación.

...

El chico apenas estuvo en su alcoba cerró la puerta y se dejó caer sobre ella hasta llegar al piso. Llevó las manos al cuello y dejó salir un leve llanto. Aún no sana del todo, el té fué más como un ácido que quemaba incluso su pancita. Está seguro de que no fué intención del director herirlo. Es seguro que Doron no le dió los pormenores de lo ocurrido y Myers no lo presenció todo. Mañana estará bien, pero hoy...han sido demasiadas emociones, preocupaciones, estrés y dolor por un día. Sumado a que no sabe como están sus queridos amigos. Solo dijeron por ahí un:

«-"Están bajo tratamiento".»

No le queda más que pensar que es cierto. Se arrastró como pudo al lecho entregándose a Morfeo. Es todo suyo por ahora.

...

-¡AAAAAHH!

Una horrible pesadilla le despertó de golpe. Otra que tiene que ver con Alma Toran, tan crueles y nítidas. Peor aún parecen subir en intensidad. Tener afinidad con el rukh no siempre es bueno, le permite experimentar ciertas sensaciones como si fueran suyas. Esta mañana, al igual que algunas otras sintió la herida mortal que Arba le hizo a su madre, aquella que le robó la vida. La desesperación y preocupación de esta por su hijo. El temor de haberlo perdido. Aladdin lleva su mano temblorosa al vientre, recordando de inmediato que es un chico y que no puede embarazarse. Respira profundamente e imagina la calidez de su novio cuando le abraza, la dulzura cuando le besa, su amabilidad cuando lo acaricia.

«-Gracias Judal-kun. Siempre estas a mi lado cuando me hace falta. ¿Estas pensando en mi? ¿También te animo en malas situaciones? Espero que si. Pensándolo mejor, sería maravilloso que no tuvieras que pasar por algo así.»

-Te amo con todo mi corazón.

Se ruborizó, sonrió y se levantó de la cama invadido de un estupendo humor para tomar un baño.

...

Cuando finalizó la ducha, volvió a su habitación secando su cabello con ayuda de una toalla, notado que este se arrastraba ligeramente al no estar trenzado.

«-He crecido muy poco. Que extraño con la cantidad de ejercicio que Myers-sensei me obliga a realizar ya tendría que haber dado el "estirón". No quiero quedarme así para siempre. Me gustaría ser el que tomara a Judal-kun entre mis brazos y pudiera protegerlo del mundo...»

-Ja ja ja ja-rió con suavidad.

«-Dudo que me permita acercarme a él de esa manera. Y siendo sincero me gusta más así. Me hace muy feliz que me consienta aunque tenga una manera muy extraña de hacerlo. Pero aún si no puedo cambiar ese aspecto lo voy a cuidar.»

Suspiró ruborizandose al instante.

«-Hace tanto que no nos vemos. Extraño platicar con él. Me pregunto cómo la lleva con la falta de sexo. No tengo problemas, parece que solo él despierta esa necesidad en mi cuerpo. Pero...quiera admitirlo o no nos llevamos muchos años. Debe ser más complicado para Judal-kun. ¿Me habrá engañado? Mmm...siempre y cuando sea a mi al que quiera supongo que no me molesta...tanto. Aunque tampoco me gustaría que utilizará a otra persona para divertirse. Ah, el amor es tan complicado. Una preocupación más a mi vida, la mejor de todas. Uh, ¿por qué seré tan masoquista? ¡Que horrible palabra! ¡¿Quién la inventó?!»-molesto.

Volviendo a la realidad, le pareció escuchar una conversación. Alguien tomó el picaporte y se hizo paso. Sus ojitos se iluminaron y corrió al encuentro del otro.

-¡Sphintus-kungh!-el aludido le estrujó con ahínco.

-¡Estas bien! ¡No tienes idea de lo preocupado que estaba por ti!

-Es lo que iba a decir. ¡Me vas a mandar a la enfermería!

-¡Perdón!-le liberó-Me emocioné un poco.

¿Seguro que un poco? Segundos más y le disloca, siendo médico incluso algo de lo que no se sabe ni el nombre.

-¿Y Titus-kun?

-Aún está inconsciente. Tardará en despertar. Sus heridas fueron graves yo no...tengo talento para esto-bajó la mirada.

-¡No es verdad! Yo no sé ningún hechizo curativo. Se salvó gracias a ti.

-¿En verdad lo crees?

-¡Si!-decidido.

-No es justo-le tomó del mentón con una mano y de la cintura con la otra-¿por qué debes ser tan hermoso?

-S-Sphintus-ku...

Sus labios se unieron por segunda ocasión, en un contacto dulce y curiosamente inocente. Y de nuevo el moreno pudo degustar ese delicioso sabor a manzana que solo pertenece a su amigo. El peli azulino le apartaba colocando las manos sobre su pecho, pero si alguna vez el médico tuviese la "maldad" para hacer oídos sordos a una petición sería esta. Enreda le lengua con la contraria acariciando con movimientos subidos de tono, provocando un fuerte rubor en el niño que dota de cierta calidez la saliva de Aladdin que es bebida por el otro como si de un manjar se tratrase. Kukulcán se mimetiza o lo intenta con el viento para dar privacidad a su abusivo y un tanto desesperado dueño. El moreno desliza la mano en el rostro hasta introducirla en el ropaje y pellizcar un pezón. El infante ahogo un gemido y se puso aún más colorado. Sphintus es un tramposo porque entiende que es un importante amigo al que no le haría daño, el menor no tiene más opción que aceptar las caricias "amistosas", la temperatura aborda cada poro del nativo de Heliohap que desea más, todo. No puede detenerse, libera el botón aún suave y toma la pierna del contrario por el muslo, la alza hasta llegar al delicado trasero para estrujarlo y se dirige a la zona frontal para deleitarse con la intimidad del niño que adivina sus intenciones y...

-¡AAAAAAAHHH!-El de hebras de nieve pega el grito de su vida, liberando al otro-¡Nu puedu creed qu mi moudistu!-ni se entendió.

-¡Claro que te mordí! ¡Eres mi amigo y no quiero hacerte daño! ¡PERO NO ABUSES! ¡Solo Judal-kun puede tocarme...! Ahí...-se sonrojó furiosamente.

-¿L-le dirás?-preocupado.

«-Aunque ni sé porque le tengo miedo.»

-No. No quiero que me deje sin amigo. Pero no lo vuelvas a hacer.

-¿Crees que no me esfuerzo? Pero tu tienes la culpa, me tientas con tu sola existencia.

-No tiene sentido.

-¡Claro que si!

-¡No!

Y así se la pasaron discutiendo unos quince minutos. Al final, el mayor estaba tirado en el suelo sintiéndose peor que desperdicios y con un gran trauma.

«-Me dijo hasta de que me iba a morir. Que horrible carácter tiene, que bien escondido se lo tenía. A su lado Titus...es un ángel.»

-Será mejor que vayamos a clases-el magi de lo más natural.

-En verdad has cambiado.

-¿Eh?

-Bueno, la última vez que nos...en fin. Solo quería decirte que te has vuelto muy fuerte, confiable.

-Algo que no puedo decir de ti don pervertido.

-¡Oye!

Si, en definitiva ha cambiado, o eso creyó hasta que le dirigió la sonrisa más bella de todas.

«-¿Quién es el abusivo? Me excitas con tu voz, aroma, calidez y no me das nada. Si no fuese testigo de tu inocencia diría que estas jugando conmigo. Un momento...¿dijo que solo ese tal Judal podía tocarlo...ahí?...¡COMO LO ODIO!»

...

En Sindria.

El monarca revisa varios documentos suspirando pesadamente ante Jafar que ya tiene los nervios de punta.

-No pensé que lo diría Sin, pero en verdad extrañas a Alibaba-kun.

-No mezclemos asuntos personales con las obligaciones.

-¡Eres tu quien tiene la culpa! ¡¿Qué nunca harás tu trabajo como debes?!

-Aunque no te gusten mis métodos me parece que no he dado pie a que me juzgues. No me escapé.

-Hoy.

-El punto es que no lo hice.

-Sin, lo digo enserio. Alibaba-kun me agrada, no quiero verlo herido. ¿En verdad lo amas?

-¿Tal difícil es de creer?-dejó de lado los papeles y el instrumento de escritura-¿Estas seguro de que es preocupación?

-¿Qué más podría ser?

-No lo sé, ¿celos? ¿Aún sientes algo por...mi?

Ni Sinbad entendió porque le hizo la pregunta. Tal vez tiene una pequeña esperanza en su pecho, ¿para hacer qué?

El oji esmeralda le dedicó una mirada llena de desprecio, como hacia años no lo hacia.

-Si con ello puedes dormir, bien por ti.

Salió y dió un portazo dejando al mayor solo con sus pensamientos.

«-¿Qué estoy haciendo? Jafar ha sido un fiel amigo, compañero y amante. Ya lo herílo suficiente. Además tengo a Alibaba-kun...pero no puedo olvidarme de...No, él ya es parte de mi pasado, me niego a traicionar lo que tengo con Alibaba-kun.»

De pronto vino a su memoria el curioso cuernito que tiene este en su cabello y sonrió de forma tonta para volver a suspirar.

«-No debiste apartarte de mi lado. Tu ausencia me volverá loco.»

...

No muy lejos de ahí, en un corredor.

El visir dió un potente puñetazo a la pared, dejando en libertad las sinceras gotas saladas.

«-Celoso...eres el mayor idiota de todos Sin.»

...

En el imperio Kou.

El primer príncipe comunicó lo dicho por el oráculo a Koumei. Aunque omitió ciertos detalles como el que este ahora parece aborrecerlo. Es más, desde aquel incidente rara vez le ha visto, es como si los entes a su alrededor no le significaran nada. Ya no muestra su habitual sonrisa burlona, es como si estuviese fastidiado de todo.

-¿Qué ocurre hermano?-el pecoso.

-Nada. Dime, ¿qué piensas de la situación?

-Aún hay posibilidad. Será cuestión de obtener más poder que otros como siempre. Someter países, subyugar pueblos y destruir creencias-emitió con flojera.

-Vaya, con lo tranquilo que te ves, muy pocas personas se creerían el gran hombre y estratega que eres.

-Me halagas demasiado. Eres tu quien nos ha llevado tan lejos.

-Ojalá este tomando las decisiones más atinadas. No quiero ser una marioneta en manos de esa mujer, como nuestro padre.

-No prentendo iniciar una discusión pero pienso que no eres totalmente libre. Te chantajea con Hakuryuu. Te lo he dicho en más de una ocasión. Si no tienes cuidado será tu ruina. Preocupado por él, tan pendiente de su seguridad. Sueles descuidar a otros.

-¿Como quién?-frunció el ceño sintiéndose agraviado.

-Kouha.

-Le envié una carta informándole lo peligrosa que es su estadía en Magnostad. Es él quien se niega a acatar mis órdenes.

-Te admira y respeta. Entonces, ¿cuál piensas que es la razón?

-Ayudar al imperio.

-Hermano mío...

-¿Qué?

-Eres un idiota. Con tu permiso, me retiro.

No tuvo ni tiempo de procesar el insulto. Koumei jamás le habló de esa manera. ¿Está mal a los ojos del mundo lo que siente por Hakuryuu? ¿Y qué tiene que ver Kouha en todo esto?

...

En Magnostad.

El dueño de Leraje se remueve en el lecho aún dormido.

-Mmm~ ah En-nii...

Pero el sol en pleno rostro interrumpe su descanso, se reincorpora y lleva las manos a las mejillas, arden seguramente a causa de un intenso sonrojo. Analiza sus palmas con tristeza.

«-Ni siquiera al enamorarme del niño mugriento pude disminuir la intensidad de este sentimiento. Ya sea En-nii o Aladdin es imposible. ¿Por qué siempre me fijo en imposibles? Que afortunados son Hakuryuu y el novio del pequeño.»

Se dió un leve golpe en la frente y sonrió.

-¡Bueno es hora de levantarse y continuar con el trabajo! JinJin~ voy a tomar un baño~.

-¡Enseguida Kouha-sama!

-¡Que injusto yo también quiero ayudar!-Junjun.

-Y yo-Reirei.

-¡Hagamoslo todos juntos!-bromeó el peli rosa.

Acto seguido, todas las chicas estaban en el piso.

-Uy, creo que se me pasó la mano.

Las cargó y las recostó en la cama. Las subordinadas que no dejan de expresar su agradecimiento por haberles salvado cuando la realidad es que fué mutuo. Porque ellas logran que olvide la soledad que pretende hundirlo en la oscuridad, emerge de ella aún más radiante. Besa sus frentes y coge algunas sales para la ducha, porque siempre cuida su aspecto, dedicado al hombre que vive eternamente en su corazón, aunque a últimas fechas se haya metido también un niño.

«-Ay En-nii, Aladdin me van a matar...»

Se encogió de hombros y fué a ducharse.

...

Con Aladdin y Sphintus.

Las clases continuaron sin cambios durante una semana, durante la cual el de Reim se mantuvo en reposo. Cuando logró despertar ya le esperaba el par, pero Titus estaba molesto con la situación.

-No pueden mantenerlos encerrados-dijo mientras se cruzaba de brazos sentado en el lecho del peli azul.

-Pienso lo mismo-el pequeño-pero no podemos iniciar una guerra así como así. Arriesgariamos demasiadas vidas, no solo la nuestra.

-¿Entonces haremos de cuenta que nada pasa?

-No-pensativo-pero si nos precipitamos podríamos causar un gran desastre.

-¿Mayor a la tragedia que ocurre en ese lugar?

-¿Quieres dejar de molestarlo?-el moreno-Es obvio que no le agradan las condiciones en que tienen a esas personas. A ti y a mi tampoco. Debemos ser cautelosos. No recibimos ningún castigo gracias a la bondad del director, pero no significa que vaya a perdonarnos nuevamente.

-Mmm-molesto.

-No creo que él sea un problema-el magi-Bueno, estoy algo confundido pero no me parece que sea una mala persona. Es más bien algo que hizo, o hace.

-¿Qué quieres decir?-el oji esmeralda.

-Hace tiempo...¿recuerdas que me encontraste inconsciente Sphintus-kun?

-¿Cómo olvidarlo? Casi me da algo al verte tan herido. Estabas tan abrumado que intentaste...

-¿Uh?

-No tiene importancia. Continúa por favor.

-Salí a dar un paseo y algo me atacó. Era como un conjunto...no sé como explicarlo, ¿almas? Sí, le guardan mucho rencor a alguien, tanto que no les importa asesinar a quien se les ponga enfrente. Estuvo a punto de ocurrirme, pero alguien me salvó.

-¿Quién?

El infante negó.

-Me desmayé así que no le vi. Esa entidad es muy poderosa, me arrinconó con facilidad. Estoy buscando su origen y pienso que los ciudadanos de quinto nivel están involucrados. Si damos un paso en falso una cosa similar puede exterminarlos.

Los tres pasaron saliva pesadamente. A tan corta edad y ya tienen una gran responsabilidad a sus hombros.

-Bueno-el peli azulino que sonrió radiante-será mejor que vayamos a clase. ¡Obtendré mejores notas que ustedes!-salió corriendo.

-¡Eso si que no!-el rubio.

-¡Espérenme!-el de Heliohap.

«-No me gusta verlos tan preocupados. Este es mi destino, soy yo quien debe encontrar una solución y sin embargo los arrastre a ello. Evitaré su sufrimiento tanto como pueda porque son mis queridos amigos. Dejaré de llorar y le echaré muchas ganas. Estoy seguro de que haces lo mismo, ¿verdad Judal-kun?»

...

Ese mismo día durante la primera lección.

Los estudiantes miran curiosos el asiento donde debería estar Myers.

-Nunca llega tarde-el de Heliohap.

-¿Creen que se haya enfermado?-el de Reim.

-...

El peli azulino contempla curioso el rukh dorado a su alrededor. Esta alterado, como si anunciase un gran evento. Segundos después llegó Mogamet en compañía de unos cuantos magos de alto nivel.

-Hoy recibirán la clase de parte de Mogamet-sama-la tutora.

-¿Es enserio?-uno de los asistentes.

Se dieron varios cuchicheos de ese estilo, hasta que un ademan del mayor les pidió silencio amablemente.

-Hoy tengo que contarles algo muchachos. Estoy seguro de que la mayoría no ha escuchado siquiera del quinto nivel de ciudadanía-se ganó varias interrogantes-Titus-kun, ¿me harías el favor de contarles lo que aprendiste con tu visita?

Este furioso se puso de pie y le encaró con rabia.

-¡En ese lugar se trata a las personas como herramientas! ¡Peor aún como baterías fácilmente reemplazables! ¡Les absorben el magoi hasta dejarlos vacíos y de esa manera conducirlos a la muerte!

La multitud ahogó un grito de terror y miraron pasmados al rector. ¿Qué clase de demonio permite algo así?

-La tasa de mortalidad es mucho más baja que en tiempos de los Musta'sim.

-¿Eh?

-No negaré que tomamos el magoi de ellos, pero a cambio reciben alimento y vivienda. Están conformes con su estilo de vida. Son vagos que prefieren eso a trabajar. ¿No lo viste también?

Ni como negar que algunos si parecían bastante a gusto.

-¡¿Qué hay de Marga?! ¡Es una inocente niña que está enferma! ¡De continuar así le quedará poco tiempo de vida! ¡No es justo!

-¿Por quién peleas en realidad? ¿Por los ciudadanos en general o por esa niña de nombre Marga? ¿No será que te identificas por alguna razón? ¿Que intentas satisfacer tus propios deseos a través de ella?

-Eh...yo...no...

Bajó la miraba derrotado y comenzó a temblar, se sintió tan patético que incluso tenía ganas de llorar. El hijo de Solomon se levantó y posó una mano en el hombro de su compañero para dar consuelo. Este terminó por sentarse y mirarlo con tristeza.

-Aladdin-emitió con voz quebrada.

-¿Hay algo que quieras decirnos?-Mogamet.

-Independientemente de que Titus-kun sienta o no afinidad con Marga-chan pienso que no tiene el derecho de utilizar así la existencia de los seres vivos. Cada quien debería tener la libertad de decidir su futuro, el sitio en donde quiere vivir y sobre todo la manera en que debe morir. Obligarlos a mantener la energía de una gran herramienta mágica es un error. Sacrifica inocentes en pro de la comodidad de otros. Los magos tenemos el suficiente magoi para valernos por nosotros mismos. ¿Qué sentido tiene abusar de los que poseen una cantidad menor y por lo mismo corren gran peligro?

-Eres muy ingenuo mi pequeño Aladdin. Piensas de esa manera porque no conoces la verdad. No entiendes lo terribles que pueden llegar a ser los gois. Es por ello que hoy les contaré el pasado del "gran" país que fué Musta'sim. De como logró su poder y gloria a base del sacrificio de nosotros, los magos. Toma asiento por favor.

El joven curioso hizo lo dicho.

-Los magos como ya lo habrán notado tenemos un gran motor que nos mueve y esa es la curiosidad. Siempre buscamos obtener más y más conocimientos, a diferencia de los goi que solamente se conforman con poder. En nuestra naturaleza no está el someter a otros, es por ello que durante siglos han sido ellos los que dominan la política y tratados mercantiles. No hay país en el mundo que no esté bajo las órdenes de uno.

-¡Ah!-exclamación grupal.

-Kou, Reim, Sindria, Partevia, todos en dominio de ellos. Fué por esa razón que se fundó Magnostad, los magos debían tener un lugar en donde pudiesen hallar refugio.

-¿Refugio?-un estudiante-Lo dice como si fuésemos víctimas de persecución.

-Oh mis pequeños que todo desconocen, les contaré lo sucedido para que entiendan su presente.

Movió su bastón y empleando un recipiente que contiene un poco de su sangre les mostró su pasado con ayuda de la magia de clarividencia.

Pudieron advertir a un Mogamet mucho más joven, inocente y soñador. Enamorado de la magia y lleno de curiosidad. Tan ávido de conocimientos para mejorar las condiciones en que vivían sus semejantes menos afortunados incapaces de utilizar las bondades del rukh. Como se reunía con sus iguales y debatian teorías, armaban secuencias de fórmulas y se ofrecían para distintas labores. Todo con la noble intención de que todos pudiesen vivir felices y plenos. Pero las cosas comenzaron a cambiar. "Señores magos necesitamos un poco de lluvia porque la cosecha se echa a perder." "Mi hermano enfermó y necesita tratamiento." "Hubo un derrumbe y muchos heridos debido a ello." Más y más peticiones. La magia en esa época no estaba muy desarrollada por lo que se empleaba gran cantidad de magoi para tareas insignificantes. Por lo mismo muchos magos murieron a causa del agotamiento. La esposa de Mogamet una de las primeras. Dejándole a cargo de su querida hija, la única luz que le quedaba y que también era maga. Le repitió una y otra vez que no renegara de sus talentos. Que era un gran don concedido a muy pocas personas y que por la misma razón debían apoyar a quien no tenía la oportunidad. Ese pequeño país comenzó a crecer rápidamente gracias a ellos, pero también sufrió a causa de los desastres naturales, por los cuales fueron culpados. "¡No tienen idea de lo que hacen!" Para apaciguar un poco la ira y dolor de los que perdieron a un ser querido de esa manera, se ejecutó al azar a varios magos, cometieron una masacre. Mogamet perdió a muchos amigos, compañeros, camaradas con los que luchaba codo a codo por un bien común. El estrés, la tristeza y agotamiento mermaron considerablemente su salud, envejeció notoriamente pero no les culpó. No tienen las mismas capacidades, fué un momento de debilidad. Pero creía en ellos, en que las cosas tomaría el rumbo natural. Un día, luego de ser obligado a modificar el cause de un río escupió sangre. Forzó su cuerpo más allá del límite, ahora enfrenta las consecuencias; pero aún así no los culpó.

Pero los goi no solo mostraron su envidia por los dotados, sino que además parecían estar deseosos de acabar con ellos. Le dieron sentido al "sacrificio" enviándoles al frente durante la guerra. Peleas por territorio, poder, ambición y ego. Ellos servían como escudos humanos empleando sus borg, horas, días sin reposo. ¿Cuántas veces no fué testigo de algún compañero que bajaba su mediador algunos segundos para secar el sudor que empañaba su visión para después verle estallar en miles de fragmentos irreconocibles? Y tampoco les culpó. Llegaba a casa con múltiples vendajes. Pero siempre era recibido por un plato con sopa y la hermosa sonrisa de su adorada hija, entonces lo olvidaba todo y pensaba, realmente lo hacia que todo era perfecto. Pero lo bello dura poco, aún recuerda cuando le notificaron que mandarían a su pequeña al frente. Su primera pelea, deseaba que ese día nunca llegara y si lo hacia estar a su lado. Apenas se enteró se dirigió a donde su gran tesoro, pero llegó...muy tarde. Encontró un pedazo de carne cocido y desfigurado, tanto tiempo presenciando conflictos le brindaron la experiencia para reconocer a un ser humano sin importar que no lo pareciera, lo que jamás esperó recibir fué una frase de aquella "cosa" que se asfixiaba con su propia sangre.

-Papá...

Mogamet palideció y le embargó aquel sentimiento tan complicado de describir pero que te hunde en algo aún más espeso que el fango. Tomó a su hija en brazos y empleó magia para sanarla. Era inútil.

-Papá...

Su voz sonaba diabólica, te hacia recordar el mismísimo infierno, y era producto del lamentable estado de sus cuerdas vocales, o las que aún quedaban después de desgarrar la mayoría a base de gritos.

-Papá...-repitió por tercera ocasión-siempre me dijiste que...ser un mago era algo bueno, también lo creí...pero...-algo parecido a las lágrimas comenzó a brotar del sitio donde debieran estar sus ojos-odio haber nacido como una...¡ojalá hubiese sido una chica normal! ¡Maldigo mi destino!

El magoi en su interior comenzó a teñirse de negro, afortunadamente su padre le atravesó con una lanza de hielo el corazón. De esa manera evitó que cayera en la depravación, podrá volver al flujo del rukh sin problemas. Ya le arrebataron la vida, no permitiría que también su alma. Esto le dejó confundido y sumido en la desesperación. Quería creer que peleaban por un mejor futuro en el que todos saldrían beneficiados. Por ello se esforzó demoniacamente para acabar con el conflicto. Muchos más compañeros suyos de uno y otro bando cayeron, hasta que todo llegó a su fin. Podría descansar luego de décadas de atrocidades y falta le hace porque el reflejo que admira en el espejo ya no es el de un mozuelo. Iba de camino a casa, al oscuro y frío sitio que antes solía llamar hogar cuando la gran iluminación del palacio llamó su atención y fué hacia allá. Quizá no se encontrara a quién añora pero al menos estaría en contacto de otros seres vivos, un poco de calidez le sentaría de maravilla.

-¡Ja ja ja ja al fin nuestros sacrificios dieron fruto!-un goi dando un bocado grotesco a una pierna frita.

-¡Las guerras son fantásticas! ¡Obtienes miles de tesoros sin el mínimo esfuerzo!-presumiendo su joyería.

-¡Deberíamos declarar algunas más! De fin que los estúpidos magos son nuestros sirvientes ja ja ja ja-uno más.

Los orbes de Mogamet se abrieron con incredulidad, aquellos pobres desvalidos los ven como juguetes de los cuales obtendrán beneficios. Fué entonces que entendió la gran envidia que tenían por los dotados, que fueron ellos los que les despojaron del prestigio de antaño. Ahora se regocijan entre carne grasosa, vino vulgar y "piedras preciosas" que no son más que minerales obtenidos del subsuelo. ¿Por qué le dan tanto valor a ello? ¿El oro y la plata son metales no lo es también el hierro? ¿Qué diferencia hay entonces?

-¡Los magos son entes de segunda categoría! Ja ja ja.

¿Es que acaso hay niveles entre los seres vivos? Todos respiran, viven, aman y sufren. No lo entiende y admira en silencio a esos sujetos que atocigan la boca con más comida de la que pueden ingerir y que ni falta les hace. Le recuerda a los cerdos encerrados en el corral, e incluso estos tienen modales. Sintió la sangre ebullir en su interior y la rabia se hizo presente en los orbes. Si, aquellos que tiene en frente no son ni animales. Basura, despreciables...

-¡Malditos goi!

Ese día se juró cambiar el sistema, le daría a los magos el país que merecían luego de su sacrificio, buscaría la manera en que esa tragedia no se repitiera. Así tuviese que masacrar a la familia real y todo aquel que intentase protegerlos. Fué así como se extinguió el imperio de Musta'sim y nació el estado-academia de Magnostad. El paraíso de los incomprendidos. La visión terminó y se hizo un silencio sepulcral.

-Es mi versión de los hechos jóvenes. Abran bien los ojos y no se dejen engañar por el falso resplandor de aquellos que no los entienden. Si hay enemigos en este mundo ¡son los goi!

La mayoría quedó en shock, Aladdin meditaba seriamente cada palabra e imagen y sus amigos no tenían idea de como reaccionar a semejante y abrumadora realidad.

El director se retiró en compañía de los magos de alto nivel y el trío fué a comer algo en el pueblo.

Titus tan simplón se recuperó y puso a jugar con un perrito mientras le hacia caras. Aladdin y Sphintus le vigilaban desde una banca.

-¡Vaya!-exclamó el moreno-El rector es un hombre increíble. Mira que lograr algo como esto prácticamente de la nada. ¿No lo crees...?

-¡Jum!

El peli azulino mordió salvajemente su sandwich y lo tragó sin más furioso.

-¡¿Y a ti qué te pasa?!

-No estoy de acuerdo con él.

Para el hijo de Solomon todas y cada una de las vidas son preciadas. No es que no comprenda el dolor de Mogamet pero está muy lejos de aprobar sus métodos. La paz forjada a base de sangre no es sinónimo de justicia.

...

Esa noche volvieron a sus respectivas habitaciones. El niño se tiró en la cama dando la espalda al mundo entero. En verdad anhela llegar a un entendimiento con Matal pero no halla la manera.

Por la mañana el oji zafiro despertó brindando una imagen descuidada y para mala suerte tentadora al moreno que tuvo que contenerse para no sufrir un derrame nasal. Pero es que el contrario descansó con su tierno conjunto del chaleco azul y el pantalón blanco. Si, aquel del sarashi y he ahí el problema. Se removió tanto a causa de varias pesadillas que dejó en libertad uno de sus suaves, rosados y antojables botones, peor aún que estaba firme, seguramente culpa de la fricción de la tela en una zona tan sensible. Sphintus no tuvo de otra que salir corriendo para lavarse la cara. Mientras el pequeño se dispuso a colocarse el uniforme sin darse cuenta de su "crimen". Estaba demasiado atontado todavía.

...

El trío pasaba el rato esperando al profesor de la próxima clase. Sphintus platicaba con una colega que tenía dudas con respecto a un conjuro curativo. Titus y Aladdin miraban la planta baja desde un espacioso balcón que más parece patio.

-Buenos días jóvenes-Matal.

Los chicos respondieron con cierto recelo.

-Estuve pensando en lo que me dijeron ayer. No quiero ser un hombre inflexible que se cierre a las sugerencias o pensamientos de otros. Quiero ir con ustedes al quinto distrito de ciudadanía.

-¡¿Eh?!-perplejos.

-P-pero...-el rubio.

-No te preocupes-el hombre-te aseguro que no tendrás problemas con Sheherezade por esto.

El enviado de la magi se puso a la defensiva inmediatamente. Tomó su espada con intención de lanzar un hechizo pero el hijo de Solomon se interpuso en su camino.

-No te alteres. También sabe que estoy con Yam-san.

-¿Uh?-consternado.

No estaba muy convencido de bajar la guardia, pero si era algo que le pedía su querido amigo no le quedaba más opción que obedecer, aunque no entiende la razón.

Así, un grupo de unos diez estudiantes y el director fueron al quinto distrito.

Todos platicaban animados con el hombre que les prestaba tal atención que daba la impresión de ser un abuelo en compañía de todos sus nietos. El de Alma Toran se quedó un poco atrás del grupo, vigilando a Matal. Tan dulce, sincero y con un rukh tan brillante que le confunde. Es entonces que un pequeño de los que viven en el sitio se acerca curioso y se aferra con ternura al ropaje del gran mago, que en segundos le mira con desprecio y le propina una patada que si bien no fué potente le tumbó de sentón, siguiendo con el paseo. Aladdin le auxilió revisando su estado para asegurarse de que no se hubiese hecho daño. Buenas y malas acciones, ¿cuál de los dos es su verdadero yo? ¿Por qué reacciona de maneras tan diversas?

El grupo llegó al hogar de Marga, donde el rubio explicó los pormenores.

-Te gusta mucho, ¿verdad?-dijo el mayor, el otro asintió-Entonces puedes quedartela.

Mogamet la cogió entre sus brazos con dulzura, para entregarla al de Reim. Algo en la acción le supo mal al magi, ¿pero qué? La mirada del rector no tiene una sola pizca de maldad, incluso acaricia la cabezita naranja...y lo comprendió.

«-El director no ve a los no magos como humanos. Son animales, Marga-chan es como una mascota que le ha regalado a Titus-kun...»

Su corazón se estrujó brutalmente, un hombre tan bondadoso que fué cegado por el dolor.

...

Volvieron a la superficie. Matal le obsequió una casa al enviado de Sheherezade para que pudiese vivir con su "adquisición" en total comodidad. Los otros dos les hicieron compañía un rato, al menos hasta que se vieran obligados a regresar al dormitorio. El rubio y la infante miraban asombrados algunas mariposas. El de Heliohap compartía su alegría aunque no el entusiasmo, y el magi cada vez más preocupado con la situación.

-Tenemos que irnos-el peli azulino.

-Claro, nos vemos mañana durante clases-el de hebras doradas.

-Si-sonrió.

El día no fué especialmente agradable para Aladdin y la noche como siempre le torturaba con miles de pesadillas sin fin.

...

El de Reim se estableció sin problemas en su nuevo hogar, a donde el par le visitaba.

-¡Oh es muy interesante Titus-onichan!

-¿Verdad?-emocionado.

-Eso me recuerda mucho a Alibaba-kun.

-¿El amigo del que siempre nos hablas?-el moreno.

-¡Si! Es muy valiente e inteligente. Por eso lo elegí como mi candidato a re...¡mejor amigo!

-Que forma tan curiosa de decirlo. ¿Y cómo lo conociste?

-Salvó mi vida, moría de sed en medio del desierto.

-¿Qué hacias en un lugar tan peligroso?

-Buscaba a los compañeros de una persona importante y quería saber más acerca de mi.

-Vaya, suena increíble.

-Fué muy divertido, me encontré a gente muy amable, aunque otros eran todo lo contrario. Pero Alibaba-kun se convirtió en mi primer y mejor amigo. A su lado conquisté un laberinto.

-Si claro-el oji esmeralda-no me engañas. Escuché que son lugares tan peligrosos que incluso ejércitos enteros fueron destruidos.

-Es enserio. Tomamos Ámon, es un ojisan bastante curioso, aunque algo gruñon. Y Zagan-kun parece pervertido.

-¿Y ese quién es?

-Otro genio. El que terminó escogiendo a otro amigo, Hakuryuu-onisan.

-No te ves muy contento por ello.

-Bueno, me agrada y todo pero pienso que no era la mejor opción.

-Tu querías que Alibaba fuera su amo-asintió-Parece que le respetas y quieres mucho.

-¡Sip!

-¿Eso no pone celoso a Judal?

-¿Eh?

-Bueno es que mencionas tanto a tu mejor amigo que si yo fuera tu novio lo estaría.

-No. Judal-kun es muy lindo. A veces se enoja y tiene un horrible carácter, es bastante pervertido y travieso, una vez me tiró de un puente. Pero es el tipo de persona que sin importar que no lo parezca entiende el corazón de otros.

-No tengo idea de si lo halagas o lo insultas.

-Lo primero-sonrió ruborizado-porque lo amo con toda mi alma.

Titus y Sphintus sintieron una leve punzada en su pecho, aunque el rubio no se ha dado cuenta de sus sentimientos. Le hace falta demasiada experiencia en la vida. La pancita del magi emitió un tierno sonido.

-Oh, así que tienes hambre-el de cabello de nieve.

-Supongo que tendremos que comprar algo.

-Ja, déjalo en manos de Sphintus-sama, ¿para qué crees que compramos tanta carne, vegetales y fruta.

-¿Para experimentar?

-¿Eh? ¡No! Yo haré la comida.

-¿Sabes?

-Por supuesto. Además estoy harto de que siempre me digas que soy más músculo que cerebro o hagas hincapié en que empleo un tipo de magia.

-Yo también lo opino-el rubio.

-¡Tu cállate!

Fueron a la cocina donde Aladdin y Marga ayudaron a lavar las cosas. Luego el médico hizo gala de todos sus conocimientos y el otro se limitó a mirarlos con curiosidad. Deseoso de aprender más cosas de este mundo, y de probar la sazón de este, metiendo de vez en cuando un cucharon. Ganándose por ello un manotazo y el otro una bofetada por el atrevimiento. Días felices y que llenaban de color la existencia de ese cuarteto tan desdichado en el pasado.

...

El de Reim dormia a pierna suelta hasta que cierto ruido le despertó.

-Cof cof...

-¿Marga?

-Lo siento Titus-onichan...no quería despertarte...¡cof cof!

Escupió un poco de sangre y cayó inconsciente en el lecho.

-¡Marga!

Alterado hizo lo primero que le vino a la mente. La tomó en brazos y fué con el director por ayuda. Este le pidió a los magos de alto nivel que se hicieran cargo. Él y el chico se quedaron juntos en el despacho del primero.

-Estará bien. Afortunadamente la trajiste a tiempo.

-¿Enserio?

-Si, la magia avanzó lo suficiente como para evitar el fallecimiento de alguien por algo así.

-¡¿Puede sanar múltiples padecimientos?!-esperanzado.

-Si-sorprendido-siempre y cuando sean humanos es muy probable.

-Vaya-recargó todo su peso en la pared-siempre y cuando...sean humanos. Entonces no funcionará.

La frase picó la curiosidad del mayor pero su invitado no dijo más.

A partir de dicho incidente la salud de Marga mejoró casi milagrosamente, hasta convertirla en alguien completamente sana siempre y cuando no abandonara el tratamiento. Con tanta vitalidad y fuerza que incluso a Sphintus le costaba seguirle el ritmo y por ello en más de una ocasión terminaron golpeando a Aladdin que perdió el sentido, y que al despertar regañaba al de Heliohap. Titus fué apartándose del grupo poco a poco. Creyendo que no había espacio para alguien como él. La oscuridad comenzó a rondarle con intención de tragarse su existencia.

...

Matal revisaba algunos documentos en su oficina. La gran mayoría tratados detallados del tercer príncipe para una alianza entre Magnostad y el imperio Kou. Debe admitir que estaban tan bien redactados que de no ser un país gobernado por gois hubiese considerado la opción y con el tiempo muy probablemente aceptado una tregua.

«-Ese mocoso insolente no sabe cuando rendirse. No me agrada. Las chicas que le acompañan son magas. Si, parece que les trata bien pero estoy seguro de que les ve como herramientas.»

Llamaron a su puerta.

-Adelante-y tiró los documentos por vigésima ocasión-¿Titus-kun? ¿No te parece que es algo tarde para vagar por la academia?

-Necesito su ayuda director-dijo con voz quebrada.

-¿Eh?

El joven se acercó de a poco tembloroso.

-No quiero morir.

-No lo harás.

-Quiero más tiempo. Ahora que Marga está bien me siento satisfecho pero también más y más lejos de ellos. Tarde o temprano no estaré a su lado y se olvidarán de mi. Me aterra.

-Vas a vivir muchos años. No tienes porque pensar de esa manera.

-No es verdad. Este cuerpo-apretó la ropa sobre su pecho-Está llegando a su límite. A lo mucho me queda un año de vida.

-¿Es cierto?

-Si. Últimamente no puedo disimular la envidia que me da el saber que ellos vivirán mucho tiempo. Que no tienen preocupaciones de este tipo, de que continúan su rutina sin saber lo que estoy pasando. Lo odio...lo odio...¡Me odio a mi mismo por pensar así de mis amigos! ¡Debería morirme y liberar al mundo del monstruo que soy! ¡Borrar mi existencia! ¡El hecho de que alguna vez pise este lugar!

El poder en su interior se descontroló saliendo violentamente de su cuerpo entre pequeños relámpagos cortantes. Y al maldecir su existencia su rukh se fué tornando negro, poco faltaba para que cayera en la depravación. El mayor se acercó como pudo siendo herido sin intención por el pequeño.

-¡Titus! ¡Titus!

Le llamó en repetidas ocasiones, este le miró pero no prestaba atención, como si su mente se hubiese ido muy lejos. El rector le tomó en un cálido y fraternal abrazo en un intento de acabar con la fuga de energía. Pero por más empeño que pusiese no lo conseguía. Hasta que un leve choque en las piedras que tiene el joven en sus antebrazos interrumpió el flujo y le hizo desvanecerse sobre una silla, presumiblemente inconsciente. El mayor se acercó y posó las manos sobre las muñecas ajenas.

-¿Titus?

Este le dió un fuerte golpe para apartarle.

-No me toques asqueroso anciano-le contempló con repudio.

-¿Quién eres?

-La gran magi del imperio Reim Sheherezade.

-¿Por qué ahora?

-No tengo la obligación de contestar.

-¿Cómo pudiste pasar la barrera? Dudo que sea solo por las herramientas que tiene.

-Estas en lo correcto. Titus y yo somos una misma persona. Él es una extención de mi y por lo tanto mis palabras expresan la voluntad de la representante del imperio Reim. Matal Mogamet, ríndete y anexa tu territorio al imperio.

-No.

-¡¿Es qué no entiendes lo complicada que es su posición?! ¡No tienes opción o te rindes ante nosotros o el imperio Kou los somete! ¡No hay más!

-No subestimes el poder que tenemos.

-¡No es un juego! ¡Está en riesgo la vida de miles de personas!

-Tan sencillo como que no invadan, ¿no te parece?

-¡Que insolencia! Parece que te juzgue mal. Esperaba que Titus pudiera persuadirte pero eres demasiado terco.

-Has utilizado a este pobre niño para tu conveniencia. Eres muy cruel.

-Te lo dije, somos uno mismo. Soy severa porque siempre exijo lo mejor de mi. De cualquier manera es un asunto que no te concierne. Titus dejará Magnostad mañana mismo.

-No.

-¿Qué quieres decir?-con hostilidad.

-No permitiré que vuelva al lado de una mujer que no lo entiende y solo le hace sufrir.

-¡¿Quién te crees para decretar algo así?!

-Nadie en especial. Pero todos los jóvenes bajo mi cuidado son como mis adorados nietos. No dejaré que lo hagas llorar nuevamente.

-Ja, no cuentas con la habilidad suficiente para impedirlo-las piedras mágicas brillaron-la traeré de vuelta con mi círculo de transporte.

-¡No lo harás!-el hombre le cogió de las manos.

-¿Eh?-el rubio volvió en si-¿director?

-¡Quiero que me lo devuelvas!-a través de las gemas.

-¿Sheherezade-sama?-alterado.

-No si solo piensas utilizarlo como una herramienta. Todo estará bien Titus, te protegeré de esa mujer.

-¿Eh?

-¡Déjalo ir!

-¡No!

-¡Que hombre tan arrogante!

La energía aumentó de intensidad dañando al de Magnostad pero ni así aflojó el agarre.

-¡No insista director es peligroso!

-No te preocupes.

Su rostro denota tanta bondad que no inspira más que ansiedad y empatia en el menor.

Un intercambió de habilidad se dió entre los líderes que tenían el cuidado de no herir a Titus, finalmente las piedras se destruyeron, aún así alcanzaron a emitir un breve mensaje.

-Secuestrar a Titus, es lo mismo que privar de la libertad a la magi Sheherezade...preparate porque esto significa guerra...

...

Aladdin fué llamado en plena madrugada al despacho de Mogamet que le explicó a detalle la situación. El rubio dormía agotado en un sillón, demasiado para su inocente corazón.

-Así que le queda poco tiempo de vida-los zafiros se llenaron de lágrimas.

-Necesito tu ayuda. Sé que eres un alumno de intercambio y no tienes ninguna obligación con Magnostad. Pero temo que son demasiados enemigos para enfrentar-se quitó el sombrero y se inclinó suplicante-por favor...

-Director-con tristeza.

-Quiero proteger este lugar, a todos los magos que necesitan y necesitaran un refugio.

-¿Aún si el conflicto extingue la vida de personas que no pueden ver el rukh?

-No me interesan.

Aladdin le fué desconocido al hombre en ese instante. Estaba tan furioso y se le presentaba con tanta seguridad, con tal aura que no pudo evitar pensar en él como un rey, un emperador o un ser cuya existencia es difícil de explicar.

-Usted sería un magnífico rey, de ello no me queda la menor duda, pero solamente de los magos. Está dispuesto de provocar la destrucción de otros siempre que su pequeño mundo este a salvo.

-Nuestra mentalidad nunca coincidirá, pero no tengo a quien más pedirlo, por favor...

Se humilló de tal manera que el hijo de Solomon fué incapaz de darle una respuesta clara. Por ahora se quedaría en Magnostad. Quería ser testigo de la batalla y con un poco de suerte hallaría el instante para intervenir y evitar la masacre.

...

En la mañana Matal, quien no pegó ojo en toda la noche tenía una audiencia con el tercer príncipe. Con una guerra en puerta ya no es momento para negociar, tenía que correrlo cuanto antes.

-¿Ha recapacitado?-interrogó el peli rosa con una sonrisa.

-No.

-¡¿Qué?!

Jinjin se aproximó a informar algo a Kouha, uno de los magos al director.

-Lo más apropiado será que vuelva a su país.

-Je, se puso de pie con elegancia-No soy de los que se rindan tan fácilmente. Tarde o temprano formarán parte del imperio Kou.

Se retiró alegremente, el mayor dió un golpe al asiento y apretó la quijada.

-¡Maldito goi!

El dueño de Leraje estaba frustrado puesto que no logró su objetivo. Pero no mintió cuando dijo que no lo dejaría de lado. El hombre que ama depende de ello, al igual que los habitantes de Kou a los que considera como de la familia. Sonríe porque confía en que la voluntad lo puede todo. No ha perdido aún.

-¡Kouha-kun!

Desde lo alto, en un balcón el niño de sus sueños, que llega como un ángel para brindarle esperanza.

El magi baja de inmediato para saludarle mostrando su característica sonrisa.

-Hace mucho que no nos vemos-emitió el más joven.

-Tienes toda la razón, estuve algo ocupado. Supongo que tu igual.

-¿Cómo te fué?

-No del todo bien, pero no me doy por vencido.

-Si hay algo en lo que pueda ayudar.

El peli rosa tomó su mano respetuosamente y depósito un casto beso sonrojando al otro.

-Lo haces con el simple hecho de respirar-le soltó-me encantaría platicar contigo pero temo que debo volver a Kou.

-¿Eh?-desilusionado.

-Es que mi pa se murió.

Aladdin posó las palmas en el rostro ajeno para mirarle con detenimiento. No importa cuanta fortaleza aparente el conquistador o que tan bien esconda las lágrimas el puede captar su dolor porque es un mago de la creación. No, porque es su amigo.

-Se cuidadoso Kouha-kun. No permitas que los sentimientos negativos se apoderen de tu corazón y lo devoren, eres una persona fantástica. Si estas en peligro no dudes en llamarme.

-¿Y cómo? ¿Alzó el rostro al cielo y grito a todo pulmón...? ¡¿SÁLVAME NIÑO MUGRIENTO?!

-¡Kouha-kun!-le reprendió ofendido-Lo digo enserio.

-Lo sé, pero no es algo por lo que debas preocuparte. Soy muy fuerte, además...no estoy solo.

-¡Kouha-sama!-las asistentes que llegaban con todo el equipaje.

-Les dije que yo iría por las cosas.

-¿Y permitir que gaste energía en tonterías? ¡Jamás!-Junjun.

-Ah, hola Aladdin, disculpa no te vi-Reirei.

-Me da mucho gusto ver que conservan la vitalidad-sonrió cálidamente.

-Nosotros volveremos al imperio Kou-Jinjin-Deberías regresar a casa. Este lugar será peligroso dentro de poco-su expresión se tornó sería.

-Lo sé, pero aún tengo un asunto pendiente.

-Entonces es el momento de devolver la frase-el príncipe-Si necesitas que te rescate solo llámame.

-¿Y cómo? ¿Alzó la vista al cielo y grito a todo pulmón...? ¡¿AYÚDAME KOUHA-KUN?!-devolvió la broma.

-Claro que no. ¿Qué tontería es esa?

-¡¿Eh?!-agraviado.

El mayor se acercó para decir con suavidad en su oído.

-Basta con que susurres mi nombre Aladdin.

-¡Mmm!

El dueño de Leraje tomó distancia.

-Es todo chaito~.

Y como la fresca brisa de otoño el muchacho se alejó hasta perderse en la inmensidad, dejando una estela de tranquilidad tras de si, pero que se ve opacada por una inminente guerra a nivel mundial. El peli azulino aprieta con fuerza el mediador en sus manos.

«-Protegeré este mundo no solo por el deseo de los habitantes de Alma Toran, sino por las personas que me importan y amo.»

...

En el imperio Kou.

Hakuei llega en compañía de sus contenedores familiares ante el asombro del segundo príncipe.

-¿Quiénes son todos ellos?

-Miembros de la tribu Kouga que ahora comparten el poder de Paimon a mi lado.

-¡¿Tantos?!

-Bueno, supongo que como mi djinn es mujer es mucho más fértil-sonrió amable.

-¿Y Hakuryuu?

La interrogante provocó evidente desazón en la príncesa.

-Regresó por su cuenta pero...

«-Ha cambiado tanto que apenas le reconozco. ¿Qué te ocurrió hermano?»

-¡¿Qué es eso?!-uno de los guerreros alterado señalando el cielo.

-¡Es un ejército de monstruos!-otro.

«-P-pero si es la habilidad de Zagan, ¿qué pretendes?»

El tumulto se detuvo encima de los espectadores para evaporarse sin más. El cuarto príncipe descendió con gran elegancia mirando al pecoso y a su hermana con increíble seriedad, hostilidad con el dueño de Dantalion.

-Bienvenido-le dijo este.

-Gracias-respondió antipático.

La mayoría giró el rostro al advertir la presencia del hijo mayor de Koutoku.

-¡Es el primer príncipe Ren Kouen!-señaló uno de ellos y de inmediato se arrodillaron realizando la pose del imperio para mostrar respeto a excepción de su hermanastro.

El pelirojo le miró con intensidad, casi deseo olvidando cuanto le rodea, grabando cada centímetro del cuerpo del ser amado hasta centrar su atención al contenedor metálico y la estrella que resplandece en la punta, sonríe.

-Escuché que habías tomado un laberinto, aunque por ello perdiste un brazo-tocó con suavidad el hombro del menor-estoy muy orgulloso, buen trabajo.

Prosiguió con su camino pero al pasar justo al lado del peli negro dijo con suavidad, casi inaudible:

-Aunque para mi siempre serás perfecto.

Se marchó mientras el otro le dirigía la mirada más fría e indiferente que pudiera dar.

Koumei siguió a su hermano.

-¿Qué hay de Kouha?-el mayor.

-Tardará algunos días en llegar.

-Hay que esperarlo.

...

En la biblioteca algunas horas después.

El primer príncipe tomaba algunos pergaminos del estante cuando escuchó los pasos de una persona que se acerca y que le es por demás grata.

-¿Necesitas hablar conmigo?-el dueño de Zagan.

-¿Cuánto más me harás esperar?-articulo en tono de reproche-Sabes que la paciencia no es una de mis virtudes.

-No tengo idea de lo que intenta decir.

-Lo sabes, no he sido sutil precisamente.

Se acercó con aplomo y deslizó una mano por la cintura del joven para atraerle hacia si.

-¡¿Pero qué dem...?!

Fué silenciado por un beso, uno que ambos desean. Kouen introduce con elegancia la lengua y para su sorpresa se encuentra con una batalla cálida y húmeda por parte del otro que si bien le permite la acción también se rehúsa a causa de la gran rabia que le invade y que amenaza con envenenar su alma. El mayor deja en libertad los bellos hombros ajenos y se dispone a besarlos al igual que el cuello produciendo suspiros que escapan de labios del otro. La dulzura y suavidad que esperó durante años, sin embargo no le satisface como lo esperaba. Algo falta pero, ¿qué? Hakuyuu, Hakuren y Hakutoku se aparecen ante él como fantasmas del pasado al que está atado. Porque su vida entera está dedicada al frágil niño que no protegió y que ahora se derrite ante sus toques y caricias.

«-Se supone que estoy decidido a terminar con su vida. Entonces, ¿por qué le permito llegar tan lejos? ¿Por qué espero recibir más?»

El pelirojo baja aún más la prenda superior, admirando los bellos botones para chupar uno de ellos con bastante lujuria y apretar el otro ayudado de sus dedos.

-¡Ungh!

Hakuryuu advierte un insistente palpitar en su intimidad que con el paso de los segundos aumenta de intensidad. Le prueban a conciencia queriendo grabar el sabor en las papilas.

«-En-nii...»

Pero la electrizante voz de Kouha cubre los gemidos del chico. El pelirojo alza la vista y ve a un joven sonrojado de finas facciones y cabello rosado. Cierra los ojos para no caer ante una ilusión. Poniendo todo su empeño en devolver un poco de la felicidad que le arrebató a Hakuryuu. Si no piensa en su hermano es probable que aún pueda enterrar su más grande anhelo. Porque tiene una gran deuda que pagar al de ojos zafiro, así sus dedos ansien recorrer otra piel. No puede o más bien no debe detenerse. Es su obligación hacer entender a Hakuryuu que hay alguien que lo ama y que está dispuesto a sacrificar su vida por él. Y si bien es cierto no es por las razones que el más joven espera. El rostro del mayor comienza a bajar para lamer el abdomen que es mucho más marcado de lo que imaginó y de nuevo sus pensamientos viajan a su hermano que posee un vientre mucho más delicado, lo sabe porque su vestimenta poco deja a la imaginación y en una ocasión mientras este jugaba con el oráculo enseñó de más. Y decir que con lo avispado que es en ciertos temas no lo notó. A veces puede ser bastante inocente y esa es la característica que más gusta a Kouen y que contrasta maravillosamente con ese extraño sadismo que tanta curiosidad despierta en él.

-Ah ah ah ah...

Tan perdido en sus pensamientos que hasta ahora ve impresionado que Hakuryuu casi se ahoga envenenado con sus caricias. Le deja en libertad para permitirle un reposo pero el muchacho cae arrodillado y notoriamente ruborizado. Se ve tan dulce que le recuerda al niño llorón que le buscaba para que le contara alguna historia o le protegiera de una reprimenda de Hakuyuu o broma de Hakuren. Extiende su mano para ayudarle a levantar y sonríe amablemente.

-¿Estas bien...Kouha?

El "aludido" le mira perplejo para pasar a la rabia y humillación. Da un fuerte golpe para apartarle y se reincorpora por si mismo.

-Soy Hakuryuu-corrige a la vez que acomoda con propiedad su ropa-Imaginaba que solo estabas jugando conmigo, eres un sujeto en verdad despreciable. Te odio.

-Las cosas no son de esa manera.

-Si del que estas enamorado es de él, deja de molestarme. Tómalo en tus brazos, hazlo tuyo y mueran juntos.

-¿Qué significa?

-Que te aborrezco con toda mi alma.

Declaración que se clavó en el corazón del oji rubí con crueldad, porque el joven ante él siempre será un importante miembro de su familia. Los únicos a los que no juzga y a los que brinda la ternura de la que solo ellos son testigos.

-Nunca ha sido mi intención jugar contigo. Solamente quiero que seas feliz.

-Lo seré cuando cumpla mi venganza.

Ambos se miraron con intensidad sicopata, como si esperasen que el otro sacara un cuchillo para atacar al otro y asesinar al agresor en defensa propia.

-Hakuryuu...

Pero Hakuei llegó en el momento justo echando un balde de agua a la hoguera.

-Ah. Kouen-dono, lo siento no tenía idea de que estaba aquí. No es mi intención interrumpir, lo lamento.

-No te preocupes. Tu hermano y yo no tenemos más asuntos a solas. Lo que voy a decir también te concierne a ti.

Masajeó el puente de su nariz y se dió la media vuelta hasta tomar asiento y extender un mapa a lo largo del escritorio. A la vista de la chica se veía tan agobiado por los problemas que se colocó tras él para dar un suave masaje a sus hombros.

-La pose de hombre frío no te pega para nada Kouen-dono-rió sutil.

-¿Lo crees?-con una curiosa mueca más relajada.

En ese instante llegó la octava príncesa que hervía de celos por la cercanía de esa mujer con su adorado y querido hermano.

«-No, no debo distraerme. Necesito encontrar la oportunidad perfecta para hablar con niisama y la relación del imperio con Sindria. Debo evitar a toda costa un altercado. Se lo prometí a Sinbad-san.»

-¿De qué tienes que hablar Kouen-dono?

«-Oh, Hakuryuu-chan está con ellos.»

-Iré directo al punto. Hakuryuu, ¿te interesa ser emperador?

La pregunta causó cierto nerviosismo en las dos chicas, Hakuei miraba prácticamente aterrada a su hermano que no cambió ni un poco su actitud distante.

-¿Por qué?

-Ustedes siempre han estado al tanto de que la familia es lo más importante para mi, y no quiero que haya peleas entre nosotros. Me gustaría que me apoyaran con su poder, inteligencia y habilidad para unificar al mundo.

-¿Unificar?-los peli negros a la vez.

-Hace tiempo, cuando conquisté el tercer laberinto sentí curiosidad por el poder y misterios que envuelven a los contenedores de rey. Cuando pregunté a los genios estos me dijeron que fueron creados por el rey Solomon.

-¿El rey Solomon?-la ama de Paimon.

-Según me contaron era el rey de otro mundo. Pero este se destruyó porque sus habitantes no lograron el entendimiento mutuo.

-¿Cuándo y donde ocurrió eso?

-No tengo la menor idea. Me hizo pensar que es un lugar que no tiene que ver con este. Pero en los laberintos hay pergaminos en lenguaje Toran y este existe también en algunas regiones. Ese detalle me ayudó a llegar a una suposición. ¿Por qué hablamos todos el mismo idioma? Para evitar que una tragedia de esa escala se repita. Para que el mundo sea unificado bajo el poder de un solo rey. Quiero llegar a la cima con ustedes.

«-¿Eh?»

La octava príncesa que miraba confundida al frente, durante algunos segundos se desconectó de la realidad.

-Eso también te incluye Kougyoku-el dueño de Phenex.

-Ja ja ja-nerviosa presentandose ante ellos-¿Sabías que estaba aquí?

-Si, ¿qué opinas?

-B-bueno que eres maravilloso niisama.

-Así que no entendiste una sola palabra-suspiró resignado.

-A ja ja ja-bajó la mirada avergonzada.

«-Que mal, perdí la oportunidad para discutir la relación que tenemos con Sindria, va en contra de sus planes. Ya no será posible.»

Sin más asuntos que atender Kouen les permitió retirarse, y de esa manera pensar con calma la posición que tomarían para con el imperio.

...

Días después.

El tercer príncipe ha vuelto en compañía de sus asistentes. Fué a su habitación a dejar el equipaje y salió a toda prisa en busca de su hermano favorito, encontrándole como ya dicta la costumbre en la biblioteca.

El corazón del menor dió un vuelco al admirar la varonil y ancha espalda, se acercó sigiloso disimulando a la perfección el rubor en sus mejillas.

-En-nii-con la voz no ocurrió lo mismo puesto que la emitió con más sensualidad de lo que hubiese querido.

-Bienvenido Kouha-le mostró el duro semblante de siempre.

Porque solo a Hakuryuu destina aquella sonrisa dulzona.

-Lo siento, no pude cumplir la misión. Ese hombre es mucho más terco de lo que esperaba. Pero no significa que me haya derrotado. Luego del funeral de nuestro padre volveré.

-Lo hiciste bien. Me alegra ver que no estas herido. Esa mujer es en verdad peligrosa.

-Está demasiado ocupada por ahora.

-¿Estas bien?

-¿Eh? ¿Con?

-El fallecimiento del emperador.

-Sin problemas~ -sonrió.

El pelirojo se aproximó y le tomó del rostro con ambas manos para mirarlo con intensidad.

-¿Por qué siempre te esfuerzas tanto? No es malo llorar.

-Tu tampoco lo haces.

-Somos personas distintas.

-Lo sé. Y por ello no quiero ser un lastre. Seré el que te apoye, proteja y te ayude a pisar la cima. Eres la única persona en el planeta que merece ser el rey de todo.

-Solo tu lo piensas. En realidad soy un hombre cobarde lleno de temor. Tomo decisiones incorrectas y carezco del coraje necesario para decirle lo que siento a la persona que amo.

-Algún día lo conseguirás. Solo tuviste mal tino de elegir a alguien complicado. Pero estoy seguro de que tu perseverancia logrará llegar a él. Y si no es un idiota.

-El imbécil soy yo. Porque confundí responsabilidad y amor. Hakuryuu es el niño que ansio proteger porque no pude hacerlo en el pasado. Pero no es...

-Siento interrumpir-el segundo príncipe-la ceremonia será en breve, será mejor que vistan su ropa de luto.

-Gracias Koumei.

-E-enseguida Mei-nii.

El dueño de Leraje fué a su habitación, arreglandose apropiadamente.

«-En verdad estas confundido En-nii. Puede que tengas remordimientos pero frenando tus sentimientos no lograras nada. No juegues conmigo porque es lo único que no puedo soportar. Lo quieres a él, lo sé porque...no estoy ciego.»

Y dejó salir el llanto acumulado de meses de frustración y dolor. Porque sin importar que ame a Kouen o sienta algo similar por Aladdin tiene mínima posibilidad de ser correspondido.

«-Creí que me había resignado a la soledad, entonces ¿por qué duele tanto?»

...

Sollozar liberó el alma del tercer príncipe que ahora se muestra relajado en compañía de sus hermanos y hermanas que caminan por un pasillo hasta llegar al gran salón. Al frente está la emperatriz tomando una cosa bastante parecida a una roca. Sintió un nudo formarse en el estómago.

-¡¿Padre?!

Kougyoku le ganó la expresión, Kouen sirvió de "escudo" al posarse frente a sus hermanas más jóvenes, para que no tuviesen que ser testigos de la abominación en que se convirtió Koutoku. Disminuyó la distancia con Gyokuen para terminar cuanto antes tan grotesco circo.

-Oh mi querido Kouen.

Ella se recargó en su pecho y deslizó los dedos para acariciar los bien formados pectorales, ganándose una mueca de repulsión por parte de Kouha, aunque a él y Hakuryuu les hervía la sangre de celos.

-Que descarada, así que la zorra piensa pasarse del emperador al príncipe, debe estar desesperada-uno de los contenedores familiares de Kouen.

-Debemos decir algunas palabras para darle una despedida digna-la mujer-Koutoku fué un gran hombre que dió su vida entera, fuerza y dedicación al crecimiento y prosperidad de Kou. Por ello quiero creer que el próximo emperador seguirá de cerca su ejemplo y designios.

Vaya que no se tomó ni cinco minutos para tocar tan delicado tema. Las miradas de varios se posaron alternadamente de Kouen a Hakuryuu, siendo ambos el primogénito de un emperador tenían derecho a suceder el trono.

-Ha llegado el momento de leer la voluntad de mi amado esposo-con lágrimas evidentemente falsas en el rostro.

La consorte cogió una pequeña caja y sacó de ella un pergamino al que dió lectura.

«-Yo Ren Koutoku en pleno uso de mis facultades mentales quiero anunciar al que será el tercer emperador. Luego de mucho meditar y un largo análisis llegué a la conclusión de que no hay nadie más indicado que Ren Gyokuen. A quien cedo todo poder y entrego el resultado del arduo trabajo de mi hermano y mío. Confío en que sabrá guiar y proteger a nuestra familia y conseguirá llegar a los sitios que por mi debilidad no pude. A mis hijos les pido ayudarla, la familia debe estar unida hasta el final. Perdónenme por entenderlo tan tarde. Los amo.

Atte el segundo emperador de Kou.»

Se hizo un silencio sepulcral.

-¡No me jodas zorra estas usurpando el puesto que le corresponde a Kouen-sama!-otro de los familiares del príncipe.

-¡Es una orden de mi señor y yo humildemente la acato!-dijo llevando la mano al pecho con actitud dolida.

Comenzaron a formarse dos grupos, uno el de los sujetos cubiertos del rostro, Al Thamen y otro de los que apoyaban a la familia real, los hijos del ahora difunto. Hakuei miró nerviosa las señales de una inminente guerra interna, así que se puso al frente y realizó respetuosamente la pose del imperio.

-¡Se lo suplico madre reconsidere su decisión!

El cuarto príncipe se colocó al lado de su hermana imitando el gesto.

-¡Por favor acepte el puesto, no hay nadie más indicado que usted!

«-Por fin llegó el momento para llevar a cabo mi venganza. El imperio se partirá en dos.»

-¡Hakuryuu!-la dueña de Paimon.

-¡Acepte por favor, no hay nadie más indicado que usted!-corearon los miembros de la organización una y otra vez.

La voz de los opositores se escuchó cada vez menos, los príncipes se vieron rodeados en algo más parecido a una rebelión. Como si quisieran acabar con sus vidas ahí mismo. Kouha, Kougyoku, Koumei y Kouen se pusieron alrededor para proteger a sus hermanas mientras se preguntaban cómo habían llegado a esto.

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Notas finales.

x~x llegados a este punto estoy tan cansada que no sé que decir, más que agradezco con todo el corazón su apoyo y paciencia, los amo!

E.R. -Oh ;~; muchas gracias! Espero que te guste la conti! Muchas gracias por tomarte el tiempo para dejar un comentario, me haces muy feliz!

Black soul 99.- ;~; oh...ah...m-me dejaste en blanco...me hace muy feliz, no algo mucho más intenso no puedo describir el sentimiento que llena mi corazóncito ante tan bello comentario, muchas, muchas, muchas gracias por seguir leyendo y apoyando! ;~; Oh me has hecho llorar otra vez ;~; mi corazón reventará un día de estos, estoy segura. Muchísimas gracias por los ánimos! Me gusta mucho escribir este fic «3 «3 «3 te quiero mucho amiga! Gracias por el apoyo! :).

Ah si, ya me acordé de lo que quería decir! Este fic sin importar lo que pase es cien por ciento JudAla, aún con algunos acontecimientos que se darán más adelante y estoy segura sospechan, pero las demás parejas no las tengo fijas, si, tengo la historia hecha y un cierto rumbo para algunas cosas y otras las estoy dejando fluir como siempre, y lo digo por el EnRyuu y el Kouen x Kouha (no tengo idea de si este ship tiene nombre) me inclino por una de los dos, se nota bastante (creo) pero ni yo sé si se hará al final o la otra XD. Las parejas secundarias nunca toman en cuenta mi opinión XD. Nos vemos con la conti queridos compañeros de vicio. YAOI POR SIEMPRE!